domingo, 20 de septiembre de 2009

Debate intelectual

Exitencialistas y tomistas, en el Congreso del ’49

Filósofos del mundo se reunieron a 60 años de aquel encuentro.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Exitencialistas y tomistas, en el Congreso del ’49
Perón y su esposa Eva Duarte participaron en abril de 1949 del cierre del Primer Congreso de Filosofía.

“El Congreso Nacional de Filosofía que se realizó en nuestra provincia en 1949, nació condicionado desde lo político y por lo que sucedía en el país y en el mundo”, recuerda el filósofo mendocino Arturo Roig, quien junto con la académica tucumana Lucía Piossek, fueron las dos únicas personas que participaron en aquel encuentro y que también lograron estar en el Congreso de Filosofía que se realizó esta semana en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) para conmemorar los 60 años de aquel Congreso y las siete décadas que lleva de vida esa casa de estudios filosóficos.

En 1949, a nuestra provincia llegaron filósofos destacados como Hans Georg Gadamer discípulo del existencialista Martín Heidegger, el tomista Jacques Maritain, Julián Marías, José Vasconcelos, Gabriel Marcel, entre otros reconocidos intelectuales de la época del país y del mundo. Ese Primer Congreso Nacional de Filosofía fue clave, no sólo por las discusiones filosóficas que se realizaron, sino también porque tuvo un fuerte matiz político.

Recordemos que por esos años Argentina era gobernada por Juan Domingo Perón, dos meses antes de la reunión de filósofos se había reformado la Constitución Nacional, en 1945 había terminado la Segunda Guerra mundial, Francisco Franco dominaba España y como si todo esto fuera poco había comenzado la Guerra Fría.

Tensiones filosóficas

En esos años el existencialismo europeo que lo expresaban Martín Heidegger y Jean Paul Sartre, entre otros, en Argentina era estudiado y difundido por el filósofo Carlos Astrada. Pero también se manifestaba por esa época otra corriente fuerte en nuestro país que era la filosofía tomista católica encabezada por monseñor Nicolás Octavio Derisi.

“En ese Congreso hubo representantes del existencialismo como una expresión más revolucionaria y también hubo miembros más conservadoras que estudiaban el ecolastisismo”, cuenta Daniel von Matuschka, coordinador del Congreso de Filosofía que concluyó ayer.

Adriana Aída García, actual decana de la Facultad de Filosofía y Letras, afirma que “el eje fue la metafísica y el debate se dio entre existencialistas y tomistas. Fue un acontecimiento importante cultural y político en esa época”.

A Mendoza llegaron representantes de ambas corrientes y también se reflejó entre los asistentes los problemas que tenía el mundo. “Al Congreso no llegaron filósofos soviéticos ni de ningún país ocupado por Rusia”, recuerda Roig quien participó en la organización de ese Primer Congreso como secretario de archivo.

“De los 60 filósofos extranjeros que llegaron, la mayoría eran alemanes occidentales, los demás eran italianos, españoles y franceses. La delegación española era franquista sin excepción. El núcleo de filósofos que vinieron, ideológicamente quizás habían aceptado el nazismo como lo hace cualquier ciudadano cuando se le viene un mal encima y no puede hacer otra cosa”, señala Roig y agrega: “Pude leer la carta en la que se pidió a la hermana de Franco permiso para invitar a José Ortega y Gasset y no lo dejaron venir porque entendían que no había logrado interpretar el destino de España”.

Así las cosas, en distintos lugares del mundo no veían con buenos ojos este Primer Congreso Nacional de Filosofía. Algunos filósofos españoles que estaban refugiados en México se ocuparon de hacer la anticampaña. “Como sabían que la delegación española de filósofos apoyaba a Franco, hicieron una fuerte campaña en contra”, recuerda Roig.

Algo similar hizo el filósofo argentino Francisco Romero, a quien el gobierno peronista de la época le había sacado su cátedra y lo tuvo preso un tiempo.

“Era un liberal antiperonista que estaba muy vinculado con el ambiente académico mundial. Viajó y mandó cartas explicando qué pasaba en el país y cómo sería el Congreso. Muchos no vinieron apoyando a Romero”, confiesa Roig. García avala esa postura: “En esa época en el mundo se decía que Argentina estaba bajo un régimen fachista”.

El presente

García explicó que el Congreso que culminó ayer “tuvo como meta poner como eje convocante a la Universidad porque tiene la posibilidad histórica para establecer estrategias políticas y de formación que ayuden a una verdadera refundación intelectual”, y agregó: “Si vemos en la historia, la única institución global que, de alguna manera, todavía persiste como institución que imparte conocimiento es la Universidad”.

García se siente “orgullosa” con los resultados del Congreso debido a que “han podido exponerse y debatir sobre distintas posturas y pensamientos y eso es importante que eso suceda en esta facultad”.

En esta oportunidad, más de 200 expositores lograron disertar y fueron escuchados por unos 250 asistentes. “Han estado representadas todas las corrientes de la filosofía. En una misma mesa estaban sentadas personas que piensan distinto y el público pudo dialogar con seriedad filosófica”, expresó Rubén Peretó Rivas, director del Instituto de Filosofía de la Facultad. Gastón Bustelo - gbustelo@losandes.com.ar

Fuente: Los Andes Online

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