Sismología
Descartan que la seguidilla de temblores sea el anticipo de un terremoto en Mendoza
Científicos e investigadores coincidieron en que la catástrofe natural de Indonesia y otros sismos registrados en América durante la semana son independientes de nuestra región. Destacan que son fenómenos "impredecibles y aleatorios".
domingo, 04 de octubre de 2009
La catástrofe natural registrada en Indonesia, en la que una seguidilla de sismos y hasta un tsunami dejaron como saldo 1.100 personas muertas, sumado a una serie de leves temblores que tuvieron lugar la semana pasada en algunas regiones de Estados Unidos y en otras ciudades sudamericanas, reactivaron la alarma en las consideradas zonas sísmicas, Mendoza incluida.
Sin embargo, especialistas consultados coincidieron al destacar que esos movimientos "no indican nada, son aleatorios, por lo que no se los puede tomar como premonitorios".
Del mismo modo, resaltaron que los sismos todavía son impredecibles, pese a que se ha avanzado mucho en los métodos de investigación.
"Puede llegar como no puede llegar a registrarse en la zona; movimientos hay todos los días, pero es independiente a lo que viene sucediendo. En Mendoza hay un promedio de 3 movimientos cada 10 días", destacó Víctor Luraghi, ingeniero en Geofísica y jefe de la Estación Sismológica de Mendoza, quien agregó que la mayoría de esos movimientos que se registran a diario son imperceptibles para el cuerpo humano.
Movimientos independientes
La terrible situación en la isla Sumatra -uno de los archipiélagos que integran Indonesia-, junto con los 14 sismos leves registrados en California durante la mañana del jueves, y otros tantos que tuvieron lugar ese mismo día en regiones de La Paz, Perú y Venezuela, no deben ser tomados como una premonición ni un aviso de lo que pueda llegar a suceder en Mendoza, o en otras zonas sísmicas.
Así lo confirmaron especialistas consultados por Los Andes, quienes resaltaron que este tipo de movimientos son aleatorios y no responden a ninguna lógica ni razonamiento matemático.
Mario Araujo, jefe de Investigaciones Sismológicas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), explicó que los eventos más importantes registrados durante la última semana en el mundo son "independientes de lo que sucede entre la placa Nazca y la Sudamericana, que son las que nos afectan a nosotros" (ver aparte). Del mismo modo, Araujo resaltó que diariamente en el mundo hay más de 2.000 sismos diarios, y que no todos están vinculados entre sí.
De esta manera, los especialistas desestimaron cualquier posibilidad de que se trate de un efecto dominó.
"No es una ola expansiva, y si bien es cierto que el jueves se registraron primero en California -donde la zona de fallas es muy similar a la de Cuyo- y después en algunas regiones de Sudamérica algunos movimientos intensos, eso no significa que la expansión venga de Norte a Sur. No tiene una respuesta matemática, y a lo mejor mañana hay un gran sismo, por ejemplo, en Turquía o Irán que son otras zonas sísmicas. No sigue una lógica", destacó Miguel Tornello, docente investigador del Centro Regional de Desarrollos Tecnológicos (Ceredetec) de la UTN.
Asimismo, el investigador de la UTN resaltó que es "bueno" que en la región haya este tipo de movimientos, ya que esto hace que se libere energía y no se acumule. "Lo que pasó en la zona de Indonesia está asociado con el cinturón del Pacífico. En la profundidad se producen movimientos sísmicos y esto genera olas grandes, y todo deriva en un tsunami", agregó Tornello.
Luraghi, en tanto, resaltó que "la actividad sísmica en el mundo es normal y que los sismos pueden aparecer en cualquier momento, en cualquier lugar".
Imposible de predecir
Así como no responden a un ciclo lógico, otra de las características de estos movimientos es su imposibilidad de predecir.
"La predicción sísmica no se domina con precisión en ninguna parte del mundo. Por ahora los equipos y estudios existentes sirven para detectar tendencias, pero sigue siendo un fenómeno azaroso", destacó Luraghi.
Tornello, en tanto, también se refirió a la imposibilidad de predecir uno de estos movimientos, aunque resaltó todo lo que se ha avanzado en este tiempo.
"Si me preguntaban hace 10 años sobre la posibilidad de predecir un sismo, yo hubiese respondido que no y que iban a tener que pasar muchísimos años antes de poder hacerlo. Si bien hoy sigue siendo imposible anticiparlo, vamos camino a eso. Los estudios, las investigaciones son cada vez más avanzadas. Por ejemplo, desde la UTN ya estamos instalando aparatos de medición y emisión acústica, que capta el ruido de los roces de las placas. Igual necesitamos mucho tiempo de medición para poder obtener aunque sea una mínima variable", destacó el investigador de la Tecnológica.
Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar
Nuevo equipo
"Vamos a tener un equipo de última generación para guardar en la base de datos todos los sismos que se registren, por más leves que sean. Eso nos va a permitir poder estudiarlos", resaltó y agregó que la idea es que el artefacto sea más sensible y tenga mayor poder de captación.
Placas y energía liberada
"Cuando en la mitad del Océano Atlántico emerge magma del interior de la Tierra, se produce lo que se llama ?dorsal', que es la zona de separación de placas gracias a esa emanación. En las dorsales atlánticas, la separación lleva a que la placa de Sudamérica (también llamada Media Atlántica) se desplace hacia el Oeste, liberando energía y generando movimiento. Cuando este fenómeno se da en el Pacífico, también se genera una dorsal, aunque esta vez es la placa de Nazca la que se desplaza, y lo hace hacia el Este", destacó Víctor Luraghi, quien resaltó que este tipo de terremotos en la dorsal pueden considerarse sismos precursores, es decir, pueden provocar un sismo en la costa.
Los terremotos más graves, o los de mayor graduación, son los que se registran cuando cualquiera de las dos placas se desplaza de tal manera que termina en subducción con la otra. Aquí se produce una superposición de presiones.
Fuente: Los Andes Online


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