Sonría lo estamos filmando
Por día pasamos más de 10 veces ante cámaras
Bancos, negocios, organismos públicos, empresas, edificios, casas particulares, plazas, calles y hasta taxis son algunos de los lugares donde están apostadas. A fin de año habrá un centenar de cámaras instaladas sólo en la ciudad.
domingo, 04 de octubre de 2009
Seguramente no nos damos cuenta, pero a la hora de sacar cuentas llama la atención la cantidad de veces que pasamos frente a una cámara instalada “por seguridad” durante una jornada cualquiera. Por lo menos, entre 10 y 12 ocasiones al día nuestra imagen es capturada por las filmadoras ubicadas en distintos sitios.
La descripción de una sociedad controlada por un Gran Hermano que aparecía y vigilaba a través de una pantalla todos los movimientos de los ciudadanos, plasmada por George Orwell en su libro “1984”, se hizo realidad o sólo se busca evitar delitos con estos artefactos sin que exista real intención de seguimiento.
En la ciudad de Mendoza hay 25 cámaras ubicadas en los accesos de ingreso, en el microcentro y en distintos espacios públicos. Por lo menos una nos filmó en algún momento del día. Si vamos a cualquier banco a realizar un trámite, si entramos a un comercio (desde un minimarket a un shopping) y si ingresamos a alguna repartición pública también habremos sido “espiados” por las cámaras.
Hay más. En el lugar de trabajo, cualquiera que sea, puede ser que hayan instalado filmadoras en diferentes espacios. También podemos saludar cuando miramos la vidriera de un negocio, porque han colocado cámaras por prevención y nos veremos obligados a posar frente a la filmadora una vez más, si algo que vimos en la vidriera nos gustó y vamos al cajero automático a sacar dinero para comprarlo.
No nos escaparemos de la lente si ingresamos al hall de un edificio, si dejamos nuestro vehículo en determinadas playas de estacionamiento y si pasamos por la vereda de las viviendas que han colocado cámaras que monitorean el exterior.
Tampoco nos salvaremos si vamos a determinados cafés, pubs o restaurantes y lo mismo sucederá en los grandes centros comerciales y en distintos clubes o lugares de esparcimiento. Como si esto fuera poco, si subimos a un taxi, también podrá fotografiarnos.
Si bien en los sitios privados, el cartelito “Sonría, lo estamos filmando” se ha convertido en un clásico, las primeras cámaras en áreas al aire libre tienen tan sólo dos años. En 2007, recuerda Raúl Levrino, actual subsecretario de Seguridad de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, quien también pasó por el Ministerio de Seguridad durante la gestión Cobos, se instalaron las primeras cámaras en espacios públicos.
“La primera fue en la plaza de Chacras, después en la plaza departamental de Godoy Cruz y luego en el Cerro de la Gloria”.
Filmar todo
“Hay lugares en los que pueden saber a la perfección qué hizo una persona determinada durante el tiempo que estuvo en ese sitio, ya sea un local comercial o una empresa más grande”, explica Gustavo Diblasi, asesor de ventas de cámaras de seguridad de ART, y cuenta: “Hay cámaras que pueden capturar desde un tercer piso, con total nitidez, lo que está pasando en la vereda”.
Confiesa también que existen dispositivos que tienen el tamaño de una cabeza de alfiler: “Se pincha un cuadro y se los coloca detrás y pueden filmar todo un salón o también pueden ser introducidas cámaras un poco más grandes en un florero”.
Diblasi afirma que las filmadoras que vemos habitualmente, tanto las ubicadas en espacios urbanos como en lugares privados, logran registrar a la perfección el rostro de las personas y agrega que “cada vez hay más consultas para instalar equipos en cualquier lado: desde ascensores hasta en balcones”.
Un equipo para un negocio puede llegar a los dos mil pesos entre la cámara, monitor y demás aparatos. También confirman la suba desde otra casa que vende cámaras: “Ha subido la colocación de cámaras, más que nada la gente pide instalar en los frentes de las casas apuntando afuera”, cuenta un vendedor de la casa Protección.
Tanto la instalación de cámaras en espacios públicos y privados está permitida por ley, y desde las casas de comercio que las colocan afirman que a esta altura “los que consultan no dudan que es un buen método para prevenir robos porque muchos después han sido identificados por las filmaciones”. Así vivimos, siendo protagonistas anónimos de una película eterna que se filma todos los días.
¿Qué pasa con las imágenes?
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza tiene colocadas 25 cámaras en diferentes sitios.
Raúl Levrino afirma que la tendencia es mundial. “En Europa y en varias ciudades de Brasil y México hay cámaras por todos lados”. Antes de que termine el año, habrá en la ciudad 100 cámaras en total.
“El monitoreo de 85 cámaras lo va a hacer el Ministerio de Seguridad como lo hace hoy con las 25 que hay instaladas. Nosotros vamos a tener 15 y desde un centro de inteligencia veremos lo que sucede con el tránsito y también con la seguridad”, explica Levrino, quien afirma que “con las cámaras podemos ver el rostro de la persona que conduce y la patente del vehículo”.
Ahora bien, qué pasa con toda esta información. Qué se hace con las imágenes que las cámaras ubicadas en distintos lugares públicos y privados obtienen de nosotros.
Gabriel Kessler, sociólogo que estudia desde hace tiempo la inseguridad y que ha publicado recientemente el libro "El sentimiento de inseguridad. Sociología del temor al delito”, no duda en afirmar: “Si funcionara en Argentina un Estado organizado sería complicado que tuvieran esa información en su poder, pero no es el caso. No me preocupa lo que suceda con esos datos porque el Estado no tiene capacidad para procesarlos. He trabajado en el Estado y no lo puede hacer; además, no le interesa”.
El académico entiende que la instalación de cámaras obedece a que hoy “cada uno es sospechoso para el otro, entonces tengo que tener un dispositivo tecnológico para detectar si el otro es sospechoso o no”. Gastón Bustelo - gbustelo@losandes.com.ar
Marco legal para las fotos en los taxis
Si bien el Ministerio de Seguridad autorizó su implementación, no se ha legislado el tratamiento de las fotos que se obtendrán en los taxis. La Cámara de Diputados ya aprobó un proyecto de ley, presentado por el diputado Luis Petri (Confe), que busca brindar el "marco regulatorio respecto del uso y tratamiento de imágenes con fines de vigilancia en su interior, instituyendo garantías para las personas cuyas imágenes son tratadas mediante tales procedimientos".
Fuente: Los Andes Online


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