Estados Unidos no descarta entregar armamentos a rebeldes libios
"Aún no hemos tomado esa decisión, pero, desde luego, no la descartamos", dijo la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice.
martes, 29 de marzo de 2011
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| Susan Rice habla con otro miembro de EEUU en Naciones Unidas. |
La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, declaró que Washington no descarta armar a los rebeldes libios que están luchando para derrocar al régimen de Muammar Kaddafi, mientras la coalición internacional prosigue su ataque aéreo a las defensas libias.
"Aún no hemos tomado esa decisión, pero, desde luego, no la descartamos", aclaró en una entrevista con el programa "Good Morning, America", de la cadena estadounidense de televisión ABC.
Rice afirmó que Estados Unidos tiene un "gran interés" en que Kaddafi dimita y "el pueblo libio tenga la oportunidad de decidir su propio futuro", según informó la agencia Europa Press.
En este sentido, explicó que "Washington está atacando los recursos del líder libio y sus fuentes de financiación y ayudando a los rebeldes, además de participar en un proceso político para analizar qué hacer una vez que el dirigente libio renuncie al poder".
En ese marco, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, participa hoy en Londres de un encuentro internacional que está analizando la situación.
En consonancia con lo dicho ayer por el presidente Barak Obama, Rice afirmó que "primero Kaddafi tiene que tomar la decisión de dimitir, y aún no vimos indicios de que esté dispuesto a hacerlo si no se mantiene la presión internacional", añadió.
Acerca de la hipótesis de que el líder libio llegue a un acuerdo para dejar el poder y salir del país a cambio de inmunidad frente a posibles juicios por crímenes de guerra, la embajadora señaló que "será el pueblo libio el que decida en qué condiciones se irá Kaddafi".
No obstante, indicó que tanto el Consejo de Seguridad de la ONU como Estados Unidos y sus aliados "han dejado muy claro que tiene que haber rendición de cuentas y justicia por los crímenes cometidos".
Por último, la diplomática estadounidense afirmó que "Kaddafi y su entorno deben entender que la historia no está de su parte, el tiempo no juega a su favor, la presión está aumentando, las sanciones le están afectando y tiene que tomar una decisión en beneficio del pueblo libio".
Ayer, en un mensaje televisado dirigido al pueblo estadounidense, Obama advirtió que "Estados Unidos continuará presionando para que Kaddafi deje el poder tras 42 años, pero las fuerzas norteamericanas no serán utilizadas para desalojarlo del cargo".
"Pero debería estar claro para aquellos alrededor de Kaddafi y para cada libio, que la historia no está de su lado", dijo el mandatario, y aseguró que el líder está "muy debilitado" e "intenta desesperadamente mantenerse en el poder".
"Aún no hemos tomado esa decisión, pero, desde luego, no la descartamos", aclaró en una entrevista con el programa "Good Morning, America", de la cadena estadounidense de televisión ABC.
Rice afirmó que Estados Unidos tiene un "gran interés" en que Kaddafi dimita y "el pueblo libio tenga la oportunidad de decidir su propio futuro", según informó la agencia Europa Press.
En este sentido, explicó que "Washington está atacando los recursos del líder libio y sus fuentes de financiación y ayudando a los rebeldes, además de participar en un proceso político para analizar qué hacer una vez que el dirigente libio renuncie al poder".
En ese marco, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, participa hoy en Londres de un encuentro internacional que está analizando la situación.
En consonancia con lo dicho ayer por el presidente Barak Obama, Rice afirmó que "primero Kaddafi tiene que tomar la decisión de dimitir, y aún no vimos indicios de que esté dispuesto a hacerlo si no se mantiene la presión internacional", añadió.
Acerca de la hipótesis de que el líder libio llegue a un acuerdo para dejar el poder y salir del país a cambio de inmunidad frente a posibles juicios por crímenes de guerra, la embajadora señaló que "será el pueblo libio el que decida en qué condiciones se irá Kaddafi".
No obstante, indicó que tanto el Consejo de Seguridad de la ONU como Estados Unidos y sus aliados "han dejado muy claro que tiene que haber rendición de cuentas y justicia por los crímenes cometidos".
Por último, la diplomática estadounidense afirmó que "Kaddafi y su entorno deben entender que la historia no está de su parte, el tiempo no juega a su favor, la presión está aumentando, las sanciones le están afectando y tiene que tomar una decisión en beneficio del pueblo libio".
Ayer, en un mensaje televisado dirigido al pueblo estadounidense, Obama advirtió que "Estados Unidos continuará presionando para que Kaddafi deje el poder tras 42 años, pero las fuerzas norteamericanas no serán utilizadas para desalojarlo del cargo".
"Pero debería estar claro para aquellos alrededor de Kaddafi y para cada libio, que la historia no está de su lado", dijo el mandatario, y aseguró que el líder está "muy debilitado" e "intenta desesperadamente mantenerse en el poder".
Los aliados se reúnen en Londres para proyectar a Libia sin Kadafi
Kadafi exhortó a los participantes a detener la "ofensiva bárbara" contra su país, que equiparó a las campañas de Hitler en Europa. Aseguran que deberá comparecer en la Corte Penal Internacional.
Unos 40 países y organizaciones se reúnen este martes en Londres para consolidar la coalición internacional y trazar el futuro político de Libia después de Kadafi.
La reunión será la primera del llamado grupo de contacto formado por la docena de países de la coalición para asumir la "dirección política" de las operaciones militares amparadas por la resolución de la ONU sobre Libia.
Este núcleo de países estaba reunido el martes al mediodía antes de la conferencia propiamente dicha, que se llevará a cabo entre las 13H00 y las 17H00 GMT en presencia de los países y organizaciones que los respaldan, entre los que brilla por su ausencia -contrariamente a lo anunciado- la Unión Africana.
Antes del comienzo de la reunión, Kadafi exhortó a los participantes, entre los que figuran delegaciones de siete países árabes y un embajador de la Liga Arabe, a detener la "ofensiva bárbara" contra su país, que equiparó a las campañas de Hitler en Europa.
Poco después, el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, exhortó una vez más al líder libio a abandonar el poder.
"Queremos que se vaya, que abandone el poder", declaró Hague en los micrófonos de la BBC.
La reunión será la primera del llamado grupo de contacto formado por la docena de países de la coalición para asumir la "dirección política" de las operaciones militares amparadas por la resolución de la ONU sobre Libia.
Este núcleo de países estaba reunido el martes al mediodía antes de la conferencia propiamente dicha, que se llevará a cabo entre las 13H00 y las 17H00 GMT en presencia de los países y organizaciones que los respaldan, entre los que brilla por su ausencia -contrariamente a lo anunciado- la Unión Africana.
Antes del comienzo de la reunión, Kadafi exhortó a los participantes, entre los que figuran delegaciones de siete países árabes y un embajador de la Liga Arabe, a detener la "ofensiva bárbara" contra su país, que equiparó a las campañas de Hitler en Europa.
Poco después, el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, exhortó una vez más al líder libio a abandonar el poder.
"Queremos que se vaya, que abandone el poder", declaró Hague en los micrófonos de la BBC.
"La gente que ha cometido crímenes (...) debería comparecer en la Corte Penal Internacional (CPI). Pero, por supuesto, donde vaya (Kadafi), si se va, es un asunto que él y el pueblo de Libia deben determinar, y no tendremos necesariamente control sobre ello", agregó luego en un comunicado.
Su homóloga española, Trinidad Jiménez, fue todavía un poco más allá en una entrevista con el diario El País, al indicar que un exilio de Kadafi es "jurídicamente" factible, dado que "aún" no está acusado ni hay "orden de captura" contra él por parte de la CPI.
Estas declaraciones se producen después de especulaciones de prensa según las cuales la coalición autorizaría a Kadafi a buscar refugio en el extranjero para precipitar su partida y una resolución del conflicto.
Las autoridades británicas invitaron a Londres a una delegación del Consejo Nacional de Transición (CNT), la autoridad provisional que representa a los rebeldes que luchan contra Kadafi, pero ésta no participará en la conferencia.
Hague señaló en un comunicado que no daba "por hecho" que el CNT fuera "necesariamente" el futuro gobierno del país, e insistió en que "corresponde al pueblo de Libia determinar su futuro".
El responsable de Relaciones Exteriores de este organismo, Mahmud Jibril, mantuvo sin embargo reuniones este martes por la mañana con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y con el propio Hague.
"El CNT es un interlocutor político importante y legítimo y el Reino Unido está comprometido a fortalecer los contactos con un amplio abanico de miembros de la oposición", declaró el ministro después de la reunión.
En previsión de la reunión, el CNT estableció su visión de un Estado "moderno" y "unido", y promete trabajar con miras a unas elecciones libres.
"Hemos aprendido de las luchas del pasado durante los oscuros días de la dictadura que no hay alternativa a construir una sociedad libre y democrática", declaró el CNT a través de un comunicado.
Además de lanzar el proceso político, la conferencia abordará también otros temas cruciales como un alto el fuego, el respeto del embargo sobre las armas, la protección de civiles y la ayuda humanitaria.
Las potencias occidentales decidieron en una reunión celebrada en París el 19 de marzo iniciar las operaciones militares amparadas por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, que preveía la imposición de una zona de exclusión aérea y el uso de la fuerza para proteger a la población civil de la ofensiva de las tropas de Kadafi sobre los rebeldes libios.
Diez días después, los insurgentes que, respaldados por los bombardeos occidentales, avanzaban rápidamente hacia el oeste reconquistando ciudades y terminales petroleras, fueron bloqueados por las fuerzas leales a Kadafi y obligados a retroceder, lo que hace aumentar los temores de un largo conflicto.
Su homóloga española, Trinidad Jiménez, fue todavía un poco más allá en una entrevista con el diario El País, al indicar que un exilio de Kadafi es "jurídicamente" factible, dado que "aún" no está acusado ni hay "orden de captura" contra él por parte de la CPI.
Estas declaraciones se producen después de especulaciones de prensa según las cuales la coalición autorizaría a Kadafi a buscar refugio en el extranjero para precipitar su partida y una resolución del conflicto.
Las autoridades británicas invitaron a Londres a una delegación del Consejo Nacional de Transición (CNT), la autoridad provisional que representa a los rebeldes que luchan contra Kadafi, pero ésta no participará en la conferencia.
Hague señaló en un comunicado que no daba "por hecho" que el CNT fuera "necesariamente" el futuro gobierno del país, e insistió en que "corresponde al pueblo de Libia determinar su futuro".
El responsable de Relaciones Exteriores de este organismo, Mahmud Jibril, mantuvo sin embargo reuniones este martes por la mañana con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y con el propio Hague.
"El CNT es un interlocutor político importante y legítimo y el Reino Unido está comprometido a fortalecer los contactos con un amplio abanico de miembros de la oposición", declaró el ministro después de la reunión.
En previsión de la reunión, el CNT estableció su visión de un Estado "moderno" y "unido", y promete trabajar con miras a unas elecciones libres.
"Hemos aprendido de las luchas del pasado durante los oscuros días de la dictadura que no hay alternativa a construir una sociedad libre y democrática", declaró el CNT a través de un comunicado.
Además de lanzar el proceso político, la conferencia abordará también otros temas cruciales como un alto el fuego, el respeto del embargo sobre las armas, la protección de civiles y la ayuda humanitaria.
Las potencias occidentales decidieron en una reunión celebrada en París el 19 de marzo iniciar las operaciones militares amparadas por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, que preveía la imposición de una zona de exclusión aérea y el uso de la fuerza para proteger a la población civil de la ofensiva de las tropas de Kadafi sobre los rebeldes libios.
Diez días después, los insurgentes que, respaldados por los bombardeos occidentales, avanzaban rápidamente hacia el oeste reconquistando ciudades y terminales petroleras, fueron bloqueados por las fuerzas leales a Kadafi y obligados a retroceder, lo que hace aumentar los temores de un largo conflicto.
Fuente: Los Andes Online



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