Ya se puede generar biogás en la provincia
La planta experimental está ubicada en la Facultad de Ciencias Agrarias. Procesa todo tipo de desechos agroindustriales.
martes, 18 de octubre de 2011
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Peter Thomas (izq), coordinador del proyecto; el decano, José Guillermo Rodríguez y el rector, Arturo Somoza. (Andrés Larrovere) |
Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar
Generar energía propia a través del reciclado
de desechos agroindustriales que de otra manera serían vertidos y
continuarían (o continúan, en muchos casos) aportando a la
contaminación. En pocas palabras: aportar para el desarrollo
autosustentable y, al mismo tiempo, encontrarle una solución a la
contaminación ambiental.
Con esas dos premisas, hace un par de años el alemán Peter Thomas mostró su idea al decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, José Guillermo Rodríguez, referida a una planta de biogás.
Durante el mediodía de ayer, lo que había empezado como una idea bocetada quedó inaugurada como la primera planta experimental de Mendoza y la única instalada en una universidad nacional.
La planta procesa todo tipo de residuos agroindustriales (escobajos y orujos de uva, semillas y cáscaras) y a través de un proceso químico y la fermentación de ese material con estiércol de vaca y agua, elabora gas metano que sirve para calefaccionar y generar energía.
Detalles
Con la presencia de Thomas, Rodríguez, Rosa Medina Díaz y Carolina Lauro (coordinadoras del proyecto), la planta piloto quedó inaugurada en un acto formal en la sede universitaria de Luján de Cuyo.
"Es una planta que nos va a permitir disponer de un equipamiento para poner en práctica lo que se aprende en los libros", destacó Medina Díaz.
La planta consiste en un tanque con un agitador en su interior. Por un tambor ubicado en la parte superior, la idea es que se vierta la mezcla de residuos con agua y estiércol de vaca.
"El estiércol tiene bacterias que permiten la fermentación de la mezcla", destacó la profesora.
En la medida que va avanzando el proceso, el gas metano que va emanando es dirigido por un conducto a un receptáculo ubicado encima del tanque (un reservorio de gas), que se va inflando mientras se va llenando. Una vez que está allí queda almacenada y, en el momento en que se decide usarlo, se le abre paso por otro tubo conductor que lleva el biogás a un filtro donde se lo separa del dióxido de carbono y otros gases corrosivos e indeseables.
Una vez limpio, el gas puro queda almacenado para calefacción. En tanto, en el tanque principal de la planta, casi a la altura de la base hay una válvula para que, una vez finalizada la fermentación, al abrirla se puedan evacuar los desechos para compostificarlos (proceso para transformar la basura orgánica).
La planta experimental cuenta con tres ventanas para que pueda observarse el proceso de fermentación en tiempo real y con una serie de válvulas para poder analizar el material en todas sus etapas. Sin embargo, es así por tratarse de una experiencia piloto, ya que en caso de masificarse estos detalles podrían obviarse.
"Vamos a aprovechar que en la Facultad tenemos una planta piloto de aceite de oliva y una bodega experimental para tratar esos residuos agroindustriales", destacaron Thomas y Medina Díaz.
Utilidad masiva
La idea de Thomas y de todo el equipo de Biogás (recientemente conformado por docentes y estudiantes de la carrera de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables) es lograr masificar este tipo de plantas y que, en un futuro, los productores de Mendoza cuenten con esta tecnología para poder reciclar y no verter ni contaminar con los desechos. "Queremos dar experiencias y antecedentes", destacó Thomas.
Para el desarrollo de la primera planta se necesitaron 250 mil pesos (entre material y recursos) que fueron aportados en conjunto por la UNCuyo, la Embajada de Alemania y los INTI de Mendoza, San Luis y Concepción del Uruguay (tres lugares donde ya se ha desarrollado este equipamiento).
"El gas metano tiene la misma finalidad que el gas natural. Se puede usar para la cocina, la calefacción. Una familia tipo puede originar el gas que consume en todo el día con estiércol de cinco vacas", sentenció Medina Díaz.
Con esas dos premisas, hace un par de años el alemán Peter Thomas mostró su idea al decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, José Guillermo Rodríguez, referida a una planta de biogás.
Durante el mediodía de ayer, lo que había empezado como una idea bocetada quedó inaugurada como la primera planta experimental de Mendoza y la única instalada en una universidad nacional.
La planta procesa todo tipo de residuos agroindustriales (escobajos y orujos de uva, semillas y cáscaras) y a través de un proceso químico y la fermentación de ese material con estiércol de vaca y agua, elabora gas metano que sirve para calefaccionar y generar energía.
Detalles
Con la presencia de Thomas, Rodríguez, Rosa Medina Díaz y Carolina Lauro (coordinadoras del proyecto), la planta piloto quedó inaugurada en un acto formal en la sede universitaria de Luján de Cuyo.
"Es una planta que nos va a permitir disponer de un equipamiento para poner en práctica lo que se aprende en los libros", destacó Medina Díaz.
La planta consiste en un tanque con un agitador en su interior. Por un tambor ubicado en la parte superior, la idea es que se vierta la mezcla de residuos con agua y estiércol de vaca.
"El estiércol tiene bacterias que permiten la fermentación de la mezcla", destacó la profesora.
En la medida que va avanzando el proceso, el gas metano que va emanando es dirigido por un conducto a un receptáculo ubicado encima del tanque (un reservorio de gas), que se va inflando mientras se va llenando. Una vez que está allí queda almacenada y, en el momento en que se decide usarlo, se le abre paso por otro tubo conductor que lleva el biogás a un filtro donde se lo separa del dióxido de carbono y otros gases corrosivos e indeseables.
Una vez limpio, el gas puro queda almacenado para calefacción. En tanto, en el tanque principal de la planta, casi a la altura de la base hay una válvula para que, una vez finalizada la fermentación, al abrirla se puedan evacuar los desechos para compostificarlos (proceso para transformar la basura orgánica).
La planta experimental cuenta con tres ventanas para que pueda observarse el proceso de fermentación en tiempo real y con una serie de válvulas para poder analizar el material en todas sus etapas. Sin embargo, es así por tratarse de una experiencia piloto, ya que en caso de masificarse estos detalles podrían obviarse.
"Vamos a aprovechar que en la Facultad tenemos una planta piloto de aceite de oliva y una bodega experimental para tratar esos residuos agroindustriales", destacaron Thomas y Medina Díaz.
Utilidad masiva
La idea de Thomas y de todo el equipo de Biogás (recientemente conformado por docentes y estudiantes de la carrera de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables) es lograr masificar este tipo de plantas y que, en un futuro, los productores de Mendoza cuenten con esta tecnología para poder reciclar y no verter ni contaminar con los desechos. "Queremos dar experiencias y antecedentes", destacó Thomas.
Para el desarrollo de la primera planta se necesitaron 250 mil pesos (entre material y recursos) que fueron aportados en conjunto por la UNCuyo, la Embajada de Alemania y los INTI de Mendoza, San Luis y Concepción del Uruguay (tres lugares donde ya se ha desarrollado este equipamiento).
"El gas metano tiene la misma finalidad que el gas natural. Se puede usar para la cocina, la calefacción. Una familia tipo puede originar el gas que consume en todo el día con estiércol de cinco vacas", sentenció Medina Díaz.
Fuente: Los Andes Online



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