sábado, 26 de mayo de 2018

"Israel está tratando de convencer a los habitantes de los Altos del Golán de que Siria ya no existe"
El Gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, está tratando de que Washington reconozca la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, que anteriormente pertenecían a Siria y que desde 1967 se encuentran bajo el control de Israel.


© REUTERS / Ronen Zvulun

La periodista de Kommersant Marianna Belenkaya visitó varios pueblos drusos que forman parte de los Altos del Golán y habló con los habitantes locales para conocer su opinión sobre esta disputa territorial.

"Israel está tratando de convencer a los habitantes de los Altos del Golán de que Siria ya no existe", sostuvo uno de los vecinos, Rafik Ibrajim. 

Según Belenkaya, muchos habitantes de los Altos del Golán están seguros de que Israel decidió aprovechar la situación en Siria. El Gobierno israelí pensó que los drusos se sentían decepcionados de Damasco tras ver los horrores de guerra y que estos, poco a poco, habían perdido la esperanza de reunificarse con su patria histórica. 

Esta podría ser la razón, de acuerdo con la periodista, por la que las autoridades israelíes anunciaron la celebración de elecciones municipales en los pueblos drusos por primera vez desde 1967.

"Estos cuatro pueblos son una pequeña Siria en territorio israelí. Muchos habitantes ni siquiera tienen ciudadanía israelí y todas las charlas con los periodistas empiezan de la misma manera: 'somos sirios y vivimos en territorio ocupado'", escribe la columnista.

Los drusos son una minoría que habita en el territorio del Líbano, Siria e Israel. Los drusos israelíes —un poco más de 100.000 personas— sirven en el Ejército de Israel y son fieles al Estado hebreo. Lo mismo no puede decirse sobre los drusos que viven en los Altos del Golán, explica Belenkaya. 

En 1981, el órgano unicameral legislativo de Israel, el Knéset, aprobó la Ley sobre los Altos del Golán, que de forma unilateral proclamó la soberanía del Estado hebreo sobre estos territorios. El Consejo de Seguridad de la ONU no reconoció esta decisión mientras que los drusos locales rechazaron recibir la ciudadanía israelí. 

"Participar en las elecciones [municipales] significa reconocer la ocupación israelí", aseveró Ibrajim. Al mismo tiempo, agregó: "tenemos patria, tenemos Ejército [de Siria] y tenemos presidente [Bashar Asad]".

Como en Siria, no solo los partidarios del presidente Asad sino también sus adversarios viven en los cuatro pueblos drusos de los Altos del Golán. Aquí nadie es indiferente con respecto al conflicto sirio, opina la periodista. 

La casa de Kamil Jater, uno de los habitantes de estas localidades, se encuentra cerca de la línea de demarcación fronteriza que divide los Altos del Golán entre los dos países (Siria e Israel). Esta línea se extiende tan cerca de la vivienda que en realidad parece la valla de su patio.

"'Es una casa con vista a la guerra', eso podría decir el anuncio si un día Jater decide alquilar su casa para los turistas", ironiza la periodista.

Hace medio año, cuando distintos grupos libraron combates en la frontera con Israel, balas esporádicas de vez en cuando llegaron hasta su localidad.

"Durante siete años, a medida que se desarrolló el conflicto sirio, muchos drusos experimentaron cambios en sus visiones políticas. La única cosa que ha permanecido inalterable es su sueño de una Siria fuerte, que recupere el control sobre los Altos del Golán", escribe la columnista.

Aunque Kamil está decepcionado con ambas partes del conflicto, él, como muchos habitantes locales, está en contra de la ocupación israelí de los Altos del Golán.



Fuente: mundo.sputniknews.com

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