martes, 8 de septiembre de 2009

Ciencia

Nombre mendocino para huellas de dinosaurios

Se denominan Titanopodus mendozensis. Son parte de una investigación de científicos locales. Está publicado en una revista inglesa.

martes, 08 de septiembre de 2009

Nombre mendocino para huellas de dinosaurios
Los saurópodos pisaron alguna vez el sur mendocino, cuando ni siquiera existía la cordillera.

Una manada de dinosaurios herbívoros pasó hace 71 millones de años por Malargüe y dejó su huella. No fueron los únicos pero si los primeros identificados y valorados científicamente por las marcas que dejaron en las rocas.

Los rastros encontrados forman parte de una investigación de paleontólogos mendocinos que en mayo publicaron los primeros resultados de su trabajo en la revista científica inglesa Palaeontology, en la que se dio a conocer al mundo que esas marcas tienen un nombre propio por sus características únicas.

Se denominan Titanopodus mendozensis y son huellas de saurópodos que alguna vez pisaron el suelo del sur mendocino cuando ni siquiera existía la cordillera de los Andes.

"Parece poco pero es mucho. Difundir el nombre significa darle una valoración patrimonial distinta. Ahora a nivel mundial las huellas de Titanopodus tienen una valoración. Es una de las pocas huellas del cretácico que hay en el mundo y están inscriptas y difundidas en una revista científica prestigiosa. La publicación es como el acta de nacimiento. Además es una publicación que por largo período es analizada por un grupo de científicos para validarla", explicó Bernardo González Riga, profesor de la cátedra Ciencias de la Tierra del ICB en la UNCuyo e Investigador del Conicet, subjefe del Departamento de Paleontología del Ianigla-CCT (Cricyt).

Ya en abril de este año se había anunciado que en una zona de Malargüe -que no se quiere revelar con el fin de proteger el descubrimiento- hallaron más de 200 huellas de dinosaurios en el marco de una investigación que comenzó hace tres años con el descubrimiento de 60 pisadas de grandes animales herbívoros.

Ahora con la denominación de las huellas se establece el concepto de que en el sur provincial, el yacimiento se transforma en un museo a cielo abierto, ya que comprende fósiles únicos de relevancia internacional que deben ser cuidadosamente preservados.

"Estas huellas ahora se pueden usar como un patrón de comparación para otras huellas que se encuentren en cualquier investigación que se haga en el mundo. Nos da más empuje y nos compromete más no sólo a nosotros sino a todos los actores políticos que tienen que apoyar esto. Tenemos un doble compromiso y una mayor urgencia para proteger", aclaró González Riga.

La publicación en un medio científico sumada al trabajo de investigación que llevan en la zona desde 2006 consolida la idea de crear un parque natural pero también la necesidad de la intervención estatal para evitar errores del pasado.

"Queremos que las cosas se hagan bien. Por eso no revelamos la zona en la que trabajamos para no tener que encontrarnos con una pintada de aerosol o con alguien haciendo un asado. Por ahora no hay guardaparque ni está alambrado pero poca gente sabe cómo llegar", señaló el paleontólogo ayer durante la presentación realizada en el auditorio del Espacio de la Ciencia y la Tecnología (ex-Eureka) de la UNCuyo.

Hasta ahora el trabajo, y la inversión, ha corrido por parte del Conicet y la UNCuyo mientras se espera una colaboración del Estado. A nivel mundial también hay organizaciones que destinan fondos de ayuda para investigaciones como ésta y es el próximo paso.

"Tendríamos que agotar todas las posibilidades, porque a veces el Estado tiene pocos recursos o le cuesta destinar una partida para este tipo de cosas. Estamos haciendo con mano de obra voluntaria y de estudiante algo que debería ser una prioridad para el Estado".
Claudio Barros - cbarros@losandes.com.ar

El primero de muchos

Las huellas más abundantes en el sur provincial son las de saurópodos titanosaurios, típicos dinosaurios herbívoros de cuello largo.

Las que recibieron la denominación de Titanopodus mendozensis pertenecen a titanosaurios que habrían tenido unos 14 metros de largo y que en sus patas delanteras no poseían dedos y eran más pequeñas que las traseras que habrían medido entre 40 y 60 cm de largo. "Estas son las primeras puestas en valor científico y no quita más adelante que otras huellas encontradas reciban también una denominación propia.

Tenemos muchas en proceso de estudio y estas son las primeras clasificadas. Podrían haber de otros animales como tortugas o aves. Hasta ahora sabemos que hay huellas de terópodos que son dinosaurios carnívoros pero habría que ver de qué tipo", dijo Bernardo González Riga.

Se han encontrado también huellas de pequeños dinosaurios terópodos, que fueron carnívoros y se están analizando.

Según la evidencia encontrada en donde hoy es Malargüe había un angosto mar que se extendió desde el Atlántico hasta el sur de Mendoza hace más de 70 millones de años. Por eso las marcas están preservadas en rocas de la Formación Loncoche, en zonas de antiguas lagunas conectadas con deltas y estuarios.

Fuente: Los Andes Online

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