domingo, 7 de marzo de 2010

"El secreto de sus ojos"...¿ganará?

Los críticos y periodistas más importantes del país anticipan cuál puede ser la suerte, esta noche, de la película que protagonizan Darín y Villamil. Hagan sus apuestas... Además, Campanella confiesa desde Los Ángeles: “No hay triunfalismo”.

domingo, 07 de marzo de 2010

"El secreto de sus ojos"..¿ganará?


Juan José Campanella viene chequeando los sitios de internet en los que, desde hace días, se vota por quién ganará el Oscar en la categoría "Mejor película en idioma extranjero", seguramente la ansiedad no lo habrá dejado dormir.

Es que en portales importantes, como Imdb (Internet Movie Data Base), se alza por muy pocos cuerpos frente a sus dos más fuertes contrincantes: "La cinta blanca" del alemán Michael Haneke, y "Un profeta" del francés Jacques Audiard.

Claro que éste es un dato de color, que nada define pero sí suma a las expectativas. Las otras dos competidoras del film nacional ("La teta asustada" de la peruana Claudia Llosa, y "Ajami" del tándem israelí Scandar Copti-Yaron Shani) están más rezagadas. No sólo en ese guiño impreciso de la encuesta virtual sino en la potencia de distribución y, por tanto, de agite mediático, de cantidad de espectadores o salas llenas y de promisorios dividendos.

Ahora, y más allá de este juego de números y azares, ¿tiene chances la película de Campanella de ganar en su rubro? La pregunta, que parece la punta de lanza para un divertimento casero que nos anime la tarde del domingo, entraña múltiples complejidades. Es que el Oscar es un premio en el que la calidad (según la lógica del entretenimiento más puro) se articula (y coexiste) con la necesidad de potenciar aquellos productos cinematográficos que han de rendir sus frutos (económicos, políticos, ideológicos).

No cabe dudas de que, entre las nominadas con las que compite el film argentino, hay una que es superior: por su factura artística extraordinaria, transformadora y exquisita ("La cinta blanca"). Pero esta película adolece de lo que sí tiene "El secreto...": encanto y entretenimiento para las masas, con un alto estándar de calidad. Entre esas aguas, tan dispares entre sí, es que navegan todas las nominadas.

Nuestro espíritu escéptico, respecto al valor (medido en términos estrictamente artísticos) que tiene el Oscar como premio a la realización, nos hace pensar que "El secreto...", gana; y "La cinta...", pierde. Pero hay otras miradas, de críticos expertos -de nuestra provincia y de todo el país-, a las que quisimos recurrir; para develar los intrincados senderos por los que transitan las decisiones de la Academia. Y, verán: la tabla de resultados da una ecuación más compleja que el 2 a 1 que estábamos esbozando. Por Patricia Slukich - pslukich@losandes.com.ar

"El secreto de los ojos del jurado de los Oscar"

"'El secreto...' quizá no sea la mejor de las cinco películas, en términos estrictamente artísticos; pero es un film que tuvo un fenomenal éxito de público y fue bien tratado por los críticos; ése sería un punto a favor. Pero me temo que con eso no será suficiente: también hará falta que toque la sensibilidad de un jurado compuesto por numerosos representantes de la 'progresía norteamericana'; ésa que tan bien retrata Woody Allen.

'El secreto...' posee una temática universal que hoy interesa mucho, referida al modo en que el presente debe abordar el pasado. Pero a la vez, como ese pasado al que se refiere tiene relación con las contradicciones del peronismo, se convierte en muy localista. Si el jurado valora más los significados universales de la película, puede ser la gota que llene el vaso a su favor. Con sus otros méritos, incluso sumados, tal vez no alcance que a las empresas les interesa hacer campañas de bien público para mejorar su imagen, en todo galardón industrial (pensemos en el Martín Fierro local, incluso) queda el tema de la 'buena conciencia', un punto que se hace sentir fuerte en esta categoría y que se ha acentuado entre la comunidad cinematográfica desde la presidencia de George Bush.

En este parámetro, 'El secreto...' deberá enfrentar una película sobre los orígenes del nazismo, otra sobre la dura vida de un joven árabe en Europa y los urticantes conflictos entre israelíes y palestinos.

Si el Oscar fuera sólo un premio estético, lejos de toda discusión, debería volar a las manos de Haneke. Si fuera sólo un premio industrial, Campanella sería una opción tan coherente como 'Un profeta'. El problema es que, como suele ocurrir con los galardones (incluso el Nobel, como quedó claro este año), los intereses en torno son múltiples, contradictorios y, a menudo, insondables”. Carlos La Rosa / Los Andes

Un canto algo cursi

“Haciendo predicciones ocupo, casi siempre, el último lugar. Por lo tanto, al decir que 'El secreto...' no tiene muchas chances de llevarse la estatuilla, probablemente la esté convirtiendo en la gran ganadora. Pero, ¿qué razones tengo para hacer semejante aseveración tan poco patriótica? Quizás, el film de Campanella no tenga los aditivos necesarios para ser la típica 'película argentina for export'.

Esto es: no se explaya tanto en la realidad social y política del país. Lo que es peor, no suena un bandoneón y nadie baila un tango. Como puntos a favor tiene el de ser una película contada al modo norteamericano y en un tono melodramático que la vuelve (¡ay!) un canto algo cursi al amor perdido. Pero, por sobre todo, el gran inconveniente que tiene es que compite con un film de Haneke, que se merece, por lo menos, unos cuantos Oscar”. Federico Cardone / Coordinador Cine Universidad

"Una muy buena segunda"

"La verdad es que me parece que será una muy buena segunda. Es que 'La cinta blanca' es la candidata. 'El secreto...' es una película ideal para los votantes de la Academia: tiene todo lo que a ellos les atrae. Ahora bien 'La cinta...', tiene un peso específico como película para la historia del cine. Y eso, aún siendo dura o fría (hay que recordar que el Oscar tiende a buscar lo humano, lo cálido, lo lacrimógeno), es algo que los votantes pueden llegar a evaluar. Habla de temas importantes, como el nacimiento del nazismo y sus posibles causas. Si bien es un cine de autor, no es una película aburrida; incluso es de suspenso.

'Ajami' es otra de las que está dando vueltas. Pero no creo que gane porque está relacionada con el policial. Lo mismo pasa con 'Un profeta'. El asunto con esas películas es que (los votantes de la Academia) pueden llegar a pensar que un film así no es algo que ellos no puedan hacer". Diego Lerer / Clarín

“La distribución puede ser la clave”

"La ventaja que podría tener la dijo Darín: 'Como los otros son dramas de peso político, quizás eso nos juegue a favor. El nuestro es un combo de elementos tan equilibrados que ninguno tapa a los demás' (sic.).

La desventaja es que la distribuidora en Estados Unidos, Sony Pictures, ya estrenó y dio gran difusión a 'La cinta...' y 'Un profeta', pero dejó para después a la argentina; la gente siempre vota lo que ya conoce. Pero, según como se mire, este dato también es una esperanza. Puede que la Sony sepa que 'El secreto...' es del gusto de los votantes y, especulando con eso, apueste a que el premio la respalde en su estreno (las otras dos ya están amortizadas). Si 'El secreto...' perdiera, ¿para qué la estrenarían? (¿y para qué comprarla?).

Un detalle alentador: el capítulo más celebrado de la temporada 2009 de 'Dr. House', lo dirigió Campanella. No creo que muchos votantes lo sepan, pero sí que el gusto de varios, que también son televidentes, podría hacerlos inclinar por algo más afín a su espíritu, que las lentas y oprimentes vicisitudes de unos aldeanos de la vieja Alemania". Paraná Sendrós / Ámbito Financiero

"Por qué vamos a ganar un Oscar"

"Hoy la Argentina va a obtener su segundo Oscar y será Juan José Campanella quien agradezca a la Academia. Habrá superado a otros grandes rivales. Será entonces, luego de 'La historia oficial', la película que corone a una producción cinematográfica tan rica y contradictoria como la argentina: valiosa por su potente acervo histórico y heterogénea porque consigue, con un solo producto, reunir a más de dos millones de espectadores, cuando simultáneamente el grueso de su producción es visto por un puñado.

Campanella conseguirá lo que no pudo con 'El hijo de la novia', aquello que le fue esquivo a Carlos Saura con 'Tango', o la fortuna que no tuvo 'Camila', de María Luisa Bemberg. Simplemente, un Oscar. El noble perdedor de nuestra historia fue Sergio Renán, con 'La Tregua': se dio el lujo de fracasar ante 'Amarcord' de Federico Fellini. Singularidades de una derrota cargada de triunfo.

Las razones del premio al film de Campanella surgen de la combinación que más agrada a la Academia; del hecho de que el realizador es un nombre conocido dentro de esa industria y de que la todopoderosa Sony Pictures estrenará el film en Estados Unidos el próximo mes (¿apostaría su influencia para coronar a realizaciones que ya pasaron por aquellas pantallas?). El jurado que vota el Oscar en este rubro también nos depara una ventaja: son los veteranos de Hollywood, que se deslumbran con una narración compacta y más cercana a los cánones de su propia industria.

Aunque, es deber decirlo, el Oscar incluye apuestas y su juego nunca es exacto. Si no ganamos, no habrá sido un error. En curiosa alquimia de reflexión y deseo, se preguntaban de qué estaba hecho el halcón maltés en aquel famoso film homónimo de Michael Curtiz y, parafraseando a Shakespeare, Dashiell Hammett escribía la conclusión en boca de un Sam Spade con el perfil de Bogart: 'De la misma materia de la que están hechos los sueños'. Hoy para nosotros es lo mismo". Pablo De Vita / Revista Criterio y La Nación

Cumple todos los estándares

"A la hora de preguntarse por las chances de tal o cual película (en este caso, ‘El secreto de sus ojos’) de alzarse con una de las estatuillas, conviene tener en cuenta que en este galardón confluyen múltiples criterios.

Ante todo, se trata de un premio industrial: la Academia vela por los intereses de sus miembros. Así, lo más importante del Oscar es que exista y se reparta equitativamente a lo largo del tiempo. Es tan sólo uno más de los muchos métodos de promoción que esa enorme industria tiene a disposición.

En tal sentido, la suerte de 'El secreto...' depende de su distribuidor en Estados Unidos y de su poder dentro de la industria (poder real y de lobby). Como es Sony Pictures, 'casualmente' el mismo de 'La cinta...' y 'Un profeta', cualquiera de las tres da 'lo mismo'. 'Ajami' (Israel) beneficia a una distribuidora más pequeña (Kino International) y 'La teta...' aún no tiene representante en el mercado estadounidense.

Directamente relacionado con esto, viene el criterio de la carrera. El Oscar es utilizado por la industria para recompensar (y estimular) a sus trabajadores originales, al mismo tiempo que los potencia como mercancía (que a su vez habrá de rendir dividendos; véase a Cameron). Si bien este parámetro se hace sentir con más fuerza en otros rubros, en éste beneficiaría a Campanella; el único de los nominados que tiene una carrera dentro de la industria estadounidense desde hace varios años y a quien la estatuilla le haría un gran favor. Un director como Haneke está lejos de ser material para Hollywood; tanto por la seriedad de sus planteos, como por su rigurosidad estética.

Paralelo a estos criterios comerciales corre uno de calidad: a la Academia le importa mucho la calidad. ¡Cuidado!: no se la debe entender en términos artísticos, sino de estándares industriales. El Oscar es uno de los foros donde se 'decide' el rumbo estético de la producción industrial venidera, cuidando que esa estética se muestre capaz de atraer a los mercados pero ofrezca algún grado de novedad controlada.

Si bien este criterio pesa mucho más a la hora de las nominaciones que de la premiación, también aquí puede irle bien a 'El secreto...'. Hugo Salas / Radar - El amante

Fuente: Los Andes Online

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