jueves, 12 de enero de 2012

Malvinas: Chile, Uruguay y Brasil ratifican el bloqueo

El martes, Gran Bretaña aseguró que nuestros vecinos no participarían del cierre de puertos a buques con bandera de las “Falkland”. Ayer, el canciller Hague fue desmentido.

Agencia DyN 

En setiembre de 2010, Uruguay negó el permiso para atracar a la fragata HMS Gloucester, un buque de guerra inglés que iba a las Islas.
Los gobiernos de Chile y Uruguay ratificaron ayer que no permitirán el ingreso a sus puertos de barcos con la bandera de las Islas Malvinas (“Falkland”, para los británicos), en respaldo al reclamo de soberanía argentina sobre el archipiélago, tal como se comprometieron en la última reunión del Mercosur en Montevideo.

Bolivia también confirmó su apoyo a la posición argentina sobre las islas del Atlántico Sur: “Las Malvinas son de Argentina”, sostuvo en las últimas horas el presidente de ese país, Evo Morales.

Estas declaraciones se produjeron a horas de que el canciller británico, William Hague, asegurara que Brasil, Chile y Uruguay habían comunicado su decisión de “no participar en un bloqueo económico de las islas Falkland (Malvinas)”.

Esta declaración británica se enmarca en el malestar generado en ese país por el anuncio del Mercosur de no permitir el ingreso a sus puertos de naves con banderas de las Islas Malvinas pero no contradice su espíritu. El Mercosur no habló en ningún momento de bloqueo económico y sólo circunscribió la veda a los barcos con banderas de las islas, y no incluyó a los de otros estados. Por ello, que Brasil, Chile y Uruguay digan que no participan de un bloqueo económico es natural.

Ayer, el gobierno chileno remarcó: “Frente a recientes informaciones de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores debe precisar que Chile continuará aplicando, conforme al Derecho Internacional y a la legislación chilena, las medidas destinadas a impedir que embarcaciones que naveguen con la bandera de las Islas Malvinas ingresen a los puertos nacionales”.

La administración de Sebastián Piñera, a través de un comunicado, añadió que mantendrá esta medida “en cumplimiento con los compromisos adoptados en las declaraciones emitidas en el marco de la Reunión de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), del 26 de noviembre de 2010 y de la reciente Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, de 20 de diciembre de 2011”.

Por su parte, Uruguay anunció, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, que su postura “no ha cambiado un ápice” y destacó que “la solidaridad continental, basada en lazos de hermandad histórica y cultural, es uno de los principios fundamentales que orientan la política exterior uruguaya”.

"La posición de Uruguay sobre las reivindicaciones argentinas respecto de las Malvinas -manifestado a nivel regional a fines de 2010 en Unasur y ratificado el mes de diciembre pasado en la Cumbre del Mercosur- no ha cambiado en un ápice. De ninguna manera podemos aceptar buques con la bandera de Malvinas en nuestro puerto”, agregó el ejecutivo oriental que preside José Mujica.

Mediante un comunicado oficial, se afirmó que “Uruguay considera a las Islas Malvinas como una posesión colonial inglesa en América Latina, y en consecuencia, no puede reconocer su bandera. Esta postura anticolonialista no es una posición solitaria del Uruguay, sino de América Latina en su conjunto”.

“Los días 23 y 28 de diciembre pasados, el canciller Luis Almagro mantuvo contactos telefónicos con su par británico, William Hague con el objeto de hacer explícitas estas posiciones. El encuentro verbal fue cordial y franco. Se dejó en claro que nuestro país permite recalar en sus puertos a naves con cualquier bandera de jurisdicción reconocidos por Uruguay cuyo destino puede ser Islas Malvinas u otro”, se añadió.

Pero se aclaró que “no autoriza, en cambio, recalar naves militares inglesas con destino a Malvinas y esto lo hace por razones de solidaridad con Argentina”.

De acuerdo con el texto difundido por el gobierno de Mujica, “en dicha conversación entre el Ministro Luis Almagro y el canciller William Hague jamás existió la sugerencia de cambiar la bandera inhabilitada para operar en el puerto de Montevideo por una tercera. Dicha decisión no es en absoluto de competencia de Uruguay”.

“Por otra parte, Uruguay suma su voz a la de otros países de la región y del mundo que exhortan al Reino Unido a escuchar los llamamientos de la ONU para reanudar el diálogo con Argentina sobre el tema y avanzar así en la solución definitiva de esta larga y penosa controversia”, se agregó.

El martes, el canciller británico aseguró que los gobiernos de Brasil, Chile y Uruguay dijeron que no participarían de un “bloqueo económico” a las Malvinas.

El funcionario del gobierno del conservador David Cameron afirmó que, tras “discusiones productivas y honestas con Uruguay, Chile y Brasil”, funcionarios de esos países le aclararon que “no tienen intención de participar de un bloqueo económico”.

En este escenario, el presidente de Bolivia sumó su voz en respaldo de la Argentina. “Las Malvinas son de Argentina. Por eso nosotros apoyamos esta decisión del pueblo argentino, de su gobierno, de su presidenta”, afirmó Morales, en declaraciones difundidas por agencias internacionales, realizadas anoche durante un encuentro con un sindicato campesino de mujeres en la ciudad de Cochabamba. 

En Montevideo ya rechazaron dos buques

Fuentes: CC y La República de Uruguay

Uruguay ya había impedido el ingreso de dos barcos de guerra británicos a sus puertos aun antes de que los jefes de gobierno de la Unasur (el 26/11/2010) y del Mercosur (20/12/2011) acordaran negar el permiso para atracar a naves con bandera de las “Falkland”, en solidaridad con Argentina.

A mediados de setiembre de 2010, en línea con lo que en ese momento venía pidiendo el gobierno argentino tras la escalada de la tensión en las relaciones con Gran Bretaña por la autorización unilateral para realizar exploraciones petroleras en las Malvinas, el gobierno de Uruguay le negó a una fragata inglesa la autorización para entrar al puerto de Montevideo.

Según dio a conocer la prensa uruguaya en esos días, se trató de la fragata Hms Gloucester D-96 (foto), que a principios de ese mes había pedido autorización para entrar al puerto de la capital uruguaya para abastecerse de víveres y combustibles mientras iba de tránsito a las Malvinas.

El caso fue difundido el 20/9/2010 por el diario La República. El pedido llegó a través del agregado naval de la embajada de Gran Bretaña en Montevideo y fue canalizado por la Armada, la Cancillería y el Ministerio de Defensa, que denegaron la solicitud.

En 2006, Argentina había pedido a los países vecinos que no facilitaran el uso de sus puertos o aeropuertos a naves militares británicas que contribuyen a sostener la ocupación en Malvinas.

El caso ya registraba un antecedente previo: en 2007, el gobierno del entonces presidente Tabaré Vázquez había impedido al destructor HMS Nottingham, que patrullaba en las Malvinas, hacer escala en el puerto de Montevideo. 

Niegan la sugerencia de cambiar la bandera kelper por la británica

Fuente: SOMU

En las primeras informaciones difundidas el martes sobre el posible “desbloqueo” uruguayo a las naves con la bandera colonial inglesa de Malvinas, algunas fuentes sugerían que Montevideo podría haberle dicho a Londres que la solución era “cambiar” la bandera de los buques para sortear el impedimento legal acordado por la Unasur y el Mercosur.

Sin embargo, en el comunicado oficial distribuido ayer desde la cancillería uruguaya se negó esa versión y se confirmó que el cancicller británico había mantenido dos conversaciones telefónicas con su par uruguayo, Luis Almagro, el 23 y el 28 de diciembre pasado. En esas charlas, Almagro le dejó en claro que Uruguay permite que recalen en sus puertos barcos con destino a Malvinas con cualquier bandera, siempre que no sea la kelper, del mismo modo que prohíbe que lo hagan barcos militares británicos con destino a las islas.

El texto desmintió las versiones circulantes en Montevideo según las cuales el gobierno uruguayo sugirió cambiar la bandera kelper por la británica para poder recalar en sus puertos. “Dicha decisión no es en absoluto competencia de Uruguay”, puntualizó, antes de exhortar a Londres a cumplir con los llamados de la Asamblea General de la ONU de reanudar el diálogo para “una solución definitiva” del conflicto por la soberanía.

Tras conocerse la primera versión, luego desmendida, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, con la firma de su secretario general, Enrique Omar Suárez, hizo pública en varios medios porteños una solicitada dirigida al gobierno uruguayo, que transcribimos:

“El registro de un buque es lo que determina el uso del pabellón. Si un buque está registrado en Falkland, no importa el pabellón que luzca al entrar a puerto, sigue siendo un buque registrado en Falkland y, en todo caso, es un buque disfrazado. Como miembros de la comunidad marítima argentina, los hombres y mujeres de mar debemos alertar a nuestros compatriotas y al hermano pueblo de la República Oriental del Uruguay, que el pabellón de registro de un buque, implica algo más profundo que el color de la bandera que flamea en su popa.

La existencia de un registro naviero denominado Falkland Islands implica un avasallamiento listo y llano no sólo de nuestra soberanía sino además de las disposiciones de la ONU que instan al Reino Unido y a la Argentina a sentarse a negociar la solución del conflicto.

“Confiamos en que las autoridades navales, aduaneras y diplomáticas de nuestro vecino país, no se dejarán engañar con una simple acción de izado de una bandera inglesa en buques registrados en realidad en un puerto al que como buenos latinaomericanos el Uruguay no reconoce”. 

Funcionarios y políticos celebraron el apoyo

Agencia Télam

Legisladores y dirigentes políticos celebraron ayer la ratificación de Uruguay, Chile y Brasil de impedir que barcos con la bandera colonial de Malvinas ingresen a sus puertos, tras presiones.

El diputado nacional Carlos Kunkel (Frente para la Victoria, FpV) ratificó el reclamo argentino sobre Malvinas, “ante la presión que viene ejerciendo el Reino Unido para que los países del Mercosur dejen entrar barcos con bandera de las islas”. “La situación de agresión y de piratería por parte de Inglaterra perdura, pero nosotros debemos persistir con la política y mantener la defensa constante”, dijo Kunkel.

Por su parte, el senador nacional Daniel Filmus (FpV) interpretó las recientes declaraciones de funcionarios del Reino Unido “como un reconocimiento del gobierno británico de la unidad que se logró en el Mercosur respecto a la negativa de todos los gobiernos del bloque a dejar entrar a sus puertos buques con bandera ilegal”.

“Ese reconocimiento lo tratan de disfrazar con una vuelta atrás que no existió, porque todos los cancilleres confirmaron que iban a cumplir estrictamente con esa decisión”, señaló el legislador, integrante de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Para Filmus, la cuestión en juego “no es un tema menor, ya que el reconocimiento de una bandera que no existe, ilegal, sentaría una jurisprudencia” y además porque los buques “se llevan recursos naturales que les corresponden al pueblo argentino”.

Según el diputado nacional Carlos Raimundi (Nuevo Encuentro), “al desconocerse la bandera de Malvinas, implícitamente se está aceptando el criterio de que la autodeterminación de un pueblo colonialista no es un gesto democrático, como pretenden los británicos, sino que es una reafirmación del colonialismo”.

“Estamos en una etapa de entendimiento entre países latinoamericanos que favorece no sólo políticas de integración sino una posición en la agenda global”, opinó Raimundi en declaraciones a esta agencia.

El legislador señaló además que Gran Bretaña incrementó su presupuesto militar en Malvinas “porque prioriza el dominio del Atlántico Sur, el control sobre los recursos pesqueros e hidrocarburíferos” del área.

A su vez, el diputado nacional José María Díaz Bancalari (FpV) consideró “anacrónica e inaceptable” la presión británica sobre países de la región y estimó “incomprensible buscar un tema de discusión cuando el Mercosur y la Unasur fueron categóricos con respecto a los derechos de los argentinos”.

Desde fuera del oficialismo, el senador Rubén Giustiniani (Frente Amplio Progresista) valoró como “altamente positiva” la decisión de los países del Mercosur de impedir el ingreso de buques británicos con bandera de la ocupación británica en las Malvinas.

Miembro de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Giustiniani dijo que “Gran Bretaña se encuentra aislada al desconocer las resoluciones de la ONU” sobre Malvinas y destacó la “solidaridad de los países de América Latina” con la Argentina. 

Fuente: Los Andes Online

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