De cómo Roger Waters criticó a Inglaterra por Malvinas en su último álbum con Pink Floyd
"The final cut" iba a ser parte de la banda
sonora de "The Wall", pero estalló la guerra en Malvinas y el disco
devino en crítica al gobierno inglés. En las letras, identifica a
Tatcher como "Maggie" e incluye al dictador Galtieri en una de las
canciones.
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"Brezhenev tomó Afganistán / Begin tomó Beirut / Galtieri tomó la
Union Jack (la bandera de Reino Unido) / y Maggie (Margaret Tatcher) un
día, después del almuerzo / tomó un crucero con todos sus hombres /
aparentemente, para hacérsela devolver". (cruiser -crucero- es un juego
de palabras con "croissant", junto con desert -desierto- que con dos
letras ese significa postre).
Así comienza "Get your filthy hands off my desert" (Quita tus sucias manos de mi desierto), una de las canciones del disco "The final cut" (El corte final), planteado inicialmente por Roger Waters como la banda de sonido para la película "Pink Floy The Wall" y finalmente devenido en dura crítica hacia el gobierno británico, tras tomar la decisión de recuperar las Islas Malvinas a sangre y fuego. Luego se hizo un corto para acompañar el álbum, en el que se pueden reconocer ciertos personajes de "The Wall", como "el profesor".
Así comienza "Get your filthy hands off my desert" (Quita tus sucias manos de mi desierto), una de las canciones del disco "The final cut" (El corte final), planteado inicialmente por Roger Waters como la banda de sonido para la película "Pink Floy The Wall" y finalmente devenido en dura crítica hacia el gobierno británico, tras tomar la decisión de recuperar las Islas Malvinas a sangre y fuego. Luego se hizo un corto para acompañar el álbum, en el que se pueden reconocer ciertos personajes de "The Wall", como "el profesor".
Obviamente la obra, conceptual y última de Waters al frente de Pink
Floyd, obtuvo críticas mezcladas. De todas maneras, hay que destacar que
en Reino Unido "The final cut", publicado el 21 de marzo de 1983, llegó
al top del chart nacional. En Argentina, el disco pasó sin pena ni
gloria excepto para los muy seguidores de Floyd, quienes además de la
parte musical se preocupaban por traducir las letras.
Waters fue el autor de toda la obra. En el álbum, puede verse su nombre como único acreditado tanto en la composición como en la letra de los doce temas que formaron "The final cut" (hubo más y algunos incluso promocionaron al disco como singles, pero no llegaron a conformar la lista definitiva). En ese tiempo, ya se resquebrajaba irremediablemente la relación del frontman con la segunda cara más visible de la banda, David Gilmour. Tanto así que sería el último trabajo juntos.
Socialista de la primera hora, Roger Waters no sólo escribió "The final cut" para dejar planteada su posición con respecto a la guerra de Malvinas, sino además a modo de homenaje a su padre, Eric Fletcher Waters, muerto en combate en la Segunda Guerra Mundial. Para el artista, además de ser innecesaria la invasión inglesa al archipiélago, la decisión de "Maggie" era una traición a todos quienes durante la Segunda Guerra Mundial dieron su vida por el "sueño de posguerra", un mundo lo más pacífico posible.
Waters fue el autor de toda la obra. En el álbum, puede verse su nombre como único acreditado tanto en la composición como en la letra de los doce temas que formaron "The final cut" (hubo más y algunos incluso promocionaron al disco como singles, pero no llegaron a conformar la lista definitiva). En ese tiempo, ya se resquebrajaba irremediablemente la relación del frontman con la segunda cara más visible de la banda, David Gilmour. Tanto así que sería el último trabajo juntos.
Socialista de la primera hora, Roger Waters no sólo escribió "The final cut" para dejar planteada su posición con respecto a la guerra de Malvinas, sino además a modo de homenaje a su padre, Eric Fletcher Waters, muerto en combate en la Segunda Guerra Mundial. Para el artista, además de ser innecesaria la invasión inglesa al archipiélago, la decisión de "Maggie" era una traición a todos quienes durante la Segunda Guerra Mundial dieron su vida por el "sueño de posguerra", un mundo lo más pacífico posible.
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Dividido
en dos partes, la primera parte de este álbum con ciertos elementos de
ópera rock navega por la mente de un veterano de guerra, y trae a
colación incluso personajes y situaciones de "The Wall". La segunda
parte directamente va al abordaje de temas bélicos. O bien describe las
penurias de los combatientes, o bien la ignorancia de la sociedad
británica para analizar los temas de actualidad de su gobierno.
En enero de 1982, año en que estalló la guerra de Malvinas, la primera ministra Margaret Tatcher incrementaba intereses para frenar la impresión de dinero y así controlar la inflación. Inglaterra le peleaba al desempleo que afectó directamente a casi cuatro millones de personas. El IVA aumentó drásticamente. Incluso un año después de la victoria en Malvinas, las exportaciones industriales, fortaleza de Inglaterra, habían bajado hasta un 30 por ciento con respecto a 1978.
En la canción "The Fletcher memorial home" (El hogar conmemorativo Fletcher), Roger Waters directamente sueña con reunir a personajes "nefastos" como Leopoldo Galtieri, Tatcher y otros líderes mundiales del momento, y ejecutarlos. "Damas y caballeros, por favor, den la bienvenida a Reagan y Haig / al señor Begin y amigos, a la señora Thacher y Paisley, / "Hola Maggie" / Al señor Brezhnev y compañía / al fantasma de Maccarthy / a las memorias de Nixon. / "Adios" / y, ahora, para añadir color, a un grupo de anónimos magnates / latinoamericanos de las conservas cárnicas. / ¿Esperaban que las tratase con algún respeto? / Pueden sacar brillo a sus medallas y acentuar sus sonrrisas, / Y divertirse haciendo juegos / durante un tiempo / bum, bum, bang, bang, cáete al suelo, estás muerto".
"The final cut" es una historia que termina mal. Muy mal. Tanto que el mundo se acaba a manos de un holocausto nuclear.
En enero de 1982, año en que estalló la guerra de Malvinas, la primera ministra Margaret Tatcher incrementaba intereses para frenar la impresión de dinero y así controlar la inflación. Inglaterra le peleaba al desempleo que afectó directamente a casi cuatro millones de personas. El IVA aumentó drásticamente. Incluso un año después de la victoria en Malvinas, las exportaciones industriales, fortaleza de Inglaterra, habían bajado hasta un 30 por ciento con respecto a 1978.
En la canción "The Fletcher memorial home" (El hogar conmemorativo Fletcher), Roger Waters directamente sueña con reunir a personajes "nefastos" como Leopoldo Galtieri, Tatcher y otros líderes mundiales del momento, y ejecutarlos. "Damas y caballeros, por favor, den la bienvenida a Reagan y Haig / al señor Begin y amigos, a la señora Thacher y Paisley, / "Hola Maggie" / Al señor Brezhnev y compañía / al fantasma de Maccarthy / a las memorias de Nixon. / "Adios" / y, ahora, para añadir color, a un grupo de anónimos magnates / latinoamericanos de las conservas cárnicas. / ¿Esperaban que las tratase con algún respeto? / Pueden sacar brillo a sus medallas y acentuar sus sonrrisas, / Y divertirse haciendo juegos / durante un tiempo / bum, bum, bang, bang, cáete al suelo, estás muerto".
"The final cut" es una historia que termina mal. Muy mal. Tanto que el mundo se acaba a manos de un holocausto nuclear.
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"Maggie, what have we done?" (¿Maggie, qué hemos hecho?), le pregunta
Roger Waters en la canción "Two suns in the sunset" (Dos soles en el
ocaso) a la primera ministra británica, quien ordenó la recuperación de
las Islas Malvinas a pocos días del 2 de abril de 1982. Los dos soles en
el ocaso son una clara alusión a la tenonación de una bomba atómica.
"Las Malvinas son argentinas", ha dicho Roger Waters en una conferencia de prensa ofrecida en Chile, a poco de sus 2 recitales en el país trasandino y a 9 días de su desembarco en Argentina para brindar 9 recitales.
Con respecto a su show "The Wall", Waters reflexionó que luego de más de 30 años se dio cuenta que no era sólo su visión del mundo, sino la de mucha gente que detesta la guerra. Y por Malvinas, recordó que esa decisión sólo salvó la carrera política de Tatcher, pero no la vida de muchos de sus compatriotas y argentinos.
"Las Malvinas son argentinas", ha dicho Roger Waters en una conferencia de prensa ofrecida en Chile, a poco de sus 2 recitales en el país trasandino y a 9 días de su desembarco en Argentina para brindar 9 recitales.
Con respecto a su show "The Wall", Waters reflexionó que luego de más de 30 años se dio cuenta que no era sólo su visión del mundo, sino la de mucha gente que detesta la guerra. Y por Malvinas, recordó que esa decisión sólo salvó la carrera política de Tatcher, pero no la vida de muchos de sus compatriotas y argentinos.
Fuente: MDZ Online
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