jueves, 24 de mayo de 2012

Las mujeres avanzan en los cárteles de la droga en México

La guerra entre bandas y la represión del gobierno, con muertos y detenidos, hace que "narcas" reemplacen a los varones poco a poco.

Las mujeres avanzan en los cárteles de la droga en México
Irasema Garza López, socia de uno 
de los líderes de los Zetas. (AFP)

Agencia AFP

La muerte de miles de narcotraficantes en los últimos cinco años en México en la "guerra" lanzada en su contra por el gobierno está propiciando que esposas, hermanas e hijas avancen en puestos dentro de los cárteles que hasta ahora estaban reservados a los hombres.

Así lo refleja el libro "Las jefas del narco", cuyo coordinador, Arturo Santamaría, investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa, advierte que esto "va a fortalecer (al narcotráfico), va a hacer más difícil combatirlo, porque pareciera que lo están haciendo con más inteligencia".

"Las jefas del narco", obra publicada por Grijalbo, reúne trabajos de varios jóvenes investigadores y periodistas e incluye entrevistas y declaraciones de algunas "narcas" que han abandonado su rol, limitado en la cultura del narcotráfico, para ocupar posiciones de mando.

Desde que el presidente Felipe Calderón inició, en diciembre de 2006, una ofensiva contra el crimen organizado con la participación del ejército, han muerto más de 50.000 personas en enfrentamientos entre los cárteles y de éstos con la fuerza pública. "El grueso de los muertos son narcos y hombres", explica Santamaría, que añade que eso provocó un "relevo obligatorio" en las estructuras criminales.

Por una parte, tuvieron que echar mano de los jóvenes, "pero también dentro de las mismas familias de los hombres narcos, las esposas, las hijas, las amantes...". "Ya mataron a mi padre, quedó mi hermano, pero él murió en la última balacera y hoy sigo yo al frente", dice una de ellas en un capítulo escrito por Christian Moreno.

En el estado de Sinaloa, cuna de los principales capos mexicanos y en cuya sierra se produce amapola y marihuana desde hace casi un siglo, el relevo se produjo de forma casi natural porque muchas convivieron con el narcotráfico desde que nacieron. "Lo han absorbido desde niñas, miles de ellas. Saben qué es eso, cómo funciona", asegura Santamaría.

Empezaron dedicándose a extraer goma de la amapola, una actividad que necesita delicadeza y paciencia. "Después también empezaron a transportar droga, a lavar dinero" (abriendo pequeños comercios o comprando casas) o como "diplomáticas del narcotráfico", llevando mensajes o sobornando a las autoridades aprovechando su belleza, relata.

"Pero después empezaron a meterse en la operación. Todo este proceso las fue llevando a conocer más y a dirigir hombres, operaciones, traslados... y de ahí a convertirse en jefas de todas las operaciones" o incluso en sicarias, dice el investigador. 

Fuente: Los Andes Online

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