Rusia cambia su estrategia de exportación de aparatos aéreos

En las ferias aeronáuticas
internacionales las principales empresas presentan sus últimos modelos
de aparatos aéreos. El Salón Aeronáutico Internacional Farnborough 2012,
que se inauguró el pasado 9 de julio en Inglaterra, no es una
excepción.
Sería interesante analizar los cambios de la estrategia de Rusia en
lo que se refiere a la exportación de aviones y helicópteros. La
industria aeronáutica rusa suele exportar grandes partidas de material
bélico, pero esta vez la delegación rusa, además de exhibir aviones y
helicópteros militares, presenta modelos de aeronaves para aviación
civil, incluidos los aviones comerciales Sukhoi Superjet 100 (SSJ-100) y MS-21.
Rusia podrá exportar estos aparatos y sus potenciales versiones
modificadas si la Corporación Aeronáutica Nacional diversifica sus
productos.
La aviación táctica es fundamento de la Corporación Aeronáutica Nacional
Tras 1991, la industria aeronáutica rusa se centró en la exportación
de aviación táctica. La familia de aviones T-10, desarrollada por la
oficina de diseño Sukhoi, es la que suscita más interés de los clientes
extranjeros.
El famoso caza Su-27, el Su-30
con sus versiones modificadas, el Su-34 y el Su-35 son aparatos
desarrollados en base a esta plataforma. Rusia vendió al extranjero
centenares aviones de esta familia, a excepción del caza bombardero
específico Su-34 y el modelo más avanzado Su-35.
Esta situación no debe cambiar mucho en el futuro. La plataforma T-10
de generación 4++ sigue gozando de una demanda que se reduce
paulatinamente. Quizás el Su-35, que tiene potencial para ser exportado,
pueda sustituir a una parte de los cazas Su-30 que abandonan el
mercado.
Pero ya apareció la plataforma Т-50,
caza de quinta generación PAK FA y su versión FGFA, que se desarrolla
para la Fuerza Aérea india y, por lo visto, será la versión principal
del T-50 destinada a la exportación.
Incluso aunque no firmen un contrato para la fabricación de una gran
partida de estos cazas para la Fuerza Aérea de Rusia, las plantas de
Sukhoi no quedarán sin trabajo. Por ejemplo, la planta aeronáutica de
Irkutsk (Siberia), que fabrica cazas Su-30MKI, ensambla también el nuevo
avión de instrucción y combate Yak-130, que tiene un buen potencial para ser exportado.
El destino de otra gran corporación aeronáutica rusa, MiG, en lo que
se refiere a la exportación de sus productos es incierto. En los últimos
20 años la empresa MiG, niña mimada de la industria de Defensa
soviética, se quedó atrasada en su desarrollo y fue adelantada por las
corporaciones Sukhoi e Irkut que fabrican los aparatos Su que gozan de
mayor popularidad en el mercado internacional.
En general, los grandes contratos no beneficiarían a la corporación
MiG, que no dispone de un gran monto de dinero proveniente de la
exportación que podría destinarse a la modernización. Según varios
expertos, esta empresa experimentaría graves problemas en caso de no
haber sido eliminada del concurso de adjudicación de contrato para el
suministro de 126 cazas a la Fuerza Aérea india, que ganó Francia,
porque tendría que modernizar su base industrial para fabricar estos
aparatos.
Hoy en día, la corporación MiG cumple un volumen limitado de
contratos relacionados, en primer lugar, con la fabricación de cazas
polivalentes de emplazamiento en portaaviones MiG-29K, un aparato que de
hecho fue diseñado de nuevo, conforme a las exigencias de la India,
pero fue contratado a su vez por el Ministerio ruso de Defensa para la
Marina de Guerra rusa.
Además, la empresa firma contratos para la modernización de sus
aparatos y consiguió el mayor éxito en este ámbito en la India: el
programa MiG-29UPG de modernización del parque de aviones MiG-29B,
suministrados a la India en la época soviética.
Los intentos de vender la versión terrestre del MiG-29K (MiG-29М/М2,
MiG-35) no han tenido éxito todavía. Se planeó suministrar el MiG-29М a
Siria, pero la situación alrededor de este país aumenta los riesgos del
cumplimiento de este contrato. Mientras, la empresa MiG no ha anunciado
todavía nada sobre el desarrollo de nuevos aparatos.
Si para la corporación MiG un incremento paulatino de la fabricación y
exportación de aviones militares de cuarta generación es necesaria para
modernizar su complejo industrial, la empresa Sukhoi ya pasó esta etapa
de desarrollo y ahora planea diversificar su gama de aparatos, ante
todo, mediante la fabricación de aviones comerciales.
La diversificación mediante la fabricación de aviones comerciales
En los 2000, la industria aeronáutica rusa se planteó la tarea de
desarrollar nuevos aviones comerciales. Los primeros resultados de este
esfuerzo empezaron a aparecer durante los últimos dos años, aunque al
inicio las perspectivas parecían más esperanzadoras.
El Salón Aerospacial Internacional MAKS, que se celebró en agosto de
2011 en la Ciudad Zhukovski, en las inmediaciones de Moscú, perfiló con
más nitidez las perspectivas de los nuevos aviones comerciales. Por
primera vez, los contratos para el suministro de aviones de pasajeros
relegaron a un segundo plano los contratos para el material bélico.
Se trata de Sukhoi Superjet 100, que se fabrica en la filial de
Sukhoi situada en Komsomolsk del Amur, ciudad en el Lejano Oriente ruso,
y del MS-21, desarrollado por la oficina de diseño aeronáutico Yákovlev
y que debe fabricarse en la planta de la corporación Irkut.
Ya se ha firmado contratos para el suministro de este último avión de
pasajeros, cuyo monto asciende a unos 10.000 millones de dólares.
Es el sector más interesante de la exportación de aparatos aéreos
rusos, pero es además el más problemático del punto de vista de su
desarrollo. Ante todo, el mercado de aviación civil es más agresivo que
el de la aviación militar. Esto quiere decir que los tradicionales
acuerdos bilaterales no serán suficientes para conseguir el volumen de
ventas necesario y que los fabricantes rusos tendrán que luchar por un
beneficio neto.
Además, el segmento civil de la industria aeronáutica rusa se
distingue mucho de su segmento militar. En el ámbito de aviación
militar, Rusia fabrica en serie aparatos competitivos de características
atractivas utilizando soluciones tecnológicas originales.
En el ámbito de la aviación civil, se observa un serio atraso de
Rusia respecto a otros fabricantes internacionales como Boeing y Airbus.
El mercado está repleto y la evidente falta de confianza hacia los
nuevos aparatos obstaculizará sus ventas. Cabe recordar que en su época
la empresa aeronáutica brasileña Embraer logró encontrar su nicho en el
mercado mundial de aviones regionales y convertirse en el actor global
en este segmento.
Para diversificar realmente sus productos, la Corporación Aeronáutica
Nacional de Rusia debería dejar de centrarse en la exportación de
material bélico y priorizar la salida al mercado global de aviones
comerciales.
Para conseguirlo será insuficiente firmar solo contratos con las
compañías aéreas rusas. Es evidente que la demanda interna puede ayudar a
los fabricantes de aviones comerciales, pero solo la exportación
sostenida basada en la competitividad de los aparatos fabricados es
capaz de hacer viable esta iniciativa.
Los que saben sobrevivir
La Corporación Aeronáutica Nacional de Rusia debe conseguir el nivel
de equilibrio que se observa en la industria de helicópteros. Los
suministros de helicópteros rusos en el mercado interno e internacional
se dividen en partes casi iguales, mientras que la fabricación de
aparatos de uso militar y civil asimismo se aproxima al equilibrio.
Esto fue realizado gracias al uso eficaz de las tecnologías
desarrolladas en la época soviética. Por ejemplo, los aparatos
Mi-8/Mi-17 pertenecen a la familia de helicópteros polivalentes de doble
uso. Mientras, los suministros de aparatos de combate, como los Mi-28N o
Ka-52, fueron realizados porque el Estado decidió renovar el parque de
helicópteros.
Los contratos permanentes permitieron mantener las plantas en buen
estado e incrementar rápidamente el volumen de producción, conforme a la
demanda.
Pero el consorcio Helicópteros de Rusia, fabricante nacional de
helicópteros, que hoy en día ha conseguido tener éxito, tiene un futuro
incierto. La empresa, cuyos productos gozan de gran demanda, debe
invertir en el desarrollo de nuevos modelos para no perder su
superioridad.
En este sentido, las tareas de los fabricantes de helicópteros se
distinguen de las del sector de la aviación civil y el militar. La
fabricación de helicópteros ya se ha organizado bien, los mercados se
van conquistando, pero es necesario desarrollar y promover los modelos
de nueva generación.
A diferencia de los fabricantes de aviones comerciales y de casi
todos los aviones militares, a excepción de las corporaciones Sukhoi e
Irkut, Helicópteros de Rusia mantiene una fuerte posición para realizar
experimentos con el desarrollo de nuevos productos.
Fuente: RIA Novosti


No hay comentarios:
Publicar un comentario