Vaca Muerta: Malargüe podría sumar otros pozos petrolíferos
Un cuarto de la superficie de la extensa formación, con un gran potencial de gas y petróleo no convencional, está en el Sur mendocino. Esto generaría muchos puestos de trabajo y regalías.
José Luis Salas
salas.joseluis@diariouno.net.ar
salas.joseluis@diariouno.net.ar

El acuerdo entre YPF y Chevron nuevamente puso en boca de todos a
Vaca Muerta, la extensa zona que posee un gran potencial
hidrocarburífero. Si se logra su explotación, el Sur de Mendoza se vería
beneficiado en gran medida, ya que posee un cuarto de su superficie.
Se trata de la formación principal de la Cuenca Neuquina y
geográficamente se ubica en Neuquén y la franja oeste y el sur de
Malargüe.
Vaca Muerta abarca una superficie total de 32 mil kilómetros
cuadrados, de los cuales entre 7 y 8 mil kilómetros cuadrados están en
el departamento sureño, indicó a UNO de San Rafael el ingeniero en
petroquímica y mineralurgia Ricardo Maggioni y docente en la carrera
Ingeniería Química de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria
de la UNCuyo.
Allí se estima que puede haber enormes cantidades de recursos
hidrocarburíferos no convencionales. Se cree que en territorio neuquino
habría más gas que petróleo y en Malargüe predominaría el segundo, según
el profesional.
Pero su extracción es más difícil y demanda mayor inversión, debido a
que el petróleo no convencional se encuentra en rocas menos porosas que
el convencional y a una mayor profundidad.
Maggioni explicó que por el momento Vaca Muerta está en la categoría
de una formación con “recursos hidrocarburíferos no convencionales” y
para pasarla a “reserva”, sea probable o comprobada, “hay un camino
bastante largo para recorrer y cuesta mucha plata”.
Dijo que al menos se requerirán cinco años para relevar toda
formación con exploraciones más detalladas y para ello se calcula que se
necesitará invertir de 12 mil a 15 mil millones de dólares por año.
Este dinero sería lo que deberían invertir entre todas las empresas que
actúan en Vaca Muerta, no sólo YPF, que es el actor más grande.
No obstante, la petrolera argentina tiene previsto perforar unos 1.200 pozos de exploración hasta 2017 en esa formación.
Una vez cuantificado el petróleo del subsuelo, se requerirá otros
tres o cinco años para “desarrollar” los pozos, es decir convertir los
pozos de exploración que dieron resultados positivos en pozos de
explotación para extraer el oro negro. Para esto también hay que
invertir.
Esto ayudará a revertir la caída de la producción petrolera del país,
pero se requerirá un mínimo de diez años antes de lograr este objetivo.
A la vez significará regalías para la provincia, creará muchos puestos
de trabajo con buenos sueldos y generará una gran demanda de insumos y
servicios a pymes proveedoras.
Malargüe y el resto del Sur provincial se vería beneficiado con todo
esto, pero se necesita también el fomento interno en la provincia.
“Neuquén ha puesto muchas pilas en recursos no convencionales, y Mendoza
todavía nada”, añadió Maggioni.
Cuestionamiento ambiental
El método de fractura múltiple o “fracking” que se utiliza para dejar
los pozos en producción ha comenzado a recibir cuestionamientos de
ambientalistas.
El docente consideró que si se realiza bien y siguiendo los cuidados
respectivos no genera contaminación, además hay productos que se usan
que no son dañinos. Explicó que la clave es reutilizar o reciclar el
agua que se inyecta en el subsuelo para aprovecharla y no consumir tanta
agua de la superficie.
Fuente: diariouno.com.ar
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