domingo, 8 de febrero de 2015

La microgravedad acelera el envejecimiento
Los vuelos espaciales, además de generar pérdida de masa ósea y muscular, pueden acelerar el proceso de envejecimiento del sistema inmunitario.


El 3 de junio de 1965 Edward H. White II se convirtió en el primer estadounidense en realizar una caminata espacial. (NASA)

Pese a que, para muchas personas, represente una experiencia atractiva, un viaje al espacio puede conllevar diferentes inconvenientes para el organismo. De hecho, tras meses en órbita, los astronautas se enfrentan a la posible aparición de osteoporosis, náuseas, pérdida de masa ósea y muscular, problemas de corazón y diabetes, entre otras alteraciones.

Ahora, uno nuevo estudio publicado en la revista The FASEB Journal sugiere que los vuelos espaciales también pueden acelerar el proceso de envejecimiento del sistema inmunitario. En concreto, los investigadores constataron, mediante un experimento realizado con ratones en la Tierra que simulaba condiciones similares a las del espacio exterior, que los roedores padecían alteraciones en la producción de los linfocitos B (responsables de la producción de anticuerpos) en la médula ósea parecidas a las observadas en los mismos animales de edad avanzada.

"Este estudio pone de manifiesto que un modelo que simula el estado de microgravedad no solo podría ser utilizado para demostrar la eficacia de los medicamentos usados para mejorar la respuesta inmunitaria en los astronautas tras realizar un vuelo espacial, sino también en los individuos ancianos en la Tierra", afirmó Jean-Pol Frippiat, de la Universidad de Lorena en Vandoeuvre-lès-Nancy (Francia) y coautor del trabajo.

Frippiat y sus colaboradores utilizaron un modelo de descarga de las extremidades posteriores (hindlimb unloading o HU, en inglés), que fue desarrollado para estudiar las consecuencias de la carga y descarga del peso esquelético durante una permanencia prolongada en el espacio. De esa manera, pudieron analizar parámetros como la estructura de los huesos y la frecuencia de producción de linfocitos B en la médula ósea en ratones jóvenes, de edad avanzada y HU, es decir, cuyas extremidades posteriores habían quedado sobreelevadas durante tres semanas. La comparación de los datos reveló que el grupo de múridos que había experimentado el estado de microgravedad mostró alteraciones muy parecidas a las observadas en los animales más ancianos.

El estudio muestra que el modelo HU puede ser utilizado para ahondar en el conocimiento de la relación entre el remodelado óseo y la producción de linfocitos B en los huesos. De esta manera, aseguran los responsables de la investigación, podrían desarrollarse compuestos que mejoren la respuesta inmunitaria tanto de los astronautas como de las personas mayores en la Tierra. 


Fuente:  scientificamerican.com

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