Expertos explican qué es la “partícula de Dios”
El "eslabón perdido" de la física moderna parece ver la luz. Científicos europeos que trabajan en la "Máquina de Dios" anunciaron que, si se confirman las evidencias, encontraron el "bosón de Higgs", la partícula elemental que explica el principio de la materia.
Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar
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| La presentación ayer en Suiza fue seguida con expectativa y excitación por científicos de todo el mundo. (AFP) |
El Gran Colisionador de Hadrones, un anillo
de 27 kilómetros de circunferencia que se construyó en la frontera entre
Francia y Suiza, tenía entre uno de sus objetivos confirmar la
existencia de una partícula elemental conocida como el "bosón de Higgs".
Este sería el elemento que otorga, a través de la interacción, masa al
resto de las partículas. Ayer, desde el Centro Europeo de Investigación
Nuclear (CERN) se dio a conocer que han encontrado un elemento que es
"consistente" con la buscada partícula.
Fernando Monticelli, investigador del Conicet que participa en el proyecto, manifestó a Los Andes que se trata de un momento histórico. Es que si se confirma que es el bosón de Higgs (más conocido como "partícula de Dios"), se habría encontrado la última partícula que faltaba para completar el Modelo Estándar de física elemental. Y si no, de todos modos están seguros que han hallado un nuevo elemento, que no se había observado con anterioridad.
Para verificarlo, detalló Monticelli, se tienen que recolectar infinidad de datos, a partir de las 24 millones de colisiones de protones por segundo que se generan en el colisionador, un acelerador de partículas también conocido como la "máquina de Dios". Y añadió que este bosón se desintegra casi de inmediato en otras partículas, de mayor duración, por lo que su presencia sólo se pueda inferir a partir de ellas.
Llegar a la confirmación o refutación podría tomar un par de años más. El científico de la Universidad Nacional de La Plata consideró que no es mucho tiempo, si se tiene en cuenta que el programa prevé la toma de datos durante dos décadas. Pero subrayó que muchos están seguros de que se trata del bosón de Higgs, ya que la masa de este nuevo elemento que se ha detectado está dentro del rango de lo esperado.
La pieza que faltaba
Andrés Aceña, investigador del Instituto de Ciencias Básicas de la UNCuyo, explicó que hace casi 50 años, el físico británico Peter Higgs postuló que debía existir un elemento -un bosón que recibió su nombre- que tenía una función fundamental: la de hacer que el resto de las partículas tuvieran masa, a partir de la interacción con él.
Esta partícula es la pieza faltante para confirmar el Modelo Estándar que, junto con la Teoría de la Relatividad, constituye uno de los dos paradigmas más aceptados para explicar el origen de la materia. Sin embargo, hasta ahora la existencia del bosón no ha podido ser verificada empíricamente. Aceña subrayó que al menos se sabe que el elemento detectado en el Gran Acelerador de Hadrones "no es ninguno conocido".
El físico mendocino destacó que este descubrimiento reciente es fruto de un trabajo que empezó hace medio siglo, con su postulación teórica, y que para su búsqueda se invirtió en el experimento más caro de la humanidad. Y si bien reconoció que no tiene una aplicación práctica en el corto plazo, consideró que es un hallazgo trascendental porque permite entender aspectos fundamentales del origen del Universo.
El proceso de búsqueda
La partícula tan buscada no se puede observar en la naturaleza. Por lo cual, se diseñó el gran acelerador para provocar colisiones que dieron como resultado las evidencias directas de la partícula. "Para los físicos experimentales, el paraíso es un lugar lleno de datos para analizar", resaltó Teresa Dova, uno de los 30 investigadores y becarios de la Argentina que participan de una colaboración mundial en este proyecto. "Si se pusieran los datos del acelerador colectados en un año dentro de DVDs, haríamos una torre de 15 kilómetros de alto", graficó.
"Hemos hallado ahora la piedra angular que le faltaba a la física de partículas", sostuvo ayer Rolf Heuer, director del CERN. "Muy probablemente es un bosón de Higgs, pero tenemos que hallar qué clase de bosón de Higgs es", advirtió, durante una conferencia que se hizo en Suiza, y que a la vez inauguró una conferencia sobre el tema en Melbourne, Australia.
"Es realmente excitante y a la vez todo surgió muy rápido. No esperábamos tener resultados tan pronto", dijo uno de los físicos argentinos que presentará resultados en esa conferencia, Xabier Anduaga.
La excitación había empezado durante el último mes, cuando empezó a circular el rumor del hallazgo. El martes, hubo gente que hizo cola y durmió afuera del auditorio en Suiza para presenciar un hecho histórico que se ha comparado con el descubrimiento de la gravedad por Isaac Newton.
Fernando Monticelli, investigador del Conicet que participa en el proyecto, manifestó a Los Andes que se trata de un momento histórico. Es que si se confirma que es el bosón de Higgs (más conocido como "partícula de Dios"), se habría encontrado la última partícula que faltaba para completar el Modelo Estándar de física elemental. Y si no, de todos modos están seguros que han hallado un nuevo elemento, que no se había observado con anterioridad.
Para verificarlo, detalló Monticelli, se tienen que recolectar infinidad de datos, a partir de las 24 millones de colisiones de protones por segundo que se generan en el colisionador, un acelerador de partículas también conocido como la "máquina de Dios". Y añadió que este bosón se desintegra casi de inmediato en otras partículas, de mayor duración, por lo que su presencia sólo se pueda inferir a partir de ellas.
Llegar a la confirmación o refutación podría tomar un par de años más. El científico de la Universidad Nacional de La Plata consideró que no es mucho tiempo, si se tiene en cuenta que el programa prevé la toma de datos durante dos décadas. Pero subrayó que muchos están seguros de que se trata del bosón de Higgs, ya que la masa de este nuevo elemento que se ha detectado está dentro del rango de lo esperado.
La pieza que faltaba
Andrés Aceña, investigador del Instituto de Ciencias Básicas de la UNCuyo, explicó que hace casi 50 años, el físico británico Peter Higgs postuló que debía existir un elemento -un bosón que recibió su nombre- que tenía una función fundamental: la de hacer que el resto de las partículas tuvieran masa, a partir de la interacción con él.
Esta partícula es la pieza faltante para confirmar el Modelo Estándar que, junto con la Teoría de la Relatividad, constituye uno de los dos paradigmas más aceptados para explicar el origen de la materia. Sin embargo, hasta ahora la existencia del bosón no ha podido ser verificada empíricamente. Aceña subrayó que al menos se sabe que el elemento detectado en el Gran Acelerador de Hadrones "no es ninguno conocido".
El físico mendocino destacó que este descubrimiento reciente es fruto de un trabajo que empezó hace medio siglo, con su postulación teórica, y que para su búsqueda se invirtió en el experimento más caro de la humanidad. Y si bien reconoció que no tiene una aplicación práctica en el corto plazo, consideró que es un hallazgo trascendental porque permite entender aspectos fundamentales del origen del Universo.
El proceso de búsqueda
La partícula tan buscada no se puede observar en la naturaleza. Por lo cual, se diseñó el gran acelerador para provocar colisiones que dieron como resultado las evidencias directas de la partícula. "Para los físicos experimentales, el paraíso es un lugar lleno de datos para analizar", resaltó Teresa Dova, uno de los 30 investigadores y becarios de la Argentina que participan de una colaboración mundial en este proyecto. "Si se pusieran los datos del acelerador colectados en un año dentro de DVDs, haríamos una torre de 15 kilómetros de alto", graficó.
"Hemos hallado ahora la piedra angular que le faltaba a la física de partículas", sostuvo ayer Rolf Heuer, director del CERN. "Muy probablemente es un bosón de Higgs, pero tenemos que hallar qué clase de bosón de Higgs es", advirtió, durante una conferencia que se hizo en Suiza, y que a la vez inauguró una conferencia sobre el tema en Melbourne, Australia.
"Es realmente excitante y a la vez todo surgió muy rápido. No esperábamos tener resultados tan pronto", dijo uno de los físicos argentinos que presentará resultados en esa conferencia, Xabier Anduaga.
La excitación había empezado durante el último mes, cuando empezó a circular el rumor del hallazgo. El martes, hubo gente que hizo cola y durmió afuera del auditorio en Suiza para presenciar un hecho histórico que se ha comparado con el descubrimiento de la gravedad por Isaac Newton.
Los científicos argentinos que participan
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| Tripiana, Mikenberg, Dova, Romeo, Anduaga y González Silva. (CC) |
Entre los miles de científicos de todo el
mundo que participan en el programa del Centro Europeo de Investigación
Nuclear se encuentran algunos argentinos. Se trata de investigadores de
la Universidad de Buenos Aires -comandados por Ricardo Piegaia- y de la
Universidad Nacional de La Plata, dirigidos por María Teresa Dova. Ellos
se abocaron al diseño y la construcción del Atlas, uno de los cuatro
detectores de partículas que tiene el Gran Colisionador de Hadrones.
Además, durante la primera etapa de construcción de la "máquina de Dios" -tarea que comenzó en 1996-, un equipo de trabajo del Laboratorio de Instrumentación y Control, de la Universidad Nacional de Mar del Plata, contribuyó a generar circuitos. También colaboraron profesionales del Laboratorio de Electrónica Industrial, Control e Instrumentación, de la Universidad Nacional de La Plata.
Uno de los científicos argentinos que participa actualmente de la investigación internacional es Daniel De Florian, becario del Conicet e investigador de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Para él, se trata de "un paso muy importante para la comprensión del origen de una propiedad fundamental de las partículas como lo es la masa. Si bien fue predicha hace 48 años, la confirmación es algo excepcional. Hoy, no tiene una aplicación directa que cambie la vida de la gente. Pero, como ocurrió en muchos casos, podría terminar en una revolución tecnológica que aún no podemos anticipar", afirmó.
Además, durante la primera etapa de construcción de la "máquina de Dios" -tarea que comenzó en 1996-, un equipo de trabajo del Laboratorio de Instrumentación y Control, de la Universidad Nacional de Mar del Plata, contribuyó a generar circuitos. También colaboraron profesionales del Laboratorio de Electrónica Industrial, Control e Instrumentación, de la Universidad Nacional de La Plata.
Uno de los científicos argentinos que participa actualmente de la investigación internacional es Daniel De Florian, becario del Conicet e investigador de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Para él, se trata de "un paso muy importante para la comprensión del origen de una propiedad fundamental de las partículas como lo es la masa. Si bien fue predicha hace 48 años, la confirmación es algo excepcional. Hoy, no tiene una aplicación directa que cambie la vida de la gente. Pero, como ocurrió en muchos casos, podría terminar en una revolución tecnológica que aún no podemos anticipar", afirmó.
El hombre que tuvo una idea genial
Agencia AFP
Tímido y discreto, Higgs lleva ahora una vida apacible en Edimburgo, Escocia, donde fue profesor. Ayer estaba presente en Ginebra durante el anuncio del hallazgo de una partícula “compatible” con el bosón que lleva su nombre, objeto de intensas búsquedas desde hace décadas. Vestido con traje gris y camisa blanca, fue recibido con una ovación entusiasta al ingresar en el auditorio donde los físicos del CERN se preparaban para anunciar que posiblemente tenían al alcance el eslabón que faltaba en la física de partículas. “Nunca pensé que esto ocurriría estando yo vivo”, declaró.
Considerado como “una persona muy inteligente” por todos los que trabajaron con él, Higgs vio cómo su primer artículo sobre el bosón era rechazado por la revista Physics Letters, editada en la época por el CERN, la propia organización que luego iba a intentar hallar la partícula. Una segunda versión más elaborada fue finalmente publicada en EEUU.
Nacido en Newcastle, norte de Inglaterra, hoy es titular de un doctorado en el King’s College de Londres y tiene varios diplomas honoríficos. Además, fue designado como posible candidato al Premio Nobel.
Las claves
Es el último ladrillo que necesita la física contemporánea para completar su principal teoría, la del “Modelo Estándar”, que prevé la existencia de todos los ingredientes fundamentales del Universo.
¿Por qué es la “partícula de Dios”?
El premio Nobel de Física Leon Lederman escribió un libro y quería llamarlo “The Goddamn Particle” (“la partícula maldita”), por lo difícil de hallar. Su editor sacó el “damn” y dejó “The God Particle”.
¿Para qué sirve?
“Es vital porque nos ayudará a comprender cómo se organizó la materia al principio del Universo, una milésima de milmillonésima de segundo después del Big Bang”, explicó el científico Yves Sirois.
Fuente: Los Andes Online




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