Malvinas: lo que viene y la sanción a la empresa del yerno de Trump
El detrás de escena: la carta nacionalista que jugó el Gobierno y por qué puede afectar a Jared Kushner, familiar del presidente estadounidense.
por Manu Jove
En Davos, Milei habla con el yerno de Trump. Fue en enero pasado. |
“Milei enfrenta su caída en las encuestas reviviendo el reclamo argentino por las Malvinas”, tituló The Wall Street Journal ante el mensaje presidencial por cadena nacional del pasado jueves. El reportero Ryan Dubé, corresponsal del tradicional medio estadounidense para América Latina, agregó en su nota que el Gobierno “jugó una carta nacionalista de probada eficacia”. La lectura es tan atinada como descriptiva y una parte de la efectividad que menciona está garantizada.
El tema mantendrá un espacio central en la conversación pública durante los próximos días con más anuncios oficiales y el envío al Congreso del proyecto de ley para modificar la legislación vigente sobre operaciones en las islas sin autorización. Además, ya se dio a conocer una lista de personas físicas y jurídicas para las que se iniciaron los procedimientos sancionatorios, pero hay una curiosidad muy llamativa que nadie parece haber advertido: entre las firmas acusadas hay una que se vincula de manera directa con Jared Kushner, el yerno de Donald Trump. Ya llegaremos a eso.
Más allá de algunas mediciones de opinión que marcaron una leve corrección hacia arriba en las últimas muestras, como el índice de confianza de la Universidad Di Tella, la mayoría de los sondeos coinciden en que Javier Milei y su gestión atraviesan su peor momento en términos de imagen en la serie histórica. En dos encuestas todavía no publicadas de reconocidas consultoras, a finales de agosto el sentimiento de negatividad ya superó el 60%. A eso se refiere Dubé. También es cierto que el líder libertario eligió abrazar una causa que, hasta ahora, le había sido ajena.
Sin embargo, logró imponer su jugada en la agenda y corrió el foco, por lo menos por un rato, de la discusión sobre la viabilidad de su programa económico. Un debate por momentos inútil que el propio Milei intenta empujar con datos distorsionados en sus recientes apariciones públicas. “Si no ganamos es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”, sentenció, atado al mástil de sus dogmas, el día anterior a su discurso malvinero. Resulta inevitable que los temas económicos sean los de mayor relevancia en la elección de 2027, pero, mientras tanto, hablamos de Malvinas. Y sobran motivos para hacerlo.
A partir de informes de la SIDE y en conjunto con el canciller Pablo Quirno, Santiago Caputo llevaba meses recopilando información sobre las empresas que operan en las Malvinas con fines de explotación de hidrocarburos. Las palabras de Trump sobre un posible cambio de postura de su administración en la cuestión de las islas funcionaron como un disparador para convertir esos trabajos en una nueva estrategia integral. El asesor, que venía parcialmente marginado de la toma de decisiones político-comunicacionales, llevó su propuesta a la reunión de Gabinete del martes. Así surgió la cadena nacional.
Milei, en una versión —y con un tono— mucho más similar a la de su primer año de gobierno que a la de sus recientes exposiciones escatológicas, leyó el guion que le preparó Caputo. El asesor coordinó el despliegue al que se plegaron todos los ministros, incluida Karina, con la amplificación simultánea del mensaje presidencial. Y es ahora quien administra las novedades, como si llegaran por goteo, para estimular el tratamiento del tema en los medios y redes sociales.
En la noche del viernes, 24 horas después del discurso presidencial, la Oficina del Presidente que maneja el santicaputismo anunció que va a “investigar y sancionar la violación de las prohibiciones establecidas en el artículo 2 de la Ley 26.659”. Unos minutos después, se conoció la lista. Empezó así la construcción del enemigo externo, con nombres propios y caras. El proyecto Sea Lion está encabezado por las firmas Navitas Petroleum Development, de Israel, y Rockhopper Exploration Limited, del Reino Unido, ilegítimas licenciatarias en territorio argentino.
Además de Navitas, hay otros 12 israelíes. Allí aparecen sus dueños y directivos más conocidos, como Gideon Tadmor y Koby Katz, quien fuera funcionario de Energía e Infraestructura del gobierno de Israel hace más de dos décadas, o distintas empresas que tienen un porcentaje del paquete accionario de la petrolera y no están específicamente dedicadas a ese rubro, como Meitav Investment House, Harel Insurance Financial Service o el grupo Phoenix, una muy importante aseguradora, con sus distintos tentáculos. Son The Phoenix Holding Ltd, Phoenix Financial Ltd y The Phoenix Investments House Ltd. Nos quedamos con estos nombres.
Según los datos públicos de propiedades de la bolsa de Tel Aviv, el grupo Phoenix tiene participación directa en Navitas. A través de Phoenix Excellence Pension and Provident Ltd tiene el 4,51% y con Phoenix Investments & Finances Ltd tiene otro 2,54%, lo que nos da un total de más del 7%. Al mismo tiempo, en 2025 el fondo Affinity Partners compró el 10% de Phoenix Financial, la empresa matriz del grupo. Y acá llega el detalle interesante: el fundador y CEO de Affinity Partners es Jared Kushner, marido de Ivanka Trump y funcionario de primera línea del gobierno estadounidense durante la primera presidencia de su suegro Donald, hasta 2021.
En síntesis, el yerno de Trump tiene participación societaria activa, a través de una de sus principales empresas, en una de las firmas que el Gobierno puso en la lista de aquellas que deben recibir sanciones. Según Forbes, Jared intentó adquirir Phoenix en 2014, a sus 33 años, como director ejecutivo de la inmobiliaria neoyorquina Kushner Companies. En aquel momento firmó un acuerdo preliminar por el 47% de la firma que se cayó por trabas regulatorias. Creó Affinity Partners en 2021, cuando dejó su cargo como integrante del Consejo Superior del Presidente de los Estados Unidos, una vez finalizado el primer mandato de Trump. En 2024 ofreció 250 millones de dólares por el 10%, operación que se concretó en enero de 2025. Él mismo la define como “una de sus mejores inversiones”.
Javier Milei estuvo junto a Kushner el 22 de enero pasado, en el Foro Económico de Davos, en Suiza. Del encuentro participó también el canciller Quirno. Además, el yerno de Donald es uno de los principales directivos del Board of Peace, la organización creada y presidida por el propio Trump desde comienzos de 2026, de la que también forman parte el Secretario de Estado, Marco Rubio, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el ex primer ministro británico Tony Blair. El Presidente argentino firmó la adhesión en Davos y un mes después viajó a Washington para la sesión inaugural.
La lista de empresas que serán sancionadas por el Gobierno incluye a la canadiense JHI Associates Inc, que realiza exploraciones en el yacimiento adyacente a Sea Lion y pertenece a Eco Oil & Gas, también entre las firmas apuntadas, del israelí Gil Holzman. Entre los accionistas de Eco hay una compañía de Suecia, otra de Kaszajtan y una de Sudáfrica. Aparecen otras cuatro firmas de Estados Unidos y unos doce nombres con sede en el Reino Unido entre los que figura Noble Corporation, un prestador de servicios de infraestructura cuyos mayores accionistas son de la poderosa familia danesa Maersk, dueña de una de las principales empresas de transporte y logística a nivel mundial. La empresa holandesa Fugro NV, de datos geotécnicos, es otra de las prestadoras de servicios señaladas.
La operación malvinense del Gobierno tuvo una intensa intervención de Horacio Marín. El presidente de YPF se encargó personalmente de contactarse durante la jornada del viernes con las principales petroleras del mundo para asegurarles que el planteo del Presidente era real y contarles los detalles del Decreto 868/26, que excluye del RIGI a quienes operen en las islas. El sábado llegaron los comunicados de SLB, Halliburton y Baker Hughes, las principales compañías de servicios petroleros del mundo, en los que explicitaron que no formarán parte de ningún tipo de operación en las Islas Malvinas.
El más grande signo de interrogación se posa ahora sobre el gigante noruego de ingeniería offshore DOF Group y la holandesa Bluewater. Son proveedores estratégicos de VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), el proyecto mimado de Vaca Muerta, una megaobra de infraestructura que impulsa YPF en conjunto con Vista, de Miguel Galuccio, Pan American Energy, de los Bulgheroni, y Tecpetrol, del grupo Techint, entre otras. Es una inversión de 3 mil millones de dólares. El problema es que Bluewater alquiló un barco para los trabajos en Sea Lion y, según trascendidos extraoficiales, la danesa podría estar mencionada en otra investigación similar.
Milei celebró públicamente las novedades que consiguió Marín con una sigla característica de Santiago Caputo: TMAP (todo marcha acorde al plan). Después de varios meses de ostracismo, el asesor también puede volver a decirla sin sentirla falsa. En caso de no surgir grandes imprevistos, el próximo miércoles el Gobierno va a enviar al Congreso el proyecto de modificación de la ley 26.659 y la creación del Consejo de Seguridad Nacional, también anticipado en la cadena. Otra idea de Caputo basada en su admiración por la administración norteamericana.
Una vez que la propuesta llegue al Poder Legislativo, empieza un nuevo juego. La intención libertaria es acelerar el tratamiento y así sostener vivo el tema durante los próximos dos meses. La estrategia narrativa pretende ubicar a la oposición en un lugar de natural incomodidad. Si los peronistas votan en contra del proyecto, serán acusados por el discurso oficial de cómplices de los usurpadores. Si acompañan, Milei habrá logrado la unidad nacional que pidió durante la cadena. Lo interpretan como una situación de win-win. Para el operativo, Caputo reactivó la sala de máquinas de la tropa digital de Las Fuerzas del Cielo, que no tardó un segundo en subirse de lleno al nuevo emprendimiento de su jefe político. Se terminó la retención de tareas.
En 2011 fue Pino Solanas el que impuso la ley original. Se sancionó por unanimidad en ambas cámaras. En 2013, el kirchnerismo avanzó con una modificación para imponer sanciones penales a quienes lleven adelante exploraciones hidrocarburíferas en las islas. También se incrementaron las multas: pasaron de 20.000 a 100.000 barriles de petróleo crudo (WTI) para la exploración, y de 150.000 a 1.500.000 para la extracción. En esa oportunidad se aprobó con votos negativos de la Unión Cívica Radical, el Pro y otros opositores que después conformarían la alianza Cambiemos. Patricia Bullrich, por supuesto, era una de ellas. Es muy probable que entre los cambios que proponga LLA se incorporen otras actividades además de la explotación petrolera. Sería una modificación importante.
Fuente: https://bardeo.news/
Milei y Malvinas: el giro de un presidente rehén de sus propias opciones
Los anuncios en cadena chocan con un limite que el gobierno no puede cruzar. Los fondos y bancos que están detrás de la compañía israelí que lidera el proyecto para llevarse el petroleo de las islas. El rol de Chile. A Rockhopper y Navitas le entran las balas.

Con muy poco, Javier Milei y Santiago Caputo pueden crear un Patio de las Palmeras digital y darle argumentos a los aplaudidores 2.0. Más difícil es recuperar el tiempo perdido, los 3 años en los que el gobierno de la Libertad Avanza fue y vino sin saber qué hacer ante la causa Malvinas. La reacción de Milei en un tema estratégico llega muy tarde, cuando el oficialismo necesita salir de la encerrona de su programa económico. Es una cuestión de supervivencia, como decía el discurso que leyó el presidente. El repertorio oficial para la reelección no dispone de mejoras concretas en el bolsillo de las mayorías y hay que bucear en aguas profundas.
Los anuncios van en línea con lo que ya hicieron gobiernos anteriores, pero se dan en un contexto distinto: con el Atlántico Sur como eje de la disputa de Trump con China y con aliados fundamentales de Milei que traicionan su obsecuencia militante en el rubro de las relaciones internacionales. La contradicción fatal del ex panelista.
“¿El mejor discurso de la historia? De la historia de Milei, puede ser. Cero novedad”, dice un dirigente que colaboró con el gobierno hasta hace no tanto. El presidente logró su pico de rating en cadena nacional dos días después de un hecho que distintos especialistas consideran de enorme relevancia: la presentación conjunta que el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM) y la Asociación de Abogados Ambientalistas hicieron en el juzgado federal de Río Grande contra la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Son las empresas que en mayo pasado le anunciaron a sus inversores la apuesta de fondo: extraer, en el mediano plazo, 180 mil barriles de petróleo por día de Malvinas, en abierta violación de las resoluciones de la ONU y el finado derecho internacional.
La acción preventiva busca detener un doble daño, ambiental y soberano, en la Cuenca Norte de Malvinas, a 220 kilómetros de Puerto Argentino. La cautelar colectiva le pide a la jueza Mariel Borruto un embargo contra las empresas en el territorio usurpado: suspender las obras, perforaciones y movimientos del lecho marino, así como impedir nuevos contratos, desembolsos, transferencias o garantías destinados al proyecto Sea Lion. Además, pide que se informe del expediente a organismos de control financiero y mercados donde operan las compañías: la “Financial Conduct Authority” (FCA) del Reino Unido, la “London Stock Exchange” (LSE), la “Israel Securities Authority” (ISA), la “Tel Aviv Stock Exchange” (TASE) y la “New York Stock Exchange” (NYSE). El objetivo de los demandantes es que se intime a las petroleras para que identifiquen bancos, fondos, aseguradoras y actores que sostienen la explotación. “El dinero deja huellas”, dicen.
La caída de las acciones de Navitas (-2,3%) y Rockhopper (-6%) al día siguiente de la cadena de Milei muestra que la acción tiene efectos concretos. También el anuncio de tres grandes petroleras que se desligan de los negocios en una zona de conflicto. El impacto sobre las acciones de las empresas que operan en las islas no es nuevo: algo similar ya había ocurrido años atrás, lo que delata la pasividad de la extrema derecha durante el 70% de su mandato. “Es el mecanismo más efectivo. Lograr que bajen las acciones de las petroleras. Se les tiene que complicar el negocio ahora. Todo lo demás es de mediano y largo plazo”, dice un experto en el tema que considera inviable seguir juntando votos en la ONU. Más importante que el voto a favor de Argentina en la ONU, dice, sería que Brasil y Chile dejaran de ser escala en los vuelos que van de Londres a Malvinas.
La cuestión ambiental ya había afectado el valor bursátil del proyecto para llevarse el petróleo de Malvinas. Un exhaustivo informe del ex secretario de Malvinas Guillermo Carmona y su ex jefe de gabinete Jorge Poblette ubica 2022 como el año de una jugada estratégica en Sea Lion: el ingreso de la israelí Navitas con la compra del 65% de las acciones que pertenecían a la británica Harbour Energy (surgida en 2020 de la fusión entre Premier Oil PLC y Chrysaor Holdings). En ese momento, la secretaría de Energía del Frente de Todos sancionó a los directivos de Navitas.
Ya en 2013, la resoluciones 260 y 481 de la secretaría de Energía declararon clandestina a la empresa Premier Oil e ilegales sus actividades y la inhabilitaron para trabajar en Argentina durante 15 años. En julio de 2021, Harbour fue sancionada en base a la ley 26659 -de 2011- que Milei invocó en su discurso. Ante la caída de sus acciones y la amenaza de sanciones más duras, cuatro meses después, Harbour se retiró de Malvinas y decidió invertir en la Argentina continental. Hoy es una pieza clave de los proyectos del consorcio Southern Energy en Río Negro junto a PAE, YPF, Pampa Energía y la noruega Golar LNG.
Malvinas tiene uno de los PBI más altos del mundo, estimado en 116 mil dólares per cápita, y el Reino Unido apunta a dar un salto en su financiamiento a partir del petróleo. Si logra avanzar con su plan en el yacimiento que fue descubierto en 2010, piensan en Cancillería, podría incluso aumentar la población implantada de los kelpers y multiplicarla por 5 o 6. Un paso que puede ser decisivo para su política colonial. Es parte de lo que hoy está en juego.
De acuerdo con los comunicados regulados emitidos ante la Bolsa de Londres por Rockhopper que citan Carmona y Poblette, en septiembre de 2021 Harbour determinó que la exploración en las islas no se alineaba con sus metas de descarbonización y estrategia ambiental y retiró sus inversiones del Atlántico Sur. En abril de 2022, firmó un acuerdo definitivo para transferirle a Navitas su paquete mayoritario y el rol de operador principal del proyecto Sea Lion a cambio de un valor nominal de apenas 1 dólar. No fue una compra, sino una reestructuración de pasivos: Navitas quedó obligada a asumir las futuras responsabilidades de desmantelamiento y desarrollo del área.
Carmona y Poblette trazan el mapa del dinero y reconstruyen el origen de los 2100 millones de dólares que Navitas está inyectando en Malvinas: una red de capitales del mercado bursátil de Tel Aviv, bancos israelíes, crédito técnico internacional y líneas comerciales. Según los informes regulatorios de la Bolsa de Tel Aviv y la Bolsa de Londres, dicen, los dólares para llevarse el petróleo vienen de tres vías principales: los fondos de pensión e inversores institucionales; crédito bancario e inversores comerciales y la gran banca israelí y el flujo del Golfo de México.
Hace exactamente un año, Navitas hizo una emisión masiva de participaciones en la Bolsa de Tel Aviv que recaudó 368,4 millones de dólares, en su mayoría aportados por los fondos de retiro, aseguradoras y casas de inversión más influyentes de Israel, como Menorah Mivtachim, Meitav Gemel & Pensión, Altshuler Shaham, Clal Insurance y el Grupo Delek, del que proviene el máximo directivo de Navitas, Gideon Tadmor.
El núcleo principal del financiamiento de la construcción -unos 1.000 millones de dólares- está estructurado por un banco líder mediante un crédito garantizado por reservas probadas de petróleo bajo el lecho marino. A esto se suma un acuerdo de crédito comercial de 100 millones de dólares con el gigante suizo de comercio de materias primas Trafigura Trading LLC, concedido a cambio de derechos de compra y comercialización del petróleo extraído. Trafigura, que tiene sede en Singapur y presencia en Argentina desde hace años, es uno de los grandes beneficiados del modelo Milei. Según la Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas, la firma aprovechó la agonía de Enarsa bajo el gobierno libertario para quedarse con la mayor parte de los contratos de los barcos de GNL que se importaron durante el último invierno y vendió el gas a un precio desmesurado, hasta 5 veces más caro que el que se produce en Vaca Muerta.
Navitas, el verdadero pulmotor de Sea Lion, cuenta con facilidades de crédito y respaldo operativo de los mayores bancos comerciales de Israel, entre los que destacan Bank Hapoalim, Bank Leumi, Mizrahi Tefahot e Israel Discount Bank. Además, la empresa utiliza el flujo de caja positivo derivado de sus operaciones en el yacimiento Shenandoah en el Golfo de México, con ingresos anuales proyectados superiores a los 365 millones de dólares. Toda la agitación de Milei contra la usurpación se ahoga en este trasfondo donde sus principales aliados aprovechan su vocación de colonia y se le ríen en la cara.
Tal como reveló El Destape en exclusiva hace cinco meses, en diciembre pasado desde la secretaría general de la Presidencia de Karina Milei hicieron gestiones informales para pedirle al canciller israelí Gideon Sa'ar que aclarara la posición del gobierno de Benjamin Netanyahu sobre el proyecto Navitas. A través de un mensaje en X, el 26 de diciembre, Sa’ar salió del paso: dijo lamentar la situación y se pronunció a favor de una solución pacífica en el territorio donde murieron 649 combatientes argentinos. Al instante, Pablo Quirno agradeció y dijo que las petroleras debían abstenerse de avanzar con el plan. Las dos lo ignoraron por completo.
Tadmor, el cerebro y cofundador de Navitas, dirigió durante casi dos décadas la división energética del Grupo Delek: lideró el desarrollo del primer yacimiento de gas comercial de Israel, Yam Tethys, y los hallazgos de los megayacimientos offshore Tamar y Leviathan en el Mar Mediterráneo. En 2017, creó Navitas junto a Jakob “Koby” Katz, el ex director general del Ministerio de Infraestructura, Energía y Agua de Israel durante el primer gobierno de Netanyahu y la administración de Ehud Barak (1999-2001). Tadmor y Katz trabajaron juntos en Delek durante mucho tiempo.
La cadena de Milei terminó de consumar un giro de 180 grados. El discurso que Caputo le escribió al presidente busca dejar atrás su histórica admiración por Margaret Thatcher, la pasividad absoluta ante la visita de David Cameron a Malvinas en febrero de 2024 y la defensa de la autodeterminación de los kelpers que hizo en el discurso del 2 de abril de 2025.
En LLA admiten que el primer cimbronazo llegó hace casi dos años. Fue cuando, guiado por la política de seducción, el gobierno anunció un acuerdo para restablecer los vuelos a Malvinas desde San Pablo y con escala en Córdoba. Entonces, Victoria Villarruel salió a fulminar la movida que firmó Diana Mondino con el canciller David Lammy en Nueva York.
La pirueta de la extrema derecha se profundizó después de que los jugadores de la Scaloneta mostraran la bandera de las Malvinas en el Mundial, pero ya estaba bastante avanzada. El 11 de julio pasado, en la víspera del partido que Argentina le ganó a Suiza antes de jugar con Inglaterra, Quirno escribió una nota en La Nación titulada “Malvinas: la fuerza de una causa justa”. Ahí mencionó a Navitas y Rockhopper, como lo había hecho Milei en su discurso del último 2 de abril. El tema crecía y el gobierno no sabía cómo controlarlo. La bandera que mostraron Gio Lo Celso y Cuti Romero fue una demostración fenomenal del poder blando argentino y dio la vuelta al mundo.
En paralelo, atrapado en la guerra de Irán, en abril pasado el Pentágono filtró a Reuters un eventual cambio de opinión de Trump en torno al territorio usurpado por los ingleses. The Telegraph, controlado por los tories, fue uno de sus grandes difusores. Es el mismo medio que Trump eligió ahora para volver a agitar el tema con una nueva entrevista.
Milei no solo tiene un problema con el gobierno de su ídolo Bibi Netanyahu. También tiene otro que lo excede con el de José Antonio Katz en Chile. El mismo día de la visita de Milei, Punta Arenas anunció una nueva ruta marítima comercial hacia Malvinas, en un gesto más de la alianza histórica de Chile con Gran Bretaña. Terminado el proceso de exploración, las petroleras avanzan en la conexión logística y apuran la licitación de la plataforma de explotación.
La cercanía de Chile con el Reino Unido se ratificó durante la guerra de 1982 como el eslabón más dramático de una cadena mucho más larga, cuando la dictadura argentina temía no solo espionaje por parte de la dictadura de Pinochet sino incluso la posibilidad de un ataque fogoneado por los ingleses en la Patagonia argentina.
En 2022, la Fuerza Aérea de Chile le compró tres aeronaves Boeing E-3D Sentry a la Royal Air Force con el objetivo de elevar su capacidad de alerta temprana y control aerotransportado. En abril del año pasado, todavía con Gabriel Boric como presidente, el sitio Agenda Malvinas reveló el acuerdo que el Jefe de Planificación Estratégica de la Royal Navy, capitán de Navío Thomas Shaves, firmó con el jefe de la Armada chilena Juan de la Maza para desarrollar la industria naval trasandina en el marco de la décima reunión de Estados Mayores entre las dos Armadas.
La armada chilena forma parte de los ejercicios Rimpac, el ejercicio naval más grande del mundo que propicia Estados Unidos en la cuenca del Pacifico con alrededor de 30 países entre los que se destaca el Reino Unido. Los especialistas recuerdan que la marina chilena está fuertemente identificada con Inglaterra desde su fundación. El primer comandante en jefe de la armada de Chile fue un vicealmirante inglés, Lord Thomas Cochrane. En cambio, el fundador de la armada argentina fue Guilermo Brown, un irlandés.
Fuente: www.eldestapeweb.com/


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