miércoles, 29 de diciembre de 2010

Afganistán-Estados Unidos una geopolítica mundial del comercio de las drogas
El opio, la CIA y la administración Karzai
por Peter Dale Scott*
Para Peter Dale Scott son inútiles los lamentos sobre el desarrollo del cultivo de droga en Afganistán y sobre la epidemia mundial de adicción a la heroína. Lo importante es sacar conclusiones de los hechos ya comprobados: los talibanes habían erradicado el cultivo de la amapola del opio y la OTAN favoreció su cultivo, el dinero de la droga corrompió el gobierno afgano de Karzai pero este dinero se encuentra principalmente en Estados Unidos, cuyas instituciones están corruptas. Así que la toma de decisión para solucionar este tráfico no está en Kabul sino en Washington.

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En Afganistán, la OTAN trata de eliminar las plantaciones de adormidera (opio-amapola) que cultivan los opositores y protege los de sus aliados
El importante artículo de Alfred McCoy publicado el 30 de marzo de 2010 [1] en el TomDispatch debería haber incitado al Congreso a movilizarse para emprender una verdadera reevaluación de la aventura militar totalmente imprudente de Estados Unidos en Afganistán.

La respuesta a la pregunta que plantea el título de ese artículo –«¿Hay alguien capaz de pacificar el mayor narcoEstado del mundo?»– salta a la vista en ese mismo artículo. Es un resonante «¡No!»… si no se modifican fundamentalmente los objetivos y estrategias definidos, tanto en Washington como en Kabul.

McCoy demuestra claramente que:

- el Estado afgano de Hamid Karzai es un narcoEstado corrupto, que obliga a los afganos a pagar sobornos ascendientes a 2 500 millones de dólares al año, cifra equivalente a la cuarta parte de la economía del país.
- la economía afgana es una narcoeconomía: en 2007, Afganistán produjo 8 200 toneladas de opio, cifra que representa el 53% del PIB nacional y el 93% del tráfico de heroína a nivel mundial.
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Mapa que muestra los mayores campos dedicados al cultivo de la adormidera en Afganistán y la intensidad de la guerra en 2007 y 2008
- Para enfrentar el problema, las opciones militares son en el mejor de los casos ineficaces, y en el peor, contraproducentes. McCoy estima que la mayor esperanza reside en la reconstrucción de la agricultura afgana para convertir el cultivo de víveres en una alternativa viable capaz de competir con el cultivo de la adormidera o amapola del opio, un proceso que puede demorar 10 o 15 años, o incluso más tiempo. (Presentaré más adelante mi propia argumentación a favor de una solución intermedia: que la International Narcotics Board conceda a Afganistán una licencia para que ese país pueda vender su opio de forma legal.)

El principal argumento de McCoy es que, cuando alcanzó su máximo nivel de producción, la cocaína colombiana representaba sólo alrededor del 3% de la economía nacional y, sin embargo, las FARC y los escuadrones de la muerte de derecha, ambos ampliamente financiados por la droga, siguen desarrollándose en ese país. La simple erradicación de la droga, sin disponer de antemano de un cultivo que la sustituya en la economía afgana, exigiría la imposición de insoportables presiones a una sociedad rural ya devastada cuyo único ingreso importante proviene del opio. Para convencerse de ello basta con recordar la caída de los talibanes en 2001, consecuencia de una reducción draconiana –implementada por los propios talibanes– de la producción de droga en Afganistán, que pasó de 4 600 toneladas a sólo 185 toneladas, lo cual convirtió el país en un cascarón vacío.

A primera vista, los argumentos de McCoy parecen irrefutables y, en una sociedad racional, deberían dar lugar a un prudente debate al que seguiría un importante cambio de la política militar de Estados Unidos. McCoy presentó su estudio con tacto y diplomacia realmente considerables, para facilitar ese tipo de resultado.

La responsabilidad histórica de la CIA en el tráfico mundial de droga

Desgraciadamente, numerosos factores hacen poco probable la adopción inmediata de una solución positiva de ese tipo. Hay muchas razones que así lo determinan, entre ellas desagradables realidades que McCoy olvidó o minimizó en su ensayo –sin embargo brillante en otro sentido– y que es necesario abordar si realmente se trata de adoptar estrategias sensatas en Afganistán.

La primera realidad es que la creciente implicación de la CIA y su responsabilidad en el tráfico mundial de droga es un tema tabú en los círculos políticos, campañas electorales y medios masivos de difusión. Y quienes han tratado de romper ese silencio, como el periodista Gary Webb, han visto sus carreras destruidas.

Después de ver como Alfred McCoy se ha implicado más que nadie en hacer que el público tome conciencia de la responsabilidad de la CIA en el tráfico de droga dentro de las zonas donde se desarrollan las guerras estadounidenses, no me agrada tener que afirmar que el propio McCoy minimiza ese fenómeno en su artículo. Cierto es que escribe que «el opio surgió como fuerza estratégica en el medio político afgano durante la guerra secreta de la CIA contra los soviéticos» y que agrega que esa guerra «fue el catalizador que transformó la frontera pakistano-afgana en la más importante región productora del mundo».

Sin embargo, en una extraña frase, McCoy sugiere que la CIA se vio arrastrada de forma pasiva a establecer alianzas vinculadas a la droga durante los combates contra las fuerzas soviéticas en Afganistán, desde 1979 hasta 1988, cuando en realidad fue precisamente la CIA la que creó esas alianzas para combatir a los soviéticos:  En uno de esos accidentes históricos con tintes de ironía, la frontera sur de la China comunista y de la Unión Soviética coincidieron con la zona asiática productora de opio, a lo largo de una cadena montañosa, sintiéndose así la CIA atraída hacia el establecimiento de alianzas llenas de ambigüedad con los jefes tribales de los altiplanos de esa región.
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Gulbudin Hekmatyar

Nunca tal «accidente» en Afganistán, donde los primeros señores de la droga de importancia internacional –Gulbudin Hekmatyar y Abu Rasul Sayyaaf– en realidad se vieron proyectados hacia la escena internacional gracias al masivo e imprudente apoyo de la CIA, en colaboración con los gobiernos de Pakistán y de Arabia Saudita.

Mientras otras fuerzas locales de resistencia eran consideradas como fuerzas de segunda clase, estos dos clientes de Pakistán y de Arabia Saudita, precisamente por no disponer de apoyo a nivel local, fueron pioneros en el uso del opio y la heroína como medio de conformar sus fuerzas de combate y de crear un recurso financiero [2].

Los dos se convirtieron, además, en agentes del extremismo salafista atacando el Islam sufista endógeno en Afganistán. Los dos acabaron convirtiéndose en agentes de al-Qaeda [3].

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Abdul Rasul Sayyaf
Pero no era la primera vez que la CIA se implicaba en el tráfico de droga. La responsabilidad de la CIA en el papel dominante que hoy desempeña Afganistán en el tráfico mundial de heroína reproduce en cierta forma lo que sucedió anteriormente en Birmania, en Laos y en Tailandia, entre finales de los años 1940 y los años 1970. Esos países también se convirtieron en importantes actores del tráfico de droga gracias al apoyo de la CIA (y de los franceses, en el caso de Laos), sin el cual sólo hubieran llegado a ser actores locales.

Tampoco es posible hablar en ese caso de un «irónico accidente». El propio McCoy ha demostrado cómo, en todos esos países, la CIA no sólo toleró sino que apoyó el crecimiento de los fondos de las fuerzas anticomunistas gracias al financiamiento proveniente de la droga, para contrarrestar el peligro que representaba una intrusión de la China comunista en el sudeste de Asia. Desde los años 1940 hasta finales de los años 1970, y al igual que en el actual Afganistán, el apoyo de la CIA contribuyó a transformar el Triángulo de Oro en un importante proveedor de opio a nivel mundial.

Durante ese mismo periodo, la CIA reclutó colaboradores a todo lo largo de las rutas de contrabando del opio clásico, como hizo en Turquía, Líbano, Francia, Cuba, Honduras y México. Entre esos colaboradores se encontraban agentes gubernamentales, como Manuel Noriega en Panamá y Vladimiro Montesinos en Perú, a menudo personalidades experimentadas pertenecientes a los servicios de policía que contaban con apoyo de la CIA o a los servicios de inteligencia. Pero también había movimientos insurreccionales, desde los Contras de Nicaragua en los años 1980 (según Robert Baer y Seymour Hersh) hasta el Jundallah [4], afiliado a al-Qaeda, que actualmente opera en Irán y en Baluchistán [5].

Es el gobierno de Karzai, no los talibanes, quien domina la economía de la droga afgana

El mejor ejemplo de esa influencia de la CIA sobre los traficantes de droga se encuentra hoy, indudablemente, en Afganistán, donde el propio hermano del presidente Karzai, Ahmed Wali Karzai (un activo colaborador de la CIA) [6], y Abdul Rashid Dostum (un viejo colaborador de la agencia) aparecen entre los acusados de tráfico de droga [7].

La corrupción vinculada a la droga en el seno del gobierno afgano debe atribuirse en parte a la decisión de Estados Unidos y de la CIA de desencadenar la invasión de 2001 con el apoyo de la Alianza del Norte, movimiento cuya vinculación con la droga era harto conocida en Washington [8].
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Mapa de la CIA en el que se muestran las rutas del opio afgano destinado a Europa en 1988. Según las informaciones de la CIA, actualizadas en 2008: «La mayor parte de la heroína proveniente del sudeste de Asia transita por vía terrestre, a través de Irán y Turquía, hasta llegar a Europa atravesando los Balcanes.» La realidad es que la droga se envía también a través de los Estados ex soviéticos, así como de Pakistán y Dubai
De esa manera, Estados Unidos reprodujo concientemente en Afganistán la situación que ya había creado en Vietnam. También en Vietnam (al igual que Ahmed Wali Karzai medio siglo más tarde) el hermano del presidente, Ngo Dinh Nhu, utilizaba la droga para financiar una red privada que le permitió “arreglar” las elecciones a favor [del presidente] Ngo Dinh Diem [9].

Thomas H. Johnson, coordinador de estudios de investigación antropológica en la Naval Postgraduate School, demostró que el éxito de un programa de contrainsurgencia es improbable cuando ese programa apoya un gobierno local flagrantemente disfuncional y corrupto [10].

Así que me opongo a McCoy cuando este último, al igual que los medios masivos de difusión de Estados Unidos, describe la economía de la droga afgana como dominada por los talibanes (Según los términos del propio McCoy: «Si los insurgentes toman el control de esta economía ilegal, como hicieron los taibanes, la tarea se hará entonces casi imposible.»). La parte correspondiente a los talibanes en el mercado del opio afgano se estima generalmente entre 90 y 400 millones de dólares. Pero la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) estima que el total de ingresos provenientes del comercio del opio y la heroína se sitúa entre los 2 800 millones y los 3 400 millones de dólares [11].

Es evidente que no son los talibanes quienes se han apoderado de esa economía, mayoritariamente controlada por los partidarios del gobierno de Karzai. En 2006, un informe del Banco Mundial afirmaba que «al más alto nivel, 25 o 30 grandes traficantes, la mayoría con bases en el sur de Afganistán, controlan las transacciones y los envíos más importantes, trabajando estrechamente con apoyo de personas que ocupan posiciones políticas y gubernamentales al más alto nivel» [12].

Los medios estadounidenses no se han interesado en esos hechos, ni tampoco en la influencia que tienen en las estrategias políticas de su propio país en Afganistán, en materia de guerra y de tráfico de droga. La administración Obama parece haberse distanciado de los poco juiciosos programas de erradicación de la época de Bush, que nunca lograron la adhesión del campesinado afgano. Ha preferido instaurar una política de prohibición selectiva del tráfico, atacando solamente a los traficantes que ayudan a la oposición [13].

Queda por demostrar la eficacia de esa política en lo que a debilitar el talibán se refiere. Lo que sí está claro es que adoptar como blanco exclusivo a quien representa, en el mejor de los casos, una décima parte del tráfico total nunca permitirá acabar con la actual posición de Afganistán como principal narcoEstado. Y tampoco permitirá acabar con la actual epidemia mundial de consumo de heroína, que comenzó a fines de los años 1980 y que ya ha dado lugar a la aparición de 5 millones de toxicómanos en Pakistán, de más de 2 millones de adictos en Rusia, de 800 000 en Estados Unidos y de más de 15 millones a escala mundial, entre ellos un millón en el propio Afganistán.

La política de prohibición selectiva del gobierno de Obama ayuda también a explicar su rechazo a tomar en cuenta la solución más humana y más razonable de la epidemia mundial de heroína afgana. Se trata de la iniciativa «poppy for medicine» (Opio para la medicina) del International Council on Security and Development (ICOS, anteriormente conocido como Senlis Council), que plantea la creación de un programa de otorgamiento de autorizaciones, lo cual permitiría a los agricultores vender su opio para garantizar la producción de medicamentos esenciales y altamente solicitados, como la morfina y la codeína [14].

Esa proposición ha recibido el apoyo del Parlamento Europeo y del parlamento canadiense, pero fue objeto de severas críticas en Estados Unidos, principalmente porque pudiera engendrar un aumento de la producción de opio. Sin embargo, esa proposición sería, a mediano plazo, una respuesta a la epidemia de heroína que asola Europa y Rusia –situación que no se resolverá con la alternativa que presenta McCoy de sustituir el opio con otros cultivos durante los 10 o 15 próximos años, y menos aún con el programa de eliminación selectiva de proveedores de opio que aplica la administración Obama.

Una consecuencia que casi nunca se menciona de la iniciativa «poppy for medicine» sería la reducción de los ingresos provenientes del tráfico ilícito que permiten mantener el gobierno de Karzai. Es por eso, o simplemente porque todo lo que se acerca a una legalización de las drogas es tema tabú en Washington, que la iniciativa «poppy for medicine» tiene pocas posibilidades de obtener el apoyo de la administración Obama.

La heroína afgana y la «CIA Connection» a nivel mundial

Hay otro párrafo en el que McCoy, a mi entender erróneamente, concentra su atención en Afganistán como centro del problema más bien que en los propios Estados Unidos: En una conferencia sobre la droga, desarrollada en Kabul este mes, el jefe del servicio federal antinarcóticos de Rusia estimó el monto actual del cultivo de opio en Afganistán en 65 000 millones de dólares. Solamente 500 millones van a los cultivadores afganos, 300 millones a los talibanes y los 64 000 millones restantes van a la «mafia de la droga», garantizándole amplios fondos para corromper al gobierno de Karzai (subraya el autor) en un país cuyo PIB es de sólo 10 000 millones de dólares [15].

Ese párrafo pasa por alto un hecho importantísimo: según la ONUDC, sólo entre un 5 y un 6% de esos 65 000 millones de dólares, o sea entre 2 800 y 3 400 millones, se quedan en Afganistán [16]. Cerca del 80% de las ganancias provenientes del tráfico de droga proviene de los países consumidores –en este caso, Rusia, Europa y Estados Unidos. Así que no se debe creer ni por un instante que el único país que se corrompe con el tráfico de droga afgana es el país de origen. Donde quiera que el tráfico ha logrado hacerse importante, incluyendo los países por donde transita, en realidad ha logrado sobrevivir gracias a la protección, en otras palabras, gracias a la corrupción.

No existen pruebas de que el dinero de la droga que han ganado los traficantes aliados de la CIA haya alimentado las cuentas bancarias de la CIA o las de sus oficiales, pero la CIA ha sacado provecho indirectamente del tráfico de droga y ha desarrollado con el paso de los años una estrecha relación con ese ilegal comercio. La guerra secreta de la CIA en Laos fue un caso extremo. Durante ese conflicto, la CIA hizo la guerra utilizando como principales aliados al Ejército Real laosiano del general Ouane Rattikone y el Ejército Hmong del general Vang Pao, ambos financiados en gran parte por la droga. La masiva operación de la CIA en Afganistán correspondiente a los años 1980 fue otro ejemplo de guerra parcialmente financiada por la droga [17].

Una protección para los traficantes de droga en Estados Unidos

No es por lo tanto sorprendente que, a través de los años, los gobiernos de Estados Unidos, siguiendo el camino trazado por la CIA, hayan protegido a traficantes de droga contra los procedimientos judiciales en los propios Estados Unidos. Por ejemplo, tanto la CIA como el FBI intervinieron en 1981 contra la inculpación (por robo de autos) del narcotraficante mexicano y zar del espionaje Miguel Nazar Haro, afirmando que Nazar era «un contacto esencial, repito, un contacto esencial para la oficina de la CIA en México», en cuestiones de «terrorismo, inteligencia y contrainteligencia» [18]. Cuando el fiscal general asociado Lowell Jensen se negó a tramitar la inculpación de Nazar, el fiscal de San Diego, William Kennedy, denunció públicamente el caso… por lo cual fue rápidamente despedido [19].

Un ejemplo reciente y espectacular de implicación de la CIA en el tráfico de droga fue el caso del general Ramón Guillén Dávila, colaborador venezolano de la CIA, caso que explico en mi libro, aún por publicar, Fueling America’s War Machine [20]:

El general Ramón Guillén Dávila, jefe de la unidad antidroga creada por la CIA en Venezuela, fue inculpado en Miami de haber introducido una tonelada de cocaína en Estados Unidos. Según el New York Times, «la CIA, a pesar de la objeción de la Drug Enforcement Administration, aprobó el envío de al menos una tonelada de cocaína pura hacia el aeropuerto internacional de Miami como medio de obtener información sobre los cárteles colombianos de la droga». La revista Time reportó que un solo cargamento representaba 450 kilos y estuvo precedido de otros «por un total cercano a una tonelada» [21].

Mike Wallace confirmó que «la operación secreta de la CIA y de la Guardia Nacional reunió rápidamente esa cocaína, más de tonelada y media, que fue introducida clandestinamente de Colombia hacia Venezuela» [22]. Según el Wall Street Journal, la cantidad de droga que el general Guillén introdujo clandestinamente ascendería a más de 22 toneladas [23].

Pero Estados Unidos nunca ha solicitado a Venezuela la extradición de Guillén para someterlo a juicio. Y en 2007, cuando Guillén fue arrestado en Venezuela por conspirar para asesinar al presidente Hugo Chávez, su inculpación seguía traspapelada en alguna oficina de Miami [24]. Mientras tanto, el agente de la CIA Mark McFarlin, a quien Bonner, el jefe de la DEA, también deseaba inculpar, tampoco lo fue y sólo tuvo que dimitir [25].

En resumen, nada sucedió a los principales actores de este caso, que probablemente se conoció en los medios únicamente debido a las protestas que generaron en aquel entonces los artículos de Gary Webb publicados en el diario San Jose Mercury sobre la CIA, los Contras nicaragüenses y la cocaína.

Los bancos y el lavado del dinero de la droga

Otras instituciones tienen un interés directo en el tráfico de droga, como los grandes bancos que efectúan préstamos a países como Colombia y México sabiendo perfectamente que el flujo de droga ayudará a garantizar el pago de esos préstamos. Varios de nuestros mayores bancos, como el City Group, el Bank of New York y el Bank of Boston, han sido identificados como participantes en el lavado de dinero, pero nunca han sido penalizados de forma lo suficientemente fuerte como para obligarlos a modificar su comportamiento [26]. En resumen, en la implicación de Estados Unidos en el tráfico de droga se conjugan la CIA, importantes intereses financieros e intereses criminales de ese mismo país y del extranjero.

Antonio Maria Costa, jefe de la ONUDC, ha declarado que «el dinero de la droga, que representa miles de millones de dólares, ha permitido al sistema financiero mantenerse en el punto culminante de la crisis financiera». Según el Observer de Londres, Costa declaró haber visto pruebas de que los ingresos del crimen organizado eran «el único capital de inversión líquido» disponible en ciertos bancos en el momento del crac del año pasado. Afirmó que el sistema económico absorbió la mayoría de los 352 000 millones de dólares de ganancias vinculadas a la droga. Costa declaró que agencias de inteligencia y fiscales le presentaron, hace alrededor de 18 meses, las pruebas que demuestran que el sistema financiero absorbió el dinero ilegal. «En muchos casos, el dinero de la droga era el único capital de inversión líquido. Durante la segunda mitad de 2008, la [falta de] liquidez era el principal problema del sistema bancario, así que el capital líquido se convirtió en un factor importante», dijo Costa [27].

Un perturbador ejemplo de la importancia de la droga en Washington reside en la influencia que ejerció durante los años 1980 el Bank of Credit and Commerce International, gracias a su práctica de lavado del dinero de la droga. Como explico en mi libro, entre los altos funcionarios beneficiarios de la generosidad del BCCI, de sus propietarios y sus afiliados, encontramos a James Baker, secretario del Tesoro en la administración Reagan, quien se negó a investigar al BCCI [28]; al senador demócrata Joe Biden y al senador republicano Orrin Hatch así como a varios miembros importantes del Comité Judicial del Senado, que también se negó a investigar al BCCI [29].

Finalmente, no fue el gobierno de Estados Unidos quien actuó primero en aras de poner fin a las actividades bancarias del BCCI y de sus filiales ilegales en Estados Unidos sino dos personas en particular: el abogado Jack Blum, de Washington, y el fiscal de Manhattan Robert Morgenthau [30].

Conclusión: la causa del problema mundial en que se ha convertido la droga no está en Kabul sino en Washington

Puedo entender por qué McCoy, en su deseo de cambiar una política condenada al fracaso, toma más precauciones que yo cuando denuncio hasta qué punto el omnipresente tráfico de droga corrompe ciertas instituciones estadounidenses poderosas –el gobierno, los órganos de inteligencia y las finanzas– y no sólo al gobierno de Karzai. Pero creo que su enfoque, tan lleno de tacto, va a terminar siendo contraproducente. La fuente principal del problema mundial en que se ha convertido la droga no está en Kabul sino en Washington. Poner fin a ese escándalo exigirá que se divulguen hechos que McCoy no quiere abordar en su artículo.

En su magistral obra, The Politics of Heroin [31], McCoy habla de la historia de Greg Musto, experto en drogas de la Casa Blanca bajo la administración Carter. En 1980, Musto dijo en el Strategy Council on Drug Abuse de la Casa Blanca que «íbamos a Afganistán con el fin de apoyar a los cultivadores de opio en su rebelión contra la Unión Soviética. ¿No pudiéramos evitar hacer lo que ya hicimos en Laos?» [32].

Cuando la CIA le negó el acceso a datos que la ley le daba derecho a consultar, Musto expresó públicamente su inquietud, en mayo de 1980, señalando en un editorial del New York Times que la heroína proveniente de la llamada Media Luna de Oro ya estaba causando (por vez primera) una crisis médica en Nueva York. Y advirtió, anticipadamente, que «esa crisis está llamada a empeorar» [33].

Musto esperaba contribuir a lograr un cambio de política exponiendo públicamente el problema y lanzando una fuerte advertencia de que la aventura financiada por la droga en Afganistán podía resultar desastrosa. [34] Pero sus sabias palabras fueron inútiles ante la implacable determinación de lo que yo llamo la máquina estadounidense de guerra en el seno de nuestro gobierno y de nuestra economía política. Temo que el mensaje de sensatez de McCoy, por ser amable precisamente allí donde la amabilidad no tiene cabida, sufra hoy el mismo destino.

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  Peter Dale Scott
Peter Dale Scott, ex diplomático canadiense y profesor de inglés en la Universidad de California, es poeta, escritor e investigador. Sus principales libros de poesía son los tres volúmenes de su trilogía: Seculum: Coming to Jakarta: A Poem About Terror (1989), Listening to the Candle: A Poem on Impulse (1992), y Minding the Darkness: A Poem for the Year 2000. Además ha publicado: Crossing Borders: Selected Shorter Poems (1994). En noviembre de 2002 recibió el Premio Lannan de Poesía. Como orador contra la guerra durante las guerras de Vietnam y del Golfo, fue co-fundador del Programa de Estudios de la Paz y de Conflictos en UC Berkeley, y de la Coalición sobre Asesinatos Políticos (COPA). Su poesía ha tratado tanto su experiencia como su investigación. Su investigación más reciente se ha concentrado en las operaciones clandestinas de USA, su impacto en la democracia en casa y en el extranjero, y sus relaciones con el asesinato de John F. Kennedy y el narcotráfico global. El crítico de poesía Robert Hass escribió (Agni, 31/32, p. 335) «que Coming to Jakarta es el poema político más importante que haya aparecido en el idioma inglés desde hace mucho tiempo».
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Lecturas en inglés sobre este mismo tema:
- Alfred W. McCoy, Can Anyone Pacify the World’s Number One Narco-State? The Opium Wars in Afghanistan
- Peter Dale Scott, America’s Afghanistan: The National Security and a Heroin-Ravaged State
- Peter Dale Scott, Martial Law, the Financial Bailout, and the Afghan and Iraq Wars
- Jeremy Kuzmarov, American Police Training and Political Violence: From the Philippines Conquest to the Killing Fields of Afghanistan and Iraq
- MK Bhadrakumar, Afghanistan, Iran and US-Russian Conflict Peter Van Agtmael, All You Need is Heroin: U.S. Troops in Their Own Hand
Lecturas en francés disponibles en nuestra biblioteca:
- Dépêches sur la géopolitique des drogues (1993-1996) (boletines acerca de la geopolítica de las drogas)


[1] «Can Anyone Pacify the World’s Number One Narco-State? The Opium Wars in Afghanistan», por Alfred W. McCoy
[2] Finalmente, Estados Unidos y sus aliados concedieron a Hekmatyar, quien fue por un algún tiempo el mayor traficante de droga del mundo, más de mil millones de dólares en armas, más de lo que ningún otro cliente de la CIA ha recibido nunca, ni antes ni después.
[3] Peter Dale Scott, The Road to 9/11, p.74-75 (publicado en francés con el título La Route vers le Nouveau Désordre Mondial [En español, El Camino hacia el Nuevo Desorden Mundial] (Demi-Lune, Paris, 2010): Khalid Sheikh Mohammed, a quien la Comisión Investigadora sobre el 11 de septiembre considera el verdadero autor del complot del 11/9, comenzó a concebir el plan cuando estaba en contacto con Abdul Sayyaf, un dirigente con quien Osama ben Laden no estaba aún en buenos términos. [9/11 Commission Report, p.145-50]. En aquel momento, varios de los hombres condenados por el atentado de 1993 contra el World Trade Center y por la «jornada de terror» de 1995 en Nueva York se habían entrenado o habían combatido con Gulbudin Hekmatyar, o habían recogido dinero para él. [Tim Weiner, “Blowback from the Afghan Battlefield”, New York Times, 13 de marzo de 1994].
[4] «Le Jundallah revendique des actions armées aux côtés des Moudjahidin du Peuple», Réseau Voltaire, 13 de junio de 2009.
[5] Seymour Hersh, New Yorker, 7 de julio de 2008.
[6] «Encargan a Hamed Wali Karzai de negociar con los talibanes», Red Voltaire, 14 de mayo de 2010.
[7] New York Times, 27 de octubre de 2009.
[8] Steve Coll, Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan, and Bin Laden, from the Soviet Invasion to September 10, 2001, (Penguin Press, New York, 2004), p.536. Según Ahmed Rashid, al principio de la ofensiva estadounidense de 2001, “El Pentágono disponía de una lista de al menos 25 laboratorios de drogas y almacenes en Afganistán, pero se negaron a bombardearlos porque algunos pertenecían a los nuevos aliados de la CIA miembros de la NA [Northern Alliance / la Alianza del Norte]”, (Ahmed Rashid, Descent into Chaos: The United States and the Failure of Nation Building in Pakistan, Afghanistan, and Central Asia, [Viking, New York, 2008], p.320).
[9] Stanley Karnow, Vietnam: A History (Penguin, New York, 1997), p.239. Cf. New York Times, 28 de octubre de 2009.
[10] Thomas H. Johnson & M. Chris Mason, “Refighting the Last War: Afghanistan and the Vietnam Template”, Military Review, noviembre-diciembre de 2009, p.1.
[11] El lector atento a los detalles observará seguramente que ni siquiera 3 400 millones de USD llegan a representar el 53% de los 10 000 millones estimados en el párrafo anterior como PIB de Afganistán. Esos estimados, provenientes de diversas fuentes, no son muy precisos y no pueden arrojar, por lo tanto, un resultado matemáticamente perfecto. En todo caso, se trata del valor de las drogas en Afganistán, calculado a grandes rasgos, y no del valor que puede alcanzar su venta al detalle en los países consumidores.
[12] Afghanistan: Drug Industry and Counter-Narcotics Policy.
[13] En 2007, el Daily Mail de Londres reportó que «los cuatro principales actores del tráfico de heroína eran todos miembros importantes del gobierno afgano» [[London Daily Mail. 21 de julio de 2007. En diciembre de 2009, Harper’s publicó una larga investigación sobre el coronel Abdul Razik, “el amo de Spin Boldak”, traficante de droga y aliado de Karzai. El ascenso de Razik fue “estimulado por un círculo de oficiales corruptos en Kabul y Kandahar, y también porque a los comandantes de la OTAN, desplegados en un territorio demasiado grande, les pareció útil el control que ejercía [Razik] sobre una ciudad fronteriza esencial para su guerra contra los talibanes”, (Matthieu Aikins, “The Master of Spin Boldak”, Harper’s Magazine, diciembre de 2009).
[14] James Risen, “U.S. to Hunt Down Afghan Lords Tied to Taliban”, New York Times, 10 de agosto de 2009: “El comando militar de Estados Unidos dijo al Congreso que… sólo los [traficantes de droga] que ayudan a los insurgentes deberán ser considerados como blanco.”
[15] Corey Flintoff, “Combating Afghanistan’s Opium Problem Through Legalization”, NPR, 22 de diciembre de 2005.
[16] Ante otros auditorios, los responsables rusos de la lucha antidrogas se han referido explícitamente a la OTAN. Ver «Cultivo de la planta del opio: denuncia Rusia la responsabilidad de la OTAN», Red Voltaire, 3 de marzo de 2010. Extraoficialmente, los responsables rusos cercanos a Putin han mencionado también un soborno de 1 000 millones de dólares que la OTAN paga cada año, con el dinero de la droga, al presidente ruso Medvedev a cambio de un derecho de paso de los soldados estadounidenses a través del territorio ruso. Nota de la Redacción.
[17] Ver: CBS News, 1º de abril de 2010.
[18] Ver el libro de Peter Dale Scott, «La Route vers le Nouveau Désordre Mondial». NdT.
[19] Varios cables de Gordon McGinley, agregado legal del FBI en la capital de México, enviados al Departamento de Justicia, ver Scott & Marshall, Cocaine Politics, p.36.
[20] Scott, Deep Politics, p.105; citación del San Diego Union, 26 de marzo de 1982.
[21] Fueling America’s War Machine: Deep Politics and the CIA’s Global Drug Connection, (publicación anunciada para el otoño de 2010 en Rowman & Littlefield).
[22] Time, 29 de noviembre de 1993: “Los envíos continuaron de todas formas, hasta que Guillén trató de enviar 3 373 libras de cocaína de una sola vez. La DEA, (Drug Enforcement Agency), vigilante, lo detuvo [el cargamento] y lo confiscó.” Cf. New York Times, 23 de noviembre de 1996 (“one ton”).
[23] CBS News Transcripts, 60 Minutes, 21 de noviembre de 1993.
[24] Wall Street Journal, 22 de noviembre de 1996. Yo sospecho que la CIA aprobó la importación no tanto “como medio de reunir información” como para redistribuir el mercado del tráfico global de cocaína, en su país de origen, Colombia. Durante los años 1990, la CIA y el JSOC estuvieron implicados en la eliminación del barón colombiano de la droga Pablo Escobar, lo cual fue posible gracias a la ayuda del Cártel de Cali y de los escuadrones de la muerte terroristas de la UAC de Carlos Castaño. Peter Dale Scott, Drugs, Oil, and War, p.86-88.
[25] Chris Carlson, “Is The CIA Trying to Kill Venezuela’s Hugo Chávez?Global Research, 19 de abril de 2007.
[26] Douglas Valentine, The Strength of the Pack : The People, Politics and Espionage Intrigues that Shaped the DEA (TrineDay, Springfield, 2009), 400 ; Time, 23 de noviembre de 1993. McFarlin había colaborado con fuerzas antiguerrilla en Salvador durante los años 1980. Jim Campbell, jefe de la estación de la CIA en Venezuela.
[27] El Bank of Boston blanqueó por lo menos 2 millones de dólares para el traficante Gennaro Angiulo, por lo cual fue incluso condenado a pagar una multa de 500 000 dólares, (New York Times, 22 de febrero de Février 1985; Eduardo Varela-Cid, Hidden Fortunes : Drug Money, Cartels and the Elite Banks [El Cid Editor, Sunny Isles Beach, 1999]). Cf. Asad Ismi, “The Canadian Connection: Drugs, Money Laundering and Canadian Banks”, Asadismi.ws: “el 91% de los 197 000 millones de dólares que se invierten en cocaína en Estados Unidos se queda en ese país, y los bancos estadounidenses blanquean 100 000 millones de dólares provenientes de la droga cada año. Entre los bancos conocidos por ese tipo de prácticas se encuentran el Bank of Boston, el Republic National Bank of New York, el Landmark First National Bank, el Great American Bank, el People’s Liberty Bank and Trust Co. of Kentucky, y el Riggs National Bank of Washington. El Citibank ayudó a Raúl Salinas (el hermano del ex presidente de México Carlos Salinas) a sacar de México varios millones de dólares destinados a varias cuentas secretas abiertas en Suiza bajo identidades falsas.”
[28] Rajeev Syal, “Drug money saved banks in global crisis, claims UN advisor”, Observer, 13 de diciembre de 2009.
[29] Jonathan Beaty & S.C. Gwynne, The Outlaw Bank: A Wild Ride into the Secret Heart of BCCI, (Random House, New York, 1993), p.357.
[30] Peter Truell & Larry Gurwin, False Profits: The Inside Story of BCCI, the World’s Most Corrupt Financial Empire, (Houghton Mifflin, Boston, 1992), p.373-77.
[31] Truell & Gurwin, False Profits, p.449.
[32] Disponible en francés con el título La politique de l’heroine. L’implantation de la CIA dans le trafic des drogues [Editions du Lézard, 1998].
[33] Alfred W. McCoy, The Politics of Heroin (Lawrence Hill Books/ Chicago Review Press, Chicago, 2003), p.461, donde cita una entrevista con el Dr. David Musto.
[34] David Musto, New York Times, 22 de mayo de 1980; citado en McCoy, Politics of Heroin, p.462.

Fuente: Voltairenet.org

Científicos argentinos crearon una "superleche" contra cardiopatías y diabetes

Los investigadores del INTA aseguran haber alcanzado una mezcla especial de leche de vaca y de cabra que podría ayudar a prevenir ese tipo de enfermedades.


BBC Mundo



Científicos argentinos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), dependiente del Ministerio de Agricultura, dicen que han creado una mezcla especial de leche de vaca y de cabra que podría ayudar a prevenir enfermedades cardíacas, diabetes y tumores.

En declaraciones a la BBC, el autor de la investigación, el ingeniero agrónomo Gerardo Gagliostro, dijo que la novedad fue bautizada "superleche". "No es un medicamento, sino un alimento que puede prevenir determinadas enfermedades, siempre y cuando la persona lo combine con una vida saludable", afirmó.

Según Gagliostro, las vacas y las cabras que producen esta leche fueron alimentadas con un suministro adicional de soja, leche de soja y aceite de pescado. Debido a una dieta más sana, los animales comenzaron a producir leche más saludable.

"Esta combinación de alimentos que les damos a las vacas y a las cabras hace que produzcan leche con cantidades más altas de ácidos beneficiosos, reduciendo la producción de ácidos que obstruyen las arterias de los seres humanos", explicó.

"Es decir, esta leche funcional reduce la grasa saturada desde el punto de vista cardiovascular y evita otras afecciones".

Tumores
 
El investigador sugiere incluso que la leche producida por estos animales bien alimentados contiene niveles más altos de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácidos vaccénico (AV), sustancias que ayudan a prevenir la formación de tumores -especialmente de cáncer de mama y de ovario-, obstrucción arterias y diabetes.

La "superleche" tiene niveles bajos de grasas saturadas y un índice récord de 9% de ácido linoleico conjugado. Según Gagliostro, la leche normal tiene entre 3% y el 3,4% de grasas saturadas, nivel contraindicado para las personas con problemas del corazón y colesterol alto.

El científico comentó que este tipo de investigación para producir una leche más sana se está probando en ratones en Estados Unidos. Un estudio similar se desarrolla en Francia.

Argentina ya ha comenzado a vender queso con este "superleche" en tiendas pequeñas en la provincia de Buenos Aires. 
 
Fuente: diariouno.com.ar
28 de Diciembre de 2010
 
Te mostramos el Paneus, el auto argentino del Dakar
Esta máquina fue construida en Campana, provincia de Buenos Aires. Se trata de un buggy de tracción 4x2 que correrá el rally más complicado del mundo comandado por el piloto Norberto Rivero.



 
El Rally Dakar 2011 tendrá en un representante bien argentino. Se trata del Paneus DKR, un prototipo de tracción 4x2 desarrollado íntegramente en el país y que estará al mando del piloto Norberto Rivero y bajo la navegación de Hugo Cascales.

Desarrollado en Campana por la empresa de fundición Titania, el Paneus DKR –una versión extrema del vehículo recreativo Paneus- tiene un motor Chevrolet V8 de 5.7 litros. El sistema de suspensión es de tipo independiente, con 75 centímetros de recorrido en el tren delantero y 65 en el trasero. Los neumáticos son 35" x 12.5" x 15".

Sus dimensiones son 4,27 metros de largo y 2,10 de ancho. Su motor funciona a nafta, tiene carrocería en fibra de vidrio y acrílico, asientos de competición y frenos a disco en las 4 ruedas. La máquina fue presentada días atrás en la explanada del municipio de Campana, con la presencia del equipo y de la intendenta Stella Maris Giroldi.

Las suspensiones del vehículo fueron probadas días atrás en el circuito Millennium de Otamendi, en el kilómetro 67 de la Ruta 9. Allí, el equipo quedó satisfecho con el comportamiento del auto, que llevará –según aparece en el sitio del Dakar- el número 421. "Fue sometido a diferentes desafíos, para testear la suspensión y el rendimiento, realizando saltos, y deslizándose por pendientes. La prueba fue un éxito, está listo para su mayor desafío", afirmaron desde el equipo.

El Paneus DKR es un vehículo veloz y liviano, que seguramente tendrá una gran performance en los tramos más rápidos y no tan trabados: su gran recorrido de suspensiones le permite devorar los kilómetros y sortear los pozos sin mayores inconvenientes. Al igual que otros 4x2 del Dakar, tiene mayor dificultad a la hora de enfrentar las dunas y los sectores más técnicos. Datos técnicos al margen, lo cierto es que el Paneus está ahí, a horas de la largada, listo para su mayor desafío.
 
Fuente: MDZ Online

Nicaragua y Costa Rica redoblan cruce de acusaciones

miércoles, 29 de diciembre de 2010
 

Nicaragua y Costa Rica redoblan cruce de acusaciones
El presidente de Nicaragua muestra en un mapa 
la zona en litigio. (AFP)

Nicaragua acusó a Costa Rica, por tercera vez, por una violación territorial que habría ocurrido la semana pasada, horas después que San José rechazara con dureza un anuncio del gobierno de Daniel Ortega sobre un inicio de diálogo bilateral sin condiciones.

La acusación de Managua vuelve sobre una presunta violación de su territorio -que ya fue negada por el gobierno de la presidenta Laura Chinchilla- y marca un nuevo pico de tensión entre ambos países enfrascados desde octubre en una disputa por una minúscula isla fluvial.

Desde el inicio del conflicto, cuando Nicaragua comenzó a dragar el río San Juan y arrojar -según San José- los detritos en territorio costarricense, ambos países han ido subiendo el tono de sus acusaciones, denuncias, pedidos de apoyo y presentaciones ante organismos multilaterales.

Luego vinieron denuncias sobre una presunta invasión militar nicaragüense en la minúscula isla Calero -que ambos países reivindican como propia-, algo que Managua rechazó y que circunscribió a un refuerzo de tropas para tratar de combatir la creciente actividad de narcotraficantes.

"Nicaragua desea dejar claro que no ha hecho insinuaciones sobre incursiones de medios navales de bandera costarricense a territorio marítimo nicaragüense (la semana pasada), sino que ha afirmado categóricamente que esas incursiones se dieron", expresó la tercera denuncia del mismo hecho.

Managua refutó así la desmentida de San José a su denuncia del miércoles según la cual naves de Costa Rica -país que carece de Fuerzas Armadas, aunque tiene unas muy bien pertrechadas fuerzas policiales y de guardacostas- violaron aguas jurisdiccionales de su río San Juan. 

Fuente: Los Andes Online

martes, 28 de diciembre de 2010

La NASA remonta el vuelo


Apenas dos minutos después de la hora prevista (23:47 CET de ayer 27 de diciembre, hora peninsular española), el transbordador espacial Discovery ha despegado desde su rampa de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy (Cabo Cañaveral, La Florida) dando inicio al vuelo de la misión STS-133 con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés). Tras alcanzar la órbita terrestre minutos después del despegue, el Discovery se sumará próximamente a las cuatro naves rusas que ya están acopladas al complejo orbital internacional, tras realizar sus correspondientes vuelos a la ISS de forma eficiente y puntual (cumpliendo con exactitud la programación) dos naves Soyuz de transporte de tripulaciones (la TMA-01M y la TMA-20) y dos cargueros automáticos Progress (el M-07M y el M-08M). Una vez que el Discovery culmine las maniobras de aproximación se acoplará al Nodo 2 de la ISS, situado en la parte frontal de la Estación, en el extremo opuesto del Segmento Orbital de la Federación Rusa. Tras la llegada de siete nuevos tripulantes de EEUU a bordo del Discovery, la ISS estará habitada por un total de 13 cosmonautas y astronautas.
Espectacular imagen del transbordador espacial ‘Discovery’ iluminando el cielo cuando el Sol se acababa de poner en Florida (en torno a la medianoche en Europa Occidental y Central). La foto ha sido captada desde los muelles de un cayo relativamente cercano a Cabo Cañaveral.

Muchos —entre los que nos encontrábamos nosotros mismos, por lo que hemos de autocriticarnos públicamente por ello— habíamos expresado serias dudas y creciente incredulidad a lo largo de los últimos dos meses a medida que se iban anunciando nuevas fechas de lanzamiento del Shuttle Discovery por parte de la agencia aeroespacial estadounidense (NASA) desde la fecha del primer aplazamiento, habida cuenta de que el lanzamiento —programado en un principio para los primeros días del mes de noviembre— hubo de ser aplazado en sucesivas ocasiones a causa de la aparición de toda una serie de contratiempos también sucesivos, tales como —entre otros— la aparición de grietas en la cobertura del depósito principal, escapes de combustible o fallos en el sistema informático. 

Tras la culminación exitosa de un arduo proceso de reparaciones y profundas revisiones a cargo de los técnicos de las empresas subcontratistas privadas y de la propia NASA, este prodigio de la ingeniería espacial compuesto por varios millones de piezas por fin ha conseguido remontar el vuelo en la que será su última misión antes de su retirada y de la próxima cancelación, esperemos que temporal, del programa espacial tripulado de Estados Unidos.
Rueda de prensa de la NASA

En algunos medios especializados de EEUU —citando fuentes de la NASA que prefirieron permanecer ayer en el anonimato— se ha afirmado que la causa fundamental de las sucesivas cancelaciones del despegue del Discovery fue —además de las anteriormente reseñadas— la aparición de una “misteriosa pieza” que por lo visto “sobraba” [¡?] y de la que además «nadie ["nobody"] conocía exactamente su origen». Pieza que a pesar del mutismo oficial a lo largo del día de ayer ante esos rumores oficiosos ha sido mostrada a las cámaras por los máximos responsables de la NASA y del programa STS en un encuentro con los periodistas (suponemos que algo habrá tenido que ver en esto el hecho de que ya se conociera de antemano su existencia). 

Por lo que acertamos a ver en la imagen superior —es sólo una especulación nuestra— la citada pieza tiene apariencia de sensor de combustible. Poco más sabemos (o más bien intuímos) de este asunto un tanto rocambolesco, todo sea dicho, a falta de que podamos leer la transcripción o ver algún vídeo de la rueda de prensa que la NASA convocó esta misma noche poco antes del lanzamiento, una conferencia con los medios de la que sólo hemos podido encontrar hasta el momento la foto que os mostramos sobre estas líneas.

Incertidumbre en el programa espacial tripulado de EEUU y hegemonía ruso-china

Aunque la NASA sigue sumida en una especie de estado de incertidumbre sobre su futuro a causa de la cancelación —de momento— de su programa Constellation (el sistema tripulado basado en las naves Orion, llamado en principio a sustituir a los transbordadores Shuttle tras su retiro a principios de 2011) a pesar de éste que ya se encontraba en una fase avanzada de desarrollo, este lanzamiento perfecto del Discovery con siete astronautas a bordo, que se sumarán a los seis tripulantes rusos, estadounidenses y uno europeo actualmente en órbita (todos ellos llegados en las naves rusas de diseño soviético Soyuz y que forman parte de la Expedición 26 de la ISS), es una buena noticia que si no da alas, sí ofrece al menos un respiro a la agencia aeroespacial pública estadounidense en su incierto futuro inmediato, sobre todo de cara a reivindicar para sí el destino de nuevos fondos para sus programas; hasta ahora denegados o, en el mejor de los casos, sensiblemente recortados por la Administración Obama y el Congreso de EEUU, que tienen la vista puesta más bien en subvencionar la privatización del espacio orbital tripulado con la entrada de varias compañías con proyectos en curso, algunos más avanzados que otros.

Sea como fuere, de momento las únicas dos potencias con capacidad de poner cosmonautas en órbita tras la próxima retirada de los Shuttle a principios del ya muy próximo nuevo año 2011, la Federación Rusa y la República Popular China, disfrutarán de un período más o menos dilatado —ya veremos— de solitaria e incontestable hegemonía en los vuelos espaciales tripulados. Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

Fuente: ciudad-futura.net

Fuerza Aérea incorpora cuatro cazas tácticos Su-34 a base de entrenamiento en el centro de Rusia

El caza ruso Su-34
El caza ruso Su-34
La segunda partida de cuatro cazas tácticos Su-34 fue recibida hoy en el Centro de entrenamiento de pilotos de Lípetsk, comunicó el portavoz de la Fuerza Aérea rusa, coronel Vladímir Drik "

El centro de Lípetsk recibió a principios del año la primera partida de dos cazas Su-34 en el marco del programa de modernización de la Fuerza Aérea rusa", comentó. Agregó que en los próximos cinco años Rusia incorporará a su Fuerza Aérea un total de 32 aviones Su-34.

Los cazas que aterrizaron hoy en el centro de Lípetsk se desplazarán después a una de las bases de la Fuerza Aérea rusa.

El biplaza Su-34 es un caza táctico polivalente con un peso máximo de despegue de 45 toneladas y una carga bélica de 8 toneladas. Su velocidad máxima a gran altura alcanza 1.900 km/h y la autonomía, 4.000 km. El avión puede ser utilizado para bombardeo, reconocimiento y combate aéreo. Su armamento incluye misiles aire-aire y aire-superficie. La producción en serie del Su-34 empezó en 2005 en la planta de aviones 'Chkálov' de Novosibirsk.

Fuente: RIA Novosti
WikiLeaks revela que EE.UU. presionó a Etiopía para que invadiera Somalia

Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens y revisado por Caty R.

Los funcionarios estadounidenses mintieron al afirmar que habían tratado de refrenar a Etiopía para que no invadiera la vecina Somalia a finales de 2006. Documentos dados a conocer recientemente demuestran que “el gobierno de Bush presionó a Etiopía para que invadiera Somalia a fin de aplastar a la Unión de Cortes Islámicas”, que había establecido una relativa paz en gran parte del país. EE.UU. también trató de reunir una “coalición de los dispuestos” para derrocar el gobierno de Robert Mugabe en Zimbabue. 
 
A mediados de 2007, los 50.000 soldados etíopes que invadieron Somalia a finales de 2006 se vieron ante un cenagal al encontrar una resistencia mucho más enérgica de la esperada porque somalíes de todas las opiniones dejaron temporalmente de lado sus diferencias para unirse contra el invasor extranjero.

Cuando la incursión militar se vio ante crecientes dificultades, la entonces Subsecretaria de Estado de EE.UU. para África, Jendayi Frazer, que fue profesora en la Escuela Korbel de Estudios Internacionales de la Universidad de Denver en los años noventa, insistió en que, antes de la invasión, EE.UU. pidió precaución y advirtió a Etiopía de que no utilizara la fuerza militar contra Somalia. Frazer era una estrecha colaboradora de la ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice, la cual tiene también una fuerte conexión con la Universidad de Denver. Frazer ciertamente trató de distanciar a EE.UU. de la responsabilidad por la invasión etíope en una serie de entrevistas que dio a los medios en esos días.

Sin embargo uno de los cables publicados por WikiLeaks sugiere otra realidad en la cual Frazer tiene que ver con la presión sobre el presidente de Etiopía Meles Zenawi para que invadiera a su vecino. El contenido del cable se discute ampliamente en los medios africanos. Saca a la luz un acuerdo secreto cerrado entre EE.UU. y Etiopía para la invasión de Somalia.

Si es exacto –y no hay motivos para creer lo contrario– el cable sugiere que Etiopía no tenía intención de invadir Somalia en 2006 pero que Estados Unidos la alentó/apremió para que lo hiciera presionándola en secreto. Atollado entonces en las guerras de Iraq y Afganistán, el gobierno de Bush empujó a Etiopía para que invadiera Somalia a fin de aplastar a la Unión de Cortes Islámicas, que aumentaba su influencia en Somalia.

Cuando sucedió la invasión hubo pocas dudas de que la incursión militar etíope se había "fabricado en Washington”. Como tantos otros cables de WikiLeaks, éste sólo puso un punto sobre la “i” en lo que ya era del dominio público, aunque suministra información específica sobre la profunda participación de Jendayi Frazer en el asunto.

Según el cable, Frazer, en su calidad de principal representante del Departamento de Estado de EE.UU. en África, jugó un papel clave, encabezando junto con el Pentágono lo que equivalía a una guerra por encargo dirigida por EE.UU. Mientras presionaba a los etíopes para que atacaran, Frazer creaba el fundamento del ataque en los medios estadounidenses y para su encubrimiento, al afirmar que aunque EE.UU. no apoyaba la acción militar de Etiopía, ésta podía comprender “la amenaza somalí” y por qué Etiopía podía considerar necesario ir a la guerra.

Frazer propagó rumores sobre una posible toma del poder yihadista en Somalia que amenazaría la seguridad etíope. Su actuación ante los medios fue poco más que una cortina de humo. Los militares estadounidenses habían estado preparando a Etiopía para la invasión, suministrando ayuda militar y entrenamiento a los soldados etíopes. Entonces, el 4 de diciembre de 2006, el comandante de CENTCOM, general John Abizaid estuvo en Addis Abeba para lo que se describió como una “visita de cortesía”. En realidad sirvió para finalizar los planes para la invasión.

Cuando tuvo lugar la invasión somalí, Zenawi tuvo problemas. Se vio ante crecientes críticas por la ola de represión que desencadenó contra los críticos etíopes de su régimen, ola que incluyó arrestos masivos, masacres de cientos de manifestantes y el encarcelamiento de prácticamente todos los dirigentes de la oposición. Al llegar la primavera de 2006 se presentó una ley ante el Congreso de EE.UU. para que se cortara la ayuda a Zenawi a menos que mejorara su situación con respecto a los derechos humanos. (A propósito, su historial relativo a los derechos humanos no ha mejorado desde entonces. Debido a la visión de EE.UU. y la OTAN del papel estratégico de Etiopía en la “guerra contra el terrorismo” y la rebatiña por los recursos minerales y energéticos de África, el apoyo occidental a Zenawi sólo ha aumentado en los últimos años).

En 2006, por su dependencia del apoyo de EE.UU. para mantenerse en el poder ante una decreciente base política en su país –una situación en la que se encuentran muchos aliados de EE.UU. en el Tercer Mundo– y a sabiendas de que cometía un error, Zenawi aparentemente cedió a la presión de Frazer. Tampoco era la primera vez que Frazer había tratado de instigar una guerra por encargo de EE.UU. en África. Anteriormente, como embajadora de EE.UU. en Sudáfrica, había tratado de reunir una “coalición de los dispuestos” para derrocar el régimen de Mugabe en Zimbabue, iniciativa que no fue bien recibida por el gobierno post-apartheid de Sudáfrica y no llevó a ninguna parte.

La guerra de 2006 en Somalia tampoco dio buenos resultados a EE.UU. o Etiopía. Hace poco, un portavoz del Departamento de Estado, Donald Yamamoto, admitió que toda la idea fue “un gran error”, admitiendo de refilón la responsabilidad de EE.UU. en la invasión. Causó 20.000 muertes y, según algunos informes, dejó sin viviendas a unos 2 millones de somalíes. La fuerza de invasión etíope de 50.000 soldados, que había esperado un paseo fácil, se encontró frente a una violenta resistencia somalí que la paralizó y pronto se retiró con la cola entre las piernas. El resultado político de la invasión era previsible: la Unión de Cortes Musulmanas, generalmente más moderada, fue pronto reemplazada en Somalia por grupos islámicos más radicales y militantes, con un programa más abiertamente antiestadounidense.

Al deteriorarse la situación, en un intento de encubrir el papel de EE.UU. y el suyo propio, Frazer se volvió contra Zenawi, tratando de distanciarse del fiasco utilizando un truco diplomático antiguo y manido: la mentira categórica. Al avinagrarse la invasión, cambió su historia y argumentó en los medios que tanto ella como el Departamento de Estado habían tratado de retener a los etíopes, desalentándolos con respecto a la invasión en lugar de impulsarlos al ataque. El cable de WikiLeaks cuenta una historia bastante diferente. En 2009, las fuerzas etíopes se retiraron, dejando a Somalia en un lío peor y con menos estabilidad que antes de que sus soldados invadieran tres años antes. ¿Será la historia de siempre?

Rob Prince es editor de Colorado Progressive Jewish News


Fuente: Rebelion.org

Maldivas quiere comprar arena a Bangladesh para contener la subida del nivel del mar

Las islas Maldivas
Las islas Maldivas
El gobierno de las islas Maldivas pidió a Bangladesh vender su arena para hacer frente a la subida del nivel del mar, informó hoy el periódico Business Standard.

“El gobierno de las Maldivas quiere importar arena de nuestro país para protegerse de la subida del nivel del mar. De momento, el asunto lo estudia un grupo de expertos y en los próximos tres o cuatro meses podremos firmar un acuerdo”, señaló el ministro de Comercio de Bangladesh, Muhammad Faruk Khan.

La República de las Maldivas, país insular en el mar Arábigo, al sudoeste de India, cuenta con 1.200 islas, de las cuales 203 están habitadas.

Es uno de los menores países asiáticos y a la vez, el más bajo del mundo, con un promedio de 1,5 metros sobre nivel del mar, una característica que lo hace particularmente vulnerable a la subida del mar, asociada con el calentamiento global.

Según expertos, el nivel del Océano Mundial puede subir 500 metros para el año 2100.

A su vez, Bangladesh tiene mucha arena debido al  ahondamiento de sus numerosos ríos donde todos los años se acumulan toneladas de tierra llevadas por las aguas de los Himalayas.

Además de los planes de elevar islas con arena de Bangladesh, el gobierno de las Maldivas prepara otras medidas en caso de emergencia. En particular, se estudia la posibilidad de trasladar a la población a los países vecinos, como Sri Lanka, India y Australia.

Fuente: RIA Novosti

Lanzaron un coche deportivo de seis ruedas

Se trata del Covini C6W, motorizado con un Audi de 4.2 litros y 433 caballos, que luego de 32 años de desarrollo está listo para producirse.

por wired.com
El Covini C6W.
El Covini C6W.

Lanzaron un auto deportivo de seis ruedas: el Covini C6W. Después de 32 años de desarrollo, el equipo de ingeniería Covini reveló en Bolonia, Italia, que la versión final de su deportivo está listo para producirse.

Este inusual coche deportivo fue creado sobre la base de ingeniería del auto de carreras de Fórmula 1, el Tyrell P34 de 1976. Este vehículo portaba dos pares de llantas direccionales de 10 pulgadas para mejorar la carga aerodinámica, aumentar la tracción y tenía una pequeña área frontal que reducía la resistencia al avance.

Ferruccio Covini, fundador de la compañía, indicó que este vehículo otorga menor riesgo a que las llantas frontales sufran desperfectos y que el coche se deslice sobre terrenos mojados. Además aseguró que el Covini ofrece mejor frenado, agarre, confort y una mayor absorción en un impacto frontal.

Asimismo, el empresario señaló que la versión presentada en el Racing Professional Motor Show es la versión final para producción. Tiene tracción trasera y es impulsado por un motor Audi de 4.2 L con 433Cv, con una transmisión manual de 6 velocidades. Su velocidad máxima es de 297 km/h.

Para el futuro próximo, según declaró Covini, su departamento de ingeniería estará preparando un nuevo deportivo con motor diesel por lo que el nombre del auto aún se desconoce.

Fuente: diariouno.com.ar
28 de Diciembre de 2010
El auto ruso que quiere competir con Ferrari y Lamborghini
Estacionados en una antigua fábrica de la era soviética en el norte de Moscú, los elegantes supercoches parecen fuera de lugar. Se trata de las unidades de Marussia Motors, la compañía que pretende competir con una mejor relación precio calidad con Ferrari y Lamborgini. Mirá el video.

por BBC
Algunos no están convencidos de que Marussia sea comercialmente viable.
Pero como explica Katia Moskovitch, corresponsal de la BBC en Rusia, los automóviles modernos ya no son raros en Moscú. En las calles abundan los modelos occidentales, muy superiores a los clásicos Ladas.

Sin embargo, ninguno se compara con los carros que se ven dentro de la fábrica. Se trata de Marussia Motors, una pequeña empresa en la que trabajan menos de 300 personas.

La dirige Nikolai Fomenko, un showman ruso convertido en piloto de carrera y a su vez devenido en empresario.

Con un precio de alrededor de US$132.000, el Marussia es el primer coche deportivo de lujo producido en Rusia. Y a Fomenko le gusta pensar en Ferrari y Lamborghini como sus rivales.

Más allá del diseño curvilíneo de los coches, los motores del Marussia también ostentan una arrogancia similar a la de los automóviles deportivos italianos.

A principios de noviembre, la compañía adquirió una participación mayoritaria en el equipo de Fórmula 1 Virgin Racing, una jugada con la que espera promover su marca y mejorar el negocio de sus dos modelos, B1 y B2.

Dudas

Es un paso audaz, a pesar de que los observadores de la industria, tanto en Rusia como en el exterior, no están convencidos de que Marussia sea comercialmente viable.

"Todavía no tenemos mucha información acerca de la efectividad de los costos, las ventas y los gastos de producción de la compañía", dice Oleg Datskiv, director de la página web rusa Autodealer.ru. "Tampoco hay datos transparentes acerca de los compradores reales y potenciales".

Mientras se monta en un brillante Marussia azul, Fomenko ignora las críticas. "En este momento, todo está muy bien", grita por encima del rugido del motor y dice que ya tienen muchos pedidos, "muchos más de 300".

Sin previo aviso, el coche acelera y gana velocidad rápidamente. "Puede alcanzar hasta 100 km/h en 3,5 segundos", cuenta Fomenko en voz alta. "¿Quieres 300 kilómetros por hora?, no hay problema. ¿Y qué tal 340 kilómetros?".

Orgullo ruso

Fomenko está orgulloso del automóvil, sobre todo porque -con excepción del motor Cosworth, de fabricación británica- está diseñado y construido íntegramente en Rusia.

Las cualidades aerodinámicas y la velocidad extrema figuran entre los atributos clave del Marussia. Incluso la manijas de las puertas han sido eliminadas, así como los espejos retrovisores exteriores en uno de los modelos, para reducir la resistencia.

En lugar de espejos, el coche está equipado con cámaras de video que transmiten directamente a las pantallas de LCD en el interior del vehículo.

Fomenko insiste en que el Marussia es perfectamente seguro, ya que se ha hecho a partir de tres piezas desmontables, al igual que un coche de F1. Pero la comodidad y el lujo son de vital importancia también, asegura el empresario.

"No estoy seguro de que usted pueda sentarse en un atasco de tráfico en un Enzo Ferrari o un Lamborghini Murciélago, pero en nuestro carro sí se puede", dice Fomenko, señalando el sistema de entretenimiento del vehículo, que está equipado con una selección de música y cine, internet, Bluetooth y Skype.

Marussia Motors tiene planes ambiciosos para el futuro cercano. "En tres años, nos gustaría producir alrededor de 2.000 de coches al año", comenta confiado Fomenko.


Fuente: MDZ Online

lunes, 27 de diciembre de 2010

Sudáfrica es invitada a unirse a los BRIC

Reuters

China invitó a la mayor economía de Africa, Sudáfrica, a incorporarse al grupo de los países emergentes BRIC, dijo una ministra de Gobierno sudafricano el viernes. Sudáfrica recibió la invitación para unirse al grupo, que incluye a Brasil, Rusia, India y China, de parte del ministro de Relaciones Exteriores chino, expresó un comunicado de la ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica, Maite Nkoana-Mashabane.
  El ministro chino de Relaciones Exteriores, Yang Jiechi, dijo que los países BRIC habían aceptado a Sudáfrica como un miembro pleno del grupo, según Xinhua. China, el mayor socio comercial de Sudáfrica, invitó al presidente del país africano, Jacob Zuma, a participar de una cumbre de BRIC de la cual Pekín será el anfitrión el próximo año, comentó Nkoana-Mashabane.

"China cree que el acceso de Sudáfrica promovería el desarrollo de BRICSA y mejoraría la cooperación entre las economías de los mercados emergentes", mencionó la ministra.

Sudáfrica es la economía número 31 del mundo, según cifras del Banco Mundial, y es menos de un cuarto del tamaño de la menor economía de los BRIC, Rusia.

Los países BRIC buscan una mayor influencia en el escenario internacional, de la mano de su rápido crecimiento económico. El término "BRIC" fue acuñado en el 2001 por Jim O'Neill, presidente de Goldman Sachs Asset Management.

Sudáfrica solicitó unirse a los BRIC en el último encuentro del Grupo de las 20 mayores economías del mundo (G-20) en noviembre, según dijo en esa ocasión el presidente ruso, Dmitry Medvedev.

La economía sudafricana crecería un 3,0 por ciento este año, lejos del ritmo arrollador de los BRIC.

Pertenecer a los BRIC tiene ventajas, dado que algunos inversores toman decisiones de inversión basados en la pertenencia de los países a este grupo.

http://lta.reuters.com/article/domesticNews/idLTASIE6BN0DB20101224