miércoles, 12 de enero de 2011

¿Tiene realmente el Pentágono 1.180 bases en el extranjero?
El imperio de las bases

TomDispatch.com

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

¡Estados Unidos tiene 460 bases en el extranjero! ¡Tiene 507 bases permanentes! ¿Qué es lo que está haciendo Estados Unidos con más de 560 bases en el extranjero? ¿Por qué tiene 662 bases en el exterior? ¿Tiene realmente EEUU más de 1.000 bases militares por todo el planeta? 
 
En un mundo de estadísticas y precisión, un mundo en el que la “transparencia” es ahora una palabra de moda en Washington, un mundo en el que toda la información está disponible al clic de un ratón, hay una cifra que ningún estadounidense conoce. Ni el Presidente. Ni el Pentágono. Ni los expertos. Nadie.

El hombre que escribió el libro definitivo sobre el tema no lo sabía tampoco a ciencia cierta. El columnista ganador del Premio Pulitzer ni siquiera se aproximaba. Un servidor ha escrito numerosos artículos sobre las bases militares e incluso colaboró en un libro sobre la cuestión, pero con el mismo resultado que el resto.

Hay más de 1.000 bases militares estadounidenses salpicando el planeta. Para ser más específico, el recuento más exacto es 1.077. A menos que sean 1.088. O, si Vd. hace el recuento de otra forma, 1.169. O incluso 1.180. La cifra podría ser actualmente incluso más alta. Nadie lo sabe a ciencia cierta.

Desgranando el recuento

En un reciente artículo de opinión, el columnista del New York Times Nicholas Kristof hizo una observación mordaz: “Estados Unidos mantiene tropas en más de 560 bases y otros sitios en el exterior, muchas de ellas legado de una guerra mundial que terminó hace 65 años. ¿Es que tenemos miedo de que si sacamos nuestras bases de Alemania Rusia pueda invadirnos?

Durante años, el difunto Chalmers Johnson, el hombre que realmente escribió el libro sobre el imperio de las bases militares de EEUU “The Sorrows of Empire”, hizo el mismo comentario y lo apoyó con la más detallada investigación jamás llevada a cabo sobre el archipiélago de bases estadounidenses dispersas por todo el planeta. Hace varios años, tras escarbar en los propios documentos del Pentágono accesibles al público, Johnson escribió: “EEUU mantiene 761 ‘lugares’ militares activos en países extranjeros”. (Ese es término que prefiere el Departamento de Defensa, más que el de “bases”, aunque eso es lo que son: bases.)

Recientemente, el Pentágono actualizó sus cifras sobre bases y otros lugares y resultó que habían disminuido. Sin embargo, es una cuestión de interpretación si han caído o no al nivel avanzado por Kristof. Según el Informe sobre la Estructura de Bases del Departamento de Defensa de 2010, el ejército estadounidense mantiene ahora 662 bases en 38 países alrededor del mundo. No obstante, profundicen en el informe y verán cómo empiezan a aparecer lagunas del tamaño del Gran Cañón.

Un legado de bases

En 1955, diez años después de que terminara la II Guerra Mundial, el Chicago Daily Tribune publicó una investigación importante sobre las bases, incluyendo un mapa salpicado de estrellitas y triangulitos, la mayoría agrupadas en Europa y en el Pacífico. “La bandera estadounidense ondea en más de 300 puestos de avanzada en el exterior”, escribió el periodista Walter Trohan. “Campamentos, cuarteles y bases cubren doce posesiones o territorios estadounidenses en fideicomiso. Las bases extranjeras están en 63 naciones o islas extranjeras”.

En la actualidad, según las cifras publicadas por el Pentágono, la bandera estadounidense ondea sobre 750 enclaves militares estadounidenses en naciones extranjeras y en territorios estadounidenses en el exterior. Esta cifra no incluye pequeñas instalaciones en el extranjero de una extensión de menos de 40.000 metros cuadrados ni las que el ejército estadounidense valora en menos de 10 millones de dólares. En algunos casos, se agrupan varias bases de ese tipo y se contabilizan como una única instalación militar en un país determinado. Se hizo una solicitud de aclaración al Departamento de Defensa que quedó sin respuesta.

Lo que sí sabemos es que, en los recuentos del ejército estadounidense de los puestos de avanzada en el exterior, éste tiene bajo su control unos 52.000 edificios y más de 38.000 elementos de infraestructuras pesadas como muelles, embarcaderos y gigantescos almacenes para tanques, por no mencionar más de 9.100 “estructuras lineales” como pistas de aterrizaje, líneas de ferrocarril y oleoductos. Añadan más de 6.300 edificios, 3.500 elementos de infraestructura y 928 estructuras lineales en territorio estadounidense y tendrán una cifra total de impresión. Empero, aún no nos acercamos al total real.

Perdido en el recuento

El pasado enero, el Coronel Wayne Shanks, portavoz de la Fuerza Internacional de Apoyo a la Seguridad dirigida por EEUU (ISAF, por sus siglas en inglés), me dijo que había casi 400 bases estadounidenses y de la coalición en Afganistán, incluyendo campamentos, bases de operaciones de avanzada y puestos de avanzada de combate. Y esperaba que la cifra se incrementara en doce, o más, añadió, en el curso de 2010.

En septiembre, me puse en contacto con la Oficina de Asuntos Públicos del Mando Conjunto de la ISAF para efectuar un seguimiento. Para mi sorpresa, se me dijo que “había aproximadamente 350 bases de operaciones de avanzada con dos principales instalaciones militares, los campos aéreos de Bagram y Kandahar”. Perplejo ante la pérdida de 50 bases en lugar de 12 más, contacté con Gary Younger, oficial para las relaciones públicas de la ISAF. “Hay menos de 10 bases de la OTAN en Afganistán”, escribió en un correo del 12 de octubre. “Hay más de 250 bases de EEUU en Afganistán”.

Hasta ese momento, parecía que EEUU había perdido 150 bases y yo me hallaba en un estado de total confusión. Cuando contacté con el ejército para resolver las discrepancias haciendo un listado de todas las cifras que se me habían dado –desde el recuento de Shanks de 400 bases hasta el de alrededor de 250 de Younger-, se pusieron de nuevo a pasarme de unos a otros hasta que dí con el Sargento de Primera Clase Eric Brown en Asuntos Públicos del Mando Conjunto de la ISAF. “El número de bases en Afganistán es de aproximadamente 411”, escribió Brown en un correo en noviembre, “es una cifra en la que están comprendidas desde las bases grandes hasta llegar al nivel de puestos de combate de avanzada”. Incluso esa cifra, advertía, no representa actualmente una lista completa, por que no están recogidos los “puestos temporales ocupados por elementos del tamaño de un pelotón o inferior”.

Hasta llegar a este cotejo “final”, se me ofrecieron toda una serie de explicaciones –desde diferentes métodos de recuento hasta la falta de tiempo de las unidades sobre el terreno para proporcionar información exacta- por las cifras contradictorias que se me habían venido dando. Que después de meses de intercambiar correos y de ver cómo las cifras variaban de forma salvaje, acabara en noviembre con aproximadamente el mismo recuento con el que empecé en enero, sugiere que el mando estadounidense no lleva un seguimiento cuidadoso de la cifra de bases que tiene en Afganistán. Al parecer, el ejército ignora sencillamente cuántas bases tiene en su principal teatro de operaciones.

Los lugares negros del mundo de las bases

Escaneen el Informe de la Estructura de Bases 2010 del Departamento de Defensa de los lugares que tiene en Afganistán. Sigan adelante, lean detenidamente todas sus 206 páginas. No encontrarán una mención, una citación, ni una mera referencia, ni un indicio siquiera de que EEUU tenga incluso una única base en Afganistán, por no hablar ya de las más de 400. Esta es apenas una omisión insignificante. Añadan esas 411 bases perdidas al total de Kristof y obtendrán la cifra de 971 lugares por todo el mundo. Añádanla al recuento oficial del Pentágono y llegarán a 1.073 bases y lugares en el exterior, alrededor de 770 más de los que Walter Trohan destapó en su artículo de 1955. Esa cifra supera aún el recuento de 1967 de 1.014 bases estadounidenses en el exterior, que Chalmers Johnson consideraba “el pico de la Guerra Fría”.

Hay, sin embargo, otras formas para conseguir el total. En una carta escrita la pasada primavera, el Senador Ron Wyden y los Representantes Barney Frank, Ron Paul y Walter Jones afirmaban que había justo 460 instalaciones militares estadounidenses en el extranjero, sin contar las de Iraq y Afganistán. Nicholas Kristof, que surgió con un recuento superior a ese en más de 100 bases, no respondió a un correo pidiéndole aclaraciones, pero quizá pudo haber hecho el mismo análisis que yo hice: buscar el Informe de Estructuras de Bases del Pentágono y seleccionar los lugares obvios que, aunque teniendo una “huella” considerable sólo débilmente podían considerarse como bases, como los complejos de viviendas y escuelas para familias de los militares, hoteles vacacionales (sí, el Departamento de Defensa los tiene), áreas para esquiar (también tiene) y el más grande de sus campos de golf –el ejército de EEUU afirmó en 2007 que poseía un total de 172 campos de golf de todos los tamaños-, y llegarán a un total de alrededor de 570 lugares en el extranjero. Añádanles la cifra de las bases afganas y se quedarán con alrededor de 981 bases militares en el extranjero.

Sin embargo, da la casualidad que Afganistán no es el único país con un mundo de bases ocultas. Busquen el recuento del Pentágono de los lugares en Iraq y no encontrarán una sola entrada. (Y eso sucedía ya incluso cuando EEUU tenía al parecer más de 400 bases en ese país). En la actualidad, la huella del ejército estadounidense allí ha encogido bastante. El Departamento de Defensa declinó responder a un correo solicitando el número actual de bases en Iraq, pero publicó informes indicando que al menos seguía habiendo allí 88 bases, incluyendo Campo Taji, Campo Ramadi, la Base Speicher de Operaciones de Contingencia y la Base Conjunta Balad, que, ella sola, alberga alrededor de 7.000 soldados estadounidenses. Esas bases perdidas podrían elevar el total mundial a alrededor de 1.069.

Las zonas de guerra no son los únicos lugares secretos. Echen una mirada atenta a las naciones de Oriente Medio cuyos gobiernos, por miedo a la opinión pública nacional, prefieren que no se dé publicidad alguna a las bases militares estadounidenses presentes en su territorio, y después compárenlas con la lista oficial del Pentágono. Por poner un ejemplo, el Informe de Estructura de Bases 2010 recoge un sitio sin nombre de EEUU en Kuwait. Sin embargo, sabemos bien que ese estado del Golfo Pérsico alberga diversas instalaciones militares estadounidenses, incluyendo Campo Arifjan, Campo Buering, Campo Virginia, la Base Naval Kuwait, la Base Aérea Ali Al Salem y el Campo de Tiro Udari. Añadan estos lugares perdidos y la cifra total de bases en el extranjero llega a 1.074.

Revisen el recuento de bases del Pentágono en Qatar y saldrán con las manos vacías. Pero miren las cifras del personal del Departamento de Defensa que sirve en ultramar y encontrarán que hay más de 550 hombres y mujeres en servicio desplegados allí. Aunque esa nación del Golfo Pérsico haya construido oficialmente la Base Aérea de Al Udeid, llamarla otra cosa que no sea instalación estadounidense sería muy poco honesto dado que ha servido de importante enclave de mando y logística para las guerras de EEUU en Iraq y Afganistán. Añádanla y el recuento de bases en el extranjero alcanza la cifra de 1.075.

En el recuento del Pentágono, también se perdió Arabia Saudí, aunque la lista actual de personal en el extranjero indica que hay allí desplegados cientos de soldados estadounidenses. Desde el período previo a la Primera Guerra del Golfo en 1990 hasta la invasión de Iraq en 2003, el ejército estadounidense estacionó miles de tropas en ese Reino. En 2003, en respuesta a las presiones fundamentalistas sobre el gobierno saudí, Washington anunció que no iba a sacar más que un pequeño número de soldados del país. Pero EEUU continúa entrenando y asesorando desde lugares como Eskan Village, un recinto situado a unos veinte kilómetros al sur de Riad donde, según las cifras de 2009, tienen su base 800 elementos del ejército estadounidense (500 de ellos asesores).

Las descontadas, las que no se cuentan y las que no se conocen

Además de la cifra desconocida de microbases que el Pentágono ni siquiera se molesta en contar y de las bases afganas y en Oriente Medio que escapan del radar, hay incluso zonas más oscuras en el imperio de las bases: instalaciones que pertenecen a otros países, que se utilizan pero que EEUU no reconoce ni la nación anfitriona confiesa, que tienen también que incluirse. Por ejemplo, es ahora bien sabido que los aviones no tripulados, que operan tanto bajo los auspicios de la CIA como la Fuerza Aérea y que llevan ya un tiempo emprendiendo una guerra no tan secreta en Pakistán, despegan de una o más bases situadas en ese país.

Además, hay otros sitios como la “base secreta de operaciones de avanzada dirigida por el Mando Conjunto de Operaciones Especiales de EEUU (JSOC, por sus siglas en inglés) en la ciudad portuaria pakistaní de Karachi”, expuesto por Jeremy Scahill en la revista Nation, y uno o más campos de aviación controlados por empleados del contratista privado de seguridad Blackwater (renombrado ahora Xe Services). Aunque el recuento de personal del Departamento de Defensa indica que hay más de cien soldados desplegados en Pakistán, no ofrece información de las bases en ese país.

Faltan igualmente los grupos de ataque que llevan los portaaviones de la Marina estadounidense, flotillas inmensas que transportan aviones, los mayores barcos de guerra del mundo, misiles guiados de crucero, dos destructores de misiles guiados, un submarino de ataque y un barco de suministros y munición y un petrolero. EEUU cuenta con once de esos sistemas de transporte, bases flotantes del tamaño de una ciudad que pueden atravesar el mundo, así como numerosos barcos de otro tipo, algunos con capacidad para albergar a más de 1.000 oficiales y tripulación, que pueden, según declara la Armada, viajar “a cualquiera de los puertos más importantes a lo largo y ancho del planeta”, desde Hong Kong a Río de Janeiro.

“La capacidad para realizar funciones de logística a bordo posibilita que las fuerzas navales mantengan estacionamientos en cualquier lugar”, se dice en el Concepto de Operaciones Navales de la Marina de Guerra: 2010. Por tanto, esas bases flotantes bajo el radar deberían ser también incluidas en los recuentos.

Una explosión, un lloriqueo y el Alamo del siglo XXI

La Subsecretaria Adjunta de Defensa, Dorothy Robyn, cuando habló el pasado año ante el Subcomité del Comité de Gastos del Senado sobre Construcciones Militares, Veteranos y Agencias Relacionadas, se refirió a las “507 instalaciones permanentes” del Pentágono. Por otra parte, el Informe de Estructura de Bases 2010 del Pentágono enumera un total de 4.999 lugares en EEUU, sus territorios y en el extranjero.

En el gran esquema de cosas, las cifras actuales no son tan importantes. Bien sea el total más exacto 900 bases, 1.000 bases o 1.100 puestos en tierras extranjeras, lo que no se puede negar es que el ejército estadounidense mantiene, según la famosa frase, un imperio de bases tan inmenso y oscuro que nadie –ni siquiera en el Pentágono- conoce realmente su tamaño y alcance totales.

Todo lo que sabemos es que provoca la ira de adversarios como al-Qaida, que consigue irritar incluso a los más estrechos aliados, como los japoneses, y que a los contribuyentes estadounidenses les cuesta una fortuna cada año. En 2010, según Robyn, el coste de las viviendas y construcciones militares en todas las bases estadounidenses se disparó hasta los 23.200 millones de dólares. Además se necesitaron 14.600 millones de dólares más para mantenimiento, reparaciones y operaciones de recapitalización. Para el buen funcionamiento de todas sus instalaciones, el Pentágono, según cifras de 2009, gastó 3.800 millones de dólares. Y es posible que eso ni siquiera arañe, en términos de coste económico total, la superficie del mundo de las bases de EEUU.

Como todos los imperios, el imperio de las bases del ejército estadounidense se derrumbará algún día. Sin embargo, esas bases no son lo más adecuado para una caída tipo dominó en alguna secuencia de resistencia final en la pantalla cinematográfica. No quieren aparecer con la “explosión” de Alamos futuristas, pero tampoco con el “lloriqueo” de la insolvencia.

El pasado año, empezó a escucharse un ruido sordo incluso entre los legisladores en Washington acerca de esa cada vez más probable posibilidad. “No creo que debamos gastar dinero en tener tropas en Alemania 65 años después de que acabara la II Guerra Mundial. Tenemos un déficit terrible y tenemos que hacer recortes”, declaró Barnet Frank, el representante demócrata en el Congreso por Massachusetts. De forma parecida, la senadora republicana Kay Bailey Hutchison, de Texas, anunció: “Si EEUU quiere realmente asegurar nuestros aliados y disuadir a nuestros enemigos, deberíamos hacerlo con fuertes capacidades militares y con políticas sólidas, no manteniendo tropas estacionadas en el extranjero, ni desviando fondos de equipamiento y armas y dedicándolos a duplicar construcciones militares”.

En efecto, hacia finales de 2010, la comisión bipartidista para el déficit de la Casa Blanca –conocida oficialmente como la Comisión Nacional para la Responsabilidad Fiscal y la Reforma- sugirió recortar en una tercera parte los acuartelamientos de EEUU en Europa y Asia, lo que supondría, en sus estimaciones, un ahorro de 8.500 millones de dólares en 2015.

El imperio de las bases, aunque todavía no ha llegado a su cenit, está destinado a contraerse. El ejército va a tener que reducir sus posiciones en el extranjero y disminuir su huella global en años venideros. Las realidades económicas necesitarán que así se haga. Las opciones por las que el Pentágono se decante hoy determinarán probablemente en qué condiciones volverán las guarniciones a casa mañana. Por el momento, todavía pueden elegir entre volver a casa de forma que parezca un acto de un buen estadista magnánimo o una retirada infame.

Cualquiera que sea la decisión que se tome, el reloj no se detiene, y antes de que empiecen las retiradas, el ejército estadounidense necesita saber exactamente de dónde tiene que retirarse (y los estadounidenses deberían saber exactamente en qué lugares del extranjero se encuentra su ejército). Un recuento honesto de las bases estadounidenses en el extranjero –una lista amplia, completa y real- sería un diminuto primer paso en el necesario proceso de reducción de la misión global.

Nick Turse se dedica al periodismo de investigación, es editor asociado de Tomdispatch.com y es también actualmente profesor en el Instituto Radcliffe de la Universidad de Harvard. Su libro más reciente es: “The Case for Withdrawal from Afghanistan” (Verso Books). Su página en Internet es NickTurse.com.


Fuente: Rebelion.org

martes, 11 de enero de 2011

La nave secreta de la Unión Soviética


La Unión Soviética llegó a fabricar y lanzar cuatro tipos de naves capaces de transportar seres humanos al espacio. Las primeras fueron las míticas Vostok y sus variantes, las Vosjod. Después llegarían las robustas Soyuz, aún en servicio. En los años 80 se introdujo el sistema Burán, un gran transbordador espacial que sólo llegaría a volar en una ocasión y sin tripulación. Sin embargo, la cuarta nave sigue siendo una desconocida para la mayoría del público. Esta es la historia de la nave de Cheloméi. 

Esta entrada ha sido realizada conjuntamente por Daniel Marín (Eureka) y Paco Arnau (Ciudad Futura). Vuestros comentarios serán bienvenidos en ambos sitios. Este trabajo común parte de nuestra convicción de que la Red debe servir para colaborar y compartir ideas, conocimientos e iniciativas.


La estrella de Cheloméi


En 1960, Vladímir Nikoláievich Cheloméi entraría a formar parte del selecto grupo de ingenieros responsables del programa espacial soviético de la mano de Nikita Jruschov. Su oficina de diseño, la OKB-52, pronto dejaría de ser un oscuro instituto de investigación especializado en la construcción de misiles de crucero para convertirse en todo un imperio aeroespacial a golpe de decreto. Puede que la intención del líder soviético fuese romper el monopolio en temas espaciales que ejercía la oficina OKB-1 del gran Serguéi Koroliov. O quizás sólo quería echarle una mano a su hijo, por entonces ingeniero de la OKB-52. Quién sabe. En cualquier caso, Cheloméi pronto pasaría a la acción proponiendo todo un programa espacial paralelo al de Koroliov. Cohetes gigantes, estaciones espaciales, raketoplanos… cualquier cosa parecía posible para el ambicioso Cheloméi.

LK-1 y LK-700


El 3 de agosto de 1964 Cheloméi lograría su primera gran victoria frente a Koroliov. Ese día, Jruschov decidió entregar sin previo aviso el programa de sobrevuelo lunar L1 de la OKB-1 para entregárselo a la OKB-52. Cierto es que el programa L1 de Koroliov preveía hasta seis lanzamientos de cohetes derivados del R-7 Semyorka para mandar una nave Soyuz alrededor de nuestro satélite, mientras que la propuesta de Cheloméi sólo necesitaba un lanzamiento de su nuevo y flamante lanzador pesado, el Protón (UR-500K / 8K82K). El proyecto se denominaría LK-1 (Lunni Korabl/Лунный Корабль, “nave lunar”) y tendría como objetivo enviar un cosmonauta a la Luna antes de 1967, a tiempo para celebrar así el 50º aniversario de la Revolución Socialista de Octubre.
Maqueta de la nave lunar LK-1.

El diseño de la LK-1 era muy similar a la Apolo norteamericana, consistente en una pequeña cápsula cónica y un módulo de servicio. La cápsula, denominada simplemente “aparato de retorno”, VA (Vozvraschaemi Apparat / Возвращаемый Аппарат), sería la primera incursión de la OKB-52 en el diseño de un vehículo de este tipo. La masa de la LK-1 no superaría las cuatro toneladas, mientras que su diámetro máximo sería de 2,511 metros. La OKB-52 llevó a cabo innumerables pruebas para encontrar la forma óptima para la VA y que fuese capaz de soportar las temperaturas de una reentrada atmosférica a velocidades superiores a los 11 km/s, la “velocidad de escape” terrestre. Las características aerodinámicas de la VA serían superiores a las de la cápsula de la Soyuz (SA), cuya forma de campana estaba dictada por la necesidad de maximizar su volumen interno.

Pero la LK-1 no llegaría muy lejos. A finales de 1964 Jruschov es apartado del poder y Cheloméi pierde su principal apoyo político. Aunque se mantendrá como una de las grandes oficinas del programa espacial, ya nada volverá a ser lo mismo para la OKB-52. De entrada, el programa LK-1 es cancelado y devuelto a la oficina de Koroliov. La OKB-1 decidirá mantener el Protón como lanzador principal del proyecto, pero sustituyendo la LK-1 por una nave Soyuz modificada (7K-L1), conocida en Occidente bajo el sobrenombre de Zond.

Cheloméi no tira la toalla y propone en 1964 un programa de vuelo tripulado a la superficie lunar usando el cohete gigante UR-700. El proyecto sería una competencia directa al programa de alunizaje N1-L3 de Koroliov, en teoría el único que contaba con la autorización del gobierno soviético. Según los planes de la OKB-52 (por entonces renombrada TsKBM), el UR-700 mandaría a la Luna una nave LK-3 en una trayectoria directa, sin necesidad de pasar por la órbita terrestre o la lunar. La LK-3 pronto daría paso a la LK-700, más masiva. Ambos vehículos emplearían el mismo diseño de cápsula VA ideado para la LK-1, pero ampliado para soportar una tripulación de dos cosmonautas. La masa de la nave en la superficie lunar superaría las 17 toneladas (frente a las 15 toneladas del módulo lunar del Apolo), aunque la VA tendría una masa de sólo 3,1 toneladas al aterrizar (el módulo de mando del Apolo pesaba 5,3 toneladas una vez finalizada la misión). Lamentablemente, el programa UR-700/LK-700 jamás pasó de la fase de diseño previo y Cheloméi se quedó, una vez más, sin la posibilidad de mandar un hombre al espacio.

Proyecto Almaz: OPS, TKS y VA

A mediados de los años 60, mientras trabajaba en los programas LK-1 y LK-700, Cheloméi propuso otro proyecto no menos ambicioso: una estación espacial militar que pudiese espiar a los Estados Unidos. El proyecto recibió el nombre en código de Almaz (“diamante”), siguiendo la tradición de la OKB-52 de nombrar sus proyectos con nombres de piedras preciosas. A diferencia de los “fantasiosos” planes lunares, Almaz recibió muy pronto el apoyo incondicional de los militares soviéticos, temerosos de las capacidades del programa MOL de la Fuerza Aérea norteamericana.
Almaz era un proyecto ambicioso. La estación espacial (11F71) se denominaría OPS (Orbitalnaia Pilotiruemaia Stantsia / Орбитальная Пилотируемая Станция, ОПС, “Estación orbital tripulada”) y estaría equipada con un enorme telescopio Agat-1 (“ágate”). El Agat no era cualquier cosa. Con un espejo de dos metros de diámetro y 7,2 metros de focal, era una especie de Hubble de los años 60. Eso sí, apuntando en la dirección “equivocada”. Las OPS contarían también con pequeñas cápsulas automáticas (11F76) para enviar a la Tierra la película fotográfica con las preciadas imágenes captadas por la cámara ASA-43R del Agat. La estación debía tener un radar de apertura sintética para labores de espionaje en condiciones climatológicas o de iluminación poco favorables. Un cañón de 30 mm construido por la oficina de Alxánder Núdelman se encargaría de mantener alejados a los posibles satélites enemigos que quisieran inspeccionar la “fortaleza” espacial soviética. 
Ilustración/sección de una nave TKS en órbita; al fondo, una estación OPS Almaz.

Las OPS debían despegar a bordo de un Protón-K con tripulación. Para ello, Cheloméi decidió adaptar las cápsulas VA de las naves LK-1 y LK-700 al programa Almaz. La VA (11F74) estaría colocada en la parte delantera de la estación y tendría capacidad para tres cosmonautas. El problema era cómo acceder a la estación desde la cápsula. La solución adoptada por la oficina OKB-52 fue la misma que la propuesta para las cápsulas Gémini del programa MOL. La VA tendría una escotilla de acceso a través del escudo térmico, una solución arriesgada, pero factible según los cálculos de los ingenieros.

Lanzador Proton en la rampa de lanzamiento con la nave TKS en su cofia. Arriba, la cápsula VA con la torre de escape ADU.
Puesto que la capacidad máxima del Protón-K en órbita baja era de unas 22 toneladas, la OPS sólo podía ser lanzada parcialmente equipada. Por lo tanto, habría que enviar naves adicionales con equipos y víveres para los cosmonautas. Estas naves (11F72) recibirían el nombre de TKS (Transportni Korabl Snabzhenia / Транспортный  Корабль Снабжения, ТКС, “nave de transporte y de servicio”) y también serían lanzadas con tripulación. Tendrían una masa al lanzamiento de 21,62 toneladas (17,57 toneladas en órbita) y estaban divididas en dos partes: un módulo de carga y propulsión (11F77) denominado FGB (Funktsionalno-Gruzovoi Blok/Функционально Грузовой Блок) y una cápsula VA. Con esa masa, las TKS eran en realidad pequeñas estaciones espaciales por méritos propios. Para aumentar el volumen habitable, se decidió instalar los tanques de combustibles hipergólicos en el exterior del FGB, una solución ingeniosa.

El FGB estaba equipado con dos motores DKS KRD-442 (11D442), de 447 kgf de empuje y con capacidad para encenderse hasta 100 veces durante un máximo de 2600 segundos. Incorporaba también cuatro grupos de cinco pequeños motores DPS para control de actitud. Cada uno de los veinte motores tenía un un empuje de 40 kgf. Además existían dos grupos de ocho motores DTS para ajustes finos y acoplamiento con un empuje de 1,2 kgf. Las TKS se debían acoplar al único puerto de atraque de la OPS, permitiendo equipar la estación y relevar las tripulaciones. El acoplamiento se podía efectuar de forma automática, usando el sistema de radar Iglá-1R (una variante del empleado en las Soyuz y Salyut) o manual. En este último caso, la tripulación se pondría a los mandos del TKS delante de un panel de control situado en la parte “trasera” del FGB, es decir, con la nave volando “al revés”. A diferencia de las Soyuz, donde la tripulación debe controlar el acoplamiento usando un periscopio, los cosmonautas del TKS podrían supervisar la operación directamente mirando a través de una ventanilla diseñada a tal propósito. Estas naves de carga servirían además para elevar regularmente la órbita de la OPS y contrarrestar así el inexorable frenado atmosférico, además de encargarse del control de actitud de todo el complejo durante un periodo máximo de 90 días.
Pruebas de una nave TKS.


Aunque se las suele confundir con el programa TKS, las VA estaban diseñadas para ser independientes del resto de elementos del programa Almaz. Es decir, podrían regresar con la tripulación en cualquier momento dejando atrás el FGB o la OPS correspondiente. Por este motivo, la oficina de Cheloméi ideó una curiosa configuración para la nave, con los motores de frenado y maniobra orbital delante de la cápsula, en vez de estar situados en un módulo de servicio como mandan los cánones astronáuticos.
La cápsula VA resultante estaba dividida en tres partes:
  • Una torre de escape para rescatar a los cosmonautas en caso de problemas durante el despegue denominada ADU (Avarinaia Dvigatelnaia Ustanovka / Аварийная Двигательная Установка). En caso de emergencia, los motores de combustible sólido del ADU se encenderían junto con los del TDU, generando 86 toneladas de empuje. Si la emergencia tenía lugar en la rampa, el sistema permitía alcanzar una altura mínima de 1,5 km, suficiente para desplegar los paracaídas. Esta torre se eyectaba durante el despegue.
  • El compartimento con los motores de frenado orbital TDU (Tormoznaia Dvigatelnaia Ustanovka / Тормозная Двигательная Установка). Las cuatro toberas del TDU proporcionaban una Delta-V de 100 m/s, suficiente para iniciar la reentrada después de un vuelo orbital. El TDU también funcionaba con los motores del sistema de emergencia ADU para alejar la cápsula en caso de problemas.
  • La cápsula propiamente dicha, formada por dos secciones cónicas de distinto ángulo. La sección frontal incluía el sistema de motores RSU a base de combustibles hipergólicos para controlar la cápsula durante la reentrada, tres paracaídas piloto y los cohetes de frenado para el aterrizaje. La sección posterior era la parte presurizada de la nave, con los sistemas de soporte vital para los cosmonautas. La VA incluía tres escotillas: una lateral (la principal, con una ventanilla) para el acceso de la tripulación en la rampa y su evacuación tras el aterrizaje, otra escotilla superior para ser usada en casos de emergencia (amerizajes, por ejemplo) y una última de 550 mm situada en el escudo térmico para acceder al FGB o a la OPS una vez en órbita. Dentro de la nave habían tres asientos Kazbek con amortiguadores y un ordenador Argón 12.
 
Una cápsula VA en su configuración orbital.

El diámetro máximo de la VA era de 2,79 metros y su forma había sido refinada gracias a los cálculos del prestigioso instituto TsAGI. Con el ADU, la masa de la VA al lanzamiento se aproximaba a los 7300 kg (4900 kg en órbita) y su longitud era de 10,3 metros. Tras la reentrada, la VA desplegaría tres paracaídas a una altura de 10 km, reduciendo su velocidad a unos 6,5 m/s. A 1-5 metros de altura, el altímetro de rayos gamma Kaktus daría la orden de encender un conjunto de cohetes de combustible sólido (basados en los empleados en la bomba FAB-3000) instalado en las líneas del paracaídas, permitiendo que la nave aterrizase en las estepas kazajas sin sobrepasar los 3 m/s. Este curioso sistema de aterrizaje recuerda al empleado por las sondas estadounidenses Spirit y Opportunity en Marte. El error a la hora de tocar tierra no debía ser superior a una elipse de 13×27 km. La VA podía traer de regreso desde la órbita tres cosmonautas y 50 kg de carga, o bien sólo 500 kg en una misión no tripulada.
Panel de control de una cápsula VA.

La parte más curiosa de la VA era su revolucionario escudo térmico. Construido a base de tela de silicio impregnada con sustancias ablativas, podía ser reutilizado hasta diez veces (¿quién dijo que una cápsula no puede ser reutilizable?).El sistema de soporte vital de la VA permitía mantener con vida a los astronautas durante 31 horas, aunque la cápsula sólo podría volar de forma autónoma unas tres horas después de separarse del complejo Almaz. Tiempo más que suficiente para regresar a la Tierra. Aunque en principio la tripulación no debía llevar ningún traje de presión, tras el accidente de la Soyuz 11 en 1971 se decidió equipar a los cosmonautas del VA con trajes Sokol-T.
Interior de una VA con los asientos de la tripulación frente al panel de control.

Vista del interior del habitáculo de la VA a través de una escotilla abierta.

Vista de tres cuartos del habitáculo presurizado de la VA; se distingue en rojo la zona de unión con la sección frontal de la cápsula con la escotilla de emergencia en caso de amerizaje.


Los vuelos Salyut

El programa Almaz parecía disfrutar de buena salud, pero en 1969 ocurrió algo inesperado. Ingenieros de alto rango de la OKB-1 de Koroliov —fallecido cuatro años antes— se reúnen en secreto con miembros de la OKB-52 para construir una estación espacial basada en las OPS del programa Almaz. La OKB-1 propone utilizar los sistemas de propulsión, energía y soporte vital de la nueva Soyuz en las OPS de Cheloméi, precisamente los sistemas que más retrasos acumulaban. De este modo se podría lanzar una estación espacial en muy poco tiempo. En vez de usar las VA, las tripulaciones viajarían a bordo de naves Soyuz. Tanto Cheloméi como Vasili Mishin (ingeniero jefe de la OKB-1/TsKBEM) se opondrán vehementemente a estas “negociaciones”. La prioridad de Mishin era el programa lunar N1-L3, mientras que para Cheloméi todo el proyecto no era más que un “robo” de la OKB-1. Pero el grupo de conspiradores decide jugársela y propone su idea al gobierno soviético. Contra todo pronóstico, el engendro OPS-Soyuz sale adelante bajo la denominación de “estación espacial de larga duración” o DOS (Dolgovremennaia Orbitalnaia Stantsia / Долговременная Орбитальная Станция, ДОС). El mundo las conocería como Salyut.
Estación Almaz-Salyut con una nave Soyuz acoplada.
Ilustración de un cohete Protón-K con dos cápsulas VA superpuestas en la configuración 82LB72
 
A pesar de las estaciones DOS, el programa Almaz sigue adelante. El 16 de junio de 1970, el  Consejo de Ministros de la URSS autoriza el desarrollo del las OPS y TKS mediante el decreto Nº 437-160. Tres estaciones Almaz serían lanzadas en el periodo 1972-1976 “camufladas” dentro del programa civil Salyut (Salyut 2, Salyut 3 y Salyut 5). No obstante, las OPS serían canceladas en 1978 por las presiones del ministro de defensa Dmitri Ustínov, el eterno enemigo de Cheloméi. Pero las VA no morirían con las OPS. Las naves de TKS podían ser usadas como el complemento perfecto para las DOS, por lo que el programa siguió adelante. Entre 1975 y 1979 se realizaron con éxito varias pruebas del sistema de emergencia SAS-ADU en Baikonur, pero aún había que probar la idoneidad de la VA en una misión espacial real. Para este fin, en 1974 daría comienzo el proyecto 82LB72 para lanzar cápsulas VA de dos en dos mediante un curioso sistema en tándem empleando un sólo lanzador Protón-K.

El 15 de diciembre de 1976 se lanzarían las dos primeras VA a bordo de un Protón. Una vez en órbita, recibirían el nombre de Kosmos 881 y Kosmos 882. Tras completar una sola órbita, ambos vehículos realizaron una reentrada balística (8-9 g) sobre la URSS, aterrizando sin problemas. Después de tantos años, las VA de Cheloméi habían viajado por primera vez al espacio. Poco después, el 17 de julio de 1977 despegaría la primera TKS, Kosmos 929, cuya cápsula VA regresaría a la Tierra un mes más tarde.

Entre 1976 y 1983 se realizaron once lanzamientos de cápsulas VA, demostrando su efectividad en condiciones reales. La última de ellas, correspondiente a la TKS-3 (Kosmos 1443) recibiría la visita de los cosmonautas Vladímir Liajov y Aleksndr Aleksandrov mientras estuvo acoplada a la estación Salyut 7. Aunque en esa ocasión los asientos de la VA habían sido sustituidos por contenedores de carga, sería la única vez que una tripulación accedería al interior de una VA en el espacio. Sería lo más cerca que estuvo Cheloméi de ver hecho realidad su sueño antes de morir en 1984.

Numerosos cosmonautas se entrenaron para pilotar las VA/TKS, llegándose a realizar múltiples misiones simuladas en tierra usando el entrenador TDK-F74. Lamentablemente, ninguno pudo viajar al espacio a bordo de una VA. El programa languidecería lentamente hasta ser cancelado a mediados de los 80. El sistema de naves automáticas Progress —basadas en las Soyuz— hacían innecesarias las costosas TKS para abastecer las estaciones Salyut. Por otro lado, la introducción de las Soyuz-T, con una tripulación de tres cosmonautas, eliminó la ventaja en el número de cosmonautas transportados por la VA.
Los cosmonautas soviéticos G. Sarafanov, V. Romanov y V. Preobrazhenski con trajes espaciales Sokol-T y barbas crecidas después de pasar ocho días en el simulador terrestre de la VA TDK-F74 (imagen de la derecha).

Tras la caída de la URSS, las cápsulas VA serían conocidas en Occidente durante un tiempo con el apodo de Merkur. El origen de este nombre se debe a un malentendido que tuvo lugar durante una visita guiada a una de las instalaciones donde se almacenaban las VA realizada por un grupo de estadounidenses. El guía ruso del grupo diría de las VA  “son como vuestras Mercurio”, originando la confusión por culpa de una mala traducción. En realidad, Merkur no tiene ningún significado en ruso (Mercurio se dice Merkuriy).

El programa Almaz seguiría vivo hasta nuestros días de una forma bastante insólita, ya que los módulos FGB servirían de base para los módulos de la estación Mir. De hecho, el primer módulo de la estación espacial internacional, Zaryá, es un derivado del FGB de la TKS. Paradójicamente, el núcleo de la ISS debe su existencia al programa de Cheloméi.
En los años 90, la empresa Excalibur Almaz adquirió varias cápsulas VA y estaciones OPS para ser ofertadas en vuelos espaciales comerciales. Pese a que el futuro de esta compañía no está muy claro, podría ser la última oportunidad de resucitar esta venerable nave. Quién sabe, a lo mejor un día una VA modificada podría viajar alrededor de la Luna, tal y como imaginó Cheloméi hace casi medio siglo.
[Imágenes: Elaboración propia, OKB-52/TsKBM (URSS), Novosti Kosmonavtiki, Excalibur Almaz]

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Referencias:
Eureka (http://danielmarin.blogspot.com/)
Sputnik and the Soviet Space Challenge,
Asif A. Siddiqi (University Press of Florida, 2003).
The Soviet Space Race with Apollo,
Asif A. Siddiqi (University Press of Florida, 2003).
“Almaznie Kosmonavti”, S. Shamsutdinov (Novosti Kosmonavtiki, nº12, 2000).
“Drugoi Korabl”, I. Afanasyev (Novosti Kosmonavtiki, nº9 y nº11, 2002; nº5, 2003).
“Chetvert veka Almazu”, I. Afanasyev, I. Marinin, S. Shamsutdinov (Novosti Kosmonavtiki, nº8, 1999).
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Vídeos relacionados:
http://www.youtube.com/watch?v=Q6bkq107neU
http://www.youtube.com/watch?v=-dJyo05AF_M

http://www.youtube.com/watch?v=srAB1vNfgT8

http://www.youtube.com/watch?v=Cdsh0Bjkhj4
Fuente: ciudad-futura.net 

11 de Enero de 2011
 
China muestra sus armas más sofisticadas al secretaro de Defensa de EE.UU.
Es un avión ultramoderno que no puede ser detectado por radares. Hay una rivalidad en alza entre ambos países, aunque las dos mayores potencias del mundo buscan acercarse en vísperas del viaje que el presidente Hu Jintao realizará la semana que viene a Estados Unidos.


http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/d/da/Chengdu_J-20.jpg
Chengdu J-20 "Black Eagle" (http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/d/da/Chengdu_J-20.jpg)



El presidente chino, Hu Jintao, ha confirmado al secretario de Defensa de EE UU, Robert Gates, que han realizado el primer vuelo de prueba del ultramoderno caza stealth. El uso de este tipo de avión de combate muestra que China ha acortado considerablemente la diferencia en armamento avanzado con respecto EE UU.

El test sobre este caza, que podría potencialmente no ser detectado por los rádares, se ha realizado en el sudoeste del país asiático, en la ciudad de Chengdu. Gates ha querido saber si esta prueba se había hecho coincidir con su visita a China, como una demostración de fuerza del gigante asiático ante Washington, pero Hu le ha asegurado que estaba planificada de antemano.

Hay una rivalidad en alza entre ambos países, aunque las dos mayores potencias del mundo -Estados Unidos y China- intentan tender puentes, en vísperas del viaje que el presidente Hu Jintao realizará la semana que viene a Estados Unidos.

Gates y su homólogo chino, el general Liang Guanglie, minimizaron ayer la rivalidad militar existente entre los dos países y dijeron que tienen que incrementar la cooperación, el diálogo y los intercambios entre sus ejércitos para evitar pasos en falso.

"Compartimos la convicción de que para reducir las posibilidades de problemas de comunicación, malentendidos y errores de cálculo es importante que nuestros lazos de militares a militares sean sólidos, consistentes y no estén sujetos a vientos políticos cambiantes", dijo ayer Gates. Liang -que es ministro de Defensa- afirmó que habían coincidido en que "los contactos continuados y fiables de militares a militares ayudarán a reducir los malentendidos y los errores de cálculo".

La utilización de los mismos términos por ambos políticos revela hasta qué punto la falta de confianza marca las relaciones entre los ejércitos de las dos potencias. El secretario de Estado norteamericano señaló que la falta de contactos militares podría magnificar algunos riesgos. La presencia de los barcos de Estados Unidos y las maniobras navales que ha realizado cerca de las aguas chinas han provocado las iras de Pekín en los últimos años, y en 2001 el choque de un avión espía americano con un caza chino provocó un fuerte conflicto diplomático.

Uno de los puntos más sensibles es el apoyo de Washington a Taiwan, isla independiente de facto, que China considera parte de su territorio. Pekín suspendió las relaciones militares con Estados Unidos hace un año por la venta de Washington a Taipei de armamento valorado en 6.400 millones de dólares (unos 4,945 millones de euros). Durante años, los responsables estadounidenses han intentado establecer un diálogo de seguridad permanente con Pekín, que fuera ajeno a disputas políticas, pero los líderes chinos han preferido mantener las relaciones militares como moneda de cambio, y, ante la propuesta de Gates de crear un "diálogo estratégico", focalizado en armas nucleares, misiles y ciberarmamento, se han limitado a decir que la estudiarán.

Amenaza desde Corea del Norte

Al término de una reunión en Pekín con el presidente chino, Gates ha advertido de que Corea del Norte se está convirtiendo en una amenaza directa para el país norteamericano y de que podría construir un misil balístico intercontinental en un plazo de cinco años. Pero ha puntualizado a los medios de comunicación que no cree que vaya a almacenar una gran cantidad de ese tipo de misiles, sino que tendría una capacidad limitada.

"Creo que Corea del Norte habrá desarrollado en ese periodo de tiempo un misil balístico intercontinental, pero no tendrá muchos, ni nada parecido", ha pronosticado. "Pienso que tendrá una capacidad muy limitada", ha añadido.

El arsenal norcoreano incluye misiles de alcance intermedio que pueden impactar sobre objetivos que se encuentran a una distancia de hasta 3.000 kilómetros, según una fuente oficial surcoreana citada el año pasado por la agencia de noticias Yonhap. Estos misiles podrían alcanzar cualquier punto del territorio de Japón y poner en peligro las bases militares de Estados Unidos en la isla de Guam, en el océano Pacífico.

Fuente: MDZ Online

lunes, 10 de enero de 2011

Fuerza Aérea de India recibe primer avión de combate de fabricación nacional

Самолет индийских ВВС Теджас. © wikipedia/vishak

La Fuerza Aérea de India recibió hoy el primer avión de la marca LCA Tejas, modelo de fabricación nacional que es el más ligero del mundo en la categoría de cazas supersónicos de combate.

“Es un momento histórico”, manifestó el jefe de la Fuerza Aérea, Pradeep Vasant Naik, durante la solemne ceremonia del traspaso que tuvo lugar en la ciudad de Bangalore. El militar resaltó que “India se ha incorporado a un club de élite, de naciones capaces de crear desde cero plataformas aéreas de combate”.

El Ejército de Aire indio planea comprar unos 200 aviones Tejas que irán reemplazando a los ya anticuados MiG-21 desarrollados en la URSS. Las primeras 40 máquinas de este modelo monoplaza de 13 toneladas estarán equipadas con motores de la marca General Electric pero el lote siguiente ya se dotará de un modelo más poderoso, F414. Paralelamente, ingenieros indios siguen desarrollando un motor propio, Covery.

La productora del LCA Tejas, Hindustan Aeronautics Limited (HAL), pondrá a bordo de estas máquinas un cañón aéreo y misiles aire-aire y aire-superficie de fabricación india, rusa e israelí. A futuro habrá también una versión embarcada del nuevo avión.

Fuente: RIA Novosti
10 de Enero de 2011
 
El Arca: un hotel para el cambio climático
El arca es un hotel conceptual creado como respuesta a la preocupación por las consecuencias del cambio climático. Se trata de una construcción autosostenible, con paneles solares, sistema de captación del calor y aprovechamiento del agua de lluvia.
 
 

El Arca flotante


El diseño, de momento solo conceptual, es obra de la firma rusa de arquitectura Remistudio. Sus creadores aseguran que este enorme hotel puede soportar inundaciones, ya que su estructura flota.

El Arca: paso a paso
 

Su estructura de arcos de madera y cables de acero permite una redistribución del peso que la hace inmune a terremotos. Su marco prefabricado facilita su rápida construcción.

El Arca bioclimática


Está concebido como un edificio bioclimático en cuyo interior podrán crecer todo tipo de plantas. Los balcones escalonados sirven como áreas sociales y de ocio.

El Arca contra los desastres naturales.

El proyecto fue diseñado en conjunto con la International Union of Architects dentro de su programa “Architecture for Disaster Relief” (Arquitectura para el alivio de desastres).

Fuente: MDZ Online
9 de Enero de 2011
 
Conocé al nuevo país: Sudán del Sur
Tiene 8.818.766 habitantes, según los últimos datos registrados en 2006. Su superficie es de 619.745 kilómetros cuadrados y se respalda sobre el este de África, aunque tiene una condición interna en el continente negro.


En rojo, el nuevo país. Wikipedia
 

La capital de Sudán del Sur, Juba, es desde hoy un hervidero de manifestaciones de este tipo en torno a los colegios electorales. Banderas por las calles, grupos de mujeres bailando y ruido de tambores para celebrar el referéndum de secesión que separará el sur del norte. A pesar de tener toda la semana para votar, miles de personas han acudido a las urnas horas antes de que se abrieran los colegios electorales. "Hemos venido tan temprano porque llevamos toda la vida esperando esto", afirma Ateny Wek, de 47 años, vestido de traje para la ocasión. "Los que nacimos en la guerra, crecimos en la guerra. Solo tuvimos 11 años de paz para ir a la escuela. Al fin tendremos un país del que sentirnos responsables".

El lugar de encuentro de las autoridades ha sido el colegio instalado junto a la tumba de John Garang de Mabior, el héroe de Sudán del Sur, fallecido en un accidente de helicóptero en 2005. Hasta allí se ha dirigido Salva Kir Mayardit, presidente de la región y el primero en votar, a las ocho de la mañana. Ante miles de personas, el líder de los sureños, bastón en mano y sombrero de cowboy, ha hecho el mismo recorrido que sus compatriotas; se ha registrado, se ha ocultado en una cabina hecha de cartones para asegurar que su voto era secreto, ha introducido la papeleta en la urna y luego ha mostrado la palma de su mano con el dedo manchado de tinta en señal de que su voto había sido favorable a la secesión.

A partir de entonces, los sureños han aguantado bajo un sol de muerte durante horas para votar. Es tal el deseo de estos ciudadanos por pertenecer al nuevo Estado que se avecina, que muchos de ellos han emprendido un viaje de 11 días desde Jartum por el Nilo Blanco hasta Juba solo para dar el sí a la secesión. Unas 600 personas viajan cada día en la cubierta de los barcos. Algunos de ellos vienen para quedarse y traen sus muebles; otros tendrán que volver porque aún no tienen nada en Juba.

Sudán del Sur es el nuevo país del mundo.

Tiene 8.818.766 habitantes, según los últimos datos registrados en 2006. Su superficie es de 619.745 kilómetros cuadrados y se respalda sobre el este de África, aunque tiene una condición interna en el continente negro.

En Sudán del Sur se habla inglés,  árabe juba, pero también persisten muchas lenguas tribales.

Según la Wikipedia, los sudaneses del sur práctican predominantemente las creencias tradicionales indígenas y el cristianismo, en el que destacan la Iglesia Episcopal del Sudán y la Iglesia Católica Romana.

En tanto que produce el 85% del petróleo sudanés. Los ingresos del petróleo de acuerdo con el Acuerdo General de Paz (CPA) firmado en 2005, se dividen en partes iguales durante el período del acuerdo. Los ingresos del petróleo constituyen más del 98% del presupuesto del Gobierno semiautónomo de Sudán del Sur. El petróleo y otros recursos minerales se pueden encontrar en todo Sudán del sur, pero el Bentiu se conoce comúnmente como una región especialmente rica en petróleo, mientras que Jongeli, Warap y estados de los lagos cuentan con reservas potenciales.

Fuente: MDZ Online

Ford Motor presenta su primer electromóvil

Ford Motor . © RIA Novosti.Anton Denisov

La compañía Ford Motor presentó el viernes pasado en Las Vegas su Ford Focus Electric, turismo que no necesita gasolina, informó hoy el corresponsal de RIA Novosti.

El electromóvil está dotado de pilas de ión-litio. Es capaz de correr a una velocidad de más de 100 kilómetros por hora. La carga completa de las pilas lleva tres horas. El Ford Focus Electric es “verde” al 100 por 100. No produce escapes que ensucien el ambiente. En su fabricación se utilizaron materiales ecológicos solamente.

El automóvil está provisto de un modernísimo sistema de comunicaciones desarrollado en cooperación con Microsoft, incluido un aparato de radio satelital. Su sistema de navegación informa qué distancia puede recorrerse sin la necesidad de recargar las pilas y dónde se puede hacerlo.

El consorcio planea empezar a fabricar su electromóvil en el cuarto trimestre del año en curso y lanzarlo a los mercados de América del Norte y Europa hacia finales de 2012. El precio estimado no se da a conocer. Pero representantes del consorcio afirman que será competitivo, indican como su “rival” principal el Nissan Leaf, que cuesta unos 33 mil dólares.

Fuente: RIA Novosti
10 de Enero de 2011
ETA anuncia un alto el fuego pero ¿temporal o definitivo?
Los violentos justifican el final de sus ataques "para impulsar un proceso demorático de diálogo". La organización criminal emplaza a España y Francia a que respondan de manera positiva y acepten los resultados y la decisión del pueblo vasco. Fin a los atentados. 
por EFE

Los terroristas, distribuyeron una cinta de vídeo en la que anuncian la noticia.
Los terroristas, distribuyeron una cinta de vídeo en la que anuncian la noticia.

La organización terrorista ETA muestra su “disposición para un alto el fuego permanente y verificable, y también para ir más lejos”, en una entrevista con el diario independentista vasco Gara.

En la entrevista, adelantada hoy y que mañana se publicará íntegramente, dos representantes de ETA señalan que la solución al conflicto debe llegar a través del diálogo y la negociación y que esas conversaciones corresponden a los agentes políticos y sociales vascos.

Unas horas antes se había presentado en el País Vasco (norte) un documento en el que la ilegalizada Batasuna, considerado el brazo político de ETA, y otras fuerzas independentistas piden a la organización terrorista “un alto el fuego permanente, unilateral y verificable por la comunidad internacional como expresión de voluntad para un definitivo abandono de su actividad armada”.

ETA abierta al diálogo

En la entrevista con Gara -medio utilizado habitualmente por la banda-, ETA dice que para que “el proceso sea viable” es necesario que “todos los agentes puedan actuar en igualdad de condiciones y que se establezcan los derechos civiles y políticos”, en alusión a la ilegalización de las formaciones de la izquierda abertzale.

Además, los dos etarras entrevistados consideran necesario que “se desactiven los castigos añadidos impuestos a los presos políticos vascos y que, en general, se desactive toda situación de presión, injerencia y violencia”.

ETA explica que si ha tardado en anunciar su decisión de no atentar es porque “el protagonismo debía corresponder a los agentes que están impulsado el cambio político” y que el ministerio español de Interior sabía de su intención de no atentar.

Cuestionados sobre si el cese de los atentados tiene fecha de finalización, los etarras se preguntan, según Gara, si hay alguien que quiera que haya tal fecha y añaden: “ETA quiere avanzar en el camino de la resolución, cada vez con mayor profundidad, hasta que en Euskal Herria alumbre una verdadera situación democrática”.

La organización terrorista anunció el pasado día 5 un nuevo alto el fuego, que fue recibido por el Gobierno y los partidos políticos españoles con escepticismo y con la exigencia de que el único paso que debe dar la banda es el abandono de las armas y su disolución.



Fuente: MDZ Online

domingo, 9 de enero de 2011

Un nuevo país puede nacer en África

Los sudaneses del Sur, en su mayoría afrocristianos, deciden en un referéndum si se independizan del Norte, dominado por los musulmanes. A pesar de los años de guerra, hay ahora consenso político y respaldo mundial para respetar el resultado de la votación.

domingo, 09 de enero de 2011


Un nuevo país puede nacer en África
Con sus muebles, dos mujeres aguardan en las 
afueras de Jartum (capital sudanesa), un transporte 
para regresar al Sur y poder votar. (AP)

Los habitante del sur de Sudán comenzarán a pronunciarse hoy sobre su independencia, en un referéndum esperado desde hace más de 50 años por una población que debe elegir separarse del mayor país africano, dividido entre el Norte árabe-musulmán y el Sur afro-cristiano.

Nadie podía creerlo hace algunas semanas, pero el referéndum de Sudán del Sur se llevará a cabo hasta el 15 de enero, pese a los importantes retrasos en la organización que hicieron temer un aplazamiento del escrutinio.

"Todo está preparado. Distribuimos el material electoral en todos los puntos previstos; ahora es la comisión del referéndum la que tiene que enviarlos a los colegios electorales", declaró Denis Kadima, jefe de operaciones de referéndum y elecciones de la ONU.

"Estamos preparados al 100 por ciento para este gran día", afirmó el vicepresidente de la comisión responsable de organizar el referéndum, Chan Reec. A estas garantías se tiene que añadir el optimismo respecto al futuro de las relaciones entre los ex enemigos del Norte y del Sur, incluso en caso de separación.

"Personalmente, estaré triste en caso de división de Sudán. Pero celebraré su decisión, incluso si escogen la secesión", declaró el martes el presidente Omar el Bechir durante una de sus raras visitas a Juba, la capital del Sur.

Unos 3,9 millones de sureños, en su mayoría de Sudán del Sur pero también de otras minorías del Norte del país y del extranjero, se inscribieron en las listas de esta votación, el punto culminante del acuerdo de paz que puso fin en 2005 a la segunda guerra Norte-Sur, con dos millones de muertos.

El Norte, musulmán y en gran parte árabe, y el Sur, que se define como africano y cristiano, mantienen turbias relaciones desde hace lustros a raíz del esclavismo y después de las diferencias en la política y en la religión, en especial en el papel del poder central en Jartum y en la laicidad del Estado.

De 1920 a 1947, la potencia colonial británica administraba las dos regiones de forma separada, limitaba los movimientos de población entre el Norte y el Sur e incitaba la cristianización y los principios del anglicanismo en el Sur para contrarrestar a los árabes-musulmanes del Norte.

A finales de 1955, justo antes de la proclamación de un Sudán unido independiente, estalló la primera guerra civil Norte-Sur, que finalizó en 1972. Los sudistas retomaron la resistencia en 1983 y firmaron en 2005 un acuerdo de paz que les garantizaba un referéndum sobre su futuro el 9 de enero de 2011. A partir de hoy, los sudistas escogerán entre un Sudán unido o la secesión.

En Sudán del Sur, vasta región subdesarrollada llena de recursos petroleros, hay entre ocho y diez millones de habitantes, según estimaciones. Cuenta ya con una autonomía política desde 2005.

"Son casi ya dos Estados independientes", resume un diplomático bajo anonimato.

Los responsables de Jartum reconocieron que la victoria de la opción separatista es probable. Norteños y sureños ya están discutiendo temas clave de después de los comicios, como la ciudadanía, la seguridad y la economía. Intentan también encontrar un acuerdo para la disputada región de Abyei, fuente de tensiones.

Los interrogantes recaen sobre el índice de participación y el respeto de las normas democráticas. Para que el resultado sea válido, al menos 60 por ciento de los electores inscriptos tiene que votar.

Varios observadores internacionales, como el Centro Carter, la Unión Europea o la Liga Arabe, vigilarán el referéndum. Estados Unidos se declaró "optimista" respecto a esta votación.

Si la secesión gana, Sudán del Sur podría convertirse en un país en julio, al término del período temporal de seis años iniciado con el acuerdo de paz. Y las capitales del mundo deberán entonces decidir si reconocen o no a esta nueva nación.

A propósito de los extranjeros, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter ha felicitado a la comisión de referéndum por haber superado las "grandes dificultades" a las cuales se enfrentó durante la preparación de la votación.

"Tuvieron grandes dificultades financieras y con la selección tardía de los miembros. Tenemos el placer de felicitar al doctor Khalil y a su equipo", dijo Carter después de reunirse con el jefe de la comisión, Mohamed Ibrahim Khalil, y el ex presidente sudafricano Thabo Mbeki. Agencia AFP

El fin de las fronteras coloniales

Por Guillaume Lavallée - Agencia AFP - Especial para Los Andes

El referéndum de independencia de Sudán del Sur abre una verdadera caja de Pandora en África porque cuestiona las fronteras heredadas de la colonización y podría crear un precedente en otras regiones atraídas por la secesión.

"Sudán del Sur es indiscutiblemente un precedente. Nunca hubo un referéndum en un país africano que permitiera a una parte de la población, a un región en especial, decidir si tenía la intención de quedarse en el marco de un Estado unitario o, al contrario, separarse", explica René Otayek, del Centro de Estudios sobre África Negra del instituto de Ciencias Políticas de Burdeos.

Las potencias occidentales se repartieron el pastel de África en la conferencia de Berlín en 1885. Tras la descolonización, a principios de los años ?60, los países africanos formaron la Organización para la Unidad Africana, precedente de la Unión Africana, siguiendo como principio la "intangibilidad" de las fronteras herederas de este período colonial.

Sin embargo, al final de la guerra civil entre el Norte y el Sur de Sudán en 2005, un acuerdo de paz reconoció el derecho de los sudistas a un referéndum de autoderminación que podría desembocar en la división del mayor país de África.

"Lo específico de este caso es el consenso internacional sobre el referéndum y sobre el respeto por todas las partes del resultado del escrutinio", destaca Otayek.

"En términos legales, el referéndum se realiza en las normas prescritas del derecho internacional, con el acuerdo de la capital y una supervisión internacional que debe probar su credibilidad. Pero en términos de percepción, muestra que es posible obtener la secesión. Y como es posible, se puede luchar por ella", explica el especialista Roland Marchal.
 
Fuente: Los Andes Online
La lucha “por la liberación del Tíbet”
La cara oculta del misticismo lamaísta

El Ciudadano


Occidente -y con occidente se quiere decir la hegemonía neoliberal tributaria de la Casa Blanca- acostumbra a mistificar los procesos históricos reales eliminando, justamente, su historia.

El apoyo de la mayoría de los gobiernos mundiales, junto a un despliegue mediático apologético en donde Hollywood ha jugado un rol protagónico, ha posicionado al Dalai Lama y su lucha “por la liberación del Tíbet” como la panacea de la justicia y la espiritualidad pacifista.

Ha bastado que famosos actores comerciales como Richard Gere y Sharon Stone dieran un espaldarazo al decimocuarto Dalai para que la cosmética imagen del oriente “espiritual” se patentara como signo de la lucha mundial en contra de la opresión totalitaria.

Sin embargo, en este clima de fervoroso apoyo a la liberación del Tíbet pocas veces se tiene en cuenta la real historia de esta provincia china, marcada por la represión, la tortura y un feudalismo teocrático sumamente explotador. Poco le importaron al Comité Noruego del Premio Nobel las permanentes violaciones de los derechos humanos realizadas bajo el gobierno del Dalai Lama, violaciones que incluían amputaciones de narices y ojos, entre otras, al otorgarle el Premio de la Paz en 1989.

El clero y la lucha de clases en el antiguo Tíbet

El Tíbet previo a la ocupación china funcionaba bajo un sistema teocrático feudal basado principalmente en una servidumbre de la mayor parte de la población bastante parecida a la esclavitud. Más del 90% de la sociedad eran siervos sin tierras, las cuales eran en su gran mayoría propiedad del clero monacal. La clase dominante estaba constituida por un reducido grupo de monjes provenientes de la aristocracia, mientras que la mayoría del pueblo oprimido eran campesinos y monjes de menor rango.

“Esta desigualdad económica, determinada por la clase, dentro del clero tibetano, era muy parecida a la del clero cristiano en Europa medieval. Junto con el clero superior, se beneficiaron los dirigentes laicos. Un ejemplo notable fue el comandante en jefe del ejército tibetano, que poseía 4.000 kilómetros cuadrados de tierra y 3.500 siervos. También era miembro del gabinete laico del Dalai Lama”, señala el historiador estadounidense Michael Parenti en el ensayo “Tíbet. Un infierno bajo la teocracia y el feudalismo”.

De una población de 1.250.000 personas en 1953, 700.000 eran siervos. Vivían como propiedad de sus “señores”, quienes regulaban de facto sus vidas. La expectativa de vida era de 35 años, mientras que la mortalidad infantil era de un 43%. Las jornadas en las faenas eran de 16 a 18 horas diarias. Más del 95% de los tibetanos eran analfabetos. No existían ni escuelas ni hospitales. Mucho menos electricidad. Pero sí una agobiante carga impositiva.

“Pagaban impuestos por casarse, por el nacimiento de cada hijo y por cada muerte en la familia. La gente pagaba impuestos por ir a prisión y por su liberación. Incluso los mendigos pagaban impuestos. Los que no podían encontrar trabajo pagaban impuestos por no tenerlo, y si viajaban a otra aldea en busca de trabajo, pagaban un impuesto por derecho de tránsito. Cuando la gente no podía pagar, los monasterios le prestaban el dinero con un interés de entre un 20 y un 50 por ciento. Algunas deudas pasaban de padres a hijos y a nietos. Los deudores que no podían pagar sus compromisos podían ser esclavizados durante todo el tiempo exigido por el monasterio, algunas veces por el resto de sus vidas”, sostiene Michael Parenti.


Por otro lado, las torturas eran una práctica sistemática en este despotismo teocrático. Era común la amputación de extremidades (fotografía), ojos, narices y bocas por delitos comunes. Varios monasterios tenían sus propias cárceles privadas, donde se aplicabas arbitrarias condenas a los campesinos, además de torturas. Ni hablar de las condiciones generales de vida de los tibetanos comunes, acostumbrados a la más precaria de las existencias.

“El sistema feudal impedía el desarrollo de las fuerzas productivas. No permitía el uso de arados de hierro, extraer carbón, pescar, cazar, ni hacer innovaciones sanitarias de ningún tipo. No había comunicaciones ni comercio ni ninguna industria por elemental que fuera. Mil años atrás, cuando se introdujo el budismo, se calcula que en Tíbet vivían diez millones de personas, pero en 1950 sólo quedaban dos o tres millones”, describe Sara Flounders, militante del Workers World Party y co-directora del International Action Center, en el articulo “La CIA y el Dalai Lama”.

El Gobierno en el exilio y la conexión con la CIA

Los revolucionarios chinos llegaron al Tíbet en 1951, reivindicando el “techo del mundo” como un protectorado, nada nuevo en realidad ya que eso era hace más de 700 años. A diferencia del mito popular, la ocupación comunista no fue realizada a través de una invasión del territorio, sino a través de un programa paulatino de transformación del sistema económico y político. De hecho, se mantuvo al Dalai Lama en el gobierno, reservando para China el control militar y el derecho exclusivo de conducir las relaciones exteriores.

“Si Tíbet se integraba en la República Popular de China, el gobierno de propietarios de siervos (llamado ‘kashag’) podría seguir gobernando durante un tiempo bajo la dirección del gobierno central popular. Los comunistas no abolirían las prácticas feudales ni tomarían medidas contra la religión hasta que el pueblo no apoyase los cambios revolucionarios.

El gobierno feudal aceptó la propuesta y firmó el Acuerdo de 17 puntos que reconocía la soberanía china y se aplicaba en las zonas sometidas al ‘kashag’ y no en otras zonas tibetanas donde vivía la mitad de la población. El 26 de octubre de 1951 el Ejército Popular de Liberación entró pacíficamente en Lasha bajo el mando del general Zhang Guojua”, explica Flounders.

Pero los “señores” y lamas no confiaban en los comunistas chinos, quienes podían cambiar radicalmente las relaciones productivas dentro de los feudos. En 1956, bandas armadas reclutadas por la teocracia y subvencionadas por la CIA empezaron a asediar al Ejército Popular de Liberación de China, sin mayores resultados. Cerca de 1.700 mercenarios tibetanos fueron entrenados en campos militares estadounidenses ad hoc.

Viendo sus privilegios en peligro, “su santidad” partió al extranjero junto con gran parte de la aristocracia, creando en la ciudad india de Dharamsala un “gobierno en el exilio” financiado por la Casa Blanca con 1,7 millones de dólares anuales hasta los noventa al menos. El propio Dalai era un agente de la CIA con un sueldo de 180.000 dólares anuales.

El Tíbet y su relación con los nazis

En 1996 se estrenó la película “7 años en el Tíbet”, en la que un internacionalmente reconocido Brad Pitt encarnaba a Heinrich Harrer, alpinista austriaco que vivió entre 1944 y 1951 en Lasha, capital del Tíbet.

Condecorado con la “luz de la verdad” por el gobierno en el exilio en recompensa de su campaña internacional por el “Tíbet libre”, y amigo personal del propio Dalai Lama, Harrer logró mantener por décadas oculto su pasado de militante nazi.

En el libro que escribió Herrer, homónimo de la película, el austriaco se presenta a sí mismo como un eximio montañero guiado por simples intereses deportivos de explorar el Diamir, una de las caras del Nanga Parbat, la novena cumbre más alta del mundo. Sin embargo, los nexos entre el Tercer Reich y el gobierno de los lama sugiere algo distinto.

En 1939, una expedición de la SS comandada por Ernst Schäfer, zoólogo alemán, y patrocinada por Himmler, quien sentía gran admiración por el misticismo tibetano, permaneció dos meses en Lasha. Dentro de los objetivos de la misión estaba la comprobación científica de si los tibetanos eran los arios del norte, pensando sumar aliados en la expansión por oriente y la confrontación con los ingleses en la India.

Por eso es difícil pensar que Harrier estuviera motivado sólo por intereses deportivos, en especial si se tiene en cuenta el gran aprecio que sentía Hitler por el alpinista.


Fuente: Rebelion.org

Productores del Valle de Uco sembrarán manzanilla orgánica

Se trata de un proyecto conjunto entre el municipio de Tunuyán y la Universidad Maza. El objetivo es plantar esta hierba aromática para que los emprendedores puedan alcanzar una mayor rentabilidad en el uso de la tierra. Buscan apoyo económico.

domingo, 09 de enero de 2011
Productores del Valle de Uco sembrarán manzanilla orgánica
A corto plazo, la producción será para el mercado interno. 
Luego de cuatro años, se podrá exportar.

Joel Magliocchini - jmaglio@losandes.com.ar


Pequeños productores del Valle de Uco trabajarán en la producción de manzanilla orgánica sustentable. La Municipalidad de Tunuyán es el nexo entre los 10 minifundistas involucrados y la Universidad Maza, para aprovechar un cultivo de explotación inverno-primaveral y lograr evitar pérdidas causadas por el granizo.

La mayoría de los productores involucrados no acostumbran cultivar manzanilla por lo que serán debidamente capacitados para lograr una producción adecuada.

La posibilidad de plantar manzanilla en invierno tiene la ventaja de evitar enfermedades por las bajas temperaturas por lo que no se necesitan agroquímicos para su cuidado. A estas ventajas se suman la capacitación que recibirán los productores respecto a buenas prácticas agropecuarias (BPA), buenas prácticas de manufactura (BPM) y puntos críticos (Haccp) para lograr un cultivo de calidad orgánica.

Actualmente, estos productores no pueden acceder a líneas de crédito para colocar la protección de tela antigranizo a sus cultivos ya que carecen de avales adecuados. Este proyecto permitirá favorecer en gran medida a este segmento de la producción, y les ayudará a alcanzar una mayor rentabilidad en el uso de la tierra.

La manzanilla elegida para desarrollar en el Valle de Uco es la Adzet (con alto contenido de alfa-bisabolol) por sus propiedades terapéuticas, dado que funciona como inmunoestimulante, antiinflamatorio y antiespasmódico. La variedad también cuenta con ventajas genéticas que la hacen apta para el suelo y clima de esta zona.

Es para destacar el énfasis que el proyecto tiene en el cuidado del valor agregado dado al producto, ya que se "buscará obtener extracto de fluido destinado a la elaboración de productos de aplicación dermatológica", aclaró la ingeniera Amanda Di Fabio.

El proyecto apunta a capacitar en el corto plazo para lograr una producción destinada a la comercialización en el mercado local y luego, en el mediano plazo, en el internacional. Por lo que, si las cosas se hacen bien, en cuatro años el productor estará en condiciones de exportar.

"El primer año se destinará al trabajo de la tierra y a producir la semilla para tener la cantidad y calidad necesarias para los años posteriores", precisó el director de Desarrollo Económico de Tunuyán, Jorge Daruich.

El trabajo conjunto entre el municipio, pequeños emprendedores y Universidad Maza apunta a que cada productor desarrolle una hectárea de manzanilla en tres años, partiendo de 1/4 de hectárea para producir semilla en el invierno de 2011.

El ciclo para obtener manzanilla orgánica comienza en abril con la siembra de la semilla para realizar en setiembre-octubre la cosecha correspondiente. Para obtener una manzanilla con certificación orgánica se debe contar con los equipos de cosecha y secado adecuados.

Para que esto sea posible, se trabaja para conseguir apoyo económico para adquirir los equipos. "La idea que tenemos es la de conseguir una línea de crédito que logre un mayor compromiso de parte del solicitante", acotó Di Fabio.

Argentina ostentaba el primer lugar en la exportación mundial de manzanilla en la década del ?80 con 20.000 hectáreas destinadas a la producción. Hacia el año 2000 la cantidad de hectáreas disminuyó hasta las 11.250, por lo que quedó en el segundo lugar como exportador mundial. En la actualidad, el país cuenta con alrededor de 5.000 hectáreas.

Fuente: Los Andes Online