miércoles, 22 de febrero de 2012

Mali
¿Nueva guerra del Comando África de EE.UU.?

Media Monitors Network

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La prensa informa de la intensificación de los combates en Mali entre los militares de la nación y los rebeldes étnicos tuareg del Movimiento Nacional de Liberación Azawad en el norte de ese país. 
 
Como las únicas agencias noticiosas con alcance global y los fondos y la infraestructura para mantener oficinas y corresponsales en todo el mundo son las que están basadas en los principales Estados miembros de la OTAN: Associated Press, Reuters, Agence France-Presse, BBC News y Deutsche Presse-Agentur, la cobertura de los actuales eventos en Mali, como los que suceden en casi cualquier otro país, reflejan un sesgo occidental y una agenda occidental.

Por lo tanto, los titulares típicos sobre el tópico, incluyen los siguientes:

“Armas y hombres provenientes de Libia fortifican rebelión en Mali” – Reuters

“Presidente: combatientes tuareg de Libia atizan violencia en Mali” – CNN

“Tuareg armados por el coronel Gadafi azotan Mali” –The Scotsman

“Francia denuncia asesinatos en ofensiva rebelde en Mali” –Agence France-Presse

“Mali: Francia condena supuestas atrocidades de rebeldes tuareg” –Voice of America

Para llegar a Mali desde Libia se requiere un viaje de por lo menos 800 kilómetros a través de Argelia y/o Níger. Como los rebeldes evidentemente no disponen de una fuerza aérea, no cuentan con aviones de transporte militar, los titulares mencionados y la propaganda que resumen implican que los combatientes tuareg cubrieron toda la distancia desde Libia a su patria en convoyes con armas pesadas a través de otra nación por lo menos sin que los detectaran o disuadieran las autoridades locales. Y eso, además, para lanzar una ofensiva tres meses después del asesinato del líder libio Muamar Gadafi después de que su convoy fue atacado por bombas francesas y un misil Hellfire estadounidense en octubre pasado. Pero la implicación de que Argelia y Níger, especialmente el primero, sean cómplices del tránsito de combatientes tuareg y armas desde Libia a Mali es de mal agüero en términos de expandir acusaciones –y acciones– occidentales en la región.

Las rebeliones armadas se tratan de modo diferente en las noticias mundiales dominadas por Occidente dependiendo de cómo los rebeldes y los gobiernos a los que se oponen son vistos por importantes miembros de la OTAN.

En los últimos años estos últimos han suministrado apoyo militar y logístico a formaciones rebeldes armadas –en la mayoría de los casos en ataques a través de las fronteras y con planes separatistas e irrendentistas– en Kosovo, Macedonia, Liberia, Costa de Marfil, Libia y ahora Siria, y en los frentes del espionaje y “diplomáticos” en Rusia, China, Pakistán, Sudán, Indonesia, Congo, Myanmar, Laos y Bolivia.

Sin embargo, importantes potencias de la OTAN han adoptado la dirección contraria cuando se trata de Turquía, Marruecos (con sus 37 años de ocupación del Sahara Occidental), Colombia, las Filipinas, la República de África Central, Chad y otras naciones que son sus clientes militares o en territorio controlado por ellas, donde EE.UU. y sus aliados occidentales suministran armas, consejeros, fuerzas especiales y las denominadas fuerzas de mantenimiento de la paz.

El tamboreo de noticias alarmantes respecto a Mali es una señal de que Occidente se propone abrir otro frente militar en el continente africano después de la campaña aérea, naval y de fuerzas especiales contra Libia y las continuas operaciones en Somalia y África Central con el reciente despliegue de fuerzas especiales estadounidenses en Uganda, Congo, la República de África Central y el Sur de Sudán. En febrero pasado, en Costa de Marfil, el vecino de Mali hacia el sur, los militares franceses, con acomodaticias tropas de las Naciones Unidas –“mantenedoras de la paz”– dispararon cohetes contra la residencia presidencial y secuestraron por la fuerza al presidente Laurent Gbagbo.

El Comando África de EE.UU. (AFRICOM) empezó a funcionar por primera vez como la fuerza combatiente que debía ser desde el principio en la primera quincena de la guerra contra Libia en marzo pasado con la Operación Amanecer de la Odisea antes de trasferir la campaña a la OTAN para siete meses más de ininterrumpidos bombardeos y ataques de misiles.

Mali podría ser la segunda operación militar del AFRICOM.

El país, sin salida al mar, es el radio de la rueda de la antigua África Occidental Francesa, con fronteras con casi todos los miembros aparte de Benín: Burkina Faso, Guinea (Conakry), Costa de Marfil, Mauritania, Níger y Senegal. También comparte frontera con Argelia, otra antigua posesión francesa, hacia el norte.

Mali es el tercer productor de oro de África, después de Sudáfrica y Ghana. Posee considerables depósitos de uranio administrados por concesiones francesas en el norte del país, escenario de los actuales combates. Las demandas de los tuareg incluyen la obtención de cierto control sobre las minas de uranio y los ingresos que generan. También se han realizado en los últimos años importantes exploraciones en busca de petróleo y gas natural, también en el norte.

La nación también es un eje clave de la Cooperación de Contraterrorismo Trans-Sahara de EE.UU. establecida en 2005 (en principio como Iniciativa de Contraterrorismo Trans-Sahara), que resultó de la Iniciativa Pan Sahel de 2003-2004.

En mayo el Comando Europa de Operaciones Especiales de EE.UU. inauguró la Iniciativa de Contraterrorismo Trans-Sahara enviando a 1.000 soldados de fuerzas especiales a África Noroccidental para la Operación Flintlock a fin de entrenar a las fuerzas armadas de Mali, Argelia, Chad, Mauritania, Níger, Senegal y Túnez, los siete miembros africanos originales de la Iniciativa de Contraterrorismo Trans-Sahara, que en su actual formato también incluye a Burkina Faso, Marruecos y Nigeria. Libia se introducirá pronto en ese formato, así como la cooperación militar del Diálogo Mediterráneo de la OTAN.

Las fuerzas especiales estadounidenses dirigieron la primera de lo que se ha convertido ahora en la Operación Flintlock anual de ejercicios de contrainsurgencia con las naciones mencionadas del Sahel y del Magreb. Al año siguiente la OTAN realizó los juegos de guerra a gran escala Steadfast Jaguar en la nación isleña africana occidental de Cabo Verde para lanzar la Fuerza de Reacción de la OTAN, según la cual se ha modelado la Fuerza Auxiliar Africana.

Flintlock 07 y 08 se realizaron en Mali. Flintlock 10 en varias naciones africanas, incluido Mali.

El 7 de febrero de este año EE.UU. y Mali iniciaron el ejercicio conjunto Atlas Accord 12 de entrega aérea en la nación africana, pero Flintlock 12, programado para más adelante en este mes, se postergó debido a los combates en el norte. Debían participar dieciséis naciones, incluidos varios de los principales aliados de EE.UU. de la OTAN.

El Flintlock del año pasado incluyó unidades militares de EE.UU., Canadá, Francia, Alemania, Holanda, España, Mali, Burkina Faso, Chad, Mauritania, Nigeria y Senegal.

Cuando el AFRICOM llegó a ser un Comando Combatiente Unificado independiente el 1 de octubre de 2008, el primer nuevo comando militar regional de EE.UU. establecido en ultramar en la era posterior a la Guerra Fría, AFRICOM la Fuerza de Tareas de Operaciones Especiales Trans Sahara del Comando de Operaciones Especiales África tomó el control de los ejercicios Flintlock del Comando Europeo de EE.UU. y del Comando Europa de Operaciones Especiales de EE.UU.

En 2010 AFRICOM anunció que el Comando África de Operaciones Especial “obtendrá el control sobre la Fuerza de Tareas de Operaciones Especiales Trans Sahara (JSOTF-TS) y del Comando de Operaciones Especiales y Elemento de Control-Cuerno de África (SOCCE-HOA).”

El año pasado la la web de AFRICOM escribió:
“Realizado por el Comando de Operaciones Especiales África, Flintlock es un ejercicio multinacional conjunto para mejorar el intercambio de información a los niveles operativos y tácticos en la región del Sahara mientras se promueve el aumento de la colaboración y la coordinación. Se concentra en la interoperabilidad militar y el aumento de capacidad para EE.UU. y las naciones socias norteamericanas y europeas, y unidades seleccionadas en el Norte y el Oeste de África.”
Aunque el propósito declarado de la Cooperación de Contraterrorismo Trans-Sahara y sus ejercicios multinacionales Flintlock es entrenar a los militares de naciones en el Sahel y el Magreb en el combate contra grupos extremistas islámicos en la región, en realidad EE.UU. y sus aliados libraron la guerra contra el gobierno de Libia el año pasado en apoyo a elementos similares, y la aplicación práctica del entrenamiento militar y del despliegue del Pentágono en África Noroccidental ha sido combatir a milicias tuareg en lugar de grupos como al Qaida del Magreb Islámico o Boko Haram en Nigeria. 

EE.UU. y sus aliados de la OTAN también han realizado y apoyado otros ejercicios militares en el área con propósitos similares. En 2008 la Comunidad Económica de Estados del Oeste de África (ECOWAS), el grupo económico regional por el cual fue formada la Fuerza Auxiliar Africana Occidental respaldada por EE.UU. y la OTAN, realizó un ejercicio militar llamado Jigui 2008 en Mali, “apoyado por los gobiernos anfitriones así como Francia, Dinamarca, Canadá, Alemania, Holanda, el Reino Unido, EE.UU. y la Unión Europea”, como informó entonces Ghana News Agency.

AFRICOM también realiza ejercicios multinacionales de interoperabilidad de comunicaciones Africa Endeavour primordialmente en África Occidental. La conferencia de planificación del año pasado se realizó en Bamako, capital de Mali y, según Ejército de EE.UU., África, reunió más de 180 participantes de 41 naciones africanas, europeas y norteamericanas, así como observadores de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS), de la Comunidad Económica de Estados Centroafricanos (ECCAS), de la Fuerza Auxiliar de África Oriental y de la OTAN para planificar el ensayo de interoperabilidad de sistemas de comunicación y de de información de las naciones participantes”. El ejercicio principal también se realizó en Mali.

Los militares estadounidenses están establecidos en la nación por lo menes desde 2005 y Voice of America reveló ese año que el Pentágono había “establecido un centro temporal de operaciones en una base de la fuerza aérea de Mali cerca de Bamako. La instalación proveerá apoyo logístico y servicios de emergencia a las tropas de EE.UU. que entrenan fuerzas locales en cinco países de la región”.

Al año siguiente el Comando Europeo de EE.UU. y el jefe del Comando Supremo de la OTAN en Europa, el general de marines James Jones, subsiguientemente primer consejero nacional de seguridad del gobierno de Obama, “hizo la revelación [de que] el Pentágono quiere conseguir el acceso a… bases en Senegal, Ghana, Mali y Kenia y otros países africanos”, según un artículo publicado en Ghana Web.

En 2007 un soldado del Primer Batallón, del Grupo 10 de Fuerzas Especiales basado en Stuttgart, Alemania, donde está ubicada la sede de AFRICOM, murió en Kidal, Mali, donde se combate actualmente. Su muerte se atribuyó un “incidente no relacionado con combate”. Al año siguiente un soldado del Programa de Ayuda al Entrenamiento de las Fuerzas Canadienses también perdió la vida en Mali.

El año pasado el Regimiento Canadiense de Operaciones Especiales envió tropas a la zona de conflicto en el norte de Mali para lo que se describió como “una misión continua”. Fuerzas del Regimiento Canadiense de Operaciones Especiales también participaron en el ejercicio Flintlock 11 en Senegal.

En septiembre de 2007 un avión de transporte militar estadounidense C-130 Hercules fue alcanzado por fuego de fusil mientras lanzaba suministros a tropas malienses bajo sitio por fuerzas tuareg.

Según Stars and Stripes:
“El avión y su tripulación que pertenecen al 67 Escuadrón de Operaciones Especiales, estaban en Mali como parte de un ejercicio previamente programado llamado Flintlock 2007… Tropas malienses habían sido rodeadas en su base en la región Tin-Zaouatene cerca de la frontera argelina por combatientes armados y no podían obtener suministros… El gobierno de Mali pidió a las fuerzas de EE.UU. que realizaran los lanzamientos…”
En 2009 EE.UU. anunció que estaba suministrando al gobierno de Mali más de 5 millones de dólares en vehículos nuevos y otros equipos.

Más adelante en ese año la web de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. en Europa informó:
“La primera misión de C-130J Super Hercules en apoyo a las Fuerzas Aéreas de EE.UU. África, o 17ª Fuerza Aérea, abrió la puerta para una futura cooperación de apoyo entre la 86ª Ala Aerotransportada y futuras misiones en África.
“El comandante del avión de la misión, el mayor Robert May del 37º Escuadrón Aerotransportado, y su tripulación fueron encargados de volar a Mali el 19 de diciembre para transportar a casa a 17 soldados que estaban ayudando en el entrenamiento de fuerzas malienses”.
EE.UU. ha estado involucrado en la guerra de Mali durante casi doce años. Recientes historias sobre atrocidades en la prensa occidental alimentarán demandas para una intervención de “Responsabilidad de Proteger” al estilo de las realizadas en la Costa de Marfil y en Libia hace un año y suministrarán el pretexto de una participación militar estadounidense y de la OTAN en el país. 

Es posible que AFRICOM esté planificando su próxima guerra.

Rick Rozoff, activista por la paz y analista de asuntos internacionales durante cuarenta años, envió este artículo a Media Monitors Network (MMN) de Chicago, Illinois, EE.UU.

Fuente: Rebelion.org

La biofertilización se expande como alternativa a los químicos en el cultivo de caña de azúcar


Los especialistas Liliana Serna-Cock, Camilo Arias-García, Leidy Johana Valencia Hernández de la Facultad de Ingeniería y Administración, Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira, consideran a la biofertilización una alternativa al uso de fertilizantes químicos en caña de azúcar.

En un trabajo se evaluó el efecto de la aplicación de microorganismos fertilizantes, Azospirillum brasilense, Azotobacter chroccocum y Trichoderma lignorum sobre el crecimiento de plantas de caña de azúcar variedad CC 934418.

La fertilización de caña de azúcar consiste en aportes de nutrientes de tipo Nitrógeno, Fósforo y Potasio (NPK), la dosis actual recomendada es de 250, 75 y 190 kilo por hectárea, respectivamente para cada componente.

En tanto, la utilización de estos compuestos químicos para la fertilización de los cultivos conlleva a la remoción de nutrientes y micronutrientes secundarios presentes en el suelo, los cuales "se extraen cosecha tras cosecha sin retornar en forma orgánica", afirmaron en el análisis. 

"Debido a este problema es necesaria la aplicación de agricultura sostenible a través de microorganismos benéficos o biofertilizantes, los cuales abastecen las deficiencias en nutrientes, aumentan la productividad del cultivo y la eficiencia en la asimilación de nutrientes por parte de la planta", dijeron.

Sin embargo, en caña de azúcar se reporta muy poca investigación en biofertilizantes, a pesar de que el cultivo se produce en más de 90 países en el mundo.  En este trabajo se evaluó el efecto de la aplicación de
microorganismos fertilizantes, Azospirillum brasilense, Azotobacter chroccocum y Trichoderma lignorum sobre el crecimiento de plantas de caña de azúcar variedad CC 934418. 

"El crecimiento de las plantas se midió en términos de diámetro del tallo, longitud de tallo y raíces y número de hojas y raíces a los 15, 30 y 45 días de la siembra", explicaron los técnicos.  En tanto, el crecimiento de las plantas mostró diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos.

Los microorganismos fertilizantes mostraron efecto positivo sobr el crecimiento de plantas de caña de azúcar y fueron Azospirillum brasilense y Trichoderma lignorum los microorganismos que ejercieron mayor efecto sobre el diámetro del tallo y los sistemas radical y foliar de la planta. 

En general no se reporta a Trichoderma lignorum como promotor de crecimiento vegetal; sin embargo, los resultados de esta investigación demostraron además que este microorganismo puede utilizarse como promotor del crecimiento vegetal de caña de azúcar. NA

Fuente: diariouno.com.ar
España vive tres crisis al mismo tiempo
La represión policial contra un grupo de estudiantes en Valencia que condenaban los recortes en educación prendió la mecha en varias ciudades de España, donde miles de manifestantes salieron a las calles en señal de indignación contra los uniformados.
 
por BBC

 
La jornada, promovida en las redes sociales, es una piedra en el zapato para el conservador presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que lleva poco más de dos meses al frente de la nación europea y ha tenido que poner en marcha una serie de impopulares recortes para controlar la crisis económica.

El tema también ha afectado a las comunidades autónomas, que están profundamente endeudadas. Como tienen a su cargo competencias como la sanidad y la educación, han tenido que aprobar severos recortes a petición del gobierno, lo que ha llevado a sus ciudadanos a las calles.

En las últimas semanas, además de las marchas por los recortes educativos, los españoles han protestado por la reforma laboral adoptada por el gobierno de Rajoy y por los recortes al sistema de salud.

BBC Mundo presenta lo que considera son las claves de estas tres problemáticas que han tocado las fibras más sensibles de los españoles.

Protestas estudiantiles

Los recortes son la razón para las protestas en varias ciudades de España.

Las protestas de este martes en varias ciudades españolas tuvieron su origen en la Comunidad Valenciana, que está en bancarrota y que ha efectuado serios recortes en su sistema de educación pública.

Una imagen de esa crisis se vivió en Alicante, donde algunos estudiantes tuvieron que ir a estudiar con mantas porque al parecer los centros educativos no tenían dinero para pagar por la calefacción. Y la escena se ha repetido en otras localidades de la Comunidad Valenciana.

Desde entonces, estudiantes, profesores y otros ciudadanos se han manifestado contra la crisis educativa de la comunidad, una protesta que el lunes dio un giro inesperado cuando la jornada terminó con represión policial y al menos 25 detenidos.

El martes, en señal de solidaridad con los estudiantes valencianos, varias ciudades españolas se sumaron a las manifestaciones.

Uno de los que estuvo presente en Valencia fue Pau Alabajos, quien le contó a BBC Mundo tras la jornada que protestó "contra la represión, contra la brutalidad policial hacia niños y niñas de 12 a 17 años por el simple hecho de manifestar su descontento porque el gobierno valenciano no paga las facturas en educación".

Alabajos se considera el creador del hashtag #primaveravalenciana, que luego se convirtió en uno de los temas de moda en la red social Twitter.

Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, dijo que dará explicaciones al Congreso por la actuación policial del lunes en Valencia, en la que pudo haberse cometido "algún exceso".

El presidente de gobierno, Mariano Rajoy, también dijo, desde Londres, que "si todos actúan con mesura, esta situación no va a repetirse".

"Los españoles no podemos dar una imagen de país que no es la que es", añadió Rajoy.

Pero según el analista Joaquín Roy, director del Centro de Excelencia de la Unión de Europea, en la Universidad de Miami, la imagen de España ya está perjudicada.

"España cambió en los últimos años de tener un prestigio a tener la imagen de ser uno de la media docena de países en peligro de quiebra", le dijo a BBC Mundo.

Reforma laboral

En Madrid, miles de personas salieron a protestar por la reforma laboral aprobada por el gobierno.

El domingo, tras una convocatoria de la Unión General de Trabajadores (UGT) y de las Comisiones Obreras, miles de españoles salieron a las calles para protestar por la reforma laboral que aprobó el gobierno de Mariano Rajoy.

Diana Álvarez, que asistió a la jornada en Valencia, dijo que "están tirando por tierra todo lo que ha luchado la gente hace bastantes años para mejorar las condiciones de los trabajadores".

"No es tanto porque me pueda afectar a mí, sino porque afecta a todos los trabajadores", le dijo a BBC Mundo.

Los sindicatos señalan que la reforma flexibiliza el mercado de trabajo de una manera que perjudica a los empleados, ya que reduce las indemnizaciones a las que ahora tienen derecho al momento de ser despedidos y facilita la terminación de la relación laboral en los casos en los que las empresas tengan dificultades financieras.

Rajoy dijo que respetaba el derecho a expresión de los ciudadanos pero insistió en que la reforma era "buena, justa y necesaria" para impulsar la economía y recuperar el empleo en España.

En referencia a la importancia de esta protesta, el analista Joaquín Roy dice que lo laboral "domina todo porque es la fuente de ingresos para mantener el sistema de salud".

"Lo grave, lo urgente, son todos esos puestos de trabajo que se han destruido, que no producen el necesario ingreso para mantener el estado de bienestar del cual la salud es la joya de la corona".

Salud

La salud pública también fue un tema que llevó a los españoles a la calle.

"Muchos granitos de arena forman montañas, y creo que España tiene grandes cordilleras de ciudadanos descontentos y comprometidos con las injusticias que nos ha tocado vivir", le explica a BBC Mundo Jorge Revuelta, quien salió el martes a la marcha de Madrid.

Uno de esos temas que preocupa a los españoles es que los recortes presupuestarios afecten a su sistema sanitario.

De hecho, algunas comunidades autónomas, como Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia o Madrid ya han anunciado medidas en el área.

En respuesta a esos recortes, colegios de médicos de toda España han organizado diferentes actos de protesta y la semana pasada difundieron el manifiesto "Los médicos nos rebelamos ante los recortes" aprobado por la Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC).

Los médicos denuncian que esos recortes son "indiscriminados" y que han hecho incrementar la precariedad laboral y que los profesionales se marchen al extranjero para buscar trabajo. Además, creen que las medidas aumentarán las listas de espera y repercutirán en un peor servicio a los ciudadanos.

"Existe una crisis de confianza en los políticos por la situación generada por los especuladores financieros, que está afectando a las prestaciones públicas, entre ellas, a la sanidad (...) Los médicos miramos desorientados a los poderes públicos viendo como el altruismo que se pide a la profesión contrasta con la indecencia de los agentes económicos y políticos sobre los que no se actúa", sostuvo recientemente el presidente de la OMC, Dr. Juan José Rodríguez Sendín, en una conferencia.

Pese a que el gobierno no ha anunciado por el momento un plan de reforma del sistema de Salud, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, afirmó en esta semana en el Pleno del Senado "el compromiso del Gobierno con un modelo de sanidad público, universal, gratuito y de calidad" para todos los españoles.

"Es obligación de todos los responsables públicos que tenemos competencias en sanidad garantizar la sostenibilidad del sistema para el futuro, protegiéndole de las incertidumbres que generan los avatares económicos", afirmó Mato en la Cámara Baja.

Fuente: MDZ Online

martes, 21 de febrero de 2012

Irán lanza simulacro de defensa antiaérea para proteger sus instalaciones nucleares


Militares de Irán iniciaron “un simulacro a gran escala para fortalecer la defensa antiaérea” de sus instalaciones vitales, ante todo, las nucleares, informó la agencia AFP citando la prensa iraní.

Los mandos de defensa antiaérea precisaron que esas maniobras tácticas se van a desarrollar durante cuatro días en el sur del país con el uso de misiles, radares y aviones.

Irán busca protegerse del posible ataque occidental contra sus objetivos nucleares. EEUU y otros países de Occidente sospechan que los iraníes desarrollan armas nucleares al amparo de un programa civil de energía atómica. Teherán rechaza esas acusaciones diciendo que pretende únicamente satisfacer la creciente demanda interna de energía.

Fuente: RIA Novosti

Armas de contrabando se trasladan en masa de Libia a Egipto según prensa

Armas de contrabando se trasladan en masa de Libia a Egipto según prensa

Contrabandistas trasladan a Egipto grandes cantidades de armas que entraron en Libia  el pasado año, durante la rebelión contra el régimen de Muamar Gadafi, escribe hoy el periódico egipcio Al Ahram.

“El continuo deterioro en materia de seguridad en Egipto se debe, entre otras cosas, a las armas de contrabando provenientes de Libia que circulan incontroladamente”, manifestó el jefe del Departamento General de Investigación Criminal anexo al Ministerio egipcio del Interior, general Ahmed Helmi Azab, en una reunión del comité parlamentario de seguridad nacional y defensa.

El general señaló que Interior aumentó el número de patrullas policiales en zonas urbanas, organiza regularmente dispositivos especiales y redadas en carreteras, sobre todo, cerca de la frontera con Libia.

“Gracias a estas medidas hemos confiscado 6.000 armas y detenido a unos 18.000 criminales prófugos a lo largo del año”, dijo.

Exhortó a cortar cuanto antes el contrabando de armas desde Libia, pues, de lo contrario, será imposible estabilizar la situación.

Un año después de la revuelta popular que acabó con el régimen de Hosni Mubarak, Egipto sigue sin recuperar la calma y sufre una fuerte escalada de criminalidad. En el país se multiplicaron en los últimos meses los secuestros de niños y los asaltos armados a bancos, oficinas postales, empresas de transporte de fondos y comisarías policiales. También se registraron fugas en masa desde varios centros penitenciarios y ataques contra extranjeros con toma de rehenes en populares destinos turísticos. Los cuerpos de seguridad egipcios creen posibles ataques de extremistas religiosos.

Fuente: RIA Novosti

Astilleros Severnaya Verf construirán 13 buques de guerra para Armada rusa

Astilleros Severnaya Verf construirán 13 buques de guerra para Armada rusa

La empresa rusa de construcciones navales Severnaya Verf (Astilleros del Norte) construirá para la Armada 13 buques de guerra, comunicó hoy Andrei Fomichov, director general de la compañía.

“Tenemos contratadas a la fecha seis corbetas – dos del proyecto 20385 y cuatro del proyecto 20380 – más seis fragatas del proyecto 22350 y un buque especial (de reconocimiento) del proyecto 18280”, declaró Fomichov en una entrevista con RIA Novosti.

Recordó que el  pasado 1 de febrero se puso la quilla de la fragata “Almirante Golovko” (proyecto 22350) y de la corbeta “Gremiaschi” (proyecto 20385).

La corbeta insignia, “Stereguschi”, y la primera de serie, “Soobrazitelni”, ya fueron entregadas a la Armada. En el presente año concluirán también las pruebas de la fragata insignia “Almirante Gorshkov”.

Fomichov dijo que Severnaya Verf está modernizando las instalaciones para iniciar la fabricación de buques militares de propulsión nuclear, renglón que Rusia no produce desde la década de 1990.

El jefe de la Armada rusa, almirante Vladímir Visotski, comunicó anteriormente a RIA Novosti que el futuro destructor oceánico tendrá reactor nuclear.

Fuente: RIA Novosti
La decadencia de EE.UU. en perspectiva (II parte)
El camino imperial

Tom Dispatch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


En los años de consciente, auto-infligida decadencia en el país, las “pérdidas” siguieron aumentando en otros sitios. En la última década, por primera vez en 500 años, Suramérica ha emprendido pasos exitosos para liberarse de la dominación occidental, otra pérdida seria. La región ha progresado hacia la integración, y ha comenzado a encarar algunos de los terribles problemas internos de sociedades gobernadas por elites en su mayor parte europeizadas, pequeñas islas de extrema riqueza en un mar de miseria. También se han librado de todas las bases de EE.UU. y de controles del FMI. Una organización recientemente formada, CELAC, incluye a todos los países del hemisferio con la excepción de EE.UU. y Canadá. Si realmente funciona, será otro paso en la decadencia de EE.UU., en este caso en lo que siempre ha considerado como su “patio trasero”. 
 Incluso más seria sería la pérdida de los países de MENA –Medio Oriente/Norte de África– que han sido considerados por los planificadores desde los años cuarenta como “una estupenda fuente de poder estratégico, y una de las mayores preseas materiales en la historia del mundo”. El control de las reservas energéticas de MENA generaría “un sustancial control del mundo”, en las palabras del influyente consejero de Roosevelt, A.A. Berle.

Sin duda, si las proyecciones de un siglo de independencia energética de EE.UU. basada en recursos energéticos norteamericanos resultaran ser realistas, la importancia de controlar MENA disminuiría en algo, aunque probablemente no en mucho: la preocupación principal ha sido siempre el control más que el acceso. Sin embargo, las probables consecuencias para el equilibrio del planeta son tan ominosas que la discusión puede ser en gran parte un ejercicio académico.

La Primavera Árabe, otro evento de importancia histórica, puede presagiar por lo menos una “pérdida” parcial de MENA. EE.UU. y sus aliados han hecho lo posible por impedir ese resultado – hasta ahora con considerable éxito. Su política hacia las revueltas populares se ha ajustado de cerca a las líneas directivas estándar: apoyar a las fuerzas más sensibles a la influencia y el control de EE.UU.

Los dictadores preferidos son apoyados mientras puedan mantener el control (como en los principales Estados petroleros). Cuando ya no es posible, son descartados y se trata de restaurar el antiguo régimen en la mayor medida posible (como en Túnez y en Egipto). El patrón general es familiar: Somoza, Marcos, Duvalier, Mobutu, Suharto, y muchos otros. En un caso, Libia, las tradicionales tres potencias imperiales intervinieron mediante la fuerza a fin de participar en una rebelión para derrocar a un dictador mercurial y poco fiable, abriendo el camino, como se espera, a un control más eficiente de los ricos recursos de Libia (primordialmente el petróleo, pero también el agua, de particular interés para las corporaciones francesas), a una posible base para el Comando África de EE.UU. (limitado hasta ahora a Alemania) y a la inversión de la creciente penetración china. En lo que respecta a la política, ha habido pocas sorpresas.

Crucialmente, es importante reducir la amenaza de una democracia que funcione, en la cual la opinión popular pueda influencia significativamente la política. Esto, de nuevo, es rutina, y es bastante comprensible. Una mirada a los estudios de opinión pública realizados por agencias de sondeo en los países de MENA explica fácilmente el temor occidental a una auténtica democracia, en la cual la opinión pública influencie significativamente la política.

Israel y el Partido Republicano

Consideraciones semejantes se trasfieren directamente a la segunda preocupación importante planteada en la edición de Foreign Affairs citada en la primera parte de este artículo: el conflicto Israel-Palestina. Será difícil mostrar con más claridad el temor a la democracia que en este caso. En enero de 2006, hubo una elección en Palestina, calificada de libre e imparcial por monitores internacionales. La reacción instantánea de EE.UU. (y claro está de Israel), y Europa lo siguió cortésmente, fue imponer duras sanciones a los palestinos por haber votado de manera equivocada.

No es ninguna innovación. Está perfectamente de acuerdo con el principio general y nada sorprendente reconocido por los expertos dominantes: EE.UU. apoya la democracia si, y solo si, el resultado está de acuerdo con sus objetivos estratégicos y económicos, la conclusión lastimera del neo-reaganista Thomas Carothers, el más cuidadoso y respetado analista experto de las iniciativas de “promoción de la democracia”. 

De un modo más general, durante 35 años EE.UU. ha encabezado el campo negacionista sobre Israel-Palestina, bloqueando un consenso internacional que pide una solución política en términos demasiado conocidos como para que requieran repetición. El mantra occidental es que Israel busca negociaciones sin condiciones previas, a lo que se niegan los palestinos. Lo contrario es más exacto. EE.UU. e Israel exigen precondiciones estrictas que, además, han sido elaboradas para asegurar que las negociaciones conduzcan a una capitulación palestina sobre temas cruciales, o a ninguna parte.

La primera condición previa es que las negociaciones deben ser supervisadas por Washington, lo que tiene tanto sentido como exigir que Irán supervise la negociación de conflictos entre suníes y chiíes en Iraq. Las negociaciones serias tendrían que tener lugar bajo los auspicios de alguna parte neutral, preferiblemente una que goce de un cierto respeto internacional, tal vez Brasil. Las negociaciones tratarían de resolver los conflictos entre los dos antagonistas: EE.UU./Israel por una parte, y la mayor parte del mundo por la otra.

La segunda condición previa es que Israel debe tener libertad para expandir sus asentamientos ilegales en Cisjordania. Teóricamente, EE.UU. se opone a esas acciones, pero con un ligerísimo tirón de orejas, mientras sigue suministrando apoyo económico, diplomático y militar. Cuando EE.UU. tiene algunas objeciones limitadas, impide con gran facilidad las acciones, como en el caso del proyecto E-1 para vincular Gran Jerusalén con la ciudad de Ma’aleh Adumim, dividiendo prácticamente en dos Cisjordania, una altísima prioridad para los planificadores israelíes (de todo el espectro), pero provocando algunas objeciones en Washington, por lo que Israel ha tenido que recurrir a medidas tortuosas para mermar el proyecto.

El fingimiento de oposición llegó al nivel de farsa en febrero pasado cuando Obama vetó una resolución del Consejo de Seguridad que pedía la implementación de política oficial de EE.UU. (agregando también la observación no polémica de que los propios asentamientos son ilegales, a diferencia de su expansión). Desde entonces se ha hablado poco de la terminación de la expansión de asentamientos, que continúa, con una provocación premeditada.

Por lo tanto, mientras representantes israelíes y palestinos se preparaban para reunirse en Jordania en enero de 2011, Israel anunció nuevas construcciones en Pisgat Ze’ev y Har Homa, áreas de Cisjordania que considera que se encuentran dentro del área considerablemente expandida de Jerusalén, anexada, cubierta de asentamientos y construida como capital de Israel, todo en violación de órdenes directas del Consejo de Seguridad. Otras acciones incluyen el mayor plan de separar los enclaves que le puedan quedar a la administración palestina del centro cultural, comercial y político de la vida palestina en la antigua Jerusalén.

Es comprensible que los derechos palestinos deban ser marginados en la política y el discurso estadounidense. Los palestinos carecen de riqueza y de poder. No ofrecen prácticamente nada a los intereses políticos de EE.UU.; de hecho, tienen valor negativo, son una molestia que moviliza a “la calle árabe”.

Israel, al contrario, es un valioso aliado. Es una sociedad rica, con una industria de alta tecnología sofisticada, en gran parte militarizada. Durante décadas, ha sido un altamente apreciado aliado militar y estratégico, en particular desde 1967, cuando hizo un gran servicio a EE.UU. y a su aliado saudí al destruir el “virus” nasserista, estableciendo la “relación especial” con Washington en la forma que ha persistido desde entonces. También es un centro creciente para inversiones de alta tecnología de EE.UU. De hecho, las industrias de alta tecnología, y particularmente militares, en los dos países están estrechamente vinculadas.

Aparte de semejantes consideraciones elementales de política de gran potencia, hay factores culturales que no deben ser ignorados. El sionismo cristiano en Gran Bretaña y en EE.UU. precedió de largo al sionismo judío, y ha sido un significativo fenómeno elitista con claras implicaciones políticas (incluida la Declaración Balfour, que se basó en él). Cuando el general Allenby conquistó Jerusalén durante la Primera Guerra Mundial, fue aclamado en la prensa estadounidense como Ricardo Corazón de León, quien había finalmente vencido en las Cruzadas y expulsado a los paganos de Tierra Santa.

El siguiente paso fue que el Pueblo Elegido volviera a la tierra que le fuera prometida por el Señor. Articulando un punto de vista común de la elite, el secretario del Interior del presidente Franklin Roosevelt, Harold Ickes, describió la colonización judía de Palestina como un logro “sin igual en la historia de la raza humana”. Semejantes doctrinas encuentran fácilmente su lugar dentro de las doctrinas providencialistas que habían sido un fuerte elemento en la cultura popular y de la elite desde los orígenes del país: la creencia en que Dios tiene un plan para el mundo y que EE.UU. lo está realizando bajo guía divina, como es articulado por una larga lista de personajes destacados.

Por otra parte, el cristianismo evangélico es una importante fuerza popular en EE.UU. Más hacia los extremos, el cristianismo evangélico del Fin de los Tiempos también tiene un enorme alcance popular, vigorizado por el establecimiento de Israel en 1948, revitalizado aún más por la conquista del resto de Palestina en 1967 – todas señales de que se acercan el Fin de los Tiempos y la Segunda Venida.

Estas fuerzas se han vuelto particularmente significativas desde los años de Reagan, ya que los republicanos han abandonado la pretensión de ser un partido político en el sentido tradicional, mientras se dedican en virtual formación uniforme a servir a un ínfimo porcentaje de súper ricos y al sector corporativo. Sin embargo, el pequeño electorado que es servido primordialmente por el partido reconstruido no puede proveer votos, de modo que se han vuelto a otra parte.

La única alternativa es movilizar tendencias que siempre han estado presentes, aunque raramente como una fuerza política organizada: primordialmente nativistas que tiemblan de miedo y odio, y elementos religiosos que son extremistas según estándares internacionales, pero no en EE.UU. Un resultado es la reverencia por supuestas profecías bíblicas, de ahí no solo el apoyo a Israel y sus conquistas y expansión, sino un amor apasionado por Israel, otra parte fundamental del catequismo que debe ser entonado por candidatos republicanos – y demócratas, de nuevo, no demasiado lejos.

Dejando de lado estos factores, no hay que olvidar que la “Anglosfera” – Gran Bretaña y sus retoños – consiste de sociedades de colonos, que surgieron de las cenizas de poblaciones indígenas, reprimidas o virtualmente exterminadas. Las prácticas del pasado deben haber sido básicamente, en el caso de EE.UU., incluso ordenadas por la Divina Providencia. Por lo tanto a menudo existe una simpatía intuitiva por los hijos de Israel cuando siguen un camino semejante. Pero primordialmente prevalecen los intereses geoestratégicos y económicos, y la política no está grabada en piedra.

La “amenaza” iraní y el tema nuclear

Finalmente consideremos el tercero de los principales temas encarados en los periódicos del establishment citados anteriormente, la “amenaza de Irán”. Entre las elites y la clase política es considerada generalmente como la amenaza primordial para el orden mundial – aunque no entre las poblaciones. En Europa, los sondeos muestran que se considera a Israel como la principal amenaza para la paz. En los países del MENA, este estatus es compartido con EE.UU., hasta el punto que en Egipto, en vísperas del levantamiento de la Plaza Tahrir, un 80% pensaba que la región sería más segura si Irán tuviera armas nucleares. Los mismos sondeos establecieron que solo un 10% considera que Irán constituye una amenaza – a diferencia de los dictadores gobernantes, quienes tienen sus propias preocupaciones.

En EE.UU., antes de las masivas campañas propagandísticas de los últimos años, una mayoría de la población estaba de acuerdo con la mayor parte del mundo en que, como firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear, Irán tiene derecho a enriquecer uranio. E incluso ahora, una gran mayoría está a favor de medios pacíficos para tratar con Irán. Incluso existe una fuerte oposición a una participación militar si Irán e Israel estuvieran en guerra. Solo un cuarto considera que Irán sea de alguna manera una preocupación importante para EE.UU. Pero no es poco usual que haya una brecha, a menudo un abismo, que divide a la opinión pública y la política.

¿Por qué, exactamente, se considera a Irán como una amenaza tan colosal? La pregunta es poco discutida, pero no es difícil encontrar una respuesta seria – aunque no, como de costumbre, en los pronunciamientos febriles. La respuesta mejor documentada es provista por el Pentágono y los servicios de inteligencia en sus informes regulares al Congreso sobre la seguridad global. Informan que Irán no plantea una amenaza militar. Sus gastos militares son muy bajos incluso según los estándares de la región, minúsculos, claro está, en comparación con EE.UU.

Irán tiene poca capacidad para desplegar fuerza. Sus doctrinas estratégicas son defensivas, diseñadas para disuadir una invasión durante suficiente tiempo para que la diplomacia solucione los problemas. Si Irán desarrollara una capacidad de armas nucleares, informan, formaría parte de su estrategia de disuasión. Ningún analista serio cree que los clérigos gobernantes estén ansiosos de ver que su país y sus posesiones sean vaporizados, la consecuencia inmediata de que llegaran incluso cerca de iniciar una guerra nuclear. Y es apenas necesario mencionar las razones por las cuales cualquier dirigencia iraní estaría preocupada por la disuasión, bajo las circunstancias existentes. 

No cabe duda de que el régimen es una seria amenaza para gran parte de su propia población – y desgraciadamente, no se puede decir que sea un caso único desde ese punto de vista. Pero la amenaza primordial para EE.UU. e Israel es que Irán pueda estorbar su libre ejercicio de violencia. Otra amenaza es que los iraníes buscan evidentemente extender su influencia a los vecinos Iraq y Afganistán, y también más lejos. Esos actos “ilegítimos” son llamados “desestabilizadores” (o algo peor). Al contrario, la imposición por la fuerza de la influencia sobre la mitad del mundo contribuye a la “estabilidad” y al orden, de acuerdo con la doctrina tradicional de quién es el dueño del mundo.

Tiene mucho sentido el intento de impedir que Irán se sume a los Estados con armas nucleares, incluidos los tres que se han negado a firmar el Tratado de No Proliferación –Israel, India y Pakistán– todos los cuales han recibido ayuda de EE.UU. para el desarrollo de armas nucleares y siguen recibiendo esa ayuda. No es imposible acercarse a ese objetivo por medios diplomáticos pacíficos. Una actitud, que goza de abrumador apoyo internacional, es emprender pasos significativos hacia el establecimiento de una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente, incluidos Irán e Israel (aplicado también a fuerzas de EE.UU. desplegadas en el área); mejor todavía si se extiende al Sur de Asia.

El apoyo para tales esfuerzos es tan fuerte que el gobierno de Obama se ha visto obligado a aceptar formalmente, pero con reservas, que: crucialmente, el programa nuclear de Israel no debe ser colocado bajo los auspicios del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y que no se debe pedir a ningún Estado (lo que quiere decir EE.UU.) que divulgue información sobre “instalaciones y actividades nucleares de Israel, incluida información relacionada con anteriores transferencias nucleares a Israel”. Obama también acepta la posición de Israel de que toda propuesta semejante debe estar condicionada a un acuerdo de paz exhaustivo, que EE.UU. e Israel pueden seguir retardando indefinidamente.

Este estudio no se aproxima en nada a ser algo exhaustivo, sobra decir. Entre tópicos importantes que no son considerados es el cambio en la política militar de EE.UU. hacia la región Asia-Pacífico, con las nuevas adiciones al inmenso sistema de bases militares que tiene lugar ahora mismo, en la Isla Jeju frente de Corea del Sur y en el Noroeste de Australia, todos elementos de la política de “contención de China”. Estrechamente relacionado está el tema de las bases de EE.UU. en Okinawa, a las que se ha opuesto acremente la población durante muchos años, y una continua crisis en las relaciones EE.UU.-Tokio-Okinawa.

Revelando lo poco que han cambiado las presunciones fundamentales, analistas estratégicos estadounidenses describen el resultado de los programas militares de China como un “clásico ‘dilema de seguridad’ por lo cual programas militares y estrategias nacionales consideradas defensivas por sus planificadores son vistos como amenazadores por el otro lado”, como escribe Paul Godwin del Foreign Policy Research Institute. El dilema de la seguridad aparece respecto al control de los mares frente a las costas de China. EE.UU. considera su política de control de esas aguas como “defensiva”, mientras China la ve como amenazante. Ni siquiera es imaginable un debate parecido respecto a las aguas costeras de EE.UU. Este “clásico dilema de seguridad” tiene sentido, de nuevo, sobre la base de la presunción de que EE.UU. tiene derecho a controlar la mayor parte del mundo, y que la seguridad de EE.UU. requiere algo que se acerca al control absoluto del globo.

Mientras los principios de la dominación imperial han experimentado poco cambio, la capacidad de implementarlos ha disminuido considerablemente a medida que el poder se ha distribuido más ampliamente en un mundo que se diversifica. Las consecuencias son muchas. Es, sin embargo, muy importante recordar que –por desgracia– ninguna disipa las dos oscuras nubes que se ciernen sobre toda consideración de orden global: la guerra nuclear y la catástrofe medioambiental, que amenazan ambas la decente supervivencia de la especie.

Al contrario, ambas amenazas con siniestras, y aumentan.
………….
Noam Chomsky es profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT. Es autor de numerosas obras políticas que son éxitos de ventas. Sus últimos libros son Making the Future: Occupations, Intervention, Empire, and Resistance, The Essential Chomsky (editado por Anthony Arnove), una colección de sus escritos de los años cincuenta hasta la actualidad, Gaza in Crisis, con Ilan Pappé, y Hopes and Prospects.


http://www.tomdispatch.com/post/175503/tomgram%3A_noam_chomsky%2C_imperial_hegemony_and_its_discontents/#more

Fuente: Rebelion.org

La NASA tomó una imagen que muestra que la corteza lunar se está estirando

Los científicos creen que esta actividad refleja un "estado general de contracción debido a la refrigeración de un interior todavía caliente".


Nuevas imágenes del Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA muestran que la corteza de la Luna se está estirando, formando valles en algunas áreas pequeñas en la superficie lunar.

Los científicos creen que esta actividad geológica se produjo hace menos de 50 millones de años, lo que se considera un hecho reciente si se compara con la edad de la luna, que es de más de 4.500 millones de años.

Un equipo de investigadores que analiza las imágenes de alta resolución obtenidas por la cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) muestran pequeñas zanjas estrechas que suelen ser mucho más largas que anchas. Esto indica que la corteza lunar se separa en estos lugares. Estos valles lineales se forman cuando se extiende la corteza de la Luna hasta el punto que se provocan fallas.

"Creemos que la Luna está en un estado general de contracción debido a la refrigeración de un interior todavía caliente", dijo Thomas Watters, del Centro de Estudios Terrestres y Planetarios en el Nacional Smithsoniano del Aire y el Museo del Espacio en Washington, y autor principal de un artículo sobre esta investigación que aparece en la edición de marzo de la revista Nature Geoscience.

"Las zanjas nos dicen que las fuerzas que actúan para reducir el tamaño de la Luna fueron superadas en algunos lugares por las fuerzas que actúan para separarla. Esto significa que las fuerzas de contracción lunar no pueden ser poderosas ya que estas zanjas nunca podrían haberse formado".

Esta contracción débil sugiere que la Luna, a diferencia de los planetas terrestres, no se fundió por completo en las primeras etapas de su evolución. Por el contrario, las observaciones apoyan un punto de vista alternativo de que sólo el exterior de la luna inicialmente se fundió formando un mar de roca fundida.

En agosto de 2010, el equipo utilizó imágenes de la LROC para identificar los signos físicos de la contracción en la superficie lunar en forma de acantilados conocidos como escarpes lobulados.

Los escarpes son una evidencia de la luna se redujo a nivel global en el pasado geológico reciente y que aún podría estar disminuyendo en la actualidad.

El equipo vio estos escarpes ampliamente distribuidos a través de la luna, y concluyó que van disminuyendo a medida que el interior se enfría lentamente.
 
Basándose en el tamaño de las escarpes, se estima que la distancia entre el centro de la luna y su superficie se redujo en aproximadamente 90 metros. Las zanjas han sido un descubrimiento inesperado y las imágenes proporcionan evidencias contradictorias respecto a que algunas regiones de la corteza lunar también se están separando.
 
Fuente: diariouno.com.ar
Vuelve a la vida una planta de hace 32.000 años
Investigadores de la Academia de Ciencias de Rusia han logrado cultivar especímenes de flores blancas a partir de semillas y frutas conservadas en el hielo de Siberia.
 



"Es más fácil devolver la vida a una planta prehistórica que a un dinosaurio", sostiene el periodista Josep Corbella, en La Vanguardia de España.

Y agrega: "Con los dinosaurios, no queda suficiente ADN suyo en la Tierra para hacer realidad la ficción de Parque Jurásico".


Todo, para contar que con las plantas, investigadores de la Academia de Ciencias de Rusia han logrado cultivar especímenes de flores blancas a partir de semillas y frutas conservadas durante decenas de miles de años en el hielo de Siberia. 
 El artículo del diario español indica que los restos de la planta se han descubierto en madrigueras de ardillas del pleistoceno que estaban enterradas en permafrost (suelo helado) a 38 metros de profundidad. La temperatura en las madrigueras era ahora de 7 grados bajo cero y, según las mediciones realizadas con carbono 14, las semillas y las frutas han permanecido congeladas allí durante unos 32.000 años.

Los investigadores han descongelado los tejidos de la planta, los han cultivado in vitro y han logrado hacer crecer nuevas plantas que producen flores, frutas y semillas. A partir de estas semillas, se han podido cultivar nuevas generaciones de plantas.

Según los resultados de la investigación que se presentarán en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la planta pertenece a la especie Silene stenophylla. Sin embargo, las plantas cultivadas a partir de los tejidos conservados en el hielo presentan algunas diferencias respecto a las plantas actuales de la misma especie, que los investigadores atribuyen a la adaptación de la planta al frío de Siberia.

Estos resultados, escriben los investigadores en Proceedings, indican que el permafrost alberga restos “de vida pasada que ha desaparecido desde hace tiempo de la superficie terrestre”. Dado que se han encontrado madrigueras de ardillas con semillas congeladas no solo en el este de Siberia sino también en Alaska y en Yukón, “toda la región de Beringia tiene un gran potencial como depósito de vida antigua preservada en permafrost”.

Fuente: MDZ Online

lunes, 20 de febrero de 2012

Malvinas
Disputa en las relaciones centro-periferia



La cuestión de fondo en el conflicto de las Malvinas entre Gran Bretaña y Argentina es la relación entre soberanía y recursos naturales. La soberanía y el derecho a la autodeterminación han sido uno de los ejes principales de las relaciones interamericanas, planteado ya desde la Conferencia Panamericana en 1889; sostenido por las doctrinas Calvo y Drago; discutido en las reuniones de la Unión Panamericana en las décadas de 1920 y 1930, y (supuestamente) consagrado en la Carta de la OEA. Recientemente, organismos de integración latinoamericanos han enarbolado la bandera de la autodeterminación de los pueblos de América Latina, en un contexto donde la posición geoestratégica de la región adquiere cada vez mayor relevancia en virtud de las reservas de combustibles, minerales, agua y biodiversidad (recursos esenciales para mantener los niveles de producción y consumo en los países centrales). 
 
La disputa entre Argentina y el Reino Unido por esos territorios lleva 179 años (al menos desde 1833), con una guerra de por medio (1982), de las más asimétricas que se hayan dado en el continente. Sin embargo, no es casualidad que se renueven –justo ahora– las tensiones entre Argentina y Gran Bretaña por las Malvinas en tanto que ciertamente hay fuertes intereses en la explotación de los recursos presentes en la zona de las islas.

La posición de Gran Bretaña es de clara negación a la resolución de controversias por medios pacíficos, como lo recomiendan la ONU y la OEA. Este punto es clave pues como sostiene uno de los ex cancilleres de Brasil, Samuel Guimaraes (2004), en su obra Cinco siglos de periferia, los países centrales son los que elaboraron estas reglas y por eso pueden darse el lujo de no cumplirlas. De hecho, uno de los últimos acuerdos entre Gran Bretaña y Argentina fue el celebrado en 1999 (entre los cancilleres Di Tella y Rifkind), en el que se requiere que todo buque que transite entre el territorio continental argentino y las islas o atraviese aguas jurisdiccionales cuente con autorización previa; también incluye medidas que permiten la sanción de aquellas empresas que exploren o exploten recursos de hidrocarburos sin permisos argentinos (Página 12, 12/I/2011). Acudiendo a la acusación de que Argentina está teniendo una actitud colonialista, según declaraciones del primer ministro inglés David Cameron, Gran Bretaña se permite (sin sanción alguna) evadir las normas del derecho internacional, culpando a Argentina de perpetrar un bloqueo económico a la isla y de actuar con una actitud colonialista (ciertamente irrisorio si revisamos la historia de la expansión británica a escala mundial).

Más allá de la intransigencia de Gran Bretaña para negociar con Argentina por vías pacíficas, el punto nodal está en la relación entre recursos naturales-soberanía. Las denuncias de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se han centrado en la militarización británica de la zona del Atlántico sur. ¿Por qué la militarización? ¿Para resguardar qué cosa? La respuesta queda clara incluso en aquellos medios de comunicación que culpan a Argentina de bloqueo económico, como CNN, que informa: “La Armada Real británica decidió enviar el buque de guerra HMS Dauntless destructor hacia el Atlántico sur, medida que el Ministerio de Defensa británico consideró un despliegue de rutina, según informaron los medios británicos. Un submarino nuclear también se ha dirigido a las islas Malvinas, de acuerdo con las mismas fuentes. ¿Por qué además de apoyar a los habitantes de las Malvinas los británicos quieren aferrarse a las islas? La respuesta puede estar en las zonas de pesca alrededor de las islas que representan un negocio lucrativo, donde se desarrolla una industria de petróleo cada vez mayor” (CNN México, 7 febrero 2012).

Es sugerente que en esa misma nota se retome la declaración de un experto en política latinoamericana de una universidad de Texas que asegura que el gobierno argentino eleva el tema de Malvinas como una estrategia para distraer la atención de los problemas internos (Ibid). Más allá de estas opiniones de expertos extranjeros, lo cierto es que la disputa por las Malvinas es histórica y ha tomado un cariz latinoamericano pues es uno de los conflictos para el que diversos organismos, como la Unasur, el Mercosur, la ALADI, la Cumbre Iberoamericana, etcétera, vienen solicitando hace tiempo una resolución pacífica y el respeto por la soberanía (que, queremos pensar, exceden a las supuestas estrategias de disuasión planteadas desde la Casa Rosada).

Por último, vale señalar que al menos desde 2010, Gran Bretaña está realizando exploraciones y perforaciones en el Atlántico sur y en el archipiélago austral. Las empresas involucradas incluyen capitales europeos (por ejemplo Rockhopper), pero también estadunidenses, como la empresa Anadarko Petroleum (Cadena 3, 24 enero 2012). El conflicto por las Malvinas da cuenta pues de la importancia geopolítica y geoeconómica de América Latina en el contexto de la disputa creciente (y cada vez más violenta) por el acceso a recursos naturales estratégicos por los países centrales. También permite analizar el papel protagónico que pueden tener los organismos de integración económica y política a escala regional.

Silvana M. Romanol es Doctora en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Córdoba; licenciada en Historia y en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Becaria posdoctoral de la Coordinación de Humanidades-Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, Universidad Nacional Autónoma de México.


Fuente: Rebelion.org
La decadencia de EE.UU. en perspectiva (Parte I)
“Perdiendo” el mundo

Tom Dispatch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Introducción del editor de Tom Dispatch
    En mayo de 2007, tropecé con bocetos en el sitio en la web de una firma arquitectónica de Kansas contratada para construir una monstruosa embajada combinada con ciudadela para el centro de comando de Gran Medio Oriente en 42 hectáreas en el centro de la capital iraquí, Bagdad. Presentaban las impresiones de un artista de cómo se vería el lugar – un gigantesco complejo autosuficiente prosaico (pensad en centros comerciales o proyectos habitacionales) y opulento (una gigantesca piscina, canchas de tenis, un centro recreativo).
    Impresionado por el hecho de que el gobierno de EE.UU. se propusiera construir la mayor embajada de todos los tiempos en el corazón petrolero del planeta, escribí un artículo: “El buque nodriza aterriza en Iraq” sobre esos planes y presenté un pequeño tour del proyecto mediante esos burdos dibujos. Desde TomDispatch comenzó a circular por Internet y pronto un Departamento de Estado aterrorizado declaró una “ruptura de la seguridad” y obligó a la firma a retirar los bocetos de su sitio en la web.
    Ahora, más de cinco años después, tenemos las primeras fotos públicas de la embajada –una piscina, un campo de baloncesto, canchas de tenis, y una cafetería maravillosa– precisamente cuando llegó la noticia de que el vasto despilfarro, construido con 750 millones de dólares del contribuyente, con un presupuesto de 6.000 millones del Departamento de Estado para este año, y su propia fuerza aérea mercenaria, está a punto de sufrir una reducción de su personal de 16.000. En un artículo del Washington Post sobre el tema, citan al senador Patrick Leahy diciendo: “He estado en embajadas en todo el mundo, y uno llega a ese sitio y se siente como ‘¡Híjole! ¡Wuau!’ De repente se está frente a algo tan completamente fuera de escala con todo lo que conoce, que uno se tiene que preguntar ¿qué estaban pensando cuando lo construyeron?”
    La respuesta es: en 2004, cuando comenzó la planificación para este elefante blanco entre las embajadas, el gobierno de Bush todavía soñaba con una Pax Americana impuesta por Washington en el Gran Medio Oriente y lo veía como su puesto de comando occidental. Ahora, claro está, las vastas mega-bases estadounidenses en Iraq con sus múltiples rutas de autobuses, gigantescos supermercados, Pizza Huts, Cinnabons y Burger Kings, donde iban a poner en guarnición durante décadas a soldados estadounidenses siguiendo el “modelo coreano”, son otros tantos pueblos fantasma, decadentes zigurats estadounidenses en Mesopotamia. Del mismo modo, esas fotos de la embajada parecen instantáneas de Pompeya justo cuando la ceniza comenzaba a caer. Mientras tanto, en Afganistán, las noticias son similarmente deprimentes, y reducciones y retiradas se encuentran repentinamente a la orden del día. Algo está cambiando. Es un sentimiento tectónico. Ciertamente estamos recibiendo otro conjunto de señales de que los planes imperiales estadounidenses en Eurasia continental se han derrumbado y quemado y que EE.UU. se reagrupa ahora y se dirige “mar adentro”.
    Qué momento entonces para que Noam Chomsky intervenga sobre el tema de la decadencia de EE.UU. Tom
“Perdiendo” el mundo

La decadencia de EE.UU. en perspectiva, Parte I
Noam Chomsky

Los aniversarios significativos son conmemorados solemnemente – el ataque de Japón contra la base naval de EE.UU. en Pearl Harbor, por ejemplos. Otros son ignorados, y frecuentemente nos enseñan lecciones valiosas sobre lo que probablemente nos espera. Ahora mismo, de hecho.

Por el momento, no estamos conmemorando el 50 aniversario de la decisión del presidente John F. Kennedy de lanzar el acto de agresión más destructivo y asesino del período posterior a la Segunda Guerra Mundial: la invasión de Vietnam del Sur, y después de toda Indochina, dejando a millones de muertos y a cuatro países devastados, con víctimas que siguen aumentando por los efectos a largo plazo de la saturación de Vietnam del Sur con algunos de los carcinógenos más letales conocidos, realizada para destruir la cobertura en el terreno y los cultivos alimentarios. 

El objetivo primordial era Vietnam del Sur. Posteriormente la agresión se extendió hacia el Norte, luego a la remota sociedad campesina del norte de Laos, y finalmente a Camboya rural, que fue bombardeada al sorprendente nivel de todas las operaciones aéreas aliadas en la región del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, incluidas las dos bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Al hacerlo, se cumplieron las órdenes de Henry Kissinger –“todo lo que vuela sobre todo lo que se mueve”– un llamado al genocidio que es raro en los antecedentes históricos. Poco de esto es recordado. La mayor parte es apenas conocida más allá de círculos limitados de activistas.

Cuando la invasión fue lanzada hace 50 años, la preocupación fue tan ligera que hubo pocos esfuerzos por justificarla, apenas más que el apasionado argumento del presidente de que “en todo el mundo se nos opone una conspiración monolítica e implacable que se basa primordialmente en medios clandestinos para expandir su esfera de influencia” y si la conspiración logra sus objetivos en Laos y Vietnam: “las puertas se abrirán ampliamente”.

En otro sitio, advirtió además que “los complacientes, los autoindulgentes, las sociedades blandas están a punto de ser barridos con los despojos de la historia [y] solo los fuertes… pueden llegar a sobrevivir”, reflexionando en este caso sobre el fracaso de la agresión y del terror estadounidense para aplastar la independencia de Cuba.

Para cuando la protesta comenzó a aumentar media docena de años después, el respetado especialista en Vietnam e historiador militar Bernard Fall, ningún pacifista, predijo que “Vietnam como entidad cultural e histórica… está amenazado por la extinción… [mientras]… el campo muere literalmente bajo los golpes de la mayor maquinaria militar jamás desencadenada sobre un área de este tamaño”. De nuevo se refería a Vietnam del Sur. 

Cuando la guerra terminó después de ocho horrendos años, la opinión dominante estaba dividida entre los que describían la guerra como una “noble causa” que podría haber sido ganada con más dedicación, y en el extremo opuesto, los críticos, para quienes fue un “error” demasiado costoso. En 1977, el presidente Carter, provocó poca atención cuando explicó que “no tenemos ninguna deuda” con Vietnam porque “la destrucción fue mutua”.

Todo esto contiene importantes lecciones para nuestros días, incluso fuera de otro recuerdo de que solo los débiles y derrotados tienen que rendir cuentas por sus crímenes. Una lección es comprender lo que está sucediendo cuando solo prestamos atención a los eventos críticos del mundo real, a menudo desdeñados en la historia, sino también a lo que creen los dirigentes y la opinión de la elite, por teñidos de fantasía que estén. Otra lección es que junto a la fantasía elucubrada para aterrorizar y movilizar al público (y que tal vez sea creída por algunos que son atrapados por su propia retórica), también existe una planificación geoestratégica basa en principios que son racionales y estables durante largos períodos porque están arraigados en instituciones estables y sus preocupaciones. Eso también vale en el caso de Vietnam. Volveré al tema, solo subrayo aquí que los factores persistentes en la acción estatal son generalmente bien ocultados.

La guerra de Iraq es un caso instructivo. Fue mercadeada a un público aterrado sobre las bases usuales de la autodefensa contra una terrible amenaza a la supervivencia: la “única pregunta” declararon George W. Bush y Tony Blair era si Sadam Hussein terminaría sus programas de desarrollo de armas de destrucción masiva. Cuando la única pregunta recibió la respuesta equivocada, la retórica del gobierno giró desenvueltamente hacia nuestro “anhelo de democracia”, y la opinión educada, como se debe, siguió el camino indicado; todo rutina.

Más adelante, a medida que resultaba más difícil ocultar la escala de la derrota de EE.UU. en Iraq, el gobierno admitió silenciosamente lo que siempre estuvo claro. En 2007-2008, el gobierno anunció oficialmente que un acuerdo final debía otorgar a EE.UU. bases militares y el derecho a operaciones de combate, y preferir a inversionistas estadounidenses en el rico sistema energético – demandas que fueron renuentemente abandonadas más tarde ante la resistencia iraquí. Y todo fue ocultado a la población en general.

Midiendo la decadencia de EE.UU.

Con semejantes lecciones en mente, vale la pena considerar lo que es destacado actualmente en los grandes periódicos de política y opinión. Limitémonos a la más prestigiosa de las revistas del establishment, Foreign Affairs. El titular que vociferaba en la portada de la edición de diciembre de 2011, dice en negrita: “¿Se acabó EE.UU.?”

El artículo titular llama a “recortes económicos” en las “misiones humanitarias” en el extranjero que consumen la riqueza del país, a fin de detener la decadencia de EE.UU. que es un tema importante en el discurso de los asuntos internacionales, acompañado usualmente por el corolario de que el poder se orienta hacia el Este, hacia China y (tal vez) India.

Los principales artículos tienen que ver con Israel-Palestina. El primero, de dos altos funcionarios israelíes, lleva el título de “El problema es el rechazo palestino”: el conflicto no puede ser resuelto porque los palestinos se niegan a reconocer Israel como Estado judío – ajustándose así a la práctica diplomática estándar: los Estados son reconocidos, pero no sectores privilegiados en su interior. La demanda es apenas más que un nuevo artilugio para desalentar de la amenaza de un arreglo político que debilitaría los objetivos expansionistas de Israel.

La posición opuesta, defendida por un profesor estadounidense, tiene el título: “El problema es la ocupación”. El subtítulo dice “Cómo la ocupación destruye la nación”. ¿Qué nación? Israel, por supuesto. El par de artículos aparece bajo el titular “Israel sitiado”.

La edición de enero de 2012 presenta un llamado más para bombardear Irán ahora, antes que sea demasiado tarde. Advirtiendo contra “los peligros de la disuasión”, el autor sugiere que “los escépticos de la acción militar no aprecian el verdadero peligro que un Irán con armas nucleares plantearía a los intereses de EE.UU. en Medio Oriente y más allá. Y sus sombríos pronósticos asumen que la cura sería peor que la enfermedad –es decir, que las consecuencias de un ataque de EE.UU. contra Irán serían tan malas o peores que las de que Irán logre sus ambiciones nucleares. Pero es una suposición defectuosa. La verdad es que un ataque militar con el propósito de destruir el programa nuclear de Irán, si es dirigido cuidadosamente, podría ahorrar a la región y al mundo una amenaza muy real y mejorar dramáticamente la seguridad nacional a largo plazo de EE.UU.”

Otros argumentan que los costes serían demasiado elevados, y en los extremos algunos incluso señalan que un ataque violaría el derecho internacional – como lo hace la posición de los moderados, quienes regularmente planean amenazas de violencia, en violación de la Carta de la ONU.

Veamos una por una esas principales preocupaciones.

La demografía es solo uno de los numerosos problemas serios del futuro. Para India, los problemas son mucho más severos.

No todas las voces prominentes prevén una decadencia de EE.UU. Entre los medios internacionales, no hay ninguno más serio y responsable que el London Financial Times. Recientemente dedicó toda una página a la expectativa optimista de que nueva tecnología para la extracción de combustibles fósiles norteamericanos podría permitir que EE.UU. llegue a ser independiente energéticamente, y por ello retenga su hegemonía global durante un siglo. No hay ninguna mención del tipo de mundo que EE.UU. dominaría en ese caso, pero no por falta de evidencia.

Aproximadamente al mismo tiempo, la Agencia Internacional de Energía (IEA) informó que, con el rápido aumento de las emisiones de carbono por el uso de combustible fósil, se llegará al límite de seguridad en 2017 si el mundo continúa por su camino actual. “La puerta se está cerrando” dijo el economista jefe de la IEA, y muy pronto “se cerrará para siempre”.

Poco antes el Departamento de Energía de EE.UU. informó sobre las cifras más recientes de emisiones de dióxido de carbono, que “aumentaron por la cantidad más alta registrada” a un nivel mayor que el peor de los casos previstos por el Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC). No fue ninguna sorpresa para muchos científicos, incluido el programa del MIT sobre cambio climático, que ha advertido durante años que las predicciones del IPCC son demasiado conservadoras.

Semejantes críticos de las predicciones del IPCC no reciben prácticamente ninguna atención pública, a diferencia del margen de negacionistas que son apoyados por el sector corporativo, junto con inmensas campañas de propaganda que han apartado a los estadounidenses del espectro internacional en su negación de las amenazas. El apoyo empresarial también se traduce directamente en poder político. El negacionismo forma parte del catequismo que debe ser entonado por los candidatos republicanos en la grotesca campaña electoral que está en curso, y en el Congreso son suficientemente poderosos como para abortar hasta esfuerzos para estudiar los efectos del calentamiento global, para no hablar de hacer algo serio al respecto.

En breve, la decadencia de EE.UU. puede posiblemente ser detenida si abandonamos la esperanza de supervivencia decente, perspectivas que son demasiado reales en vista del equilibrio de fuerzas en el mundo.

“Perdiendo” China y Vietnam

Dejando de lado pensamientos tan desagradables, una mirada de cerca a la decadencia de EE.UU. muestra que China juega ciertamente un importante papel, como lo ha hecho durante 60 años. La decadencia que ahora provoca una preocupación semejante no es un fenómeno reciente. Se remonta a fines de la Segunda Guerra Mundial, cuando EE.UU. tenía la mitad de la riqueza del mundo e incomparable seguridad y alcance global. Los planificadores eran naturalmente bien conscientes de la enorme disparidad del poder, y querían mantenerla de esa manera.

El punto de vista básico fue presentado con admirable franqueza en un importante documento estatal de 1948 (PPS 23). El autor fue uno de los arquitectos del Nuevo Orden Mundial de esos días, presidente del Personal de Planificación Política del Departamento de Estado, el respetado estadista y erudito George Kennan, un pacifista moderado dentro del espectro de la planificación. Señaló que el objetivo político central era mantener la “posición de disparidad” que separaba nuestra inmensa riqueza de la pobreza de otros. Para lograr ese objetivo, aconsejó: “Debemos cesar de hablar de objetivos vagos… pero irreales como ser derechos humanos, el aumento de los estándares de vida, y democratización”, y debemos “utilizar conceptos de poder directo”, no “embarazados por consignas idealistas” sobre “altruismo y obras de beneficencia hacia el mundo”.

Kennan se refería específicamente a Asia, pero las observaciones se generalizan, con excepciones, para participantes en el sistema global dirigido por EE.UU. Se comprendía bien que las “consignas idealistas” debían ser ostentadas prominentemente cuando iban dirigidas a otros, incluidas las clases intelectuales, de quienes se esperaba que las promulgaran.

Los planes que Kennan ayudó a formular e implementar daban por entendido que EE.UU. controlaría el Hemisferio Occidental, Lejano Oriente, el antiguo imperio británico (incluidos los incomparables recursos energéticos de Medio Oriente), y tanto de Eurasia como fuera posible, crucialmente sus centros comerciales e industriales. No eran objetivos poco realistas, en vista de la distribución del poder. Pero la decadencia comenzó de inmediato.

En 1949, China declaró la independencia, un evento conocido en el discurso occidental como “la pérdida de China” – en EE.UU. con amargas recriminaciones y conflicto sobre quién era responsable de esa pérdida. La terminología es reveladora. Solo se puede perder algo que uno posee. La suposición tácita era que EE.UU. poseía China, por derecho, junto con la mayor parte del resto del mundo, tal como lo asumían los planificadores de la posguerra.

La “pérdida de China” fue el primer paso importante en la “decadencia de EE.UU.” Tuvo importantes consecuencias políticas. Una fue la decisión inmediata de apoyar el esfuerzo de Francia por reconquistar su antigua colonia de Indochina, para que esta, no fuera también “perdida”.

La propia Indochina no era una preocupación enorme, a pesar de las afirmaciones sobre sus ricos recursos por el presidente Eisenhower y otros. La preocupación fue más bien la “teoría del dominó”, frecuentemente ridiculizada cuando los dominós no caen, pero sigue siendo un principio dominante en la política porque es bastante racional. Para adoptar la versión de Henry Kissinger, una región que cae fuera de control puede convertirse en un “virus” que “propagará el contagio”, induciendo a otros a seguir el mismo camino.

En el caso de Vietnam, la preocupación era que el virus del desarrollo independiente pudiera infectar Indonesia, que realmente posee ricos recursos. Y eso podría llevar a Japón –el “súper dominó” como fue llamado por el destacado historiador sobre Asia, John Dower, – a “acomodarse” a un Asia independiente como su centro tecnológico e industrial en un sistema que escaparía al alcance del poder de EE.UU. Eso significaría, en efecto, que EE.UU. había perdido la fase del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, librada para impedir el intento de Japón de establecer un Nuevo Orden semejante en Asia.

El camino para encarar un problema semejante es obvio: destruir el virus e “inocular” a los que podrían estar infectados. En el caso de Vietnam, la decisión racional era destruir toda esperanza de un exitoso desarrollo independiente e imponer dictaduras brutales en las regiones vecinas. Esas tareas fueron realizadas con éxito – aunque la historia tiene su propia astucia, y algo similar a lo que se temía se ha estado desarrollando desde entonces en el Este de Asia, para consternación de EE.UU.

La victoria más importante de las guerras de Indochina fue en 1965, cuando un golpe militar en Indonesia, respaldado por EE.UU. y dirigido por el general Suharto, realizó masivos crímenes que fueron comparados por la CIA con los de Hitler, Stalin y Mao. Los medios dominantes informaron fielmente y con euforia irrestricta sobre la “asombrosa matanza masiva”, como la describió el New York Times.

Fue un “rayo de luz en Asia”, como escribió el renombrado comentarista ‘liberal’ James Reston en el Times. El golpe terminó la amenaza de democracia al demoler al partido político de los pobres, basado en las masas; estableció una dictadura que procedió a compilar uno de los peores historiales de derechos humanos en el mundo, y abrió las riquezas del país a inversionistas occidentales. No es de extrañar que, después de muchos otros horrores, incluida la casi genocida invasión de Timor Oriental, Suharto haya sido saludado por el gobierno de Clinton en 1995 como “nuestro tipo de hombre”.

Años después de los grandes eventos de 1965, el consejero de seguridad nacional de Kennedy-Johnson, McGeorge Bundy, reflexionó que hubiera sido sabio terminar la guerra de Vietnam en ese momento, con el “virus” virtualmente destruido y el dominó primordial sólidamente en su sitio, reforzado por otras dictaduras respaldadas por EE.UU. en toda la región. 

Procedimientos similares han sido seguidos rutinariamente en otros sitios. Kissinger se refirió específicamente a la amenaza de una democracia socialista en Chile. Esa amenaza fue destruida en otra fecha olvidada, lo que los latinoamericanos llaman “el primer 11-S”, que en violencia y amargos efectos excedió de lejos el 11-S conmemorado en Occidente. Una cruel dictadura fue impuesta en Chile, parte de una plaga de brutal represión que se extendió por Latinoamérica, alcanzando Centroamérica bajo Reagan. Los virus también han causado profundas preocupaciones en otros sitios, incluido Medio Oriente, donde la amenaza del nacionalismo secular ha preocupado frecuentemente a los planificadores británicos y estadounidenses, induciéndolos a apoyar al fundamentalismo islámico radical para contrarrestarlo.

La concentración de la riqueza y la decadencia de EE.UU.

A pesar de semejantes victorias, la decadencia de EE.UU. continuó. En 1970, la parte estadounidense de la riqueza del mundo había caído a un 25%, aproximadamente donde permanece, todavía colosal, pero mucho menos que al fin de la Segunda Guerra Entonces. Para entonces, el mundo industrial era “tripolar”: Norteamérica basada en EE.UU., Europa basada en Alemania, y el Este de Asia, que ya era la región industrial más dinámica, basada en aquel entonces en Japón, pero que entonces incluía a las antiguas colonias japonesas Taiwán y Corea del Sur, y más recientemente China.

Aproximadamente en esos días, la decadencia de EE.UU. entró a una nueva fase: decadencia conscientemente auto-infligida. Desde los años setenta, ha habido un cambio significativo en la economía estadounidense, cuando planificadores, privados y estatales, se volvieron hacia la financialización y la subcontratación al extranjero de producción, impulsada en parte por la tasa de beneficios en disminución en la manufactura en el interior. Esas decisiones iniciaron un ciclo maligno en el cual la riqueza se concentró considerablemente (dramáticamente en el máximo 0,1% de la población), causando la concentración del poder político; de ahí la legislación para llevar aún más lejos el ciclo: la tributación y otras políticas fiscales, desregulación, cambios en las reglas de la gobernancia corporativa permitiendo inmensos beneficios para los ejecutivos, etc.

Mientras tanto, para la mayoría, los salarios reales se estancaron en gran parte, y la gente pudo arreglárselas solo mediante cargas laborales fuertemente aumentadas (mucho más que en Europa), deudas insostenibles, y burbujas repetidas desde los años de Reagan, creando riqueza en el papel que inevitablemente desaparecía cuando reventaban (y los perpetradores eran rescatados por el contribuyente). Paralelamente, el sistema político ha sido cada vez más desgarrado mientras ambos partidos son impulsados más profundamente dentro de los bolsillos corporativos con el aumento del coste de las elecciones, los republicanos a un nivel grotesco, los demócratas (ahora sobre todo los antiguos “republicanos moderados”) no se quedaron demasiado atrás.

Un reciente estudio del Instituto de Política Económica, que ha sido durante años la mayor fuente de datos probos sobre estos eventos, es titulado Failure by Design [Fracaso deliberado]. La palabra “deliberado” es exacta. Otras alternativas eran ciertamente posibles. Y como señala el estudio, el “fracaso” tiene una base clasista. No hay fracaso para los que deliberan. Lo contrario es lo cierto. Las políticas fueron, más bien, un fracaso para la gran mayoría, el 99% en la imaginería de los movimientos Ocupa – y para el país, que ha declinado y seguirá haciéndolo bajo estas políticas.

Otro factor es la subcontratación al extranjero de la manufactura. Como lo ilustra el ejemplo de los paneles solares, la capacidad manufacturera provee la base y el estímulo para la innovación llevando a niveles más elevados de sofisticación en la producción, el diseño y la invención. Eso, también, está siendo subcontratado, lo que no es un problema para los “mandarines del dinero” que elaboran cada vez más la política, pero es un problema serio para la gente trabajadora y las clases medias, y un verdadero desastre para los más oprimidos, los africano-estadounidenses, que nunca han escapado al legado de la esclavitud y sus crueles secuelas, y cuya exigua riqueza desapareció virtualmente después del colapso de la burbuja de la vivienda en 2008, provocando la más reciente crisis financiera, la peor hasta ahora.
…………..
Noam Chomsky es profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT. Es autor de numerosas obras políticas que son éxitos de ventas. Sus últimos libros son Making the Future: Occupations, Intervention, Empire, and Resistance, The Essential Chomsky (editado por Anthony Arnove), una colección de sus escritos de los años cincuenta hasta la actualidad, Gaza in Crisis, con Ilan Pappé, y Hopes and Prospects.

 
Fuente: Rebelion.org

Irán anuncia maniobras conjuntas con la Armada de Omán después del 21 de marzo

Habibollah Sayyari

Irán y Omán realizarán ejercicios navales conjuntos después del próximo 21 de marzo, día en que la República Islámica celebra el Año Nuevo persa, anunció la víspera el comandante de la Armada iraní, contraalmirante Habibollah Sayyari.

Según Sayyari, citado por la cadena local Press TV, las maniobras tendrán por objetivo ensayar una actuación conjunta para llevar a cabo operaciones de búsqueda y rescate, y se celebrarán en virtud de un acuerdo firmado anteriormente entre ambos países.

Los ejercicios anteriores de las dos Armadas tuvieron lugar en febrero de 2011 y contaron con la participación de cuatro buques de guerra, dos cazas y un helicóptero por parte de Omán y cuatro navíos iraníes.

La cadena iraní también confirmó las informaciones de que dos buques de guerra de Irán cruzaron el canal de Suez rumbo a Siria el pasado viernes.

Ambas embarcaciones, un destructor y un buque de apoyo, atracaron en el puerto sirio de Tartus para participar en maniobras navales conjuntas acordadas entre Irán y Siria hace un año.

Fuente: RIA Novosti

India planea comprar a Rusia lote extra de 71 helicópteros Mi-17 B-5 en lugar de 51 según prensa

India planea comprar a Rusia  lote extra de 71 helicópteros Mi-17 B-5 en lugar de 51 según prensa

India planea comprar a Rusia 71 helicópteros adicionales del modelo Mi-17 B-5 en lugar de los 51 previstos originalmente, informó hoy el diario local Business Standard.

Rusia ha de suministrar a India 80 máquinas Mi-17 B-5 para 2014 mediante un contrato de 2008 que la prensa evalúa en 1,34 mil millones de dólares. Ya le entregó un primer lote de 21 helicópteros que demostraron tener buenas características y fueron incluidos oficialmente el pasado viernes en el arsenal del Ejército indio.

Además del volumen contratado, los militares indios pretendían adquirir una cantidad extra de 59 helicópteros para la Fuerza Aérea pero Business Standard afirma que finalmente decidieron comprar 71 máquinas adicionales. De esta docena extra, seis helicópteros irán a las tropas de fronteras y otros tantos, a la Policía Militar.

Una fuente del sector ruso de defensa confirmó en declaraciones a RIA Novosti que Moscú y Nueva Delhi van negociando el suministro de un lote adicional pero no precisó el número de unidades.

El Mi-17 B-5 es una versión modernizada del helicóptero Mi-8MT. Está destinada para el transporte de materiales y tropas de desembarco en la cabina, así como cargas externas de gran tamaño. La máquina es capaz de efectuar el desembarco de 36 personas en apenas 15 segundos.

Fuente: RIA Novosti