sábado, 25 de agosto de 2018

La elusiva y fascinante historia del agua en la Luna
por Daniel Marín



La odisea del agua en la Luna no es tan repetitiva como la del agua en Marte, pero casi. Cada cierto tiempo aparece un estudio sobre la presencia de oxidano en nuestro satélite y, como es normal en estos tiempos que corren en los que la capacidad de atención es prácticamente nula, siempre se arma cierto revuelo. Naturalmente, si queremos entender esta historia necesitamos un poco de contexto. La Luna no tiene atmósfera ni, a diferencia de Marte, nunca ha tenido una digna de tal nombre. Eso significa que el agua jamás ha podido fluir por la superficie. Pero es que además la cantidad de agua presente en el suelo lunar es prácticamente nula, otra diferencia significativa con el planeta rojo. Entonces, ¿de dónde viene la idea de que nuestro árido y yermo satélite puede tener agua?


Depósitos de hielo superficiales en el polo sur lunar (izquierda) y polo norte según los datos de la sonda india Chandrayaan 1 (NASA).

Ya en una fecha tan temprana como 1961 algunos astrónomos propusieron que el agua podría acumularse en forma de hielo dentro de algunos cráteres polares cuyo fondo siempre está en sombra. La oscuridad en el fondo de estos cráteres es fruto de la pequeña inclinación del eje de rotación de la Luna, que solo es de 1,5º. Muy bien, ¿pero de dónde procedería esta agua si la Luna es más seca que una mojama? Pues del choque de cometas y asteroides con alto contenido en volátiles. El agua se sublimaría en la colisión con la Luna y se dispersaría por gran parte de la superficie en forma gaseosa. Con el tiempo desaparecería para perderse en el espacio, pero una pequeña cantidad podría acumularse en el fondo de estos cráteres que nunca ven la luz del Sol.


Mosaico de imágenes del polo sur de la Luna visto por la sonda Clementine. Se aprecian las zonas en sombra (NASA/DoD).

Desgraciadamente, a pesar de las numerosas misiones espaciales que se lanzaron en los años 60 y 70, no sería hasta los años 90 cuando pudimos disponer de un mapa del relieve lunar lo suficiente detallado como para estimar la superficie de los cráteres polares que se hallan en sombra permanente, que hoy sabemos que ronda los 13.000 kilómetros cuadrados. Tuvimos que esperar a 1994 para que la sonda Clementine —un curioso proyecto en el que colaboraron la NASA y el Departamento de Defensa— pudo fotografiar por primera vez las hasta el momento hipotéticas regiones de sombra perpetua. Pero una cosa es que haya cráteres donde se puede acumular el hielo permanentemente y otra cosa muy distinta es que realmente lo haga.


La sonda Clementine (NASA).

La propia sonda Clementine intentó detectar hielo en el fondo de los cráteres polares usando una ingeniosa técnica de reflexión de radio, pero los resultados no fueron concluyentes. Aunque la mayoría de investigadores de la misión afirmó en su momento que la pequeña nave había detectado agua, la comunidad científica no se mostró muy impresionada. En 1998 la NASA lanzó la sonda Lunar Prospector para detectar hielo en los polos como uno de sus objetivos principales. Y, efectivamente, el espectrómetro de neutrones de la sonda detectó indirectamente la presencia de hidrógeno en el fondo de los cráteres polares. Instrumentos similares a bordo de sondas marcianas fueron los encargados de descubrir los gigantescos depósitos de hielo bajo la superficie, pero los datos de la Lunar Prospector tampoco fueron concluyentes. El problema es que el hidrógeno podía provenir no solo de moléculas de agua —lo más probable—, sino también de grupos hidroxilo (OH) y átomos de hidrógeno. O sea que sí, había agua en la Luna, pero nadie podía decir cuánta exactamente ni a qué profundidad, ni tampoco si había acumulaciones de hielo puro en el fondo de los cráteres. Los científicos de la Lunar Prospector estimaron que debían existir unas tres mil millones de toneladas (3 x 1012 kg) de hielo en los polos lunares. Ahora bien, obviamente no es lo mismo que este hielo se encuentre en forma de depósitos prístinos sobre la superficie que el que esté mezclado con el regolito lunar.


Sonda Lunar Prospector (NASA).

Datos de la Lunar Prospector sobre la concentración de hidrógeno en los polos lunares (NASA).

La diferencia es fundamental porque en el primer caso estamos hablando de un recurso que se podría usar para sustentar una base lunar. El agua se puede emplear para generar oxígeno e hidrógeno mediante hidrólisis, o sea, por el mismo precio tenemos asegurado el suministro de agua, oxígeno y combustible. En el segundo caso, sin embargo, la explotación del hielo sería mucho más compleja con la tecnología actual y el uso de tecnologías ISRU (In-Situ Resource Utilization) no sería tan atractiva. Los estudios de radar realizados con observatorios terrestres a principios de la pasada década favorecían la última opción, pero, una vez más, no eran concluyentes. Hacían falta más datos. En 2005 la administración Bush Jr. dio luz verde al Programa Constelación con el objetivo de poner un ser humano en la Luna en 2020. Como paso previo había que aclarar de una vez por todas varios misterios lunares, incluyendo el polémico asunto del hielo polar. Más que nada porque el Programa Constelación preveía la instalación de una base lunar cerca del polo sur para aprovechar el supuesto hielo. Como resultado, en 2009 la NASA desarrolló y lanzó las sondas LCROSS (Lunar CRater Observation and Sensing Satellite) y LRO (Lunar Reconnaisance Orbiter).


Las sondas LRO (arriba, plateada) y LCROSS (naranja) antes del lanzamiento (NASA).

LCROSS se estrelló a propósito contra el polo sur lunar para ver si la etapa Centaur que previamente había chocado contra la zona del cráter Cabeus levantaba algo de agua en el impacto. Los resultados fueron, para variar, no concluyentes. Parecía haber hielo, pero muy poco. Después de múltiples análisis los investigadores llegaron a la conclusión de que el regolito de los polos lunares contenía un 5,6% de hielo aproximadamente. Poco a poco la hipótesis de que el hielo lunar estaba mezclado con el regolito se fue imponiendo. Eran malas noticias para una base lunar, aunque no importó mucho porque el Programa Constelación sería cancelado al año siguiente.


Antes y después del impacto de la etapa Centaur contra el polo sur de la Luna (NASA).

El polo sur lunar y un planeta habitable visto por la sonda japonesa Kaguya. Se aprecia el cráter Shackleton, en cuyo borde la NASA quería instalar una base lunar aprovechando el hielo de su fondo (NHK/JAXA).

Por su parte, LRO comenzó a buscar evidencias del elusivo hielo lunar usando todos los recursos posibles. Por un lado se usó el altímetro láser LOLA para comprobar si la reflectividad del suelo de los cráteres en los polos era homogénea o no. Por otro, se empleó un radar. En ambos casos, adivinen la respuesta, los resultados fueron confusos. El instrumento ruso LEND confirmó y refinó los datos del espectrómetro de neutrones de la Lunar Prospector, mientras que el instrumento DIVINER de la sonda demostró que la temperatura el fondo de los cráteres polares se mantenía entre los —234 y los —121 ºC, más que suficiente para permitir la presencia de hielo. Pero en realidad ya se sabía desde 2007 que los cráteres en sombra permanente no tenían grandes depósitos de hielo puro sobre su superficie merced a las imágenes de la sonda japonesa Kaguya.


Datos del espectrómetro de neutrones ruso LEND a bordo de la sonda LRO sobre la presencia de hidrógeno en el polo sur lunar (NASA/Roscosmos).

El fondo del cráter Shackleton del polo sur lunar, sumido en sombra perpetua, visto por Kaguya usando la luz dispersa por las zonas iluminadas. No hay grandes depósitos de hielo puro (JAXA).

Temperaturas de los cráteres del polo sur lunar durante el día y la noche según la LRO (NASA).

Así que a principios de esta década estaba claro que el hielo lunar era escaso y se hallaba mezclado en su mayor parte con el regolito. Algunos optimistas seguían pensando que podían existir pequeños depósitos de hielo puro en la superficie del fondo de los cráteres polares, pero había que demostrarlo. ¿Y por qué es tan esquivo el hielo lunar? Principalmente porque las observaciones —en el visible, en el ultravioleta, usando altímetros láser y con espectrómetros de neutrones— no son capaces de discriminar claramente la presencia de agua —o sea, hielo— de la de hidrógeno y grupos hidroxilos mezclados con el regolito. Los grupos hidroxilo y el hidrógeno pueden provenir del agua, sí, pero también del viento solar (formado principalmente por protones). Llegados a este punto conviene separar el enigma del hielo en los polos con la detección de moléculas de agua y radicales hidroxilo en otras partes iluminadas de la Luna, un tema que también ha sido noticia en el pasado. Este «agua» procede de la interacción del regolito con el viento solar y, aunque se trata de un fenómeno muy interesante, se encuentra en forma gaseosa y en cantidades insignificantes.

Tampoco debemos confundirnos con el agua encontrada en el interior de las rocas lunares. Efectivamente, ahora sabemos que las rocas selenitas contienen hasta un 0,005% de agua. Sin duda es muy poco y no es aprovechable, pero estas trazas de agua han puesto en jaque el modelo tradicional de formación de la Luna. Según este modelo la Luna nació de la colisión entre la prototierra y un protoplaneta del tamaño de Marte —o más pequeño— denominado Theia. Pero de acuerdo con las versiones más simples de este modelo la Luna debería estar completamente seca, que no es el caso, así que debemos revisar los procesos de formación de nuestro satélite (la hipótesis más aceptada hoy en día es que el choque con Theia tuvo lugar, pero primero se formó una estructura de material fundido denominada sinestia). En cualquier caso, estas otras «aguas» no tienen nada que ver con el hielo polar.


Sonda india Chandrayaan 1 (ISRO).

¿Cómo aclarar este embrollo de una vez por todas? Pues una solución pasa por observar en el infrarrojo cercano. En estas longitudes de onda la firma espectral del agua es meridianamente clara. En 2008 la sonda india Chandrayaan 1 llegó a la Luna provista del espectrómetro infrarrojo M3 (Moon Mineralogy Mapper), suministrado por la NASA, dispuesta a resolver el misterio para siempre. El instrumento detectó agua, pero lamentablemente el rango de longitudes de onda en el que trabajaba no era lo suficientemente amplio como para distinguir inequívocamente el agua de los grupos hidroxilos. Y así quedaron las cosas hasta que el pasado 20 de agosto un grupo de investigadores publicó los resultados de un nuevo análisis de los datos del instrumento M3 tomados hace casi una década. La novedad es que los investigadores han podido aprovechar la luz indirecta que incide en las regiones de sombra de los cráteres permanente para detectar la firma espectral del agua. En su momento este análisis no se pudo hacer por el ruido sistemático de las observaciones, pero los investigadores, liderados por Shuai Li, han ideado una nueva técnica que permite obtener espectros viables.


Instrumento estadounidense M3 a bordo de la Chandrayaan 1 (NASA).

La conclusión es que existen depósitos de hielo lunar en varios cráteres con sombra permanente alejados hasta un máximo de 20º de cada polo lunar. Vamos, algo que ya era conocido. Pese a lo que han señalado muchos medios, la «noticia» es de todo menos nueva. Como hemos visto, desde finales de la década pasada sabíamos con seguridad que existía agua en la Luna. O, mejor dicho, hielo en los cráteres polares. La novedad es que en este caso estamos ante una prueba definitiva —el espectro del agua no miente— de que existe hielo puro sobre la superficie de los cráteres. Evidentemente, y como ya demostraron las sondas LRO y Kaguya, la extensión de los depósitos tiene que ser muy pequeña, pero algo es algo. Por poco que sea, el hielo puro superficial puede ser fácilmente aprovechado por humanos y máquinas para la exploración espacial. O, lo que es lo mismo, supone la diferencia entre explorar la Luna o no hacerlo.


Los depósitos de hielo puro a partir de los datos combinados de las sondas Chandrayaan y LRO (Shua Li et al.).

Pero persiste la duda de cuánto hielo hay en la Luna. La estimación de tres mil millones de toneladas contrasta con la cantidad de hielo descubierta en los cráteres polares de Mercurio, que se cree debe ser mil veces superior (!). Sí, como lo oyes, el planeta más cercano al Sol tiene en sus polos mucho más hielo —y hielo negro, para más inri— que nuestro satélite, a pesar de que la superficie en sombra permanente es inferior (0,12% en Mercurio y 0,16% en la Luna). La mayor gravedad de Mercurio y las intensas interacciones con el viento solar pueden estar detrás de esta diferencia. Además se cree que la Luna ha sufrido cambios en la inclinación de su eje de rotación que habrían destruido parte de sus depósitos de hielo originales. Curiosamente, el planeta enano Ceres es el tercer cuerpo del sistema solar en el que sabemos con total seguridad que existe hielo en los cráteres polares.


Cráteres del polo norte de Mercurio con sombra permanente con depósitos de hielo (Deutsch et al.).

En definitiva, sí, hay hielo en la Luna y sí, parte del mismo se encuentra en acumulaciones relativamente puras sobre la superficie. Ahora queda averiguar cuánta cantidad estamos hablando y qué entendemos por «puro». Pero no cabe duda de que la posibilidad de utilizar el hielo lunar de cara a la exploración de nuestro satélite y del resto del sistema solar es a día de hoy mucho más sólida.



Fuente: danielmarin.naukas.com

viernes, 24 de agosto de 2018

¿Pueden existir planetas habitables en los cúmulos globulares?
por Daniel Marín



En la deliciosa novela de Mundos en el abismo la humanidad habita el cúmulo globular de Akasa Puspa. Para los habitantes de este abigarrado conjunto de astros el viaje interestelar es posible incluso con una tecnología similar a la de nuestra civilización actual gracias a la escasa distancia media a la que se encuentran sus estrellas (y también gracias a otras ayudas que no vienen al caso). Akasa Puspa no es más que una creación de la mente humana, pero, ¿es posible la existencia de planetas potencialmente habitables en cúmulos globulares?


El cúmulo globular Omega Centauri (ESO).

Los cúmulos globulares son agrupaciones densas de estrellas muy antiguas con una forma esférica, de ahí su nombre. Han sido testigos de los procesos de formación de nuestra Galaxia, pero también constituyen el escenario ideal para buscar exoplanetas (hay muchísimas estrellas en el mismo campo de visión). Tras los primeros descubrimientos de planetas extrasolares por el método del tránsito los astrónomos pronto corrieron a buscarlos en cúmulos globulares. En 2000 el telescopio espacial Hubble estudió el cúmulo globular 47 Tucanae, el segundo más grande visto desde la Tierra. Los astrónomos observaron 34.000 estrellas del cúmulo con el Hubble con la esperanza de encontrar unos veinte exoplanetas. ¿El resultado? No descubrieron ni uno.

Claramente algo estaba pasando en los cúmulos globulares con los planetas. El método del tránsito, al igual que el de la velocidad radial, favorece la detección de planetas grandes cercanos a sus estrellas. Pero las estrellas de los cúmulos globulares son muy antiguas y de baja metalicidad, es decir, poseen pocos elementos más pesados que el hidrógeno y el helio. Por lo tanto algunos investigadores concluyeron que la formación de planetas gigantes alrededor de estas estrellas se vería seriamente mermada. Sin embargo, todavía había esperanza para los pequeños planetas rocosos de tipo terrestre (hoy en día la relación entre metalicidad y presencia de planetas gigantes no está tan clara y, de hecho, según los análisis de los resultados de Kepler podría no existir una dependencia directa, salvo en los casos más extremos).

La mayor parte de estrellas de los cúmulos globulares son más antiguas y pequeñas que el Sol. Eso significa que su zona habitable —o, mejor dicho, «zona de aguabilidad»— está más próxima a las estrellas que la zona habitable del sistema solar. Pero, ¿cómo de cerca? Los investigadores Stephen Kane y Sarah Deveny han utilizado, una vez más, las observaciones del telescopio Hubble, pero ahora del cúmulo globular Omega Centauri (ω Cen). Omega Centauri, que podría ser el núcleo de una galaxia enana canibalizada por la Vía Láctea, tiene unos diez millones de estrellas y es el más grande de los que orbitan la Galaxia, con un diámetro de 150 años luz. Como es habitual en los cúmulos globulares, la distancia media de las estrellas en el exterior del cúmulo es de un año luz aproximadamente, una cifra nada impresionante, pero en el centro las estrellas se apilan hasta alcanzar separaciones del orden de unas pocas decenas de unidades astronómicas (más o menos el tamaño del sistema solar).

El problema es que, efectivamente, esa es la distancia media, pero las estrellas dentro de un cúmulo globular no están quietas, sino que se mueven continuamente alrededor del centro de masas y, en ocasiones, se acercan mucho más. La cuestión es entonces saber a qué distancia se pueden acercar y con que frecuencia. Kane y Deveny concluyen que, en base a la abundancia de los distintos tipos de estrellas en Omega Centauri, la distancia media de las estrellas al centro de la zona habitable es de unas 0,5 Unidades Astronómicas (75 millones de kilómetros). Esto son buenas noticias, porque significa que cuanto más cerca esté la zona habitable a las estrellas, menos probable será que los planetas sean perturbados por los encuentros cercanos con otras estrellas.


Distribución de la distancia de las zonas habitables de Omega Centauri suponiendo la estimación optimista de la zona habitable (izquierda) y la tradicional (más pequeña). La fila superior es para el borde interno de la zona y la inferior para el externo (Kane et al.).

Frecuencia de encuentros entre estrellas en Omega Centauri en función de su separación durante los mismos (Kane et al.).

¿Descorchamos el champán? Pues no, porque lamentablemente Kabe y Deveny también han calculado que en el centro del cúmulo las estrellas se aproximan entre sí a una distancia de 0,5 UA cada millón de años aproximadamente. O sea, los hipotéticos planetas habitables alrededor de la mayor parte de estrellas de Omega Centauri solo tendrían una vida media de un millón de años antes de ser expulsados por encuentros con otras estrellas. Este resultado también implica que los cúmulos globulares deben tener una enorme población de planetas errantes completamente yermos vagando entre las estrellas. Para estrellas más pequeñas, como son las enanas rojas, la zona habitable estará todavía más próxima (por ejemplo, en el caso de TRAPPIST-1 es del orden de 0,01 UA, o sea 1,5 millones de kilómetros), pero incluso en estos casos el sistema sufrirá un encuentro catastrófico a esa distancia una vez cada mil millones de años. Mil millones de años es mucho tiempo, pero recordemos que los cúmulos globulares son muy antiguos. Eso significa que hasta los planetas situados en las zonas habitables de enanas rojas más pequeñas habrán sufrido unos cuantos encuentros catastróficos a lo largo de su historia. Por supuesto, estamos hablando de estadística, así que en teoría podrían existir algunos planetas habitables en Omega Centauri que hayan sobrevivido, pero su número debe ser muy pequeño.

En definitiva, parece que podemos despedirnos de Akasa Puspa. Los cúmulos globulares son estructuras hermosas, pero repletas de cadáveres planetarios a la deriva.



Fuente:  danielmarin.naukas.com

'Falso terrorismo' y conspiración: ¿organizan los servicios especiales atentados por todo el mundo?

CC BY 2.0 / Tex Texin / "Crime Scene Do Not Cross" 
'Falso terrorismo' y conspiración: ¿organizan los servicios especiales atentados por todo el mundo?
Los atentados terroristas en las ciudades grandes como París, Londres o Berlín, son "a menudo organizados por las agencias de inteligencia", asegura el conocido experto en terrorismo Elias Davidsson. En una entrevista exclusiva a Sputnik, habló sobre los 'titiriteros' y sus objetivos militares y políticos.



Según Davidsson, los atentados terroristas a menudo se llevan a cabo por las autoridades para que les sea más fácil legitimar las operaciones militares en diferentes países y crear estados policiales.

"Tras cada ataque terrorista, se les acusa a los islamistas de organizarlo. Los Gobiernos o los partidos gobernantes anuncian inmediatamente las medidas que, de hecho, amplían los poderes de las fuerzas del orden. Se puede decir que de esta manera se fortalece el estado policial. Esto, a su vez, restringe ciertos derechos de los ciudadanos y, finalmente, capa nuestra ley penal", explica.

Para el experto, esto implica la persecución de las personas por sus creencias.

"Ahora las creencias se consideran parte del crimen".


© AP PHOTO / CHAO SOI CHEONG

Esta tendencia de crear estados policiales "está presente en EEUU y el Reino Unido, así como en Francia y en Alemania", asegura Davidsson.

Para comprobar su teoría de la organización de los atentados terroristas por los servicios especiales, el experto recuerda la situación en Afganistán.

"Estados Unidos y el Reino Unido atacaron Afganistán bajo un pretexto falso, una mentira de que el país estuviera relacionado de alguna manera con los atentados del 11 de septiembre de 2001. Todavía no han presentado evidencias. ¡Los líderes estadounidenses ni siquiera se molestaron en enviarlas al Consejo de Seguridad de la ONU!", subraya.

Por lo tanto, la supuesta guerra contra el terrorismo, según el experto, persigue objetivos completamente diferentes y lleva a consecuencias muy diferentes.

"La guerra contra el terrorismo ayudó al FBI a obtener nuevas oportunidades. Así, el FBI puede celebrar acuerdos bilaterales sobre cooperación con la Policía de otros países e interferir de esta manera en los asuntos internos de estos países".

De acuerdo con el investigador, "la guerra contra el terrorismo es una buena oportunidad para crear bases militares en el exterior y fortalecer el estado policial".

El primer trabajo de Davidsson está relacionado con la investigación de las circunstancias de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. El experto no encontró evidencias que vincularan a los islamistas. Según él, "la historia sobre los 19 árabes que robaron aviones no es más que una leyenda".

El experto asegura haber investigado todas las llamadas hechas desde los aviones supuestamente secuestrados. En su libro, dedica 150 páginas al análisis de llamadas telefónicas.

"Llegué a la conclusión de que toda la historia alrededor del 11 de septiembre es pura mentira. Definitivamente, fue una operación planificada a nivel estatal, patrocinada por el Pentágono. Mientras tanto, la historia de los islamistas fue una mentira táctica, diseñada simplemente para distraer la atención del público".

Luego, Davidsson se dedicó a investigar otros atentados terroristas, incluyendo los de Madrid, Londres, Copenhague, París, Niza, Bombay y Estambul, y llegó a la conclusión de que con un grado alto o muy alto de probabilidad fueron organizados por las autoridades.

"De momento se puede suponer que todas estas operaciones se llevaron a cabo bajo la supervisión de un puesto de mando y, por lo tanto, fueron parte de una estrategia global".

El investigador observa que todos estos atentados "tienen algo en común, todos siguieron una cierta estrategia unificada".

"Así que creo que existe una especie de comando global único que desarrolla estrategias y distribuye tareas entre las agencias nacionales".

Al mismo tiempo, el experto admite que existe el terrorismo organizado por los musulmanes.

"Este fenómeno, por supuesto, existe. Existe en Israel y en Palestina, así como entre varios grupos en Irak. Pero llamar a este terrorismo islamista es incorrecto, esto significaría depreciar el Islam. (…) Este terrorismo no está determinado por la religión, sino por la política", opina.

Davidsson se determina como "palestino de origen judío". En Wikipedia lo califican como "enemigo de Israel, antisemita y partidario de la teoría de la conspiración". También se le reprocha distribuir "noticias falsas" sobre los atentados terroristas del 11 de septiembre.

"No soy partidario de la teoría de la conspiración. Soy periodista e investigador", comenta al respecto.

En cuanto a Israel y el sionismo, Davidsson explica que es judío y que rechaza el sionismo. Sus padres provienen de Alemania y eran judíos alemanes.

"Entonces los sionistas eran una minoría. Los judíos alemanes no querían el sionismo. No se consideraban parte del pueblo judío, sino parte del pueblo donde vivían. Mis padres no se consideraban judíos, sino alemanes. Se consideraban ciudadanos alemanes de fe judía", subraya.

Davidsson asegura que no se opone a Israel ni a EEUU.

"Simplemente no me gustan algunos puntos de la política de Israel y de Estados Unidos, pero no hay nada ilegal en esto", concluye.



Fuente: mundo.sputniknews.com
Espías psíquicos: dentro del programa secreto PES del gobierno
Muchas personas afirman (y muchos otros cuestionan) la existencia de PES - Percepción extra sensorial. Erin Moriarty de "48 Hours" ha ido en busca de respuestas.


Crédito: CBS News

En la década de 1970, un apuesto ex paracaidista del ejército israelí popularizó la percepción extrasensorial, o PES. Uri Geller afirmó que podía doblar cucharas con su mente, ver dentro de contenedores sellados e incluso leer las mentes de otras personas.

Fue una gran televisión. Pero fuera del escenario, Geller también llamó la atención de la comunidad de inteligencia.

Crédito: Little Brown

"Aquí es donde se volvió muy interesante, porque los científicos considerarían: 'Esperen un momento, tal vez podamos leer las mentes de otros funcionarios del gobierno, tal vez podamos ver dentro de una instalación nuclear en Rusia'", dijo la reportera de seguridad nacional Annie Jacobsen.

Suena increíble, pero es verdad. Confiando en los documentos ahora desclasificados, Jacobsen ha escrito sobre el gobierno de los EE.UU. décadas de intentos de utilizar a Uri Geller, y otros como él, para el espionaje psíquico.

"Es algo así como un programa negro altamente clasificado dentro de un programa negro", dijo Jacobsen. "Uno, porque no quieres que los rusos o los chinos sepan lo que estamos haciendo, y dos, porque muchos científicos no querían que sus colegas supieran lo que estaban haciendo, debido al factor de vergüenza".

Y durante mucho tiempo ha habido informes, dijo Jacobsen, de que el Kremlin también estaba experimentando con formas de militarizar a las personas con PES.

"Hay un informe desclasificado que habla sobre el miedo real del Pentágono, citando a Uri Geller por su nombre, que si pudiera inclinar el metal con su mente, podría usar su mente para interferir con los delicados sistemas electrónicos en un ICBM de punta nuclear ", dijo Jacobsen.

Pero las habilidades de Uri Geller resultaron ser poco confiables, como en su ahora infame aparición en "The Tonight Show" en 1973.
Johnny Carson: "Uri me estaba diciendo, ¿no te sientes, qué, fuerte esta noche? Es eso..."
Geller: "No me siento fuerte. No puedo..."
Carson: "Bueno, no estoy tratando de presionarlo. Realmente no lo estoy".
Crédito: Penguin
Aún así, eso no detuvo los experimentos del gobierno. En la década de 1980, la Agencia de Inteligencia de Defensa comenzó "Project Star Gate", que era, según Dean Radin, un científico que trabajó en el programa, alto secreto. "En realidad está más allá del alto secreto".

El programa empleó a una docena de psíquicos y médiums. Su objetivo: el espionaje.

Moriarty preguntó: "¿Para ver si alguien en los Estados Unidos podría espiar a otros países desde aquí, simplemente usando sus mentes?"

"Correcto."

"¿Funcionó?"

"Funcionó, sí", respondió Radin.

Angela Ford estuvo con Project Star Gate durante nueve años. Ella se llamó médium; el Departamento de Defensa prefirió "espectador remoto". "Era buena para encontrar personas", dijo. "Era buena para ubicar cosas".

Moriarty preguntó: "En cierto sentido, ¿te contrataron como espía psíquica?"

"¡Supongo que si!" ella rió.

¿Su tarea? Buscar rehenes y fugitivos desaparecidos sin salir de un edificio en Fort Meade, en Maryland.

Ella recordó una tarea, en 1989, cuando dice que fue capaz de rastrear psíquicamente a un ex agente de aduanas que supuestamente se había vuelto pícaro.

"Me llamaron a la sesión", dijo Ford. "Mi jefe me preguntó, '¿Dónde está Charles Jordan?' Dije: 'El hombre está en Lowell, Wyoming'. Y lo deletreé: L-O-W-E-L-L".

Ford se fue por una letra: era Lovell, Wyoming.

"Bueno, cuando mi jefe fue a Customs y dijo: 'Todavía estamos recibiendo la sensación de Wyoming', dijo Customs, 'mientras hablamos, estamos deteniendo a Charles Jordan, a 160 kilómetros al oeste de Lovell, Wyoming'".

"¿Así que estabas en lo correcto?"

Ford dijo: "Teníamos razón".

No hay una explicación obvia de cómo Ford obtuvo la inteligencia que resultó ser precisa. ¿Pero podría haber sido PES?

No según físicos como Sean Carroll de Cal Tech. Cuando se le preguntó si existe algo así como la percepción extrasensorial, Carroll respondió: "No, creo que sabemos lo suficiente sobre el cerebro como para decir, no, realmente no funciona de esa manera. Podríamos probar eso, ser capaz de poner un pequeño receptor al lado de tu cabeza y recoger esas señales si realmente vinieran".

La respuesta de Ford: "No pueden detectarlo todavía".

Moriarty le preguntó: "¿Pero crees que PES existe?"

"Sí, lo hace. Sí, por supuesto".

En 1995, Project Star Gate fue cerrado. Pero el interés del gobierno en lo paranormal no ha sido completamente abandonado. La escritora Annie Jacobsen dice que el ejército está trabajando para ver si ciertos soldados tienen "percepción mejorada" o "precognición", sintiendo lo que sucederá antes de que ocurra.

Dean Radin, ahora en el Instituto de Ciencias Noéticas (que estudia PES), puso a prueba a Moriarty: "Este experimento va a ver si tu cuerpo responde antes de ver una imagen emocional en comparación con antes de una imagen tranquila".

Si las pupilas de los ojos de Moriarty se dilatan antes de que aparezcan las imágenes perturbadoras en la pantalla, eso es precognición.

¿Ella tiene algún poder especial? ¡Sí! Ella reacciona cinco segundos antes de ver una imagen emocional.

"Whoa, estoy seguro de que no lo veo venir... por eso tengo mis dudas", dijo Moriarty.

Pero aquellos que han visto a personas como Uri Geller y Angela Ford en acción dicen que no se puede descartar la idea de que algunas personas puedan tener PES.

Radin dijo: "De lo que estamos hablando es de algo así como un talento, similar al talento musical o el talento deportivo. Por lo tanto, habrá algunas personas que estén en el nivel olímpico, la mayoría de nosotros no estamos allí".

La periodista Annie Jacobsen dijo: "Hay casos de situaciones inusuales, pero no hay pruebas. No pasa la prueba científica".



jueves, 23 de agosto de 2018

El programa planetario de la NASA, a examen
por Daniel Marín



Atención, pregunta: ¿cómo decide la NASA a dónde van las misiones no tripuladas dentro del sistema solar? La respuesta simple podría ser que sigue los consejos de la comunidad científica, pero lo cierto es que no sería del todo correcto. La «comunidad científica» es muy plural y, lógicamente, en muchos temas existen posturas antagónicas. El consenso con respecto a las prioridades de la exploración planetaria se recoge en el Decadal Survey, un informe que se ha convertido en «sagrado» para la NASA. Como indica su nombre, el Decadal Survey se redacta cada diez años y está a cargo del National Research Council (NRC), es decir, una organización independiente de la NASA. Su objetivo es determinar qué objetivos y qué tipo de misiones son las más importantes desde el punto de vista científico. En líneas generales la NASA sigue las recomendaciones del Decadal Survey siempre y cuando su presupuesto se lo permite, pero evidentemente las prioridades de la comunidad científica no son estáticas y van cambiando con el tiempo. El Decadal Survey actual cubre la década que va de 2013 a 2022. Eso significa que estamos a mitad de su periodo de vigencia y, como es habitual, es el momento de publicar un informe provisional, el Midterm Review, para saber si la NASA está siguiendo las indicaciones de la comunidad científica a la hora de explorar el sistema solar.


El rover Mars 2020 es una de las prioridades del Decadal Survey en tanto en cuanto es el primer paso para traer muestras de Marte a la Tierra (NASA).

¿Y el resultado? Pues que la NASA lo está haciendo muy bien. Puede que esta respuesta sorprenda a más de uno en esta época repleta de noticias deprimentes y catastrofistas, pero lo cierto es que es así. Por supuesto, siempre hay lugar para la mejora, pero en líneas generales la NASA está haciendo un buen trabajo siguiendo las indicaciones del Decadal Survey. Las recomendaciones para el periodo 2013-2022 incluían una combinación de misiones de tipo Discovery —las más baratas (unos quinientos millones de dólares)—, New Frontiers —de coste medio (unos mil millones)— y Flagship —las más caras (por encima de dos mil millones)—. Recordemos que el objetivo de las misiones de tipo Discovery no es elegido por la NASA y depende de cada propuesta, mientras que en el caso de las misiones de tipo New Frontiers la agencia selecciona una lista de posibles objetivos. Por contra, las misiones Flagship son aprobadas directamente por el cuartel general de la NASA sin pasar por ninguna fase de selección.


Misiones planetarias de la NASA en 2013-2022 (NRC).

Presupuesto previsto de la división planetaria según el anterior Decadal Survey. Las misiones JEO y MAX-C fueron canceladas por su alto coste (NRC).

Presupuesto actual de la división planetaria de la NASA (NRC).

El Decadal Survey de 2013-2022 recomendaba dos misiones de tipo Flagship para ser desarrolladas y lanzadas en ese periodo. La primera era el rover marciano MAX-C, que debía convertirse en el precursor de una misión de retorno de muestras del planeta rojo. La segunda misión era JEO (Jupiter Europa Orbiter), una sonda para el estudio de Europa. Ambas misiones fueron canceladas por sus sobrecostes, lo que provocó protestas de todo tipo en la comunidad científica a principios de esta década. Afortunadamente la situación se ha corregido parcialmente. La NASA ordenó por su cuenta y riesgo construir una sonda similar a Curiosity que ahora conocemos como el rover Mars 2020. Las presiones de la comunidad científica provocaron que se cambiaran los objetivos de la misión para incluir la recogida de muestras marcianas, por lo que finalmente se ha logrado llenar el vacío que dejó la cancelación de MAX-C.

Precisamente, MAX-C fue cancelado porque era previsible que su presupuesto se disparase por encima de los 3.500 millones de dólares. El coste del rover Mars 2020 se estima en 2.500 millones, aunque es probable que aumente. Por otro lado, la misión a Europa, conocida como Europa Clipper, ha sido formalmente aprobada después de varios años de bloqueo por parte de la Casa Blanca, aunque se trata de una sonda más sencilla y barata que JEO y que solo logrará cumplir con el 73% de los objetivos científicos de aquella (el coste de JEO hubiera alcanzado los 4.700 millones de dólares, frente a los 3.100 millones de Europa Clipper).


El cancelado rover MAX-C (NRC).


Misión Europa Clipper (NASA).

En estos últimos cinco años la NASA ha puesto en marcha seis misiones que se corresponden con las prioridades expuestas en el Decadal Survey: Mars 2020, Europa Clipper, OSIRIS-REx, Lucy, InSight y Psyche. Pese a todo, el Midterm Review también pone el énfasis en algunos aspectos negativos. Por ejemplo, se queja de que Lucy, al ser una misión Discovery en vez de New Frontiers como recomendaba el Decadal Survey, no podrá analizar los asteroides troyanos con el detalle necesario. Y, aunque comprende las limitaciones presupuestarias, le echa en cara a la NASA la falta de interés en los gigantes de hielo. El informe es muy duro con el estudio del año pasado para estudiar Urano y Neptuno y concluye que ninguna de las misiones propuestas cumplirá los objetivos científicos descritos en el Decadal Survey.


Las cuatro opciones principales para el estudio de Urano y Neptuno. De izqda. a dcha.: orbitador de Neptuno con sonda atmosférica y etapa SEP, sonda de sobrevuelo de Urano con sonda atmosférica, orbitador de Urano con sonda atmosférica y orbitador de Urano sin sonda atmosférica (NASA).

En cuanto a otras misiones Flagship de cara a la próxima década recuerda el interés que tiene un orbitador para Encélado y una sonda a Venus. Con respecto a Venus, el informe está de acuerdo en que una alternativa lógica a la falta de presupuesto para llevar a cabo esta misión es aunar fuerzas con Rusia en el proyecto Venera-D. De todas formas el objetivo del Midterm Review no es describir las prioridades de la exploración planetaria en los próximos diez años, una tarea que recaerá sobre el siguiente Decadal Survey. El informe también se queja de las pocas rondas de propuestas para desarrollar misiones Discovery durante esta década (se hizo una en 2014 y, previsiblemente, en 2019). Esto se traduce en solo tres lanzamientos de este tipo de misiones, incluyendo el de Psyche en 2023. La recomendación del informe es que la NASA apruebe tres misiones Discovery entre 2019 y 2021 en vez de las dos previstas.

En lo referente a las misiones de tipo medio, New Frontiers, el informe se queja, como era previsible, de la inclusión ad hoc de un sexto objetivo —Titán y Encélado— en la última selección de 2016 (New Frontiers 4). La inclusión se llevó a cabo por parte de la NASA saltándose las recomendaciones del Decadal Survey y sin la adecuada retroalimentación de la comunidad científica, que se encuentra dividida en este punto a la espera de la publicación del próximo Decadal Survey. Como resultado, una de las sondas candidatas para la próxima misión New Frontiers, Dragonfly, no cumple las indicaciones del Decadal Survey, mientras que la otra, CAESAR, sí.


La sonda Dragonfly podría estudiar Titán a partir de 2034, pero no sigue las recomendaciones del actual Decadal Survey (NASA).

Obviamente, Europa Lander, la misión de aterrizaje en Europa impuesta por el Congreso a la NASA por motivos exclusivamente políticos, recibe críticas muy duras y el Midterm Review recuerda que esta costosa misión de tipo Flagship no estaba incluida en el anterior Decadal Survey. Vamos, que nadie la ha pedido. Se recomienda esperar al próximo informe para determinar adecuadamente su prioridad con respecto al resto de misiones planetarias al sistema solar exterior, que no es más que otra forma de decir que esta misión debería esperar a tener más datos sobre Europa.


Europa Lander: ¿quién ha pedido esto? (NASA).

El Programa de Exploración de Marte (MEP) es la joya de la corona de la división planetaria de la NASA. El informe reconoce los esfuerzos de la agencia por mantenerlo activo, aunque subraya que la prioridad del Decadal Survey es traer muestras del planeta rojo. Nuestro conocimiento sobre Marte ha evolucionado considerablemente en la última década y, por consiguiente, las prioridades a la hora de estudiar el planeta rojo han cambiado. Curiosity y los rovers MER han confirmado que Marte tuvo agua líquida en la superficie con un pH y una salinidad compatibles con la vida de forma estable durante, al menos, varios millones de años. Este periodo habitable se prolongó desde hace cuatro mil millones de años hasta hace tres mil millones, o sea, más tiempo de lo que se creía.


Propuesta de sonda NeMO de la NASA a Marte que también podría servir para recoger las muestras marcianas y traerlas a la Tierra (NASA/JPL).

El «pico de habitabilidad del planeta» tuvo lugar hace 3.700 millones de años, cuando se crearon los cauces de ríos que todavía son visibles en el hemisferio sur (probablemente creados por acumulación de nieve y no lluvia). No obstante, se han identificado cerca de una docena de ambientes diferentes donde el agua jugo un papel importante en el pasado de Marte, así que una única misión de retorno de muestras no responderá a todas las preguntas. También sabemos que en los polos de Marte existe suficiente dióxido de carbono como para doblar su presión atmosférica (y alcanzar unos 15 milibares). Gracias a la sonda MAVEN sabemos que Marte ha perdido cerca de 500 milibares de atmósfera en forma de dióxido de carbono por acción del viento solar, probablemente en un periodo de solo 300 o 500 millones de años después de que se apagase el campo magnético planetario.


Una de los tres sondas de la misión de retorno de muestras de Marte con el cohete MAV. El rover recogería las muestras dejadas atrás por el rover Mars 2020 (NASA).

También sabemos que Marte tiene extensos depósitos de hielo subterráneo y que ha sufrido cambios climáticos globales, el último hace «solo» 370.000 años. El agua líquida todavía podría fluir brevemente por la superficie marciana en las llamadas RSL (Recurrent Slope Lineae), estructuras que se encuentran en las caras orientadas al Sol de algunos cráteres y que podrían ser el resultado de salmueras creadas por elevadas concentraciones de sales (percloratos). Y eso sin olvidar el misterio del metano, cuya existencia ha sido confirmada por Curiosity, y que podría tener un origen biológico o, más probablemente, geológico (serpentenización de la olivina). Después de haber alcanzado un máximo del 15% del presupuesto de exploración planetaria de la NASA, el programa de exploración de Marte recibirá menos del 4% a partir de 2023, unas cifras incompatibles con una misión compleja de retorno de muestras.


Presupuesto previsto del programa de exploración marciana (MEP) de la NASA (NRC).

En resumen, la NASA está siguiendo las recomendaciones consensuadas de la comunidad científica recogidas en el Decadal Survey, con la llamativa excepción de Venus y los gigantes de hielo. Ahora toca esperar al siguiente informe para conocer hasta qué punto han cambiado las prioridades de la comunidad científica.



Fuente:  danielmarin.naukas.com
La elite científica argentina advierte que el CONICET está al borde de la parálisis
Unos 240 directores de institutos (de un total de 266) del CONICET firmaron una carta advirtiendo que están "en situación de emergencia total. Entre los firmantes hay investigadores de reconocimiento internacional. 
por Rosario Medina


Frente del edifico del CONICET. (Archivo)

Los institutos del CONICET están atravesando un momento crítico. Tanto, que 240 directores (de un total de 266) de estos institutos firmaron una carta que el pasado miércoles entregaron en la Cámara de Diputados. “El CONICET está al borde de la parálisis”, advirtieron. Uno de los problemas más graves es que a siete meses de transcurrido el 2018, los institutos aún no tienen presupuesto aprobado por el directorio del CONICET.

El reclamo reunió a los investigadores más destacados del país. A modo de ejemplo, entre los firmantes está la directora del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME), Damasia Becú, que entre sus investigadores tiene a Gabriel Rabinovich, investigador que hizo un aporte clave para el desarrollo de la inmunoterapia para tratar el cáncer. También figura Ernesto Calvo, director del Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE), investigador que desarrolló los nuevos métodos de extracción de litio sin afectar el medio ambiente, una de las promesas energéticas del futuro. También firma la carta Raquel Chan, directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL). Esta científica desarrolló una soja resistente a la sequía que espera la aprobación de ANMAT para que empiece a comercializarse: una promesa para la producción agrícola.

“A esta altura del año 2018 los institutos han recibidos, a cuentagotas, cuotas presupuestarias que contienen una reducción nominal significativa respecto a los montos recibidos en 2017. Con estos presupuestos –advierte la carta- que no alcanzan para pagar servicios públicos, garantizar la limpieza y seguridad de las instalaciones ni para realizar reparaciones y mantenimiento básico de equipos científicos, los institutos no pueden subsistir”.

Este es sólo uno de los tantos problemas que enfrenta el CONICET. La carta también advierte que los salarios de los investigadores y becarios se encuentran entre los más bajos de la región: un becario postdoctoral –graduados universitarios de dedicación exclusiva- tienen un salario por debajo de los 24.000 pesos. Investigadores jóvenes, agrega la carta, perciben “salarios apenas mayores”. Y los investigadores formados se encuentran en una escala salarial “desjerarquizada”. Esto representa una gran dificultad a la hora de evitar un éxodo de científicos, que podrían conseguir un puesto en el exterior con salarios en dólares y mucho mayor poder adquisitivo. “Es imposible evitar un nuevo éxodo de investigadores altamente capacitados”, dice la carta. Pero el problema no es únicamente salarial: “Este éxodo está estimulado también por la brusca reducción en el número de vacantes disponibles en el CONICET para nuevos investigadores y becarios”.

Otros problemas están vinculados a la falta de financiación de proyectos de investigación científica y tecnológica. Esto repercute directamente en las investigaciones en curso. “Estamos funcionando en situación de emergencia total. Mientras en el 2016 el presupuesto aprobado para Ciencia y Tecnología (en función del total del presupuesto) fue 1,53% del PBI, en 2017 se redujo a 1,28%. Y este año va a ser menos”, graficó el investigador Mario Pecheny, uno de los investigadores propuestos para integrar el Directorio del CONICET, en diálogo con Radio Con Vos. 

El investigador destacó que en este reclamo “no hay grieta”, y eso se ve en la cantidad de directores de institutos que elevaron el reclamo. “La gente que reclama es gente que ya tiene su vida hecha, nosotros vamos a seguir trabajando. Seguramente muchos se irán del país. Ya hay una fuga de científicos”, señaló. “La previsibilidad de poder encarar una carrera científica en el país era un horizonte. Eso se perdió. Hoy las posibilidades de ingresar a una carrera científica se convirtió en una quimera”.

Además, las dificultades se están viviendo en el día a día. “Tanto las universidades como el CONICET destina casi la totalidad del presupuesto al pago de los salarios, entonces no queda nada para subsidiar una investigación. Se necesitan reactivos, insumos importados. Los salarios en sí ya son bajos, pero si no tenés dinero para reactivos eso implica una interrupción de las investigaciones, se pierden años de trabajo”, agregó.

El reclamo reunió a lo más destacado de la elite científica argentina. Entre los firmantes aparecen los nombres de algunos de los científicos más destacados que tiene el país, muchos de reconocimiento internacional.

A continuación, algunos logros de 5 científicos argentinos que apoyan el reclamo:

Damasia Becú, directora de Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME) de la Ciudad de Buenos Aires. Entre los investigadores destacados que trabajan en ese instituto está Gabriel Rabinovich, reconocido internacionalmente por sus aportes para el tratamiento del cáncer. En diciembre de 2017 el presidente Mauricio Macri lo distinguió como Investigador de la Nación. Unos meses antes, la prestigiosa Academia de Ciencias de Estados Unidos lo nombró uno de sus miembros, por ser uno de los investigadores más destacados y creativos del mundo. Sus hallazgos permitieron nada menos que el desarrollo de la inmunoterapia, que habilitó uno de los grandes avances en la lucha contra el cáncer.


Gabriel Rabinovich (Archivo)


Andrea Gamarnik, directora del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB) de la Ciudad de Buenos Aires, que se dedica a investigar el dengue y el zica y trabaja en el desarrollo de una vacuna contra estas dos enfermedades transmitidas por el mosquito aedes aegipty. Gamarnik integra la Academia Americana de Microbiología y en 2016 recibió el Premio internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia”. Esta distinción le fue otorgada tras ser seleccionada entre 2.600 destacadas investigadoras y en la premiación se destacó que la investigadora logró describir mecanismos claves que regulan la multiplicación del virus del dengue. 


La científica argentina Andrea Gamarnik en un cartel en París, por el premio L'Oreal 2016. (Archivo)


Ernesto Calvo, director del Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE) de la Ciudad de Buenos Aires, desarrolló un novedoso método de extracción del litio sin afectar el medio ambiente. En 2017 obtuvo el primer puesto del concurso internacional Bright Minds Challenge (Mentes brillantes), que se llevó a cabo en la ciudad de Amsterdam. El novedoso método que propone el científico -especialista en fisicoquímica, electroquímica y nanotecnología- consiste en extraer litio de salares de altura de manera eficiente, limpia y sostenible. Argentina tiene una de las mayores reservas de litio del mundo y se apuesta a este mineral como una de las promesas energéticas del futuro.


Ernesto Calvo fue premiado por su método para extrar litio sin contaminar. (Archivo)


Carlos Edmundo Lanusse, director del Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN). Lanusse es un veterinario reconocido internacionalmente por sus avances en torno a la salud animal. En 2015 recibió el premio “Excellence in Research Award” otorgado por la World Association for the Advancement of Veterinary Parasitology (WAAVP). En ese momento se destacó su aporte al conocimiento dentro de las disciplinas Farmacología y Parasitología Veterinaria a través de numerosas publicaciones en revistas especializadas y capítulos en libros de la especialidad que han alcanzado gran repercusión mundial y a la formación de un grupo de trabajo que se convirtió en centro de referencia internacional en la materia.


Carlos E. Lanusse al recibir el premio Konex en 2013. (Archivo)

Raquel Chan, directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL) Santa Fe. El equipo dirigido por Chan logró repercusión internacional por el desarrollo de la tecnología HB4, que permite producir semillas resistentes a la sequía y fue la primera tecnología transgénica desarrollada 100% en la Argentina. Chan recibió el Premio Konex en Biotecnología y el premio Jorge Sabato del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCYT). 


La Dra. Raquel Chan en uno de los laboratorios del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAl) en Santa Fe. / José Almeida



Fuente: Clarín
ARA San Juan: un buque se dirige hacia un punto en el que aseguran que está el submarino
Se trata del SB15 Tango, un buque de Prefectura, que fue enviado por la jueza Marta Yáñez luego de que dos sonaristas aseguraran que allí detectaron la silueta del submarino
22 de agosto de 2018


El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017.

El 18 de mayo de 2018 a las 11:15, el ARA Sarandí, destructor multipropósito de la Armada Argentina, informó haber tenido un contacto con el submarino ARA San Juan, desaparecido el 15 de noviembre de 2017, fecha en la que efectuó su último contacto.

Según pudo averiguar Infobae, tal informe no indica que se haya encontrado el ARA San Juan, sino que se tomó contacto con una silueta similar debajo del agua. Dos suboficiales que iban a bordo del destructor Sarandí le habrían asegurado a varios familiares que, a través del rebote de las ondas sonoras, la silueta que visualizaron pertenecía al submarino desaparecido.

También que desde Puerto Belgrano les restaron importancia, aunque desde la Armada sostuvieron que "tal punto se suma a otros 11 que se obtuvieron durante este tiempo", en el que se esperaba que Ocean Infinity (la última empresa contratada) desplegara el buque Seabed Constructor para chequear cada uno de ellos y corroborar o descartar la aparición del mismo.

Fue por ello que, a través de una presentación de Fernando Burlando y la abogada Valeria Carreras, quienes representan a algunos familiares de los tripulantes del submarino, la jueza Marta Yáñez le solicitó a la Prefectura Naval Argentina que el buque SB15 Tango se dirija hacia ese punto para que con su sonar trate de ver qué hay en la zona, en donde se estima que la profundidad es de 350 metros.


El SB15 Tango se dirigirá hacia el punto en el que el destructor Sarandí informó un contacto.

"Tenemos información que llega a las oficinas de manera particular de que el submarino se encuentra en un punto localizado", dijo Burlando, quien agregó poseer "otros elementos que le permiten tener la certeza de que allí está el submarino".

Según pudo saber Infobae, "la llegada del Tango hasta el punto mencionado puede darse en las próximas 48 o 72 horas. Si las condiciones climáticas ayudan, identificar o descartar la información puede demandar entre 8 y 10 horas. El buque debe descender a baja velocidad".


El barco de Ocean Infinity que buscará en todos los puntos que hubo contacto.


Fuentes cercanas a la investigación sostuvieron que posiblemente ese buque no sea el indicado, por lo que la búsqueda podría demorarse algunos días más. En su lugar podría ir el buque Víctor Angelescu, el cual pertenece al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero pero también opera la PNA. Se trata del buque más moderno que tiene la Argentina.

En los próximos días Yáñez se reunirá con Burlando y Carreras. La magistrada también le requirió a la Asociación Argentina de Peritos Navales la lista completa de peritos (en su mayoría oficiales de la marina mercante) para seleccionar a los profesionales que colaborarán en el esclarecimiento del siniestro del submarino ARA San Juan.



Fuente: Infobae

miércoles, 22 de agosto de 2018

Ciudad de Buenos Aires: $430.000 para que una astróloga le haga 30 evaluaciones psicométricas virtuales a miembros de la Jefatura de Gabinete
por Mariana Escalada & Agustin Ronconi





Si hay algo que distingue al mejor equipo de los últimos 50 años es su fanatismo por las diversas consultorías. En esta oportunidad, desde El Disenso te mostramos como una astróloga devenida en coach fue contratada por casi medio millón de pesos para evaluar “virtualmente” a 30 empleados de la Jefatura.

A través del expediente 20507683 “Consultoría para el Fortalecimiento y Desarrollo de Competencias Personales“, la Jefatura de Gabinete de Ministros del GCBA contrató por $430.000 a María Lujan Brinzoni para la realización de “evaluaciones psicométricas en modalidad virtual, la coordinación de evaluadores y evaluados y la generación de sus correspondientes reportes y posterior devolución individual“.





De acuerdo al pliego de especificaciones técnicas, Brinzoni deberá realizar 30 Evaluaciones psicométricas con sus respectivos reportes individuales, 1 “Taller de Sensibilización” y 11 devoluciones individuales.

María Luján, hija del fallecido Teniente General Ricardo Guillermo Brinzoni, posee una página en Facebook llamada “Espejos del Universo” desde donde promociona su “Coaching Astrológico” y da tips como que la luna llena en Capricornio es “Tiempo de Crecer”, la luna llena en Libra es para aprender a “relacionarse” o que la luna llena en Escorpio nos trae una “Transformación Profunda”. De acuerdo al CV que comparte desde su pagina web personal, Brinzoni es Ingeniera Química, coach certificada, astróloga y adelanta que nació con el Sol en Capricornio, el Ascendente en Tauro, y la Luna en Acuario, lo que sea que eso signifique.




De acuerdo a la descripción de su tarea en “Florecer del Alma“, asegura que “El Coaching Astrológico es un proceso de auto-conocimiento y transformación personal, que surge de esta primera sesión de descubrimiento de la carta natal individual” y cuyo objetivo es “acompañar a la persona en un viaje de descubrimiento y crecimiento, integrando sus energías para una más plena expresión del Ser“.

Brinzoni es usualmente consultada respecto a temas relacionados a la astrología y a temas energéticos. Si bien su actividad central pasa por el “coaching astrológico” y las cartas astrales que promueve desde internet, posee otro emprendimiento paralelo llamado Caleido junto a su socia Marcela Contigiani, desde donde realiza “Business Coaching” para empresas, un coaching grupal tamizado con astrología y yoga, pero esta contratación desde el GCBA es para Brinzoni a título personal, por fuera de su sociedad comercial con Contigiani.




La orden de compra por este servicio fue confirmada por el GCBA el 3 de agosto, con Luna nueva y eclipse parcial de sol en el signo de Leo, una conjunción que a Brinzoni le significó embolsar casi medio millón de pesos.



El Pacífico tendrá su primera 'nación flotante' con gobierno y criptomoneda
La nación estará "fuera de las influencias geopolíticas inestables y los problemas comerciales". Se espera que el mundo pueda verla en el año 2022.




En una reciente entrevista al canal CNBC, la investigadora del proyecto The Floating Island (La Isla Flotante, en español) Nathalie Mezza-Garcia ha relatado sobre este futurista programa que se lleva a cabo en asociación con las autoridades de la Polinesia Francesa.

La iniciativa es un proyecto piloto de la compañía Blue Frontiers y el Instituto Seasteading (una ONG basada en California), que prevé la construcción de 300 viviendas en una isla artificial autogobernada que además dispondrá de su propia criptomoneda, el Varyon. Se espera que el mundo pueda ver la nueva 'nación' ya en el año 2022.

Se estima que el coste de la construcción de la isla alcance los 50 millones de dólares, que se planean obtener mediante donaciones filantrópicas. Una de las personas que ya están contribuyendo es Peter Thiel, cofundador de PayPal, señala Mail Online.

"Es muy significante que este proyecto se esté probando en la Polinesia. Esta es una región donde la tierra se halla sobre el coral y desaparecerá con el aumento del nivel del mar", comentó Mezza-Garcia.

La investigadora señaló que se tratará de un lugar ideal para los "refugiados climáticos", así como una alternativa atractiva para aquellos que se sientan desilusionados por los sistemas políticos actuales, porque las futuras islas de este tipo que se creen serán diseñadas para operar como 'centros comerciales' que operen más allá de las regulaciones de los gobiernos existentes.

"Ello significa una estabilidad fuera de las influencias geopolíticas inestables, de los problemas comerciales y de las fluctuaciones monetarias. [La Isla Flotante] es una incubadora perfecta", afirmó.

Además, en el futuro, cuando en la Polinesia haya cientos de islas autogobernadas, sus vecinos podrán viajar libremente de una nación flotante a otra.

Por ejemplo, si alguien no quisiera vivir bajo un gobierno particular, "podrá simplemente llevarse su casa e irse flotando hasta otra isla", auguró Mezza-Garcia. 



Fuente: MDZ Online/RT
Las imágenes que son la "evidencia definitiva" de la existencia de agua en forma de hielo en los polos de la Luna
Un nuevo hallazgo confirma algo que los científicos ya habían anunciado, pero que nunca habían observado de manera directa.



Gracias a datos que la misión india Chandrayaan-1 recopiló entre 2008 y 2009, los investigadores aseguran que ahora tienen "evidencia definitiva" de que existe agua en forma de hielo en la superficie de la Luna.

Estos depósitos de hielo se encuentran en los polos norte y sur de nuestro satélite y están distribuidos de manera fragmentada.

Un instrumento llamado Mapa de Mineralogía Lunar (M3), detectó las propiedades de reflexión propias del hielo.


El hielo está en los polos norte y sur de la Luna.

El M3 también pudo medir la manera distintiva en que las moléculas del hielo absorben la luz infrarroja.

Agua en la oscuridad

Las temperaturas en la Luna pueden alcanzar los 100ºC durante el día, lo cual no ofrece las mejores condiciones para que se conserve hielo en la superficie.

Pero debido a que la Luna está inclinada sobre su eje en aproximadamente 1,5 grados, hay lugares en los polos lunares que nunca ven la luz del día.


El hielo se conserva gracias a que está en el lado oscuro de la Luna.

Los científicos estiman que las temperaturas en los cráteres que permanentemente están en la oscuridad no se elevan a más de -157ºC. Esto crearía un ambiente donde los depósitos de hielo de agua podrían permanecer estables por largos períodos.

Este descubrimiento apoya los resultados de algunas observaciones indirectas que previamente habían sugerido la presencia de hielo superficial en el polo sur de la Luna.

Esos resultados, sin embargo, podrían ser explicados por otros fenómenos, como el suelo lunar inusualmente reflectante.

Según los autores del hallazgo, si hay suficiente hielo dentro de los primeros milímetros de la superficie lunar, este agua podría utilizarse como recurso para futuras misiones tripuladas a la Luna.

El hielo superficial también se ha encontrado en otros cuerpos del Sistema Solar, como en el polo norte del planeta Mercurio y el planeta enano Ceres.



Fuente: BBC Mundo