lunes, 18 de febrero de 2019

Es la primera astrónoma argentina y tiene una galaxia con su nombre: la increíble historia de Miriani 
Por Emilse Pizarro


Desde hace 40 años, Miriani Pastoriza vive en Porto Alegre.


El mundo podía estallar en cualquier momento: Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaban los escombros del planeta. La tensión latente hacía pensar en una Tercera Guerra Mundial. Pero en plena Guerra Fría, en Santiago del Estero, Argentina, la preocupación era otra: saber del cielo.

En el verano de 1947 era tal el calor en Loreto, un pueblo a 60 kilómetros de la capital provincial, que por las noches los Pastoriza sacaban las camas de los cuartos y las colocaban en la galería de la casa. A falta de aire acondicionado y ventiladores, escapar al encierro de las habitaciones era un alivio a los 45 grados de temperatura. La mamá acomodaba las cinco camas, una para ella y una para cada una de sus cuatro hijas. Los Pastoriza eran las Pastoriza: su esposo había fallecido hacía 4 años.


Miriani Pastoriza en la sala de control del telescopio en el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, Chile.

A la medianoche y con el pueblo a oscuras, la más chica de las hijas se empachaba de cielo: Miriani tenía 8 años cuando descubrió que no podía cerrar los ojos. ¿Cómo iba a dormir con tantas estrellas? Estudiaba las constelaciones y las presentaba a sus hermanas. ¿Ves ahí? Esa es la Cruz del Sur; ¿esas? Alfa y Beta del Centauro. Animada, pasaban minutos hasta que se daba cuenta que ya nadie la escuchaba: todas se aburrían y se dormían.

Las noches sofocantes derivaron en lecturas. Los libros de Constancio C. Vigil y la revista Billiken fueron las primeras. Pero la preferida fue Mundo infantil, que tenía una hoja dedicada a la física y explicaba qué era el átomo y también el sistema planetario.

"Desde esa época yo decía que iba a ser astrónoma", dice Miriani Pastoriza, la primera astrónoma argentina del otro lado del teléfono desde Porto Alegre, donde vive hace más de 40 años.

Aunque hizo la primaria y la secundaria sabiendo qué estudiaría luego, su mamá le dijo que pensara en otra carrera. Por entonces el único lugar en el que se podía estudiar Astronomía era en La Plata. Era muy lejos y muy caro: su madre, maestra y viuda, no podía costearlo.


En el Observatorio SOAR, Cerro Pachon, Chile.

Para cuando estaba en cuarto año se crea en la Universidad de Córdoba el Instituto de Matemática, Astronomía y Física. Era la oportunidad: ya no eran 1000 kilómetros, eran sólo 430 y su hermana mayor ya trabajaba como maestra y la ayudaría con dinero. 

Al frente de una de las primeras clases que tuvo, el profesor comenzó a hablar de seno, coseno, trigonometría. Miriani no entendía nada. Había estudiado en un colegio Normal y su nivel de matemáticas era muy inferior al del sus compañeros que sabían de cálculo numérico, integrales, derivadas.

Supe que para imponerme y para que las personas creyesen que yo tenía capacidad tenía que demostrar mucha convicción, mucha fuerza


—¿Qué hiciste?

—Y bueno… agarré un libro y nos metimos junto con una compañera también santiagueña y un muchacho cordobés a estudiar en una casa que era de un familiar suyo. Estaba abandonada. Ahí nos pasamos un enero entero estudiando para poder aprobar el examen de ingreso al Instituto. Yo creo que cuando uno tiene voluntad y le gusta algo supera todo. Aunque a veces lloraba abrazada a mi almohada. Extrañaba mucho Santiago y a mi mamá, pero no podía abandonar. Lloraba porque llegás a Córdoba y… sos santiagueña y, para colmo, mujer. Supe que para imponerme y para que las personas creyesen que yo tenía capacidad tenía que demostrar mucha convicción, mucha fuerza.

—¿Más que un varón?

— Mucho más. Cuando terminabas el doctorado en el Instituto automáticamente pasabas a ser Jefe de Práctico adjunto. Todos mis compañeros pasaron menos yo; tuve que hacer otro concurso para entrar.


Para estudiar en el Observatorio tuvo que pedir permiso: ella era la única mujer entre todos los estudiantes. En la Estación Astrofísica de Bosque Alegre, a 60 kilómetros de la capital cordobesa, los hombres se quedaban una semana. Durante el día descansaban en la casa de los astrónomos para, por las noches, subir al Observatorio. En las sierras, a 1300 metros de altura, tomaban fotografías de la galaxia con uno de los telescopios más grandes del hemisferio sur. Para que Miriani pudiera ser parte su profesor, José Luis Sérsic, tuvo que hablar con el rector.


En 2018 Pastoriza recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Córdoba.

Esas noches en las sierras cordobesas cambiarían la historia de la astronomía unos años después. Junto a su profesor, Miriani descubrió que en el núcleo de las galaxias se formaban estrellas: hasta entonces se creía que sólo había estrellas muy viejas.

"Comenzamos la observación de galaxias espirales. Un astrónomo estadounidense había observado con muy bajo tiempo de exposición nuclear que aparecían unas condensaciones. Las llamaban hot spots. Sérsic me propuso hacer un relevamiento de toda la galaxia del universo con muy corta exposición. Descubrimos varias del hemisferio sur que tenían esas condensaciones", cuenta. En 1978 publicaron el hallazgo. Ellos lo llamaron "galaxias con núcleo peculiar". Los colegas del mundo la rebautizaron: galaxia Sérsic-Pastoriza.

Miriani dice que el telescopio decepciona a los más jóvenes: "A mis alumnos les digo que son astrónomos de laboratorio porque reciben datos y después a través de software reproducen la imagen. Pero no la ven directamente".


—¿Qué es lo que los decepciona?

—Sus ojos. Son un instrumento que tiene la posibilidad de ver una franja muy estrecha de luz; no ven el infrarrojo. En un horno microondas no ves la luz, pero dentro de él hay luz. Si ponés un detector infrarrojo vas a ver que se ilumina todo al encenderlo. Cuando uno ve una galaxia le ve la forma, la ves muy linda, pero sólo de color amarillita blanca. No ves todas las cosas que sí se ven con satélites o con telescopios muy grandes. Pero no hay frío, no hay viento, no hay desesperación por una nube que viene llegando.


Aunque lleva en Brasil más de 35 años recién hace aproximadamente diez se sintió en casa. Es que Miriani debió exiliarse: en 1976 la corrieron de su cargo con la Ley de Prescindibilidad. Como no podía trabajar en ninguna universidad se fue a Santiago del Estero, donde vivió un tiempo de preparar alumnos de Ingeniería, al tiempo que mandaba cartas para pedir trabajo en otros países.

Cuando su marido fue liberado –estuvo un año y medio secuestrado- se fueron a Porto Alegre. Desde entonces vive allí, donde continuó con sus investigaciones además de formar –lo sigue haciendo actualmente- a cientos de científicos en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. En 2010 el presidente de Brasil Luis Ignacio Lula da Silva le dio la Orden Nacional del Mérito Científico y el año pasado recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Córdoba.

A mis alumnos les digo que son astrónomos de laboratorio porque reciben datos y después a través de software reproducen la imagen. Pero no la ven directamente


—¿Sentiste alguna pasión por otra cosa tan fuerte como esa?

—No. Adoro a mis hijos y a mis nietos (a mis nietos más todavía. ¡Que no me escuche mi hijo! Pero es que con ellos no tengo la responsabilidad de ser estricta o educar). En mi vida tuve una pasión.

—¿Se sintió culpable alguna vez?

—Sí, pero para eso está el psicoanálisis, que te ayuda a decir que vos le enseñaste a tus hijos que hay que luchar por lo que uno quiere y que así se consiguen las cosas.

— Hace unos días leí a Avi Loeb, el astrónomo de Harvard que declaró haber encontrado una nave extraterrestre cerca de Júpiter.

—Lo leí. Para que lo detecten debe ser bastante grande, pero hay muchos objetos metálicos que están en las partes periféricas del sistema planetario y ellos tienen órbitas muy excéntricas. Es una hipótesis suya. Podría ser uno de esos objetos que son metálicos, trozos de pedazos de hierro que andan ahí en el espacio.

—¿Somos los únicos habitantes?

—Ciertamente hay vida en otros lugares del universo. Puedo decir que en el sistema planetario, vida desarrollada no hay. En aquellos satélites donde hay agua hay vida muy incipiente. En sistemas planetarios se habla de una zona de habitabilidad. La Tierra está está en una: no puede estar lejos de su estrella, es el centro de su sistema que le va a dar calor, por lo tanto, vida. Tampoco puede estar muy cerca. Hay regiones de habitabilidad pero eso no quiere decir que existan seres humanos como nosotros o en el estadio de evolución nuestra. Pueden estar mucho adelante o pueden estar mucho más atrás.




—¿Cree en el horóscopo?

—No. ¿Creo en Dios o tengo fe en Dios? Son dos cosas diferentes. Una persona puede tener fe en Dios, pero cómo demostrar que eso es verdad… es una cuestión de fe. Inicialmente los astrónomos vivían de eso: predecían para los reyes, los emperadores, cosas en función del movimiento de los astros.

—¿Fue el Big Bang o fue Dios?

—Yo creo como científico hasta donde las pruebas de la ciencia me llevan. Lo otro es fe. En mis momentos más críticos, cuando mis soluciones ya no son racionales ni científicas, vuelvo mucho a mi educación religiosa. Yo vengo de un pueblo donde íbamos a la iglesia. La ciencia también tiene sus limitaciones, no te puede decir hasta qué punto el individuo puede llegar a creer en ciertas cosas para superar otras. Te puedo decir que el Big Bang realmente existió. Cómo se originaron las estrellas y cómo se originó el universo: yo creo. Ahora si hay otro universo y si a eso lo vas a llamar el inicio de Dios… Bueno, es posible ¿no?



Fuente: infobae.com
El punto de no retorno: la deuda de EEUU se sale de control
La deuda pública de EEUU superó 22 billones de dólares al marcar el nuevo récord en toda su historia. Varios economistas advierten que la deuda estadounidense crecerá aún más porque nadie controla los gastos del Gobierno estadounidense.



La deuda pública empezó a crecer ya durante el Gobierno de Barack Obama. Durante 8 años de su presidencia la deuda del país norteamericano aumentó de 10,6 billones de dólares hasta 19,9 billones.

La periodista rusa Natalia Dembínskaya considera que en la mayor parte este incremento se produjo porque el Congreso y Administración de Barack Obama aprobaron un paquete de medidas para estimular la economía debilitada después de la crisis de 2008.

Trump y su promesa

Durante la campaña electoral Trump insistió en una entrevista con el periódico The Washington Post que sería capaz de deshacerse "durante dos mandatos" de la enorme deuda que en aquel entonces llegaba a más de 19 billones de dólares.

"Ahora podemos observar un proceso completamente contrario: durante el Gobierno de Trump la deuda ha crecido a una velocidad récord que no ha sido registrada en los últimos seis años", enfatiza la periodista en su artículo para la versión rusa de Sputnik. 

Según la agencia Bloomberg, desde que el magnate ocupa el cargo de presidente, la deuda estadounidense creció en 1,9 billones de dólares. Para el fin de su mandato se espera que crezca en 4,4 billones de dólares.

El factor que empuja la deuda al alza

"Los economistas afirman que la deuda seguirá creciendo ya que la situación con el presupuesto de EEUU está empeorando", enfatiza la autora.

Durante el año financiero de 2018 el déficit presupuestario de EEUU creció un 17% hasta alcanzar 779.000 millones de dólares, este máximo no había sido registrado desde 2012.

La Oficina de Presupuesto del Congreso espera que este año el déficit presupuestario aumente un 15,1% hasta situarse en 897.000 millones de dólares. Se prevé que en 2022 el déficit supere un billón de dólares y nunca baje por debajo de este nivel a partir de 2029.

"Para disminuir su déficit presupuestario Washington tendrá que endeudarse cada vez más. Como consecuencia, la carga de deuda amenaza con volverse incontrolable", escribe Dembínskaya.

En verano de 2018, el congresista estadounidense Andy Biggs advirtió que EEUU podría entrar en bancarrota en 8 o 10 años.


© REUTERS / LUCAS JACKSON

"Pienso que estamos dirigiéndonos al borde [de un precipicio]. Imagínese que es una cascada, nosotros estamos en un barco y está a punto de llegar el momento en que será imposible salir si no hacemos algo inmediatamente", declaró Biggs.

Otros problemas graves

Según la agencia Bloomberg, el principal fondo fiduciario que está detrás del programa Medicare —que incluye asistencia médica para ancianos y gente discapacitada— se agotará en 2016.

"Como resultado el Gobierno tendrá que pagar beneficios sociales directamente del presupuesto. Este desenlace destruirá todo el sistema financiero de EEUU o hará desplomar su sistema de seguridad social. Ambos escenarios amenazan al país con una catástrofe a gran escala", opina Dembínskaya.

El periódico USA Today destaca que el actual crecimiento de deuda fue causado en su mayor parte por la aprobación de la reforma fiscal de Trump y al aumento de gastos para realizar los programas militares. Como consecuencia, la nación aumentó la deuda en más de un billón de dólares en los últimos 11 meses.

La reforma fiscal firmada en diciembre de 2017 preveía disminuir la tasa impositiva corporativa del 35% hasta el 21%.


© AFP 2018 / JOHANNES EISELE

"Si bien en la Casa Blanca aseguran que la disminución de impuestos acelerará el crecimiento económico, los pronósticos de los economistas no lo confirman. Al contrario, los analistas creen que la reducción de impuestos socavará el crecimiento económico y conducirá al aumento de la deuda", afirma la periodista.

Según Dembínskaya, la carga de deuda incrementada recaerá sobre las próximas generaciones de EEUU.

El presidente estadounidense afirma que la mejora de la situación con acuerdos comerciales ayudará a reducir el déficit comercial de EEUU y acelerará su crecimiento económico.

"Este desenlace es irreal porque (…) cada aceleración de crecimiento contribuirá al aumento de inflación, obligará a la Reserva Federal a subir las tasas de interés y frenará el crecimiento en otros sectores de la economía", comunicó a Sputnik, Joseph Gagnon del Instituto Peterson para la Economía Internacional.

Un estudio del Banco Mundial reveló que el techo de deuda para todos los países es del 77,1% del PIB. Si la deuda de un país supera este nivel, cada punto porcentual costará a su economía 0.0174 puntos porcentuales del económico crecimiento anual.

A su vez Dembínskaya destaca que una gran deuda pública complicará el acceso del Gobierno Federal de EEUU a nuevos créditos y contribuirá al aumento de gastos en caso de una nueva recesión.

"Otros países y mercados de todo el mundo ya dudan acerca de la solvencia del Gobierno de EEUU", concluye la autora del artículo.



Fuente: mundo.sputniknews.com
¿Pueden las oraciones curar o son absolutamente ineficaces contra las enfermedades?
De vez en cuando, en los medios de comunicación aparecen historias sobre alguna recuperación sorprendente gracias a prácticas religiosas, pero varios estudios cuestionan su eficacia.


Esam Al-Fetori / Reuters

Durante decenas de años han tratado los científicos de determinar si las oraciones y la religión son capaces de afectar nuestra salud. Algunos estudios indican que una fuerte fe puede tener efectos físicos y mentales positivos en la salud de la gente y, en particular, curar enfermedades.

No obstante, otras investigaciones han puesto de manifiesto que las oraciones no pueden producir efecto alguno, e incluso, que a veces tienen un impacto negativo.

Casos de mejoramiento sorprendente

De vez en cuando, en los medios de comunicación aparecen historias de alguna recuperación sorprendente de personas que padecían de enfermedades incurables, y que dejaron perplejos a los especialistas.

El año pasado se hizo público el caso de Paul Wood, residente de la ciudad de Lodi (California, EE.UU.), que había sido diagnosticado con un tumor cerebral maligno y se curó inexplicablemente sin ningún tratamiento médico. Un día antes de la cirugía programada para extirparle el tumor, esa intervención fue cancelada porque la neoplasia había desaparecido.

Mientras que los médicos quedaron desconcertados por su caso, Wood aseguró que la curación fue posible gracias a su fe y a las oraciones que muchas personas hicieron a su favor.

Esta historia es solo una de varias que han sido divulgadas en los últimos años. Sin embargo, hasta el momento los especialistas no han logrado llegar a una conclusión común sobre el posible efecto de las oraciones en la curación de enfermedades.

Efectos positivos

Marilyn Schlitz, de la Universidad de Harvard, cuyas palabras recoge Fox News, indicó que existen "relaciones positivas entre la práctica religiosa y espiritual y los efectos en la salud, en una variedad de condiciones diferentes". En ese contexto, afirmó que durante un estudio que analizaba el efecto de las oraciones, los grupos que recurrieron a las prácticas religiosas "tuvieron estadísticamente mejoras significativas".


Tassanee Vejpongsa / AP

De igual modo, un estudio que se llevó a cabo a finales del siglo pasado demostró que algunas personas por las que otros estaban rezando, y a pesar de no lo sabían, se recuperaron más rápidamente de ciertas enfermedades coronarias.

Además, una investigación indicó que las oraciones también produjeron efecto positivo en el proceso de fecundación in vitro, al punto de que el grupo de mujeres por las que estaban rezando tenía casi el doble de probabilidades de quedar embarazadas que las pacientes en cuyo tratamiento no se utilizaban oraciones (50 % contra 26 %).

Consecuencias negativas

A pesar de dichos casos, otros estudios han mostrado resultados completamente diferentes. En el marco de una investigación publicada en la revista American Heart Journal, 1.802 pacientes que se recuperaban tras una cirugía de baipás coronario fueron divididos en tres grupos: en el primero, no sabían que otras personas rezaban por ellas; por los miembros del segundo grupo nadie rezó, cosa que ellos sabían; y los integrantes del tercer grupo recibieron oraciones y así lo supieron. El estudio mostró que las complicaciones aparecían con mayor frecuencia en el tercer grupo (59 %). Entre tanto, los pacientes de los dos primeros grupos sufrieron complicaciones en 52 % y 51 % de los casos, respectivamente.

Al mismo tiempo, los autores de otro estudio, que investigaban el efecto de las oraciones y la visualización positiva durante el tratamiento de las enfermedades de riñón, llegaron a la conclusión de que ambos métodos "aparentemente no son tratamientos efectivos".

A pesar de la falta de una opinión consensuada entre los especialistas sobre la eficacia de las oraciones en la lucha contra las enfermedades, varios de ellos afirman que las prácticas religiosas, especialmente cuando la gente reza por otros, tiene un efecto positivo en su salud mental. "La compasión que la gente muestra hacia otros cuando reza por ellos, es algo que es bueno para la persona que está rezando", precisó al portal Healthline el director del Centro de Espiritualidad, Teología y Salud de la Universidad Duke (EE.UU.), Harold Koenig.



Fuente: actualidad.rt.com

domingo, 17 de febrero de 2019

Científicos israelíes desarrollan una nueva tecnología para perfilar la composición genética de las células tumorales de mieloma
Perfil de un asesino. Científicos y médicos israelíes desarrollan una nueva tecnología para perfilar la composición genética única de las células tumorales de mieloma. Esto va a permitir un mejor diagnóstico y tratamiento.


Créditos de las imagenes: Public.


El cáncer surge cuando las células pierden el control. Descifrar la “estrategia” de las células cancerosas y esbozar cómo las células cancerosas se apropian de las rutas específicas para la proliferación incontrolada permitirá lograr formas más eficientes de combatirlas.

El esfuerzo fue en conjunto entre científicos del Instituto Weizmann de Ciencias y médicos de los principales departamentos de hematología-oncológica en Israel. Ellos lograron crear perfiles detallados de cáncer de mieloma en ambas etapas precancerosas. En pacientes con mieloma múltiple recién diagnosticados, así como después del tratamiento y la recaída. Estos planos detallados ayudarán en el futuro a un diagnóstico preciso y al tratamiento de esta enfermedad.

El mieloma múltiple es el segundo tipo de cáncer sanguíneo más común. El mieloma múltiple se produce cuando las células plasmáticas en la médula ósea, las células que producen anticuerpos, proliferan fuera de control y conducen a diversos tipos de insuficiencia orgánica y a la muerte.

A pesar de muchos años de investigación y a una importante mejora reciente en la supervivencia de los pacientes con mieloma con nuevos métodos de inmunoterapia, muchos pacientes sucumben a una respuesta limitada y todos recaen.

Un importante obstáculo en el diagnóstico de la enfermedad de mieloma es el hecho de que cada paciente es único y los análisis de sangre actuales son incapaces de identificar el inicio temprano de la enfermedad y clasificar qué paciente debe recibir qué tratamiento.

Por ejemplo, los pacientes cuyos análisis de sangre rutinarios revelan algunas características distintivas de la enfermedad en una etapa temprana y precancerosa son seguidos de cerca con una estrategia de “vigilar y esperar”, pero cada año el 1 % de ellos perderá en esta “ruleta rusa” y desarrollará la enfermedad del mieloma completa.

Hasta hace poco, no había manera de discriminar entre aquellos que se transformarán y aquellos que no.

El doctor Guy Ledergor, y el Dr. Assaf Weiner del grupo del profesor Ido Amit del Departamento de Inmunología del Instituto Weizmann de Ciencias junto con el Profesor Amos Tanay, del Departamento de Regulación Biológica y Ciencias de la Computación y Matemáticas Aplicadas, consideraron que el método sensible desarrollado por el grupo, conocido como secuenciación de ARN unicelular, puede proporcionar un nuevo enfoque para comprender la composición del mieloma múltiple y diseñar enfoques nuevos y más efectivos para diagnosticar y tratar esta devastadora enfermedad.

Con esta visión en mente, el programa del Instituto Weizmann de Ciencias Bench to Bedside (que literalmente significa del laboratorio a la cabecera del enfermo), dirigido por el profesor Barbash, proporcionó un esfuerzo nacional israelí para reclutar a todos los departamentos de hematología-oncológica en Israel.

El nuevo método secuencia el ARN de miles de células individuales de la sangre o la médula ósea del paciente. Esto es lo que permite capturar el programa genético específico que está activo en cada célula individual.

Para comprender el plano del cáncer de mieloma, los científicos primero generaron un modelo de alta resolución de células plasmáticas normales mediante la secuenciación de decenas de miles de células de individuos sanos.

Estos son pacientes sometidos a reemplazos de cadera que sirvieron como grupo de control.

Las células plasmáticas de los pacientes de control eran muy similares dentro y entre los individuos, mostrando básicamente un único plano común de células plasmáticas normales.

Al comparar el plano normal con los planos de los pacientes, se demostró que el plano de las células cancerosas del mieloma era extremadamente heterogéneo.

En el cada paciente mostraba su propio y único modelo y con algunos pacientes que mostraron varios clones de tumores que mostraron más de un solo plano en un paciente.

Este esfuerzo conjunto de médicos y científicos ha podido demostrar que es posible identificar incluso un número muy pequeño de células malignas en la sangre a una etapa muy temprana (precancerosa).

De este modo permitir diagnósticos mucho más precisos y tener opciones de los tratamientos para cada paciente según su enfermedad “personalizada”.

Como resultado, también será posible realizar un seguimiento y supervisión a estos pacientes con análisis de sangre notablemente menos dolorosos, reemplazando las dolorosas biopsias de médula ósea de hoy.

Con el tiempo, el método podría ayudar a los pacientes con mieloma múltiple a recibir tratamientos precoces y más precisos. Posiblemente se logre también evitar la recaída que a menudo sigue a la quimioterapia.

Este estudio se utiliza por primera vez en el mundo y se publica hoy en Nature Medicine. Es probable que Israel quede ahora a la vanguardia del diagnóstico y tratamiento de mieloma.

El profesor Barbash señala que estos hallazgos son solo el comienzo para aplicar tecnologías de secuenciación de ARN unicelulares a la investigación clínico-genómica.

“Ahora estamos desarrollando colaboraciones similares entre investigadores de hospitales y científicos para avanzar en el diagnóstico y el tratamiento de otras enfermedades”.

“Hasta ahora, el análisis genómico de células individuales se limitaba a un pequeño número de laboratorios de investigación. Estamos constantemente ampliando los límites de la tecnología de manera que se convierta en una importante herramienta de diagnóstico y de descubrimiento clínico”, dijo el profesor Amit.

Dicho seguimiento puede ser útil para diagnosticar los primeros síntomas de muchas neoplasias malignas en la etapa precancerosa o recaída después de la quimioterapia.

Así podemos convertir esto en parte de un enfoque personalizado.

Tomar decisiones basadas en perfiles individuales de las células de cada paciente en cada etapa de la enfermedad va a ser una realidad muy pronto. Estos perfiles ya se utilizan para crear terapias dirigidas contra las células cancerosas.

Los investigadores utilizaron aprendizaje de máquina para identificar automáticamente las células malignas de decenas de miles de células.

“Estamos entrando en una era en la que la medición de big-data y el uso del aprendizaje automático brindarán a los médicos nuevos conocimientos y comprensión de enfermedades devastadoras como el mieloma múltiple”, dijo Weiner.

“En el futuro, se espera que los médicos puedan realizar un seguimiento de la enfermedad en tiempo real. Esto les permitiría tratar a cada paciente según un perfil de enfermedad personalizado. Posiblemente incluso antes de que aparezcan los síntomas”, dijo Ledergor.



A la caza de los satélites enemigos: la historia de los interceptores espaciales soviéticos
por Daniel Marín



Durante gran parte de la Guerra Fría la Unión Soviética mantuvo en servicio un sistema destinado a destruir cualquier satélite norteamericano situado en órbita baja. Y no solo eso. A finales de los años 80 se desarrollaron varios programas capaces de interceptar y aniquilar todo tipo de satélites enemigos en cualquier tipo de órbita, incluyendo un sistema que llegaría a ponerse a prueba de forma secreta. Esta es la historia de los interceptores espaciales soviéticos.


Un satélite interceptor IS fuera de la sede de TsNII Kometa (Novosti Kosmonavtiki).

Desde que el Sputnik surcó la órbita terrestre en octubre de 1957 las dos superpotencias tuvieron muy claro el enorme potencial militar que tenía el uso del espacio cercano a nuestro planeta. Eso de poder sobrevolar el territorio enemigo sin miedo a iniciar una guerra mundial era demasiado atractivo. Muy pronto tanto Estados Unidos como la Unión Soviética comenzaron a diseñar y lanzar satélites de comunicaciones y reconocimiento. Y al mismo tiempo que crecía la importancia estratégica de los nuevos sistemas orbitales surgió la tentación de crear algún tipo de arma capaz de inspeccionar o destruir estos nuevos y preciados recursos espaciales. Pero destruir un satélite en órbita no es nada sencillo, y eso a pesar de que son vehículos tremendamente frágiles debido a la obvia limitación de peso de los lanzadores espaciales. A veces se suele comparar la dificultad de destruir un satélite con interceptar una bala con otra bala, pero ojalá fuera tan fácil.

Para destruir un satélite primero hay que conocer su órbita con una precisión muy elevada y luego lanzar un interceptor capaz de alcanzar la altura a la que se mueve el objetivo. El interceptor debe ser muy maniobrable para tener en cuenta los errores de trayectoria cometidos durante el lanzamiento y la incertidumbre en la órbita del blanco. Debido a la brutal velocidad relativa entre el interceptor y el objetivo -hablamos del orden de varias decenas de miles de kilómetros por hora-, la precisión en la maniobra debe ser exquisita y casi sin margen para el error. Por estos motivos, interceptar un satélite en órbita directamente mediante una trayectoria balística desde tierra se consideraba que estaba fuera del alcance de la tecnología de los años 50 y 60.

Para simplificar un poco el problema, ambas potencias decidieron en un primer momento crear sistemas de intercepción orbitales. Es decir, el interceptor se sitúa primero en una órbita parecida a la del objetivo y luego se acerca al mismo en sucesivas maniobras. Esta técnica tenía la ventaja de reducir significativamente la velocidad relativa entre el satélite ‘asesino’ y la ‘víctima’, así como aumentar el tiempo requerido para llevar a cabo las modificaciones orbitales, lo que permitía disponer de más tiempo para calcular la posición de los satélites en órbita. Mientras que una trayectoria de intercepción balística tierra-espacio se recorre en cuestión de minutos, la intercepción orbital podía llevarse a cabo en horas o días, dependiendo del objetivo concreto y las prisas que pudiera tener uno por iniciar la tercera guerra mundial.

El santo norteamericano

El primer sistema antisatélite -o ASAT (Anti-SATellite system)- serio de la historia fue propuesto a finales de los años 50 por la Fuerza Aérea de EEUU (USAF) y sería conocido como SAINT (SAtellite INTerceptor). SAINT era un interceptor orbital de una tonelada aproximadamente lanzado por un cohete Atlas D/Agena B y su objetivo prioritario serían los satélites de reconocimiento óptico soviéticos Zenit. Además de aniquilar satélites soviéticos, el programa SAINT preveía la posibilidad de inspeccionar los blancos con cámaras de televisión para averiguar así los secretos de la por entonces misteriosa tecnología espacial soviética. El programa fue formalmente aprobado en 1961 y sería cancelado poco después por su enorme coste y pocas perspectivas de futuro. La USAF concluyó que, aunque el papel de satélite espía era prometedor, SAINT era demasiado complejo como arma ASAT. Mejor sería crear un interceptor suborbital que destruyese los satélites en órbita baja de forma directa.


Sistema interceptor SAIN norteamericano (astronautix.com).

SAINT no se hizo realidad, pero su mera existencia hizo que saltaran todas las alarmas en la Unión Soviética. El Kremlin decidió desarrollar una respuesta adecuada a SAINT y, consecuentemente, las oficinas de diseño espaciales se dedicaron a proponer ideas para la creación de un sistema ASAT orbital parecido. Varias de estas propuestas consistían en naves tripuladas que se dedicarían a inspeccionar y/o destruir los satélites enemigos. Estos conceptos se rechazaron por ser demasiado complejos, peligrosos y caros. Y, aunque no se descartaron por completo, se consideró que la prioridad era crear un sistema ASAT no tripulado similar a SAINT.

El satélite asesino soviético IS

La primera propuesta realista de interceptor espacial soviético data de 1960 y fue obra de Vladímir Cheloméi, a cargo de la oficina de diseño OKB-52. Por aquel entonces un ambicioso Cheloméi dedicaba todos sus esfuerzos a arrebatarle un proyecto espacial tras otro a la hasta entonces todopoderosa oficina de diseño OKB-1 del ingeniero jefe Serguéi Koroliov. Cheloméi contaba con numerosos contactos entre los militares -que al fin y al cabo eran los que corrían a cargo de la mayor parte gastos de las aventuras espaciales de la URSS- y en el Kremlin. Sin ir más lejos, el mismísimo hijo de Nikita Jruschov trabajaba en la OKB-52.

El satélite interceptor de Cheloméi sería bautizado con el sencillo pero sincero nombre de IS (Istrebitel-Sputnik/Истребитель-Спутник), es decir, ‘satélite caza’. IS era un satélite de unos 1400 kg con un diseño tan simple como efectivo. La mayor parte del vehículo, de 4,2 metros de largo y 1,8 metros de diámetro, estaba destinada a albergar los tanques de combustible y el motor principal para ejecutar las maniobras de intercepción, que estaría respaldado por cuatro propulsores laterales para las maniobras más bruscas. En la parte frontal iba equipado con un radar que sería el encargado de guiar al satélite en la parte final de la trayectoria para eliminar al objetivo. Pese a todo, la tecnología soviética de la época no era suficiente para garantizar que el interceptor chocase directamente con el blanco, así que el IS llevaba dos cargas explosivas que explotarían poco antes del momento de máxima cercanía al objetivo. La idea era que al menos algún trozo de metralla alcanzase al blanco, dejándolo fuera de servicio o destruyéndolo por completo.


Partes de un satélite IS. Los brazos que salen por arriba y abajo contienen las cargas explosivas (Popular Mechanics).

Cheloméi diseñó el IS para que fuera lanzado por una versión del misil balístico UR-200, también construido por la OKB-52. Pero a principios de los años sesenta el UR-200 todavía no estaba listo, así que se decidió probar el sistema IS usando una variante del cohete Vostok de la OKB-1 denominada 11A59. La primera misión de prueba fue lanzada el 1 de noviembre de 1963 y recibió el nombre Polyot 1 (‘vuelo’). Obviamente, la URSS no hizo mención alguna a que se trataba de un sistema ASAT y presentó la carga útil como el “primer satélite maniobrable de la historia”. Y vaya si era maniobrable. Lo importante del IS no era tanto su capacidad para cambiar la altura de su órbita, que también, sino su habilidad para realizar maniobras de cambio de plano orbital, las más exigentes en términos de energía y completamente vetadas para los satélites ‘normales’ de la época. Esta capacidad era fundamental para alcanzar el mayor número de blancos en el menor tiempo posible. Polyot 1 fue seguido el 12 de abril de 1964 por el Polyot 2, otro vuelo de prueba. En estas misiones no se interceptó ningún satélite y los ingenieros se limitaron a probar el sistema de propulsión creado por la oficina de diseño de Isayev (Polyot 1) y el sistema de la oficina de Umansky (Polyot 2, pero en este caso el sistema de propulsión tuvo problemas y no realizó las maniobras previstas).


Satélite Polyot, prototipo del IS (Novosti Kosmonavtiki).

Recreación del Polyot en órbita (http://www.pin-plus.ca/orbiter/).

Pero el programa IS sufrió un revés inesperado. En octubre de 1964 Nikita Jruschov es apartado del poder y Cheloméi pierde su principal apoyo político en el Kremlin. Como resultado, el proyecto IS fue trasladado de la oficina de Cheloméi a la oficina OKB-41, también conocida como KB-1 (no confundir con la OKB-1 de Koroliov, mucho más importante), y posteriormente bautizada Kometa (actualmente TsNII Kometa). Con Cheloméi fuera de juego, en 1965 el Kremlin decide prescindir de los misiles UR-200 como plataforma de lanzamiento de los satélites IS y opta por los misiles intercontinentales R-36 de la oficina de diseño de Mijaíl Yangel. Este misil ya estaba siendo adaptado para otro proyecto militar aún más extravagante si cabe como era el FOBS, un intento de situar armas nucleares en órbita para poder atacar así por sorpresa a los EEUU desde el espacio. Las versiones espaciales del R-36 usadas para el programa IS se convertirían en los cohetes Tsiklon 2A (11K67) y Tsiklon 2 (11K69). Gracias a su nuevo rol, la oficina de Yangel también participaría en el diseño de los satélites IS junto a Kometa.


Misil UR-200 de Cheloméi.


Un cohete Tsiklon 2 en la rampa de Baikonur (TsNII Kometa).

El 27 de octubre de 1967 se lanzó desde Baikonur mediante un Tsiklon 2A el prototipo I2-BM o Kosmos 185. Fue el primer IS de Kometa, aunque tampoco se intentó interceptar ningún satélite. Eso sí, el Kosmos 185 demostró la capacidad de maniobra del sistema, cambiando la órbita inicial de 546 x 370 kilómetros por una de 888 x 522 kilómetros. Tras este éxito, entre 1968 y 1971 se lanzaron desde Baikonur ocho prototipos de la serie I2P, una versión de los IS destinados a probar las maniobras de intercepción ‘de verdad’. La primera prueba tuvo lugar el 20 de octubre de 1968 con el lanzamiento del Kosmos 249. El blanco para este satélite IS sería el Kosmos 248, un satélite IS pasivo de la serie I2M con un diseño simplificado y dotado de sensores para detectar la aproximación del IS ‘asesino’.


Un satélite IS operativo (TsNII Kometa).

La maniobra de intercepción de esta misión se volvería familiar con el tiempo. El satélite blanco, Kosmos 248 (I2M 1), fue situado en una órbita baja circular de unos 500 kilómetros de altura, mientras que el interceptor Kosmos 249 (I2P 1) se colocó en una órbita más alta, de unos 2000 x 500 kilómetros, o sea, coincidiendo con la altura de la órbita de la víctima en el perigeo. Tres horas y media más tarde -es decir, dos órbitas-, el Kosmos 249 hizo explotar sus cargas explosivas, creando una nube de fragmentos que pasaron cerca del Kosmos 248 a una velocidad relativa de 3600 km/h aproximadamente. No obstante, el objetivo de la misión no era destruir el Kosmos 248, sino validar el sistema de aproximación y guiado del programa IS. Finalmente, el 1 de noviembre de 1968 se lanzó el segundo I2P, el Kosmos 252, que se convertiría en el primer satélite en ‘asesinar’ a otro satélite tras destruir al pobre Kosmos 248.


Así imaginaba el Pentágono en los años 80 el sistema antisatélite IS soviético (fas.org).

Las maniobras del Kosmos 249 y Kosmos 252 estaban sin duda destinadas a ensayar la destrucción de satélites norteamericanos situados en órbita baja, principalmente los satélites espía de reconocimiento óptico. Sin embargo, en misiones posteriores se invirtieron las órbitas, esto es, el satélite blanco sería situado en una órbita alta y el interceptor en una órbita baja con la intención de simular las maniobras requeridas para neutralizar los satélites de comunicaciones Transit y otros del mismo tipo. Después del lanzamiento en octubre de 1970 del segundo y último I2M, el Kosmos 373, a partir de febrero de 1971 los satélites pasivos I2M fueron sustituidos por vehículos más pequeños y simples de la serie DS-P1-M. Estos nuevos objetivos serían construidos por la oficina de Yangel (hoy en día KB Yuzhnoe) y lanzados desde Plesetsk mediante vectores Kosmos-3M (entre 1971 y 1982 trece DS-P1-M alcanzaron la órbita). Al igual que ocurrió con los primeros objetivos I2M, se decidió que el satélite interceptor no destruyese el blanco a la primera para reservarlo de cara a misiones posteriores. De hecho, los DS-P1-M estaban equipados con un blindaje especial que les permitía en teoría aguantar hasta tres intentos de interceptación por parte de los IS.


Maniobras de interceptación del sistema IS (TsNII Kometa).


Un satélite DS-P1-M (Novosti Kosmonavtiki).

Huelga decir que las pruebas del sistema IS no pasaron desapercibidas al otro lado del Atlántico. Los EEUU protestaron enérgicamente contra lo que consideraban un uso militar del espacio y, aunque obviamente las quejas norteamericanas contenían la típica hipocresía propia del lenguaje de la Guerra Fría, lo cierto es que las pruebas ASAT soviéticas estaban llenando la órbita baja de peligrosos restos de basura espacial que podían tener graves consecuencias en el futuro. Tras los vuelos de prueba de los satélites de la serie I2P, en 1971 el sistema IS fue puesto en servicio de forma experimental, pero en 1972 las dos potencias firmaron un tratado de limitación de armas antisatélite y la Unión Soviética suspendió las pruebas de los IS. A pesar de todo, la URSS decidió declarar operativo el sistema en febrero de 1973 y, aunque no se realizaron más misiones hasta 1976, a partir de entonces al menos un cohete Tsiklon permanecería siempre en alerta en el cosmódromo de Baikonur listo para ser lanzado al espacio con un interceptor IS y destruir cualquier satélite enemigo que fuera considerado una amenaza urgente.


Elementos del sistema IS, incluyendo estaciones terrestres de radar de seguimiento (TsNII Kometa).


Elementos del sistema IS (TsNII Kometa).

De forma imprevista, en 1976 la Unión Soviética decidió abandonar el tratado ASAT de forma unilateral, alegando el incremento de misiones militares estadounidenses. A continuación, entre 1976 y 1982 se pusieron en órbita trece interceptores IS-A de segunda generación, más avanzados y capaces de aniquilar su objetivo durante la primera órbita. Esta nueva generación, declarada operativa en 1979, podía destruir cualquier satélite norteamericano situado en cualquier órbita por debajo de los dos mil kilómetros, aproximadamente, más del doble que las primeras unidades. A lo largo de la historia del programa IS, se lanzaron un total de 24 satélites interceptores, además de los satélites objetivos.

En 1991 la URSS puso en servicio una versión avanzada del sistema IS denominada IS-MU (14F10), aunque se desconocen las diferencias precisas con los sistemas anteriores. Tampoco se sabe mucho sobre otra versión propuesta, la IS-MD (75P6), destinada a alcanzar satélites enemigos en órbita geoestacionaria.


Otra imagen de un satélite IS (TsNII Kometa).

La Guerra de las Galaxias soviética

Como hemos visto, a finales de los 70 la URSS ya disponía del sistema IS, pero no era suficiente. Los IS no podían alcanzar satélites situados en órbitas medias, como los nuevos GPS que debían guiar los misiles nucleares hasta su blanco, o en órbita geoestacionaria, donde estaban situados muchos satélites de comunicaciones, espionaje electrónico (ELINT/SIGINT) y de alerta temprana, estos últimos encargados de detectar el lanzamiento de misiles balísticos soviéticos. Por si fuera poco, los Estados Unidos tenían en la recámara grandiosos planes para crear un escudo en órbita baja capaz de destruir los misiles soviéticos mediante un enjambre de miles de satélites y armas basadas en tierra de todo tipo. Este despliegue espacial masivo evolucionaría para convertirse en 1983 en la famosa SDI (Strategic Defense Inititative) del presidente Ronald Reagan, más conocida entre el público como ‘Star Wars’.

La URSS tenía verdadero pánico a la SDI y decidió contrarrestarla de forma asimétrica. Puesto que los militares soviéticos consideraban que era imposible lanzar el mismo número de satélites militares que los estadounidenses preveían para su SDI, decidieron desarrollar armas orbitales capaces de destruir principalmente las plataformas antisatélite de EEUU en vez de sus misiles. La oficina OKB-1, por entonces NPO Energía, creó dos sistemas orbitales complementarios como respuesta a la SDI. El primero se llamaría Kaskad (Каскад/17F111) -‘cascada’- y consistiría en plataformas orbitales desde las que se lanzarían misiles espaciales altamente maniobrables para interceptar los satélites estadounidenses situados en órbitas medias y muy altas. El segundo recibió el nombre de Skif (Скиф/17F19) -‘escita’- y estaba formado por una red de estaciones de combate láser destinadas a cegar o destruir satélites en órbita baja. Ambos programas preveían el uso de estaciones espaciales Salyut modificadas y, más adelante, de los transbordadores espaciales del programa Burán.


Recreación artística de las estaciones Kaskad (derecha) y Skif (izquierda) (DoD).

En 1981 los programas Kaskad y Skif se transfirieron a la oficina KB Salyut, actualmente parte de la empresa Khrúnichev. El programa Skif derivó en el proyecto Skif-D de estaciones láser que debían ser puestas en órbita por el cohete gigante Energía y en 1987 se llegó a lanzar la maqueta de estación de combate láser Skif-DM conocida como Polyus, pero no alcanzó la órbita prevista. Por otra parte, hay pocos datos sobre qué fue del programa Kaskad, pero sabemos que KB Salyut modificó el proyecto original de NPO Energía y en su fase definitiva debía consistir en estaciones orbitales basadas en el diseño de las naves TKS (similar al módulo Zaryá/FGB de la ISS). Cada nave estaría dotada de al menos tres misiles de combustible líquido con un sistema de guiado infrarrojo para destruir blancos en órbitas altas y en la órbita geoestacionaria. Estos misiles debían ser probados primero en órbita baja desde naves de carga Progress lanzadas a tal efecto. En cualquier caso, los programas Skif y Kaskad serían cancelados después de la llegada al poder de Gorbachov en algún momento de la segunda mitad de los años 80.


Plataforma Kaskad (se aprecia su diseño basado en el de las estaciones DOS/Salyut). A la derecha, posible aspecto de los misiles interceptores (RKK Energía).

El cohete Energía en la rampa UKSS preparado para su primer lanzamiento con el satélite Polyus, en realidad la maqueta de estación láser Skif-DM (www.buran.ru).

Los interceptores aéreos

Corría 1983 cuando la URSS decidió anunciar una moratoria unilateral en la pruebas ASAT. Lógicamente, los EEUU no parecieron muy impresionados por el gesto después de que la Unión Soviética hubiera roto el tratado previo a mediados de los años 70 y ese mismo año Reagan anunció la puesta en marcha de la SDI. Uno de los proyectos estrella relacionados con la SDI era precisamente la creación de un interceptor espacial suborbital lanzado desde un avión de combate. Este sistema, mucho más simple que el sistema IS soviético, estaba formado por cohetes ASM-135 que serían lanzados desde cazas F-15. Por fin la tecnología ya permitía una intercepción directa sin pasar primero por la órbita. El ASM-135 era un misil antisatélite de dos etapas que transportaba un interceptor dotado de múltiples sensores ópticos infrarrojos que se encargaban del guiado final, por lo que la alta precisión del sistema hacía innecesario el empleo de cargas explosivas: la energía cinética daría buena cuenta del objetivo. Y efectivamente eso es lo que sucedió el 20 de agosto de 1985, cuando un ASM-135 lanzado desde un F-15 interceptó y destruyó el satélite científico norteamericano Solwind P78-1, que orbitaba a 555 kilómetros de altura.


Proyecto Ishim para poner en órbita satélites mediante un cohete lanzado desde un MiG-31I (airwar.ru).


Interceptor antisatélite MiG-31D. El Ishim estaría basado en este avión (airwar.ru).

Después de cinco vuelos de prueba, el programa norteamericano ASM-135 fue cancelado en 1988. Pero la URSS decidió, como no, crear un sistema similar que usaría misiles 79M6 Kontakt de 10 metros de longitud lanzados desde aviones MiG-31D, diseñados específicamente para este proyecto. Los misiles Kontakt, ayudados por estaciones terrestres Krona (20Zh6) y láser (0Zh6), habrían podido derribar satélites situados en órbitas de hasta 600 kilómetros de altura, aunque con versiones posteriores se podría llegar hasta los 1500 kilómetros. Esta iniciativa -sobre la cual se desconoce si tiene algún vínculo con Kaskad o, como veremos más abajo, con el misterioso Naryad- no llegó a ser aprobada (aunque ciertos rumores dicen que llegaron a lanzarse varios misiles desde el aire que no alcanzaron el espacio), pero derivó en los años 90 en el proyecto ruso-kazajo Ishim para lanzar pequeños satélites usando aviones MiG-31I (que no son otra cosa que los MiG-31D con otro nombre). Lamentablemente, Ishim tampoco logró salir adelante.

El enigmático Naryad

Poca gente sabe que cada vez que Rusia lanza un cohete Protón o un Rokot estamos presenciando la aplicación de uno de los programas ASAT más secretos que hayan existido. Efectivamente, estos lanzadores comparten el uso de una etapa superior Briz (‘brisa’) para colocar los satélites en la órbita final. Aunque la mayoría de fuentes señalan que la etapa Briz fue desarrollada en los años 90 como un proyecto civil, el caso es que sus orígenes se remontan a la segunda mitad de los años 80 al misterioso programa Naryad (Наряд/14F11), ‘guardia’ o ‘artillería’ en ruso.


Misil balístico UR-100NU soviético.

En esa época la URSS mantenía en servicio el sistema antisatélite IS, pero ya entonces se trataba de un programa con una tecnología relativamente obsoleta, aunque efectiva. Y puesto que el programa Kaskad tampoco fructificó, los militares soviéticos decidieron crear un sistema ASAT que llegase hasta la órbita geoestacionaria, vedada para los IS. La plataforma de lanzamiento elegida sería el misil balístico UR-100NU, conocido en Occidente como SS-19 Stiletto. El sistema Naryad, que correría a cargo de KB Salyut, podía usar como rampa de lanzamiento cualquier silo de este misil de entre los centenares de los que contaba la URSS. La etapa de maniobra con las cabezas nucleares del UR-100NU sería reemplazada por una etapa orbital Briz que transportaría un misil guiado con sensores infrarrojos y dotado de cuatro propulsores diseñado por la oficina de Nudelman (encargada, entre otras cosas, del cañón de las estaciones militares Almaz/OPS). Este misil probablemente estaba basado en el sistema Kaskad, pero los detalles de ambos programas siguen clasificados, así que solo podemos especular sobre sus características.

Naryad podía interceptar cualquier satélite en LEO, MEO o GEO usando trayectorias balísticas de precisión, aunque en el caso de la órbita baja también era capaz de destruir satélites enemigos usando trayectorias coorbitales como el sistema IS. Para ello, la nueva etapa Briz de combustibles hipergólicos estaba dotada de un motor que se podía encender hasta en 75 ocasiones y que era una evolución del empleado en las sondas espaciales de la serie UMVL (Fobos 1 y 2) de los años 80.


Etapa Briz-KM de un cohete Rokot, basada en la etapa Briz del programa Naryad (Eurockot).

Las pruebas del sistema Naryad comenzaron en 1987 en Baikonur a cargo de la unidad militar 55056, pero no sería hasta 1990 cuando se realizó el primer lanzamiento. El 20 de noviembre de 1990 y el 20 de diciembre de 1991 despegaron dos misiles UR-100N con el sistema Naryad que seguirían una trayectoria suborbital, alcanzando unos mil kilómetros de altura y realizando múltiples encendidos de la etapa Briz. La caída de la URSS en diciembre de 1991 hizo creer a muchos expertos que tuvo como consecuencia la cancelación de Naryad, pero el 26 de diciembre de 1994 se lanzó un misil UR-100N desde Baikonur con el satélite Radio-Rosto a bordo. Publicitada como una prueba del nuevo cohete comercial Rokot-K, una versión civil del UR-100NU, lo cierto es que hay rumores de que se trató de una prueba del sistema Naryad. Tras el lanzamiento la etapa Briz se fragmentó en órbita en lo que algunos investigadores creen que fue un choque entre la Briz y un satélite blanco que viajaba en secreto junto al Radio-Rosto.


Cohete Rokot (Khrunichev).

No sabemos si Naryad llegó ser cancelado o no, pero a partir de la etapa Briz la empresa Khrúnichev creó la Briz-M para los cohetes Protón y Angará, así como la Briz-KM para el Rokot, ambas usadas de forma habitual hoy en día en misiones comerciales. En 2002 Khrúnichev anunció que podía ‘resucitar’ el programa Naryad con una inversión mínima, lo que llevó a muchos analistas a especular que, o bien nunca fue cancelado, o que ha sido resucitado por el Kremlin durante estos últimos años. Sea como sea, no hay pruebas de que Rusia haya equipado misiles UR-100NU con el sistema Naryad, mientras que por el contrario sí las hay de que está desarrollando el interceptor hipersónico del Proyecto 4202, también lanzado por estos misiles.

Curiosamente, en los últimos años Rusia ha lanzado tres pequeños satélites (Kosmos 2491, Kosmos 2499 y Kosmos 2504) en secreto mediante cohetes Rokot. Aunque estos satélites parecen tener como objetivo simplemente la inspección de otros vehículos espaciales y no su destrucción, no deja de ser un recordatorio de que el misterioso programa Naryad todavía podría estar en activo.


Lanzamiento del Rokot con el satélite interceptor Kosmos 2504 y tres Gonets.



Fuente:  danielmarin.naukas.com

sábado, 16 de febrero de 2019

Qué son los misteriosos globos que sobrevuelan el espacio aéreo argentino
Por Desirée Jaimovich


La captura donde se ven los globos del Proyecto Loon sobrevolando el espacio aéreo argentino (Flight Radar)


En estos días, se pudo identificar la presencia de globos del proyecto Loon, que pertenece a Alphabet, la casa matriz de Google. Se trata de una iniciativa, que surgió en 2013 y que busca llevar internet a zonas remotas o alejadas, así como mejorar la conexión existente por diferentes motivos.

"Por medio de una red de globos que viajan en el borde del espacio, Loon trabaja con operadores de redes móviles para expandir la cobertura en comunidades marginadas o sin servicio, complementar las redes existentes y proporcionar cobertura inmediata luego de desastres naturales. Hasta la fecha, los globos han viajado más de 30 millones de kilómetros alrededor del mundo", se detalla en la página oficial.

Infobae pudo ver, visitando la página Flight Radar que había imágenes de globos que eran identificados con el nombre Loon. Flight Radar es una página que permite rastrear la ubicación de aviones en tiempo real. Es una extensa red de sistemas ADS-B, que plasma en un mapa digital la información que recibe de más de 20 mil receptores. Entrando al sitio se puede visualizar, en vivo, cómo se desplazan las aeronaves.


Los globos han viajado más de 30 millones de kilómetros alrededor del mundo. (Flight Radar)


Esto es posible porque los ADS-B integran una tecnología de vigilancia cooperativa por medio de la cual un avión determina su ubicación a través de la navegación por satélite, y la emite continuamente. Esta información es recibida por las estaciones terrestres de control de tráfico aéreo y por otras aeronaves. Todo eso esos datos se visualizan en el mapa al que se puede acceder desde el navegador o desde las apps.

Así fue que Infobae, al notar la presencia de los globos identificados como Loon, se contactó con esta entidad para consultarles por este tema, y un vocero explicó, por medio de un comunicado, lo siguiente:

"Podemos confirmar que los globos Loon han estado activos en el espacio aéreo argentino a principios de esta semana. Nuestros globos operan a 20 kilómetros por encima de la Tierra, muy por encima del tráfico aéreo comercial o la vida silvestre. Loon ha estado realizando pruebas en la región durante años y como parte de estas pruebas los globos transitan por muchos países de América del Sur, incluida Argentina".

Además, recordaron que Loon mantiene telemetría y enlaces de comando continuos las 24 horas del día, todos los días de la semana con cada globo. A su vez, hacen un rastreo constante la ubicación mediante GPS. "Los descensos son coordinados con el control de tráfico aéreo local para aterrizar el globo de manera segura", añadieron.

Loon viene realizando vuelos de prueba en América Latina hace algunos años y ya aterrizaron varios globos en la región. De hecho, en 2017 ofreció un servicio de emergencia tras los desastres naturales que azotaron a Perú y Puerto Rico. "Estos globos permitieron conectar a más de 300 mil personas con servicios básicos de internet móvil", explicó el vocero.


Cómo funcionan

Hay dos transceptores de radio principales en cada globo: una estación base LTE de amplia cobertura (o "eNodeB"), que transmite la conectividad de internet directamente al teléfono habilitado para LTE de un usuario, y un enlace direccional de alta velocidad que se usa para conectarse entre globos y con la infraestructura de internet en tierra.

Los globos son de polietileno y están diseñados para soportar los vientos de más de 100 kilómetros por hora y temperaturas que pueden llegar a los -90 grados en la estratósfera.

Los globos, que están hechos de polietileno y pueden permanecer más de 100 días en la estratósfera, ofrecen una velocidad similar a la que proporciona el 4G y cada uno cubre un radio aproximado de 80 kilómetros y puede proporcionar conectividad hasta a 100 personas.

Los datos que se transmiten a través de la red de los globos están encriptados. "Nos integramos con las redes centrales de nuestro socio operador de la red móvil para que los datos transmitidos tengan los mismos niveles de encriptación y autenticación que esas redes", se detalla en el sitio de la compañía.

El equipo que se encuentra en los globos está alimentado por paneles solares durante el día y una batería recargable durante la noche.

Y respecto de si estos globos necesitan algún permiso especial para funcionar, en la página se menciona lo siguiente: "Loon cumple o excede los estándares internacionales que rigen para globos no tripulados establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional de las Naciones Unidas (OACI). Estas normas forman la base de las regulaciones de muchos países en todo el mundo. Si bien las regulaciones específicas difieren de un país a otro, cumplimos con todas las leyes locales e internacionales aplicables según lo requerido en los lugares donde operamos".



Fuente: Infobae.com
Francia ya fabrica patrullero oceánico para la Armada
El astillero Naval Group recibió el primer tramo del crédito destinado a la construcción de tres buques, más la actualización de otro usado. Aguad pidió contar con el primero antes de la elección presidencial.
Por Edgardo Aguilera 


Apuro. Buque L `Adroit, en visitó al país en 2016. El Gobierno lo quiere listo para antes de las elecciones.

El primer corte de la chapa naval para construir en Francia el patrullero oceánico que da inicio a la serie de tres destinados a la Armada Argentina ya es un hecho. El miércoles último el astillero francés con participación estatal, Naval Group (antes DCNS) recibió la transferencia de unos 50 millones de euros de las entidades bancarias que financian la operación de compra encargada por el gobierno de Argentina.

La planta de Naval Group ubicada en Lorient se especializa en el diseño y construcción de buques de guerra de entre 1.000 y 8.000 toneladas de desplazamiento. En ése sitio de producción e ingeniería naval que ya fabricó buques gemelos para la marina de Francia y Egipto comenzaron los aprestos de un proceso que culminará en 2023 cuando se entregue el último de los tres OPV (sigla inglesa de Ocean Patrol Vessel, traducido nave de patrullado oceánico) a la marina criolla.

La aprobación oficial del contrato para financiar la compra de cuatro patrulleros oceánicos, tres nuevos y uno usado ocurrió en noviembre de 2018. En el decreto Nº 1078/2018 publicado en el Boletín Oficial, Mauricio Macri dio el visto bueno al contrato de línea de crédito suscrito entre Argentina y las instituciones bancarias Santander S.A., Credit Agricole Corporative and Investement Bank y Natixis que financian el denominado Proyecto de Recuperación de la Capacidad de Patrullado Naval Marítimo. 

Se autorizó una cifra de 319.034.689 de euros para la adquisición de cuatro OPV de la clase Gowind OPV-90. La operación comenzó en 2016 pasó por algunos inconvenientes derivados de la presión de lobistas dentro del propio gobierno de Cambiemos que impulsaron la oferta de un astillero español a pesar de la finalización del concurso de precios y de que la Armada ya había seleccionado la opción francesa de Naval Group. Nicolás Dujovne respiró aliviado cuando el gobierno de Francia mantuvo en 2018, al momento de la firma del contrato, las condiciones de tasa activa de 2016/17 a pesar de que el riesgo país (Embi, según siglas inglesas) pasó de 330 a 832 puntos básicos.

La millonaria transferencia de euros efectuada éste miércoles es el primer hito en el masterplan de producción de la serie de OPVs. Se lo identifica como To (cero) y pone en marcha el cronograma de fabricación de las tres unidades para cumplir con los tiempos de entrega pautados en el contrato comercial.

El cuarto buque es usado y se encuentra sometido a tareas de actualización de sistemas y mejoras solicitadas por los marinos argentinos. Se trata de L`Adroit y es operado por la marina francesa desde 2011, visitó Buenos Aires y otros puertos de la región en 2016 para difundir sus capacidades operacionales. La Armada designó al capitán de navío Víctor Ortiz a cargo de la misión de auditar la marcha del proceso de fabricación en Francia, el marino cumplió tareas similares durante la renovación del rompehielos ARA Irizar y en la inspección de los cuatro buques de apoyo que se adquirieron a la Federación Rusa.

El 5 de febrero pasado en horas de la tarde, el ministro de Defensa Oscar Aguad recibió al embajador de Francia, Henri Guignard. La agenda –aún no se había concretado la transferencia del To- pasó por comentar las novedades de la construcción de las OPV, la situación del traslado a la Argentina de los cinco aviones Super Etendard modernizados que se compraron para la Aviación Naval y otros asuntos regionales de equipamiento naval. 

Prioridades de la política

Aguad solicitó que se apurara la entrega del navío L`Adroit para contar con él antes de la elección presidencial. Uno hubiera esperado que aludiese también a la urgencia operativa; sin buques suficientes la Armada sólo puede hacer vuelos de control y vigilancia del litoral marítimo y registrar la sobrepesca efectuada por navíos extranjeros que bordean la Zona Económica Exclusiva (ZEE). La presión pesquera ilegal más grande se concentra en “la milla 201”, en intersección de la ZEE argentina y las aguas controladas por Londres en derredor de las Malvinas donde año a año entre febrero y marzo llega más de un centenar de “poteros” extranjeros (pesqueros especializados en el cefalópodo) a pescar calamar. Estimaciones de la Subsecretaría de Pesca basadas en distintas fuentes entre ellas el Instituto Nacional de investigaciones Pesqueras (Inidep) hablan de una pérdida anual de entre 200 y 800 millones de dólares por la pesca furtiva.




El número animó al alto mando naval a evaluar la modernización de las tres veteranas corbetas francesas A-69 que integran la División de Patrullado Marítimo con asiento en Mar del Plata. Con poco dinero podría actualizarse la planta motriz, los sensores y mejorar las condiciones marineras del casco, refirieron fuentes navales.



Fuente: Ambito.com