viernes, 20 de septiembre de 2019

Lanzamiento: Sero Electric





¿QUÉ ES?: Es un auto eléctrico para el Segmento A (citycar), homologado bajo las categorías L6 y L7, para “Vehículos con Circulación Restringida”. Tiene capacidad para sólo dos pasajeros. Se ofrece con carrocerías Sedán, Camioneta Alta y Camioneta Baja. Se fabrica en el parque industrial Pitam, de la localidad bonaerense de Morón, y ya está a la venta en nuestro mercado.

MECÁNICA: Motor eléctrico de 5,6 caballos de potencia. Puede equiparse con baterías de plomo (hasta 50 kilómetros de autonomía) o de litio (hasta 100 kilómetros). El tiempo de recarga total de baterías es de hasta seis horas, en un tomacorriente convencional.

LO MÁS: Es el primer auto 100% eléctrico fabricado en la Argentina y que está homologado para patentarse y circular por la calle.

LO MENOS: Al ser un Vehículo con Circulación Restringida, sólo puede circular por calles y avenidas. No puede circular por rutas o autopistas. Su velocidad máxima está limitada a 50 km/h. La normativa L6 y L7 exige como equipamiento de seguridad sólo contar con cinturones de seguridad. No tiene airbags, ABS ni control de estabilidad (ESP). Autoblog no recomienda comprar autos sin estos dispositivos de seguridad.

EL DETALLE: Autoblog ya probó el Sero Electric Preserie. En una segunda etapa se lanzará una versión con capacidad hasta 500 kilos de carga. Todos los datos, en la ficha técnica para descargar.

PRECIOS: Sero Electric Plomo, 9.900 dólares; Sero Electric Litio, 14.600 dólares. Garantía de un año, sin límite de kilometraje.

***

Archivo para descargar: Ficha técnica Sero Electric

***






***

Comunicado de prensa de Sero Electric
Sero Electric: “Un nuevo concepto en movilidad”


Sero es el primer vehículo eléctrico desarrollado, producido y homologado en Argentina para circular por la vía pública. Tiene un 80% de componentes de fabricacion nacional y cuenta con bajo costo de mantenimiento. Sencillo de conducir, compacto, ecológico, silencioso, gastando un 70% menos que con un vehículo a combustible.

Los montos de los vehículos son con baterías de plomo desde U$D 9.900.- y con batería de litio hasta USD 14.600.-

Versiones

-Versión homologada para patentar y utilizar en la vía pública: Sedán y Camioneta Alta.
-Versión para Areas Privadas: Camioneta Baja.

Caracteristicas Constructivas

Estructura de aluminio, puentes de suspensión tubular, suspensión independiente, anclajes de asientos ensayados, cinturones inerciales. Direccion Mecánica.

Caracteristicas Técnicas

Medidas: Largo 2,35 mt, Ancho 1,32 mt, Alto 1,56 mt
Velocidad máx: 50km/h
Peso: sin baterías 310kg, con baterías 450kg
Freno a disco adelante, freno campana atrás
Llantas aluminio rodado 145-70-13
Luces led

Caracteristicas Eléctricas

Autonomía batería de ciclo profundo: 40/50 km
Autonomía batería litio 120ah: 80/100km
Tiempo de carga 5/6 hs en un toma corriente convencional.
Costo de una carga: $40.-, equivalencia 100km= $50.-

Posibles Usos

Transporte general de personas y mercaderías, Carsharing, Patrullaje, Mantenimiento de empresas, Delivery, Aeropuertos, Transito, Reparticiones Publicas, Turismo, Construcción, Jardinería etc.

Historia y Novedades

Sero Electric es una empresa que comenzó a desarrollar vehículos eléctricos en el año 2012, recién en el año 2018 se reglamentó su circulación y a partir de agosto de 2018 comenzamos con los ensayos para obtener la Licencia de Configuración de Modelo (LCM).

A partir del septiembre de 2019 comenzamos a poder patentar las primeras unidades. El objetivo futuro es desarrollar una red de distribución en los puntos más importantes del país con soporte técnico para la atención del cliente.

Objetivo próximo: Realizar presentación en Brasil e Italia. Ingresar en otros mercados. Estamos teniendo conversaciones con varios países que están interesados en tener la distribución.

Próximamente tendremos dos versiones de trabajo con 500kg de carga. Se está trabajando en nuevas versiones a partir del año 2021. Un nuevo Diseño y Plataforma. Mejorando tecnologías de motores y autonomías.



Fuente:  autoblog.com.ar
C/2019 Q4: Cinco respuestas acerca del segundo Oumuamua, el nuevo viajero interestelar
Avistado el pasado 30 de agosto, los astrónomos ya tienen algunas pistas de cómo es este visitante del Sistema Solar.
por Patricia Biosca


Recreación artística que muestra un objeto masivo similar a un cometa cayendo hacia una enana blanca - NASA, ESA, y Z. Levy (STScI)


Fue descubierto el pasado 30 de agosto, pero no fue hasta el 10 de septiembre cuando se confirmó que aquel objeto captado por el astrónomo aficionado Gennady Borisov era el segundo cuerpo interestelar fotografiado por la tecnología humana. En ese momento, todos los telescopios se pusieron a mirar al recién bautizado C/2019 Q4 (Borisov), buscando respuestas a las múltiples preguntas que planteaba. Ahora, apenas una semana después de haberse hecho público el hallazgo, contamos con las primeras imágenes y los resultados preliminares de un primer acercamiento, incluido un estudio preliminar del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), desde donde ya están pendientes de este cuerpo venido de lejos. Pero, ¿qué sabemos realmente de este segundo Oumuamua?

¿Qué es?

Al contrario que el primer viajero interestelar, con el que aún hay controversia, los investigadores concuerdan en que C/2019 Q4 es muy probablemente un cometa. «Lo que es seguro es que presenta actividad de tipo cometario», señala Julia de León, integrante del Grupo del Sistema Solar del IAC. «Hay que ser cautos, pero por suerte esta vez tenemos tiempo para mirarlo detenidamente», afirma.


Imagen registrada por Observatorio Gemini de C / 2019 Q4 (Borisov), que es el primer cometa interestelar que se haya identificado. Esta imagen se obtuvo con el espectrógrafo de objetos múltiples Gemini North (GMOS) de Maunakea, Hawai. La imagen se obtuvo con cuatro exposiciones de 60 segundos en bandas (filtros) r y g. Los guiones azules y rojos son imágenes de estrellas de fondo que parecen rayar debido al movimiento del cometa - Observatorio Gemini/ NSF / AURA.


Los investigadores piensan que se trata de un cometa por su morfología, donde se puede observar que el objeto es extenso, con una especie de coma o cola, como se esperaría de un cometa. Este tipo de cuerpos son una especie de «bolas de nieve sucias» formadas en las regiones más externas de un disco protoplanetario, donde el agua se congela porque está muy lejos de la estrella central. Es decir, son los escombros que queda después de la formación de los planetas gigantes.

Aún así, de momento no se puede descartar por completo que en realidad se trate de otra cosa, como un asteroide en descomposición. «Podría ser un objeto que se esté desintegrando o venga de una colisión, aunque sería bastante raro», explica de León.

¿De qué está compuesto?

Aún es pronto para saber de qué está hecho C/2019 Q4, pero según la investigación del IAC, «el espectro de este objeto es similar al de los núcleos de los cometas del Sistema Solar y esto indica que su composición debe ser similar». Es decir, si se trata de un cometa, estaría compuesto por hielo, polvo y roca, aunque habrá que esperar para confirmarlo. «El siguiente paso es observar el posible gas del cometa, que emite luz, y desde la que incluso se puede determinar de qué especies moleculares está compuesto», apunta de León. De hecho, este será el siguiente paso para el telescopio 10.4 metros Gran Telescopio Canarias (GTC), del Observatorio de El Roque de los Muchachos.

«El hecho de que fuera muy similar a los cometas de nuestro Sistema Solar nos podría dar la pista de que sistemas cercanos son parecidos a nosotros», señala la astrónoma como una de las primeras hipótesis.

¿Por qué sabemos que es un objeto interestelar?

C/2019 Q4 fue descubierto cuanto estaba a casi tres unidades astronómicas del Sol. A partir de ahí, se ha intentado reconstruir su órbita, observando que era hiperbólica (muy excéntrica), al contrario que la del resto de cuerpos del Sistema Solar, que tienen órbitas casi circulares (planetas) o elípticas (cometas y asteroides). De ahí que los astrónomos estén seguros de que es un cuerpo venido de fuera de nuestro vecindario cósmico.


Trayectoria del C / 2019 Q4 - IAC

¿De dónde viene?

«No se sabe con certeza», contesta De León, si bien su órbita parece indicar que C/2019 Q4 podría venir de la constelación de Perseo, cerca de nuestro Sistema Solar. «Reconstruimos la órbita segun vamos realizando observaciones, pero es difícil saberla con exactitud, ya que puede haber interaccionado con otras estrellas, cambiando su trayectoria. De momento, solo son especulaciones», asevera la investigadora.

Carlos y Raúl de la Fuente Marcos,de la Universidad Complutense de Madrid, y colaboradores del Grupo de Sistema Solar del IAC, señalan que sus «simulaciones directas de N-cuerpos que utilizan la última determinación de órbita colocan C/2019 Q4 mucho más allá de la esfera de influencia del Sistema Solar hace solo 50.000 años, moviéndose hacia adentro a una velocidad de casi 500 veces mayor que la velocidad de escape del Sistema Solar a esa distancia. En este contexto, es difícil excluir un origen extrasolar para C/2019 Q4». Es decir, que hace 50.000 años este segundo Oumuamua estaba muy lejos de aquí.

¿Cuánto tiempo lo veremos?

Al contrario que Oumuamua, que fue capturado en el momento en el que salía del nuestro Sistema Solar (solo se pudieron hacer observaciones durante unas pocas semanas), C/2019 Q4 ha sido «cazado» a tiempo: «Tendremos casi un año para seguirlo y espero que podamos obtener con mucho detalle información sobre su composición», afirma De León.

¿Puede darnos sorpresas, como Oumuamua?

«Solo se parece a Oumuamua en que es un objeto interestelar. Nada más», sentencia la astrónoma del IAC, que aún así espera que todos los datos que se recojan en el próximo año puedan contarnos una historia muy interesante: «Ojalá nos dé muchas sorpresas».



Fuente: ABC.es
Área 51: qué es el misterioso lugar que inspira teorías de la conspiración (y por qué algunos creen que alberga extraterrestres)


El F-117 fue uno de los aviones que se probó en el Área 51.


Al principio le llamaban "Rancho Paraíso" o "Tierra de los Sueños".

Se trata de un lugar en medio del desierto al que nadie querría ir a trabajar, así que había que ponerle un nombre que sonara atractivo.

En la actualidad es más conocida simplemente como Área 51, un nombre mucho más acorde con el hermetismo que la rodea.

Esta base militar está ubicada en el desierto del estado de Nevada en EE.UU., a unos 135 km al norte de Las Vegas, y ha inspirado toda clase de teorías conspirativas, muchas de ellas relacionadas con extraterrestres.

El campo de pruebas del Área 51 supera los 12.000 km2, y se cree que en ella trabajan unas 1.500 personas.

Este fin de semana, miles de personas podrían llegar a la zona animadas por una convocatoria en Facebook que invitaba a revelar los misterios que supuestamente alberga este lugar.

Más de dos millones de personas confirmaron en redes que asistirían a la cita. No se sabe realmente cuántas llegarán, pero los pueblos cercanos están a la expectativa.

Pero ¿qué enigmas guarda el Área 51 y por qué hay quienes creen que esconde pruebas de vida extraterrestre?

Guerreros silenciosos

Es poco lo que se sabe sobre esta zona, pero lo cierto es que antes de 2013 se sabía aún menos.


Los alrededores del Área 51 están señalados con avisos que prohíben la entrada.

En ese año, el gobierno estadounidense desclasificó unos documentos en los que por fin confirmaba que existía el Área 51 y que se utilizaba como campo de pruebas y de entrenamiento de la Fuerza Aérea.

Su nombre se debe simplemente a que fue construida en un terreno demarcado por la Comisión de Energía Atómica, en una zona donde se realizaban pruebas nucleares.

Fue creada a mediados de la década de los 50, en plena Guerra Fría, como un laboratorio donde la Fuerza Aérea probó varias de las armas para un posible enfrentamiento con los rusos.

Fue ahí donde se puso a prueba el avión espía U-2, las aeronaves de reconocimiento A-12 OXCART y el SR-71 Blackbird, así como el sigiloso F-117.

Los encargados de esas misiones trabajaban con el mayor secretismo y con información limitada, incluso para ellos mismos.

"Éramos guerreros silencios", dijo en un documental de National Geographic T.D. Barnes, especialista en vuelos supersónicos que trabajó en el Área 51.

Los pilotos que participaron en esos entrenamientos secretos dicen que se identificaban con nombres en clave. Durante las reuniones no les permitían tomar notas y no tenían radio ni televisión.

Ni siquiera podían contarles a sus familias a qué se dedicaban. Uno de los pilotos, por ejemplo, le decía a su esposa que trabajaba reparando televisores.

Ni siquiera el presidente Bill Clinton pudo tener claridad de qué hacían exactamente los contratistas que trabajaban en la base, según escribió la periodista Annie Jacobsen en su libro "Área 51: Una historia sin censura de la base militar secreta de Estados Unidos".

¿Cómo surge el mito?

El ambiente críptico que rodeaba al Área 51 resultó ser el escenario perfecto para que surgieran toda clase de teorías conspirativas.

Los aviones que se probaban en la base volaban tres veces más alto que un avión comercial y a velocidad supersónica. Podían cruzar Estados Unidos de costa a costa en solo 70 minutos.




El coronel Hugh Slater, comandante de la base en la década de los 60, afirma que mientras estuvo al mando, solo el A-12 OXCART realizó 2.850 vuelos de prueba.

"¡Eso es un montón de avistamientos de ovnis!", dijo Slater en entrevista con el diario Los Angeles Times en 2014.

Slater se refería a que cuando los pasajeros y pilotos de aviones comerciales veían a los aviones supersónicos en acción, gritaban "como locos" y avisaban a la torre de control pensando que era un ovni.

Cuando aterrizaban, los estaban esperando autoridades que los hacían comprometerse a no decir nada de lo que habían visto.

Otro episodio que alimenta el mito es un famoso incidente registrado en 1947 en Roswell, Nuevo México.

En ese lugar, el hallazgo de los restos de un extraño artefacto generó toda clase de especulaciones.

En 1994, un informe de las Fuerzas Armadas concluyó que en realidad se trataba de un micrófono que se elevaba con un globo, relacionado con un proyecto secreto que buscaba detectar pruebas nucleares soviéticas.

Los teóricos de la conspiración, sin embargo, aseguraron que en realidad se trataba de una nave alienígena que tiempo después fue trasladada al Área 51 para ser investigada.

En 1989, un hombre llamado Bob Lazar dijo haber trabajado en el Área 51. Según su testimonio, ahí vio fotografías de extraterrestres y aseguró que el gobierno usaba las instalaciones para examinar ovnis.

Lazar, sin embargo, nunca presentó evidencias contundentes.

Y hay leyendas para todos los gustos.

Quienes creen que la llegada del hombre a la Luna fue un fraude, dicen que fue en el Área 51 donde se filmó todo el montaje. Otros dicen que la base está conectada por túneles subterráneos que llegan hasta Las Vegas.


El A-12 OXCART puede volar a velocidades supersónicas.

Quienes trabajaron ahí niegan estas teorías, pero reconocen que su información es limitada.

Jim Freedman, quien fue administrador en la base, le dijo a National Geographic que llegó a escuchar que el Área 51 podría ser solo la fachada de un área aún más secreta, pero que no tiene manera de comprobarlo.

¿Y los extraterrestres?

Nadie tiene evidencia de que los extraterrestres hayan venido a visitarnos, pero los científicos que estudian los fenómenos ovni no tienen un interés particular en buscarlos en el Área 51.

"La comprensible necesidad de proteger información militar clasificada le da a los teóricos de la conspiración la munición que necesitan para afirmar que ahí esconden extraterrestres", le dice a BBC Mundo el astrobiólogo Douglas Vakoch, presidente de Mensajes a Inteligencia Extraterrestre, una organización científica que trata de contactar señales de vida por fuera de la Tierra.

Según Vakoch, el secretismo de la base "les da una buena excusa para no ser capaces de proveer evidencia".


Los pueblos cercanos al Área 51 son una atracción turística.

Para él, el caso de Roswell tampoco tiene sentido.

"Si unos extraterrestres pudieron viajar billones de kilómetros de manera segura para llegar a la Tierra, ¿por qué le fallarían los frenos en los últimos 100 metros?".

Seth Shostak, astrónomo en el Instituto de Búsqueda de Vida Extraterrestre Inteligente, sostiene que la evidencia de ovnis en el Área 51 es "pobre y anecdótica".

"Los testigos oculares son el peor tipo de evidencia que puede haber, es evidencia de calidad inferior", afirmó en un video reciente de la organización.
¿Vale la pena ir?

El Área 51 está fuertemente vigilada y quienes la resguardan están autorizados a usar la fuerza letal contra quienes intenten sobrepasar los límites.


En Hiko esperan la llegada los fanáticos de los ovnis.

No se tiene certeza de cuántas personas llegarán a las zonas aledañas a partir de este jueves en la noche, cuando comienza la convocatoria promovida en Facebook.

Pero en Rachel y Hiko, dos pueblos cercanos donde se celebrarán eventos con temática ovni, las personas se preparan para recibir a los curiosos.

Según la agencia Reuters, algunos están preocupados por el hecho de que puedan llegar grandes multitudes.

Pero más allá de las molestias que puedan causar los visitantes y las incomodidades propias de estar en medio del desierto, las autoridades han recalcado que lo más importante es que nadie intente acercarse a la base.

El Área 51 "es un campo de entrenamiento abierto para la Fuerza Área de Estados Unidos", le dijo Laura McAndrews, vocera de la Fuerza Aérea, al diario The Washington Post.

"Desalentamos a cualquiera que intente ingresar al área donde entrenamos a las fuerzas armada estadounidenses. La Fuerza Aérea siempre está lista para proteger a EE.UU. y sus bienes".

Shostak le habla de manera más directa a quien insista en entrar: "(este viernes) será el último día del verano… y quizás tu último día".



Fuente: BBC Mundo

jueves, 19 de septiembre de 2019

Cuáles son los tres proyectos que buscan recuperar el tren en Mendoza
Los tres proyectos presentados son iniciativas que datan de hace tiempo y posibilitarán, según los organizadores del evento, potenciar “el desarrollo futuro de Mendoza en lo económico y productivo, el transporte y el desarrollo turístico y cultural”.




Con la presentación de varios proyectos ferroviarios de incumbencia para el desarrollo de Mendoza, se llevó a cabo la ‘Jornada de Transporte Ferroviario. En el marco de una estrategia para el desarrollo nacional’, organizadas por la Universidad de Congreso y la Fundación Regional para el Desarrollo y el Trabajo (FURDETRA), en donde se analizó y debatió la actualidad y el futuro del ferrocarril en la provincia.

El encuentro, que estuvo presidido por el ex titular de la Sociedad Operadora Ferroviaria SE (SOFSE) y cofundador del Grupo Callao, Guillermo Justo Chaves, sirvió para exhibir una serie de iniciativas de transporte ferroviario a cargo de distintos impulsores, reunidos por la cátedra de Derecho del Transporte y Seguros de esa casa de altos estudios.

Los tres proyectos presentados son iniciativas que datan de hace tiempo y posibilitarán, según los organizadores del evento, potenciar “el desarrollo futuro de Mendoza en lo económico y productivo, el transporte y el desarrollo turístico y cultural”.

Uno de ellos trata sobre un tren de pasajeros de cercanías (suburbano) entre las estaciones de Alto Verde y Gutiérrez, sobre la vía de la línea San Martín, que vincularía la zona Este y el Gran Mendoza mediante su integración con el Metrotranvía y el sistema de transporte metropolitano. La presentación estuvo a cargo de Gustavo Pastor y Cecilia Mangione.

El segundo proyecto se refiere a la conexión de la vía del Belgrano Cargas con el ramal a Lavalle, la cual posibilitaría el transporte de cargas en el norte provincial y su vinculación con otros destinos fuera de la provincia. La propuesta fue expuesta por el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Lavalle, Gerardo Vaquer.

Finalmente, quedó presentada una iniciativa para poner en funcionamiento un tren turístico entre las estaciones Canota, de Maipú, y Chacras de Coria, en Luján, cuyas vías son mantenidas periódicamente por la asociación civil Ferrotur Trasandino, que hace unas semanas puso en servicio una pequeña máquina que circuló con éxito. La exposición fue encabezada por Marcelo Spinello, presidente del Ferrotur.

Por su parte Chaves, que además es integrante del equipo técnico político creado por el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, disertó acerca del marco general de la situación de los ferrocarriles en el país y también brindó una perspectiva de los lineamientos futuros en la materia, en donde ponderó los proyectos presentados para Mendoza y alentó a ejecutar estas iniciativas en el resto del país, haciendo un llamado a las autoridades nacionales y provinciales para tenerlos en cuenta e incluirlos en sus planes de transporte.



Fuente: MDZol
El primer hotel espacial del mundo abrirá sus puertas en 2025
Tantas veces imaginado en películas de ciencia ficción, el proyecto del primer hotel espacial fue presentado esta semana y causó una revolución en todos aquellos que sueñan con viajar fuera de la Tierra.
Por Víctor Ingrassia



La compañía Gateway Foundation difundió en un video la ambiciosa construcción que está planeando instalar para 2025, tan solo un año después del esperado regreso a la Luna anunciado por la NASA.

El hotel, diseñado en forma de rueda y con un diámetro de 190 metros, se asemeja a la estación espacial plasmada por Stanley Kubrick en 2001: Odisea del espacio.


El proyecto de estación y hotel espacial llamado Von Braun, será una realidad en la órbita de la Tierra en los próximos años (Gateway Foundation)


El proyecto de estación y hotel espacial llamado Von Braun, será una realidad en la órbita de la Tierra en los próximos años, según aseguró Tim Alatorre, arquitecto de Gateway Foundation, la empresa responsable del diseño de la estación.

"El objetivo de Gateway Foundation es que en 2025 Von Braun ya funcione y que la visiten 100 turistas por semana", indicó el arquitecto que anunció que la estación orbital tendrá una capacidad máxima de 400 personas.


El hotel tendrá todas las comodidades de un crucero, pero con una vista increíble, aseguran sus futuros constructores (Gateway Foundation)

Según el diseñador, la estación, que tendrá la forma de una enorme rueda compuesta por 24 módulos de hospedaje y usos múltiples, girará constantemente, creando una gravitación artificial comparable a la de la Luna y haciendo que la estancia en ella sea mucho más confortable que en la Estación Espacial Internacional (EEI), donde no es posible tener sentido de la orientación.

Alatorre aseguró que, aparte de habitaciones, el hotel contará con "muchas de las cosas que se ven en los cruceros", como restaurantes, bares, salas para conciertos musicales, cines y salones para la realización de seminarios educativos. También aclaró que los interiores no tendrán nada que ver con la esterilidad de las estaciones espaciales de las películas de ciencia ficción. Será construida con la misma tecnología que se aplica en la EEI.


El lugar tendrá espacio para restaurantes, bares, salas para conciertos musicales, cines y salones para la realización de seminarios educativos

"Como humanos, estamos conectados de forma innata con los materiales y los colores naturales. El uso de telas, iluminación y pinturas de colores cálidos y materiales con textura nos ayudan a conectarnos y a sentirnos como en casa", explicó el arquitecto, aunque admitió que los materiales pesados, como madera y piedra, serán reemplazados por "sustitutos de materiales naturales livianos y fáciles de limpiar".

También expuso que el proyecto, que presupone la creación de hoteles espaciales aún más grandes, intenta poner fin a los actuales altísimos precios del turismo orbital, haciéndolo accesible a amplios sectores sociales y facilitando la exploración extraterrestre.


El hotel, diseñado en forma de rueda y con un diámetro de 190 metros, se asemeja a la estación espacial plasmada por Stanley Kubrick en 2001: Odisea del espacio

"Gateway Foundation tiene el objetivo de hacer que los viajes espaciales estén abiertos a todos. Serán verdaderas ciudades en el espacio que servirán de puertos de escala para aquellos que van y vienen de la Luna y Marte", concluyó Alatorre.

Para 2030, los planes incluyen que Von Braun se expandirá hasta tener, al menos, dos estaciones en órbita. Para entonces, la estación podría albergar 200 turistas por semana y tener al menos 500 personas viviendo permanentemente en órbita. Eso significaría que un total de aproximadamente 10.000 personas podrían visitar el espacio cada año.

El diseño de la estación espacial Von Braun está basado en el modelo propuesto por el propio Werner von Braun (lleva su nombre en su honor). El ingeniero espacial alemán publicó sus creaciones en la revista norteamericana Collier durante los años 50. Lo hizo en una serie con un título muy apropiado: «¡El ser humano conquistará el espacio muy pronto!»

Pero la idea, en realidad tampoco fue originariamente de Von Braun. La primera propuesta de fabricar una estación espacial de este estilo se remonta a 1903 cuando el científico ruso Konstatin Tsiolkovsky planteó una idea que luego fue llevada al cine de la mano de Kubrick.


Tras su paso por la Alemania nazi, Von Braun fue asignado a trabajar en la NASA, donde se convirtió en el director del Centro Marshall de Vuelos Espaciales.

Fue durante la Segunda Guerra Mundial, que von Braun trabajó bajo el programa de desarrollo de cohetes de la Alemania nazi, y que fue clave en el diseño y desarrollo del cohete V-2 de Alemania. Cuando finalizó la guerra, Von Braun y miles de otros científicos, técnicos e ingenieros alemanes fueron reubicados en secreto en los Estados Unidos para trabajar en varias agencias militares y gubernamentales.

Von Braun fue asignado a trabajar en la NASA, donde se convirtió en el director del Centro Marshall de Vuelos Espaciales. Ayudó a desarrollar el cohete Saturn V de la agencia, que fue ampliamente utilizado en el programa Apolo de la NASA.


Espacios múltiples y muchas comodidades para los 100 turistas por semana que se espera que lleguen.

Alatorre señaló que el hotel espacial de la Fundación Gateway contará con la misma tecnología utilizada actualmente por la Estación Espacial Internacional . Sin embargo, a diferencia de este último, el primero tendrá gravedad artificial para garantizar que los huéspedes tengan una estadía cómoda. El diseñador explicó que la Estación Espacial Von Braun podrá crear su propia gravedad al rotar constantemente en el espacio.

La construcción de la misma se llevará adelante en la Tierra y posteriormente se ensamblarán en el espacio utilizando drones y equipos robóticos. El anillo interior -the docking hub- será el lugar donde aterricen las naves para descargar pasajeros y cargas, mientras que el exterior, de 190 m de diámetro, funcionará como "columna vertebral" de la estación y proporcionará infraestructura a todo el conjunto.


La estación tendrá gravedad artificial para garantizar que los huéspedes tengan una estadía cómoda y saludable.

El diseño de las instalaciones se asemejará a un hotel urbano con la salvedad, claro, de las vistas, que serán infinitamente mejores, con la posibilidad de contemplar la curvatura de la Tierra desde la cama. Eventualmente, se ofrecerán "viajes de campo" espaciales, con posibilidad de visitar otras estaciones espaciales o a la Luna.

Según Alatorre, una vez que la estación esté abierta al público, viajar al espacio por vacaciones se convertirá en una actividad común para la mayoría de las personas.

"Eventualmente, ir al espacio será otra opción que las personas elegirán para sus vacaciones, como ir de crucero o ir a Disney World", concluyó.



Fuente:  infobae.com

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Vuelo del demostrador de lanzamiento aéreo EOLE/Altair
El avión experimental EOLE se está utilizando para estudiar la viabilidad de reemplazar la primera etapa de un vehículo de lanzamiento convencional por un avión automatizado reutilizable.





El Director de Lanzadores de la agencia espacial francesa (CNES), Jean-Marc Astorg, publicó a través de su cuenta de twitter nuevas imágenes del prototipo EOLE/Altair volando el 6 de septiembre sobre Kourou, en la Guayana Francesa.

EOLE es un prototipo a escala reducida dedicado a la experimentación en vuelo de tecnologías de sistemas de lanzamiento aéreo. Con un peso de 150 kg en el despegue, EOLE puede transportar y liberar una carga útil de 40 kg, lo que permite realizar pruebas de altitud de subsistemas y tecnologías y estudio de la dinámica de separación. EOLE ha sido diseñado conjuntamente por ONERA (contratista principal) y Aviation Design en el marco del proyecto Perseus liderado por CNES, contribuyendo al programa ALTAIR.





EOLE

El proyecto ALTAIR (Air Launch space Transportation using an Automated aircraft and an Innovative Rocket) es un proyecto europeo financiado por el programa Horizon 2020 coordinado por ONERA e involucrando socios de seis países. El objetivo es demostrar la viabilidad industrial de un sistema de lanzamiento de bajo costo para satélites pequeños.

El proyecto ALTAIR se centra en una solución innovadora para lanzar satélites en el rango de 50-150 kg en órbita baja terrestre a altitudes entre 400 y 1000 km. ALTAIR utilizará un sistema de lanzamiento aéreo semi-reutilizable, utilizando un avión automatizado reutilizable, liberando un vehículo de lanzamiento a gran altitud.

Este lanzador utilizará propulsión híbrida ecológica, avanzadas estructuras compuestas livianas, aviónica innovadora y una etapa superior que proporciona versatilidad a la misión. La arquitectura de los sistemas terrestres apuntará a operaciones rentables. El diseño del sistema incluirá métodos de diseño/optimización multidisciplinarios (MDO), que ONERA ha desarrollado durante más de diez años.

El resultado del proyecto será la definición detallada del sistema completo (avión portador, lanzador y segmento terrestre), asociado con un plan de negocios, así como una hoja de ruta de desarrollo y una propuesta de organización industrial.

Los socios de ONERA para el proyecto ALTAIR son Bertin Technologies (Francia), Piaggio Aerospace (Italia), GTD Sistemas de Información SA (España), el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich (Suiza), NAMMO Raufoss AS (Noruega), SpaceTec Partners (Bélgica) y CNES (Francia).



Fuentes: CNES, ONERA, GTD Sistemas de Información/latamsatelital.com
Invap desarrollará una nueva generación de satélites eléctricos para telecomunicaciones
La empresa estatal rionegrina Investigaciones Aplicadas (Invap), junto al centro tecnológico de Turquía Turkish Aerospace, "desarrollará, producirá y comercializará" una nueva generación de satélites geoestacionarios de pequeñas dimensiones destinado a las telecomunicaciones, informó hoy una fuente de la empresa.




El gobernador Alberto Weretilneck destacó la noticia al indicar que "se viene una nueva generación de satélites, la empresa rionegrina firmó un contrato para el desarrollo de una nueva generación de satélites Small Geo".

Según se informó desde Invap, el nuevo desarrollo será llevado a cabo por la empresa "Gsatcom Space Technologies", que fue constituida en un 50% por ambas compañías para "ofrecer soluciones en telecomunicaciones implementadas en una plataforma completamente eléctrica".

"Los nuevos satélites serán desarrollados con una tecnología que ahora está evolucionada respecto al Arsat en particular para la plataforma satelital, ya que incorporará propulsión eléctrica, mucho más eficiente que la química y que permitirá reducir la cantidad de combustible que hay que embarcar en el lanzamiento", explicó a Télam el ingeniero de Invap Luis Genovese.

El especialista destacó además una vez que el satélite es lanzado, "se podrá mover de una posición a otra para reconfigurar la frecuencia de acuerdo a la necesidad de cada cliente".

La nueva tecnología también permitirá reducir el tamaño del satélite: "Comparado con otros que se utilizan en telecomunicaciones, los Small Geo se ubicarían en el rango de tamaño inferior", detalló Genovese.

Asimismo, aseguró que "la potencia de 7.000 vatios de carga útil que poseerán los pequeños satélites permitiría dotar holgadamente de un servicio de banda ancha satelital a toda la República Argentina".

La vida útil de los nuevos satélites, que se ubicarían en la órbita geoestacionaria sobre el Ecuador, a unos 36.000 kilómetros de altura, fue estimada en más 15 años e implicaría una inversión de unos 100 millones de dólares, señaló Genovese.

Si bien las principales potencias del mundo contienen a las empresas que son proveedoras del servicio de lanzamiento al espacio de los satélites, "hay lugares que son más propicios para los lanzamientos, como la Guayana Francesa, la costa este o la costa oeste de los Estados Unidos, aunque también podría pensarse en Rusia, Japón o la India", señaló el ingeniero.

"Todo esto es consecuencia de un gran trabajo que se viene dando durante décadas para consolidar a la empresa Invap en el mercado internacional", concluyó Genovese.



Fuente:  telam.com.ar

martes, 17 de septiembre de 2019

Impulso eléctrico
El potencial de los vehículos eléctricos en el transporte público y particular fue objeto de debate durante un encuentro realizado en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. El marco regulatorio, la infraestructura de carga y el impacto en el sector industrial fueron algunos de los temas que abrieron la discusión.
Por Matías Alonso 





En el año 2015 se llegó a vender el auto eléctrico número un millón en el mundo. Aunque todavía son una proporción mínima de la cantidad de autos que se venden a nivel mundial, según la International Energy Agency sus ventas (en cantidad de autos nuevos registados) crecen alrededor de un 30% cada año. América Latina y, especialmente la Argentina, todavía no han visto un crecimiento acorde en este segmento, pero como parte del mercado mundial se verán atravesados por este fenómeno tarde o temprano. La automotriz Toyota tiene la política global de que en el año 2025 todos sus vehículos se venderán con la versión híbrida y por lo tanto la filial local producirá la pickup Hilux con esa motorización. En el parque local, según datos de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos (AAVEA), hay apenas unos 50 autos eléctricos (enchufables), aunque cada vez es más común ver autos híbridos importados, como el Toyota Prius. La empresa japonesa dice haber vendido 1000 unidades entre el Prius y la camioneta deportiva Rav 4 en la Argentina.

En el encuentro “Movilidad eléctrica en la Argentina”, que se llevó a cabo en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), en el marco de las actividades de divulgación del PIUBAES (Programa Interdisciplinario de la UBA sobre Energía Sustentables) y organizado conjuntamente con los Programas Interdisciplinarios sobre Transporte (PIUBAT) y Desarrollo (PIUBAD), se discutió sobre la actualidad del sector de autos y transporte público eléctrico, y acerca del marco regulatorio vigente y las iniciativas en los sectores público y privado.

Mariano Velázquez, del PIUBAT, observó que “según la encuesta ENMODO, la cantidad de autos cada 100 habitantes en América Latina creció 157% entre 2005 y 2015, por lo que debemos repensar cómo será la movilidad de nuestras ciudades”.


En el parque local, según datos de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos (AAVEA), hay apenas unos 50 autos eléctricos (enchufables), aunque cada vez es más común ver autos híbridos importados, como el Toyota Prius.

Ante la consulta de TSS sobre por qué hay tan pocos autos eléctricos en la Argentina, Mariano Jimena, de AAVEA, explicó que “el valor de compra es comparativamente alto. Se necesita, también, infraestructura de carga, que de a poco empieza a haber, como sucede en algunas provincias. La Argentina, al tener muchas regulaciones y una industria que hay que cuidar, hace que las cosas nos tomen un poco más de tiempo”.

Un rasgo diferencial de los vehículos eléctricos es que tienen un valor de compra más alto pero el valor de la recarga de sus baterías es mucho menor a llenar un tanque de combustible. Así, aunque en el largo plazo es una inversión conveniente, es necesario contar con una financiación para la compra inicial.

Claudio Damiano, presidente de la Comisión de Energías Renovables del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) explicó que desde el sector público están trabajando en normativas para que el transporte público sea impulsado con motores eléctricos.

TSS le preguntó a Jimena si la movilidad eléctrica podría ser un incentivo para reactivar la industria automotriz local, a lo que respondió: “Hay que pensar que, de los autos nuevos que se venden en un país como España, solo el 0,5 % son eléctricos. Deberíamos poder trabajar en conjunto para analizar cuáles son los productos que tiene sentido fabricar y cuáles se pueden importar estratégicamente, con un proceso lógico y previsible. Por ejemplo, hoy pensar en una celda de litio es complejo porque es tal la inversión y el aparato productivo a instalar que, con la capacidad de consumo local y regional no va a alcanzar para poder pagar los plazos de amortización, especialmente con una tecnología que va cambiando tan rápido. Sí se pueden integrar baterías: se ingresan las celdas y se arman los packs de baterías. Cierta parte de la electrónica se puede fabricar acá. Motores también y chasis ya se hacen. De hecho, hasta se podrían fabricar acá buses eléctricos”.


La pyme automotriz Volt es la creadora de un auto eléctrico liviano de la categoría L7.

El jefe de Desarrollo para la Industria de la Movilidad del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Diego Marino, remarcó la importancia del decreto 32/2018, que creó las nuevas categorías L6 y L7 de vehículos eléctricos livianos. Se trata de vehículos de hasta 400 kilos de peso (sin baterías) y con limitaciones de velocidad que permiten también tener una normativa especial que evita costos y permite su fabricación por parte de pymes nacionales. Un ejemplo es que no necesitan realizar pruebas de impacto (crash test, en inglés) para ser homologados, ensayos que cuestan alrededor de medio millón de dólares y para los que no hay laboratorios en la región con capacidades para hacerlos.

Otro de los expositores fue Javier Moyano, fundador de la automotriz Volt, empresa creadora de un auto liviano de la categoría L7, quien se refirió a la decisión de diseñar un vehículo con materiales compuestos para poder hacerlo más liviano (el auto pesa 80 kilos) y para evitar los costos de la matricería de chapa, que en un auto de producción en serie puede llegar a demandar unos 50 millones de dólares. En diálogo con TSS, Moyano afirmó: “El Estado tiene la misión de marcar reglas y procesos de homologación, sobre todo para que un producto complejo como un auto eléctrico sea utilizable con seguridad por todas las personas. A fin de año vamos a tener el vehículo homologado por el INTI y el año que viene empezaremos con una SUV (vehículo utilitario deportivo) y una pick up eléctricas”.



Fuente: Agencia TSS 
El argentino que más sabe del origen del Universo y trabaja donde enseñó Einstein
Matías Zaldarriaga es astrofísico y cosmólogo. Vive en Princeton y fue designado miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. Cómo son sus días en un semillero de premios Nobel.
por Paula Lugones


Tiene 48 años y trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton./Fotos: Adriana Groisman.


Princeton es una de esas ciudades de cuento. A medio camino entre Filadelfia y Nueva York, con sus 20.000 habitantes tiene el tamaño justo como para circular en bicicleta por las calles arboladas, entre casonas del siglo XVIII tapizadas con enredaderas de flores. O pasear a pie por la calle principal, con pequeños cafés y restaurantes, o por el amplio campus de una de las universidades más prestigiosas del mundo. En la calma de Princeton se respira ciencia y sabiduría: buena parte de los habitantes de esta ciudad son investigadores, científicos, profesores o estudiantes.

Un poco más lejos del centro se levanta el Instituto de Estudios Avanzados, una joyita de renombre mundial para posdoctorados que buscan investigar sobre temas específicos que contribuyan al desarrollo de la humanidad.

Fundado en 1930, en este complejo de edificios de ladrillos rojos, amplios jardines con sillones para pensar bajo los árboles y pizarrones al aire libre para plasmar ideas subrepticias, trabajaron el genial Albert Einstein, premio Nobel de Física en 1921, y una treintena de científicos que también ganaron el máximo reconocimiento de la Academia Sueca.


Ecos del Big Bang como fondo de pantalla en la Mac de Zaldarriaga./Adriana Groisman.

Aquí, en su oficina del segundo piso, recibe a Viva el argentino Matías Zaldarriaga, astrofísico, cosmólogo y uno de los principales investigadores de los orígenes del Universo. Una especie de detective del espacio que indaga las huellas del pasado –retrocediendo miles de millones de años– en busca de respuestas acerca de dónde venimos.

Su alarma sonó a las 5.40 de la mañana, luego salió a correr por las calles de la ciudad para volver a las 7 a preparar el desayuno de sus dos hijas y el almuerzo que llevarán a la escuela.

Porteño nacido en Coghlan, Zaldarriaga se recibió de licenciado en Física en la Universidad de Buenos Aires y se doctoró en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Profesor en Harvard, New York University y Princeton, ganó varios premios de su especialidad, entre ellos el MacArthur, en 2006, considerado como “la beca de los genios”. Acaba de asumir como miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, un honor reservado sólo para eminencias, sobre todo tratándose de extranjeros.

Los esfuerzos de Zaldarriaga están enfocados en comprender los primeros instantes en la historia del Cosmos. Busca entender las claves ocultas en el “fondo cósmico de microondas”, el débil resplandor, huella o eco de la radiación generada por el Big Bang (el momento de la explosión inicial), y la posterior distribución de la materia, que fue dándole forma al Universo tal como lo conocemos hoy.

Será porque está resignado a los inasibles parámetros temporales cósmicos, pero Matías Zaldarriaga debe de ser una de las pocas personas en este mundo que suma años a su vida. “Tengo 48, pero yo digo 50, que es más fácil”, se ríe. Es alto, corpulento, de ojos azules, cabello frondoso y algo cano. Se acomoda en un sillón de su oficina luminosa y despojada, que alberga una biblioteca, un escritorio con una computadora, algunos portarretratos familiares y fotografías de paisajes argentinos en las paredes.


Zaldarriaga trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados, donde dio clases Einstein.

Como en casi cada rincón de este edificio, hay un pizarrón negro para escribir con tiza esos enjambres de números, letras y signos que tanto abundan por aquí y son un enigma para quien no pertenezca a la raza de los científicos.

Hace ya varias horas que Zaldarriaga está despierto. Su alarma sonó a las 5.40 de la mañana, luego salió a correr por las calles de la ciudad para volver a las 7 a preparar el desayuno de sus dos hijas y el almuerzo que llevarán a la escuela. Después de que ellas tomaran el ómnibus amarillo, el científico se quedó trabajando un par de horas en su casa y luego fue caminando al Instituto, a pocos metros de allí, como todos los días. Aquí, se sumerge a pleno en su pasión: excavar en los enigmas del Universo.

¿Por qué elegiste estudiar el Cosmos?

En el secundario (lo hizo en el Belgrano Day School) siempre me interesó la astronomía y la astrofísica. Cuando empecé la licenciatura en Física, era un momento muy bueno para la cosmología, que es finalmente a lo que me dediqué, porque había un experimento nuevo llamado Cosmic Observatory Background Explorer, que básicamente pudo sacar la primera foto de partes del universo tal como eran 400 mil años después del Big Bang. Eso empezó una verdadera revolución en la cosmología que dura hasta hoy, y que es en la que yo estuve trabajando todo este tiempo, porque es súper interesante. En ese momento era el tema “hot”. Siempre me interesó la astronomía y la física, pero al mismo tiempo lo que intenté fue moverme alrededor de cuestiones en las que pasan cosas.

¿Cómo era esa fotografía, ese instante fundamental?

La cosmología es la parte de la astronomía que trata de entender cómo es el Universo, de qué está hecho, cómo llegó a conformarse lo que hoy vemos. Es una ciencia, como la arqueología, en la que encontrás cosas y tratás de ver la historia. Sacar fotos de momentos cada vez más lejanos es como mirar a través de una máquina del tiempo. La foto de lo más lejano que podemos ver es la radiación cósmica, que es luz que nos llega de cuando el Universo tenía 400 mil años. Hoy tiene 14 mil millones de años. O sea, no existían ni las galaxias ni las estrellas. Lo que estaba pasando entonces no tiene nada que ver con lo que está pasando ahora.

Era como observar un Universo recién nacido.

Exacto. Hablamos de 400 mil años después del Big Bang, algo que parece un montón, pero que comparado con 14 mil millones, que es la edad actual del Universo, es muy poquito. No había existido tiempo para que se formara nada: ni una galaxia ni una estrella. En ese momento, el Universo era casi todo igual, muy caliente, y se expandía mucho más rápido de lo que se expande ahora. Toda esta información la podemos deducir de lo que vemos en la fotografía.


Zaldarriaga Jugando al fútbol con sus hijas Marina (12) y Julia (10).

¿Y qué más se supo a través de ella?

Aprendimos, por ejemplo, que el Universo está lleno de materia oscura, que era algo que más o menos sabíamos. Pero ahora conocemos exactamente cuánta materia oscura hay, cuánta materia normal hay. La edad del Universo la sabemos gracias a esa foto. Y también las condiciones iniciales que, después de un tiempo, darán lugar a todas las galaxias. Ahora sabemos cómo estaba distribuida la materia 400 mil años después del Big Bang y nos podemos fijar si alcanza el tiempo para formar las galaxias. Gracias a esa foto es posible analizar lo que ocurrió en el pasado y estimar lo que podría pasar en el futuro. Esas imágenes son cruciales para entender la historia del Universo.

¿Hay algún indicio de cómo fue el Big Bang?

Hay que pensar nuestro trabajo como si fuera arqueológico. En vez de cavar un pozo, sacamos una foto y hacemos cálculos. La cosmología es una ciencia experimental. Encontrás un dato, pero tenés que conseguir una prueba. Lo que muestra esa foto es que, en ese momento, había muy poca diferencia de cuánta materia había en un lado y en el otro. La temperatura acá y allá cambiaba muy poquito. Creemos que esas diferencias que vemos ahí quedaron del principio del Big Bang. Es como si le sacaras una foto a un bebé y encontraras algo de la criatura que creció dentro de la panza de su mamá. La foto es de cuando ya salió, pero es algo que quedó. Estamos tratando de ver si con ese poquito que encontramos logramos entender qué estaba pasando antes. Llegó un momento en que el Universo se estaba expandiendo muy rápido, estaba lleno de materia, estaba muy caliente... Esas pequeñas diferencias se produjeron antes. Queremos tratar de entender qué estaba pasando.


Zaldarriaga hace cálculos para entender cómo fue el origen del Universo./Adriana Groisman.

¿En qué estás trabajando ahora?

Estuve analizando los datos del experimento de las ondas gravitacionales en el que trabaja la argentina Gabriela González. Desarrollamos una manera distinta de analizar los datos. Ellos estuvieron encontrando señales de agujeros negros que chocan y, al chocar, emiten ondas gravitacionales. Analizando los datos, nosotros encontramos más señales de las que encontraron ellos.

¿Señales de qué?

El telescopio juntó datos durante bastantes meses y se hallaron señales de esos agujeros negros. Pero había más señales escondidas en el ruido del experimento y, con unos trucos, las pudimos descubrir.

Trabajando hasta en el break 

A media mañana es hora de tomar un café. Zaldarriaga cuenta que habitualmente se reúne a las 11 con sus colegas del Instituto en el Astronomical Coffee, en donde leen o discuten los papers que salieron ese día sobre los temas en los que se encuentran trabajando.

Después del mediodía, almuerzan en el comedor del lugar, donde es casi un rito sentarse por áreas de interés: en una mesa están los físicos; en otra, los biólogos; en otra, los historiadores, y así las conversaciones se aglutinan en diversos temas. Por allí se encuentra casi siempre con otro argentino, Juan Maldacena, también una voz consagrada de la física a nivel mundial. Cuenta que son amigos y vecinos, y que cuando se reúnen en familia no pueden evitar hablar de sus trabajos. “Cuando llega otra persona, tenemos que cambiar de conversación”, se ríe.

Estudiás los rincones del Universo. ¿Qué posibilidades hay de que exista vida extraterrestre?

Seguramente que es posible.

¿Por qué?

El Universo es gigante. Depende de cómo las cuentes, hay como mil millones de galaxias. Cada una de esas galaxias tiene miles de millones de estrellas. La gran mayoría de esas estrellas tiene planetas. Entonces, la posibilidad de que haya vida en otros planetas es real. Pero si hay vida o no es algo que no lo sabe nadie. No es algo que podamos calcular ni podamos estimar. El único dato es que no vimos vida extraterrestre. Si la hubiera, podría estar más avanzada que nosotros en cientos de millones de años. Fijate si los humanos siguiéramos evolucionando y no nos matáramos entre nosotros: ¿qué podríamos estar haciendo dentro de un billón de años? Podríamos estar conquistando una galaxia, por ejemplo. Sin embargo, parece que los extraterrestres no lo lograron.

¿Y es posible que existan otros Universos?

Eso depende de la definición que utilicemos. Hay una parte del Universo que podemos ver: la llamamos “el horizonte”. Probablemente sigue, pero esa parte no la podemos ver. ¿Cuánto sigue? Muchísimo más. Por lo tanto, si te vas muy lejos y allí las leyes de la física son todas distintas y es una zona que no tiene nada que ver con la nuestra, estaríamos ante otro Universo. No sabemos si eso ocurre o no, si el Universo sigue de manera infinita, si sigue a los costados, si es como una pelota. En realidad, no sabemos lo que hay más allá de lo que vemos, aunque la gente quiera especular.

¿Cuál será el eje de la investigación en tu área en 20 o 30 años?

Yo no sólo hago cosas de cosmología: también de astrofísica, como ondas gravitacionales, que ahora es uno de los temas más interesantes y del que vamos a aprender más. En la parte de la cosmología estamos tratando de encontrar un fósil nuevo de ese momento inicial. Es probable que, en esa fracción mínima de segundo después del Big Bang, se hayan producido ondas gravitacionales. Es probable que esas ondas gravitaciones produjeran otras clases de señal.

¿Cómo ves la situación de la ciencia y los científicos en la Argentina?

No estoy en los detalles, pero creo que no está muy bien.

¿Qué falta?

Nada en la ciencia básica sucede de un día para el otro. Argentina tendría que tener un plan de décadas –quizás de 30 años– para lograr llegar a la punta de algunos temas, al menos. Debe ser consistente, identificar a las mejores personas, darles los recursos necesarios y que se los sostengan durante muchas décadas. Como eso nunca pasa, la gente se termina yendo o trabajando en temas que son más fáciles para sobrevivir. Por ejemplo, en cosas más teóricas, en lugar de experimentos que son más caros.


En familia. Zaldarriaga con su mujer, Tamara Dujovne, y su dos nenas./Adriana Groisman.

¿Cómo es eso?

Para hacer teoría, por ejemplo, se necesita una computadora, un sueldo, una persona contratada y no mucho más. Es un costo relativamente modesto. Mientras que si uno hace un experimento necesita millones de dólares durante años, un equipo y poder armar algo. Necesitás más plata y más certidumbre. Es difícil hacer eso en un país en el que la plata viene y se va. Es todo más caótico. En los Estados Unidos hay mucha más gente que hace cosas experimentales y prácticas que teóricas. En la Argentina está dada vuelta la tortilla.

¿Creés que la situación puede llegar a cambiar?

En los Estados Unidos, cada 10 años todos los científicos de la astronomía y la astrofísica del país se juntan y debaten cuáles son los próximos experimentos que quieren hacer en la década siguiente. Se hace un informe y ,de a poco, se van cumpliendo las metas. No sé si la Argentina hace este ejercicio, si tiene una lista de proyectos, sean grandes o chicos. Se necesita tiempo, constancia y dinero, y no sé si la Argentina lo está haciendo.

Así en el cielo como en la tierra 

Después del almuerzo, Matías Zaldarriaga trabaja con sus colaboradores hasta pasadas las 6 de la tarde, aunque a veces un poco antes se va a su casa “porque hago de chofer de Uber de mis hijas” (sonríe). Casado con Tamara Dujovne, una psicóloga argentina que conoció en la Universidad de Princeton, al cosmólogo le gusta a veces tener los pies (y las manos) sobre la tierra. De hecho, hay una pequeña huerta en su casa donde cultiva tomates, berenjenas y zuchinis.

Reconoce que es un poco workalcoholic: “Soy un desastre, me la paso trabajando. Si tengo 5 minutos me voy a la computadora”, confiesa. Dice que no mira televisión ni Netflix, aunque de chico adoraba la serie Cosmos, de Carl Sagan. Tampoco le gusta mucho el deporte, aunque sí va a los partidos de fútbol de sus hijas, Marina de 12 y Julia de 10: “A mí sólo me gusta ver cuando juegan ellas”. A veces, después del trabajo, se esfuerza en compartir con las nenas algunos jueguitos con la pelota en el jardín de su casa, que hasta tiene un pequeño arco con red.

¿Cuál es tu sueño?

​Me gustaría poder seguir trabajando y haciendo cosas interesantes. Descubrir cosas. Seguir relacionándome con gente joven, que tiene más energía. Sueño que lo mejor de mi carrera no sea algo hecho en el pasado, sino que sea algo que vaya a hacer en el futuro.



Fuente: clarin.com

lunes, 16 de septiembre de 2019

“Oír, ver o tocar a un familiar muerto... ¡no es estar loco!”
por Víctor-M. Amela





Comunicación

Tenía 12 años y su madre falleció de cáncer. Su padre trabajaba, l la soledad le llevó leer, a leer... “Mis mejores amigos estaban en los anaqueles”, me dice Lluís, parafraseando a Borges... Se convertiría en el decano del primer grado de comunicación de España (en la UOC)... y hoy le encuentro buscando en el otro lado. Investiga qué hay de constatable en un asunto muy inasible: Comunicación entre muertos y vivos. Diario de una investigación. Los hechos (editorial Odeón) titula el primer tomo de una investigación que culminará en una trilogía. Busca encajar en la cotidianeidad los contactos con el otro mundo, y abordarlos con serenidad científica como un fenómeno natural más.

---------------------------------------------------------

Usted es profesor universitario de comunicación.

Desde hace veinte años, varios ensayos publicados...

¿Qué investiga ahora?

La comunicación entre muertos y vivos.

¿Perdón?

Preparaba un estudio sobre la intuición... y leí algo acerca de mensajes de los muertos.

¡Mensajes de los muertos!

Sentí que debía estudiar eso, imperativamente. Y llevo cuatro años investigando...

No sé si le he entendido...

Como científico, estudio metódicamente lo que desconozco. Soy investigador universitario: quiero desentrañar la naturaleza de un fenómeno vivido por el 30% de la población mundial.

¿Qué fenómeno, exactamente?

Una persona fallecida se le manifiesta a una persona viva, generalmente un familiar.

¿Se le manifesta? ¿Qué quiere decir?

Le habla, se deja ver. A veces, se deja tocar. O le abraza.

Eso no puede ser, profesor.

Bien, el caso es que sucede, y una y otra vez.

¿A usted?

No a mí. Sí a personas que conozco, y ninguna tiene por qué engañarme. Llevo recogidos ya muchos testimonios, y sigo...

¿Qué le cuentan esos testimonios?

Una señora, sentada en el sofá, está mirando la tele. Y por delante del televisor cruza su madre... muerta hace meses.

Una alucinación, un delirio, desvarío...

Atesoro casi dos centenares de testimonios... y parecen dibujar un patrón.

Comparta otro testimonio.

La exesposa de un amigo enfermó. Durante los días de la agonía, ella le escribía watsaps: eran letras mezcladas sin ton ni son.

Pobre...

La mujer falleció. Y días después, mi amigo recibió un watsap: letras desordenadas.

...

Llegaban desde el móvil de su hijo. Le llamó para preguntarle por qué enviaba esas letras locas. “No he sido yo, papá: es mamá”, respondió el chico con resignada naturalidad.

Es de escalofrío, discúlpeme.

Quiero entender, ¡para ayudar a la gente! Debemos aceptar que no estás loco si oyes o ves a un muerto familiar: les pasa a muchos.

Sus colegas creerán que está loco...

Me da igual: ¿qué investigación puede haber más fascinante? ¡Qué reto superlativo! ¿A quién no le interesa? Esta es la mejor sociedad de la historia.., ¡pero vetamos la muerte!

¿De verdad cree que existe la comunicación entre muertos y vivos?

Decir “no existe” sin investigar sería prejuicio, y es anticientífico. ¡Rastreemos indicios! Si al final no hay nada... lo habré intentado.

Comparta otro testimonio, por favor.

Saludas por la calle a un conocido, de lejos. Luego llegas a tu casa... ¡y te cuentan que ese conocido murió la semana pasada!

Otro caso.

Te asomas a la ventana, y en la ventana de enfrente ves a tu abuela, que te saluda. Suena el teléfono: desde el geriátrico te informan de que tu abuela... ¡acaba de morir!

Pues es verdad que le pasó algo parecido a mi hermana con un tío nuestro...

¡Oh! ¿Sí? ¿Lo ve? ¿Y qué tal?

Naturalidad y gratitud: fue bonito.

¡Es que es una dimensión más de lo humano! Pero, como investigador, quiero saber más...

¿Qué testimonio le ha sorprendido?

Un muerto le indica a un familiar dónde está cierto objeto que hace tiempo daba por desaparecido. ¡Y ahí estaba, efectivamente!

Podría ser la voz del inconsciente...

Podría ser. Antes de buscar explicaciones, sigo recopilando testimonios.

Pero ha detectado un patrón, me decía.

Los contactos comparten cinco aspectos. Uno: brevedad. Dos: el muerto, si era conocido, aparece con su mejor aspecto. Tres: su sustancia es vaporosa. Cuatro: una luz le acompaña. Quinto: el amor guía el contacto.

¿Y puede haber contacto físico, dice?

“Mi marido me abrazó anoche: era él, he sentido el roce de su reloj de muñeca”, me contaba una viuda.

¿Sucede más a menudo en la noche?

Es mediodía, una mujer guisa en su cocina. Suena el teléfono. Se sobresalta, ya que la línea telefónica está cortada hace días...

Ostras.

Levanta el auricular, y oye: “Mamá, estás cocinando mi plato favorito, yo estoy bien”. ¡La voz de su hija muerta!

El duelo puede confundir los sentidos...

Pero no en este caso: la hija llevaba varios años ya fallecida... No deberíamos ni asustarnos ni burlarnos ante un caso como este.

¿Acoger y escuchar, pues?

¡Eso nos hace profundamente humanos! Ya no hay hogueras desde la religión o desde una ciencia convertida en religión. Salgamos del armario: relatemos esas vivencias.

Honrar a los propios muertos es una pulsión ancestral, desde luego.

Para explicarse la presencia de los muertos, el catolicismo... ideó el purgatorio.

Y dígame: ¿cuál es el mensaje más frecuente de nuestros queridos muertos?

“Estoy bien y estoy cerca de ti: si logras no sufrir al pensar en mí, ¡me darás paz!”.



Fuente:  lavanguardia.com