miércoles, 2 de octubre de 2019

70 aniversario del comunismo en China: las avanzadas armas que Pekín mostró por primera vez en el histórico desfile militar del 1 de octubre


Alrededor de 15.000 miembros del Ejército participaron en el desfile.


"Ningún poder puede detener el progreso de la nación y el pueblo chinos".

El presidente Xi Jinping dejó claro su mensaje este martes 1 de octubre, en el 70 aniversario de la llegada de los comunistas al poder: China ya no es el país que tomó Mao, empobrecido y humillado internacionalmente.

Xi presidió su quinto desfile militar y el mayor en la historia de China, en una muestra del poder que ha logrado el país -y, por ende, el gobernante Partido Comunista chino-, en un época con grandes desafíos: entre ellos, Hong Kong, donde las celebraciones fueron empeñadas por protestas a favor de la democracia y una violencia inédita en la región desde que pasase a manos chinas en 1997.


Las imágenes satelitales del desfile militar avanzando por las calles de Pekín dan una idea de la gran escala del mismo.

En el desfile militar en Pekín, coreografiado hasta el más mínimo detalle y presenciado por la plana mayor del gobierno, participaron más de 15.000 efectivos militares y el 40% de armamento fue mostrado al público por primera vez, según medios oficiales.

"La fuerza para lograr el sueño"

Como era de esperar, China desveló nuevos vehículos aéreos no tripulados y sistemas de misiles de última generación, que captaron especialmente la atención de los expertos.

Entre ellos, el nuevo Dongfeng 41 (DF-41), pilar de la fuerza nuclear de China: un misil balístico intercontinental que puede alcanzar cualquier parte de EE.UU. continental (a entre 12.000 y 15.000 kilómetros).


Los altos cargos del gobierno y del Partido Comunista presenciaron desde la Puerta Celestial de la Ciudad Prohibida el desfile militar.

Puede transportar hasta 10 cabezas nucleares -cada una de ellas con un objetivo independiente-, según destacaron los medios oficiales.

La muestra de los DF-41 es un mensaje al mundo de que China "tiene poder nuclear suficiente y fiable estratégicamente para responder a cualquier tipo de chantaje nuclear de cualquier país", señaló el diario oficialista The Global Times, de inclinación nacionalista, citando a expertos militares locales.


Un enorme retrato de Xi Jinping también se mostró en el desfile.

En el evento también se mostró otro sistema de misiles balísticos, el DF-17, que incorpora un vehículo de planeo hipersónico y que puede transportar carga nuclear y convencional.

Este tipo de armamento, que los especialistas comparan con el sistema Avangard de Rusia, tiene la capacidad de evitar de manera eficaz los sistemas de defensa de misiles.

En este caso, los DF-17 hicieron su debut ante el público equipados con una ojiva convencional, según medios oficiales.


Para China, según los expertos, el desfile también fue una muestra de poderío ante Estados Unidos.

Algunos expertos citados por la prensa estadounidense destacaron que se trata de un arma única, que Occidente no ha conseguido aún.

En la televisión nacional china CCTV, los presentadores describieron el arsenal de misiles de China como "la fuerza para lograr el sueño de un país y un Ejército fuerte".


El 1 de octubre se cumplieron 70 años desde que Mao Zedong se hizo con el poder en China y proclamó la fundación de la República Popular.

En el aniversario, desfilaron también misiles JL-2, diseñados para lanzarse desde un submarino y con un alcance de 7.000 kilómetros; o el Gongji-11 (GJ-11), el dron furtivo de última generación capaz de atacar sin ser detectado.

La aparición en el desfile evidencia que el Gongji ya forma parte del armamento activo de las fuerzas armadas chinas, publicó en Twitter The Global Times.


Según medios oficiales, el desfile mostró 580 piezas de equipamiento militar y 160 aeronaves.

Otros de los drones más destacados de la jornada fue el DR-8, que ya había entrado en servicio.

Según explicó el diario hongkonés The South China Morning Post, el DR-8 jugaría un papel crucial en el caso de que se desatara un conflicto con los portaaviones de Estados Unidos en el Pacífico o en el mar de China Meridional.


En el aniversario, desfilaron también misiles JL-2, diseñados para lanzarse desde un submarino y con alcance de 7.000 kilómetros.

En el aniversario, también se mostró una nueva versión del estratégico bombardero chino, el H6-N, que sería capaz de transportar armas atómicas a distancias mayores que sus predecesores, recoge la agencia AFP.

El nuevo bombardero presentado porta "misiles de crucero bajo las alas, con una capacidad de recorrer más de 2.000 kilómetros".

"Eso significa que podría atacar Alaska, Guam, Hawái, Japón, Malasia, Filipinas, Vietnam o incluso Moscú sin tener que abandonar la zona de defensa aérea en el continente chino", destacó el diario The South China Morning Post.


China celebra los 70 años desde la fundación de la República Popular.

Un avance significativo

El Ejército Popular de Liberación de China subrayó previamente que el desfile evidenciaría sus avances en materia tecnológica y numerosos expertos valoraron los avances mostrados.

El mensaje clave del desfile militar es que "el Ejército de Liberación Popular realmente ha entrado en una nueva era, la de Xi Jinping", destacó Alexander Neill, investigador sobre seguridad en Asia Pacífico del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, en un artículo para la BBC.


El desfile celebrado en Pekín el 1 de octubre mostró un 40% de armamento nunca antes presentado en público.

El presidente Xi Jinping lanzó grandes reformas en este sector en 2015 con el objetivo de modernizar a las fuerzas armadas.

Durante la última década, el presupuesto en Defensa creció en al menos un 10% cada año y actualmente se sitúa en US$168.200 millones, lo que convierte a China en el segundo país en gasto militar después de Estados Unidos.


China también mostró parte de su armamento aéreo.

No obstante, el país minimiza su inversión en este ámbito y señala la enorme diferencia con Estados Unidos, cuya inversión llegó a los US$643.300 millones en 2018.

"Tras las enormes reformas, el Ejército de Liberación Popular está bien posicionado para avanzar hacia convertirse en una fuerza verdaderamente modernizada en 2035 y una de primer orden mundial para 2049", señaló Neill.


El desfile estaba coreografiado hasta el último detalle.

Sin embargo, pese a que el desfile puede mostrar la escala de la inversión, "no puede representar la capacidad militar" de las fuerzas armadas chinas, indicó de manera previa al evento.

"El Ejército de Liberación Popular aún está a décadas de distancia de alcanzar las capacidades militares que tiene Estados Unidos".



Fuente: BBC Mundo
Bautizaron a las emblemáticas antenas del IAR en homenaje a dos destacados científicos
Los históricos radiotelescopios ubicados en el predio del Parque Pereyra Iraola llevan desde hoy los nombres de Carlos M. Varsavksy y Esteban Bajaja.


Autoridades durante la firma.


En el marco de un acto que fue encabezado por el secretario de Articulación Científico Tecnológica de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación Agustín Campero, los dos radiotelescopios ubicados en el predio del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR, CONICET-CICPBA) fueron bautizados hoy con los nombres de dos destacados científicos: Carlos M. Varsavsky, primer director del mencionado espacio de investigación, y Esteban Bajaja, quien ocupara ese rol en dos períodos. Junto a Campero estuvieron presentes el gerente de Desarrollo Científico Tecnológico del CONICET Jorge Tezón; el presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CICPBA) Alberto Torres y el director del IAR Gustavo Romero.

Al comienzo de la actividad, Romero hizo un repaso histórico desde la fundación del IAR hasta hoy, y resaltó “la tarea titánica” que encabezó Varsavsky al construir “el primer radiotelescopio de Latinoamérica y el segundo del hemisferio austral”, en referencia a una de las dos antenas bautizadas. Según sus palabras, de aquel hito participó “un puñado de estudiantes avanzados de física e ingenieros de la Universidad de Buenos Aires (UBA) entre los que se encontraba Bajaja, quien tuvo un importante rol en el desarrollo del instituto”. Precisamente, bajo la primera dirección de Bajaja se culminó con la instrumentación de la segunda antena y comenzó su uso científico.

Romero destacó que en la actualidad ambos instrumentos cuentan con tecnología digital, lo que los hace “extremadamente competitivos de acuerdo a los estándares internacionales”, y permiten realizar “una fuerte actividad de transferencia al sector científico y tecnológico nacional, en particular al aeroespacial, pero también al ámbito productivo” de la provincia de Buenos Aires y todo el país.

En el mismo sentido, Tezón resaltó la asociación y el diálogo continuo del IAR con la CICPBA y el Observatorio Argentino Alemán de Geodesia (AGGO, por sus siglas en inglés), ubicado a pocos metros de allí, que permitió un “trabajo en red de alcance realmente significativo” y lo atribuyó a la “actitud generosa de las nuevas autoridades del instituto para forjar estos desafíos”. El representante del CONICET aprovechó la presencia del titular de la CICPBA para firmar formalmente el convenio de cogestión del IAR entre ambos organismos.

Por su parte, Campero expresó: “Miramos el cielo y las pantallas que obtienen datos de su observación para encontrar secretos del origen del Universo e interpretar los misterios de lo que hay más allá de nuestra mirada más lejana, y para soñar y hacernos preguntas sobre el origen de nuestra especie. Buenaventura Suárez, el primer científico nacido en este territorio que luego se llamaría Argentina, observó los astros y contribuyó con información de avanzada a la comunidad científica internacional del siglo XVIII. Entre las muchas cosas que Sarmiento talló en piedra para siempre para un mejor destino de nuestro país, creó el Observatorio Astronómico de Córdoba. Houssay creó el IAR para que el conocimiento avance desde la curiosidad de lo que hay en el cielo y también con la tecnología de sus instrumentos”. En esa línea, el funcionario nacional destacó que “miramos hacia arriba para saber por dónde y a qué hora pasará el SAOCOM 1A, y vamos a mirar dentro de poco, en el verano, rumbo al cielo para ver el lanzamiento del SAOCOM 1B”.

Campero celebró el bautismo y reinauguración de los radiotelescopios, y subrayó que “la tecnología que se genera en el IAR está en muchos de los dispositivos que tiene nuestro país y en colaboraciones con distintas agencias espaciales internacionales”. Aprovechó para anunciar que desde la cartera que representa se está dando impulso al área con la reorganización del proyecto LLAMA para que entre en la etapa final de su puesta a punto, con nuevos actores institucionales y en el sendero de su máximo aprovechamiento”, entre otros trabajos en los que está involucrado el instituto. “Venimos trabajando para dotar de una mejor articulación y mayor proyección internacional de nuestras instalaciones y comunidad científica, y hemos creado formalmente el Programa Nacional de Astronomía y Astrofísica que tiene la pretensión de ser un centro internacional que funcionará como paraguas coordinador de todas estas iniciativas, y en estos días estamos creando también el Sistema Nacional de Datos e Instrumentación Astronómica y Espacial”, dijo.

Luego de las palabras de las autoridades y en presencia de las hijas de los expertos homenajeados – Paula Varsavsky y Amalia Bajaja– se descubrieron las placas alusivas y cada una de ellas recibió de manos de Romero un diploma y una réplica a escala de los radiotelescopios elaborada por el personal técnico del instituto.

Como se dijo, Varsavksy –fallecido a los 49 años en 1983– fue fundador y primer director del IAR, y llegó a ser presidente de la Asociación Física Argentina (AFA). Por su parte, Bajaja –quien murió en 2015 a los 84 años– fue director en dos oportunidades: 1975-1985 y 1995-1997. Entre 1990 y 1993 ocupó la presidencia de la Asociación Argentina de Astronomía (AAA) y en 2003 recibió el Premio Konex en Ciencia y Tecnología. Por una decisión del comité de nominaciones de la Unión Astronómica Internacional (IAU por sus siglas en inglés), desde 2007 un asteroide lleva su nombre.

Cabe destacar que en el acto –que culminó con la proyección de un video institucional– estuvieron presentes el presidente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) Fernando Tauber; el director ejecutivo y técnico de la Comisión de Actividades Espaciales (CONAE) Raúl Kulichevsky; el decano de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (FCAyG, UNLP) Raúl Perdomo; el coordinador científico del AGGO e investigador del CONICET Claudio Brunini; y representantes del Consejo de Medioambiente, Ciencia, Tecnología y Salud de la Embajada de Estados Unidos en Argentina.

El IAR fue fundado el 26 de marzo de 1966 y desde entonces ocupa el predio cercano al Km 40 del Camino Gral. Belgrano, a la altura de la localidad bonaerense de Berazategui. Desde sus comienzos tuvo como objetivos principales la promoción y coordinación de la investigación, el desarrollo técnico y la formación de recursos humanos capacitados en radioastronomía, rama de la astronomía que explora el Universo y detecta la radiación electromagnética que emiten los cuerpos celestes y fenómenos astrofísicos.



Fuente:  conicet.gov.ar
Un mendocino probará los trajes que podrían usar los próximos astronautas
Marcos Bruno hará junto con tres jóvenes latinoamericanos una experiencia de inmersión en un hábitat de North Dakota para facilitar el desempeño de los próximos viajeros espaciales. Buscan conocer el estado cerebral de los tripulantes en situaciones de crisis y probar los trajes diseñados por el argentino Pablo de León.
por Angie Tonelli


MARCOS ES MENDOCINO Y VIAJARÁ A NORTH DAKOTA PARA PROBAR TRAJES ESPACIALES. GENTILEZA MARCOS BRUNO


Un mendocino viajará la próxima semana a North Dakota para probar trajes espaciales y facilitar el desempeño de los próximos viajes a Marte y la Luna. Se trata de Marcos Bruno, quien ya ha participado en otras experiencias de simulación marciana. Fue invitado por Pablo de León, el líder argentino del Human Spaceflight Laboratory.


EL MENDOCINO FUE INVITADO POR EL INGENIERO PABLO DE LEÓN / GENTILEZA HUMAN SPACEFLIGHT LABORATORY - UND

El 27 de septiembre este mendocino subirá a un avión para llegar al Hábitat Inflable Lunar-Marte (ILMH) para pasar dos semanas de inmersión total. En ese lugar Marcos hará diversas pruebas para conocer el estado cerebral de los tripulantes en situaciones de crisis y probar los trajes diseñados por De León.

Estas pruebas ya han sido realizadas por otros estudiantes y profesionales, pero en esta ocasión la tripulación estará conformada únicamente por latinoamericanos. Además de Marcos, participarán otros jóvenes: Danton Bazaldua de México, David Mateus de Colombia y Atila Meszaros de Perú.


VIVIRÁN ESA EXPERIENCIA CUATRO JÓVENES DE MÉXICO, ARGENTINA, COLOMBIA Y PERÚ / GENTILEZA HUMAN SPACEFLIGHT LABORATORY - UND

Los experimentos se harán en un espacio de la Universidad de Dakota del Norte diseñado especialmente para la ocasión. Allí hay cinco módulos inflables conectados entre sí por túneles en los que se pueden desarrollar diversas actividades. En ese lugar los cuatro estudiantes latinoamericanos harán actividades extra vehiculares (EVA) para extraer muestras de suelo y rocas y además, simular reparaciones.


EL HÁBITAT INFLABLE LUNAR-MARTE (ILMH) TIENE 5 MÓDULOS / GENTILEZA HUMAN SPACEFLIGHT LABORATORY - UND

Según indica el Sistema universitario de Dakota del Norte en su web, los cinco módulos del ILMH incluyen un espacio central para comer y dormir, un módulo de producción de plantas, un módulo de ejercicios, un módulo de laboratorio de geología y microbiología y un módulo de EVA con un taller.

Durante la inmersión buscan analizar además, actividades mentales, físicas y cognitivas de los tripulantes en los momentos del viaje. En esos momentos, según explicó Bruno, deben usar cascos ECG que miden las ondas cerebrales. Durante experiencias de ese tipo, pueden tener picos de estrés dadas las circunstancias que dificultan la resolución de problemas y que llegado el caso pueden perjudicar las misiones. Por este motivo, las pruebas que se hacen en Tierra permiten prever los posibles desafíos que surjan en el espacio.

“La rutina será ardua” dijo el mendocino a MDZ y explicó que “incluye experimentos, ejercicio físico y también algunos momentos libres”. Para esas ocasiones piensa llevar consigo libros, apuntes de la universidad (estudia Ingeniería Mecatrónica) y su ukelele, “es el instrumento más pequeño que tengo y lo llevo para no perder la costumbre de tocar”.

Un argentino clave para el próximo viaje a la Luna

La próxima misión lunar se conoce como Artemisa y tendrá lugar en 2024. Para ese entonces se necesitarán trajes espaciales adaptados a las características de los lugares a los que llegarán que son muy diferentes a las de la Tierra. Según la revista Tangible, las prendas de los astronautas no se actualizan desde los años 70 y en ese sentido el argentino Pablo de León puede llegar a hacer historia.

De allí la importancia del lugar que visitará Marcos la próxima semana. El Inflatable Lunar and Mars Habitat del Human Spaceflight Laboratory pertenece a la Universidad de North Dakota y está financiado por la NASA. Es dirigido por Pablo de León, el ingeniero aeroespacial argentino que ha diseñado dos trajes que podrían ser usados en Marte y la Luna, que podrían ser los uniformes de los tripulantes del Artemisa y que ahora probará Marcos Bruno.


PABLO DE LEÓN ES EL INGENIERO AEROESPACIAL Y DISEÑADOR DE ESOS TRAJES / GENTILEZA HUMAN SPACEFLIGHT LABORATORY - UND

Una experiencia "de otro planeta"

Marcos fue invitado por el mismo Pablo de León quien lo llamó personalmente para ofrecerle esa posibilidad. “Fue muy loco” dijo el joven en conversación con este medio, “estaba charlando con una amiga sobre la experiencia de simulación marciana de la Mars Society” adonde fue en 2016, “le dije que me encantaría volver a ir y, fue increíble, pero a las dos horas recibí un llamado y era Pablo proponiéndome esta aventura”.


MARCOS PARTICIPÓ EN 2016 EN UNA EXPERIENCIA DE SIMULACIÓN MARCIANA DE LA MARS SOCIETY / GENTILEZA MARCOS BRUNO

“Yo veo como un honor que Pablo me haya invitado” dijo Marcos. Ellos se conocieron en un congreso espacial en la que de León era el organizador. Allí intercambiaron contactos y se encontraron tiempo después y por casualidad cuando Marcos viajó al Lollapalooza.

Los gastos del viaje deben ser cubiertos por cada participante, pero el de Marcos Bruno es financiado por la Universidad Nacional de Cuyo donde es alumno. “Lo veía complicado para viajar por el gasto del pasaje”, pero luego consiguió el apoyo de la Uncuyo, por lo que el mendocino está “muy agradecido con ellos” ya que le permitirán vivir esa experiencia única.

La inmersión será realmente de otro planeta y les permitirá sentirse en el espacio, pues las condiciones están dadas para que así sea. Desde niño el lujanino sueña con ser astronauta por lo que estas experiencias lo acercan a esa realidad deseada. “Creo que no debe haber nada mejor que ver desde el cielo nuestra casa que es la Tierra, no podría haber mejor experiencia que esa” remató.


MARCOS PASARÁ DOS SEMANAS EN EL ILMH / GENTILEZA HUMAN SPACEFLIGHT LABORATORY - UND


Fuente: MDZ online

martes, 1 de octubre de 2019

Pekín exhibe su misil balístico hipersónico capaz de burlar los escudos antimisiles de EEUU
China exhibió, en un espectacular desfile con motivo del 70 aniversario de la República Popular, su moderno misil balístico intercontinental Dong Feng 41 (Viento Oriental), reportó un corresponsal de Sputnik.


© AP Photo / Ng Han Guan


El sitio web del proyecto Missile Defense, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) con sede en Washington, define el Dong Feng 41 como un misil de 21 metros de largo y 2,25 metros de diámetro, con un alcance de entre 12.000 y 15.000 kilómetros.

Es un cohete de tres etapas que usa combustible sólido, puede emplazarse en silos o sobre plataformas móviles y dotarse de una ojiva nuclear única de un megatón o hasta 10 ojivas de reentrada múltiple, cada cual con una potencia opcional de 20, 90 o 150 kilotones.

El Dong Feng 41 utiliza el sistema de guiado inercial, probablemente también con astronavegación, y un sistema de posicionamiento global vía satélite (GPS), que le da una precisión de 100 a 500 metros CEP (por las siglas en inglés de Error Circular Probable).

Durante el desfile, que se desarrolló en presencia de agregados militares de un centenar de países y contó con la participación de unos 15.000 efectivos, más de 160 aeronaves y 580 piezas de armamento y material bélico, se exhibieron también otros equipos modernos, como el bombardero Xian H-6N, el dron furtivo Gongji-11 (GJ-11) y el helicóptero utilitario Z-20.



Adiós a Sigmund Jähn, el primer alemán en el espacio
Por Daniel Marín



En los años 70 del pasado siglo la Unión Soviética tuvo una genial idea para rentabilizar políticamente el programa de estaciones espaciales Salyut: lanzar cosmonautas de otros países del bloque soviético. Con una inversión muy pequeña, el programa espacial de la URSS logró alcanzar enormes cotas de popularidad a ambos lados del telón de acero gracias a la iniciativa de vuelos espaciales tripulados Interkosmos. En una época donde solo un puñado de hombres —y una mujer— de Estados Unidos y la URSS habían viajado al espacio, de repente apareció un grupo de cosmonautas procedentes de países como Checoslovaquia, Polonia, Bulgaria, Vietnam, Cuba o Rumanía. Para la Unión Soviética Interkosmos supuso un esfuerzo de apertura considerable, ya que el programa espacial estaba rodeado de altísimos niveles de seguridad y secretismo, incluso de cara a los aliados más cercanos. La experiencia aislada de la misión Apolo-Soyuz de 1975 con los EE UU propició el nacimiento de Interkosmos. Total, si ya se habían desvelado ciertos secretos a los americanos, ¿por qué no hacerlo con naciones cercanas?


Sigmund Jähn, el primer alemán en el espacio.

Una de las misiones tripuladas Interkosmos más esperadas fue la de la República Democrática Alemana (RDA). La posibilidad de que el primer alemán en el espacio fuese un ciudadano de la RDA y no de la República Federal era vista por el Kremlin como una magnífica oportunidad de relaciones públicas. En septiembre de 1976 las autoridades soviéticas redactaron una lista de países aliados que participarían en misiones del programa Interkosmos entre 1978 y 1983 y que, obviamente, incluía la RDA. Sin tiempo para elegir y entrenar adecuadamente a los candidatos según los estándares soviéticos, se decidió que el ejército alemán realizase la primera criba. Cientos de pilotos de la RDA recibieron instrucciones para presentarse a una serie de entrevistas sin saber cuál era el objetivo de las mismas. Una vez allí les preguntaron si querían «participar en un vuelo espacial internacional». Tenían dos días para pensárselo. Prácticamente todos dijeron que sí sobre la marcha, aunque, tras los exámenes médicos, en octubre de 1976 ya solo quedaban nueve candidatos. A principios de noviembre un comité de especialistas procedentes de la URSS redujo el número a cuatro. Los cuatro pilotos viajaron a la Ciudad de las Estrellas de Moscú para el proceso de selección definitivo. Finalmente, el 25 de noviembre se anunció que los cosmonautas candidatos de la RDA del programa Interkosmos serían Sigmund Jähn y Eberhard Köllner.


Bykovski y Jähn, la tripulación de la Soyuz 31.

Sigmund Jähn había nacido en 1937 en Reutenkraz, en territorio de lo que luego sería la RDA. Hijo de padres humildes —Paul Jähn trabajaba en un aserradero y su mujer Dora era costurera—, Sigmund decidió enrolarse en el ejército en 1955. Cuando el Sputnik alcanzó la órbita en 1957, Jähn se entrenaba para ser piloto de caza con el Nationale Volksarmee. En 1966, ya casado y con dos hijos, completó su entrenamiento en Moscú. Una década más tarde, después de ser elegido como candidato para la misión Interkosmos, Jähn fue emparejado con el veterano cosmonauta Valeri Bykovski, que sería su comandante, monitor y guía (debido al breve periodo de entrenamiento, los cosmonautas internacionales de Interkosmos solo estaban al cargo de una fracción de las tareas de las que normalmente se encargaba el ingeniero de vuelo de una nave Soyuz). Los dos hombres volarían en la misión Soyuz 31, pero, aunque habían sido asignados provisionalmente como tripulantes principales, no serían confirmados como tales por la comisión estatal hasta que llegaron al cosmódromo de Baikonur, unas dos semanas antes del lanzamiento. Viktor Gorbatko y Eberhard Köllner serían finalmente la tripulación de reserva. Unos días antes del despegue, Jähn se convirtió en abuelo con 41 años cuando su hija Marina dio a luz a su primer hijo.


Traslado del cohete de la Soyuz 31 a la rampa.

La estación Salyut 6 vista desde la Soyuz 31.

El cohete Soyuz-U con la nave Soyuz 31 despegó desde la Rampa de Gagarin el 26 de octubre de 1978. Unas horas antes, Jähn, siguiendo un guion impuesto por Berlín, había declarado desde el interior de su cápsula: «dedico mi vuelo al trigésimo aniversario de la fundación de la RDA, mi patria socialista». Menos de dos años después de haber sido seleccionado como cosmonauta, Jähn se convirtió en el primer alemán en el espacio. Bykovsky y Jähn estuvieron un total de 7 días y 20 horas en órbita. La mayor parte de este tiempo estuvieron a bordo de la estación espacial Salyut 6 junto con la tripulación de la Soyuz 29, formada por Vladimir Kovalyonok y Alexander Ivanchenkov. Jähn era el tercer cosmonauta de Intercosmos en volar a la Salyut 6 tras el checoslovaco Vladimir Remek y el polaco Mirosław Hermaszewski (las tres misiones habían tenido lugar a lo largo de 1978).


Jähn con Kavalyonok en el interior de la Salyut 6.

Jähn en la Salyut 6.

Durante su vuelo realizó todo tipo de experimentos, aunque quizá el más popular fue el relacionado con la cámara MKF-6M, construida en la RDA por la firma Carl Zeiss. Como nota curiosa, también llevó un pequeño muñeco, conocido como Sandmännchen, que era muy popular entre los niños de la RDA por aquel entonces. Bykovski y Jähn regresaron el 3 de septiembre de 1978 a bordo de la Soyuz 29, dejando atrás la Soyuz 31 como «nave fresca» para Kovalyonok e Ivanchenkov. El aterrizaje fue más duro de lo esperado porque Bykovski no soltó el paracaídas de la cápsula una vez en tierra y la Soyuz fue arrastrada por los fuertes vientos de la estepa kazaja. Como consecuencia de los golpes, Jähn sufriría leves problemas de espalda durante el resto de su vida.


Jähn, junto con Bykovski, Kovalyonok e Ivanchenkov (y el muñeco Sandmännchen) en el interior de la Salyut 6.

Tras su regreso, Jähn se convirtió en un héroe nacional y en un símbolo del triunfo de la RDA sobre la «decadente» República Federal. Pese a la propaganda de la Guerra Fría, gozó de una enorme popularidad en la Alemania Occidental (el primer alemán de la RFA, Ulf Merbold, no volaría al espacio hasta 1983 y lo hizo a bordo del transbordador Columbia en la misión STS-9). Después de la caída de la URSS y la reunificación alemana, Jähn pasó a trabajar como asesor independiente sobre el programa espacial ruso para la agencia espacial alemana DLR y, posteriormente, la ESA. Por esa época surgió el rumor de que Jähn se había visto obligado a ganarse la vida trabajando como taxista, una leyenda de la que se hizo eco la película Good bye, Lenin! y que, obviamente, era falsa. La cápsula Soyuz 29 se puede contemplar hoy en día en un museo de Munich (el paradero de la cápsula de la Soyuz 31 es desconocido). Jähn se jubiló en 2002 para dedicarse a su familia y a dar charlas relacionadas con el espacio por todo el mundo. Después de su vuelo espacial otros diez alemanes han alcanzado el espacio (y, paradójicamente, cinco de ellos también han viajado en una nave Soyuz). El pasado 21 de septiembre Sigmund Jähn, el primer alemán en el espacio y el único cosmonauta de un país que ya no existe, fallecía a la edad de 82 años tras una vida plena e intensa.


Bykovsky y Jähn junto a la Soyuz 29.

Sigmund Jähn (DLR).



lunes, 30 de septiembre de 2019

Volver al futuro
Se cumplen cuatro años del lanzamiento de ARSAT-2 y del envío al Congreso Nacional del proyecto de Ley de Desarrollo de la Industria Satelital. Actualidad crítica y alternativas para volver a buscar el futuro de la industria satelital.





El 30 de septiembre de 2015 se lanzaba al Espacio ARSAT-2, el segundo satélite geoestacionario de comunicaciones del operador estatal argentino ARSAT. Desplegado en el Espacio mediante un vehículo Ariane-5 de Arianespace, ARSAT-2 fue diseñado y fabricado en la ciudad de San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro, por la empresa de tecnología INVAP, también estatal.


La puesta en órbita de ARSAT-2, junto al lanzamiento de ARSAT-1 un año atrás, significó el cumplimiento de la ley 26.092 de creación de ARSAT sancionada en abril de 2006. Esta Ley, enviada al Congreso Nacional por el entonces presidente Néstor Kirchner, aprueba el estatuto social de la empresa que establece en su objeto social: realizar por sí, o por cuenta de terceros o asociada a terceros, el diseño, el desarrollo, la construcción en el país, el lanzamiento y/o la puesta en servicios de satélites geoestacionarios de telecomunicaciones en posiciones orbitales que resulten o resultaren de los procedimientos de coordinación internacionales ante la Unión Internacional DE Telecomunicaciones (UIT) y bandas de frecuencias asociadas y la correspondiente explotación, uso, provisión de facilidades satelitales y/o comercialización de servicios satelitales y/o conexos.

ARSAT recibió al momento de su creación los activos de la empresa privada Nahuelsat que operaba el Nahuel-1A, lanzado en 1997, en la posición de 72° Oeste. Además, se le otorgaron a ARSAT los derechos de uso de la posición de 81° Oeste asignada por UIT a la Administración Argentina. Nahuelsat debía colocar un segundo satélite en esta posición pero al no invertir en este proyecto puso en riesgo la asignación.

La sanción de la Ley 26.092 implicó el desarrollo de uno de los planes de infraestructura tecnológica más complejos y ambiciosos de la historia Argentina. A partir de este proyecto se retuvieron en el país a un conjunto de ingenieros de Nahelsat que estaban por migrar ante la falta de proyectos y el incierto futuro del operador privado y se consiguió traer de regreso al país a otros que habían partido tiempo atrás. INVAP logró un salto en sus capacidades ampliando su experiencia en satélites de observación de la Tierra incursionando en las comunicaciones por satélites. Se creó CEATSA, facilidad para llevar adelante los ensayos de los dos satélites ARSAT, actualmente utilizada para otras misiones. Argentina actualmente exporta capacidad satelital a los Estados Unidos y opera dos satélites casi completos generando ingresos por alrededor de USD40 millones.

El futuro llegó

El 30 de septiembre de 2015, tras el lanzamiento exitoso de ARSAT-2, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el envío al Congreso de la Nación un nuevo proyecto de Ley con un plan para los siguientes 20 años. El Plan Satelital Geoestacionario Argentino 2015-2035 tiene como meta darle continuidad e impulsar las capacidades de diseño y fabricación de satélites geoestacionarios de comunicaciones mediante la ampliación de la oferta de servicios de ARSAT.

El plan, que fue aprobado como Ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital, establece la ampliación de la flota de ARSAT de dos a seis satélites en un plazo de 20 años, el desarrollo de una nueva plataforma con propulsión eléctrica para mejorar la eficiencia de los satélites fabricados por INVAP, el incremento en el componente nacional de los satélites fabricados en el país y la búsqueda de la exportación de dos plataformas en asociación con operadores satelitales de la región. Los satélites enmarcados en el plan, a diferencia de ARSAT-1 y 2 cuya inversión provino del tesoro nacional, deben financiarse con los propios ingresos de la empresa y crédito tomado por ARSAT en el sistema financiero.

ARSAT-3, con carga útil en banda Ka para llevar la banda ancha satelital a todo el territorio argentino y garantizar el derecho a la información y la comunicación de los habitantes del país, es la primera misión contemplada en el plan. Su fecha de lanzamiento había sido establecida para el año 2019.

Cuando anunció el envío del proyecto de ley al Congreso de la Nación, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo: “Quiero decirles a todos los argentinos que el futuro a llegado. Hoy lo vimos despegar y en el Parlamento lo vamos a institucionalizar para que nadie más le pueda robar el futuro a ningún argentino”.

Cambiar futuro por pasado

Con la llegada al gobierno nacional de Mauricio Macri en diciembre de 2015, la política satelital sufrió un cambio rotundo. ARSAT-3 fue suspendido, primero con la excusa de cambios en el diseño y luego sin mayores precisiones. También fue interrumpida la inversión en una nueva plataforma más eficiente que debía impulsar el entonces Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva, posteriormente reducido a Secretaría, incluso a pesar de haber mantenido el ministro en la transición de gobierno.

La industria espacial argentina también fue golpeada con la reducción del presupuesto de la CONAE, que cayó de alrededor de USD200 millones por año a menos de USD40 millones en apenas un par de años. El desfinanciamiento también implicó la suspensión del proyecto de acceso al Espacio Tronador llevado adelante por la CONAE a través de la empresa VENG, la paralización de las misiones SARE y el retraso en SABIA Mar-1. SAOCOM-1A consumió todos los recursos presupuestarios y fue lanzado en 2018 mientras que SAOCOM-1B será lanzado a principios de 2020. El proyecto SAOCOM fue iniciado a finales de la década de los 90 y tuvo un fuerte impulso entre 2011 y 2015 cuando la CONAE pasó a depender del ex Ministerio de Planificación Federal Inversión y Servicios Públicos.

La suspensión de ARSAT-3 derivó en una situación análoga a la que había atravesado la Argentina antes de la creación de ARSAT con la asignación de la posición de 81° Oeste en las bandas Ku y C. En septiembre de 2019 vencía el plazo para ocupar también la posición de 81° Oeste con un satélite que opere en banda Ka. Al suspender ARSAT-3, sin justificación aparente, ARSAT debió alquilar el ASTRA-1H de SES para que transmita durante tres meses desde la posición de 81° Oeste y así obtener una prórroga de UIT por el plazo de tres años. Esta solución de compromiso temporal tuvo un costo de 8 millones de euros para la Argentina.

En julio de 2017 se conoció, mediante una investigación periodística, que ARSAT había firmado un acuerdo con Hughes Network Systems para constituir una nueva empresa mixta, controlada por la norteamericana, y poner en órbita un satélite que brindara banda ancha satelital en Argentina. El acuerdo preveía que la Argentina debía aportar la posición orbital y que la tecnología de carga útil y de segmento terreno sería provista por Hughes. La injustificada suspensión de ARSAT-3 y este acuerdo posterior generaron un fuerte rechazo en la sociedad. Además, un acuerdo de estas características, según lo que establece la ley 27.208, no puede ser firmado por los funcionarios de la empresa, debe pasar por el Congreso de la Nación. Las autoridades de ARSAT, y el propio presidente Macri, intentaron una tibia defensa del acuerdo del que posteriormente no se volvió a tener noticias.

En los casi cuatro años de gobierno de Mauricio Macri Argentina aplicó en los hechos la política de cielos abiertos reclamada por los operadores internacionales. Se autorizaron a operar en el país 25 satélites de bandera extranjera sobre la base del Reglamento de Gestión de Servicios Satelitales aprobado en el año 1999, cuando Argentina no fabricaba este tipo de satélites y la industria era muy diferente a lo que es en la actualidad. Incluso autorizaron satélites, invocando acuerdos de reciprocidad en el trato con administraciones como Brasil y México que aún no autorizaron a ARSAT-2, único satélite argentino con capacidad de brindar servicios en esos países. La autorización de satélites sobre la base de acuerdos de reciprocidad con Países Bajos y España, países donde ARSAT no tiene cobertura, no tienen un mínimo de racionalidad.

Volver al futuro

No cabe duda que Argentina tiene que volver a plantear su política satelital y, en particular, el plan para ARSAT como operador satelital comercial. El 11 de diciembre, cuando asuma un nuevo espacio político en el gobierno o renueve el actual (con menor probabilidad), será el punto de partida.

ARSAT como empresa comercial debe tener una dinámica que busque ampliar los servicios e incrementar sus ingresos y, al mismo tiempo, ser el medio para que el Estado garantice los derechos de las personas que habitan el territorio. ARSAT, también, es naturalmente la principal fuente de demanda de satélites para INVAP, así como lo es Spacecom para IAI en Israel y Turksat para TAI en Turquía, y por lo tanto el motor del desarrollo de la industria.

La regulación actual en Argentina debe modificarse para actualizarse y adecuarse a la realidad de las comunicaciones satelitales. Los distintos actores de sector deberán establecer la forma de armonizar la oferta internacional con la promoción del operador y el fabricante de satélites nacional. Sería insensato bloquear la oferta de servicios internacionales para proteger la industria argentina, tanto como mantener un esquema de falsas reciprocidades que torna arbitrario el marco regulatorio y no preserva las capacidades nacionales.

Una política de cielos abiertos simplifica la tarea a los grandes operadores y, tal vez, reduce costos y facilita el acceso a los usuarios. Una situación similar podríamos suponer para los consumidores de limones en los Estados Unidos, sin embargo Argentina encuentra normativa que protege a los productores de limones en este país y limita las alternativas de exportación. Si Argentina opera y fabrica satélites, deberá establece un marco que promueva y proteja sus capacidades sin limitar los servicios disponibles en el territorio para no perjudicar a los usuarios de los servicios. Un equilibrio complejo del cual depende el futuro de toda una industria de alto valor agregado.

¡Feliz cumpleaños ARSAT-2!



Fuente:  latamsatelital.com
AeroSun presentó su avión Waman, que se fabricará en serie desde noviembre
Se trata de una aeronave que se utilizará para vuelos de instrucción. El proyecto comenzó el 2014 y a partir de noviembre la firma sunchalense pondrá en marcha la fabricación en serie, una vez cumplimentadas las últimas optimizaciones del prototipo.
Por Leandro Gómez


- Foto: Daniel Ponce.


Durante la mañana de este sábado, en el Aeródromo Sunchales, se vivió un evento que marca un hito en la historia de la industria local. La firma AeroSun presentó oficialmente su avión Waman, cuyo proyecto de fabricación había empezado en 2014. Será utilizado para vuelos de formación de pilotos.

Un dato a destacar es que, en cuanto terminen de realizarse las mejoras pertinentes a este primer modelo, comenzará la fabricación en serie del avión, que se hará en Sunchales. Desde AeroSun se muestran optimistas y apuntan a construir un Waman por mes.




Los socios de la empresa pretenden que esta aeronave, la primera en haberse construido íntegramente en Santa Fe, compita con los líderes del mercado a nivel mundial. Para alcanzar este objetivo, Darío Bolatti, presidente de AeroSun, explicó que el avión se comercializará a un costo que está un 10% por debajo de lo que ofrece la competencia. Además, contó que se está trabajando en el aspecto comercial y financiero para que estos aviones se pueden pagar fácilmente en tres años con financiación.




Desde la empresa hicieron foco en las ventajas con las que el Waman saldrá al mercado, con especial énfasis en la competitividad, el diseño y la estética, el valor de mercado, la financiación y la confianza empresaria: "Teníamos que lograr un producto que, mínimamente, sea igual a lo que hoy hay en el mundo y que esté a la altura de las circunstancias en lo que corresponde a los insumos aeronáuticos".

Además, remarcaron que "tiene que ser imponente a la vista, para que un padre que acerque a su hijo que quiere empezar a volar, vea que se trata de un avión seguro para que su carrera empiece como corresponde. Esas líneas las hemos logrado perfectamente".

Por último, en cuanto al costo, señalaron: "Va a tener que ser más barato que el resto, porque no tenemos antigüedad como para que puedan juzgar si lo que hacemos nosotros sirve. Entonces, tenemos que salir con un 10 o 15 por ciento por debajo de lo que hay en la competencia".



Un ritual islámico sincroniza el corazón de los participantes, y la ciencia lo comprueba
Antropólogos de la Universidad de Connecticut midieron las palpitaciones de musulmanes que participaban de un curioso ritual tradicionalmente conocido como "el camino al corazón". Las evidencias que encontraron confirman estudios anteriores que afirman ser posible sincronizar corazones de dos o más personas.


© Foto : Víctor Méndez


El sufismo es una suerte de filosofía espiritual de la cultura islámica. Sus adeptos se agrupan de hermandades masculinas llamadas tariqa (que significa 'orden'), famosas por sus prácticas de meditación y respiración y cuyo objetivo es alejarse del mundo real para estar más cerca de Allah (el dios del islam). 

Dentro de los rituales más importantes del sufismo está el dhikr, que se traduce como 'recuerdo' y es conocido entre los fieles como "el camino del corazón". Durante esta ceremonia se dice que los corazones de los participantes laten como uno solo, regocijándose en el recuerdo de Allah. 

El dhikr puede durar varias horas y consiste en compartir una comida, una meditación profunda o una suerte de trance con sonidos guturales acompañados de movimientos del cuerpo como el derviche giratorio, un tipo de danza.

Para probar la veracidad de esta creencia, dos antropólogos de la Universidad de Connecticut, Christopher Manoharan y Dimitris Xygalatas, estuvieron monitoreando los ritmos cardíacos de los participantes de la congregación sufí musulmana Tariqa Uşşaki en el centro de Estambul, Turquía, con más de 400 años de antigüedad. 

Unas 20 personas participaron en el estudio con monitores cardíacos portátiles que usaron discretamente por debajo de sus prendas. La investigación, que aún no ha sido formalmente publicada, fue compartida por sus propios autores en la revista Sapiens. Según los antropólogos, los resultados muestran que la idea de unificar los corazones en celebración de Allah va más allá del mito: sus corazones realmente laten como uno.

De hecho, estudios similares en otros contextos han demostrado que aquellos que están conectados emocional y socialmente pueden experimentar la alineación de las respuestas fisiológicas, como sucede con las parejas románticas. 

Los sufíes contemporáneos se esfuerzan por transmitir a otros su filosofía a través de sus encuentros y rituales. Para Manoharan y Xygalatas, la espiritualidad sufí hacia dios son una fuente de sabiduría.



La versión 4.0 de la nave Starship de SpaceX
Por Daniel Marín



Parece que han pasado eones desde que Elon Musk presentase en sociedad su primer plan detallado para colonizar Marte con el ITS (Interplanetary Transpor System). Pero no, no han pasado eones. Solo hace tres años. Es verdad que antes de esa fecha Musk había dejado entrever su interés en Marte con el proyecto MCT (Mars Colonial Transporter), pero nunca se hizo una presentación pública del concepto. Desde entonces, se ha convertido en una tradición que cada septiembre el «profeta» Musk nos actualice el estado de su visión de la conquista del sistema solar. Y este año no ha sido menos. Pero la mayor novedad es que, por primera vez, Musk ha dado su charla con un prototipo real de la Starship como telón de fondo. Una prueba material de lo rápido que han avanzado las cosas en tan poco tiempo.


La Starship 4.0 rumbo a Saturno… porque puede (SpaceX).

La Starship de SpaceX es, sin lugar a dudas, el proyecto espacial que más entusiasmo, curiosidad e interés genera en estos momentos. La enorme nave no solo ha sido concebida como la segunda etapa del sistema de lanzamiento gigante totalmente reutilizable Starship/Superheavy, sino que además debe convertirse en el futuro en un vehículo espacial diseñado para llevar una numerosa tripulación a la Luna y Marte. El sistema Starship juega en otra categoría de la liga de la ambición. Simplemente no hay ninguna agencia espacial en el mundo que tenga planes remotamente similares. El sistema SLS/Orión de la NASA, mucho más tradicional, es tan diferente en cuanto a filosofía de diseño y construcción que uno no sabe por dónde empezar a compararlo (bueno, sí sabemos: el presupuesto destinado a cada uno de ellos es un buen comienzo).


La Starship Mark 1 en Boca Chica, Texas (SpaceX).

En cada iteración, el sistema de lanzamiento de SpaceX se ha ido haciendo más pequeño, pero también más probable. La convergencia con la realidad ha sido una dura curva de aprendizaje para la la empresa de Musk. El ITS de 2016 era un monstruo de 10500 toneladas al lanzamiento con una capacidad de colocar 300 toneladas en órbita baja. Un año más tarde el sistema cambió de nombre a BFR/BFS (Big Falcon/Fucking Rocket/Ship) y redujo su masa a las 4400 toneladas al lanzamiento, al mismo tiempo que su capacidad disminuyó a la mitad: tan solo 150 toneladas. En septiembre de 2018 el plan fue refinado una vez más. El sistema BFR/BFS de 2018 tenía 112 metros de longitud, 9 metros de diámetro y una capacidad para colocar entre 100 y 150 toneladas en órbita baja.


La Starship Mark 1 (SpaceX).

La nueva BFS, de 55 metros de longitud, usaba aletas aerodinámicas traseras y dos planos canard delanteros que le daban un curioso aspecto de nave sacada de un cómic pulp de los años 40. Estaría construida en fibra de carbono y usaría siete motores Raptor de metano y oxígeno líquido. En octubre de 2018, pocas semanas después de esta presentación, SpaceX volvió a cambiar radicalmente el diseño de la BFS, ahora denominada Starship. Ya no se construiría en fibra de carbono, sino en acero inoxidable, lo que requería un nuevo sistema de regulación de temperatura durante la reentrada atmosférica (el acero por si solo no sirve como escudo térmico porque es incapaz de aguantar las temperaturas de la reentrada). El nuevo sistema de lanzamiento tenía 118 metros de altura, 9 metros de diámetro y una masa al lanzamiento de 5000 toneladas. La primera etapa Superheavy debía tener más de 35 motores Raptor, mientras que la Starship, de 55 metros, usaría 7 motores Raptor.


Los tres motores Raptor (no definitivos) de la Starship Mark 1 (SpaceX).

Otra vista de los tres motores Raptor (SpaceX).

Y así llegamos a la presentación que Musk ha dado el 28 de septiembre a las 01:00 UTC. Quizás la principal novedad es que el diseño no ha cambiado significativamente con respecto al año pasado, un signo claro de que el sistema se está acercando a la fase de construcción final. La principal diferencia es que la Starship tiene ahora dos alas/superficies de control traseras en vez de tres. Este cambio facilita las maniobras hipersónicas en las atmósferas —la terrestre y la marciana— en tanto en cuanto la tercera aleta del diseño anterior solo servía como pata del tren de aterrizaje. Al mismo tiempo, se ha decidido separar el tren de aterrizaje de las superficies de control y ahora está formado por seis patas en vez de tres, lo que da una mayor estabilidad al sistema.


La Starship 4.0 (SpaceX).

Motores de la Starship (SpaceX).

La Starship 4.0 definitiva deberá tener una longitud de 50 metros y una masa en seco de 120 toneladas, con una capacidad para colocar 150 toneladas en órbita baja. Los prototipos Mark 1 y Mark 2 que se están construyendo en Boca Chica (Texas) y Florida tienen una masa en seco mayor que ronda las 200 toneladas, pero esta cifra se irá reduciendo con las siguientes iteraciones. La Starship empleará ahora seis motores Raptors —el año pasado eran siete—: tres optimizados para el vacío y tres «normales». Estos últimos serán además los encargados de ayudar a orientar el vehículo ya que serán capaces de moverse. Los prototipos Mark 1 y Mark 2 usarán solamente los tres Raptors de superficie para las pruebas suborbitales. En cuanto al Superheavy, no se han dado muchos detalles nuevos, pero Musk ha declarado que tendrá una longitud de 68 metros y usará 37 motores Raptor —en los últimos meses se había hablado de más de cuarenta unidades—, siete de los cuales serán usados para las maniobras de regreso a la rampa (boostback) y, por tanto, no estarán fijos. También empleará seis patas en el tren de aterrizaje.


Superheavy (SpaceX).

Comparativa de tamaños (SpaceX).

El volumen presurizado interno de la Starship se mantiene en unos increíbles mil metros cúbicos, por lo que sigue siendo posible una tripulación de decenas de personas. No obstante, en la presentación se volvió a pasar de puntillas sobre un posible sistema de escape para la Starship. Además, tampoco se ofrecieron detalles adicionales sobre el que probablemente es el punto más delicado del diseño actual: el escudo térmico. Como ya sabíamos, se usarán losetas térmicas de cerámica para las zonas que alcancen las mayores temperaturas y el resto del escudo estará formado por el propio fuselaje de acero inoxidable, ayudado de alguna forma en algunas zonas por el flujo de propelentes a baja temperatura. Por otro lado, se sigue manteniendo el esquema de acoplamiento trasero para trasvasar combustible entre la versión de carga de la Starship y la versión tripulada, una maniobra fundamental para viajar fuera de la órbita baja.


Una Starship entra en la atmósfera marciana (SpaceX).

El escudo térmico de la Starship (SpaceX).

El éxito del sistema de lanzamiento Starship/Superheavy gira alrededor de dos ejes fundamentales. El primero es el avanzado motor Raptor de ciclo cerrado —con un empuje de 1,7 a 2 meganewtons y una presión en la cámara de combustión de 250 atmósferas— que debe impulsar tanto el Superheavy como la Starship. El desarrollo de este motor ha resultado ser, lógicamente, más complejo de lo esperado. Y las prestaciones del Raptor influyen directamente en el diseño del sistema de lanzamiento. El segundo eje lo integran las técnicas de construcción. A diferencia de los elementos Falcon 9/Dragon/Crew Dragon, desarrollados en buena parte gracias al dinero de la NASA, Musk está solo en la aventura Starship. Dentro de unos años tiene la esperanza de que la constelación Starlink le dé suficientes beneficios como para financiar parcialmente este sistema, pero eso no es posible ahora. Por tanto, SpaceX sabe que debe innovar a la hora de construir el sistema Starship porque, sencillamente, no puede permitirse un sistema de construcción tradicional.


Dos Starship unidas para trasvasar combustible (SpaceX).

Detalle de la maniobra de trasvase de combustible (SpaceX).

Y así, desde diciembre de 2018 hemos asistido atónitos a un insólito espectáculo de construcción de vehículos al aire libre usando técnicas inusualmente toscas para la industria espacial. Primero fue el Starhopper, inicialmente presentado en Boca Chica como un prototipo a pequeña escala de la Starship con un solo motor y que pronto se evolucionó a un banco de pruebas móvil del indómito Raptor. El Starhopper ha sido sustituido por las Starship Mark 1 y Mark 2, dos prototipos construidos en Texas y Florida, respectivamente, a base de acero inoxidable con técnicas diferentes y menos rudas que las del Starhopper, aunque todavía a gran distancia de los métodos convencionales. Es importante destacar que hace un año prácticamente solo había una explanada desierta en Boca Chica. Desde entonces el Starhopper ha realizado dos saltos —de 18 y 150 metros de altura— y se ha construido la Starship Mark 1. La construcción de la Mark 1 apenas ha llevado cuatro meses. El progreso del programa no ha seguido los plazos optimistas de Musk, cierto, pero sin duda es muy notable. El Starhopper y las Mark 1 y Mark 2 han sido construidos de la forma más rápida y barata posible, al mismo tiempo que se han probado y descartado nuevas técnicas sobre la marcha.


El Starhopper durante su segundo y último salto (SpaceX).

En las próximas semanas la Mark 1, dotada con tres motores Raptor y superficies aerodinámicas de control, será lanzada desde Boca Chica hasta una altura de 20 kilómetros. Más adelante la Mark 2 despegará desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy para llevar a cabo pruebas similares. Ambas naves deberán ensayar la delicada y angustiosa maniobra de aterrizaje, durante la cual la Starship debe pasar de una posición de caída libre horizontal a un descenso propulsado vertical a una altura inferior a los dos kilómetros. Musk ha declarado que se usará un sistema de propulsores alimentados por metano y oxígeno líquido para esta maniobra en vez del tradicional sistema a base de nitrógeno gaseoso con el que se orientan las primeras etapas del Falcon 9.


La Starship Mark 1 junto a la primera etapa del Falcon 1 (SpaceX).

Tras las Mark 1 y 2, en los próximos meses Musk planea comenzar a construir más naves en Boca Chica y Florida, además de dos prototipos de Superheavy. En cada una de las nuevas Starship se empleará una técnica de construcción más refinada que permitirá reducir el peso. Las futuras Mark 3 (Boca Chica) o Mark 4 (Florida), que serán más ligeras (alrededor de 150 toneladas, con el objetivo de llegar a las 120 toneladas en versiones más avanzadas), quizá podrían ser las primeras en intentar alcanzar la órbita a lomos de un Superheavy dentro de unos seis meses (siempre en tiempo de Musk). El objetivo es que Florida y Boca Chica «compitan» entre sí para ver quienes son los primeros en llegar a la órbita. La capacidad de construir suficientes motores Raptor para tantos vehículos en tan breve periodo de tiempo es ahora mismo uno de los cuellos de botella del programa (actualmente se tarda en fabricar un motor entre ocho y diez días, pero SpaceX quiere construir uno al día para comienzos de 2020). Las futuras misiones tripuladas quedan todavía lejos en el tiempo, pero despegarán tanto de Florida como desde Boca Chica. Para evitar los trastornos a los vecinos de esta última localidad texana —y, de paso, evitar las restricciones de seguridad de la FAA—, SpaceX quiere comprarles sus casas a todos los habitantes de la zona.


El sistema Starship/Superheavy despegando (SpaceX).

El Starship/Superheavy durante el lanzamiento (SpaceX).

Con respecto al reciente comunicado del administrador de la NASA Jim Bridenstine en el que pedía que SpaceX se centrase en el programa Crew Dragon, que acumula fuertes retrasos, en vez de «juguetear» con la Starship, Musk ha comentado que menos del 5% de los trabajadores de SpaceX se dedican en estos momentos al programa Starship. En cualquier caso, la parte más sorprendente de la presentación ha sido cuando Musk ha declarado que el Superheavy es capaz de realizar un máximo de veinte misiones al día, mientras que la Starship puede volar un máximo de tres o cuatro veces en el mismo periodo (!!). Esto significa que el sistema Starship/Superheavy tendrá una capacidad para colocar carga en órbita que, en teoría, será mil veces superior a la capacidad combinada del resto de los lanzadores espaciales del planeta Tierra.


La Starship 4.0 alunizando (SpaceX).

Cuando el número de lanzamientos sea muy elevado, el coste del combustible pasará a ser uno de los mayores gastos fijos del sistema. Por eso, a largo plazo Musk tiene intención de usar en Florida y Boca Chica el mismo proceso para fabricar metano y oxígeno líquido a partir del agua y el CO2 atmosférico que quiere emplear en Marte usando energía solar. En definitiva, la presentación de la Starship 4.0 nos muestra un sistema más maduro desde el punto de vista técnico y, por tanto, más cerca de la realidad. Pero antes de viajar más allá de la órbita baja hay que comprobar que el sistema en su conjunto es viable técnicamente, que no es una ruina desde el punto de vista económico, que el escudo térmico funciona, que la versión tripulada es suficientemente segura y que el sistema de trasvase de combustible en órbita funciona, entre otros muchos obstáculos. Dejando a un lado estos problemas, el caso es que Musk nos ha vuelto a dar otra dosis de ilusión espacial con la que podremos sobrevivir los próximos meses. El siguiente hito será el primer vuelo de la Mark 1.


Colonizando Marte (SpaceX).