miércoles, 27 de mayo de 2020

Las cargas útiles científicas de Artemisa-1
La primera misión integrada de la cápsula Orion y el vehículo SLS, Artemisa-1, transportará un conjunto de 13 satélites CubeSat para llevar adelante experimentos científicos y probar tecnologías para la exploración lunar.




La misión Artemisa-1, que será el primer vuelo integrado de la cápsula Orión y el lanzador SLS, programada para finales de 2021, dará el primer paso del programa Artemisa en el camino de NASA de regreso a la Luna. Si bien el objetivo principal de esta primera misión no tripulada será verificar todos los sistemas de la nave que llevará a la primera mujer y al siguiente hombre de regreso a la Luna, a lo largo de su vuelo se desplegarán una serie de trece cargas científicas de bajo costo con configuración CubeSat 6u.




El objetivo de estas cargas secundarias será realizar experimentos y distintos estudios científicos; algunos vinculados directamente con el programa Artemisa, y otros que investigarán distintos temas relacionados con la exploración espacial. Los CubeSats viajarán en el adaptador de la segunda etapa del SLS y serán lanzados en distintos momentos del vuelo hacia la Luna. Las cargas fueron seleccionadas por NASA a través de distintas convocatorias y serán fabricadas por organizaciones que incluyen a distintos centros de NASA, universidades y empresas privadas estadounidenses, y agencias espaciales extranjeras. Las cargas seleccionadas para volar en Artemisa 1 son:

  • Biosentinel: La misión está siendo desarrollada por distintos centros de investigación de NASA, y realizará el primer estudio de la respuesta biológica a la radiación espacial por fuera de la órbita baja de la Tierra en casi 50 años, a través de mediciones en la fermentación de distintos organismos.
  • CuSP: Diseñado por el Southwest Research Institute, el CubeSat for Solar Particules estudiará la radiación solar desde una órbita heliocéntrica en el espacio interplanetario.
  • NEA Scout: El satélite será lanzado para investigar la utilización de velas solares como propulsión para viajes de larga duración. Una vez en el Espacio, el CubeSat desplegará una vela de 86 metros cuadrados y su misión será realizar un encuentro con un asteroide que será definido en función de la confirmación de la fecha de lanzamiento, para una duración estimada de la misión de dos años. Su desarrollo está a cargo del Marshall Space Flight Center de NASA y el Jet Propulsion Lab (JPL).
  • LunIR: Anteriormente llamado SkyFire, este CubeSat desarrollado por Lockheed Martin realizará un mapeo infrarrojo de distintas regiones lunares, para demostrar su capacidad como alternativa de bajo costo como herramienta para selección de lugares de aterrizaje de futuras misiones tanto en la Luna como en Marte.
  • ArgoMoon: Un desarrollo de la empresa italiana Argotec bajo la supervisión de la ASI y ESA, ArgoMoon realizará tareas de monitoreo y registro de imágenes de la segunda etapa del SLS durante el lanzamiento de los CubeSats secundarios y en las horas posteriores a la separación de la cápsula Orión que será la carga primaria de la misión. El objetivo del satélite será facilitar la supervisión del correcto funcionamiento del lanzador que una vez separado perderá la capacidad de enviar telemetría a Tierra. Además, ArgoMoon probará el diseño de sus distintos sistemas electrónicos especialmente fabricados para soportar la radiación por fuera de la protección del campo magnético terrestre que ofrece la órbita LEO donde suelen enviarse los CubeSats.
  • EQUULEUS: La Equilibrium Lunar-Earth Point 6u Spacecraft, desarrollada por JAXA y la Universidad de Tokio, realizará mediciones de la plasmasfera terrestre. Además estudiará el funcionamiento de un sistema de propulsión de bajo empuje por medio de vapor de agua.
  • OMOTENASHI: La misión Outstanding Moon Exploration Technologies demonstrated by Nano Semi Hard Impactor, también llevada adelante por JAXA y la Universidad de Tokio, tendrá el objetivo de demostrar la capacidad de producir landers de bajo costo para exploración lunar. Será el lander más pequeño enviado a la Luna hasta la fecha. Tras entrar en órbita lunar y una maniobra de desaceleración, OMOTENASHI bajará en caída libre desde una altura de 100 metros y aterrizará sobre una bolsa de aire de 50cm desplegada desde su base. Una vez en la superficie, realizará mediciones de radiación.

NEA Scout

Además, otras cargas útiles de Artemisa-1 estarán dedicadas a la búsqueda y mapeo de hielo en la región del polo Sur, un recurso que será de vital importancia para el eventual desarrollo de una presencia sostenida en la Luna, ya que el hidrógeno y el oxígeno podrían eventualmente extraerse y utilizarse como combustibles y como consumibles para astronautas sin tener que ser lanzados desde Tierra. Los experimentos que analizarán la superficie lunar desde su órbita serán:


Lunar Flashlight

  • LunaH-Map: Desarrollado por la Arizona State University, este CubeSat orbitará a muy baja altura midiendo la energía de neutrones que hayan escapado de la superficie y permitirá detectar hielos en el primer metro de superficie lunar a lo largo de 141 órbitas.
  • Lunar Flashlight: A través de un laser cercano al infrarrojo y mediante un espectrómetro a bordo, la Lunar Flashlight, desarrollada por la Advanced Exploration Systems Division de NASA, relevará la presencia de compuestos volátiles en el polo Sur para detectar la composición, cantidad y distribución de depósitos de hielo en las regiones de oscuridad permanente de la Luna.
  • Lunar IceCube: Diseñado por la Universidad de Morehead en conjunto con la Busek Company, el Centro Goddard de NASA y la Catholic University of America, el Lunar IceCube contará con un propulsor iónico para alcanzar su órbita alrededor de la Luna, un proceso que le llevará casi tres meses. Estudiará la superficie con un espectrómetro desde una altura de 100 km.

Por último, las restantes tres cargas fueron seleccionada a través del Cube Quest Challenge de NASA, que le otorgó a los ganadores la posibilidad de viajar a bordo del SLS y un premio de $20.000 dólares. El premio total de las distintas categorías del Cube Quest Challenge es de $5.5 millones y se repartirá entre aquellos participantes que logren demostrar operaciones avanzadas desde la proximidad y Espacio más allá de la Luna. Las cargas seleccionadas son:

  • Cislunar Explorers: Desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, Cislunar Explorers es un par de CubeSats de 3u en forma de L que serán encastrados para tomar la forma de un CubeSat 6u. Una vez desplegado, el par se separará por un mecanismo de resorte y pondrá a prueba un sistema de propulsión mediante la electrólisis de agua, con el objetivo de mantenerse en órbita el mayor tiempo posible. La navegación de ambos satélites será autónoma, asistida por cámaras que tomarán imágenes del Sol, Tierra y Luna y permitirán orientarse al sistema de navegación integrado.
  • CU-E3 Earth Escape Explorer: El objetivo del Earth Escape Explorer, a cargo de un equipo de la Universidad de Colorado en Boulder, será demostrar la posibilidad de comunicaciones a larga distancia desde una órbita heliocéntrica que alcanzará una distancia máxima de la Tierra de 27 millones de kilómetros.
  • Team Miles: Desarrollado por Miles Space, el CubeSat demostrará un nuevo sistema de propulsión de plasma de diseño propio, así como su sistema de comunicaciones que operará a una distancia de cuatro millones de kilómetros de la Tierra.

Distribución de cargas útiles en Artemisa-1

Cubriendo un amplio abanico en distintos campos de investigación, las cargas secundarias científicas que llevará el SLS en Artemisa-1 apuntan a ampliar el conocimiento en varias áreas de interés para NASA, denominadas por la agencia como “Strategic Knowledge Gaps” (faltas de conocimiento estratégicas) que NASA identifica para planificar investigaciones, políticas y desarrollo tecnológico para mejorar y avanzar la exploración espacial tripulada y robótica.

Por: Franco Meconi (Twitter, Instagram)


martes, 26 de mayo de 2020

El gobierno alemán salva a Lufthansa y se queda con un 20 por ciento de la empresa 
La compañía aérea Lufthansa y el gobierno alemán acordaron un plan de salvación de 9.000 millones de euros que convertirá al Estado en el principal accionista del grupo con el 20% del capital.


Imagen: AFP

"Antes de la pandemia del nuevo coronavirus, la compañía tenía buena salud, era rentable y tenía buenas perspectivas de futuro", dijo el ministerio de Economía alemán en un comunicado en el que anunció la mezcla de inversiones del Estado y préstamos, mientras que Lufthansa aseguró que el Estado alemán se retirará como accionista a finales de 2023.

El gobierno aprobó el plan a través del fondo de estabilidad económica del gobierno federal (WSF), creado para amortiguar las repercusiones de la pandemia del coronavirus.

El acuerdo se produce tras largas negociaciones sobre ayudas en un momento en que la compañía, como el conjunto del sector del transporte aéreo, atraviesa una crisis sin precedentes.

Según el acuerdo, el Estado adquirirá el 20% del grupo por 300 millones de euros, es decir, 2,56 euros por acción, un precio muy inferior al del mercado, que le garantizará su presencia en la compañía como accionista principal.

También inyectará 4.700 millones de euros de fondos aunque sin derecho de voto en el marco de una "participación silenciosa", sobre la que Lufthansa pagará un interés progresivo que va del 4% en 2020 y 2021 al 7,5% en 2027, señala el grupo en un comunicado.

Quedan otros 1.000 millones de fondos adicionales, con los que Berlín puede aumentar su participación hasta el 25% y una acción, lo que significa una minoría de bloqueo según el derecho alemán. La convertibilidad podría hacerse "en caso de oferta pública de compra por un tercero" para hacerla fracasar.

El Estado obtiene igualmente dos asientos en el consejo de vigilancia de Lufthansa, pero renuncia a su derecho de voto en las asambleas generales "salvo en caso de oferta de compra".

A todo ello, se suma un crédito de 3.000 millones de euros por el grupo, que no podrá pagar dividendos a sus accionistas. Para el ejercicio 2019, Lufthansa ya había suspendido el pago de dividendos para mantener su solvencia.

El WSF debe vender sus participaciones al precio del mercado para el 31 de diciembre de 2023 si el grupo ha reembolsado los fondos inyectados, precisó la compañía aérea.

Actualmente, cerca de 700 de los 760 aviones del grupo están en tierra y en abril, Lufthansa transportó a unos 3.000 pasajeros frente a 350.000 de antes de la crisis. En el primer trimestre, la pérdida de explotación se elevó a 1.200 millones de euros y debería ser peor en el segundo trimestre.



Fuente:  pagina12.com.ar
LauncherOne, falla el primer vuelo orbital
Tras separarse del Boeing 747 “Cosmic Girl” el microlanzador LauncherOne de Virgin Orbit encendió su motor, pero se produjo una falla en la primera etapa y la empresa dio por finalizada la misión.




La primera prueba orbital del lanzador LauncherOne de Virgin Orbit, realizada el 25 de mayo, terminó en falla segundos después de haberse liberado del avión portador. El microlanzador viajó sujeto bajo el ala izquierda del avión Cosmic Girl, un Boeing 747 adaptado, que despegó desde el Air and Space Port de Mojave en California. Luego de 54 minutos de vuelo, el avión alcanzó la zona de lanzamiento cerca de las Islas del Canal, ubicadas frente a la costa de California en el Océano Pacífico, desde donde LauncherOne fue liberado.

Segundos después el cohete encendió el motor tal como estaba planeado e inmediatamente se produjo una falla en la primera etapa por lo que la empresa dio por finalizada la misión. El avión y su tripulación continuaron el vuelo sin inconvenientes aterrizando más tarde en Mojave

“Nuestro equipo realizó sus operaciones de prelanzamiento y vuelo con una habilidad increíble hoy. Los vuelos de prueba están instrumentados para generar datos y ahora tenemos un tesoro con eso. Cumplimos muchos de los objetivos que nos propusimos, aunque no tantos como nos hubiera gustado «, dijo el CEO de Virgin Orbit, Dan Hart. “Sin embargo, hoy dimos un gran paso adelante. Nuestros ingenieros ya están estudiando detenidamente los datos. Nuestro próximo cohete está esperando. Aprenderemos, nos adaptaremos y comenzaremos a prepararnos para nuestra próxima prueba, que se realizará pronto”.


LauncherOne en el Cosmic Girl de Virgin Orbit

El próximo cohete de la compañía se encuentra en las etapas finales de integración en sus instalaciones de fabricación de Long Beach, con media docena de otros cohetes para misiones posteriores no muy lejanas. La decisión de Virgin Orbit de comenzar la producción de múltiples cohetes mucho antes de este vuelo de prueba permitirá al equipo avanzar al siguiente intento a un ritmo significativamente más rápido, poco después de realizar las modificaciones necesarias en el sistema de lanzamiento, informó la empresa en un comunicado.

LauncherOne

El microlanzador LauncherOne, desarrollado por la empresa propiedad de Richard Branson, es un cohete de 2 etapas alimentadas con querosén y oxígeno líquido con capacidad de situar en órbita 500 kg de carga útil en una órbita SSO (sincrónica al Sol) de 500 km de altitud. El Cohete mide 12 metros de longitud y tiene un diámetro de 1,6 metros. La primera etapa está impulsada por un motor desarrollado por Virgin Orbit denominado NewtonThree con un empuje de 327kN con un tiempo de encendido de 3 minutos. La segunda etapa usa un motor NewtonFour, también desarrollado por Virgin. Este motor tiene un empuje de 22kN y permanece encendido durante 6 minutos, momento en el cual la carga útil debe separarse quedando en la órbita de destino.

El desarrollo del lanzador fue anunciado en el año 2012 y la empresa informó un precio de 12 millones de dólares por lanzamiento, indicando que ese valor se iría ajustando en función de la entrada en operación del sistema y de acuerdo al comportamiento del mercado. En abril pasado la Fuera Aérea de los Estados Unidos anunció la adjudicación de 3 lanzamientos a Virgin Orbit por un valor de 35 millones de dólares.

Desde la primera prueba completa de la etapa principal, realizada en 2019, hasta el primer lanzamiento orbital del cohete pasó exactamente un año. La demora se debió a la necesidad de resolver algunos problemas que se notaron durante el ensayo. El año que llevó resolver esos inconvenientes, y los resultados del ensayo de hoy, son una prueba más de lo dificultoso que puede resultar el desarrollo de un medio de acceso al Espacio.



Latam se presentó en quiebra en Estados Unidos: qué pasará con los vuelos comprados
Latam es la mayor operadora de Sudamérica por tráfico de pasajeros. El año pasado operó más de 1.300 vuelos diarios.




La aerolínea suramericana Latam Airlines solicitó el martes protección por bancarrota, mientras trata de gestionar el brusco descenso en los viajes aéreos provocados por la pandemia del coronavirus.

Latam Airlines Group S.A., con sede en Santiago de Chile, indicó que tanto la empresa como algunas de su filiales habían iniciado una reestructuración en Estados Unidos.

La operadora esperaba seguir operando y confiaba en reducir su deuda a través del proceso de bancarrota.

Los vuelos de pasajeros y mercancías seguirían operando y los empleados seguirían recibiendo sus salarios, indicó la firma. Los pasajeros con pasajes y cupones aún podrían utilizarlos.

El director general de la compañía, Roberto Alvo, describió a Latam como "sana y rentable" antes de la pandemia que ha paralizado los vuelos en todo el mundo.

"Estamos deseando llegar a un futuro post COVID-19 y nos centramos en transformar nuestro grupo para adaptarnos a una forma de volar nueva y en evolución, con la salud y seguridad de nuestros pasajeros y empleados como algo fundamental", dijo en un comunicado anunciando la declaración de bancarrota.

En el proceso estaban incluidas la matriz y sus filiales en Colombia, Perú y Ecuador, así como sus operaciones en Estados Unidos.

Latam no incluyó a sus filiales en Argentina, Brasil y Paraguay. La compañía dijo estar en conversaciones con el gobierno brasileño sobre cómo proceder con sus operaciones allí.

La solicitud de protección por bancarrota contaba con el apoyo de dos familias con importante participación en la compañía -la familia Cueto en Chile y la familia Amaro en Brasil-, así como el inversionista Qatar Airways, que tiene una participación del 10%, señaló la firma.

Latam es la mayor operadora de Sudamérica por tráfico de pasajeros. El año pasado operó más de 1.300 vuelos diarios y llevó a 74 millones de pasajeros.

La firma tenía una flota de más de 340 aviones y casi 42.000 empleados en nómina, según su último balance anual. En 2019 reportó unos beneficios de 190 millones de dólares.

Latam llegó a un acuerdo el año pasado para vender una participación del 20% a Delta Air Lines por 1.900 millones de dólares. Su comunicado del martes no mencionaba a la compañía con sede en Atlanta.



Fuente:  voxpopuli.net.ar
Así será el lanzamiento de la Crew Dragon DM-2, la primera misión espacial tripulada estadounidense en nueve años
Por Daniel Marín



Si todo sale según lo previsto, el 27 de mayo de 2020 a las 20:33 UTC (22:33 hora peninsular española), la misión DM-2 (Demo 2) de la cápsula Crew Dragon despegará de la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy (KSC) mediante un cohete Falcon 9 v1.2 Block 5 con los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken en su interior. Es el primer lanzamiento de una nave tripulada estadounidense desde la retirada del transbordador espacial en julio de 2011, cuando aterrizó la STS-135 Atlantis. Será un gran día para Estados Unidos, para SpaceX y para la NASA, en ese orden. EE.UU. recuperará el estatus de potencia espacial capaz de lanzar seres humanos por sus propios medios, una capacidad que actualmente solo poseen Rusia y China. Para la empresa de Elon Musk supone un hito en su corta historia y será un enorme logro de cara a los medios de comunicación, además de una victoria sobre Boeing, su rival en la carrera por desarrollar la primera nave comercial estadounidense. Por último, la NASA podrá celebrar al fin el éxito del programa CCP (Commercial Crew Program) y el principio del fin de la dependencia de Rusia para acceder a la Estación Espacial Internacional (ISS).


La Dragon DM-2 en la rampa 39A (Elon Musk/SpaceX).

Todas las piezas del puzle están a punto de encajar. El 18 de mayo la nave Crew Dragon DM-2 llegó al edificio de ensamblaje horizontal (HIF) de SpaceX situado al lado de la rampa 39A del KSC. La nave fue conectada en horizontal con el lanzador, que en esta misión incorpora la primera etapa B1058, una etapa nueva que no ha volado anteriormente. Por el momento, la NASA quiere que todas las primeras etapas de las misiones tripuladas de la Crew Dragon a la ISS sean nuevas. En la DM-2, la Crew Dragon no lleva ninguna carga en el maletero ni en el interior de la cápsula, más allá de unos cuantos víveres y objetos pequeños. El miércoles 20 de mayo la tripulación de la misión DM-2 llegó al Centro Espacial Kennedy de Florida. Bob Behnken y Doug Hurley, los únicos astronautas de esta primera misión tripulada de la Crew Dragon, aterrizaron en un reactor Gulfstream de la NASA y dieron una breve rueda de prensa a pie de pista, intentando limitar las interacciones con otras personas por culpa de la pandemia global de covid-19. En ese momento los astronautas ya estaban en cuarentena desde la semana anterior. El 21 de mayo el Falcon 9 v1.2 Block 5 fue trasladado a la rampa 39A desde el edificio HIF de SpaceX.


La Dragon llega al HIF de la rampa 39A (SpaceX).

La Crew Dragon DM-2. En primer plano el maletero con los paneles solares (SpaceX).

La Dragon unida al lanzador en el HIF (SpaceX).

La Crew Dragon unida al lanzador con la etapa B1058. A la derecha se ve una nueva etapa, la B1060 (para una misión militar que pondrá en órbita un satélite GPS) y a la izquierda las etapas usadas B1051 y B1059 (SpaceX).

El 22 de mayo a las 20:33 UTC se llevó a cabo el encendido estático de los nueve motores Merlin 1D de la primera etapa. El Falcon 9 es el único cohete en servicio que prueba sus motores antes del lanzamiento. Aunque cada etapa se prueba con un encendido completo en las instalaciones de SpaceX en McGregor, antes de cada misión se realiza en la rampa un encendido de unos pocos segundos para verificar el estado del lanzador. Se cree que durante esta prueba el sistema de emergencia de la Crew Dragon, formado por los propulsores SuperDraco, estaba activo para alejar la cápsula en caso de explosión o incendio.


Behnken y Hurley llegan al KSC (NASA).

Traslado del cohete a la rampa 39A (SpaceX).

El cohete en la rampa (SpaceX).

Prueba de la etapa en McGregor (SpaceX).

Prueba de encendido estática en la rampa 39A vista en infrarrojo (NASA).

Al día siguiente, el sábado 23 de mayo, los astronautas Hurley y Behnken realizaron el ensayo general de lanzamiento en el que simularon todos los pasos que llevarán a cabo el día del despegue. En el edificio Neil Armstrong OBC (Operations and Checkout Building) del Centro Espacial Kennedy de la NASA, los dos astronautas se vistieron con las escafandras intravehiculares de SpaceX asistidos por la tripulación de tierra de la empresa. Luego se montaron en un coche Tesla Model X con los logos de la NASA, tanto el oficial —la «albóndiga»— como el tradicional «gusano» de los años 70 y 80, y se dirigieron a la rampa 39A para introducirse en la cápsula Crew Dragon. Por motivos de seguridad, la prueba, que fue un éxito, se hizo sin llenar de combustible el lanzador.


Los equipos de tierra de SpaceX ayudan a la tripulación a ponerse los trajes (NASA).

Pruebas de los trajes de los astronautas con el personal de tierra de SpaceX (NASA).

Hurley y Behnken salen del edificio OBC. Atención a los logos de las misiones del transbordador (NASA).

Behnken y Hurley se dirigen al Tesla Model X que los llevará a la rampa (SpaceX).

La matrícula pone «ISSBND», o sea, ISS bound, «rumbo a la ISS» (NASA).

Precisamente, la estética de los trajes ha sido objeto de debate. El modelo original de las escafandras que presentó SpaceX hace unos años era mucho más estilizado y atractivo que el producto final. Aunque es cierto que Hurley y Behnken son dos astronautas, digamos, fornidos y están lejos del estándar corporal de un figurín de moda, la verdad es que uno tiene la impresión de que los trajes son varias tallas más pequeños de lo que deberían. Cuando están en pie fuera de la nave los astronautas parecen más unos moteros de carretera que viajeros espaciales, aunque es cierto que la estética mejora considerablemente una vez sentados dentro de la cápsula. En cualquier caso, el objetivo de estas escafandras no es quedar bien en las fotos, sino proteger a los astronautas en caso de despresurización o por si aparecen sustancias tóxicas dentro de la cabina (humo o propergoles hipergólicos, por ejemplo). Más allá del look motero, su diseño es muy original, sobre todo comparado con el de la Starliner de Boeing y el de la Orión de la NASA, ambos derivados del ACES del shuttle. El traje de SpaceX destaca por tener un casco rígido y unos umbilicales muy discretos que se conectan al muslo del astronauta una vez sentado en la nave.


Hurley y Behnken junto a los Tesla (NASA).

Los astronautas dentro del Tesla. El coche lleva equipamiento para refrigerar los trajes a través de los umbilicales (NASA).

Hurley y Behnken en la rampa 39A (NASA).

Una curiosidad de esta misión es que carece de tripulación de reserva. Al no ser un vuelo normal de relevo de tripulaciones en la ISS, si Hurley y Behnken se ponen enfermos o sufren algún percance físico, habrá que retrasar la misión. Por supuesto, si se trata de algo grave, los comandantes de la misión USCV-1, Mike Hopkins y Victor Glover, podrían ocupar el lugar el Hurley y Behnken, pero, sea como sea, el retraso sería inevitable. Recordemos que, originalmente, la misión DM-1 solo iba a estar en el espacio entre 10 y 14 días, pero la NASA decidió ampliar su duración. A pesar de que sigue sin estar claro el periodo definitivo, la NASA ha declarado que la duración mínima de la DM-2 será de 30 días y la máxima de 119 días. El límite superior lo impone la degradación de los paneles solares del maletero de la Crew Dragon. Aunque para esta misión se ha tomado un límite conservador de la duración de los paneles y en misiones posteriores el límite será, al menos, de 210 días. El motivo de esta decisión es que esta será la primera vez que una Crew Dragon permanezca durante muchos días en el espacio y nadie sabe con seguridad cómo se comportarán sus paneles solares (por cierto, es la primera nave tripulada cuyos paneles solares no están protegidos durante el lanzamiento). Por otro lado, las naves Crew Dragon o Dragon 2 son reutilizables. SpaceX está construyendo dos versiones de estas cápsulas, una para misiones tripuladas y otra para misiones de carga. La NASA ha autorizado a SpaceX a reutilizar las naves Dragon 2 para misiones de carga, pero, por ahora, no en misiones tripuladas (una decisión que puede cambiar en el futuro).


La Dragon DM-2 en la rampa (NASA).

Hurley es el comandante de la misión, a cargo de las fases de lanzamiento, descenso y amerizaje, pero Behnken es el «comandante de operaciones», encargado de la aproximación, acoplamiento y separación de la ISS, así como de las actividades dentro de la Crew Dragon mientras la nave esté acoplada a la estación. Antes de partir a Florida, Behnken plantó un árbol en su casa de Houston siguiendo la tradición de las tripulaciones de las naves Soyuz, aunque esta nunca ha sido una tradición típica de los astronautas de la NASA. Behnken espera que, a partir de ahora, se convierta en una tradición «oficial» en EE.UU. Durante estos días los dos astronautas han visitado con sus familias la famosa «casita de la playa» situada frente a las rampas 39A y 39B del KSC. Esta casita data de 1963 y por ella han pasado casi todas las tripulaciones del programa espacial estadounidense.


La casita de la playa que usan las tripulaciones para descansar (collectspace.com).

El 24 de mayo la barcaza autónoma Of Course I Still Love You (OCISLY), en la que aterrizará la primera etapa B1058, zarpó hacia su lugar previsto en el océano Atlántico remolcada por los barcos Hawk y Christine S. El próximo día 27 será el gran día. Los dos astronautas han anunciado que ese día comunicarán el nombre que le han puesto a su nave. Hasta el presidente Trump estará presente para ser testigo del regreso de Estados Unidos al espacio. No obstante, el tiempo u otros problemas técnicos pueden retrasar el despegue. La trayectoria de lanzamiento pasará frente a la costa este de EE.UU., Canadá, el Atlántico Norte e Irlanda. Por ese motivo, se han seleccionado cuatro zonas en las que la cápsula puede hacer un amerizaje de emergencia dependiendo de los siete tipos distintos de aborto disponibles. En las diferentes zonas la NASA ha seleccionado un total de cincuenta localizaciones de amerizaje concretas. El 27 de mayo el tiempo debe ser lo suficientemente bueno en un porcentaje mayoritario de estas cincuenta localizaciones, además de en Florida, para permitir el despegue. Crucemos los dedos.


La Crew Dragon durante el traslado a la rampa (SpaceX).

Si la misión se retrasa, algo bastante probable, la siguiente ventana de lanzamiento será el 30 de mayo, ya que el requisito para esta misión es que el acoplamiento tenga lugar entre 19 y 24 horas tras el despegue, que es el perfil nominal de una misión de la Crew Dragon a la ISS. La Crew Dragon puede acoplarse con la ISS si despega al día siguiente, por ejemplo, pero tardaría más, o menos, que este tiempo previsto.


Emblema de la misión de SpaceX (SpaceX).




Emblema de la misión de la NASA (NASA).


Fases del lanzamiento de la DM-2

T- 5 horas: alineación de la unidad de medida inercial (IMU) de la Dragon de cara al lanzamiento. La IMU proporciona información sobre la posición y trayectoria del vehículo durante el vuelo de forma independiente. Mientras, Hurley y Behnken tomarán el tradicional desayuno antes del lanzamiento.


Partes de la nave.

Partes de la nave.

T- 4 horas y 30 minutos: presurización de los tanque de propergoles hipergólicos de la cápsula Dragon para que puedan alimentar a los propulsores Draco y SuperDraco.
T-4 horas: los astronautas se ponen las escafandras en el edificio Neil Armstrong OBC (Operations and Checkout Building) del Centro Espacial Kennedy (KSC) de la NASA.


Una de las escafandras de la tripulación (NASA).

La tripulación en la torre de servicio de la rampa 39A (SpaceX).

T-2 horas y 35 minutos: la tripulación se introduce en la cápsula. Después de ponerse sus escafandras de presión, los astronautas son conducidos hasta la rampa desde el edificio Neil Armstrong OBC a bordo de un coche Tesla Model X con logos de la NASA que sustituye a la tradicional Astrovan. El convoy, formado por otro coche similar —por si se rompe el primero—, un blindado con personal de seguridad armado y varios vehículos de apoyo, se dirige a la rampa 39A del KSC, a 14 kilómetros. Allí suben en ascensor hasta el brazo que conecta la torre de servicio FSS (Fixed Service Structure) con la cápsula. El personal de tierra de SpaceX, que previamente les ha puesto las escafandras, les ayuda a introducirse en la nave. Los astronautas conectan sus trajes a la nave mediante los umbilicales que se unen a los conectores de la escafandra situados en el muslo derecho. Veinte minutos después los asientos rotan para situar a los astronautas en una posición más horizontal. Se comprueba la estanqueidad de los trajes y la cápsula.


Los astronautas en la «sala blanca» antes de entrar en la nave (SpaceX).

Colocando los astronautas en la cápsula (SpaceX).

Las cestas de evacuación de emergencia (NASA).

T- 1 hora y 55 minutos: el personal de tierra de SpaceX cierra la escotilla de la Crew Dragon DM-2 y abandona la rampa. A partir de ese momento, y hasta la retirada del brazo de acceso, la tripulación puede abandonar la nave en caso de emergencia abriendo la escotilla. Para ello deben cruzar el brazo de acceso hasta las cestas de evacuación. Estas cestas cuelgan de tirolinas que permiten evacuar a los astronautas de forma rápida hasta una distancia segura de la rampa. Una vez en el suelo, la tripulación se mete en un vehículo blindado y abandona la zona. El procedimiento es similar al empleado durante las misiones del shuttle, aunque SpaceX ha modificado ligeramente el sistema de evacuación.


Los astronautas dentro de la nave. La Dragon DM-2 lleva cuatro asientos (SpaceX).

Las pantallas de la Crew Dragon (SpaceX).


T-1 hora y 10 minutos: el ordenador de la Dragon recibe los datos actualizados de la órbita de la ISS.
T-45 minutos: punto de decisión para cargar el cohete de propelentes (queroseno y oxígeno líquido).
T-42 minutos: se retira el brazo de acceso de la tripulación.
T-37 minutos: se arma el sistema de escape de emergencia de la Crew Dragon, formado por cuatro pares de propulsores SuperDraco. A partir de ese momento, si surge alguna emergencia realmente grave los SuperDraco se activarían para separar la cápsula y el maletero del resto del cohete hasta una altura segura en la que se desplegarían los cuatro paracaídas. En ese caso, la cápsula amerizaría a 1,2 kilómetros de la costa, aproximadamente. En este momento también se toma la decisión de cargar el cohete de combustible.


La rampa 39A con el cohete Falcon 9 vista por satélite. Se aprecia el edificio HIF, la rampa de la Starship (abajo a la izquierda) y la plataforma de aterrizaje de la Starship (Maxar).

Detalle del Falcon 9 en la rampa (SpaceX).

T-35 minutos: comienza la carga de propelentes del Falcon 9, queroseno (RP-1) en las dos etapas y oxígeno líquido en la primera etapa. Esta será la primera misión tripulada de la NASA en la que la carga de combustible se produce después de que los astronautas accedan a la nave. Las operaciones de carga de combustible siempre se han considerado peligrosas y, por esa razón, se ha preferido que la tripulación no esté presente hasta que finalicen. Sin embargo, el Falcon 9 v1.2 emplea oxígeno líquido con una temperatura muy baja (-207 ºC) para aumentar su densidad. Y, puesto que el lanzador carece de un complejo sistema de material aislante como el shuttle o el SLS para mantener el oxígeno líquido tan frío durante largos periodos de tiempo, la estrategia de SpaceX es cargarlo poco antes del despegue. Al principio la NASA era reticente a emplear esta técnica y SpaceX ha tenido que garantizar a la agencia espacial que se trata de un procedimiento suficientemente seguro.

T-16 minutos: comienza la carga de oxígeno líquido de la segunda etapa.
T-7 minutos: empieza el enfriado de los nueve motores Merlin 1D de la primera etapa con oxígeno líquido de cara al lanzamiento.
T-5 minutos: la Dragon se prepara para la cuenta atrás final. Pasa a potencia interna.
T-1 minuto: el ordenador de a bordo comienza las comprobaciones finales. Se presurizan los tanques de propelentes.
T-45 segundos: el director de vuelo da la orden de lanzamiento.
T-3 segundos: ignición de los motores.
T-0 segundos: despegue. Durante el lanzamiento, la tripulación tendrá a su disposición siete modos de aborto diferente en caso de emergencia (a estos modos hay que sumar un octavo que consiste en el uso de los SuperDraco en la rampa). Los modos se activarán de forma secuencial durante las distintas fases del despegue y servirán para guiar la cápsula hasta cuatro grandes zonas del océano Atlántico, donde los astronautas podrán ser rescatados por equipos de emergencia. Las zonas son las siguientes: una está frente a las costas de Florida y Carolina del Norte, la siguiente frente a las costas de Virginia, otra va de Delaware hasta Terranova y la última está frente a las costas de Irlanda. La trayectoria de lanzamiento pasa frente a la costa este de EE.UU., cruza el Atlántico Norte y sobrevuela Europa Occidental, empezando por Irlanda. Las zonas de amerizaje se han concebido intentando evitar el Atlántico Norte, aunque los equipos de rescate estarán listos para llegar a la tripulación menos de una hora después de abortar el despegue. Dentro de estas zonas se han definido hasta cincuenta (!) localizaciones concretas de amerizaje (su posición exacta no se ha hecho pública). Según los requisitos de la NASA, la tripulación es capaz de sobrevivir hasta un día entero en el mar dentro de la cápsula (una experiencia no apta para aquellos que se mareen fácilmente). Hasta 1 minuto y 15 segundos después del despegue estará activo el modo de emergencia 1a, que consistirá en la separación de la cápsula usando los SuperDraco. Posteriormente, los propulsores Draco normales se activarán para orientar la cápsula adecuadamente y luego se desplegarán los cuatro paracaídas principales. El amerizaje tendría lugar en la zona del Atlántico que va desde las costas de Florida a Carolina del Norte.


Fases del lanzamiento (SpaceX).

T+58 segundos: momento de máxima presión dinámica (Max Q).
T+1 minuto y 15 segundos: se activa el modo de emergencia 1b. Es similar al 1a, pero si la primera etapa tiene algún problema, los SuperDraco separarán la cápsula y esta amerizará frente a las costas de Virginia.
T+2 minutos y 33 segundos: apagado de la primera etapa B1058 (MECO). En ese momento se activa el modo de aborto 2a. Si pasa algo, la nave se separará usando sus SuperDraco y Draco normales para amerizar en uno de los puntos designados de la zona que va de Delaware a Terranova.
T+2 minutos y 36 segundos: separación de la primera etapa, que comenzará su camino de vuelta hasta la barcaza OCISLY.
T+2 minutos y 44 segundos: encendido del motor Merlin 1D Vacuum de la segunda etapa.
T+4 minutos y 45 segundos: la primera etapa alcanza su apogeo de 150 kilómetros de altura y comienza a descender.
T+7 minutos y 15 segundos: encendido de entrada de la primera etapa con tres motores Merlin.


Behnken y Hurley probando los controles táctiles de la Crew Dragon (NASA).

T+8 minutos y 5 segundos: se activa el modo de aborto 2b, que tendrá una duración de solo 23 segundos. En caso de emergencia, la cápsula se separaría de la segunda etapa, pero en vez de encender los SuperDraco hacia adelante en el sentido de avance, la nave haría un giro de 180º para que los SuperDraco frenen la velocidad del vehículo de cara a un amerizaje frente a las costas de Nova Scotia.
T+8 minutos y 28 segundos: se activa el modo 2c, de 10 segundos de duración. Este modo permitiría alcanzar una zona de amerizaje frente a las costas de Irlanda. Para conseguirlo es necesario alcanzar una trayectoria suborbital mediante un encendido de los motores SuperDraco en el sentido de avance del cohete.
T+8 minutos y 38 segundos: se activa el modo 2d, de 6 segundos de duración y el último que prevé un amerizaje de emergencia. La zona de amerizaje es la misma que en el modo 2c, frente a las costas de Irlanda, pero, para alcanzarla, los SuperDraco deberán encenderse en sentido contrario a la dirección de avance para frenar la velocidad de la nave.


Prueba de los SuperDraco durante el lanzamiento en enero de 2020 (SpaceX).

T+8 minutos y 47 segundos: apagado de la segunda etapa. La Crew Dragon DM-2 alcanza la órbita. En este momento se activa el modo de aborto 2e. Si la órbita no es la adecuada, la nave se separará y usará sus propulsores Draco normales para alcanzar la órbita prevista.
T+8minutos y 52 segundos: encendido de aterrizaje de la primera etapa B1058 para alcanzar la barcaza OCISLY.
T+9 minutos y 22 segundos: aterrizaje de la primera etapa en la barcaza OCISLY.
T+11 minutos y 58 segundos: la Crew Dragon se separa de la segunda etapa.
T+12 minutos y 46 segundos: el cono frontal se abre para dejar al descubierto los cuatro propulsores Draco de frenado y el puerto de atraque andrógino que servirá para unirse a la ISS.


Recreación del acoplamiento de la Crew Dragon (NASA).

lunes, 25 de mayo de 2020

Brasil: rumbo al fondo del pozo
Por Eric Nepomuceno


Imagen: EFE

Desde Río de Janeiro. Brasil sigue impactado por la divulgación de la grabación realizada durante una reunión del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro (foto) con su gabinete el 22 de abril, antevíspera de la renuncia del ex juez Sergio Moro al ministerio de Justicia y del inicio de una nueva crisis en su gobierno. 

Lo que el país vio el viernes de forma incontestable fue el bajísimo nivel, en todos los sentidos, de la pandilla que nos lleva al naufragio. Una especie de cloaca moral súbitamente expuesta a los ojos de todos. 

Si hasta el viernes ya estaba claro que se trata del peor, más abyecto, inmoral y despreciable gobierno en la historia de la República – de los últimos 131 años, pues –, ahora se reafirma, con sonido e imágenes escalofriantes, esa amarga certeza.

Sin embargo, más allá de la comprobación de manipulaciones criminales, indecencias y barbaridades inmorales, hay otras señales de peligro inminente.

Quizá más asustador aún que el contenido divulgado el viernes ha sido lo que hizo Jair Bolsonaro al volver a la residencia presidencial, el magnífico y esplendoroso Palacio da Alvorada diseñado por el genio celestial de Oscar Niemeyer y ahora ocupado por un tipo que merecería, en el mejor de los casos, abrigarse en una pocilga.

Como de costumbre, lo esperaba un grupito – no más de una docena – de fanáticos seguidores rebañados vaya uno a saber a cambio de qué.

Pues en un larguísimo pronunciamiento a los periodistas agrupados en un corralito al lado, el ultraderechista repitió, uno por uno, los mismos absurdos argumentos y amenazas de la grabación realizada el mes anterior. No cambió nada en estos largos 30 días.

Algunos puntos específicos del pasado viernes merecen atención y llamados a un intento de defensa y protección que, mucho me temo, serán inútiles. Demasiado tarde.

Primer punto: Bolsonaro insistió, al dirigirse a los periodistas luego de la divulgación del video fatídico, que quiere armar a "todo el mundo" para impedir que una "dictadura" se imponga en Brasil.

Léase: quiere armar y ampliar las milicias, bandas de sicarios con los cuales el clan familiar presidencial mantiene lazos estrechos. E incitar a la baja oficialidad, soldados y sargentos, policías militares provinciales, a sumarse a un eventual autogolpe.

Segundo: reiteró que dispone de un servicio propio de inteligencia, al margen de lo establecido por ley. Se refiere a sus vinculaciones personales y familiares con integrantes de los servicios policiales en todos los niveles – nacional y provincial – además de la baja oficialidad de las Fuerzas Armadas y de militares retirados, todos nostálgicos de la dictadura (1964-85).

Se quejó de falta de información por los canales oficiales. Mentira: quiere ser advertido de riesgos en investigaciones contra él y sus tres hijos.

Entre enero de 2019 y abril de 2020, la Agencia Nacional de Inteligencia envió a su despacho nada menos de 1.272 informes sigilosos considerados prioritarios. Casi tres por día.

Tercer punto: ayer sábado se supo que la nota oficial firmada por el ultrareaccionario general Augusto Heleno, jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, alertando sobre la posibilidad de una acción en todos los niveles frente a lo que considera una intervención inadmisible del Supremo Tribunal Federal en el descalabro ético y moral del presidente, fue previamente sometida, al ministro de Defensa, Fernando Silva.

O sea: los jefes máximos en actividad de las tres Fuerzas Armadas fueron informados del tono golpista de la nota de Augusto Heleno. Y no hicieron nada (sugerir, aconsejar, lo que fuera) para impedir su difusión.

Cuarto: en la reunión fatídica del 22 de abril, a la derecha de Bolsonaro estaba el general en activo Braga Netto, secretario general de la Presidencia. A la izquierda, Hamilton Mourão, el general retirado que ocupa la vicepresidencia de este país desgraciado.

Frente a todo que lo oyeron, los absurdos, los exabruptos, las amenazas, todo, todo, se limitaron a sonreír a cada tanto.

Pobre pobre país el mío. Todos ellos son cómplices de lo que vendrá.



Fuente:  pagina12.com.ar
Los detalles sobre la misión espacial rusa que llevará animales donde jamás estuvieron
Más de seis décadas después de que la perrita soviética Laika se convirtiera en el primer ser vivo terrestre en orbitar nuestro planeta, Rusia vuelve a enviar animales a lugares del universo donde jamás han estado.


© Sputnik /

En el inicio de la era espacial, perros y monos ayudaron a comprender mejor cómo la ingravidez afectaba a los organismos biológicos y abrieron las puertas del cosmos para los seres humanos. Por su parte, los estudios con animales en el espacio que se llevan a cabo a día de hoy podrían allanar el camino para futuros vuelos interplanetarios tripulados.


Un modelo del biosatélite ruso Bion-M © SPUTNIK / MIKHAIL KUTUZOV

En una entrevista con Sputnik, Vladímir Sichov, el subdirector de ciencia del Instituto de Cuestiones Biomédicas de la Academia de Ciencias de Rusia, compartió detalles acerca de la próxima misión del programa Bion-M, en el marco del cual se enviará un satélite con seres vivos a distancias récords. 

"El vuelo del segundo Bion-M será único, ya que tendrá lugar en alturas donde los objetos biológicos jamás han volado, entre 800 y 1000 kilómetros (...) El primer Bion-M voló a solo 500 kilómetros de distancia y la Estación Espacial Internacional (EEI) vuela a 400 kilómetros de distancia", afirmó el científico.

La importancia de los biosatélites

El programa Bion, llevado a cabo en la URSS de 1973 a 1996, consistió en una serie de satélites que llevaron plantas y animales al espacio para la realización de los más variados experimentos. 

En 2005, Rusia reanudó el programa, ahora rebautizado Bion-M, con tres nuevos satélites. Bion-M1, el primer de ellos, se lanzó desde el aeródromo de Baikonur, en Kazajistán, el 19 de abril de 2013, con diversos animales a bordo. El biosatélite con ratones, jerbos, gecos, caracoles, peces y microorganismos a bordo, estuvo en órbita 30 días. Según Sichov, en el marco de aquella misión, "se obtuvieron algunos resultados por primera vez".

"Resultó que después del vuelo espacial, la capacidad de aprendizaje de los animales se redujo en un 30%. Estudios delicados de su cerebro han confirmado la posibilidad de un efecto similar en los humanos. Esta es una alerta muy seria", apuntó el científico.

Sichov explicó, además, que en gravedad cero, la sangre corre hacia la cabeza, aumentando la presión craneal. Anteriormente, se creía que la expansión o el estrechamiento de las arterias podría disminuir la presión sobre el cerebro. Con la misión del Bion-M1 se descubrió que, en el espacio, la arteria cerebral en los animales detiene por completo cualquier expansión y estrechamiento. Este descubrimiento hace posible sugerir los cambios serios que sufriría el organismo de los humanos durante los futuros vuelos interplanetarios, apuntó Sichov.


Un mono durante el proceso de preparación para volar en el biosatélite Bion-10, 1992 © SPUTNIK / YURI ZARITOVSKY

"La continuación de la investigación en animales es imprescindible. Eso se debe a que no podemos estudiar completamente el efecto de los factores de un vuelo espacial en los humanos. Antes de una larga estadía en el espacio, una persona se dedica a la prevención de los efectos negativos de la ingravidez: hace ejercicio físico, toma medicamentos. Y esto, por así decirlo, retoca los posibles cambios en su cuerpo. Los animales no realizan ninguna profilaxis", explicó el experto.

El próximo paso

El vuelo del Bion-M2 está programado para el 2023. Según Sichov, Roscosmos, la agencia espacial de Rusia, garantiza que la pandemia de coronavirus no debe afectar los plazos. En la nueva misión, numerosos animales volarán a bordo del biosatélite.

"Volarán ratones, pues son el principal objeto de investigación. Volarán moscas de la fruta para la investigación de cuestiones biológicas generales. Además, habrá varios microorganismos, investigación celular, experimentos técnicos y tecnológicos y el crecimiento de cristales de proteínas", detalló el científico.

Sichov apuntó que, así como en la primera misión del programa Bion-M, Francia estará a cargo de "un sistema para el registro intravital de los parámetros fisiológicos de ratones". Además, Estados Unidos ha demostrado gran interés en realizar estudios posvuelo de los ratones.

"A fines de 2019, Roscosmos recibió una carta de la NASA pidiéndoles que consideraran la posibilidad de la participación de científicos estadounidenses. Están extremadamente interesados ​​en esto, porque casi todos los experimentos estadounidenses con ratones en la EEI son comerciales, y sus resultados son completamente inaccesibles para la comunidad científica. Los científicos (de EEUU) están descontentos y Bion-M es importante para ellos", detalló Sichov.


Vladímir Sichov, subdirector de ciencia del Instituto de Cuestiones Biomédicas de la Academia de Ciencia de Rusia © SPUTNIK / ALEXANDR NATRUSKIN

El científico prosiguió que Alemania también tiene interés en el estudio posterior de los animales, además de los 30 grupos rusos que ya participan del proyecto. Así que "habrá pocos ratones y será muy difícil satisfacer las necesidades de todos", por lo que se decidió crear grupos con científicos de Francia, EEUU y Alemania que tengan intereses similares, a los cuales se otorgarán no los animales, pero partes de su tejido.

"De esta manera, los científicos pueden obtener la mayor cantidad de información posible de la parte del animal que recibirán", explicó Sichov.

¿Animales en la Luna? 

Al ser preguntado acerca del posible envío de animales en un futuro vuelo de la nave Oriol alrededor de la Luna, Sichov reveló que existen tales planes, pero que ellos no dependen solo de los científicos.


Belka y Strelka, las perritas que conquistaron el espacio hace 58 años © SPUTNIK .

"La creación del equipo necesario para mantener los animales requerirá fondos en el marco del Programa Espacial Federal. Lo más probable es que sean ratones, porque debemos enviar a los animales que ya estamos estudiando", detalló.

Aunque en los primordios del programa Bion se utilizaron monos para la preparación de la misión Buran, a día de hoy su participación en los viajes espaciales está fuera de cuestión. Lo mismo es verdad para los perros.

"Ahora los monos y los perros no sirven, ya que presentarán el mismo problema que los humanos. Los monos y los perros son todos diferentes y, por ende, los resultados también serán diferentes. Y para nuestra delicada investigación necesitamos un objeto que dé una respuesta bastante concreta. Y esto no se aplica a un animal, sino a todo un grupo, por lo que es más confiable", explicó el científico.

Un nuevo invernadero espacial

En diciembre de 2016, la aeronave no tripulada Progress MS-04 sufrió un problema durante su lanzamiento, lo que resultó en el fracaso de la misión. A su bordo, además de variados suministros a la EEI, se llevaba también el invernadero Lada-2, el cual sería la base de un experimento acerca del cultivo de plantas en gravedad cero. Sichov considera que esta tecnología será de gran importancia en los futuros vuelos interplanetarios, por lo que es importante crear un segundo invernadero espacial.

"Ya hemos empezado una investigación con la corporación espacial Energiya. Los diseñadores ya han propuesto un lugar donde se puede colocar el invernadero incluso con la configuración actual de la EEI", detalló el científico.