miércoles, 5 de agosto de 2020

Fuerza de Respuesta Inmediata: todos los vehículos de los nuevos SWAT de Argentina





La ministra de Seguridad, la antropóloga Sabina Frederic, presentó ayer la Fuerza de Respuesta Inmediata (FRI), una nueva brigada de seguridad que podrá actuar en cualquier punto de la Argentina. Esta especie de SWAT local está integrada por efectivos seleccionados de las diferentes divisiones de la Policía Federal. Serán uniformados especializados en el manejo de armas y estrategias de combate del delito.

Se trata de una fuerza de elite que estará dividida en seis grupos regionales, de entre nueve y 12 efectivos cada uno. Actuarán en tareas de represión y prevención del delito de manera separada o unificada, según lo requiera cada caso.

Como en toda Fuerza de Respuesta Inmediata -un concepto que ya existe en fuerzas policial de varios países- los vehículos para trasladarse hasta el lugar de los hechos serán fundamentales. Para ello contarán con una flota de motos (Kawasaki, Yamaha y Honda), autos (Chevrolet Cobalt, Fiat Linea, Ford Focus y Peugeot 408) y pick-ups (Nissan Frontier, Ford Ranger y Toyota Hilux).

Además, la nueva FRI utilizará varios de los vehículos que China le donó al Estado argentino para garantizar la seguridad de la Cumbre del G20, que se celebró en Buenos Aires en diciembre de 2018.

Entre ellos, llegaron cinco blindados Dongfeng Menshi CSK-131 y veinte motos CFMoto 1100. El Menshi CSK-131 es un carro blindado 4×4, con capacidad para seis ocupantes. Mide seis metros de largo, dos y medio de ancho y pesa 3.700 kilos. Cuenta con un motor Cummins 3.0 turbodiesel, con 200 caballos de potencia y 500 Nm de torque. Alcanza una velocidad máxima de 135 km/h y puede ser equipado con una amplia variedad de armamento liviano.

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El Ministerio de Seguridad presentó ayer la Fuerza de Respuesta Inmediata en el Cuerpo de Policía Montada de la Policía Federal Argentina.

La antropóloga Sabina Frederic explicó que la misión de la FRI será reprimir y prevenir el delito en cualquier punto del país.

La FRI estará dividida en seis grupos regionales y trabajarán como apoyo de las policías locales.

El personal se seleccionó entre especialistas en armas y estrategias de las diferentes divisiones de la Policía Federal.

Ayer se presentaron los vehículos que utilizarán: CFMoto 1100, Nissan Frontier y Ford Focus.

Ford Ranger y Dongfeng Menshi CSK-131.

Los Dongfeng Menshi llegaron a la Argentina en noviembre de 2018, para garantizar la seguridad durante la Cumbre del G20 en Buenos Aires.

Son blindados chinos con motores Cummins 3.0 turbodiesel.

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Comunicado de prensa del Ministerio de Seguridad
El Ministerio de Seguridad presentó la Fuerza de Respuesta Inmediata de la Policía Federal



La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic; la Jefa de Unidad de Gabinete de Asesores, Cecilia Rodríguez; los secretarios de Seguridad y Política Criminal, Eduardo Villalba; de Articulación Federal de la Seguridad, Gabriel Fuks; y de Coordinación, Bienestar, Control y Transparencia Institucional, Daniel Fihman; junto con el jefe de la Policía Federal, Juan Carlos Hernández; y el subjefe de la Institución, Rubén Mato, participaron de la presentación de la Fuerza de Respuesta Inmediata (FRI), que tendrá como principal objetivo prevenir y evitar el delito en las zonas del país en las cuales los gobernadores de las provincias soliciten su apoyo y trabajo complementario.

“El objetivo de la puesta en marcha de la FRI es fortalecer el derecho a la seguridad y brindar mejores cuidados a la población. Vamos a trabajar en coordinación con las policías locales para optimizar la prevención de los delitos”, indicó Frederic.

En la presentación, efectuada en el Cuerpo de Policía Montada de la PFA, se mostraron algunas particularidades de esta fuerza especial, la cual posee móviles, motocicletas, camiones y un blindado. Estos vehículos trabajarán en equipos y podrán dividirse según la necesidad de cada zona.

La Fuerza de Respuesta Inmediata contará, además, con un vasto espectro geográfico para prevenir situaciones pre-delictuales, con una mayor presencia, proactividad y rendimiento de sus efectivos, quienes efectuarán tareas de patrullaje por avenidas y calles con mayor concentración de personas y paradas de colectivos. El personal será distribuido en seis grupos de 9 a 12 efectivos, quienes se movilizarán por separado en distintos lugares aunque actuarán en conjunto ante algún hecho delictivo.

Para conformar la FRI fueron seleccionados especialmente miembros de diversas áreas de la Policía Federal Argentina, como la Superintendencia Federal de Intervención Territorial, Investigaciones Federales, Drogas Peligrosas, Seguridad y Custodia, Asuntos Internos e Inspectoría General, Dirección General de Coordinación Internacional y agencias y delegaciones federales.

“Creemos que es un dispositivo muy importante que puede cumplir con las funciones que nos requieren sobre todo los gobernadores de las provincias más afectadas por el delito, especialmente la provincia de Buenos Aires. Para nosotros es muy importante contar con personal que está permanentemente comprometido en resolver problemas”, concluyó la ministra Frederic.

En el acto, además, estuvieron presentes, entre otros, la subsecretaria de Investigación Criminal y Cooperación Judicial, Valentina Novick; el subsecretario de Intervención Federal, Luis Morales; la subsecretaria de Programación Federal y Articulación Legislativa, Silvia La Ruffa y la subsecretaria de Formación y Carrera, Karina Mouzo.

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Fuente: autoblog.com.ar
“Argentina puede ser una potencia regional”: la visión optimista de dos hermanos que insisten en que la salida no es Ezeiza
Charla a fondo con Augusto Salvatto (26), historiador y licenciado en Ciencias Políticas, y Mateo (21), especialista en robótica. “Lo que queremos es combatir la idea de que en Argentina no se puede, no tenemos que creer que la Argentina es un caso perdido”.
Por Sebastián Fest


Augusto y Mateo Salvatto, dos jóvenes llenos de optimismo.

Les gustaría sentarse a charlar con el presidente Alberto Fernández para convencerlo de que tiene en sus manos los dos anchos y un siete de oro, hacerle ver que la Argentina está jugando al truco sin usar sus cartas ganadoras. Creen que la clase política en general, y eso incluye al Gobierno, no es consciente de que hay un camino cierto para convertir al país en una potencia regional, en una nación con presente y futuro. Ezeiza no es la salida, repiten una y otra vez, aunque muchos se les rían en la cara.

“Seguimos siendo un país de grandes oportunidades. Y nos duele que nos insistan en que nos vayamos del país”, coinciden Augusto y Mateo Salvatto durante una entrevista con Infobae.

Augusto, de 26 años, es historiador y licenciado en Ciencias Políticas. Mateo, de 21, es especialista en robótica. El hermano mayor estudió en siete universidades de seis países diferentes, entre ellas La Sorbona y Salamanca, y es profesor en la Universidad Católica Argentina (UCA). El menor, que aprendió electrónica y análisis de sistemas en las escuelas ORT, creó una aplicación que le permite comunicarse a los sordomudos y ahora está enfrascado en un máster en administración de empresas en la Universidad Austral.

Escribieron, también, un libro juntos. Tanto currículum a tan corta edad puede marear, pero un dato clave es que los Salvatto son clase media profunda. Lejos de haber nacido en cuna de oro, estudiaron en colegios de Flores y Almagro. Por eso tampoco entienden que hoy se le eche en cara a alguien que es “muy clase media”, cuando la clase media es “el motorcito económico del país”.


Augusto, de 26 años, es historiador y licenciado en Ciencias Políticas. Mateo, de 21, es especialista en robótica.

Y tampoco creen que aquellos que se hayan cansado de la Argentina y abandonen el país deban ser tildados de antipatriotas. En el fondo, no creen ni en las clases, ni en el patriotismo ni en la soberanía en la forma que se los entendía en los siglos XIX y XX, aunque muchos políticos sigan anclados allí: “Lo que queremos es combatir la idea de que en Argentina no se puede, no tenemos que creer que la Argentina es un caso perdido”.


-Ustedes insisten en que la salida no es Ezeiza. ¿Por qué están tan convencidos?

-Augusto: En Argentina en general hay todavía una movilidad ascendente que se sigue manteniendo. El gran problema de Argentina es que sigamos comparándonos constantemente con Europa, pero visto desde la perspectiva de América Latina hay una buena calidad de vida por parte de la clase media, una buena capacidad de consumo. La clase media argentina está acostumbrada a tener una buena calidad de vida, en general en Argentina no se vive mal. Sigue siendo un país de grandes oportunidades pese a todos sus problemas macroeconómicos.

-Mateo: Lo que Augusto dice es muy cierto, pero es mucho más chocante verlo en persona. Tuve la suerte de que me inviten a dar conferencias y charlas en diferentes países de América Latina. México, Chile, Ecuador, Honduras, Uruguay, Brasil... Uno empieza a darse cuenta de que es cierto que nos comparamos demasiado con Europa y que dentro de América Latina tenemos una calidad de vida muy alta en promedio. Queremos a nuestro país. Si nuestros abuelos hace muchísimas décadas se fueron del que hoy es el Primer Mundo, de Europa, buscando un futuro próspero en Argentina y en parte ayudaron a construir este país, eso indica que supimos ser un país en lo más alto. ¿Por qué no podríamos volver a serlo? Aquella Europa apuntaba hacia nosotros para un futuro mejor.

-En medio de la inflación indomable y de una recesión sin límites, ¿por qué son optimistas acerca de las posibilidades del país?

Mateo: Yo le veo a Argentina un futuro muy fuerte basado en la tecnología, Argentina tiene un futuro muy próspero si nos empezamos a basar en una matriz tecnológica en todo sentido, de manera transversal. No soy un fundamentalista de la tecnología, pero es que hay pruebas de esto que digo. Argentina es un país con muchísimas complejidades sociales y económicas, pero aun así somos el país con mayor cantidad de unicornios per cápita de Latinoamérica, somos un gran exportador de software... La industria del conocimiento es enorme en Argentina, eficiente y con proyección de crecimiento exponencial. Buenos Aires, además, está entre las capitales con mayor concentración de emprendimientos y emprendedores de impacto de Latinoamérica. Y esto otro, que es muy significativo: Coursera, la universidad digital más grande del mundo, concluyó en que Argentina es el país del mundo donde el recurso humano tecnológico tiene más conocimiento.

-Pero el Estado volvió a autorizar la utilización del papel para sus procesos internos. ¿Va la Argentina hacia ese futuro que ustedes ven?

-Augusto: Argentina tiene una política de Estado que muy humildemente va en esa dirección, con la ley de software de 2004 del gobierno de Néstor Kirchner, la ley de economía del conocimiento en 2019 con Mauricio Macri, que era una ley muy buena. Yo creo que la actual no es tan buena, pero también sirve, se está yendo por un camino relativamente similar. Nosotros lo primero que tenemos que hacer es repensar la matriz productiva de la Argentina y ahí incorporar la tecnología. Nuestro problema, claro, es la macroeconomía. Y nuestra clase dirigente no cree que la Argentina puede ser un hub tecnológico regional. No lo ven.

-¿Uruguay podría asumir ese papel si no lo asume Argentina?

-Augusto: En los últimos años la industria tecnológica argentina creció un 17 por ciento, la uruguaya, un 250 por ciento. En la foto la Argentina es por lejos el país más desarrollado tecnológicamente de América Latina. Si ves la película, los demás están creciendo mucho. Pero el mundo del siglo XXI es de interconexión, vos no tenés que competir con el otro. Pero eso tampoco lo ve el Mercosur, donde la competencia es por ver qué país capta más emprendedores, en vez de convertir al Mercosur en un gran hub tecnológico. Nuestra región está en un huso horario interesante para trabajar con todo el mundo, no hay una barrera idiomática entre países, más allá del caso de Brasil. Deberíamos vernos como una región, no competir entre nosotros.

-No muchos parecen estar hablando de esto. No es, por ejemplo, lo que debate el Grupo de Puebla.

-Mateo: No, para nada. La gente está convencida de que Argentina no tiene posibilidades tecnológicas. Se te ríen si decís que el futuro pasa por apostar por la tecnología. Te dicen que eso se lo dejes a Estonia. Y la clase dirigente tiene una mezcla de dos problemas: no se dan cuenta de que se puede y no lo fomentan. Y el grueso de la sociedad tampoco está convencido de que esto sea importante.


Los hermanos están convencidos del potencial de la Argentina.

-Cuando hablan de tecnología, ¿a qué se refieren exactamente?

-Mateo: Tiene que ver con muchas cosas. Pasa por la modernización de la industria ya instalada y a la instalación de un buen sistema de investigación y desarrollo científico tecnológico. Hay industrias ultra eficientes que generan mucha riqueza y fuentes de trabajo. Hablamos desde software a biotecnología, pasando por satélites. No es el futuro, es de acá a los próximos años. Y la ley de economía del conocimiento no es “la ley de Mercado Libre”, como me dijeron alguna vez. Eso es rotundamente falso, es una ley que beneficia a miles y miles de pymes. La tecnología nos puede además ayudar a resolver problemas estructurales que tiene el país, por ejemplo en la educación. A mí me dicen: “Vos hablas de programar cuando los pibes no tienen para comer”. Lo que hay que ver es que la tecnología es transversal y mejora de forma transversal a todo.

-¿No es una visión muy optimista? ¿Cómo ayudaría la tecnología a reducir la cantidad de gente que vive en villas miserias?

-Augusto: Hay una provincia del norte argentino en la que uno de los grandes problemas del gobernador es que no puede hacer política social como a nivel nacional, tirando bolsones de comida por todos lados. Lo que se hizo fue, con inteligencia artificial, identificar quienes eran las personas que necesitan la asistencia alimentaria y llevarla directamente. Lo mismo con los chicos y la deserción escolar. La tecnología te permite ser más focalizada, eficiente, y barato.

-Mateo: Es que con tecnología la ciudadanía podría incluso ver qué hace el Estado con todos sus impuestos... Pero vuelvo a lo de la gente en situación de vulnerabilidad. Si yo le doy la misma notebook y conexión a Internet con el mismo profesor digital a un chico de Recoleta y a un chico de un barrio vulnerable en Formosa, esos dos pibes, muy probablemente puedan meterse en una página freelancer de programación y cobrar 30 dólares la hora por programar estén sentados en Recoleta o en Formosa. La mayor de las dificultades, entonces, es el acceso a la tecnología, el acceso a Internet y a materiales de trabajo. Porque si vos les das una computadora a un chico y no le enseñás cómo programar no va a poder hacerlo.

-Augusto: Latinoamérica es la región más desigual del mundo y Argentina es crecientemente desigual. Si nosotros permitimos que se amplíe una brecha digital, la desigualdad va a ser cada vez más grave. Es por eso que hay que invertir en tecnología y en educación digital especialmente en los sectores más vulnerables. Y todo esto, por supuesto, no quiere decir que anteponemos aprender programación a comer.

-Lo de que la salida es la tecnología es probable que a mucha gente no le llegue, que no la convenza, ¿qué otros argumentos tienen para eso de que la salida no es Ezeiza?

-Augusto: Vivimos en un mundo interconectado, cualquiera tiene que tener total libertad para seguir su desarrollo profesional donde quiera, acá nadie le puede decir a nadie “no, vos te tenés que quedar acá”. Eso es un nacionalismo del siglo XIX o siglo XX.


Augusto es historiador y licenciado en Ciencias Políticas.

-¿Se puede ser patriota fuera del país? ¿Hay que ser patriota?

-Augusto: Por supuesto que se puede ser patriota afuera. A todos los argentinos nos enorgullecen los compatriotas que están mostrando su talento afuera. Esto no es una cuestión de que el que se queda es mejor que el que se va. Lo que queremos es combatir la idea de que en Argentina no se puede, no tenemos que creer que la Argentina es un caso perdido.

-Mateo: Y si todos nos subimos al avión y nos vamos es muy probable que el país no salga adelante. La salida de Argentina no es Ezeiza. Argentina tiene las cartas, no es que el país arranca de cero sin saber dónde está parado. Argentina tiene cartas poderosas para ser un país potencia tecnológica regional, pero no las estamos jugando. La dirigencia no lo visualiza. No me quiero jugar a decir que es a propósito, porque no lo sé, pero sí estoy convencido de que no lo ven.

-Augusto: Con Mateo recorrimos el país hablando de programación, y la gente que iba no era de clase alta. Es una mirada falsa y paternalista creer que un chico de la villa no puede aprender a programar.

-Mateo: Estuvimos desde Tierra del Fuego a Jujuy hablando de esto, conocí programadores que aprendieron desde su casa creando un futuro para ellos y sus familias desde el anonimato. Y podría haber muchos casos más si la gente tuviera más acceso a la tecnología en forma transversal. Seguimos pensando a la Argentina como si estuviéramos en 1970.

-El Presidente tiene a veces un discurso con referencias de una sociedad del pasado. ¿Les gustaría sentarse a hablar con él?

-Mateo: Sí, claro. Nosotros confiamos en que Argentina tiene futuro en esto y no importa quién esté en el Gobierno: hay que hacerlo, no podemos convertir esto en una nueva grieta. Estamos debatiendo el futuro de nuestro país por los próximos 30 años. Con quien podamos sentarnos a hablar de esto para que los argentinos tengan más futuro, lo vamos a hacer.

-Augusto: Si alguien que quiere gobernar la Argentina del futuro te habla de independencia económica y soberanía política te está hablando del siglo XX. Tenemos que pensar en otros términos, estamos anclados en cuestiones del pasado.

-Se esfumó del mapa la soberanía alimentaria, de la que el Gobierno habló mucho por semanas. ¿Existe la soberanía tecnológica?

-Augusto: Es imposible que exista la soberanía tecnológica, es un concepto viejo. Hoy el mundo está totalmente interconectado y cada país se especializa. Pero si podés proteger los datos de tu población y nuestro control del acceso a Internet, y en eso no estamos trabajando, nuestro Internet entra por un solo cable. No debes ser un país totalmente dependiente en lo tecnológico de otro, eso es obvio.

-Mateo: Y ojo con el ejemplo de la India, que es el hub de programadores al que el mundo acude a buscar horas de programación más baratas. Nosotros no tenemos que apuntar a eso, nosotros tenemos que hacer confluir al ecosistema científico tecnológico, a la academia, el Estado y los privados. Hoy el programador argentino en dólares le sale económico a los Estados Unidos. El programador la hace, se la envía al yanqui que la empaqueta, le pone una etiqueta y la vende a 45 veces lo que le costó. Eso es lo que no queremos que suceda. Nos falta lo que hacen países como Israel o Corea del Sur, que llegan a esa confluencia que le da valor agregado al desarrollo tecnológico, lo venden a altísimo costo afuera y lo transfieren a la sociedad para cambiarle la vida.

-¿Argentina debería ser entonces Israel o Corea del Sur, y no la India?

-Augusto: Yo ahí hago un matiz: Argentina es un país que tiene características únicas en el mundo. Argentina necesita crear el modelo argentino. Es un país muy poco poblado y de una extensión enorme lleno de recursos, no es el caso de Israel y Corea. Tenemos una relación muy pacífica con nuestros vecinos que nos permitiría ser la cabeza de un polo regional de innovación, tampoco es el caso de los israelíes y los coreanos. Y tenés un enorme talento tecnológico ya desarrollado, una sociedad con movilidad social ascendente, educación pública y salud pública muy buenas. En un contexto latinoamericano Argentina es uno de los países más seguros de la región en términos de seguridad ciudadana. Y es un país que te permite formarte a muy bajo costo y con muy buena calidad, es un país de oportunidades. Imaginate toda esta capacidad con un Estado que en vez de poner palos en la rueda lo fomente, y con una macro mínimamente ordenada, sin 14 valores distintos del dólar y la posibilidad de crédito. Ese país es el sueño de cualquier emprendedor...

-¡Pero falta mucho para esa macro ordenada!

-Augusto: La Argentina es un país que cuando crece, crece mucho, y cuando cae, cae mucho. Hay una posibilidad concreta de que haya una recuperación rápida de la economía.

-Mateo: Esto es lo que yo digo cuando digo que nosotros tenemos el ancho, los dos, y el siete de oro. Es un truco que estamos jugando entre nosotros, no contra los otros. Nos matamos a piñas todo el tiempo y no nos damos cuenta de que los únicos afectados por esto somos los argentinos, no los políticos. No solo en tecnología, sino en un montón de variables tenemos posibilidades de salir.


Matoe aprendió electrónica y análisis de sistemas en las escuelas ORT.

-Augusto: Sumo esto: el agro argentino es referencia en el mundo por la aplicación de la tecnología. Y se está avanzando para convertir a la Argentina en un polo regional de fintech, que es la tecnología aplicada a la industria de las finanzas. En cualquier industria vas a ver que tenés un potencial enorme que a veces se aprovecha muy bien y no se muestra y otras veces no se puede aprovechar.

-¿Dónde vamos a estar en 2030?

-Mateo: Nosotros tenemos esperanza de que la sociedad se convenza de que podemos hacer un cambio y dar vuelta el tablero.

-Augusto: En 2030 la Argentina puede ser una potencia tecnológica regional o un país con mucha desigualdad y pobreza. Ese es nuestro grito desesperado de cara a que la salida del país no es Ezeiza. La clase media argentina es altamente pujante, el motorcito del país. Pero no se la puede dejar sola.

-“Clase media” es algo que hay gente que le echa en cara a otra: “Sos muy clase media”.

-Augusto: Más allá de que hablar de clases es hoy antiguo en términos políticos, deberíamos dejar de lado la retórica que excluye. Seguramente para algunos sea malo ser de clase media, pero es el motor económico del país. Y Buenos Aires es también un problema macrocefálico que arrastra el país, eso lo destaca siempre Andrés Malamud. Instalar una empresa de software en Jujuy es mucho más fácil que llevarte un polo fabril. El cluster tecnológico de Córdoba es un gran ejemplo.

-Mateo: Pensar que el país se acaba en Buenos Aires es uno de los principales problemas que tiene el país. La escuela de robótica de Misiones es un lugar impresionante, nunca vi algo igual a eso en la Argentina. Bancada por el Estado. Está ahí, funciona. No se necesitan cuatro PBI para generar este cambio, esta tecnología es cada vez más accesible y económica. Con mucho menos dinero que el que se gasta hoy podríamos cambiar la educación del país. Los pibes que están hoy en la primaria van a ser los líderes del país en el 2060, pero si no ven nada de tecnología, de programación, de los nuevos paradigmas laborales... ¿que les vamos a reclamar en el futuro?

-Los dos se expresan con una enorme claridad, con una tremenda precisión. ¿Cómo entrenaron eso?

-Mateo: Hay una grandísima diferencia entre el hablar y el decir. Hablar, hay mucha gente que puede hablar. Un ejercicio que tenemos muy incorporado con mi hermano es que no hablamos de lo que no sabemos. Lo que decimos lo decimos con seguridad porque estamos constantemente estudiando el tema. Insisto: la salida no es Ezeiza. La Argentina tiene los dos anchos y el siete de espadas. Falta jugar esas cartas. A mí me duele, y a Augusto también, que nos digan que este es un país de mierda y que hay que irse: “Pibes, ustedes que pueden váyanse de acá...”. Nos duele, estamos convencidos de que Argentina tiene futuro, tiene posibilidades, solo tenemos que ponernos de acuerdo. Que los pibes aprendan tecnología, que las empresas se modernicen, que apoyemos a las tecnológicas para que generen riqueza y beneficios para la sociedad... Al menos esas tres cosas. Tenemos una oportunidad y la estamos dejando pasar.



Fuente: infobae.com
Invap fabricará radares para aeronaves no tripuladas de la Fábrica Argentina de Aviones
La firma de construcción de equipamientos tecnológicos de alta complejidad de Río Negro, INVAP desarrollará radares de detección e imagen (SAR).




La empresa de diseño, integración y construcción de equipamientos tecnológicos de alta complejidad de Río Negro, INVAP desarrollará radares de detección e imagen (SAR) para aeronaves no tripuladas de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), informó hoy una fuente de la empresa rionegrina.

"Se trata de un radar aerotransportado con capacidad de imagen y de detección de objetos mediante el barrido electrónico activo, denominado AESA, es de apertura sintética y tiene la misma tecnología que usa el sistema satelital Saocom", dijo el gerente de Defensa y Seguridad de Invap, Darío Giussi.

"Desde los sistemas que podemos desarrollar queremos aportar al plan de negocios que tiene FAdeA", dijo a Télam y contó que entre ambas instituciones rubricaron un convenio marco de colaboración, que se realizará para el Sistema Pampa, un avión de ataque ligero y también para el Sistema Pucará Fenix, un avión de inteligencia con tareas de reconocimiento.

"Queremos aportar valor agregado, fundamental mente a los sistemas de cargas útiles", explicó el gerente de Invap y agregó que "el convenio responde a los ejes estratégicos que le interesa desarrollar al Ministerio de Defensa Nacional, fundamentalmente radares de distinto tipo".

La idea para el desarrollo tecnológico desde Invap "es que tenga una salida exportable y como línea de continuación la intención es la de desarrollar un mercado", aclaró Giussi.

Asimismo adelantó que "estamos en desarrollo de un prototipo, y en principio para el Pucará Fenix tendremos un primer modelo de evaluación volando dentro de unos meses".

Giussi explicó que "no tripulado se llama cuando no hay una persona a bordo y se controla de manera remota, pero el sistema permite un despegue y aterrizaje autónomo programable" "Son sistemas que tienen capacidad de realizar maniobras complejas de forma autónoma", aclaró.

Entre otras tareas, "pueden hacer observaciones, tomas de muestras, traslados de paquetes o cargas para hacer inteligencia, vigilancia reconocimiento, detección de incendios, de inundaciones y mediciones de problemas de infraestructura" Agregó, que "la hora de vuelo de un vehículo no tripulado es más barata que la de uno tripulado, y se pueden hacer tareas de forma más económica".

El convenio marco de colaboración entre la Fábrica Argentina de Aviones "Brig. San Martín", ubicada en la provincia de Córdoba y perteneciente al Ministerio de Defensa de la Nación, e INVAP S.E para el desarrollo de proyectos conjuntos, fue ratificado por videoconferencia la semana pasada entre la presidenta de FAdeA Mirta Irondo y el gerente general de la empresa rionegrina, Vicente Campenni.



Nuevo avión supersónico de Virgin Galactic viajará de Nueva York a Londres en 90 minutos
El nuevo avión supersónico de Virgin Atlantic será capaz de viajar a tres veces la velocidad del sonido y hacer la ruta Nueva York a Londres en apenas 90 minutos.




Virgin Galactic ha anunciado un nuevo avión supersónico capaz de viajar de Nueva York a Londres en unos 90 minutos. El vuelo normalmente dura 7 horas 50 minutos.

Será diseñado con ayuda de Rolls Royce, quien se encargaba de las turbinas del Concorde, que dejó de volar en 2003. Eso sí, de acuerdo a Virgin, solo caben 19 personas por vuelo.

Para conseguirlo, el avión se elevaría hasta los 60.000 pies (18,3 kilómetros), que es el doble de la altura habitual de jets comerciales. Conseguiría una velocidad de hasta 3.700 kilómetros por hora o unas tres veces la velocidad del sonido.

A mayor altura menos fricción con el aire y por lo tanto hay una mayor posibilidad de moverse más rápido con menos esfuerzo. El problema siempre ha sido mantener la aerodinámica con menor densidad en el aire, sumado al esfuerzo necesario para conseguir tal elevación.

Es por eso que el proyecto es de Virgin Galactic, que se dedica a la exploración de la comercialización de viajes espaciales y subespaciales. El pasado junio, George Whitesides, ex CEO de la compañía, explicó que quieren expandir el modelo de negocio a los vuelos supersónicos.

La compañía fundada por Richard Branson no ha ofrecido fechas para la construcción y puesta a prueba del nuevo avión supersónico. Tampoco hay estimados sobre cuándo iniciarían operaciones.

Vuelos más caros pero mucho más rápidos en aviones más pequeños

Según Whitesides, hay un mercado grande para personas que están dispuestos a viajar muy rápido en aviones más pequeños pero más exclusivos.

El objetivo es obtener un porcentaje minoritario en el mercado de de larga distancia en clase ejecutiva o primera clase, que corresponde a unos 300.000 millones de dólares anuales. "Si capturamos el 5%, es un gran número, entre 10.000 y 15.000 dólares anuales".

Los viajes supersónicos fueron posibles entre 1969 y 2003 cuando el Concorde volaba gracias a British Airways y Air France. El retiro de operaciones, según ambas aerolíneas, era el bajo número de pasajeros tras el accidente del 25 de julio de 2000, aumento en costes de mantenimiento y la crisis de aviación que desencadenaron los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.aviación que desencadenaron los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.



Fuente:  hipertextual.com
¿Diseña China su propio avión de combate, rival del F-35?
China parece estar preparándose para lanzar en 2021 un avión de combate embarcado de quinta generación, lo que podría significar un aumento en su capacidad de proyección de poder y de ataque aéreo del país asiático. 



Los diseñadores aeronáuticos del país asiático han reanudado el desarrollo de un avión de combate de nueva generación, informó el Establecimiento Aeronáutico de China en un comunicado publicado inicialmente en WeChat. Posteriormente, este comunicado fue eliminado, informa el medio chino Global Times.

La declaración no dio detalles sobre el nuevo avión de combate, pero sí mencionó la participación del Instituto Shenyang en el proyecto. Este es conocido por el desarrollo del J-15, el primer caza embarcado de China, y del FC-31: el segundo avión furtivo del país asiático. Se rumoreaba que el FC-31 está siendo profundamente modificado para convertirse en un nuevo caza embarcado a disposición de Pekín.

Un avión de combate de quinta generación diseñado para operar en un portaviones ampliaría enormemente la capacidad de China de proyectar su potencia a nivel internacional, especialmente en lugares como el mar de China Meridional, donde puede resultar difícil construir pistas de aterrizaje para poder emplear aeronaves de ala fija, señala Kris Osborn en su artículo para National Interest. Además, agregó que la existencia de una aeronave como esta podría servir de contrapeso para los F-35B y F-35C de EEUU.

Dado que China busca construir su propia flota de portaviones, el desarrollo de un caza sigiloso capaz de operar desde las cubiertas de estos buques es un paso lógico que ofrecería nuevas posibilidades a los comandantes marítimos chinos, apuntó. 

La Armada China necesita con más urgencia un avión de combate sigiloso en sus futuros portaaviones, pues EEUU ya ha desarrollado los cazas furtivos F-35B y F-35C para buques de asalto anfibio y portaviones, declaró Fu Qianshao, un experto chino en defensa aérea.

Por otro lado, a pesar de la semejanza de la configuración externa del FC-31 y el F-35 no está nada claro si el avión chino rivalizaría con el de la Marina de EEUU, indicó Osborn. 

Según el experto, todo dependería de la tecnología de los sensores, el alcance de las armas y la aviónica, ya que muchos de los atributos exclusivos del F-35 se enmarcan precisamente en esas áreas.

El analista de National Interest subraya que estos cazas podrían fortalecer los esfuerzos de China en muchas áreas de África, Oriente Medio y el Sudeste Asiático.

Unos cazas con base en el mar podrían vigilar las zonas insulares sin necesidad de despegar y aterrizar desde una de las propias islas, con lo que serían menos vulnerables a los ataques desde tierra, declaró.



martes, 4 de agosto de 2020

Diputados busca convertir en ley proyectos para afianzar la soberanía en Malvinas
Se crearán un consejo asesor y el establecimiento de la nueva demarcación del límite exterior de la plataforma argentina que ya fe aprobado por el Senado.


Las funciones del Consejo serán las de contribuir a generar los consensos políticos y sociales en pos de la soberanía.


La Cámara de Diputados buscará hoy convertir en ley los proyectos que proponen afianzar la soberanía argentina sobre las aguas del Atlántico Sur, las Islas Malvinas y su espacio marítimo circundante, mediante la creación de un consejo asesor y el establecimiento de la nueva demarcación del límite exterior de la plataforma argentina.

El presidente de la Cámara, Sergio Massa, acordó con la oposición incluir sobre tablas en la sesión especial convocada para hoy a partir de las 14, en la que se analizará un amplio temario, los proyectos de creación del consejo asesor y el que fija la demarcación del limite de la plataforma, que ya se había aprobado en el Senado.

El temario para hoy incluye la reestructuración de la deuda, la ampliación del Presupuesto nacional, los dos proyectos de Malvinas, un pedido de asistencia para los jardines maternales y una reforma de un artículo de la ley de Protección a los Menores.

Uno de los proyectos crea el Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas en el ámbito de la Presidencia de la Nación.

Las funciones del Consejo serán las de contribuir a generar los consensos políticos y sociales necesarios para diseñar e implementar políticas de Estado que tengan por objeto efectivizar el ejercicio pleno de la soberanía sobre Malvinas, las islas Georgias y Sandwich del sur y los espacios marítimos circundantes.

El artículo 3 dispone que el Consejo estará integrado por el Presidente de la Nación, quien lo encabezará; el ministro de Relaciones Exteriores y un diputado y un senador designados por cada uno de los tres bloques con mayor representación parlamentaria en cada una de las cámaras.

El Consejo estará integrado, además, por el gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; dos especialistas en Derecho Internacional, tres representantes del sector académico y científico de reconocida trayectoria en la materia y un representante de los ex combatientes de Malvinas.

El otro proyecto, que consta de 4 artículos, establece los límites exteriores definitivos de la plataforma continental, más allá de las 200 millas.



Empleo en pandemia: la industria tecnológica sostiene la demanda
"En los últimos años se dio la característica, no común en la Argentina, de que una industria que emplea 115.000 personas tenga año tras año una tendencia creciente", aseguran.


FUENTE: DATACTIL.COM

La industria tecnológica registró en lo que va de 2020 una demanda de empleo superior en un 2,3% a la de 2019, con búsquedas laborales para cubrir 2.500 puestos, muchas de las cuales permanecen abiertas, en medio de una crisis económica agravada por la pandemia del coronavirus.

"La industria del software viene teniendo una gran demanda de empleo y en los últimos años se dio la característica, no común en la Argentina, de que una industria que emplea 115.000 personas tenga año tras año una tendencia creciente y también con una demanda insatisfecha", indicó a Télam el presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi), Sergio Candelo.

Precisó que "para este año, antes de la pandemia, la demanda proyectada era del 15%, unas 16.000 personas", pero explicó que con los efectos del coronavirus y la cuarentena sobre la economía "la cantidad de puestos requeridos quedó en 2.500".

"Lo positivo es que este sector igual demanda empleo", remarcó Candelo, quien puntualizó que en estos momentos "hay muchas consultas del sector productivo de cómo volverse más digital, volcarse al comercio electrónico, atender a clientes en forma menos presencial".

Por su parte, el supervisor de Selección de Personal de Grupo Gestión, César Dib, precisó a esta agencia que la compañía está "con un aumento de solicitudes de empleo que es un 50% superior a la del año pasado", y remarcó que "el incremento de la demanda vino principalmente por parte de empresas vinculadas con la transformación digital y al comercio electrónico".

"Comenzamos a aplicar la modalidad de video entrevistas, video llamadas, lo que marca un antes y un después. Nosotros las venimos trabajando desde 2015 y comenzamos a implementarlas en 2017. Fue una manera de adelantarnos a lo que iba a llegar en algún momento, pero la pandemia lo aceleró", subrayó Dib.

En tanto, la gerente de Selección de Epidata, Nazarena Mancabelli, indicó a Télam que la compañía está "con 60 búsquedas abiertas, y ya ingresaron otras 20 personas", y aseguró que "no se sintió un golpe con la pandemia".

"Tuvimos que desarrollar soluciones para comercio electrónico y otros temas virtuales", explicó Mancabelli, quien también destacó: "Trabajamos prestando servicios a muchas empresas de salud, lo que hizo que se necesite incorporar gente".

En la misma línea, la especialista en Reclutamiento y Selección de SAP para Región Sur, Valeria Forlano, precisó a esta agencia que la firma tiene "29 posiciones abiertas" de búsqueda de personal, y explicó que el sostenimiento de la demanda radica en que la compañía brinda "servicios desde Argentina a otros países donde hay sectores que crecen escalonadamente".

"Somos una compañía de sistemas que vende software y básicamente eso es algo que hoy en día las empresas siguen eligiendo para sus sistemas, para adaptarse a este nuevo contexto. Se demandan más sistemas porque es importante tener la información consolidada en el manejo de la documentación digital", señaló Forlano.

Por su lado, el director de Recursos Humanos de Century Link, Martín Tomassi, explicó a Télam que "la búsqueda de personal no se vio afectada por la pandemia, básicamente porque el negocio creció exponencialmente por el coronavirus", y puntualizó que la compañía tiene "40 búsquedas abiertas".

"El uso de infraestructura y de las comunicaciones corporativas en las casas de la gente requirió un valor agregado sobre las conexiones para protección de datos y seguridad", indicó Tomassi, quien destacó que "el comercio electrónico, los bancos, la transmisión de contenidos, se vieron impactados muy positivamente con un crecimiento muy notable. Tuvimos que adaptar los servicios de conectividad a través de fibra óptica a esa demanda".

Del mismo modo, el director gerente para la región Sur de Grupo Assa, Adrián Jerbic, señaló a esta agencia que "las empresas que venden al mercado externo pudieron mantener niveles de crecimiento este año", y precisó que en el caso de su empresa incorporaron "106 personas y vamos a incorporar 150 más para cubrir el nivel de crecimiento de demanda proyectado de 15%".

"Estamos dando servicios a industrias consideradas esenciales. Nuestra principal industria en términos de exportación, que es el 85%, es la salud. Y uno de esos laboratorios mundiales que trabajan fuerte en investigación sobre Covid-19 está utilizando nuestra plataforma para dar seguimiento a los paciente tratados", subrayó Jerbic, quien agregó: "también atendemos al comercio electrónico, y al sector de alimentos y bebidas".

En tanto, el director ejecutivo de Recursos Humanos de Etermax, Sebastián Peña, puntualizó a Télam que la empresa contrató "en la primera mitad del año más de 80 profesionales, 50 de ellos durante la cuarentena", y añadió que espera "incorporar al menos 120 empleados antes de fin de año".

"Es un desafío crecer en este contexto. Para hacerlo adaptamos nuestros procesos de búsqueda y selección para que los candidatos tengan una buena experiencia, e incluso una vez contratados buscamos que tengan su inducción en modalidad remota", señaló Peña, quien afirmó que "la pandemia puso a la tecnología al frente, ayudándonos a estar conectados en el aislamiento".



El Instituto Balseiro cumple 65 años: su aporte al país y al mundo
El director de esa institución, Mariano Cantero, el rector de la UNCUYO, Daniel Pizzi, y otras importantes figuras analizan su trayectoria física y nuclear en las últimas décadas.
Por Laura García Oviedo – Área de Comunicación del Instituto Balseiro


Foto: Diario Río Negro

A 65 años del inicio de sus clases, que ocurrió el 1 de agosto de 1955, ¿cómo ha impactado el Balseiro en el desarrollo de Argentina a través de sus egresados y egresadas? A partir de distintas miradas, en esta nota se realiza un balance de la historia de este instituto de física e ingeniería.

Desde sus inicios, uno de los objetivos del hoy llamado Instituto Balseiro fue formar a sus estudiantes con una visión de futuro, que tuvieran el sueño de contribuir al desarrollo del país y que trabajaran con coherencia, consistencia y mucha dedicación para lograrlo. A 65 años del inicio de clases ¿cómo han contribuido los egresados de las carreras de física e ingeniería del Balseiro al desarrollo de Argentina? El director del Instituto, egresados y referentes externos de la ciencia y la tecnología en Argentina reflexionan en esta nota sobre los aportes de la institución.

Creado a partir de un convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), que se firmó el 22 de abril de 1955, en el entonces “Instituto de Física de Bariloche” se comenzó a dictar clases el 1 de agosto de ese mismo año. José Antonio Balseiro fue su primer director, y fue quien marcó el “rumbo” de la institución, a pesar de su temprano fallecimiento, cuando tenía 42 años de edad, en 1962. 

Primero fue un instituto donde se formaban profesionales de física con el objetivo de desarrollar conocimiento y formar recursos humanos en el área. En 1977, y con el fin de desarrollar la energía nuclear con usos pacíficos para el país, se abrió la carrera de Ingeniería Nuclear. En 2002 se sumó la carrera de Ingeniería Mecánica con el objetivo de dar soporte a las actividades asociadas al desarrollo productivo de la industria nuclear. 

En 2013, con la demanda del Poder Ejecutivo nacional de aportar al desarrollo de las telecomunicaciones, se creó su carrera más nueva: Ingeniería en Telecomunicaciones. Además, en este instituto hay siete carreras de posgrado que fueron creándose al ritmo de la necesidad de crear conocimiento estratégico y una mayor demanda laboral especializada: tres doctorados, tres maestrías y una especialización que forman a sus estudiantes en distintos campos de la física y la ingeniería.

El director del Instituto Balseiro, Mariano Cantero, que es egresado de Ingeniería Nuclear de este Instituto, reflexiona: “Del Balseiro nace el Centro Atómico Bariloche. Aquí se graduó Conrado Varotto y Cacho Otheguy, creadores de INVAP y CONAE. Aquí también se creó la primera carrera de Ingeniería Nuclear de Latinoamérica, que derivó en que el país pudiera terminar Atucha II y se exportara tecnología nuclear al mundo con CNEA e INVAP. Tenemos egresados que son miembros de distintas academias nacionales de ciencias de distintos países”.

“El Instituto Balseiro ha sido exitoso en estos 65 años de vida en crear conocimiento de punta y formar recursos humanos que no tienen techo para su desarrollo; pero también ha aportado mucho a dar sustento al desarrollo de actividades tecnológicas y productivas en el país -expresa Cantero- El desafío de Argentina a corto y mediano plazo es consolidar el desarrollo del país en base a una matriz productiva soportada por la ciencia, la tecnología y la innovación. Ahí tiene que estar el Instituto Balseiro aportando”.

Cantero agrega que en la actualidad se está avanzando en la creación del Laboratorio de Ingeniería Innovadora Integrada (LabIn3), que consistirá en un laboratorio donde se diseñen e implementen soluciones interdisciplinarias. Menciona además que en los últimos 10 años, se fortaleció la vinculación del Balseiro con el sector socio-productivo y político a través de la creación de la Secretaría de Vinculación e Innovación, la Secretaría de Extensión y Cultura Científica y la flamante Secretaría de Bienestar (comenzó a funcionar este mes de agosto). Y agrega que debe focalizarse el trabajo en cinco macro áreas en las que la Argentina tiene que desarrollarse y donde habrá la mayor demanda del futuro mediato: ambiente, energía, salud, alimentos y telecomunicaciones.

Osvaldo Calzetta Larrieu, presidente de la CNEA, una de las instituciones responsables de la firma del acuerdo de creación de este Instituto, reflexiona: “Desde su nacimiento el Instituto Balseiro ha sido un gran formador de recursos humanos de altísimo nivel. Muchos de ellos aportaron resultados y éxitos sustantivos en el campo de la ciencia y tecnología a nivel nacional e internacional”. Y menciona que de esta trayectoria formaron parte “tanto egresados como profesores en numerosas iniciativas ligadas a grandes logros de CNEA en general, a las centrales nucleares, a la realización de los centros de medicina nuclear, al enriquecimiento de uranio, a la exportación de reactores de investigación – proyectos en los cuales yo mismo fui parte- tanto a Argelia (NUR) como a Egipto (ETRR II) o Australia, entre otros hitos trascendentes”.

“Sabemos que estamos viviendo tiempos complejos y recorriendo etapas de transición. Pero debemos seguir generando espacios que permitan que la actividad nuclear se posicione en torno a la excelencia, capacidad que el Instituto Balseiro ha desarrollado a lo largo de estos 65 años de historia. A través de la producción de conocimiento nos pudimos convertir en referentes Internacionales”, remarca Calzetta.

Para el rector de la UNCUYO, Daniel Pizzi, el Balseiro ha dado sobradas muestras de su capacidad para contribuir con el desarrollo energético argentino. Destaca que el Instituto ha generado aportes desde lo académico, “formando estudiantes de altísimo nivel, que con el tiempo destacan en sus trayectorias profesionales, demuestran capacidad intelectual y logran el reconocimiento indiscutible de sus conocimientos en distintas áreas”. También remarca el rol de las investigaciones realizadas por profesionales del Balseiro “siempre contribuyendo a generar el más adecuado desarrollo de actividades ampliamente útiles para los intereses del país”. Para el Ingeniero, este Instituto que otorga títulos de la UNCUYO a sus egresados, realiza asimismo aportes a través del mismo desenvolvimiento de sus profesionales.

“Tanto de las aulas del Instituto Balseiro como de los laboratorios y plataformas nucleares del Centro Atómico Bariloche se ha logrado no sólo trascender las fronteras internas del país, sino que su excelencia ha permitido una clara expansión a toda América Latina, ubicando a la Argentina en la vanguardia de estos estudios y disciplinas”, expresa Pizzi. Y agrega que en su esencia, surgida del acuerdo de la UNCUYO y la CNEA, no hace más que “demostrar, luego de 65 años, los beneficios estratégicos que se alcanzan cuando el Estado asume el rol que le corresponde a favor del progreso del país”. También expresa que en la coyuntura de una pandemia mundial, es necesario “reinventar el futuro”.

MIRADAS, A LA DISTANCIA

Desde 1955, ya egresaron 2.540 profesionales de las 11 carreras del Balseiro. Con motivo de este aniversario, desde el Área de Comunicación del Instituto se le envió una invitación a cinco referentes de la física o la ingeniería que se desempeñan en distintas instituciones vinculadas con la industria o la educación. Conrado Varotto, Verónica Garea, Alfredo Caro, Jorge Barón y Pablo Tognetti, que egresaron en el Instituto, aceptaron la invitación de reflexionar sobre los aportes que, desde sus perspectivas, ha realizado esta institución al desarrollo del país.

Conrado Varotto, fundador de la empresa INVAP y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), piensa que uno de los principales aportes del Balseiro ha sido “formar jóvenes en diversas disciplinas, imbuidos de las ideas que desde su inicio remarcara su fundador, el Dr. Balseiro, y el pequeño grupo de acompañantes. Ideas tal vez no escritas, pero sí explícitas en sus enseñanzas”. Entre aquellas ideas pioneras Varotto destaca que no hay razones para que Argentina “no juegue en las ligas mayores de la ciencia, la tecnología y la innovación que conduzcan a un mayor bienestar socioeconómico de sus habitantes”. También, que para lograr aquello era esencial no temer a los desafíos ni a los riesgos de fracasar, ya que de esos fracasos se sacarían grandes aprendizajes.

Verónica Garea, directora ejecutiva de Fundación INVAP, reflexiona en la misma dirección que Varotto. “El Instituto Balseiro ha demostrado en sus 65 años de vida que forma profesionales del más alto nivel en las áreas de física e ingeniería. Los aportes de sus egresades han sido vitales en el desarrollo de la investigación científica y el plan nuclear argentinos. Pero además, sus egresados y egresadas se desenvuelven hoy en todo el mundo, con éxito en cualquier ambiente de ciencia y tecnología”, destaca. Y expresa que quizá el mayor aporte del instituto ha sido demostrar que en Argentina “se puede hacer ciencia y tecnología del más alto nivel”.

Para Alfredo Caro, profesor investigador de la George Washington University, el Instituto Balseiro ha hecho al menos dos tipos de contribuciones al desarrollo del país. En sus primeros treinta años, cuando el país y las universidades atravesaron épocas difíciles, “graduó, imperturbable, unas 30 camadas de profesionales que gozaron de condiciones de estudio privilegiadas, con profesores dedicados a tiempo completo a la investigación y la enseñanza”, remarca. En una segunda etapa, en un escenario más competitivo, el Balseiro sigue graduando profesionales que se educan en un ambiente de gran laboratorio nacional, involucrados en proyectos que, tanto en lo material como en los recursos humanos, superan en mucho la escala universitaria. “Pienso que es por esa característica de estar inmerso en una gran organización como CNEA, que su contribución es única e insustituible”, dice Caro.

Jorge Barón, vicerrector de la UNCUYO, hace un poco de historia: “El Instituto Balseiro se crea en un momento en el cual las Ciencias Básicas, y en particular la física, no eran disciplinas que se cultivasen en nuestro país. Como primer aporte, la formación en física, con alta calidad académica, permitió situar a la Argentina en el concierto de naciones ‘científicas’”, dice. Y destaca que, en esa línea, los físicos egresados del Instituto lanzaron y se incorporaron a diversos programas que llevaron a desarrollos propios en reactores nucleares, física de materiales, física de semiconductores, física neutrónica y nuclear, uso de las radiaciones, y muchas más aplicaciones. Luego se incorporaron las carreras de ingeniería en la oferta académica. “El Instituto Balseiro contribuyó, de ese modo, a posicionar al país como un desarrollador y proveedor confiable de ciencia y tecnología nuclear, satelital y de telecomunicaciones.”

Pablo Tognetti, presidente de ARSAT, remarca, al igual que sus colegas, la importancia de la formación de recursos humanos y la creación de empresas. “El Balseiro alcanzó un nivel de excelencia comparable a la de los institutos y las universidades con más prestigio del mundo en las áreas de capacitación que se propuso. La riqueza de un país no reside en sus materias primas sino en la capacidad de convertirlas en bienes de mayor valor agregado, para lo cual la formación de recursos humanos calificados para realizar I+D de jerarquía, los primeros eslabones en la cadena de valor, resulta fundamental”, afirma. Y remarca que el Balseiro ha sabido “agregar nuevos perfiles de profesionales, como por ejemplo en el campo de las telecomunicaciones, área clave para la implementación de la política de estado de inclusión universal a las TIC”.

Otras miradas

Así, en un abrir y cerrar de ojos, se cumplieron los 65 años de clases en el Balseiro. Dos referentes de la ciencia y la tecnología en Argentina, que no estudiaron en este instituto, aceptaron compartir sus reflexiones sobre esta institución. Ellos son Fernando Peirano, economista, profesor universitario y presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i); y Diego Hurtado, físico, historiador, profesor universitario y secretario de Planeamiento y Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCYT).

“El Instituto Balseiro, con sus 65 años de historia, ha sido uno de los motores del desarrollo nuclear en la Argentina. Se trata de una institución artífice con capacidades únicas que distingue a nuestro país en el mundo, como es la posibilidad de hacer ciencia y tecnología ligada al desarrollo nuclear con fines pacíficos, con importantes resultados y aplicaciones en energía, materiales y, últimamente, en medicina”, dice Fernando Peirano, que es egresado de Economía de la Universidad de Buenos Aires, y profesor en esa misma casa de estudios y la Universidad Nacional de Quilmes.

Peirano remarca que las acciones a favor de las empresas de base tecnológica también están generando una importante y nueva base para vincular el conocimiento con la producción. También destaca que el desarrollo económico y social en un sistema global depende y se define cada vez más por el margen de acción que cada sociedad sepa construir para definir por sí misma las bases de su futuro. “En este sentido, el Balseiro ha contribuido de forma directa y significativa para que la Argentina tenga más herramientas para edificar su propio rumbo. En otras palabras, ha sido un ámbito generador de soberanía y desarrollo. Una misión más vigente que nunca”, expresa.

Por su parte, Diego Hurtado, que es autor de los libros sobre la historia de la ciencia argentina y de la política nuclear del país, el principal aporte del Instituto Balseiro es “haber sido la semilla del ecosistema de aprendizaje, desarrollo e innovación más importante que tiene Argentina, que al presente sigue creciendo y diversificándose”. Hurtado señala que los miembros fundadores de INVAP, eran egresados de este instituto. “Esta empresa (sociedad del Estado de Río Negro) logró hitos impresionantes en la historia de la tecnología de América Latina; alrededor de estos hitos cientos de PyMEs nacionales aprendieron a mejorar sus capacidades, crearon puestos de trabajo calificado, se diversificaron hacia otros sectores. Es decir, el IB es una semilla del tipo de procesos que, si lograran multiplicarse, hacen posible que un país se desarrolle”, afirma.

“Uno de los físicos más brillantes de la historia de la física, Juan Maldacena, es egresado del Balseiro (en 2012, premio Yuri Milner a la física fundamental, en 2018, medalla Lorentz). Maldacena representa la cumbre más alta de una escuela de física de excelencia, que luego también se multiplicó en escuela de ingeniería nuclear y hoy en varias ramas de las ingenierías”, cita Hurtado como segundo hecho para sostener su planteo. Y expresa que los ejemplos de INVAP y Maldacena son complementarios: la apuesta al pensamiento de frontera (física teórica, lo que Einstein llamaba "aventura del pensamiento") y la capacidad para encontrar soluciones a los problemas que plantea la propia realidad socioeconómica (tecnología)”.

Una mirada que no podía faltar en esta nota es la de Carlos Balseiro, ex director del Instituto e hijo mayor de José Antonio Balseiro. Ante la invitación a compartir una reflexión sobre este nuevo aniversario, el físico responde: “Durante los primeros 65 años del Instituto se precipitaron enormes cambios en todo el mundo. Cambios que, impulsados por nuevos desarrollos tecnológicos, transformaron la vida de toda la humanidad”.

“Es un motivo de orgullo saber que de la mano de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de Cuyo, el Instituto fue partícipe, a través de la formación de profesionales, del desarrollo de tecnologías propias que solo unos pocos países dominan”, agrega Carlos Balseiro. Para el físico, es también un orgullo saber que eso se logró trabajando para la paz y el cuidado del ambiente. 

Balseiro finaliza recordando a Verónica Grunfed, la única mujer egresada en la primera camada de la Licenciatura en Física del Instituto, que al celebrar los 40 años del Instituto escribió: “Sólo podemos celebrar el pasado si seguimos luchando por dejar un futuro”.



Por qué Japón se ha convertido en el socio favorito de la NASA
El país asiático será el principal colaborador de Estados Unidos en Artemis, su próximo programa espacial para volver a llevar astronautas a la Luna. El acuerdo, que beneficia a ambas naciones, se debe a la experiencia japonesa en innovación tecnológica y posicionamiento geopolítico frente a China
por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic


Toyota/JAXA

La primera vez que EE. UU. llegó a la Luna, tuvo que invertir casi 250.000 millones de euros para hacerlo por sí solo. Ese no es el caso de Artemis, el nuevo programa de la NASA para volver a enviar a humanos a la Luna. Aunque la iniciativa está liderada por Estados Unidos, Artemis pretende ser un esfuerzo mucho más colaborativo que el viejo programa Apolo. En esta colaboración, Japón se ha posicionado rápidamente como uno de los socios más importantes, quizás el mayor de todos.

Aunque la NASA lleva algún tiempo valorando la idea de dar un papel privilegiado a Japón en Artemis, finalmente se hizo realidad el 9 de julio, cuando ambos países firmaron un acuerdo formal sobre una mayor colaboración en la exploración humana. Esta firma ofrece a la NASA un socio muy necesario para Artemis, sin el que le resultaría mucho más difícil cumplir con los objetivos a largo plazo de establecer una colonia humana permanente y sostenible en la Luna.

La relación espacial entre Estados Unidos y Japón se remonta a muchos años atrás. Así lo afirma el experto en políticas espaciales de la Universidad George Washington (EE. UU.) John Logsdon: "Japón ha sido básicamente nuestro mejor socio internacional en los últimos 40 años". Puede que se negara a trabajar en el programa del transbordador espacial en la década de 1970, pero cambió de idea a principios de la década de 1980 y se apuntó al programa de la Estación Espacial Internacional (EEI). 

Desde entonces, las capacidades espaciales de Japón han progresado rápidamente. El país cuenta con un buen vehículo de lanzamiento, el cohete H-IIA, construido por Mitsubishi; y JAXA, y su agencia espacial, ha tenido éxito en una serie de misiones científicas de alto nivel, como HALCA (la primera misión espacial para interferometría de muy larga base, en la que varios telescopios se usan simultáneamente para estudiar objetos astronómicos), Hayabusa (la primera misión en traer una muestra de asteroides de retorno), la sonda lunar SELENE, IKAROS (la primera demostración exitosa de tecnología solar en el espacio interplanetario) y Hayabusa2 (se espera que regrese en diciembre a la Tierra con muestras del asteroide Ryugu). Desde 1990, 12 astronautas japoneses han estado en el espacio. 

Por lo tanto, el país tiene un pedigrí en vuelos espaciales superior al de la mayoría de los demás aliados, y es más que capaz de construir y desplegar los tipos de tecnologías de vuelo espacial que podrían impulsar un programa de exploración lunar (la NASA, al final, está trabajando con el presupuesto de Artemis que es mucho más bajo que el de Apolo). A cambio, Japón tiene la oportunidad de participar en un importante programa de exploración humana y probablemente enviar a sus propios astronautas a la Luna a través de las misiones de la NASA, sin tener que financiar ni desarrollar una misión lunar propia.

¿Qué hará exactamente Japón por Artemis? Los detalles específicos sobre el nuevo acuerdo no se han divulgado, pero sabemos que el país asiático está enviará sendas cargas científicas en Artemis 1 (una misión sin tripulación que rodeará la Luna) y en Artemis 2 (tripulada, pero solo de sobrevuelo). En enero, el director de Relaciones Internacionales e Investigación en JAXA, Yoshikazu Shoji, afirmó que JAXA quería ayudar en el desarrollo de Gateway, la próxima estación espacial lunar de la NASA que facilitará la exploración del espacio profundo. La agencia nipona podría contribuir al módulo habitacional Habitation and Logistics Outpost (HALO), desarrollando elementos de soporte vital y de energía, dijo Shoji. También puede ayudar a entregar la carga, suministros y piezas a Gateway mientras se construye, a través de su nuevo vehículo de vuelo espacial HTV-X (el sucesor del HTV actual que ofrece apoyo a la EEI). 

Para la misión de la Luna, JAXA puede proporcionar más datos útiles para las futuras misiones de Artemis para alunizar de manera más segura. La misión Smart Lander for Investigating Moon (SLIM) (Aterrizador Inteligente para Investigación Lunar) de JAXA, programada para 2022, probará una nueva tecnología de alunizaje de precisión que podría resultar muy útil más adelante para los aterrizadores tripulados y robóticos. Japón también está trabajando con Canadá y con la Agencia Espacial Europea en Heracles, un sistema de transporte robótico que podría entregar carga a la Luna o ayudar a recuperar valiosos recursos extraídos de allí. Heracles todavía está en desarrollo, pero está destinado a apoyar el programa Artemis y Gateway a largo plazo. 

Pero lo más importante que Japón podría aportar es un róver lunar presurizado que los astronautas podrían usar para circular por la Luna. A mediados de julio, el director en funciones de los Sistemas Avanzados de Exploración (Advanced Exploration Systems) de la NASA, Mark Kirasich, reveló algunos de los planes de la NASA para Artemis. Describió propuestas específicas para que la agencia trabaje con JAXA y su socio comercial, Toyota, en la construcción de un vehículo tipo autocaravana para astronautas y en su uso en algunas de las misiones lunares posteriores. La fuerte industria automotriz de Japón refleja su experiencia en el desarrollo de tecnologías como esta, aseguró Kirasich. JAXA y Toyota quieren tener esta plataforma lista para su lanzamiento en 2029.

Además de la ayuda para compensar los costes de la tecnología, tener un socio como Japón "es bueno para la estabilidad de Artemis", destaca Logsdon, y añade: "La cooperación internacional es popular en el Congreso de EE. UU., y creo que también en la gran parte de la sociedad". Estos acuerdos significan que la financiación es más segura, y para un programa espacial que tiene objetivos a largo plazo, esto tiene bastante importancia.

También le da a Estados Unidos un aliado de confianza que podría actuar como un baluarte contra otra floreciente potencia espacial en la región: China.

Según la experta en seguridad aeroespacial del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Kaitlyn Johnson, Japón puede proporcionar más estabilidad regional que compensar la influencia de China, tanto en el espacio como en los sectores tecnológicos relacionados como la defensa. Aunque la parte civil y la de defensa del programa espacial de EE. UU. están prácticamente separadas entre sí, ese no es el caso en algunos países como Japón. "Hay mucho intercambio tecnológico entre las agencias en otros países", asegura. Es probable que para el país asiático, el trabajo en Artemis llene también algunas lagunas de conocimiento básico en defensa espacial, como la forma de identificar un satélite espía.

Johnson cree que la relación entre los dos países en el espacio es similar a lo que vemos en el intercambio de inteligencia entre los miembros de la alianza Five Eyes (Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido). El experto detalla: "Esa relación se ha extendido más allá de la inteligencia a muchas áreas de seguridad nacional, incluido al espacio. Vemos que Japón recibe el mismo trato de confianza".

Dejando de lado los beneficios en defensa, la exploración espacial es simplemente más factible cuando se hace de forma colaborativa, y Japón es un aliado lógico. Johnson concluye: "Japón ha estado a la vanguardia del cambio tecnológico durante mucho tiempo. Si el mundo va realmente en serio con la idea de explorar el espacio y establecer una presencia en otros cuerpos como la Luna, tenemos que alcanzar esos objetivos juntos y compartir las cargas y los recursos".



lunes, 3 de agosto de 2020

¿Por qué un centenar de científicos piden una misión espacial a las lunas de Urano?
Un documento firmado por investigadores de la NASA y del SETI, entre otros, afirma que una sola incursión cerca del misterioso planeta y sus satélites daría más información que el regreso del hombre a la Luna



Urano es un planeta extraño: su eje de rotación está inclinado a casi 90 grados del plano de su órbita, por lo que uno de sus polos mira siempre al Sol y el otro nunca ve ni un solo rayo. También posee una rara magnetosfera asimétrica, tumbada como su eje de rotación, y significativamente desviada del centro del planeta. Y tiene nada más y nada menos que 27 lunas (conocidas) que podrían albergar potencial para contener vida. Pero todo esto lo sabemos solo gracias a una única misión de los años 80, la Voyager, la única que se acercó para ver in situ aquel mundo en los confines del Sistema Solar. Es por ello que un centenar de científicos han firmado un «whitepaper» -un documento guía- accesible a través del sitio en preimpresión Arxiv.org, para sentar las bases del regreso de nuestras naves hacia aquellos territorios, ya que, si con un solo proyecto se consiguió recabar tanta información a finales del siglo XX, ¿qué no podríamos descubrir con la tecnología actual?

Después de que la Voyager 2 tomase unas imágenes icónicas en 1986, los únicos datos nuevos sobre Urano han llegado de observatorios terrestres que solo han podido «arañar» la superficie. Es por ello que investigadores encabezados por Richard Cartwright, del Instituto SETI (siglas de «Search for extra terrestrial intelligence» o búsqueda de vida extraterrestre inteligente), y Chloe B Beddingfield, compañera del SETI y científica del Centro de Investigación Ames de la NASA, han firmado un documento para pedir una misión a partir de 2030, momento en el que la gravedad de Júpiter ayudará a la sonda a llegar a su destino -una situación que solo ocurre cada varias décadas-.


Trayectoria de las sondas Voyager - NASA

Y la misión no sólo se centrará en Urano, sino también en sus muchas lunas, únicas en el Sistema Solar. La Voyager 2 descubrió 10 satélites nuevos, si bien se han hallado más desde entonces (en la actualidad se cuentan 27). Estos se clasifican en tres grupos distintos: las cinco lunas clásicas, de las cuales Titania es la más grande; las nueve lunas irregulares, cuyas órbitas indican que podrían ser objetos capturados de otras partes del Sistema Solar; y las 13 lunas internas o anulares, que principalmente se encuentran en los anillos de Urano.


Imagen que muestra el anillo de Urano y algunas de sus lunas - NASA

Las lunas clásicas probablemente están compuestas de rocas y hielo de agua, y tienen el potencial de ser mundos oceánicos, con océanos subterráneos bajo una gruesa capa de hielo. Esos océanos subsuperficiales pueden causar actividad tectónica o criovolcánica en las lunas clásicas. Hay alguna indicación de este extremo en Miranda y Ariel, dos satélites cuyas superficies parecen haber cambiado en un pasado relativamente reciente (hablando en términos geológicos, claro).

Las imágenes actuales de sus superficies tienen una resolución relativamente baja, y uno de los objetivos principales de la misión propuesta sería tomar fotografías de mayor resolución. Así podríamos comprender mejor las características geológicas de estos mundos, incluido su número de cráteres, que pueden dar pistas sobre la edad de los mismos.

Además, si estas lunas efectivamente tienen océanos en su interior, entonces pasarían a la categoría de potencialmente habitables para algún tipo de vida extraterrestre. Por ejemplo, Mab, una de las lunas anulares de Urano, orbita dentro de un anillo difuso y polvoriento que podría estar compuesto por el propio material expulsado por la luna, y lo mismo podría ocurrir con satélites exteriores como Titania y Oberon, que estarían recubiertos por el polvo que cae desde los satélites irregulares de Urano. Esta misión podría descubrir el secreto tras las interacciones dinámicas entre las diferentes lunas de Urano.


La imagen de mayor resolución disponible de Miranda, una de las lunas más interesantes de Urano. - NASA

Según los científicos, esta misión podría recabar en un solo viaje más información que el regreso del hombre a la Luna, tal y como recoge Universe Today. «Hay 27 cuerpos conocidos para estudiar en el conjunto, junto con el planeta en sí, sus anillos y su extraña mangetosfera, y tal vez aún quedan más lunas por descubrir. Un solo orbitador podría recopilar datos sobre todos ellos», afirman.

Si finalmente alguna administración recoge el pañuelo, el equipo tendrá poco tiempo para idear la misión, ya que la baza de la gravedad con Júpiter tendrá una ventana que se extenderá entre 2030 y 2034. Tiempos ajustados, aunque únicos, para conocer un poco más sobre el desconocido sistema de Urano.