lunes, 21 de diciembre de 2020

La necesidad vital para América Latina de clavar su mirada en Asia
América Latina deberá mirar hacia los países de Asia para potencializar su alcance económico, dado que el continente asiático se perfila como el área de mayor desarrollo durante los próximos años.


© CC0 / Pexels


Para 2040, cinco de los países más poderosos del mundo se situarán en el continente asiático, por lo que los gobiernos de América Latina deben ampliar sus expectativas de desarrollo en función de establecer nuevos tratados comerciales con los países que componen la región del Indo-Pacífico, señaló Javier Paulinich, secretario permanente del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).

Durante el seminario virtual La estrategia del Indo-Pacífico y los retos de la Alianza del Pacífico, investigadores de América Latina explicaron algunos de los retos que tiene el bloque económico que conforman Chile, Colombia, México y Perú, ante el posicionamiento político-económico del área del Indo-Pacífico.

"Es indudable que se afianza la importancia del Indo-Pacífico como región geoestratégica y geoeconómica en el ámbito de las relaciones internacionales. La creciente y sostenida participación de la región en las transacciones comerciales y la inversión que tiene lugar en la economía mundial hace que sea considerada como un actor fundamental en las dinámicas de la política internacional", apuntó Paulinich.

Por su parte, Andrés Serbin, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), dijo que el desarrollo de la región del Indo-Pacífico estará marcada por la relación que la India establezca con China, Rusia y Estados Unidos.

En este sentido, Ignacio Bartesaghi, profesor de la Universidad Católica del Uruguay, expresó que la India es el principal competidor de China como proveedor de bienes en la región de América Latina, por lo que tendrá un papel fundamental en las dinámicas geoestratégicas a futuro.

Sin embargo, Eduardo Pastrana, de la Pontificia Universidad Javeriana, precisó que la Alianza del Pacífico no tiene expectativas de convertirse en un bloque de competencia mundial debido a la falta de consenso para actuar en términos de una política exterior conjunta que le permita establecer tratados de largo alcance.

Además, Bartesaghi indicó que la Alianza del Pacífico está debilitada por el acercamiento que México ha establecido con Estados Unidos, lo cual de alguna manera limita su margen de acción para promover nuevas alianzas comerciales con China.

"La Alianza del Pacífico tiene esa restricción, no encuentra hoy posibilidad de pensar en un México que se acerque a China porque Estados Unidos en el T-MEC [Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá] le pone trabas muy fuertes", comentó.

En contraste, Paulinich consideró que la Alianza del Pacífico tiene un enfoque de fortalecimiento de zonas económicas en beneficio de los países que la componen, por lo tanto, sigue representando una oportunidad para algunos países con economías abiertas para mejorar e intensificar su cooperación.



domingo, 20 de diciembre de 2020

Mackenzie Scott, una de las mujeres más ricas del mundo, dona casi US$6.000 millones de su fortuna


Mackenzie Scott tiene un patrimonio neto estimado de en torno a los US$60.900 millones.


Fue la mujer más rica del mundo, pero el título le duró tan solo unos días.

La decisión de repartir su fortuna entre diversas ONG ha llevado a Mackenzie Scott al puesto número 18 del índice de multimillonarios de Bloomberg.

Y eso que su patrimonio personal pasó de US$23.600 millones a US$60.900 millones este año, colocándola por un breve período de tiempo como la mujer más acaudalada del mundo.

Scott es la exmujer de Jeff Bezos, el CEO de Amazon, y ahora mismo el hombre más rico de la tierra.

A finales del año pasado, cuando ambos decidían poner fin a su matrimonio, Scott recibió en el acuerdo de divorcio una cuarta parte de las acciones que Bezos mantiene en la compañía que fundó.

El valor de Amazon en bolsa ha aumentado casi un 72% en lo que va de año, lo que impulsó el patrimonio neto de ambos.


Scott siempre quiso ser escritora y tiene publicados dos libros.


La pandemia de coronavirus y los confinamientos en muchas partes del mundo han hecho que las ventas de la plataforma de comercio electrónico se disparen.

Todo el mundo parecía estar comprando online y los beneficios de Amazon reflejaron la tendencia.

Esta cifra catapultó a Scott y la llevó a sobrepasar a la histórica fortuna de Francoise Bettencourt, la heredera de la firma de cosméticos L'Óreal.

Pero la decisión de donar su dinero hasta que su "caja fuerte esté vacía", según sus propias palabras, ha empezado a disminuir su patrimonio, lo que le ha llevado a retroceder varios puestos en tan solo unos meses.

"El año pasado me comprometí a devolver la mayor parte de mi riqueza a la sociedad que me ha ayudado a generarla", dijo.

"No tengo dudas de que la riqueza personal de cualquiera es producto de un esfuerzo colectivo y de estructuras sociales que presentan oportunidades para algunas personas y obstáculos para muchas otras", dijo tras suscribir la iniciativa Giving Pledge el año pasado.

Fundada por Warren Buffett y Bill y Melinda Gates y seguida por más de 200 fortunas globales, el proyecto anima a las personas más ricas del mundo a dedicar la mayor parte de su riqueza a causas benéficas.


La fundación Bill y Melinda Gates está detrás de la iniciativa "Giving Pledge".


Cómo está donando su dinero

En julio, Scott anunció que ya había donado unos US$1.700 millones a 116 organizaciones que incluían cuatro colegios y universidades históricamente negros.

Y en los últimos 4 meses ha repartido unos US$4.200 millones a bancos de alimentos y fondos de ayuda de emergencia.

En una publicación, Scott dijo que lo había hecho para ayudar a los estadounidenses que atraviesan dificultades como consecuencia de la pandemia de covid-19.

"Esta pandemia ha sido como una bola de demolición en las vidas de los estadounidenses que ya estaban pasándolo mal", escribió en un blog el martes.

Por esa razón, explicó que había elegido más de 380 organizaciones benéficas a las que donar parte de su riqueza.

Un equipo de asesores le ayudó a evaluar los proyectos de casi 6.500 organizaciones.


Se considera que ella fue el primer trabajador de Amazon.


"Las pérdidas económicas y las consecuencias en la salud han sido peores para las mujeres, para las personas de color y para las personas que viven en la pobreza. Mientras tanto, los multimillonarios han aumentado sustancialmente su capital".

El banco suizo UBS dijo que a los multimillonarios les había ido "extremadamente bien" durante la pandemia.

La suma de estas dos donaciones alcanza casi los US$6.000 millones este año y se prevé que continúe en el mismo camino.

"Tengo una cantidad desproporcionada de dinero para compartir", escribió al sumarse a la iniciativa Giving Pledge.

Además de Scott, otros signatarios incluyen al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y su esposa Priscilla Chan, Elon Musk y el fundador de eBay, Pierre Omidyar, y su esposa Pam.


Michael Jordan anunció que donaría US$100 millones a Black Lives Matters


Grandes donaciones

Este año ha habido un número relativamente alto de megadonaciones de las celebridades, estrellas del deporte y líderes empresariales que han querido ayudar en la respuesta a la pandemia de covid-19 y otras causas.

Entre los más generosos se encontraba el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, quien anunció en abril que estaba transfiriendo US$1.000 de dólares de sus activos a un fondo para mitigar los estragos del coronavirus y otras causas.

Esto representa aproximadamente una cuarta parte de su patrimonio neto de US$3.900 millones de dólares.

Por su parte, Bill Gates y su esposa Melinda han comprometido US$305 millones para vacunas, tratamientos y desarrollos de diagnóstico a través de su fundación benéfica.

La autora de la saga de Harry Potter, JK Rowling, donó US$1,3 millones para ayudar a las personas sin hogar y a las personas afectadas por el abuso doméstico durante la pandemia.

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook y su esposa Priscilla Chan donaron US$300 millones para "proteger las elecciones estadounidenses".

La mayor parte del dinero se destinó al "Center for Tech and Civic Life", una organización sin fines de lucro que reclutó trabajadores electorales y les proporcionó equipo de protección personal.

En junio, la leyenda del baloncesto Michael Jordan anunció que donaría US$100 millones a Black Lives Matter y causas de injusticia social durante la próxima década.



Fuente: bbc.com
Energía acumulada
La generación de electricidad a partir del uso de energías renovables como el viento y el sol enfrenta el desafío de su intermitencia. Cuáles son las diversas tecnologías de acumulación que podrían otorgarle estabilidad a estas fuentes. El rol que juega el litio y la oportunidad de la Argentina en este sector.
Por Matías Alonso 



El uso de las fuentes de energías renovables, como el viento y el sol, ha crecido en el mundo en gran parte impulsado por la necesidad de reducir los gases de efecto invernadero. Sin embargo, uno de los problemas que plantea la generación de energía a partir de estos recursos es su intermitencia, ya sea porque el viento puede dejar de soplar en cualquier momento o porque el sol se oculta durante la noche. Por eso es que suele recurrirse a fuentes más estables, como centrales termoeléctricas, que funcionan en reserva para ser conectadas a la red en el momento de pérdida de potencia y así poder mantener la inercia del sistema eléctrico. Pero el problema es que estas centrales usan hidrocarburos, con lo que se siguen emitiendo gases hacia la atmósfera. Una serie de tecnologías que buscan mejorar las capacidades de acumulación de energía podrían sustituir esas pérdidas de potencia a décimas de segundo.

“En la Argentina, tenemos mucho para desarrollar en el tema de almacenamiento. Tenemos sistemas de bombeo para centrales hidroeléctricas, pero funcionando en modos reversibles. Son centrales de almacenamiento de grandes cantidades de energía”, le dijo a TSS el investigador del CONICET y vicedirector del Instituto de Energía Eléctrica de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Marcelo Molina. Este sistema es el más económico para almacenar energía en la actualidad y se requiere que haya un embalse en un nivel inferior al embalse principal de la central hidroeléctrica. En las horas de menor demanda de energía, el agua es bombeada del embalse inferior al embalse superior y, posteriormente, en las horas de mayor demanda el agua vuelve a bajar por las turbinas para generar electricidad.


Uno de los problemas que plantea la generación de energía a partir de los recursos renovables como el viento y el sol es su intermitencia, ya sea porque el viento puede dejar de soplar en cualquier momento o porque el sol se oculta durante la noche. Por eso es que suele recurrirse a fuentes más estables como las centrales termoeléctricas (foto).


La tecnología superior para este sistema son las centrales de bombeo que permiten variar la generación de energía que ofrece cada turbina, pero siempre manteniendo la velocidad óptima de giro. Para esto es necesario agregar electrónica de potencia y así es posible ahorrar agua, es decir, energía potencial, cuando se necesita producir menos energía.

Molina, que fue invitado por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE, en inglés) a escribir un capítulo de un libro sobre acumuladores en redes eléctricas, dijo que “el boom de las energías renovables ha estado muy limitado porque el sistema eléctrico no puede permitir un gran porcentaje de generación, por el problema de la variabilidad y porque es difícil predecir su flujo. Como solución, las baterías de litio se están posicionando como una de las opciones preferidas por la caída en los costos de instalación, que es enorme en los últimos años, y a partir de eso se está dando la posibilidad de usarlas para bancos muy grandes de reserva de energía”. La tecnología usada en este tipo de acumuladores es similar a la que usan las baterías para dispositivos electrónicos como celulares y notebooks, que son las de iones de litio, aunque también hay otras que usan polímeros de litio, más eficientes y con menos problemas para una descarga rápida sin el riesgo de que exploten.

Molina ejemplifica este cambio de escenario con el caso del fabricante chino de colectivos eléctricos BYD: “Ya han instalado un millón de buses eléctricos en todo el mundo y esperan instalar 800.000 más en pocos años. El cambio de escala que ha planteado esto en el mercado ha permitido bajar mucho los costos de estas baterías, que también se pueden usar para almacenar energía en redes eléctricas inteligentes”. Y agregó: La ventaja que tiene el uso de estas baterías es que es el acceso a la potencia es instantáneo y su rendimiento ya llega a seis o siete horas”.


“Las baterías de litio se están posicionando como una de las opciones preferidas por la caída en los costos de instalación, que es enorme en los últimos años, y a partir de eso se está dando la posibilidad de usarlas para bancos muy grandes de reserva de energía”, dice Molina.


Otro tipo de baterías que se usan para los sistemas eléctricos de potencia son las baterías de flujo redox. Se trata de baterías en las que el electrolito se acumula en tanques externos y, cuando se necesita generar energía, se inyecta el electrolito en la celda y se produce una reacción de oxidación que entrega la energía. Estas baterías logran independizar la potencia de la cantidad de energía y se puede acumular en muchos reservorios externos. Las más utilizadas actualmente son las de vanadio, pero también las hay de bromuro.

“Otra tecnología que se está usando es la de las baterías de sodio-sulfuro, que trabajan con un reacción a muy alta temperatura, a 350 grados centígrados y que está dando muy buenos resultados para los sistemas eléctricos”, dijo Molina.

Se trata de un mercado en ascenso. Tesla, la compañía automotriz estadounidense, está produciendo acumuladores con baterías de litio paro uso hogareño. En países como Alemania se está exigiendo que a partir cierta potencia de generación fotovoltaica instalada se acompañe con un mínimo de capacidad de almacenamiento con baterías.

La Argentina es parte de lo que se conoce como el triángulo del litio junto con Chile y Bolivia, donde se concentra el 70% del litio del mundo, por lo que el uso masivo de acumuladores de este metal plantea una oportunidad para el país. “Para mí hay que apuntar al litio como una oportunidad para el desarrollo. Tenemos el mineral y gente especializada en materiales, tanto en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) como en muchos centros de investigación”, consideró Molina.



Fuente: Agencia TSS 
Un «abrazo espacial»: así será la primera misión que intentará acabar con la basura en la órbita terrestre
La Agencia Espacial Europea acaba de firmar un contrato por 86 millones de euros con la empresa suiza ClearSpace para probar en 2025 la tecnología que permitirá establecer el primer servicio de recogida de desechos espaciales.
por Patricia Biosca


Ilustración de cómo ClearSpace-1 retirará los restos del cohete Vega, lanzado en 2013 - ESA


Al comienzo de la era espacial, las agencias no se preocupaban mucho por la basura que generaban: normalmente las partes inservibles después de su uso, como cohetes o viejos satélites, se quedaban flotando a la deriva en la órbita terrestre. Pero después de 60 años de actividad, más de 5.550 lanzamientos y 42.000 objetos en órbita -de los que más de la mitad siguen allá arriba-, los desechos espaciales, que suman alrededor de 7.000 toneladas, se han convertido en un grave problema. Y el ritmo de misiones no hace sino aumentar, al igual que la amenaza de desintegraciones, choques e incluso explosiones. ¿Qué se puede hacer para acabar o, al menos, mitigar el impacto de la basura espacial?

La Agencia Espacial Europea (ESA) ya tiene un plan. Acaba de firmar un contrato por 86 millones de euros con un consorcio industrial privado para establecer un «servicio de limpieza» en la órbita baja de la Tierra. Y el primer paso se dará en 2025, cuando se pruebe que es técnicamente posible enviando la primera misión de eliminación de desechos espaciales del mundo. El método: mandar una sonda que «abrazará» la basura espacial y la guiará hacia la atmósfera terrestre, donde ambos objetos se desintegrarán a temperaturas superiores a los 1.000 grados centígrados.

«A velocidades orbitales, hasta un tornillo puede golpear con una fuerza explosiva que ni siquiera los diseñadores pueden considerar para proteger sus misiones; en su lugar, es necesario responder a esta amenaza mediante la retirada activa de los desechos espaciales», ha explicado en rueda de prensa online Luc Piguet, fundador y CEO de ClearSpace. «Nuestro diseño de ‘remolque’ podrá limpiar de basura órbitas clave que, de otro modo, quedarían inutilizables para futuras misiones, eliminando así riesgos crecientes y problemas para sus propietarios, y beneficiando al conjunto de la industria espacial. Nuestro objetivo es proporcionar servicios en órbita asequibles y sostenibles».

Misión: atrapar los restos del cohete Vega

La misión, llamada ClearSpace-1 en honor a la empresa que la ejecutará -bajo supervisión de la ESA-, tendrá como objetivo retirar de la órbita a un adaptador de carga útil secundaria de Vega, un componente de un cohete destinado a lanzar pequeños satélites en misiones científicas y de observación de la Tierra en órbitas bajas y polares desde finales de los noventa. Este objeto concreto, con una masa de 112 kilosy de dos metros de largo, se quedó varado en 2013 a una altitud de entre 660 y 800 kilómetros, en la conocida como «órbita cementerio», tras el segundo vuelo del lanzador europeo Vega.

En un primero momento, ClearSpace-1 se pondrá en órbita a una altura inferior de 500 kilómetros para su puesta en servicio y los ensayos críticos, antes de ascender a la órbita final y emprender la tarea de encontrarse con la pieza de basura espacial. En ese momento la capturará gracias a sus cuatro brazos robóticos, que rodearán al adaptador Vega para, después, «desorbitarlo», perdiendo altura y ardiendo finalmente en el roce con la atmósfera.

Una vez probada la tecnología, la idea es explotar comercialmente este sistema y, paulatinamente, retirar los desechos en la órbita terrestre de forma controlada. «El plan es que esta captura pionera se convierta en un referente comercial básico y recurrente, no solo para la eliminación de residuos por parte de actores espaciales responsables de todo el mundo, sino también para los servicios en órbita: estas mismas tecnologías permitirán el repostaje y mantenimiento en órbita de satélites, prolongando así su vida útil. Con el tiempo, queremos que esta tendencia se extienda hasta el ensamblaje, la fabricación y el reciclaje en órbita», ha afirmado Luisa Innocenti, responsable de la Oficina de Espacio Limpio de la ESA.

ClearSpace es una empresa fundada por un equipo de investigadores especializados en desechos espaciales de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), que lidera un equipo industrial que incluye compañías de distintos países europeos, con contribuciones de Suiza, República Checa, Alemania, Suecia, Polonia, Reino Unido, Portugal y Rumanía.

¿Qué se ha hecho hasta ahora con la basura espacial?

Sobre nuestras cabezas existen desde fragmentos de pintura de naves a satélites completos en desuso, pasando por piezas de todos los tamaños y carcasas de cohetes que van a la deriva en la órbita terrestre. Dado que su velocidad ronda los 56.000 kilómetros por hora, son auténticos proyectiles capaces de destruir cualquier cosa que se interponga en su camino. Solo durante el último año, dos grandes objetos (el telescopio espacial IRAS, lanzado en 1983, y la carga científica de un viejo satélite militar de 1967) estuvieron a punto de chocar con la Estación Espacial Internacional, que ha tenido que realizar tres maniobras de emergencia para evitar la colisión contra fragmentos espaciales. O, sin ir más lejos, el pasado mes de octubre, un antiguo cohete chino a la deriva y un satélite militar ruso sin control pasaron a unos cercanísimos 12 metros el uno del otro, casi a punto de convertirse en tragedia.

Pero, al contrario de lo que pueda parecer, la cuestión más grave no son los choques, sino las detonaciones que se puedan derivar. «El mayor contribuyente al problema actual de los desechos espaciales son las explosiones en órbita, causadas por la energía sobrante -combustible y baterías- a bordo de naves espaciales y cohetes», explica en un comunicado Holger Krag, Jefe del Programa de Seguridad Espacial. «La tendencia hacia eliminar todas las misiones y no crear basura espacial está mejorando, pero a un ritmo lento», afirma.

Hasta ahora, las grandes agencias espaciales no tenían ningún plan concreto: se habían limitado a intentar conducir los satélites hasta «órbitas cementerio» -lugares en los que, a priori, no corren riesgo de colisión o daño hacia otros aparatos operativos-, o hacia la atmósfera terrestre, para que se desintegrasen con el roce; también se han llevado a cabo pruebas para vaciar los remanentes de combustible y baterías para que las naves fuera de uso no exploten, o construirlas con materiales que no se descompongan. Pero todo esto no ha evitado que cada año, en las últimas dos décadas, se hayan producido de media 12 eventos de fragmentación, ampliando aún más el peligro.

La NASA tiene una comisión que lleva años alertando sobre el problema, y la tendencia es crear naves y cohetes reutilizables que al menos mitiguen la cantidad de basura que enviaremos al espacio en los próximos años. Sin embargo, la misión de la ESA será la primera en crear un programa real para acabar con el problema.


Fuente: abc.es

sábado, 19 de diciembre de 2020

8º Aniversario de la Estación Deep Space 3
La estación Deep Space 3 de la ESA en Malargüe, Mendoza, fue inaugurada en 2012 para dar soporte a las misiones de espacio profundo de la agencia europea. En 2021 se pondrán en funcionamiento instrumentos científicos argentinos.




Inaugurada el 18 de diciembre de 2012, la Estación Deep Space 3 ubicada en Malargüe, provincia de Mendoza, forma parte de la red de estaciones para el seguimiento de misiones de exploración del espacio profundo de la Agencia Espacial Europea (ESA), junto a las ubicadas en Australia y España. La Estación DS3 Malargüe fue construida a partir de un acuerdo entre la Argentina, a través de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), y la Agencia Espacial Europea.


Inauguración de Deep Space 3 en 2012


Esta moderna antena de 35 metros de diámetro brinda soporte a las misiones de exploración del espacio profundo, como Gaia, Mars Express y ExoMars, que viajan a más de 300.000 kilómetros de distancia de la Tierra. En febrero de 2020 sumó el seguimiento de la misión Solar Orbiter, desarrollada por la ESA en colaboración con la NASA, cuyo objetivo es estudiar el Sol y la cual ya logró obtener las imágenes más cercanas a nuestra estrella registradas hasta hoy.

Como parte del convenio con la ESA, la Argentina dispone de un 10% del tiempo operativo de la antena para uso de la CONAE y los proyectos que impulsa en cooperación con socios nacionales e internacionales dedicados al desarrollo de proyectos de investigación científica. Para hacer efectiva la utilización del tiempo disponible, en 2019 la CONAE abrió un llamado de oportunidad de investigación dirigido a la comunidad científica nacional. Se presentaron siete proyectos que cubren la totalidad del tiempo disponible, en los cuales participa el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y otras instituciones de la comunidad astronómica, para comenzar a trabajar en los próximos meses.

Marcelo Colazo, experto y responsable de los estudios ultraterrestres de la CONAE, adelantó que para 2021 la agencia espacial argentina, en colaboración con el IAR, prevé finalizar la fabricación y poner en funcionamiento un instrumento argentino para uso científico en la estación DS3 de Malargüe. Otro instrumento de idénticas características, será instalado en la Estación CLTC-CONAE-NEUQUÉN, que funciona en el marco de convenios interinstitucionales entre China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) y la CONAE, la provincia de Neuquén y los gobiernos de Argentina y de la República Popular China. La estación CLTC da soporte a las misiones de espacio profundo de China como las sondas lunares Chang’e-4 y Chang’e-5.

“Como la estación DS3 Malargüe se orienta a las telecomunicaciones, desde hace unos años venimos proponiendo, entre la CONAE y el IAR, el desarrollo de equipos especializados en el uso astronómico. Se fabricarán dos equipos para aprovechar al máximo la capacidad de la antena y para generar datos en formatos estándares astronómicos, que son los requeridos por los profesionales”, afirmó Colazo.

Colazo destacó el experimento realizado con la estación DS3 Malargüe el pasado 14 de diciembre desde Mendoza durante el eclipse solar, cuando el experto de la CONAE lideró observaciones en zonas activas del Sol. “Este tipo de experimentos se utilizan para estudiar la emisión de radiación electromagnética en ondas de radio que se generan sobre regiones activas del Sol, producida por electrones girando en el campo magnético de la corona. Podemos aprovechar el momento en que la Luna va cubriendo las zonas activas para obtener información más detallada”, detalló. Anteriormente desde la CONAE también se utilizó la estación como un emisor de pulsos de radiación a la Luna y estudiaron los rebotes recibidos con telescopios en Rusia.



viernes, 18 de diciembre de 2020

Cientos de investigadores revelan cómo el espacio dañará las células de los astronautas del futuro
Se han publicado los resultados de dos décadas de experimentos que muestran como la radiación y la casi ausencia de gravedad dañan tejidos y células.
por Gonzalo López Sánchez


NASA


La humanidad sueña con viajar hasta Marte o asentarse en la Luna, pero hacerlo no solo requerirá diseñar sofisticadas naves espaciales, sino también someter a la biología del cuerpo humano a una muy dura prueba. Aparte de la dañina radiación, una de las cosas que más se teme es que los astronautas pasen largos periodos de tiempo sometidos a una gravedad menor a la terrestre.

Gracias a décadas de misiones espaciales, se ha averiguado que, en condiciones de microgravedad, el corazón se hace más esférico, la sangre se acumula en la cabeza o que cambia la forma de los globos oculares, causando incluso problemas de visión. Además de eso, alejarse del «abrazo» de la gravedad, atrofia la musculatura, lleva a que los huesos pierdan calcio, alarga temporalmente la columna vertebral y causa alteraciones temporales en los telómeros, los extremos de los cromosomas.

No obstante, muchas de las causas fundamentales de estos procesos son desconocidas, y, por este motivo, difíciles de tratar. En parte por eso, este miércoles se ha publicado la mayor colección de datos hasta la fecha con muy detallada información sobre cómo células y tejidos responden ante diversas circunstancias relacionadas con la vida en el espacio. Se ha publicado una extensa colección de artículos científicos, en los que han participado más de 200 investigadores, que son fundamentales para preparar el camino para las futuras misiones espaciales.

Los trabajos han sido posibles gracias a la plataforma «GeneLab», de la NASA, que recoge información muy variada, obtenida en tejidos, moscas, ratas, ratones y 59 astronautas, a lo largo de dos décadas de misiones espaciales. En concreto, esta plataforma recoge información procedente de las «ómicas», disciplinas que registran los cambios ocurridos en tejidos y células en respuesta a la microgravedad o la radiación del espacio. Entre éstas, están la proteómica, la metabolómica, la transcriptómica y la epigenómica, que estudian distintos aspectos de la biología de las células.

El espacio destroza el corazón de las moscas

«Si queremos establecer una colonia en la Luna o enviar astronautas a Marte —ha explicado Sharmila Bhattacharya, investigadora de la NASA— es imperativo que comprendamos los efectos de la microgravedad extendida sobre el cuerpo humano».

Bhattacharya es la primera autora de un estudio publicado en «Cell Reports» que ha aportado interesante información sobre lo que puede ocurrir en el corazón de los astronautas, si viven sometidos a décadas de microgravedad —es decir, casi en ausencia de gravedad—, y posibles nuevas formas de tratarlo.
Una mosca de la fruta

Estos investigadores han examinado el corazón de las moscas de la fruta (Drosophila melanogaster), un insecto minúsculo que resulta muy conveniente porque comparte con el hombre el 75% de los genes causantes de enfermedades y porque tienen un corazón dividido en cuatro cámaras, como el humano.

Varias de estas moscas viajaron a la Estación Espacial Internacional (ISS, en inglés), donde vivieron en condiciones de microgravedad durante tres semanas (el equivalente a tres décadas humanas). Después de su estancia en el laboratorio orbital, fueron enviadas de vuelta a la Tierra y estudiadas intensamente.

Una vez aquí, se midió su habilidad de escalar los tubos de ensayo, se filmaron en vídeo las contracciones de su diminuto corazón y se extrajeron tejidos para hacer estudios bioquímicos y genéticos. Gracias a esto, se elaboró un mapa de la expresión de los genes del tejido cardiaco, lo que ha permitido saber qué genes se «encienden» o «apagan» en este tejido y, por tanto, cómo se regula en respuesta a una microgravedad tan prolongada.

De esta forma, la investigación reveló que las moscas espaciales tienen un corazón más pequeño y menos contráctil, por tanto menos competente a la hora de bombear sangre, lo que coincide con lo observado antes en astronautas. No obstante, ahora se ha observado por qué: las fibras musculares cardiacas pierden su alineación y pierden contacto con las adyacentes, disminuyendo así la capacidad de bombeo. Además, una especie de capa que rodea a las células cardiacas, la matriz extracelular, es significativamente más débil, y muchos de los componentes que interaccionan con ella están alterados.


El astronauta Tom Mashburn, a bordo de la ISS, con uno de los experimentos que ha hecho posible estas investigaciones - NASA


«Todos estos resultados muestran que la microgravedad puede tener un efecto dramático en el corazón», ha subrayado Sharmila Bhattacharya. «Esto sugiere que podría ser necesario hacer intervenciones médicas en viajes espaciales de larga duración, e indica varias direcciones para desarrollar terapias». Además, esta información puede ser interesante para acelerar del desarrollo de terapias destinadas a mejorar la función cardiaca en tierra.

MicroARNs para detectar riesgos para la salud

Otro de los estudios, también publicado en «Cell Reports», ha analizado unas moléculas que sirven como marcadores para detectar riesgos para la salud asociados a los vuelos espaciales.

Después de estudiar ratones, ratas, tejidos y a astronautas, un estudio dirigido por Sherina Malkani ha identificado una serie de modificaciones relacionados con los microARNs, unas cortas secuencias que tiene el importante papel de activar o desactivar genes.

Además, el estudio también ha mostrado que modificar esos microARNs en tejidos humanos expuestos a radiación espacial reduce algunos daños cardiovasculares. Esto sugiere que los microARNs son una potencial diana para futuros medicamentos, y una marca muy importante de todo tipo de daños ocurridos durante los vuelos espaciales.

El acortamiento de los telómeros

Otro de los estudios ha examinado la longitud de los telómeros, los extremos de los cromosomas, en 11 astronautas, antes y después de misiones a la Estación Espacial Internacional (ISS). Sus conclusiones, publicadas en «Cell Reports», muestran que los astronautas tienen telómeros más largos durante sus misiones espaciales, pero que, al volver a la Tierra, éstos pierden esta longitud y se quedan más cortos de los que estaban antes de ir al espacio.


Mark Kelly (i) y Scott Kelly (d), los gemelos que hicieron posible el Estudio de los Gemelos, que comparó sus organismos durante un año, en tierra y a bordo de la ISS - Marco Grob


¿Por qué? Los científicos han encontrado que estos cambios en la longitud están correlacionados con los niveles de estrés oxidativo que experimentaron los astronautas, confirmando un fenómeno antes observado en escaladores del Monte Everest. En su opinión, esto sugiere que los cambios de longitud podrían ser una respuesta a un estrés molecular producido en un ambiente extremo.

Alteraciones en la inflamación

Otro de las investigaciones de «Cell Reports» ha examinado los datos recogidos con el famoso «Estudio de los Gemelos», que comparó el organismo de los astronatuas gemelos Mark Kelly y Scott Kelly, hace unos años, cuando el segundo estuvo un año en la Estación Espacial Internacional y el primero se quedó en tierra.

Los primeros análisis sugirieron que, al regreso de una misión de larga duración, la respuesta de inflamación aumentaba. Ahora, la investigación ha sugerido que esos cambios están reflejando la regeneración de la musculatura, tras la atrofia experimentada como consecuencia de la continuada exposición a la microgravedad. Esta información ha sido apoyada por el Estudio de los Gemelos y por datos de otros 28 astronautas en misiones de seis meses de duración a la ISS.

Daños en las mitocondrias

Por otro lado, un artículo publicado en «Cell» ha examinado las mitocondrias, los orgánulos que producen energía en las células, en busca de una explicación para los daños que aparecen en las misiones espaciales largas.


Dos mitocondrias vistas al microscopio - Louisa Howard


De esta forma, han averiguado que las extremas condiciones de vida en el espacio alteran la regulación de las mitocondrias, lo que tiene consecuencias en lugares tan distintos como el ojo, el hígado o el sistema inmunitario.

Gracias a datos recopilados en ratones, en el Estudio de los Gemelos y en decenas de astronautas, confirmaron cómo la actividad de las mitocondrias se ve claramente alterada en misiones de larga duración. Esto, a su vez, puede estar relacionado con otros fenómenos, como la perturbación en los ritmos circadianos de los astronautas o de los problemas cardiovasculares. Ya hay varios medicamentos, indicados para alteraciones en las mitoconrias, que podrían ser de ayuda en estos casos.

«Big data» para el futuro

Por último, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lidera un proyecto para coordinar el uso del «big data» con la herramienta GeneLab, con la finalidad de dilucidar qué efectos produce el espacio a nivel molecular, tanto en células como tejidos.

«Una necesidad fundamental para futuras misiones y la posible colonización del espacio es encontrar la clave del efecto común que producen los entornos con más radiación y gravedad reducida en los organismos», ha explicado Raúl Herranz, investigador en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC).

Herranz coordina un proyecto para definir los criterios con los que usar y procesar la ingente cantidad de datos obtenidos en células y tejidos con las «ómicas», tras muchos años de experimentación. Estos criterios se han publicado hoy en la revista «Patterns».

En opinión de este investigador, este big data biológico será clave tanto para utilizarlo en el espacio y prevenir problemas de salud en los astronautas, como para usarlo en la Tierra en la investigación médica y biológica de patologías, especialmente en el caso de las relacionadas con el envejecimiento.



Fuente: abc.es
La nueva estación orbital de Rusia podrá operar indefinidamente
La nueva estación de servicio orbital rusa, cuyo proyecto está siendo desarrollado por la corporación espacial RKK Energia, podrá funcionar indefinidamente, afirman sus creadores.




"Años de vida útil ilimitados", asegura el material de la corporación a disposición de Sputnik. Destacan que sus ingenieros planean lograr este objetivo a través de la arquitectura abierta de la estación y la capacidad de reemplazo de los módulos.

"Fíjense en el segmento ruso de la EEI (Estación Espacial Internacional). Han pasado décadas, pero aún no se ha completado. Surge la pregunta: ¿qué hacer después del final de la operación? ¿Hundirlo o no hundirlo? (...) Un módulo cumple su periodo de funcionamiento, se desacopla y se reemplaza por otro. La estación se vuelve 'eterna'. No habrá que limitar su duración", explicó el director del Instituto de Política Espacial Ivan Moiseev. 

En octubre, el primer diseñador general adjunto de la corporación espacial, Vladímir Soloviov, anunció que el diseño de la nueva estación sería similar a otra estación espacial de la compañía, Mir, cuya vida útil concluyó en 2001. 

Incluirá al menos cinco módulos: módulo básico; módulo de producción de destino; módulo de soporte de materiales (almacén); módulo de plataforma para ensamblar, lanzar, recibir y dar servicio a naves espaciales y módulo comercial para albergar a cuatro turistas con acceso a wifi.

Estos, a su vez, se crearán sobre la base del módulo científico-energético de la EEI que aún no se ha construido. 




De acuerdo con la empresa, se planean lanzar los módulos en órbita utilizando los cohetes Angara-A5 del cosmódromo de Plesetsk o de Vostochni. Además, está previsto el acoplamiento regular de un módulo-laboratorio de producción de vuelo libre a la estación, que posiblemente se lanzará en el cohete Soyuz-2.1b.

Anteriormente RKK Energia reveló que, una vez finalizada la construcción, la nueva estación rusa debería de ser más grande que la estación Mir y el segmento ruso de la EEI. Y su ubicación en la órbita a una altitud de 400 kilómetros y una inclinación de 98 grados permitirá monitorear toda la superficie de la Tierra, principalmente el Ártico y la ruta marítima del Norte.



Aprobada para consumo humano la primera carne cultivada en laboratorio
Un restaurante de Singapur está a punto de convertirse en el primero en incluir los 'nuggets' de pollo sintéticos de Just en su menú. Se trata del primer paso hacia una gran transformación en la forma de producir y consumir carne para reducir las emisiones de la industria y acabar con el sufrimiento animal.
por Niall Firth | traducido por Ana Milutinovic


Just


Se ha aprobado la venta para el consumo humano del primer producto cárnico cultivado en laboratorio o, mejor dicho, de la carne artificial o sintética. Con esta histórica aprobación, los reguladores de Singapur otorgaron a la start-up Just, con sede en San Francisco (EE. UU.), el derecho a vender al público su pollo artificial, en forma de nuggets. 

Just había estado trabajando con los reguladores durante los últimos dos años hasta que el 26 de noviembre obtuvo la aprobación formal. El organismo regulador del país formó un grupo de siete expertos en la toxicología alimentaria, bioinformática, nutrición, epidemiología, política de salud pública, ciencia de los alimentos y tecnología alimenticia para analizar cada etapa del proceso de fabricación de Just y asegurarse de que el consumo de su pollo resulta seguro. el cofundador y CEO de Just, Josh Tetrick, afirma: "No solo miraron el producto final; controlaron todos los pasos que llevaron a ese producto. Nos impresionó lo atentos y rigurosos que habían sido".

Dentro de muy poco, un restaurante aún no identificado de Singapur será el primero en incluir el pollo artificial de Just en su menú. Pero, Tetrick resalta que planea expandir su producto: "Pasaremos de un restaurante a cinco y luego diez y, con el tiempo, al comercio minorista y después, saldremos fuera de Singapur". 

Casi toda la carne cultivada o artificial se elabora de forma similar. Se toman células de un animal, a menudo mediante una biopsia o de una línea celular animal ya comprobada. Luego, estas células se alimentan con un caldo de nutrientes y se colocan en un biorreactor, donde se multiplican hasta que hay suficientes para elaborar albóndigas o salchichas.

En los últimos años ha nacido una gran cantidad de start-ups con distintas variaciones de este enfoque, pero, todas con la idea de que la carne cultivada atraerá a los flexitarianos: personas que quieren reducir la cantidad de carne que comen por razones éticas o ambientales, pero no renunciar a ella por completo.

Este creciente campo ha progresado mucho desde que, en 2013, un canal de televisión mostró la preparación de una hamburguesa artificial que costó 274.000 euros. El planteamiento consiste en que, si se hace bien, la producción de carne sintética emite muchos menos gases de efecto invernadero que la tradicional, y está libre de sufrimiento animal.

Pero, el coste sigue siendo un obstáculo: el alto precio de los factores de crecimiento necesarios para desarrollar las células significa que los precios de los productos cárnicos puramente artificiales todavía se miden en cientos de euros por cada kilo, algo demasiado caro para competir con la carne normal. Así que los primeros productos de pollo de Just serán unos "bocados" de pollo de células de pollo artificial mezcladas con proteína vegetal, aunque Tetrick no quiso especificar en qué proporción. "Los nuggets de pollo clásicos ya son una mezcla de carne, estos no serán diferentes", asegura. Los bocados se describirán como "pollo cultivado" en el menú del restaurante.

La decisión de Singapur podría impulsar la primera ola de aprobaciones regulatorias en todo el mundo. El director ejecutivo de la organización sin ánimo de lucro Good Food Institute, Bruce Friedrich, que se dedica a las alternativas a la carne, sostiene: "Tenemos expectativas y esperanzas de que Estados Unidos, China y la UE sigan el ejemplo de Singapur. Nada es más importante para el medio ambiente que un cambio lejos de la agricultura animal industrial".

Aunque Just ha sido la primera, muchas grandes empresas ya están trabajando con los reguladores para llevar sus propios productos al mercado. Pero, no es algo que deba hacerse con prisas. Friedrich opina: "Es fundamental que las empresas de carne cultivada sean cuidadosas y vayan más allá de las expectativas del consumidor para garantizar la comodidad con sus productos". 

Memphis Meats, que entre sus muchos inversores cuenta con Bill Gates, Richard Branson y el fabricante de carne tradicional Tyson Foods, se ha asociado con varias otras empresas, incluidos Just y los productores de marisco cultivado BlueNalu y Finless Foods, para formar un grupo de presión que trabaja con los reguladores estadounidenses para conseguir la aprobación de sus productos.

El procedimiento de aprobación regulatoria se definió hace relativamente poco. En marzo de 2019, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) anunció que regularía las primeras etapas del proceso de cultivo de carne, incluidos los bancos de células y el crecimiento celular. El Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de EE. UU. se hará cargo de la etapa de recolección de células e inspeccionará las instalaciones de producción y aprobará las etiquetas utilizadas en los productos de carne cultivada. En Europa, las empresas deben solicitar autorización y cumplir con la normativa de la Unión Europea sobre los nuevos alimentos. Se espera que el proceso tarde al menos 18 meses y, de momento, ninguna empresa de carne cultivada se ha presentado.

Tanto Singapur como Israel han dado la bienvenida de forma activa a las start-ups de carne vegetal y cultivada, destaca Freidrich. Otros gobiernos deberían seguir su ejemplo y empezar a tratar esto como iniciativas en energía renovable y salud global, sostiene. Y concluye: "Necesitamos un compromiso parecido al de la carrera espacial para producir carne a partir de plantas o cultivarla a base de células. Necesitamos un Proyecto Manhattan centrado en rehacer la carne".



jueves, 17 de diciembre de 2020

Brasil busca sumarse a los Acuerdos de Artemisa
El ministro de Ciencia Tecnología e Innovación Marcos Pontes firmó una declaración conjunta con el Administrador de la NASA Jim Bridenstine estableciendo el interés de Brasil en sumarse a los Acuerdos de Artemisa. Posible contribución con un rover lunar.




El administrador de la NASA, Jim Bridenstine, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno de Brasil (MCTI), Marcos Pontes, firmaron una declaración conjunta de intenciones durante una reunión virtual realizada el 14 de diciembre de 2020. La declaración describe la intención de Brasil de ser el primer país en América del Sur para firmar los Acuerdos de Artemisa. Brasil ha expresado interés en contribuir potencialmente con un rover lunar robótico, además de realizar experimentos científicos lunares y otras investigaciones, como parte del programa Artemisa de la NASA.

“Estoy emocionado de firmar esta declaración de intenciones con el ministro Pontes hoy”, dijo Bridenstine. «Las asociaciones internacionales de Artemisa jugarán un papel clave en el logro de una presencia sostenible y sólida en la Luna mientras nos preparan para llevar a cabo una misión humana histórica a Marte».

A través de Artemisa, la NASA llevará a la primera mujer y al próximo hombre a la Luna y establecerá una presencia humana sostenible y permanente en la superficie lunar con socios comerciales e internacionales. Artemisa es el siguiente paso en la exploración humana y es parte de la estrategia más amplia de la NASA entre la Luna y Marte. Específicamente, las operaciones lunares de la NASA proporcionarán a la agencia la experiencia y el conocimiento necesarios para permitir una misión humana histórica a Marte.

Los acuerdos de Artemisa, señaló NASA, proporcionan un conjunto de principios simple, intuitivo y universal que refuerza e implementa el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967, así como otros acuerdos multilaterales y normas vitales de comportamiento. A través de los Acuerdos de Artemisa, la NASA y sus socios se comprometen a garantizar que las operaciones de Artemisa se realicen en pleno cumplimiento de las obligaciones internacionales existentes y otros principios importantes. Los principios de los Acuerdos de Artemisa requieren que las operaciones se realicen con fines pacíficos, con transparencia, interoperabilidad y registro adecuado, y que los signatarios presten asistencia a los astronautas en peligro, eviten conflictos las actividades para no causar interferencias perjudiciales, respeten el patrimonio espacial, mitiguen los desechos orbitales, extraer y utilizar recursos en total conformidad con el Tratado del Espacio Ultraterrestre, y proporcionar la divulgación completa y pública de datos científicos.



Fuente: NASA/latamsatelital.com
China prueba un motor aeronáutico con el que se podría "llegar a cualquier lugar del mundo en 2 horas"
Los ingenieros chinos afirman que han creado un motor aeronáutico que supera 16 veces la velocidad del sonido.


Zonglin JIANG / Institute of Mechanics / Chinese Academy of Sciences


Ingenieros chinos han creado un motor con el cual, aseguran, una aeronave podría "llegar a cualquier lugar del mundo en 2 horas". El motor de reacción, que en teoría podría impulsar aeronaves a velocidades hipersónicas de hasta 16 Mach, ha sido construido y probado con éxito por ingenieros chinos en un túnel de viento, informa South China Morning Post.

Se trata de un motor estatorreactor [desprovisto de compresores y turbinas, es decir sin ninguna pieza móvil, que se utiliza hoy en día en la construcción de cohetes] de detonación oblicua permanente llamado 'Sodramjet', que sustituye "la combustión difusiva con una detonación oblicua, que es un fenómeno de ganancia de presión único en la naturaleza", resumen los ingenieros en su artículo publicado en Chinese Journal of Aeronautics.

Una vez sometido a las pruebas en el túnel de viento a velocidades de hasta 9 Mach, el motor demostró "un rendimiento sin precedentes en términos de empuje, eficiencia de combustible y estabilidad operacional", reza el comunicado citado por SCMP. El único túnel de viento en el mundo capaz de simular un vuelo a 16 Mach todavía está en construcción en Pekín, indica el portal.

No obstante, ante su posible aplicación en la industria de defensa, los ingenieros chinos anuncian que el motor podría servir también en el campo comercial. Podría propulsar "aviones transatmosféricos reutilizables que despegarán horizontalmente desde la pista de un aeropuerto, acelerarán hasta la órbita circunterrestre y luego volvieran a entrar en la atmósfera y finalmente aterrizarán en un aeropuerto", sostuvieron los científicos dirigidos por el profesor Jiang Zonglin, del Instituto de Mecánica de la Academia China de Ciencias, citados por SCMP.

El portal chino indicó que un experto en aerodinámica hipersónica de Shanghái no descarta que el experimento probablemente se llevó a cabo "hace tiempo". El programa hipersónico de China está muy clasificado debido a su potencial de aplicación militar, y los estudios publicados en revistas académicas se revisan cuidadosamente, explicó.



miércoles, 16 de diciembre de 2020

Nave espacial de China regresa a la Tierra con muestras de la Luna


Imagen simulada capturada en el Centro de Control Aeroespacial de Beijing, en Beijing, capital de China, el 17 de diciembre de 2020, de la cápsula de retorno de la sonda espacial Chang'e-5 de China aterrizando en la bandera de Siziwang, en la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China. (Xinhua/Jin Liwang)


La cápsula de retorno de la sonda espacial Chang'e-5 de China volvió a la Tierra en las primeras horas de hoy jueves y trajo consigo las primeras muestras del país recolectadas en la Luna, así como las muestras lunares más recientes del mundo en los últimos 40 años.

La nave espacial aterrizó a la 01:59 hora de Beijing en la bandera de Siziwang en la Región Autónoma de Mongolia Interior en el norte de China, informó la Administración Nacional del Espacio de China.

Esto marca la exitosa conclusión del actual programa chino de exploración lunar de tres pasos, orbitar, aterrizar y traer de regreso muestras, iniciado en 2004.

La Chang'e-5 es una de las misiones más complicadas y desafiantes en la historia aeroespacial de China.

La sonda, integrada por un orbitador, un módulo de aterrizaje, uno de ascenso y uno de retorno, fue lanzada el 24 de noviembre, y su módulo de aterrizaje y ascenso se posó el 1 de diciembre al norte de Mons Rumker en el Oceanus Procellarum, también conocido como Océano de las Tormentas, en la cara visible de la Luna.

La histórica misión logró varias primicias para China como la primera recolección de muestras lunares, el primer despegue desde un cuerpo extraterrestre, el primer encuentro y acoplamiento en la órbita lunar y el primer reingreso de una nave espacial con muestras a bordo a la atmósfera de la Tierra a alta velocidad.



lunes, 14 de diciembre de 2020

China se burla de la Royal Navy, la exreina de los mares
Por Raúl Zibechi


© AP Photo / Andrew Milligan/PA


A principios de 2021 la Royal Navy desplegará por primera vez en décadas un grupo de portaaviones en Asia Pacífico, en el marco de ejercicios conjuntos con EEUU y Japón, como parte del "pivot hacia Asia" del Pentágono.


En forma simultánea, se supo que el novísimo portaviones británico HMS Prince of Wales sufrió una inundación por la explosión de una tubería en el sistema de extinción de incendios, que inundó la sala de máquinas y los armarios eléctricos, de modo que la reparación del daño durará varios meses y "los costes ascenderán a millones".

El buque con un valor de 5.000 millones de dólares, que entró en servicio en diciembre de 2019, tenía que participar en las maniobras conjuntas con EEUU, sin embargo se quedará varado en Portsmouth hasta la primavera por motivos de seguridad.

Se trata apenas del último de una serie de traspiés de la Marina británica que naufraga entre los cada vez mayores costos de sus programas y un presupuesto de Defensa que supera sus posibilidades, al punto que algunas voces proponen "arrendar el Prince of Wales en vez de operarlo".

La inundación en el portaaviones dañó el sistema de propulsión eléctrica de alto voltaje, compuesto por dos alternadores de turbina de gas Rolls Royce Marine y cuatro motores diesel que representan la parte más costosa del barco. En las maniobras que debió suspender, habría cazas de quinta generación F-35B con capacidad de aterrizaje vertical, que se consideraban de vital importancia en el despliegue para contener a China.

​El informe de MilitaryWatch destaca que "los peligros del sistema de propulsión eléctrica de alto voltaje harán que el control de daños sea mucho más complicado y potencialmente peligroso". De hecho, en poco menos de un año el HMS Prince of Wales ha sufrido dos inundaciones, la primera en mayo de 2020. Pero el otro portaaviones de la marina británica, el Queen Elizabeth, también sufrió una inundación en julio de 2019.

"Estos problemas representan una tendencia más amplia en la flota de superficie de la Royal Navy, con destructores y buques anfibios que también sufren bajas tasas de disponibilidad y una serie de problemas de rendimiento", informa la publicación.

En efecto, la Royal Navy ya no tiene la capacidad de otros tiempos, como lo demuestra el incidente de julio de 2019 con Irán. El Reino Unido incautó por la fuerza un petrolero iraní en el Estrecho de Gibraltar. Teherán respondió desplegando su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria para apoderarse de un petrolero de bandera británica en el Estrecho de Ormuz.

Londres amenazó con una mayor presencia militar en el Golfo Pérsico para presionar a Irán, desde que en 2018 adquirió una nueva base naval en Bahrein, cerca de la costa iraní.

"Sin embargo, el estado actual y las capacidades de la Royal Navy británica dejan mucho que desear, lo que pone en tela de juicio su capacidad para ejercer presión contra Irán", estiman los analistas.

Lo cierto es que la flota de guerra del Reino Unido ha perdido capacidad de despliegue y confiabilidad. Hacia el fin de la Guerra Fría contaba con cuatro portaaviones, 13 destructores y 47 fragatas, mientras hoy tiene un solo portaaviones, seis destructores y 13 fragatas. Pero sus principales naves, como los destructores, están siendo superados por los de China y EEUU.

Un punto débil son los motores Rolls Royce Diesel, que según expertos "se degradan catastróficamente" en climas cálidos como los que se encuentran en el Estrecho de Ormuz o en las aguas del Mar del Sur de China. Lo más grave, empero, es que una pequeña flota de sólo seis destructores, ridícula para quien se pretende potencia naval global, equivale al mismo número de destructores que China agrega a su flota cada año.

El mayor problema es que "los requisitos de mantenimiento de los destructores y la poca confiabilidad significan que solo dos o tres buques de guerra están activos al mismo tiempo". Evidentemente, esto contrasta con la capacidad de China de botar los más modernos buques de guerra.

En efecto, el Dragón está modificando la relación de fuerzas en el Pacífico gracias a los destructores Tipo 055, "los destructores más capaces en servicio en cualquier parte del mundo, que despliegan la suite de armamentos más grande y posiblemente la más sofisticada del mundo".

La situación de la Royal Navy es grave, ya que la vetustez de su flota hace más costosas las reparaciones y el mantenimiento, lo que a su vez agrava la situación económica. En la medida en que la economía de la isla no tiene signos de mejora, atrapada ahora con las consecuencias del Brexit, el austero presupuesto de Defensa llevará a que la flota siga disminuyendo indefinidamente.

El editor de la revista Warships, Iain Ballantyne, citado por MilitaryWatch, asegura que la flota británica es demasiado antigua: "Los barcos viejos son más costosos y se averían con más frecuencia. Con el ascenso de Rusia y China, la inestabilidad en el Golfo y las demandas de las Malvinas y los otros Territorios Británicos de Ultramar, y con la Armada en la mitad del tamaño respecto a 1991, Gran Bretaña enfrenta una tormenta perfecta".

Ante este panorama, cabe preguntarse las razones por las cuales Londres se empeña en mostrar agresividad hacia China, Rusia e Irán, siguiendo una política de sumisión a los intereses de Washington que no la beneficia. Meses atrás decidió impedir el despliegue de las redes 5G en su territorio, lo que perjudica incluso su desarrollo futuro en la red.

Mientras en el Reino Unido aún hay quienes preconizan el retorno a la diplomacia de las "cañoneras" contra China, éstos no pueden tomar en serio tal arrogancia que desde la páginas de Global Times califica de "racismo neoimperialista".

El diario chino va mucho más lejos y sostiene que "la actual Royal Navy desvencijada tiene repetidos problemas de entrenamiento y equipamiento" y se pregunta si "alguna mente militar racional piensa que esta flota de cubos de óxido puede amenazar militarmente a China". Así es como ven en Asia a la otrora poderosa flota imperial.

Desde Occidente, Military Watch sostiene que "el estado actual de la Royal Navy significa que incluso las perspectivas de ejercer presión militar contra Irán, mediante una mayor presencia en el Golfo, siguen siendo muy dudosas".

Pero desde Asia, las cosas se observan de un modo menos diplomático: "El mundo ha cambiado. Pero no pueden admitirlo y aceptarlo. Occidente todavía se aferra al sueño de dominar el mundo. Es por eso que Occidente está rodando cuesta abajo a enorme velocidad".



Elon Musk bate su propio récord con la octava versión de Starship
Aunque aún se quedó muy lejos de la órbita, la nave espacial de SpaceX logró elevarse 12,5 kilómetros sobre el suelo. A pesar de que estrelló en el descenso, se trata de un gran avance para la compañía, que algún día espera utilizar este tipo de cohetes reutilizables para viajar a la Luna y Marte.
por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic


SpaceX


La semana pasada, SpaceX apuntó un nuevo hito a su trayectoria. Se trata del primer vuelo a gran altitud (más o menos) de su cohete Starship, que la empresa espera que algún día lleve a seres humanos a la Luna y a Marte. Aunque la nave espacial no logró realizar un aterrizaje seguro y, de hecho, explotó durante el impacto, es lo más alto que ha volado cualquier prototipo de Starship. Sin embargo, todavía se ha quedado muy por debajo de la órbita, que está al menos a 160 kilómetros más arriba.

Qué sucedió: Alrededor de las 4:40 pm hora central de EE. UU., Starship despegó de las instalaciones de prueba de la compañía en Texas (EE. UU.). Alcanzó la altura de 12,5 kilómetros y luego descendió en un intento de aterrizar. Pero, bajó demasiado rápido y se estrelló, dejando restos humeantes. Tiempo total en el aire: 6 minutos y 42 segundos. 

Este es el octavo prototipo (denominado SN8) de Starship de la empresa. Voló bastante más alto que el salto de 150 metros del quinto intento en agosto y el sexto en septiembre, cada uno con un solo motor. (SN7 no voló; fue explotado deliberadamente como parte de una prueba de presión). Previamente, el fundador de SpaceX, Elon Musk, había estimado que las posibilidades de éxito de que SN8, armado con tres motores, volara y aterrizara de manera segura eran de una entre tres. 

Un gigante entre los cohetes: SpaceX presentó Starship al mundo en septiembre de 2019, en el undécimo aniversario del lanzamiento del primer cohete de la compañía. Es un gigante, mide más de 50 metros y pesa más de 1.400 toneladas (1.270 toneladas métricas) cuando se carga con combustible. En su forma final, el vehículo se duplicará en forma de propulsor de segunda etapa de seis motores que se colocará sobre un propulsor enorme de primera etapa, el Super Heavy (actualmente en desarrollo). Podrá transportar más de 100 toneladas de carga y pasajeros a destinos en el espacio profundo. 

Al igual que los otros grandes vehículos espaciales de la empresa, Starship está diseñado para ser reutilizable, para reducir el coste total de los vuelos espaciales tanto para las misiones robóticas como las tripuladas.



Por primera vez el misil del complejo hipersónico ruso Avangard aparece en un vídeo


© Foto : YouTube/Телеканал Звезда


El primer vídeo que muestra en detalle un misil del complejo hipersónico ruso Avangard aparece en la red.

El misil balístico intercontinental ruso fue grabado para el canal de televisión ruso Zvezda en la Academia Militar de las Tropas de Misiles de Designación Estratégica rusas.

Hasta ahora solo se había visto el Avangard en los vídeos de lanzamientos de prueba a gran distancia.

Según el programa, la academia cuenta con una exposición de entrenamiento única que presenta prácticamente todos los misiles balísticos intercontinentales que estuvieron y están actualmente en servicio en Rusia, desde el R-2 hasta el Topol, pasando por el Yars y el Avangard. 

El arma llegó a la academia en septiembre de 2019, tres meses antes de entrar en servicio en el Ejército. Según se explica, son los oficiales preparados en la academia militar quienes posteriormente instruyen a los integrantes de las tropas de misiles para que operen el Avangard.