jueves, 7 de enero de 2021

3 escenarios posibles de la crisis política en Estados Unidos tras el asalto de los seguidores de Trump al Capitolio
por Ángel Bermúdez


Las escenas del miércoles en el Capitolio se convirtieron en el símbolo más evidente de la severa crisis política en la que se encuentra inmerso el país.


Las imágenes de una turba enardecida irrumpiendo por la fuerza en el Capitolio de Estados Unidos mientras sus parlamentarios se escondían aterrorizados en su interior solían ser consideradas como material para una película de ciencia ficción de Hollywood.

Sin embargo, tras el asalto a la sede del Legislativo que este miércoles realizaron miles de seguidores del presidente Donald Trump, esas escenas dejaron de ser una fantasía para convertirse en el símbolo más evidente de la severa crisis política en la que se encuentra inmerso el país que durante décadas ha presumido de ser un "faro de libertad" y la democracia más consolidada del mundo.

El sacudón ha sido tan grande que ha logrado hacer coincidir a los principales dirigentes de los dos grandes partidos -Republicano y Demócrata- en su condena unánime a estos hechos violentos; una verdadera novedad luego de cuatro años de constantes desacuerdos fraguados al calor de la polarización política.

Esa brecha estaba llegando a niveles inusitados luego de la decisión de Trump de cuestionar sin aportar pruebas los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre -en las que resultó vencedor Joe Biden-, una labor en la que contó con el apoyo tácito de gran parte de la dirigencia republicana que durante semanas evitó reconocer el triunfo del candidato demócrata.

La victoria de Biden fue certificada este jueves por el Congreso.

Pero ahora, luego de que miles de seguidores de Trump asaltaron el Congreso atendiendo al llamado del mandatario a "detener el robo de las elecciones", Estados Unidos se encuentra sumido en una crisis que no parece que logrará solucionarse con una simple condena a la violencia.

Esto es así, en especial, debido a que la raíz original de este acontecimiento sigue inalterada: Trump sigue sosteniendo que hubo fraude en las elecciones y sus seguidores le siguen creyendo.

Estos son tres posibles escenarios sobre el curso que pueden tomar los acontecimientos en Estados Unidos.

1. Destitución por impeachment o aplicación de la enmienda 25

Este miércoles, numerosas voces -republicanas y demócratas- se alzaron para responsabilizar a Trump por lo ocurrido y para cuestionar, además, que incluso cuando llamó a los manifestantes que asaltaron el Congreso a cesar en la violencia siguió alimentando la idea de que había ocurrido un fraude electoral.

Numerosas voces -republicanas y demócratas- se alzaron para responsabilizar a Trump por lo ocurrido el miércoles.


"Las mentiras tienen consecuencias. Esta violencia fue el feo e inevitable resultado de la adicción del presidente a alimentar constantemente la división", señaló el senador republicano Ben Sasse tras los disturbios.

La congresista demócrata Ilhan Omar señaló que Trump debería ser sometido a un proceso de impeachment y anunció que estaba redactando una acusación en contra del mandatario para someterlo a este proceso.

"No podemos permitirle permanecer en su cargo. Es cuestión de preservar nuestra república y nosotros tenemos que cumplir con nuestro juramento", apuntó.

A finales de 2019 y comienzos de 2020, los demócratas promovieron un juicio político en contra de Trump, quien superó ese proceso gracias al voto de la mayoría republicana en el Senado.

El impeachment requiere que una mayoría simple de la Cámara de Representantes vote a favor de la presentación de cargos contra Trump y que luego sea condenado por una mayoría de dos tercios en el Senado.

La Constitución estadounidense establece que un presidente "será destituido de su cargo si es acusado en juicio político y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves".

Frank Bowman, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Misuri, explicó a la agencia Reuters que se podría argumentar que Trump fomentó la sedición, pero que también podría ser procesado por otras acusaciones más genéricas como "deslealtad a la Constitución" o haber incumplido con las responsabilidades de su cargo.

Otra fórmula que impediría a Trump permanecer en el poder hasta el final de su mandato el próximo 20 de enero sería la aplicación de la Enmienda 25 de la Constitución.

Esta disposición fue establecida en la década de 1960, después de la muerte de John F. Kennedy, para regular la sucesión presidencial en caso de que el presidente quede incapacitado para ocupar el cargo.


Congresistas y personal del Capitolio se refugiaron en sus oficinas e improvisaron barricadas para protegerse durante el asalto.


Esta norma contempla un escenario en el cual el mandatario no está capacitado para cumplir con su deber pero tampoco quiere renunciar.

Ante ese escenario, el vicepresidente y una mayoría del gabinete pueden declarar que el mandatario no puede ejercer su cargo y, así, removerlo.

Sin embargo, Trump podría objetar su remoción. En ese caso, el vicepresidente y el gabinete podrían dejarlo en el poder o insistir en su remoción, lo que obligaría a que el caso pase al Congreso, donde para ser aprobado requiere el voto afirmativo de dos tercios de ambas cámaras.

2. División en el Partido Republicano

La crisis actual tiene profundas implicaciones para el Partido Republicano, bajo el liderazgo de Trump desde 2016.

Durante la campaña para las primarias presidenciales de entonces, Trump era cuestionado y rechazado por una parte importante del liderazgo tradicional de ese partido.

Sin embargo, tras convertirse en presidente y, además, en el líder con mayor arrastre popular en ese partido, Trump logró que quienes antes se le oponían se convirtieran en sus aliados, aunque solo fuera para garantizar su supervivencia política.

Ahora, el magnate abandonará la Casa Blanca pero seguirá contando con una base fuerte y muy leal, como la que se movilizó este miércoles durante la manifestación en su favor en Washington DC.




Al dejar su cargo, Trump seguirá contando con una base fuerte y muy leal, como la que se movilizó este miércoles durante la manifestación en su favor en Washington DC.

Los acontecimientos de esa jornada, sin embargo, parecen haber acelerado un proceso que obligará a los dirigentes republicanos a decidir qué harán ante Trump.

El profesor de gobernabilidad de la Universidad de Harvard, Steven Levitsky, considera que el Partido Republicano se encuentra al borde de una división severa.

"Creo que podrían pasar varias cosas: una, que el Partido Republicano finalmente se una y expulse a Trump, de manera que acabe aislado, junto a sus aliados como (Rudy) Giuliani y las personas a las que les otorgó perdón. Y que Mitch McConnell, Marco Rubio y hasta Ted Cruz acaben abandonando a Trump", señaló Levitsky en conversación con BBC Mundo.

"Lo otro que puede pasar es que el partido se divida, se quiebre, como parecía que iba a ocurrir este miércoles. No hablo de una división formal, sino de una conformación en la que haya un ala del partido que todavía esté fuertemente alineada con Trump y otra ala que esté tratando de avanzar más allá de Trump. Y si los republicanos quedan divididos, esto va a fortalecer a Biden", agregó.

Este miércoles, hubo muchos dirigentes republicanos que marcaron distancia con Trump, pero no está claro si se trataba de un giro momentáneo, forzado por las circunstancias, o de algo más permanente.

En todo caso, la negativa de Trump de reconocer los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre y su cuestionamiento sobre la confiabilidad del sistema electoral es algo que -según algunos analistas- ya ha perjudicado a los republicanos al desestimular la participación en las elecciones al Senado de este 5 de enero, en las cuales ese partido se jugaba el control de la Cámara Alta.

3. Biden preside un país en crisis que parcialmente no lo reconoce

En caso de que Trump logre ganar el pulso por el alma del Partido Republicano o de que opte por montar tienda aparte conservando el favor de sus numerosos seguidores, el nuevo gobierno de Joe Biden deberá enfrentar el grave desafío de gobernar sobre un territorio en el cual una parte importante de la población no le reconoce su autoridad ni su legitimidad.




Biden inaugurará la era de la "presidencia asterisco", caracterizada por el hecho de que el ocupante de la Casa Blanca no será reconocido por la mitad de los ciudadanos, dice la consultora Eurasia Group.

La consultora Eurasia Group hizo referencia a esta situación cuando recientemente presentó como el principal riesgo geopolítico de 2021 el hecho de que Biden inaugurará la era de la "presidencia asterisco", caracterizada por el hecho de que el ocupante de la Casa Blanca no será reconocido por la mitad de los ciudadanos.

"Mientras una parte significativa de los votantes de Trump le sigan siendo leales, él proyectará una larga sombra, impulsando a los líderes republicanos a apoyarle para evitar perder el respaldo de sus bases. Para ellos, Biden será #Noesmipresidente y lo considerarán ilegítimo", apunta Eurasia en su análisis.

Esta situación sería de por sí bastante difícil en tiempos normales pero luce aún más grave en momentos en los cuales Estados Unidos atraviesa una grave crisis sanitaria y económica que requiere no solamente del trabajo conjunto de los dos principales partidos políticos sino de la colaboración activa de los ciudadanos.

Al final de cuentas, dos componentes centrales de la estrategia contra la pandemia del coronavirus son el uso de mascarillas y la vacunación masiva y voluntaria de los ciudadanos, dos cuestiones sobre las cuales no queda claro que el gobierno de Biden podrá contar con el apoyo de una parte importante de las bases más fieles de Trump.



Asalto al Capitolio
"Esto fue un intento de autogolpe incitado por Trump": entrevista con Steven Levitsky, politólogo de la Universidad de Harvard
por Patricia Sulbarán Lovera




La llegada de los manifestantes obligó a los congresistas a suspender la sesión. Trump compartió un video en Twitter en el que les pidió a sus seguidores que se marcharan a casa, no sin antes insistir en su idea de que las elecciones fueron "un robo".

Un evento que no ocurría en Estados Unidos desde el siglo XIX.

Un grupo de seguidores del presidente, Donald Trump, tomó la sede del Congreso de Estados Unidos en Washington tras superar las barreras de las autoridades.

Lo hicieron poco rato después de que el presidente se dirigiera a ellos frente a la Casa Blanca y continuara reiterando sus infundadasdenuncias de fraude.

El Capitolio vivió escenas de caos, con representantes del Congreso tirándose al suelo, evacuando el lugar y poniéndose máscaras antigases.

Cuatro personas murieron en los incidentes, según la alcaldesa de Washington DC, Muriel Bowser.


La ciudad de Washington impuso un toque de queda este miércoles a partir de las seis de la tarde.


Los simpatizantes de Trump irrumpieron en el Capitolio mientras se llevaban a cabo sesiones para certificar los votos a favor de Joe Biden.


El profesor de gobernabilidad de la Universidad de Harvard, Steven Levitsky, describió lo sucedido como la respuesta a "cuatro años de desacreditar y deslegitimar la democracia", por parte del Partido Republicano y del presidente.

Levitsky es coautor del libro de 2018 How Democracies Die ("Cómo mueren las democracias"), en el que expuso "las señales alarmantes que ponen en riesgo la democracia liberal de Estados Unidos".

Estudioso también de los procesos democráticos y presidenciales en Latinoamérica, Levitsky describió la toma este miércoles del Capitolio de Washington D.C. por parte de partidarios de Donald Trump como "un intento de autogolpe".

Según su análisis, "la democracia sobrevivirá a este día", pero lo que se plantea a futuro para Estados Unidos es incierto y un periodo llevado por la crisis.

A continuación, la conversación que Levitsky sostuvo con BBC Mundo por teléfono.


La policía del Capitolio, fuertemente armada, detuvo a algunos manifestantes.





¿Qué interpretación le da a la irrupción de seguidores de Trump en el Capitolio de Estados Unidos?

Se podía suponer que esto iba a pasar. Donald Trump y muchos, muchos líderes republicanos han estado incitando, han estado mintiéndole a su base diciéndole que los demócratas están arruinando el país y están subvirtiendo la democracia. Han estado diciendo esto durante cinco años una y otra vez.

Y luego, al perder la elección, no solo Trump sino líderes del Partido Republicano estaban allí, en el Congreso, repitiendo la mentira y desacreditando la legitimidad de la democracia y de las instituciones. Después de pasar años movilizando a su base con un lenguaje que incluía términos como socialismo o traición, ¿realmente les puede sorprender que esté pasando esto luego de haber perdido la elección?

En la historia de Latinoamérica, cuando los líderes incitan a sus seguidores en un ambiente altamente polarizado, la gente toma acción. Las palabras tienen significado, tienen poder.

Lo que sí me sorprende de esto es lo pobremente preparada que estaba la policía.


Algunos representantes del Congreso se pusieron máscaras antigases antes de evacuar las instalaciones del Capitolio.


¿Cómo interpreta las reacciones de algunos miembros del Partido Republicano y del propio presidente Trump, que en un tuit de este miércoles ha pedido a sus seguidores que no haya violencia?

El presidente ha sido radicalmente violento antes, y si no quería que esto pasara, debió actuar más rápido y movilizarse para impedirlo. Probablemente, no debió haber sugerido que marcharan al Congreso. Trump los envió allí, él los incitó a que se movilizaran al Congreso. El hecho de que los líderes republicanos ahora están rompiendo filas con Trump es hipócrita, después de años de apoyarlo, pero es importante y positivo. Me parece positivo haber visto discursos como el que dio Mitch McConnell (el líder de la mayoría del Partido Republicano en el Senado).

¿Estamos ante una revolución, un golpe de Estado, una insurrección?

Es una variante de lo que en Latinoamérica llamaríamos autogolpe. Es un presidente movilizando a sus seguidores para mantenerse en el poder de forma ilegal. Será un autogolpe fallido, pero es una insurrección desde el poder para tratar de subvertir los resultados de la elección y mantenerse ilegalmente en el poder. Lo llamaría un intento de autogolpe.




En Latinoamérica pasa que ese tipo de situaciones que usted describe resultan dañinas para la democracia. ¿Diría usted que es un momento peligroso en la historia de Estados Unidos? ¿Diría que la democracia permanecerá fuerte y el presidente electo Joe Biden será nombrado el próximo 20 de enero? [Esta entrevista tuvo lugar el miércoles, antes de la certificación de la victoria de Joe Biden por parte del Congreso, que sucedió efectivamente este jueves].

He estado esperando aterrorizado este día en la democracia estadounidense por los últimos cuatro años. Cada día durante cuatro años. Nuestra democracia está en una crisis severa y esto es la culminación de ello. Pero no es que sale de la nada, nuestra democracia ha estado entrando en crisis por varios años y creo que seguirá así.

Este autogolpe va a fallar. Los que protestan en algún punto serán removidos del edificio del Capitolio y en algún punto también se certificará la elección de Biden y a Trump lo removerán de la presidencia. Ahora, no está claro cómo pasará eso. Pero Trump va a fracasar y la democracia estadounidense va a sobrevivir los eventos de hoy.

Pero eso no significa que todo está bien. Estos son eventos aterradores y dañinos como lo son en Latinoamérica. La gran diferencia entre este autogolpe y los autogolpes en Latinoamérica es que Trump fue completamente incapaz de conseguir el apoyo de los militares. Un presidente que intenta quedarse en el poder ilegalmente sin el respaldo de los militares tiene muy pocas chances de tener éxito.


Trump se dirigió el miércoles a sus seguidores en Washington antes de que estos asaltaran el Capitolio.


Habla con confianza de que la democracia va a sobrevivir y que este será un intento fallido.

Hoy. Creo que, a mediano plazo, nos estamos acercando a un periodo conducido por la crisis. Digo que esta intentona de hoy fracasará, pues la correlación de fuerzas no existe para apoyar a Trump. No tiene apoyo militar. La democracia va a sobrevivir cuando nos despertemos mañana, pero no puedo garantizar qué pasa de aquí a cinco años. La democracia estadounidense es un desastre.

El presidente electo Joe Biden mencionaba que la democracia estaba "bajo un asalto sin precedentes" con los eventos de este miércoles. ¿Es esta situación extraordinaria en el contexto de la historia moderna de Estados Unidos?

Sí es extraordinario y sin precedentes en el contexto de la historia moderna de Estados Unidos. En el siglo XIX el país atravesó por una era de violencia, específicamente los años previos a la Guerra Civil y también experimentó violencia, específicamente a nivel de estados, durante los años posteriores a la Guerra Civil. Así que durante la mitad del siglo XIX Estados Unidos experimentó crisis aún más severas que las que vemos hoy. Pero no hemos sufrido algo así en el siglo XX.

Esto no tiene antecedente en la historia democrática moderna.


La policía de Washington confrontó a los seguidores de Trump con gases lacrimógenos.


¿Y cuáles son los mecanismos disponibles desde los poderes para manejar una crisis así? ¿En la Constitución o en las legislaturas?

Formalmente, hay dos mecanismos pero ninguno ha sido utilizado hasta ahora. Uno es el juicio político o impeachment que lleve a la remoción. En Estados Unidos, han ocurrido juicios políticos a presidentes pero no han resultado en su salida del poder. Es un proceso bastante largo, a menos que lo hagamos al estilo peruano, de sacar al presidente de la noche a la mañana. Es poco probable que eso pase.

Y luego está el otro mecanismo, la enmienda número 25 de la Constitución, que es más reciente pues se aprobó durante la mitad del siglo XX, tampoco se ha utilizado. Ninguno de estos mecanismos se ha utilizado.

Latinoamérica tiene mucha más experiencia con provocar la salida de presidentes que abusan del poder que Estados Unidos. La gran mayoría de las democracias presidencialistas están en América pero nunca hemos utilizado en Estados Unidos el mecanismo para sacar a un presidente bajo términos constitucionales.

Creo que la mejor salida es que Trump renuncie, que los de su propio partido lo presionen para que renuncie. Él no lo hará, pero debería.


El representante Jason Crow (centro), quien sirvió previamente en el Ejército de Estados Unidos, reconforta a la representante Susan Wild, mientras los seguidores de Trump irrumpían en la sede del Congreso.


Pero está diciendo que no lo va a hacer. Entonces, si no lo hace nunca, si nunca concede, ¿qué pasa?

Durante el mes de noviembre, yo esperaba que su hija y su yerno le hicieran entender y hay reportes que indican que él está consciente de que perdió y que debe marcharse. Una característica de Trump es que no anticipa las consecuencias de lo que dice y hace. Así que no creo que anticipó lo que pasó hoy en el Capitolio, aunque lo incitó.

Creo que Trump sí sabe que debe irse y creo que el escenario más probable, pese a este horrendo golpe fallido, es que los estadounidenses van a pasar la página y dejarán que Trump pase sus últimas dos semanas en la administración. Todo es posible en este punto, pero parece poco probable que intente negarse a salir el próximo 20 de enero.

Ya no tendremos una transición pacífica de poder pero será, más o menos, una transferencia de poder usual.


El vicepresidente, Mike Pence, ratificó horas antes los resultados electorales y rehusó disputarlos.


Decía que es la culminación de cinco años de un intenso juego político del presidente Trump y del Partido Republicano. ¿Qué cree que pasará en el contexto de una nueva presidencia demócrata de Joe Biden?

Creo que es muy incierto. Tampoco hay tanta gente en las calles; obviamente están haciendo mucho ruido pero comparado a la marcha de las mujeres luego de que Trump fue electo, esto es una fiesta de jardín. No es que las masas están saliendo a las calles, esto no es una revolución. Esto no es Argentina en octubre de 1945.

Así que lo que creo, dependiendo de lo que haga Trump, es que en algún punto tendrá que rendirse. Y si se rinde y vuelve a Florida, pienso que esto se irá debilitando. Todavía existirá una derecha radicalizada y movilizada, pero no creo que Biden se enfrente a una crisis de gobernabilidad.

De hecho, creo que quizá esto lo fortalecerá. Porque ahora los republicanos están al borde de una división severa. Así que creo que podrían pasar varias cosas: una, que el Partido Republicano finalmente se una y expulse a Trump, de manera que acabe aislado, junto a sus aliados como (Rudy) Giuliani y las personas a las que les otorgó perdón. Y que Mitch McConnell, Marco Rubio y hasta Ted Cruz acaben abandonando a Trump.

O lo otro que puede pasar es que el partido se divida, se quiebre, como parecía que iba a pasar este miércoles. No hablo de una división formal, pero una conformación en la que haya un ala del partido que todavía esté fuertemente alineada con Trump y otra ala que esté tratando de avanzar más allá de Trump. Y si los republicanos quedan divididos, esto va a fortalecer a Biden.



martes, 5 de enero de 2021

Así es DART, la hazaña para evitar que un asteroide destruya la Tierra
Si todo va bien, la prueba de redireccionamiento doble de asteroides impactará contra Dimorphos en 2022 para modificar su velocidad en un milímetro por segundo a unos 11 millones de kilómetros de distancia. Se trata de la primera misión que aspira a modificar el sistema solar en lugar de estudiarlo.
por David W. Brown | traducido por Ana Milutinovic


NASA/Johns Hopkins APL/Ed Whitman

En la sala limpia del Edificio 23 del Laboratorio de Física Aplicada (APL, por sus siglas en inglés) de la Universidad Johns Hopkins en Laurel (EE. UU.), la nave espacial DART se abrió como un huevo roto con forma de cubo. Dentro se introdujo un instrumento denominado rastreador de estrellas (que, cuando DART esté en el espacio profundo, determinará la vía hacia arriba), junto con baterías y una variedad de distintos sensores.

Su sistema de aviónica (el ordenador central de DART) se instaló en un lugar destacado de los paneles cuadrados de precisión mecánica que formarán las paredes, cuando la nave se cierre. Varios cables iban desde el ordenador hasta el sistema de radio que DART utilizará para comunicarse con la Tierra. Se veían giroscopios y antenas. En la sala de al lado, el sistema experimental de propulsión NEXT-C esperaba su turno. Grandes montones de gruesos cables envueltos en papel plateado aislante colgaban de la nave espacial y se extendían por el suelo hasta la sala de control, donde se conectaban a una imponente serie de ordenadores de pruebas operados por cuatro ingenieros.

En un reloj situado sobre uno de los ordenadores se podía leer: "Días para el lanzamiento de DART: 350.08.33".

DART, la prueba de redireccionamiento doble de asteroides, está diseñada para estrellarse contra el asteroide Dimorphos para cambiar su velocidad en aproximadamente un milímetro por segundo. Aunque Dimorphos no debería de chocar con la Tierra en ningún caso, DART pretende demostrar nuestra capacidad para desviar un asteroide que sí se dirija hacia nosotros, en caso de que se descubra.

Desde que la sonda soviética Luna 1 se convirtió en la primera nave espacial en salir de la órbita de la Tierra el 2 de enero de 1959, se ha enviado alrededor de 250 sondas al sistema solar. DART es única entre ellas porque es la primera que no estudiará el sistema solar, sino que lo cambiará. 

Hasta 1980, los astrónomos habían determinado las órbitas de unos 10.000 asteroides, incluidos 51 asteroides "próximos a la Tierra" (junto con 44 cometas también cercanos a nuestro planeta). Actualmente, las cifras han aumentado: el Minor Planet Center realiza el seguimiento de unos 800.000 asteroides en total, de los cuales casi 24.000 tienen órbitas cercanas a la Tierra. La gran mayoría se han descubierto desde 1998, cuando el Congreso de EE. UU. le dio a la NASA 10 años para identificar todos los objetos cercanos a la Tierra de más de un kilómetro de diámetro. Gracias a los análisis estadísticos, los astrónomos creen que han encontrado alrededor del 95 % de los grandes asteroides próximos a la Tierra, del tipo capaz de destruir la civilización si choca con nuestro planeta. 


Foto: El reloj de cuenta atrás para el lanzamiento en APL. Créditos: NASA / Johns Hopkins APL / Ed Whitman


La Tierra mueve la distancia de su diámetro cada siete minutos. Si la hora de llegada de un objeto entrante se puede cambiar en más de unos 10 minutos, evitaríamos el impacto. (Los detalles, por supuesto, dependen de la trayectoria concreta; los tres minutos adicionales se tienen en cuenta por el efecto de la atracción gravitacional de la Tierra). 

Didymos tiene aproximadamente 805 metros de ancho. Dimorphos tiene unos 152 metros de diámetro, aproximadamente como un pequeño estadio deportivo. Nadie sabe aún cómo es, porque resulta demasiado pequeño y lejano para observarlo con nuestros telescopios en la Tierra o cerca de ella. Ambos asteroides están a un kilómetro de distancia entre sí; Dimorphos orbita el asteroide más grande a una velocidad más lenta que el paso normal de una persona. 

En 2005, el Congreso de EE.UU. dio a la NASA nuevas órdenes para identificar todos los objetos cercanos a la Tierra de más de 140 metros de diámetro, cuyo impacto contra la Tierra sería catastrófico, pero, no apocalíptico. Ese trabajo sigue en curso, y en 2016, la NASA creó la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria para coordinar la miríada de agencias internacionales que se movilizarían si se descubriera un objeto destructivo en nuestro camino. DART es la primera misión de este grupo.

El director de la oficina, Lindley Johnson, afirma: "No debemos ser víctimas del cosmos. Si llegamos a enfrentarnos a esa situación, no queremos que el primer uso de la desviación de asteroides en el mundo real sea algo que pueda fallar". Los objetivos de DART son dos: demostrar que una nave espacial es capaz de chocar contra un asteroide con éxito y medir los efectos de la colisión.

Las propuestas anteriores contemplaban el uso de dos vehículos: uno para realizar la colisión y otro, que se enviaría antes, para observar la colisión y medir sus efectos. Este enfoque parecía el único viable, porque con un asteroide que viaja a 30 kilómetros por segundo, el cambio milimétrico por segundo en la velocidad causado por una colisión sería muy difícil de medir con los telescopios en la Tierra o cerca de ella. Pero esto resulta muy caro: más de 800 millones de euros. 

Así que, a principios de 2011, el científico jefe y especialista en la defensa planetaria del APL, Andy Cheng, tuvo otra idea. En vez de enviar dos naves espaciales, su plan era enviar una sola nave para estrellarse contra el asteroide pequeño que orbita alrededor del más grande. Los astrónomos luego podrían usar una técnica para medir la fuerza del golpe.

"Cada 12 horas, realiza su vuelta, siempre igual. Lo que hacemos con DART es marcar ese tiempo".

Esta misión más sencilla costaría sólo 210 millones de euros, que es relativamente poco. Ese cambio fue crucial para que la NASA aprobara la misión DART. Al final, la Agencia Espacial Italiana contribuyó con una nave espacial del tamaño de una caja de zapatos llamada LICIACube para acoplarla a DART y ayudar con las observaciones sin aumentar mucho el coste.

El objetivo de Cheng, Dimorphos, fue descubierto en 2003 orbitando el asteroide más grande. Después del descubrimiento, el cuerpo más grande se denominó Didymos, la palabra griega para gemelo. Su luna recibió su nombre en 2020. Como se ve desde la Tierra, su órbita a veces pasa por delante y por detrás de Didymos, bloqueando parcialmente el asteroide más grande en cada vuelta. Mediante los telescopios terrestres, "se puede realizar una medición muy precisa de la órbita observando las reducciones de la luz", asegura Cheng. Una técnica similar es la que se utiliza para identificar exoplanetas que orbitan estrellas distantes. 

El científico del programa de la misión DART Tom Statler explica: "La órbita de Dimorphos alrededor de Didymos es como un reloj. Cada 12 horas, realiza su vuelta, siempre igual. Lo que hacemos con DART es marcar ese tiempo". Todo lo que los astrónomos tienen que hacer es medir lo rápido que va ese reloj antes del impacto y luego volver a medirlo. Esperan que el período orbital cambie en unos 10 minutos, o un poco más del 1 %. 

Esta información es suficiente para calcular la cifra más importante: la llamada eficacia de transferencia de impulso, que normalmente se representa con la letra griega β. Como su nombre indica, es una medida de cuánto del impulso de la nave espacial se transfiere al asteroide (en vez de, por ejemplo, destrozar sus rocas). Cuanto mayor sea el valor β, más eficaz habrá sido DART para cambiar el curso de Dimorphos. 

Resulta importante precisar el valor β porque, para protegernos contra los impactos de los asteroides, deberíamos poder predecir cuánto se moverá alguno de ellos cuando una nave espacial choca con él. Como Cheng y sus coautores escribieron en un artículo de 2020: "Determinar el valor β a partir de las mediciones y el modelado de DART es un objetivo crítico para la ciencia de la defensa planetaria".

Algunas suposiciones se incluirán en el cálculo de β del equipo de DART. En términos generales, estimarán el tamaño de Dimorphos analizando las imágenes que tomarán DART y LICIACube. Ese número, combinado con la suposición fundamentada de la densidad del asteroide, les dará una estimación de su masa. Ese cálculo, junto con las observaciones del cambio en el período orbital, les permitirá determinar el valor β. (Sí, hay mucha estimación involucrada).


Foto: La Prueba de redirección doble de asteroides (DART) de la NASA será la primera misión espacial diseñada para probar la tecnología de defensa planetaria. DART alterará la velocidad de Dimorphos lo suficiente para que los telescopios terrestres puedan medirlo. (La imagen no está a escala). Créditos: NASA / Johns Hopkins APL


Sin embargo, nada de esto les dirá a los astrónomos por qué sale ese valor concreto de β para la colisión entre DART y Dimorphos. Los asteroides son diversos en tamaño y composición. No se sabe mucho sobre su estructura interna. Nadie sabe con certeza si DART creará un cráter grande o pequeño. El director del equipo científico de DART con Cheng, Andy Rivkin, amplía: "Creemos que esos factores dependen de la topografía del lugar donde impacte DART".

En otras palabras: ¿La nave espacial chocará contra una ladera o contra un terreno plano? ¿Habrá rocas? ¿Duras o blandas? ¿Grava? ¿Lodo? Y como resultado, ¿cuánto material expulsado creará DART? ¿En qué dirección irá ese material y con qué rapidez? Lo que sale volando en una dirección le dará al asteroide un empujón en la dirección opuesta, y esa respuesta afectará el valor final de β.

El equipo planea comparar los datos recogidos por DART con las simulaciones por ordenador de impactos similares. Eso permitirá mejorar los modelos y calcular mejor qué tipo de proyectil se necesitaría para desviar un futuro asteroide si se dirige hacia la Tierra.

Construir una nave espacial supone probarla. Llegar al espacio es caro; dirigirse hacia un lejano asteroide, aún más. Todo tiene que funcionar a la primera.

Cuando visité el APL el pasado agosto, la jefa de pruebas de propulsión de DART, Rosanna Smith, estaba en la sala de control supervisando las pruebas de los propulsores de hidracina de la nave espacial. Cada componente ya había sido probado, muchas veces, por separado. Los estaban probando de nuevo, como partes de un conjunto completo. DART se conectó a los ordenadores de pruebas que le ofrecían datos para que esos componentes se comportaran como si estuvieran en el espacio. Los propulsores no estaban encendidos, pero la aviónica de la nave respondía como si estuvieran funcionando. Smith me explicó que si se detectaba alguna anomalía, los ingenieros lo pararían todo para examinar la sonda. Podrían vestirse y entrar en la sala limpia, conectar un osciloscopio a la nave espacial y ver qué ocurría. 

El objetivo era obtener datos sobre el rendimiento básico de DART. En las próximas semanas, los ingenieros planeaban someter la nave espacial a las pruebas de vibración: sacudirla de forma violenta, aproximando físicamente las tensiones de las maniobras de lanzamiento y vuelo, para ver si se rompía algo y qué. El plan era poner la nave espacial en una cámara de vacío térmico para simular el espacio, donde funcionaría en ciclos de frío y calor. Después de cada actividad, volverían a realizar las pruebas del día, comparando los resultados con los datos iniciales para ver qué cambiaba y qué no.

Normalmente suele haber una docena de personas en la sala realizando las pruebas. Pero, como muchas otras cosas, los procedimientos del montaje de DART han cambiado por la pandemia. APL ha instalado cámaras en todas partes. Los que trabajan desde casa pueden conectarse para ver qué sucede. Sus voces salían de los altavoces del techo y los ingenieros de la sala respondían a veces como si hablaran con fantasmas. 




El viaje de la Tierra a Didymos durará 14 meses. DART se lanzará en el cohete Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Aérea Vandenberg en la costa de California (EE. UU.), 209 kilómetros al noroeste de Los Ángeles (EE. UU.). La nave espacial despegará hacia el sur y rodeará el Sol antes de encontrarse con los asteroides unas semanas después de su aproximación más cercana a la Tierra, cuando Didymos y Dimorphos estarán a unos 11 millones de kilómetros de distancia, unas 30 veces más lejos que la Luna. La trayectoria fue diseñada para minimizar la energía requerida para lanzar DART, y para programar el impacto en una aproximación más cercana, de modo que los telescopios terrestres puedan obtener la mejor vista posible de la colisión.

Pero, primero, DART tiene que encontrar a Didymos. Treinta días antes del impacto, la nave espacial comenzará a captar imágenes de navegación óptica mientras se acerca a los asteroides gemelos a unos 24.000 kilómetros por hora. Los astrónomos no conocen las órbitas de los asteroides con la precisión necesaria para un impacto programado con anterioridad, y tampoco las conocerán cuando el sistema a bordo llamado SMART Nav asuma los mandos.

El plan de la misión es que DART impacte a no más de 15 metro del punto objetivo planeado, pero, en esos momentos la incertidumbre sobre la órbita de Didymos seguirá siendo de cientos de metros, y para el Dimorphos, que es mucho más pequeño, será aún mayor.

Cuatro horas después del lanzamiento, "encenderemos SMART Nav que debería identificar a Didymos y empezar a buscar Dimorphos, contra el cual queremos chocar", explica la ingeniera jefa de la misión DART, Elena Adams. Hay radiación en el espacio y ruido en el detector, por lo que los algoritmos comparan los píxeles en su campo de visión. Una hora antes del impacto, el software debería identificar a Dimorphos. "Al encontrar el píxel que busca, y si está en la ubicación correcta, y si tiene sentido, dejará de apuntar al asteroide y se dirigirá a su luna", añade.

Incluso si los astrónomos conocieran la posición de Dimorphos con total precisión, DART no podría programarse con antelación para ejecutar la maniobra requerida con suficiente precisión para el impacto. Ningún propulsor está perfectamente alineado ni su rendimiento está perfectamente modelado. Para cada maniobra, una nave espacial debe realizar la corrección de seguimiento para tener en cuenta las desviaciones. SMART Nav lo hace de forma autónoma. Además, DART utilizará sus propulsores para permanecer en la dirección correcta; esto cambiará su trayectoria unos metros.

Todas estas desviaciones se analizarán y corregirán continuamente mediante SMART Nav en las horas previas al impacto. En comparación, para las maniobras típicas de naves espaciales gestionadas por humanos, generalmente se necesitan horas o días para calcularlas y ejecutarlas, y luego comprobar el rendimiento para diseñar una corrección. Mientras realiza los ajustes de la trayectoria, SMART Nav mantiene los paneles solares de la nave orientados hacia el Sol y la antena de alta ganancia dirigida hacia la Tierra, enviando imágenes de Didymos y Dimorphos aproximadamente cada dos segundos. A medida que la nave espacial se acerca al asteroide, los propulsores de hidracina se dispararán con frecuencia para mantener al objetivo dentro del estrecho campo de visión de su cámara.

SMART Nav dejará de maniobrar unos dos minutos antes del impacto, y la nave espacial se dirigirá hacia el asteroide. Adams detalla: "Lograremos la resolución requerida del lugar del impacto unos 20 segundos antes del impacto y enviaremos la última imagen a la Tierra dentro de los últimos siete segundos hasta el impacto. Y luego, ¡bum!"

Los impactadores cinéticos como DART no son la única forma de desviar un asteroide. La NASA ha contemplado detonar una bomba nuclear cerca de un asteroide para desviarlo. Esto libera mucha más energía para alejar el asteroide, pero corre el riesgo de fragmentarlo en una gran cantidad de proyectiles más pequeños con trayectorias impredecibles y algunos aun podrían chocar contra la Tierra. Otra opción sería la de los remolcadores, que se acoplarían a un asteroide y lo desviarían de su curso con una propulsión lenta y constante, o los "tractores de gravedad", naves espaciales que volarían cerca de un asteroide y, en el transcurso de años o incluso décadas, lo sacarían lentamente de su curso de colisión por la fuerza de su propia gravedad.

Ambas alternativas son técnicamente más complicadas que un impactador cinético como DART. Pero, con DART también se están probando algunas tecnologías que podrían aplicarse a otras naves espaciales posteriores. 

Por ejemplo, se probará el nuevo propulsor de iones, NEXT-C, que no es necesario para la misión DART, que se basará principalmente en cohetes químicos convencionales. Pero, los propulsores de iones, que utilizan la electricidad para generar impulso, son mucho más eficientes que sus homólogos químicos. Con unos pocos cientos de kilos de propulsor pueden lograr lo mismo para lo que requerirían decenas de miles de kilos de combustible químico como la hidracina. Solo dos naves espaciales, Deep Space One y Dawn, han utilizado los propulsores de iones en el espacio profundo, y NEXT-C es aproximadamente tres veces más potente que los de esas misiones.

Para generar la electricidad necesaria para activar NEXT-C, DART también utilizará un nuevo panel solar desplegable, más ligero que los plegables convencionales. Al dar a los futuros defensores planetarios más trayectorias para elegir, los sofisticados sistemas de propulsión permitirían que los impactadores choquen contra los asteroides entrantes a velocidades más altas.


Foto: Una representación de la nave espacial DART, con su motor de iones experimental NEXT-C encendido. Créditos: NASA / John Hopkins APL


Cuanto antes se consiga detectar un asteroide, u otro objeto, como un cometa, que se dirige hacia la Tierra, más fácil será actuar al respecto. Casi todos los asteroides que podrían representar una amenaza de extinción para la vida en la Tierra ya se han encontrado. Se trata de unas rocas enormes de varios kilómetros de diámetro, y ninguna de las conocidas amenaza a la humanidad en el corto plazo. (Se cree que el impacto de Chicxulub que llevó a la extinción de los dinosaurios involucró a un objeto de unos 16 kilómetros de diámetro. Pero, los astrónomos no han identificado todos los asteroides más pequeños, y aún peligrosos, como el meteoro que impactó sobre Chelyabinsk (Rusia) en 2013, con la fuerza de una bomba nuclear de tamaño mediano. El objeto de Chelyabinsk tenía unos 20 metros de diámetro; su explosión rompió las ventanas en un área de 322 kilómetros cuadrados en medio del invierno en un área densamente poblada. 1.700 personas resultaron heridas, la mayoría por cristales rotos.

"Hace cuarenta años, no sabíamos si un asteroide gigante podría acabar con nosotros en una semana. Ese peligro específico por ignorancia se ha eliminado", asegura Statler, el científico del programa DART. Pero, los objetos de menos de 800 metros, aproximadamente del tamaño de Dimorphos, son difíciles de detectar por los observatorios actuales, tanto terrestres como espaciales. 

Un asteroide de 805 metros de diámetro generaría aproximadamente el mismo impacto que la mayor bomba atómica de la historia. Actualmente, advierte Statler, quizás se haya identificado una cuarta parte del número total de pequeños objetos potencialmente peligrosos. Y añade: "Si no sabemos dónde están, entonces no podemos predecir cuándo podría ocurrir un impacto y cuándo deberíamos realizar una desviación". 

A finales de esta década se lanzará la Misión de Vigilancia de Objetos Cercanos a la Tierra, de 418 millones de euros, un telescopio infrarrojo orbital financiado por la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria que debería ayudar a resolver ese problema. Debido a que observa en longitud de onda infrarroja, tendrá una mayor capacidad que los telescopios de luz visible para mirar hacia el Sol. Podrá detectar objetos bañados por la luz solar y, por lo tanto, invisibles para los telescopios terrestres.

Además, el observatorio Vera Rubin, el nuevo telescopio que se está construyendo en Chile, buscará objetos peligrosos mediante una cámara de 3.200 megapíxeles, la más grande jamás utilizada en astronomía. Statler añade: "Nuestra esperanza en los próximos 20 años es decir: 'Sí, también hemos eliminado ese peligro y sabemos cuáles son los que deberíamos vigilar'". 

Cuanto antes se encuentre un objeto entrante, menor será la capacidad de un impactador diseñado por humanos para llevar a cabo ese trabajo. Si se detecta un asteroide o cometa peligroso en el último momento, se necesitará mucha más energía para cambiar su curso lo suficiente.

LICIACube se separará de un compartimento superior de DART 10 días antes del impacto y desplegará sus propios pequeños paneles solares. Mientras, el pequeño cubesat se quedará atrás para observar, DART chocará contra Dimorphos.

Es probable que la nave espacial se rompa en pedazos muy pequeños, algunos convertidos en polvo. La mayoría de sus restos explotarán con la eyección cuando se forme el cráter. Es posible que sobrevivan grandes partes de la estructura, aunque quedarán enterradas a una profundidad de hasta tres metros en el asteroide. LICIACube observará la columna del material expulsado a medida que sale, y también fotografiará el lado más alejado de Dimorphos mientras pasa por ahí. Pero no tendrá forma de reducir la velocidad: LICIACube seguirá acelerando más allá de Dimorphos hacia las profundidades del espacio.

La Agencia Espacial Europea está planeando una misión denominada Hera, que se lanzará en 2024 y volverá a visitar Dimorphos a principios de 2027 para tomar medidas más detalladas de su masa, estudiar su composición y determinar el valor β con una precisión aún mayor. Hera llevará dos cubesats propios y viajará por el sistema Didymos-Dimorphos durante un período planificado de tres a seis meses, reuniendo muchos más datos.

Si todo va bien, DART dejará la Tierra a finales de julio de este año. El 30 de septiembre de 2022 dejará de existir: años de esfuerzo de cientos de personas transformados en un choque, el primero de una nueva era.



lunes, 4 de enero de 2021

Japón apuesta al desarrollo de satélites de madera


Imagen: DPA


Una empresa japonesa y la Universidad de Kioto planean desarrollar para 2023 los primeros satélites del mundo fabricados con madera con el objetivo de reducir la basura espacial. Según informó Sumitomo Forestry, la compañía asiática, las investigaciones sobre el crecimiento de los árboles y el uso de materiales de madera en el espacio ya se encuentran en marcha.

Con cada vez más satélites alrededor de la Tierra, la basura espacial se está convirtiendo en un grave problema. "Estamos muy preocupados por el hecho de que todos los satélites que vuelven a entrar en la atmósfera de la Tierra se queman y crean pequeñas partículas de alúmina que flotarán en la atmósfera superior durante muchos años", dijo a la BBC Takao Doi, profesor de la Universidad de Kyoto y astronauta japonés.

Los expertos también han advertido sobre la posibilidad de que la basura espacial caiga a la Tierra. Es por ello que para hacer frente a esta problemática los científicos japoneses se propusieron desarrollar satélites de madera que se quemarían sin liberar sustancias nocivas a la atmósfera ni dejar caer escombros cuando regresen a la Tierra. 

La compañía y la universidad japonesa comenzarán a experimentar con diferentes tipos de madera en ambientes extremos en la Tierra. "La siguiente etapa del proyecto será desarrollar el modelo de ingeniería del satélite, luego fabricaremos el modelo de vuelo", agregó el profesor Doi, que como astronauta visitó la Estación Espacial Internacional en marzo de 2008.

Según informó Sumitomo Forestry, parte del Grupo Sumitomo, que se fundó hace más de 400 años, se trabajará en el desarrollo de materiales de madera altamente resistentes a los cambios de temperatura y la luz solar. La madera que se utiliza es un "secreto de I+D", le dijo a la BBC un portavoz de la empresa.

Más satélites, más basura

Actualmente, son casi 6.000 los satélites que rodean la Tierra, según el Foro Económico Mundial (WEF). Aproximadamente el 60% de ellos han dejado de funcionar y se consideran basura espacial.

La firma de investigación Euroconsult estima que se lanzarán 990 satélites cada año en esta década, lo que significa que para 2028 podría haber 15.000 satélites en órbita. Este tipo de tecnología se utiliza cada vez más para las comunicaciones, la televisión, la navegación y la previsión meteorológica.

La basura espacial viaja a una velocidad de 35.000 kilómetros por hora, por lo que puede causar daños considerables a cualquier objeto que golpee.



sábado, 2 de enero de 2021

El régimen de Franco abasteció a los submarinos nazis en Las Palmas, a pesar de su neutralidad
Entre 1940 y 1942, más de veinte submarinos alemanes cargaron suministros en puertos españoles (Cádiz, Vigo, El Ferrol y Las Palmas), a pesar de la teórica neutralidad del régimen franquista: 1.508 toneladas de gasóleo, 37 de aceite pesado y 10 torpedos.


Entrevista en Hendaya entre Adolf Hitler y Francisco Franco - ABC


Mucho se ha hablado sobre aquella España de 1939, recién salida de la Guerra Civil y declaradamente «no beligerante» que, sin embargo, se alineaba con las potencias del Eje. En especial, con Alemania, a pesar de lo heterogéneo de los componentes del bando «nacional»: falangistas, carlistas, monárquicos, moderados y radicales de derecha, etc. Esa aproximación ideológica con los nazis y también con la Italia fascista, que aún no está en guerra, era pleno a principios de la década de los 40.

El estado total de ruina en que se encuentra España y la necesidad de afianzamiento del régimen franquista, tanto frente a los coletazos de resistencia armada protagonizados por guerrilleros pertenecientes a las diversas facciones del bando republicano como frente a los propios opositores internos del nuevo régimen, hicieron que Franco se decidiera por no involucrarse en la guerra. La administración franquista prefirió centrarse más en los problemas internos que en las cuestiones de ámbito internacional, oscilando entre la neutralidad y la no beligerancia.

En esa posición, sabemos ahora que el régimen de Franco facilitó que los submarinos nazis se reabastecieran clandestinamente en el puerto de La Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, durante la Segunda Guerra Mundial e, incluso, transportó torpedos a las islas para ellos en un buque de la Armada española, a pesar de su neutralidad.

Submarinos nazis en Canarias

La historia de los submarinos nazis en Canarias ha estado envuelta durante años en tintes de leyenda, casi siempre asociada a la supuesta base para los U-Boote que el empresario alemán Gustav Winter habría construido en la península de Jandía (Fuerteventura). Sin embargo, un profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Juan José Díaz Benítez, acaba de publicar tres artículos en revistas internacionales relacionadas con la navegación, en los que defiende que esa leyenda en torno a Winter no es creíble y que las bases de abastecimiento estaban radicadas en los grandes puertos, principalmente en La Luz.
Franco y Hitler, en Hendaya (1940)- ABC

Este historiador, experto en la colaboración hispanogermana durante la Segunda Guerra Mundial, despacha las conjeturas construidas durante décadas en torno al empresario alemán y la supuesta base de submarinos de Fuerteventura con un documento del propio Oberkommando der Wehrmacht (OKW, Alto Mando de las Fuerzas Armadas), en el que se queja a uno de los jerarcas del régimen nazi, Hermann Göring, sobre las actividades de Gustav Winter en Fuerteventura.

El OKW le dice a Göring que Winter está llamando la atención del espionaje británico y pone en peligro la «Etappenorganisation»: la verdadera red secreta de abastecimiento de la Marina alemana, organizada desde la Primera Guerra Mundial y que en los años 30 ya contaba con bases activas en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, con el gerente de la casa Woerman, Walter Vogel, al frente, y en Santa Cruz de Tenerife, dirigida por el cónsul Jacob Ahlers. «Si Gustav Winter hubiera sido un Vm (Vertrauenmann, hombre de confianza) de la Etappe Kanaren (la red de abastecimiento en Canarias), habría bastado con ordenarle directamente a través del agregado naval que suspendiera sus trabajos en Jandía», añade.

El puerto de La Luz

¿Dónde estaba la principal infraestructura de abastecimiento de los submarinos alemanes en Canarias, entonces? En el puerto de La Luz, en la capital grancanaria, que había recibido instrucciones para prepararse para proveer de suministros a los U-Boote el 15 de agosto de 1939. Es decir, 15 días antes de que los nazis invadieran Polonia y de que Reino Unido y Francia les declarasen la guerra.

En estos tres artículos en « Mariner's Mirror», « International Journal of Maritime History» y « Anuario de Estudios Atlánticos», Díaz Benítez aporta documentos tomados en su mayoría de archivos militares alemanes que demuestran que, entre el 30 de enero de 1940 y el 25 de septiembre de 1942, 23 submarinos alemanes cargaron suministros en puertos españoles (Cádiz, Vigo, El Ferrol y Las Palmas), a pesar de la teórica neutralidad del régimen franquista: 1.508 toneladas de gasóleo, 37 de aceite pesado y 10 torpedos.

Estos trabajos del profesor de la ULPGC se centran en los puertos canarios, los primeros en incorporarse a la red de abastecimiento de la Kriegsmarine. Díaz Benítez precisa que las actividades de los submarinos en Canarias no fueron determinantes para el devenir de la guerra, ya que el escenario principal de la batalla del Atlántico se hallaba mucho más al norte, entre Azores e Islandia, pero sí buscaron debilitar la posición británica en África Occidental. Y, sobre todo, delatan la tolerancia (cuando no complicidad) del régimen franquista con esas operaciones de las Fuerzas Armadas alemanas hasta que el curso de la guerra comenzó a decantar las tornas a favor de los Aliados, lo que tuvo consecuencias en forma de «más miseria y hambre» para la población, porque Londres redobló su presión económica sobre España e hizo mucho más difícil la entrada de alimentos y combustible en el país, remarca este experto.

Combustible y víveres

Cuando estalla la guerra, Alemania tenía ya posicionados en los puertos de Canarias cuatro petroleros con 21.810 toneladas de gasóleo y 16.100 de fuel, tres de ellos asignados a los submarinos.

Sus primeras actividades fueron, no obstante, proveer de combustible y víveres, en ocasiones importados desde Argentina, a los barcos de suministro de la Kriegsmarine y a los «burladores del bloqueo», barcos alemanes que intentaban regresar a puertos de su país o de la Francia ocupada, como el «Amasis» y el «Chemnitz», que inauguraron la ruta en 1939. Le siguieron otros siete.

Sin embargo, el suministro a los U-Boote no lo llevaron a cabo directamente los petroleros, sino un vapor habilitado discretamente para su nueva función, el «Corrientes», que se estrenó ayudando a reavituallarse en el puerto de La Luz al submarino italiano «Capellini», después de que la vigilancia británica le impidiera abastecer a los U-37 y U-43 en febrero de 1941.

Entre el 3 y el 5 de marzo de 1941, en tres noches consecutivas, el «Corrientes» trasvasó 166 toneladas de combustible a los submarinos U-124, U-105 y U-106; el 24 y 30 de junio proporcionó 111 toneladas a los U-123 y U-69; y el 5 de julio suministró 54 toneladas al U-103. Y todo ello, dentro del puerto de La Luz.

¿Se vulneró el estatus de neutralidad?

¿Se hicieron esas operaciones, que vulneraban el estatus de neutralidad de España, a espaldas del régimen de Franco? Díaz Benítez cree todo lo contrario: «Sin la colaboración española», argumenta, hubiera sido imposible actuar en el puerto de La Luz, pero es que además en los archivos constan radiotelegramas del Ministerio de la Marina al comandante naval de Canarias anunciándole la llegada de los submarinos y ordenándole la mayor reserva, así como respuestas de este último confirmando los avituallamientos.

La complicidad de la dictadura franquista con la actividad de los submarinos nazis en Canarias la extrae este historiador de otros dos hechos: en julio de 1941 un buque de la Armada española, el «Contramaestre Casado», transportó ocho torpedos para los buques alemanes en Las Palmas, y las autoridades locales ayudaron a sacar del país a la tripulación del submarino U-167, hundido por su comandante a solo cinco kilómetros de Maspalomas el 6 de abril de 1943, tras haber sufrido un ataque de aviones británicos.

La dotación del U-167 no fue retenida por las autoridades españolas, como le obligaban las normas internacionales, sino que escapó la noche del 12 al 13 del puerto de La Luz embarcada en un remolcador de la casa Woermann, que la transportó a otro submarino que esperaba a recogerla unos kilómetros mar adentro, el U-455. El hundimiento del U-167 había sido tan precipitado, a solo 22 metros de profundidad, que su tripulación no tuvo tiempo de destruir antes todos sus elementos secretos. Hasta el punto de que seis meses después, un pescador local regresó a la costa de Gran Canaria con una máquina de cifrado «capturada» en ese pecio.

Toda esa historia terminó cuando las quejas (y las amenazas) británicas se intensificaron y, sobre todo, cuando los Aliados tomaron el Marruecos francés, lo que facilitó a sus aviones tener bases para ejercer una estrecha vigilancia sobre Canarias.



Fuente: ABC.es
Cultivar tomates en la Luna o Marte podría ser una realidad: la misión de los agricultores espaciales
Por Alejandro Cuevas Vidal


© Foto : Stéphane Guisard


El desarrollo de la agricultura en la Luna o Marte se entrevé fundamental en un futuro cercano. Producir alimentos en el espacio es la llave para los posibles asentamientos humanos. Miles de investigadores trabajan en buscar una solución. Uno de estos equipos es español.

La tecnología define el avance de la civilización. Si preguntamos qué invento ha revolucionado la existencia humana, las respuestas serían variadas. El teléfono, Internet o los automóviles sonarían más de una vez. Menos lo harían la penicilina o la electricidad, a pesar de su importancia. En un mundo que corre más que camina, es difícil no dejarse llevar por el deslumbre de las nuevas creaciones. Sin embargo, para llegar a las pantallas y la alta velocidad, hay que fijar unos cimientos. Una base técnica, pero también social. Probablemente, a la cuestión anterior, casi nadie pronunciaría la palabra agricultura.


© FOTO : CORTESÍA DE LETICIA RAMÍREZ


Una técnica milenaria que permitió al ser humano pasar del nomadismo al sedentarismo. La producción de alimentos fue germen del comercio y de la creación de sociedades más complejas. Cultivar la tierra supuso el nacimiento de la civilización en los valles fértiles de Oriente Medio, China o América Central. "La agricultura nos hizo dar un salto evolutivo enorme. Es el punto de partida de cualquier asentamiento", reconoce el ingeniero José María Ortega a Sputnik Mundo. El siguiente paso es llevarla al espacio.

En la actualidad, más de 3.400 proyectos en todo el mundo investigan cómo cultivar en suelo extraterrestre para permitir la instalación de colonias humanas en otros cuerpos celestes. Entre ellos, uno es español. Su nombre es Green Moon Project. Al igual que el resto, su objetivo es conseguir dotar de independencia alimenticia a las futuras misiones espaciales. "Llevar unos tomates a la Luna cuesta millones de euros. Además, tardarían unos tres días en llegar. Si hablamos de Marte, tendríamos que esperar hasta seis meses. Si queremos avanzar, no solo en la exploración espacial, sino también en la creación de poblaciones en suelo extraterrestre, necesitamos aprender a cultivar en el espacio", indica Ortega, coordinador general del proyecto.


Investigadores del programa Green Moon Project © FOTO : CORTESÍA DE GREEN MOON PROJECT


Compuesto por un equipo de ingenieros y biólogos, Green Moon Project arrancó en 2016 en la Universidad de Málaga. Lo hizo al calor de distintos concursos espaciales. Participaron en un certamen de Google, que quedó desierto. Más tarde, fueron seleccionados entre más de 3.000 propuestas en la competición Lab to Moon, celebrada en la India. Incluso, viajaron al subcontinente. Pero, contratiempos en el calendario dejaron la prueba sin ganadores. Esto no les hizo desistir. El proyecto siguió madurando y en 2019 obtuvo su recompensa: un acuerdo de colaboración con el Centro de Exploración Espacial de la Universidad de Chongqing (China). Casi un año antes la sonda china Chang’e 4 consiguió posarse sobre suelo lunar y hacer brotar una semilla de algodón.

"Hemos unido sinergias con los investigadores chinos y hemos relanzado Green Moon Proyect. Integramos geología planetaria, biología vegetal e ingeniería espacial", comenta el coordinador general.

Precisamente, de la mano de China, el equipo español sueña con subir a la Luna. Y es que el trabajo conjunto realizado con el gigante asiático podría traducirse en un despegue en 2022. Y no es la única opción. Green Moon Project también tiene la posibilidad de embarcarse en el programa Artemisa de la NASA y ha sido preseleccionado por la Agencia Espacial Europea (ESA) para viajar en un gran aterrizador logístico en el que se probarán varias tecnologías. No obstante, el líder del proyecto pide prudencia. "Hay que ser precavidos para decir fechas", recuerda Ortega.


José María Ortega junto a un investigador de la Universidad de Chongqing © FOTO : CORTESÍA DE GREEN MOON PROJECT
    

¿Cómo cultivar en el espacio?

"Llevar los invernaderos de Almería a la Luna. Ese es el objetivo", ríe el ingeniero. Una explicación que puede parecer laxa, pero que resume a grandes rasgos el concepto del proyecto. Y es que, para cultivar fuera del planeta, es necesario crear una serie de estructuras que fomenten el crecimiento de la planta. "No es tirar una semilla y esperar que crezca", explica.

Los investigadores de Green Moon Project han invertido horas en el diseño y puesta a punto de una cápsula que integre todas las tecnologías necesarias para impulsar la agricultura extraterrestre. Al espacio viajaría este artefacto, un cilindro de 15 centímetros de base y 30 centímetros de altura. Un pequeño modelo, situado unos metros por encima del suelo lunar, que servirá para experimentar cómo crecen las plantas. Este podría ser la base de los futuros invernaderos en el satélite.

Unas estructuras que deberán contar con sistemas que garanticen la luz necesaria para la fotosíntesis, temperatura, humedad, dióxido de carbono, presión media equivalente a la existente al nivel del mar y oxígeno. El equipo de científicos españoles ya ha llegado a varias soluciones. Por ejemplo, reutilizar el oxígeno que emiten las propias plantas o utilizar generadores artificiales para apañar la falta de Sol.


Cápsula ideada por Green Project Moon


No obstante, los mayores problemas de la agricultura espacial provienen de la gravedad y la radiación. En el caso de la primera, solo se podrán conocer sus efectos sobre los vegetales cuando estos estén fuera de la Tierra. "Creemos que como en la Luna la gravedad es seis veces menor que en nuestro planeta, la planta crecerá más rápido, ya que se aceleraría el transporte de nutrientes", hipotetiza Ortega. Por otro lado, para combatir la radiación, además de utilizar la propia cápsula, Green Moon Project considera que hay que cultivar bajo la superficie. "En la Luna no hay una atmósfera protectora y en Marte es muy fina. Plantar en el exterior es completamente imposible. Necesitamos un ambiente controlado y protegido", expone Ortega.

Motivo por el que Green Moon Project ha viajado a Lanzarote. En la isla canaria existen unas formaciones denominadas tubos de lava. Se trata de unas cuevas originadas a partir del paso del magma caliente. Un tipo de cavidad volcánica también hallado en la Luna, Marte o Venus. En su interior es donde se instalarían los huertos espaciales, al reducirse la radiación cósmica. Incluso, las futuras colonias humanas.


Ejemplo de tubo de lava en Lanzarote (Islas Canarias)


Apoyados por el Cabildo y Geoparque de Lanzarote, Instituto de Geociencias y Red Española de Planetología y Astrobiología, los investigadores del proyecto ya experimentan en territorio lanzaroteño. Y no solo por la presencia de los tubos de lava. El regolito, capa de materiales no consolidados, basáltico de la isla es muy similar al de nuestro satélite. Por ello, los expertos estudian cómo las plantas obtienen los nutrientes de los terrenos volcánicos insulares. Trabajo que realiza la empresa colaboradora Innoplant, especializada en la adaptación de suelos a los cultivos. "Se está evaluando cómo reaccionan los vegetales a tres tipos de suelo distintos: uno terrestre, otro específico de Lanzarote y uno que simula al lunar. Es interesante analizar el comportamiento en este último, ya que sería importante poder utilizar los recursos del astro".

"Además, se está probando qué semillas serían las mejores para una primera toma de contacto. Hemos ensayado con lechuga, tomate y rábano. Podrían ser las primeras, aunque tampoco lo tenemos del todo claro", afirma el coordinador general del programa.

Por otro lado, el propio regolito podría servir de protección. Más allá de los tubos de lava, el experto en geología planetaria Jesús Martínez Frías prepara este material para fabricar unos escudos alrededor de la futura estructura de los invernaderos para protegerlos de las emisiones solares y la radiación galáctica.

Pero, antes tiene que llegar la cápsula de Green Moon Project a la Luna. Los resultados que obtenga en un futuro podrían ser claves para desentrañar las posibilidades de la vida vegetal más allá de la Tierra. En caso de éxito, el siguiente paso es Marte. Investigadores de la Universidad de Georgia ya han comenzado a experimentar con réplicas del suelo marciano.

"Creo que en 2040 o 2050, veremos humanos en la Luna. El objetivo final es convertir al ser humano en una especie interplanetaria sostenible. Y todo pasa por la agricultura", sentencia Ortega. La civilización comenzó a andar al ritmo de la azada y la guadaña en el Creciente Fértil. Así lo hizo en la Tierra. A base de brazos robóticos, podría despertar en la Luna o Marte. La revolución común en ambos momentos es la agricultura. No el móvil.



viernes, 1 de enero de 2021

Nuevas armas láser rusas ponen en duda la invulnerabilidad de los drones
Rusia está creando nuevas armas láser para combatir drones, que serán capaces de reducir significativamente el factor de superioridad en el combate de los vehículos no tripulados, opina un politólogo militar.


© Sputnik / Ministerio de Defensa de Rusia


"Actualmente, se está trabajando para crear otros (además del complejo ya existente Peresvet) sistemas láser para contrarrestar vehículos aéreos no tripulados, así como medios ópticos y óptico-electrónicos del enemigo. Se están integrando con las armas de fuego de los vehículos blindados para combatir los medios de ataque de las armas de alta precisión", reportó el viceministro ruso de Defensa Alexéi Krivoruchko en una entrevista con el diario Krasnaya Zvezda.

También se está desarrollando un sistema de radiofrecuencia para la destrucción funcional de equipos electrónicos de vehículos aéreos no tripulados, agrega Krivoruchko. 

Tales armas no existen en otros ejércitos del mundo, aseguró el politólogo militar, jefe del Departamento de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Economía de Rusia Plejánov, Andrei Koshkin, a Sputnik.

"Cabe señalar que en el campo de las armas basadas en nuevos principios físicos, como el sistema láser Peresvet, Rusia está en la vanguardia. No existen tales armas en otros ejércitos del mundo", afirma el experto.

Koshkin también señala que los sistemas láser rusos hoy luchan contra los drones que "asustaron a la comunidad mundial con su superioridad, pero esta superioridad radica únicamente en la ausencia de sistemas de defensa aérea". 

"Las instalaciones láser rusas reducirán significativamente este factor de superioridad y lo llevarán a cero", está convencido el especialista.

Por primera vez, el presidente ruso Vladimir Putin anunció la creación del láser de combate Peresvet el 1 de marzo de 2018. Posteriormente, el ministro de Defensa de Rusia Sergei Shoigu informó que las instalaciones del complejo asumieron el deber de combate experimental desde el 1 de diciembre de 2018. Desde finales de 2019 han asumido funciones de combate.



Líder de Escocia asegura que la nación volverá pronto a la UE
La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. insinuó en un tuit que la nación volverá pronto a la UE como país independiente.


© REUTERS / Russell Cheyne


"Europa, Escocia volverá pronto. Procuren que funcione", publicó Sturgeon.




​El 1 de enero de 2021 terminó el periodo transitorio del Brexit y el Reino Unido se independizó definitivamente de la UE tras 47 años de membresía.

La líder escocesa ha criticado en reiteradas ocasiones la salida del Reino Unido de la UE insistiendo en que se decidió contra la voluntad de Escocia.

Sturgeon ha planteado en varias ocasiones la necesidad de repetir el referéndum sobre la independencia de Escocia.

El 52% de electores del todo el Reino Unido votó por la retirada de la UE en la histórica consulta de 2016, aunque Escocia e Irlanda del Norte se pronunciaron a favor de la permanencia.