sábado, 25 de septiembre de 2021

Cómo es Qubic, el potente telescopio que llega a la Argentina para descifrar el origen del universo
Un equipo de científicos ensamblará un telescopio en Salta para poder rastrear la radiación que dio comienzo al cosmos.


El telescopio estará ubicado a 5000 metros de altura en la localidad de Alto Chorrillos, situada a 300 kilómetros de distancia de la ciudad de Salta. Proyecto Qubic


Durante muchos años, la Teoría del Big Bang fue la explicación más aceptada sobre la creación del Universo, que sucedió hace 13.800 millones de años. Esta hipótesis postulaba que el universo comenzó en un estado muy caliente y denso, que luego se fue enfriando por su expansión. Pero las observaciones realizadas en la década de 1980, permitieron a la comunidad científica determinar otras características del universo que llevaron a postular una nueva suposición modificada del Big Bang, llamada Teoría de la inflación cósmica.

Este nuevo paradigma propone que hubo una expansión acelerada y exponencial en los primeros instantes del universo. Pero como toda nueva teoría, debe ser comprobada de forma empírica. Y aunque hubo algunos intentos fallidos, nadie pudo lograrlo. Por esta razón, surgió uno de los proyectos más ambiciosos de la astrofísica: Qubic (sigla en inglés que significa: Q y U Bolometric Interferometer for Cosmology).

Científicos de diversos países del mundo conformaron el “Proyecto Qubic”, un equipo de colaboración internacional integrado por más de ciento cincuenta investigadores que instalarán un telescopio de alta tecnología en Salta para poder rastrear, en el cielo de la Puna, la huella del momento de la inflación en la “radiación de fondo cósmico de microondas” (CMB, por su sigla en inglés), una radiación que data del momento en el que se originó el universo.


Un equipo de científicos instalará un telescopio de alta tecnología en Salta para poder rastrear, en el cielo de la Puna, la radiación que data del momento en el que se originó el universo. Proyecto Qubic


Si los científicos de Argentina, Francia, Italia, Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos, consiguen captar la huella de radiación, podrán confirmar la Teoría de la inflación cósmica. “Si uno pregunta qué sucedió antes del Big Bang, eso es a cierto nivel, ciencia ficción. Es como si uno preguntara: ´¿qué hacía uno antes de existir?´ Son respuestas complicadas”, dijo Alberto Etchegoyen, investigador del Conicet y representante del Proyecto Qubic en el país, en un comunicado publicado por el organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología.

“Pero nosotros estamos haciendo ciencia, porque estamos buscando observaciones experimentales de las fracciones de fracciones de segundos de la época inmediatamente posterior al Big Bang. Yo creo que, si nosotros lográsemos efectivamente medir de manera observacional, y tener datos reales de la creación del universo, sería ciencia de frontera. Y por supuesto son cosas muy difíciles de descubrir. Pero si la naturaleza es buena con nosotros, tal vez podamos lograrlo o aportar a su descubrimiento”, aseguró Etchegoyen.

El telescopio de alta tecnología que se desarrolló para captar la radiación se construyó por partes en laboratorios e institutos de Francia, Italia, Irlanda, Inglaterra y Argentina, y todas sus piezas están siendo ensambladas en Salta. “No se va al supermercado y se pide ´deme dos detectores del comienzo del universo´. Se tienen que hacer desarrollos tecnológicos de avanzada. El instrumento que se diseñó en Qubic es el corazón del proyecto. Hace una mezcla única de bolometría e interferometría”, explicó Etchegoyen.

La palabra bolómetro proviene etimológicamente del griego y significa “medición de haz de luz”. Los bolómetros son microsensores que trabajan a muy bajas temperaturas y que al detectar la CMB se calientan cambiando así la resistencia eléctrica del material y permitiendo su detección en forma de señal electrónica. La otra ventaja del instrumento es la interferometría, es decir, que mide la longitud de onda y analiza las características de la radiación. “Esa combinación nos ayuda a dilucidar si está relacionado con la radiación primordial o no. Tenemos entonces esta gran ventaja, que uniendo interferometría con bolometría, tenemos más claro lo que estamos midiendo”, indicó Etchegoyen.


El telescopio estará ubicado a 5000 metros de altura en la localidad de Alto Chorrillo, situada a 300 kilómetros de distancia de la ciudad de Salta. Alto Chorrillos

El telescopio del Proyecto Qubic estará encerrado dentro de una carcasa cilíndrica que sirve para mantener temperaturas muy bajas, llamada “criostato”, de 1,8 metros de alto y 1,6 de diámetro. Esa carcasa protege y mantiene al telescopio a 269 grados bajo cero y a los sensores a temperaturas aún más bajas. Esta temperatura permitirá captar las pequeñas fluctuaciones producidas en los sensores por la CMB. El criostato y su montura estarán ubicadas dentro de un domo que se abrirá para la observación del cielo.

El telescopio estará ubicado a 5000 metros de altura en la localidad de Alto Chorrillos, situada a 300 kilómetros de distancia de la ciudad de Salta. El lugar es ideal para observar un cielo limpio y con poca interferencia de material intergaláctico. “En 2016, la colaboración internacional golpeó nuestra puerta y nos dijo que querían instalar Qubic en Argentina por los cielos de la Puna y por nuestra trayectoria y experiencia”, dijo Etchegoyen.

Los responsables del proyecto estiman que los primeros resultados científicos estarán después de los tres años de comenzar a observar el cielo con el telescopio funcional y completo. Y en ese sentido, Etchegoyen manifestó que si logran cumplir con el objetivo, el proyecto Qubic podría tener consecuencias mucho más allá de lo meramente científico.

“Establecer observacionalmente la inflación universal de la creación del universo podría llegar a impactar en el mediano y en el largo plazo en las ideas de la humanidad en torno a la creación del Universo. Tal vez influya sobre la forma filosófica y sociológica de cómo se maneja el ser humano, y cómo nos situamos en el universo a partir de saber cómo se creó”, concluyó.



viernes, 24 de septiembre de 2021

El Ministerio de Defensa de Argentina comprará 54 nuevos camiones 4x4 para el Ejército Argentino




El Ministerio de Defensa realizará una inversión que asciende a 1.073 millones de pesos para la compra de 54 camiones de 15 toneladas destinados al Ejército Argentino, permitiéndole a esta fuerza recomponer su capacidad histórica de transporte de carga y tropas.

Este proceso se llevó adelante en el marco del régimen de adquisición de suministros de la administración pública, a través de una licitación pública de la que participaron cinco oferentes y en la que se comprarán 54 camiones Mercedes Benz Atego 1726 4x4 militarizado con caja tropera.

Al respecto, el ministro de Defensa Jorge Taiana destacó: “Hace más de 40 años que no se efectuaba una adquisición de estas características, tanto por la cantidad de unidades, como por sus capacidades técnicas. Es un logro importante y hoy lo estamos haciendo gracias al FONDEF”.







Estos camiones de campaña pesados cumplen con los nuevos requerimientos del Ejército al incorporar distintas modernizaciones, entre ellas, una nueva caja militarizada para el transporte de carga y personal, que convierte a esta unidad en la más utilizada por esta fuerza por su alto rendimiento, que facilita el cumplimiento con sus actividades de apoyo a la comunidad y adiestramiento a lo largo y ancho del país.

La innovación que presenta la caja tropera para 17 personas incluye sistema antivuelco, nuevas butacas rebatibles con asiento y respaldo tapizados, cinturones de seguridad de 3 puntos (tipo arnés con certificado CHAS), que será desarrollado integralmente en la industria nacional.

Estas mejoras técnicas en los camiones nuevos favorecerán significativamente la seguridad del traslado del personal militar, así como también se sumarán capacidades de militarización por parte de la industria metalmecánica argentina.



Fuente: pucara.org

jueves, 23 de septiembre de 2021

Lucy: la nave que revolucionará nuestra idea del origen de la vida
La misión de la NASA Lucy explorará los llamados asteroides troyanos, que los científicos creen son los restos del material primigenio que formó el sistema solar.
Por Jesús Díaz


Lucy en el cielo con troyanos (NASA)


NASA está a punto de lanzar una de las misiones más importantes de su historia: una modesta nave espacial llamada Lucy que tendrá como objetivo descubrir los orígenes del sistema solar y, según los científicos que la han diseñado, quizás el mismísimo origen de la vida en la Tierra.

Lucy despegará el mes que viene con destino a lugares que nunca hemos visitado en el sistema solar, a la caza de unos objetos que sólo hemos podido detectar de lejos: los asteroides troyanos.

Objetivo: conocer el origen del sistema solar y la vida en la Tierra

Según la NASA, será la primera vez que nos acerquemos a estos objetos que se agrupan en dos armadas que viajan en la órbita de Júpiter, una por delante y otra por detrás, centradas en dos puntos Lagrange que les hace estables gracias a la gravedad joviana y solar.

La importancia de estos enjambres de asteroides que surcan el espacio con calma, a 80 millones de kilómetros de la Tierra, no se puede exagerar. Los científicos afirman que son los restos de los bloques básicos que formaron todos los planetas que orbitan nuestro sol, “cápsulas del tiempo del nacimiento de nuestro sistema solar hace cuatro mil millones de años”.

Como tales, contienen los elementos básicos que nos darán una idea exacta sobre la historia de nuestro sistema estelar y sus planetas. Quizás, dicen, nos darán la clave del origen de la vida en la Tierra.

De hecho, el nombre de Lucy no viene de la canción de Los Beatles ‘Lucy in the sky with diamonds’ (o LSD) sino del nombre de la Australopithecus afarensis descubierta en Etiopía en 1974, un espécimen de 3,2 millones de años que es generalmente considerado como nuestro primer ancestro capaz de caminar erguido sobre sus piernas (irónicamente, el nombre del fósil tiene su origen en la canción, que no paraba de sonar durante la excavación).

Lucy en el cielo con troyanos

La agencia espacial afirma que esta Lucy va a ser "tan revolucionaria" como aquella Lucy africana, afectando radicalmente “nuestra comprensión sobre el origen de los planetas y la formación del sistema solar”.


Lucy en persona (NASA)


La nave de 14.25 x 7.2 x 2,78 metros y 1.550 kilos de peso tendrá cuatro intrumentos principales. El primero es L’Ralph, un instrumento con sensores de luz visible y un espectrómetro de infrarrojos. Éste permitirá ver los asteroides como si estuviéramos ahi pero también analizar su composición en detalle. L’LORRI será la cámara principal de alta resolución a todo color que, según el equipo que ha diseñado Lucy, “ofrecerá las imágenes más detalladas de las superficie” de estos troyanos. L’TES será su espectrómetro diseñado para analizar los asteroides a nivel térmico para poder conocer mejor la composición a partir del calor que reflejan, retienen o emiten. Finalmente, la cámara T2CAM de gran angular podrá capturar varios asteroides simultáneamente para tener una mejor idea de su configuración.

Lucy también usará la antena de alta ganancia que usa para comunicaciones con la Tierra para medir la masa de los asteroides, usando el efecto Doppler de la señal de radio.

La misión

Después de despegar el mes que viene, Lucy usará la gravedad de la Tierra como una onda que la lanzará en un viaje a ocho asteroides, uno en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter y siete asteroides troyanos.


La trayectoria de Lucy (NASA)


La NASA afirma que pasará por los dos enjambres de asteroides, como muestra el gráfico sobre estas líneas, y nos ofrecerá nuestro primer vistazo de cerca de los tres tipos principales de troyanos.

El primer encuentro será en 2025 con el asteroide Donaldjohanson — nombrado después del descubridor del fósil Lucy — en el cinturón de asteroides. Después, interceptará los troyanos del grupo L4 será en 2027. El primero será Eurybates (en blanco en el gráfico) y su satélite Polymele (rosa), Leucus (rojo), y Orus (rojo). En 2028, Lucy saldrá despedida hacia la nube L5, donde se encontrará con el asteroide binario Patroclus-Menoetius (rosa) en 2033. A partir de ese momento, Lucy entrará en una trayectoria que hará que se cruce con L4 y L5 cada seis años.



Daniela Castro: “Tenemos 65 proyectos en ejecución con el FONDEF”
La secretaria de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa habló con TSS sobre los proyectos que llevan a cabo en el área a partir de la sanción del Fondo Nacional de la Defensa argentino, la reactivación de programas frenados durante la gestión anterior y las posibilidades de exportación de bienes de alto valor agregado.
Por Matías Alonso



La semana pasada, la empresa FANIOT, de la provincia de Misiones, entregó el primero de una serie de dispositivos que se instalarán en las estaciones de tierra desde las que se controlan los vehículos aéreos no tripulados. Se trata de sensores que miden la calidad del ambiente para detectar problemas que puedan afectar a los operadores de estos equipamientos de las Fuerzas Armadas (FFAA). Una de las encargadas de recibir estos sensores fue la secretaria de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Daniela Castro (36), quien previamente había sido diputada nacional por la provincia de San Juan y presidenta de la comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados. La secretaría que Castro tiene a su cargo es la encargada de centralizar las actividades de investigación de las FFAA, así como de gestionar los proyectos de producción para la defensa. En una entrevista con TSS, La funcionaria se refirió a los proyectos que llevan a cabo a partir de la sanción del Fondo Nacional de la Defensa argentino (FONDEF), la reactivación de programas que habían estado frenados durante la gestión anterior y las posibilidades de exportación de bienes de alto valor agregado.

¿En qué consisten los sensores que han adquirido a FANIOT?

Son sensores que permiten tomar la medición de variables ambientales para las estaciones terrenas desde las que se operan los sistemas no tripulados, los UAV. Es un desarrollo que viene llevando adelante la dirección de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea junto con FANIOT, como parte de las vinculaciones de distintos actores del sistema científico-tecnológico que venimos apoyando y, en el caso de FANIOT, venimos hablando hace mucho tiempo. Es una empresa mayoritariamente estatal de una provincia (Misiones), por lo que el acuerdo tiene un componente federal. Es el primer dispositivo que se entregó de una serie de 20 que están destinados a la Fuerza Aérea. Los sistemas no tripulados, a partir de la implementación del FONDEF, empiezan a convertirse en una política central del Ministerio de Defensa.

¿En qué otros proyectos están pensando con ellos?

FANIOT está trabajando en poder desarrollar un sistema no tripulado subacuático a partir de una propuesta de la Armada. Estamos en las etapas iniciales, con los requerimientos operativos que la Armada ha ido elaborando y serán para vigilancia. El año pasado hicimos un relevamiento de todos los desarrollos que las fuerzas han ido llevando a cabo, no solo en las áreas de investigación y desarrollo, ya que también hay un proyecto que desarrolló el área de Inteligencia de la Armada para vigilancia aérea del espacio marítimo. Tenemos pendiente el Sistema Nacional de Vigilancia y Control del Espacio Marítimo (SINVICEM), así como se está aplicando el SINVICA (el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial), porque tenemos que hacer la vigilancia y control del espacio marítimo, que es muy extenso. Debemos complementar todos los dispositivos navales con otros tipos de tecnologías.


“El año pasado hicimos un relevamiento de todos los desarrollos que las fuerzas han ido llevando a cabo”, dijo Castro.


¿Es posible una reactivación del proyecto SARA?

El SARA es un antecedente que va a ser tomado para el programa de sistemas no tripulados que ya hemos elaborado. Está en análisis y es uno de los proyectos que se van a financiar con el FONDEF este año. Pensamos en un nuevo programa para poder sistematizar los desarrollos que se venían llevando adelante e hicimos un relevamiento en todas la áreas que tenían desarrollos en esta temática dentro de las fuerzas. A principio de este año hicimos unas jornadas internas de trabajo en las que vimos los alcances técnicos, las complementariedades, y qué había ido quedado obsoleto, porque los saltos tecnológicos son tan rápidos que en cinco años una tecnología puede quedar en desuso.

Eso será dirigido desde el Ministerio de Defensa, no desde cada fuerza…

Claro, va a tener una planificación centralizada y después las ejecuciones van a ser descentralizadas en términos operativos porque hay especificaciones técnicas y propias de las misiones y funciones de cada fuerza. Hace un mes que venimos teniendo una mesa de trabajo los días lunes con las cuatro áreas de las FFAA, porque se suma el Estado Mayor Conjunto como instancia de trabajo, en las que, por la mañana, trabajamos en todos los temas vinculados a radares y, por la tarde, en sistemas no tripulados. Ya nos acompañó INVAP y se ha sumado la presidenta de FADEA. Es un tema de la agenda de Defensa y está previsto dentro del FONDEF. A la vez, son tecnologías en las que la Argentina puede tomar todavía un posicionamiento de liderazgo. Va a exigir la integración hacia adentro del sector de defensa y hacia afuera con empresas estratégicas, como INVAP, FANIOT y también las universidades. Creo que es una gran oportunidad porque el FONDEF nos permite tener un financiamiento programado, sostenido en el tiempo, que va a permitir que se logren resultados.

También están las aplicaciones en industria y agro, ¿no?

Hoy está el RUAS, que es un proyecto de la Armada que puede tener aplicaciones civiles, que lo viene llevando adelante con INVAP, adonde hay avances muy sustantivos, en el que también han contribuido pymes y los resultados los vamos a tener muy pronto, está bastante avanzado y también tiene financiamiento del FONDEF.

¿Cómo viene la ejecución del FONDEF este año?

Tenemos 65 proyectos y se sigue sistemáticamente su ejecución. Algunos ya tienen resultados operativos físicos, como SWATH, un buque mediano para estudios hidrográficos del Servicio de Hidrografía Naval que se está desarrollando en Tandanor. Es un proyecto que se había iniciado en 2015 y se canceló durante los cuatro años del gobierno anterior. También están los puentes para trenes y el mantenimiento de buques. Las fuerzas no estaban haciendo mantenimiento en las empresas de la defensa. En las áreas productivas un año de parate es muy complicado, y se perdieron cuatro.

¿También se perdieron recursos humanos?

Sí, en ese período Tandanor perdió 30 ingenieros. Después es muy difícil recuperarlos porque un recurso humano tan especializado es difícil que vuelva y ni hablar del que se termina yendo del país. En su momento hubo que generar el programa RAICES y así y todo nos han quedado miles de científicos fuera del país. Ahora hay una agenda de trabajo. Se ha constituido el equipo del nuevo buque polar y hemos dado inicio a los procesos administrativos que eso implica. Ahí tenemos una expectativa con mucho trabajo por delante porque es un proyecto de cinco o seis años. Otro proyecto grande es el de los remolcadores de Tandanor, que ya está el prototipo. Van a ser 12 iguales y podría ser un producto exportable. También tenemos el proyecto Pampa, en el que el macrismo anualizó los contratos con FADEA. El año pasado, cuando retomamos la gestión, hicimos los últimos contratos anuales y este año ya comenzamos con contratos plurianuales que también están garantizados por el FONDEF hasta 2023. Ese contrato incluye tres Pampa nuevos y la reconversión de tres Pampa bloque 2 a bloque 3, lo que implica mejoras en sus sistemas.

¿Qué cantidad de Pampas se podrían llegar a fabricar?

Estos contratos son un avance pero todavía se puede elevar el número en la medida de la disponibilidad del FONDEF. Tres por año es un número interesante para producir. En caso de exportarse podría ser mucho más. Hay línea productiva disponible para poder trabajar en eso. De hecho, venimos trabajando con el Ministerio de Producción y hemos presentado algunas cotizaciones a Uruguay. Estamos trabajando en el financiamiento porque la competitividad del Pampa es muy buena pero lo que el país todavía tiene que ofrecer es la posibilidad de financiar y eso es lo que va a terminar de agregarle competitividad a una propuesta para exportar.

Había un proyecto que se había pensado de forma escalable y con componentes nacionales, el IA-100 Malvina. ¿En qué estado está?

Tuvo su demostrador tecnológico en 2015, se detuvo en 2016 y fue lo primero que retomó Mirta Iriondo al frente de FADEA. Hoy el IA-100 se encuentra en proceso para preparar la línea para el prototipo y, entre el primer y segundo trimestre del año próximo, lo vamos a tener listo para luego comenzar su producción, inicialmente de 10 a 12 aviones. Cuando se retomó este programa todavía no se había sancionado la ley del FONDEF y por entonces logramos el financiamiento con el IAF (Instituto de Ayuda Financiera de Defensa). En la gestión pasada, el IAF invertía en el sistema financiero, no en la producción. Ahora la serie inicial del IA-100 va a financiarse con el FONDEF, tiene su asignación y es un programa de trabajo que va a durar hasta 2023 o 2024. Luego puede continuarse con otros pedidos y pensarse en la exportación. Los componentes del IA-100 van a ser desarrollados por pymes de Córdoba y para mí es uno de los proyectos que mejor refleja la articulación entre público, privado, desarrollo tecnológico y producción, entre un requerimiento de las fuerzas y una empresa de la defensa como FADEA.

El año pasado se había avanzado con el proyecto SEON (Seguimiento y Estabilización de Observación y Puntería Naval), que tenía toda la parte técnica lista pero no tenía los fondos para poder usarlo embarcado. ¿Cómo está ese proyecto hoy?

Los tiene porque son del FONDEF pero, además de eso, se hicieron las pruebas en el mes de junio y julio. Es uno de los 65 proyectos del FONDEF y necesitaba 45 millones de pesos en total. Las pruebas salieron muy bien y Pablo Bolcatto, el presidente de CITEDEF, nos estuvo mandando las fotos de los resultados.

Son proyectos que no necesitaban tantos fondos pero igual estuvieron frenados cuatro años.

Ese proyecto quedará concluido a fin de año. Es algo que faltó mucho, lo de empezar un proyecto y llegar a sus resultados. Por eso el impulso de FONDEF es tan importante, porque da previsibilidad a lo largo de los años y tiene doble control parlamentario, porque en marzo se mandan los proyectos, se hace un informe de medio término y otro en noviembre de cada año, eso es importante y lo digo también como exlegisladora y expresidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, donde también logramos la Ley de Financiamiento de la Ciencia. ¡Cómo peleamos por esa ley! La Comisión de Ciencia es la sexta del reglamento del Congreso, es de las principales y, sin embargo, había un desconocimiento general sobre el rol de esa comisión.

En el pasado existió el Grupo de Trabajo Conjunto con Brasil, que había dado lugar a proyectos interesantes como el vehículo Gaucho. ¿Qué tipo de cooperación hay con Brasil actualmente?

Tuvimos una reunión bilateral a principios de año y estamos trabajando en acuerdos para que podamos tener sistemas conjuntos de homologación de productos y procesos. Estamos trabajando, en el marco del FONDEF, en los vehículos blindados a rueda. El ministro Rossi fue a Brasil y nuestra subsecretaría siempre acompaña en este tipo de proyectos para lograr offset, transferencia de tecnología, así que allí hubo algunos avances para poder comprar los vehículos a rueda. También es importante que estos dos países puedan tener algunos medios militares semejantes. FADEA también continúa con su programa de trabajo de seis piezas que produce para EMBRAER. A pesar de las visiones diferentes que imperan en los gobiernos de los dos países existe la posibilidad de trabajar en conjunto en muchas cosas.

¿Qué acciones hay para solucionar el problema de la pesca ilegal en el Mar Argentino?

Hay un trabajo coordinado entre los ministerios de Defensa, Seguridad y Agricultura, hay diversos niveles de responsabilidades y de capacidad de acción en función de la misión de cada uno. Se ha podido trabajar con mayor coordinación entre las tres ministerios y se ha podido detectar y operar sobre casos de pesca ilegal. Hay toda una tarea por delante que tiene que ver con disponer de medios y acciones de coordinación de las tres jurisdicciones en esta enorme extensión marítima. Se ha avanzado en ese sentido pero hay que profundizar los esfuerzos en la adquisición de medios de vigilancia del espacio marítimo.



martes, 21 de septiembre de 2021

Científicos calculan cuánto tiempo podrá pasar una persona en Marte
El momento óptimo para volar al planeta rojo se corresponde con el máximo solar, cuando disminuye la intensidad de la radiación más agresiva, según los investigadores.


Imagen ilustrativa.pexels.com


La duración de las misiones tripuladas a Marte no podrá superar los 4 años debido al riesgo que supone para sus miembros la radiación del Sol, de las estrellas lejanas y de las galaxias, según estimaciones de un grupo internacional de científicos que publicaron recientemente sus hallazgos en la revista AGU Space Weather.

Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Skólkovo (Rusia), de la Universidad de California (EE.UU.), de la Universidad de Potsdam (Alemania) y del Instituto de Tecnología de Massachusetts (EE.UU.) evaluaron el impacto de la radiación cósmica en la salud de los miembros de tripulación, así como las limitaciones que impone el peso de la nave espacial a los materiales de protección, simulando su propagación de las partículas dentro de la misma.

En concreto, los científicos analizaron cómo dos principales tipos de radiación peligrosa —las partículas energéticas solares (SEP, por sus siglas en inglés) y los rayos cósmicos galácticos (GCR, por sus siglas en inglés)—, cuya intensidad depende de la actividad del Sol, influyen en diferentes órganos humanos y afectan a la nave espacial.

Los cálculos demostraron que el momento óptimo para volar al planeta rojo, que dura unos 9 meses, se corresponde con el máximo solar, ya que la intensidad de los GCR, el tipo de radiación más agresiva, disminuye durante los 6-12 meses posteriores al pico de la actividad solar. Sin embargo, incluso las misiones que arrancasen durante el máximo solar no podrían exceder los 4 años, ya que, después de ese tiempo, la tripulación estaría expuesta a niveles peligrosos de radiación.

Asimismo, se ha descubierto que el uso de materiales potencialmente capaces de brindar protección adicional contra la radiación cósmica se ve condicionada por el peso máximo permitido de la aeronave. Además, con el transcurso del tiempo, los materiales utilizados pueden empezar a emitir radiación ellos mismos.

En cualquier caso, el estudio demuestra que una misión de este tipo "es factible", pese a que "la radiación espacial impone limitaciones estrictas a lo pesada puede ser la nave espacial y al momento del lanzamiento, y presenta dificultades tecnológicas para las misiones humanas a Marte", asevera Yuri Shprits, geofísico de la Universidad de California y uno de los autores del estudio.



lunes, 20 de septiembre de 2021

Primeras rocas recogidas en Marte darían pistas sobre vida en el planeta


© REUTERS / NASA/JPL-Caltech


Las dos primeras muestras de roca extraídas de la superficie de Marte por el robot Perseverance darán pistas sobre la existencia de vida antigua en el planeta rojo, dijeron científicos de la NASA.

"La presencia de sales indica que esta roca estaba sometida al agua", dijo la científica del Laboratorio de Propulsión a Chorro —JPL, por su sigla en inglés—, Yulia Goreva, en una conferencia de prensa.

Agregó que cuando la roca llegue a la Tierra en una misión de recuperación, podrán someterla a análisis buscando fluidos.

Las muestras de rocas perforadas miden 5,9 y 6,1 centímetros de largo.

Está planeada la recolección de 35 muestras más y se devolverán a la Tierra antes de 2031, dijeron los científicos.

El Perseverance continúa en buen estado y ha viajado 2,2 kilómetros hasta ahora en su misión, explicó la directora de emisiones en superficie del JPL, Jessica Samuels, en la conferencia.

La exploración continua del cráter Jezero, donde llegó el robot en febrero, dará a los científicos de la NASA conocimientos del lugar de hace miles de millones de años cuando era antiguo, húmedo y capaz de sustentar la vida, agregó Samuels.

A principios de esta semana, el equipo del Perseverance dijo en Twitter: "Ahora capturé, sellé y almacené la primera muestra perforada en otro planeta, en una misión para enviar muestras a la Tierra. Es la primera de una inigualable colección de rocas marcianas".

El rover Perseverance recogió con éxito su primera muestra llamada Montdenier el 6 de septiembre y la segunda, Montagnac, de la misma roca, el 8 de septiembre.



miércoles, 15 de septiembre de 2021

La NASA busca prolongar la vida útil de la EEI durante al menos 10 años





Las autoridades de la NASA tienen la intención de prolongar el funcionamiento de la Estación Espacial Internacional (EEI) durante al menos 10 años, según lo ha revelado este lunes la directora de programas tripulados de la NASA, Kathy Lueders, en una conferencia organizada por la agencia espacial rusa Roscosmos y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

"Estamos trabajando duro para prolongar el funcionamiento de la EEI como mínimo 10 años, lo que desempeñará un papel decisivo en próximas investigaciones", dijo Lueders. Al mismo tiempo, señaló que la NASA está colaborando con socios internacionales para "garantizar que la EEI responda a las necesidades de la industria".

El anuncio sigue a la decisión de Rusia de construir su propia estación espacial para 2028, cuando Roscosmos planea completar la explotación del segmento ruso de la EEI.



martes, 14 de septiembre de 2021

NASA: cómo es el telescopio espacial que se lanzará en diciembre
El telescopio espacial James Webb saldrá al espacio el 18 de diciembre.


El telescopio costó unos 10.000 millones de dólares. Imagen: AFP


El telescopio espacial James Webb, que será utilizado para mirar atrás en el tiempo y observar las primeras estrellas y galaxias que se formaron cientos de millones de años después del Big Bang, se lanzará el 18 de diciembre, según informó este miércoles la NASA.

El aparato, que costó unos 10.000 millones de dólares, es un proyecto conjunto de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense, y despegará en un cohete Ariane 5 desde el puerto espacial de la Guayana Francesa.

Actualmente se encuentra en las instalaciones del contratista Northrop Grumman en Redondo Beach, California, donde está a la espera de ser enviado.

"Webb es una misión ejemplar que significa el epítome de la perseverancia", dijo el director del programa de la NASA para el telescopio, Gregory Robinson, a través de un comunicado.

"Nos sentimos muy honrados de poner en órbita el telescopio espacial James Webb de la NASA con Ariane, una primicia para Arianespace y el equipo espacial europeo", añadió Stephane Israel, director general de Arianespace.

Los investigadores quieren utilizar el telescopio espacial, el mayor y más potente jamás construido, para mirar atrás en el tiempo, más de 13.500 millones de años, y observar las primeras estrellas y galaxias que se formaron unos cientos de millones de años después del Big Bang.

Infrarrojo

Una característica clave es su capacidad para detectar el infrarrojo, ya que cuando la luz de los primeros objetos llega a nuestros telescopios, se desplazó hacia el extremo rojo del espectro electromagnético como resultado de la expansión del universo.

El principal telescopio espacial actual, Hubble, tiene una capacidad limitada en el infrarrojo.

Los astrónomos también esperan que el telescopio espacial James Webb impulse el descubrimiento de mundos extraterrestres.

Los primeros planetas que orbitan alrededor de otras estrellas se detectaron en la década de 1990 y ahora hay más de 4.000 exoplanetas confirmados.



lunes, 13 de septiembre de 2021

China acelera su programa espacial para volver a la Luna antes que la NASA
El país asiático piensa en modificar cohetes ya existentes para mandar humanos a la Luna y así adelantarse en la nueva carrera espacial a la NASA y su Programa Artemisa.
Por Omar Kardoudi


Los astronautas chinos podrían adelantarse a los norteamericanos en la vuelta de los humanos a la Luna. (EFE)


Long Lehao, diseñador jefe de los cohetes espaciales chinos Long March, ha comentado que su país está pensando en modificar los existentes Long March 5 para poder poner a un humano en la Luna cuanto antes. Si lo consiguen serán los primeros en pisar nuestro satélite desde 1972 y se adelantarán a la misión Artemisa de la NASA que recientemente anunció retrasos.

Según el medio hongkonés HK01, Lehao comentó esta posibilidad a principios de semana durante una conferencia en el 35º Concurso Nacional de Innovación Científica y Tecnológica para Jóvenes en China. La idea que plantea el científico chino consiste en actualizar y mejorar las prestaciones de los actuales cohetes Long March 5, que tienen una capacidad ligeramente inferior a los Falcon Heavy que usa SpaceX.

Aunque China ya está trabajando en una nueva versión de su cohete, el Long March 9 —que está principalmente pensado para ayudar en la construcción de la primera estación eléctrica en órbita terrestre—, no estará listo hasta 2030. Así que el plan de adaptar un modelo existente puede hacer que la preparación de la misión lunar sea mucho más rápida y sencilla.


El cohete Long March 5 listo para lanzar el primer módulo de la estación espacial china.


Lehao asegura que la idea es lanzar dos de estos cohetes modificados, uno que llevará un ‘lander’ a la órbita lunar y el otro que transportará a la tripulación. Luego los astronautas pasarán de una nave a otra para montar en el ‘lander’ y con él aterrizar en la luna para pasar allí unas 6 horas en su superficie. Finalmente volverán a ascender con el ‘lander’ a la órbita lunar donde se encontrarán con la nave que les traiga de nuevo a la Tierra.

Andrew Jones, un periodista experto en el programa espacial chino, comentó en declaraciones a Ars Technica que aunque las palabras de Lehao no están corroboradas oficialmente, su figura es muy influyente en la política espacial china. "Es un buen indicio de que China está trabajando en ese plan hasta cierto punto", comenta Jones. "Al parecer, habrá un anuncio sobre este cohete en el Salón Aeronáutico de Zhuhai a finales de septiembre o principios de octubre".


Long Lehao, el diseñador de los cohetes Long March. (CCTV-Youtube).


Este anuncio, si es que llega a confirmarse, supondría un mazazo para las aspiraciones de la NASA y un espaldarazo al trabajo del programa espacial chino que también les serviría para desafiar la hegemonía tecnológica del país americano.

La agencia estadounidense anunció en su momento que su Programa Artemisa pondría humanos en la Luna para 2024, en los últimos meses se ha visto forzada a retrasar esa fecha hasta 2026. Aunque sus problemas técnicos, como los que se han dado con la construcción de su ‘lander’ lunar y la fabricación de sus trajes espaciales, podrían retrasar aún más esa fecha.

La nueva guerra del espacio

Tanto China como EE.UU están liderando la apuesta por tener presencia en nuestro satélite. El país asiático tiene varios acuerdos con Rusia, mientras que los americanos se han asociado con países como el Reino Unido, Japón o Italia para llevar a cabo el Programa Artemisa.

A pesar de que la NASA, gracias a su amplia experiencia y el trabajo de preparación que han llevado a cabo en los últimos años, parecía contar con ventaja en la carrera para llegar a la Luna, el programa espacial chino no ha dejado de sorprender desde que se plantara en Marte con éxito en su primer intento.

La NASA planea una base permanente en la Luna

Los chinos y sus socios rusos han anunciado un ambicioso plan que dará comienzo supuestamente el año que viene con el lanzamiento de modestas misiones robot y que irán incrementando en dificultad hasta el año 2035. El objetivo es doble, crear una base lunar permanente y una estación espacial que orbitará nuestro satélite.

Pero China no se quiere quedar sólo en la Luna, su programa espacial busca ir mucho más allá. Sus científicos están trabajando en nuevos motores de iones y en la creación de una flota de transbordadores nucleares para llegar a Marte y colonizarlo. Además quieren explotar los minerales de asteroides cercanos y extraer recursos como el oro, el iridio y otros metales que les pueden generar múltiples beneficios.

El plan de China y Rusia para su base lunar

La táctica de comunicación china siempre es la misma. Al contrario que la NASA que va lanzando información de sus actividades de manera constante, la CNSA, la agencia espacial china, los mantiene ocultos hasta que está en posición de ejecutarlos y luego llevarlos a cabo con extrema rapidez.

Mike Griffin, Antiguo administrador de la NASA durante la administración Bush, lleva tiempo advirtiendo del potencial del programa espacial chino y su capacidad para usar cohetes existentes para adelantar a los americanos en su plan de llegar a la Luna. "Nunca parecen tener prisa. Parece que trabajan a largo plazo”, afirma Griffin. “Así que no digo que vayan a estar en la Luna en seis u ocho años, pero si quisieran podrían hacerlo. Y que lleguen a la Luna cuando Estados Unidos no puede volver a ella es una burla".



sábado, 11 de septiembre de 2021

Yak-130 para Argentina: En qué consiste la propuesta para la producción bajo licencia


Crédito: UAC


Así como el pasado lunes informamos desde Zona Militar la iniciativa de Rusia para la venta de los cazas ligeros Yak-130 a los fines de equipar a la Fuerza Aérea Uruguaya, las nuevas noticias sobre el entrenador avanzado ruso devenido en caza ligero no permanecen simplemente en la venta extranjera: tal y como adelantamos el año pasado, la propuesta de licencia de producción para Argentina sigue en pie en caso de interés en la obtención del sistema. En esta ocasión, podemos adelantar más detalles de las diferentes fases de producción, los elementos, y el tiempo que tomará cada una de las etapas.


Avance en las Fases de producción formuladas por la empresa. (Crédito: Zona Militar)


El plan formulado por la Corporación IRKUT (empresa constructora) consiste en tres fases tecnológicas de producción, comenzando por la Fase 0, detallada a continuación:

  • Elementos que incluyen un avión Yak-130 pero en un estado desmontado después del transporte, listo para el ensamblaje y el vuelo del control.
  • Kit de productos que garanticen el ensamblaje y el vuelo de control.
  • Piezas de repuesto, herramientas y medios del servicio terrestre y control del avión.

Para la ejecución de las tareas de ensamblaje, pruebas en tierra y vuelos de control, previamente se entregan las documentaciones y herramientas correspondientes. Además, participan hasta 12 técnicos y especialistas en trabajos de remachado, electricidad y sistema de combustible, 5 especialistas del personal de vuelo e ingeniería para los ensayos en vuelo y la entrega técnica final. El período del trabajo completo es estimado de 1,5 meses.

Avanzando con la próxima etapa, la Fase 1 detallada por la empresa, a seguir, consiste en un kit inicial que incluye:

  • Un avión Yak-130, ensamblado, sin haber pasado ningún tipo de pruebas de tierra y vuelo, desmontado luego del transporte, listo para el ensamblaje, pintura y producción de pruebas de vuelo.
  • Productos básicos y auxiliares para la implementación de las operaciones tecnológicas de pintura y de la producción de pruebas de vuelo finales.
  • Piezas únicas de repuesto con las herramientas y medios del servicio terrestre y control del avión.
  • Un juego de los productos sin licencia, con licencia, y los estándar para la producción de pruebas de vuelo.

Los procesos tecnológicos en esta fase de producción serán más complejos, precisando hasta 50 especialistas técnicos además del personal de vuelo dado que las tareas consisten en el perfeccionamiento y control de todos los elementos de la aeronave, como por ejemplo: pruebas de funcionamiento completos de todos los sistemas además de las pruebas de vuelo correspondientes. El período estimado de duración de esta fase es de 6,5 meses.

Finalmente, la Fase 2 detallada para la producción es bastante más prolongada, consistiendo en un kit que ahora incluye:

  • El ensamblado y acoplado del Yak-130, probado y adoptado gracias a la tecnología del fuselaje de taller del pre-ensamblaje.
  • Ala desmontable ya ensamblada, probada de acuerdo a la tecnología del taller de ensamblaje de agregados.
  • La estructura completada, probada y pre-acoplada.
  • Piezas, conjuntos, y agregados de sistemas de aeronaves, incluyendo los conjuntos de tuberías y elementos eléctricos.
  • Tableros eléctricos y consolas instalados en el taller de montaje final.
  • Kit de productos sin licencia, con licencia y estándar instalados en el sistema operativo y en el taller de montaje final de la producción.
  • Kit de productos básicos y auxiliares para la provisión de procesos tecnológicos de los talleres del montaje y pruebas finales.
  • Kit único de piezas de repuesto, herramientas, y medios de mantenimiento en tierra y control de un avión.

Para la realización de esta etapa final la empresa entrega la documentación y licencias necesarias (como en las etapas previas) además de los equipos, accesorios y herramientas no estándar, con la opción de que el cliente extranjero (en este caso Argentina) pueda comprar el kit del equipo industrial común. Los procesos de elaboración serían el doble de extensos que en etapas anteriores, precisando así hasta 100 especialistas técnicos además del personal de vuelo, y el tiempo estimado de producción sería de un año.

Si bien tanto la Fuerza Aérea Argentina como el Ministerio de Defensa no se ha manifestado un interés claro en la propuesta rusa, la oferta es una de las tantas iniciativas puestas a consideración a los fines de cubrir las necesidades de reequipamiento que mantiene la Fuerza Aérea Argentina.



viernes, 10 de septiembre de 2021

Un grupo de argentinos está trabajando en una triple vacuna para el coronavirus, la gripe y el virus sincitial respiratorio
Se espera lograr un inmunizante similar a la triple viral de los chicos. Los estudios están en fase dos y la fase tres se realizará en el país.


Imagen: Guadalupe Lombardo


El infectólogo Fernando Polack afirmó que gracias a los avances que se produjeron a partir del desarrollo de la vacuna contra el coronavirus, empresas farmacéuticas están trabajando en una vacuna triple para tratar de forma combinada la covid-19, la gripe y el virus sincitial respiratorio. En esta investigación participan también científicos argentinos.

“Se abrió la posibilidad de que haya vacunas nuevas contra los tres virus. El objetivo es eventualmente migrar a una vacuna, como si fuera la triple viral de los chicos: sarampión-paperas-rubéola, pero una triple viral de adultos”, dijo Polack.

El infectólogo destacó que “los estudios de fase dos son muy exitosos”, y contó que la tercera fase se hará en la Argentina, al igual que sucedió con la vacuna de Pfizer.

Polack resaltó que durante la pandemia “el salto” tecnológico fue la creación de las vacunas de ARN mensajero, como son las vacunas de los laboratorios Moderna y Pfizer, que al hacerle creer al cuerpo que está infectado, el sistema inmune busca defenderse y genera anticuerpos.

En diálogo con Radio Mitre, el especialista se mostró optimista sobre la posible creación de una vacuna triple para tratar también la gripe y el virus sincitial respiratorio. “La vacuna de la gripe tiene una eficacia máxima de alrededor del 60 y 70 por ciento, el año en que le acertamos bien con la vacuna”, dijo y alertó que en invierno hubo un “altísimo” número de personas que tuvieron un episodio de gripe previo a sufrir un infarto.

“La vacuna de la gripe tiene unas deltas, unas gamas y unas alfas muy complicadas de acertar -sostuvo-. Ahora se viene un cambió total porque, con las vacunas nuevas se apunta a conseguir cosas muy parecidas a las que se consiguen con el coronavirus”.

Polack afirmó, además, que el virus sincitial respiratorio supera a la gripe como causal de internación y que su peligro reside en que “no hay protección”. “Está en personas grandes y es muy común en los bebés; de hecho, es el virus de la bronquiolitis”, concluyó.



Un rionegrino diseñó un robot que viajará a la Luna
Un egresado de Ingeniería Electrónica de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) forma parte del equipo que ganó el desafío internacional “Moon Rover”. ¿El premio? Que su robot viaje a la Luna en 2024.




Santiago Rodríguez integra SpaceBee, el equipo que desarrolló el proyecto de un vehículo lunar (o moon rover) en el marco de la competencia internacional “Open Space”, que tiene como objetivo motivar a menores de 25 años a insertarse en la industria aeroespacial.

Todos los desafíos abiertos y los equipos ganadores pueden verse en el sitio spaceisopen.com, en donde se explica que Spacebee, equipo conformado por 21 jóvenes profesionales y estudiantes de Argentina y Cuba, “desarrolló a ‘RoverTito’, un rover hexápodo y autónomo que tiene como misiones principales utilizar métodos geofísicos para la detección de reservorios de agua y para determinar la ubicación geográfica y dimensiones de tubos de lava en el polo sur de la Luna”.

El premio final del desafío es poner a su rover en un viaje al satélite natural de la Tierra en 2024.

Santiago nació y creció en Bariloche, ciudad en la que pudo quedarse a estudiar Ingeniería Electrónica en la UNRN Sede Andina. “Mi padrino es ingeniero químico, y desde los seis años le decía a mi mamá ‘quiero ser ingeniero como mi padrino’, pero la verdad que no tenía idea de qué era realmente hacer ingeniería”, recuerda Santiago.

Arrancó la secundaria en una escuela técnica, el Colegio Tecnológico del Sur, donde tuvo su primer contacto con el mundo de la electrónica. Ya finalizando estaba convencido de que quería estudiar ingeniería y, como era técnico electrónico, fue fácil decidirse por la ingeniería electrónica. “Buscando universidades encontré que la UNRN tenía la carrera que quería estudiar completa en Bariloche, así que ni bien me egresé, arranqué en la UNRN”.

Finalizando la carrera, en julio de 2020, con todas las materias aprobadas y la tesis pendiente, ingresó a trabajar como ingeniero en el grupo de Radiofrecuencia de INVAP. En diciembre se recibió.


¿Cómo te sumaste al proyecto de SpaceBee?

Me sumé desde su inicio. Entré a INVAP junto con Sol Maldonado, que es una de los líderes del equipo y, ni bien nos conocimos, me contó de Open Space y me invitó a formar parte. Desde entonces trabajé en lo que es la parte electrónica del rover que estamos desarrollando, pasando por las distintas etapas de diseño, partiendo del diseño conceptual, hasta el detalle, donde definimos qué elementos componen el rover.

¿Cuáles son tus expectativas a futuro respecto al proyecto?

El objetivo que compartimos todos los miembros de SpaceBee es que nuestro rover llegue a la Luna y realice su misión, que en principio es la búsqueda de agua en el polo sur, que puede ser de utilidad para futuros asentamientos humanos. Así que en el largo plazo tengo la expectativa de que podamos desarrollar, construir y evaluar nuestro rover con la misma profesionalidad que INVAP desarrolla sus satélites y radares.

Es un proyecto ambicioso, te debe insumir mucho tiempo, casi un trabajo extra…

Más que un trabajo lo llamaría hobby. A veces se vuelve un poco demandante, hemos tenido días donde estábamos desde las 19 hasta las 00, pero el equipo que tenemos hace que sea muy llevadero; en estos meses aprendimos a trabajar muy bien como equipo y a coordinarnos pese a que estamos distribuidos en todo el país, trabajemos y/o estudiemos, y salvo que tengamos un objetivo puntual en el corto plazo, llevamos un ritmo más relajado.

¿Y tus expectativas a futuro respecto a tu profesión? ¿Cambiaron después de este proyecto o siguen siendo las mismas y solo se profundizaron?

Respecto de mi profesión, mantengo la idea de que no me equivoqué al estudiar ingeniería, que es a lo que espero poder dedicarme el resto de mi carrera profesional, ya sea en el área de radares, que es en lo que trabajo en INVAP, como en el área espacial o el área médica, si en algún momento se presentan las oportunidades.



Fuente: 7enpunto.com

jueves, 9 de septiembre de 2021

Agricultura vertical: el boom del millonario negocio de las frutas y verduras futuristas que crecen en las ciudades
por Russell Hotten


Tobias Peggs dice que esta industria incipiente aún está tratando de encontrar el mejor modelo de negocio.

Un estacionamiento justo frente a la urbanización donde creció el rapero Jay-Z parece un lugar inusual para una revolución agrícola.

En esa esquina de Brooklyn (Nueva York) hay diez contenedores llenos de dispositivos tecnológicos para controlar las condiciones climáticas en que crecen plantas que se distribuyen en bicicleta a negocios de la zona.

Se trata de una granja urbana.

Los contenedores son propiedad de Square Roots, una empresa que forma parte de la creciente industria de la agricultura vertical, un sector dominado por emprendedores tecnológicos convencidos de que la producción de alimentos está lista para dar un salto disruptivo.

La mejor albahaca del mundo viene supuestamente de Génova, Italia. Square Roots cultiva semillas genovesas en un conteinerque recrea las horas de luz de día de la ciudad, la humedad, los niveles de CO2, y utiliza agua rica en nutrientes que permiten el crecimiento hidropónico del producto.

"En lugar de enviar alimentos a todo el mundo, enviamos los datos climáticos y los incorporamos a nuestro sistema operativo", dice el cofundador Tobias Peggs.

Un negocio en rápida expansión

Siendo un experto en inteligencia artificial, Peggs fundó Square Roots con el inversionista Kimball Musk (hermano de Elon Musk) hace dos años. Han firmado un acuerdo con una de las grandes empresas de distribución de Estados Unidos, Gordon Food Service, para poner contenedores destinados al cultivo de plantas en unas 200 bodegas.

El emprendedor cuenta que el acuerdo representa el gigantesco potencial de la agricultura vertical: productos frescos cultivados localmente, de rápida comercialización, que se pueden cosechar durante todo el año, están libres de pesticidas y no se ven afectados por el mal tiempo.


Bowery abrirá su tercera granja vertical de tamaño industrial.

"La agricultura de interior puede responder muchas de las preguntas que hacen los consumidores de hoy sobre la procedencia, la sostenibilidad y la salud de los alimentos que comen", dice Peggs.

Jeffrey Landau, director de desarrollo de negocios de Agritecture Consulting, estima que el valor global del mercado agrícola vertical aumentará a aproximadamente a US$6.400 millones para 2023, desde US$403 millones en 2013, con casi la mitad de ese crecimiento en EE.UU.

A pesar de los altos costos del sector y la gama limitada de alimentos, el potencial de crecimiento es enorme.

Recientemente AeroFarms, un productor de lechugas y otras verduras de hoja verde, logró US$100 millones en inversiones, incluyendo fondos de Ingka Group, la empresa matriz de Ikea.

Bowery Farming logró más de US$100 millones en una ronda de financiación de 2018 respaldada por Google Ventures y el jefe de Uber, Dara Khosrowshahi.

Plenty, otro actor importante, recibió fondos del presidente ejecutivo de Softbank, Masayoshi Son, y del exjefe de Google, Eric Schmidt. La compañía tiene la ambición de construir cientos de granjas verticales en China.

En Reino Unido, la empresa de entrega de alimentos y robótica Ocado también está invirtiendo en el sector.

Pero también ha habido fracasos. "Las granjas verticales tienen un gasto de capital muy intensivo", dice Landau.

"Su sistema de iluminación es uno de sus mayores costos de capital". Y a eso hay que agregar la ventilación, aire acondicionado, riego y cosecha.

Peggs eligió un sistema modular basado en contenedores porque dice que es rápidamente escalable según la demanda.

"Podemos poner una granja en una nueva ciudad por menos de US$500.000 y estar operativos en dos meses. Simplemente presionamos el botón de albahaca, menta o estragón, y la caja se configura para generar condiciones climáticas óptimas".

Sin embargo, en Nueva Jersey, Bowery Farming adopta un enfoque diferente.

La compañía tiene granjas industriales. El caluroso exterior de una enorme bodega gris y sin ventanas contrasta con el interior frío donde un aroma de productos agrícolas frescos te golpea de inmediato.

El impacto de las luces LED


Irving Fain espera vender pronto rábanos y nabos.

Los productos se cultivan en bandejas apiladas hasta el techo para maximizar la superficie cultivada. Todo, desde la máquina de siembra automática hasta la cosecha, está a cargo del sistema operativo patentado de Bowery, que controla la luz, ajusta los nutrientes del agua y toma imágenes de cada planta para medir su salud.

"El sistema operativo es nuestro sistema nervioso central. Hay millones de datos", dice el fundador Irving Fain.

"La inteligencia artificial está constantemente aprendiendo y prediciendo cómo producir el producto de mejor calidad". Dirigir la granja manualmente sería difícil, dice. El personal hace el trabajo desde pantallas de computadoras y iPads.

El cultivo vertical de alimentos ha existido durante décadas, pero la industria tuvo un empujón con los avances de la iluminación LED, por su menor costo. Si eso se combina con robótica, innovaciones e inteligencia artificial, se crea una industria que, según Fain, es viable y escalable (con potencial de expansión).

"La gran pregunta era, ¿cómo podemos crecer en grandes volúmenes con una alta calidad constante? Pero de repente, la economía cambió", dice.

"Podemos crecer los 365 días del año, una gran diferencia con respecto a miles de años de agricultura. A diferencia de la agricultura al aire libre, nuestro rendimiento está prácticamente garantizado al 100%".

Los agricultores verticales hablan con el entusiasmo que tienen los emprendedores con experiencia en el mundo tecnológico. Con el crecimiento de la población y el cambio climático presionando la producción de alimentos, creen que pueden tener respuestas.


Los productos de Square Roots son repartidos en bicicletas.

Pero la industria tiene una gran limitación. No se puede alimentar al mundo con hojas verdes.

Dicho esto, para Fain, que Bowery alguna vez haya cultivado lechuga o col rizada, "sigue siendo una victoria". Pero sus ambiciones son mayores. Bowery está cultivando rábanos y nabos que espera que salgan al mercado en los próximos años.

Square Roots, por su parte, espera comenzar pronto la producción comercial de remolachas y fresas, y está experimentando con semillas raras y olvidadas hace mucho tiempo.

La polémica por la huella de carbono

Peggs dice que tiene sentido cultivar productos perecederos en el mismo vecindario del consumidor.

"Muchos productos, como tomates o fresas, se cultivan para viajar, no por gusto. Tiene sentido cultivar alimentos verticalmente con una larga vida útil".

Pero diferentes productos presentan diferentes desafíos, dice Landau. En lo que respecta a las plantas, no toda la luz se crea igual. Y distintos cultivos, como tomates, fresas y pimientos, tienen diferentes necesidades.


Códigos QR les dicen a los consumidores cuál es la historia del producto.

"Las luces para este tipo de cultivos generalmente son más caras, requieren más electricidad y producen más calor, lo que significa un enfriamiento adicional", dice Landau.

"Cosechar estos cultivos puede tener un costo operativo significativo".

Pero se está haciendo. En Estados Unidos, la empresa Oishii cultiva verticalmente la muy apreciada fresa japonesa Omakase durante todo el año.

Y Farm One produce más de 200 productos, incluidas 34 flores comestibles.

Plenty está experimentando con sandías. A medida que los costos tecnológicos caen y la investigación y desarrollo se intensifican, la variedad de cultivos se ampliará.

Eso también puede aliviar las críticas a la huella de carbono de la industria. En el debate de luz artificial versus la luz solar, esta última a menudo tiene la ventaja. Pero, entonces, los agricultores de interior señalan los costos de transporte y el desperdicio en la agricultura tradicional.

Por el momento, dice Landau, las preocupaciones sobre la huella de carbono son válidas, aunque espera que las granjas interiores aprovechen cada vez más las energías renovables.

"Y cuando nos fijamos en los mercados ubicados en entornos climáticos extremos o en naciones isleñas donde importan la mayoría de los alimentos, la agricultura de interior podría ser una opción viable", dice.

Peggs enfatiza que la industria aún es joven y está tratando de encontrar los modelos y la dirección comercial adecuada.

Entre los empresarios no hay consenso en todo, aunque ciertamente están de acuerdo en esto: la agricultura vertical tiene el potencial de transformar la producción mundial de alimentos tal como la conocemos.



Fuente: BBC Mundo