martes, 23 de mayo de 2023

Primera celda solar espacial de fabricación nacional
Investigadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica desarrollaron celdas solares a escala de laboratorio. Se trata de un componente tecnológico clave para la industria satelital argentina y en el futuro podrían reemplazar a las que se importan. Ya tienen un prototipo y ahora buscarán mejorar su eficiencia para evaluar su potencial para la producción en serie.
Por Nadia Luna




La única fuente de energía que tienen los satélites espaciales para hacer funcionar sus instrumentos es el sol y los paneles solares que se colocan en dichos artefactos son los encargados de obtener esa energía y convertirla en electricidad. Desde 1995, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) realiza la integración eléctrica de los paneles que se usan en los satélites de fabricación nacional, entre ellos, los SAC-A y SAC-D/Aquarius, los SAOCOM 1A y 1B, y el SABIA-Mar, que será lanzado en 2024.

Para fabricar esos paneles, se utilizaron celdas comerciales importadas pero ahora los investigadores del Departamento de Energía Solar (DES) de la CNEA dieron un paso más y desarrollaron la primera celda solar espacial de fabricación nacional. Ya tienen un prototipo funcional, a escala de laboratorio, y en los próximos meses buscarán optimizar el proceso de fabricación y los parámetros eléctricos para mejorar su eficiencia.

“Desde el punto de vista de la investigación, desarrollar estos dispositivos nos permite saber exactamente qué tenemos, conocemos todos sus secretos, cosa que no pasa con uno comprado. Y, desde el punto de vista de la tecnología, es importante para el país porque este tipo de celdas pueden ir a bordo de satélites nacionales, lo cual le da a la Argentina una mayor independencia económica al poder fabricar sus propios paneles”, dice a TSS la doctora en Ciencia y Tecnología Marcela Barrera, investigadora del CONICET en el Centro Atómico Constituyentes (CAC) de la CNEA.


La primera celda solar espacial de fabricación nacional ya tiene un prototipo funcional, a escala de laboratorio, y en los próximos meses buscarán optimizar el proceso de fabricación y los parámetros eléctricos para mejorar su eficiencia. Foto: CNEA.

Barrera trabaja en la integración de paneles solares para uso espacial desde comienzos de la década del 2000, durante su tesis doctoral realizada en el Instituto Sábato, perteneciente a la CNEA y a la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Con los años, numerosos profesionales aportaron sus conocimientos a esta línea de investigación hasta llegar al desarrollo de las celdas solares espaciales, que forma parte de la tesis doctoral de Simón Saint André, también realizada en el Sábato.

Las celdas solares tienen la función de convertir la luz del sol en electricidad y sirven para aplicaciones terrestres o espaciales. Para armar un panel, se interconectan las celdas solares entre sí. Por ellas circula la corriente que alimenta los distintos instrumentos que lleva un satélite, por ejemplo, para medir la salinidad del mar u obtener imágenes. El material más utilizado en la producción de celdas solares es el silicio pero también se usan otros como silicio amorfo y teluro de cadmio.

Sin embargo, para las celdas de uso espacial se requieren algunas características específicas, como una mayor eficiencia y resistencia al daño por radiación. Lograr una mayor eficiencia en menor superficie es un factor clave para un satélite, porque esto hace que los paneles sean lo más chicos posible y, por ende, más livianos, algo importante a tener en cuenta ya que los costos de lanzamiento son muy altos y dependen del peso del satélite. “Para aumentar la eficiencia, son relevantes el material utilizado y también la optimización de la estructura de la celda, por ejemplo, el espesor de las capas que la componen y las características del vidrio que la protege”, explica Barrera.

En tanto, la resistencia a la radiación tiene que ver con que las celdas quedan directamente expuestas al ambiente espacial. Además de recibir grandes dosis de radiación, estarán sometidas a temperaturas extremas que pueden ir desde los 100° C a los -100° C en muy poco tiempo. Luego de probar diversos materiales, los investigadores vieron que los semiconductores III-V (llamados así porque se ubican en las columnas III y V de la Tabla Periódica de Elementos) reunían las características que necesitaban y se quedaron con uno de ellos, el arseniuro de galio.


Desde 1995, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) realiza la integración eléctrica de los paneles que se usan en los satélites de fabricación nacional. Foto: CNEA.

“Durante estos años, trabajamos en varios aspectos: fabricación, caracterización y ensayos. La parte que nos resultó más compleja fue la fabricación de los dispositivos porque no existía esta tecnología en el país”, señala la investigadora. Lo lograron gracias al trabajo del Grupo de Dispositivos y Sensores del Centro Atómico Bariloche de la CNEA. Además de este grupo y del Departamento de Energía solar (al que pertenece Barrera, dirigido por Hernán Socolovsky), contaron con la colaboración del Departamento de Micro y Nano Tecnología del CAC-CNEA.

Los primeros prototipos de estas celdas solares espaciales miden un centímetro cuadrado. En esta primera etapa, se buscó evaluar el proceso de fabricación y de caracterización, y se comprobó que funcionan correctamente como celdas solares. Con respecto a los costos, Barrera indica que todavía es pronto para estimarlos pero que “además de la ventaja económica que seguramente vamos a tener por hacerlas acá, lo más importante es que podremos saber exactamente cómo están hechas”.

Los investigadores apuntan a que, una vez terminado el desarrollo, se podrá adaptar a satélites de distintos tamaños. El objetivo final será poder fabricar las celdas en serie e integrar paneles para uso espacial o terrestre. “Cuánto nos llevará esto va a depender de los recursos económicos y humanos que vayamos consiguiendo. La próxima etapa es volver a optimizar los dispositivos e incluir mejoras como el depósito de una capa antirreflectante para aumentar su eficiencia. Esperamos tener la celda solar a nivel laboratorio optimizada y con buena performance dentro de seis meses o un año. Y, más adelante, habría que escalar a otros tamaños para poder hacer las pruebas en satélites”, finalizó Barrera.



lunes, 22 de mayo de 2023

IMPSA pone a punto un reactor para que YPF produzca combustible exportable
Con 415 toneladas, es el más grande que haya hecho la empresa mendocina de infraestructura tecnológica. Le sacará azufre al combustible que se produce en la destilería que la petrolera tiene en Luján.


IMPSA desarrolla un reactor para el combustible de YPF.


La empresa de infraestructura tecnológica mendocina, IMPSA, pone a punto un enorme reactor de hidrodesulfuzación que por estos días ocupa varias de las naves de la empresa. El desarrollo será clave para la producción y exportación de combustible que YPF pretende hacer el próximo año.

Es que esa enorme máquina, en la que trabajan más de 40 empleados forjando tambores -que cuando se ensamblen terminarán pesando unas 415 toneladas-, le permitirá a la empresa sacar el azufre del petróleo que extrae en la destilería de Luján. Así, podrá cumplir con los requisitos de combustible amigable con el medio ambiente que ya exige el mercado europeo y eso le abriría varias puertas para poder exportar.

Adecuar el combustible

Hace poco más de un año, el ex director de YPF -hoy senador provincial- Martín Kerchner, contaba que la firma de bandera nacional había previsto una inversión de 585 millones en 4 años (de los cuales 219 millones se invertirían en este 2023) con el claro objetivo de adecuar el combustible que se produce en la destilería de Luján a las normas mundiales de reducción de azufre. De esa manera podrá producir combustible “Euro 5”.

“En el 2030 no habrá mercados para quien no producza ese combustible bajo en azufre. No hacerlo significaría que Argentina se quedase fuera de esos mercados y pese a tener petróleo, debería importar combustible por no cumplir con las exigencias mundiales”, advertía el ex integrante mendocino del directorio de YPF.




Justamente para cumplir esa meta, la firma contrató a IMPSA la construcción de 2 hornos de proceso que antes se compraban a Corea, la remodelación de otro horno que ya había hecho esa empresa metalmecánica con antelación y la construcción del enorme reactor que sirva para extraer el azufre. Esa maquinaria es hasta ahora la más grande que ha fabricado IMPSA en su largo historial en la metalmecánica.

En este último reactor trabajan desde febrero pasado, y presumiblemente durante un año, unos 40 empleados de IMPSA entre soldadores, estructuralistas, inspectores de calidad: “Se requiere de soldadores de muchísima experiencia en soldaduras de temperatura, porque se suelda a casi 300 grados de temperatura”, apuntan desde la empresa.

Ese proyecto que se denomina YPF Next, supone que ese combustible tenga la condición denominada 10ppm, lo que se traduce en que tenga menos de 10 partes de azufre por millón.

7 a 8 meses

Para poder construir el enorme reactor, que podrá estar finalizado en unos 7 y 8 meses, IMPSA debió importar material forjado en 10 piezas que compró a una empresa de Italia, ya que en el país no se produce ese material de calidad nuclear.

“Este reactor de hidrodesulfuración supone un año de trabajo en la manufactura. Tiene todo el material envolvente de acero al carbono y por dentro lleva inoxidable para evitar la corrosión. Terminado tendrá unos 33 metros de largo, unos 3 metros y medio de diámetro y terminará en 415 toneladas de peso. Es el más grande que hemos fabricado en IMPSA”, apuntan desde la metalmecánica de Godoy Cruz.




Ese reactor supone el ensamble de 10 virolas -abrazaderas de metal- en 5 tramos, más un cabezal que completa la enorme pieza.

Pero no es el único proyecto que tiene la empresa para la provincia. También se estudian dos proyectos más de producción de energía, que están en estudios de prefactibilidad.

Cabe recordar que Mendoza, al tener el 21,2% de las acciones tras haber capitalizado con fondos locales el salvataje a Pescarmona, pone a uno solo de los representantes en esa mesa directiva de la compañía. Desde fines de abril, ese integrante es el joven ingeniero Mario Croce (36), que llegó para reemplazar a Pablo Magistochi, el titular de la empresa EMESA.



India inaugura una planta gigante de radioisotopos medicinales, construida por INVAP




El gobierno de la República de la India, firmó un Contrato con INVAP en el año 2014, bajo la modalidad llave en mano, para la provisión de una facilidad de producción de Molibdeno 99 (Mo-99) para el BRIT organismo del Department of Atomic Energy (DAE) de la República de la India.

El objeto de la planta es producir Mo-99 para aplicaciones médicas, basado en el uso de Uranio de bajo enriquecimiento (LEU por sus siglas en Ingles) mediante un proceso desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Esta planta de producción de radioisótopos se enmarca dentro de los usos pacíficos de la energía nuclear y el acuerdo bilateral que, a tales fines, ha firmado Argentina con India.

El proyecto denominado “LEU based Mo-99 Production Facility” (FMP), ganado por INVAP en una licitación internacional, tiene por objeto la producción de Mo-99, una herramienta esencial para la atención médica que se utiliza con fines diagnósticos en medicina nuclear.

El 24 de agosto de 2022, INVAP con participación de personal de la CNEA y del BRIT completó exitosamente la puesta en marcha de la planta cumpliéndose con el objetivo de performance y calidad establecido en el contrato.

La autoridad competente de la India ha determinado formalmente que los radioisótopos de la planta suministrada por INVAP se corresponden con los estándares de uso médico requeridos por India.

La provisión de INVAP incluyó el diseño, fabricación y suministro de componentes, instalación y puesta en marcha de la planta, construida en el Centro Atómico BARC en Mumbai en la República de la India.

Además contempló el entrenamiento del personal de BRIT para la operación y mantenimiento de la planta, que fue llevado a cabo en Argentina y en India.



miércoles, 17 de mayo de 2023

Autoridades y estudiantes de la universidad del Comahue visitaron la «secreta» base espacial china en nuestro país




Una comitiva de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) encabezada por el vicerrector Paúl Osovnikar y el Secretario General Santiago Nuñez, visitó el centro de investigación espacial ubicado en el paraje Quintuco, en proximidades de Bajada del Agrio.

El centro de investigación del espacio profundo surgió tras la firma de acuerdos interinstitucionales entre China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la provincia de Neuquén y los gobiernos de Argentina y la República Popular China. Los convenios incluyen tiempo de uso de la antena por parte de la comunidad científica argentina, para proyectos de investigación sobre el espacio exterior.

En la visita de la UNCo, de la que también participaron autoridades de la Facultad de Ingeniería, encabezada por la decana Ana Basset y un grupo de estudiantes, se formalizaron vínculos con CONAE y Optic (Oficina Provincial de Tecnologías de la Información y Comunicación) para el aprovechamiento de conocimientos científicos y tecnológicos.



Formaron parte de la recorrida realizada el miércoles último representantes de la Universidad Tecnológica Nacional, funcionarios provinciales y municipales.

La estación brinda soporte de telemetría, seguimiento, control de las misiones del Programa Chino para Exploración de la Luna (CLEP) y programas de investigación científica del espacio lejano.

Acuerdo con CONAE

Derivado de esta visita, el vicerrector, la decana de la Facultad de Ingeniería, el vicedecano de la misma facultad, Marcelo Moreyra, y el coordinador de Gabinete Alejo Simonelli, mantuvieron hoy una reunión con una representación de la CONAE encabezada por Mariano Rodríguez Capristo, gerente de Asuntos Jurídicos del organismo nacional.

La UNCo y la CONAE tienen un convenio firmado y en este encuentro se acordó designar a los representantes de ambas instituciones para ponerlo en marcha. Se definieron ejes para la capitación y se acordó avanzar en una agenda de trabajo.



martes, 16 de mayo de 2023

Se anunció la marca Cobra Argentina
Fabricará recreaciones de los deportivos de Carroll Shelby bajo la Ley de Autos Artesanales. Lanzamiento oficial en junio.
Por Carlos Cristófalo




Cobra Argentina, un nuevo fabricante de autos artesanales, se presentará de manera oficial en junio. La empresa fundada por el reconocido arquitecto argentino Hugo Gallego producirá recreaciones de modelos del famoso constructor norteamericano Caroll Shelby.

El anuncio de Cobra Argentina se realizó el sábado pasado, a modo de avant-premiere, durante el Winter Tour organizado por DriftModeProAM. Gallego mostró al grupo de participantes de este evento las intalaciones de la localidad bonaerense de Pilar, donde ya se producen los primeros chasis y carrocerías. La fábrica artesanal cuenta con su propia cabina de pintura y con un equipo de artesanos especializados en fabricación de pequeñas series.

Gallego anticipó que la empresa ofrecerá recreaciones de los Shelby Cobra (carrocería roadster, en fibra) y Cobra Daytona (carrocería coupé, enteramente en aluminio). Los chasis fueron diseñados por el especialista Collino Performance y cuentan con motores Ford Performance con tres opciones de potencia: Ford 302 (V8 de 4.9 litros, con opción de 380 o 400 caballos) y Ford 427 (V8 7.0, con 550 caballos). La caja de cambios será una Tremec manual, de seis velocidades, aunque se está trabajando en un prototipo con caja automática-secuencial: "Será para el Proyecto Bristol, el primer Cobra que se podrá manejar todos los días en la ciudad", anticipó Gallego.

Todos los autos estarán en condiciones de ser patentados. Contarán hasta con su propio número VIN, lo que también permitirá exportarlos. Los vehículos de Cobra Argentina estarán certificados bajo la nueva Ley de Autos Artesanales.

La presentación oficial de Cobra Argentina será en junio próximo. En ese momento se brindarán más detalles acerca los planes de esta nueva automotriz artesanal en nuestro país.

C.C.



La fábrica de Cobra Argentina está en la localidad bonaerense de Pilar.


Allí ya comenzó la producción del Cobra (roadster, inspirado en el Shelby Cobra).


El siguiente paso será la recreación del Shelby Cobra Daytona (inspirado en la coupé de Carroll Shelby, foto de mural).


El arquitecto Hugo Gallego, fundador de Cobra Argentina (derecha), le mostró la fábrica artesanal de Pilar a Motor1 Argentina.


Nuevo chasis diseñado por Collino Performance.


Motores V8 de Ford Performance.


Cajas de cambio Tremec, manuales y automáticas.






Fuente: ar.motor1.com

viernes, 12 de mayo de 2023

Fenómenos paranormales en el antiguo geriátrico de Montequinto
Era uno de esos lugares donde se solía hacer urbex y donde se decía que estaba «encantado», se cobró una víctima y fue demolido aunque esconde aún recuerdos de hechos que carecen de toda explicación.
por Jose Manuel Garcia Bautista




Hace ya un tiempo que se demolió el viejo edificio del Centro Residencial de Personas Mayores de Montequinto, en Dos Hermanas, un edificio que llevaba mucho tiempo abandonado y que era lugar de reunión de jóvenes que hacían botellonas, fiestas «raver» o entraban a hacer urbex o intentar captar lo desconocido, lo misterioso, en su interior.

Se encontraba en la calle Fernando Magallanes y su propiedad era de la Tesorería General de la Seguridad Sociales siendo una obra del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales, en 1984 se traspasaron sus funciones a los servicios del Instituto Nacional de Servicios Sociales de la Seguridad Social en Andalucía. El edificio se encontraba en estado de abandono y muy deteriorado por problemas estructurales, reformarlo era muy costoso y se procedió a su desmantelamiento.

En 2018 se trasladaron a los residentes que estaban en este geriátrico, teniendo nuevo centro en Huerta Palacios en Dos Hermanas.

En este edificio se tuvo que lamentar la muerte de un joven de 16 años cuando el 15 de junio de 2020 cayó por el hueco del ascensor, no era la primera vez que ocurría y ya se habían lamentado otros dos incidentes de accidentes en su interior (aunque sin resultado de muerte). Además el edificio era un foco de inseguridad pues a su interior accedían indigentes y toxicómanos.

Pero dentro ocurrieron otros hechos inquietantes que, principalmente ocurrieron a personas que entraban a «curiosear» o hacer urbex. Así nos encontramos a Juanma López, aficionado a la fotografía en lugares abandonados que me decía: «Me habían dicho que había un sitio muy bueno en Montequinto para hacer fotos y me acerqué. No me costó trabajo encontrarlo, está al lado del canal. Aparqué y entré por un agujero y, la verdad, es que hice unas fotos muy buenas. Entre en otras habitaciones y fotografié los pasillo solos y fue entonces cuando me pasó algo muy raro. Estando allí sentí ruido en la zona que iba dejando atrás, me volví y vi a un señor mayor, en batín, de cuadritos azules y morados, y todos blancos. Me extrañó mucho, lo vi como te veo a ti. Le dije: «¿Pero hombre, que hace aquí? Se va a matar» y el hombre me dijo: «Esta es mi casa» y desapareció. Mira, me dio tal impresión que salí de allí cuanto antes. Imagínate ver como «alguien» desaparece ante tus ojos, delante de ti» decía Juanma.

Pero no sólo le ocurrió eso: «Cuando llegué al coche se me salía el corazón por la boca, fue entonces cuando quise mirar las fotografías que había hecho y no salió nada. Lo revisé y nada. Al llegar a casa cogí la tarjeta y la traté de volcar en el ordenador. Fue para nada, me decía que estaba dañada. No volví a repetir experiencia. Además me sentía como acompañado todo el tiempo, como si alguien estuviera tras de mí» concluía.

El edificio también era objeto de jóvenes que entraban a curiosear. Debido al trágico suceso de 2020 tuve la oportunidad de conocer este sitio -en el que no había estado nunca- y hablar con los jóvenes de la zona que me decían: «Si, es un sitio al que se suele ir para echar el rato, tomar unas cervezas o hacer botellona. Algunos dicen que hay fantasmas pero a nosotros nunca nos pasó nada. Hay que tener cuidado, sobre todo porque hay zonas que están mal y si no las conoces puedes tener un disgusto».

Al respecto de los posibles hechos paranormales Miguel Ángel Paredes, investigador local, me decía: «En este sitio decían que pasaban cosas raras, que se veían formas extrañas que se paseaban por los pasillos. Yo no tuve la ocasión de entrar nunca pero si en la Pablo Olavide donde también suceden hechos extraños».

Antonio Ríos, aficionado al misterio, residente en Montequinto, me decía: «Yo iba al sitio mucho, estaba cerca de casa, hacía allí mis experiencias de psicofonías. Hasta un día que estando dentro sentí unos pasos, yo tenía una grabadora puesta y un detector de presencias baratito. Aquello se puso a pitar y entonces vi la silueta de «algo» que se paseaba por el pasillo. Le grite para ver quién era y, en ese momento, la grabadora salió disparada como si le hubieran dado una patada. Me entró de todo por el cuerpo. Cogí el detector y la grabadora que no ha vuelto a funcionar jamás. Allí pasaba de todo, desde gente de mala vida que entraba hasta chavales a «sus cosas» o este tipo de hechos extraños que, la verdad, poca gente del mundo de la investigación paranormal se vio por aquí» finalizaba.

Hechos extraños en un edificio donde el peligro era constante y que se acabó demoliendo para ser hoy un trágico recuerdo.



Histórico: Un desarrollo de la UNLP permitirá tener control de la basura espacial
Ingenieros, estudiantes y becarios del Centro Tecnológico Aeroespacial de la universidad platense crearon un dispositivo que permitirá medir por primera vez la densidad atmosférica en el espacio.


Un desarrollo de la UNLP permitirá controlar la basura espacial.


Ingenieros, estudiantes y becarios del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), desarrollaron un dispositivo que será capaz de efectuar una medición cuantitativa in situ de la densidad atmosférica, considerando todos los efectos y fenómenos presentes en altitudes entre 340 a 450 kilómetros, por lo que será posible controlar la denominada basura espacial.

Avance histórico en materia espacial

En un comunicado, se indicó que ese avance tecnológico surgió en el marco del certamen International Space and Scientific Payload Competition, que se desarrolló esta semana en el China Manned Space y el China Education Association for International Exchange, en el que el equipo del CTA recibió la medalla de bronce.

“La basura espacial es un problema que ha ido en aumento en los últimos años de la mano de la intensificación de las actividades espaciales a nivel global”, se explicó y se apuntó que se consideran desechos espaciales “todos los satélites inoperativos, las últimas etapas de los cohetes de lanzamiento, los soportes y desechos liberados intencionadamente durante la separación del satélite de su vehículo de lanzamiento, los efluentes sólidos y las partículas o fragmentos procedentes de colisiones, habiendo unos 34.000 objetos en órbita según la Oficina de Desechos Espaciales de la European Espacial Agency (ESA)”.


Túnel de viento espacial


Se sostuvo que “el instrumento denominado ‘Túnel de viento espacial’, una vez validado, representará un avance de gran relevancia en materia de ingeniería aeroespacial” ya que “obtener un valor de densidad atmosférica a esas altitudes permitirá tener una estimación de la vida orbital de un satélite, a la vez que va a determinar con más certeza los tiempos de recuperación de elementos orbitales, y ayudar a estimar mejor un decaimiento orbital y de esa manera tener un control de la basura espacial”.

El “Túnel de viento espacial” de la UNLP, surgió como un proyecto de investigación para la participación de este equipo en la competencia ISSSP (International Space and Scientific Payload Competition), organizada por China Manned Space (CMS) y los coorganizadores: China Education Association for International Exchange (CEAIE) y el “Belt and Road” Aerospace Innovation Alliance (BRAIA), en la que participaron más de 30 grupos.

El experimento se basa en un capacitor de placas paralelas que obtendrá la medida de la densidad de flujo total presente en una órbita LEO, y como soporte para validar los resultados, un espectrómetro de masas que permite medir la densidad del flujo de iones.

Ambos modelos comparten los datos obtenidos para verificar el rendimiento esperado, confirmar datos cuantitativos, detectar y/o diferenciar fenómenos implicados en la ionosfera.

Diseño innovador para la Estación Espacial China

Los integrantes del equipo del CTA, denominado FrACMaS TEAM explicaron que “el certamen consistió en un diseño innovador de un experimento de carga espacial con el propósito de utilizarlo en la Estación Espacial China que se completará este año y tendrá una vida orbital mayor a 10 años”.

El director del CTA, Marcos Actis detalló “tener un valor de densidad es importante ya que se utiliza en los modelos matemáticos de la vida orbital de objetos que orbitan alrededor de la Tierra” y apuntó que “estos modelos se utilizan para validar los requerimientos internacionales de desechos espaciales que proponen una vida orbital de no más de 25 años. Por otro lado, también se utilizan con frecuencia para calcular el tiempo de recuperación, tripulación y/o misiones de rescate, entre otros problemas”.


Conocimiento clave. Los ingenieros e ingenieras de la UNLP detrás del desarrollo.


Según los integrantes del equipo, actualmente existen modelos que presentan resultados poco exactos y precisos, porque combinan una teoría que no se corresponde con el fenómeno real. Considera un solo coeficiente de resistencia para diferentes geometrías y diferentes condiciones de flujo, además de una estimación de la densidad basada en modelos.



miércoles, 10 de mayo de 2023

Demasiado a menudo, demasiado cerca: un estudio dice que los satélites espías estadounidenses que se acercan a los activos espaciales de alto valor de China son una "amenaza para la seguridad"
•Investigador chino dice que los satélites GSSAP de la Fuerza Aérea de EE. UU. se acercaron repetidamente a algunos de los satélites de China en la órbita geoestacionaria en 2020-21
•Estudio sugiere que China debe acelerar el desarrollo de una red de conciencia situacional que integre sensores espaciales y terrestres
por Stephen Chen


China tiene una serie de satélites GEO en órbita que sirven para una variedad de propósitos, incluidas las comunicaciones, la navegación y la teledetección. Foto: Imágenes de Shutterstock


Los satélites espía estadounidenses llevaron a cabo al menos 14 misiones de reconocimiento cercanas en satélites chinos de órbita alta en menos de dos años, según un estudio realizado por investigadores del programa espacial de China.

Desde febrero de 2020 hasta diciembre de 2021, los satélites del Programa de conciencia de la situación espacial geosincrónica (Geosynchronous Space Situational Awareness Programme o GSSAP) de la Fuerza Aérea de EE. UU. se acercaron repetidamente a algunos de los satélites más valiosos y avanzados de China en la órbita geoestacionaria (GEO) y se acercaron alarmantemente, según el estudio.

“Los frecuentes acercamientos del satélite GSSAP a los activos espaciales chinos de alto valor representan una grave amenaza para su seguridad”, dijo el equipo dirigido por el investigador Cai Sheng del Instituto de Óptica, Mecánica Fina y Física de Changchun. Su artículo fue publicado en la revista en idioma chino Infrared and Laser Engineering el mes pasado.

“En una serie de pruebas de tecnología de ataque y defensa espacial, el ejército de EE. UU. ha revelado su capacidad e intención de interrumpir el uso del espacio por parte de China”.

Los encuentros cercanos en el espacio generalmente se mantienen en secreto porque los militares pueden ver esa información como confidencial o clasificada, y revelarla podría revelar sus propias habilidades o vulnerabilidades a otros países, según un científico espacial con sede en Beijing que no participó en el estudio. 

“Revelar tales incidentes podría potencialmente escalar las tensiones entre países y conducir a conflictos diplomáticos o incluso militares”, dijo el científico que pidió no ser identificado debido a la delicadeza del tema.

No está claro por qué China ha optado por publicar la información ahora. El instituto con sede en Changchun, una subsidiaria de la Academia de Ciencias de China, tiene una larga historia de desarrollo de tecnología láser, sensores remotos y óptica espacial para el programa espacial de China.

“Están bien preparados para investigar el satélite GSSAP y sus capacidades”, dijo el científico.

China tiene una serie de satélites GEO en órbita que sirven para una variedad de propósitos, incluidas las comunicaciones, la navegación y la teledetección.

Los satélites GEO se colocan en un punto fijo sobre el ecuador de la Tierra, lo que significa que permanecen en la misma ubicación con respecto al suelo en todo momento. Esto los hace ideales para aplicaciones como comunicaciones y radiodifusión, donde es importante mantener una conexión constante con los usuarios en tierra.

Los satélites GEO son generalmente más caros de lanzar y operar que los satélites de órbita terrestre baja (LEO). Muchos países utilizan satélites GEO para comunicaciones militares y vigilancia, así como para infraestructura crítica como sistemas bancarios y financieros.

Un satélite GSSAP realizó un vuelo alrededor de Tianlian 2-01, un satélite que forma parte del sistema de transmisión de datos y seguimiento espacial Tianlian de China el 26 de febrero de 2020, según el estudio chino.

El sistema Tianlian proporciona enlaces de comunicación entre las naves espaciales en órbita y las estaciones terrestres en la Tierra y apoya el programa de vuelos espaciales tripulados de China y otras actividades espaciales.

Dos días después, el mismo satélite se acercó a BD-2 G8, un satélite del Sistema de Navegación BeiDou (BDS), según el equipo de Cai.

BeiDou es el equivalente chino del sistema GPS estadounidense, que brinda servicios de posicionamiento, navegación y sincronización a usuarios en China y otras partes del mundo.

Otros incidentes informados en el estudio se relacionan con SJ-20, un satélite de comunicaciones de alto rendimiento lanzado por China en 2020. SJ-20 fue diseñado para brindar acceso a Internet de banda ancha a usuarios en China y otras partes de Asia.


La simulación por computadora realizada por científicos chinos sugiere que un satélite espía GSSAP de EE. UU. podría haber tomado imágenes de alta resolución del satélite de comunicación SJ-20 de China en las proximidades. Foto: Instituto de Óptica, Mecánica Fina y Física de Changchun


Diferentes satélites GSSAP se acercaron a SJ-20 cuatro veces durante un período de 11 meses. En el encuentro más cercano el 4 de mayo de 2021, los satélites chino y estadounidense se acercaron a un récord de 9,54 km (5,9 millas), según el estudio.

El estudio también alega que los satélites estadounidenses espiaron otros objetivos chinos, incluidos TJS-2, TJS-3 y TJS-5, que forman parte de la serie de satélites de comunicaciones experimentales Tongxin Jishu Shiyan (TJS) de China. Estos satélites se utilizan para probar nuevas tecnologías relacionadas con los satélites de comunicaciones, como antenas avanzadas y técnicas de procesamiento de señales.

Todos estos satélites son activos de alto valor para China porque respaldan objetivos críticos de seguridad nacional, económicos y científicos, según el equipo de Cai.

Los satélites GSSAP son la última generación de satélites de vigilancia espacial utilizados por la Fuerza Aérea de los EE. UU. para monitorear y rastrear objetos en órbita geosincrónica. Están equipados con cámaras ópticas de alta resolución y equipos avanzados de vigilancia electrónica que les permiten tomar fotografías y escuchar señales de radio de otros satélites, según el estudio chino.

Las cámaras ópticas de alta resolución de los satélites GSSAP les permiten capturar imágenes detalladas de otros satélites en GEO, incluidas características específicas como antenas y sensores. Esta información se puede utilizar para identificar satélites y, potencialmente, monitorear su comportamiento a lo largo del tiempo.

Los satélites GSSAP usan la posición del sol en relación con el satélite objetivo y el observador, en este caso, el satélite GSSAP, para determinar su estrategia de aproximación, según el equipo de Cai.

Sería favorable para los satélites GSSAP cuando el satélite objetivo esté en el "área de observación de luz descendente", lo que significa que el sol está detrás del satélite GSSAP y brilla directamente sobre el satélite objetivo. Esto permite obtener mejores imágenes y reduce la interferencia de la luz dispersa.

Por el contrario, cuando el satélite objetivo está en el "área de observación de luz superior" del satélite GSSAP, entre el satélite GSSAP y el sol, sería desfavorable. En este caso, la luz dispersada por el sol podría interferir con las imágenes y dificultar la recopilación de información precisa sobre el objetivo.

El estudio chino dijo que los satélites espías de EE. UU. generalmente eligen acercarse a sus objetivos desde una posición favorable.

Cuando un satélite espía GSSAP se acercó al satélite SJ-20 en 2021, otro satélite chino se colocó en una posición favorable para examinar de cerca el satélite estadounidense, según informes de prensa.

Si el segundo satélite chino pudiera capturar imágenes detalladas u otros datos sobre el satélite GSSAP, esto podría proporcionar información valiosa sobre sus capacidades y limitaciones.

Sin dar la fuente de información, el equipo de Cai ha lanzado al público por primera vez un conjunto de datos "fácil de usar para los ingenieros" que contiene estimaciones sobre las capacidades de un satélite GSSAP típico, que han sido clasificados por el gobierno de EE. UU.

Los datos incluían el tamaño de las lentes de la cámara del satélite, la resolución de los sensores de imágenes, su capacidad para detectar y rastrear otros satélites y cómo se comunica con las estaciones terrestres.

Esta información puede ser útil para otros países porque les permite comprender mejor las capacidades y limitaciones de los activos espaciales militares de EE. UU.

Al saber qué tipos de sensores y equipos de comunicación están a bordo de los satélites GSSAP, por ejemplo, un oponente podría desarrollar contramedidas para obstaculizar la operación efectiva.

“Cuando la cámara del satélite GSSAP observa un objetivo desde una distancia de 10 km, cada píxel de la imagen corresponde a un área del objetivo de aproximadamente 1,3 cm (0,5 pulgadas) de tamaño. Esto significa que la cámara tiene una resolución espacial muy alta, lo que le permite capturar imágenes detalladas del objetivo e identificar características como el cuerpo principal del satélite, los paneles solares y otros componentes de la carga útil”, dijo el equipo de Cai.

Pero los dos satélites GSSAP más nuevos lanzados el año pasado podrían tener mejoras ópticas importantes que les otorgaron nuevas habilidades, como hacer observaciones desde una posición desfavorable, agregaron.

El estudio dijo que “debido a la intensa competencia por la seguridad espacial en órbitas altas, es urgente que China investigue y desarrolle tecnologías clave, como encuentros de alta precisión y operaciones de proximidad, detección de anomalías en la órbita en tiempo real, caracterización de objetivos en condiciones complejas de iluminación y protección activa multimodo”.

Las operaciones de encuentro y proximidad de alta precisión permitirían a China maniobrar sus propios satélites con mayor precisión y evitar colisiones con otros objetos en el espacio. La detección de anomalías en la órbita en tiempo real les permitiría detectar rápidamente cualquier cambio inesperado en la órbita de los satélites y responder en consecuencia.

La caracterización de objetivos en condiciones de iluminación complejas tiene como objetivo comprender mejor las capacidades de los activos espaciales de otros países, incluso cuando las condiciones de iluminación no son las ideales. La protección activa multimodo implicaría el uso de una variedad de métodos diferentes, como interferencias o barreras físicas, para proteger sus propios satélites de amenazas potenciales.

El estudio sugiere que China necesita acelerar el desarrollo de una red integral de conciencia situacional que integre sensores espaciales y terrestres. Esto podría implicar el despliegue de más sistemas de radar terrestres o el desarrollo de nuevos sensores espaciales para el seguimiento en tiempo real de objetivos GEO.

China también está desarrollando láseres de alta potencia que potencialmente podrían desactivar los sensores o equipos de comunicación en un satélite hostil, grandes estaciones de radar que podrían rastrear los movimientos de los satélites GSSAP y otros objetos con mayor precisión, e IA que podría operar un satélite sin intervención humana para responder más rápida y eficazmente a las amenazas potenciales en el espacio.



martes, 9 de mayo de 2023

Avión espacial chino se ha acoplado con otro objeto varias veces según datos
Una nave espacial reutilizable china puede haber demostrado capacidades que podrían usarse para atacar otros satélites en un vuelo reciente de meses.
por Joseph Trevithick


El avión espacial chino se acopló a otro objeto varias veces (LeoLabs/Chinese Internet)


La empresa privada de servicios espaciales LeoLabs dice que sus datos muestran un vehículo espacial reutilizable chino, que se cree que es un diseño de avión espacial en miniatura, se acopló o capturó un objeto separado en múltiples ocasiones durante su reciente período de 276 días en órbita. Un vehículo espacial altamente maniobrable con este tipo de capacidad podría usarse para vigilar, interrumpir y atacar directamente los activos espaciales de un oponente, así como para recuperar o interactuar con los amigos.

La Corporación Estatal de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, o CASC, anunció que el vehículo espacial había aterrizado ayer, pero no proporcionó detalles sobre su tiempo en órbita. La compañía proporcionó detalles igualmente escasos después de su lanzamiento el 4 de agosto de 2022. 

"Desde su lanzamiento el 4 de agosto de 2022, observamos múltiples maniobras importantes que elevaron la altitud del objeto, así como despliegues repetidos, vuelos en formación y acoplamiento de un Subsatélite Objeto J (NORAD ID 54218)", según una publicación de LeoLabs en Twitter ayer. "Hemos determinado que Test Spacecraft2 tiene capacidad de propulsión y participó en operaciones de proximidad con el Objeto J, incluidas lo que parecían ser al menos dos y posiblemente tres operaciones de captura/acoplamiento".




"Objeto J" es el nombre dado por el ejército de EE. UU. a un objeto que se lanzó junto con el vehículo espacial reutilizable el 4 de agosto de 2022. La información sobre ese objeto, a la que el Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano de EE. UU.-Canadá (NORAD) ha asignado el número de identificación 54218 después de su aparición, está contenido en una base de datos pública disponible en el sitio web operado por el gobierno de EE. UU. Space-Track.org.

Curiosamente, el objeto J/54218 no parece haber sido agregado a la base de Space-Track.org hasta alrededor de dos meses después de su lanzamiento. Se agregaron otros ocho objetos asociados con el vehículo espacial reutilizable (catalogados de la A a la H) justo después del lanzamiento el 4 de agosto de 2022. La letra "I" se omite en este conjunto de datos para evitar confusiones con el número uno. El objeto A era el vehículo espacial en sí, el objeto B era el propulsor del cohete y los objetos C a H eran desechos del lanzamiento, según el ejército de EE. UU. y NORAD.

El "tipo" del objeto J aparece en la base de datos como "desconocido".


Datos disponibles en Space-Track.org sobre los nueve objetos asociados con el lanzamiento del vehículo espacial chino reutilizable el 4 de agosto de 2022. Tenga en cuenta la brecha significativa en los números de identificación entre los Objetos H y J, destacando cuánto tiempo después este último fue añadido al conjunto de datos. Space-Track.org


Si bien no está claro qué es el Objeto J y qué estaba haciendo el vehículo espacial reutilizable chino con él, si los datos de LeoLabs son precisos, indicaría que este último tiene capacidades significativas para maniobrar cerca e interactuar con otros objetos en órbita.

Vale la pena señalar que los dos mini transbordadores espaciales X-37B de la Fuerza Espacial de EE. UU., que a menudo se presentan como amplios análogos a los desarrollos de aviones espaciales chinos, también tienen varias de estas capacidades. Se entiende que los X-37B son extremadamente maniobrables y pueden al menos desplegar cargas útiles desde una bahía central, así como un autobús de carga útil auxiliar adjunto a la parte trasera de su fuselaje. 


Uno de los dos vehículos de prueba orbital X-37B antes de su lanzamiento en 2020. Las puertas de concha en la parte superior de su fuselaje que cubren su bahía de carga útil principal se revelan visiblemente y se ve un módulo de servicio adjunto a su parte trasera. Fuerza espacial de EE. UU.


Hay una serie de aplicaciones militares y comerciales/civiles relativamente inocuas de la capacidad de un objeto en el espacio para acercarse a otro y vincularse físicamente con él. La inspección, el reabastecimiento de combustible y el servicio en órbita son capacidades en las que están interesados el ejército de los EE. UU. y la NASA, entre muchos otros, y que podrían ayudar a garantizar el funcionamiento ininterrumpido de varios servicios basados en el espacio en tiempos de paz y durante un futuro conflicto de alto nivel.

Desde una perspectiva militar, ser capaz de evaluar rápidamente el daño a los satélites y potencialmente volver a ponerlos en funcionamiento podría ser esencial en una batalla importante. El ejército de los EE. UU., en particular, depende en gran medida de los activos basados en el espacio para brindar alerta temprana, recopilación de inteligencia, guía de navegación y armas, comunicaciones e intercambio de datos, y otro tipo de apoyo.

Los vehículos espaciales reutilizables altamente maniobrables con la capacidad de manipular objetos en órbita también podrían usarse para una gran cantidad de propósitos de investigación, desarrollo y prueba y evaluación.

Sin embargo, un vehículo espacial con la capacidad de acercarse mucho a otros objetos en órbita e interactuar físicamente con ellos es intrínsecamente capaz de actuar como un arma. Durante mucho tiempo ha habido preocupaciones sobre los llamados "satélites asesinos" que podrían lanzar una variedad de diferentes tipos de ataques contra otros objetos en el espacio.

Una capacidad de acoplamiento o captura en el vehículo espacial reutilizable de China podría indicar la presencia de brazos robóticos u otras protuberancias que podrían usarse para intentar dañar o destruir un satélite opuesto. El vehículo espacial podría estar equipado con otros tipos de capacidades ofensivas para combinar con esto, incluidos los sistemas de guerra electrónica o la capacidad de lanzar algún tipo de proyectil.


Un gráfico que representa, a grandes rasgos, las diversas formas en que un satélite puede atacar a otro en el espacio. Un vehículo espacial reutilizable, como un avión espacial, podría realizar los mismos tipos de ataques. DIA


Un vehículo espacial altamente maniobrable también puede usarse para recopilar inteligencia y monitorear otros objetos en órbita.

El gobierno ruso ha demostrado una serie de capacidades antisatélite en órbita en el pasado y se entiende que las autoridades chinas también están interesadas en ellas. El año pasado, el satélite chino Shijian-21 (SJ-21) maniobró cerca de un satélite del Sistema de Navegación BeiDou, lo agarró y lo remolcó a una llamada "órbita de cementerio", demostrando otra capacidad que podría usarse para neutralizar el ataque de un oponente con sistemas basados en el espacio.

Se sabe que tanto China como Rusia tienen importantes activos antisatélite en tierra y buscan expandir aún más esas capacidades. Esto incluye interceptores de ascenso directo para derribar físicamente activos basados en el espacio y armas de energía dirigida capaces de cegar la óptica y dañar o destruir potencialmente esos sensores y otros sistemas clave en plataformas en el espacio. Un documento filtrado de la CIA que apareció recientemente en línea sugiere que el gobierno chino está interesado en las capacidades no solo para neutralizar, sino también para secuestrar activamente satélites hostiles.



China "probablemente está buscando sistemas antisatélites capaces de destruir satélites en órbita geosincrónica", dijo el jefe de operaciones espaciales, el general Chance Saltzman, jefe de la Fuerza Espacial de EE. UU., a los miembros de un subcomité del Comité de Servicios Armados del Senado en marzo. "Están probando sistemas de satélites en órbita que podrían armarse, ya que ya han demostrado la capacidad de controlar y mover físicamente otros satélites".




“Si pueden cegarnos, si pueden interferir con esas capacidades, o Dios no lo quiera, destruirlos por completo. Saben que eso disminuirá nuestras ventajas”, agregó. “Puedo ver interferencias, puedo ver cegueras, puedo ver algunos de esos tipos de ataques de área gris a nuestras capacidades para tratar de ponernos detrás de la bola ocho”.

"En este momento, Space Force está lidiando con lo que Thompson llama 'ataques reversibles' contra satélites del gobierno de EE. UU. (es decir, ataques que no dañan permanentemente los satélites) 'todos los días'", informó The Washington Post en 2021 según una entrevista con el Vicejefe de Operaciones Espaciales de la Fuerza Espacial, General David Thompson. "Tanto China como Rusia atacan regularmente los satélites estadounidenses con medios no cinéticos, incluidos láseres, bloqueadores de radiofrecuencia y ataques cibernéticos", dijo.

The War Zone ha estado destacando durante años cómo es muy probable que el espacio sea un campo de batalla en sí mismo en cualquier futuro conflicto de alto nivel, como uno entre Estados Unidos y China.

Sin duda, será interesante ver si surge más información sobre las capacidades en órbita del vehículo espacial reutilizable chino que recientemente regresó a la Tierra ahora que LeoLabs ha presentado su evaluación de sus actividades. Cualquiera que sea el caso, los datos de la compañía se suman a la creciente evidencia de las crecientes capacidades antisatélite de China.



La Universidad Nacional de La Plata lanzará su nanosatélite antes de fin de año
El desarrollo de la Facultad de Ingeniería ingresó a la fase de fabricación y estará equipado para realizar observaciones atmosféricas y del suelo. Esperan lanzarlo entre octubre y noviembre.


La UNLP proyecta poner en órbita su nanosatélite entre octubre y noviembre.


La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) continúa con la fabricación de su propio nanosatélite y proyecta lanzarlo antes de fin de año, entre octubre y noviembre.

El desarrollo tiene el tamaño de un pan lactal y podrá realizar observaciones atmosféricas y del suelo. ¿De qué se trata? Su nombre es USAT I y es el primer satélite del programa “Satélite Universitario” de la UNLP.

“Pesa alrededor de 4 kilos y sus medidas son 10 por 10 por 34 cm, similar al tamaño de un pan lactal”, dice Sonia Botta, ingeniera del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad, a cargo de la coordinación del proyecto.

Observar la Tierra

Diseñado y fabricado por el CTA, en conjunto con el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT), ambos de la Facultad de Ingeniería, este pequeño nanosatélite del tipo CubeSat tiene como objetivo demostrar el funcionamiento del sistema GNSS, herramienta destinada para su uso en navegación y determinación orbital, y para mediciones mediante la técnica de radio-ocultación.

Botta explica que el GNSS es una forma genérica de llamar a todas las constelaciones satelitales que están destinadas al uso en navegación. Un ejemplo conocido popularmente es el GPS. “Con nuestro receptor GNSS vamos a poder detectar señales de GPS que viajan a través de la atmósfera y de la tierra”. En ese sentido, se busca probar tres cosas. La primera será demostrar su uso en navegación, pero una vez que se tenga el resultado positivo, se probarán dos técnicas científicas: la radio ocultación y la reflectometría.


El Centro Tecnológico Aeroespacial de la UNLP desarrolla el nanosatélite observacional.


La función del nanosatélite , bajo esta premisa, se relaciona con la demostración tecnológica de técnicas científicas para la observación de la Tierra. “Apuntamos a que pueda realizar observaciones atmosféricas y del suelo en territorio argentino, pero como es una órbita que recorre todo el mundo, está abierta la colaboración con otros países“, detalla la coordinadora. Y agrega: “Una vez que el satélite esté en órbita, la misión va a ser de demostración tecnológica y su carga útil será un receptor GNSS desarrollado por el grupo SENyT”.

¿Cómo son las técnicas de medición?

La reflectometría GNSS o GNSS-R hace uso de las señales de GNSS reflejadas en la superficie de la Tierra. Es un tipo de técnica científica que comenzó a demostrarse en satélites hace poco más de una década. Se puede utilizar en mediciones de características del suelo, como humedad, cobertura de vegetación o altimetría. En este modo, el receptor y el satélite GNSS emisor trabajan como un radar bi-estático. “Es posible medir cómo influye sobre la señal del GPS el rebote en la tierra. Si podemos detectar cambios en esta señal, podremos saber, por ejemplo, características del suelo, como humedad, cobertura de vegetación, tipos de suelo e, incluso, vientos superficiales en océanos”, describe la especialista.

La técnica científica radio-ocultación GNSS o GNSS-RO mide, de forma indirecta, la refracción de la señal emitida por satélites GNSS en la atmósfera. Dependiendo de la posición del receptor, se puede utilizar para estudiar características de las capas superiores de la atmósfera (por ejemplo, ionósfera) o de las capas inferiores (como la troposfera). “Podemos detectar variables atmosféricas, como presión, temperatura y contenido de electrones”, sostiene.

Lo que vendrá

En septiembre del año pasado, el USAT I atravesó con éxito la Revisión Crítica de Diseño (CDR), un paso fundamental para dar inicio a su construcción. En la actualidad, se está terminando con las compras para arrancar la construcción del modelo de vuelo del nanosatélite.

“Estamos en un estado bastante avanzado donde esperamos que próximamente podamos tener un modelo de vuelo completo para empezar a hacer todos los ensayos finales que se requieren para ir al espacio”, afirma Botta. Y concluye: “La fecha del lanzamiento depende de cuando terminemos el satélite y de cuando surjan oportunidades de lanzamiento, pero esperamos hacerlo antes de fin de año, entre octubre y noviembre”.



https://periferia.com.ar/innovacion/la-universidad-nacional-de-la-plata-lanzara-su-nanosatelite-antes-de-fin-de-ano/
En agosto presentan las primeras celdas y baterías de litio argentinas
Y-TEC (YPF+CONICET) afina detalles para tener lista su planta piloto de producción, pero aparecen nuevos proyectos destinados a industrializar la producción del mineral.


En agosto, estarán listas las primeras celdas de litio de Argentina.


La Argentina tendrá sus primeras celdas de litio industria nacional en agosto próximo, mientras que la primera batería de ion-litio fabricada en el país se entregará a las Fuerza Armadas antes de fin de año.

El litio es muy requerido para las renovables y la electromovilidad porque es un metal alcalino conductor de calor y electricidad y el de mayor capacidad de almacenamiento de energía por unidad de peso. Hoy la tonelada cotiza por encima de los u$s50.000, muy por debajo de los u$s70.000 de fines del año pasado porque China, el gran consumidor de este mineral, redujo los incentivos fiscales para la fabricación de autos eléctricos.

Sin embargo, según datos de la Secretaría de Minería las exportaciones de litio rompieron otro récord en marzo al llegar a u$s91 millones y acumulan u$s233 en el primer trimestre del año, un 133% más que el anterior. Esto se explica en parte por leve mejora en los precios del producto local, pero también porque aumentaron las cantidades exportadas en un 23%. Hoy, los dólares del litio ya representan casi un tercio de la actividad minera (27%), aunque la gran apuesta del país es generar más valor a partir de la industrialización.

Hernán Letcher, de YPF Litio, reveló en el Argentina Energy Green Energy Summit que si el carbonato de litio puede industrializarse para la realización de material activo, como cátodo o ánodos, que luego se utilizan en las baterías, el producto podría exportarse “por hasta tres veces su valor”.

La cadena de valor del litio

La consultora especializada CRU estimó que en 2020 la cadena de valor del litio, desde su extracción a la batería, contabilizó alrededor de u$s30.000 millones, aunque por las perspectivas de rápido crecimiento se proyectan casi u$s290.000 millones en solo una década. En ese marco, desde Y-TEC e YPF Litio aceleraron los tiempos, aunque siempre aparecen desafíos y dilaciones.

“Todo el mundo habla del carbonato de litio y de inmediato piensa en la batería, pero cuando se mira el proceso para hacer una batería se encuentra con un gran complejidad”, dijo Roberto Salvarezza, titular de Y-TEC, en el mismo foro Argentina Energy Green. En ese sentido, Salvarezza enumeró que son necesarios los salares con recursos probados; tener carbonato de sodio a precio y cantidad accesible para iniciar la producción; pasar el carbonato de litio a material activo, que requiere cobre para el ánodo y el grafito, o aluminio, cobalto o hierro para el cátodo según el tipo de batería que se busca; el ácido fluorhídrico que se obtiene a partir de florita para tener electrolitos y luego las celdas, que son el corazón de las baterías.

Celdas y baterías

La celda constituye la unidad más pequeña y crítica de una batería, que se compone a grandes rasgos de dos polos (cátodo y ánodo), separados por una sustancia conductora (electrolito) y unidos por un circuito externo. Las celdas son utilizadas como bien intermedio del proceso de ensamblado: varias conforman un módulo de baterías que a su vez constituyen packs.

Cuando una batería de litio está cargada significa que el litio se desprendió de su electrón externo y quedó cargado positivamente, y así pasa a denominarse ion de litio, motivo por el cual se las denomina baterías de ion-litio. Se calcula que cada vehículo eléctrico lleva entre 30 y 60 kilos de carbonato de litio en su batería. El litio para la batería argentina proviene de salares catamarqueños de Fiambalá. En el sector estiman que un salar pasa de la exploración a la explotación en seis años. Por eso, actualmente Livent, la compañía estadounidense pionera en la producción de litio en el país, abastece unas 20 toneladas a UNILIB, la primera planta de desarrollo tecnológico de celdas y baterías de América Latina, que Y-TEC tendrá operativa en conjunto con la Universidad Nacional de La Plata a partir de julio próximo. De allí saldrán las primeras celdas de litio industria nacional.

Al mismo tiempo YPF Litio inició una exploración propia en Fiambalá Norte, junto a Catamarca Minera y Energética Sociedad del Estado (CAMYEN). Según pudo saber este medio, en agosto perforan sus primeros dos pozos someros para identificar el potencial del recurso.

Y-TEC

El aluminio para las baterías argentinas lo abastece Aluar, mientras que el cobalto o el hierro se importan, ya que no hay producción local. Para tener electrolitos se necesita la florita y en Argentina hay una planta piloto para producción de ácido fluorhídrico en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu (CTP), que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica, y está ubicado a 60 km de Bariloche. Con ellos se busca hoy una alianza estratégica. También se busca un acuerdo con Codelco, porque hasta ahora Chile que es el mayor exportador de cobre del mundo, no produce el Foil de cobre que necesitan las baterías y hoy se trae de China. “Tenemos que ver qué más podemos hacer en América latina para integrarnos”, advirtió el directivo de Y-TEC.

En el caso del grafito, YPF puede ser un gran productor de grafito artificial porque destila petróleo y produce toneladas de coke en las refinería de Luján de Cuyo y Ensenada, y luego otra empresa estadounidense Copetro lo calcina a 1.100 grados y se hace grafito, uno de los minerales críticos para producir baterías. “Ya lo probamos, estamos en proyectos avanzados y se puede utilizar bien”, agregó Salvarezza.

En Santiago del Estero estará ubicada la segunda planta de fabricación de celdas de ion-litio. La iniciativa la lleva adelante el consorcio integrado por la provincia, con el Centro de Investigación y Desarrollo provincial (CIID), la Universidad Nacional de Santiago del Estero, la Universidad Nacional de La Plata e Y-TEC. La planta tuvo un costo aproximado de u$s300.000 y replicará a mayor tamaño un pequeño laboratorio piloto de origen chino, que ya funciona en Y-TEC desde 2018.