viernes, 28 de julio de 2023

Argentina es el 28.º signatario de los Acuerdos de Artemisa


El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina, Daniel Filmus, firma los Acuerdos de Artemisa durante una ceremonia en la Casa Rosada de Buenos Aires el 27 de julio de 2023, mientras el presidente de Argentina, Alberto Fernández (izquierda), el administrador de la NASA, Bill Nelson (centro), y el embajador de Estados Unidos en Argentina, Mark Stanley (derecha), observan. Argentina se convirtió en el vigésimo octavo país en firmar los Acuerdos de Artemisa, que establecen un conjunto de principios prácticos para guiar la cooperación en la exploración espacial entre naciones, incluidas las que participan en el programa Artemis de la NASA. Credito: NASA

En una ceremonia celebrada la Casa Rosada de Buenos Aires el jueves 27 de julio, Argentina se convirtió en el vigésimo octavo país en firmar los Acuerdos de Artemisa. El administrador de la NASA, Bill Nelson, participó en la ceremonia de firma por parte de la agencia, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, firmó por parte de Argentina.

También asistieron el presidente argentino, Alberto Fernández, y Marc Stanley, embajador de Estados Unidos en Argentina.

Los Acuerdos de Artemisa establecen un conjunto de principios prácticos para guiar la cooperación en materia de exploración espacial entre naciones, incluidas las que participan en el programa Artemisa de la NASA.

“Este año, los Estados Unidos y Argentina cumplen dos siglos de relaciones diplomáticas. Sabemos que nuestra asociación en el próximo siglo se profundizará por los descubrimientos realizados juntos en el espacio," dijo Nelson. "Junto con nuestros compañeros firmantes de los Acuerdos de Artemisa, Estados Unidos y Argentina están estableciendo un estándar para la exploración y el uso del espacio en el siglo XXI. A medida que exploremos juntos, lo haremos de forma pacífica, segura y transparente."

La NASA, en coordinación con el Departamento de Estado de Estados Unidos, estableció los Acuerdos de Artemisa en 2020 junto a otros siete países miembros fundadores.

“Estamos convencidos de que los Acuerdos de Artemisa constituyen un aporte al desarrollo de la actividad espacial con fines pacíficos a nivel global y permitirán incrementar la cooperación internacional con Argentina," dijo Filmus.

Los Acuerdos de Artemisa fortalecen e implementan el Tratado del Espacio Exterior de 1967. También refuerzan el compromiso de Estados Unidos y de las naciones asociadas con el Convenio de registro, el Acuerdo de rescate y retorno, así como las buenas prácticas y las normas de comportamiento responsable que la NASA y sus socios han respaldado, incluida la divulgación pública de datos científicos.

“Es muy importante dar este paso, ya que es clave que avancemos en lo relacionado al desarrollo espacial. Estamos convencidos de que debe ser política de Estado,” dijo el presidente Fernández. “Hemos hecho mucho por retener a nuestros científicos, siempre estuvimos interesados en la ciencia y la tecnología, creemos que ese es el camino.”

Otras naciones firmarán los Acuerdos de Artemisa en los meses y años venideros, ya que la NASA sigue trabajando con sus socios internacionales para establecer un futuro seguro, pacífico y próspero en el espacio. El trabajo con socios tanto nuevos como existentes añadirá nueva energía y competencias para garantizar que todo el mundo pueda beneficiarse de nuestro viaje de exploración y descubrimiento.


-fin-


Jackie McGuinness / María José Viñas
Sede central, Washington
202-358-1600
Last Updated: Jul 28, 2023
Editor: Roxana Bardan




Argentina avanza en su cooperación con la NASA: "La queremos como socia"
La Argentina participará del programa Artemisa que llevará humanos de regreso a la Luna. El número uno de la agencia espacial norteamericana visitará Invap y el Centro Espacial Teófilo Tabanera, de Córdoba.
por Nora Bar



No es la primera vez que el abogado, ex senador y funcionario elegido durante 42 años para ocupar distintos cargos en el gobierno de los Estados Unidos, Clarence William “Bill” Nelson, visita la Argentina. Recuerda que la primera vez que llegó a Buenos Aires, siendo muy joven, quedó deslumbrado por la belleza de sus mujeres. Y que vio al país desde el cielo hace 37 años, cuando en enero de 1986 se convirtió en el segundo miembro del congreso de su país en volar en el transbordador Columbia como tripulante especialista en cargas útiles. Pero hoy acaba de llegar en visita oficial como administrador de la NASA en una recorrida por el Cono Sur, después de reunirse en Brasil con el presidente Lula Da Silva. “En el vuelo desde allí, pude ver a ojo desnudo el impacto de la deforestación: cientos de kilómetros de barro”, destaca, en un breve encuentro con periodistas en la residencia del embajador de los Estados Unidos.

Durante su estada en el país, fue recibido por el presidente Alberto Fernández, en una reunión en la que participaron el ministro de Ciencia, Daniel Filmus, y el director ejecutivo y científico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, Raúl Kulichevsky. Durante el encuentro la Argentina firmó los "Artemis Accords", que le permitirán ingresar al programa de retorno a la Luna que encabeza la agencia espacial norteamericana. Mañana visitará la planta de Invap, en Bariloche, y el lunes concluirá su actividad con una recorrida por el Centro Espacial Teófilo Tabanera de Córdoba. De aquí viajará a Bogotá, Colombia, a encontrarse con el presidente Gustavo Petro, y después a Cali, donde USAID mantiene un programa que proporciona a agricultores de esa región información espacial para prevenir plagas en las cosechas, incendios de bosques, estimar la humedad del suelo y predecir sequías.


Bill Nelson, administrador de la NASA


Aunque no adelantó decisiones concretas, Nelson manifestó que la Argentina es un socio importante para la NASA desde hace mucho, por ejemplo en la observación de la Tierra con fines científicos, y que espera que esa colaboración continúe en el futuro.

“Tenemos proyectos conjuntos con la agencia espacial argentina, como medir la salinidad del océano [con el satélite Aquarius SAC-D], un dato importante porque el agua salada es más pesada, se va al fondo y crea corrientes. Ese programa ya está en marcha desde hace 10 años –dijo Nelson–. Y cuando me encuentre hoy con el presidente, le ofreceré seguir con estas colaboraciones. Queremos tenerla como socia en muchos de nuestros proyectos como lo hacemos con otros países del mundo; por ejemplo, para entender qué está pasando con el clima en la Tierra. En enero, iniciaremos una colaboración con la India con un instrumento que nos permitirá ‘ver’, incluso en el Amazonas, qué está ocurriendo por debajo de la línea del follaje de los árboles”.

Uno de los programas insignia de la agencia espacial norteamericana es Artemis, que volverá a llevar astronautas a la Luna después de 50 años y de allí, a Marte. Mediante los “acuerdos Artemisa” ya participan 27 países (Australia, Canadá, Italia, Japón, Luxemburgo, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos, Ucrania, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Brasil, Polonia, México, Israel, Rumania, Bahrein, Singapur, Colombia, Francia, Arabia Saudita, Ruanda, Nigeria, España, República Checa, Ecuador e India) y Nelson subrayó que esperaba que la Argentina se incorporara como el país número 28, cosa que sucedió horas más tarde en la Casa de Gobierno.

“Ya hicimos el vuelo de prueba alrededor de la Luna y volveremos el año que viene con tripulación. El año siguiente vamos a orbitarla y descenderemos. Enviaremos a dos astronautas y la primera mujer. Seguiremos yendo a la Luna y más allá, a Marte, y establecimos un conjunto de normas o directrices para los países que participen en la exploración del espacio exterior –destacó–. Y eso es lo que establecen los acuerdos: que vamos en son de paz, ayudándonos entre nosotros y en situaciones de rescate, sin disputar por territorios o equipos. Y eso es válido tanto para la Luna como para cualquier otro cuerpo celeste”. Para participar, la Argentina deberá presentar proyectos.

Acerca del acuerdo que el país firmó con China para la instalación de un observatorio del espacio profundo en Neuquén, Nelson explicó que “a medida que la Tierra gira, para comunicarse con la Luna o con Marte, necesitamos una antena que los esté mirando directamente. Por eso, Estados Unidos tiene antenas que sirven de apoyo a sus misiones en España, California y Australia. Así, a medida que la Tierra rota, siempre hay una de nuestras antenas orientada hacia el objetivo. Asumo que la antena de China es para ese propósito. China es el segundo país en ir a Marte. Su rover no duró mucho, pero fue un logro significativo. También sabemos que China aterrizó en la Luna. Creo que hay una carrera espacial entre China y los Estados Unidos. Nosotros volvemos después de medio siglo a una ubicación diferente, al Polo Sur, porque sabemos que allí hay agua en forma de hielo. Si es abundante, uno tiene hidrógeno y oxígeno, los componentes del combustible para las naves espaciales. Nuestra misión es internacional. Ustedes saquen sus propias conclusiones acerca de la misión China. No puedo hablar sobre lo que está haciendo en la Argentina”.




Alienígenas

Nelson también se refirió, sin definirse, a las audiencias actualmente en marcha en el Congreso de su país por las afirmaciones de David Grusch, ex oficial de inteligencia que alega que el gobierno está ocultando información sobre una nave “alienígena” que tendría en su poder. “He visto y hablado con personas de la Marina –dijo–. Decidí como administrador de NASA que tenemos que considerarlo desde el punto de vista científico. Creamos un panel de una docena de prominentes investigadores y van a entregar un informe más adelante. Sabemos que el universo tiene 13.800 años luz y el James Webb Telescope nos está enviando imágenes de cuando apenas tenía 300 millones de años. Les pregunté cuál es la posibilidad matemática de que en el universo una estrella de tamaño mediano con una familia de planetas alrededor con la composición química adecuada albergue vida. Me respondieron que más de un billón. ¿Tiene algo que ver con esto? No lo sé. Estamos buscando vida extraterrestre. Traeremos a la Tierra 42 muestras de Marte tomadas del fondo de un lago en una cápsula de titanio. En septiembre llegará una muestra de Bennu un asteroide rocoso y veremos si tiene los componentes de la vida. El espacio es muy vasto”.

Ya sobre el final, subrayó que NASA no solo es una agencia espacial, sino también “climática”. “Tenemos 25 satélites en órbita recogiendo datos –destacó–. En los próximos diez años lanzaremos cuatro grandes observatorios que nos darán una comprensión más ajustada de lo que está ocurriendo en la Tierra. Acabamos de lanzar un satélite (SWOT) que nos dará la elevación y volumen del agua dulce en ríos, reservorios, lagos. Es la primera vez que vamos a estudiar esto. Y tenemos un centro de información de la Tierra [en nasa.gov] donde estos datos son accesibles en tiempo real. Están a disposición de todos”.




Tres décadas de cooperación

Conae y NASA desarrollaron cuatro misiones satelitales conjuntas y vienen colaborando en distintos proyectos científicos relacionados con el espacio profundo. También mantienen cooperación en las misiones SAOCOM y NISAR y futuras misiones relacionadas con el estudio del cambio climático.

El vínculo entre las agencias espaciales de la Argentina y de los Estados Unidos comenzó inmediatamente después de la creación de la Conae en 1991, con la firma de un acuerdo marco para la cooperación espacial. Previo a la firma de este documento, en la década anterior ya existían contactos de la NASA con grupos argentinos de investigación y con la Secretaría de Ciencia y Técnica.

A partir de la firma del acuerdo, el trabajo conjunto de la CONAE y la NASA fue continuo durante el desarrollo de la serie de Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC) de la Argentina; NASA aportó instrumentos y los servicios de lanzamiento desde plataformas en los Estados Unidos, y Conae dio soporte a campañas de investigación de NASA.

La Conae además brindó apoyo a la campaña de seguimiento de la misión New Horizons en 2018 con el despliegue de telescopios en distintos punto del país, y apoyo de la Estación Terrena Córdoba a la misión Van Allen Probes para la medición del campo magnético terrestre, entre otras.

Los satélites Saocom1A y Saocom 1B, lanzados en 2018 y 2020 respectivamente, integran la constelación Siasge (Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias) y actualmente brindan servicio tanto a la Argentina como a otros países. Además, está en marcha el desarrollo de un lanzador de satélites, el Tronador, lo que le daría al país autonomía para poner en órbita sus propios satélites y otros de la región. Y se encuentra en construcción la nueva misión satelital SABIA-Mar (Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar), con fecha de lanzamiento prevista para principios de 2025.



El jefe de la NASA anticipó que este año difundirán un documento sobre la posible existencia de vida extraterrestre
Bill Nelson, ex astronauta y hoy administrador de la agencia espacial estadounidense, está de visita en la Argentina. “Personalmente creo que en el Universo hay vida afuera”, dijo en diálogo con Infobae.
Por Víctor Ingrassia



Clarence W. “Bill” Nelson, el ex astronauta que hoy dirige la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés), está de visita en la Argentina luego de haber estado en Brasil y previo a su escala final en Colombia, durante una gira sudamericana para “estrechar lazos y avanzar hacia la cooperación científica internacional”.

Sin embargo, luego de que en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, David Grusch —un ex oficial de inteligencia— asegurara que encontró “restos biológicos no humanos” al investigar OVNIs, la presencia de Nelson tomó otra envergadura. Por eso, en un diálogo con la prensa del que participó Infobae, el administrador de la agencia norteamericana respondió acerca de esta cuestión y anticipó que a fin de año habrá un documento final sobre posible vida extraterrestre.

El testimonio del mayor retirado David Grusch era muy esperado desde que había hecho sus revelaciones públicas hace casi dos meses. Si bien el estudio de aeronaves u objetos misteriosos a menudo evoca conversaciones sobre extraterrestres y “hombrecillos verdes”, los demócratas y republicanos en los últimos años han presionado para que se realicen más investigaciones y lo ven como un asunto de seguridad nacional.

Al respecto, Bill Nelson expresó: “He visto y he hablado con los pilotos del armada, allá por 2004. Ustedes mismos vieron esos videos que fueron públicos y tomados por los pilotos. Yo hablé con todos y con la gente del Pentágono. Al respecto, la NASA está preparando un documento final que será difundido este año, en el que aborda el punto de vista científico sobre este tema. Tenemos nuestros sensores que recogen información y tenemos una docena de científicos muy prominentes que están deliberando en este momento y a fines de este verano van a informar al respecto. Así que voy a esperar hasta ese informe”.


La NASA lanzó el año pasado el poderoso cohete Space Launch System (SLS) con la cápsula Orión hacia la Luna (REUTERS/Joe Skipper/File Photo/File Photo)

“Personalmente creo que en el Universo, hay vida afuera. El universo es muy grande, los científicos ya nos dijeron con bastante precisión que la probabilidad es de uno en un trillón de que haya otra Tierra como nuestro planeta que pueda crear vida”, explicó.

Y agregó: “Como agencia espacial, la NASA está buscando formas de vida en forma permanente fuera de la Tierra. En estos mismos momentos, el robot Perseverance en Marte está recolectando muestras en tubos de aluminio para que sean enviadas a la Tierra en la próxima década y poder analizarlas químicamente para ver si hay rastros de vida anterior”. “Además, en septiembre esperamos el arribo de las primeras muestras biológicas tomadas por una nave al asteroide Bennu para poder también observar rastros de signos de vida o elementos que la propicien”, adelantó el experto.

El ex astronauta llegó al país para firmar acuerdos de cooperación científica y recorrer distintos centros tecnológicos donde se desarrolla la ciencia espacial argentina: “Observar la Argentina desde el espacio es hermoso. Su gran costa este es hermosa. Pude observar con mis propios ojos y desde arriba a la Argentina”.


Bill Nelson fue recibido por el embajador de EEUU en Argentina Marc Stanley

“Luego de Argentina, volaré a Bogotá a reunirme con el presidente Petro y después vamos a seguir a Cali, Colombia, donde tenemos un programa para agricultores de bajos recursos, en el cual les brindamos la información científica de nuestros satélites para ayudar a detectar enfermedades en los cultivos que ayuden a los productores rurales. También las detecta en los árboles, para ayudar a prevenir los grandes incendios forestales”, dijo Nelson durante una rueda de prensa en la residencia del embajador de Estados Unidos en la Argentina, Marc Stanley, de la que participó Infobae.

Y precisó: “Hemos tenido varios proyectos conjuntos con la Agencia Espacial Argentina en el pasado, por ejemplo, hubo un satélite que analizaba la salinidad del océano y cómo las aguas más salinas se hunden en la profundidad del mar y crean corrientes. Bueno, ese fue un programa que duró seis años. Cuando me reúna con el Presidente, el ministro de Ciencia y Tecnología y el director de la agencia espacial, voy a tener un panorama más certero sobre los próximos proyectos que podremos realizar en conjunto”.

Concretamente, Nelson se refirió al satélite SAC-D/Aquarius lanzado el 10 de junio de 2011 desde la base Vandenberg de Estados Unidos, con un lanzador Delta II.


El SAC-D/Aquarius aportó información vital sobre la salinidad de los océanos (NASA)

La NASA aportó el instrumento Aquarius y Argentina proporcionó el satélite SAC-D construido en Invap, con sede en Bariloche. Para esta misión, la agencia espacial estadounidense depositó una gran confianza en su par argentina, puesto que no solo se hizo responsable del lanzamiento, sino que también proveyó el instrumento principal de la misión, en cuyo desarrollo invirtió unos 220 millones de dólares y es el único catalogado que analizó la salinidad de los océanos, antes efectuada mediante el uso de barcos, lo que demoraba mucho tener información concreta y precisa.


Científicos argentinos construyen en INVAP el satelite argentino SAC-D Aquarius

“Mi esperanza es que Argentina se convierta en el país número 28 en firmar los acuerdos Artemis, que nos ayudan a continuar explorando el espacio en conjunto. La misión Artemis comenzó el año pasado con un sobrevuelo de prueba alrededor de la Luna y el año próximo enviaremos una tripulación a orbitarla. En 2025, podremos descender allí con dos astronautas, un hombre y una mujer”, afirmó Nelson. Luego, agregó: “Los acuerdos de Artemis tienen intenciones pacíficas, buscamos ayudarnos mutuamente y va a ser con propósitos internacionales”.

El viaje de Nelson a la Argentina tiene como objetivo profundizar en la cooperación bilateral en una amplia gama de ámbitos relacionados con la innovación y la investigación, especialmente en ciencias de la Tierra. El fin es alcanzar los objetivos mutuos de nuestras naciones de hacer frente al cambio climático y lograr emisiones netas cero para 2050.

Tras visitar mañana las instalaciones de Invap —la empresa que construye satélites en Bariloche, Río Negro—, Nelson y su comitiva concluyen su actividad en el país el lunes 31 de julio con una recorrida en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE en la provincia de Córdoba, donde se monitorean distintas misiones espaciales.


Nelson afirmó la importancia de trabajar en forma colaborativa con Argentina

“Nosotros queremos que Argentina sea un socio en muchos de nuestros proyectos espaciales, como hacemos con otros países del mundo. Hacemos este tipo de misiones conjuntas que son muy exitosas y Argentina, ciertamente, tiene la base científica y el conocimiento tecnológico para un emprendimiento cooperativo en el futuro, así que sí estoy ansioso”, afirmó Nelson.


Un joven Nelson en 1986 era astronauta en la misión STS-61C de la NASA (segundo parado desde la izquierda)

Además, Nelson abordó el tema de cambio climático y se mostró preocupado: “Necesitamos salvar el planeta Tierra”. “La NASA no es solamente una agencia espacial, sino que también es una agencia climática. Nosotros tenemos 25 satélites en órbita en este momento que están mirando la Tierra, obteniendo los datos. Estamos instalando cuatro grandes observatorios en los próximos diez años y todo eso nos va a dar información tridimensional de qué es lo que está sucediendo en la Tierra”, afirmó el director de la agencia espacial de EEUU.

La NASA participa en una amplia gama de actividades climáticas, que utiliza los datos para que los científicos y responsables de la toma de decisiones puedan hacer un seguimiento y comprender los cambios medioambientales casi en tiempo real, evaluar amenazas climáticas como la deforestación y la seguridad alimentaria, además de responder rápidamente a las catástrofes naturales.

Por último, sobre la nueva carrera espacial, Nelson apuntó hacia China y la competencia que hay por llegar a la Luna. “Hay una carrera espacial con Estados Unidos. Sabemos gracias a nuestros telescopios y a nuestras naves que orbitan la Luna que hay agua en el Polo Sur de la Luna. Si hay agua en abundancia, entonces tenemos hidrógeno y oxígeno, es decir, tenemos combustible para cohetes. Y por eso anunciaron que va a ir al Polo Sur. Nosotros vamos al Polo Sur en una misión que va a ser internacional, es una misión con fines pacíficos para toda la humanidad. Ustedes decidan cuál es el objetivo de China, yo no se los voy a decir”, concluyó.



miércoles, 26 de julio de 2023

Cohete Centenario y SAMIRP AR-1F Buho: la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Argentina presentó sus proyectos en Argentina Vuela 2023
Por Mariano Germán Videla Solá




Teniendo como marco el festival aéreo Argentina Vuela 2023, la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Argentina (DGID) presentó los últimos avances en el proyecto de vector-sonda “Centenario” y el SAMIRP AR-1F Buho.

En dialogo con Zona Militar, el Ingeniero Aeronáutico Alejandro Zabala, perteneciente al Centro de Investigaciones Aplicadas de la DGID, consultado por el vector sonda expuesto expresó “El proyecto Centenario fue lanzado en el año 2013 con éxito y hoy en día se está trabajando en una nueva carga útil, es decir, una nueva telemetría. Hay un nuevo vector que posiblemente pueda ser lanzado a fin de año.”


Créditos: machtres.com
Detalle de los sensores integrados en el vector “Centenario”

Asimismo, Zabala señaló “Cabe destacar que la incorporación de nuevas tecnologías es en cuanto a impresora 3D, materiales compuestos, sensores nuevos, es decir, se ha hecho un avance considerando que el último lanzamiento fue en el 2013, y anteriormente fue en el año 1989 con el vector Alacrán, por lo que estamos recuperando capacidades.” Respecto a las características del cohete, el mismo “alcanzó una órbita de apogeo de 70 km de altura y desarrolló una velocidad de mach 4, lanzado desde la BAM Chamical.”

El otro proyecto presentado por la DGID es el UAV AR-1F Buho, destinado a los operadores SAMIRP (Sistema Aéreo Militar Remotamente Piloteado). Se trata de un “UAV clase 1 con un peso de 30 kg al despegue como peso máximo, pero estamos operando con un peso liviano en una configuración limpia de 25/27 kg con el sensor de imágenes, que es un equipo que proporciona FixView. Cabe destacar que un proyecto desarrollado por la Fuerza Aérea, para la Fuerza Aérea, totalmente desarrollado y fabricado en Córdoba en el Centro de Investigaciones Aplicadas."


Vistas del UAV “Buho” de la Fuerza Aérea Argentina

En cuanto a las características del Buho “Tiene un 25 km de efectivo, con una autonomía de 45/50 minutos. Es totalmente eléctrico (motor brushless) cuya tecnología de autopiloto son componentes traídos de afuera, pero integrados y programados en nuestro Centro de Investigaciones. Actualmente estamos en la entrega de los primeros 10 prototipos, de los que hay cuatro totalmente operativos, y los últimos 6 que estamos por lanzar este año son en base al proceso de homologación que está sufriendo la aeronave, con vías a la certificación en una serial -B-".



La CONAE y la NASA acordarán cooperación en materia aeroespacial
El director del organismo estadounidense, Bill Nelson, visita Buenos Aires, hasta el lunes. Las futuras misiones asociadas al estudio del cambio climático mundial, en la agenda.


Bill Nelson, director de la NASA.


El director de la Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio de Estados Unidos (NASA), Bill Nelson, visitará desde este jueves el país, para brindar una charla en la Facultad de Ingeniería de la UBA, cerrar acuerdos de cooperación con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y será finalmente recibido por el presidente Alberto Fernández en la Casa Rosada.

Nelson, junto a su comitiva, tendrá en Argentina una intensa agenda que iniciará el jueves al mediodía, en la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires; luego, a las 13.30, brindará una charla para estudiantes en la Facultad de Ingeniería de la UBA.

A las 15.45 tendrá un encuentro en la Conae y, como cierre de la jornada, será recibido a las 17 por el presidente Fernández en la Casa de Gobierno.

Además, se prevé que visite el viernes las instalaciones de INVAP en Río Negro, para luego concluir su actividad en el país el lunes próximo, con una recorrida en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae en la provincia de Córdoba.

Colaboración

El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y el director Ejecutivo y Técnico de la Conae, Raúl Kulichevsky, recibirán al titular de la Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio de Estados Unidos (NASA), Bill Nelson, en un encuentro que tiene por objeto profundizar la cooperación en materia aeroespacial entre las agencias de ambos países.

La colaboración con la NASA “es estratégica para avanzar en el diseño y envío de satélites al espacio”, sostuvo Filmus, y comentó que “en marzo del año pasado y en abril de este año estuvimos con el director Bill Nelson en Estados Unidos y, en esta oportunidad, es un gusto poder recibirlo en nuestro país para profundizar la cooperación internacional en el sector espacial”.

Los acuerdos CONAE-NASA

El ministro de Ciencia destacó la larga trayectoria de colaboración entre Conae y NASA “que significó el desarrollo de cuatro misiones satelitales conjuntas y la colaboración en distintos proyectos científicos de NASA relacionados con el espacio profundo. También exploramos las enormes posibilidades de colaboración a futuro con las misiones Saocom y Nisar y las futuras misiones de NASA y Conae relacionadas al estudio del cambio climático. Este encuentro seguramente sentará las bases de una colaboración aún más estrecha pensando en estos tiempos de enormes nuevos desafíos para el sector”.

En la reunión estarán presentes, también, el director de la Conae, Raúl Kulichevsky, miembros del Directorio, gerentas y gerentes, la ex-Senadora estadounidense Kay Bailey Hutchison del Consejo asesor de la NASA; la jefa de Gabinete de la NASA, Susan Perez Quinn; la administradora asociada para Asuntos Internacionales, Karen Feldstein; y el embajador de los Estados Unidos en Argentina, Marc Stanley.

“La NASA ha sido, por casi 30 años, uno de los principales socios en el desarrollo de misiones satelitales de la Conae. Con la NASA compartimos la visión de contribuir a través de nuestras acciones al desarrollo de nuestras sociedades y al uso pacífico del espacio ultraterrestre. La visita del administrador Nelson es muy significativa en este momento en el que el sector espacial internacional se plantea enormes desafíos, y es en ese contexto que estamos analizando nuevas posibilidades de cooperación entre ambas agencias espaciales”, expresó en tanto Kulichevsky.



viernes, 21 de julio de 2023

Buscan producir electrodos para generar hidrógeno verde con bajo gasto de energía
El proyecto, impulsado por investigadores del Centro bonaerense de Investigación y Desarrollo en Tecnología de Pinturas, permitiría reemplazar "metales preciosos" que se utilizan en los electrodos convencionales.


Investigadores del CIDEPINT buscan producir electrodos para generar hidrógeno verde con bajo gasto de energía.


Hace unos años, un grupo de científicas y científicos de La Plata investigaron la posibilidad de depositar molibdeno mediante la aplicación de técnicas electrolíticas para emplearlo como recubrimiento de metales. El molibdeno es un metal que se utiliza en herramientas para endurecer y aumentar su resistencia a la corrosión y al desgaste. Durante el desarrollo de las experiencias, advirtieron que durante el proceso se generaba hidrógeno gaseoso con una eficiencia del 100%. Esto los llevó a pensar en utilizar este innovador proceso en la fabricación de electrodos que generen hidrógeno verde de forma sencilla, con un bajo gasto de energía y que reemplacen otros metales preciosos que se emplean actualmente en electrodos convencionales.

“Rápidamente lo asociamos con el H2 verde y la posibilidad de desarrollar un nuevo material para generarlo aprovechando la energía eólica o la energía solar”, afirma la Dra. Paola Pary, ingeniera química e investigadora del CONICET.

Con este objetivo en mente, el equipo de científicas y científicos iniciaron una nueva línea de investigación. Ahora, la finalidad del proyecto es desarrollar electrodos que puedan generar hidrógeno con un bajo consumo de energía. “Este electrodo puede ser una placa de carbono sobre la cual depositamos el molibdeno. Esto va inmerso en una solución -parecida a una batería- por la cual circula la corriente generada con equipos de energía renovable, eólica o solar”, explica Walter Egli, investigador de la CIC y director del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología de Pinturas (CIDEPINT).

Fuentes alternativas

Esa corriente generada a partir de fuentes de energías alternativas produce las reacciones de generación de hidrógeno sobre un electrodo y de oxígeno sobre el otro. “La cantidad de molibdeno necesaria son unos pocos gramos, se trata de capas muy delgadas. Con muy poca cantidad es posible obtener un área activa muy grande”, dice Egli.

Los científicos aseguran que en las pruebas preliminares se produjo hidrógeno con un 100% de eficiencia y este proceso permitiría, además, reemplazar “metales preciosos” como el platino, rodio y el iridio por el molibdeno. El iridio -un metal ultra escaso que abunda en los meteoritos- junto con el platino han incrementado su valor en los últimos tiempos en consonancia con el auge de la producción de hidrógeno verde.

El trabajo se encuentra en una etapa inicial. Sin embargo, Egli asegura que “la ventaja que tienen los procesos electroquímicos es que son fácilmente escalables: una vez que se desarrollen los electrodos pequeños, después es bastante simple llevarlos a prototipos de mayor tamaño”. Por su impacto, este proyecto recibió financiamiento de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia a través de la convocatoria “Ideas-Proyecto”.

Alejandro Armentia, para la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC-PBA).



El caso Bionbax: Empresarios argentinos comenzarán a producir bioplásticos a escala industrial en Roldán desde el primer trimestre de 2024




La empresa Bionbax emergió hace poco menos de un año como una startup. Pero en el próximo semestre, siguiendo la estrategia planteada por sus propietarios, tendrá su planta lista para fabricar biopolímero (bioplástico), producto altamente demandado por su mínimo impacto ambiental y por su amplia versatilidad y usos.

La planta está ubicada en el Parque Industrial P. Jorge Oldani, de la ciudad de Roldán, en Santa Fe. Sobre un lote de 9.600 metros cuadrados se construyó una nave de 1800 m2 que se destinará a la producción, más otros 908 m2 para laboratorios y oficinas.

Ezequiel Sala
El ideólogo de Bionbax es Ezequiel Sala, un empresario con una trayectoria de casi dos décadas en el mundo de los productos biológicos para agricultura, y que ya desarrolló productoras en Brasil, Paraguay, Colombia y Argentina, todas bien posicionadas en la elaboración de coadyuvantes y otros insumos biológicos.

Motivado por la necesidad de morigerar el uso de plástico, altísimo contaminante del ambiente, Sala emprendió el desafío de producir biopolímeros en escala industrial y así, con una millonaria inversión, contribuir a usar menos plástico tradicional que contamina el ambiente.

El biopolímero o bioplástico, es cada vez más utilizado en la industria, precisamente por su característica de biodegradabilidad. Se producen esencialmente a partir de los cultivos o sus deshechos (almidón, celulosa) o a través de procesos de fermentación bacteriana. Vale recordar que el plástico se degrada en un tiempo que oscila entre 100 años y 1000 años, y que, además, proviene de recursos no renovables (fósiles). El biopolímero se biodegrada en un tiempo que varía de 30 a 90 días.

Hasta antes de las restricciones a las importaciones, este bioinsumo llegaba a la Argentina desde Irlanda, Estados Unidos, China, Corea, países que lo producen a escala. Eso terminó con la escasez de dólares en el Banco Central. En nuestro país hay ensayos, prototipos, pero nunca han salido del laboratorio. Se espera que esto cambie con la irrupción del proyecto industrial de Bionbax.


Sala cuenta que visitó los países productores y siguiendo sugerencias recaló en el Jerzy Haber Institute of Catalysis and Surface Chemistry, de la Academia de Ciencias de Polonia, un instituto pionero a nivel global en el desarrollo de tecnología para la producción de biopolímeros. Allí se firmó un convenio mediante el cual el biólogo PhD. Maciej Guzik se sumó al equipo de Bionbax para liderar el desarrollo para la producción de biopolímeros en la planta de Roldán.

Guzik estuvo en Argentina en marzo pasado, corroboró el avance de la planta industrial, y acompañó a Sala en entrevistas con la Cámara Argentina de Biotecnología. También estuvieron con referentes de la Cátedra de Bioeconomía de la FAUBA; en la Embajada de Polonia y el Consulado de Rosario; en la Bolsa de Comercio de Rosario. Pero entre tanta actividad se destacó el acercamiento al Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario de la UNR. La idea es formar a profesionales argentinos, capacitándolos en el Jerzy Haber Institute de Polonia.


En el camino, Sala tuvo la posibilidad de sumar como aliado del proyecto a Gabriel Fernández, reconocido empresa industrial, titular de AFG Ingeniería.

Según lo planificado, y más allá de todos los inconvenientes propios para la importación de equipos e insumos importados, Bionbax estaría operativa en los primeros meses de 2024. La obra civil ya tiene un avance de casi 90% y para el primer trimestre del año próximo esperan tener instalados los fermentadores (llegan de Colombia) y otra maquinaria extranjera.

Bionbax producirá entre 300 y 400 toneladas de bioplástico biodegradable por año. Será poco para una demanda que parece no tiene límite, pero la firma promete ir escalando en producción.

Mientras la obra avanza, el objetivo de los empresarios es avanzar en acuerdos con proveedores estratégicos de los desechos alimenticios que se usan para alimentar las bacterias, y que puede surgir desde la industria láctea hasta la del biodiesel. El otro objetivo es buscar un socio que considere estratégico sumarse a la empresa acorde a su potencial de crecimiento y desarrollo.

El proceso de fabricación es totalmente biológico y para su producción se utilizan fermentos y deshechos derivados de otros procesos industriales (como el lactosuero de las queserías, los deshechos de la caña de azúcar, el glicerol) para alimentar a las bacterias que terminan produciendo el bioplástico. Ese bioplástico se biodegrada en un plazo máximo de tres meses al tomar contacto con agua o alta humedad.

Los usos que tiene el bioplástico son variados: van desde productos de uso cotidiano como un sorbete, vasos, tapas, envases, bolsitas de supermercados, viveros; hasta productos para la salud y el mejoramiento de la calidad de vida (prótesis e insumos medicinales).

“El plástico es un gran problema para la humanidad. Podemos ver artículos periodísticos y noticias tremendas de la contaminación ambiental, en mares y océanos, e incluso hay reportes científicos de la presencia de plástico en la sangre, algo así como 15 partículas microplásticas por gramo de tejido venoso. Por todo eso entendemos que es fundamental combatir el impacto negativo del plástico en la salud y el ambiente con iniciativas sustentables como la fabricación de bioplásticos biodegradables”, remarca Sala.



La nueva turbina desarrollada por IMPSA partió rumbo a la central hidroeléctrica Yacyretá
La empresa de infraestructura tecnológica mendocina dejó lista la pieza clave de la represa con el aporte de 50 ingenieros, 100 técnicos y 250 operarios. Llegará a Corrientes en dos semanas, por vía terrestre.




La empresa de infraestructura tecnológica mendocina, IMPSA, ya envió una nueva turbina de su fabricación a la central hidroeléctrica de Yacyretá, en Corrientes.

Se trata de una pieza clave para la generación de energía renovable y limpia de nuestro país que se encuentra en viaje desde Mendoza al río Paraná. La turbina tipo Kaplan, que pesa cerca de una 180 toneladas, y que fue fabricada, balanceada y puesta a punto para desarmarla, embalarla y enviarla a destino por la empresa local IMPSA.

La semana pasada lo anunciaron las autoridades de la empresa que es clave en el desarrollo de proyectos estratégicos de alto impacto ecónomico y productivo. “Ya salió desde nuestra planta, en Mendoza, el cubo de una turbina Kaplan que tiene como destino la Central Hidroeléctrica Yacyretá, en Corrientes. El cubo es el corazón de la turbina, la parte central de la misma, donde luego se montan los cinco álabes”.




Operativo

Todo el operativo de traslado -aún en proceso, ya que lleva entre 10 y 15 días– estaba a cargo de Transapelt, una empresa del grupo IMPSA que se especializa en la planificación y ejecución del transporte de cargas sobredimensionadas y extra pesadas. Una vez que todas las piezas lleguen a la represa, la turbina estará lista para su montaje y puesta en marcha.

La turbina mencionada fue diseñada con altísima tecnología y programas de inteligencia artificial desarrollados por los ingenieros de IMPSA, orgullo de la producción industrial local. Debe su nombre a su inventor, el austriaco Viktor Kaplan.

Se emplean en saltos de pequeña altura y grandes caudales, como los que se encuentran en un río como el Paraná o Uruguay. Las amplias palas o álabes de la turbina son impulsadas por agua a alta presión liberada por una compuerta. Esto las diferencia de las que se utilizan en las centrales hidroeléctricas de Mendoza, que son de tipo Francis, para menores caudales, y mayor altura del salto de agua.

Un dato interesante y que refleja la importancia del trabajo realizado en la empresa mendocina es que la energía que genera la central de Yacyretá alcanza a cubrir los requerimientos de electricidad de nada menos que del 50% de los hogares de Argentina.



Con aporte de conocimiento técnico y científico

Para desarrollar y fabricar esta turbina trabajaron 50 ingenieros, cerca de 100 técnicos y más de 250 operarios, quienes dedicaron un total de 80.000 horas de trabajo a este proyecto

Antes del envío de la pieza se realizó el montaje en blanco y posterior despiece de la turbina Kaplan es un procedimiento que demanda casi dos semanas de trabajo, y en el cual se realizan los últimos ensayos funcionales para garantizar su correcto funcionamiento. Es el paso previo al traslado de la turbina desde el Centro de Desarrollo Tecnológico, en Godoy Cruz, Mendoza, hasta la central hidroeléctrica en la cual va a generar energía limpia.

En concreto, el montaje en blanco consiste en tomar todas las piezas que componen una turbina y armarla sobre una plataforma especial, que se la denomina Dispositivo de Balanceo. En esa plataforma se van uniendo cada uno de los álabes al cubo del rodete, hasta que la turbina quede completamente armada.

Colocarla en ese dispositivo de balanceo es lo que permite realizar todos los ensayos funcionales que garantizan el correcto funcionamiento de la turbina. Estos ensayos abarcan el testeo de la carrera de apertura y cierre de álabes; de las presiones de movimiento de álabes; la estanqueidad de sellos (es un ensayo para evitar que el agua que circula por fuera de la turbina ingrese, y que el aceite contenido dentro del cubo y el eje no salga); la medición de diámetro del rodete; y el balanceo del rodete.

Tras ese último chequeo, se lleva adelante lo que se denomina despiece, que es el proceso a través del cual se vuelve a desarmar la turbina, se separa cada una de las partes y se dejan las piezas listas para el traslado final hacia su destino. Una vez que todas las piezas de la turbina están en la central hidroeléctrica se procede a realizar el montaje y la puesta en marcha para que comience a generar energía limpia.



Pilcaniyeu investiga al uranio y el litio para la transición energética





La planta de enriquecimiento de uranio ubicada en el paraje Pichi Leufu Arriba, a unos 60 kilómetros de Bariloche, fue construida a fines de la década de 1970 por la empresa INVAP S.E. para la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Su finalidad era producir el uranio enriquecido para fabricar elementos combustibles para reactores de potencia y de investigación en Argentina, lo que permitió obtener el manejo del ciclo combustible de manera autónoma, sin depender de proveedores internacionales y/o de las restricciones en su comercialización.

Hoy, el Centro Tecnológico Pilcaniyeu (CTP) le permite a la Argentina ser parte del pequeño grupo de trece países con dominio de esta tecnología. Con un plantel de 150 técnicos, profesionales y personal de apoyo, en su mayoría ubicados en la planta de Pilcaniyeu, y un porcentaje menor en el Centro Atómico Bariloche (CAB), el complejo continúa implementando nuevos desarrollos e investigaciones para el futuro.

Su hito y muestra del avance nuclear argentino se alcanzó en el año 1983, cuando se obtuvo uranio enriquecido a escala semindustrial con el método de difusión gaseosa, siendo el séptimo país en el mundo ‒en aquel entonces‒ con esa capacidad. Luego, continuó su desarrollo durante toda la década de los años 80, con el fin de proveer este metal a las centrales nucleares de nuestro país.

“En aquellos años nos enfocamos hacia el proyecto de la necesidad autónoma de enriquecer uranio desde la Argentina, por las restricciones internacionales que hubo luego del accidente nuclear ocurrido en la India y, por lo tanto, la dificultad para acceder a ciertos componentes y fabricar combustibles nucleares para los reactores que se pensaban exportar”, comenta el actual gerente del CTP Daniel Brasnarof.

Sin embargo, las actividades se paralizaron por completo en el año 1996 como efecto del cambio de contexto internacional de la energía nuclear y por diversas decisiones políticas económicas nacionales. Finalmente, esas medidas motivaron que durante esos años la actividad se restringiera al mantenimiento y preservación de la planta con un plantel mínimo de trabajadores.

Tras doce años de postergación, a principios del año 2007 y con el impulso del relanzamiento del plan nuclear argentino, se iniciaron las tareas de reacondicionamiento y actualización del complejo para recuperar las capacidades técnicas y de recursos humanos, formando personal acorde a las nuevas tecnologías disponibles y mejorando estándares a nivel operativo y de seguridad.

También se llevó a cabo una readecuación de las disposiciones ambientales vigentes y se presentó un estudio de impacto ambiental, realizado por la Universidad del Comahue y un Plan de Gestión Ambiental para la puesta en marcha de las diferentes plantas del complejo.

En el año 2015, meses después del anuncio del gobierno sobre el reinicio de las operaciones y la puesta en marcha para avanzar en el autoabastecimiento de este insumo crítico, se realizó una audiencia pública convocada por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro, sobre la reactivación del módulo experimental para enriquecimiento de uranio del CTP.

El subgerente de Operación y Mantenimiento de la planta Marcelo Herrera, maquinista naval de formación y ex combatiente de Malvinas, recuerda: “Tuve la oportunidad de estar como supervisor trabajando en la planta el día que se encontraba en marcha e inició su primera carga. El desafío que apareció en ese momento para el equipo que formábamos con especialistas de todo el país fue indescriptible”.

Cómo es el procedimiento de enriquecimiento de uranio y por qué es estratégico

Las centrales nucleares utilizan como combustible uranio natural o uranio ligeramente enriquecido. Este elemento químico se encuentra conformado esencialmente por dos isótopos: el U238, que en la industria nuclear es considerado un isótopo fértil, y el U235, considerado un isótopo físil. Este último es el que permite hacer funcionar a los reactores nucleares.

Para hacer un mejor uso del material, esa composición isotópica debe ser modificada mediante un proceso que se conoce como enriquecimiento de uranio, en donde se lleva el material a una concentración isotópica que puede ser del 0,85% al 93% en U235.

Por este motivo se busca enriquecer el uranio natural, para que la concentración de U235 sea mayor a lo normal y así posibilite que se extienda esta reacción en cadena para obtener mayor eficiencia de los reactores nucleares. En el CTP el método que se utiliza es el de difusión gaseosa, que consiste en hacer pasar gas de uranio a través de una membrana porosa. También se desarrolla por medio de la tecnología centrífuga y del uso de láseres para lograr la separación.

Las regulaciones respecto al proceso de enriquecimiento son muy exigentes a nivel mundial. Es un escenario dominado por la competencia y los países que atesoran estas capacidades tienden a establecer fuertes restricciones. Así también, desde el punto de vista de la no proliferación nuclear, esta es una tecnología crítica que necesita estar sometida a un estricto control internacional.

“La capacidad de enriquecimiento de uranio que tenemos es estratégica, tanto por la independencia que conlleva en decidir las opciones de provisión de energía, en el manejo de los recursos para nuestro país, como también para la producción de radioisótopos que se utiliza en medicina nuclear”, señala Daniel Brasnarof.

La planta y sus desafíos actuales

Además del enriquecimiento, en esta planta de 30.000 metros cuadrados de superficie se vienen desarrollado capacidades únicas en el país en producción de compuestos fluoruros, que consisten en el desarrollo tecnológico para la producción nacional de electrolitos, insumo esencial para la fabricación de baterías de ion-litio.

Este procedimiento se realiza a partir de la síntesis de la sal hexafluorofosfato de litio (LiPF6) y la formulación de la preparación de soluciones específicas para tal fin. El proyecto incluye la síntesis de LiPF6 a escala laboratorio (1-10 gramos) y el posterior crecimiento en una escala de 500-1000 gramos. Finaliza con el diseño conceptual de una planta de producción de aproximadamente 2 toneladas anuales.

Del mismo participan la Gerencia Complejo Tecnológico Pilcaniyeu (CNEA), YPF Tecnología SA, CLORAR Ingeniería SA y el Centro de Química Inorgánica CEQUINOR-CONICET, y tiene como objetivo fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación locales que aporten al proceso de transición energética nacional.

“Esta es una gran oportunidad que hemos planteado y la CNEA tiene ese andamiaje para contribuir en esta etapa inicial y luego poder pensar a otra escala un poco más grande o industrial”, concluye Brasnarof, respecto a este nuevo desafío para el desarrollo de tecnologías vitales en la transición energética.

Advertir que, desde la Argentina, país con grandes avances en los usos pacíficos de la energía nuclear, se cuenta con esta tecnología de enriquecimiento, permite, además de asegurar la provisión de elementos combustibles para los reactores de potencia, garantizar la producción de radioisótopos para medicina nuclear, los procesos industriales de irradiación y el combustible para el reactor nuclear de potencia 100% argentino CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares). Todos estos avances se traducen en soberanía energética.



jueves, 20 de julio de 2023

Argentina firma una Carta de Intención con la India por helicópteros livianos y utilitarios para las Fuerzas Armadas




En el marco de una visita oficial, la Argentina avanzó en la firma de una Carta de Intención con la India para la adquisición de helicópteros medianos y utilitarios para sus Fuerzas Armadas. La firma del documento fue realizada por el Ministro de Defensa de la República Argentina, Jorge Taiana, con representantes de la empresa Hindustan Aeronautics Limited (HAL).



Desde las últimas jornadas una comitiva del Ministerio de Defensa de la Argentina se encuentra en la India, a fin de estrechar y profundizar lazos de cooperación en el área con el país asiático. De tal modo, el titular de la cartera ha tenido encuentros con su par, Rajnath Singh, en días previos, como con think thanks más importantes del país.

Uno de los ejes de la gira fue la visita del Ministro de Defensa argentino a las plantas de fabricación de Hindustan Aeronautics Limited, desde donde se producen helicópteros militares y el avión de combate LCA Tejas. La comitiva recorrió las instalaciones, recibiendo una exhibición de las potencialidades y capacidades industriales que posee la empresa de la India en el campo de la producción de esta clase de aeronaves para las Fuerzas Armadas.


LUH – Fuente: HAL

Finalizado la visita, y ratificando el interés de la Argentina en profundizar sus lazos de cooperación en materia de defensa, el titular de la cartera, Jorge Taiana, firmó una Carta de Intención por helicópteros medianos y utilitarios para las Fuerzas Armadas.

Desde el Ministerio de Defensa han expresado que: “La carta de intención que suscribió hoy el ministro Taiana junto al presidente y director general de HAL, C.B Anathakrishnan, tiene como fin cooperar ante el requerimiento de las Fuerzas Armadas de la Argentina para la renovación de su flota de helicópteros Utilitarios Livianos y Medianos. Es por eso, que la Argentina ha expresado su interés por incorporar mediante un proyecto de cooperación productiva el modelo Light Utility Helicopter (LUH) y el helicóptero ligero avanzado (ALH)”.


ALH MK III – Fuente: HAL

LUH – Fuente: HAL


Si bien la noticia es reciente y la espera de mayores detalles, desde el Ministerio de Defensa indicaron que la firma del documento es por los helicópteros medianos utilitarios correspondientes a las aeronaves denominadas como ALH MK III (Advanced Light Helicopter) y por el LUH (Light Utily Helicopter) fabricados por HAL y que equipan a las Fuerzas Armadas de la India. No obstante, no se ha indicado si en el documento especifica cantidades, indicando que la firma de la Carta de Intención tiene como objetivo la “(…) cooperación productiva con el fin de renovar la flota de helicópteros Utilitarios Livianos y Medianos para las Fuerzas Armadas”.



miércoles, 19 de julio de 2023

En Tandil, desarrollan pilas recargables en base a residuos de yerba mate
La investigación, a cargo de una investigadora de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, inició a partir de la caracterización electroquímica de los carbones de yerba mate.




Florencia Jerez, becaria del Conicet Tandil y Doctora en Ingeniería en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Centro, en Olavarría, avanzó con la caracterización electroquímica de los carbones de yerba mate y consiguió desarrollar pilas recargables.

Desde 2019, Jerez realiza un Doctorado en Ingeniería y también es docente. Obtuvo una de las 10 becas anuales de la Fundación Carolina – Ministerio de Educación de la Nación para completar la caracterización electroquímica de los carbones de yerba mate en la Universidad Autónoma de Madrid.

Allí pudo adelantar su proyecto en forma considerable. “Me traje tantos datos para procesar que estoy sobrepasada”, aseguró Florencia de regreso al país.

Carbón activado

La investigadora demostró que a partir de la yerba mate usada se puede producir carbón activado, un insumo válido para desarrollar dispositivos de almacenamiento de energía llamados supercapacitores. El producto final serían pilas recargables a base de yerba usada.

“En Intelymec queremos valorizar residuos para producir materiales activos para almacenar energía, más eficientes y amigables con el ambiente”, explica Florencia Jerez.

En Argentina se consumen casi mil millones de kilos anuales de yerba. Por eso, aspiran a que la propuesta sea disparadora de una industria de ensamblado de supercapacitores, hoy inexistente a escala nacional y mundial.

“La yerba que se tira a la basura la valorizamos y en España pudimos avanzar más rápido y mejor para terminar de caracterizar el material. Allá tienen equipos más específicos”, señaló la investigdora que además destacó que si bien el mate es una infusión típicamente argentina, el estudio serviría para todo el mundo porque “la yerba es similar al té, un residuo más internacional”.

Pilas recargables

Físicamente la yerba usada adquiere la forma de pilas recargables. “Queremos escalar el proceso. Desde 2022 apuntamos a conseguir financiamiento para montar una planta piloto que además servirá para otros ensayos de cannabis. Lo estamos viendo con industrias de San Juan y de acá. También sirve para el rastrojo de trigo, de maíz o el residuo de cerveza. Todos funcionan muy bien para almacenamiento de energía y escalar el proceso”, explicó.

Las diferencias de hacer ciencia en Argentina y en España

Sobre su experiencia en España, la ingeniera olavarriense analizó: “Acá se trabaja en medio ambiente en forma integral, más amigable, por conciencia y necesidad. Para hacer un experimento nosotros usamos una pipeta de plástico que lavamos; allá la tiran y no puede reutilizarse porque está contaminada con reactivos químicos. Eso es una incongruencia”.

Complicaciones para investigar

Sin embargo, advirtió las complicaciones que existen en Argentina para realizar mediciones. “Hay equipamiento roto, incluso en la UNICEN, y no hay dinero para repararlo. Lo mandamos a San Luis, Bahía Blanca o donde funcione y se tarda seis meses en hacer una caracterización que allá se hace en dos días. Acá se mide una cosa por vez; allá hay cinco equipos y cada uno mide 16 cosas a la vez; por eso avanzan más rápido”, comparó.

Sobre la importancia de su investigación, explicó: “Hay una o dos empresas que producen carbones activos, el resto se importa y es una industria que tendría un futuro en Argentina. Hay interés en invertir pero sin la planta piloto no se puede”.

La idea es hacer una planta modular móvil porque resulta más sencillo y menos costoso ir en busca de los residuos. Hay recursos humanos y avances concretos. “Acá la educación es de muy buena calidad. Me pude defender muy bien en España. La necesidad nos genera otras habilidades que ellos no tienen, como administrar los tiempos. Estamos a la par o un poco superior porque en el desarrollo del trabajo cotidiano tenemos las mismas herramientas”, destacó.

Además, comentó que el Instituto IMDEA Energía de Madrdi está “interesado en escalar en el ensamblado de los dispositivos y quiere hacer cosas en conjunto, para complementarnos”.

A pesar de haber recibido ofertas para realizar posgrados europeos muy bien pagos, Florencia está convencida de continuar en Olavarría, donde está rodeada de gente que “cuando te pregunta cómo estás, es en serio”.



Avanza el estudio clínico de Arvac, la primera vacuna argentina contra la Covid-19
El Ministerio de Salud de la Nación informó hoy progresos en la Fase III "tanto en el ensayo como en los resultados" de la vacuna desarrollada entre la UNSAM, el CONICET y el Laboratorio Cassará.




El Ministerio de Salud de la Nación informó hoy que “avanza de manera concreta y fuerte tanto en el ensayo como en los resultados” el estudio clínico de Arvac, la primera vacuna argentina contra la Covid-19.

“Están avanzando de manera concreta y fuerte tanto en el ensayo como en los resultados por eso nos parecía importante hacer esta reunión”, indicó hoy a través de un comunicado la ministra de Salud Carla Vizzotti, al hacer referencia al encuentro que mantuvo ayer junto a su par de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y el presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), Fernando Peirano, con el equipo de investigación encargado del ensayo clínico de la fase 3 de Arvac Cecilia Grierson, para evaluar los avances en el desarrollo de esa vacuna nacional.

Próximos pasos

Vizzotti destacó la necesidad de “abordar distintos ejes de trabajo y los próximos pasos a seguir para establecer una estrategia conjunta y sinergizar lo más posible”.

La ministra remarcó la importancia de “tomar esta iniciativa como el primer paso hacia una política de largo plazo que permita dejar una hoja de ruta para seguir creciendo y continuar con otros proyectos”.

En tanto, Filmus destacó que “es un orgullo para la ciencia argentina disponer de una vacuna nacional diseñada por nuestras científicas y científicos y producida por una empresa privada, lo que significa llevar la investigación y el desarrollo al servicio de las personas”.

El funcionario se mostró confiado en que, antes de fin de año, “contemos con una vacuna íntegramente desarrollada en el país para atender a nuestra población”.

Fase 3

Durante el encuentro el equipo de investigación, encabezado por la líder del proyecto Arvac e investigadora de la Unsam y del Conicet, Juliana Cassataro, repasó algunos resultados del trabajo realizado en la fase 3, a los cuales el comunicado del Ministerio de Salud caracterizó como “promisorios”.

Los funcionarios e investigadores participantes del encuentro abordaron “los pasos del camino regulatorio”, continuó el comunicado. Y dialogaron “sobre la posibilidad de presentar la vacunas ante la OPS para ser evaluada en proceso de precalificación, y con esto pensar en un horizonte de ingreso al fondo rotatorio, de la mano de posibles estrategias para la exportación de la vacuna a diferentes países de la región”.

Del encuentro también participaron el administrador nacional de la Anmat, Manuel Limeres; el presidente de la Fundación Cassará, Jorge Cassará; el presidente de la Asociación Argentina de Farmacia y Bioquímica Industrial (Safybi), Federico Montes de Oca; Mónica Lombardo (Cemic), quien coordina el estudio clínico de manera integral; el organizador de los sitios de prueba de fase 3 de la vacuna Arvac, Gonzalo Pérez Marc; el secretario de Gestión Administrativa, Mauricio Monsalvo; y el subsecretario de estrategias sanitarias, Juan Manuel Castelli.



martes, 18 de julio de 2023

Argentina apunta a firmar una carta de intención por 20 helicópteros HAL Prachand
por Santiago Rivas




Durante la visita que se encuentra llevando a cabo el ministro de defensa de Argentina, Jorge Taiana, por la India, se realizaría la firma de una carta de intención por la compra de 20 helicópteros HAL Light Combat Helicopter (LCH) Prachand, los que serían distribuidos entre las tres Fuerzas Armadas. Esta firma aún no está confirmada y se esperan novedades en los próximos días. Es preciso también aclarar que una carta de intención no implica un contrato de compra ni una obligación a cerrar dicho contrato, solo significa que el potencial comprador tiene la intención de iniciar el proceso de negociaciones que podría terminar en la firma de un contrato.

El Prachand es un helicóptero ligero de ataque cuyo diseño fue anunciado en 2006 e hizo su primer vuelo el 29 de marzo de 2010 y entró en servicio en las Fuerzas Armadas Indias en 2021, con unas 20 unidades ya producidas y se espera entregar unas 162 entre la Fuerza Aérea y el Ejército de India.

Si bien el Ejército Argentino ha tenido siempre interés en helicópteros de ataque y entre fines del siglo 20 y comienzos del 21 negoció un lote de AH-1 Cobra de los stocks del US Army, las otras fuerzas argentinas nunca han expresado la intención de comprar helicópteros de este tipo y hoy tienen otras necesidades más acuciantes, como el reemplazo de los Fennec en la Armada Argentina y una mayor cantidad de helicópteros de transporte en la Fuerza Aérea Argentina.

Por otra parte, en el Ejército Argentino la principal necesidad en cuanto a alas rotativas es también en el área de transporte, reemplazando al viejo UH-1H y a los ya retirados Super Puma. En ese sentido hace pocos días se firmó en el Salón de Le Bourget una carta de intención por doce Airbus H215M de segunda mano (recorridos a cero horas) por 360 millones de dólares.

Además de la negociación por los helicópteros, Taiana se reunió con su par indio Rajnath Singh, en la cual coincidieron en señalar la relación estratégica que une a ambas naciones y anunciaron la firma de un Memorándum de Entendimiento y un convenio de formación que profundizará la cooperación en materia de Defensa.



Fuente: pucara.org