sábado, 21 de octubre de 2023

China e India, las nuevas potencias emergentes del espacio, apuestan por el turismo espacial
El primer vuelo de prueba está programado para este 2023.


Vista de la Tierra desde el espacio (NASA)


China e India siguen tratando de ganar posiciones en su eterna carrera. Esta vez, las nuevas potencias emergentes en el espacio, India y China, no sólo han dado pasos destacados en la exploración, desde Marte a la Luna, sino que apuestan también por el desarrollo del turismo espacial a través de diversos proyectos.

India escribió el pasado agosto una página en la historial al convertirse en el primer país en aterrizar con éxito en polo sur de la Luna. China conoce la cara oculta de nuestro satélite, adónde llegó en 2019, además de estar presente en Marte con un rover y cuenta con su propia estación espacial.

Además, China, potencia emergente en la industria espacial, está en camino de viajes espaciales a pasajeros pagados a partir de 2025, liderados por la empresa respaldada por el gobierno, CAS Space.

Según Yang Yiqiang, fundador de CAS Space, se espera que los viajes suborbitales estén disponibles en tres años, permitiendo a los pasajeros experimentar la ingravidez durante 10 minutos a más de 100 km de altitud.

Los precios podrían oscilar entre 2 y 3 millones de yuanes (de 285.000 a 427.000 dólares), pero CAS Space busca hacerlos accesibles para la mayoría.

La empresa, que se escindió de la Academia de Ciencias de China, ha sido comparada con compañías como Blue Origin y SpaceX. El primer vuelo de prueba está programado para 2023.

Este esfuerzo se alinea con la ambición de China de convertirse en líder en el turismo espacial comercial para 2027, según Yang.

China ha experimentado un rápido crecimiento en la industria espacial comercial, con más de 370 empresas relacionadas con este sector registradas hasta el año pasado.

Además, la isla de Hainán, en el sur de China, está promoviendo otro tipo de turismo espacial, en este caso de desde Tierra, como parte de su estrategia para convertirse en la capital del sector en el país y con la mirada puesta en las personas que desean presenciar lanzamientos de cohetes y experimentar la emoción del espacio.

La llegada de India al polo sur de la Luna, con la nave Chandrayaan-2, allí donde los rusos habían fracasado sólo unos días antes, ha puesto aún más el foco es sus planes espaciales, en los que se incluye la apuesta por el desarrollo por el turismo espacial.

El país participa en dos proyectos piloto con miras a ofrecer viajes comerciales fuera de la Tierra en el futuro.

Así, presta las instalaciones para globos del Instituto Tata de Investigación Fundamental (TIFR), ubicado en la ciudad de Hyderabad, a la empresa española Halo Space, que se encuentra en fase de desarrollo de un proyecto para ofrecer vuelos comerciales a la estratosfera a partir de 2025.

Halo realizó el pasado 7 de diciembre su primer vuelo de prueba, en el que alcanzó los 37 kilómetros de altitud mediante un globo estratosférico que, a su vez, transportaba un prototipo a tamaño real de una cápsula no tripulada.

A su vez, la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO, en inglés) está diseñando un ambicioso prototipo para demostrar la capacidad de los vuelos espaciales tripulados, programada para finales del año que viene.

El proyecto Gaganyaan prevé lanzar a una tripulación de tres miembros a una órbita de 400 kilómetros «para una misión de tres días y su regreso sano y salvo a la Tierra, aterrizando en aguas del mar de la India», indica ISRO en su página web.

Las misiones de prueba, que serán no tripuladas, estipuladas hasta ahora incluyen vuelos de caída aérea, prueba de aborto de la misión en plataforma y vehículos de prueba.

Aunque este proyecto todavía no contempla el transporte de turistas al espacio, ISRO espera que el desarrollo de este tipo de misiones sirvan para «constituir componentes importantes para futuras actividades sostenidas de vuelos espaciales tripulados».



Fuente: eldebate.com
India se fija nuevas metas espaciales: una estación orbital para 2035 y un astronauta en la Luna para 2040
También anuncia nuevas misiones a Venus y Marte.


Recreación artística de la misión de Chandrayaan-3 en la Luna (Kindelán)


Dos meses después de alzarse como el primer país en llegar al polo sur lunar, la India se fijó esta semana nuevos objetivos espaciales con el envío del primer astronauta a la Luna para 2040, la construcción de una estación espacial que prevé estar lista para 2035 y nuevas misiones a los planetas vecinos Venus y Marte.

Aprovechando los últimos éxitos de su programa espacial, el primer ministro, Narendra Modi, «ordenó que la India ahora debería apuntar a objetivos nuevos y ambiciosos, incluida la creación de la 'Estación Bharatiya Antariksha' (Estación Espacial India) para 2035 y enviar al primer indio a la Luna para 2040», informó en un comunicado la Oficina del Primer Ministro.

Modi, que presidió esta mañana una reunión de alto nivel para evaluar el progreso de la ambiciosa misión tripulada al espacio, Gaganyaan, que realizará este sábado su primer vuelo de demostración, pidió trabajar también en una misión para enviar un orbitador a Venus y un aterrizador a Marte, precisó el escrito.

La misión Gaganyaan prevé la demostración de capacidad de vuelos espaciales tripulados, y prevé el lanzamiento en 2024 de una tripulación de tres miembros a una órbita a 400 km para una misión de tres días y su regreso sano y salvo a la Tierra.

Para materializar sus metas, el Departamento del Espacio desarrollará una hoja de ruta que abarcará «una serie de misiones Chandrayaan, el desarrollo de un vehículo de lanzamiento de próxima generación (NGLV), la construcción de una nueva plataforma de lanzamiento, la creación de laboratorios centrados en el ser humano y tecnologías asociadas», agregó el despacho de Modi.

Estas nuevas aspiraciones del país asiático en el espacio suceden al exitoso lanzamiento y alunizaje de la misión espacial no tripulada Chandrayaan-3, que puso durante 12 días (dos menos de los previstos por la agencia espacial india) a un explorador cerca del polo sur de la Luna, una cara nunca antes explorada del satélite de la Tierra, antes de dejar de ser operativo.

Tras este hito, que convirtió a la India en el cuarto país en lograr un alunizaje controlado en la superficie lunar, algo hasta ahora solo logrado por China, Estados Unidos, y la antigua Unión Soviética, la nación se lanzó en su primera misión para estudiar el Sol, Aditya-L1 (Sol, en sánscrito).



Fuente: eldebate.com

miércoles, 18 de octubre de 2023

El Gobierno firmó un convenio con Noruega para que la Armada Argentina adquiera 4 aeronaves P-3 Orion
La nueva flota de aviones militares serán destinados para aumentar la defensa y vigilancia de los mares argentinos.


Integrantes de la Aviación Naval serán capacitados para trasladar las aeronaves (X @JorgeTaiana)


El Gobierno Nacional firmó un convenio con el Reino de Noruega para concretar la compra de cuatro aeronaves P-3 C/N Orion que serán utilizadas por la Armada Argentina, con el fin maximizar las tareas de vigilancia y control sobre el territorio marítimo argentino. Por este motivo, varios integrantes de la Aviación Naval comenzaron un adiestramiento intensivo para dominar las naves.

El cierre del acuerdo comercial se realizó esta tarde en el buque museo Fragata ARA “Presidente Sarmiento”, en donde participaron el ministro de Defensa, Jorge Taiana, el Jefe de Estado Mayor General de la Armada, Almirante Julio Horacio Guardia, y el Director de la Agencia de Material de Defensa del Reino de Noruega, Magnus Hansvold.

Entre las autoridades navales e invitados especiales se encontraron presentes el Secretario General de la Armada, Contraalmirante Diego Suárez del Solar, el Director General de Material de la Armada, Contraalmirante Marcelo Calvete, el Comandante de la Aviación Naval, Comodoro de Marina Juan Alberto Alberto Mercatelli, y el Embajador de Noruega en Argentina, Halvor Sætre.

De acuerdo con la información oficial a la que tuvo acceso Infobae, el titular del Ministerio de Defensa destacó que la compra de esta flota se trataba de una “parte importante” de una política que se ha desarrollado para contar con “una mejor vigilancia y control de nuestros mares”.


Luego de que se aprobara la compra, los aviones serán dirigidos a la base de Trelew (X @JorgeTaiana)

En este sentido, Taiana expresó que dentro de las medidas destinadas a mejorar la defensa marítima se encontraba la creación del Comando Conjunto Marítimo el pasado 23 de febrero de 2021 por medio de la Resolución 244/2021, la instalación de su sede y la utilización de los patrulleros oceánicos OPV.

No obstante, el ministro remarcó: “Necesitábamos un avión de larga distancia de observación con base en Trelew y con eso damos un paso muy importante en defender nuestra soberanía, nuestros recursos y ser nosotros quienes garanticemos el control en nuestras aguas y en nuestra Zona Económica Exclusiva (ZEE)”.

La flota no solamente estará encargada de explorar la ZEE, sino que sus tareas de control se extenderán hasta la Antártida Argentina. Además, tendrán un especial énfasis en vigilar los recursos vivos y no vivos, las líneas de comunicación marítimas y cumplirán con las funciones de búsqueda y salvaguarda de la vida humana en el mar.

En cuanto a la capacidad de las aeronaves, el funcionario público señaló que “tienen una gran autonomía de vuelo y eso hace que sea muy útil para la vigilancia y el control de nuestro mar territorial, tarea que es muy importante para nosotros”. Además, acentuó que “estos aviones tienen la característica de servir para distintas funciones militares”, lo cual los volvería versátiles para ser utilizados en otras actividades, en caso de ser necesario.


Las negociaciones con Noruega comenzaron en marzo de este año (Gobierno Nacional)


Por su parte, el Almirante Guardia enfatizó que la flota de aeronaves “permiten una permanencia casi continua en lo que son nuestras áreas de interés gracias a su enorme autonomía, a los sistemas radares con los que cuenta y a algunos elementos técnicos que deseamos agregar mediante el desarrollo nacional”.

El convenio solventado con el Fondo Nacional para la Defensa (Fondef) fue producto de las negociaciones que se iniciaron en marzo de este año que incluyeron una visita técnica de ingenieros aeronáuticos e integrantes de la Agencia de Material de Defensa del Reino de Noruega al Comando de la Aviación Naval.

Por el momento, las naves se encuentran en los Estados Unidos, en donde un grupo de pilotos y mecánicos de la Aviación Naval realizan un adiestramiento intensivo en simuladores, con el objetivo de que conozcan el funcionamiento de los aviones y, así, poder trasladarlos al país.

Sumado a los cuatro aviones, el Ministerio de Defensa informó que la compra incluyó todos los sistemas de mantenimiento, accesorios y repuestos, bancos de prueba y componentes. No obstante, estos serán enviados desde Noruega hacia la Base Aeronaval Almirante Zar, ubicada en Trelew, provincia de Chubut.



Fuente: infobae.com

martes, 17 de octubre de 2023

El Comando Sur de Estados Unidos alertó por la base espacial china en Argentina
Laura Richardson, titular del grupo militar de Washington, se refirió a los riesgos de que Beijing controle la estación de vigilancia espacial de la Patagonia.


Laura Richardson general estadounidense | Agencia Afp


El Comando Sur de los Estados Unidos alertó sobre los riesgos de la presencia de la base de observación y vigilancia espacial que China construyó en la Patagonia, la cual está administrada por autoridades militares de Beijing sin permitir la supervisión de funcionarios argentinos.

Durante una entrevista con el Centro sobre el Poder Político y Militar (CMPP) de la Foundation for Defense of Democracies (FDD), la titular del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, se refirió a la "grave amenaza que la República Popular China representa para Estados Unidos" y su "campaña integral para promover los intereses del Partido Comunista Chino (PCC) y socavar a Estados Unidos".

El entrevistador, Bradley Bowman, de la FDD, se refirió a la infraestructura espacial en Argentina, haciendo mención al acuerdo por 50 años que el Estado argentino firmó con China para permitirle vigilar el espacio desde su base en Bajada del Agrio, Neuquén. También hizo referencia a los comentarios del senador demócrata Jack Reed, quien señaló en marzo pasado la existencia de una "red de estaciones de seguimiento especial en la región de Latinoamérica que probablemente estén haciendo algo más que seguimiento espacial".

"Lo que me preocupa es que, como parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, parece que toda la inversión se destina a infraestructuras críticas, pero luego se puede utilizar para un doble uso", respondió la general y continuó: "Así que parece que se trata de empresas estatales controladas por el gobierno. Un gobierno comunista, por cierto, que no respeta los derechos humanos de su propio pueblo y no respetarán los derechos humanos de los países con los que trabajan".




En ese sentido, Richardson explicó que la base, cuyo control fue facilitado a China por sucesivos gobiernos argentinos, permitiría al régimen chino rastrear satélites y, en un escenario de guerra, destruir la infraestructura militar de países aliados en el espacio. Asimismo, señaló que China es el país líder en América Latina y en el hemisferio en la construcción de este tipo de infraestructuras, lo que la convierte en una nación con un gran poder militar y nuclear desde la Segunda Guerra Mundial.

Y agregó: "Así es como cuando nos fijamos en la infraestructura de habilitación espacial, la telemetría y el seguimiento, lo que llamamos sitios TTN, que son los sitios de vigilancia de objetos espaciales, el seguimiento de satélites para la República Popular China, pero también la capacidad de rastrear satélites de Estados Unidos, satélites de naciones asociadas, y posiblemente ser utilizado para apuntar a los satélites con el tiempo. Eso es preocupante".

Las advertencias sobre los puertos de agua profundas

Sumado a esto, la general también advirtió sobre la construcción de puertos de aguas profundas que China intenta imponer a varios países con problemas económicos y urgencias de deuda, así como las intenciones del país asiático de militarizar esas bases navales en el marco de la Iniciativa de la Ruta de la Seda. "Es toda la infraestructura crítica. Y eso es lo que realmente me preocupa", subrayó Richardson.

"Nos fijamos en lo que parece ser la inversión a través de la Iniciativa de la Ruta de la Seda. 22 de los 31 países del hemisferio la han firmado. Y yo diría que los países lo que realmente están buscando es ayuda económica. Usted tiene 28 democracias de ideas afines, democracias que tratan de cumplir para sus pueblos. Y nuestros líderes en el hemisferio están generalmente un solo mandato, un mandato de cuatro años. Trabajan con un cronómetro, no con un calendario. Y están tratando de hacer que las cosas sucedan muy, muy rápidamente en medio de la inseguridad y la inestabilidad", completó.



sábado, 14 de octubre de 2023

Interrupción comercial: el juego de guerra espacial expone el riesgo de una escalada peligrosa
La revisión posterior a la acción advierte que es probable que las hostilidades en el espacio se extiendan a otros dominios.
por Henry Sokolski


El satélite WorldView-3 de Maxar capturó esta imagen de 2020 del valle del río Galwan cerca de la disputada frontera entre India y China conocida como la Línea de Control Real. La imagen se centra en el Punto de Patrulla 14, donde China comenzó a construir tiendas de campaña y refugios antes de retirarlos en medio de un tenso enfrentamiento. Crédito: Oficina de noticias Maxar


El uso militar exitoso de Starlink por parte de Ucrania en su defensa contra Rusia se ha convertido en un ejemplo de la creciente dependencia militar de los sistemas espaciales comerciales entre las naciones. Sin embargo, el uso militar de los servicios espaciales comerciales podría crear tantos problemas como los que resuelve. La reciente cobertura mediática de la dependencia de Ucrania de Starlink desde que Rusia invadió ha planteado una pregunta inquietante: ¿Podrían los barones espaciales privados y las empresas espaciales comerciales controladas por el Estado (por ejemplo, Elon Musk y Jeff Bezos, OneWeb y Guo Wang/StarNet) apagar sistemas críticos, poniendo en peligro la seguridad de los estados mayores y menores?

Esta pregunta es sólo una de muchas. ¿Podría un ataque contra un sistema espacial comercial constituir un acto de guerra? ¿Podría derivar en una guerra nuclear total? ¿Qué pasa si el espacio es un dominio de guerra verdaderamente separado? Algunos argumentan que el espacio no es un dominio de guerra separado, sino simplemente un escenario para llevar a cabo operaciones de apoyo a la guerra terrestre, aérea y marítima. Los partidarios de este punto de vista insisten en que cualquier acción militar que se emprenda en el espacio debe permanecer en el espacio. ¿Tienen razón? ¿O es el espacio un ámbito en el que los enfrentamientos hostiles en órbita pueden catalizar aún más los enfrentamientos terrestres, marítimos o aéreos, así como provocar nuevas hostilidades en el espacio?

¿Deberían los gobiernos asumir la responsabilidad de defender los sistemas espaciales comerciales? ¿Cuándo, por qué y cómo deberían hacerlo? ¿Deberían los gobiernos remunerar a las empresas de sistemas espaciales comerciales si un adversario daña su sistema? ¿O los daños causados por los sistemas espaciales en tiempos de guerra deberían simplemente considerarse parte de la actividad empresarial, manejados como se hacen otros riesgos: con regulaciones nacionales ligeras y seguros privados? ¿Cómo deberían los gobiernos facilitar dicha regulación, si es que lo hacen? ¿Existe una línea clara entre las operaciones de guerra y en tiempo de paz en el espacio? ¿Qué pasa si un actor no estatal utiliza sistemas espaciales comerciales para realizar ataques? ¿Quién, si es que hay alguien, debería rendir cuentas?

Si las respuestas a estas preguntas no son muy claras, ¿debería Washington establecer requisitos mínimos de endurecimiento o reconstitución para todos los sistemas de satélites comerciales para las empresas que tienen contratos con el gobierno de Estados Unidos? ¿Qué papel, si alguno, debería desempeñar la gobernanza internacional en la reducción de los riesgos de conflicto y escalada militar? Además, ¿qué deberían hacer los Estados Unidos y sus gobiernos aliados, si es que deberían hacer algo, para proteger los satélites (tanto comerciales como militares) o para hacer cumplir las normas que los estados pudieran querer? ¿Se necesitan defensas pasivas y activas adicionales? ¿Qué pasa con los sistemas de respaldo espaciales que podrían empujar suavemente naves espaciales robóticas potencialmente hostiles a una distancia segura de los satélites críticos?

Hasta ahora, Estados Unidos y otras naciones con capacidad espacial han aplazado o adoptado un enfoque de no intervención para abordar estas cuestiones. En cambio, Washington ha tratado el espacio comercial como lo hizo con Internet: como un área especial donde proteger los derechos de la Primera Enmienda y el espíritu empresarial de libre comercio prevalece sobre la institución de nuevas formas de regulación. Con el espacio, los estados están más o menos donde estaban con el poder marítimo en el siglo XVII y el poder aéreo antes de la Primera Guerra Mundial. En estos períodos, estaban a punto de producirse actos dramáticos de guerra aérea y piratería naval, pero instituir regulaciones nacionales o internacionales no parecía urgente... hasta que lo fueron.

Todo esto plantea una pregunta fundamental: ¿Hasta qué punto es sostenible para nosotros continuar con nuestro actual enfoque relajado respecto de la explotación militar del espacio comercial?

Como se juega

Para averiguarlo, el Nonproliferation Policy Education Center (NPEC) diseñó y llevó a cabo este verano un juego de guerra adaptado a su propósito.

El juego comienza en 2027. India contrata a la empresa estadounidense de imágenes satelitales comerciales Maxar para comprar una participación controladora del 51 por ciento en un sistema heliosincrónico de tres satélites. Washington respalda la venta y no sólo compra estaciones terrestres móviles de Nueva Delhi, sino que también bendice que la India controle una participación del 51 por ciento y coloca cargas útiles militares estadounidenses en los satélites para demostrar la importancia de esta colaboración espacial entre Estados Unidos e India.

Mientras tanto, China desarrolla un sistema similar y vende sus imágenes y enlaces de comunicaciones a una entidad privada bendecida por el gobierno paquistaní. La entidad está dirigida por un general paquistaní retirado que tiene estrechos vínculos con grupos terroristas paquistaníes. Sin pedir permiso explícito a Pakistán, el general le da a uno de esos grupos acceso a las imágenes comerciales y enlaces de comunicaciones “pacíficos” del sistema de satélites chino.

El grupo terrorista quiere que Islamabad adopte una postura más firme contra la “ocupación” de Cachemira por parte de la India. Con este fin (es decir, forzar la acción de Pakistán y arrastrarlo a una guerra importante), el grupo terrorista combina drones de largo alcance con las imágenes del sistema de satélites chino y enlaces de comunicaciones seguros para atacar dos veces la base aérea nuclear estratégica de la India en Ambala. Los drones de los terroristas destruyen varios cazas indios con capacidad nuclear y aviones de mando de fuerzas nucleares estratégicas y matan a decenas de aviadores indios.

La inteligencia estadounidense y otras fuentes abiertas confirman que el sistema de satélites de China apoyó el ataque. Se produce una avalancha de iniciativas jurídicas diplomáticas y comerciales internacionales. Sin embargo, en última instancia no se actúa en consecuencia. Bajo una creciente presión interna para actuar, India utiliza un láser de seguimiento espacial terrestre recién construido para deslumbrar al sistema de satélites chino-paquistaní que utilizaron los terroristas. Este deslumbramiento daña involuntariamente la óptica del satélite chino.

China, en el segundo movimiento del juego, toma represalias utilizando sus propios sistemas láser terrestres para dañar la óptica de uno de los satélites Maxar de Estados Unidos e India. Poco después, un satélite de encuentro chino se acerca a un segundo satélite Maxar entre Estados Unidos e India cuando se encuentra dentro del alcance del sistema láser de China. Este segundo satélite, incluida su carga útil estadounidense, se apaga. No está claro qué provocó que el satélite dejara de funcionar.

Mientras tanto, India informa a Washington que otro satélite de encuentro chino se está acercando al tercer y último satélite Maxar entre Estados Unidos e India. Poco después, este satélite Maxar también se apaga. Al igual que en el anterior ataque chino, Estados Unidos no tiene satélites de respaldo para desviar un posible ataque satelital de encuentro chino. En este punto, la inteligencia estadounidense informa al presidente, quien autoriza un ciberataque encubierto de Estados Unidos contra el satélite de encuentro chino infractor, que lo desactiva. China inmediatamente culpa a Washington por matar su satélite.

Mientras tanto, India lanza un ataque con misiles de crucero contra sitios sospechosos de terrorismo en Pakistán. Mientras el gobierno paquistaní reflexiona sobre qué acción militar de represalia tomará sobre el terreno contra la India, el Comando Espacial de Estados Unidos se prepara para un contraataque espacial chino.

Recomendaciones

La última sesión de discusión del juego de guerra NPEC respaldó cuatro hallazgos clave:

1. El combate espacial puede catalizar el combate tanto en la Tierra como en el espacio. A muchos expertos les gusta creer que todo lo que sucede en el espacio permanece en el espacio. Este juego sugiere claramente lo contrario. La explotación de sistemas de satélites espaciales comerciales por parte de India y Pakistán no sólo alentó a Estados Unidos y China a atacarse mutuamente los satélites comerciales, sino que también intensificó la guerra terrestre entre India y Pakistán. Lo que hace que este hallazgo sea preocupante es la continua falta de claridad sobre lo que podría ser un acto de guerra en relación con los sistemas de satélites comerciales que resultan “dañados” o explotados con fines militares. Tampoco ayuda que tales operaciones espaciales militares puedan realizarse rápidamente y enviar señales complejas y ambiguas a los operadores espaciales militares y civiles. En el juego, no menos de cuatro estados con armas nucleares lucharon por determinar quién estaba haciendo qué, e incluso qué estaba sucediendo, mientras las fuerzas nucleares estratégicas de la India estaban seriamente degradadas y una carga útil espacial militar estadounidense era destruida. Todo esto podría llevar a una escalada. Como mínimo, recomienda involucrar a todas las naciones con capacidad espacial en nuevas conversaciones para aclarar qué podrían ser actos de guerra en el espacio y determinar cómo se podría mejorar y verificar mejor su detección. Esto último probablemente implicaría alguna combinación de esfuerzos privados nacionales y públicos internacionales. Lo ideal sería crear un organismo internacional dedicado a verificar las actividades espaciales ilícitas que pudiera asignar atribuciones de manera creíble. Los requisitos de vigilancia de este organismo internacional, a su vez, podrían utilizarse para ayudar a justificar una financiación nacional adicional de contratos privados de apoyo al espacio para aumentar la calidad y disponibilidad de la información sobre el conocimiento de la situación espacial. No está claro qué se está pensando, si es que hay alguno, dentro del gobierno de Estados Unidos o en otros lugares para determinar la combinación óptima de esfuerzos privados e internacionales de vigilancia y verificación del espacio. Más allá de esto, Estados Unidos y sus socios espaciales deben considerar qué nuevos tipos de capacidades espaciales, si las hay, como satélites de resp;aldo y defensas satelitales activas, podrían ser necesarios para hacer cumplir las deseables líneas rojas en las operaciones espaciales ofensivas.

2. A medida que los sistemas de satélites comerciales se difundan, los estados rebeldes y los terroristas intentarán explotarlos, aumentando la probabilidad de que los principales estados con armas nucleares se vean arrastrados a guerras. En el juego, un grupo terrorista con sede en Pakistán utiliza sistemas de satélites comerciales para atacar activos nucleares estratégicos de la India con el objetivo de obligar al gobierno paquistaní a ponerse del lado de ellos y librar una guerra importante por Cachemira. Lo que hizo que esta táctica fuera relativamente fácil fue la provisión en gran medida no regulada de servicios satelitales comerciales “privados” y enlaces a una amplia variedad de estados, empresas y entidades no estatales. Como mínimo, esto sugiere que Estados Unidos y otros gobiernos con ideas afines deberían alentar a las empresas privadas que operan bajo jurisdicción nacional a asumir una mayor responsabilidad por su posible uso indebido. Específicamente, las naciones con capacidad espacial deberían explorar la creación de reglas comerciales análogas a las reglas de “conozca a su cliente” utilizadas en la industria bancaria. Los gobiernos deberían aplicar estas nuevas reglas a los proveedores privados de servicios espaciales, responsabilizándolos por el daño que sus clientes infligen al utilizar sus servicios en guerras o mediante actos de terrorismo. El desafío aquí será evitar que las naciones más pequeñas ofrezcan licencias con poca o ninguna regulación de ese tipo. En estos casos, las primas de seguros de aseguradoras acreditadas deberían fijarse mucho más altas que las de las licencias debidamente reguladas o no estar disponibles en absoluto. Una vez más, no está claro hasta qué punto los gobiernos y las empresas privadas están reflexionando todavía sobre estas cuestiones.

3. Con el uso cada vez mayor de sistemas satelitales comerciales, la credibilidad de Estados Unidos en la mediación de conflictos entre combatientes con armas nucleares será cuestionada de maneras nuevas y exigentes. Históricamente, Washington ha actuado como un intermediario honesto en numerosas crisis militares entre Pakistán y la India. En este escenario espacial, Estados Unidos, sin embargo, cedió tanto a la India que Islamabad y Washington concluyeron erróneamente que no tenía mucho sentido dialogar entre sí y que la India era libre de tomar medidas considerables por su cuenta. Esto dio lugar a que Pakistán cediera a regañadientes ante la dura intimidación china para obtener la autorización previa de Beijing de cualquier mensaje diplomático paquistaní sobre la crisis. Si Washington hubiera hecho más para involucrar no sólo a India, sino también a Pakistán, en cuestiones de seguridad antes del conflicto, esto podría haberse evitado. Sin embargo, una vez que comenzó el conflicto, tanto India como Pakistán buscaron información de Washington sobre lo que estaba ocurriendo en el espacio y en tierra. Desafortunadamente, ni Pakistán ni India sabían cuánto sabía Washington, y la falta de transparencia de Washington generó desconfianza. Dado que la guerra espacial y su gestión diplomática exigen una mayor conciencia de la situación espacial de la que jamás estará disponible, generar confianza es vital. Una forma de aumentar la confianza y la transparencia es alentar al sector privado a brindar más acceso a la información de conocimiento de la situación espacial que puedan tener (algo que el equipo estadounidense facilitó en el juego). Los gobiernos, incluido Estados Unidos, podrían facilitar esto pagando a empresas privadas para que compartan lo que saben con organizaciones espaciales internacionales o multilaterales que, a su vez, lo pondrían a disposición general tanto en tiempos de paz como durante las crisis. Otra forma de aumentar la confianza, que discutieron los jugadores, sería crear nuevos grupos de trabajo multilaterales sobre seguridad espacial comenzando con los estados en zonas de guerra (incluidos aquellos que tienen armas nucleares en su territorio) con los que Washington tiene relaciones de trabajo (por ejemplo, conversaciones tripartitas entre Estados Unidos, Pakistán y la India; con Turquía y Grecia; entre los Estados del Medio Oriente e Israel, etc.).

4. Dejar las actividades espaciales tan descontroladas como Internet es una receta para cometer travesuras militares. Uno de los principales descubrimientos del juego es que la creciente dualidad de los sistemas satelitales hace difícil atribuir la causa de los incidentes espaciales destructivos y perturbadores o determinar las respuestas apropiadas. En el juego, Estados Unidos coloca una importante carga militar estadounidense en una nave espacial comercial que controla la India. China lo ataca; Estados Unidos lleva a cabo un contraataque espacial, intensificando el conflicto. Esta obra planteó varias preguntas. ¿Qué misiones militares deberían realizarse únicamente en naves espaciales militares exclusivas de propiedad del gobierno? Si Estados Unidos necesita o quiere colocar cargas militares en naves espaciales de propiedad extranjera, ¿debería hacerlo sólo si tiene un acuerdo de seguridad militar con el Estado desde donde se lanza la nave espacial? ¿Deberían los gobiernos u organizaciones internacionales exigir una cantidad mínima de características de supervivencia para todos los satélites comerciales (especialmente aquellos que son de doble uso)? ¿Deberían los Estados condicionar cualquier protección o indemnización gubernamental de los activos espaciales privados contra ataques militares extranjeros? ¿Cuáles deberían ser estas condiciones: endurecimiento, seguros adecuados, capacidad de reconstituir rápidamente el sistema espacial objetivo, apoyo al despliegue de sistemas de satélites de guardaespaldas para desviar posibles ataques de satélites de encuentro hostiles, etc.? Todas estas preguntas surgieron antes o durante el juego; ninguna fue respondida.

Henry Sokolski es director ejecutivo del Nonproliferation Policy Education Center. Antes de fundar NPEC, fue adjunto del Pentágono para Política de No Proliferación de 1989 a 1993.

Este artículo apareció originalmente en la edición de octubre de 2023 de la revista SpaceNews.



Radioastronomía con utensilios de cocina
Construir su propio radiotelescopio con un wok de cocina ofrece una forma única de realizar astronomía real de forma asequible, incluso en cielos muy contaminados.
Por Paul Sutter


El radiotelescopio Wok the Hydrogen (WOK) proporciona 24 pulgadas (61 centímetros) de apertura y resulta tener la forma perfecta para capturar las emisiones de radio de 21 cm de hidrógeno neutro. Crédito: Fung et al. (https://arxiv.org/pdf/2309.15163.pdf)


¿Quieres explorar las estrellas pero no puedes debido a la gran contaminación lumínica del cielo? Un equipo de astrónomos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong tiene una solución para usted. En lugar de intentar capturar la luz visible, sugieren utilizar ondas de radio, y han esbozado una forma particularmente interesante de hacerlo.

Con una configuración casera que consta de dispositivos electrónicos baratos y un simple wok de cocina, se pueden capturar datos astronómicos reales, midiendo la velocidad del hidrógeno neutro presente en toda nuestra Vía Láctea. Y si tienes suerte, también podrás recolectar evidencia de materia oscura.

Recientemente se envió un artículo que detalla el diseño y las capacidades del radiotelescopio de bricolaje al sitio de preimpresión arXiv.org.

Explora el cielo en ondas de radio

Los radiotelescopios, inventados en las primeras décadas del siglo XX, tienen muchas ventajas sobre los telescopios ópticos tradicionales. Por un lado, los radiotelescopios requieren mucha menos precisión, son menos complicados y no requieren ópticas costosas.

Un telescopio aficionado decente construido para observar la luz visual puede costar alrededor de 1.000 dólares. Mientras tanto, los radiotelescopios son mucho menos costosos porque básicamente son trozos de metal doblados para darles formas útiles.

Además, para realizar buenas observaciones con telescopios ópticos se necesitan cielos despejados y sin contaminación lumínica, situados lejos de las ciudades. Pero un gran número de personas vive en ciudades, lo que a menudo hace que la astronomía amateur sea territorio de los ricos y móviles, disponible sólo para aquellos con acceso a los cielos más oscuros.

Otra ventaja de los radiotelescopios es que, si bien los humanos ciertamente tienen una propensión a generar muchas emisiones de radio, esas emisiones creadas por el hombre son muy diferentes de las emisiones de radio producidas por objetos y fenómenos cósmicos. Eso significa que el ruido de radio causado por el hombre es relativamente fácil de filtrar utilizando técnicas de procesamiento digital simples, lo que no siempre es el caso de la contaminación lumínica visual.

Un enfoque único para la radioastronomía doméstica

Las ventajas anteriores son el fundamento básico del instrumento Wok for Hydrogen (WTH) desarrollado por los astrónomos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, que se encuentran en una de las ciudades más densamente pobladas del planeta. El componente principal de este radiotelescopio de bricolaje es un wok de cocina común y corriente.

Mientras que otros equipos han propuesto kits de radioastronomía caseros utilizando antenas parabólicas sobrantes, resulta que los woks tienen la curvatura justa para apuntar a una frecuencia específica de emisiones de radio, alrededor de 1.420 megahercios (MHz). Esta también es la frecuencia de las ondas de radio emitidas por los átomos de hidrógeno neutros cuando sus electrones cambian la orientación de su espín.

Esta llamada línea de 21 cm es una señal relativamente débil. Pero dado que el hidrógeno es el elemento dominante en todo el cosmos, una galaxia como la Vía Láctea contiene grandes cantidades de hidrógeno neutro. Eso significa que puedes captar la señal con bastante facilidad, incluso cuando te enfrentas al abundante ruido de radio que se encuentra en las ciudades más congestionadas.

Construye tu propio radiotelescopio

El radiotelescopio WTH es sencillo de construir. Se empieza con un wok de cocina, que sirve como plato colector. Luego se toma alambre de cobre y se dobla en una configuración específica, como se detalla en el artículo. Este cable de cobre se convierte en la antena receptora que se utiliza para capturar las ondas de radio.

Tienes que subcontratar las siguientes dos partes, un amplificador de señal y un procesador digital. Pero puedes encontrar ambos fácilmente en línea y no deberías necesitar gastar más de $100 en ellos.

Y eso es. Esa es la configuración completa del telescopio. El procesador digital se puede conectar a cualquier computadora y hay software gratuito disponible para analizar el resultado. El coste total del sistema es inferior a 150 dólares, lo que supone aproximadamente un orden de magnitud inferior al coste de una instalación de telescopio óptico comparable.


Esta imagen del artículo reciente muestra a los investigadores la configuración básica de su radiotelescopio Wok the Hydrogen (WOK) en acción. Crédito: Fung et al. (https://arxiv.org/pdf/2309.15163.pdf)


Apuntando al hidrógeno neutro con WTH

Los investigadores probaron el telescopio WTH (que colocaron en una tina de plástico con ruedas para mayor movilidad) en su universidad, no lejos del centro de Hong Kong. Apuntaron el telescopio a distintas regiones del cielo y demostraron que podían detectar emisiones de hidrógeno neutro.

Sin embargo, la señal que detectaron no era exactamente de 1.420 MHz. En cambio, se cambió a frecuencias ligeramente más altas. Esto, explican los investigadores, se debe al movimiento del brazo espiral más cercano de la Vía Láctea hacia nosotros, que desplaza la radiación hacia el azul a una frecuencia más alta.

Al apuntar el telescopio en diferentes direcciones en diferentes épocas del año, usted también puede usar su propia configuración WTH para medir el movimiento del gas hidrógeno neutro a lo largo de la Vía Láctea, lo que lo convierte en el proyecto perfecto para un aficionado o club de astronomía.

Los investigadores también señalan que si te alejas de los cielos con contaminación lumínica, puedes lograr algo aún más fresco. Con suficiente sensibilidad, se puede medir el movimiento del hidrógeno neutro a diferentes profundidades dentro de la Vía Láctea, lo que puede usarse para construir un mapa 3D de la rotación del gas en toda nuestra galaxia.

Pero tenga en cuenta que la velocidad de rotación debería ser mayor de lo que cabría esperar considerando solo la gravedad combinada de toda la materia normal que emite luz dentro de nuestra galaxia. Y aunque no lo sepas, esa discrepancia es una de las pruebas clave de la existencia de materia oscura.

Es difícil creer cuánto conocimiento podemos aprender sobre el universo incluso con las herramientas más básicas, incluido un simple wok de cocina.


Fuente: astronomy.com
Santa Fe desarrollará manufacturas para la industria aeroespacial argentina
La provincia obtuvo financiamiento de Nación para un proyecto de manufactura aditiva por fusión de cama en polvo. Buscan completar las cadenas de valor de un sector considerado "estratégico".


Santa Fe proveerá materiales manufacturados para las cadenas de valor de la industria aeroespacial.


El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, visitaron las instalaciones de la Universidad Nacional de Rafaela y del Centro Tecnológico Especializado en Manufactura e Industria Digital CenTec, desde donde desarrollarán materiales destinados a proveer la cadena de valor de la industria aeroespacial del país.

Esos desarrollos tienen en foco el ecosistema de innovación de la ciudad de Rafaela. Es la ciudad cabecera del departamento Castellanos, donde las autoridades recorrieron las instalaciones de la Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf), donde les presentaron la Secretaría de Investigación y Transferencia Tecnológica de UNRaf y el Centro de Tecnología Aplicada UNRaf TEC, y visitaron las obras de un nuevo edificio que se construye en el Campus de la UNRaf.

Un sector estratégico

En el Centro Tecnológico Especializado en Manufactura e Industria Digital CenTec Rafaela se presentó el proyecto “Desarrollo de prototipos integrales para el sector aeroespacial mediante manufactura aditiva por fusión de cama de polvo”.

El proyecto forma parte del Programa Interinstitucional de Manufactura Aditiva impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, que financiará con aportes no reintegrables por un total de 3,5 millones de dólares para su concreción, y en el que participan más de 15 instituciones que componen el ecosistema tecnológico y productivo del sector.

La fusión por lecho de polvo es una tecnología de fabricación aditiva, o impresión 3D, que utiliza una fuente de calor (normalmente un láser) para sinterizar o fusionar las partículas de polvo atomizado. Al igual que otros procesos aditivos, se realiza capa a capa hasta completar la pieza.

La manufactura aditiva es un proceso revolucionario que permite la fabricación de objetos tridimensionales mediante la adición sucesiva de capas de material. Es una tecnología versátil y prometedora que está transformando la forma en que se diseñan y producen objetos en diversas industrias.

El aporte busca completar las cadenas de valor para el desarrollo aeroespacial, algo que no está garantizado ni siquiera por la posibilidad de importar productos, puesto que son industrias que a nivel mundial son consideradas “estratégicas” y la manufactura destinada a esta área es celosamente guardada por los gobiernos.

Desarrollo

En la oportunidad, Filmus reafirmó la importancia de “estos centros universitarios donde se articula investigación con docencia. Un orgullo porque representa el comienzo de una iniciativa”, y aseguró “tenemos una Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, y un Plan CTI 2030, donde Argentina se puso de acuerdo sobre los diez temas centrales, entre ellos las tecnologías aditivas, una iniciativa que no había hasta el momento, y fue impulsada y agrupada por el MINCyT”, y que coordina Ruben Geneyro.

“Hay grandes empresas, universidades, y sectores privados que necesitan de esta tecnología que solo la puede desarrollar el Estado. Esta idea virtuosa de provocar sinergia da como resultado este proyecto”, y manifestó que también tiene otro elemento del Plan CTI 2030, que es la industria aeroespacial: “Tenemos nuestro propio proceso aeroespacial. Estas tecnologías aportarán piezas específicas”, y remató: “Todos estos proyectos de desarrollo son una mirada hacia el futuro de Argentina y cómo nos posicionamos en la discusión de la soberanía en ciencia y tecnología, y tener nuestro propio desarrollo”.



viernes, 13 de octubre de 2023

La fábrica artesanal de Edgardo Silva (autos made in Punta Alta)
Por Prof. Guillermo Bertinat




Un creador, muchas veces comienza su arte inspirado en algo que lo precede. Algo que conoce y le suma su talento, su arte y su tiempo (ítem valiosísimo, por cierto). Edgardo Silva, puntaltense por adopción –nació un 13 de enero en Buenos Aires de 1939- sumó una gran creatividad a su oficio de chapista, para dar nacimiento a sus automóviles originales que al día de hoy siguen generando admiración y sorpresa a aquellos que tienen la oportunidad de conocer aquella historia.

Silva Hermanos, Punta Alta

Edgardo, hijo de Carlos Reinaldo Silva y Élida Correa, vivió parte de su infancia en Coronel Pringles, donde se instaló a instancias de su hermana mayor que emigró con su esposo hacia esa zona de la provincia de Buenos Aires. Desde temprana edad, inició su labor en taller de chapa y pintura, luego de trabajar en diversas tareas relacionadas con el campo.


El equipo de los Silva trabajando en el auto de Coco Ilacqua. Edgardo, sentado al volante, a la derecha soldando, su hermano Carlos María Silva, 1962. Foto: Familia Silva.

En la década de 1960, –historia de amor mediante que termina rápidamente- viene a Punta Alta e instala junto a su hermano Carlos un taller en calle Rivadavia 120. El taller de los Silva, rápidamente funciona bien a nivel económico y se transforma en uno de los lugares de reunión de los aficionados al deporte motor del barrio circundante. Barrio en el que los muchachos se vinculaban con otros talleres como el de Ranieri Ortube, el de Nicolás Impollino y del reconocidísimo Héctor Santos “Coco” Ilacqua. Jorge Izarra, que vivía con su familia en Roca 454, recuerda ese momento de su juventud: “Éramos una banda. Los más chicos y los más grandes. Nosotros éramos la barra de los más chicos. Lo que digo, es que los grandes nos daban espacio a los chicos. Nos daban cabida. […] Fue un tiempo muy lindo en lo que respecta a mi vida. Trabajábamos, nos quedábamos hasta tarde, hasta la noche. Al mediodía por ahí no se paraba, era otra época, otra realidad distinta.”[1]


El taller de Edgardo Silva en calle Pellegrini. Foto: Familia Silva.

Otro que formaba parte de aquel grupo era Roberto Pichel, describiendo el clima de aquellos momentos en el taller: “Entonces me agarra esa etapa y me empiezo a vincular ahí, bien amigote de Edgardo. Por decir, el pibe de los mandados, cebaba mate, ayudarlos a enderezar un guardabarros, un paragolpes. Y después ya del jueves hasta el sábado a la tarde era midget, midget y midget”.[2]

Luego de casarse con Dora Elba Fiezzoni, Edgardo instala su taller en su casa de calle Pellegrini 421 separándose de su hermano que instala el propio en la primera cuadra de calle Paso. En ese entonces, 1969, era poseedor de un coche de carreras Midget que había adquirido en Coronel Pringles.


Identificación de Edgardo Silva que lo identifica como Armador y Constructor de automóviles.

Bandera de largada para la construcción artesanal

La definición de auto artesanal del Registro de Industria y Desarrollo Productivo dice: “Es aquel que es fabricado a través de un proceso manual donde no se requiere el uso de tecnología avanzada, sino el uso de las materias primas, máquinas y herramientas. Esto implica una baja serie de producción que lo difiere de las terminales automotrices.”[3] El fin de la década de 1960 y el inicio de la de 1970 marca el auge de los fabricantes artesanales de automóviles llamados AFF (Armado Fuera de Fábrica). Edgardo Silva realizó modificaciones a diversos automóviles, pero la razón que lo llevó a destacarse fue la construcción de automotores construidos con mecánicas de industria nacional para los que Silva –inscripto como Constructor de automóviles- fabricaba su propio chasis y carrocería. Éstos prototipos artesanales se patentaban y se registraban en el Registro del Automotor local, tanto motor como chasis, adjuntando la documentación de los mismos, demostrando y asentando que el diseño no era una copia.


El creador apoyado sobre su creación, el Namuncurá T71, junto al periodista Puntaltense Roberto Oña. Foto: Revista Automundo.





Los Namuncurá Turismo

El prototipo artesanal que inició la serie de Edgardo Silva, fue el Namuncurá T 71 (La T de Turismo y el número corresponde al año de presentación del modelo). Le llevó un año de trabajo completarlo, de 1969 –donde comenzó con los bocetos del mismo- a 1970. Pensemos que Edgardo entre la labor de construcción de este auto, seguía atendiendo el taller y además era corredor de midget. Pero a eso nos referiremos en otro apartado. La mecánica del T 71 fue tomada de un Renault Gordini 1093. El chasis realizado en estructura tubular y a él se adaptaron los elementos originales del Gordini: motor, caja de velocidades y dirección. El sitio web cocheargentino.com.ar, reseña detalladamente el prototipo y sostiene que “Silva logró realizar una carrocería del tipo GT de líneas aerodinámicas y agradables, respetando la tendencia de la época, de baja altura con ventanillas que avanzaban casi hasta la mitad del techo con una luneta de Torino a modo de parabrisas, dándole gran visibilidad.”[4]


Francisco Botelli y Edgardo Silva, junto al T71 en Casa Botelli e Hijo, comercio ubicado en Humberto I 526. Foto: Norberto Botelli.


El diario La Noticia, publicó una nota sobre el suceso de la construcción del prototipo de Silva en la que expresaba: “La idea de un prototipo nació en mi con el fin de hacer un auto, y como el futuro se basa en los protos, traté de hacer algo de actualidad. […] El auto por el momento no lo pienso vender, ya que es el primero que empecé a construir, y lo utilizaré para hacer estudios y reformas que pienso aplicar en futuros prototipos. Las medidas actuales son las siguientes: 4 metros de largo, 1,45 de ancho, 0,98 de altura y 0,18 de despegue. Está construido totalmente en chapa, pero probaré más adelante con plástico y aluminio.”[5]


Silva junto al T 71, 1971. Foto: Revista Paralelo 38.

El Namuncurá T 72, agosto 1971. Foto: Familia Silva.



El flamante prototipo fue presentado a la sociedad puntaltense en una exhibición en Casa Botelli e Hijo, comercio ubicado en Humberto I 526, a la que asistió gran cantidad de allegados y público ávido de conocer la obra de Silva.

El diario El Popular de Olavarría, también se hizo eco del Namuncurá T 71: “Hace aproximadamente un año comenzó la construcción de la carrocería (es chapista) de su Namuncurá T-71, en la que invirtió 400.000 pesos, y mucho de su tiempo disponible y aún le faltaba el motor. Tuvo una oportunidad, cuando con solo 60.000 pesos, compró un auto que había volcado; el motor de este pasó al Namuncurá y “su auto”, quedó terminado. Este tiene reminiscencias del Mustang en las tomas de aire, y algo del Mercedes Benz en sus puertas y fue exhibido en los talleres de Susbielles y Zottig, en Punta Alta, donde causó el asombro por la concepción de sus líneas.”


Edgardo Silva y el célebre piloto argentino Jorge Cupeiro junto al Namuncurá T 72, en la Expo Auto de Mar del Plata, 1972. Foto: Familia Silva.


Por su parte, Silva expresaría lo siguiente en el mencionado artículo: “En realidad el mérito no es solo mío –aclaró- sino también de Jorge Robañera que me ayudó. Ahora vamos a probar su estabilidad y tenida, y si resulta, le pondremos un motor más poderoso; tal vez un Renault 1903”.[6]


El Namuncurá T 73 en una exposición en General La Madrid, 1973. Foto: Periódico La Semana.

El Namuncurá T 73 “una antigüedad moderna”.




Así lo adelantaba su creador y finalmente el siguiente prototipo construido llevaría un motor Renault 1903: El Namuncurá T 72, basado en el anterior modelo y sobre la experiencia adquirida. El sucesor del T 71, cosechó elogios y comentarios positivos en las distintas exposiciones en las que tuvo la oportunidad de exhibirse, como en la Expo Auto de Mar del Plata y fue vendido a un particular oriundo de la localidad de San Martín, Buenos Aires.

Silva admitiría que muchos allegados le manifestaban que los autos que construía eran de mecánica pequeña y en su siguiente creación procuró preparar un prototipo –sería el último de la serie- que soportara un motor F-900 con un carburador de cuatro bocas. El Namuncurá T 73 se basaba en una carrocería de un Ford 1927, a la que se sumaba un chasis más robusto para aguantar mayor peso. De aquél Ford se aprovechó también el torpedo, las puertas y la parte trasera. Luego comenzó un largo periplo para dar con algunas piezas como faros, soportes, bobinas y llaves de contacto. Los guardabarros fueron realizados artesanalmente y se colocó una suspensión reforzada con cuatro amortiguadores. Un detalle destacable fue la palanca de cambios que era una réplica del sable del Almirante Brown, además de un tapizado de estilo capitoné.


Silva en su Midget junto a Héctor Otz y Roberto Pichel. Foto: Familia Silva.

El corredor

Paralelamente a todo lo que hacía con su trabajo el taller y la fabricación de prototipos –sumado a su vida como padre de familia- Edgardo se dedicó a correr como piloto de Midget. Se cuenta que en sus inicios corría con el seudónimo “El Gaucho Alambre”. Comienza su actividad en Bahía Blanca y en Punta Alta, destacándose entre sus participaciones el Torneo Relámpago de motos y midget de 1967, organizado por el Punta Alta Automóvil Club en “el óvalo rojinegro”, la pista del Club Sporting. Dicho certamen realizado el 7 de febrero de ese año, fue organizado con motivo de las fiestas de carnaval y por el que se disputaba el trofeo “Base Naval Puerto Belgrano”. Edgardo Silva resultaría ganador de la final y coronado campeón, compitiendo entre otros, contra Vicente Nápoli y Héctor Santos Ilacqua. “El auto andaba bien, lo llevaba bien, lo tenía bien. Y el empezó corriendo contra los grandes, que eran Andría, Nápoli, Cirelli, ahora no me acuerdo tantos. Había pesos pesados.”[7]


Edgardo con el trofeo del campeonato en el Club Sporting, 1967. Foto: Familia Silva.


La característica que poseían los midget de entonces eran motor delantero de ocho cilindros en v y potencia libre. Gustavo Silva, hijo de Edgardo aclara al respecto: “No había limitaciones de nada. Vos ponías el motor que querías. Ese Midget tenía un motor Ford 1946 V8 239 pulgadas cúbicas o sea, unos 4 litros… […] Aparte no tenía cambios, aceleración directa, tenía el acelerador y el freno (freno no hidráulico y solo rueda trasera).”[8]

Entre muchas anécdotas se destaca un accidente del que pudo salir airoso ocurrido en la pista de Liniers: “En Bahía se me cortó la dirección y pasé entre dos palos de luz y caí arriba de los autitos de los corredores, los chicos. Pasé toda la empalizada. No me hice nada, nada más un chichoncito en la pierna”. Jorge Izarra, fue testigo del siniestro y recuerda como “Se le corta en la recta la dirección y sigue derecho, el midget pega contra las tablas y atrás había un montículo de tierra y levanta vuelo y cae en boxes. Y cae a donde estaban todos los micro Midgets de los chicos. Cayó ahí arriba, rompió dos o tres micro Midgets, los hizo bolsa. Pero no se hizo nada. La verdad que fue un accidente con suerte porque fue espectacular”[9]


Subiendo el Midget al tráiler. Foto: Familia Silva.

Héctor Otz, que se inició trabajando en el taller Ranieri Ortube de Punta Alta y que posteriormente se ocuparía de la mecánica del auto de Silva, agrega unas palabas a lo que significaba manejar un midget en aquellos años: “Andaba muy bien ese midget. Lo que pasa es que había muchos corredores muy buenos y de mucho coraje. Porque en el midget tenés que tener bastante coraje. Y en aquella época el midget no era como ahora que tenés la jaula antivuelco. Ibas afuera, así que el primer tumbo y listo. Uno llevaba el casco, pero medio cuerpo afuera. Iba atado con un cinturón.”[10]


Vicente Nápoli y Edgardo Silva. Foto: Familia Silva.

Otro rol que cumplió Edgardo y que se debe destacar es haber formado parte de la conformación de la Asociación de Automóviles Midget del Sur, que nucleaba a aficionados de las dos ciudades vecinas y que tuvo entre sus objetivos además de fomentar la difusión del deporte motor, la fijación de contratos para participar de las competencias. La primera comisión estuvo conformada de la siguiente manera: Presidente Vicente Nápoli; vicepresidente, Edgardo Silva; secretario Jorge Salomón; prosecretario, Alfredo Plá; tesorero, Marcos Cirelli; protesorero Héctor Vivona y vocales, Alejanro Cirelli, Héctor Santos Ilacqua, Mario Alfonsi y Carlos Locati.


Edgardo Silva y la barra. De izquierda a derecha están Horacio Ilacqua, Tato García, Robañera, Rubén Ilacqua, Jorge Izarra, Juan Carlos Báez, Kolisnechenko, Vaquero, Isildo Ranieri y Héctor Otz. Edgardo flanqueado por Fernández y Néstor Carmona. Foto: Familia Silva.

Ya para el año 1973, abandonaría las pistas para dedicarse a preparar y armar midgets para otros corredores, vale como ejemplo la vez que se asoció con el mecánico bahiense Federico Krieger para construir un midget que conduciría el piloto Héctor Evaristo “Nene” Plano. Pichel recuerda algunos datos técnicos acerca de la construcción del coche: “Surgió de hacer un modelo especial de midget, bajito, parecía un Fórmula 1, cortito y chatito. Que la característica que tenía era que tenía el motor del Ford 60. El de tapa plana, el característico de 60 hp era. Montarlo en el auto desplazado, para que el cardan corra por el lado derecho con cruceta, por el lado derecho del piloto para que pueda estirar las piernas. […]En esa etapa sabíamos ir con Edgardo, con Jorge, yo y todos íbamos no sé si el viernes a la tarde o el jueves. Nos íbamos a Bahía a la casa de este señor Krieger. Y ahí trabajábamos con ellos, le ayudábamos, le alcanzábamos herramientas.”[11] Silva nunca dejó de agradecer el apoyo y siempre presente su barra de “entusiastas aficionados” Izarra, Báez, Gerardi, Pichel, Carmona y otros.


Los últimos trabajos de restauración que Edgardo Silva realizó, Mercedes Benz 1952 y Ford Mustang 1968. Fotos: Familia Silva.


Las cafeteras bonaerenses

A partir de 1967 y en la década de 1970 en el sudeste bonaerense, se hicieron muy populares las carreras de Cafeteras y Turismo Mar y Sierras o Fuerza Libre, que se hacían en circuitos de tierra compactada. “Las cafeteras eran un auto ya distinto a un midget, sino carrozado que corrían en pistas de óvalo de tierra. Bajitos, con una potencia libre, en ese momento, en un óvalo. Como un midget, pero carrozado, lo cual daba más seguridad y aparte más efecto suelo porque era más agachado y más potencia. Hoy se conocen más como un hot rod carrozado.” Aclara Gustavo Silva, mientras que su padre comenta sobre su trabajo con éste tipo de automóviles: “Se corrió en Mar del Plata muchas veces. Esas cafeteras eran un auto construido totalmente. Yo se la hice para Álvarez, el que tiene Álvarez Gomas en Bahía.”

“Quizás todo esto comenzó cuando éramos chicos y vivíamos en General Lamadrid. Construíamos con nuestros amigos, pequeños TC, en madera trabajada, con suspensión independiente y ruedas directrices. Les colocábamos focos que funcionaban con pilas de linterna cada uno, con su pequeño automóvil atado a un hilo, emprendía una imaginaria carrera por calles de la localidad. Puede ser que en aquellos años haya prendido la idea de hacer estos autos. Pero no le quepa la menor duda: la satisfacción que nos da culminar una tarea de este tipo, carece de todo precio”. En éstas palabras de Edgardo Silva -que se rescatan de un recorte de un diario de 1973-, queda en evidencia cómo perduró en el joven chapista el espíritu lúdico de aquél niño que ya tenía mente creativa y que más tarde desarrollaría su arte.


Fuentes


Entrevistas

  • Gustavo Silva.
  • Edgardo Silva.
  • Jorge Izarra.
  • Carlos Arenzo.
  • Héctor Otz.
  • Roberto Ángel Pichel.

Citas

[1] Entrevista a Jorge Izarra, 1 de julio de 2023.
[2] Entrevista a Roberto Ángel Pichel, 10 de agosto de 2023.
[3] https://www.argentina.gob.ar/servicio/registrar-automotores-producidos-artesanalmente-o-en-bajas-series#:~:text=Es%20aquel%20que%20es%20fabricado,difiere%20de%20las%20terminales%20automotrices.
[4] http://www.cocheargentino.com.ar/coche_argentino2010/namuncura.htm
[5] La Noticia, jueves 10 de abril de 1969.
[6] El Popular, Olavarría, miércoles 12 de noviembre de 1969.
[7] Entrevista a Jorge Izarra, 1 de julio de 2023.
[8] Entrevista a Edgardo Silva y Gustavo Silva, 15 de junio de 2023.
[9] Entrevista a Jorge Izarra, 1 de julio de 2023.
[10] Entrevista a Héctor Otz, 4 de mayo de 2001.
[11] Entrevista a Roberto Ángel Pichel, 10 de agosto de 2023.