martes, 26 de diciembre de 2023

Plan anti privatizador: desde la oposición proponen crear una Empresa Federal de Litio
En plena desregularización de la economía aplicada por el Presidente Javier Milei, surge una propuesta para no dejar librado a extranjeros la explotación de un recurso clave para el futuro. Quién la ideó y cómo se aplicaría.




En medio de la avanzada del gobierno de Javier Milei en la desregulación de la economía y el corrimiento del Estado de la escena nacional, la oposición no se resigna y plantea una resistencia discursiva que tiene un correlato en la calle con distintas movilizaciones. No obstante, hay algunos sectores que ya avanzan en propuestas para contrarrestar las medidas libertarias.

Una de ellas tiene que ver con la explotación del litio en el país, que asoma como un mineral fundamental para el avance de los sistemas de almacenamiento energético que sostienen la electromovilidad y el funcionamiento de las nuevas tecnologías en todo el mundo. Por eso su demanda es creciente y su manejo estratégico.

"El litio es estatal, es propiedad de los estados provinciales pero hay que poner una defensa. No voy a permitir las ideas de Milei que pretendan avasallar las instituciones y los derechos de recursos de los argentinos", aseguró en diálogo con FM Delta 90.30 el Director del Instituto Consenso Federal y exdiputado nacional, Alejandro “Topo” Rodríguez.

El exdiputado nacional y director del Instituto Consenso Federal propone la creación de una empresa federal de litio.

La iniciativa surgió después de las declaraciones de Milei sobre la posible llegada de Elon Musk para avanzar en el negocio del litio tras las reformas de marcos jurídicos para que empresas y empresarios extranjeros.

Según indicó Rodríguez, Argentina ocupa la cuarta posición global en el ranking de productores mundiales de litio y ya operan en el país tres proyectos en fase de producción, con empresas nacionales y extranjeras: de Estados Unidos (Livent) y de Australia (Alikem), además de una sociedad argentina en la que tienen acciones una empresa canadiense y una china.

Por otra parte, indicó que unos 35 proyectos avanzan con inversiones pero aún sin haber iniciado la fase productiva. Hasta el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se ha involucrado. A través de BIDInvest, ya se está financiando un proyecto de litio en Catamarca, denominado “Sal de Vida”.

“En el caso del litio, lo que se decida y ejecute en los próximos dos años puede marcar el destino de ese recurso argentino, propiedad de las provincias. Se sabe que Milei intentará ejercer presiones para abrir la cancha a los negocios que ya anunció. Ante ello, no sirve sólo oponerse sin más. Corresponde tener una respuesta seria, racional y rápida”, aseguró el “Topo”.

La iniciativa de Rodríguez surge como reacción al interés del empresario Elon Musk en el litio argentino.

En este sentido, el exdiputado plantea que varias provincias argentinas, propietarias del litio, pueden asociarse para constituir una empresa estatal: la empresa federal de litio argentino. India, Arabia Saudita, Turquía y Rusia son algunos de los países que cuentan con empresas estatales de litio. Bolivia tiene también su empresa estatal, Yacimientos de Litio Bolivianos (YTB), creada en 2017 bajo la dependencia del Ministerio de Energía.

México cuenta con LitioMx (Litio para México), un organismo estatal creado hace dos años para la exploración y explotación del litio mexicano. En Chile ya están en marcha los planes para que la estatal CODELCO (especializada en cobre) y la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), expandan con más fuerza sus actividades hacia el sector del litio.

En Argentina existen y funcionan dos empresas estatales provinciales de litio: Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE), y Catamarca Minera y Energética Sociedad del Estado (CAMYEN). Rodríguez señala que ambas podrían asociarse con EMSE, de La Rioja (Energía y Minería Sociedad del Estado), y con REMSa S.A. de Salta (Recursos Energéticos y Mineros de Salta, S.A.), para “neutralizar o ponerle límites a una política pública primaria de entrega”.

La nueva empresa, podría, según Rodríguez, definir una estrategia de integración productiva con la cadena de valor; decidir asociarse a capitales privados, nacionales o extranjeros, seleccionando de manera exigente en qué proyectos de inversión participar; y abrir su propio capital accionario al sector privado, nacional o extranjero, asegurando siempre un mínimo del 51% de participación estatal provincial.



Arsat es una joya estatal que no tiene precio y Milei la quiere rematar
La empresa de telecomunicaciones Arsat maneja tecnologías de punta, acumula inversiones millonarias en infraestructura y cuenta con experiencia clave en el negocio satelital. Se trata de un activo del Estado que atraviesa el día a día de la mayoría de los argentinos.
Por Federico Kucher


Arsat es la responsable de un tendido de casi 40 mil kilómetros de fibra óptica.

El decreto de necesidad y urgencia publicado la semana pasada generó una catarata de reacciones políticas, sociales y económicas. La intención de desregular sectores estratégicos de la economía sin pasar por el Congreso y el objetivo de reducir el Estado a su mínima expresión son algunos de los puntos que más rechazo e impacto provocaron del decreto.

El texto fue presentado casi como un apéndice de las sagradas escrituras, donde el centro estuvo puesto en el mercado y el libre albedrío. Dos conceptos que perdieron razón de ser en las primeras décadas de este siglo.

Las críticas que se hicieron en los últimos días a la propuesta del Gobierno de derogar leyes sin una votación en el Congreso son innumerables. Es casi imposible resumirlas todas en unos pocos párrafos sin perder de vista los detalles importantes. Una tarea más fructífera es la de concentrarse en algunos de los puntos cardinales del decreto y a partir de ahí intentar pensar la dirección de la propuesta y los impactos posibles.

Uno de estos puntos clave para analizar es la apuesta del Gobierno para reabrir las puertas de la privatización a las empresas del Estado. Se trata de una idea que había sido planteada como un caballito de batalla en la campaña electoral y que ahora intentará llevarse a la práctica.

La petrolera YPF es una de las que tiene el boleto picado si prospera el objetivo del nuevo Gobierno de vender las empresas públicas. La petrolera es la compañía estatal más reconocida por el capital social que representa para la Argentina. Sin embargo, no es la única con relevancia estratégica. En la lista de otras que podrían venderse figuran imprescindibles como Arsat.

Esta empresa de telecomunicaciones maneja tecnologías de punta, acumula inversiones millonarias en infraestructura y cuenta con experiencia clave en el negocio satelital. Se trata de un activo del Estado que atraviesa el día a día de la mayoría de los argentinos por detrás de las bambalinas.

Arsat es la responsable de un tendido de casi 40 mil kilómetros de fibra óptica que permite que podamos usar internet, mirar una película a través del celular o la computadora y mandar un WhatsApp.

“Esta red federal de fibra óptica es una de las mayores obras de integración territorial de la Argentina en el siglo XXI”, explica el experto en tecnología de satélites y telecomunicaciones, Daniel Arias. Los cables de vidrio se encuentran blindados y a dos metros de profundidad en promedio.

A diferencia de los ferrocarriles, transporta información en lugar de bienes y personas, no tiene una estructura lineal sino una malla de enormes anillos regionales, se construyó con ingeniería propia, cubre todo el país continental incluida la Patagonia, no tiene acreedores y no hay forma que el país funcione sin ella. Con esto, Arias se hace una pregunta elemental: “A Arsat no se le puede poner un precio. ¿Cuánto vale que el país funcione?”.

Los posibles compradores de Arsat también miran de reojo el resto de activos que maneja esta empresa estatal. Además del enorme tendido de fibra óptica, cuenta con dos satélites geoestacionarios de telecomunicaciones, que le dieron fama a la compañía, y permiten que llegue internet a lugares remotos, incluidas escuelas rurales, zonas despobladas y las bases antárticas.

Arsat también es la responsable del servicio de televisión digital abierta (TDA), con el cual se puede capturar señal en casi 90 por ciento de las zonas habitadas de la Argentina. Simplemente se necesita un decodificador, que actualmente se entrega gratuitamente a distintos segmentos de la población.

La idea de privatizar empresas estratégicas de este calibre, que generan externalidades en todas las direcciones, resulta difícil de comprender. ¿Por qué el mercado va manejar mejor esta infraestructura estratégica? ¿Por qué va a invertir para llegar a lugares donde los criterios de rentabilidad meramente económica no lo justifican? Como dijo uno de los más grandes pensadores de la historia el único argumento es “la furia del interés privado”.



ARSAT no puede venderse, porque su infraestructura de comunicaciones no tiene precio
por Daniel E. Arias


El Arsat 1. No conocemos a nadie que haya visitado su sala de integración, incluidos funcionarios taxativamente macristas, sin sentirse al menos ligeramente aturdido por el tamaño de todo, por la exquisitez del equipamiento, por la minuciosidad de los procedimientos. ¿Esto había que matar?


El que compre ARSAT, si sucede (y sería trágico para el país) no puede pagarla. Cualquier cifra es una estafa al estado. No puede porque más allá del puro prestigio, ARSAT tiene demasiados activos demasiado estratégicos. Pero hay uno que sencillamente no tiene tasación posible: la REFEFO, Red Federal de Fibra Óptica.

Es una estructura anillada de enorme ancho de banda y 38.000 km de extensión lineal, pero cubre todo el país continental. Es la mayor obra de integración territorial de la Argentina en el siglo XXI. A diferencia de los ferrocarriles, transporta información en lugar de bienes y personas, no tiene estructura lineal sino es una malla de enormes anillos regionales, se hizo con plata e ingeniería propias, cubre todo el país continental con inclusión de la Patagonia, se hizo sin ingleses, no tiene acreedores y no hay modo de que el país funcione sin ella. Ésa es la causa por la que no se puede pagar. ¿Cuánto vale que el país funcione?

Antes de la construcción de la REFEFO, que empezó alrededor de 2010, internet y la telefonía celular eran pésimas incluso en el AMBA. Y del interior, ni hablar. Entre 2004 y 2015, la velocidad promedio de internet en Argentina se multiplicó casi 400 veces, y eso nos alineó un poco con la región. Antes dábamos vergüenza.

Sin la REFEFO, Watsapp y Telegram, por citar 2 servicios IP gratis y muy populares, hoy serían imposibles. Salir sin billetes y pagar con el celular, también. Operar cuentas bancarias, ver películas por streaming, ser Tik-Tokker o Youtubber, lo mismo. El que se quede con la REFEFO, será además el dueño de las comunicaciones hiperveloces 5G.

Además de cobrarnos el uso de una autopista construida con plata federal, el posible dueño privado de la REFEFO tendrá el mismo control de la información que adquirió el grupo Clarín, durante el Proceso, cuando se hizo con las acciones de Papel Prensa. Su capacidad de abastecer o desabastecer de papel, de financiar, endeudar o ejecutar al resto de la prensa gráfica del país con su insumo básico se hizo inmensa.

Eso le permitió comprar otros medios de papel y de aire, y le posibilitó incluso un control fino de la línea editorial de sus competidores, lo que habilitó un negocio fabuloso: vender no información sino silencio. Los mayores estafadores nacionales e internacionales del país, agradecidos. Esta película la venimos viendo «non stop» desde 1977. Pero la secuela, adueñarse de la REFEFO, da acceso a poderes de exacción y control ilimitados sobre otras empresas y la ciudadanía, y una capacidad de silenciamiento mucho mayores que el monopolio del soporte papel.

Privatizar ARSAT pasa necesariamente por canibalizarla. Hay activos estratégicos serruchables como para enriquecer a muchos empresarios amigos.


Cámara anecoica (que no contiene ecos reflejados en su interior) de CEATSA en testeo de las antenas del ARSAT 2, poco antes de su disparo.

Están los satélites geoestacionarios de telecomuniaciones ARSAT-1 y 2, cuyo diseño y construcción le dieron fama a la empresa. Funcionan impecablemente, ganan unos U$ 40 millones/año, dan internet a escuelas rurales, comisarías, municipios, hospitales de ciudades chicas y destacamentos militares en zonas despobladas, incluídas las bases antárticas argentinas. Lanzados en 2014 y 2015 y con una construcción excepcionalmente robusta, los ARSAT-1 y 2 tienen vida útil planificada hasta pasando 2030.

Está el satélite SG-1 en diseño en INVAP. Tiene la tecnología que se había esbozado para el ARSAT-5, a la que se habría llegado paso a paso si el gobierno de Mauricio Macri no hubiera cancelado los ARSAT desde el 3 al 6 al toque de desembarcar en la empresa. El ancho de banda de este satélite nuevo satélite será fenomenal, si Milei no impide su desarrollo.

Sus satélites 1 y 2 son lo que volvió bruscamente conocida a ARSAT. Y sin embargo, necesitaríamos centenares de SG-1 para acercarnos siquiera al ancho de banda de la REFEFO. Eso no lo tiene ningún país desde el Río Grande hacia el sur.

E incluso con una flota de SG-1 el servicio sería inferior, porque a 36.586 km. de altura sobre el cinturón ecuatorial, la distancia de los catetos del triángulo formado entre hablante y oyente en tierra y el satélite en su sitio orbital raramente anda debajo de los 100.000 km, y eso sin siquiera salir del país. Es un trayecto muy largo, incluso para las señales de radiofrecuencia, que tienen la velocidad de la luz.

De modo que una conversación telefónica por satélite se hace difícil, por ese segundo y medio de demora de la señal en recorrer el ascenso y descenso de la señal. Pero participar en un videojuego, hacer cirugía robótica a distancia o controlar un dron civil o militar, cosas que requeren reacción rápida y tiempo real, eso por satélite es imposible.

Ahí, en la comunicación bidireccional prácticamente instantánea, es donde talla la REFEFO. Afanarse los satélites ARSAT para armar una corporación a beneficio de la Hughes, como intentó Macri (y el Parlamento lo impidió), es un premio consuelo en comparación.

Para resumirlo: los ARSAT-1 y 2 nos pusieron en el mapa de los 10 países espaciales «top». La REFEFO nos permite algo más básico: integrar nuestro propio mapa. Somos el 8vo país del planeta, por superficie, y con poca población y mal distribuida. ¿Qué precio tiene sujetar entre sí 24 provincias?

Otro activo son las 104 inmensas antenas de la TDA, la televisión digital de alta definición directa al hogar. Apuntaladas por la REFEFO en sus bases, reparten señal gratis en áreas donde vive el 90% de la población argentina actual, dentro de un radio que llega a los 90 km. si están situadas en sitios altos. Lo único que requiere el usuario es pedir un decodificador a ARSAT, que acreditando jubilación o bajos ingresos, también es gratis.

Es cierto que la gente sub 40 mira cada vez menos TV de aire, pero la cifra se compensa con la cantidad creciente de gente que ya no puede pagarse un proveedor privado de CATV, o televisión por cable. O que no quiere, porque transmite cantidades de contenido inútil o indeseable para el usuario con intereses específicos, y eso que no se usa se paga igual.

Las antenas de la TDA no son vendibles por poco apetecibles: sirven a argentinos sin un mango. El distraído negocio de las cableras como Flow o Supercanal será eliminarlas, pero sin apropiárselas. Tras colonizar y/o descuartizar ARSAT, simplemente se las dejará sin mantenimiento, lo que irá generando un apagón gradual, isla por isla, de televisión gratis por aire. ¿Cómo lo sabemos? Porque es lo que hizo Macri.

¿Qué otro activo hay para choriarse en ARSAT? El data center, el nodo central de la REFEFO. Hace 10 años era el de mayor seguridad informática, capacidad y disponibilidad del país y de la región. Cuando la empresa la colonizó la gavilla cordobesa de JxC, se fue apartando cada vez más de su perfil original (50% de usuarios estatales, 50% de privados) y se fue brotando de quintitas y kioskitos particulares de los nuevos funcionarios.

Cuando Macri fletó a los cordobeses y los reemplazó por gente del PRO y de su propia guardia pretoriana, ARSAT toda se fue al requinto. Pero el data, que había llegado a 2015 con U$ 70 millones de inversión, en 2019 se había vuelto sencillamente disfuncional por su transformación en un bolsa de pequeños negocios de grandes gatos, y viceversa. Y además se había vuelto tecnológicamente menos competitivo por 4 años de falta de inversión y escaso mantenimiento.

Recuperarlo era como limpiar los establos de Augías, y el nuevo presidente Alberto Fernández no parecía Hércules. De todos modos, una revisión interna de currícula, experiencia y aptitudes profesionales de los funcionarios más paracaidistas, particularmente los venidos con Andrés Ibarra y su Ministerio de Modernización, le devolvió cierta vida y funcionalidad tras el despido de los susodichos. Aún si sigue siendo por su naturaleza tecnológica un sitio donde es fácil hacer negocitos, en cualquier futuro troceo y reparto de ARSAT, el Data dista de ser pata o pechuga.

Un premio grosso, pero no en términos económicos sino políticos, es la empresa CEATSA, un «joint venture» de ARSAT y de INVAP, con un 90 y un 10% de capital accionario respectivos. ARSAT e INVAP son firmas estatales emblemáticas, cuya cabeza el macrismo ambicionó poner en una pica, porque logran el milagro de exportar reactores nucleares, radares y servicios satelitales con poquísimo personal, aunque muy experto, y una administración muy austera. Eso va a contracorriente de la visión macrista de la economía, y como las exportaciones son innegables, tan innegables como que ambas empresas viven de sus ganancias, le arruina el relato.

Si se le saca CEATSA a INVAP a través del cierre o expropiación de ARSAT, INVAP se queda sin sala de testeo de prevuelo para satélites de gran tamaño y potencia. Entonces también se jode por extensión la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, CONAE, otro pedazo de estado argentino libre de ñoquis y con demasiados satélites de observación de la Tierra exitosos. Tres pájaros de un tiro.

ARSAT sin la REFEFO es como YPF sin Vaca Muerta. ¿Los lectores notaron cómo se aceleró internet en Argentina entre 2010 y 2012? Bueno, es que ARSAT en aquellos 2 años había metido más fibra óptica que Telefónica en 20 años, y del doble de ancho de banda. Nuestra red informática federal no la tienen ni Brasil ni México. ¿Y se la va a llevar el oligarca mexicano Carlos Slim? ¿Por 900 y pico de palos verdes?


En 2014, comparados en ancho de banda con la región, no éramos la potencia comunicacional que es Uruguay, y tampoco Brasil. Pero ya no dábamos lástima. Hoy ya subió a 16 mega. Eso es lo que da la REFEFO.

La REFEFO (yo no le puse ese nombre disfónico) es la mayor obra de infraestructura federal en los que va del siglo, costó un Perú, se hizo con gente y plata argentinos, funciona bárbaro, es imprescindible, casi todos los argentinos la usan, y casi ninguno tiene siquiera idea de que existe.

No tiene idea porque la REFEFO está enterrada a dos metros de profundidad promedio, sino justamente porque funciona bien. Y funciona bien porque las camionetas de ARSAT salen como un tiro desde las cabeceras regionales a repararla cada vez que algún arquitecto o intendente la rompen con retroexcavadoras, aunque su traza está muy señalizada. Los cables de vidrio son muy blindados y aguantan bien los ataques de otros animales más subterráneos. También se defiende bien de raíces de árboles y arbustos. Pero aún sin esa suma de atacantes externos, la fibra óptica va perdiendo su transparencia casi perfecta, y en 20 años hay que sustituirla.

Si se pierde la REFEFO a malas manos, cuando regrese a lo que quede de país algún partido más industrialista y menos «market friendly» (antes se decía «vendepatria»), nos exponemos a que esté hecha percha. Como lo estaba YPF cuando se rajó a REPSOL, después de que el vampirismo ibérico vaciara Loma de la Lata.

Aún si el que manotee la REFEFO la cuida (sería raro), e incluso si invierte en su crecimiento, le estaremos pagando peaje a algún otro vampiro nacional o internacional cada vez que la usemos. Que viene a ser siempre, como ahora que Ud. está leyendo este artículo en AgendAR. O yo cuando lo mandé.

Si el artículo le llegó rápido a AgendAR, si Ud. lo pudo descargar en menos de un segundo, es porque la REFEFO es un tiro. Toda lentitud o corte de servicio son añadidos de su proveedor de internet, que es pura iniciativa privada, pero privada de iniciativa. Una autopista puede ser muy veloz, pero si el concesionario del peaje abre dos cabinas de pago en hora pico, las colas y los bocinazos son cosa de él.

Dice mi excompañero de ARSAT, el Dr. en Informática Alfredo Moreno, titular de las cátedras de TICS en las Universidades de Avellaneda y de Moreno (del partido, no la persona), el nombre de Slim como próximo Señor de los Anillos de la REFEFO podría ser real. Hemos discutito que también una falsa bandera, para que le ladremos al árbol equivocado.

Por ahora, el grupo empresario que más ganaría de esta expropiación al fisco sería Clarín. Ante todo, evitaría la posibilidad, que siempre fue remota, de pagar tarifas reales por su uso. Por ahora, paga tarifas de chiste -es decir subsidiadas- a través de fachadas como Red Intercable, formada por por 230 PyMES de 580 ciudades en 21 provincias argentinas. Ergo, el 2do mayor multimedio de Sudamérica hoy paga como si fuera una flaca cooperativa pueblerina. Si te volvés el dueño de la REFEFO, no pagás nunca más y los demás usuarios te pagan a vos.


Las Toninas, provincia de Buenos Aires, punto de enlace de la REFEFO con el resto del mundo.

Pero además, y perdón por repetirme, sería una adquisición que daría acceso a poderes ilimitados sobre ese nuevo órgano del cuerpo humano: el celular, el soporte físico por el cual el argentino de a pie se informa o desinforma.

Hay dos problemas con esto de ser el nuevo amo de la REFEFO: si no se la mantiene, y eso cuesta plata, se cae, y sólo la puede mantener un grupo que se sabe a prueba de todo. Clarín califica, Slim no sé. Aquí al mexicano le va bien, pero no juega de local.

El otro problema es que ARSAT gana plata, no la pierde. Razones para robársela al estado, no hay, salvo que da un muy mal ejemplo. Pero hay un tercer problema: ARSAT es propietaria legal y efectiva de todos sus activos, no una gerenciadora. Para enajenarlos, se requiere una ley aprobada por ambas cámaras del Congreso, donde las cosas son resbaladizas porque no hay mayoría segura.

No es imposible que veamos repetirse casos como el de la «Ley Banelco», la reforma laboral de Patricia Bullrich en tiempos de De la Rúa. No hubo que rascar mucho para descubrir que desde tiempos de Menem se pagaban cifras siderales y por sobrecito en ambas cámaras por levantar la mano a favor del gobierno o faltar a sesión.

Sólo que si se destapa otra olla de gusanos como aquella, hoy no hay un o una vice que se vaya a ir del cargo con un portazo indignado, como el Chacho Álvarez.



lunes, 25 de diciembre de 2023

Quinta fuerza: ¿China está añadiendo un “comando casi espacial” hipersónico a su ejército para realizar ataques “precisos y despiadados”?
Se cree que la nueva rama es la primera en el mundo y depende de altos niveles del EPL, según muestra el documento. Los investigadores dijeron que la zona tan disputada en el borde del espacio podría determinar el resultado de futuras batallas.
por Stephen Chen


El DF-17 se puede montar en un vehículo de planeo hipersónico. Foto de: Weibo

En lo que se cree que es una primicia mundial, China ha establecido un comando en el espacio cercano equipado con una fuerza profesional de armas hipersónicas que depende directamente del nivel más alto del ejército, según un artículo publicado recientemente.

La nueva fuerza se une al ejército, la fuerza aérea, la marina y las ramas de cohetes del Ejército Popular de Liberación.

“La fuerza de combate en el espacio cercano está en proceso de rápido desarrollo. El establecimiento de unidades pertinentes aún no está maduro y las operaciones de combate no se han estandarizado. Es necesario profundizar la comprensión del mando de combate en el espacio cercano”, afirman los investigadores de la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa.

"Es necesario ajustar la jerarquía de los poderes de mando y control, la selección de los métodos de mando, la implementación de las órdenes ejecutivas y el apoyo a la comunicación del mando".

Aún no está claro cuándo se estableció la fuerza y el South China Morning Post no puede verificar de forma independiente estas afirmaciones.

En un documento presentado en la 11ª Conferencia de Comando y Control de China en octubre y ahora disponible públicamente en las principales bases de datos académicas chinas, el equipo dijo que el espacio cercano se había convertido en una zona muy disputada que podría "determinar el resultado de futuras batallas".

Los investigadores dijeron que el comando estaría equipado para llevar a cabo ataques “despiadados” contra objetivos críticos, así como vigilancia a gran altitud en todo el mundo a través de drones automatizados y globos espía.

“La fuerza del espacio cercano opera en un campo de batalla especial. Las acciones llevadas a cabo en zonas sensibles o sobre el territorio de otros países pueden desencadenar reacciones políticas o diplomáticas”, dijeron.

Esto hizo necesario “desplazar hacia arriba el poder de toma de decisiones”, hasta las operaciones diarias de preparación para el combate de las aeronaves estratosféricas, los vehículos aéreos no tripulados de larga duración y otras plataformas de la fuerza del espacio cercano.

"El alto mando militar puede aprobar la escala de uso, las áreas de actividad y el método de uso para evitar causar molestias políticas y diplomáticas", decía el periódico.

Los investigadores dijeron que China se había dado cuenta de que las armas hipersónicas eran un arma de doble filo: diseñadas para alcanzar un objetivo en cualquier lugar de la Tierra con una velocidad y capacidad de maniobra imparables, pero que planteaban desafíos en la política y las relaciones internacionales.

Además de sus armas hipersónicas, la fuerza del espacio cercano también operaba "una gran cantidad" de globos espía, drones impulsados por energía solar y otros equipos de apoyo, dijo el periódico.

Estas plataformas automatizadas operaban a bajas velocidades pero podían permanecer a gran altura durante semanas o incluso meses, brindando servicios críticos como vigilancia y retransmisión de comunicaciones, dijo el equipo de investigación.

Pero el deber más importante de la fuerza será ayudar a China a ganar en caso de guerra. Los investigadores dijeron que las armas hipersónicas se entrenarían en activos militares críticos fuertemente protegidos, como antenas gigantes e importantes centros de comunicación, en el corazón de un adversario.

Según los investigadores, la pérdida de infraestructura crítica en las primeras etapas de un conflicto descompondría la máquina de guerra del enemigo y afectaría gravemente su capacidad y voluntad de luchar.

"Esto podría cambiar el ritmo de las batallas y tener un impacto importante en cómo terminaría una guerra", dijeron, y agregaron que la fuerza del espacio cercano también podría apuntar a infraestructura civil, como las plataformas de lanzamiento de SpaceX en Estados Unidos.

"Las armas hipersónicas pueden atacar sitios de lanzamiento de cohetes, [destruyendo] la capacidad del enemigo para disparar misiles antisatélite contra nuestras redes de satélites civiles", dijeron los investigadores. "Estos ataques deben ser precisos, abrumadores y despiadados".

El espacio cercano comienza a una altitud de unos 20 kilómetros (12 millas) y alcanza el límite inferior del espacio a 100 kilómetros de la Tierra. El aire es demasiado fino para soportar aviones y demasiado denso para satélites en órbita, y los operadores militares lo evitan en su mayoría.

Las armas hipersónicas pueden volar en el espacio cercano a más de cinco veces la velocidad del sonido y engañar a los sistemas de defensa aérea con sus maniobras impredecibles. Algunos también están equipados con motores que respiran aire y utilizan oxígeno de la atmósfera para aumentar su autonomía.

China presentó las primeras armas hipersónicas en servicio del mundo en su desfile del Día Nacional en 2019. Desde entonces, otros países, incluidos Rusia, Corea del Norte e Irán, han desplegado tecnología similar, mientras que en Estados Unidos varios prototipos permanecen en fase de prueba.

El documento presentaba una vívida imagen de la sala de guerra del comando en el espacio cercano, donde “a menudo hay tensión en el aire”, con los altos comandantes y los soldados de primera línea trabajando codo con codo.

“Es muy probable que los altos funcionarios emitan algunas órdenes tácticas que no están dentro del alcance de sus responsabilidades, lo que hace que los funcionarios o combatientes de nivel inferior (es decir, los operadores de equipos de armas) no estén seguros de qué hacer, y esto puede afectar negativamente sus acciones”, decía.

Los investigadores dijeron que los comandantes de la fuerza necesitaban una "comprensión profunda" de las situaciones estratégicas internacionales, las políticas nacionales y las directrices estratégicas.

En una “guerra caliente”, los altos mandos del EPL deberían poder transferir algunos poderes de toma de decisiones a la fuerza para acortar los tiempos de respuesta, lo que impondría una carga adicional a sus comandantes, quienes necesitarían poder planificar y comandar el campo de batalla “desde un cargo alto y con amplia visión”, dijeron.

Los investigadores dijeron que los enemigos potenciales de China estarían muy conscientes de la existencia de la nueva fuerza y "probarían todos los medios posibles" para destruirla en caso de una guerra.

“El cuartel general de mando y las estaciones de control de la fuerza del espacio cercano serán los objetivos clave de los reconocimientos y ataques del enemigo. La competencia en torno a la destrucción y antidestrucción de estos objetivos será extremadamente intensa”, dijeron.

El nuevo comando dedicó un tiempo y recursos considerables a garantizar su propia supervivencia, según el periódico. "Están preparados para las situaciones más complejas y difíciles con una amplia gama de planes de respaldo".

También se esperaría que la fuerza del espacio cercano tomara el control total de las armas hipersónicas en otras ramas del EPL, por ejemplo si tuviera la misión de lanzar un ataque estratégico contra objetivos enemigos críticos, dijeron los investigadores.

“Esa coordinación puede ser un desafío. Será necesario que el comando del espacio cercano elabore rápidamente un plan de acción integral con órdenes detalladas”, agregaron.

El éxito de la fuerza en el espacio cercano dependería en gran medida de "estrategias y tácticas de combate innovadoras basadas en un análisis en profundidad de las debilidades del enemigo", afirmaron los investigadores.

La Armada del EPL está equipada con misiles antibuque hipersónicos que, según se afirma, pueden atacar una flota de portaaviones a más de Mach 10 desde más de 1.000 km de distancia.

A principios de este año, un globo chino provocó una disputa diplomática entre Beijing y Washington, cuando entró en el espacio aéreo estadounidense y fue derribado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

El gobierno chino rechazó enérgicamente las acusaciones de que el globo llevaba dispositivos de recopilación de inteligencia, insistiendo en que se utilizaba para investigaciones científicas.



Vladimir Putin pide una cooperación más estrecha entre Rusia y China en materia de satélites militares y posibles armas
Los comentarios del líder ruso se realizaron durante una visita del general Zhang Youxia, segundo oficial militar de China y vicepresidente de la Comisión Militar Central. Zhang dijo anteriormente que las relaciones entre Moscú y Beijing están "al más alto nivel en la nueva época" durante una reunión con el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu.


El presidente ruso Vladimir Putin habla durante una reunión en la residencia estatal Novo-Ogaryovo en las afueras de Moscú el miércoles. Foto: Sputnik vía Reuters

[09/11/23] El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el miércoles a un alto funcionario militar chino que Moscú y Beijing deberían ampliar su cooperación en satélites militares y otras posibles tecnologías de defensa, una declaración que indicaba vínculos de defensa cada vez más estrechos entre los aliados.

Putin habló en declaraciones televisadas al comienzo de su reunión con el general Zhang Youxia, segundo oficial militar de China y vicepresidente de la Comisión Militar Central. El líder ruso enfatizó la importancia de desarrollar vínculos militares más estrechos y señaló que ahora la cooperación en esferas de alta tecnología tiene prioridad.

"Me refiero al espacio, incluidos los activos en órbita alta y los nuevos tipos potenciales de armas que garantizarán la seguridad estratégica tanto de Rusia como de la República Popular China", dijo Putin sin dar más detalles.

Hizo hincapié en que si bien "Rusia y China no están construyendo ninguna alianza militar basada en los patrones de la Guerra Fría", su cooperación es un "factor importante para estabilizar la situación internacional".


El presidente ruso Vladimir Putin se reúne con el general chino Zhang Youxia en la residencia estatal Novo-Ogaryovo en las afueras de Moscú el miércoles. Foto: Sputnik vía Reuters

Putin ha dicho anteriormente que Rusia ha estado compartiendo tecnologías militares altamente sensibles con China que ayudaron a reforzar significativamente su capacidad de defensa.

En octubre de 2019, mencionó que Rusia estaba ayudando a China a desarrollar un sistema de alerta temprana para detectar lanzamientos de misiles balísticos, un sistema que involucra radares terrestres y satélites que solo Rusia y Estados Unidos tenían.

Beijing declaró el año pasado que tenía una amistad “sin límites” con Rusia. China ha denunciado las sanciones occidentales contra Moscú y acusó a la OTAN y a Estados Unidos de provocar la acción militar de Rusia en Ucrania incluso cuando intentaba proyectarse como neutral en el conflicto ucraniano.

Rusia, a su vez, ha expresado continuamente su apoyo a Beijing en cuestiones relacionadas con Taiwán.

Putin y el presidente chino Xi Jinping han desarrollado fuertes vínculos personales para reforzar una “asociación estratégica” entre los ex rivales comunistas mientras ambos enfrentan crecientes tensiones con Occidente.

Xi visitó Moscú en marzo para cimentar aún más los lazos y Putin viajó a Beijing el mes pasado para una cumbre de la iniciativa de infraestructura de la Franja y la Ruta de China.

Putin pidió a Zhang que volviera a transmitir su agradecimiento a Xi por su cálida bienvenida, señalando que tienen “vínculos personales muy amistosos” que contribuyen al desarrollo de las relaciones entre Rusia y China.

Rusia y China han realizado una serie de ejercicios de guerra conjuntos en los últimos años, incluidos ejercicios navales y patrullas con bombarderos de largo alcance sobre el Mar de Japón y el Mar de China Oriental. Las fuerzas terrestres rusas y chinas también se han desplegado en el territorio del otro país para realizar ejercicios conjuntos.

En declaraciones a Zhang, Putin señaló que la OTAN ha tratado de ampliar su alcance a la región de Asia y el Pacífico, en lo que describió como “un intento de ir más allá de su esfera geográfica de influencia”.

"Estados Unidos ha atraído cada vez más a los miembros de la alianza para que inciten a las tensiones en la región de Asia y el Pacífico y ha tratado de crear nuevas alianzas político-militares, incluyendo a los países de la región, partiendo de sus propios intereses egoístas", dijo.

Añadió que Rusia y China estaban respondiendo de “manera tranquila y equilibrada” y trabajando para fortalecer su seguridad con ejercicios conjuntos de la fuerza aérea y la marina.

Zhang elogió a Moscú por resistir la presión occidental y dijo que “la Federación Rusa bajo su liderazgo se mantiene firme frente a las sanciones occidentales, lo que demuestra que usted y Rusia no se dejarán doblegar por ninguna dificultad”.

"La parte china le expresa su respeto por esto", dijo.

Durante una reunión con el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, más temprano ese día, Zhang dijo que las relaciones entre Rusia y China están "al más alto nivel en la nueva época", y agregó que los dos países "invariablemente se apoyan mutuamente en cuestiones de intereses fundamentales y preocupaciones clave”.

Elogió un “modelo de confianza estratégica y cooperación mutuamente beneficiosa” entre Moscú y Beijing, y señaló que su visita tiene como objetivo ayudar a impulsar aún más la cooperación militar.

Shoigu dijo que los lazos de defensa entre Rusia y China no están dirigidos a terceros países.

"A diferencia de ciertos países occidentales agresivos, no estamos creando un bloque militar", dijo, añadiendo que los vínculos mutuos "están un ejemplo de interacción estratégica basada en la confianza y el respeto".


El general chino Zhang Youxia y el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, asisten a una ceremonia oficial de bienvenida en Moscú el miércoles. Foto: Servicio de Prensa del Ministerio de Defensa de Rusia vía AP

"Realizamos regularmente ejercicios operativos y de combate en tierra, aire y mar, y cumplimos con éxito misiones de entrenamiento de combate de diversos niveles de complejidad", dijo Shoigú.

"Todas esas acciones no están dirigidas a terceros países y se toman exclusivamente en interés de cada uno".

Invitó a Zhang a discutir "otros pasos para ampliar la cooperación en el ámbito de la defensa y las cuestiones internacionales".



China presenta sistema de juegos de guerra espacial para operaciones y entrenamiento militares
Beijing dice que no quiere una guerra espacial, pero la nueva tecnología, antes mantenida en secreto, ayuda a preparar a las tropas para batallas futuristas, por si acaso. Más de 400 cadetes militares participan en una competencia de dos meses de duración, lo que les brinda la oportunidad de luchar en simulacros de escaramuzas y empuñar armas avanzadas.
por Stephen Chen


El ejército chino ha estado utilizando un simulador de juego de guerra especialmente desarrollado para entrenar en guerra espacial, a pesar de que la postura oficial de China es contra un conflicto en el espacio. Foto: Shutterstock

Científicos militares chinos han revelado un sistema de juegos de guerra espacial que anteriormente estaba envuelto en secreto.

Con un diseño “fácil de usar”, el sistema tiene el poder de simular y prever el intrincado proceso del combate espacial, según sus desarrolladores.

Dijeron que no era sólo una herramienta para las operaciones militares de China, sino también para formar y perfeccionar a los mejores guerreros y comandantes espaciales a gran escala.

Desarrollado por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa en Changsha, el sistema ya ha demostrado su valor en una misión espacial encubierta, escribió el equipo dirigido por el profesor asociado Zhang Jin en un artículo publicado en la revista nacional National Defense Technology en octubre.

También jugó un papel fundamental en la selección y moldeo de la élite de la guerra espacial a principios de este año. A partir de septiembre, más de 400 cadetes militares formaron más de 70 equipos para una feroz competición que duró dos meses. Muchos participantes coincidieron en que estos simulacros de escaramuzas espaciales no sólo los prepararon para el combate, sino que también les dieron una experiencia de primera mano sobre el manejo de armas sobre las que sólo habían leído en libros de texto o documentos técnicos.

"Estábamos todos encantados", dijo un alumno en el artículo de Zhang.

La postura oficial del gobierno chino se alinea con la de la mayoría de los países del mundo, que es una firme oposición a cualquier forma de guerra espacial.

El 31 de octubre, China y Rusia se unieron para presentar una resolución a las Naciones Unidas, prometiendo no ser los primeros en empuñar armas espaciales y presionando para que se tomaran medidas para sofocar la amenaza de una carrera armamentista más allá de la atmósfera de la Tierra.

Si bien la resolución atrajo un apoyo abrumador, hubo opositores, y Washington y sus cohortes expresaron su más fuerte desaprobación.

El equipo de Zhang pinta un panorama terrible de lo que significaría una guerra espacial para el mundo. Un conflicto en el espacio afectaría toda la infraestructura que orbita la Tierra más los sistemas terrestres que los sustentan, incluidas las plataformas de lanzamiento de cohetes y las grandes estaciones de radar.

Los aviones quedarían cegados, los barcos se perderían en el mar, habría caos en las ciudades y las comunidades remotas quedarían aisladas del mundo. Servicios que damos por sentados en la vida cotidiana, como las previsiones meteorológicas o las retransmisiones deportivas internacionales en directo, podrían verse afectados.

“Algunos consideran que las acciones tomadas directamente contra satélites equivalen a iniciar una guerra nuclear”, escribió el equipo en el artículo.


Una instantánea del sistema de juego de guerra espacial del ejército chino. Foto: Universidad Nacional de Tecnología de Defensa


En medio del caos que ocurre en la Tierra, el espacio quedaría lleno de escombros del conflicto. Al lanzarse a través del vacío con una velocidad destructiva, esos fragmentos podrían colisionar, provocando una explosión de escombros en la órbita cercana a la Tierra. Esto representaría una amenaza no sólo para las instalaciones aún operativas en el espacio sino también para la propia humanidad, atrapándonos potencialmente para siempre dentro de los límites de nuestro planeta.

El gobierno chino ha señalado con un dedo acusador a Estados Unidos, la nación que estableció por primera vez una fuerza espacial, calificándola de instigadora y principal impulsora de la carrera militar espacial en curso. El ejército chino, por otro lado, afirma que sus propios preparativos para la guerra espacial son un mero contraataque a las medidas de Estados Unidos y sus aliados.

El juego de guerra espacial desarrollado por el equipo de Zhang es fundamentalmente diferente de cualquier sistema de juego de guerra utilizado anteriormente por el Ejército Popular de Liberación (EPL).

Una de las características más notables del sistema es que puede hacer que la Tierra sea transparente en la interfaz de operación, lo que significa que los usuarios del hemisferio oriental pueden observar claramente situaciones en el hemisferio occidental en tiempo real.

En el ámbito convencional de los juegos de guerra, las unidades militares suelen atacar objetivos enemigos vecinos, e incluso los misiles de mayor alcance están confinados a sus límites específicos. Sin embargo, en la guerra espacial, un satélite puede dar vueltas alrededor de la Tierra varias veces en un período corto. Según el equipo de Zhang, las tácticas que alguna vez demostraron ser efectivas en la guerra tradicional podrían ser inútiles o incluso perjudiciales en el espacio.

En el espacio, los más mínimos cambios pueden ejercer una inmensa influencia en una guerra. Por ejemplo, en los conflictos tradicionales, la organización de tropas depende en gran medida de la intuición y la capacidad del comandante para medir la distancia horizontal entre amigos y enemigos. Pero en el espacio se añade otra capa: la altitud de las órbitas. Es una mera adición desde una perspectiva geométrica, pero que magnifica enormemente las complejidades de la guerra, dijeron los investigadores.

Además, como el movimiento de objetos en el espacio a menudo puede sobrepasar la comprensión de la mente humana, es posible que los militares necesiten depender más de las máquinas para guiar las decisiones y ejecutar órdenes. Esto impone enormes exigencias a los arquitectos y creadores de sistemas de juegos de guerra. La rapidez y precisión de estos sistemas no sólo afectan la calidad de los simulacros diarios, sino que también podrían determinar el resultado de una batalla espacial épica, dijeron.

Los investigadores también enumeraron una serie de desafíos que encontraron durante el desarrollo del sistema de juegos de guerra espacial. La guerra en el espacio, dijeron, no ofrecía batallas reales como ejemplo. A pesar de las tensiones de la Guerra Fría y los recientes enfrentamientos entre China y Estados Unidos en órbita, no ha estallado una verdadera lucha. Esto, señalaron, era una prueba para todos los científicos.

También escribieron sobre la lucha por asegurar los datos sobre armas. Las armas espaciales son secretos muy bien guardados, y cualquier paso en falso en estos datos podría desviar la estrategia militar.

Luego estaba la cuestión de la interfaz de usuario. Cómo mostrar a los comandantes sin experiencia aeroespacial las complejidades de la guerra en el espacio consumió gran parte de su tiempo.


China ha acusado a Estados Unidos, que fue el primer país con una fuerza espacial, de ser el principal impulsor de la carrera militar espacial. Foto: EPA-EFE


Mientras tanto, para garantizar que el sistema funcionara sin problemas incluso en los momentos más difíciles de la guerra, los investigadores tuvieron que considerar la complejidad computacional y al mismo tiempo asegurarse de que los cálculos pudieran realizarse en una computadora militar móvil.

Para lograr esto, los científicos emplearon tecnologías de computación paralela que generalmente se usan solo en supercomputadoras, mejorando la eficiencia computacional y permitiendo que CPU de grado militar inferiores produzcan resultados de simulación en un corto período de tiempo.

El equipo de Zhang advirtió que el juego de guerra aún era joven y que en el futuro serían necesarias amplias expansiones funcionales y optimizaciones de rendimiento para satisfacer las demandas del EPL de abordar las crecientes amenazas espaciales.

El ejército estadounidense también ha utilizado sistemas de juegos de guerra para ayudar a entrenar soldados y desarrollar estrategias. La herramienta de análisis de juegos de guerra espacial de su ejército, SWAT, se extiende al ámbito del armamento espacial, pero su esencia permanece ligada a la Tierra, limitada por mapas de terreno y tácticas.

Mientras tanto, la unidad Space Delta 10 de la Fuerza Espacial de EE. UU. es responsable de desarrollar y aplicar en la práctica el sistema de juegos de guerra espacial más avanzado, aunque no se han revelado detalles.

Los funcionarios chinos calificaron el SpaceX de Elon Musk como un “desafío sin precedentes”. La compañía ha lanzado miles de satélites Starlink al espacio y planea seguir lanzando decenas de miles más en los próximos años.

Los investigadores militares chinos han declarado abiertamente que, como resultado de su uso en la guerra entre Rusia y Ucrania, los satélites Starlink y los sitios de lanzamiento de SpaceX serían el objetivo de las armas hipersónicas de China, ya que estos satélites podrían usarse potencialmente para colisionar con activos chinos de alto valor, como satélites militares y estaciones espaciales.

El ejército chino está desarrollando activamente una nueva generación de armas antisatélites, incluidos dispositivos de emisión de microondas de alta potencia y pistolas láser. Además, el gobierno chino planea lanzar cerca de 13.000 satélites de Internet de órbita terrestre baja equipados con cargas útiles militares para establecer un contraataque contra Estados Unidos.

Algunos expertos militares ven esto como un reflejo de la competencia militar cada vez más feroz en el ámbito espacial, en la que los países buscan proteger sus activos espaciales al tiempo que disminuyen las capacidades espaciales de sus adversarios.

Dijeron que la comunidad internacional necesitaba participar en discusiones y negociaciones más profundas sobre regulaciones y restricciones para las actividades espaciales para garantizar el uso seguro y sostenible del espacio.



jueves, 21 de diciembre de 2023

INVAP última los detalles para el inicio del desarrollo de los nuevos radares RPA-200M del Ejército Argentino




Si bien no se brindaron mayores detalles, desde la empresa INVAP y la Dirección General de Investigación y Desarrollo del Ejército Argentino se encuentran dando los primeros pasos para lo que será el desarrollo de los nuevos radares RPA-200M de la fuerza. Así se desprende de un breve comunicado plasmado en redes sociales durante el día 18 de diciembre.



A pesar de la poca información disponible al respecto, es preciso destacar que desde hace años el Ejército Argentino posee el requerimiento para reemplazar sus antiguos radares Cardion AN/TPS-44 Alert. De este modo, a finales del año 2021 la fuerza e INVAP empezaron a dar los primeros pasos para concretar el desarrollo de un reemplazo de estos sensores a través de la incorporación de un radar móvil basado en la familia RPA de la empresa rionegrina. Lo cual tiene como antecedentes los bueno trabajos realizados modernización de los radares de vigilancia terrestre RASIT y RASTREADOR en el pasado.

Estos esfuerzos se plasmaron en la aprobación de un contrato de desarrollo durante el corriente año 2022 a través de la Decisión Administrativa 1259/2022, por la cual el Ministerio de Defensa finalmente aprobó la contratación directa interadministrativa N° 84/135-0203-CDI21 para la adquisición de “RADARES RPA – 200M” (sic) para el Ejército Argentino.



A través de esto, INVAP y la Dirección General de Investigación y Desarrollo se encuentran dando los primeros pasos para el desarrollo de este nuevo sensor bajo la denominación RPA-200M. Según lo que se desprende de la contratación realizada en las mencionadas fechas, el monto del contrato alcanza los USD 23.298.027, incluyendo la provisión de un simulador de entrenamiento, los respectivos elementos logísticos, material de laboratorio, así como los cursos de capacitación y entrega de manuales. El plazo estipulado es de 21 meses de desarrollo desde realizado el primer desembolso.

Como fuera expresado por Zona Militar en dicha ocasión, en referencia al nuevo sensor, “Pese a que INVAP aún no ha incluido al RPA-200M como uno de sus productos, podemos especular que se tratará de un sistema que combine las características y capacidades del RPA-240 y RPA-170M en lo que hace a detección y movilidad. Algunos de los detalles técnicos requeridos para el RPA-200M son: 440 kilómetros de radio, un alcance vertical máximo de 30000 metros y operar en un ancho de banda 1215 a 1400 MHZ”.

*Fotografías empleadas a modo de ilustración.



sábado, 16 de diciembre de 2023

Yendo de la Universidad pública a la NASA
Benjamín Cinto tiene 24 años, estudia Ingeniería Mecánica en la UNR y fue premiado por un jurado de ingenieros norteamericanos por un innovadora propuesta.
Por Gonzalo J. García


Benjamín Cinto, estudiante del último año de Ingeniería Mecánica. Imagen: Camila Casero


Un estudiante de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) fue el ganador de un concurso organizado por la NASA, por la creación de un innovador mecanismo para asegurar la unión de segmentos de estructuras espaciales, como lo son las antenas o telescopios, una vez que hayan alcanzado su órbita en el espacio exterior. Su nombre es Benjamín Cinto, estudiante del último año de Ingeniería Mecánica en la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura. Tiene 24 años y es oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos.

Todo comenzó a partir de la propuesta realizada por la materia “Síntesis de Mecanismo y Maquina”, que desafío a los estudiantes a participar en este concurso como forma de trabajo práctico. Fue así que Benjamín inventó lo que denominó como “Llave egipcia”, un producto que cuenta con similitudes con el funcionamiento de las cerraduras que se utilizaban en el antiguo Egipto con un pasador con forma de cuña que, cuando avanza, hace caer pestillos y bloquea el sistema.

“Fue un verdadero desafío, participaron ingenieros y diseñadores de todas partes del mundo. La idea era poder ayudar a mejorar un nuevo sistema de despliegue de estructuras espaciales, como antenas o telescopios, que se envían al espacio cada placa de estos como si fuesen hexágonos, uno arriba del otro, y cuando llegan a órbita se separan con varillas y se retraen hasta unirse”, explicó Cinto, y agregó: “La complejidad estaba en hacer un mecanismo que al tocarse las placas los vincule permanentemente”.

Como previa, y para que los estudiantes tuvieran una idea de que se trataba este desafío de la NASA, los docentes les hicieron evaluar un trabajo anterior en vistas de que sepan con que se iban a encontrar. “Vimos cómo era la dinámica. Durante la carrera hemos modelado, realizado, y simulado otros mecanismos pero no con esta cantidad de requisitos. Nos pudimos adaptar muy bien, y probar las ideas a partir de distintos elementos”, explicó. El mecanismo desarrollado por Benjamín permite que las piezas hexagonales se unan de manera permanente en el espacio.

El concurso fue lanzado para todo el mundo y tenía un objetivo muy claro: crear un dispositivo que bloquee de manera segura los segmentos de estructuras espaciales al contacto, para evitar que se activen en el lanzamiento. Además, debía lograr cumplir con una serie de restricciones físicas, como el tamaño y la baja masa. Se establecía que era necesario que el mecanismo se active sin depender de que sea activado manualmente desde la Tierra o desde una nave, soportar las condiciones de aceleración del lanzamiento y pesar como máximo un kilo, con la capacidad de hacer una fuerza específica para cumplir su función correctamente.

“Los requisitos eran muy específicos, como así las limitaciones físicas. Por eso, pasé por la planificación de varios diseños, que luego los simulé para evaluarlos y ver cuál era la mejor idea de todas esas”, contó. Y añadió: “Me enfoqué siempre en solucionar el problema dentro de lo que el concurso pedía, pero de la forma más simple posible porque tiene menos posibilidad de fallar y es más fabricable a gran escala. Si el mecanismo era muy complejo y preciso subía el margen de error y la idea era no darle posibilidades a eso”.

El nombre de “Llave egipcia” fue en realidad una idea de su hermano, quien le indicó que el mecanismo que estaba desarrollando contaba con principios similares con las cerraduras utilizadas en el antiguo Egipto. “Cuando modelé el mecanismo se lo conté a mi hermano, que es unos años más chico que yo. En ese momento, me dijo que le hacía acordar a las cerraduras que se implementaron en Egipto, y cuando vimos como funcionaban, descubrí que efectivamente había un cierto grado de similitud. Me gustó mucho el nombre y lo bautizamos así”.

No había antecedentes de que algún estudiante hubiera siquiera clasificado a las instancias finales de este tipo de concursos, mucho menos que lo hubiera ganado. “Cuando leía los requerimientos era algo desmotivante, por su complejidad. Pero asumí el desafío, como algo personal. Cuando me enteré que era el ganador, estaba en una sala médica a la espera de un chequeo general de rutina y no lo podía creer. Empecé a leer la devolución del jurado, que era muy positiva, y me empecé a sonreír sólo, me imagino la reacción del resto de las personas de la sala sin entender por qué estaba tan feliz. Le empecé a enviar los resultados a mi familia, a mi novia, y a mis amigos al instante porque seguía como en un sueño”.

El jurado estuvo compuesto por seis ingenieros miembros del proyecto Starbust y del Laboratorio de Propulsión a Chorro de NASA. De esta manera, Cinto fue galardonado como ganador del “NASA Challenge: Positive Connections: A Mechanism to Connect on Contact”, por su innovadora propuesta.

“Mi próximo objetivo es terminar la carrera, me falta sólo el proyecto final. Y después de ahí ver qué oportunidades se presentan, siempre buscando la innovación y el generar algún tipo de impacto en la sociedad”, detalló.

Benjamín valoró su recorrido por la educación pública y resaltó que fue fundamental para poder desarrollar sus conocimientos. “La educación pública durante toda mi vida me ha dado las herramientas para poder competir, especialmente ahora que pude hacerlo con personas consagradas en la ingeniería a nivel internacional”, remarcó.

Cinto resaltó que la Universidad fue clave en su desarrollo académico, transitar sus pasillos le ha abierto la posibilidad de crecer en todo sentido. “Creo que la Universidad pública es un espacio que permite igualar oportunidades. Yo vengo de Gualeguaychú, llegué a Rosario porque mis hermanos más grandes ya estudiaban en la UNR, y sabía que era el lugar para desarrollar mi carrera”.

Benjamín es parte de una numerosa familia, la cual tiene una larga tradición en la educación pública. “Somos seis hermanos, todos realizaron estudios de nivel superior. Cinco vinimos a la Universidad Nacional de Rosario a hacerlos. Mi hermano más grande estudió Antropología, otro de mis hermanos Ingeniería Industrial, el que le sigue Ingeniería Electrónica, y mi hermano más chico está cursando la Licenciatura en Tecnologías Aplicadas al Arte Sonoro”.



viernes, 15 de diciembre de 2023

Uruguay podrá lanzar cohetes y satélites al espacio en 2025
La empresa argentina Tlon Space S.A. avanza en el proyecto de un puerto de lanzamiento en Rocha, motivada por las ventajas competitivas y estratégicas del país.
Por Sofía Moure


La empresa argentina Tlon Space S.A. busca construir un puerto de lanzamiento de cohetes en Uruguay. Foto: Tlon Space S.A


Uruguay sigue trabajando en su camino en la carrera espacial de la mano de socios privados e inversiones en el país. Una de ellas es Tlon Space S.A., una empresa argentina dedicada a la puesta en órbita de satélites que se acercó al gobierno para llevar a cabo un innovador proyecto: la construcción de un puerto de lanzamiento de cohetes en Rocha.

“Este es nuestro primer proyecto en Uruguay y el objetivo es el de construir un conjunto de instalaciones preparadas para el lanzamiento, llegada o asistencia técnica de nuestros vehículos lanzadores o cohetes espaciales”, explicó Luis Monsegur, director de operaciones (COO) de Tlon y el encargado del desarrollo de la empresa en Uruguay, a Ámbito.

La iniciativa se trata de la construcción de un puerto espacial en un predio del Ministerio de Defensa, en la costa del departamento de Rocha; que permitiría enviar al espacio pequeños satélites para recoger imágenes.

El interés de Tlon Space en este proyecto es “la prestación del servicio de puesta en órbita de satélites de terceros". “Tenemos la intención de realizar lanzamientos desde el puerto espacial que irán creciendo de una manera progresiva año a año, acompañando de esta manera una demanda de crecimiento exponencial como es la del armado y mantenimiento de las constelaciones pequeños satélites”, señaló Monsegur.

Esta demanda todavía es estimada pero, según las consultoras internacionales Euroconsult, Frost & Sullivan y McKinsey, para el 2030 se habrán lanzado a la órbita baja entre 18.000 y 27.000 smallsats o pequeños satélites. Seraphim Capital, por su parte, estima que para entonces serán 100.000 los smallsats en órbita.

La elección de Rocha como escenario para este desarrollo tecnológico, por su parte, no es casualidad. De hecho, para los empresarios argentinos es “una inmejorable ubicación para los lanzamientos hacia las órbitas polar y ecuatorial desde una única plataforma de lanzamiento”. Además, la ubicación permite que el vehículo Aventura I —la estrella de ingeniería de Tlon Space, un vehículo lanzador espacial ultraliviano que permite una operación continua y eficiente— no ingrese al espacio aéreo de otros países durante la trayectoria de vuelo.


El vehículo de lanzamiento Aventura I es el que la empresa argentina construirá en Uruguay.


¿Cómo avanza el proyecto del puerto espacial?

El proyecto de construcción del puerto para el lanzamiento de cohetes y satélites todavía es incipiente y se encuentra en sus primeras etapas. Pero, una vez que atraviese los pasos administrativos, su desarrollo será veloz y se piensa en el 2025 como plazo objetivo.

“El año pasado presentamos una solicitud en la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea), la cual se tramita actualmente a través de nuestros consultores especializados”, explicó Monsegur, al respecto.

En el caso de que el organismo gubernamental apruebe la solicitud, que las autoridades a cargo del proceso —con los respectivos permisos, licencias y operación del puerto espacial— avancen de manera correspondiente y que Tlon Space disponga de la infraestructura necesaria para operar, “el objetivo es comenzar con los lanzamientos comerciales durante el 2025”, adelantó el COO de la empresa.

En un principio, la idea es hacer un lanzamiento por mes y, luego, “alcanzar en un plazo de 5 años la cantidad de dos lanzamientos por semana”, añadió.

Pero el puerto espacial no es el único proyecto que tienen en mente desde Tlon: “También estamos pensando en instalar una planta de fabricación y ensamble de nuestros vehículos en una de las zonas francas de Montevideo”, contó Monsegur.

Allí en Zonamérica, la zona franca especializada en tecnología instalada en la capital uruguaya, ya opera la empresa de capitales argentinos Satellogic, que fabrica nanosatélites.

¿Por qué elegir Uruguay?

Monsegur fue claro al explicar cuáles fueron los atractivos que encontró la empresa para invertir en el país: “Estamos convencidos que el Uruguay es una posibilidad óptima para montar nuestra operación debido a las ventajas competitivas y estratégicas que presenta con respecto a la mayoría de los países de Sudamérica”, consideró.

Entre ellas, mencionó la capacidad del país de proteger la tecnología propia de Tlon Space “gracias a sus sólidas políticas de Estado que se ven reflejadas en su normativa legal” estable; y las normativas aduaneras e impositivas que permiten garantizar una operación ágil y sencilla en lo que respecto a la importación de los insumos y equipos requerido.

El COO también destacó la experiencia que tiene Uruguay en “instrumentar normativas con procedimientos ágiles y sencillos que podrá aplicar para regular las actividades espaciales”; y las políticas de incentivo para el desarrollo económico de los departamentos del litoral, “que se encuentran alineados a nuestros objetivos como empresa ‘B’”.

“Se está conformando en Uruguay un clúster o hub de empresas orientadas a la actividad espacial que va a permitir garantizar la demanda local y regional de nuestros servicios de lanzamiento”, señaló, por último, Monsegur.



24 de noviembre
Una empresa argentina quiere lanzar cohetes desde Rocha
Tlon Space S.A. quiere llevar a cabo el proyecto de construcción de un puerto de lanzamiento que es evaluado de forma transversal por distintos organismos del gobierno.


El gobierno uruguayo estudia un proyecto para construir un puerto de lanzamiento de cohetes en Rocha. Foto: SpaceX


Uruguay busca avanzar en la carrera espacial de la mano de empresas privadas y fines comerciales, y para ello busca construir un puerto de lanzamiento de cohetes en el departamento de Rocha. La empresa argentina Tlon Space S.A. es una de las interesadas en el proyecto que recién comienza a estudiarse en la flamante Junta Nacional de Política Espacial.

Pocos deben recordar el supuesto avistamiento de “ovnis”, luces en el cielo de Paysandú en febrero de este año; y muchos menos deben recordar la existencia de la Junta Nacional Espacial, creada un año antes de ese episodio, y que ayer sesionó por segunda vez. El organismo recibió al consultor brasileño Paulo Vasconcellos. exdirector de Transporte y Licenciamiento Espacial, y de Inteligencia Estratégica y Nuevos Negocios de la Agencia Espacial Brasileña (AEB), quien informó sobre la viabilidad de la instalación de un puerto de lanzamiento de cohetes en Rocha.

El especialista de Brasil puso sobre la mesa de debate cuestiones de desarrollo, de normativa comparada, y aspectos técnicos y ambientales que deben considerarse en estos proyectos, según informó El País; pero valoró positivamente el potencial de Uruguay para avanzar con la iniciativa. La consultoría fue encargada por Uruguay XXI.

¿De qué se trata el proyecto?

En caso de concretarse, el puerto de lanzamiento de cohetes se ubicaría en un predio que el Ministerio de Defensa tiene en la costa de Rocha y permitiría enviar al espacio pequeños satélites para recoger imágenes. Lo interesante de esta zona es que se pueden lanzar estos dispositivos espaciales sin que ingresen al espacio aéreo de países vecinos.

Una de las empresas que ya expresó su interés al gobierno es la argentina Tlon Space S.A., fundada en 2005 y con experiencia en la colocación de satélites de terceros en órbita. Sus dueños, Pablo Vic y Gerardo Natale, ven como ventajas en Uruguay los bajos costos y la estabilidad económica que ofrece el país.

En paralelo, en el Parlamento está a estudio un proyecto de ley que crea una agencia espacial uruguaya, que tiene como cometido “dirigir, coordinar e implementar la política espacial” que surja del trabajo de la Junta Nacional de Política Espacial.

El gerente de Inversiones de Uruguay XXI, Alejandro Ferrari, destacó que la costa este de Uruguay tiene unos 100 kilómetros con ventaja para lanzar los cohetes. Al opinar sobre este proyecto de ley, Ferrari indicó: “Dada la inclinación se puede lanzar a órbitas polares o ecuatoriales; para una es muy conveniente y para otra es border. Además, se puede lanzar sin intervenir el espacio aéreo de los países vecinos. Eso es una ventaja”.

Ferrari informó que hay dos empresas del rubro dedicadas a la fabricación de satélites que ya están instaladas en el país: la argentina con base en Uruguay Satellogic, que produce esos artefactos en un tamaño pequeño, y Epic Aerospace, que se dedica a los dispositivos que mueven los satélites en órbita.