domingo, 18 de enero de 2026

Mientras profundiza el ajuste en ciencia, el Gobierno celebró el aporte satelital argentino a la misión Artemis de la NASA

Mientras profundiza el ajuste en ciencia, el Gobierno celebró el aporte satelital argentino a la misión Artemis de la NASA
El microsatélite ATENEA, desarrollado entre la CONAE, organismos y universidades nacionales, formará parte de Artemis II, el vuelo tripulado de la NASA que orbitará la Luna tras más de 50 años.




En el marco del ajuste más profundo que atraviesa el sistema científico argentino en los últimos cincuenta años, el gobierno de Javier Milei celebró la integración de un microsatélite desarrollado en Argentina en la histórica misión tripulada a la Luna Artemis II, de la NASA.

Con un comunicado, el Ejecutivo salió a celebrar “como propio” un logro del sistema científico, académico y tecnológico sobre el que está imponiendo el ajuste más profundo de los últimos 50 años, con caída de proyectos estratégicos en todas las áreas, derrumbe de programas de investigación, incumplimiento de leyes en el Congreso y ajuste de salarios que llevan a la fuga de cerebros.

El gobierno celebró la integración del microsatélite ATENEA, un proyecto desarrollado entre la CONAE, organismos y universidades nacionales, formará parte de Artemis II, el vuelo tripulado de la NASA que orbitará la Luna tras más de 50 años.

En esa misión, Argentina intervendrá aportando el microsatélite ATENEA de generación de datos, desarrollado entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la empresa estatal Veng y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

Lo llamativo es que en el medio del desfinanciamiento al sistema científico, en el que los salarios de los investigadores perdieron un 40% de capacidad adquisitiva y en el que el derrumbe de la inversión en investigación y desarrollo llega casi al 50% (el piso histórico de inversión más profundo de los últimos 50 años en el sector científico) el Secretario de Ciencia de Milei, Darío Genua, se colgó de un proyecto que nació en resistiendo el ajuste libertario: “Nuestra participación en esta misión fortalece la proyección internacional de la Argentina y demuestra que contamos con el talento, la capacidad y la visión para ser parte de la nueva economía espacial”, dijo.

En la comunidad científica esperan que, más allá de celebración tribunera de los logros del sector científico, el gobierno traduzca su orgullo en apoyo financiero a proyectos de investigación, inversión en infraestructura, generación de programas y jerarquización de los salarios. Algo que (al revés de lo que implementa Milei) hace cualquier país que tiene un mínimo horizonte de desarrollo.

Quiénes integran y que hará ATENEA en la misión de la NASA

Se trata de ingenieros y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa de desarrollos aeroespaciales VENG, culminaron con éxito los trabajos de integración del microsatélite argentino.

Los integrantes del equipo viajaron a Estados Unidos junto a profesionales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) para la entrega del desarrollo, que será incorporado a la histórica misión Artemis II de la NASA. El lanzamiento, previsto entre febrero y abril de 2026, permitirá el retorno lunar tripulado tras el programa Apolo de 1972.

Del proyecto ATENEA forman parte en la Argentina la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A. Cada institución realizó su aporte para la construcción del CubeSat.

La misión Artemis II será la primera en más de cinco décadas en orbitar la Luna con personas a bordo. Se trata de un vuelo de prueba de aproximadamente diez días, diseñado para validar los sistemas que permitirán futuras misiones humanas más complejas.


El nanosatélite ATENEA se sube a la misión lunar Artemis II, de la NASA.

Qué es ATENEA

ATENEA es un CubeSat clase 12U, diseñado y construido en la Argentina, que viajará como carga secundaria a bordo del cohete Space Launch System (SLS) de la NASA, el lanzador más potente desarrollado por esa agencia hasta el momento. El microsatélite ya fue integrado al sistema de despliegue y se encuentra en Estados Unidos, listo para su lanzamiento.

El despliegue se hará, en la primera etapa de la misión, a más de 70.000 kilómetros de la Tierra, lo que lo convierte en un récord para un satélite argentino.

El objetivo principal de ATENEA es validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales, elevando el nivel de madurez tecnológica de subsistemas desarrollados en el país.

Durante su misión, el microsatélite permitirá medir dosis de radiación en órbitas profundas, evaluar el desempeño de componentes comerciales ante el ambiente espacial, recopilar datos GPS en órbitas de transferencia geoestacionaria y validar enlaces de comunicación de largo alcance para la exploración del espacio profundo.

Del desarrollo de ATENEA participaron CONAE, VENG S.A. (Vehículo Espacial Nueva Generación), la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), el Instituto Argentino de Radioastronomía, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

El lanzamiento está previsto a partir del viernes 6 de febrero de 2026, desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Estados Unidos, con una ventana de lanzamiento que se extiende hasta fines de abril.

En septiembre de 2024, Milei llamó “casta” y “canallas” a los científicos: Javier Milei: “La casta también son los científicos e intelectuales”.

Los libertarios celebran pero el ajuste sigue

A la par de la celebración por un logro que implicó inversión pública de años para la formación de equipos especializados científica y técnicamente, el gobierno libertario sigue con el ajuste a la ciencia argentina con más exhaustividad que antes.

Según un informe del Grupo Economía, Política y Ciencia del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación, en 2025, Argentina llevó la inversión en ciencia al nivel más bajo de los últimos 50 años. Así, mientras festeja logros resultantes de programas que desfinanció, avanza con el desmantelamiento de organismos, la caída de programas de investigación y el derrumbe de los salarios de los investigadores e investigadoras.

Es que en 2025, la Función Ciencia y Tecnología del presupuesto nacional cayó al 0,167% del PBI, lo que representa un mínimo histórico en la serie iniciada en 1972, por debajo incluso del valor de 2002, cuando producto de la crisis tocó el 0,177%.

Según el último informe del Grupo EPC-CIICTI, que analizó las principales variables del sector científico para el 2025, esta Función se deterioró un 44,5% en su incidencia respecto del PBI en los dos años del gobierno de Milei, lo que implica un ajuste muy superior al que hizo el macrismo entre 2015 y 2019.

A su vez, todos los organismos de ciencia tuvieron caídas en su ejecución presupuestaria en 2025, a excepción de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que creció al compararse contra una base muy baja en 2024. Así, se ubicó un 79,9% por debajo de sus valores de 2023.


Otro dato es que los salarios del sector cientifico volvieron a perder contra la inflación por vigésimo mes consecutivo, ya que la inflación acumuló un aumento del 259,4%, mientras que los ingresos en CONICET subieron un 121,2%. La pérdida de docentes e investigadores en universidades llega es de 120 puntos contra la inflación.

En la comunidad científica esperan que, más allá de celebración tribunera de los logros del sector científico, el gobierno traduzca su orgullo en apoyo financiero a proyectos de investigación, inversión en infraestructura, generación de programas y jerarquización de los salarios. Algo que (al revés de lo que implementa Milei) hace cualquier país que tiene un mínimo horizonte de desarrollo.




viernes, 16 de enero de 2026

Renunció Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE

Renunció Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE



Raúl Kulichevsky presentó su renuncia a la conducción ejecutiva y técnica de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), cargo que desempeñó durante los últimos 7 años. Así lo confirmó Espacio Tech con una fuente interna del organismo.

La salida de Kulichevsky se da en un contexto de fuerte tensión presupuestaria y administrativa en el sistema científico-tecnológico. De hecho, el Presupuesto 2026 confirma que el crédito total de la CONAE cae alrededor del 25% respecto del 2025, mientras que la inversión de capital se reduce cerca de 37% frente al período anterior.

Por ahora, lo único confirmado es la renuncia. La agencia espacial nacional no difundió ningún comunicado detallando los motivos ni el esquema de transición.

En paralelo, algunos medios locales difundieron un correo que habría enviado Kulichevsky en aviso de su renuncia. Allí, comenta agradecido que “ha sido un honor ocupar este cargo durante más de 7 años, tiempo en el que logramos cosas muy significativas”.


Correo que habría enviado Raúl Kulichevsky la semana pasada en aviso de su renuncia a la dirección de la CONAE.


Los motivos y el impacto de la renuncia

Las especulaciones sobre las razones apuntan a una combinación de asfixia presupuestaria y falta de conducción política plena de la agencia.

La CONAE viene atravesando penurias presupuestarias, con sus proyectos vigentes congelados por falta de fondos y un deterioro general del sector espacial. A eso se suma que, durante un período prolongado, no se conformó el directorio de la agencia, fundamental para la toma de decisiones estratégicas y de gestión.

Kulichevsky es una figura central de los últimos años del programa espacial argentino. Bajo su conducción se han logrado hitos como la puesta en órbita del satélite radar de observación SAOCOM 1B (2020), la consolidación al programa SAOCOM, la Revisión Crítica de Diseño (CRD) del satélite SABIA-Mar (2023), la continuidad de proyectos y de la agenda de cooperación internacional, el desarrollo y sostenimiento de capacidades terrestrees y de infraestructura, entre otros.

Por eso, su salida se lee con incertidumbre institucional sobre la continuidad, los plazos y el financiamiento de misiones y desarrollos en marcha.

En los próximos días, la atención estará puesta en quién queda a cargo de CONAE y qué definición política habrá sobre la agenda espacial de la Argentina.



jueves, 15 de enero de 2026

Stephen Miller quiere que le temamos

Stephen Miller quiere que le temamos
Algunos de los asesores de Trump se refieren a su subjefe de gabinete como 'el primer ministro', y muchas de las políticas más impactantes se remontan a él. Preocuparse por sus acciones no es suficiente.
por Arwa Mahdawi


«El cerebro detrás de la separación de familias inmigrantes en la frontera entre Estados Unidos y México»… Stephen Miller. Fotografía: Mark Schiefelbein/AP

Si quiere entender lo que está sucediendo en EE. UU. en este momento y lo que es probable que suceda a continuación, no se centre solo en Donald Trump. Más bien, preste mucha atención al subjefe de gabinete de Trump, Stephen Miller. Cada vez está más claro que Miller, un hombre que ha dicho que «Estados Unidos es para los estadounidenses y solo para los estadounidenses» y que tiene la misión de «salvar Occidente», es la fuerza impulsora detrás de las políticas más extremas de la administración Trump. Según un perfil reciente de Bloomberg, algunos de los asesores de Trump incluso llaman en privado a Miller «el primer ministro».

La influencia de Miller se extiende tanto a la política exterior como a la nacional. ¿Esos agentes de inmigración enmascarados que detienen a la gente en la calle y, ocasionalmente, disparan en la cara a ciudadanos desarmados? Sus tácticas agresivas se remontan a Miller. ¿El complot para eliminar la ciudadanía por nacimiento? Miller está involucrado en todo. ¿La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro? Ayudó a planificarla. ¿La campaña para "Magafificar" las universidades? ¡Miller otra vez! Todos los caminos de derecha parecen conducir de vuelta a Miller.

Mientras que figuras como J.D. Vance han cambiado agresivamente de forma para congraciarse con el presidente, Miller, de 40 años, ha sido durante mucho tiempo un fanático. En 2017, uno de sus antiguos compañeros de la escuela secundaria le dijo al New York Times que un Miller adolescente le informó que no podían ser amigos debido a su ascendencia latina. También se dice que se quejó de que los compañeros hispanohablantes deberían hablar inglés. Un Miller de 16 años se postuló para presidente de la clase y dio un discurso (que Jimmy Kimmel resurgió recientemente) donde preguntó a sus compañeros de estudios: "¿Soy el único que está harto de que le digan que recoja la basura cuando tenemos muchos conserjes a quienes les pagan para que lo hagan por nosotros?"

No ganó esa elección en particular, pero Miller ha estado ascendiendo en las filas políticas desde entonces. En 2013, como asistente del entonces senador Jeff Sessions, se hizo un nombre luchando contra un proyecto de ley bipartidista de reforma migratoria. Luego, bajo Trump 1.0, Miller fue el cerebro detrás de la separación de familias inmigrantes en la frontera entre Estados Unidos y México. Su tío lo criticó públicamente por esto, señalando que la familia descendía de refugiados judíos que escapaban de la persecución en Europa, pero Stephen se unió a Katie Waldman, quien entonces era portavoz de inmigración, por su oposición compartida a los migrantes. Actualmente están casados; ella ahora es Katie Miller y, como todas las peores personas en Estados Unidos, tiene un podcast.

Por cierto, me aguanté el primer episodio de ese tedioso podcast y aprendí una curiosidad sobre Miller. Sus pasiones no solo incluyen secuestrar jefes de estado extranjeros. También le encanta la mayonesa. De hecho, en su podcast, Katie Miller dio a entender que el condimento más blanco de todos es lo único que come su marido. Lo cual parece demasiado acertado, ¿no? Un poco como el hecho de que Ivanka Trump tenga un perro blanquísimo llamado Winter. Todo parece como si América: La Temporada Final hubiera sido guionizada por una IA perezosa.

En fin, desde que escuché ese podcast, he tenido pensamientos intermitentes e intrusivos sobre Miller, descalzo bajo la luz brillante de un refrigerador, comiéndose mayonesa directamente del frasco. Sí, ya lo sé, ya lo sé, probablemente debería ir a terapia. Miller también, obviamente. De hecho, podríamos resolver muchos problemas si alguien pudiera reunir a Elon Musk, Trump, Miller y J.D. Vance y obligarlos a todos a terapia intensiva.

Hablando en serio, creo que la anécdota de la mayonesa se me ha quedado grabada porque me recuerda que, aunque Miller ocupe una posición de extraordinario poder, en el fondo no es más que un hombre, uno que probablemente tenga manchas de grasa en las camisetas. Aunque los demonios empeñados en traer el autoritarismo a Estados Unidos y la miseria a sus autoproclamados enemigos, se consideren semidioses, en el fondo son simples mortales.

No digo esto para humanizar a Miller, sino para ponerlo a él y a los ególatras que lo rodean en perspectiva. Lo que más quieren las personas como Miller es que les temamos; por eso están tan obsesionados con hablar de fuerza, poder y poder. Y sí, todos deberíamos temer la brutal visión del mundo de Miller. Deberíamos preocuparnos por lo que hace Miller. Pero también deberíamos asegurarnos de reírnos de él; no hay nada que los autoritarios susceptibles odien más que que se rían de ellos. Y nunca debemos olvidar que, entre todas las parafernalias del cargo, Stephen Miller es, en última instancia, solo un hombrecillo patético. Uno al que le encanta la mayonesa.

Arwa Mahdawi es columnista del Guardian



Las naciones europeas enviarán tropas adicionales a Groenlandia a medida que aumentan las amenazas de anexión de EE. UU

Las naciones europeas enviarán tropas adicionales a Groenlandia a medida que aumentan las amenazas de anexión de EE. UU
Por Lex Harvey


Un hombre camina por una carretera el día de la reunión entre altos funcionarios estadounidenses y los ministros de Relaciones Exteriores de Dinamarca y Groenlandia, en Nuuk, Groenlandia, el 14 de enero de 2026. Marko Djurica/Reuters

Varios países de la OTAN están desplegando un pequeño número de personal militar en Groenlandia para participar en ejercicios conjuntos con Dinamarca, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensifica sus amenazas de anexar por la fuerza la isla ártica.

Las declaraciones de Trump han puesto en crisis la alianza de seguridad europea, liderada por Estados Unidos y que data de hace décadas, al plantear la posibilidad de que el miembro más grande y poderoso de la OTAN anexe el territorio de otro.

Dinamarca, responsable de la defensa de Groenlandia, advirtió que un ataque a Groenlandia prácticamente acabaría con la OTAN y anunció el miércoles que estaba ampliando su presencia militar "en estrecha cooperación con los aliados de la OTAN".

Alemania, Suecia, Francia y Noruega han confirmado desde entonces el envío de personal militar a Groenlandia esta semana. Canadá y Francia también han anunciado su intención de abrir consulados en Nuuk, la capital de Groenlandia, en las próximas semanas.

No es inusual que los países de la OTAN envíen tropas a entrenarse en otros países de la OTAN, y desde hace años los aliados, incluido Estados Unidos, han impulsado la intensificación de los ejercicios conjuntos en el Círculo Polar Ártico. Estados Unidos tiene unos 150 soldados estacionados en su Base Espacial Pituffik, en el noroeste de Groenlandia.

Pero tanto el momento como el simbolismo de los últimos anuncios de las naciones europeas son una muestra significativa de solidaridad en un momento de tensión sin precedentes dentro de la OTAN.

Trump ha sido extremadamente explícito sobre sus ambiciones de tomar el control de la isla más grande del mundo, incluso por la fuerza si es necesario, diciendo que "iba a hacer algo en Groenlandia, les guste o no", durante una conferencia de prensa con ejecutivos petroleros el viernes.

En un comunicado emitido el miércoles, el Ministerio de Defensa alemán dijo que enviará un “equipo de reconocimiento” de 13 militares a Groenlandia el jueves para “una misión de exploración” junto con otras naciones asociadas, por invitación de Dinamarca.

Suecia también envió un número no especificado de tropas a Groenlandia el miércoles a petición de Dinamarca, anunció el primer ministro Ulf Kristersson en X. Los oficiales suecos formarán parte de un grupo de tropas de otros países aliados que se prepararán juntos para un próximo ejercicio llamado Operación Arctic Endurance, agregó.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que Francia también participará en la Operación Resistencia Ártica. «Las primeras unidades militares francesas ya están en camino. Otras les seguirán», escribió en X.

Noruega también enviará dos efectivos de defensa a Groenlandia, confirmó a CNN un portavoz del Ministerio de Defensa noruego.

La OTAN, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, es una alianza militar de larga data entre 30 estados europeos, además de Estados Unidos y Canadá.

Se basa en el principio de que un ataque contra cualquiera de sus miembros debe considerarse un ataque contra todos ellos, lo que hace que las amenazas de Estados Unidos contra Groenlandia (que forma parte de la OTAN por su asociación con Dinamarca) sean tan extraordinarias.

El ministro de Defensa danés calificó de “completamente hipotético” un posible ataque estadounidense a Groenlandia.

“Es poco probable que un país de la OTAN ataque a otro país de la OTAN”, dijo Troels Lund Poulsen a los periodistas en una conferencia de prensa el miércoles.

Reuniones con funcionarios de Trump

La noticia de los despliegues europeos en Groenlandia se conoció mientras funcionarios daneses y groenlandeses se reunían con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el vicepresidente JD Vance el miércoles, horas después de que Trump dijera en Truth Social que "cualquier cosa menos" que el control estadounidense de Groenlandia es "inaceptable".

“La OTAN se vuelve mucho más formidable y efectiva con Groenlandia en manos de ESTADOS UNIDOS”, escribió Trump el miércoles temprano, argumentando que el control estadounidense de Groenlandia también beneficiaría a la OTAN.

Esa reunión arrojó pocos resultados tangibles: el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, señaló que él y su colega groenlandés habían tenido “una discusión franca pero también constructiva” con Rubio y Vance, pero que persiste un “desacuerdo fundamental”.

Aún así, Rasmussen dijo que las partes acordaron formar “un grupo de trabajo de alto nivel para explorar si podemos encontrar un camino común a seguir” que se espera que se reúna en las próximas semanas.

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, dijo el domingo que llamó a sus homólogos de Groenlandia y Dinamarca para "reiterar el firme apoyo de Canadá a la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca y de Groenlandia".

Anand dijo que viajará a Groenlandia “en las próximas semanas” para inaugurar el consulado oficial de Canadá en Nuuk y transmitir el “profundo compromiso de Canadá con la seguridad y protección regional” en el Ártico.

Francia abrirá un consulado en Groenlandia el 6 de febrero, una medida que se viene preparando desde el año pasado, dijo el miércoles el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noel Barrot, a la radio RTL, según la agencia de noticias Reuters.

Barrot instó a Estados Unidos a dejar de amenazar a Groenlandia, informó Reuters.

“Atacar a otro miembro de la OTAN no tendría ningún sentido, incluso sería contrario a los intereses de Estados Unidos… y por eso este chantaje obviamente debe cesar”, declaró Barrot en RTL.



martes, 13 de enero de 2026

Presupuesto 2026: el financiamiento que necesitaría el Tronador para prosperar vs. el que recibe

Presupuesto 2026: el financiamiento que necesitaría el Tronador para prosperar vs. el que recibe



El Presupuesto 2026 incluye, bajo el paraguas de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), una asignación total de $1.271 millones para el Tronador II, la iniciativa nacional de acceso al espacio. Si se considera el tipo de cambio del propio Presupuesto, de 1.423 pesos por dólar, esa cifra equivale a US$ 893.000.

Pero, aislado, ese monto no dice demasiado. Para saber si el programa tiene financiamiento real, es necesario entender si ese número cierra: cuánto se necesita para desarrollar un cohete, en qué etapa de desarrollo se encuentra el proyecto, y cuánto falta invertir.


El programa Tronador, desarrollado por la compañía aeroespacial VENG para la CONAE, busca dotar a la Argentina de una capacidad soberana de acceso al espacio.

¿Qué tan caro es, en la práctica, desarrollar un lanzador tipo Tronador?

Para saber cuánto financiamiento se debe desembolsar en un programa como el Tronador, se puede comparar con programas de lanzadores livianos, de dimensiones y cargas similares, desarrollados en entornos donde el costo de capital es un factor importante. En particular, el Tronador II se proyecta con 28 metros de altura y 250 kg de capacidad de carga a 600 km de altitud.

Una buena comparación es el SSLV (Small Satellite Launch Vehicle) de India, desarrollado por ISRO para el segmento de cargas pequeñas. En 2021, el Gobierno indio destinó US$ 23 millones para el desarrollo del SSLV, incluyendo tres vuelos de desarrollo, con un objetivo de 500 kg a 500 km de altitud. El SSLV consiguió su primer vuelo exitoso en 2023.

Otro caso es el de Brasil, con un enfoque más austero. El VLM-1 (Veículo Lançador de Microssatélites), liderado por la Agência Espacial Brasileira, es un cohete orientado microsatélites de 30 kg y órbitas ecuatoriales de 300 km. Por ahora, el programa sigue en ejecución, con plazos que corren hasta 2026, y un costo estimado total de US$ 33 millones.

De estos casos surge una idea importante, y es que no existe un precio único para un lanzador. El SSLV tiene una altura de 34 metros y una capacidad de 500 kg, mientras que el VLM-1 mide solamente 19,6 metros y tiene una capacidad del 6% de la del cohete indio. Aún así, el presupuesto brasileño supera al de la ISRO por US$ 10 millones.

El costo de un proyecto depende, el última instancia, de cuánto tenga resuelto el país antes de empezar. Desde la cadena de proveedores, la disponibilidad de materia prima, la capacidad de fabricación y ensayo, el know-how sobre los sistemas críticos y, sobre todo, la curva de aprendizaje. De esta forma, el costo final del Tronador, especulado, puede variar de las decenas a los cientos de millones de dólares.


El SSLV de ISRO preparado para su segundo lanzamiento.

Del VEx al Tronador: ¿En qué fase está el proyecto? ¿Cuánto falta para materializar los esfuerzos en un lanzador operativo?

El proyecto Tronador se cimienta sobre la línea de Vehículos Experimentales (VEx), una serie de lanzadores cuyo objetivo fue validar por etapas los subsistemas del lanzador. Desde 2007 hasta 2017, VEx desarrolló y ensayó sistemas de control y guiado, navegación, aviónica, estructuras, operaciones y telemetría, antes de jugarse todo en un vuelo orbital.

Después de 2017, el programa evolucinó a los prototipos escalonados. Esa transición se formaliza en 2022, con la proyección de dos prototipos suborbitales, el TII-70 y el TII-150, aún de ensayo y para madurar subsistemas críticos. El lanzador final sería, luego, el TII-250.


Prototipo del programa Tronador.

Actualmente, el panorama oficial indica que el Tronador todavía está en una fase de maduración tecnológica, especialmente de propulsión, y de desarrollo de prototipos. En agosto de 2023, CONAE informó un ensayo de un prototipo de motor de segunda etapa. En febrero de 2024 se comunicó un nuevo hito tecnológico ligado a la fabricación de componentes del motor RS-2. Un resumen de gestión de CONAE de 2024 indica que se completó la Fase A, de ingeniería básica, del prototipo TII-70, con la Mission Definition Review (MDR) y la System Requirements Review (SRR), dos revisiones técnicas, superadas.

En 2025 también hubo ensayos. En julio, la CONAE informó pruebas de desarrollo del propulsor MT-B en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT). Estos ensayos se realizaron en el marco del programa de desarrollo del motor cohete RS-3, el motor final de segunda etapa del lanzador.


El motor MT-B durante los ensayos realizados en el CETT, como parte del desarrollo del motor cohete RS-3.

Presupuesto 2026: ¿Qué implica la inversión y cuánto faltaría para que el proyecto prospere?

Hoy, el Tronador está en una fase de cierre de ingeniería, integración y ensayos para madurar subsistemas críticos. Esto implica que, hacia adelante, el programa va a necesitar financiamiento para, como mínimo, completar al menos un prototipo adicional y sostener el desarrollo, integración y ensayos de todos los componentes y sistemas que requiere el lanzador definitivo.

En ese marco, es claro que los US$ 893.000 del Presupuesto 2026 son insuficientes frente a esa necesidad: alcanzan, como mucho, para mantener la línea viva un año más. Además, el número queda muy lejos de los programas comparables del mismo segmento, que suelen moverse en el orden de decenas de millones de dólares.

Entonces, ¿cuánto debería recibir para prosperar? No hay una cifra única, pero sí un criterio realista. Si el objetivo es llegar a un demostrador con campaña de ensayos, integración y una secuencia de vuelos que genere aprendizaje, el financiamiento tiene que ser sostenido y estar en un orden compatible con esa etapa del ciclo de vida. En términos prácticos, sería razonable pensar en algunos millones de dólares por año durante varios años, con picos cuando empiezan las pruebas integradas y los vuelos. Visto así, las cifras del Presupuesto 2026 se parecen más a un esfuerzo mínimo de continuidad que a una apuesta de avance real.

Mientras tanto, el sector aeroespacial bajo el paraguas de la CONAE, especialmente el acceso al espacio, creció y desarrolló capacidades valiosas a partir de proyectos complejos y de los ensayos del Tronador. La capacidad tecnológica está. Lo que falta es que el Estado decida apostar a que el programa prospere. Si esa decisión existe, en algún momento el presupuesto tiene que dejar de parecerse a un respirador y empezar a parecerse a un plan de vuelo. Solo así, Argentina finalmente podrá llegar al espacio con un lanzador que lleve su bandera.



Presupuesto 2026: Argentina invertirá US$ 80 millones en el satélite de telecomunicaciones ARSAT-SG1

Presupuesto 2026: Argentina invertirá US$ 80 millones en el satélite de telecomunicaciones ARSAT-SG1



Argentina ya tiene Presupuesto 2026, aprobado mediante la Ley 27.798, promulgada el 31 de diciembre de 2025 por el Decreto 932/2025. En lo que respecta al sector espacial, la inversión pública se reparte principalmente entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y ARSAT. Sin embargo, entre todas las iniciativas y segmentos del sector, hay un programa que destaca de los demás: ARSAT-SG1, el nuevo satélite de telecomunicaciones de Argentina. Si bien el 2026 no llega con un gran desembolso, el Plan Nacional de Inversiones Públicas (PNIP) 2026-2028 prevé una inversión paulatina, con un gran esfuerzo del Estado, pero recién a partir de 2027.

ARSAT-SG1 es un satélite geoestacionario de próxima generación que opera en banda Ka. Su objetivo es brindar banda ancha satelital en zonas donde la infraestructura terrestre no llega, con una meta de alcance de 200 mil hogares en Argentina y países limítrofes.


El satélite geoestacionario de telecomunicaciones ARSAT-2, desarrollado por INVAP. Fuente: INVAP.

Los números del Presupuesto 2026 y el PNIP a 2028

El PNIP 2026-2028 establece para ARSAT-SG1 un monto de $7.946 millones en 2026, equivalente a US$ 5,6 millones. Este número, sin embargo, aumenta en los años siguientes. En 2027, el proyecto recibiría $81.456 millones, equivalente a US$ 57,2 millones. Y, para 2028, tiene asignado un total de $29.788 millones, equivalente a US$ 20,9 millones. Finalmente, el PNIP consigna un resto posterior a 2028. Nótese que las equivalencias se realizan tomando como referencia el tipo de cambio oficial proyectado por el propio presupuesto para fines de 2026, de 1.423 pesos argentinos por dólar.

Así, 2026 se presenta como un año de transición, mientras que el bieño posterior concentra el tramo de mayor intensidad presupuestaria. Esto no garantiza ejecución, puesto que el presupuesto no garantiza el devengado, pero sí declara intención.

¿En qué fase se encuentra ARSAT-SG1?¿Cuánto dinero de su costo total se ha desembolsado?

Para poner los números del PNIP en contexto, es necesario saber en qué fase de desarrollo se encuentra el satélite, el costo total estimado, y el monto que ya ha sido desembolsado.

El ARSAT-SG1, al igual que la mayoría de los proyectos satelitales de Argentina, suele avanzar con perfil bajo. En general, se comunican los hitos principales y, sin reportes intermedios, resulta difícil seguir el estado real del programa.

Según ARSAT, en 2022 se cerró la revisión de requerimientos del satélite (SRR), y el proyecto continuó hacia la etapa de diseño preliminar (PDR). Por otro lado, el Plan de Acción y Presupuesto 2025 de ARSAT describe un avance por fases. Indica que a fines de 2022 se inició la Fase 2, de ingeniería de detalle, y que durante 2025 se preveía continuar con la Fase 3, asociada a la integración de componentes.

Por su parte, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) reporta un costo total de US$ 265,8 millones y un monto desembolsado de US$ 168 millones, valores actualizados al 2 de diciembre de 2025. Con esos datos, el monto restante sería de unos US$ 97,8 millones. Con la inversión contemplada en el PNIP, de US$ 83,7 millones en los próximos 3 años, se cubriría un 85% del valor restante.

Más allá de los totales, la inversión escalonada tiene una explicación posible simple. En programas espaciales, los picos de inversión aparecen cuando comienza la fabricación de hardware crítico, la integración y los ensayos. Es probable que la Fase 3 no haya comenzado en 2025, en vista de que no hubo reportes públicos recientes que la anuncien. De ser así, 2026 sería un año de continuidad mínima, mientras que INVAP —contratista principal del proyecto— comenzaría la integración y verificación de mayor demanda presupuestaria hacia 2027.

Lo que deja el Presupuesto 2026

El Presupuesto 2026 deja un panorama desalentador para el sector espacial en su conjunto ya que, fuera de ARSAT-SG1, el resto de los programas aparece con esfuerzos de continuidad limitada. Sin embargo, el SG1 es la señal de esperanza, no por lo asignado en 2026, sino por el salto previsto para 2027 y 2028.

Si el 2026 se perfila como un año de transición, solo queda esperar que en 2027 los montos prometidos se traduzcan en inversión real, para que Argentina pueda lanzar un nuevo satélite de telecomunicaciones a la órbita geoestacionaria antes de que termine la década.



Presupuesto 2026: cuánta inversión recibirá el sector espacial argentino

Presupuesto 2026: cuánta inversión recibirá el sector espacial argentino



Argentina ya tiene Presupuesto 2026, aprobado mediante la Ley 27.798, promulgada el 31 de diciembre de 2025 por el Decreto 932/2025. Sin embargo, en lo que respecta al financiamiento espacial, no existe una única partida presupuestaria. La inversión pública se reparte entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) —que lidera el programa espacial civil—, ARSAT, otras asignaciones vinculadas a infraestructura tecnológica del Estado, y algunos desarrollos de defensa.

El resultado es un presupuesto con recursos limitados en dólares y la mayor parte de la inversión concentrada en pocas iniciativas. En este artículo, repasamos qué proyectos absorben esos fondos y cuáles son los programas que quedan relegados.


Satélite radar de observación terrestre SAOCOM. Fuente: INVAP.

CONAE y la línea dura del presupuesto

El Presupuesto 2026 asigna a la CONAE (Entidad 106) $42.014 millones en gastos totales, de los cuales $21.269 millones son gastos de capital, que incluyen fundamentalmente bienes de uso e infraestructura. Tomando como referencia el tipo de cambio oficial proyectado por el propio presupuesto para fines de 2026, de 1.423 pesos argentinos por dólar, esos valores equivalen a unos US$ 30 millones y US$ 15 millones, respectivamente.

En comparación, el Presupuesto 2025 para la misma agencia fue de $51.033 millones de gastos totales y $30.662 millones de gastos de capital. Aún antes de considerar la evolución de precios, el recorte nominal es grande. Y si se incorpora la inflación del 10,1% anual, la pérdida se profundiza.

En términos reales, entonces, el crédito total de la CONAE cae alrededor de 25% y la inversión se reduce cerca de 37% frente a 2025. Esto es fundamental porque la agencia espacial no vive solo de sueldos y gastos operativos. La capacidad de sostener satélites, estaciones terrenas, centros de control y desarrollos futuros depende de cuánto capital sobreviva al recorte.


Profesionales de INVAP trabajando en el satélite de observación SAOCOM. Fuente: INVAP.

El segmento satelital, fragmentado

Actualmente, Argentina tiene en órbita cuatro satélites operativos: los SAOCOM 1A y 1B, de observación terrestre, y los ARSAT 1 y 2, de telecomunicaciones. Además, cuenta con otros dos desarrollos de gran complejidad científica en curso: mientras la CONAE avanza con la misión de observación SABIA-Mar, ARSAT avanza con el satélite geoestacionario ARSAT-SG1.

Por otro lado, en una etapa más temprana de diseño preliminar, aparece SARE, un programa de la CONAE orientado al diseño de satélites livianos bajo el enfoque de arquitectura espacial segmentada.

El Plan Nacional de Inversiones Públicas (PNIP) 2026-2028, el instrumento que detalla los gastos de capital dentro del Presupuesto, establece para SABIA-Mar unos $12.686 millones en 2026, equivalente a US$ 8,9 millones. Más bajo, pero con señal de continuidad, SARE obtiene $3.258 millones, equivalente a US$ 2,3 millones.

La lectura de estas cifras debe hacerse en contexto. Unos US$ 8,9 millones son extremadamente acotados en el marco de un satélite estimado en unos US$ 100 millones totales. Sin embargo, el SABIA-Mar ya se encuentra en una etapa avanzada de integración, con ensayos ambientales de conjunto por delante y un lanzamiento proyectado para 2026.

En lo que respecta al SARE, la iniciativa se encuentra en su etapa inicial, por lo que US$ 2,3 millones se leen como un esfuerzo de continuidad mínima. El proyecto no avanzará significativamente, pero por lo menos tampoco se congelará.

La situación con ARSAT es distinta. El PNIP establece para ARSAT-SG1 un monto de $7.946 millones en 2026, equivalente a US$ 5,6 millones. Este número, sin embargo, aumenta en los años siguientes: $81.456 millones (US$ 57,2 millones) en 2027 y $29.788 millones (US$ 20,9 millones) en 2028. Aparentemente, durante el 2026 el plan vuelve a ser de subsistencia, mientras que los años siguientes llegan con gran esfuerzo presupuestario.

Aquí vuelve a ser necesaria una lectura a escala. El ARSAT-SG1 está estimado en unos US$ 265 millones y, según estimaciones no oficiales, ya se habría desembolsado un 50%. En esta instancia, entonces, una cifra de US$ 80 millones es determinante y marca claramente la apuesta a todo o nada por el proyecto.

Infraestructura operativa: estaciones y centros de control

Aunque el debate público suele girar alrededor de lanzar satélites o cohetes, el espacio también se sostiene mediante infraestructura: estaciones terrenas, centros de control, actualizaciones de equipos y servicios de soporte y mantenimiento. Si bien no es la línea más llamativa del sector, no puede desfinanciarse, puesto que se paga en degradación de capacidades.

En ese plano, el PNIP incluye un apartado para equipamiento de CONAE asociado a estaciones terrenas y servicios tecnológicos, por un valor de $1.881 millones, euivalente a US$ 1,3 millones. Esta cifra representa menos del 10% del gasto de capital total de CONAE en 2026, por lo que también tiene tinte de supervivencia y de mantenimiento operativo.

La comparación internacional también es útil. En New Norcia, Australia, la construcción de una antena de espacio profundo de 35 metros para la red de la Agencia Espacial Europea (ESA) tuvo un presupuesto de unos US$ 50 millones en 2021. La infraestructura completa, incluyendo las obras del sitio y tareas de upgrade, se estimó en unos US$ 70 millones totales. Argentina, de hecho, aloja una antena de esa clase en Malargüe (DS3).

En este contexto, es evidente que el presupuesto no contempla nuevos proyectos. Incluso para operación, el margen es estrecho, puesto que la reposición de componentes críticos en una estación puede demandar montos que facilmente superan esa cifra anual.


Antena de la estación terrena del Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT). Fuente: CONAE.

Acceso al espacio: el proyecto Tronador II y los cohetes de la Fuerza Aérea

El segmento de acceso al espacio es históricamente el más llamativo y costoso y, este año, también el más relegado o difuso.

En el plano civil, el Tronador II obtiene $1.271 millones para 2026, equivalente a US$ 893.000. Es dificil categorizar esta inversión, puesto que este lanzador lleva varios años de desarrollo y vuelos de prueba, a través de la familia de vehículos experimentales VEx, y no se sabe bien en qué etapa se encuentra. De cualquier forma, es un monto insignificante para cualquier programa acceso al espacio, que permitirá únicamente la supervivencia mínima.

De hecho, en 2025, fuentes cercanas a VENG, la compañía nacional responsable de su desarrollo, admitieron en conversaciones con Espacio Tech que el capital para el programa era demasiado acotado y que solo permitía continuar ensayando algunos sistemas y componentes críticos, como los motores MT-B.

En el plano de defensa, el Programa MET de la Fuerza Aérea, que realizó dos vuelos de prueba en 2025, no figura explícitamente en el PNIP 2026-2028. Lo más probable es que ese esfuerzo esté embebido en partidas de I+D o programas de defensa. Aun así, las comunicaciones oficiales que acompañaron los ensayos proyectaron una línea de continuidad y fortalecimiento de capacidades.


Ensayo de vuelo del proyecto Tronador. Fuente: VENG.

Proyección 2026: un año de transición con una apuesta diferida

El Presupuesto 2026 deja una conclusión agridulce. La política espacial pública aparece financiada de manera fragmentada y con un margen acotado. En el caso de la CONAE, el volumen total resulta limitado para un sector que depende de componentes importados, integración compleja y contratos de largo plazo.

La contracara es ARSAT, con ARSAT-SG1 que tendrá continuidad y desarrollo, pero con la inversión fuerte puesta en 2027-2028.

En este marco también se hace visible el verdadero valor del ecosistema científico-tecnológico: con bolsillos profundos desarrolla cualquiera. Un mayor financiamiento aceleraría cronogramas y reduciría incertidumbre, pero la innovación también se mide en la eficiencia. Resolver problemas complejos con recursos limitados, sin perder estándares técnicos ni autonomía, es la verdadera magnitud de medida de la capacidad técnológica.

De todos modos, 2026 será el año en que se defina algo más importante que una suma financiera. La comunidad científica y tecnológica ya demostró tiene la capacidad para que Argentina apunte al espacio. Ahora, es el Estado quien debe decidir si busca quiere convertirlo en una política industrial sostenida, o si se conforma con administrar una continuidad mínima.



La argentina Satellogic anunció un acuerdo para brindar imágenes satelitales de la Tierra a un “cliente estratégico”

La argentina Satellogic anunció un acuerdo para brindar imágenes satelitales de la Tierra a un “cliente estratégico”
La empresa que desarrolla satélites para tomar imágenes de la Tierra en alta resolución no reveló la identidad, pero crece su llegada a países con conflictos bélicos y agencias militares internacionales.


Satellogic genera imágenes en alta resolución de la Tierra.


La empresa argentina de desarrollo de imaginería aeroespacial satelital, Satellogic, anunció un acuerdo millonario con un “cliente estratégico” al que le brindará imágenes de regiones en alta resolución.

“El acuerdo refleja la creciente demanda de capacidades de observación terrestre diseñadas para operar de manera persistente y a gran escala, apoyando a organizaciones que requieren conciencia constante en lugar de acceso episódico a datos”, afirma el sitio Marketscreener.

Según el acuerdo, Satellogic proporcionará cobertura diaria de revisita y alta resolución, permitiendo una observación constante sobre regiones prioritarias durante períodos prolongados.

Satellogic es una empresa argentina de tecnología espacial que diseña, fabrica y opera microsatélites para observación de la Tierra, con el objetivo de crear una constelación que capture imágenes de todo el planeta diariamente para análisis geoespacial, ayudando en áreas como agricultura, logística y gestión de recursos, y cotiza en la bolsa de Nueva York (NASDAQ) bajo el símbolo SATL.


Satellogic desarrolla nanosatélites y comercializa imágenes tomadas desde el espacio.

El “ascendente” de Satellogic entre países con conflictos bélicos

La empresa captura imágenes de alta resolución de cualquier lugar del mundo y es clave en la resolución de catástrofes medioambientales, epidemias, crisis sanitarias, pero también para conflictos bélicos y estrategias militares.

Para que se comprenda la magnitud de los servicios que ofrece Satellogic, cabe mencionar que sus nanosatélites aportaron imágenes clave de instalaciones nucleares en Irán, a Estados Unidos e Israel.

La compañía, que también le vendió servicios a Ucrania en su guerra con Rusia, suministró imágenes de altísima resolución que permitieron a Israel y Estados Unidos observar movimientos y daños en territorio iraní.


Las imágenes que Satellogic le vendió a Estados Unidos e Israel sobre Irán.

La empresa utiliza inteligencia artificial y machine learning para procesar estas imágenes y convertirlas en información útil para clientes de todo tipo entre privados, gobiernos y agencias militares. Sus datos ayudan en la producción de alimentos, monitoreo de la deforestación, gestión de recursos, y logística, también.

Satellogic fue fundada en Argentina en 2010 por Emiliano Kargieman y Gerardo Richarte y es pionera en la verticalización de la industria, controlando todo el proceso desde el diseño hasta la entrega de datos.



La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?

La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?
Por Sofía Arocena



Para crecer en el espacio se necesita construir capacidades: know-how, profesionales especializados, infraestructura. Para países como Argentina, donde cada salto tecnológico se erige con esfuerzo y recursos finitos, la cooperación es parte de esa construcción. No reemplaza la industria local, pero puede acortar tiempos de aprendizaje, dar acceso a herramientas críticas y abrir oportunidades.

En ese camino, los acuerdos internacionales en materia espacial son fundamentales para habilitar intercambio de datos, capacitación, cooperación en misiones, estaciones en tierra o navegación satelital. A continuación, presentamos los acuerdos más importantes de la red de alianzas espaciales de Argentina.

Estados Unidos: misiones científicas y reglas para operar en órbita

El comienzo del vínculo con Estados Unidos surge con una serie de Memorándums de Entendimiento firmados con la NASA, vinculados a la famila de Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC). EE.UU. se comprometió con Argentina para llevar adelante 4 misiones científicas, que se extendieron desde 1994 hasta 2015: SAC-A, SAC-B, SAC-C y SAC-D/Aquarius.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) desarrolló con INVAP como contratista los 4 satélites, y Estados Unidos brindó desde conocimiento y asistencia técnica hasta instrumentos científicos. Esos proyectos dejaron en el conocimiento, el personal capacitado y la infraestructura instalada consolidaron el programa espacial nacional y sentaron las bases para los satélites de alta complejidad que se desarrollaron en los años siguientes.

Por su parte, en 2013 entró en vigor el Acuerdo Marco Sobre Cooperación en los Usos Pacíficos del Espacio Ultraterrestre, aún vigente. En la práctica, ordena cómo cooperar en operaciones y proyectos, en términos de intercambio de información y personal, apoyo con estaciones y enlaces de comunicación, y transferencia datos técnicos.


Aquarius, el instrumento principal del SAC-D, fue construido por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Fuente: JPL.

China: cooperación formal, estaciones y navegación

La pieza más tangible del vínculo con China es la estación de espacio profundo en Neuquén, vigente desde 2015. Es un convenio de largo plazo y le da a Beijing una antena para misiones de espacio profundo, mientras prevé tiempo de uso para la comunidad científica argentina. En 2016 se firmó un protocolo adicional para reafirmar el uso exclusivamente pacífico de la estación.

Sobre esa base, el instrumento más importante es el Acuerdo Marco para la Cooperación en el Campo de las Actividades Espaciales, en vigor desde 2020. Funciona como “paraguas” para habilitar proyectos entre organismos, e incluye áreas como ciencia y tecnología espacial, teleobservación, navegación satelital, estaciones terrestres y servicios de seguimiento y control.

Por otro lado, en 2022, CONAE y la China Satellite Navigation Office firmaron un acuerdo para instalar una estación de monitoreo del sistema de navegación satelital BeiDou en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Este tipo de estaciones fortalece el monitoreo del sistema y mejora desempeño regional del servicio.


Estación de Espacio Lejano de China, en Neuquén, Argentina. Se observa la antena de seguimiento para misiones de espacio profundo.

Rusia: GLONASS y cooperación de navegación

Con Rusia, la cooperación nace a partir de un Memorándum de Entendimiento entre CONAE y Roscosmos, firmado en 2010, para navegación satelital.

El acuerdo establece que Roscosmos provea a CONAE acceso a las señales del sistema de navegación satelital GLONASS de forma global e ininterrumpida. Además, promueve la cooperación técnica para proyectos conjuntos y deja abierta la puerta a acuerdos posteriores.


Representación de un satélite de navegación por satélite tipo GLONASS, parte de la constelación rusa de navegación.

India y México: un marco para observación, comunicaciones e infraestructura

Con India, Argentina firmó un Acuerdo Marco para cooperación espacial con fines pacíficos que entró en vigor en 2018. En la práctica, este tratado no pauta el desarrollo de hardware o software concreto, sino que allana el terreno para colaborar sin redefinir el vínculo desde cero en cada iniciativa. Contempla misiones de observación de la Tierra, comunicaciones, infraestructura terrestre y capacitación.

Con México, la lógica es similar pero a nivel interinstitucional. CONAE y la Agencia Espacial Mexicana firmaron en 2016 un Acuerdo Marco para facilitar cooperación y aplicaciones cuando haya agenda y proyectos, con un plazo de 5 años renovable automáticamente.

Europa: radar, datos, industria y formación

El vínculo entre CONAE y la Agenzia Spaziale Italiana (ASI) comenzó en 2005 con el sistema ítalo-argentino SIASGE, que integra los satélites radar nacionales SAOCOM 1A y 1B con la constelación italiana COSMO-SkyMed. Este convenio se funda en una lógica complementaria: los radares argentinos e italianos operan distintas bandas, por lo que se complementan para obtener un mayor espectro de observaciones que mejora la información.

En 2011 ambos organismos firmaron además un Memorándum de Entendimiento enfocado en la cooperación alrededor del Instituto Mario Gulich. Este instrumento sirve para formar especialistas, mejorar métodos de procesamiento y sostener una capacidad que permita convertir datos en productos útiles para gestión y planificación.

En paralelo, Argentina se apoya en el ecosistema europeo para acceso a datos y formación. CONAE formalizó acuerdos para acceso a información satelital del programa Copernicus, con los satélites Sentinel, y lanzó iniciativas con la Agencia Espacial Europea (ESA) vinculadas a investigación y capacitación.

Por otro lado, existen instrumentos puntuales y marcos generales. Con Bélgica, rige un acuerdo específico asociado al proyecto SAOCOM desde 2000. Con Ucrania, hay un Acuerdo Marco vigente desde 2009 para cooperación en usos pacíficos del espacio, con el objetivo de habilitar trabajo conjunto.


Giorgio Saccoccia (ASI) y Raúl Kulichevsky (CONAE) suscriben el acuerdo que refuerza el trabajo conjunto en el ámbito espacial.

Brasil: del antecedente extinguido al marco moderno y proyectos conjuntos

El vínculo con Brasil comienza con un acuerdo de 1983 en teleobservación de la Tierra, ya extinguido, que funcionó como antecedente temprano para cooperación técnica e intercambio en aplicaciones.

La relación moderna se ordena con el Acuerdo Marco de 1996, que habilita cooperación en ciencia y tecnología espaciales. A partir de ahí, comenzaron a realizarse programas técnicos conjuntos.

El primer gran proyecto entre CONAE y la Agencia Espacial Brasileña (AEB) fue el satélite SABIA-3. A fines de los 90 se trabajó en su definición y diseño preliminar. Esa iniciativa se formalizó con Protocolo Complementario de 2005, cuyo objetivo era el desarrollo de un satélite conjunto para monitorear recursos hídricos, agricultura y ambiente.

Más recientemente, la cooperación evoluciona y cambia de nombre. Entonces surge el programa SABIA-Mar, orientado al estudio de mares y zonas costeras. Esta iniciativa contempla el desarrollo de dos satélites complementarios, el SABIA-Mar A, o simplemente SABIA-Mar, a cargo de Argentina; y el SABIA-Mar B o Amazonia 1B, a cargo de Brasil. Con dos plataformas orbitales, se puede obtener mejor cobertura y revisita para el mismo objetivo de observación.


SABIA-Mar, Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar, actualmente en desarrollo. Fue concebido dentro del Plan Nacional Espacial de CONAE como una misión de Observación de la Tierra.

Latinoamérica: acuerdos que se traducen en datos, capacitación e infraestructura

En América Latina, la cooperación espacial argentina se funda principalmente en acuerdos que sirven como “paraguas”. Estos instrumentos habilitan el trabajo conjunto cuando aparece financiamiento y proyectos concretos.

Con Perú se firmó un acuerdo que establece un marco general para cooperación en actividades espaciales. Con Ecuador, el acuerdo marco tiene el objetivo de ordenar cooperación en actividades espaciales sin renegociar desde cero cada iniciativa. Finalmente, con Chile, el acuerdo marco de cooperación en actividades espaciales que enumera áreas típicas de cooperación regional, y sirve de base para proyectos específicos. Todos ellos entraron en vigencia entre 2009 y 2010.

El caso más operativo dentro del bloque regional es Venezuela. Además de un acuerdo marco firmado en 2011, en 2013 se firmó un convenio específico en el campo satelital entre CONAE y la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), pensado para materializar el vínculo con trabajo concreto. En particular, se destaca la capacitación profesionales venezolanos en el Instituto Gulich y la formación de profesionales argentinos en gerencia de proyectos espaciales.



domingo, 11 de enero de 2026

Starmer considera enviar militares a Groenlandia mientras Trump intensifica su retórica

Starmer considera enviar militares a Groenlandia mientras Trump intensifica su retórica
La posibilidad de que haya tropas británicas en territorio danés se produce días después de que el primer ministro prometiera desplegar tropas sobre el terreno en Ucrania.
por David Maddox


Kemi Badenoch teme que la OTAN pueda colapsar.

Sir Keir Starmer está considerando enviar tropas británicas a Groenlandia mientras la retórica de Donald Trump sobre arrebatar el territorio danés continúa aumentando.

Esto ocurre apenas unos días después de que el primer ministro se comprometiera a enviar tropas a Ucrania como núcleo de la coalición de dispuestos a garantizar la paz, mientras ex altos mandos militares cuestionaban si el Reino Unido tiene suficiente personal.

La revelación llega después de que el ex secretario de Estado adjunto de Obama, Frank Rose, dijera a The Independent que las acciones de Trump amenazan con socavar la defensa de Estados Unidos en la región y llevar a que los aliados se vuelvan contra él.

El presidente Trump ha insistido en que quiere el control de Groenlandia y no ha descartado la posibilidad de utilizar la fuerza militar para apoderarse del territorio danés semiautónomo.


Keir Starmer podría enviar tropas británicas a Groenlandia a medida que aumentan las tensiones sobre el futuro del territorio (Getty)

La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, insistió en que las discusiones sobre la seguridad del Alto Norte frente a Rusia y China eran parte de los “negocios habituales” de la OTAN y no una respuesta a la amenaza militar estadounidense.

La líder conservadora, Kemi Badenoch, criticó las discusiones, advirtiendo que existe el peligro de que la alianza de la OTAN colapse y argumentando que Groenlandia es un "tema de segundo orden".

Le dijo a Laura Kuenssberg de la BBC: «Ahora mismo, lo que realmente me preocupa es si habrá una OTAN. Necesitamos mantener a Estados Unidos de nuestro lado».

Mientras tanto, el exembajador del Reino Unido en EE. UU., Peter Mandelson, insistió en que no cree que Trump envíe tropas estadounidenses a tomar el control de Groenlandia y acusó a los críticos del presidente estadounidense de "querer aferrarse a las perlas" en lugar de afrontar la realidad. Sin embargo, el par laborista también criticó al primer ministro, quien lo destituyó como embajador, por no haber cumplido con el aumento prometido del gasto en defensa.

The Telegraph informó que los jefes militares están elaborando planes para una posible misión de la OTAN a Groenlandia, que podría implicar el despliegue de soldados, buques de guerra y aviones británicos en la isla.


La Sra. Alexander restó importancia a la sugerencia y le dijo a la Sra. Kuenssberg que el informe "posiblemente interpreta algo más en las discusiones habituales entre los aliados de la OTAN de lo que realmente hay".


Se ha informado de que los jefes militares están elaborando planes para una posible misión de la OTAN a Groenlandia (PA)

Dijo que el Reino Unido estaba de acuerdo con el presidente Trump en que el Círculo Polar Ártico “se está convirtiendo en una parte cada vez más disputada del mundo con las ambiciones de [Vladimir] Putin y China”.

“Si bien no hemos visto en esa parte del mundo las terribles consecuencias que hemos visto en Ucrania, es realmente importante que hagamos todo lo que podamos con todos nuestros aliados de la OTAN para garantizar que tengamos una disuasión efectiva en esa parte del mundo contra Putin”.

Trump ha dicho que quiere obtener el control de Groenlandia, que tiene una ubicación estratégica y recursos naturales, y "si no lo hacemos de la manera fácil, lo haremos de la manera difícil".

Pero Lord Mandelson dijo que no creía que Trump utilizaría el ejército contra un aliado de la OTAN.

“El presidente Trump no va a desembarcar en Groenlandia ni a tomarla por la fuerza”, dijo. “No es tonto. Lo que va a pasar es que habrá mucha discusión, mucha consulta, mucha negociación y, al final, todos tendremos que darnos cuenta de la realidad de que el Ártico necesita protección contra China y Rusia.

“Y si me preguntan quién va a liderar ese esfuerzo de seguridad, todos sabemos, ¿no es así?, que serán los Estados Unidos”.


Donald Trump quiere que Estados Unidos tome el control de Groenlandia (AFP vía Getty)

Argumentó que el Sr. Trump «cree que vivimos en un mundo de conflictos y poder duro… y que a veces hay que agarrar las ortigas. Tenemos que entenderlo».

También criticó a Sir Keir por no cumplir su compromiso con los aumentos prometidos en el gasto de defensa.

“Lo siento, pero el dinero tiene que llegar”, dijo. “Creo que el principio [de gasto adicional en defensa] es aceptado. Creo que se acepta la financiación, pero no he visto los planes financieros. No para el futuro, no de la forma en que deben desarrollarse y desarrollarse en los próximos años”.

Fuentes de Downing Street señalaron que el primer ministro comparte la opinión del presidente Trump de que hay que disuadir la creciente agresión de Rusia en el Alto Norte y fortalecer la seguridad euroatlántica, y que el Reino Unido se toma "extremadamente en serio" las amenazas de Rusia y China en la región.

Confirmaron que las discusiones de la OTAN sobre el refuerzo de la seguridad en la región continúan y que nunca nos adelantaremos a ellas, pero el Reino Unido está trabajando con los aliados de la OTAN para impulsar los esfuerzos para reforzar la disuasión y la defensa en el Ártico.


El futuro de Groenlandia sigue en duda tras las amenazas de Estados Unidos de actuar "les guste o no" (AP)

El año pasado, comandos británicos participaron en el Ejercicio Joint Viking en Noruega –uno de los ejercicios más grandes de la OTAN en el Alto Norte a temperaturas bajo cero– junto con 7.000 tropas aliadas, patrulleras de la Marina Real y el RFA Lyme Bay.

Este año, 1.500 marines reales se desplegarán en el Ejercicio Cold Response en Noruega, Finlandia y Suecia, entrenándose con aliados para defender terreno clave y demostrar la unidad de la OTAN.

Pero la semana pasada, altos mandos militares retirados advirtieron que el Reino Unido está sobreexigido incluso con el compromiso de Sir Keir con Ucrania.

En un informe para Policy Exchange, el mariscal del aire retirado Edward Stringer advirtió que el aumento del gasto de defensa en el Reino Unido está siendo "devorado por el sobregiro del Ministerio de Defensa [MoD]", y que la presencia militar del Reino Unido se está reduciendo en un momento crítico.

Su informe, titulado “Las lagunas en la defensa”, señala que el Ejército británico ahora tiene sólo 14 obuses en total; la Marina Real no ha podido poner más de un submarino de ataque en el mar durante un tiempo; y la RAF tuvo que enviar pilotos de unidades de entrenamiento al mar para garantizar la certificación de la Fuerza F-35 en el portaaviones.

Mientras tanto, otro informe de Policy Exchange a principios de la semana de otro mariscal aéreo retirado, Lord Stirrup, describió cómo el Reino Unido se había vuelto demasiado dependiente de la posesión de armas nucleares para la disuasión, lo que, advirtió, no estaba asustando a Vladimir Putin.

Esto ocurrió cuando Sir Richard Shirreff, quien sirvió como comandante supremo adjunto de los aliados de la OTAN en Europa entre 2011 y 2014, dijo que las fuerzas aliadas necesitarían al menos 50.000 tropas en Ucrania para disuadir un ataque de Rusia, mientras que el ejército actualmente tiene menos de 75.000 efectivos.