domingo, 26 de mayo de 2019

Bar de montaña se alimenta al 100% con energía solar
El Origen de i, ubicado en la Ruta Nacional 7 antes del ingreso a Potrerillos, instaló seis paneles fotovoltaicos que le permiten obtener la totalidad de su energía eléctrica mediante el sol. Así se convirtió en el primer café-bar de la provincia en alcanzar la autosustentabilidad mediante esa fuente renovable.
por Nicolás Munilla





Un café-bar ubicado en alta montaña obtiene la totalidad de su electricidad a través de paneles fotovoltaicos, convirtiéndose en el primero de la provincia que se autoabastece íntegramente de energía solar.

El Origen de i, ubicado en la Ruta Nacional 7 antes del ingreso a Potrerillos, es un emprendimiento surgido a mediados de 2015 que ofrece una interesante combinación de naturaleza, música y gastronomía en un entorno único e inclusivo. Uno de sus objetivos es la autosustentabilidad a través de las energías alternativas y los recursos de la zona, para promover el cuidado del medio ambiente y la necesidad de preservar nuestras fuentes naturales.

Con esa premisa, y luego de mucho esfuerzo, se instalaron en el techo del café-bar seis paneles fotovoltaicos medianos que, complementados a los cuatro pequeños ya existentes, permitieron reemplazar el generador de energía convencional que funcionaba anteriormente.




Sabrina Gargantini, propietaria de El Origen de i, comentó a MDZ que la idea comenzó a tomar forma luego del Solar Sound Festival, realizado en febrero y que contó con diez paneles solares de 260 watts: "Probamos el equipo con las cinco bandas que tocaron en vivo. El éxito que tuvo nos permitió contar con la prueba decisiva de que unos paneles solares podían bancar el consumo de energía eléctrica de todo el bar".

Para materializar el proyecto final, la empresa Solar Mendoza, dedicada a la fabricación e instalación de sistemas fotovoltaicos y con la cual ya había trabajado anteriormente, montó un equipo de 3kva de potencia formado por seis paneles solares de dos metros cuadrados cada uno y con capacidad de batería de 1000 ampere. En pleno funcionamiento, el 'Sistema fotovoltaico solar Mendoza off-grid 3kva' creado por los ingenieros Pablo José Pérez y Mauro Cunnietti puede generar 1600 watt de electricidad por hora.

La prueba de fuego fue el pasado fin de semana, con una muestra de milonga y el recital de la banda Los Pasajeros del Ascensor. "Teníamos a los chicos tocando, las heladeras prendidas y todo funcionando normalmente. Estábamos muy felices y emocionados por el resultado", comentó Gargantini.

Los beneficios de tener paneles solares son múltiples, según la joven dueña del café-bar: "Antes no podíamos guardar la comida porque significaba tener el generador prendido permanentemente, con un alto consumo de nafta, por lo que teníamos que subirla en heladeritas horas antes de abrir. Ahora puedo guardar la mercadería en las heladeras del local. Además cuando el generador fallaba bajaba muchísimo la tensión y, a veces, al no funcionar el equipo solar pequeño, terminaba la noche con velas".




"Nosotros somos muy defensores del medio ambiente, y tratamos de cuidar la naturaleza lo más que se pueda", aseguró.

La ecuación económica termina siendo redituable a futuro, porque si bien la instalación supuso una inversión superior a los 150.000 pesos, se suprimieron los gastos del combustible que necesitaba el generador eléctrico, junto con otros costos extra. "Calculamos que en un año y medio recuperamos la inversión", acotó Gargantini.



Fuente: MDZ Online
El domo de Runit, el "ataúd nuclear" que gotea material radioactivo en un atolón del océano Pacífico


Una imagen de archivo del domo de Runit, el "ataúd nuclear" de parte de los desechos radioactivos de las pruebas nucleares de EE.UU. en el Pacífico.

La campanada de alerta la volvió a hacer sonar el propio secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, mientras hablaba con un grupo de estudiantes en Fiyi.

"Acabo de estar con la presidenta de las Islas Marshall (Hilda Heine), y está muy preocupada por el riesgo de que se filtre el material radioactivo contenido por una especie de ataúd que hay en el área", dijo.

Guterres estaba describiendo así al llamado "domo de Runit" o "domo Cactus", una estructura de concreto construida en la isla del mismo nombre para encapsular el material radioactivo dejado por las pruebas nucleares realizadas por Estados Unidos en el área entre 1946 y 1958.

Las 67 explosiones nucleares en los atolones de Bikini y Enewetak -al que pertenece Runit- incluyeron la detonación en 1954 de "Bravo", una bomba de hidrógeno 1.000 veces más poderosa que la que cayó en Hiroshima y el arma más poderosa jamás detonada por EE.UU.

Y a finales de la década de 1970, más de 4.000 soldados estadounidenses pasaron tres años recogiendo los restos radiactivos depositados en seis de las islas del atolón de Enewetak para colocarlos en el cráter dejado en Runit por la llamada prueba "Cactus" -la explosión de una bomba de superficie de 18 kilotones-, el que fue recubierto por el domo de concreto.


En total EE.UU. realizó 67 pruebas nucleares en los atolones de Bikini y Enewetak.

En total, se estima que la estructura que los locales llaman "la Tumba", recubre al menos 73.000 metros cúbicos de material radioactivo, incluyendo plutonio-239, una de las sustancias más tóxicas del planeta.

Y la cúpula de concreto de medio metro de grosor que sobresale entre los arbustos y palmeras que renacieron en Runit no es el único recuerdo de las brutales detonaciones.

4 de las 40 islas de Enewetak fueron completamente vaporizadas por las pruebas, con cráteres de kilómetros de diámetro remplazando a algunas de ellas.

Y según la radiotelevisora pública australiana ABC, en la actualidad únicamente tres de las islas del atolón son consideradas lo suficientemente seguras para ser habitadas.

Secuelas

"Como todos sabemos, el Pacífico ya fue victimizado antes", fue como Guterres se refirió a lo ocurrido en el territorio de las Islas Marshall, territorio que solo se independizó completamente de EE.UU. en diciembre de 1990.

"Y las consecuencias (de las pruebas nucleares) han sido bastante dramáticas, en relación con la salud, en relación con el envenenamiento de las aguas en algunas áreas", reconoció en declaraciones recogidas por la agencia AFP.


Muchos de los pobladores de Enewetak tuvieron que abandonar sus hogares y en la actualidad solo 4 islas son consideradas seguras para la presencia humana.

De hecho, según ABC, el mismo departamento de Energía de EE.UU. ha prohibido las exportaciones de pescado y pulpa de coco desde Enewetak, por causa de la contaminación.

Y eso también ha forzado cambios en la dieta de los habitantes del atolón, que ahora dependen casi exclusivamente de comida enlatada y procesada "que han generado problemas de salud como la diabetes".

Parte del problema es que el domo de Runit -que fue concebido como una solución temporal- ya presenta grietas en la superficie, y charcos con líquidos salobres a menudo se forman en el anillo.

Pero EE.UU. también renunció a la idea de sellar el fondo del domo con concreto antes de almacenar el material radioactivo, por considerarlo demasiado costoso, lo que significa que la estructura nunca ha sido realmente capaz de evitar filtraciones.


Hilda Heine, la presidenta de las Islas Marshall, le externó su preocupación al Secretario General de Naciones Unidas.

De hecho, aunque un reporte elaborado en 2013 por el departamento de Energía de EE.UU. encontró que "existe la posibilidad de que las aguas subterráneas contaminadas provenientes del Domo Runit fluyan hacia el entorno marino subterráneo cercano".

También concluyó que eso no necesariamente se traduciría en un aumento significativo de los niveles de contaminación del área.

Pero esto es porque el área circundante ya está bastante contaminado, como producto de las filtraciones, y por el sencillo hecho de que la operación de limpieza en Enewetak después de las pruebas nucleares recogió menos del 1% del material radioactivo generado.

"El inventario radiológico enterrado debajo del Domo Runit palidece en comparación al inventario actual de radionúclidos en los atolones de la laguna", se lee en el reporte.

Y aunque el Secretario General de Naciones Unidas no entró a valorar lo que se debe hacer con respecto al domo, Guterres reconoció en Fiyi que la historia nuclear del Pacífico todavía necesita ser debidamente abordada.

"Hay mucho por hacer mucho en relación con las explosiones que tuvieron lugar en la Polinesia Francesa y las Islas Marshall (…) con las consecuencias para la salud, el impacto en las comunidades y otros aspectos", dijo, sin descartar compensaciones monetarias y otros "mecanismos para permitir que estos impactos se minimicen".



Fuente: BBC Mundo

sábado, 25 de mayo de 2019

¿Está Irán a punto de crear una bomba nuclear?
Irán dispone de recursos para crear una bomba nuclear en menos de un año, opinan algunos expertos entrevistados por el diario ruso Izvestia. No obstante, el presidente del Comité Internacional del Senado ruso, Konstantín Kosachev, comentó al medio que Rusia no dejará que Irán obtenga armas nucleares.




Según el informe de febrero elaborado por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) sobre Irán, las reservas de uranio en el país persa son de 202,8 kilos. El OIEA subrayó que todas las instalaciones nucleares iraníes están bajo el estricto control de más de 4.500 expertos del organismo por todo el país.

La agencia Tasnim informó este 20 de mayo, haciendo alusión al portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán, que el país decidió cuadruplicar su producción de uranio poco enriquecido (3,67%).

"Esto no significa que haya un aumento en la pureza del material ni un aumento en el número de centrífugas ni cambios en el tipo de centrífugas", cita el medio a Behrouz Kamalvandi, funcionario del organismo.

Para crear una bomba, el uranio debe enriquecerse al menos en un 90%, comentó Igor Golutvín, investigador principal del Instituto Central de Investigación Nuclear de Dubná al diario y agregó que Irán cuenta con la capacidad industrial para hacerlo.

Al mismo tiempo, el ingeniero físico, experto de la Unión socioecológica rusa, Andréi Ozharovski, dijo que Irán puede usar no solo uranio o plutonio para crear una bomba, sino también combustible gastado de las centrales nucleares ya existentes.

"Por supuesto, la sustancia será de una calidad mucho más baja. Y la ojiva no será tan compacta. Pero en este caso, Irán puede crear una bomba atómica en menos de un año. (…) Si un país tiene suficiente capacidad, me refiero a centrífugas, no hay problema para lanzar un proyecto nuclear en un año", declaró el experto.

Pero solo el componente químico no es suficiente: se necesitan detonadores y una carcasa compacta. El especialista espera que los iraníes no tengan acceso a estas tecnologías.

Mientras tanto, el analista del Centro PIR Adlán Magóyev, director del programa 'Rusia y la no proliferación nuclear', observó que para crear una ojiva son suficientes 8 kilos de plutonio o 25 kilos de uranio, pero usar el combustible gastado de las centrales nucleares, incluido el del proyecto ruso Busher, es imposible.

"Lo estipulan las condiciones: Rusia recupera el combustible nuclear gastado. Irán no tiene acceso a él en ningún momento", aseguró el experto.

A su vez, Konstantín Kosachev, presidente del Comité Internacional del Senado ruso, declaró al diario que Moscú no permitirá que Teherán obtenga armas nucleares.

"Apoyamos firmemente la disposición de Irán de mantener el tratado sobre la no proliferación de armas nucleares. Continuamos desarrollando nuestra cooperación con Irán en el campo del átomo pacífico, subrayo, pacífico", dijo.

Las 14 inspecciones del OIEA confirmaron la suspensión completa de todos los aspectos del programa nuclear que fueran de naturaleza militar y condujeran a la creación de una bomba.

Por lo tanto, Kosachev opinó que la fuente principal de las especulaciones sobre el desarrollo de una bomba nuclear en Irán es EEUU y las fuerzas que apoyaron su salida del PAIC. Lo que buscan es demostrar que es imposible negociar con Irán, explicó el parlamentario.



El letal ataque al Atlantic Conveyor: el error estratégico que les provocó a los ingleses la mayor pérdida logística en Malvinas
Cargado de helicópteros para el desembarco y todo tipo de pertrechos, el hundimiento del mercante modificó el plan de batalla británico en el avance final hacia Puerto Argentino.
Por Loreley Gaffoglio



"¡Están todos locos!", pensó el comandante de la 3° Brigada de los Royal Marines y comandante de las fuerzas terrestres, Julian Thompson, al observar con asombro en la Isla Ascensión que el grueso de la carga logística para el conflicto en el Atlántico Sur se concentraba en un único buque: el mercante Atlantic Conveyor, requisado junto a otras 40 naves civiles como apoyo de transporte a la flota británica, había sido designado con apremio por el Ministerio de Defensa inglés para que fuera reacondicionarlo en tiempo récord.

Thompson no estaba solo en esa apreciación premonitoria: el comandante del Regimiento Logístico de Infantería de Marina, coronel Ivar Helberg, le dio la razón.


El mercante Atlantic Conveyor de la compañia Cunard fue requisado los primeros días de abril de 1982 como buque de apoyo y modificado para que pudiera operar como plataforma de Sea Harriers y helicópteros durante la Guerra de Malvinas.
Los aviones Harrier y Sea Harrier embarcados en la Isla Ascensión y que operaron en mayo desde el mercante.


Diez días después de la recuperación de las islas Malvinas por parte de la Argentina, el carguero de 202 metros de eslora y 15.000 toneladas ostentaba una plataforma de despegue vertical en popa, se habían reforzado sus bodegas y dotado con un nuevo sistema de comunicación. Contrarreloj, la conversión naval se ejecutó en el puerto de Plymouth, Devonport, desde donde zarpó el 25 de abril con gran parte de sus pertrechos.

Debía repostar en Sierra Leona y atracar en Isla Ascensión para completar su carga estratégica: 8 aviones de combate Sea Harrier y 6 Harrier que debían ser trasladados al área de conflicto. Esas naves se sumaban a los cinco helicópteros Chinook, para desembarcar tropa y artillería pesada en San Carlos, y a otros 6 Wessex y algunos Wasp para la RAF. Los helicópteros también fueron utilizados durante el trasiego hacia el sur para transferir personal entre la flota británica.


En Devonport se reacondicionó al Atlantic Conveyor en sólo 10 días para que pudiera operar en las islas Malvinas. Su aporte fue clave para trasladar material bélico y transferir tropa entre buques de la flota.

Su gran capacidad permitía además almacenar en encubierta, en contenedores ISO dispuestos a cada banda, todo un arsenal: bombas de racimo, motores de cohetes, misiles antitanques, granadas y municiones. Y en sus amplias bodegas albergar tanques inflables y camiones cargados de combustible, botes para desembarco, una pista aérea vertical para montar en San Carlos, equipos desalinizadores y de iluminación, repuestos de aviones y helicópteros, generadores, tiendas de campaña, raciones y calentadores.


El capitán Ian North y el comandante de la Marina Real, Mike Layard, supervisaron desde el puente de mando la reconversión y la estiba del buque que hasta el ´82 unía Europa con Estados Unidos.

Ian North, capitán del Atlantic Conveyor y veterano de la II Guerra supervisó desde el puente de mando junto al comandante de la Royal Navy, Michael Layard, la estiba en puerto: los aviones y helicópteros sin sus rotores habían sido dispuestos como piezas de un improvisado rompecabezas sobre la cubierta. Guarecidos con fundas anticorrosión, los flanqueaban otros containers que impedían su movilidad en las irascibles aguas del sur.


Cubiertos por fundas y embalados, así viajaron los aviones de guerra. A los helicopteros se les extrajeron los rotores.

Auscultar a la flota

Todo un gran esfuerzo logístico. Aunque sin la previsión de que el Atlantic Conveyor se erigía en un objetivo demasiado rentable. Y especialmente vulnerable para la infalible dupla de aviones Super Étendard y misiles AM-39 Exocet de la Armada Argentina. Tras el embargo del gobierno francés, el ingeniero del Taller Central de Misiles, capitán de Fragata Julio Pérez, logró descifrar el código de los Exocet para su diálogo con los aviones supersónicos, ante la falta de colaboración de los expertos franceses. (Pérez también ideó en el Apostadero Naval Malvinas un improvisado remolque como lanzador de misiles terrestre para Exocet mar-mar. Su inventiva logró dejar fuera de combate al destructor HMS Glamorgan).


Uno de los Harrier operando en el área de Malvinas desde el carguero registrado en Liverpool.

Protegido como nave núcleo durante el último tramo de su trasiego, el Atlantic Conveyor (AC) arribó al límite de zona de exclusión flanqueado por destructores y portaviones. La task force navegaba al noreste del archipiélago malvinense a mediados de mayo cuando los Harrier y Sea Harrier allí apostados cambiaron de ubicación. Con su destreza de despegue vertical abandonaban la estrecha plataforma del AC y se repartían en los portaaviones HMS Hermes e Invencible.


La Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque de la Armada en la Base de Río Grande en 1982 junto a uno de los cinco misiles Exocet. “De haber tenido los otros cinco misiles, otro hubiese sido el daño infligido al enemigo”, dice Barraza.

El tráfico aeronaval enemigo en el área era incesante. Los patrullajes y ataques aéreos se sucedían mientras las tropas organizaban su acecho. A 150 km de allí, el radar TPS 43 de Puerto Argentino detectaba los ecos intermitentes de ese trajín, sin poder identificar blancos precisos, ni distinguir cuál era la plataforma naval.

Un binomio sin rival

Simultáneamente en la Base de Río Grande y días antes en la de Comandante Espora en Bahía Blanca, la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque de la Armada se adiestraba de manera intensiva. No podían operar desde el portaaviones 25 de mayo: los 5 Super Étendard con sus 5 misiles, de un total de 14 aviones y 10 misiles comprados a Francia, habían llegado 4 meses antes. Una de esas naves se usó para repuestos y el conflicto en el Atlántico Sur los sorprendió sin que pudieran regularse los sistemas inerciales, de frenado y catapulaje en pista de una plataforma chica como la del ARA 25 de mayo. Tal fue la precipitación de las hostilidades, que Argentina a instancias de Francia le cedió a Irak, entonces en guerra con Irán, su turno para recibir los 5 misiles restantes.


El reabastecimiento de combustible que a 6000 metros de altitud realizaron Barraza (foto) junto a su líder de sección, Curilovic.

El objetivo de máxima con los Exocet antibuque apuntaba a los de mayor capacidad ofensiva y, en lo posible, a asestar un golpe psicológico, al golpear a los emblemáticos: el Hermes o el Invencible, que apoyaban a las fuerzas enemigas en su avance hacia Puerto Argentino. Pero antes había que detectarlos. Una tarea ardua dada la baja el 19 de mayo de los aviones de exploración P-2 Neptune por su electrónica vetusta y del alcance y precisión de los alejados y poco sofisticados radares en Puerto Argentino.

El 4 de mayo los pilotos de esa escuadrilla, Augusto Bedacarratz y Armando Mayora, propinaron su primer golpe letal con el binomio Super Étendard-Exocet al hundir al destructor HMS Sheffield al sureste de Malvinas. Ahora le tocaba el turno a otra sección: al capitán de corbeta Roberto Curilovic, alias Toro, su indicativo, y a su numeral, el teniente de navío Julio Barraza, alias Mate.


Julio Barraz y Roberto Curilovic en la Base de Río Grande en 1982

"Durante varios días el radar Malvinas continuó detectando actividad al noreste del archipiélago. Determinó un phi-omega, es decir un punto de latitud y longitud donde se hallarían los objetivos, y se nos ordenó atacar", cuenta Curilovic (71) a Infobae. El ex aviador naval, retirado con el grado de capitán de Navío en 1998, es el hombre clave de Aeropuertos Argentina 2000 que organizó los sucesivos viajes de los familiares de los caídos al cementerio de Darwin y ayudó a promover los procesos de identificación de los combatientes enterrados como NN.


Roberto Curilovic durante la entrevista esta semana con Infobae (Santiago Saferstein)

Barraza (70) también describe minuciosamente la misión desde Vancouver, adonde emigró con su familia hace 29 años, tras dejar la Armada en 1986 con el grado de capitán de Corbeta. Alejado de la aviación, hoy preside una empresa de traducción de inglés y francés.


El capitán de corbeta Julio Barraza con su condecoración Al Valor en Combate en su casa de Vancouver, Canadá, a donde emigró en 1990.

Sorpresa en el ataque

A las 11 del 25 de mayo debía despegar la sección de Río Grande con un misil de 600 kilos en cada ala derecha de sendos aviones. Se buscaba máxima efectividad de hundimiento. Pero la misión se postergó para las 14 debido a la indisponibilidad de reabastecimiento en vuelo.

Los dos Hércules KC-130 habían sido asignados a otra operación: el bombardeo a la fragata HMS Broadsword y al destructor HMS Coventry por parte de la intrépida escuadrilla de A4B Skyhawk de la Fuerza Aérea que operaba desde la base de Río Gallegos. Aquel 25 de mayo es recordado como una interminable pesadilla para la task force.


El Super Étendard con su misil despegando de la base de Ushuaia.

Si el ataque al Sheffield había sido por el sur, el golpe esta vez sería por el norte. Con diferencia de segundos, Curilovic y Barraza despegaron según lo planeado.

"Una vez cerrada la cabina, el piloto se fusiona con su máquina y no hay margen para ninguna distracción. Sólo existe, quizá, el temor oculto de fallar en una misión para la cual nos habíamos preparado durante años", dice Curilovic sobre el preludio de aquella legendaria misión.


Así fue la ruta de ataque: desde Río Grande volaron mil kilómetros hasta la latitud de Puerto Deseado donde reabastecieron combustible. Luego viraron hacia el este y a un distancia de 37 km del blanco dispararon los misiles. Fueron 4.10 horas de vuelo.

En absoluto silencio electrónico, los dos "albatros" recorrieron 1000 km con rumbo norte hasta el encuentro a la altura de Puerto Deseado, a 6000 metros de altitud, con el avión tanquero que fielmente los esperaba inscribiendo círculos en el aire.

En una maniobra simultánea de extrema precisión se acercaron a las dos mangueras desplegadas en cada ala del KC-130 y se acoplaron a las canastas. "Sabían cuánto combustible debían entregarnos. Nosotros no pedimos absolutamente nada", evoca Curilovic.

Entre 15 y 20 minutos fueron suficientes para recargar los tanques. A partir de allí giraron al Este a 1000 km de velocidad. Y en los últimos 200 km descendieron en forma suave y se "escondieron" volando agazapados a 15 metros sobre el nivel del mar para no ser detectados. Así prosiguieron su ruta hacia el punto phi omega.


Barraza, alias Mate, al arribar ya de noche el 25 de mayo de 1982. Todavía no sabía a cuál buque de la flota había impactado.

"Para comunicarnos nos acercábamos y hablábamos por señas. Hacia el Este la luz del día se acorta y ya se estaba poniendo oscuro. El sol asomaba bajo y tenue a nuestras espaldas y enfrente había un mar gris plomo con corderitos. Estábamos a unas 50 millas del blanco cuando trepamos a 100 metros. Encendimos los radares. Hicimos dos o tres barridos a izquierda y derecha de no más de tres segundos y fue una cosa de no creer. Lo que tantas veces habíamos practicado apareció en la pantalla: un eco grande en el centro, como una bananita dibujada en la pantalla, con otros dos ecos más chicos, uno arriba y otro abajo", describe Barraza.

Los pilotos descendieron abruptamente y continuaron con su aproximación. A unas 26 o 27 millas (37 km) del blanco volvieron a elevarse para hacer otra emisión de radar sobre la flota y ahí sí enganchar el blanco.

—Mate, al más grande—ordenó por radio Curilovic.

Barraza asintió con dos click. No quería hablar. Aunque sabía que con los primeros tres segundos del ploteo de radar ya habían sido detectados y seguramente estarían en la mira de los misiles Sea Dart. Los ingleses supieron además que se trataba de los radares de dos temibles Super Étendard, ya que contaban con las contramedidas electrónicas ajustadas para distinguirlos.


Roberto Curilovic, alias Toro, al regresar de la misión del 25 de mayo. El atraco había sido letal, aunque todavía el resultado era un enigma.

Desconocían de qué buques se trataban. Por el tamaño del eco podía ser el Hermes o el Invencible. "Pero eso no significaba invariablemente que el eco grande fuera un buque grande. Depende de si estaba presentándote la proa o el través. Pero no quedaba otra que ir sobre el blanco más grande", reconstruye Curilovic.

La ubicación no había variado mucho de la aportada por el radar Malvinas. Los buques estaban a unos 150 km al noreste del extremo de la isla Soledad.


El lanzamiento de uno de uno de los cinco misiles Exocet que se usaron en la Guerra de Malvinas e hundieron y averiaron al Sheffield, al Atlantic Conveyor y al portaaviones Invencible.

Ya a distancia de tiro, Toro y Mate iniciaron la secuencia del lanzamiento. Volcaron la información, conectaron unos switches y mantuvieron apretado el botón blanco de "disparo" para que la computadora dialogara con el misil y decidiera el momento oportuno en que debía salir para llegar al centro electrónico del blanco.

La segunda comunicación entre los pilotos fue el top de lanzamiento. A las 16.28 el desenganche casi simultáneo de esos 600 kilos produjo un pequeño estruendo seguido por un sacudón que descompensó levemente el ala derecha.

La punta nívea de ese arma subsónica casi infalible asomó por el parabrisas. Había que virar 180 grados, poner máxima potencia e huir ya que habían ingresado en el área de alcance de los Sea Dart. Pero Curilovic sucumbió al hechizo de los verdugos. Fue rehén de lo que se conoce como "fascinación de blanco".


El recuerdo de aquella misión en una témpera que pintó Barraza y que lo acompaña en su casa de Vancouver: “El mar era de un profundo gris plomo y al dirigirnos hacia el este teníamos un sol bajo y tenue sobre nuestras espaldas”, rememora.

"Quedé como extasiado", dice. "Había una luz crepuscular y yo veía esas dos estelas de fuego que se dirigían hacia la flota y sólo pensé: ´¡Qué arma poderosa tenemos!' Conociendo el resultado del ataque al Sheffield, era improbable que los buques de superficie enemigos pudieran evitar el daño. Pensando en eso olvidé unos segundos que había que tomar distancia. Cuando reaccioné el avión de Mate se veía muy chiquito porque él había cumplido con el procedimiento como correspondía".

"Algo espectacular va a suceder hoy"

Según consignan documentos británicos desclasificados, ese mismo 25 de mayo por la noche, al amparo de la oscuridad, el Atlantic Conveyor debía desembarcar tropa y a todos los helicópteros en San Carlos y comenzar la transferencia de los demás pertrechos con las primeras luces del alba. Por eso, horas antes el capitán del AC, Ian North, se jactaba ante la tripulación: "Bueno muchachos, es 25 de mayo. Algo espectacular va a suceder hoy".


El Atlantic Conveyor antes del ataque. Navegaba como barco núcleo con la flota británica.

La emisión de radar de los Super Étendard había sido efectivamente detectada por la flota británica. Casi todos lanzaron chaff, nubes de partículas metálicas para desorientar a los Exocet. En las pantallas de los destructores, los ingleses veían a esos contactos duplicarse y avanzar hacia el Atlantic Conveyor. Los Exocet navegaban tan cerca uno del otro que ambos podían observarse en un mismo monitor.

El HMS Invencible contraatacó con seis misiles con escasa eficacia: dos de ellos bajaron a un helicóptero propio, un Sea King, que oficiaba como cortina antisubmarina. Y los otros se perdieron en su propia nube de chaff o persiguiendo otros ecos espurios.


Al misil Exocet se lo denomina “Fire and forget” (Tire y olvídese) ya que se trata de un arma con capacidad de autonomía para redireccionarse en vuelo y buscar el centro de gravitación del blanco.

Los misiles perforaron la cubierta de carga C sobre la línea de flotación en la popa del Atlantic Conveyor. Minutos después con la detonación sobrevino la fatalidad: propagadas por la ingente cantidad de combustible de los tanques flotantes y del arsenal que cargaba, las llamas devoraron al carguero y sus "tesoros" bélicos. La explosión atravesó una banda y salió por la otra. La ocasión no podía ser más caótica para las tareas de salvamento: dos horas antes, durante la incursión de la fuerza Aérea con bombas convencionales en el Estrecho San Carlos, el Broadsword era averiado en popa y el Conventry se iba a pique.

Mientras tanto, Toro y Mate hacía ya rato que habían armado un rumbo mientras el jefe intentaba comunicarse con el avión tanque. "Ya era tarde y el Hércules se quedó orbitando lejos del lugar de la acción, pero sin ninguna defensa, siempre vulnerable a recibir algún tipo de ataque", reconoce el líder de la misión.

Final anunciado

La fragata HMS Alacrity intentó socorrer al AC. Se arrojó parte de la munición de los containers pero el vientre del carguero era ya un sinfín de brasas y explosiones. Desde una torre, el capitán Ian Norh evaluó los daños y ordenó el abandono del buque.


El área de popa por donde ingresó uno de los Exocet.

La oscuridad atentaba contra el dramático salvamento. A las 23 el HMS Alacrity rescató al último náufrago. De los 33 tripulantes, 12 murieron: tres en la explosión y otros 9 desaparecieron en el Atlántico. Entre ellos, Ian North (57), que en la II Guerra Mundial había sobrevivido cuando los alemanes torpedearon su embarcación.


Ian North desapareció el 25 de mayo de 1982 en el Atlántico Sur. Tenía 57 años.

Fue un "enemigo digno", "honorable", coinciden los pilotos, porque cargado como estaba llevó su buque hasta Malvinas y cumplió con su país.

Euforia en el continente




Tras el segundo reabastecimiento y luego de 4:10 horas de vuelo, Toro y Mate aterrizaron ya de noche en Río Grande sin haber podido cuantificar los daños que aquella tecnología entonces sin rival había infligido. Toda la escuadrilla los aguardaba en la pista. Festejaban no sólo el presunto éxito de su misión, también el de la Fuerza Aérea en aquel día patrio.

Una hora después estaban embarcados en un avión Elektra con destino a la base de Espora. Debían entrenarse en vuelos nocturnos. Mientras tanto, en Río Grande quedaba un último Exocet.


El buque ardió durante tres días.

Tres días después, el Atlantic Conveyor se fue a pique y ello significó la mayor pérdida logística unitaria en la guerra. El enemigo se vio obligado a cambiar su plan de batalla basado en desplazamientos de tropa y artillería helitransportadas en el acecho final a Puerto Argentino.

Cuando el comandante Thompson se enteró en San Carlos de que ya no contaba con los Chinook emprendió con sus hombres la asonada final a pie. En el frío paralizante de la turba aquellos 100 kilómetros finales recordaron con insistencia el peor error de cálculo en la planificación de la logística de la guerra del Atlántico Sur.


El largo camino a pie hacia Puerto Argentino tras el desembarco en San Carlos.

El homenaje al buque hundido que el Príncipe Eduardo inauguró en 2006 en Malvinas



Fuente:  infobae.com
El universo parece estar expandiéndose más rápido de previsto
Nuevas pruebas han incrementado el misterio en torno a la constante de Hubble, uno de los valores más importantes de la cosmología. 
Por Michael Greshko


A casi 200.000 años luz de la Tierra, la Gran Nube de Magallanes —una galaxia satélite de la Vía Láctea— serpentea alrededor de nuestra galaxia. La gravedad de la Vía Láctea tira ligeramente de sus nubes de gas, que colapsan y forman estrellas nuevas, tiñendo la Gran Nube de Magallanes de colores caleidoscópicos. FOTO POR NASA, ESA. ACKNOWLEDGEMENT: JOSH LAKE


Pruebas recientes sugieren que el universo se expande más rápidamente ahora que en su infancia, una diferencia que ha puesto en marcha una misión para comprender qué fuerzas cósmicas podrían ser las responsables. De confirmarse, el cambio de ritmo —que es un nueve por ciento más rápido de lo que se había estimado— nos obligaría a revisar un aspecto fundamental del cosmos.

El resultado, anunciado en un nuevo informe que se publicará en el Astrophysical Journal, es el más reciente de una larga polémica en torno a la constante de Hubble, una medida clave del ritmo de expansión y la edad del universo.

En los últimos años, numerosos estudios han demostrado que las mediciones de la constante de Hubble a partir de la radiación de fondo de microondas —el tenue resplandor del universo infantil— están en desacuerdo con las estimaciones de estrellas mucho más jóvenes, como las de nuestra Vía Láctea, incluso teniendo en cuenta otras fuerzas cósmicas misteriosas como la energía oscura, que acelera la expansión del universo.

«[El universo] supera todas nuestras expectativas para su expansión, algo muy desconcertante», afirma Adam Riess, autor principal del estudio y astrónomo de la Universidad Josh Hopkins cogalardonado con el premio Nobel de Física por su contribución al descubrimiento de la energía oscura.

Hay quien ha sostenido que la discrepancia es un producto de los datos incompletos o algunos errores invisibles que inclinan la balanza sistemáticamente. Pero basándose en mediciones recientes de nuestro entorno cósmico realizadas por el telescopio espacial Hubble, Riess y sus colegas afirman que el desfase no solo es real, sino que es más amplio que nunca.

En el nuevo estudio, el equipo de Riess determina que la constante de Hubble tiene un valor de 74,03 kilómetros por segundo por megapársec, con un margen de error de 1,42. Esto entra en conflicto con las mejores estimaciones del Planck, un telescopio de la Agencia Espacial Europea que tomó las mejores medidas hasta la fecha de la radiación de fondo de microondas. Los datos del Planck fijan la constante de Hubble en un valor de unos 67,4 kilómetros por segundo por megapársec, con un margen de error de 0,5. En jerga estadística, la diferencia entre estos dos resultados es de 4,4 sigma, aproximadamente, o unas probabilidades de una entre 100.000 de que la discrepancia sea solo una casualidad.

«Como analogía, podemos pensar en un niño de dos años y ver su altura, y después intentar averiguar la altura que tendrá cuando crezcan. Podríamos esperar hasta que crezcan y medirlo entonces», afirma Riess. «Si excede mucho esa [extrapolación], tendríamos entre manos un misterio real. Algo no va bien en nuestra comprensión del crecimiento de esta persona».

¿Cómo la calcularon?

Para calcular la constante de Hubble y, por lo tanto, el ritmo de expansión del universo basándose en los movimientos de las estrellas, se necesitan dos tipos de datos: la distancia hasta una estrella dada y la velocidad a la que retrocede de nosotros.

Para medir la velocidad relativa de la estrella, los astrónomos buscan cambios en la luz estelar. Para medir la distancia, los astrónomos cuentan con una serie de herramientas, desde la geometría básica hasta minuciosas observaciones de estrellas denominadas variables cefeidas. Estas estrellas que se iluminan y se atenúan de forma regular, y el ritmo de estos pulsos está estrechamente relacionado con el brillo general de la estrella: cuanto más brillante es, más lentamente pulsa.


En febrero de 1997, los astronautas a bordo del transbordador espacial Discovery sacaron esta foto del telescopio espacial Hubble (HST, por sus siglas en inglés) tras separarse del telescopio en órbita. FOTO POR NASA

Los astrónomos pueden utilizar esta relación como regla. Al medir el ritmo de pulso de las cefeidas, los astrónomos pueden averiguar la luminosidad de la estrella y, comparando el brillo absoluto con el que observamos, pueden deducir lo lejos que está la estrella de nosotros. Las cefeidas también pueden combinarse con observaciones de determinados tipos de explosiones estelares para medir distancias a cada vez más profundidad en el cosmos.

Los astrónomos llevan años trabajando para crear esta «escalera de distancias cósmicas» e intentan calibrarla constantemente para que tenga más precisión. Para este estudio, el equipo de Riess empleó el telescopio espacial Hubble para observar 70 cefeidas de la Gran Nube de Magallanes, una de las galaxias satélites de la Vía Láctea y de forma irregular. Estos nuevos datos les permitieron estimar con más precisión las distancias entre nosotros y los objetos de la Gran Nube de Magallanes, lo que a su vez les permitió inferir la constante de Hubble con mayor precisión.

Equilibrar los registros

Si el universo se expande a más velocidad de la que creíamos, entonces algún tipo de física nueva tendría que aportar ese empuje adicional. ¿Es la energía oscura más exótica y turboalimentada de lo que creíamos? ¿Es la materia oscura más compleja de lo que imaginábamos? ¿Existe otro tipo de partícula invisible en el cosmos, como un «neutrino estéril» que interactúa con otros tipos de materia solo a través de la gravedad?

Y si nuestras cuentas cósmicas están mal, quizá queramos llamar a un contable externo, y hay uno que pronto podría estar disponible. En 2017, los científicos detectaron ondas gravitacionales, ondulaciones del mismísimo espacio-tiempo, y la luz desprendida por la colisión de dos estrellas de neutrones. Esta medición histórica permitió a los astrónomos derivar una estimación independiente de la constante de Hubble. Hasta ahora, ese valor encaja justo entre los valores del Planck y los derivados a partir de la escalera de distancias cósmicas.

Sin embargo, la efectividad de emplear dichos fenómenos como «sirenas estándares» para medir la expansión del universo depende de la cantidad de fenómenos de estrellas de neutrones que capten detectores de ondas gravitacionales como el LIGO. Hasta la fecha, los astrónomos solo han confirmado uno, pero en la mañana del 25 de abril es posible que LIGO detectase otro. Dicho esto, localizar los orígenes de las ondas en el firmamento ha resultado problemático, lo que complica las mediciones de seguimiento con telescopios.

Por su parte, Riess y otros astrónomos del mundo trabajan para hacer que sus mediciones de la constante de Hubble sean aún más precisas, con la esperanza de que incluso la más ligera discrepancia pudiera revelar una nueva gran pista sobre el funcionamiento del universo.

«Hasta un nueve por ciento es importante cuando la incertidumbre es del uno o el dos por ciento», afirma Riess. «Tenemos la sensación de que el universo aún nos está enseñando cosas».



viernes, 24 de mayo de 2019

¿Puede una caja ser la respuesta a la pregunta de si hay vida en Marte?
por Jonathan Amos


La caja que pesa unos 54 kilos se encargará de analizar las muestras geológicas que logre recolectar el vehículo espacial.



¿Es posible que haya vida en Marte?

Desde que la sonda Mariner 4 logró -con éxito- orbitar el llamado planeta rojo en 1965, se han enviado una serie de misiones espaciales que han permitido obtener valiosas informaciones sobre Marte.

Sin embargo, esas misiones aún no han dado una respuesta a la pregunta que realmente parece importarle a la humanidad: ¿hay vida en el cuarto planeta más próximo al Sol?

Pero actualmente se está desarrollando una tecnología que podría resolver esa inquietud.

Se conoce como Cajón de Laboratorio Análitico (ALD, por sus siglas en inglés) y es una sofisticada caja tres-en-uno de instrumentos que examinarán rocas de Marte con la idea de hallar huellas biológicas que permitan determinar si hay (o hubo) vida en Marte.

La misión en la que el ALD llevará a cabo su encargo se llama Rosalind Franklin y será lanzada en 2020.


La misión Rosalind Franklin tiene la intención de responder a la pregunta: ¿Hay vida en Marte?

La sonda, un vehículo de 300 kilos encargado de transportar el ALD, ha sido desarrollada por las agencias espaciales rusa y europea y tendrá la capacidad de excavar hasta dos metros de profundidad en el suelo del planeta vecino de la Tierra.

La excavadora podrá llevar, como un brazo mecánico, la muestra de roca o de suelo hasta el interior de la caja ALD, donde se pulverizará y se analizará en pequeños contenedores.

Pasado de lado

Lo que hará el ALD será un análisis forense, que revisará varios parámetros de la composición de las muestras recolectadas.

Lo cierto es que las anteriores misiones han dejado de lado la pregunta de que si hay vida en Marte o no.

Estaban más bien orientadas a determinar las condiciones del planeta en la actualidad, o si en el pasado habían existido condiciones favorables para el desarrollo de vida.

Pero ninguna de las sondas enviadas a Marte contaba con tecnología para detectar los llamados biomarcadores, o señales biológicas.

En cambio, el ALD de Rosalind Franklin ha sido construido específicamente para que pueda hallar esas complejas moléculas que tienen su origen en los procesos de la vida.


Las misiones a Marte han determinado que el planeta era habitable, pero, ¿alguna vez existió vida en el llamado planeta rojo?

El pasado jueves se realizó la instalación del ALD, que pesa unos 54 kilos, dentro de la sonda Rosalind Franklin.

"Es maravilloso ver que el corazón de la sonda ya ha sido instalado", le dijo a la BBC Sue Horne, una de las líderes el proyecto.

"El ALD es fundamental para el análisis de las rocas dentro de la sonda y nos permitirá entender mejor la geología de Marte y potencialmente identificar señales de vida en ese planeta", agregó.

Ojos de lince

Pero no solo es el Cajón de análisis el que podría responder a la gran pregunta sobre Marte.

En la sonda también viaja un sistema de cámaras panorámico llamado PanCam, que guiará al vehículo mientras esté activo en el planeta.

"Todo ha sido modelado en 3D y diseñado con mucha precisión, para que encaje de acuerdo a como se ha planeado", dijo Chris Draper, quien participa en el proceso de construcción de la sonda en la sede de Airbus en Reino Unido.


Mariner 4 obtuvo la primera imagen de Marte de la historia.

El equipo encargado de la sonda debe tenerla lista para principios de agosto.

Después, será llevada a Toulouse para ser evaluada su capacidad de resistir el viaje desde la Tierra hasta Marte.

Tras eso, será trasladada al famoso cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, donde se realizará el lanzamiento entre julio y agosto de 2020.

¿Quién fue Rosalind Franklin?


La misión Rosalind Franklin a Marte es un proyecto conjunto de Europa y Rusia.

En 1952, Rosalind Franklin estaba en el King's College London (KCL) investigando la conformación atómica del ADN, especialmente por sus habilidades como cristalógrafa de rayos X, útiles para crear imágenes vitales para el análisis.

Una de las imágenes del equipo que lideraba, conocida como Foto 51, proporcionó las ideas esenciales para que Francis Crick y James Watson construyeran el primer modelo tridimensional del ADN.

Fue uno de los logros supremos de la ciencia del siglo XX, que permitió a los investigadores comprender finalmente cómo el ADN almacenaba, copiaba y transmitía el "código de vida" genético.

Crick, Watson y su colega Maurice Wilkins recibieron el Premio Nobel de 1962 por este gran avance.

La muerte prematura de Franklin, en 1958, significó que no pudo ser considerada para el premio (los Nobel no se otorgan a título póstumo).

Sin embargo, muchos argumentan que se ha minimizado su contribución y nunca se le ha prestado realmente la atención que merece.



Fuente: BBC Mundo
Derrotada por un Brexit imposible, Theresa May anunció su renuncia
La primera ministra británica dejará su cargo en dos semanas.
Por Agencia AFP





Visiblemente emocionada y con la voz quebrada, la primera ministra británica Theresa May anunció el viernes que dejará el cargo dentro de dos semanas, reconociendo, tras meses de caos, su incapacidad para hacer aceptar el acuerdo de Brexit que negoció con Bruselas.

"Lo intenté tres veces" pero "no fui capaz" de lograr que el Parlamento aprobase el texto, afirmó en una declaración ante las cámaras de televisión frente a la famosa puerta negra del número 10 de Downing Street, su residencia oficial en Londres.

"Creo que era correcto perseverar incluso cuando las posibilidades de fracasar parecían altas, pero ahora me parece claro que el interés del país es mejor que un nuevo primer ministro lidere ese esfuerzo", agregó, proclamando su amor por el Reino Unido con la voz quebrada y al borde de las lágrimas.

Por eso "dimitiré como líder del Partido Conservador el viernes 7 de junio", anunció.

May seguirá así en el cargo para recibir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que realizará una visita de Estado a Reino Unido del 3 al 5 de junio.

La semana siguiente comenzará el proceso para designar a su sucesor, una carrera a la que se espera se presenten numerosos candidatos aunque de momento el único que anunció oficialmente sus ambiciones es el controvertido exministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson.

May hizo este anuncio un día después de que, tras el aplazamiento del Brexit -inicialmente previsto para el pasado 29 de marzo- Reino Unido se viese obligado a participar en las elecciones europeas casi tres años después del referéndum de junio de 2016 en el que el 52% de los británicos votó a favor de abandonar el bloque.

La jefa de gobierno conservadora, que llegó al poder en julio de 2016 a raíz de la renuncia de su predecesor David Cameron tras el sorprendente resultado del referéndum, quería a toda costa llevar a cabo la misión de sacar a su país de la Unión Europea, pero desde hacía meses estaba cada vez más debilitada.

Tras año y medio de arduas negociaciones con la UE, el 25 de noviembre había logrado firmar con sus 27 socios europeos un Tratado de Retirada que en 585 páginas recoge las condiciones de la salida británica, desde la factura de 39.000 millones de libras que tendrá que pagar Reino Unido hasta los derechos de los expatriados.

Pero este acuerdo decepcionó tanto a los proeuropeos como a los euroescépticos: para los primeros aleja demasiado a Reino Unido de la UE, para los segundos lo mantiene demasiado cerca.

La Cámara de los Comunes rechazó el texto en tres ocasiones entre enero y marzo. En la primera de ellas, May tuvo que soportar la peor derrota jamás sufrida por un gobierno británico en el Parlamento: 432 diputados votaron en contra y solo 202 a favor.

Sin embargo, fiel a su reputación de perseverante, la líder conservadora había anunciado a principios de esta semana un cuarto intento desesperado de lograr la aceptación parlamentaria de un acuerdo, incluyendo reivindicaciones de la oposición laborista.



Fuente: losandes.com.ar
Europa: Nacionalistas vendidos
Por Eduardo Febbro


Imagen: AFP

Desde París

La ultraderecha norteamericana coloniza las neuronas de la extrema derecha europea y Vladimir Putin su bolsillo. La retórica patriótica y nacionalista de las ultraderechas del Viejo Continente suena más a opereta electoral que a principio de política indestructible. Dos episodios, uno de ellos con un escándalo monumental, vinieron a sembrar recelos sobre la autenticidad de las retóricas ultranacionalistas con las cuales estas ofertas políticas seducen cada vez más al electorado. Aconsejados por uno de los cerebros de la elecciones de Donald Trump en los Estados Unidos, Steve Bannon (foto), contaminada por las redes trumpistas que alientan a los euroescépticos y financiada e influenciada por la Rusia de Vladimir Putin, los partidos ultranacionalistas de Europa son todo menos “soberanos”. Esta corriente que se prepara a tomar por asalto el europarlamento en las elecciones europeas del próximo 26 de mayo tuvo un día de gloria y un mañana de sombras. El sábado 18 de mayo fue uno de los momentos para el recuerdo. Durante el fin de semana en Milán, (la ciudad italiana donde surgió la Liga Norte) el líder de la ultraderechista La Liga y ministro de Interior, Matteo Salvini, reunió a una docena de partidos de la línea ultranacionalista europea con el propósito de mostrar su poderío y sellar un signo de unidad cuando apenas faltaba una semana para las elecciones europeas. Acompañado por su principal socia en esta fase, la francesa Marine Le Pen (Reagrupamiento Nacional), Salvini desfiló en Milán junto a Geert Wilders, jefe del Partido para la Libertad holandés y representantes de Alternativa por Alemania (AfD), los Verdaderos Finlandeses, el Partido del Pueblo Danés o el austriaco FPÖ. Y de este último nació la tormenta. Un video difundido por Der Spiegel y el diario Süddeutsche Zeitung vino a probar la sospecha de que existe una real interacción entre las ultraderechas y Moscú. Al mismo tiempo, otro extranjero, el ex consejero de Trump, Steve Bannon, viajó a París para distribuir sus consejos a la ultraderecha francesa. La autenticidad del perfil ultranacionalista de estos partidos quedó cuestionada por la injerencia de representantes de dos potencias mundiales en las campañas nacionales. 

El video fue filmado en Ibiza en 2017 y muy oportunamente hecho público ahora. La secuencia muestra al vicecanciller austríaco, jefe del FPÖ, Heinz-Christian Strache, mientras ofrece lucrativos contratos públicos a la representante de un oligarca ruso a cambio de un respaldo para su campaña electoral. Desde 2017, Strache era un aliado clave de la coalición gubernamental que formó en Austria con el líder democristiano Sebastian Kurz (ÖVP), luego de que éste ganara las elecciones sin obtener la mayoría. El FPÖ detentaba seis de las 13 carteras de aquel Ejecutivo donde Strache era vicecanciller. El video terminó con la alianza, precipitó la caída del gobierno y la posterior convocatoria a elecciones anticipadas. En Francia, Marine Le Pen condenó el “error enorme” del dirigente ultraderechista austríaco. El episodio pone en tela de juicio la propia identidad de un movimiento político que ha hecho de la soberanía y el nacionalismo su himno de batalla. El vespertino Le Monde, en un editorial, destaca que “proponer vender secretamente los intereses nacionales al representante de un país cuyos intentos de injerencia y manipulación de los procesos electorales en el seno de la Unión Europea movilizan a todos los servicios de contraespionaje corresponde a una extraña concepción del patriotismo”. 

El escándalo confirma lo que hasta el momento oscilaba entre mito y realidad, es decir, la sombra de la Rusia de Vladimir Putin en las democracias occidentales. Moscú no es el único actor que mueve sus influencias entretelones. China o Estados Unidos también lo hacen pero Putin ha sido el más eficaz: del Brexit en 2016, pasando por las elecciones en Suecia, Dinamarca, Finlandia, algunos países del Este de Europa, Italia, la elección de Trump en los Estados Unidos, y, en 2017, el intento de desestabilizar la campaña de Emmanuel Macron con la difusión de miles de informaciones privadas por parte del grupo de ciberespionaje APT28, teledirigido por la agencia rusa de inteligencia militar GRU, Rusia ha sido el amo del mundo Occidental. 

Los trumpistas y su cruzada mundial tampoco están lejos. En estos días estuvo por París desplegando sus alas de pavo real Steve Bannon. El mesiánico heraldo de la supremacía blanca dijo que venía a “aconsejar” a Marine Le Pen. Luego se desdijo y declaró que “Marine Le Pen no me necesita para ganar”. A su vez, la interesada declaró que Bannon “no tenía ningún papel en la campaña del Reagrupamiento Nacional”. Hoy se acusa a este partido de “inteligencia con una potencia extranjera” y hasta se evoca la creación de una comisión parlamentaria para investigar las intrusiones, que son muchas y no sólo metafóricas”. A fuerza de mostrar su estela de ídolo mundial, Bannon terminó convirtiéndose en un aliado demasiado incómodo. “Es un peligro para nosotros”, reconocía a PáginaI12 un dirigente del RN francés. En realidad, el electorado lepenista es todavía más anti norteamericano que la misma izquierda. Por eso, en términos de imagen, la reiterada presencia de Bannon en Europa terminó siendo contraproducente. Putin, como se ve, es un caballero de fina estampa que no hace ruido y rompe muchas nueces. El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó a Bannon de “lobista cercano al poder norteamericano”. El jefe del Estado se refirió luego a “Rusia y algunos otros que jamás fueron como ahora tan intrusivos para financiar y ayudar a los partidos extremos”, lo cual, juzgó, desemboca en el hecho de que “por primera vez vemos una connivencia entre los nacionalistas y los intereses extranjeros”. 

Ese es el detalle más contradictorio. No se trata de formar una fuerza común dentro de los movimientos europeos según el objetivo declarado de las extremas derechas, sino de abrirse a una suerte de internacionalismo que las ubica en total contradicción con sus postulados patrióticos. Dinero, manipulación de la información a través de las redes sociales, las extremas derechas europeas cuentan con un sólido respaldo exterior. Se han vuelto totalmente permeables a las influencias de afuera en su obsesiva carrera hacia el poder. Anti liberales y opuestas a la globalización en sus narrativas, estas ultraderechas se han convertido en el juguetito caprichoso de la confrontación entre las potencias. Por razones distintas, Rusia y Washington convergen en sus intentos de desestabilizar a las democracias europeas y encontraron en el Viejo mundo partidos reciclados dispuestos a jugar la partida.



Fuente:  pagina12.com.ar