jueves, 15 de abril de 2021

El Azufre: cómo será el nuevo centro de esquí de Malargüe que abrirá en julio
Habrá 12 mil hectáreas para esquiar. En un futuro se sumarán diez restaurantes, 2.100 camas y seis medios de elevación. Además, se crearán 600 empleos permanentes.




El próximo invierno, la provincia contará con un nuevo centro de esquí. Se trata de “El Azufre”, que abrirá en julio, en Malargüe, con una primera etapa “boutique” que promete ofrecer una experiencia única para los visitantes. Además, en mayo, se realizará la audiencia pública en el marco de la evaluación de impacto ambiental por otro proyecto de deportes de invierno, ubicado en Tunuyán.

Alejandro Spinello comentó que, el año pasado, pese a la cuarentena, pudieron seguir avanzando en las obras en el valle El Azufre, que se encuentra a 180 kilómetros de la ciudad de Malargüe y a 8 de la frontera con Chile. El grupo de trabajo continuó con los estudios nivológicos y de avalanchas, aprovechando que fue un año promedio en cuanto a precipitaciones.

Cómo será el complejo

El centro de esquí El Azufre se encuentra bastante aislado, pero cuenta con una ventaja inigualable: tiene nieve cinco meses al año y, en 2020, se acumularon seis metros en la base. De hecho, se pudo esquiar hasta el primer día de diciembre, lo que, como contraparte, demoró el inicio de las obras previstas. Pese a eso, en cuanto se derritió el hielo y se secó el suelo, ganaron ritmo y concretaron las obras previstas para 2021.

Spinello detalló que en julio abrirán el complejo al público con un lodge o primer refugio de ocho habitaciones, por lo que arrancarán con una etapa “boutique”. Aunque la capacidad de alojamiento será acotada, los visitantes dispondrán de 30 mil acres esquiables (para tener una referencia, Snowmass, el centro más grande en Aspen, Colorado, tiene 750 acres). Las opciones serán hacer “heliski” (subir en helicóptero) y catski (con snowcat o pisanieve).

El Azufre tendrá pistas pisadas y cada bajada será “first track”. Eso significa que después de quedar fresada (con una especie de rayas marcadas), el esquiador bajará por allí sin que otros la hayan pisado antes. Spinello resaltó que en otras partes del mundo se paga un plus por la primera bajada. Lo mismo sucede con el esquí fuera de pista, ya que los fanáticos de este deporte se desesperan por ser los primeros en subir, para que nadie “raye” el camino de descenso. “Será una experiencia única para cada visitante”, aseguró el empresario.

Spinello desarrolló el proyecto con dos socios: José Beccar Varela y Daniel Nofal. “Con este emprendimiento, Mendoza se diversifica, porque vamos a atraer a un visitante que no venía a la provincia. También pondrá en valor al departamento de Malargüe y el gran capital que tiene por haber preservado el paisaje natural. Hay que explotar eso, pero de manera sustentable para que no pierda su magia”, planteó.

En concordancia con este concepto, el complejo El Azufre será 100% sustentable, ya que la generación de energía eléctrica, la calefacción y la provisión de agua caliente se asegurará a partir de una planta solar. Lo que inaugurarán en julio es apenas una primera etapa de un proyecto bastante más ambicioso, que contempla la construcción de siete hoteles o condominios, con unas 2.100 camas, 10 restaurantes, 6 medios de elevación; y la generación de 600 empleos directos.

Por lo pronto, se apunta al fanático del esquí y el snowboard y, si bien está pensado en gran medida para el público internacional, ya tienen 10 veces más pedidos de los que podrán dar respuesta.

Primeros pasos en Tunuyán

En 2019, la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán (CIAT) le encargó un estudio a dos economistas, que mostró que nuestra provincia es visitada por menos del 10% de los esquiadores que llegan al país. Entre otros datos, reveló que el 27% de los esquiadores que eligen Argentina son extranjeros y que, en la captación de turistas provenientes del exterior, los centros de ski mendocinos están muy por debajo de otros, como los de Chile, donde el 57% de su público es foráneo.

Uno de los motivos de esta situación es que el cambio climático ha provocado que los sitios tradicionales de ski, como Penitentes o Vallecitos, acumulen temporadas sin nieve. De ahí que hayan surgido propuestas de desarrollar complejos en nuevas ubicaciones, en donde aún las precipitaciones son abundantes.

El cerro Punta Negra, a unos 14 kilómetros de distancia del Manzano Histórico, en Tunuyán, es una de esas localizaciones. Allí, proponen crear un resort de montaña, que tendrá 600 plazas entre hoteles, posadas y departamentos; restaurantes; y 3 medios de elevación. La inversión total prevista asciende a 43 millones de dólares y se generarían 3 mil puestos de trabajo directos e indirectos.

El proyecto consta de cuatro etapas de inversión y desde hace unos 6 años se vienen realizando los estudios e informes de impacto ambiental, económico y social. El 14 de mayo, a las 10 de la mañana, en el Centro de Congreso y Exposiciones “Carlos Alonso” (ubicado en Alem 745, de Tunuyán) se desarrollará la audiencia pública en el marco de la evaluación de impacto ambiental, pero solo para la primera etapa, que incluye un club house con 27 habitaciones, cava y restaurante, parque de nieve con tres medios de elevación de arrastre, y pistas con un sistema de nieve artificial que asegure la posibilidad de realizar actividades durante cuatro meses.

El emprendimiento contará con micro turbinas que se instalarán para generar energía mediante una usina hidroeléctrica de 1,5 MW para brindar electricidad a Punta Negra y enviar la restante al distrito del Manzano Histórico.

El presidente de la CIAT, Diego Stortini, resaltó, por un lado, el aporte que podría significar a la generación de empleo en el sector privado, y, por el otro, que llevaría a que muchas actividades que hoy se realizan en la montaña de modo informal se regularicen, lo que otorgaría mayor seguridad a los visitantes. Esto, además de sumar una nueva propuesta a quienes van al Valle de Uco.



Así es el ambicioso centro de esquí que planean construir en el Valle de Uco
El gobierno convocó a una audiencia pública para el 14 de mayo para analizar el impacto ambiental del proyecto “Cerro Punta Negra”, ubicado en Tunuyán.





La Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial convocó a una audiencia pública para analizar el impacto ambiental del proyecto denominado “Cerro Punta Negra” en el Valle de Uco. La convocatoria es para el próximo 14 de mayo en el Centro de Congresos y Exposiciones “Carlos Alonso”, de Tunuyán.

El proyecto pertenece a la firma Uco Tres Valles SRL, que en 2016 fue sancionada por comenzar a construir -sin autorización- una hostería y Club House en la reserva Manzano Histórico - Portillo de Piuquenes.

La iniciativa contempla la construcción de un complejo de montaña que incluye un resort, una usina eléctrica y pistas de esquí. Estará emplazado en un predio de 4.800 hectáreas

También se prevé la construcción de un parque de nieve para principiantes y pistas para expertos intermedios.

A través de una usina hidroeléctrica se generará energía de 1,5 MW que proveerá de electricidad a Guanaquitas y Punta Negra y en verano el excedente se volcará a la red del Valle de Uco.

Según se estima, la inversión para construir este gran complejo ronda los 150 millones de dólares, se crearán alrededor de 3 mil puestos de trabajo y 3 mil nuevas plazas de alojamiento.






Fuente: elsol.com.ar

miércoles, 14 de abril de 2021

Los más insólitos proyectos de vehículos blindados de la URSS 
En el arsenal de las fuerzas terrestres soviéticas había cientos, si no miles, de modelos de vehículos blindados para diversos fines. Hoy, Sputnik te cuenta los detalles de los proyectos de cinco osados —e insólitos— carros de combate de la URSS.




El tanque 'platillo volador'

Durante la Guerra Fría, tanto Estados Unidos como la Unión Soviética buscaban desarrollar un tanque pesado que fuera capaz de seguir en combate incluso si estuviera en el epicentro de una explosión nuclear. Así, en 1959, la URSS decidió poner a prueba un proyecto del conocido diseñador de vehículos blindados Josef Kotin y construyó el prototipo del objeto 279.



El tanque tenía una apariencia muy peculiar. En primer lugar, tenía un curioso formato elíptico, similar a un platillo volador, cuyo objetivo era evitar que el tanque volcara por la onda de choque causada por una posible explosión nuclear. En segundo lugar, el vehículo contaba con cuatro orugas en lugar de las dos normalmente usadas en los demás tanques. Esta característica singular permitía que el objeto 279 cruzara terrenos irregulares y superara obstáculos capaces de detener a los tanques convencionales.



Algunas de las desventajas del tanque eran su lentitud, la complejidad de su mantenimiento y reparación, un perfil demasiado alto y la complejidad de su producción. El único modelo del tanque jamás construido se encuentra en exposición en el Museo Central de Armas y Equipos Blindados de Kúbinka, cerca de Moscú.

El tanque con alas

En 1937, el ingeniero Mijaíl Smalko diseñó un original tanque volador. Según su proyecto, el vehículo blindado MAS-1 se construiría usando el tanque ligero BT-7 como base. Además de un exterior aerodinámico, el carro de combate contaría con un par de alas desplegables y una cola.



El MAS-1 sería propulsado en el aire por una hélice de dos palas ubicada en su parte delantera y en tierra por ruedas convencionales. La tripulación del vehículo constaría de dos personas y sus armas serían una ametralladora DK de 12,7 mm en la torre y una ametralladora ShKAS de 7,62 mm, adaptada para disparar a través del canal del eje de la hélice.



El proyecto preveía utilizar el tanque para tareas de reconocimiento terrestre y aéreo, operaciones aerotransportadas y apoyo a incursiones de caballería. Pese a que se llegó a construir una maqueta de madera del MAS-1, el proyecto no siguió adelante por ser "poco prometedor". El diseño del tanque era demasiado complicado para su producción en masa. Además, los ingenieros de aquella época no tenían las tecnologías para proporcionar una aerodinámica adecuada para un vuelo estable.

El tanque para pantanos

También en 1937 salió a la luz un proyecto de un vehículo blindado que se desplazaría sobre un cojín de aire. El objetivo del tanque volador anfibio sería llevar a cabo operaciones militares en pantanos y terrenos arenosos, donde un tanque convencional tropezaría con dificultades.



La inspiración para el novedoso vehículo blindado fue el primer aerodeslizador del mundo, el L-1, creado en 1934 en la URSS. Según el proyecto, el tanque contaría con dos hélices, una en la parte delantera y otra en la trasera, que serían propulsadas por dos motores aeronáuticos M-25, cuya capacidad total era de 1.450 caballos. Los ingenieros buscaban que la máquina se desplazara a 250 kilómetros por hora a unos 20-25 centímetros del suelo.

Pese a que la URSS llegó a construir un modelo, el proyecto no se llevó adelante y el tanque deslizador anfibio jamás se produjo en serie.

El tanque con armas navales

En 1940, mientras estaba en curso la Guerra de Invierno entre la URSS y Finlandia, los soviéticos buscaban una solución potente para luchar contra sus enemigos. Así surgió el SU-100-Y, un tanque T-100 modificado para portar un cañón B-13-IIs, un arma utilizada en los buques de guerras. El cañón naval era capaz de lanzar proyectiles con una velocidad inicial de más de 800 metros por segundo y permitía dar en blancos ubicados a una distancia de hasta 20 kilómetros.


© SPUTNIK / GRIGORY SISOEV

El potente tanque, sin embargo, no llegó a usarse en los campos de batalla. El proyecto fue abandonado con el surgimiento de los tanques KV-1 y KV-2, cuyas armas eran igualmente potentes, pero más adecuadas para combates terrestres que el cañón naval del SU-100-Y. Así como el objeto 279, el único modelo construido de este tanque está actualmente en exposición en el Museo Central de Armas y Equipos Blindados de Kúbinka.

El tanque cegador

A fines de la década de 1980, los soviéticos desarrollaron un vehículo de combate destinado a contrarrestar los dispositivos optoelectrónicos del enemigo. Así surgió el 1K17 Szhatie, un tanque láser autopropulsado. En lugar de los armamentos convencionales, se instaló en la parte delantera del carro de combate una unidad óptica de 15 lentes.



El 1K17 era capaz de golpear a los adversarios con rayos de diferentes longitudes de onda, lo que garantizaba el cegamiento de los dispositivos enemigos, incluso de aquellos protegidos por filtros de luz. Los proyectores de láser eran alimentados por una planta de energía auxiliar autónoma ubicada en la parte trasera de la torre.



En diciembre de 1990, un prototipo del tanque fue creado. Dos años después, el carro de combate pasó por pruebas y se aprobó su producción. El colapso de la URSS y los consiguientes recortes en la financiación de la Defensa, sin embargo, impidieron que el tanque se convirtiera en realidad. El único ejemplar del Szhatie se encuentra en el Museo Técnico Militar en el pueblo de Ivanovskoe, cerca de Moscú.



martes, 13 de abril de 2021

Hidrovía: Proponen la creación de una sociedad estatal para dragado
La Mesa de Trabajo por la Recuperación Nacional elaboró un proyecto de ley para la creación de una empresa nacional de dragado como Sociedad del Estado.




La Mesa de Trabajo por la Recuperación Nacional elaboró un proyecto de ley para la creación de una empresa nacional de dragado como Sociedad del Estado, con el objetivo de devolver el control al Estado del dragado y balizamiento de las aguas fluviales argentinas. El proyecto de ley que crea Enadrag SE plantea como objetivos “la recuperación por parte del Estado de los peajes, un mayor control sobre el comercio exterior, navegabilidad previsible, independencia logística, y la posibilidad de sustituir importaciones, y resguardar a los trabajadores del sector e impulsar la industria naval argentina”.

La Mesa de trabajo por la Recuperación Nacional es una agrupación política que congrega militantes gremiales y políticos. Enrique Aurelli, miembro de la Mesa, sostuvo que “con una mirada transversal la mesa trabaja para recuperar la soberanía popular en cuanto a las decisiones y el manejo de los recursos estratégicos: recuperar el control soberano de los recursos”.

“La Argentina tiene una oportunidad histórica de volver a administrar sus vías navegables, impulsar su industria naval, y recuperar el control del tráfico del comercio exterior. Devolverlo a la esfera pública como eje del desarrollo”, indicó Aurelli en declaraciones a la agencia Télam. El texto del proyecto afirma que “el Estado Argentino debe tener a su cargo el dragado y balizamiento de todos los espejos de agua, canales de acceso a los puertos, y la mitigación de los efectos del cambio climático y las defensas costeras”.

El proyecto remarca que “la creación de una empresa nacional de Dragado y Balizamiento sociedad del estado, que renueve la flota, aproveche a los técnicos capaces de educar a las próximas generaciones, recupere los recursos existentes, construya en astilleros nacionales las embarcaciones, utilice efectivamente los talleres de mantenimiento y que active las filiales requeridas en las provincias, denotará una visión estratégica de recuperación de los recursos estratégicos nacionales que, sin dudas, son la clave de un rápido resurgimiento de la economía del país y la calidad de vida de los argentinos”.

Aurelli puntualizó que “lo interesante del proyecto” de creación de una empresa de dragado nacional, en el contexto del debate sobre la concesión de la Hidrovía Paraguay Paraná, “está en la lógica de lograr la recuperación del control por parte de los organismos estatales de recursos soberanos y estratégicos, pero también con participación de los trabajadores”.

La iniciativa plantea la incorporación de dos directores que representen a los trabajadores, “directores obreros que deben ser consensuados con la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) en su calidad de organización gremial de segundo grado del sector”. Aurelli aseguró que “rápidamente se recuperaría la inversión inicial”, ya que de acuerdo al proyecto se estima que “los ingresos de la Hidrovía promedian actualmente los 200 millones de dólares anuales”. “Por lo que en menos de un año se recuperaría la inversión inicial”, estimó.



Desplome comercial y desconfianza política tras cien días del Brexit
El impacto en las importaciones es menor debido a que el Reino Unido ha aplazado hasta 2022 los controles a las mercancías que llegan al país desde la UE, precisamente para tratar de amortiguar el golpe económico del Brexit.





Cien días después de materializarse el Brexit, el comercio en el canal de la Mancha ha sufrido el mayor desplome del que se tienen registros y la confianza política entre Londres y Bruselas ha quedado minada por las decisiones unilaterales del Reino Unido en Irlanda del Norte, así como por la guerra de las vacunas.

En enero, el primer mes en el que el Reino Unido estuvo desligado de la Unión Europea (UE) en 44 años, las exportaciones británicas hacia el bloque, su principal socio comercial, cayeron un 40,7 % (6.450 millones de euros) y las importaciones descendieron un 28,8 % (7.600 millones de euros).Según las últimas cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS), se trata del mayor descenso registrado desde 1997, cuando comenzó a recopilar esos datos.

El impacto en las importaciones es menor debido a que el Reino Unido ha aplazado hasta 2022 los controles a las mercancías que llegan al país desde la UE, precisamente para tratar de amortiguar el golpe económico del Brexit.

En el otro lado del canal, sin embargo, los nuevos requisitos aduaneros se hicieron cumplir desde la medianoche del 31 de diciembre. Como resultado, la salida de alimentos y animales del Reino Unido decayó un 59 % en enero respecto a la media mensual de 2020, la de productos químicos un 52 % y la de carburantes un 45 %.

La evolución de las cifras durante los próximos meses determinará hasta que punto esa aguda caída responde a una corrección puntual, debida en parte a la acumulación de existencias en las semanas previas al Brexit, o bien si es una tendencia que se mantendrá a largo plazo.

TENSIÓN EN IRLANDA DEL NORTE

El paso entre la región británica de Irlanda del Norte y la isla de Gran Bretaña, donde se han establecido nuevos requisitos aduaneros, se mantiene como uno de los principales focos tensión tras el Brexit.

La medida, que se acordó para evitar una frontera entre las dos Irlandas, lo que contravendría los acuerdos de paz en la región, supone en la práctica una aduana interna en el Reino Unido, lo que ha enfurecido a los unionistas norirlandeses y ha desatado protestas en los últimos días.

Para tratar de minimizar las fricciones, el Gobierno británico ha decidido de manera unilateral no aplicar todos los controles en el Úlster al menos hasta octubre, un paso que la UE interpreta como una ruptura de los acuerdos sobre el Brexit.

Tras años de arduas negociaciones para pactar las condiciones de salida del Reino Unido, la percepción de que Londres ha tratado de incumplir los términos acordados pocas semanas después de que entraran en vigor ha dañado la confianza política en el Gobierno británico, un problema que puede afectar en el futuro a la cooperación en diversos ámbitos.

"Extender los periodos de gracia unilateralmente es definitivamente una ruptura técnica del Protocolo, a pesar de que el Reino Unido asegura que está tratando de hacerlo funcionar y ambas partes están todavía dialogando", afirmó a Efe Patrick Holden, experto en Economía Política Internacional de la Universidad de Plymouth.

"Lo que molesta a la Unión Europea es que el Reino Unido rechazó las ofertas para extender el periodo de transición (que concluyó el 31 de diciembre), pero no admite que no está preparado para implementar lo que acordó para Irlanda del Norte", agregó.

A pesar del Brexit, ambos lados del canal mantienen amplios intereses comunes en ámbitos como el cambio climático y las relaciones internacionales con Rusia, China y los países de Oriente Medio.

Sin embargo, el hecho de que Londres y Bruselas sean ahora rivales económicos, junto con la "profunda hostilidad hacia la UE en medios británicos y el Partido Conservador", pueden complicar la cooperación, que requiere "profundos compromisos y confianza" por ambas partes, subrayó Holden.

GUERRA DE LAS VACUNAS

El programa de vacunación contra el coronavirus en el Reino Unido va muy por delante respecto a la mayoría de países europeos, lo que ha generado en ciertos sectores del Reino Unido la impresión de que la independencia de los reguladores comunitarios tras el Brexit ha facilitado ese éxito en al gestión de la pandemia.

Al mismo tiempo, en la UE ha levantado suspicacias la velocidad de vacunación en las islas británicas mientras la farmacéutica AstraZeneca, que ha diseñado una vacuna en colaboración con la Universidad de Oxford, incumplía sus compromisos de entrega con el bloque.

Las amenazas de vetar las exportaciones de vacunas hacia el Reino Unido han tensado aún más las relaciones y han avivado la confrontación con la UE en la prensa británica.

"No, no podéis tener nuestras vacunas", titulaba el tabloide "Daily Mail"; "Esperad vuestro turno. La egoísta UE quiere nuestras vacunas", decía por su parte el "Daily Express", en dos muestras de la enrarecida relación que ha dejado la áspera salida británica del club europeo.



Fuente: mdzol.com
KF-21 Boramae: el caza coreano de nueva generación que es más que una copia del F-22
Con la presentación del prototipo ya construido del nuevo caza de fabricación surcoreana, el panorama de los aviones de combate se ha ampliado. El KF-21 Boramae podría resultar ser una aeronave como ninguna otra.
por Alexander Terekhin




El Halcón contra el Raptor

A pesar de su aparente similitud al caza estadounidense de quinta generación F-22 Raptor, el Boramae (halcón, en español), es una aeronave muy diferente. 

En primer lugar, están las dimensiones de las dos aeronaves. El F-22 es sustancialmente más grande que la aeronave surcoreana y, según los datos iniciales, pesa un 30% más con un peso máximo al despegar de 25,5 toneladas contra las prácticamente 38 toneladas del Raptor.

Aunque el KF-21 tiene unas líneas generales de diseño furtivo similares al Raptor, sus diseñadores afirman que no es un avión furtivo. Sin embargo, lo están preparando para volverlo gradualmente más sigiloso en sus futuras versiones, la primera de las cuales podría ser presentada ya en 2026. Actualmente, presenta una sección transversal del radar equivalente a la del Eurofighter Typhoon, indica Thomas Newdick de The Drive.

De hecho, la primera versión, el Block 1, solo ofrece armas suspendidas sobre los pilones bajo las alas, así como cuatro misiles medio hundidos en el fuselaje. Una configuración similar se puede observar en el interceptor ruso MiG-31 y el caza estadounidense F-14 Tomcat. En las versiones siguientes está previsto que el caza surcoreano cuente con una bodega de armas cerrada para mejorar sus cualidades de furtividad, ya que el diseño actual ha reservado algo de espacio para ello.

Como sería de esperar, al ser bastante más ligero, el Halcón tiene motores menos potentes. Así, de momento los prototipos del KF-21 serán propulsados por los motores estadounidenses General Electric F-414-GE-400K. Otras versiones de estos motores turbofán también se utilizan en los cazas F/A-18E/F Super Hornet, EA-18G Growler, JAS 39 E/F Gripen y también podrían verse en los Tejas Mk 2 indios.

Cada uno de dichos motores tienen un empuje aproximado de unos 58 kN en modo de vuelo normal y pueden generar hasta 99 kN de empuje con el postquemador, mientras que los Pratt&Whitney F119-PW-100 del F-22 generan 116 y 156 kN, respectivamente.

Al analizar todo esto, se puede afirmar que se trata de un avión de 4 generación que cuenta con algunas de las características técnicas de los cazas de quinta generación, razón por la cual a estos aviones se les suele atribuir a la llamada generación 4+, como es el caso de los cazas rusos MiG-35 y el Su-35S.

Entre estas características están el radar AESA de fabricación nacional, el sensor de seguimiento por infrarrojos integrado, un conjunto de interferencias electrónicas, sensores de alerta de aproximación de misiles y un importante acento en el conocimiento situacional.

Según los creadores del KF-21, la esperanza es que para la década de 2030 sean capaces de producir un avión sigiloso. Para entonces, los diseñadores coreanos esperan que también mejore su dominio del material absorbente de radares.

¿De qué será capaz el Halcón de Corea del Sur?

Al parecer, el KF-21 dispondrá de un amplio número de puntos de suspensión externos para su armamento, con un total de seis puntos de anclaje bajo las alas así como cuatro más para misiles semi-encastrados bajo el fuselaje. Inicialmente, el KF-21 Block 1 solo será apto para combates aéreos, mientras que los ataques a tierra estarán disponibles solo para los KF-21 Block 2 y las versiones posteriores.

Al tratarse de un caza de clase media, que no aspira a las prestaciones de los cazas pesados como el Su-35S, Su-57 o el F-22, el Halcón tiene un alcance de aproximadamente 3.000 km, que podría verse sustancialmente reducido si se tratara del radio de combate. El KF-21 podrá alcanzar una velocidad punta de Mach 1,83, asegura el fabricante. Con ello, cabe destacar que estas cifras están sujetas a cambios una vez comiencen las pruebas de vuelo.

El nuevo nivel de la industria de Corea del Sur

Mientras Turquía está en pleno proceso de desarrollo de su propio caza de quinta generación, así como lo están varios países europeos, el surgimiento del nuevo caza en Corea del Sur podría generar sorpresa. Sin embargo, este país asiático presenta todas las condiciones para ir a pasos agigantados en la industria aeronáutica.

Aunque el país no tenga la reputación de un fabricante de aviones de combate y su Fuerza Aérea está compuesta principalmente por cazas de origen estadounidense, Corea del Sur tiene vasta experiencia en este ámbito. Un ejemplo de ello son los cazas de entrenamiento y combate FA-50, así como la fabricación local de los F-16C/D Block 52 para la Fuerza Aérea de Corea del Sur.

Esto, junto con el uso de una aproximación innovadora a la fabricación de un nuevo caza, podría explicar el trepidante ritmo al que avanza el proyecto del KF-21. Ello incluye un uso extensivo de diseño y pruebas digitales, así como la decisión de fabricar primero una versión simplificada, que le permitirá a Corea del Sur tener el tiempo a su favor a la hora de vender sus cazas, mientras sus competidores siguen estando en las etapas iniciales de sus respectivos proyectos.

Y es que el proyecto del KF-21 fue anunciado en 2015, en 2019 se dio el visto bueno para el ensamblaje del primer prototipo y ya en 2020 la Industria Aeroespacial Coreana (KAI, por sus siglas en inglés) anunciaba la finalización del ensamblaje de la aeronave. Está previsto que la Fuerza Aérea de Corea del Sur introduzca 40 unidades del Halcón para 2028 y cuente con una flota de 120 unidades para 2032, la mayoría de los cuales serán de la versión menos sigilosa. Podría parecer un plan ambicioso, pero hasta la fecha el proyecto ha avanzado a una velocidad impresionante.

Cabe destacar que el 65% de los componentes son de fabricación nacional, incluido el avanzado radar de barrido electrónico activo (AESA), aviónica, computadores de control de vuelo, equipos de guerra radioelectrónica y sensor de búsqueda y seguimiento por infrarrojos. No es de sorprender que todo el proyecto ya ha creado 12.000 puestos de trabajo y está previsto que genere 10.000 más cuando comience la producción en serie del KF-21, según lo declaró el presidente surcoreano, Moon Jae-in, durante la presentación oficial del caza.

KF-21 Boramae: ¿solo para Corea del Sur?

En la presentación del KF-21 se mostró el prototipo con proyecciones de las banderas de distintos países sobre su fuselaje, lo que demuestra la intención, o al menos la esperanza, de que el caza se exporte. Curiosamente, una de las banderas mostradas fue la de Turquía.

Dado que la empresa estadounidense Lockheed Martin, fabricante del F-35 que no se le entregó al país otomano después de que este adquiriera sistemas defensa antiaérea rusos, ha vendido parte de su tecnología a los coreanos para su programa KF-21, es difícil asegurar que el caza se exportará realmente en grandes cantidades. Ello se debe al hecho de que Estados Unidos podría tener cierto poder de veto, por lo que no todos los países podrían hacerse con el KF-21.

Sin embargo, el Boramae podría tener ya a Indonesia como el primer operador extranjero del caza. Este podría ser el caso debido a la financiación. El avión ha sido financiado en su mayor parte por el Gobierno coreano con una participación del 60%, mientras que el resto ha sido financiado por el conglomerado aeroespacial coreano y el gobierno indonesio a partes iguales.

Hubo informes de que Indonesia tenía problemas para atenerse a sus compromisos con el proyecto, pero, durante la presentación del caza, el ministro de Defensa indonesio, Prabowo Subianto, confirmó que la participación de su país sigue en pie y que hay planes para adquirir 50 cazas para su Fuerza Aérea.

Actualmente, se planea poner a prueba de vuelo los prototipos durante tres o cuatro años. El primer vuelo todavía se espera para 2022, ya que no todos los componentes internos pueden estar listos y todo tiene que ser probado a fondo en tierra antes de que pueda tener lugar el vuelo de prueba. La producción en serie debe comenzar en 2025.

Todo esto es un calendario muy ambicioso y quizá la tecnología haya avanzado lo suficiente como para permitir estos calendarios. Sin embargo, incluso si todo va bien, el aumento de la producción llevará tiempo, al igual que la formación de todo el personal relacionado a la aeronave.

De ser realistas, la primera entrega de los cazas KF-21 a las fuerzas aéreas no se producirá hasta al menos 2027 y el primer escuadrón no llegará a alcanzar una capacidad operativa inicial antes de 2029. Es probable que este caza se convierta en el pilar de las fuerzas aéreas coreanas dentro de dos décadas y con un poco de suerte, podríamos incluso ver al Boramae volar con otras fuerzas aéreas por todo el mundo. Sea cual sea el caso, el KF-21 acaba de hacer que el panorama de los cazas sea un poco más variado y más interesante.



lunes, 12 de abril de 2021

La fórmula para tener cazas baratos: montarlos como los muebles de Ikea
Una empresa diseñará los cazas de Reino Unido basándose en el concepto modular con partes completas intercambiables para ahorrar en fabricación y mantenimiento.
por Izan González 


Avión modular Aeralis (Omicrono)


El diseño de los aviones es una de las tareas donde más miles de horas invierten los ingenieros. Todo tiene que estar ajustado al micrómetro y cualquier error -por pequeño que sea- se puede convertir en un accidente fatal incluso años después del primer despegue. Las diferentes compañías afincadas en España lo saben muy bien y fruto de ello es la fiabilidad que han demostrado aviones como los CASA C-295 o el propio Eurofighter.

Una de las corrientes actuales de diseño pasa por crear aeronaves modulares. Algo así como un rompecabezas con las piezas muy grandes e intercambiables si fuera necesario. Fáciles de montar y con piezas de mayor versatilidad, como sucede con los muebles de Ikea.

Este concepto cambiaría la industria por completo. Busca abaratar costes tanto de fabricación como de mantenimiento en el que el cambiar las piezas sea lo más parecido a poner un USB en un ordenador o ir acoplando piezas de un mueble.

Ahora, Reino Unido quiere llevar a la práctica este tipo de construcción aeronáutica y lo hará por todo lo alto: con un caza. Uno de los tipos de avión más sensibles en cuanto a construcción pero, que si sale bien, puede marcar una línea a seguir para el resto de ejércitos del mundo.

Avión 'a piezas'

El encargo se ha llevado a cabo mediante un contrato de tres años por el que Aeralis, como se llama la empresa, trabajará en la investigación y desarrollo de un nuevo enfoque modular para el diseño y desarrollo de futuros aviones.


Avión modular Aeralis (Omicrono)


El sistema de fabricación que propone Aeralis consigue agilizar todo el proceso industrial. Desde que se plantea la aeronave 'sobre el papel' hasta que pasa a la fase de desarrollo y finalmente a la de soporte. Todo lo anterior se traduce en un "ahorro considerable de la complejidad y también en los costes", según la compañía. Tanto en los relacionados con la adquisición de los aviones como en el mantenimiento posterior.

Los planteamientos de los aviones actuales distan mucho de ser modulares. Todo está conectado con todo y la sustitución de una pieza -por pequeña que sea- conlleva tener la aeronave parada durante un tiempo más o menos amplio. Ni que decir tiene para piezas mucho más complejas como pueda ser la sustitución de un ala o del motor.

"Aeralis se centra en reinventar cómo se desarrollan y operan los aviones militares del futuro, y estamos encantados de ayudar a establecer el ritmo y la visión de los próximos sistemas de la RAF [Royal Air Force]", ha declarado Tristan Crawford, director ejecutivo de Aeralis. "También ayuda a permitir un desarrollo rápido impulsado digitalmente y la certificación de sistemas de aeronaves flexibles y de arquitectura abierta".


Avión modular Aeralis (Aeralis)


Por su parte, desde la RAF indican que "esta compañía privada de aviación está adoptando un enfoque innovador como no se había visto antes en el sector del combate aéreo". Recalcan también el uso ingenioso e innovador de la modularidad, como una forma de terminar con lo anteriormente establecido por la industria. "Ofrece el potencial de romper la curva de costes que ha perseguido a los programas de aviones militares rápidos durante muchas generaciones".

Por el momento, no se ha dado a conocer detalles más profundos sobre el contrato al que ha llegado Aeralis con el Rapid Capabilities Office (RCO, Oficina de Capacidades Rápidas).


Aviones modulares Aeralis (Omicrono)


Arquitectura abierta

El sistema de diseño de Aeralis es un concepto de arquitectura abierta elevado al máximo exponente. Este planteamiento sí se ha usado en otras aeronaves con el fin de hacerlas flexibles durante el tiempo.

Principalmente en aquellas con un potencial de actualización muy importante como puede ser un modelo de caza o un bombardero. Con la arquitectura abierta se permite poner y quitar complementos en la aeronave sin mucho esfuerzo.


F-16 USAF (Omicrono)


Uno de los máximos exponentes actuales de la arquitectura abierta son los cazas F-16. Un modelo de los años 70 que tiene especial relevancia en ejércitos como el estadounidense o el marroquí y con posibilidades de actualización que les permiten mantenerse totalmente operativos.

De esta forma, se pueden aplicar algunos avances tecnológicos cosechados en las últimas décadas. Una de las más importantes es la renovación de las cabinas de vuelo por unas más modernas y digitales y otros accesorios como radares o puertos para incorporar cascos avanzados.



sábado, 10 de abril de 2021

China se prepara para pisar Marte
La misión Tianwen-1 se encuentra en órbita alrededor del planeta recabando información sobre la zona de aterrizaje.
por Leyre Flamarique


Rover de la misión china Tianwen-1 a Marte 


Mientras la NASA cuenta los días para volar por primera vez un objeto en otro planeta tras pisar de nuevo Marte, China se prepara para aterrizar su propio rover en la superficie marciana.

La misión Tianwen-1 que la Administración Espacial Nacional China (CNSA, por sus siglas en inglés) lanzó en julio del año pasado lleva ya casi dos meses orbitando el planeta rojo.La sonda, con el vehículo terrestre a bordo, sobrevuela la zona de aterrizaje para recabar más información sobre esta. Lo hace cada dos días marcianos, casi 50 horas, que es el periodo de la llamada órbita de estacionamiento.


Imagen de Marte tomada por la sonda no tripulada Tianwen-1 de China publicada por la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA por sus siglas en inglés) el 26 de marzo del 2021 CNSA


El estudio de Tianwen-1 supone todo un detallado escrutinio de topografía y la geología de la zona. La sonda cuenta para ello con varias cámaras y otros instrumentos como un espectrómetro encargado de medir la composición de los minerales. La nave también monitoriza las condiciones ambientales.

China ha seleccionado como principal área de aterrizaje Utopia Planitia, una enorme cuenca formada por un antiguo impacto. Esta gran llanura en el hemisferio norte del planeta presenta una serie de características que la han convertido en la favorita del equipo de la misión. El área supone un lugar relativamente seguro para un intento de aterrizaje a la par que es de gran interés científico.

La maniobra que debe seguirse para llegar a Marte, bautizada por la NASA como los “siete minutos de terror”, consiste en tres pasos automatizados: entrada, descenso y aterrizaje. Para tocar suelo marciano, China cuenta con un aterrizador, también acoplado a la sonda. El aparato descenderá el rover, aún por nombrar, hasta la superficie del planeta. Lo logre o no, China ya ha conseguido el hito de llegar a Marte en solitario.

El intento del arriesgado aterrizaje se espera para mediados de mayo. Así lo expresó Wang Chi, director general del Centro Nacional de Ciencias Espaciales de China, durante la Semana de la Ciencia Espacial de las Academias Nacionales celebrada el mes pasado. Wang añadió que los datos de la misión estarán pronto disponibles de forma pública en un gesto hacia la cooperación internacional.

El rover que espera pacientemente acoplado a la sonda mide 1,85 metros de altura y pesa alrededor de 240 kilogramos, mucho más pequeño que el pesado Perseverance de una tonelada.

Acoplado a la sonda

El rover previsiblemente aterrizará en la superficie marciana a mediados de mayo.

El vehículo chino puede alcanzar velocidades de hasta 200 metros por hora y se alimenta con la energía del Sol gracias a sus cuatro paneles solares. La Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) se encuentra detrás de su desarrollo.

El rover ha sido equipado con seis instrumentos científicos. Su carga útil le permitirá estudiar la geología, la estructura del suelo y la atmósfera en el área, entre otras tareas. La sonda, con una vida útil de unos dos años, seguirá mientras llevando a cabo sus propias mediciones con sus siete instrumentos a bordo.

Una mujer observa una réplica del rover de la misión china a Marte Tianwen-1 AP Photo/Ng Han Guan

China ya tiene experiencia en operar rovers aunque este sería el primero en el planeta rojo para el país asiático. Con las misiones Chang’e 3 y Chang’e 4, el gigante asiático aterrizó en la Luna en 2013 y 2019, respectivamente. Chang’e 4 logró posarse en la cara oculta de satélite por primera vez en la historia.

La vida útil del todoterreno es de tres unos meses, aunque cabe la posibilidad de que su duración se extienda. Yutu-2, el vehículo que vaga por la cara oculta de la Luna, fue diseñado con una vida útil similar pero ya acumula más de 800 días de misión.



Entrevista a Darío Giussi, gerente del Área de Defensa de INVAP
Hablamos en exclusiva con Darío Giussi sobre los desarrollos que tiene la empresa tanto en cuanto a radares como otros productos para la defensa.
Por Santiago Rivas



¿Cómo ha sido el desarrollo de radares por parte de INVAP?

El radar es claramente una tecnología transversal que tiene alrededor de veinte años de desarrollo en INVAP. Comenzamos dentro de los sistemas e instrumentos para la industria espacial, específicamente el inicio del recientemente lanzado satélite SAOCOM de la CONAE, que transporta un radar tipo SAR (Radar de Apertura Sintética) en banda L. Ese fue nuestro origen, luego vinieron los sistemas de radar para control civil de tránsito aéreo, los sistemas militares orientados a vigilancia y control aeroespacial, todo la familia RPA (Radar Primario Argentino) diseñada, desarrollada y producida para el SINVICA (Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial) del Ministerio de Defensa que opera la Fuerza Aérea Argentina. También tenemos en nuestra cartera de productos a los radares meteorológicos, lo que constituye una cierta singularidad, ya que hay muy pocas empresas en el mundo que abarcan en su oferta radares civiles, militares y meteorológicos. Son tres negocios distintos para una misma tecnología. Nuestros volúmenes todavía nos son grandes globalmente; hasta hace dos años estuvimos enfocados en el mercado doméstico, ejecutando esos tres grandes planes de desarrollo y producción, control de tránsito aéreo, de vigilancia y control militar, y meteorológico. Y los tres continúan, pero ya empezamos a abrir un poco la oferta en el mercado con presencia en ferias internacionales y también en publicaciones especializadas como Jane´s o Pucará Defensa. Así, llevamos casi veinte años en el área, un tiempo interesante de desarrollo y maduración para pegar un salto, que conlleva aprendizaje en sí mismo, por supuesto.

INVAP es una empresa de tecnología que tiene una proyección muy amplia, a lo largo de 44 años de existencia ha constituido áreas de negocio propias, como en lo nuclear con reactores de investigación, en lo espacial con los satélites y en el área de sensores y radares para las actividades mencionadas, pero con características de transversalidad de capacidades tecnológicas.




¿Hoy el área de defensa que más abarca, además de radares?

Entre otros, desarrollamos sensores electroópticos y sus sistemas asociados como el SAI/SADI, un sistema electroóptico giroestabilizado visible, infrarrojo y láser, que tenemos a bordo de un avión de la Armada Argentina P-3B Orion, que fue desarrollado también para aeronaves del Ministerio de Seguridad, que se ha usado en campañas antárticas en el rompehielos y otras misiones. Además, sistemas asociados a los sensores, o sea, no hacemos solamente sensores. En el caso del programa meteorológico, desarrollamos, instalamos y mantenemos el centro de operaciones del SINARAME, el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos. Estamos trabajando en sistemas de comando y control, en partes críticas de sistemas no tripulados, que arrancamos en su momento con el SARA, Sistema Aéreo Robótico Argentino para VANTs clase 2 y clase 3, y sus cargas útiles: radar, electroóptica y los sistemas de misión y comunicaciones. Y ahora estamos con un proyecto muy interesante junto a las empresas Cicaré y Marinelli, el RUAS-160, es un sistema de helicóptero no tripulado de uso dual, civil y militar, con mucho potencial que presentamos en Expoagro y en el que estamos trabajando en la aeronave y en las cargas útiles que tendrá la capacidad de transportar.

¿En cuanto a los radares, cuáles son los que están actualmente en vigencia? Para ir describiendo

Lo más importante que está en vigencia en Defensa es la segunda serie del Programa RPA, Radar 3D de largo alcance. Este desarrollo se inició con una etapa de prototipo y tuvo una primera serie de seis unidades. Hoy está en ejecución una segunda serie de igual cantidad, y estamos trabajando en una actualización tecnológica, que es la adecuada para mantenerse en el estado del arte. Éste empezó en 2008, y ahora como evolución tecnológica del RPA original, basado en un arreglo de fase activo, hoy estamos trabajando en tecnologías de digital beamforming y de AESA y con semiconductores más novedosos como los de nitruro de galio. En el medio presentamos el RPA-170, una variante móvil para la reunión G-20 del pasado 2018, que forma parte de la misma familia.


El RPA es el mayor desarrollo de INVAP en radares. Foto: INVAP


¿La idea es seguir produciendo para el plan de radarización de Argentina?

Si, seguimos produciendo para el plan de radarización argentino. En todos los casos se trata de equipamiento, con su infraestructura si la requiere, instalación, soporte y mantenimiento, lo que no quería dejar de recalcar. Porque nosotros arrancamos con el desarrollo de sistemas desde cero, y después fuimos extendiendo necesariamente nuestra participación a todo el sostenimiento del ciclo de vida.

Entonces acá nuestras capacidades han terminado abarcando desde el entendimiento del CONOPS (Concepto de Operaciones), el Requerimiento Operativo, hasta el final del ciclo de vida, con mucha orientación a lo que pide el usuario, que es algo valioso para el país (u otro cliente) porque se provee lo que se necesita y no sólo lo que hay en “estantería”. No obstante, la idea es obtener en ese proceso sistemas compatibles con normas y aplicaciones globales, y que eso nos permite después insertarnos en el mercado internacional.

En el área civil hay un nuevo período de inversión en vigilancia y control de tránsito aéreo, ahora a través de EANA, que es la empresa estatal operadora. Se harán upgrades a modo S de los 23 radares secundarios que cubren toda la Argentina, se suman primarios, y se incorporará el ADS-B, o sea la actualización de la Argentina con las nuevas recomendaciones de OACI.

Y el SINARAME también tiene una continuación, ya que el programa plantea más de veinte radares meteorológicos Doppler polarimétricos para cubrir el territorio nacional, y hasta la fecha hicimos once.

En el caso de los de vigilancia aeroespacial son más de treinta los necesarios; ya llevamos siete, a los que hay que sumar cuatro más, móviles y los modernizados, digamos que estamos en un tercio de lo planificado.

Los modernizados son los Westinghouse AN/TPS-43

Claro, los Westinghouse, en lo que involucra al SINVICA, y no me quiero olvidar de los RASIT del Ejército Argentino. Modernizamos varias decenas y ahora también estamos en un nuevo ciclo evolutivo en trabajo conjunto con esa fuerza.

¿Cómo fue la modernización tanto de los RASIT como de los Westinghouse AN/TPS-43?

El eje pasa por entender donde hay que cortar, qué conviene conservar y qué no. Hay infinidad de sistemas militares en todo el mundo, relativamente antiguos pero con potencial de servir y aprovechar a fondo las inversiones hechas. Los Westinghouse AN/TPS-43 y los RASIT son algunos de los que hay centenares. También hay TPS/70, sistemas de tiro como los Oerlikon, y muchos más. El criterio general es trabajar en las partes que más se pueden beneficiar con las nuevas tecnologías. La etapa de potencia de radiofrecuencia, en el caso del AN/TPS-43, se conservó (aunque también ya tenemos opciones de estado sólido), pero el resto es totalmente de estado sólido, digital, con procesamiento de última generación, explotación remota, etc. Y en los RASIT se utilizó una filosofía semejante. Y la evolución en software, claro, de hecho, en algunos casos ni lo había, aparece con la plataforma modernizada permitiendo abrir una dimensión nueva de capacidades. Se extiende también la vida útil, porque se renueva gran parte de la cadena logística. Es una solución muy válida y eficiente cuando no se dispone de enormes presupuestos.

Además, están con proyectos nuevos de radares militares

Si, toda una familia en desarrollo de radares multifunción, radares full digital beamforming o AESA en uno o dos ejes.

Acá el abordaje de esta tecnología arrancó por el desarrollo del radar aerotransportado con capacidad SAR, justamente para un VANT grande.

Pero el concepto con el que trabajamos es de familia de productos, tratando de lograr la mayor base tecnológica posible, y reúso, de productos, tecnologías y/o herramientas. Apuntamos a satisfacer la demanda de lo que hoy se denomina radares multifunción. Por ejemplo, el RMF200V será un radar de defensa antiaérea, asociado o no a un sistema de tiro de corto alcance, pero que también puede funcionar como gap filler o radar de mediano alcance en vigilancia y control aéreo, o también radar de un buque tipo OPV.


RMF200V montado en un Humvee, con antena plegada y desplegada. Imagen: INVAP.



Entonces está pensado tanto para vehículos terrestres como para navales también

Está pensado para vehículos, para buques, para posiciones fijas. Está todavía en etapa de diseño y vamos haciendo algunas validaciones en laboratorio. Estamos trabajando con requerimientos de las distintas fuerzas y con algunos pedidos internacionales tratando de alinear especificaciones a las necesidades. Y la expectativa es de, quizá a fin del año que viene, tener un primer prototipo funcionando.

El otro proyecto era el RVT, parecido al RASIT

Si, el RVT también tiene más o menos los mismos tiempos. Este es un staring radar, tiene múltiples haces que ven simultáneamente todo el azimut, entonces se lo puede dejar fijo o rotarlo o combinar distintas caras para tener una cobertura 360º. Es un radar para infantería, también un radar costero, de vigilancia de fronteras e infra crítica, y es apropiado para un sistema antidrón. Emite muy poca potencia, en forma continua, y se puede escalar con coberturas típicas hasta los 80 Km.


Familia RVT desarrollada por INVAP. Foto: INVAP.


¿Cómo impacta la pandemia?

Bueno, obviamente impactó en los programas, tanto nacionales como los del exterior. INVAP es una empresa estatal (propiedad de la provincia de Provincia de Río Negro y controlada conjuntamente con Nación) pero totalmente autárquica. A casi todos los fines nos manejamos como una sociedad anónima. Vivimos de lo que producimos con los proyectos. Por lo cual tenemos una dependencia importante de lo que pase con nuestra facturación. Además de los ingresos, el efecto es también sobre las actividades; nos adaptamos bien al trabajo remoto, pero en algún momento hay que producir, medir, instalar, mantener…y hay que reinventar las formas.

¿Sobre el Pod para el Pucará qué se puede contar?

Como quizás se sepa, es un POD aerotransportado destinado a misiones de ISR que volará en la versión modernizada del Pucará, el Pucará Fénix, pero tiene perspectivas de extenderse a otras plataformas, de ala fija y rotativa, tripuladas y no tripuladas.

Tiene un Radar Aerotransportado de Apertura Sintética, compuesto por un sensor AESA de Banda X, con distintos modos de imagen SAR y modos de detección de objetivos móviles en tierra. El sistema además cuenta con un link de datos de banda ancha para transmitir en tiempo real la información obtenida a un centro de control. En el POD se encuentra también un Sistema de Adquisición de Imágenes (SAI), montado en una unidad estabilizada (Gimbal), que elimina las vibraciones y los efectos aerodinámicos, compuesto por un sensor Electro Óptico (EO) e Infrarrojo (IR), junto a un Telémetro e Iluminador Láser, con capacidad de seguimiento automático y marcador de blancos. En comunicaciones hay un link de datos de banda ancha para transmitir en tiempo real la información obtenida a un centro de control.

El programa "Pucará Fénix" será el marco para el desarrollo del POD ISR, se usará un ciclo de desarrollo incremental que a través de sucesivos METs (Modelos de Evaluación Tecnológica) irá incorporando capacidades al producto. A su vez con los ensayos de cada uno de estos METs el usuario podrá evaluar la experiencia de uso y en base a esto refinar los requerimientos de la siguiente etapa de desarrollo.

¿El radar del pod que uso tendría?

Inicialmente, en el MET 1, primer Modelo de Evaluación Tecnológica, que volará en unos meses, el sistema portará solo el radar. La antena será pasiva y “mirará” hacia un sólo lado, no obstante, en los siguientes METs se incorporará la antena activa con capacidad AESA, los sensores EO/IR y se definirá qué configuración final adopta.

En el puesto trasero del avión va un puesto de operador con los controles y el sistema de misión.

El Sistema de Misión permite la planificación y la ejecución de las mismas, además del post-procesamiento de los datos obtenidos integrando las imágenes en el espectro visible, infrarrojo térmico, imágenes de radar de apertura sintética (SAR) fusionándolas entre sí. Este sistema de misión provee formas múltiples de representación en 2D y 3D, del plan de misión y navegación. Cartografía Rasterizada, Visual OACI, Satelitales y Relieve, DEMs, Mosaicos de imágenes de alta resolución, entre otras funcionalidades.

El radar otorga la capacidad de vigilancia y reconocimiento en cualquier condición climática, y horaria, la combinación con un SAI es óptima para la función del Fénix.




Proyecto del POD ISR tal como fuera presentado en 2019 durante la despedida de los IA-58 Pucará. Foto: Santiago Rivas.






La idea es que sirva para reconocimiento o también para misiones como, por ejemplo, ¿control de polución?

Para control de polución, temas atmosféricos, así como para relevamiento topográfico 3D, si bien es aplicable el radar, se suele usar más un Lidar. Esa tecnología también está planeada tenerla como parte de la oferta, y hay capacidades y desarrollos nacionales valiosos en la temática.

¿Y los otros radares que tienen proyectados para aeronaves que incluirían?

Son radares orientados a vigilancia marítima y terrestre y misiones derivadas. Con otro montaje en la plataforma, fijo o rotante según el caso, con capacidades SAR, ISAR, GMTI y todas las funciones necesarias para esas misiones. Hay también en un camino más largo, el radar de control de tiro o radar multimisión de nariz. Esto le sumaría a un avión que no lo tiene (por caso el IA-63) otra capacidad para la función de intercepción, porque las ultimas millas no se pueden hacer de otra manera si no hay condiciones de visibilidad. Y en un futuro es una tecnología estratégica, nosotros tratamos de apuntar a que lo que se haga permita ganar capacidades para no perder el tren tecnológico de Argentina en la materia. Por eso este proyecto que estamos encarando del radar en el POD con la Fuerza Aérea, y también en trabajos con la Armada, tiene esa importancia reforzada: por un lado, desarrolla un producto en sí mismo (o varios, relacionados), pero en el fondo es desarrollo de una tecnología clave, necesaria, habilitante y exportable.

En la parte de contramedidas electrónicas, ¿ustedes han trabajado?

En los radares más complejos, por ejemplo, la familia RPA, es una de las características más relevantes. Tiene un muy buen diseño en lo que es inherente y además incluye contra-contramedidas activas, que cumplen estándares muy buenos del estado del arte, salto de frecuencia, diversidad, alta inmunidad a interferencias, formas de onda arbitrarias, etc.

También hemos trabajado en otros sistemas en operación, que no podría detallar.

Y dentro de otros programas que abarcaron un conjunto de temas, como el proyecto de modernización de las MEKO con la ARA, también avanzamos en ingenierías y diseños que esperamos concretar ahora para sistemas MAE (Medidas de Apoyo Electrónico). Tenemos requerimientos de las fuerzas para trabajar en estos temas. Son temas muy críticos, si te venden, te venden las versiones de exportación, y son muy costosas, controladas y generan mucha dependencia.

¿Hay otros temas, digamos, en fase de I+D?

Sí, por mencionar algunos que hemos hecho, sistemas como un GBAS (Ground Based Augmentation System) para la ANAC, que es una tecnología nueva de aumentación GPS que apunta a reemplazar al ILS, con un prototipo en verificaciones operando en Bariloche.

Otros desarrollos en el que estamos trabajando es en radares pasivos, por ahora a nivel demostración y experimental, pero con mucho potencial. Digamos que se trata de aprovechar fuentes de oportunidad, FM, televisión digital, satélites geoestacionarios y otras fuentes conocidas, y a partir de mucho procesamiento de señal, determinar la posición de las cosas.

También apuntamos a los radares costeros OTH (Over the Horizon). Mayormente los que están orientados a entender el estado del mar y radares de olas y conocimiento hidrográfico, pero también vigilancia marítima, dado que hay técnicas para detectar embarcaciones que usan principios parecidos.

Esperamos una demanda a partir del énfasis creciente en la cuestión de la soberanía sobre el mar, de la ZEE, el relanzamiento de Pampa Azul, el SINVICEM. El mar es un tema de Defensa, de Seguridad, económico, científico, ambiental, social…tiene infinidad de facetas.

Programas como los que se necesitan en estos casos traccionan el desarrollo de la tecnología y a la vez le pueden dar factibilidad con sus objetivos: ¡con sólo pensar lo que pierde el país de pesca ilegal (entre 1500 y 3000 millones al año, según la fuente) se pueden financiar bastantes medios!

Como pasa en todo el mundo, el estado es el motor de desarrollo tecnológico soberano, y en particular de la Defensa, si no es muy difícil. Sobre ese impulso, se pueden y deben acoplar otros emprendimientos, pero sin eso no hay base suficiente para construir.

Sí, es el gran inversor.

Claro, por eso la aprobación del FONDEF es un paso que nos parece excelente, porque se orienta hacia el equipamiento y pone el centro en el desarrollo nacional, y si tienen que venir cosas de afuera, en la trasferencia. Genera soberanía.

En ese rol de inversor del Estado, lo que hay que ver es que destina recursos no “a cualquier cosa”, sino a cosas legítimas que necesita el país, que de otro modo tendría que comprar afuera, perdiendo divisas, no generando trabajo de alto valor agregado y con posterior potencial exportable. Y a valores superiores. Hay “detalles” que se olvidan, pero hasta que el Gobierno decidió encarar la radarización del país con un desarrollo nacional que nos tocó liderar, se había fracasado en varias licitaciones internacionales mega millonarias.

Y no quiero dejar de mencionar que esa inversión se vuelca sobre el país, sobre una cantidad de organizaciones; sobre las empresas del Ministerio de Defensa, sobre INVAP, sobre decenas o centenares de PYMES que producen y pueden producir más, sobre el sistema de CyT orientado a la Defensa, Universidades, etc. En Europa dicen que cada euro puesto en tecnología genera otros cinco...ponele la moneda que quieras, pero es así.

Todo esto está repetido hasta el cansancio, y es lo que hacen los países “centrales”, pero a veces parece que acá no se puede. ¿Quién dijo que no se puede? Y por supuesto es importante el volumen de inversión, pero a veces lo es tanto, o más, la continuidad de la misma. Cuando se corta, se retrocede. Se pierden personas calificadas, capacidades productivas, el conocimiento se degrada. Los casos de éxito (nosotros podemos hablar por experiencia propia de algunos en el campo nuclear, espacial, ahora en radares –Defensa, pero hay otros) se lograron con continuidad. Y también sobran ejemplos de lo que pasa cuando no es así. Por eso la previsión plurianual con reserva presupuestaria del FONDEF es un avance de calidad en política para la Defensa. Es esperanzador.

Y el mercado internacional ¿cómo lo ves para todos estos productos?

Lo vemos con mucha potencialidad en la región Sudamérica y Centroamérica, y también, debido a la tradición que tiene INVAP en países de África, fundamentalmente el Norte. A partir de hacer conocer nuestra oferta, por un lado, de productos y, por otro lado, de capacidades, empezamos a recibir muchas y buenas consultas. Somos conscientes de que son mercados difíciles porque no dependen sólo de la competencia técnica, sino que tiene que ser oferta a un país, tiene que tener respaldo financiero. Se compite con financiaciones a tasas subsidiadas, o negativas. Estamos en un aprendizaje y aceptamos el desafío, como lo hicimos en otros negocios, exitosamente.

Sí, es una cuestión de políticas también.

Claro, cuestiones geopolíticas, hay muchas variables, pero que de alguna manera se pueden sortear. De hecho, de no haber sido por la pandemia estaríamos ejecutando un par de acuerdos internacionales en este momento, hoy postergados.


Prototipo del RUAS Asteri, desarrollado junto a Cicaré y Marinelli.


¿Siguen adelante con esas propuestas?

Si, seguimos adelante. Tenemos demandas fundamentalmente de radares, que es lo más conocido. Podemos ofrecer soluciones y productos llave en mano si eso es lo que se busca, pero en muchos países están revisando la historia de comprar productos cerrados, de tener esclavitud logística y pagar cualquier cosa por ciclos de mantenimiento. Así es que nuestra propuesta, con el aval apropiado del Gobierno Argentino, cuando se trata de exportación de tecnología, incluye la coproducción y la transferencia de conocimiento y en buscar asociación más que clientelismo. Ese es un eje importante. Hay una ruptura del modelo tradicional de vender el producto cerrado sin que el cliente lo pueda tocar y pagar un costo de ciclo de vida en quince años, a lo mejor, dos o tres veces lo que se pagó inicialmente. El concepto del TCO, el costo total de propiedad a lo largo del ciclo de vida, tiene cada vez más valor, y la capacidad de producir cosas localmente es crecientemente apreciada por muchos países. Tarde o temprano, todos aprendemos a sacar las mismas cuentas.

A veces no hay transferencia de tecnología y a veces también las capacidades que venden no son las de estado de arte, sino las que el país “X” quiere vender. Todo esto está también en cuestionamiento.

Además, es un segmento donde tampoco hay tanta oferta en el mercado.

No…bueno…varía bastante según el tamaño, sistemas complejos no hay muchos, pero son mercados en los que, en casi todos los casos, tarde o temprano venden los Gobiernos a los Gobiernos. Y además es una industria, por muchas razones lógicas y otras no tanto, que tiene mucha inercia. El que se instala y es inteligente para gestionar, si no cambia mucho el mapa mundial o de la zona, tiene enorme ventaja para seguir el ciclo.

¿Cómo ves la oferta latinoamericana?

Buena parte de los países de Sudamérica tenemos capacidades productivas en Defensa o aplicables a ella. Cierto, son muy variables, y yo no me atrevería a hacer un diagnóstico país por país, o a lo sumo repetiría cosas que son bastante conocidas. Pero aun cuando no hay una industria muy desarrollada, sí opino que en conjunto, complementándonos, podemos sumar mucho –muchísimo- y consolidar un mercado. Sudamérica, Latinoamérica, siempre ha sido mayormente terreno de ventas de otros continentes. Yo creo que se puede hacer en la región la mayoría de lo que necesitamos y ser terreno de desarrollo y producción propia. Hay procesos donde las capacidades son de origen más autóctono (como el de Argentina), otros más de transferencia, pero eso es combinable. Y esto puede incluir a otras empresas de países más tradicionales en la materia, si la propuesta es de beneficio mutuo y no sólo que nosotros pongamos el mercado.

Naturalmente depende de varios factores, no sólo industriales o técnicos, pero veo posible multiplicar esto, como han sido posibles algunos programas bilaterales, en tecnologías sensibles, por ejemplo entre Brasil y Argentina.

¿Cómo ves la demanda en la región?

Dicho lo anterior, ahora te puedo intentar contar algo de lo que nos piden, o vemos necesario. Y aclarando que seguramente omito alguna cosa importante. Por hablar de un tema “core” nuestro, la vigilancia y control aeroespacial no está completa en la región, a pesar de que se han hecho algunos ciclos de inversión relativamente importantes hace años. En algunos casos requieren de modernización y en otros no están todos los espacios aéreos radarizados. Vigilancia terrestre y control de fronteras y litorales también requieren atención. El tema del mar…casi todos los países con litoral marítimo operamos con buques tipo OPV, y en muchos casos (no en Argentina, todavía, y ojalá que esto cambie), se fabrican en astilleros locales. Pero los sistemas de combate de esos buques, los sensores, actuadores, armamento, etc., no, vienen de afuera. ¡Y pueden valer lo mismo que el buque! Ahí también hay una demanda real.

La aviación con VANTs de cierto tamaño todavía está en etapa incipiente, tanto en ala fija como, y más aún, en ala rotativa. Y desde luego, salvo excepciones, tampoco diría que hay suficientes aeronaves militares tripuladas en la región.

Con la creciente problemática de los drones como amenaza, los sistemas antidrones también forman parte de la defensa antiaérea, están cada vez más en el foco. Y seguirán aumentando.

Un tema que merecería varias páginas es el de CyberDefensa. Es relativamente nuevo, hay pocos actores y se complejiza día a día.

Volviendo a radares, dada la creciente atención que demanda el ambiente y la gestión de emergencias, los meteorológicos y sistemas asociados también están entre las necesidades del momento, y a futuro.

Por último, pero no menor, crece la necesidad de misiones ISR desde el espacio, este tema fue abordado en otra nota reciente tuya con nosotros, pero refuerzo que el SAR, en banda X particularmente, puede ser el próximo diferenciador en las capacidades buscadas en la región, y para uso dual.

En todo caso, quisiera combinar tus dos últimas preguntas, y decir que lo que hemos desarrollado para nuestro país, lo que estamos desarrollando, lo ponemos a disposición de esa demanda, y de buscar seguir creciendo y generar propuestas asociativas que creen cosas nuevas en beneficio de todos los actores, allí donde hagan falta.



Fuente: pucara.org