martes, 12 de octubre de 2021

China llevará turistas al espacio con una copia de naves norteamericanas
Una compañía china promete turistas espaciales para 2024 y con una nave que es un híbrido entre la New Shepard de Blue Origin y la Crew Dragon de SpaceX.
Por Omar Kardoudi


Diseño de la próxima nave china para turismo espacial. (CAS Space)


La compañía CAS Space, una escisión de la Academia China de Ciencias, acaba de anunciar que está trabajando en un cohete destinado a llevar a turistas al espacio en 2024. Esta nave tiene un diseño con elementos que recuerdan mucho a las de sus competidores: la New Shepard de Blue Origin y la cápsula Crew Dragon de SpaceX.

El turismo espacial está dando sus primeros pasos para convertirse en una realidad. Richard Branson fue el primero en asomarse al espacio con su nave de Virgin Galactic. Luego, Jeff Bezos subió unos kilómetros más alto con su New Shepard. Y hace unos días amerizaron sanos y salvos los cuatro turistas que iban a bordo del Inspiration 4 de SpaceX y que, según algunas estimaciones, tocaron a unos 50 millones de dólares el asiento.

China no quiere perderse ese tren y acaba de anunciar sus planes para envíar turistas al espacio. Según CAS Space, su nuevo cohete será reutilizable, tendrá una sola etapa y podrá llevar a siete pasajeros en un viaje de 10 minutos a 100 kilómetros de altura. Este punto, llamado línea de Kármán, es la altura a la que llegó Bezos y es considerado el límite entre la atmósfera terrestre y el espacio exterior.


El primer vuelo de prueba está programado para 2022. (CAS Space)


En cuanto a su diseño, no sabemos si acabará siendo el definitivo, pero por las ilustraciones que ha compartido CAS Space parece un híbrido entre las naves de SpaceX y las de Blue Origin. La cápsula superior es casi idéntica a la Crew Dragon y llegará a la Tierra amortiguando su caída al mar con tres paracaídas. Para el aterrizaje del cohete, comentan, usarán un brazo robótico muy parecido al que usa la compañía de Musk para atrapar su Starship antes de que toque tierra.

El cuerpo de la ilustración es muy similar al de la Blue Shepard aunque en lugar de patas tiene aletas. Y en vez del motor BE-3 de hidrógeno y oxígeno líquido que usa el cohete de Bezos, los chinos usarán cinco motores ‘Xuanyuan’ de queroseno y oxígeno líquido.


La cápsula Crew Dragon encima de un Falcon 9 de SpaceX. (REUTERS)


Si todo sale como CAS Space tiene previsto, en 2022 realizarán su primer vuelo de demostración, en 2023 se realizaría un vuelo de prueba suborbital completo y en 2024 comenzaría a funcionar el servicio de turismo suborbital.

El plan es muy ambicioso, sobre todo teniendo en cuenta que Blue Origin hizo su primer vuelo de prueba no tripulado en abril de 2015 y hasta este julio, 14 lanzamientos después, no ha estado listo para llevar a Bezos y a los otros pasajeros hasta el borde del espacio.


La New Shepard de Blue Origin. (Blue Origin)


China ya demostró sus capacidades en el campo aeroespacial cuando el junio pasado sorprendió al mundo al conseguir llegar a Marte en su primer intento y desplegar su rover Zhurong con éxito. CAS Space cuenta con todo el apoyo institucional chino y tiene experiencia en la construcción de satélites y sus sistemas de propulsión de cohetes.

El mes pasado, la compañía china, tenía previsto el lanzamiento de su cohete sólido ZK-1A, sabemos que esa fecha se ha retrasado, pero no ha trascendido nada más. También se sabe que está construyendo junto a otras compañías un centro espacial comercial en la ciudad de Guangzhou, al sur de China. Y que el mes pasado realizó con éxito la primera prueba de lanzamiento de un cohetes reutilizables de propulsión líquida con un cohete de lanzamiento y aterrizaje vertical de 23 kg. El mismo sistema de propulsión que tienen planeado usar para su proyecto de turismo espacial.



lunes, 11 de octubre de 2021

San Juan
Después de 12 meses de parálisis quieren retomar las obras del radiotelescopio chino
La idea es volver al trabajo en enero del 2022, después de la llegada de los contenedores con el equipamiento.
Por Claudio Leiva


Así se verá el radiotelescopio chino cuando esté ensamblado, con el aporte de los técnicos del país asiático y de Alemania. 


A partir de la autorización para la llegada de extranjeros desde noviembre al país, estiman que en enero del 2022, y después de 12 meses de demora, se podrán retomar las tareas de montaje y armado del Cart (China Argentina Radiotelescopio), que estará ubicado en el Observatorio de Altura Cesco, en Barreal, Calingasta. Será el radiotelescopio más grande de América del Sur y permitirá mejorar la exactitud para utilizar los GPS, que posibilitan ubicar con precisión cualquier objeto en la Tierra.

Es que la plataforma sobre la que estará montada la estructura se completó en diciembre del año pasado, pero la pandemia frenó el avance de los trabajos. Y ahora está la chance de avanzar con la apertura de las fronteras argentinas.

Para poder retomar las tareas tienen que pasar dos cosas. La primera es la llegada de unos 50 contenedores con las partes del radiotelescopio, cuya estructura completa tendrá un peso de unas 1.000 toneladas. Vendrán en barco desde China hasta el puerto de Buenos Aires y en camiones hasta Calingasta. Y la otra cuestión, que ha estado frenada por el covid-19, es la llegada de unos 20 técnicos chinos y otros 5 de Alemania, que tendrán a su cargo el montaje de la estructura. Las tareas demandarán un año.

Estos detalles los aportó Marcelo Segura, doctor en Ingeniería y coordinador del proyecto Cart, quien está siguiendo de cerca todos los detalles para poder avanzar.

El Cart en un proyecto internacional en el que participan el Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA), la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Conicet y el Observatorio Nacional de Astronomía de la Academia de Ciencias de China (NAOC).

El costo total de la fabricación e instalación del equipamiento está calculado en alrededor de los 25 millones de dólares. El NAOC asume gran parte de los costos (solamente la antena cuesta 15 millones de dólares), aunque también hay aportes del Gobierno provincial y de la Nación.

En la actualidad, la red global de radiotelescopios usados con fines astrométricos y geodésicos cuenta con unos 50 instrumentos operativos en el mundo, la mayoría concentrados en el hemisferio norte. Por eso, la instalación del Cart en Calingasta contribuirá a mejorar la cobertura de la red global de radiotelescopios. Y permitirá, por ejemplo, mejorar la red geodésica nacional, ayudar en la determinación de los parámetros de orientación de la Tierra, detectar irregularidades en la rotación del planeta y colaborar en el rastreo y la telemetría de las futuras misiones espaciales argentinas.

Para construir la base, que ya fue finalizada, fue necesario hacer un camino de acceso a la zona de la obra, de unos 10 kilómetros, y un campo que demandó una excavación y la compactación de suelos. Después, a medida que vayan llegando los contenedores, vendrá el montaje de la estructura, que tendrá 40 metros de diámetro. Para esa tarea será necesario llevar a la zona dos grúas de 600 toneladas para su izado.

El radiotelescopio está formado por cuatro partes fundamentales: antena, sistema de posicionamiento, receptor y sistema de adquisición/procesamiento de datos. El sistema de posicionamiento de la antena dirige la misma a la posición que se desea observar y el reflector o parábola principal de la antena recolecta la señal proveniente de esa zona. El receptor radioastronómico es el encargado de tomar la energía suministrada por la antena y de acondicionar la misma a niveles y frecuencias adecuadas para su registro. La adquisición y procesamiento de datos se realiza mediante un sistema de computación dedicado.

Personal

20 Es la cantidad de trabajadores que se estima que será necesaria contratar para armar la estructura. La intención es que sean de Calingasta, para favorecer la mano de obra local.

Cuestionamientos a los planes de China

El montaje del radiotelescopio chino en San Juan no ha quedado exento a los cuestionamientos que se han hecho al plan del Gobierno del país asiático, que incluyó también la instalación de una base espacial en Neuquén.

El principal cuestionamiento se relaciona con un eventual uso militar y con la existencia de cláusulas secretas con China. Incluso desde algunos sectores se habló, en el caso de la base en el sur del país, de una "cesión de soberanía" y hasta se mostraron preocupados por la posibilidad de que se pudiera hacer uso con fines bélicos.

En una investigación que hizo La Nación, el diario publicó que "los especialistas advierten que la antena puede tener un uso dual, con avistaje a la Luna o al espacio, pero a su vez para interceptar satélites y eventualmente enviar información con datos sensibles de otros países".

En el caso de San Juan, el Cart pasará a formar parte de los atractivos turísticos del departamento cordillerano con la llegada, por ejemplo, de investigadores de distintos lugares del mundo, que demandarán servicios en la zona.



sábado, 9 de octubre de 2021

Lanzarán una nave para desviar el curso de un asteroide: Un ensayo para una "defensa planetaria"
El impacto tendrá lugar en septiembre de 2022 contra el asteroide Didymos B, una luna de 160 metros de diámetro.


Una muestra de cómo será el impacto. Imagen: NASA


La NASA hará estallar una nave espacial contra un asteroide a fin de alterar su curso y así probar una "defensa planetaria". El impacto tendrá lugar en septiembre de 2022 contra el asteroide Didymos B, una luna de 160 metros de diámetro, que orbita alrededor de un asteroide de 750 metros de diámetro llamado Didymos A. Los dos asteroides se encuentran a 11 millones de kilómetros de la Tierra.

“La nave espacial DART chocará contra la luna casi de frente a aproximadamente 6,6 kilómetros por segundo, una velocidad que es más rápida que una bala y lo suficientemente veloz como para cambiar la velocidad de la luna en una fracción del 1 por ciento”, informó la NASA sobre el lanzamiento.

En rigor, se trata de una prueba, ya que el asteroide no representa una amenaza. El impacto, aunque parezca que apenas producirá un mínimo cambio, alterará por varios minutos el período orbital de Didymos B. Es la primera vez que se lanza una misión para probar un modo de desviar asteroides de su curso.

Según los expertos, se usará una técnica llamada "impactador cinético": DART no cambiara su velocidad e impactará contra el asteroide. Como Didymos A y Didymos B son pequeños, los telescopios de la Tierra los ven como un solo punto de luz que fluctúa en brillo. El intervalo de fluctuación cambiará con el impacto de DART.

La misión apunta a poder medir el desvío en la órbita de Didymos B, ya que cualquier alteración en la órbita del objeto más pequeño sería mucho más fácil de medir desde la Tierra. “Se trata de un momento emocionante el que estamos viviendo y creo que DART hará una gran demostración”, expresó Ed Lu, astronauta retirado de la NASA y fundador de la Fundación B612, que trabaja en la detección y desviación de asteroides.

"El sistema Didymos es demasiado pequeño y está demasiado lejos y se lo observa como un punto de luz. Pero podemos obtener los datos que necesitamos midiendo el brillo de ese punto de luz, que cambia cuando Didymos A rota y Didymos B orbita”, dijo a su vez Andy Rivkin, uno de los científicos del equipo DART.

Cómo es la nave espacial

La nave pesa 500 kilos y tiene forma de cubo. Mide 1,14 metros de ancho 1,24 de alto y 1,32 de profundidas. Posee 2 paneles solares que, al desplegarse, alcanzan un ancho de 12,5 metros. Al ser lanzada, contará con energía solar para desplazarse, gracias al Roll Out Solar Arrays (ROSA). La nave espacial contará además con el sistema de propulsión solar eléctrica comercial NEXT-C. El presupuesto total alcanza los 313,9 millones de dólares.

Desde su lanzamiento hasta su impacto en octubre de 2022 pasará casi un año, ya que está previsto que la ventana de lanzamiento se inicie el próximo 24 de noviembre. Se estima que dos años la Agencia Espacial Europea lance la misión Hera para el estudio de los asteroides y analizar el cráter de impacto de DART.

En principio, la misión recuerda al film Armageddon, de 1998, en el que un grupo de astronautas debía detonar un gigantesco asteroide cuya órbita de impacto puede destruir a la Tierra. Sin alcanzar los niveles de dramatismo de aquel film, la realidad se asemeja a la ficción.



Rusia busca venderles aviones de combate a las fuerzas argentinas
Embajador mantuvo conversación esta semana con el ministro de Defensa.
Por Edgardo Aguilera


Encuentro. El embajador Dmitri Feoktiskov y Jorge Taiana.


El Gobierno de la Federación Rusa, a través del embajador Dmitri Feoktiskov reiteró al ministro de Defensa, Jorge Taiana, el interés de suministrar equipamiento militar a la Argentina. Taiana recibió el miércoles pasado en el Edificio Libertador al diplomático ruso a poco de haberse conocido que el proyecto de Presupuesto 2022 consignaba la operación de Crédito Público (644 millones de dólares) destinada a la adquisición de aeronaves para la Fuerza Aérea con cita expresa del modelo: JF-17 Thunder Bloque III, de fabricación china. Extrañó la inclusión del caza chino en la norma sujeta a la aprobación del Congreso cuando aún no se conoce la selección definitiva del avión que reemplazará al desprogramado sistema Mirage.

La comunicación oficial reflejó que el ministro y el diplomático ruso dialogaron sobre la cooperación de sus respectivos países en defensa. Además el mensaje señaló que conversaron sobre posibles acuerdos para capacitar al personal militar argentino y abordaron la situación de los convenios que están en curso. El embajador siguió la hoja de ruta que había mencionado a Agustín Rossi, al comienzo de la gestión de Alberto Fernández. Acuerdos de cooperación en instrucción de personal militar, cursos específicos para submarinistas, aviadores y dotación de tanques todos a cargo y coste de la Federación Rusa.

Feoktiskov recalcó que la oferta rusa para dotar a la Fuerza Aérea Argentina de un caza de superioridad aérea tiene mejores condiciones de financiamiento que la alternativa de la República Popular China. Rosoboronexport (exportador estatal de armas de Rusia) presentó meses atrás el caza MiG-35 y un entrenador ligero el Yak-130. La mirada local está en el MiG-35, un caza de superioridad aérea, potente y de reconocida maniobrabilidad en combate. Cuenta con sonda de reabastecimiento en vuelo, se comercializa en versión monoplaza y biplaza. El precio ronda los 30 millones de dólares cada uno. Coincidencia o no, el mismo día, por conferencia virtual, Taiana dialogó con el embajador chino Zou Xiaoli, el diplomático felicitó al ministro por su designación en Defensa y recordó el ofrecimiento del caza chino y los programas de intercambio académico y de personal entre los dos países.

La cuestión de fondo que no entra en conversaciones como las que se realizaron ayer, se centra en qué tipo y característica de sistema de armas vendrá integrado al avión. Definir quién será el proveedor del reemplazo para el Mirage es un asunto que involucra el interés nacional de recuperar la capacidad de la Fuerza Aérea para el control permanente del espacio aéreo. También atender de una vez el rol y participación de la industria aeroespacial en programas de compras a extranjeros.

El intríngulis malvinero por la soberanía es el dilema que resulta útil para manipular la decisión política, a propios y extraños. De un lado los tradicionales, Estados Unidos que aún no envió su propuesta (podría incluir el F-16 Fighting Falcon o el F-18 Hornet) y, del otro, China y la Federación Rusa. Optar por aeronaves del proveedor de siempre limita la disponibilidad de armamento y repuestos de sistemas críticos por influencia del veto británico, hacerlo por la opción rusa o el gigante asiático, que no restringen capacidades de armas y equipos parece la solución, aunque a ojos de otros permitiría la entrada de competidores foráneos al mercado regional de cazas de superioridad aérea. La decisión es más compleja incumbe otros tableros como el económico donde el país tiene un condicionante, la deuda con el FMI, un resorte que suele presionarse para desalentar u orientar decisiones locales de implicancia global.

En diferentes think tanks como la fundación Alem (UCR) que dirige José Vila o Argentina Global conducida por Paola Di Chiaro, ex viceministra de Defensa del macrismo se sigue de cerca la política de adquisiciones.

En la fundación Argentina Global se sostiene que las adquisiciones deben ser consecuencia de una estrategia integral “la promoción de la democracia, los derechos humanos y la plena vigencia de las libertades individuales, así como nuestro compromiso con la paz y la seguridad internacionales nos ubica en un espacio dentro del contexto internacional que define nuestros aliados naturales”, sostiene DiChiaro. Uno podría concluir que de ése espacio de países “aliados naturales” saldrían los proveedores de material militar.



Fuente: ambito.com

martes, 5 de octubre de 2021

Confirman que el capitán Kirk de 'Star Trek' emprenderá un viaje al espacio en la nave de Jeff Bezos
El vuelo durará 11 minutos y será filmado para un documental.


El actor William Shatner. Matt Winkelmeyer / AFP


Blue Origin, empresa de transporte aeroespacial de Jeff Bezos, anunció este lunes que el actor canadiense William Shatner, famoso por encarnar a James T. Kirk, capitán de la nave Enterprise en la serie y películas de 'Star Trek', estará a bordo de la nave de la compañía en el próximo vuelo al espacio, a celebrarse el próximo 12 de octubre, recoge CNN.

El vuelo de la nave New Shepard NS-18 durará 11 minutos y pasará la línea de Kármán, límite del espacio reconocido internacionalmente. "He oído hablar del espacio durante mucho tiempo", señaló Shatner en un comunicado. "Aprovecho la oportunidad para verlo con mis ojos. Qué milagro", sostuvo. De este modo, se convertirá en la persona más longeva jamás lanzada al espacio.

Anteriormente, se informó que la misión será filmada para un documental. Es más probable que el viaje de Shatner sea financiado por Bezos, lo que sería "un paso inteligente" del fundador de Blue Origin. Cabe recordar que el asiento civil para la primera expedición fue vendido por más de 20 millones de dólares.



Rusia envía equipo a filmar la primera película en el espacio
Roscosmos envía este martes a una actriz y un director de cine al espacio para rodar el primer largometraje en órbita de la historia.


El cosmonauta Anton Shkaplerov (c), la actriz Yuliya Peresild (izq.) y el director de cine Klim Shipenko saludan antes de abordar la nave Soyuz MS-19 en el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, el 5 de octubre de 2021 - Handout Roscosmos/AFP


Rusia enviará este martes a una actriz y un director de cine al espacio para rodar el primer largometraje en órbita de la historia y marcar algunos puntos simbólicos de ventaja frente a los estadounidenses después de años de decepciones. Acompañados de un cosmonauta experimentado, la actriz Yuliya Peresild, de 37 años, y el realizador Klim Shipenko, de 38, deben viajar a la Estación Espacial Internacional (ISS) a bordo de un cohete Soyuz desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán. La meta es adelantarse al proyecto fílmico en el espacio de Tom Cruise, cuya programación aún no se conoce.

El equipo ruso tendrá 12 días para filmar las escenas espaciales de una película inicialmente titulada 'El Desafío', una obra cuyo presupuesto se mantiene en secreto y que presentará a una médica con la misión de salvar un cosmonauta. El director y la actriz parecían relajados durante una conferencia de prensa el lunes. El primer largometraje de ficción en el espacio servirá de 'experiencia', indicó Shipenko, quien se encargará de la cámara, el maquillaje y la iluminación en el pequeño espacio del segmento ruso de la ISS.

«No tengo a nadie a quien pedir consejos, no tengo un camarógrafo a quien preguntar cómo filmar con la luz de una ventanilla», comentó. Además, este viaje deberá permitir a Moscú tomar ventaja ante los estadounidenses, en un contexto de crecientes tensiones bilaterales.

Para la agencia espacial rusa Roscosmos, la película deberá devolverle el prestigio perdido por sus escándalos de corrupción, sus numerosas averías y la pérdida del lucrativo monopolio de los vuelos tripulados a la ISS, con la irrupción de la sociedad SpaceX, de Elon Musk.

Para Roscosmos, se trata de «ganarle a la NASA y a SpaceX», y de «desviar la atención de sus problemas», dijo a la AFP el politólogo Konstantin Kalachev. La agencia rusa había revelado su proyecto cinematográfico el año pasado, tras el anuncio de un proyecto de rodaje a bordo de la ISS con la estrella estadounidense Tom Cruise. Aunque las imágenes han acompañado a todas las misiones al espacio, nunca se ha filmado un largometraje de ficción en órbita.

Los dos viajeros al espacio, figuras del cine ruso, siguieron un entrenamiento acelerado para aprender a soportar la violenta aceleración del despegue y a moverse en la ingravidez. Como señal de la importancia del proyecto para Moscú, los productores son pesos pesados: Dmitri Rogozine, director de Roscosmos y ex viceprimer ministro, y Konstantin Ernst, jefe de la cadena televisiva Pervyi Kanal.

Este último es responsable de la puesta en escena de algunos de los grandes momentos del Gobierno de Vladimir Putin, como desfiles militares, investiduras presidenciales y las ceremonias de los Juegos de Invierto de Sochi en 2014.

En abril, para el 60 aniversario del primer vuelo tripulado al espacio de Yuri Gagarin, una victoria simbólica de la Unión Soviética frente a Estados Unidos en plena Guerra Fría, Putin proclamó que Rusia debía continuar como una gran potencia espacial.

El país aún quiere involucrarse en el turismo espacial, que ha tenido una aceleración los últimos meses con los vuelos de los multimillonarios Jeff Bezos, estadounidense, y el británico Richard Branson. Para diciembre está previsto el viaje espacial de un multimillonario japonés.

Entre otras ambiciones de Roscosmos figuran una estación espacial únicamente rusa y una estación ruso-china, mientras que Moscú decidió rechazar un proyecto lunar de Washington que consideró demasiado centrado en Estados Unidos. Pero ninguno de estos proyectos tiene presupuesto ni un calendario preciso.



Fuente: abc.es

domingo, 3 de octubre de 2021

Pine Gap, la base espía de EE.UU. en Australia
Bajo la apariencia engañosa de monitorear satélites, el país del norte intercepta millones de comunicaciones y facilita información sensible para operar drones con fines bélicos.
Por Gustavo Veiga




Pine Gap se levanta en el corazón desértico de Australia. No es cualquier base, es la base espía más importante de Estados Unidos alrededor del mundo. Edward Snowden hizo más visibles sus propósitos en 2013 cuando la denunció, pero funcionaba desde 1970. Un tratado firmado entre los dos países le dio vida el 9 de diciembre de 1966. Bajo la apariencia engañosa de monitorear satélites, EE.UU. intercepta millones de comunicaciones, facilita información sensible para operar drones con fines bélicos y realiza espionaje en beneficio de intereses propios y de sus aliados desde ahí.

El Pacto AUKUS

Hoy sus instalaciones son un dispositivo clave en el control de una región donde Washington mide fuerzas con China. Acaba de firmar en septiembre pasado la alianza AUKUS (con los gobiernos de Londres y Canberra) que motivó un conflicto internacional con Francia, damnificada de un acuerdo que quedó cancelado para venderles submarinos a los australianos. Ahora, cuándo no, el negocio lo hará el complejo militar-industrial que el expresidente Dwight Eisenhower presentó en sociedad en 1961 en su discurso de despedida. Pasaron sesenta años.

La base de Pine Gap queda a medio camino entre Adelaida al sur y Darwin al norte, rodeada del desierto de Simpson. Un extenso territorio de dunas rojizas, como de película. Extrañas figuras en la roca erosionada por el viento le dan a la zona un semblante lunar, que podría haber inspirado a Ray Bradbury. La CIA controla la infraestructura del lugar que Snowden, su ex contratista, vinculó con la red de espionaje Echelon. La más grande de la historia. Durante décadas Australia y Estados Unidos mantuvieron con incómodo esfuerzo el secretismo sobre sus verdaderos fines. Típica plataforma de vigilancia de la Guerra Fría, nació con el objetivo de espiar el desarrollo nuclear de la ex Unión Soviética y sus aliados.

Cuando el ex primer ministro australiano Gough Witlam insinuó un posible cierre de la base –gobernó entre 1972 y 1975 – terminó depuesto. La renuncia se la pidió el gobernador general y representante de la reina de Inglaterra en Australia, John Kerr, un funcionario de estrecha relación con la CIA. Esa fue la única vez en poco más de 50 años que EEUU corrió el riesgo de quedarse sin Pine Gap. El político laborista estaba amparado legalmente para cerrarla. El convenio firmado en el ‘66 entre ambos países decía que después de nueve años, cualquiera de los dos podía rescindirlo si avisaba un año antes. Pero no pasó y a Witlam le costó su salida.

Una historia de película

La historia de la base fue tratada por Netflix en una miniserie de seis capítulos estrenada en octubre de 2018. La productora australiana Screentime da una idea de cómo funciona Pine Gap, pero no tuvo demasiado suceso. Incluso fue levantada en Vietnam por lo que este país consideró un error geopolítico del guión. Dos veces aparece un mapa que le atribuye a China una zona marítima que está en disputa con su vecino. Los vietnamitas lo tomaron como una ofensa. En los diálogos hay un pasaje crítico a EEUU sobre el control de la base. Se da cuando la subjefa local le dice a su superior: “Los australianos estamos muy acostumbrados a aceptar. En toda la historia de Pine Gap el jefe siempre fue estadounidense”.

Proyecto Rainfall: la historia secreta de Pine Gap es un libro de Tom Gilling basado en documentos desclasificados de Estados Unidos y Australia. Su autor sostiene en el texto la idea de que los OVNIs son objeto de estudio para la base. El periodista Alex Salmon escribió sobre la investigación en septiembre de 2019: “Gilling documenta de manera experta la historia secreta de Pine Gap, el secreto que rodea su papel en la máquina de guerra de los EEUU. Y cómo convierte a Australia en un objetivo militar en el caso de futuras guerras imperialistas de Estados Unidos. Si bien no pide explícitamente el cierre de Pine Gap, el libro proporciona evidencia más que suficiente para cerrarla y poner fin a la alianza militar de Australia con los EEUU”.

Lo que muestra la actualidad es bien diferente. AUKUS reforzó la asociación estratégica entre las dos naciones y el Reino Unido. No es la única en la región. Existe además el Quad (Quadrilateral Security Dialogue), una coalición que integran EEUU, Australia, India y Japón en la zona del Indo-Pacífico, un concepto geopolítico relativamente nuevo.

El prestigioso analista de Inteligencia australiano, Desmond Ball, también definió a Pine Gap como “máquina de guerra” en 2014, un par de años antes de su muerte. De aquella base a principios de los ’70 que apenas tenía dos antenas y nació como una instalación de investigación espacial de defensa conjunta -según el tratado firmado en 1966-, se pasó a un complejo con 38 antenas cubiertas por sus respectivos radomos en 2017. Esas estructuras que semejan gigantescas pelotas de golf y las protegen del mal tiempo. Pero no solo crecieron las instalaciones de modo exponencial. También su dotación.

Las primeras familias estadounidenses se instalaron en la zona de Alice Springs, la ciudad más cercana a la base, cuando ésta se abrió. Las tareas secundarias fueron destinadas a australianos, que con el tiempo pasarían a ocupar la mitad de los puestos de trabajo. Desde la Guerra Fría a la etapa posterior a los atentados a las Torres Gemelas, Pine Gap casi duplicó su personal, según Ball. Mimetizados en ese paisaje desértico, algunos agentes de la base se hacían pasar por jardineros. Alice Springs tuvo una alta densidad de ellos. El secretismo el gobierno local contribuyó a que estas habladurías se volvieran frecuentes y hasta aparecieran publicadas en los medios.

Las tierras donde funciona este núcleo de espionaje son consideradas sagradas por los pueblos originarios de la región que fueron desalojados hace décadas. En ellas también proliferan historias sobre avistajes de platos voladores. Nada de lo que ocurre en esta porción del mundo donde la influencia de China resulta notoria, es ajeno a Pine Gap ni a la voracidad informativa de la CIA y la NSA (Agencia Nacional de Seguridad de EEUU). Si Estados Unidos tenía 686 bases militares fuera de su territorio en 2015 – cifra que ahora algunos informes elevan a casi un millar -, la que opera desde el centro de Australia es su Big Brother. Las guerras que libró Washington basadas en su credo selectivo contra el terrorismo abarcaron la ex Yugoslavia, Libia, Irak, Afganistán y Siria. Todos países que quedaron destruidos por los bombardeos indiscriminados. Hoy son reemplazados por drones con los que se cometen ataques quirúrgicos que tampoco evitan los llamados daños colaterales contra civiles indefensos. Para eso EE.UU. necesita seguir espiando y Pine Gap es su músculo vital.



Petrolera británica abandona la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas
Se trata de la firma Harbour Energy, que se había formado en abril pasado mediante la fusión de Premier Oil y Chrysaor Holdings, para la explotación de Sea Lion en la cuenca norte de las islas.





La petrolera británica Harbour Energy decidió retirarse de la explotación hidrocarburífera de Sea Lion en la cuenca norte de las Islas Malvinas, luego de que el Estado argentino anunciara en julio pasado sanciones y un proceso de inhabilitación por “exploración ilegal”.

La ley 26.659 establece las condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina, entre las cuales se encuentra la obligatoriedad de obtener permisos previos del Gobierno argentino. El incumplimiento puede derivar en sanciones que contemplan la inhabilitación por un período de 5 a 20 años, entre otras penalidades.

Harbur Energy, que se formó en abril pasado mediante la fusión de Premier Oil y Chrysaor Holdings, argumentó que Sea Lion “no se ajusta a su agenda estratégica”, al igual que otras explotaciones en las cuencas Ceará, en Brasil, y Burgos, en México

“Esto coincide con la estrategia de exploración del grupo, centrada principalmente en oportunidades de bajo riesgo y basadas en la infraestructura en áreas con una presencia existente de producción portuaria”, indicaron en un comunicado.

El alejamiento de Harbour provocó una caída de las acciones de otras empresas titulares de “licencias ilegales” en Sea Lion, como Argos Resources y también Rockhopper. Ante este escenario, las autoridades británicas que ocupan las Islas Malvinas remarcaron que la firma Rockhopper ya inició conversaciones con la petrolera israelí Navitas Petroleum para seguir adelante con el proyecto.

Sin embargo, directivos de la compañía reconocieron la incidencia de las medidas adoptadas por el Gobierno nacional para contrarrestar la explotación no autorizada de recursos naturales. Las autoridades de la firma británica admitieron que quienes pretendan participar en tales actividades bajo distintas modalidades (socios en la industria, proveedores, financistas, etc.) enfrentan consecuencias legales de tipo administrativo y penal, además de la imposibilidad de participar en proyectos en el resto del territorio nacional, lo que sin dudas desalienta a potenciales interesados.

El julio pasado, el ahora ex Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, y el Secretario de Energía, Darío Martínez, habían anunciado el inicio del proceso de inhabilitación contra diversas firmas que operan de forma ilegítima en la plataforma continental argentina. Una de ellas era Harbour Energy Plc., con sede en Reino Unido.

Esta no es la primera vez que el Gobierno argentino interviene con sanciones para hacer desistir a estas empresas de la explotación de recursos hidrocarburíferos argentinos, en el marco del reclamo de soberanía formulado sobre las Islas Malvinas.

En 2010, tras un decreto de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que endurecía los controles a los buques que transitan las aguas nacionales, el gigante minero BHP Billiton se retiró de la zona tildando de "polémico" el programa petrolero de Malvinas y mencionó los problemas que tiene la zona por la disputa de soberanía.

En tanto, en 2012 fueron inhabilitadas cinco empresas que desarrollaban actividades vinculadas con la exploración ilegal en la plataforma continental disputada y en 2015 se declararon ilegales las actividades de las estadounidenses Noble Energy y Edison Internacional que finalmente se retiraron de la explotación en 2018.

Como resultado de la política seguida por el Estado, ninguna de las empresas petroleras a nivel global con sede en Argentina participaron en actividades en zonas en disputa.

Además, en respuesta a las gestiones realizadas, varias empresas del sector manifestaron no tener interés en participar mientras subsista dicha disputa (British Petroleum, la petrolera estatal india ONGC, Talisman Energy, Fugro-Geoteam AS y Anadarko).



Fuente: ambito.com

sábado, 2 de octubre de 2021

Corea del Sur se prepara para lanzar un cohete espacial de producción propia



 
Corea del Sur ha iniciado los últimos ejercicios de seguridad de Nuri, el cohete espacial de producción propia, informó Yonhap este jueves citando al ministro de Ciencia del país asiático.

El lanzamiento del vehículo se prevé para el 21 de octubre. Según el Ministerio de Ciencia y Tecnologías de Información de Corea del Sur, 11 departamentos y organismos gubernamentales han puesto en marcha los últimos simulacros de seguridad, como la restricción del espacio aéreo y acuático cerca del lugar de lanzamiento.

Desde 2010, Seúl ha invertido aproximadamente dos billones de wons (1.800 millones de dólares) en la creación de su propio cohete.



viernes, 1 de octubre de 2021

INVAP: 45 años generando tecnología de punta en la Argentina
INVAP es uno de los máximos exponentes de desarrollo tecnológico latinoamericano y un modelo exitoso de las capacidades que tiene la Argentina.
Por Santiago Rivas



INVAP cumplió 45 años este mes de septiembre, como una de las empresas más destacadas de América Latina en lo referido a la investigación y producción de tecnologías de alto nivel. Con Darío Giussi, gerente del área de Defensa de la empresa, hacemos un recorrido por su historia, su presente y su futuro.

INVAP nació en septiembre de 1976, aunque sus orígenes se remontan a varios años antes: “la empresa se incubó en el Laboratorio de Investigación Aplicada que estaba en el Centro Atómico Bariloche, dirigido por Conrado Varotto, con Héctor Otheguy dentro del grupo, junto a otros actores del inicio de INVAP. Se generó dentro de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y con un marco conceptual, que es la convicción que tenían los fundadores, y fundamentalmente Varotto, de que para hacer tecnología hacía falta una estructura de empresa adecuada. Esa idea la había visto en el Silicon Valley a finales de la década del ’60, donde empezó a visualizar cómo se configuraba esa relación entre lo académico, los ámbitos científicos y de investigación, y la industria. Esa es la idea fuerza, y con esa idea se dirigió al Gobierno de la provincia de Río Negro, que la tomó y se decidió fundar la empresa” comenzó explicando Giussi.

Así, INVAP comenzó desarrollando sus actividades económicas como un brazo de la CNEA, centrada exclusivamente en aportar al desarrollo del plan nuclear argentino, que tenía muchísimo ímpetu en ese momento, particularmente con la dirección del almirante Carlos Castro Madero, pero que ya venía en la Argentina desde la década del ‘50. “Todos nuestros primeros años estuvieron volcados hacia lo nuclear, pero también en cada desarrollo tecnológico íbamos adquiriendo capacidades en procesos, en materiales, en tecnologías de base… Empezaban a vislumbrarse puntas de otras actividades industriales o tecnológicas. Si uno ve la historia de INVAP, hemos hecho cosas desde automatización de una línea de control de calidad en una planta de producción de lavarropas en Estados Unidos en los ‘70s, y algo similar en una planta de producción en Corea, hasta cápsulas para la conservación de cuerpos momificados para su exhibición en un museo. Algunos de ellos se transformaron en la parte industrial que dio origen a lo que ahora es INVAP Ingeniería S.A.. Entre las primeras actividades encargadas por la CNEA estuvo la obtención de la esponja de Zirconio, un material fundamental para los reactores, en una búsqueda de soberanía que se coronaría con el enriquecimiento de uranio junto con la CNEA en el año ‘83 en la planta de Pilcaniyeu. Fue un hito que le permitió a la Argentina, en primer lugar, entrar al mercado del uranio enriquecido, y demostrar que era capaz de producirlo si así lo disponía”, narra Giussi. Actualmente, la CNEA trabaja en la producción de uranio enriquecido por métodos más modernos, para evolucionar desde el método de difusión gaseosa.




El achicamiento del plan nuclear argentino hacia finales de los ´80 y su desfinanciamiento, provoco un fuerte cimbronazo en los proyectos y contratos sobre los que trabajaba INVAP, “nosotros teníamos más de mil personas en el año 1991 y pasamos a tener 300. Se había fabricado el reactor del Centro Atómico Bariloche, el RA-6, todavía dentro de la CNEA, y después, la CNEA en un acuerdo país-país exportó un reactor a Perú. INVAP fue proveedor de una parte importante de las partes del reactor, desarrollando capacidades que le permitieron a la empresa unos años después hacer una exportación a Argelia de un reactor, de similares características al RA-6, que ahora mismo estamos modernizando. Ya estábamos en el ámbito internacional. Como parte de esa crisis teníamos una venta a Irán que fue cancelada. Casi un golpe de gracia en términos de sustentación de la empresa, porque no se pudo cumplir ese contrato por decisiones ajenas a nuestra voluntad.

En ese momento hubo un reenfoque que dio origen al plan espacial argentino: lo que estaba orientado hacia el desarrollo de vectores de lanzamiento se paró y se volcó hacia el desarrollo de satélites, la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), que dependía de la Fuerza Aérea Argentina se disolvió y se fundó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), una agencia civil, de la que Varotto pasó a ser el director ejecutivo. Nosotros incursionamos, a partir de las capacidades tecnológicas, las de ingeniería de sistemas y de gestión de proyectos complejos, en la tecnología satelital, en lo que fue nuestro primer satélite, que fue el SAC-B. Éste era un satélite científico de observación, un satélite con sensores, pero no de la superficie del planeta o la atmósfera, sino que miraba hacia el otro lado, hacia la radiación extraterrestre. El satélite fue exitoso, pero la misión no se pudo cumplir por una falla en el lanzador. Como compensación, la NASA nos ofreció fabricar un satélite, a ser puesto en órbita por el transbordador espacial, que fue el SAC-A. Todo el programa de desarrollo de satélites científicos se dio en el marco de una colaboración con la NASA que a nosotros nos permitió aprender mucho”.

Así, INVAP compensó en parte la disminución del trabajo en el área nuclear con una nueva línea de negocios que es la espacial, con los primeros satélites argentinos, los SAC-A, SAC-B y SAC-C, de los cuales el último fue el primer gran satélite de observación de la tierra multi instrumento. “Tiene más de una decena de instrumentos, muchos argentinos, pero también de una colaboración internacional muy amplia. Estaba planeado para tres o cuatro años, idealmente cinco, ¡y duró diez! La plataforma SAC-C después la eligieron la NASA y el JPL (Jet Propulsion Laboratory de la NASA) para poner a bordo un instrumento que fue el Acuarius para medir el calentamiento global a través del cambio de salinidad de los océanos, en lo que fue la misión SAC-D, en cooperación con la CONAE. Habían constatado la calidad de la plataforma que se podía ofrecer y pusieron un instrumento que valía 4 veces lo que valía el satélite”.




A propósito del instrumento a bordo del SAC-D, el radiométro Acuarius, es producido en Estados Unidos por JPL, y Giussi recordó una anécdota de cuando ya Otheguy era CEO de INVAP y empezaba lo espacial. Ante una visita del director de la NASA, le explicó “queremos, como estamos haciendo con lo nuclear, a partir de desarrollar tecnología y después tener contratos (en Estados Unidos)”, a lo cual el director de la NASA le dijo “contratos en EEUU no van a tener, lo que van a tener son contactos”. “La frase tiene sentido, porque en esto, para ser soberano en algo que se cultiva y se mantiene, es imprescindible alimentar tus propias capacidades de desarrollar tecnología. El Buy American Act dice que ‘para tener contratos con Estados Unidos tenés que estar en Estados Unidos’. Lo mismo vale si uno lo escala para la Argentina, en el sentido de lo importante que es que el estado potencie e invierta en el desarrollo de las líneas tecnológicas y de conocimiento estratégico. Así que obtuvimos contactos, y eso sí nos llevó a seguir desarrollando proyectos con contratos… todo esto junto con la CONAE, lo cual fue muy exitoso”.

Luego de los satélites SAC, el trabajo apuntó a un producto mucho más avanzado, como lo es el programa SAOCOM, junto con la ASI, la Agencia Espacial Italiana, para constituir el SIASGE, una constelación de observación de la tierra “con cuatro satélites SAR (radar de apertura sintética) de banda X y dos SAR de banda L, que son los que hacemos nosotros con la CONAE. Y los satélites de comunicaciones ARSAT a partir del 2007, con los Arsat 1 y Arsat 2 para la empresa nacional del mismo nombre que los opera” explicó Giussi.

Retomando el hilo de cómo siguió lo nuclear, a fines de los ‘90 se ganó la licitación de Egipto, que fue el primer proyecto obtenido de esa forma. “Ya no fueron contratos país-país como el de Argelia o Perú, sino ya una competencia internacional, con grandes jugadores del campo de los reactores de investigación. Y luego en el 2000 ganamos también por licitación lo que para nosotros como país es un hito sumamente trascendente, el reactor de Australia, denominado OPAL. Al momento es el reactor de investigación y dopaje de semiconductores, entre otras actividades productivas, más moderno que existe en el planeta, y fue hasta ese momento la mayor compra de tecnología llave en mano de Australia”. Eso llevó a la actualidad, en donde el gobierno de Holanda contrató a INVAP para el desarrollo y construcción del reactor Pallas, para la producción de radioisótopos para el tratamiento de cáncer y otras enfermedades. “Es una licitación que ganamos dos veces. La primera vez en el 2008, que se canceló el proyecto por la primera crisis del euro. Y después se volvió a licitar, tuvimos que volver a competir y lo volvimos a ganar. Ahora está algo afectado su ritmo por la pandemia, pero está en ejecución el contrato. Además, la empresa avanza con el primer reactor de enseñanza e investigación en Arabia Saudita, también modernizando la instrumentación del NUR de Argelia, y en la Argentina estamos con el RA 10, que es el hermano del RMB, el reactor multipropósito para Brasil. El RA10 es para la CNEA, el RMB es para la agencia brasileña, del cual hicimos la ingeniería y tiene que entrar en etapa de construcción. No está claro si lo vamos a hacer nosotros. Es de investigación, producción de radioisótopos y materiales semiconductores. Son muy parecidos con el RA10, tienen alguna variante en cuanto a lo que se obtiene de los distintos haces de partículas, básicamente neutrones, electrones y otras, que produce el reactor”.




La proyección de INVAP

Sobre la proyección de la empresa hacia el futuro, Giussi describe que “el objetivo siempre es empezar satisfaciendo necesidades de la Argentina a través de la ejecución de planes soberanos. Así fue con el plan nuclear, el plan espacial, los planes de radarización y en el área que me toca, ahora en un espectro más amplio de tecnologías para la Defensa, Seguridad y Ambiente. También con otros planes en líneas de negocios que tienen que ver con actividades de integración de tecnologías, como la de los centros médicos y de radioterapia. En nuestros inicios y junto con CNEA habíamos estado en la producción de instrumental complejo, de aparatología compleja de medicina como los tomógrafos PET y resonadores. Cuando se detuvo la inversión y al no poder sostenerla, esa línea se discontinuó. En ese momento estábamos al nivel de Toshiba o Philips, pero al no continuar ya se hizo difícil capturar ese mercado, entonces con el tiempo nos movimos hacia una línea de integración en centros médicos de alta complejidad, así como en otro momento se hizo el sistema de Televisión Digital Argentina. En todas nuestras áreas de negocios nuestra expectativa siempre es empezar desarrollando tecnología, ir resolviendo problemas del país y hacer esa tecnología un bien exportable. En primer lugar, permite sustituir las importaciones, luego, se traen divisas a la Argentina cuando se vende afuera, y el objetivo permanente es sostener un nivel de conocimiento que nos permita mantener esa rueda en movimiento. Es decir, estamos exportando a Holanda, estamos en el tema de centros médicos, estamos exportando a Bolivia y lo hemos hecho con Venezuela. En el ámbito espacial hemos hecho exportaciones a Brasil y a Italia, y como hecho destacado, constituimos una compañía conjunta con Turksih Aerospace Industries (TAI) que se llama GSATCOM, para el desarrollo y producción de plataformas geoestacionarias de nueva generación, con propulsión eléctrica y carga de comunicaciones flexible, entre otras innovaciones.

Por su parte, el área de Defensa nace con la consolidación de los distintos planes soberanos de radarización del país (SINVICA –radares de Tránsito Aéreo y radares militares de Vigilancia y Control y Meteorológicos)”.

La incursión en las tecnologías radar se dio desde el proyecto SAOCOM con el radar de apertura sintética y se empezó a desarrollar el resto a partir del 2003. “Hicimos hace poco nuestro primer contrato de exportación (a Nigeria, segunda economía de África), pero la idea es proyectarnos como proveedores de soluciones en varios mercados. Fundamentalmente en el campo de ISR (inteligencia, vigilancia y reconocimiento), centrados en tecnología radar, también en otras tecnologías de radiofrecuencia, en productos ópticos y en sistemas de misión, tanto militares, pero también civiles, todas estas tecnologías duales. En el ámbito civil estamos con radares meteorológicos, radares de control del tránsito aéreo y la idea es ir insertándonos en esos mercados, que son muy competitivos, a partir de aumentar nuestra oferta de productos y servicios”.




Además de los radares, INVAP está trabajando en el proyecto RUAS junto a Cicaré y Marinelli, para producir un helicóptero no tripulado, el cual tiene un gran potencial tanto en el mercado civil como militar. “Estamos haciendo pruebas de vuelo, estamos ultimando el cierre de un par de contratos y permanentemente recibimos consultas. Está creciendo la oferta internacional, pero todavía no está saturado el mercado, ni mucho menos. Especialmente si uno piensa en familias, nosotros estamos trabajando con el RUAS-160, de 160 kilos de peso de despegue, pero la idea es que crezca. Y esto con dos socios, también refleja una asociación virtuosa, nosotros como empresa de tecnología y gestión de proyectos complejos, con una pyme especializada en un área muy particular de conocimiento y una empresa innovadora, es un buen combo. Y en no tripulados de ala fija nosotros estuvimos a cargo del SARA, que quedó trunco en 2016. Eso ahora se está retomando, obviamente con actualizaciones tecnológicas. Llegamos a volar demostradores exitosos, probar tecnologías tanto en el segmento de vuelo como en el segmento de tierra, en el sistema de misión, como en cargas útiles. Hay una oferta muy amplia de todo tipo, pero el mercado tiene un potencial enorme. Y está muy atomizado en Latinoamérica”.

En ese sentido existe una limitante desde algunos países en qué tecnología entregan con esos equipos. Hay una oferta, pero no todo está disponible para el que la quiere comprar. A eso se suma que muchos tampoco transfieren tecnología y hay muy poca asociatividad y coproducción local, que es algo que INVAP ofrece, dentro de los marcos regulatorios del Estado Nacional y en estrecha relación con la Cancillería, que siempre los apoya. “Estos son modelos de negocios que nos parecen muy valiosos, en donde aportamos un diferencial para el país con el que nos asociamos. Más que clientes desarrollamos relaciones que duran décadas. El caso de Argelia es bien gráfico, 30 años después de entregar un reactor lo estamos modernizando”.

En vehículos no tripulados, INVAP entendió que hay un gran mercado y que el mundo va en ese sentido en todos los ámbitos, tanto civil como militar, para cortas y largas distancias. Ahí, el objetivo de la empresa no es desarrollar aeronaves completas, pero sí sus sistemas. A eso se suma el desarrollo de PODs con capacidad ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento), en donde Giussi explica que terminaron la Fase 1 del Modelo de Evaluación Tecnológica con buenos resultados. “En muy poco tiempo hubo un sensor SAR que pudo obtener imágenes. Ahora estamos por encarar la segunda etapa, que ya permite llegar a un sistema operativo e incursionar en la tecnología AESA, que es un diferencial fundamental, pero esas tendencias reflejan capacidades operacionales. El POD integra radar con un sistema electróptico más uno de misión y comunicaciones, es interesante y está teniendo una revalorización como plataforma multisensor. Que puede estar dotada con un sensor SAR y de detección, o con un Lidar, o un sensor COMINT o SIGINT, electrópticos, entre otros. Y desde ya que lo que hacemos es construir tecnología transversal. Así como un radar va en un POD en una aeronave de ala fija o de ala rotativa, tripulada o no tripulada y la tecnología no cambia tanto, aunque naturalmente haya diferencias de productización de la misma”.




En radares, la empresa está trabajando a toda máquina para la provisión de dos sistemas a Nigeria, mientras que se sigue con el proyecto SINVICA con el Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea Argentina. “En este momento el mundo está complicado con la crisis de los semiconductores, la pandemia y la sequía, que han motivado demoras en entregas, pero ya terminó la fase de ingeniería y estamos empezando a producir”.

Además, vienen avanzando en la versión móvil del radar RPA-200, en un radar multifunción de Defensa Aérea (RMF-200) y un sensor embarcado para OPV y otras clases de embarcaciones. “Esos son proyectos muy activos y en los próximos meses seguramente tendremos contratos. Están enmarcados dentro de líneas estratégicas que están definidas dentro del Ministerio de Defensa y dentro del FONDEF y a partir de las necesidades de las tres FFAA, lo cual es un hecho muy relevante. Hay desarrollo de radares de vigilancia y control, de defensa antiaérea, radares de superficie y aerotransportados para las tres fuerzas, entre otros, y eso es algo importante, lograr hacer una ruta tecnológica que pueda integrar eso de manera eficiente, aprovechando la transversalidad que tiene la tecnología, del mismo modo que en los no tripulados”.

Otra tecnología sobre la que INVAP espera poder avanzar es en el desarrollo de un datalink nacional y en tecnologías de protección de la información. “Es uno de los temas que aparecen dentro de la necesaria homogeneización y securitización de las comunicaciones, tema clave tanto en el ámbito de defensa, como de seguridad y otras áreas de alta sensibilidad del Estado. Lo tenemos encima de la mesa, no hay aún un proyecto en curso en este momento, pero sí conversaciones avanzadas”.

“El retraso que ha tenido la Argentina por muchos años hay que superarlo. Vuelvo a decir que instrumentos como el FONDEF, que financien planes que excedan los términos temporales de los gobiernos son imprescindibles para poder coronar estas cosas. Podemos hablar de la industria naval, de la industria aeronáutica, de cualquier cosa que nos planteemos, y necesita de la definición de políticas de estado y de continuidad y previsibilidad. Así ha sido en lo nuclear y lo espacial, destaco particularmente lo del FONDEF porque tiene que alimentar un ecosistema de trabajo que se hace en conjunto con un montón de empresas proveedoras y asociadas también con universidades e instituciones de investigación, pero siempre decimos, por cada dólar o peso que entra a INVAP, hay una parte igual que se vuelca a todos los proveedores” subrayó Giussi.

En ese sentido, INVAP es tractora, desarrolladora y/o integradora de las capacidades y productos de muchas empresas más chicas en el sector. Por ejemplo, en muchos casos, luego de hacer el desarrollo de la tecnología o prototipo de algunas partes, la producción se terceriza en la serie, transfiriendo conocimiento, “porque hay otros actores que pueden aportar su valor y nosotros concentrarnos en el desarrollo de la tecnología, es la rueda virtuosa que uno intenta hacer, y parte de la misión de INVAP, generando trabajo genuino” agrega Giussi. En términos de políticas públicas, “también son relevantes otros instrumentos como la Ley de Economía del Conocimiento, a la que hemos ingresado recientemente”.

Así, desde INVAP se ve que la Argentina es un país que siempre mantiene capacidades, aunque eso a veces no se plasma en productos por la falta de inversión y por diversos problemas, pero que tiene una gran calidad profesional, que también se está manifestando con la búsqueda y captura que hay desde el exterior de recursos humanos locales, especialmente en industrias como la del software, pero también en otros ámbitos. “Con lo cual hay que redoblar los esfuerzos del sistema científico y tecnológico argentino, que sigue siendo muy bueno, tiene instituciones de muchísimo prestigio, toda inversión que se haga siempre va a ser poca, hay que aumentarla, jerarquizar permanentemente la actividad, hay impulso ahora, pero hay que profundizarlo y dar presupuesto para inversión de largo plazo en ciencia y tecnología, prestarles muchísima atención a las universidades. Somos competitivos cuando nos planteamos estos planes sostenidos y podemos serlo aún más. Somos un país con muchas capacidades, pero requiere de inversión sostenida” concluyó Giussi. En estos 45 años, INVAP ha sido un ejemplo de lo que pueden alcanzar los recursos humanos de la Argentina, con una de las empresas tecnológicas más importantes de América Latina, que hoy ya es un actor relevante a escala global en muchas áreas, pero con un futuro en el que puede aún lograr mucho más.






Fuente: pucara.org

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Una cámara allsky captó desde Mendoza la puesta en orbita de un cohete chino
Las cámaras allsky captaron desde Mendoza parte de la puesta en órbita del cohete chino Long March 3B/E con el satélite Shiyan-10.


La detección del Long March 3B/E.


El despegue se produjo el 27 de septiembre a las 08.15 UTC (05.15hs Argentina) desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang.

Desde la agrupación de astrónomos amateurs El Firmamento, que captó el momento, detallaron que a las 06.09 comenzó a ser detectado el evento cuya dirección fue de Oeste-Nordeste.

En las imágenes se puede observar cómo muy lentamente va decreciendo su brillo.

El Observatorio El Firmamento, ubicado en el Distrito de El Challao, en Las Heras, cuenta con dos cámaras Allsky con 24 horas de observación y detección tanto de meteoros como otros eventos.

“Esta información es recopilada y estudiada para luego constatar y determinar la procedencia, densidad y otros datos de relevancia en el investigación de cuerpos celestes que ingresan a la atmósfera”, indicaron.

Allsky Mendoza, pertenece a la Red Star Hunter de la República Argentina, que a su vez es parte de una red mayor Allsky Global.


El cohete chino.


Ya se han identificado más de 150 eventos meteóricos, tránsitos de la Estación Espacial Internacional, StarTrain (tren de satélites Starlinks) entre otros.

“Uno de los trabajos que ha ayudado a detectar bólidos es gracias a la Ciencia Ciudadana. Los visitantes o participantes en vivo, observan las transmisiones de las cámaras y si detectan algún evento, lo dan a conocer ingresando la hora y el día. Otra, es a través de la observación visual. Nos llega información de colegas, participantes o miembros de El Firmamento que nos cuentan sobre un evento en el cielo mendocino. Con las herramientas que disponemos, podemos confirmar si realmente es un evento o lamentablemente no lo es o no ha sido detectado por nuestras cámaras”, dijeron.

Las cámaras allsky fueron diseñadas y construidas en dupla con El Firmamento y Observatorio Creek.

Cuando las condiciones climáticas son favorables, el grupo transmite en VIVO por las diferentes redes sociales (Youtube, Facebook) como a su vez, desde su página Web y en la página oficial de Allsky Argentina que cuenta con 5 cámaras activas, 2 en Mendoza, 2 en Las Grutas y una en Cipolletti, Río Negro.


Fuente: elsol.com.ar

martes, 28 de septiembre de 2021

El Pentágono anuncia la prueba exitosa de un arma hipersónica con velocidades por encima de Mach 5
El misil pertenece al programa HAWC y está equipado de un motor a reacción del tipo 'scramjet'.


Raytheon


Estados Unidos ha realizado una prueba exitosa de un misil que alcanza más de cinco veces la velocidad del sonido, según ha anunciado la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de EE.UU. (DARPA, por sus siglas en inglés).

El misil construido por Raytheon Technologies fue lanzado desde un avión unos segundos antes de que su motor a reacción 'scramjet', desarrollado por Northrop Grumman, se encendió y aceleró el proyectil hasta velocidades hipersónicas.

El misil pertenece al programa HAWC de misil de crucero hipersónico, que requiere de una toma de aire para la combustión y muestra el mejor rendimiento en la atmósfera saturada de oxígeno.

Gracias a su maniobrabilidad y velocidad es difícil interceptar este tipo de proyectiles de manera oportuna. Alcanza los objetivos de manera más rápida que los misiles supersónicos y tiene energía cinética significativa incluso sin gran carga explosiva.

"La prueba de vuelo fue una demostración exitosa de las capacidades que convertirán los misiles de crucero hipersónicos en una herramienta altamente eficaz de nuestros cazas", comentó Andrew Knoedler, responsable del programa HAWC en la Oficina de Tecnologías Tácticas de DARPA.



lunes, 27 de septiembre de 2021

Aportes de Joseph Rhine, padre de la Parapsicología
por Antonio Las Heras




El 20 de febrero de 2021, se cumplieron 41 años del fallecimiento del doctor en Biología, Joseph Bank Rhine, quien ha sido reconocido como el "padre de la Parapsicología moderna" por haber dado a esta ciencia humanística el necesario encuadre investigativo dentro del marco general que requiere la experimentación en laboratorio. Dedicó buena parte de su vida a la investigación parapsicológica utilizando, para ello, la metodología científica.

Ninguno, antes que él, se ocupó así de este tema. La comunidad universitaria y académica que, por supuesto, muchas veces discutió los resultados de los trabajos que realizó junto con su esposa Louisa (también doctora en Biología), lo reconoce como un pionero en la indagación científica de la fenomenología parapsicológica. Rhine nació el 29 de septiembre de 1895 en el estado de Pennsylvania.

A la edad de 30 años egresó de la Universidad de Chicago con el título de doctor en Biología especializado en Botánica. Nunca ejerció, porque un año después de graduado -en 1926- durante una entrevista con el doctor Willian Mc Dougall, de la Universidad de Clarc, comprendió que su verdadero interés estaba en la Parapsicología. Disciplina que, por aquel entonces, apenas era tenida en cuenta en el campo académico, salvo excepciones como podría ser el interés que mereció en el sabio suizo Carl Gustav Jung (1875/1961).

Rhine se traslada a la Universidad de Duke, donde habrá de permanecer hasta casi el final de su vida. Allí en el Departamento de Psicología, comienza a estudiar nuevamente. Todo lo que tenga relación con la psique pasará a convertirse en motivo de estudio e investigación. Aprenderá rápido, convirtiéndose en un profundo conocedor de los procesos psicológicos.

En 1927 -a solo un año de haberse establecido en esos claustros- comienza a investigar sobre espiritismo y mediumnidad (tema que se encontraba muy difundido por aquellos días tanto en América del Norte como en Europa), convencido de que no eran los espíritus de los muertos, sino manifestaciones humanas por entonces desconocidas, las que asombraban a los participantes de aquellas misteriosas reuniones realizadas en la penumbra y en torno a una mesa redonda. De esta forma descubrió innumerables fraudes; pero, de vez en vez, encontraba asimismo valioso material de estudio.

Hemos de recordar que los primeros en sostener que lo que hoy llamamos fenómenos parapsicológicos tienen causa humana, fueron los científicos Henry Sidgwick, Frederic William, Henry Myers y Edmund Gurney quienes en 1882 fundaron en Londres, The Society for Pschical Research, entidad que aún existe y en cuyos anales fueron publicadas las experiencias extrasensoriales realizadas por el astronauta Edgar Mitchell (sexto hombre en pisar la Luna) desde la cápsula Apolo XIV, a 300.000 Km de distancia de la Tierra. Ante el desarrollo de sus investigaciones, la Universidad de Duke creó, en 1930, el primer Laboratorio de Parapsicología designando a Rhine como director. Allí realiza trabajos cada vez más exhaustivos, inventa nuevos métodos, técnicas y aparatos para indagar más convenientemente sobre la naturaleza de los fenómenos parapsicológicos. Casi simultáneamente se crea la Cátedra de Parapsicología -en la misma universidad- con Rhine como titular y, en ella, enseña a gran cantidad de psicólogos, médicos y humanistas interesados en la temática.

En 1937 aparece el primer número del Journal of Parapsichology, del cual es director. Durante décadas esta publicación estuvo considerada como la más importante en su género por la elevada calidad científica de los trabajos publicados.

Las investigaciones no fueron sólo para comprobar la existencia de telepatía, clarividencia y precognición (fenómenos extrasensoriales) sino que Rhine fue más lejos, sorprendiendo al hacer experimentos a distancia, sobre objetivos orgánicos y demostrando que estos pueden ser influenciados por el factor parapsicológico. La acción psikinética sobre el crecimiento de semillas de centeno fue una de las experiencias más atractivas. Entre quienes llegaron desde todo el mundo para estudiar e investigar al lado del matrimonio Rhine, se encontró un sacerdote jesuita (nacido en Córdoba, Argentina) y licenciado en Filosofía Enrique Novillo Paulí quien, luego de pasar meses trabajando en Duke, pasó a ser el director del Instituto de Parapsicología de la Universidad del Salvador, en Buenos Aires.

Durante 1964 Rhine renuncia a su cargo en la Universidad de Duke para asumir la dirección de la Fundación para el Estudio de la Naturaleza Humana, cargo que ejercía al morir. El nombre de la fundación puede llamar la atención, pero tiene su razón de ser en que su creador se había convencido de que el objeto específico de estudio de la Parapsicología es lo que conocemos como espíritu. Fue cofundador, en 1957, de la Parapsychological Association; institución profesional creada para el estudio de lo parapsicológico a través de métodos científicos.

Además de participar en numerosos congresos, impartió cientos de conferencias (generalmente para graduados universitarios), publicó centenares de artículos y escribió obras importantes. Entre ellos:

1934. Extrasensory Perception after fifty year. Ensayo donde reseña la labor investigativa realizada desde la fundación en Londres de la Society for Psychical Research.

1937. New Frontiers of the Mind. Obra para público en general.

1940. Extrasensory Perception after Sixty Years. Ensayo en colaboración con Pratt, Smith, Stuart y Greenwood; todos ellos de su equipo de investigadores. Editado por Bruce Humphries, Somerville, Massachusetts. 

1947. The Reach of the Mind. Obra de divulgación para interesados en el tema. Es el primer libro de Rhine traducido y publicado en la Argentina con el título "El nuevo mundo de la mente" (Editorial Paidós, 1958). 

1957. Parapsychology, Frontier Science of the Mind. En colaboración con J. G. Pratt. Es el primer texto sobre Parapsicología escrito específicamente para la enseñanza universitaria (Tuvo su edición en castellano: "La Parasicología", Editorial Troquel, Buenos Aires, 1965). Rhine fue un hombre de ciencia dispuesto a indagar en los aspectos que, durante su juventud eran llamados "ocultos" u "ocultistas". Lo hizo de manera modesta, sencilla, sin desear satisfacciones personales e interesado solamente porque la Ciencia aumentara su cuerpo de conocimientos incorporando estos fenómenos de naturaleza humana.

Durante su vida realizó 907.030 ensayos de ESP (extra sensory perception) con miles de personas. La cifra sola habla a las claras de la perseverancia que caracterizó a este investigador a quien muchos llaman -entendemos que con justicia- "padre de la Parapsicología moderna".

Falleció en Duke, Durham, Estados Unidos, el 20 de febrero de 1980.

(*) Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social.



Fuente: eltribuno.com