martes, 24 de abril de 2018

Desembarco chino para fabricar buses eléctricos que no contaminan
BYD invierte US$ 75 millones en una planta sobre la ruta 6. Eligen Argentina por sus reservas de litio.
por Silvia Naishtat


Estaciones de carga de baterías de BYD en Shenzhen, China.


Decididamente, los chinos no descansan en su estrategia de expansión internacional. Y sobre la ruta 6, en la que es una zona parcialmente despoblada de industrias hasta ahora pero uno de los mejores lugares por su conexión con grandes centros urbanos como Buenos Aires y Rosario, BYD destinó US$ 75 millones para levantar una planta de buses eléctricos.

BYD significa Build Your Dreams (construye tus sueños). Nació en 1993 y creció velozmente hasta 220.000 empleados en el mundo de los cuales 15.000 son ingenieros. Se trata del mayor fabricante chino con presencia fabril en varios países. El año pasado facturó US$ 20.000 millones. Su llegada con buses que tienen cero emisión es toda una novedad para un país como Argentina en el que autos y colectivos causan el 80% de la contaminación.

La elección de Argentina por parte de BYD se relaciona también con las inmensas reservas de litio, la materia prima de las baterías. Aquí aún está pendiente la renovación de la flota del transporte y BYD tendrá que remar contra la corriente que impulsa comprar vehículos más contaminantes pero más baratos.

La planta en el Parque Industrial Ruta 6 será en los comienzos una armaduría pero el régimen automotor les exige rápidamente integrar la producción con piezas locales. El proyecto se concreta de la mano de los socios argentinos, las familias Attie y Rossi que poseen un 35% de la sociedad que operará en el país.

Los buses eléctricos de BYD son una realidad en la universidad de Stanford y se pueden ver entre los de doble altura que recorren Londres. Se utilizan en el campus de Facebook, en Israel, Kyoto, Malasia y en los aeropuertos de Sidney, Amsterdam, entre otros lugares que decidieron renovar flota.

Pero aquí nomás, en Montevideo, ya circulan los autos y los taxis eléctricos de BYD que Uruguay importa. En este continente tienen fábrica en Lancaster, California y en Campinas, Brasil. En Europa poseen planta en Hungría y Francia. Y están en Marruecos, la India y por supuesto China.

El verdadero impulso para este conglomerado le llegó por el lado menos pensado. En 2009 Warren Buffet, esa especie de rey Midas global, se convirtió en uno de sus accionistas en la que fue su primera inversión en el sector automotriz y en China. Este año Warren Buffett dijo que Wang Chuanfu, fundador y CEO de BYD, es uno de los ejecutivos a los que más admira junto con Tim Cook de Apple y Jeff Bezos de Amazon. Aunque interesada, su opinión impactó en los mercados globales.

Stella Li, la CEO para la región que atiende en Miami, se inclinó por la provincia de Buenos Aires después de analizar lo que ofrecían las provincias de Jujuy, Córdoba y Santa Fe. Optó por la cercanía con los grandes centros urbanos.

En BYD aseguran que los buses eléctricos tienen 300 kilómetros de autonomía y que las baterías poseen el sistema de carga inteligente nocturna.



Fuente: Clarín
Motor espacial argentino
Investigadores de la UNSAM, el CITEDEF y la Fundación Argentina de Nanotecnología trabajan en el desarrollo de diversas tecnologías y combustibles para motores impulsados por láser, que tienen gran potencial para ser utilizados en la propulsión de satélites sin la necesidad de utilizar oxígeno.
Por Matías Alonso 





Los motores a combustión se basan en una reacción termoquímica por la cual se oxida un combustible y eso genera calor y expansión que luego se convierte en movimiento. Ese principio vale tanto para el motor de un auto que utiliza combustible como para el de un cohete que pone satélites en órbita en el espacio. En ambos casos necesitan algo esencial para su funcionamiento: oxígeno.

Pero llevar al espacio oxígeno o algún otro elemento oxidante es sumamente costoso y pesado, lo que hace que el costo de lanzamiento de un satélite implique alrededor de la mitad del presupuesto total de un proyecto. De hecho, la vida útil de un satélite suele medirse por la cantidad de combustible que lleva consigo para poder hacer correcciones de su órbita.

Una de las líneas de investigación que tiene como objetivo evitar las limitaciones de la propulsión tradicional es la de los motores impulsados por láser. Esta tecnología se basa en que un láser vaporiza un combustible produciendo un pluma de ablación que impulsa el material a altas velocidades y el vehículo en sentido contrario. Estos motores no necesitan la presencia de oxígeno y, aunque producen impulsos débiles, son muy importantes cuando un satélite se mueve en el vacío, ya que la inercia es significativa. Investigadores de la UNSAM, el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF) y la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) trabajan en una serie de desarrollos tecnológicos para llegar a este objetivo.


La energía eléctrica para el láser puede obtenerse, por ejemplo, a través de paneles solares en el espacio. Si se trata de pequeños satélites que orbitan la Tierra, existe otra alternativa: apuntar el láser desde el suelo terrestre.

En diálogo con TSS, la física del CITEDEF Laura Azcárate dijo: “Actualmente, hay un nuevo auge del interés por la exploración interplanetaria y, para hacerlo, hay que cambiar la tecnología de los motores y combustibles, porque los que se usan actualmente son muy lentos, se requiere otro tipo de propulsión y por eso es importante lo que estamos haciendo”.

La energía eléctrica para el láser puede obtenerse, por ejemplo, a través de paneles solares en el espacio. Si se trata de pequeños satélites que orbitan la Tierra, existe otra alternativa: apuntar el láser desde el suelo terrestre. Además, esto permitiría poner satélites en órbitas más bajas que lo usual y, cuando resulte necesario, emitir un pulso láser para mantenerlos en su órbita.

Con el objetivo de evaluar la eficiencia de posibles combustibles, actualmente en la FAN se imprimen, en tres dimensiones, pastillas de polímeros con nanopartículas de diferentes materiales, como aluminio y zinc, mezclados con diversas sales. Las mediciones de rendimiento son complejas de realizar por el poco impulso que se genera en un ambiente con gravedad.


“Nuestro trabajo se centra en medir el impulso que da un pulso láser cuando genera ablación sobre el combustible”, explica Rinaldi.

“Hay dos cosas que se buscan medir: qué proporción de la energía del láser y del material quemado es convertido en movimiento. Esta segunda medición es compleja debido a que se queman nanogramos de material con cada impulso láser”, explicó a TSS Carlos Rinaldi, director de la División de Sensores del Departamento de Micro y Nanotecnología de la CNEA y docente de la UNSAM, cuyo equipo diseñó su propio método de medición, que fue publicado en la revista Anales AFA y presentado en el simposio de High Power Ablation Láser , en Estados Unidos.

“Nuestro trabajo se centra en medir el impulso que da un pulso láser cuando genera ablación sobre el combustible. Nosotros usamos un interferómetro –instrumento óptico que emplea la interferencia de las ondas de luz para medir longitudes de onda de la misma luz– de Nomarsky que permite medir de una manera sencilla”, explicó Rinaldi.

Con este método pudieron medir las plumas –que tienen una vida de quince nanosegundos– con exactitud y así pudieron caracterizar los distintos tipos de combustibles. “Ahora estamos haciendo un convenio para hacer las mediciones con nuestro sistema para combustibles que se están desarrollando en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos. La idea es patentar el método que estamos usando y estamos orgullosos de lo que hemos logrado”, dijo Rinaldi.

Para Azcárate, de CITEDEF, “el uso de este tipo de propulsión para micro y nano satélites, ya sea para su lanzamiento o para cambiar la órbita u orientación, tiene un gran potencial en satélites que funcionan en constelación”. En la Argentina, el proyecto SARE, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), tiene como objetivo poner en órbita un conjunto de satélites de órbita baja de arquitectura segmentada que eventualmente podrían propulsarse con este tipo de tecnología.

En el caso de la ablación láser de alta potencia, en diversos laboratorios del mundo también se investiga sobre otros usos potenciales, como desviar satélites fuera de control o basura espacial que pueda entrar en conflicto con la órbita de satélites. Según Rinaldi, “permitiría desviar un meteorito cercano a la Tierra en lugar de destruirlo. Con un pulso de alta potencia se lo podría desviar sin romperlo y hacer que no impacte en suelo terrestre”.



Fuente: Agencia TSS 

lunes, 23 de abril de 2018

ARA San Juan: investigan si "pincharon" celulares a familiares
Un informe del Laboratorio de Seguridad en las Comunicaciones de la Universidad Tecnólogica Nacional (UTN) confirmó que la línea telefónica de la esposa de un tripulante fue "interceptada".





El teléfono celular de la mujer de un tripulante del submarino ARA San Juan se encuentra "intervenido" por una computadora especializada en inteceptación. Así lo reveló Valeria Carreras, abogada de un grupo de familiares de los marinos desaparecidos, quien adelantó que en las próximas horas "se aguardan pericias en una docena de aparatos y líneas que han venido sufriendo sospechosas alteraciones en sus configuraciones".

La esposa del Oficial Diego Wagner -uno de los 44 desaparecidos- relató circunstancias extrañas ocurridas en los archivos compartidos en grupos de WatsApp con el celular de su marido, lo que generó la sospecha de que alguien pudiera estar intrusando la línea del marino.

Según publica Ámbito Financiero, tras el relato otros familiares coincidieron en situaciones similares. Por esta razón, con la expresa autorización de las esposas de los tripulantes, el Laboratorio de Seguridad en las Comunicaciones de la UTN realizó una pericia en la que verificó que una de las líneas había sido "interferida".

Según el informe, "la línea se encontraba interceptada por una computadora que reaccionó atacando a nuestros equipos con contramedidas típicas de los Interceptios Management Systems".

Carreras denunciará este lunes ante la Justicia el episodio y pedirá que disponga la revisión de todas las líneas de los familiares de los tripulantes del ARA San Juan.



Fuente: Ámbito Financiero
El Falcon Heavy y los otros cohetes semigigantes
por Daniel Marín



Con una capacidad teórica de 64 toneladas en órbita baja, el Falcon Heavy de SpaceX es el cohete más potente en servicio. Pero, como todos sabemos, no es ni mucho menos el más grande o potente que haya existido. Los desaparecidos lanzadores Saturno V, N1 y Energía superaron ampliamente al vector de SpaceX, al igual que lo harán el futuro SLS de la NASA y el BFR de la propia SpaceX. Lo interesante del caso es el rango de prestaciones en las que se mueve el Falcon Heavy. Hasta el debut del nuevo lanzador de SpaceX los cohetes con más capacidad de carga podían lanzar entre 20 y 30 toneladas a órbita baja. La diferencia entre las 25 toneladas de capacidad de un Ariane 5 o un Larga Marcha CZ-5 y las 120 toneladas de un Saturno V es enorme. ¿Por qué no han existido más cohetes semigigantes en este rango del «desierto de cargas útiles» de los lanzadores espaciales?


El Energía-M en la rampa de lanzamiento en 1991. Hubiera podido lanzar 35 toneladas en LEO.

La razón principal es que el Saturno V y el N1 fueron concebidos como lanzadores pesados para poder llevar a cabo una misión tripulada a la Luna (en realidad el N1 nació con el objetivo de situar humanos en Marte), mientras que el Energía debía lanzar los transbordadores del programa Burán y otras cargas útiles muy pesadas. Por contra, los cohetes actuales obedecen la ley de la oferta y la demanda; y el mercado dicta que no es necesario un cohete con una capacidad de más de 20-30 toneladas en órbita baja. Básicamente porque las cargas útiles más pesadas son satélites geoestacionarios de gran tamaño y los grandes satélites militares del Pentágono, ninguna de las cuales es tan pesada. El programa tripulado no es prioritario y debe adaptarse a los requisitos impuestos por el mercado (el SLS, el BFR y otros proyectos de lanzadores gigantes, como el STK ruso o el CZ-9 chino, son excepciones a esta regla).

Por tanto, la falta de proyectos tripulados ambiciosos y el escaso interés que han suscitado los grandes satélites de comunicaciones geoestacionarios son las principales causas que explican la ausencia de cohetes con una capacidad de carga entre las 30 y las 100 toneladas. De hecho, el Falcon Heavy no aprovechará su máxima capacidad de carga en la mayoría —¿todas?— de sus misiones. Ha sido desarrollado para permitir a SpaceX lanzar los satélites más pesados que existen y, a pesar de ello, poder recuperar los tres bloques de la primera etapa, algo que no puede hacer el Falcon 9. Proyectos de cohetes gigantes han existido muchos (Saturno C-8, Nova, UR-700, UR-900, RLA, Grozá, Vulkan, Nexus/Rombus, Sea Dragon, etc.), pero propuestas de cohetes semigigantes han existido muchas menos.


Una de las versiones del Shuttle-C (aerospaceprojectsreview.com).

Quizás el más famoso de estos lanzadores semigigantes sea el Shuttle-C, la variante no tripulada para transporte de carga del transbordador espacial. El transbordador solo podía situar en órbita baja unas 27 toneladas en órbita baja (LEO), aunque por motivos de seguridad después del accidente del Challenger esta cifra no podía superar las 20-25 toneladas, dependiendo de la misión (la carga útil más pesada lanzada por el shuttle fue el telescopio de rayos X Chandra y su etapa superior, con una masa cercana a las 25 toneladas). A pesar de esta capacidad relativamente baja, el shuttle era un sistema de lanzamiento tremendamente potente con unas prestaciones teóricas que rozaban la capacidad de colocar 100 toneladas en órbita. Lo que pasaba es que la mayor parte de esa capacidad se «malgastaba» en lanzar el propio transbordador.


Otra variante del Shuttle-C (NASA).

Por este motivo desde el primer vuelo del transbordador en 1981 hubo varios intentos de crear una versión de carga no tripulada y desechable. Eliminando las alas y la cabina del transbordador se podía aumentar la capacidad de carga significativamente. Bajo el nombre de Shuttle-C se esconden muchos proyectos parecidos, pero no idénticos, investigados entre 1984 y 1995. Dependiendo del diseño la capacidad de carga iba desde las 45 hasta las 80 toneladas. En 2004 se volvió a estudiar la posibilidad de crear un lanzador pesado basado en el transbordador con una capacidad de unas 120 toneladas, o sea, en el rango de los cohetes gigantes. Ninguna de estas propuestas vio la luz, principalmente por falta de cargas útiles disponibles. Tampoco salió adelante el SRB-X, un lanzador basado en los SRB del shuttle con capacidad de entre 20 y 30 toneladas, al igual que las versiones pesadas del lanzador Titan de la USAF, como el Barbarian MM (45 toneladas en LEO).


Rara versión del Shuttle-C con la carga situada en la parte superior del tanque externo (NASA).

Barbarian, una versión del Titán con tres aceleradores de combustible sólido.

En Europa el concepto de lanzador semigigante no ha tenido mucho recorrido, aunque en 1991 el CNES francés llevó a cabo un estudio sobre una versión pesada del Ariane 5 denominado ASL (Ariane Super Lourd, «Ariane súper pesado»), con una capacidad de 35 toneladas en órbita baja y una masa de 1.900 toneladas al lanzamiento. Para ello el ASL hubiera tenido cuatro aceleradores de combustible sólido EAP en vez de los dos del Ariane 5. Aunque el Ariane 5 fue diseñado para poder llevar a la nave tripulada Hermes, para el estudio del ASL se usó como referencia la nave CSM Apolo, de 35 toneladas. Además del ASL se analizaron de pasada otras versiones aún más pesadas. La más grande disponía de etapas más voluminosas y cuatro aceleradores SRB del transbordador además de dos EAP del Ariane (!). Este monstruo podría alcanzar las 140 toneladas en órbita baja. El ASL desapareció de la historia casi inmediatamente, algo normal teniendo en cuenta que Europa no tenía necesidad de un lanzador tan grande y, de hecho, tras la cancelación del Hermes muchos consideraban que el Ariane 5 ya era inmenso. En 2005 la ESA llevó a cabo otro estudio de lanzadores pesados que también contempló el uso de un Ariane 5 con cuatro aceleradores y etapas agrandadas para lograr una capacidad de 80 toneladas en LEO.


ASL, el Ariane 5 pesado con cuatro aceleradores EAP de 1991 (CNES).

Pero quizás ha sido en la antigua Unión Soviética y en Rusia donde más lanzadores semigigantes se han propuesto, aunque ninguno ha visto la luz. De entre todos ellos el Energía-M fue el que estuvo más cerca de hacerse realidad. Una vez desaparecida la Unión Soviética era evidente que el vector gigante Energía era excesivamente grande para las necesidades de la nueva Rusia. El Energía-M usaba dos aceleradores con motores RD-170 de kerolox en vez de los cuatro de su hermano mayor y un único motor criogénico RD-0120 frente a los cuatro del Energía normal. En su versión más básica el Energía-M podía situar 35 toneladas en órbita baja, aunque su diseño era fácilmente escalable hasta llegar a las 55 toneladas o más (usando dos o tres motores RD-0120 y una etapa superior más potente). Lamentablemente el Energía-M apareció demasiado pronto, antes de que se pusieran de moda los comsats geoestacionarios pesados. A día de hoy quizás hubiera tenido alguna oportunidad, aunque los costes de mantenimiento de la infraestructura asociada seguramente habrían sido prohibitivos. El fracaso del Energía-M se tradujo en la desaparición de la industria rusa de motores criogénicos potentes. En 1990 se llegó a construir un modelo a tamaño real del Energía-M que fue trasladado a la rampa de lanzamiento del Área 250 de Baikonur. Hoy en día se pudre en un edificio abandonado del cosmódromo.


Energía (izquierda) y Energía-M.

En realidad el Energía-M fue la versión que llegó más lejos de la nueva familia de lanzadores criogénicos Deytrón propuestos por NPO Energía entre 1989 y 1991. Estos lanzadores tenían una capacidad de carga de entre 30 y 55 toneladas en LEO. Precisamente por esa misma época surgieron propuestas de la oficina KB Yuzhnoe ucraniana para crear versiones pesadas del Zenit —que también servían como bloques propulsores laterales del Energía—, siendo la más popular el 11K37, apodado Trizenit. Como su nombre indica, el Trizenit usaba tres primeras etapas del Zenit unidas como primera y segunda fases con el fin de alcanzar una capacidad en órbita baja de 40 toneladas.


Familia de lanzadores soviéticos Deytrón y el Energía-M (www.buran.ru).

Varias versiones del cohete 11K37 Trizenit (Novosti Kosmonavtiki).

En tiempos más recientes hemos visto una multitud de propuestas de lanzadores pesados procedentes de Rusia con capacidad entre 30 y 100 toneladas. Sería muy cansino enumerarlas todas, pero destacan las versiones pesadas del cohete Angará de la empresa Khrúnichev (recordemos que el Angará A5 es capaz de situar unas 25 toneladas en LEO). La más famosa fue el Angará A7, capaz de lanzar entre 40 y 60 toneladas dependiendo de la versión. La última de las versiones pesadas del Angará, el Angará A5V, fue la que estuvo más cerca de ser desarrollada, aunque sería cancelada en 2016. Esta variante hubiera podido lanzar 38 toneladas en LEO.


Angará A5 y dos versiones del A7 (Khrunichev).


El cohete lunar Angará A5V, ya cancelado (Roscosmos).

Actualmente Rusia quiere elaborar un lanzador pesado denominado STK («complejo superpesado» en ruso) basado en el nuevo cohete Soyuz 5 (Féniks), la versión 100% rusa del Zenit. La variante más pequeña del STK usará tres bloques del Soyuz 5 en la primera etapa y podrá lanzar 50 toneladas en LEO. Este lanzador servirá para efectuar misiones tripuladas a la órbita lunar (o a la estación Gateway) con la nave Federatsia en la segunda mitad de la próxima década.


Versiones del lanzador pesado STK basadas en el Soyuz 5 (RKK Energía).


Dejando a un lado el STK, el único lanzador semigigante en desarrollo aparte del Falcon Heavy es el New Glenn de la empresa Blue Origin. Podrá lanzar 45 toneladas en órbita baja y, al igual que el vector de SpaceX, es un lanzador reutilizable. Evidentemente, el otrora desierto de lanzadores semigigantes ha dejado de ser un páramo solitario. Ahora habrá que ver si logran encontrar misiones que justifiquen su existencia a largo plazo.


El Falcon Heay, el New Glenn y el Saturno V (Business Insider).




Fuente: danielmarin.naukas.com

Unos extraños documentos probarían que EEUU posee armas de control mental (foto)

CC0 / Pix
Unos extraños documentos probarían que EEUU posee armas de control mental 
El periodista estadounidense Curtis Waltman, del portal MuckRock, ha recibido por error un archivo con varias imágenes supuestamente clasificadas que muestran el efecto que puede tener un arma "psicoelectrónica" secreta sobre el cuerpo y la mente humana.



Según explicó el propio periodista, se puso en contacto con el Centro Unificado del Estado de Washington (WSFC, por sus siglas en inglés) con el fin de obtener algunos datos acerca de las actividades de grupos antifascistas y neonazis.

No obstante, al examinar los archivos adjuntados al correo electrónico, Waltman descubrió algo totalmente inesperado. Así, la organización mandó al periodista un archivo denominado 'Efectos electromagnéticos sobre el cuerpo humano'.

"Hmmm. ¿Qué será eso?", se preguntó el periodista. Al abrir el supuesto archivo secreto, descubrió numerosos documentos e ilustraciones dedicados al efecto que tienen las llamadas armas psicotrónicas sobre nuestro organismo.




Así, una de las imágenes compartidas por Waltman muestra que el arma psicotrónica estadounidense es capaz de "borrar" la memoria de una persona, así como causar contracciones en las extremidades e incluso controlar a distancia la mente y los sueños de un individuo. En el documento también se habla de que la enigmática arma incluso puede causar alucinaciones u orgasmos no deseados. 

El periodista subrayó que "es difícil decir exactamente de dónde provienen estas imágenes, aunque es obvio que no se trata de archivos gubernamentales".



Fuente: mundo.sputniknews.com

domingo, 22 de abril de 2018

Así resurge la quinoa en Mendoza
Este pseudocereal, redescubierto como superalimento, sigue siendo foco de atención en nuestra provincia. Ha crecido la primera siembra, que pronto será cosechada... Conocé de que se trata.



La quinoa se cultiva principalmente en los valles andinos de la Cordillera de los Andes desde hace unos 5.000 años. Es mucho más cultivada, consumida y comercializada en Bolivia, Perú, Ecuador y Chile que en nuestro país, que la ha desarrollado mayormente en el noroeste. Lo paradójico es que, a pesar de su relevancia, la mayor parte se importa también de Indonesia y mientras aquí se produce poco, países tan pequeños como Dinamarca tienen 500 hectáreas con su cultivo.




Por este motivo desde la Universidad Maza, la Unidad de Enlace de la Legislatura de Mendoza y la Secretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de Agroindustria de la Nación se lleva a cabo un proyecto de producción, comercialización y promoción de este alimento. "Comenzamos hace un año y está enmarcado dentro del Plan de Ordenamiento Territorial y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de Naciones Unidas", afirmó la Laura Hunau, directora de Extensión de la casa de estudios.

En Maipú se concreta la idea

Las plantaciones, que funcionan como pruebas piloto, se desarrollaron con una variedad específica de semillas de quinoa. Las mismas tienen lugar en Lunlunta y en Fray Luis Beltrán. En este último se dan en dos lugares: en el puesto de Isabello Ibarra (Santa Blanca) y en la Escuela Nº 4255 -secundaria agrotécnica- de Las Piedritas, donde el año pasado Silvia Farah (Facultad de Ciencias de la Nutrición-UMaza) estuvo realizando talleres para sensibilizar sobre la importancia de su consumo.

Una de las posibilidades a futuro es que se consigan subsidios para los productores, que hasta ahora lo han hecho con sus propios recursos. Sólo se los proveyó de la semilla para que sean todas de una sola variedad (Cahuil). Este aporte fue dado a través del Programa Pro-Huerta de Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

La ingeniera agrónoma Cristina Panaciti, del Ministerio de Agroindustria, explicó que esta variedad tiene un ciclo de 100 días, que a esta altura se está finalizando. "En este momento está terminado la maduración, que ha sido despareja, lo que es normal. Como el trabajo es artesanal la cosecha se realiza de acuerdo al momento adecuado", expresó.

Respecto a la adaptación de la semilla al territorio mendocino, Di Fabio contó que "hay un ecotipo para cualquier suelo y agua. Esta especie tiene mucha variabilidad porque se fue adaptando a las distintas condiciones que fue encontrando en el tiempo". Además detalló que cuando hay menos salinidad la planta se desarrolla mejor y cuando hay más se da la situación contraria, lo que se puede solucionar lavando más el suelo. Como es un producto que requiere de mucho calor no se podría cultivar durante todo el año y una vez cosechado el suelo podría reutilizarse para otros cultivos.

Innumerables beneficios

La quinoa es un pseudoceral nutricionalmente muy equilibrado. Tiene un valor proteico elevado y un valor de hidratos de carbono y ácidos grasos adecuado. Además posee vitaminas, minerales, etc. "Por eso incluso la NASA la está considerando para alimentación de los astronautas" destacó la Dra. Emilia Raimondo (Universidad Maza), quien puntualizó que es mucho más nutritiva que el trigo.

La especialista precisó que sería interesante incorporarla a la merienda de los chicos y a la alimentación del público en general. Una forma de hacerlo es quitarle la saponina con un lavado y luego molerla para complementar la harina de trigo, elevando su valor nutricional y utilizándola para hacer los diferentes productos que se hacen con ella.

Es apta para celiacos y va bien en cualquier receta, pudiendo reemplazar al arroz, al cual supera en propiedades. Para consumirla se debe hervir. Esto último es clave, ya que elimina algunas microtoxinas que pueden existir -o no- en los granos. Es fundamental humedecerlos, al igual que los frutos secos (que también se pueden tostar), para que se activen todos sus nutrientes que, de otra forma, no los ingeriríamos.

Los profesionales destacaron que estos comentarios también forman parte de la amplia definición de la soberanía alimentaria: disponer de alimentos a los cuales se les conoce el origen, su procesamiento, los nutrientes que aportan, cuando es mejor consumirlos y cómo prepararlos, datos que deberían estar presentes en las etiquetas de los productos o como información disponible para los consumidores.



Fuente: MDZ Online
Cómo Silicon Valley planea reinventar la forma en que vivimos en las ciudades


Sidewalk Toronto se construirá en una superficie de poco más de 3 kilómetros cuadrados.

Google anunció la construcción de un barrio inteligente en la ciudad canadiense de Toronto. Apple inauguró hace unos meses una sede que funciona con energía solar y tiene ventilación natural. Y Bill Gates tiene planes de unirse al desarrollo de comunidades inteligentes. ¿Cómo serán?

Autobuses sin conductor, calles cuyo uso se adapta en función del tráfico que exista en el momento y sistemas de túneles subterráneos para deshacerse de la basura.

¿Escenario futurista? Sí, pero uno que podría concretarse en poco tiempo y que tiene el potencial de modificar la concepción actual que tenemos de las ciudades transformándolas en centros urbanos digitales.

Y en muchos casos, ese cambio viene impulsado por las empresas tecnológicas más importantes de Silicon Valley, en el estado de California, en la costa suroeste de Estados Unidos.

En las últimas semanas Google ha revelado detalles acerca de Sidewalk Toronto, la "comunidad inteligente" que quiere construir en esa ciudad canadiense.


El complejo está ubicado cerca del centro de la ciudad canadiense.

El terreno, de poco más de 3 kilómetros cuadrados, se encuentra en la parte oriental del Lago Ontario, en la frontera entre Canadá y EE.UU., y en la actualidad no cuenta con mayor infraestructura.

"Será un lugar que combinará lo mejor del diseño urbano con la tecnología digital de punta para abordar los principales retos que tienen las ciudades actuales: transporte, vivienda y el uso de la energía", indica el sitio web del proyecto coordinado por Alphabet, el conglomerado internacional del que Google es subsidiario.

Más allá de la tecnología

El proyecto comenzará con la construcción de una urbanización llamada Quayside. Y la idea es que las innovaciones que se desarrollen en el lugar puedan ser replicadas en el resto de los desarrollos planificados para Sidewalk Toronto.

La tecnología es un elemento importante en la concepción de esta "comunidad inteligente", pero no es lo principal.

"Cuando la gente piensa en tecnología urbana se imagina cámaras y sensores, pero va mucho más allá. Se trata de cómo se utiliza la información recopilada por esa tecnología y en cómo puede impactar el manejo del espacio físico y cómo nos puede ayudar a guiar a la gente", dijo Rohit Aggarwala, representante de Alphabet, en una entrevista con la revista de la Institución Smithsonian, en EE.UU.

Apple Park tiene ventilación natural y durante nueves meses al año no utiliza calefacción ni aire acondicionado.

Y prosigue: "¿Qué tal si un buen sistema de sensores permite entender el flujo de vehículos y peatones, y modificar, en tiempo real, la forma en la que las calles se utilizan? La dinámica en las ciudades varía mucho, lo que pasa a la hora del almuerzo es distinto a lo que ocurre el fin de semana".

Según la descripción del sitio web del proyecto Sidewalk Toronto, las calles serán diseñadas en función de la gente, y la variedad de medios de transporte disponibles serán seguros, económicos y preferibles al uso de un automóvil.

Además, "se desarrollarán edificios que sirvan para diferentes usos y métodos de construcción que permitan que las viviendas sean accesibles. Será un lugar que promueva la innovación energética y ayude a manejar los retos medioambientales que nos permitan proteger al planeta".

Ejemplo real

Google no es la única empresa tecnológica que ha incursionado en el desarrollo de espacios inteligentes para vivir teniendo en consideración el medio ambiente.

La imponente huella de Apple se ve a kilómetros de distancia en la ciudad de Cupertino, en California, EE.UU.

Se trata de Apple Park, la sede de la empresa que algunos llaman "la nave espacial" debido a su forma circular, similar a la de un anillo.

El diseño del edificio, que tiene una altura de cuatro pisos, permite la circulación interior del aire. Según Apple, se trata del edificio con ventilación natural más grande del mundo.


El edificio genera su propia energía.

Gracias a esa estructura no es necesario recurrir a la calefacción o al aire acondicionado durante nueve meses al año.

De acuerdo a la empresa tecnológica, las instalaciones solares del edificio, que pueden generar 17 megavatios, están entre las de mayor tamaño en el mundo. Además tiene 9.000 árboles nativos y resistentes a la sequía.

"Es uno de los edificios más energéticamente eficientes del mundo, pues funcionará exclusivamente con energía renovable", afirmó el director de Apple al referirse a la sede de la empresa.

Y añadió: "La visión de Steve Jobs para Apple (quien impulsó la construcción del edificio) se adelantaba a su tiempo. Las zonas verdes y los espacios de trabajo fueron diseñados para proteger el medio ambiente".

Vienen más…

Y al parecer, otro de los gigantes tecnológicos de Silicon Valley ha mostrado su interés en el desarrollo de ciudades inteligentes.

Hace pocas semanas diversos medios de comunicación informaron que Bill Gates, fundador de Microsoft y uno de los hombres más ricos del mundo, había realizado una gran inversión con el objetivo de construir una ciudad inteligente en las afueras de Phoenix, la capital del estado de Arizona, en el suroeste de EE.UU.

Según la publicación estadounidense Fortune, el filántropo compró, a través de su grupo de inversión Cascade Investment, un terreno de 100 km2.


Se ha dicho que la comunidad inteligente que Bill Gates quiere construir estará a las afueras de Phoenix.

"El lugar se llama Belmont y se encuentra a 45 minutos de Phoenix. La extensión de tierra costó US$80 millones", indica Fortune.

Un comunicado de prensa citado en Fortune indica que el plan es: "Crear una comunidad de avanzada, con la comunicación y la infraestructura como elemento central, utilizando tecnología de punta y diseñada en torno a redes digitales de gran velocidad, centros de datos, novedosos métodos de construcción y vehículos autónomos".

Por su parte, el sitio especializado en tecnología The Verge señala que "se construirán 80.000 viviendas y que 14.000 km2 se reservarán para uso industrial y comercial, 3.400 km2 se destinarán a espacios abiertos y 470 serán para desarrollar escuelas".

A la vanguardia

En Columbus, la capital del estado de Ohio, localizado el centro de EE.UU., se desarrolla otra propuesta de ciudad inteligente, que si bien no tiene sus orígenes en Silicon Valley y no se está diseñando desde cero, comparte el concepto de sistemas de transporte inteligentes, tecnología digital y protección del medio ambiente.

Uno de los principales elementos en la regeneración de la ciudad es la reducción de las emisiones de carbono a través de una técnica que baja el uso del carbón en el sistema energético que abastece a la ciudad y en la red de transporte público.


La ciudad de Columbus, en Ohio, recibió financiamiento para reducir sus emisiones de carbono modificando su red de transporte.

Con este objetivo "se empezará a utilizar una flota de vehículos eléctricos y se instalarán puntos de recarga de energía", refiere el sitio web de la Alcaldía de Columbus.

Un aspecto fundamental del proyecto es el sistema integrado de datos, una plataforma digital que fusiona información proveniente de diferentes áreas, incluyendo datos médicos y de comedores públicos, "para facilitar el proceso de toma de decisiones y las soluciones requeridas para enfrentar los problemas que afectan a la comunidad".

Columbus recibió un financiamiento de US$40 millones del Departamento de Transporte de EE.UU. para implementar su propuesta, tras competir con 77 ciudades estadounidenses que presentaron planes similares.

¿Serán así las ciudades en las que viviremos?



Fuente: BBC Mundo

sábado, 21 de abril de 2018

Antonio Gentile, el “aparecido” que diseñó la propulsión nuclear para el submarino ARA San Juan
La verdadera historia del físico del Balseiro que trabajó para la Armada en un proyecto "secreto"
Por Mauro Federico 





Convocado en 1977 por la Marina para crear un reactor atómico, que nunca se llegó a fabricar, abandonó la Argentina en 1980, tras enterarse que la Dictadura quería vender las armas a Saddam Hussein.

Antonio Gentile coordinó un equipo que desarrolló un reactor de propulsión nuclear para los submarinos TR-1700.

Todas las historias tienen un lado B. Pero la de Antonio Gentile, el físico del Instituto Balseiro que durante años fue considerado como un "desaparecido" por la última Dictadura Militar y que, según se supo esta semana, vive junto a su familia en los Estados Unidos, cuenta además con un lado C, desconocido para la mayor parte de la opinión pública. Hasta ahora. 

La reconstrucción de la trama oculta de esta historia pudo efectuarse gracias al aporte de dos testigos presenciales de los hechos a punto de ser narrados por primera vez. Se trata de dos ingenieros navales especializados en el diseño de submarinos, uno de los cuales formó parte junto a Gentile de un proyecto reservado de la Armada para dotar a los submarinos de la flota naval argentina tipo TR-1700.

Corría el año 1977 cuando el por entonces titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), vicealmirante Carlos Castro Madero, lanzó a través del decreto 3183, su "Programa Pacífico de Desarrollo Nuclear". El plan generaba recelos entre los integrantes de las Fuerzas Armadas, que intentaban monopolizar el control del poderío atómico con una fuerte impronta bélica, contemplando las hipótesis de conflicto existentes (fundamentalmente con Chile). La gran controversia se centraba en si la Argentina debía o no aplicar el desarrollo nuclear a la construcción de la bomba, en tiempos en los que el mundo se dividía entre los países que la tenían y los que no. Castro Madero se oponía a las posiciones pro-bomba que expresaban los hombres fuertes del Ejército (Leopoldo Fortunato y de la Armada (Emilio Eduardo Massera).

Sin embargo, era consciente que el resultado de la fisión nuclear que los especialistas del Instituto Balseiro habían logrado controlar, conduciría inexorablemente a su aplicación para fines no pacíficos. Y decidió convocar a dos especialistas de su máxima confianza: uno de ellos trabajaba en el Centro Atómico Bariloche. Su nombre: Antonio Gentile. El otro era un ingeniero naval con vasta experiencia en el diseño de submarinos: Julio César Langini, cuyo testimonio es clave para reconstruir lo ocurrido. 

"Castro Madero llamó a ambos para sumarse a un proyecto que tenía que permanecer tabicado debido a razones de seguridad nacional", relató a Ámbito Financiero el ingeniero naval Jorge Bojanic, colega y amigo de Langini. El titular de la CNEA pretendía dotar de propulsión nuclear a los submarinos de la Armada, entre los que se encontraba el hoy desaparecido ARA San Juan. La combinación de ambos saberes le otorgaba a la iniciativa una excelencia pocas veces vista. Corría el año 1978 y los dos expertos debieron abandonar sus trabajos respectivos y dedicarse full life a la tarea encomendada, sin notificar a nadie sobre la misión que debían cumplir, e instalarse en el predio de los Astilleros Domecq García, controlados por la Marina, ubicados en Costanera Sur.

"Langini fue designado como Gerente del Proyecto, bajo la supervisión de la mano derecha de Castro Madero, el capitán de Fragata Alberto Terranova, encargado de la coordinación entre la CNEA y el astillero; el jefe científico del procedimiento era Gentile", detalló Bojanic. "Había que rediseñar los submarinos que habían sido adquiridos al Astillero alemán Thyssen para que entrara el módulo nuclear, y allí es donde cumplía un rol fundamental el hombre del Balseiro, porque su tarea era diseñar ese reactor que dotaría a la nave de propulsión infinita y una autonomía de más de 30 días sumergido sin salir a superficie", acotó.

Con la iniciativa en marcha, estalló el conflicto por el canal de Beagle con Chile, que puso a ambos países en pie de guerra. Esto aceleró los trabajos cuya finalización estaba prevista para principios de 1980. Durante ese lapso, Gentile fue contactado por la Fuerza Aérea, que proyectaba desarrollar el misil Cóndor II, al que preveía dotarlo de tecnología nuclear. El responsable de la Aviación, Brigadier General Omar Graffigna, pretendía que el arma triplicara el alcance en altura de su antecesor (Cóndor I) llevándolo a los 600 kilómetros. Eso inquietó a la dupla de especialistas que comenzaron a entender que sus conocimientos se aplicarían con una finalidad diferente a la que ellos suponían desde un inicio. "Y para colmo apareció en escena un representante del Astillero en el mundo árabe, quien ofreció vender otros cuatro submarinos adaptados para la propulsión atómica al régimen de Saddam Hussein, quien había asumido como presidente de Irak y se perfilaba como un potencial peligro para Occidente, con lo cual Langini y Gentile terminaron de espantarse y huyeron", finalizó Bojanic. Conscientes de que abandonar sus tareas podía ocasionar consecuencias no deseadas para sus familias, ambos decidieron escaparse rumbo a los Estados Unidos.



Fuente: Ambito.com
Se rumorea que se está construyendo una base espacial secreta china en el Pacífico Sur
por Brett Tingley


Crédito: frightpost.com


Al igual que con todas las cosas que requieren grandes cantidades de mano de obra y capital, los chinos están haciendo rápidos avances en su programa espacial. A pesar de amenazar a casi todo el planeta con una estación espacial en caída y de arrojar misteriosos dispositivos de vigilancia a las aldeas, los chinos están en camino de convertirse en líderes mundiales en exploración espacial. Los científicos chinos recientemente desarrollaron planes para 'colonizar' la Luna con gusanos de seda y lanzar un gigantesco láser espacial en órbita, ya sabes, para cosas "pacíficas". Con todo este crecimiento en su programa espacial, es natural que los chinos estén a la altura de algunas operaciones más sombrías detrás de escena. ¿No lo estamos todos?

Lo que sea que estén haciendo los chinos en Vanuatu, tiene a sus vecinos asustados. Diplomáticos de Australia y Nueva Zelanda han expresado su preocupación por la creciente presencia militar china en la pequeña nación isleña. El Sydney Morning Herald señala que "el acceso a mar abierto puede ser útil para probar misiles y capacidades espaciales" y que "una futura base naval o aérea en Vanuatu le daría a China un asidero para coaccionar a Australia, flanquear a EE.UU. y su base en territorio estadounidense de Guam, y recopilar inteligencia en una crisis de seguridad regional".


Vanuatu tiene un valor estratégico en el Pacífico Sur.


Sin embargo, mientras muchos artículos se centran en las ventajas militares de una base del Pacífico Sur, South China Morning Post, con sede en Hong Kong, publicó recientemente un artículo de opinión señalando que la instalación militar china rumoreada en la nación isleña de Vanuatu podría ser en realidad un tipo de misteriosa estación de monitoreo espacial. ¿Qué están haciendo los chinos en Oceanía?

Según el experto militar de Pekín, Zhou Chenming, la base probablemente se utilizará para vuelos de prueba de cohetes y otros experimentos aeroespaciales:

China necesita una estación de control espacial en el Pacífico Sur porque lanzará más cohetes pesados. La especulación es comprensible porque cualquier proyecto que China establezca en el extranjero ahora, la gente se imaginará que será una base militar, especialmente porque los proyectos espaciales son llevados a cabo por el ejército chino.

Zhou señala que dada la ambición de China de lanzar una misión lunar tripulada en la década de 2030, tiene sentido que establezcan una base espacial sobre el océano abierto, donde no tendrán que dejar caer sus propulsores de cohetes en pueblos desafortunados. ¿Qué podría prever esta base sobre la inminente guerra en el espacio?



viernes, 20 de abril de 2018

Vida después de la muerte: el Infierno huele a alquitrán, según esta británica
Una de las preguntas más importantes de todos los tiempos, a qué huele el Infierno, podría tener ya respuesta gracias a la experiencia próxima a la muerte de una mujer británica.




La susodicha, que se ha limitado decir a la NDERF, a la Fundación para la Investigación de Experiencias Cercanas a la Muerte, y que se llama Audra, cree haber descendido hasta el Inframundo tras sufrir un ataque cerebral. La experiencia fue, según ella, "totalmente angustiante". Y no es para menos tratándose del Infierno. Por suerte, los paramédicos lograron salvarla, según publica el Daily Express.

Su corta estancia en el Averno fue suficiente para declarar a los medios que el sitio huele a alquitrán, que no se podía ver nada y que "había una sustancia rocosa y polvorienta" que flotaba por todas partes.

"No podía respirar y empecé a gritar: '¡Que alguien me ayude! ¡No puedo respirar!'. Pero cuanto más gritaba, más rápido descendía", añade angustiada y preocupada Audra.

Los esfuerzos por hacer ver a Audra que todo se trataba de una jugada de su mente han sido en vano, y la británica sigue convencida de que está condenada al Infierno para toda la eternidad. Los especialistas afirman, sin embargo, que existe una explicación científica para lo que le ha ocurrido y que casos parecidos al suyo les suelen ocurrir a las personas a las que se consigue resucitar tras una muerte clínica.

"Suelen describir la sensación diciendo que ven una luz brillante, cálida y acogedora que atrae a la gente. La describen como una claridad en la que se sienten junto a sus familiares ya fallecidos y en la que se separan de sus propios cuerpos y ven a los médicos operándolos", explica Sam Parnia, director de la Unidad de Cuidados Intensivos del Instituto de Medicina de Langone, en Nueva York (Estados Unidos).



Fuente: mundo.sputniknews.com
OmegA, el nuevo cohete pesado de Orbital
por Daniel Marín



La empresa Orbital ATK no es tan conocida como ULA, SpaceX o Blue Origin, pero es una de las más importantes del panorama aeroespacial estadounidense. En cuestión de lanzadores espaciales Orbital destaca por el pequeño cohete alado Pegasus y el Antares, construido en colaboración con Ucrania y Rusia. Por parte de ATK, recordemos que antes de la fusión de Orbital fue la encargada de construir los potentes aceleradores de combustible sólido del transbordador espacial. Pero a Orbital ATK se le siguen escapando las grandes ligas. Para remediarlo, en 2015 presentó su propuesta de lanzador pesado NGL (Next Generation Launcher), un proyecto que ahora ha sido bautizado como OmegA.


OmegA en la versión pesada (Orbital ATK).

Como ya vimos el año pasado, el OmegA se caracteriza por ser un lanzador que usa combustible sólido en la mayoría de sus etapas. La única novedad con respecto al diseño que pudimos ver por entonces es que la etapa superior de combustible líquido (de hidrógeno y oxígeno líquidos) empleará dos motores RL10C de Aerojet Rocketdyne en vez del BE-3 de Blue Origin. NGL/OmegA ha sido desarrollado conjuntamente con la Fuerza Aérea en estos tres años por un coste de 250 millones de dólares.


Cohetes de Orbital ATK (Orbital ATK).

OmegA viene en dos versiones, la serie 500 y la 500XL. La primera etapa de OmegA 500 es en realidad un cohete Castor 600 de 22 metros de longitud, mientras que la de OmegA 500XL es un Castor 1200 de 37,5 metros. Los dos derivan directamente del SRB del shuttle/SLS. El Castor 600 estaría formado por dos segmentos de SRB, mientras que el Castor 1200 por cuatro segmentos, igual que los SRB del transbordador (los SRB del SLS tienen cinco segmentos). La segunda etapa de ambas versiones será un cohete Castor 300 de un solo segmento y 12,7 metros de longitud. Cada segmento de combustible sólido del OmegA recibe el nombre de CBS (Common Boost Segment) y tiene 3,7 metros de diámetro. Para completar la fiesta de cohetes sólidos las dos versiones del OmegA usarán entre dos y seis aceleradores de combustible sólido GEM63XL de pequeño tamaño idénticos a los que usará el Vulcan de la empresa ULA.


Las dos versiones del OmegA (Orbital ATK).

Partes del OmegA (Orbital ATK).

El OmegA 500 será capaz de situar 4.900 y 10.100 kg en una órbita de transferencia geoestacionaria (GTO), mientras que el OmegA 500XL podrá lanzar entre 5.250 y 7.800 kg en una órbita geoestacionaria (GEO). Esto significa que el OmegA 500XL estará entre los cohetes más potentes en servicio, en el mismo rango que el New Glenn o el Vulcan 561 y solo superado por el Falcon Heavy (como comparación, el Ariane 5 puede situar unas 10 toneladas en GTO). Aunque no han sido diseñados para lanzar cargas útiles en órbita baja (LEO), se calcula que su capacidad en esta órbita superaría las 30 toneladas. El cliente principal de este nuevo vector sería la Fuerza Aérea. Orbital ni puede ni quiere competir con las tecnologías de reutilización de SpaceX y Blue Origin y juega la baza del bajo coste y simplicidad que supone un lanzador basado en cohetes de combustible sólido.


OmegA (Orbital ATK).


Sección del OmegA (Orbital ATK).

Orbital ATK espera realizar el primer vuelo de la versión ligera del OmegA en 2021, mientras que para 2024 estaría lista la versión pesada. El cohete despegaría desde la rampa 39B del Centro Espacial Kennedy, es decir, la misma que usará el SLS, puesto que la vecina rampa 39A está gestionada por SpaceX. El OmegA se ensamblaría en el edificio VAB, al igual que el SLS. ¿Podrá el OmegA competir con SpaceX y Blue Origin?


Logo del proyecto (Orbital ATK).



Fuente:  danielmarin.naukas.com

jueves, 19 de abril de 2018

Rusia podría suministrar a Argentina motores para sus lanzadores Tronador

CC0 / Pixaba
Rusia podría suministrar a Argentina motores para sus lanzadores Tronador
Rusia podría suministrar a Argentina motores para sus lanzadores ligeros del tipo Tronador, destinados para lanzamientos suborbitales, comunicó el fabricante ruso Energomash.




Una delegación de Energomash participó en una reunión de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en Buenos Aires conjuntamente con representantes de la embajada de Rusia en Argentina.

"Los reunidos examinaron las propuestas rusas y argentinas sobre las posibles vías de cooperación en el desarrollo y suministro de motores de combustible líquido para los lanzadores de la serie Tronador", destaca el comunicado.

Los reunidos —precisa la nota— abordaron cuestiones concretas que requieren la continuación de las conversaciones.

También se informa que en abril una delegación de Energomash encabezada por su subdirector Dmitri Pajómov participó en una reunión con Luiz Fernando de Aguiar, presidente de la Comisión de Coordinación de Implantación de Sistemas Espaciales de Brasil (CCISE).



Fuente: mundo.sputniknews.com
Acá congelan cuerpos para revivirlos en el futuro


El Instituto Criónico preserva en cámaras de tres metros de altura los restos de 165 personas a temperaturas de nitrógeno líquido.

En 1976, Robert Ettinger creó el Instituto Criónico, dedicado a la preservación de cuerpos sin vida hasta que sus "amigos del futuro" estén en condiciones de "revivirlos y curarlos". Pese a las críticas, la organización ya resguarda los restos de 165 personas en sus instalaciones de Michigan.

Cada una de ellas pagó 28.000 dólares para ser preservadas en enormes cámaras de tres metros de altura a una temperatura inferior a los 150 grados, mientras se les suministra una serie de drogas que permiten la vitrificación y disminuyen la coagulación de la sangre en el paciente muerto.

En medio de los cuestionamientos que recibe la criogénesis, a la que acusan de ser una 'falsa ciencia', el presidente del instituto, Dennis Kowalski, asegura que se trata de "un viaje en ambulancia hacia el futuro", a la vez que comparó esta técnica con las ranas de la madera, una especie capaz de congelarse durante los meses de invierno para revivir al final de este.




"Nuestro objetivo es la expansión de la vida", expresó Kowalski. Por ese motivo, sostiene que en lo que hacen "no hay diferencias con la medicina tradicional".

"No estamos tratando de resucitar a los muertos más de lo que un paramédico haría para recuperar a alguien después de un paro cardíaco haciendo resucitación cardiopulmonar", señaló.

Por eso, para responder a cualquier crítica, afirmó: "Quien diga que la criónica es imposible, no es un científico o, al menos, no está practicando métodos científicos".

Polémica por la eutanasia

Pese a que Kowalski se declara a favor del derecho a finalizar voluntariamente con la vida, puntualiza que el Instituto Criónico no acepta como pacientes a aquellas personas que lo hagan de forma ilegal.

"Pero si la ley cambia y la gente recurre a la eutanasia por una enfermedad terminal, estaremos ahí para ellos", prosiguió.




La pregunta del millón

¿Tendrá éxito este proyecto iniciado en 1976 y que fue probado por su fundador, Ettinger, en 2011? "Esa es la pregunta del millón de dólares", reflexiona Kowalski, quien agrega que aunque no lo saben con seguridad, apuestan por ello. "Es una apuesta en la que la otra opción es el olvido garantizado", resumió durante la entrevista.

"Nuestros miembros son totalmente conscientes de que es un programa de investigación. Ellos son donaciones a la ciencia. No estamos vendiendo una bebida en la fuente de la juventud o un elixir de aceite de serpiente", manifesta, explicando que, según la ciencia, "las células no se degradan a temperaturas de nitrógeno líquido". "Eso nos da esperanza", concluyó.



Fuente: elsol.com.ar