sábado, 13 de octubre de 2018

Cómo es la base argentina que explora el universo
Viva estuvo en la Estación Malargüe, Mendoza, de la Agencia Espacial Europea. Será clave en una inminente misión a Mercurio. 
por Miguel Frías


La DSA 3, antena de espacio profundo, en un territorio donde conviven técnicos espaciales y criadores de chivitos./ Rubén Digilio

La antena DSA 3 se despereza como un gigante en la noche desértica. Apoyada en su base de hormigón, despliega sus articulaciones mecánicas y orienta su cabeza, un reflector de 35 metros de diámetro, hacia Marte, hacia la misión Mars Express, lanzada en junio de 2003, con la que intercambia información en este instante: a 74.702.289 km de distancia. La vemos iluminada de un verde fosforescente, bajo una vía láctea al alcance de la mano, parados a la intemperie, entre volcanes y la cordillera nevada. Qué importa la temperatura bajo cero: sobre nosotros, la luna plateada y el planeta rojo, lluvias de estrellas, satélites en órbita, lechuzas y murciélagos que revolotean entre los paneles del plato. Sacamos fotos con el teléfono: hay que alardear de que somos testigos privilegiados del vasto universo. Pero, zas, no podemos mandarlas por whatsapp. No, no hay caso. Acá no hay señal. El arte de arruinarnos los instantes mágicos.

La Estación de Seguimiento de Satélites de Malargüe de la ESA (Agencia Espacial Europea) es un sitio desde el que podés comunicarte con planetas remotos pero no con tu esposa (evitemos las alegorías); el punto donde confluyen la más sofisticada tecnología espacial y los puesteros con sus rebaños de chivitos: siglo XXI y siglo XIX. Está 45 km al sur de la ciudad de Malargüe, de 23.000 habitantes: desde ahí tomamos la ruta 40 y empalmamos con la 186; barro tal vez, piedras, sedimentos volcánicos, serruchos inhumanos; los riñones se agitan como maracas y los glúteos rebotan como viejas pelotas Pulpo. Parte del convenio firmado en 2009 entre la ESA y la Argentina incluía la pavimentación de esta ruta, por parte nuestra. Pero sólo vemos trabajadores viales en huelga, maquinarias varadas y después la nada.

A los saltos, Diego Pazos, director de operaciones satelitales de Telespazio Argentina, responsable del equipo de Mantenimiento y Operación de Malargüe, nos explica el funcionamiento de las antenas de espacio profundo –que permiten el contacto con misiones a más de 150.000.000 de kilómetros– y nos cuenta travesías más arduas por la 186. Una vez, un desperfecto mecánico de la 4x4 lo dejó al borde del camino. Mientras esperaba al auxilio, tuvo la pésima idea de tomar una piedra. Un alacrán le aguijoneó una mano. En la estación, se miró en un espejo: “Era el muñeco de Michelin”. Tuvieron que tratarlo de urgencia con corticoides.


La antena intercambia información a millones de kilómetros./ Rubén Digilio

La DSA 3 aparece en miniatura en el parabrisas y va creciendo. Mide 40 metros: la distancia y las montañas la empequeñecen. Y el volcán Malacara, enfrente, con manchas de lava que le dan un aire de cabeza veteada de caballo. “Está formalmente activo –explica Pazos, ingeniero, apicultor y músico de rock–. En la estación tenemos planes de contingencia y evacuación para cualquier tipo de actividad volcánica, cenizas volcánicas, sismos (la estructura de la antena está enclavada a 15 metros de profundidad, en el basalto volcánico, zona sísmica tipo 3), inundaciones, incendios, nevadas fuertes, granizo, vientos arrasadores. Estamos en un lugar salvaje y aislado. Tenemos que prever todo. Los hospitales quedan muy lejos; una ambulancia o un carro de bomberos tardarían horas. El único evento de fuego que tuvimos lo apagamos nosotros.”

Circulamos por el parque científico de 10 km de radio que rodea a la estación. Ahí está prohibida cualquier actividad –petrolera, minera, otras– que perturbe la función de la antena, operada desde Alemania junto con otras dos casi gemelas: la DSA 1, en Australia, y la DSA 2, en España. Entre las tres cubren los 360 grados de rotación de nuestro planeta y se combinan para explorar la galaxia. “Con Malargüe, que es la más difícil y remota, la ESA logró la independencia operativa para misiones Deep Space. Antes teníamos que utilizar estaciones de la NASA en estas longitudes”, nos dirá Marc Roubert, francés, ingeniero en mantenimiento de la ESA.

Pero eso será en un rato, porque ahora cruzamos la garita de entrada. El árido terreno de la estación, de apenas un kilómetro cuadrado, a 1.550 metros sobre el nivel del mar, está protegido por un cerco infrarrojo y circuitos cerrados de TV. Aunque el principal visitante, fuera de puesteros y animales salvajes, es el viento helado que a veces no permite caminar ni abrir puertas. Cuando sopla a menos de 120 km por hora, la antena se mantiene operable. No es raro que lo haga a 140 o 150, y que haya que llevar a la DSA 3 a una posición de resguardo. Cuando la nieve la congela –en invierno se llega a los 20 grados bajo cero–, hay que practicar otras maniobras.


Guillermo Maresca pasó de instalar aires acondicionados a la tecnología espacial./ Rubén Digilio

Adentro, en un ambiente controlado, aséptico, futurista, con calefacción, nos reciben los seis argentinos y el italiano que forman el equipo de mantenimiento y operación. No hay mujeres: la única que visita la estación es una consultora en seguridad, higiene y medio ambiente. En los pasillos brillan imágenes de las misiones monitoreadas actualmente desde esta base, inaugurada en diciembre de 2012 a un costo de más de 50 millones euros. Entre otras, Mars Express (estudia la atmósfera y la geología de Marte), ExoMars (procura determinar si hubo vida en ese planeta) o Gaia (mide la posición exacta de millones de estrellas). La expectativa más inmediata está puesta en la BepiColombo, que será lanzada a Mercurio el 19 de octubre.

Pazos nos lleva a conocer el interior de la DSA 3, una especie de submarino. Nos habla de equipos que trabajan en altísima tensión, de ondas electromagnéticas de altísima potencia, de sistemas de refrigeración a altísima presión. Cuando le pedimos que abandone lo técnico, y nos diga qué sensaciones, qué reflexiones metafísicas o filosóficas le provoca el contacto con el espacio, contesta: “La verdad, somos muy fríos con eso. Sé que no es lo que quieren escuchar. Nos da lo mismo operar una misión a Marte, Venus o Mercurio. Nos motiva confirmar parámetros, seguir entrenándonos, estar en la cresta de la ola tecnológica. Acá vivimos hitos espaciales. Pero sólo hubo algarabía cuando Philae (módulo de aterrizaje de la sonda Rosetta) hizo landing en un cometa. Nuestro trabajo es recibir y emitir información, sin fallas.”

De pronto, junto a un panel metálico del que se extraen computadoras ultrachatas, Pazos lanza, amable pero firme: “Traten de no apoyarse en nada. Pueden parar la transmisión desde la sonda”. Entonces notamos que habíamos estado a punto de apoyarnos en una perilla roja de emergencia: los planes de contingencia no contemplaron la torpeza de los enviados de Viva. Y ahora hay que distender. Preguntamos, en broma: ¿Pagan mucho de luz? La respuesta es en serio y con la boleta de agosto en mano: 342.979 pesos. Tarifazo galáctico.


Fabricio Cinta, Diego Pazos y Guillermo Maresca, junto a la imponente antena espacial./ Rubén Digilio

Nos salva la convocatoria al almuerzo. Una empresa gastronómica –en la estación no se cocina– mandó viandas con un lomo excelso y rusa. Hay opciones para vegetarianos o personas a dieta. Todo ideal, salvo unos gritos que quiebran el silencio de montaña. Es Horacio Pagani, desde un televisor, en Estudio fútbol. Alrededor de la mesa, activados por la crispación, los operadores también tienen sus polémicas, tamizadas por el humor y disueltas por el profesionalismo y el espíritu de equipo. Temas: política (hay grieta), fútbol (también, obvio), porteños vs. mendocinos y resto del mundo (el rechazo que causamos es planetario), argentinos vs. italiano (hasta lo sometieron a bullying de baja intensidad cuando Uruguay eliminó a Italia en el Mundial 2014, poniéndole La celeste, de Jamie Roos). A Pazos suelen esconderle su plato de Racing, que ahora es cedido al autor de esta nota, otro fanático del equipo de Avellaneda.

Cuando entramos en confianza pero no completamos la digestión, Guillermo Maresca, técnico electromecánico de Luján de Cuyo, Mendoza, nos muestra un frasco que decora su oficina: en un líquido ambarino, acaso formol, aunque sólo miramos de reojo, se amontonan una yarará, una tarántula, un escorpión, un murciélago, una avispa “matacaballos” y un cucarachón rojo. Muertos, por si pregunta Susana. “Lindo escabeche, ¿no?”, bromea Maresca, que instalaba sistemas de aire acondicionado y que ahora se siente “en la Fórmula 1 para mi especialidad”. “También siento el orgullo malargüino de trabajar con misiones en el espacio”, agrega.


La comida llega en viandas. En la estación no se cocina./ Rubén Digilio

Afuera hay animales más grandes que los que colecciona: liebres, guanacos, zorros, pumas y aves de todo tipo: choiques (ñandúes), caranchos, cóndores, loros barranqueros. Un zorro solía acercarse al límite perimetral de la estación en busca de comida. Los operadores lo tomaron casi como mascota hasta que un día desapareció. Al poco tiempo lo encontraron muerto, probablemente envenenado por algún puestero que mata depredadores –zorros, pumas– para que no maten a su ganado.

Fabricio Cinta, técnico en electrónica con orientación en telecomunicaciones y, según su definición, “vieja gloria futbolística de El Porvenir de San Rafael”, hace una suerte de stand-up a la hora de los postres. Luego, habla de los vecinos de la estación: hombres trashumantes con los que conviven en cooperación y armonía. “Los crianceros hacen queso de cabra, curten cueros, crían y carnean chivitos. Muchos viven sin energía eléctrica, en puestos de barro con cocina a leña. Sólo tienen radio, AM 790, por la que se pasan mensajes. También hay otros con buenas camionetas.” Los viernes, día de parrillada, un criancero les provee la materia prima. “Nos hace elegir un chivito entre los que están pastando y al rato lo tenemos en la parrilla”, dicen los técnicos, sin culpa y sin que reaccione el único vegetariano. La zona para fumar es una especie de terraza vidriada. El vino (Mendoza, recordemos) está prohibido. Y, si no lo estuviera, jamás lo delataríamos.


Augusto de Nevrezé y Diego Aloi monitorean una misión espacial./ Rubén Digilio

En la cocina, que es eléctrica, porque la estación no tiene gas, hay un corcho con máximas: “Sin ingenieros la ciencia es sólo filosofía” (la preferida de Pazos); “Hay que intentar ser el mejor, pero nunca creerse el mejor” (Juan Manuel Fangio). Los técnicos trabajan de lunes a viernes de 8 a 17, si no quedan aislados por la creciente de arroyos o por fenómenos climáticos; el resto del tiempo cumplen “guardias pasivas”. Las órdenes suelen llegar desde Alemania a cualquier hora argentina, sobre todo si desde allá detectan alguna complicación. “Es común que hagamos el peligroso camino de la 186 en medio de la noche. Venimos con dos camionetas, por las dudas”, explican sin quejas .

Los operadores reciben capacitación en tecnologías de vanguardia. “La ESA tiene estándares altos. A veces hacemos cursos en Alemania; otras, vienen ellos acá”, nos dice Juan Pablo Galera, ingeniero en electrónica y telecomunicaciones de San Rafael. Otra exigencia es hablar inglés. Todos lo manejan; los más rezagados reciben clases particulares del malargüino Rafael Cara, alias Kato, personaje de El avispón verde. Además de profesor de inglés, Kato es técnico superior en higiene y seguridad, y se encarga de la administración y compras. “Trato de comprar insumos locales, aunque si necesitás un termómetro láser, digamos que se hace difícil.”


Juan Pablo Galera, en pleno trabajo en el interior de la DSA 3./ Rubén Digilio

Leonardo Olmedo es técnico en electrónica recibido en Hurlingham. Aunque nació en CABA, aclara que no es el típico porteño agrandado, “palangana, como le dicen acá”. Y sigue: “En 2007, con mi mujer decidimos mudarnos a Malargüe, donde habíamos pasado las vacaciones un año antes. Estábamos cansados de la locura de Buenos Aires; veníamos mal del laburo. Yo arreglaba computadoras y manejaba las redes de internet de un colegio. Nuestro proyecto era distribuir internet en Malargüe. Nos vinimos, dejando atrás a las familias. No fue fácil.” Terminó trabajando para la ESA. “A la salida, arreglo computadoras en Malargüe, donde alcancé la paz total. Malargüe es una ciudad de primera... Ponés segunda y te fuiste”, bromea, un tanto aporteñado.

El diez por ciento del tiempo de antena es usado, por convenio, para proyectos científicos nacionales. “La Argentina no tiene hasta el momento misiones Deep Space. La CONAE está desarrollando otros proyectos, como el relevamiento de estrellas usando la antena como un radiotelescopio”, sostiene Pazos. Al margen del trabajo, mucho, no es fácil llenar las horas libres. Casi todos juegan al paddle, que en Malargüe parece tan en auge como en la Buenos Aires de los ‘90. Uno de los fanáticos es Diego Aloi, ingeniero industrial al frente del equipo. Su acento nos suena chileno, aunque lo adquirió en Mendoza capital. Es el italiano. Hasta los 11 años vivió allá, en un pueblito del norte. Hasta que sus padres emigraron a Mendoza. Serio, riguroso, dice que, aunque lleva más de dos décadas acá, no se acostumbra a los chistes con múltiples sentidos, a la impuntualidad y a la cena después de las 8.


La antena está en una zona desértica, entre volcanes: belleza natural y alta tecnología./ Rubén Digilio

Se vienen misiones de la ESA apasionantes, no sólo la de Mercurio. Euclid, en 2021, para mapear la geometría del universo oscuro; Juice, en 2020, que llegará a Júpiter en 2029. Augusto de Nevrezé, el más joven del equipo, de 32 años, ingeniero en electrónica, sueña con eso. Trabajó en el Observatorio Pierre Auger, de Malargüe, en donde se busca el origen de los “rayos cósmicos”. Después viajó al sur, para trabajar en la industria del gas y del petróleo. En 2016 se enteró de que iba a ser padre y volvió a Mendoza y acá está. Junto a su escritorio pegó fotos de astronautas. Tiene aspecto de científico y pasión astronómica: “Soy fanático del espacio. Me siento orgulloso de sumar un granito de arena en esta industria. Todo lo que está más allá del universo visible y palpable es fascinante. Este es mi lugar en el mundo”.

BepiColombo: misión Mercurio

El 19 de octubre se lanzará BepiColombo, misión de la ESA en cooperación con JAXA, Agencia Espacial Japonesa, a Mercurio. El viaje durará más de 7 años: recién a fines de 2025 estará orbitando ese planeta, a temperaturas de 350 grados.“La estación de Malargüe va a estar involucrada en la misión desde el lanzamiento, en Kourou, Guayana Francesa –explica Diego Pazos–.




BepiColombo está formada por dos sondas que orbitarán Mercurio. Para evitar daños por la alta temperatura, el satélite tiene que girar: si orbitara de manera estática, el sol le pegaría de un lado y se reduciría la vida útil o no se podría operar. La motivación es desarrollar tecnología, industria, materiales y, por supuesto, explorar el universo. Mercurio está cerca del Sol y, en cierta forma, se parece a la Tierra. Se estima que explorándolo se podrá explicar parte de la formación de nuestro planeta.”



Fuente: Clarín
Analista argentina subraya importancia de iniciativa china de la Franja y la Ruta




La experta argentina en Relaciones Internacionales Ayelén Leda subrayó hoy, en entrevista con Xinhua, la importancia de la iniciativa china de la Franja y la Ruta, afirmando que el proyecto permite profundizar el intercambio y la cooperación, reforzando los lazos multilaterales.

La iniciativa de la Franja y la Ruta, propuesta en el año 2013 por el gobierno de China, ha empezado a consolidarse como un nuevo modelo de vinculación económica basado en los principios del beneficio mutuo y apunta a convertirse en uno de los mayores proyectos de desarrollo económico a nivel mundial.

En los primeros ocho meses de este año el comercio de China con los países a lo largo de la Franja y la Ruta sumó 5,31 billones de yuanes, un aumento del 12 por ciento anual, según demostraron los datos de la Administración General de Aduanas de China.

Leda, docente de idioma chino en el Instituto Confucio de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - sede Universidad Nacional de Rosario (UNR), resaltó la importancia de la iniciativa de la Franja y la Ruta, al subrayar que "no solo pretende forjar fuertes vínculos comerciales, sino también intercambios culturales y académicos, cooperación profesional y comunicacional para el fortalecimiento de las relaciones multilaterales".

Se trata, explicó la experta, también integrante del Grupo de Estudio sobre China y Argentina (GEChinA) de la UNR, de una iniciativa que permite integrar la estrategia de desarrollo de los países, entre ellos Argentina, con la Franja y la Ruta.

"Este vínculo de cooperación planteado desde China está enmarcado dentro de sus actuales lineamientos de política exterior, a través de la modernización, el comercio y la cooperación por medios pacíficos", agregó Leda.

China es el primer mercado de los productos agropecuarios de Argentina y amplio demandante de productos como el aceite comestible, la soya, la carne vacuna y aviar, el vino y productos lácteos.

Además, el país asiático es el segundo socio comercial de Argentina, con un intercambio que alcanzó los 12.435 millones de dólares entre enero y noviembre de 2017, con un incremento interanual de un 8 por ciento, según datos de la Administración General de Aduanas.

La experta destacó en ese contexto que "los vínculos entre las comunidades china y argentina han ido tomando fuerza con el paso de los años, logrando un mayor entendimiento y respeto mutuo".

A ello se suma que "en la política de alto rango la cooperación sino-argentina ha sido perfectamente planificada desde la posición china, mientras que desde el lado argentino ésta se encuentra en una posición de privilegio y prioridad a lo largo de los últimos 30 años", remarcó Leda.

"El vínculo bilateral, de nivel diplomático desde 1972, se estrechó en la década de 1990, ampliándose desde entonces a todas las dimensiones: política, comercial, cultural, científica y militar", dijo Leda.

La analista añadió que "los vínculos mutuos se han ido profundizando y en 2014 se firmaron una serie de convenios para dar inicio a una Asociación Estratégica Integral, lo que supone la jerarquización y cualificación de la relación económica, política y cultural, más allá de la bilateralidad".



Fuente: Xinhua

viernes, 12 de octubre de 2018

El país que quiere convertirse en la nueva Meca
Uzbekistán tiene aspiraciones de convertirse en una segunda Meca, un destino para peregrinos de todo el mundo.
por Rustam Qobil


Uzbekistán tiene cientos de lugares sagrados que atraen a peregirnos de varias religiones y naciones.


El país más poblado de Asia Central cuenta con una gran cantidad de mezquitas y santuarios bien conservados y en ciudades famosas unidas por carreteras que fueron parte de la ruta de la seda, como Samarcanda y Bujara.

Para millones de uzbekos, estos son lugares sagrados. Pero para el gobierno uzbeko también representan una oportunidad para impulsar el turismo, a medida que el país se abre al mundo después de décadas de gobierno aislacionista y autoritario.

Samarcanda es el hogar de docenas de magníficas tumbas. Figuras notables como el emperador Tamerlán, el astrónomo Ulugh Beg y Kusam Ibn Abbas, el primo del profeta Mahoma, quien trajo el islam a esta tierra en el siglo VII, están todos enterrados aquí.


Famosos líderes religiosos y científicos están enterrados en Samarkanda.

Pero hay una tumba que no se parece a ninguna otra. Todas las mañanas, cientos de personas suben a la cima de una colina en las afueras de la ciudad para visitar una tumba alargada y de formas extrañas, rodeada de pistachos y albaricoqueros, entre las ruinas de la ciudad vieja.

El aire está lleno de cantos de pájaros y el murmullo de las oraciones. Las familias comparten el almuerzo sentados en los bancos y las parejas jóvenes se toman selfies en las cercanías.

Pero entre los peregrinos no solo hay musulmanes, porque se cree que esta tumba es el último lugar de descanso del profeta bíblico Daniel, o Daniyar, como lo llaman los uzbecos.

"Musulmanes, cristianos y judíos vienen aquí y rezan sus oraciones según su propia religión", explica Firdovsi, un joven guía. "San Daniel era judío, pero los musulmanes lo respetan porque era el profeta de Alá".


Uzbekistán es predominantemente musulmán y la mayoría de quienes visitan los santuarios son locales.


Dilrabo (centro) y su hija y nieta viajaron para rezar en la tumba de Daniyar.

"A menudo vengo aquí y rezo por su alma", me dice una mujer llamada Dilrabo. "No solo fue un profeta judío, fue enviado a toda la humanidad. Incluso llamé a mi nieto Daniyar en su honor".

Dilrabo ha venido con su hija Setora y una nieta. Después de las oraciones dirigidas por un mullah, se unen a la fila para observar más de cerca la tumba.

Es un edificio extraordinario, de más de 20 metro de largo y hecho de ladrillos de color arena en el estilo islámico medieval, con arcos internos y un techo abovedado.

Dentro del mausoleo -o maqbarah- hay un sarcófago de 18 metros de largo cubierto con una tela de terciopelo verde oscuro bordada en oro con versículos del Corán.


El peregrinaje concluye con los visitantes tocando el centenario árbol de pistacho afuera del santuario, y pidiendo un deseo.

Este lugar es uno de los pocos en el mundo donde personas de diferentes religiones se reúnen para orar.

"Soy judía y si quiero puedo rezar aquí y un cristiano también puede orar aquí", diceSuzanne, de Israel. "Tiene que ver con la tolerancia uzbeka. Este lugar une a la gente".

Kristina de Moscú me dice que sus amigos vinieron de Rusia para pedir por la sanación de una enfermedad. "Ahora están curados", me revela.

Creer en la magia o los poderes curativos de los santos o lugares sagrados es una tradición arraigada en Uzbekistán y las peregrinaciones a los santuarios se remontan miles de años atrás, a los tiempos de los chamanes, budistas o zoroastrianos.

Incluso más de 1.200 años de presencia islámica no han borrado estas antiguas tradiciones, ya que las personas simplemente mezclaron sus antiguas creencias con la fe musulmana.

No es de extrañar entonces que lugares como la tumba de Daniel estén llenos de mitos.


Hay varias leyendas que explican por qué el sarcófago de Daniyar es tan largo.

Con respecto a por qué la tumba tiene 18 metros de largo: mucha gente cree que San Daniel era un hombre muy alto o que su tumba crece un poco cada año.

Uzbekistán cuenta con cientos de santuarios en todo el país, muchos de los cuales fueron abandonados o cerrados durante la era soviética.

"El islam de Asia Central es bastante flexible, incluyente y se mezcla con las tradiciones locales", dice Khurshid Yuldoshev, un exestudiante de una escuela religiosa.

"Es por eso que la religión se interpreta de manera más tolerante. La tradición de visitar los santuarios es benigna y parte de nuestra cultura y no tiene nada que ver con el islam político, estos peregrinos son pacíficos".


Mujeres rezando en el popular santuario Zangi-ota cerca de la capital, Tashkent

El islam político es algo a lo que el gobierno uzbeko le teme desde hace mucho tiempo. Bajo el gobierno de 26 años del fallecido presidente autocrático Islam Karimov, miles de musulmanes independientes fueron encarcelados.

Ahora Uzbekistán dice que está cambiando. El actual presidente Shavkat Mirziyoyev, que llegó al poder tras la muerte de Karimov en 2016, prometió más libertad religiosa.

"El gobierno está liberando a aquellos que verdaderamente se han arrepentido", dice Shoazim Minvarov, el jefe del recién fundado Centro de Civilización Islámica en la capital, Tashkent.

Minovarv cree que a los uzbecos que vivieron en la Unión Soviética atea les faltó conocimiento y orientación una vez que el comunismo desapareció.

Durante la década de 1990 cientos de jóvenes uzbecos desilusionados se unieron a organizaciones afiliadas al Talibán y al-Qaeda.

Ahora las autoridades esperan que un énfasis renovado en las tradiciones religiosas locales contrarreste las creencias extremas.

"El radicalismo es la consecuencia de la ignorancia", dice Minovarov. "Queremos enseñar a nuestra gente el islam de la iluminación".


La ciudad de Bukhara, en la ruta de la seda, tiene muchas mezquitas y santuarios.

El majestuoso techo de la tumba del emperador Tamerlán.

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos santuarios hay en Uzbekistán. Algunos funcionarios estiman que alrededor de 2.000. Y esta riqueza es una oportunidad para que el gobierno impulse el turismo.

"Solo el año pasado, casi 9 millones de ciudadanos uzbekos realizaron una peregrinación", señaló Abdulaziz Aqqulov, el subdirector del Comité de Turismo de Uzbekistán.

El número de turistas extranjeros sigue rezagado, con alrededor de dos millones de visitantes al año, pero Uzbekistán ahora ha abierto sus fronteras a los países vecinos y reducido las restricciones de visas para muchos otros.

"Científicos y eruditos islámicos mundialmente famosos como el imán Muhammad al-Bukhari o Bahauddin Naqshband están enterrados en Uzbekistán", dice Aqqulov. "Países como Indonesia, Malasia, Turquía o India pueden proporcionar millones de peregrinos adicionales a estos sitios".

El potencial es realmente significativo. Se cree que solamente el líder sufí del siglo XIV Bahauddin Naqshband tiene más de 100 millones de seguidores en todo el mundo, lo que representa una gran cantidad de posibles peregrinos a su tumba en la antigua ciudad uzbeka de Bukhara.

Por ahora, la mayoría de los visitantes son locales.

En el santuario de San Daniel en Samarcanda, Dilrabo y su hija han completado su peregrinación bajo los ojos curiosos de la hija pequeña de Setora.

Una vez que los adultos han terminado, la niña deja sus dulces en un banco y se acerca al viejo pistacho para susurrarle un deseo.



Fuente: BBC Mundo
La respuesta de Waters en su segundo show en San Pablo: “Punto de vista político censurado”




El músico británico Roger Waters brindó anoche un nuevo concierto en San Pablo, luego de recibir el martes abucheos de una parte de su público por expresarse públicamente contra el candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro, vencedor en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. "Tendremos que encontrar una manera de usar nuestra lucha, para combatir a los cerdos", dijo.

El martes Waters había desplegado en las pantallas gigantes sobre el escenario el texto “Resistan al neofascismo” y luego una lista de líderes políticos, entre ellos Bolsonaro. Esta vez, la lista apareció pero en el último lugar, donde estaba el brasileño, fue cubierto por la leyenda “Punto de vista político censurado”. Segundos después, el nombre del candidato de extrema derecha apareció en la pantalla.

Nuevamente hubo algunos cruces entre gritos de “Ele Nao (Él no)” y de consignas contra Lula y el Partido de los Trabajadores. En la platea, un pequeño grupo llevó una bandera que decía "Fuck you, Roger. Play your song" ("Vete a la mierda, Roger. Toca tu canción") y hubo una pequeña trifulca con otros asistentes al concierto, hasta que intervino el personal de seguridad. Esta vez, el ex Pink Floyd evitó mostrar el hashtag #EleNão en las pantallas, tal como lo hizo el martes.





Antes de cantar "Mother", Waters explicó la decisión de evitar el #EleNão en su segundo show en tierra paulista. “En el show de anoche, no solo en el estadio, sino también a la salida, escuché algunas cosas tristes. Pero lo que sugiero es esto: es de nuestro interés, como comunidad de seres humanos, crear un futuro para nuestros hijos y futuras generaciones. Tendremos que encontrar una manera de usar nuestra lucha, para combatir a los cerdos", dijo.

Parte del público empezó a gritar “Ele Não”, pero el músico permaneció en silencio y agregó: “No tengo ni idea de lo que están gritando. Estoy excluido de esa conversación. Pero escuchen: siento el amor en este lugar y queremos que el futuro sea con el reconocimiento de que los derechos individuales son importantes. Y todas las etnias, religiones y nacionalidades merecen tener lo básico de los derechos humanos”.



Fuente: Página/12
Tren Belgrano podría llegar a Chile
Las mejoras de los ferrocarriles de carga que unen el Norte con los puertos permitió un incremento en las toneladas transportadas a través del Plan Belgrano.
por Gabriel Lira




El proyecto implica una vía férrea de 400 kilómetros y US$1.800 millones de inversión.

Las naves que salen de Argentina por vía marítima hoy deben cruzar hacia el Pacífico por el Estrecho de Magallanes o el Canal de Panamá, lo cual significa un viaje de a lo menos 40 días, lo que se traduce en altos costos logísticos que afectan fuertemente a la competitividad de los productos del noroeste argentino.

Es por esa razón, que el gobernador de la provincia de La Rioja, Sergio Casas, está impulsando el proyecto de construcción de un corredor bioceánico que reduzca dichos costos logísticos otorgando a los productos de exportación del noroeste argentino salida al Pacífico por puertos chilenos.

La iniciativa consiste en contar con la infraestructura necesaria para conectar el ferrocarril Belgrano Norte con Copiapó, en la región de Atacama, Chile, donde se emplaza el puerto de aguas profundas Terminal Portuario Punta Caleta, perteneciente a la empresa Puerto Caldera S.A.

El trazado incluiría dos estaciones de transferencia de carga en Chamical y Recreo, llegando a Chile a través del Paso San Francisco que conecta con Copiapó, a 70 kilómetros del puerto chileno. De esta forma, el ahorro del transporte de cargas significaría un ahorro de un 30%, respecto al uso actual vía Panamá o Estrecho de Magallanes.

Cabe destacar que el Puerto de Caldera es capaz de recibir a los gigantes Valemax, cuya capacidad de carga es de 400.000 toneladas, casi 10 veces más que los que hoy salen de Argentina por la vía del Rio de la Plata y el Paraná.

De este modo, para concretar el corredor, es fundamental acondicionar las vías del tren Belgrano Norte y construir 400 kilómetros de trazado ferroviario hacia Chile, donde la inversión implicada llegaría a los US$1.800 millones, cifra que incluye pavimentación de algunas vías y mejoras en la zona aeroportuaria en suelo chileno.



Fallo en el lanzamiento de la Soyuz MS-10 y regreso de emergencia de la tripulación
por Daniel Marín



La dos cosmonautas de la nave Soyuz MS-10 han sobrevivido a un fallo de su lanzador y han podido aterrizar sanos y salvos en la estepa de Kazajistán pocos minutos después del despegue. Es el primer accidente de un vuelo tripulado en la historia de la Estación Espacial Internacional (ISS). El cohete Soyuz-FG despegó con la nave Soyuz MS-10 (Nº 740 o 56S para la NASA) el 11 de octubre de 2018 a las 08:40 UTC desde la Rampa Número 5 (PU-5, también conocida como Gagarinski Start o ‘Rampa de Gagarin’) del Área 1 del Cosmódromo de Baikonur. A bordo viajaban Alexéi Ovchinin (Roscosmos) y Tyler ‘Nick’ Hague (NASA), una tripulación de tan solo dos cosmonautas en vez de los tres habituales, que debían haberse sumado a la Expedición 57 de la estación espacial internacional (ISS). El lanzador se elevó correctamente hasta la separación de los cuatro bloques que forman la primera etapa del cohete Soyuz-FG unos 118 segundos tras el despegue. Todavía no está claro qué ocurrió exactamente, pero las imágenes revelan algún problema en la separación de los mismos, probablemente por culpa del sistema pirotécnico. Además de la «cruz de Koroliov» formada por los cuatro bloques de la primera etapa se pueden apreciar claramente más objetos. Posteriormente los cosmonautas informaron que estaban en ingravidez a pesar de que debían estar bajo aceleración. Uno o cinco segundos —la cifra varía según la fuente— después de la separación de la primera etapa, y después de que se hubiese separado la «torre de escape», el sistema de emergencia SAS se activó y ordenó la separación de la Soyuz del lanzador a unos 50 kilómetros de altura y una velocidad de 1,8 km/s.


La cápsula Soyuz MS-10 tras el aterrizaje de emergencia en Kazajistán. Llama la atención ver la cápsula sin las quemaduras características de una reentrada atmosférica (TASS).

El sistema SAS no solo está formado por los dos conjuntos principales de cohetes de combustible sólido que forman la torre de escape, sino que también incluye propulsores sólidos en la cofia. Cuando el sistema se activó la cofia no se había separado aún y los cuatro propulsores RDG del SAS se encargaron de alejar el conjunto formado por la nave y la cofia. Los cosmonautas vieron como se encendió la señal de “авария” (fallo) en la consola de mando. Luego la cápsula pasó a alimentación interna —se desconectó de las baterías del módulo de servicio (PAO)— y se separó del módulo del PAO mediante mecanismos pirotécnicos. Una décima de segundo después se encendieron dos de los cuatro motores RDG y a los 0,32 segundos le tocó el turno a los otros dos para alejar la cofia con la nave dentro del lanzador Soyuz-FG. Unos 13 segundos más tarde el periscopio (VSK) fue eyectado y la cápsula (SA) se separó del módulo orbital (BO), que quedó dentro de la cofia, y cayó libremente. Los dos cosmonautas realizaron un descenso balístico y sufrieron una deceleración de unos 7 g, una cifra relativamente aceptable. Media hora tras el despegue aterrizaron a unos 380 kilómetros de Baikonur y 20 kilómetros de la ciudad de Zhezkazgan, paradójicamente la misma localidad a la que se dirigen las tripulaciones de las Soyuz después de regresar de una misión en órbita. Allí tuvieron que esperar más de una hora para que llegasen los equipos de rescate. Hasta que se pudo comprobar que la tripulación estaba en buen estado de salud se vivieron algunos minutos de incertidumbre. Posteriormente fueron trasladados hasta Baikonur, donde pasarán una noche en el hospital.


Momento de la anomalía (NASA).

La tripulación de la Soyuz MS-10 abraza a sus familias tras regresar a Baikonur (NASA).

Ovchinin (izquierda) y Hague con su nave antes del lanzamiento (RKK Energía).


Ahora la cuestión es cómo va a afectar este fallo a las operaciones de la ISS. Los tres cosmonautas a bordo de la ISS deben regresar a la Tierra antes de principios de enero de 2019, ya que para entonces expirará la vida útil de la Soyuz MS-09 en órbita (por cierto, esta es la nave donde se descubrió un pequeño agujero el mes pasado). Si no se identifica y se soluciona la causa del problema los tripulantes podrían verse obligados a regresar dejando la ISS sin tripulación. No olvidemos que la Soyuz sigue siendo el único vehículo capaz de transportar personas hasta la ISS, ya que la puesta en servicio de la Dragon 2 y la Starliner no se espera hasta bien entrado 2019. La siguiente Soyuz, la Soyuz MS-11, debía despegar el próximo 20 de diciembre mediante un Soyuz-FG. Estaba previsto que la MS-11 fuese la última Soyuz tripulada en usar un cohete Soyuz-FG, ya que a partir de la Soyuz MS-12 se usaría el Soyuz-2.1a, más moderno. Ahora habrá que averiguar si el problema es específico de la variante Soyuz-FG o es común a toda la familia de lanzadores Soyuz. Si el fallo se limita al Soyuz-FG la siguiente misión podría usar el Soyuz-2.1a, pero de no ser así el retraso podría ser mayor.


Partes del sistema SAS (RKK Energía).


Otra vista del SAS (NASA).

En esta imagen de la cofia de la Soyuz MS-05 se aprecian los cuatro motores de combustible sólido RDG del sistema SAS que salvaron la vida de la tripulación de la Soyuz MS-10 (los cilindros del fondo)(RKK Energía).

Distintas fases de activación del SAS en función de la altura y velocidad (RKK Energía).

Es la primera vez desde el incidente de la Soyuz T-10-1 en septiembre de 1983 que se produce un fallo en el lanzamiento de una nave Soyuz tripulada y la segunda vez que el SAS salva una tripulación. En aquella ocasión, también con solo dos cosmonautas, el SAS fue activado remotamente en la rampa debido a un incendio en el lanzador. El SAS no puede ser activado por los cosmonautas y solo funciona automáticamente, salvo en las primeras fases del vuelo y en la rampa, que se puede accionar de forma remota por el control de tierra. También es la segunda vez que una Soyuz realiza un descenso balístico de emergencia tras el lanzamiento fallido desde la misión Soyuz 18-1 de 1975 (en aquella ocasión el fallo se produjo por una separación incorrecta de la segunda etapa cuando la cofia ya se había separado a una altura y velocidad mucho mayor, motivo por el que los cosmonautas llegaron a sufrir 26 g). Por lo tanto es el segundo vuelo suborbital de una Soyuz —y de cualquier nave tripulada rusa o soviética—, a pesar de que la Soyuz no superó los 80 kilómetros de altura en su apogeo. Además este ha sido el 55º lanzamiento de un Soyuz-FG desde su debut en 2001 y su primer fallo. Este vuelo era también el 139º de una nave Soyuz y el 56º de una Soyuz con destino a la ISS.


Introducción de la Soyuz MS-10 en la cofia. Se aprecian las agarraderas metálicas que sujetan la cápsula dentro de la cofia (RKK Energía).

El cohete Soyuz-FG de la Soyuz MS-10 camino a la rampa (RKK Energía).

Lanzamiento de la Soyuz MS-10 (NASA).

El lanzamiento visto desde la ISS (NASA).

Comparativa de la separación de la primera etapa de un vuelo normal de un Soyuz (arriba) con el de la MS-10 (https://twitter.com/DutraWeather).

Fases del lanzamiento de un Soyuz-FG (Roscomos).

Zonas de caída de las fases del Soyuz (Roscosmos).

Este fallo se suma a una lista de problemas con los lanzadores Soyuz cada vez más frecuentes en los últimos años. En 2011 y 2016 se produjeron dos fallos del cohete Soyuz-U que se saldaron con la pérdida de las naves de carga Progress M-12M y Progress MS-04, mientras que en 2015 una avería en un Soyuz-2.1a provocó que la Progress M-27M no alcanzase la ISS. Pero esta es la primera vez que falla un vector Soyuz-FG con una Soyuz tripulada. Recordemos que, a pesar de llevar el mismo nombre, los cohetes Soyuz y las naves Soyuz están a cargo de empresas distintas. El cohete es obra de la empresa RKTs Progress de Samara, mientras que las naves son fabricadas por RKK Energía de Moscú (ambas empresas nacieron como parte de la oficina de diseño OKB-1 de Serguéi Koroliov).


La tripulación en Zhezkazgan (Roscosmos).

La tripulación de la MS-10 en el hospital de Baikonur (Roscosmos).

A partir de ahora nos movemos en terra incognita. Este accidente tendrá implicaciones políticas y técnicas muy graves, pero lo importante hoy es que la Soyuz ha demostrado una vez más su fiabilidad. Un accidente que fácilmente podía haberse saldado con dos víctimas mortales se ha quedado en un susto. La estampa de los tripulantes abrazando a sus familiares tras su regreso a Baikonur es el mejor resumen de esta corta y dramática misión.


Emblema de la misión (NASA).

Nave Soyuz TMA (ESA).

Vistas de la cápsula tras el aterrizaje:









Fuente: danielmarin.naukas.com
Tercer partido más votado en Brasil anuncia apoyo a Haddad en segunda vuelta de elecciones
El Partido Democrático Laborista (PDT) de Brasil anunció su apoyo a la candidatura de Fernando Haddad (Partido de los Trabajadores) de cara a la segunda vuelta electoral, en la que se enfrentará al ultraderechista Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal).


© REUTERS / Nacho Doce


En un comunicado difundido la tarde del 10 de octubre, el partido expresó su "apoyo crítico" al presidenciable de la izquierda "para evitar la victoria de las fuerzas más reaccionarias y atrasadas de Brasil y la caída de la democracia".

El candidato del PDT, Ciro Gomes, se ubicó en el tercer lugar en la primera vuelta del domingo, en la que obtuvo 13,3 millones de votos.

Gomes, que fue gobernador el estado de Ceará (noreste) y ministro de Integración Nacional con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), ya había dejado entrever su apoyo a Haddad.

El 7 de octubre, poco después de conocerse el resultado electoral, al ser preguntado sobre a quién apoyaría en la segunda vuelta se limitó a decir "ele não (él no)", en referencia al movimiento homónimo impulsado por mujeres contra la candidatura del militar reservista.

Haddad, por su parte, aseguró el 9 de octubre que está abierto a incorporar propuestas de Gomes a su programa electoral y que el candidato del PDT es un demócrata que "luchará contra el fascismo".

Bolsonaro y Haddad se enfrentarán de nuevo el 28 de octubre, después de un primer resultado electoral que se saldó con 46% de apoyo para el candidato de la extrema derecha y 29% para el delfín de Lula.



Fuente: mundo.sputniknews.com

jueves, 11 de octubre de 2018

¿Poderes paranormales? El misterio de las piedras clavadas en la costa del Mar Negro
Muy cerca de Varna, una zona exhibe 350 columnas de roca cuyos orígenes no están claros. Les atribuyen poderes paranormales, energía positiva y fuente de fertilidad.


La zona costera del Mar Negro en Bulgaria alberga cerca de la ciudad de Varna un inusual recinto geológico con unas 350 columnas rocosas, con hasta 10 metros de altura, cuyos orígenes no están claros y que para algunos dispone de poderes paranormales. EFE/ Vladislav Púnchev


La zona costera del Mar Negro en Bulgaria alberga cerca de la ciudad de Varna un inusual recinto geológico con unas 350 columnas rocosas, con hasta 10 metros de altura, cuyos orígenes no están claros y que para algunos dispone de poderes paranormales.

Pobiti kamani (piedras clavadas) se llama esta zona de cuatro por ocho kilómetros, situada a 18 kilómetros al oeste de la principal ciudad costera del país balcánico.

Estas espectaculares esculturas de piedra impulsaron durante generaciones la imaginación de las personas, con formaciones que hacen pensar en animales, monstruos, criaturas míticas o incluso imágenes fálicas, explica Stiliyan Markov, del Museo de Historia Natural de Varna.

Según este experto, que trabaja desde hace 20 años en "Pobiti kamani", existen numerosas hipótesis científicas sobre cómo se formó este fenómeno rocoso.

Algunos creen que son resultado de concreción de caliza y arena cuando la región estaba en el fondo del mar hace 50 millones de años y durante miles de años el agua salada erosionaba las rocas.

Según esta hipótesis, "Pobiti kamani" es una especie de "estalagmitas terrestres" sobre la Tierra, explica Markov.


Vista de Pobiti kamani, en Bulgaria (Wikipedia)

Otros científicos que examinaron estas extraordinarias formas, descritas por primera vez por viajeros rusos en 1829 y declarados por las autoridades búlgaras como monumento natural en 1938, opinan que las formaciones son producto de procesos de karst o incluso restos de corales.

Más allá de los orígenes geológicos, los tracios (que vivían en la zona hace unos 3.000 años) utilizaban estas columnas para ritos religiosos, lo que se desprende de algunas formaciones con piedras colocadas en círculos. En el centro de ese círculo se encuentra una roca conocida como "El Trono", donde se sentaba el sacerdote tracio.

"La parte alrededor de El Trono es conocida como el 'círculo de los deseos' y es el lugar de más energía espacial en todo este recinto", cuenta Magda, una habitual visitante del recinto y que asegura tener poderes paranormales para curar enfermedades. "Aquí podemos cargarnos de energía y sincronizar el organismo con los ritmos del Universo. En este círculo se cumplen todos los deseos. Hay que escribir el deseo en una hoja de papel y dejarlo dentro del círculo", asegura.


Varios científicos de todo el mundo visitaron el lugar para medir los niveles de esta energía (Wikipedia)

Numerosos curanderos, terapeutas y personas con percepciones extrasensoriales de todo el mundo visitan "Pobiti kamani" atraídos por la "energía del Universo" que aseguran encontrar en esta zona. Magda dice que estas piedras sirven como "agujas de acupuntura" de la Tierra y constituyen un "puente con el Espacio".

Markov, por su parte, confirma que varios científicos de todo el mundo visitaron el lugar para medir los niveles de esta energía. Sin precisar, el representante del Museo Historia Natural de Varna asegura que llegaron a la conclusión de que efectivamente el recinto goza de una fuerte energía positiva.


Más allá de los orígenes geológicos, los tracios (que vivían en la zona hace unos 3.000 años) utilizaban estas columnas para ritos religiosos (Wikipedia)

Una de las pierdas, probablemente la más famosa de todas, por su llamativa forma fálica, atrae a gran parte de los visitantes que esperan de esa formación poderes de fertilidad. "Conozco varios casos de familias rusas que durante años no podían tener un hijo. Y al venir a Pobiti kamani y abrazar esta roca, el milagro no suele tardar", cuenta Markov.

Recuerda concretamente el caso de Irina, una mujer de San Petersburgo, que no podía quedar embarazada. Sin embargo, cuando ella y su marido abrazaron la famosa piedra no tardó en quedar embarazada y cuatro años más tarde volvió al lugar, junto con su hija, para agradecer el "milagro".

"Su caso no es el único que conozco. Constantemente llegan parejas para abrazar esta piedra. Parece que esta creencia no es solo una broma", concluye Markov.



Fuente: Vladislav Púnchev / EFE
El Gobierno compró inhibidores de drones para el operativo de seguridad del G20
También habrá un paraguas aéreo con tres anillos. Y 20.000 efectivos de las distintas fuerzas para la protección de las delegaciones extranjeras y toda la población.
Por Silvia Mercado




Ya están operativos en la Argentina los inhibidores de drones que generarán un anillo de protección en la Cumbre del G20 que se realizará en Buenos Aires entre el 30 de noviembre y el 1° de diciembre, reforzando la seguridad de los líderes y delegaciones que participarán del encuentro y las bilaterales de alto niveles que se realizarán antes y después de esa fecha.

La necesidad de contar con esta tecnología fue consensuada en el Comité Unificado de Seguridad que conduce el Ministerio de Seguridad que se reúne semanalmente y tiene a Patricia Bullrich como titular. La compra estuvo a cargo de la Fuerza Aérea, tomando en cuenta las exigencias planteadas en otras cumbres.

La agregaduría aeronáutica en Washington fue la encargada de ejecutar la contratación directa de un sistema ELI-4030 Drone Guard por USD 1.342.500 dólares. El sistema puede ser operado en su totalidad en forma manual y automática, local y remota, puede armarse y desarmarse en 20 minutos, interfiere señales, es ágil y garantiza un rango de detección radial de 3.000 metros, además de ofrecer cobertura de 360º. El proveedor elegido fue IAI-ELTA, una empresa israelí de productos de defensa, ya que también aseguran un servicio de post-venta y capacitación.

Además de la existencia de esta nueva tecnología de inhibidores de drones, que consolida los altos estándares de seguridad alcanzados por Argentina para la realización de la Cumbre, la Unidad Técnica del G20 informó que se planificó un "paraguas aéreo" de tres anillos, integrado por los aviones de la Fuerza Aérea y cinco radares en tierra desarrollados o modernizados por el INVAP.




Dos de estos radares ya estaban en funcionamiento, y hay tres nuevos, un RPA (Radar Primario Argentino), desarrollado por la empresa barilochense, que permite detectar movimientos a 400 kilómetros a la redonda, y dos TPS 43, que son tácticos móviles, de altísima utilidad porque su tamaño permite un traslado sencillo.

Además, está previsto contar con otros radares instalados en naves extranjeras, que operarán en aguas internacionales, coordinadas bajo un mismo sistema para garantizar los tres anillos previstos por un Protocolo de Protección Aeroespacial.

Aeroparque dejará de funcionar comercialmente el jueves 29 a las 15 y volverá a estar operativo el sábado 1º de diciembre a partir de las 22. Tampoco funcionarán esos días los aeropuertos de Palomar, San Fernando y Morón, porque habrá un radio de 25 kilómetros protegido. En cambio, sí estará operativo para el público el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.




Según se informó, habrá 20.000 efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería, Prefectura y PSA, más la Policía de la Ciudad y la Policía de la Provincia de Buenos Aires (en Ezeiza) dispuestos en los tres anillos de seguridad que van a rodear Costa Salguero, donde se realizará la Cumbre, y distribuidos en CABA, para garantizar también la seguridad de los habitantes.

El Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley para declarar feriado nacional en la Ciudad de Buenos Aires el viernes 30 de noviembre, que espera aprobarse en las próximas semanas. De esta manera, los dos días de la Cumbre serán feriados, lo que acotará los problemas de tránsito.

Se espera la llegada de 10.000 personas de las 20 delegaciones extranjeras a la Cumbre, incluyendo 2.500 periodistas. Cada delegación tendrá una cápsula de seguridad para los traslados entre el hotel y la sede de la reunión. Los periodistas tendrán una sala exclusiva en Parque Norte y podrán trasladarse en combis al lugar del evento cuando lo amerite. Allí habrá una zona donde se realizarán las conferencias de prensa y entrevistas.



Fuente: Infobae