miércoles, 12 de febrero de 2020

Chiquito y eléctrico: Volkswagen anunció que planea vender el E-Up! en Argentina




Durante la reciente visita del presidente argentino Alberto Fernández a Berlín (Alemania), se organizó un encuentro con la cúpula de VW Group. La automotriz alemana le presentó su programa de vehículos eléctricos al mandatario argentino y se realizaron dos anuncios.

Y el primero salió en la tapa de varios diarios y ya era conocido por los lectores de Autoblog: comenzó la producción del Proyecto Tarek.

El segundo anuncio sólo se publicó en Autoblog: “Estamos trabajando fuertemente en un proyecto piloto con el E-Up!, modelo que el presidente Alberto Fernández también tuvo la posibilidad de ver en el VW Drive Forum de Berlín”, declaró Thomas Owsianski, presidente de VW Group Argentina, en esta entrevista con Autoblog.

“El mismo es 100% eléctrico, con una autonomía de 260 km, cuyo motor y mecánica ocupan menos espacio que un vehículo de combustión interna, y por ende cuenta con más espacio. Es un pequeño coche con grandes cosas que ofrecer”, agregó Owsianski.

Como tiene grandes chances de llegar a nuestro mercado, el E-Up! merecía una nota aparte. Este citycar eléctrico (Segmento A) no es una novedad en Europa. En el Viejo Continente se comercializa desde el 2013, aunque recibió una actualización a fines de 2019. Está basado en el conocido Up! europeo que se produce en Eslovaquia, pero no tiene motor de combustión interna.

En su versión actualizada, el E-Up! cuenta con baterías de 32 kWh y un motor eléctrico que entrega 82 caballos de potencia y 210 Nm de torque (a modo de comparación, el Up! 1.0 Turbo brasileño tiene 101 cv y 165 Nm). Acelera de 0 a 100 km/h en 11.3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 135 km/h.

VW declara una autonomía de 255 kilómetros. Las baterías son de iones de litio y se pueden recargar por completo en seis horas, usando un WallBox.

Con respecto al Up! europeo convencional, el E-Up! tiene algunas sutiles diferencias. Por ejemplo, utiliza neumáticos de bajo coeficiente de rozamiento y tiene bloqueadas la mayoría de las tomas de aire delanteras. Esto permitió bajar un 4% el coeficiente aerodinámico, hasta llegar a un Cx=0.30.

VW Argentina aún no anunció cuándo comercializará el E-Up! ni cuánto costará. A pesar de venir importado de Eslovaquia, podrá optar por el beneficio arancelario del Gobierno para vehículos impulsados por energías alternativas. Pagará el 2% de impuesto aduanero, en lugar del 35% habitual.

***

Alberto Fernández en Alemania. El presidente argentino conoció el VW E-Up! durante su visita al Grupo VW.

El VW E-Up! vendría importado de Eslovaquia.

El Up! eléctrico se vende en Europa desde el 2013.

Pero se actualizó en 2019, con baterías de mayor capacidad y autonomía (también adoptó el nuevo logo de VW).

“Estamos trabajando fuertemente en un proyecto piloto con el E-Up!”, anunció el presidente de VW Group Argentina.


Fuente:  autoblog.com.ar

martes, 11 de febrero de 2020

Otro lanzamiento orbital iraní fallido (Simorgh)
Por Daniel Marín



Pocos países han tenido peor mala suerte en materia de lanzamientos orbitales que Irán. Desde 2019 Irán ha intentado alcanzar el espacio en nada más y nada menos que cuatro ocasiones con dos lanzadores espaciales distintos. Todos los intentos han terminado en fracaso. El último tuvo lugar el 9 de febrero de 2020, cuando a las 15:45 UTC despegó un cohete Simorgh desde el Centro Espacial Jomeini, situado en la provincia de Semnán. A diferencia del intento de lanzamiento de un cohete Safir 1B del 29 de agosto, cuando el cohete explotó en la rampa, en esta ocasión el lanzador se elevó correctamente y alcanzó una altura de 540 kilómetros. Pero un fallo en la segunda o tercera etapa provocó que la carga útil se quedase a 1 km/s de la velocidad orbital. Como resultado, el satélite Zafar 1 reentró en la atmósfera terrestre y resultó destruido. Zafar (ظفر) era un satélite de observación de la Tierra de 113 kg.


Lanzamiento del Simorgh del 9 de febrero de 2020 (IRNA).

Irán lleva cerca de diez años intentando poner en servicio el cohete Simorgh (سیمرغ, «fénix» en farsi). También conocido como Safir 2A, es un lanzador hipergólico de tres etapas con unas dimensiones de 2,5 metros de diámetro y 27 metros de longitud. Tiene una masa de 87 toneladas y es capaz de colocar entre 250 y 350 kg en órbita baja. El cohete Simorgh se basa en el lanzador Safir, que a su vez se basa en el misil de alcance medio Shahab 3, un misil que resulta ser una versión mejorada del Nodong 1 norcoreano (también conocido como Hwasong 7). Para colmo, el Nodong es una versión local del antiguo misil soviético R-17 (Scud). La primera etapa, de 2,5 metros de diámetro y unos 18 metros de longitud, emplea cuatro motores derivados de los usados en el Safir junto con otros cuatro motores vernier. La segunda etapa. de 5 metros de longitud y 1,5 metros de diámetro, también dispone de cuatro motores. Por su parte, la tercera etapa, conocida como Saman 1, es de combustible sólido (de todas formas, no se ha confirmado que este lanzamiento emplease esta tercera etapa).


Satélite Zafir (IRNA).

El cohete Simorgh dentro de la torre de servicio (IRNA).

Irán ha efectuado cuatro intentos de lanzamiento del Simorgh desde 2016, tres de ellos orbitales, pero todos han terminado en fracaso. El último lanzamiento exitoso de Irán tuvo lugar el 2 de febrero de 2015 cuando puso en órbita el satélite Fajr mediante un cohete Safir 1B. Irán se convirtió oficialmente en la novena potencia espacial del planeta Tierra el 2 de febrero de 2009 al situar en órbita el pequeño satélite Omid durante el segundo lanzamiento orbital del Safir. EE UU y parte de la comunidad internacional han criticado en varias ocasiones el programa de lanzadores espaciales de Irán por considerarlo una tapadera para el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales (ICBM). Aunque esto puede ser cierto, recordemos que los misiles balísticos pueden emplearse como lanzadores orbitales, pero el camino inverso es mucho más difícil. O, expresado con otras palabras, tanto el Simorgh como el Safir serían misiles con unas prestaciones muy pobres. Como ejemplo de esto último, recordemos que el ICBM que Corea del Norte probó en 2017, el Hwasong 15, tiene un diseño completamente diferente al lanzador orbital Unha. Otra cosa diferentes es que el programa de lanzadores orbitales sirva para refinar tecnologías y mantener ocupados a técnicos y empresas que también pueden ser usados en el esfuerzo de misiles balísticos del país.


Características del Simorgh (Hani/https://twitter.com/hanipersian).

Los efectos de la explosión del Safir 1B del 29 de agosto de 2019 en la rampa fueron captados directamente por un satélite espía estadounidense KH-11 CRYSTAL. Las imágenes del KH-11 fueron desclasificadas por sorpresa por el presidente Trump, junto con una misteriosa declaración que podía interpretarse como que el fallo había sido intencionado. No existen pruebas de que se haya llevado a cabo ninguna acción de sabotaje contra el programa espacial iraní, aunque, evidentemente, es algo que no podemos descartar por el momento. Irán mantiene unos ambiciosos planes espaciales que pasan por realizar vuelos tripulados suborbitales y orbitales, pero está claro que todavía le queda mucho para que estos planes se hagan realidad.


Rampa de lanzamiento del Simorgh, situado dentro de la torre de servicio (IRNA).

La rampa de lanzamiento vista a principios de mes por un satélite de Planet Labs (https://twitter.com/ArmsControlWonk).

Intentos de lanzamientos orbitales de Irán desde 2019:
  • 15 de enero de 2019: lanzamiento fallido de un cohete Simorgh con el satélite Payam-e.
  • 5 de febrero de 2019: lanzamiento fallido de un cohete Safir 1B con el satélite Dousti 1.
  • 29 de agosto de 2019 un cohete Safir 1B con el satélite Nahid 1 explotó en la rampa de lanzamiento antes del despegue.
  • 9 de febrero de 2020: lanzamiento fallido de un cohete Simorgh con el satélite Zafar 1.


Duplicarán los ingresos al Conicet
La decisión fue anunciada por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza. A partir de la implementación de esa medida, en 2020 se cubrirán 800 cargos de investigadores y 300 de personal técnico, en lugar de los los 600 que había autorizado el gobierno anterior.




Investigadores y técnicos que quieran iniciar una carrera en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas tendrán el doble de oportunidades que en años anteriores. Así lo determinó el Gobierno nacional, que ordenó duplicar los ingresos para ambas carreras, así como un aumento en los subsidios para proyectos de investigación. "Este es el comienzo de la recuperación de la ciencia argentina", sostuvo el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza. 

El titular de la cartera anunció este lunes que, el Presidente Alberto Fernández dispuso "duplicar los ingresos a la carrera de investigador científico y tecnológico, como así también al personal técnico en relación a los que se otorgaban durante el período del gobierno precedente". Lo hizo en una conferencia de prensa que ofreció junto a la presidenta de CONICET, Ana Franchi, y presidente Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, Fernando Peirano. También definieron un incremento del 25 por ciento en los subsidios de los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica 2018 de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

"Es una noticia muy importante para la ciencia argentina", destacó Salvarezza, una evaluación que compartió Franchi, para quien "en un país que se recibe con una situación de emergencia, con 40 por ciento de pobreza, la decisión del presidente Fernández es apostar a la ciencia y la tecnología , algo indispensable para el desarrollo". 

El incremento en la cantidad de ingresos había sido planteado por Franchi como una de las dos urgencias que asumía al hacerse cargo de la dirección del CONICET. La otra, el aumento en los estipendios de las becas para investigadores, era la otra, resuelta a mediados del mes pasado. 

"Esto significa que muchos jóvenes no se quedarán afuera, jóvenes preparados durante muchísimos años por el Estado argentino, podrán contribuir a diversos proyectos en todas las disciplinas de la ciencia", remarcó la titular del área. 

Tras la medida anunciada hoy, el CONICET cubrirá este mismo año 800 cargos para investigadores y 300 cargos para el personal técnico. 

La medida, apuntaron, responde a la necesidad de "recuperar recursos humanos" en la ciencia del conocimiento. "Durante el gobierno de (Mauricio) Macri se retrocedió en recursos humanos en materia de ciencia y tecnología, fundamentales no solo para la industria del conocimiento sino también para el bienestar de todos nuestros ciudadanos", remarcó durante la conferencia de prensa Salvarezza. 

En cuanto al incremento de los montos para subsidiar proyectos de Investigación Científica y Tecnológica, el objetivo es "recuperar una parte del poder de compra perdido durante los últimos cuatro años por los científicos y científicas para que puedan continuar con sus proyectos de investigación", indicaron desde la cartera. 

Las medidas, concluyó el ministro, "son evidencias bien claras de que este gobierno está decidido a poner a la ciencia argentina de pie. Este es el comienzo de la recuperación de la ciencia argentina", insistió.



Fuente:  pagina12.com.ar
Un satélite ruso está espiando a EE. UU. y nadie puede hacer nada al respecto
Aunque todavía no se ha confirmado, todas las pruebas indican que el Kosmos 2542 vigila de cerca al USA 245. De ser cierto, podría averiguar cómo son sus cámaras, a dónde se dirigen y cuándo están activas. Pero a pesar del escándalo, ni es una situación nueva ni infringe ninguna normativa.
por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic 


Ilustración del satélite militar estadounidense, DMSP Block-5D2. Crédito: Fuerza Aérea de EE. UU.


El 20 de enero, ocurrió algo bastante extraño en órbita. Un satélite ruso hizo una repentina maniobra para mantenerse cerca de un satélite espía estadounidense. Ahora se encuentran a unos 300 kilómetros de distancia, demasiado cerca cuando se trata del espacio. Aunque nadie tiene claro qué está pasando, las acciones del satélite ruso indican firmemente que está allí para espiar al estadounidense, y hay muy poco que Estados Unidos pueda hacer al respecto.

La explicación oficial de Rusia es que el satélite, llamado Kosmos 2542, forma parte de su programa para probar tecnologías de "inspección" satelital para que el país pueda observar de cerca sus propios recursos orbitales. Con estas tecnologías, se supone que un satélite de control desplegaría un subsatélite a poca distancia, el cual se le acercaría y lo fotografiaría.

Sin embargo, ninguna de las recientes maniobras realizadas por Kosmos 2542 o por su subsatélite respalda esta justificación. El estudiante de posgrado especializado en astrodinámica en la Universidad de Purdue (EE. UU.) Michael Thompson, que fue el primero en alertar sobre Kosmos 2542 en Twitter, señala que la sincronización del satélite ruso con el satélite de EE. UU., que se llama USA 245 resulta excepcionalmente marcada, mientras que el subsatélite no parece tener ninguna función real.

Aunque las pruebas aún siguen siendo circunstanciales, el antiguo profesor de seguridad aeroespacial del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) Thomas Roberts cree que Kosmos 2542 está siguiendo a propósito al satélite 245 de Estados Unidos para espiarlo. El experto afirma: "Ocurren muchas cosas en la órbita baja de la Tierra, pero gastar el valioso carburante de esta manera para posicionarse perfectamente con el objetivo de observar a otro satélite, como sucede en este caso, para mí es inaceptable. No es una coincidencia".

El director del Proyecto de Seguridad Aeroespacial del CSIS, Todd Harrison, afirma que los satélites de inspección pueden revelar qué objetivos terrestres están siendo vigilados por un satélite espía. No sabemos exactamente de qué es capaz Kosmos 2542, pero él cree que podría determinar la apertura y la resolución de las cámaras en USA 245. Y si tiene una sonda de radiofrecuencia, podría escuchar las débiles señales de USA 245 para deducir qué tipo de procesos informáticos ocurren a bordo, cuándo está en marcha y cuándo toma fotos.

De hecho, Rusia lleva aproximadamente 10 años realizando este tipo de maniobras de forma regular. El caso más notorio es su satélite Luch y su largo historial de movimientos y estacionamientos junto a otros vecinos en órbita geoestacionaria (GEO), en contra de la opinión de la comunidad internacional.

Pero los rusos no son los únicos. El experto en políticas espaciales de la Fundación Secure World Brian Weeden recuerda que el primer ejemplo de satélites inspectores fue un satélite estadounidense llamado "Prowler", lanzado en 1990 y nunca reconocido por Estados Unidos. Parece que su trabajo era acercarse a otros satélites para vigilarlos. Una serie de satélites chinos, empezando con el lanzamiento de SJ-12 en 2010, sugieren que China realiza un programa similar.

El experto matiza: "Esto no es exclusivo de Rusia. No sucede todos los días, pero es algo que China, EE. UU. y otros países han estado probando durante tiempo".

Tampoco hay reglas sobre este tipo de acercamientos, por lo que, en realidad, Rusia no está infringiendo ninguna ley. "Puede acercarse todo lo que quiera, siempre y cuando no toque ni interfiera con el otro satélite", explica Weeden. Así que Estados Unidos no puede hacer nada, salvo quizás mover su satélite a una nueva posición orbital, pero hasta una pequeña maniobra significa gastar su tan valioso combustible. Y el satélite ruso simplemente podría seguir al estadounidense a la nueva ubicación.

Este último incidente resulta problemático, desde luego, pero Roberts espera que la discusión y la respuesta se mantengan alejadas de las predicciones y temores alarmistas. El experto concluye: "Tenemos que hablar sobre estas situaciones de la manera adecuada. Un comportamiento puede ser sospechoso pero no malicioso".



Algo en el espacio profundo emite señales de radio repetitivas en ciclos de 16 días
Los destellos proceden de una región galáctica a 500 millones de años luz de la Tierra.


Galaxia en espiral NGC 1022.ESA/Hubble & NASA, A. Seth

Un grupo internacional de astrónomos ha descubierto que una misteriosa señal de radio a 500 millones de años luz de nuestro planeta se emite en ciclos regulares. Se trata de la primera vez que se detecta una periodicidad en ráfagas rápidas de radio (FRB, por sus siglas en inglés).

Detectadas por primera vez en 2007, las FRB aún representan un desafío para los astrónomos, que tratan de dilucidar qué las genera. Su procedencia también es una incógnita, ya que de las más de 150 descubiertas, solamente unas pocas pudieron ser rastreadas. Otro rompecabezas para los científicos es que existen casos en los que varias fuentes repiten estos destellos, mientras que otras FRB detectadas son emitidas de una sola vez.

Estos destellos repetidos se consideraban aleatorios hasta que el año pasado se reveló que la señal FRB 180916.J0158+65 se repite en un ciclo regular.

El equipo de astrónomos que estudia las FRB con el radiotelescopio denominado Experimento Canadiense de Cartografía de la Intensidad del Hidrógeno (CHIME/FRB, por sus siglas en inglés) estableció que la señal se repite con una o dos ráfagas cada hora durante cuatro días, luego desaparece por 12 días antes de volver a emitirse por un nuevo periodo de cuatro días. De esta manera, el ciclo total de esta señal es de unos 16 días.

"Hemos concluido que es la primera periodicidad detectada de algún tipo de fuente de FRB", escribió el equipo en un estudio publicado a finales del mes pasado, en donde describía su hallazgo como una "importante clave de la naturaleza de este objeto".

Recientemente, los científicos rastrearon la fuente del FRB 180916.J0158+65 hasta una región en una tenue galaxia espiral parecida a la Vía Láctea donde se forman estrellas. Ubicada a 500 millones de años luz de la Tierra, se trata de la fuente de FRB conocida más cercana a nuestro planeta.

Hipótesis

Respecto al origen de estos destellos, todavía se desconoce qué los produce. El ritmo de las señales apunta a que podría estar modulado por el entorno de la fuente. Si la fuente de los destellos orbita un objeto compacto, como un agujero negro, solo podría emitir señales hacia la Tierra en un periodo orbital determinado, en este caso, de 16 días.

Otro equipo sugirió que podría tratarse de un sistema binario compuesto de una estrella masiva y un núcleo estelar superdenso conocido como estrella de neutrones, en cuyo caso esta última podría emitir señales que periódicamente serían eclipsadas por los vientos opacos de su compañero gigante.

Actualmente, el equipo del CHIME/FRB espera encontrar patrones semejantes en las FRB conocidas para comparar los ciclos y alcanzar un mayor entendimiento en torno al origen de estas señales.



Fuente:  actualidad.rt.com

lunes, 10 de febrero de 2020

¿Por qué necesitamos más muestras de la Luna?
Por Daniel Marín



Este año China lanzará la sonda Chang’e 5 para traer muestras de la Luna, en concreto de la zona de Mons Rümker, en el Océano de las Tormentas (Oceanus Procellarum). En los próximos años, otras sondas traerán nuevas muestras lunares a la Tierra. Pero, ¿para qué? Entre 1969 y 1972 las misiones Apolo trajeron 382 kg de rocas y regolito lunar, a los que hay que sumar los cerca de 300 gramos que trajeron las sondas soviéticas Luna. ¿Acaso no son más que suficientes? Sobre todo porque, como vimos recientemente, algunas de estas muestras del Apolo están pendientes de analizar.


El rover Yutu 2 de la misión Chang’e 4 en el cráter Von Kármán de la cara oculta de la Luna (CNSA/CLEP).

La razón es que lo importante no es la cantidad, sino la calidad. O, mejor dicho, los lugares de dónde vienen estas muestras. Pero antes, recapitulemos. ¿Para qué queremos las muestras? Además de para conocer directamente la composición de la Luna, algo que resulta obvio, las muestras lunares nos permiten calcular la edad de las distintas zonas de nuestro satélite y, por tanto, reconstruir su historia. Y, puesto que la Luna es el único lugar del sistema solar, además de la Tierra y del asteroide Itokawa, del que disponemos de muestras, las rocas lunares han servido en buena medida para reconstruir la historia de todo el sistema solar.


Un equipo de investigadores abre la muestra 73002 del Apolo 17 el 5 de noviembre de 2019 en el Lunar Curation Lab (Edificio 31) del Centro Espacial Johnson de la NASA (NASA).

La Luna no tiene atmósfera y, por tanto, su superficie es un registro prístino de todos los cataclismos que ha sufrido desde su formación. Como es sabido, el principal mecanismo para calcular la edad de un cuerpo del sistema solar es, a falta de muestras que permitan una datación radiométrica directa, contar el número de cráteres que hay en un área determinada. O sea, a «ojímetro». Esta técnica creemos que funciona relativamente bien, al menos en el sistema solar interior, pero necesitamos de hitos que nos sirvan para calibrarla. Y ahí es donde entran en juego las muestras lunares. La datación de las muestras del Apolo y de las sondas soviéticas Luna mostró que la mayoría de ellas tenía más de 3800 millones de años de antigüedad.


Detalle de las muestras lunares recogidas por la sonda soviética Luna 16 en 1970 (RIA Novosti).

Hay que subrayar el hecho de que cualquier muestra siempre será mejor que el análisis in situ porque la masa de instrumentos científicos que una nave espacial puede llevar es limitada, mientras que en la Tierra una muestra puede ser estudiada por todo tipo de técnicas e instrumentos en diversos lugares del mundo y, lo más importante, podrá ser estudiada en el futuro con técnicas que aún no han sido desarrolladas. Comparando las zonas donde se han obtenido las muestras con el resto de la Luna podemos conocer la tortuosa historia de nuestro satélite, pero no es sencillo. Las regiones de más de 3500 millones de años se pueden comparar con las zonas de alunizaje del Apolo y las sondas Luna para estimar su edad. Del mismo modo, los cráteres más recientes, de pocos millones de años, se identifican fácilmente. Pero actualmente tenemos un hueco de nada más y nada menos que de dos mil millones de años de la historia lunar de los que no tenemos muestras para datar directamente. Esto quiere decir que solo podemos estimar con un error considerable en qué época se formaron gran parte de las regiones de la Luna.


Edad de distintas zonas de la Luna. Destacan las zonas de las misiones Apolo y Luna, pero hay un hueco de cerca de dos mil millones de años (NASA).

Uno de los principales misterios es la edad del vulcanismo asociado a los mares —maria—, las zonas más oscuras de la cara visible de la Luna. Estas zonas ricas en basaltos se formaron al filtrarse el material fundido del manto lunar a través de las grietas creadas por los grandes impactos. El vulcanismo asociado a los mares comenzó hace 4300 millones de años y se cree que alcanzó su máximo hace entre 3200 y 3800 millones de años, pero es posible que algunos episodios menores sean más recientes, quizás de «solo» hace 1200 millones de años. Por culpa de esta indeterminación, hay zonas de la Luna, como las próximas al cráter Aristarco, cuya edad se estima entre 1000 y 2800 millones de años, un error más que considerable.


La edad de los mares lunares. Carecemos de muestras de las zonas más jóvenes (NASA).

Precisamente, esta es la razón de que el lugar de alunizaje de la Chang’e 5 sea la zona de Mons Rümker, ya que es una región especialmente joven, de unos 1300 millones de años, lo que permitirá calibrar el cálculo de edades de otras zonas de la Luna, rellenando en el proceso ese hueco de dos mil millones de años que tenemos en la comprensión de nuestro satélite. Es decir, la prioridad no es obtener muestras antiguas, sino, a diferencia de lo que uno podría pensar, aquellas que sean relativamente recientes.


Zona de aterrizaje de la Chang’e 5 en el Océano de las Tormentas (Phil Stooke /unmannedspaceflight.com).

Además del asunto de la datación, hay otras zonas de la Luna que son especialmente interesantes de las que carecemos de muestras, como los polos lunares. En concreto, en el polo sur sabemos que hay hielo mezclado con el regolito, sobre todo en el fondo de los cráteres que nunca ven la luz del Sol. El análisis de estos volátiles lunares, no solo el hielo, es una prioridad para las futuras misiones polares. Otra zona de interés es la cara oculta de la Luna. La corteza lunar es más gruesa en la cara oculta que en la visible, motivo por el cual no existen maria dignos de mención en la cara oculta. ¿Por qué? Hay muchas teorías, pero si tuviéramos muestras de la cara oculta podríamos descartar la mayoría de ellas. En este sentido, una de las zonas prioritarias es la cuenca de impacto Polo Sur-Aitken. Esta cuenca es una de las más grandes y profundas del sistema solar, por lo que es posible que en la superficie se encuentren rocas procedentes directamente del manto lunar.


Zonas con hielo del polo sur lunar (NASA).

Esto es interesante porque, recordemos, se cree que la Luna pasó por una fase inicial de océano de magma poco después de formarse a resultas del choque entre el protoplaneta Theia y la prototierra. Por este motivo, el estudio de muestras de esta zona nos ofrece una ventana directa a la formación de la Luna y, por ende, de la Tierra. La sonda china Chang’e 4 aterrizó en 2019 en el cráter Von Kármán, situado en la cuenca Aitken. Pese a lo limitado de la instrumentación de la sonda, los primeros resultados científicos apuntan a que, efectivamente, en esta zona podemos encontrar materiales procedentes del manto lunar.


La sonda Chang’e 4 en el cráter Von Kármán vista por Yutu 2 (Doug Ellison/CLEP).

Así que, como vemos, 382 kg no es suficiente. Necesitamos más muestras de más lugares de la Luna para conocer en detalle su historia y, por extensión, la del sistema solar.


El módulo de descenso de la Chang’e 5 durante pruebas en tierra (CCTV).
¿Por qué pescadores chinos están encontrando tantos "espías submarinos"?
por Owen Amos


El hallazgo de los pescadores protagonizó las portadas de medios estatales.


A primera vista, el titular aparecido en los medios estatales chinos es cuanto menos peculiar: "China recompensa a pescadores que capturaron dispositivos espías extranjeros".

Pero detrás de esas líneas se encuentra una historia diferente e intrigante.

Primeramente, porque no eran dos o tres los pescadores que recibieron condecoraciones, sino 11. Entre ellos había una mujer y encontraron siete dispositivos en total.

En segundo lugar, porque esta no es la primera vez que pescadores de la provincia de Jiangsu, al este de China, encontraban "drones espías". En 2018, recompensaron a 18 por encontrar nueve dispositivos. Incluso se celebró una ceremonia para reconocer su trabajo.

Y en tercer lugar, las recompensas eran enormes. Hablamos de 500.000 yuanes, es decir, unos US$72.000. La suma es 17 veces mayor que el ingreso medio en China.

Pero, de dónde vienen estos "submarinos espías"? ¿Qué hacen? ¿Por qué son tan valiosos?

Y, ¿por qué los pescadores chinos están encontrando tantos?


Los 11 pescadores galardonados en Jiangsu.

La costa de la provincia de Jiangsu, al este de China, mide más de 1.000 kilómetros de largo.

Enfrente se encuentran las costas de Japón y Corea del Sur, y Taiwán se sitúa unas 500 millas al sur. Esta geografía, unido a la gran presencia de Estados Unidos en la región, comienza explicar por qué los pescadores encuentran estos dispositivos.

China no ha revelado de dónde vienen, solo ha mencionado que fueron "fabricados en otros países".

Sin embargo, el experto en la región, Alexander Neill, opina que probablemente pertenezcan a "la Marina estadounidense, a las Fuerzas de defensa japonesas o a Taiwán. Este es un área grande de rivalidad".

Entonces, ¿qué buscan saber estadounidenses, japoneses o taiwaneses?

En 2009, la Marina de EE.UU. impulsó una investigación sobre drones submarinos, más conocidos como "vehículos submarinos autónomos (UUVs, por sus siglas en inglés). Los resultados de la investigación recomendaron 7 formas en que estos dispositivos pueden usarse:

  • Rastreando "potenciales submarinos adversarios"
  • Buscando y desactivando bombas submarinas, especialmente en aguas de otros países
  • Desplegando equipos de vigilancia
  • Monitoreando "infraestructura submarina", como cables de comunicación

El proyecto también destacó las fortalezas de los UUVs. Glider, como se llama un UUV más pequeño, puede funcionar durante "meses" y son "lo suficientemente baratos como para poder reemplazarlos". Con mucha probabilidad, este fue el tipo encontrado por los pescadores de Jiangsu.

En estas instancias, barato significa unas "decenas de miles de dólares".


Durante una marcha militar en China, se pudo ver el gran UUV HSU001.

Su costo, alcance y capacidad significan que estos "espías submarinos" son cada vez más importantes. Neill estima que alrededor del mundo existen, "con seguridad, centenares, casi mil".

Esto explica, en parte, por qué aparecen en las redes de pesca chinas. Este país tiene una enorme flota pesquera, pero funciona de una forma distinta al resto de países.

Algunos pescadores son parte del cuerpo militar chino, lo cual explica por qué encuentran con frecuencia estos hardware militares.

La Milicia Marítima de China (CMM en inglés) forma parte de la milicia nacional y está formada por fuerzas de reserva civiles.


La tecnología de los UUV se desarrolla cada vez más.

Es una situación "prácticamente única y públicamente oscura", dice el profesor Andrew S. Erickson, del Colegio Naval de EE.UU., pero bien conocida por el ejército estadounidense.

Según un reporte de 2017 del Departamento de Defensa estadounidense, la CMM ha jugado "un rol significativo en el número de campañas militares e incidentes coactivos en los últimos años".

En el pasado, la CMM rentaba embarcaciones de otras compañías o de los propios pescadores. Pero ahora, el Departamento de Defensa de Estados Unidos asegura "que parece que están construyendo una flota pesquera estatal para sus fuerzas milicianas".

De hecho, el experto Alexander Neill dice que muchas embarcaciones "se enmascaran como pesqueros y en realidad realizan vigilancia marítima en contra de los rivales de China".

"Si miras las fotografías, está claro que están conectadas en red, debido a sus capacidades de señalización con la red de comando y control (de la marina regular)".

En efecto, la flota pesquera puede proporcionar una primera línea de defensa o vigilancia realizada por civiles.

"Una franja muy significativa de la flota pesquera de China es incorporada a la milicia. Con un poco de investigación, pensaría que los pescadores de Jiangsu formen parte de las milicias también", dice Neill.

China no solo encuentra los drones submarinos, sino que también opera con ellos.

En la marcha militar por el 70 aniversario de la República Popular de China, se pudo ver al HSU001, un gran UUV, probablemente capaz de lanzar pequeños drones.


El dron chino que encontraron en Indonesia medía unos dos metros.

Cinco meses antes, otro UUV chino fue desvelado de manera menos formal, cuando pescadores indonesios encontraron un "misil" con marcas chinas en las Islas Riau.

"No es un misil, sino un dron marino, usado habitualmente para exploraciones debajo del mar", dijo entonces la policía.

Aunque su origen no se confirmó, los expertos sospechas que se trataba de una parte de la vasta flota de vigilancia china, la llamada "Gran Muralla Submarina de China".

Mientras la tecnología de los UUV continúa evolucionando, más pescadores, ya sea en China, Indonesia u otro países, podrían encontrar más drones.

"Los drones están ampliando el rango de capacidad de vigilancia de todas las marinas modernas de la región", comenta Neill.

Y, como descubrieron los ganadores del premio Jiangsu, capturarlos puede ser muy valioso.



Fuente: BBC Mundo

domingo, 9 de febrero de 2020

Petrel: Un avión orgullosamente argentino
Proyecto Petrel S. A. es una fábrica de aviones, de capitales nacionales e inversión privada. Comenzó a funcionar en 2005 y ofrece al mercado una serie de modelos, con tecnología de vanguardia y costos accesibles.


Proyecto Petrel fabrica aviones en Gowland, Mercedes, Provincia de Buenos Aires | Foto: Petrel


Buenos Aires. Con más de 10 mil metros cuadrados de planta de producción, pista propia (aprobada como LAD 5398) y servicios de Pista y Hangaraje, Proyecto Petrel S. A. avanza en la fabricación de aviones, con un alto porcentaje de piezas y materiales nacionales.

La difícil coyuntura económica, como así también la falta de incentivos o beneficios para poder competir con los productos importados (y ya veremos que no todo lo que viene de “afuera” es mejor), hace que esta industria deba “ingeniárselas” para seguir en el mercado.

Mantuvimos una larga charla con Carlos Antonietti, piloto, Veterano de la Guerra de Malvinas y actual Presidente de Proyecto Petrel, en su nueva planta de Gowland, Mercedes, provincia de Buenos Aires.

Confluencia Portuaria: ¿Cuándo comenzó a funcionar Petrel y cómo surgió el proyecto de fabricar aviones?

Carlos Antonietti: “Proyecto Petrel SA comenzó a funcionar en el año 2005, pero la idea madre del proyecto data de 2003, cuando visionarios y amantes de la aviación, sabiendo que el parque aeronáutico de aviones de instrucción en Argentina es obsoleto, entre 50 a 60 años de antigüedad, deciden con sus propios recursos comenzar a fabricar un avión dedicado fundamentalmente a la instrucción, que fuera barato de adquirir y operar, seguro, apto para las exigencias de la instrucción de pilotos.”

“Esto quiere decir en otras palabras, que fuera fácil de reparar en lugares alejados de centros industriales (como donde están ubicados la mayoría de los aeroclubes a lo largo del país, no siempre cerca de Buenos Aires, Rosario, Mendoza o Córdoba que hay industrias de distinto tipo), barato y simple de reparar, que el tren de aterrizaje fuera resistente, y que fuera simple de volar respondiendo a los comandos con facilidad y seguridad.”

“El proceso de diseño y construcción comenzó en 2004, cuando se comenzaron a desarrollar los software para diseño y cálculo, luego el diseño en sí mismo, entre 2005-2006-2007 se elaboró la documentación técnica y manuales que es un trabajo tedioso y muy costoso por la cantidad de horas hombre de profesionales que implica, se hizo el recalculo de la estructura, la construcción del prototipo, se diseñaron y redactaron los protocolos de ensayo tanto estáticos como en vuelo, para luego llevar a cabo los ensayos estáticos en tierra y aprobados estos, la campaña de ensayos en vuelo, logrando en marzo de 2008, el Certificado Tipo No AV-0803, expedido por ANAC.”


Petrel 912i AG Agrícola de 100 hp | Foto: Petrel

“Y siendo Argentina suscriptora del Tratado de Chicago de 1949 cuando se formó la OACI, todos los países miembros de OACI deben dar curso a la solicitud de ANAC y de Proyecto Petrel SA de aceptar este certificado, por ende, el Petrel como avión certificado bajo normas internacionales. En caso no hay quedado claro, TODOS ESOS AÑOS EL TRABAJO SE HIZO CON INVERSIÓN PRIVADA, hubo un convenio con una universidad que no llegó a buen fin, pero es verdad que parte del trabajo lo realizaron alumnos de esa casa de estudios; igualmente la inversión computada para diseñar, fabricar y certificar el Petrel ronda los 600.000 dólares a lo largo de 5 años.”

CP: Es conocido que, para poder incursionar en la aeronáutica, se deben cumplir numerosas normas y poseer exigentes certificaciones, sobreentendiendo que el producto que ustedes fabrican se ajusta a estas exigencias ¿es competitivo a nivel latinoamericano o mundial?

CA: “El Petrel 912i y el Petrel 912 Multi Propósito están dentro de la categoría VLA, cumpliendo la norma EASA CS-VLA (European Aviation Safety Agency-Very Light Aircraft) y fue certificado por ANAC conforme a esa norma internacional, por lo que es competitivo a nivel internacional. En lo que no es competitivo es en el recubrimiento, que es de tela dacron, pues existen nuevas tecnologías de materiales compuestos no existentes en el país, y que no se podría invertir los montos necesarios cuando las leyes nacionales no protegen a la industria aeronáutica nacional de los aviones importados, muchos de ellos con subsidios directos o indirectos de sus países de origen.”

“Estamos trabajando y manteniendo reuniones con distintas autoridades nacionales haciéndole saber esta realidad para cambiar lo que haga falta y ponernos en igualdad de condiciones con las normas de otros países, sino la industria aeronáutica nacional es inviable.”

“Ejemplo: hasta hace meses, cuando nosotros importábamos lo que no se fabrica en el país (motor, instrumentos, bulones y partes aeronáuticas) pagamos el 49% de impuestos, más flete, seguro, despacho a plaza y transporte internacional. Los aviones importados pagaban el 21% si eran nuevos, y los usados un 10,5% de IVA, más un 6% de aranceles; con obvias subfacturaciones imposibles de demostrar, aun siendo aviones con 40 o 50 años de antigüedad.”

“Así es inviable competir con un avión nacional nuevo que, por supuesto es más barato que los importados nuevos pero que tienen financiación de sus países de origen hasta a 3 años, y los usados se los compra a precio de chatarra en el exterior, se los arma y pinta bonitos, terminando a un precio que es la mitad de nuestros aviones nuevos. Pero, los que vuelan no son los que los venden en general, o sea, suerte pibe.”

«Es imposible para la autoridad aeronáutica hacer todos los controles necesarios para saber exactamente el estado de esos aviones, no hay personal suficiente ni recursos técnicos, o sea tampoco podemos hacerla responsable a la autoridad aeronáutica, pero si a las regulaciones viejas, algunas de 40 años, cuando no existían estas categorías de aviones ni fábrica nacional que los fabricara.»


Petrel 912i LSA de 100 hp | Foto: Petrel

CP: ¿Cuantos modelos y tipos de aeronaves fabrican en la actualidad?

CA: “Actualmente fabricamos tres modelos de Petrel, en dos categorías. En la categoría VLA, fabricamos el Petrel 912i con motor de 80 HP, y ya tenemos fabricado el primer Petrel 912 MP (multipropósito) con motor de 100 HP, que está en proceso de certificación, estimándose finalizar en 3 o 4 meses. Este modelo de Petrel podrá realizar además de instrucción aérea, también trabajo aéreo, tales como fotografía aérea, aeroaplicación, publicidad aérea, etc.”

“En la categoría LSA (Avión Deportivo Liviano) fabricamos un avión con motor de 100 HP, que está homologado cumpliendo la norma ASTM, que es una norma internacional aceptada por ANAC.”

CP: ¿Cómo lo afectan los vaivenes económicos del país, en una actividad tan especializada y que lleva componentes importados?

“Mucho nos afectan, pero por ser argentinos con algo más de 40 años en el mundo de la aviación, nos defendemos como podemos y tenemos un equipo de profesionales, técnicos e idóneos que realmente son un verdadero equipo; sin ellos hace rato no estaríamos en el mercado.”

“Pero como dijera anteriormente, no nos cansamos de pedir audiencias a las autoridades responsables, quienes más que menos cuando entienden la realidad de la industria aeronáutica argentina, toman los temas y nos ayudan; no quiere decir que esté todo solucionado, todos los días tenemos nuevos desafíos, que enfrentamos orgullosos; a veces se nos plantean situaciones ridículas pero son exigencias y con nuestro mejor espíritu las cumplimos, nos lleva tiempo, esfuerzo, inversión y hasta el momento nos mantenemos en el mercado.”

“La verdad es que de mantenerse esta situación no sabemos cuánto tiempo más podremos continuar produciendo aviones en el país, pero somos optimistas que una vez las nuevas autoridades entiendan los desafíos y problemas, el mercado aeronáutico local también reaccionará. Por lo pronto, pese a los problemas del mercado aeronáutico nacional, tenemos órdenes de compra por ocho (8) aviones para exportar, y estamos en negociaciones con otros dos clientes de distintos países ¿Por qué? Porque el avión es reconocido como seguro, confiable y económico de adquirir y operar. Mucho más que otros aviones importados; no tenemos casos de deformaciones en vuelo, el Petrel puede hacer todas las maniobras que un alumno novato necesita para obtener su licencia, cosa que algunos aviones importados no pueden, ya que se deforman o rompen sus trenes de aterrizaje.”

CP: ¿Cuántos aviones llevan fabricados y entregados desde que comenzaron?

CA: “Desde el año 2008 al presente, llevamos entregados 15 aviones, fabricados 16, ya que como dijera, el Petrel 912 MP está en proceso de certificación y aún no fue entregado a sus dueños. La producción fue baja, si, debido a distintas circunstancias: ante la competencia de aviones importados que pagan menos impuestos y la exigencia que los aviones nacionales paguen más impuestos (por regulaciones de hace 40 años), la inexistencia de subsidio alguno (que otras fábricas extranjeras si tienen de sus gobiernos), y algunos problemas financieros de los propietarios originales que demoraron la producción por casi dos años.”

“También se suma, lamentablemente, la preferencia de algunos argentinos por aviones importados, por distintas razones, porque son más lindos, porque son metálicos (aunque la chapa es casi como el recubrimiento de una cebolla y se deformen ante el menor esfuerzo), porque son importados simplemente y si son importados deben ser mejores que los nacionales…en fin, suena insólito, pero es verdad, escuchamos a veces esos argumentos sinceros de algunos potenciales clientes.”



Un hongo mutante de Chernóbil se alimenta de la radiación y la convierte en energía
Los científicos han descubierto que un hongo que vive en la antigua planta nuclear de Chernóbil podría estar consumiendo radiación. Los científicos creen que este mecanismo podría utilizarse para crear escudos contra la radiación que la conviertan en una fuente de energía renovable.




La variedad encontrada en Chernóbil se llama Cryptococcus neoformans, y es capaz de descomponer material radiactivo como el grafito caliente de los restos del reactor de la central nuclear, según la información publicada en Nature en 2007. No solo no teme la radiación, sino que la atrae.

El organismo fue hallado en 1991, pero sus propiedades acaban de ser estudiadas de una manera detallada.

Su secreto está en la melanina que posee, el mismo pigmento que está presente en la piel humana, sobre todo en las personas de raza negra. De ser extraída la sustancia que garantiza la característica del hongo, podría utilizarse para bloquear la penetración de la radiación y convertirla en una fuente de energía renovable, como un análogo de los paneles solares. Asimismo, aliviaría a los pacientes de cáncer sometidos a radioterapia y permitiría que los ingenieros de las centrales nucleares y los pilotos de aviones operaran sin temor a absorber una dosis mortal de radiación.

Las propiedades inusuales del hongo han sido estudiadas en la Estación Espacial Internacional por un equipo de científicos liderados por Kasthuri Venkateswaran. A bordo, la radiación es alta comparada con la superficie de la Tierra, y los investigadores lo usan para averiguar cómo se comporta en el espacio. Esperan que el hongo pueda servir para proteger a los astronautas de los rayos mortíferos del Sol, pues son el principal peligro en el espacio.

"Los hongos que crecen allí (en el reactor de Chernóbil) son hongos radiotróficos, ricos en melanina. La melanina absorbe la radiación y la convierte en otras formas de energía (incluyendo la eléctrica). Nuestra investigación se centra en el uso de la melanina junto con el agua para convertir la radiación electromagnética en energía eléctrica. Esta tecnología puede encontrar su lugar en la biotecnología, ya que no es tóxica y es biocompatible", precisa el equipo de investigación.

El reactor nuclear de Chernóbil de la Unión Soviética se averió el 26 de abril de 1986 y provocó la evacuación masiva y el abandono de una extensa zona. Unas 31 personas perdieron la vida, la mayoría bomberos y militares. Hasta la fecha, sigue existiendo una zona de exclusión de 2.600 km cuadrados con altas dosis de radiación.



Fuente: mundo.sputnik.com
La UNLP será la primera universidad del país en tener la carrera de Ingeniería Aeroespacial
La nueva propuesta formativa, que se plasmará a partir de 2020, reemplazará la carrera de Ingeniería Aeronáutica




La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) será la primera casa de estudios del país en dictar la carrera de Ingeniería Aeroespacial. La novedad quedará plasmada a partir del ciclo lectivo 2020.

La nueva propuesta formativa reemplazará la carrera de Ingeniería Aeronáutica, aprobada en 1942, donde se han formado más de mil Ingenieros Aeronáuticos que desempeñan su profesión en área Aeronáutica y en la Aeroespacial.

Esta iniciativa busca formar profesionales capacitados en diseñar, calcular y proyectar aeronaves, vehículos espaciales y toda máquina de vuelo, plantas propulsoras y auxiliares aeronáuticas y espaciales, sistemas de control aeronáuticos e instalaciones aeroportuarias.

La modificación de la denominación de la carrera de Aeronáutica al de Ingeniería Aeroespacial, se formalizó en la resolución 966/2019 del Ministerio de Educación, Cultura Ciencia y Tecnología, y se fundamenta en que desde los años 50 las carreras de Ingeniería Aeronáutica han venido desarrollando en paralelo temas aeronáuticos y espaciales entre sus graduados.

La Facultad de Ingeniería de la UNLP, a través del Departamento de Aeronáutica, ha sido un engranaje vital para el desarrollo espacial del país. Las investigaciones en motores cohetes y la participación en proyectos sobre satélites y misiles autopropulsados, dan cuenta de ese protagonismo.

La iniciativa prevé que los alcances profesionales y el perfil del egresado se vean reflejados en el título. Al mismo tiempo, pretende que los alumnos tomen contacto con el área desde el primer año.






Es tan clara la incumbencia de la Ingeniería Aeronáutica en temas espaciales, tal como está especificado en sus alcances, que sus egresados son matriculados por el “Consejo Profesional de Ingeniería Aeronáutica y Espacial”, consejo creado a mediados del siglo pasado, cuyo primer matriculado fuera el Ingeniero Aeronáutico Remo Mario Fascia.

“El Departamento de Aeronáutica de la UNLP fue uno de los primeros en actuar en la actividad espacial. En la década del ’60, la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) firmó un convenio con la UNLP para el desarrollo de investigaciones con motores cohetes.” Explicó el vicepresidente del Área Institucional y director del Centro Tecnológico Aeroespacial de la UNLP, Marcos Actis.

La actividad espacial con fines pacíficos y de investigación comenzó en forma sostenida con Teófilo Tabanera, ingeniero electromecánico graduado de la entonces Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas de la UNLP, cuando en 1951 creó la Sociedad Argentina Interplanetaria. Posteriormente, en 1960 fundó la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) y convocó a las universidades del país, entre ellas a la Universidad Nacional de La Plata para que el Departamento de Aeronáutica participase en la actividad espacial.

Como fruto de esas investigaciones, se generó el Grupo Propulsión, en cuyo seno se construyeron un gran número de unidades propulsoras.

Años más tarde, en 1968 y por pedido de la Armada Argentina, se realizó un anteproyecto de un motor cohete con propulsantes líquidos. Posteriormente, mediante un contrato con la Fuerza Aérea Argentina, se proyectó y construyó un motor-cohete con propulsantes líquidos, de 1000 kg de empuje. Con el desarrollo de estos dos últimos proyectos la UNLP se erigió en la única universidad del país que realizaba proyectos de motores cohetes de esas características.

La actividad continuó creciendo y en paralelo se constituyeron los grupos de Control Automático y Guiado, Estructuras, Fluidodinámica, Vibraciones y Materiales, que permitieron la concreción de otros trabajos para la CNIE.

En la década del ’90, se logró un convenio con la Comisión de Actividades Espaciales (CONAE) para realizar investigaciones científicas y tecnológicas sobre satélites argentinos. A través del tiempo, los grupos fueron transformándose y acomodándose a las necesidades nacionales espaciales.

“Los egresados de la carrera de Ingeniería Aeronáutica de nuestra facultad, han participado ininterrumpidamente en el campo espacial en distintas instituciones del país y del exterior. Podemos mencionar un sinnúmero de hitos de nuestros egresados, desde la participación de Leonardo D’Atorre en el programa Apolo hasta las actuales participaciones de los Ing. José Luis Leofanti en Ariane Space en el tema lanzadores y satélites o del Ingeniero Luis Genovese, Gerente de Proyecto de los Satélites Arsat 1 y 2 en la empresa INVaP.” Agregó Actis y destacó la importancia del rol estratégico de estas áreas “Argentina tiene que ser un país desarrollado en tecnología de punta”.






GEMA

Por su parte el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP participó en los proyectos de los satélites argentinos SAC-A, SAC-B, SAC-D/Aquarius- participando en la construcción de cuatro de los cinco instrumentos argentinos llevados en el SAC-D- ARSAT I y II y SAOCOM 1A y 1B. El GEMA intervino además en el desarrollo de los vehículos lanzadores experimentales (VEX) 1A, 1B, 5A y 5B, antecesores del vehículo lanzador Tronador II, participando en el desarrollo de todos los vehículos lanzadores llevados adelante por la CONAE, a través de VENG SA. El proyecto Tronador forma parte del programa “ISCUL” (Inyector Satelital para Cargas Útiles Livianas”). Se participó en el proyecto integral para el desarrollo de la ingeniería de detalle de la estructura, mecánica, sistemas auxiliares y GSE mecánico del vehículo Tronador II, incluyendo los componentes del segmento Tierra (plataforma, torre y transporte) y se desarrollaron los procedimientos de integración mecánica, estructural y de servicios. Los Vex 1A y 1B fueron integrados en instalaciones del GEMA en la FacultadLos mismos laboratorios donde se desarrollan todos estos procesos sirven para la enseñanza de grado y postgrado.

Al proyecto del vehículo Tronador se incorporaron el “Laboratorio de Capa Límite y Fluidodinámica” (LACLyFA) y el “Grupo de Fluidodinámica Computacional” (GFC). Estos tres grupos de trabajo integran el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), en el que trabajan más de 100 personas, entre ingenieros, técnicos y alumnos. Su principal actividad es el desarrollo tecnológico espacial, la producción industrial y formación de recursos humanos, constituyendo un centro de vanguardia de la Facultad de Ingeniería de la UNLP.



Fuente:  unlp.edu.ar

sábado, 8 de febrero de 2020

Cómo los viajes espaciales afectan de manera diferente a mujeres y hombres según una ginecóloga de la NASA


La doctora Varsha Jain frente a un módulo Orion en Centro Espacial Johnson de la NASA. Jain trabaja desde hace una década como ginecóloga espacial.

De las más de 500 personas que han viajado al espacio, poco más de 60 fueron mujeres. Y esta diferencia se ha mantenido pese a que la primera mujer en el espacio, la cosmonauta soviética Valentina Tereshkova, logró su hazaña en 1963.

A la NASA le llevó 20 años equiparar la acción de Tereshkova. En 1983, Sally Ride se convirtió en la tercera mujer y la primera de Estados Unidos en ir al espacio.

Antes de su misión, la prensa preguntó a Ride cuestiones como si llevaría con ella maquillaje y si se había echado a llorar durante su entrenamiento cuando hubo fallas en el simulador de vuelo.

Finalmente, el pasado viernes (22/10/19), las astronautas estadounidenses Jessica Meir y Christina Koch realizaron la primera caminata espacial protagonizada solamente por mujeres.

Meses antes, otros planes de la NASA para llevar a cabo una caminata similar habían sido cancelados debido a la falta de trajes espaciales de talla mediana en la Estación Espacial Internacional.

La doctora Varsha Jain trabaja desde hace una década como ginecóloga espacial. Jain ha venido combinando su trabajo en la NASA sobre la salud de las astronautas, con sus investigaciones en el Centro MRC de Salud Reproductiva de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

Jain habló sobre su trabajo en una entrevista con Emma Barnet, de BBC Radio 5 Live.


Seis de las primeras astronautas mujeres de la NASA en una foto de enero de 1978. Sally Ride es la segunda desde la derecha.

¿En qué medida afecta el espacio de forma diferente a hombres y mujeres?

En general, la adaptación al espacio es similar en hombres y mujeres, pero hay algunas diferencias.

Las mujeres tienen mayores probabilidades de sentir malestar cuando viajan hacia el espacio, y los hombres en su viaje de regreso.

Los hombres tienen más problemas que las mujeres con la visión y audición luego de volver a la Tierra. Pero las mujeres a su regreso tienen dificultades con su presión arterial, por lo que es más común que puedan desmayarse.

Así que sí existen distinciones sutiles y no sabemos si se deben a diferencias hormonales o cambios fisiológicos.

A largo plazo, comprender mejor esas diferencias en las respuestas de hombres y mujeres nos ayudará a entender más sobre la salud humana en la Tierra.


Jessica Meir (izq) y Christina Koch realizaron el 18 de octubre la primera caminata espacial protagonizada solo por mujeres.

¿Qué sucede con la menstruación en el espacio?

Cuando la NASA envió a Sally Ride al espacio debió responder muchas preguntas sobre qué sucedería durante su menstruación.

Las astronautas en aquella época decían: "No consideremos eso un problema a menos que se vuelva un problema". Pero los viajes espaciales son un poco como ir de campamento, y los ingenieros debían planear al número de tampones que sería necesario incluir en la misión.

Como los equipos de ingenieros estaban dominados por hombres estimaron en un principio que se necesitarían 200 tampones cada semana. Pronto se dieron cuenta de que la cifra era exagerada.

La mayoría de las astronautas hoy en día toma la píldora anticonceptiva para no tener la menstruación durante el viaje. Y es una medida aceptable porque se trata de mujeres saludables.

Una de mis investigaciones se centró en buscar formas más efectivas de suspender la menstruación, como la espiral anticonceptiva.


En 1963 la cosmonauta soviética Valentina Tereshkova fue la primera mujer en viajar al espacio.

¿Por qué los retretes en el espacio pueden ser un desafío para las mujeres?

Hay dos retretes en la Estación Espacial Internacional, pero los ingenieros en un principio no habían previsto la presencia de sangre.

En el espacio, la orina no se desperdicia sino que se recicla para obtener de ella agua potable. Pero la sangre es considerada un material sólido y ninguno de los retretes puede diferenciar sólidos en un material líquido. Por ello, el agua en la sangre no es reciclada.

También hay limitaciones en el uso del agua para higiene personal, por lo que mantener esa higiene si una astronauta está menstruando puede ser un desafío.


Este retrete se encuentra en el módulo Tranquility de la Estación Espacial Internacional.

¿Afectan los viajes espaciales a la reproducción?

No hay pruebas de que las misiones espaciales afecten la capacidad de una mujer de tener niños. Es importante recordar que tanto hombres como mujeres han tenido hijos sin ningún problema luego de participar en viajes espaciales.

Sin embargo, las astronautas tienen en promedio 38 años de edad cuando realizan su primera misión espacial.

Creo que la NASA es líder en el sentido de apoyar a los astronautas. La opción de congelar óvulos o esperma antes de una misión es totalmente personal, según lo que yo sé. La NASA no tiene ningún protocolo sobre lo que deben hacer los astronautas en este sentido antes de una misión.

Sabemos que los astronautas están expuestos a un mayor riesgo de radiación en el espacio y no tenemos idea del impacto que esto pueda tener en la fertilidad de las mujeres.

La calidad del semen y el conteo de espermatozoides disminuye después de un viaje espacial, pero el semen se regenera un vez que el astronauta regresa a la Tierra, por lo que no se ha constatado ningún daño a largo plazo.

Las mujeres nacen con todos los óvulos que necesitarán durante su vida, por lo que la NASA apoya la decisión de aquellas astronautas que prefieren congelar sus óvulos antes de una misión.


En 1983 Sally Ride se convirtió en la tercera mujer y la primera de Estados Unidos en ir al espacio.

¿Cómo llegaste a ser ginecóloga espacial?

Mi interés en el espacio nació antes que mi fascinación con la medicina. Cuando era niña, mis hermanos eran fanáticos de Star Trek y ver personajes femeninos fuertes como Beverly Crusher y la Capitana Kathryn Janeway realmente me inspiró y perfiló mis metas.

Sabía que quería trabajar en el área de la medicina espacial. Y como era ginecóloga, me di cuenta de que había una brecha enorme en el conocimiento sobre la salud de las astronautas.

Durante mi primer día en la NASA me sentía como una niña en una tienda de caramelos. Cuando conducía hacia el Centro Espacial Johnson y vi por primera vez el cartel de la NASA, recuerdo que grité de emoción.

Cada día me despertaba a las 05:00 de la mañana porque estaba impaciente y quería ir a trabajar.


"Cuando era niña, mis hermanos eran fanáticos de Star Trek y ver personajes femeninos fuertes como Beverly Crusher y la Capitana Kathryn Janeway realmente me inspiró", dice la doctora Jain.

¿Viajarías al espacio?

¡No en un misión de larga duración! Sé demasiado sobre los cambios fisiológicos que se producen en esas misiones y eso me desanima.

Los cambios que tienen lugar en el cuerpo humano son como una aceleración del proceso de envejecimiento.

En el caso de los huesos, por ejemplo, los astronautas pierden masa ósea cuando viajan al espacio y parte de esa pérdida jamás se recupera, pese a todas las medidas que se toman para combatir ese proceso y los programas que siguen los astronautas cuando regresan a la Tierra.

Obviamente me encantaría ver la Tierra desde el espacio. Pero si hablamos de metas a largo plazo, yo ya estoy en el trabajo de mis sueños.