lunes, 9 de marzo de 2020

El asteroide metálico Psyche o por qué la minería de asteroides no es tan sencilla
Por Daniel Marín



Nuestro planeta tiene recursos limitados, pero algunas de las materias primas que escasearán dentro de poco podremos encontrarlas en el espacio. En concreto, en los asteroides, pequeños cuerpos con cantidades prácticamente ilimitadas de metales, tierras raras y otros elementos que en la Tierra comienzan a escasear (o que tienen unos costes de extracción cada vez más caros en términos energéticos y de protección del medioambiente). Este atractivo punto de partida es la base de la minería de asteroides. Pero, dejando a un lado la tecnología para extraer de asteroides elementos y compuestos concretos más allá del agua, una tecnología que no tenemos hoy en día, ¿cómo son en realidad esos asteroides metálicos?


Imagen artística del asteroide Psyche (Maxar/ASU/P. Rubin/NASA/JPL-Caltech).

El mayor asteroide metálico, o de Tipo M, conocido es 16 Psyche, también denominado Psique en español. Descubierto en 1852 por el astrónomo italiano Annibale de Gasparis, Psyche fue famoso durante la segunda mitad del siglo XX por su espectro, que revela un alto contenido en metales. Por este motivo, se consideró como posible origen de gran parte de los meteoritos metálicos encontrados en la Tierra. En 2002 nuevas observaciones mostraron que este cuerpo menor era incluso más compacto y masivo de lo esperado, con una densidad media próxima a 7 toneladas por metro cúbico, muy similar a la del acero. De ser así, Psyche no solo sería un asteroide rico en metales, sino que básicamente sería un gran trozo de hierro. Un trozo de nada más y nada menos que de 2,5 ×1019 kg.


Posibles escenarios de enfriamiento de Psyche (NASA/JPL-Caltech).

Con esa densidad, eso significa que Psyche es un enorme pedazo irregular de 279 x 232 x 189 kilómetros y de casi 1019 kg de hierro y níquel —los metales más comunes del sistema solar— esperando a ser aprovechado por la especie humana. De hecho, hasta hace poco se pensaba que Psyche tendría tanto hierro como para satisfacer la demanda anual de hierro de todo el planeta Tierra durante varios millones de años. Y, si hay hierro y níquel, también tienen que haber otros elementos pesados, como uranio o torio, además de tierras raras y metales preciosos como oro, platino o rodio. Psyche es un cuerpo tan interesante que la NASA lanzará una sonda homónima dentro de dos años para explorarlo. Y es que no está nada claro qué es lo que vamos a encontrar. Para empezar, ¿cómo se forma un asteroide con un contenido tan alto en metales?


La sonda Psyche (Maxar/ASU/P. Rubin/NASA/JPL-Caltech).

La hipótesis favorita nos dice que Psyche es el núcleo remanente de un cuerpo de mayor tamaño. En el origen del sistema solar algunos protoplanetas alcanzaron una estructura interna diferenciada. Es decir, los elementos más pesados se fueron al centro y los más ligeros al exterior. Algunos de estos protoplanetas sufrieron colisiones catastróficas con otros cuerpos, dejando expuesto el núcleo rico en metales. Psyche sería uno de estos protonúcleos supervivientes. De hecho, sería el más grande del sistema solar. Estudiar Psyche nos permitirá por tanto explorar el núcleo metálico de un protoplaneta del sistema solar, algo fascinante teniendo en cuenta que no somos capaces de estudiar de cerca el núcleo de la Tierra. Sin embargo, las observaciones más recientes han arrojado un jarro de agua fría a la «hipótesis de trozo de hierro» para Psyche. Su densidad media parece que está más cerca de las 4 toneladas por metro cúbico en vez de las 7 calculadas la pasada década. Aunque esta densidad es el doble que la de Ceres, un cuerpo con un alto contenido en agua, está muy lejos de la que le corresponde a un objeto totalmente metálico. Esto significa que, además de metales, debe contener gran cantidad de silicatos —o sea, rocas— y, quizás, hasta hielo de agua. Una imagen muy diferente de ese trozo de hierro puro que teníamos en mente hasta hace pocos años.


Psyche comparado con otros asteroides (NASA).

En cualquier caso, y aunque este último cálculo de la densidad de Psyche disminuye las probabilidades de que sea el progenitor de los meteoritos metálicos terrestres, sigue siendo el mayor asteroide de Tipo M conocido y, por tanto, es un objeto esencial si queremos comprender el origen y evolución del sistema solar. Incluso si esta baja densidad se confirma, Psyche debe contener grandes cantidades de metales. La clave fundamental para averiguar cómo se formó será, además de la observación directa, comprobar si existe un campo magnético dipolar global, señal de que el interior no está solidificado del todo. En el caso de que, además, el porcentaje de níquel sea bajo, el asteroide se habría enfriado de fuera adentro, como Mercurio o Ganímedes, partiendo de un estado fundido inicial. Por contra, si no hay campo magnético global, Psyche se habría solidificado de dentro hacia afuera, como la Tierra. Otra opción más atractiva desde el punto de vista de la minería de asteroides es que Psyche no tenga campo magnético global y su contenido de níquel sea bajo, porque eso significaría que nunca estuvo fundido. O lo que es lo mismo, el núcleo del asteroide sería un enorme trozo de metal reducido, o sea, un gran bloque de hierro —y otros elementos pesados— en estado puro.


Modelos del interior de Psyche en función de la cantidad de níquel y el campo magnético (NASA).

Como vemos, incluso si Psyche contiene muchos metales, no tenemos ni idea de cómo están distribuidos estos elementos en el interior del asteroide y, menos aún, el grado de mezcla con silicatos y volátiles. Por no hablar de que, incluso en el caso de que tengamos grandes trozos de metal, será una aleación de varios elementos, por lo que separarlos no será nada sencillo. Y menos aún llevarlos de forma segura hasta la superficie de nuestro planeta. Es por esto que la minería de asteroides del futuro tiene puesta la vista en NEOs metálicos. O sea, asteroides cercanos a la Tierra con alto contenido en metales (no obstante, la minería de asteroides a medio plazo se centrará en la extracción de agua, un compuesto que puede ser usado para consumo humano y para crear propergoles de naves espaciales). Sea como sea, y pese a que es mucho más sencillo, energéticamente hablando, acercarse a estos cuerpos que a Psyche, tampoco sabemos en qué estado estarán los metales constituyentes. Por este motivo, Psyche continúa siendo un objetivo muy interesante, incluso si su densidad es muy baja, porque nos permitirá comprender cómo son los asteroides metálicos en general.


Trayectoria de la sonda Psyche hacia el asteroide 16 Psyche (NASA/JPL-Caltech).

Si todo sale bien, en julio de 2022 la sonda Psyche será lanzada mediante un Falcon Heavy de SpaceX (recientemente, la NASA ha formado el contrato de lanzamiento por 117 millones de dólares). Tras sobrevolar Marte en 2023, llegará a Psyche en enero de 2026. Por tanto, dentro de seis años sabremos por fin cómo es el mayor asteroide de Tipo M del sistema solar y cuánto metal realmente tiene.


Imagen artística del asteroide Psyche ( Maxar/ASU/P. Rubin/NASA/JPL-Caltech).


En 2018, empresas del conocimiento de Mendoza exportaron U$S 167 millones
En la provincia hay 420 industrias vinculadas a la tecnología, que exhiben fuertes índices de crecimiento.
Por Mauricio Videla 


Nuevas tecnologías. El Gobierno provincial quiere promocionar el sector.


En el Parque Tecnológico en Godoy Cruz, el viernes se realizará la tercera reunión de la Mesa Economía del Conocimiento Mendoza. En la que participarán funcionarios de gobierno, empresarios del sector TIC, representantes de universidades y emprendedores. 

De acuerdo a los datos a 2018 y relevados por ProMendoza, 11% de las exportaciones locales corresponden al rubro de industrias creativas y del conocimiento, lo que significa que el sector comercializó al exterior U$S 167 millones durante ese año. Este sector es una de las áreas de mayor proyección de crecimiento a corto y mediano plazo. En la provincia hay 420 empresas desarrolladoras de software. 

Según cifras oficiales, en Mendoza durante la última década las áreas relacionadas con los servicios de informática crecieron promedio un 5,9% anual, los servicios vinculados al sector audiovisual (un 5,4% anual), servicios culturales y recreativos (3,4%) y los de salud y educación (2,5%). En estas actividades, el empleo privado se desarrolló por encima de la media local del empleo registrado (1,3%).

Mesas de trabajo 

El subsecretario de Industria y Comercio, Alejandro Zlotolow destacó: “El 13 de marzo se llevará a cabo la tercera mesa de Economía del Conocimiento, reunión en donde convergerá el estado, el ámbito académico, las empresas y los referentes del sector. Es un espacio de diálogo que surgió ante la inquietud de los distintos actores del sector tras la modificación de la ley nacional de la Economía del Conocimiento”.

El funcionario agregó que en este marco se han planteado distintas necesidades y también problemáticas, como por ejemplo la conectividad. Además de iniciativas públicas y privadas para fomentar el desarrollo de la industria del conocimiento en la provincia. “La mesa sigue creciendo en participación y abordando temas que tiene que ver con el ordenamiento, la infraestructura y servicios para el ecosistema TIC”, explicó Zlotolow.

De cada 100 nuevos puestos creados, 25 fueron de los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC); es decir que alcanzó en 2018 los 114.652 empleos, con un incremento del 8% entre los años 2009 y 2018 (8.383 puestos incrementales), según relevamientos del Ministerio de Economía. La demanda de talento sigue siendo muy alta y, a fines de 2019, en Mendoza había 5.000 puestos vacantes. En Argentina, actualmente cerca de medio millón de estudiantes aspiran poder ingresar al mercado laboral del SBC, de ese total el 3,4% son mendocinos (17.000).

Foco en el conocimiento

“Desde el diálogo le dimos forma a un proyecto de ley provincial para incentivar el desarrollo de esta industria. Para posicionar a Mendoza como un actor importante a nivel nacional. Uno de los ejes es la formación, debemos hacer hincapié en la educación y articular la académica con la educación no formal para fortalecer el ecosistema local”, sostuvo el subsecretario de Industria. 

Una promoción de 130 programadores, que ingresó al circuito laboral, y una agenda de capacitaciones (que abarca desde software al desarrollo audiovisual), son el resultado de la interacción dinámica entre el sector público y el privado. “La provincia está enfocada en esta economía, para lograr que las empresas nacionales e internacionales tengan señales claras de que Mendoza es una buena plaza para desarrollarse”, puntualizó Zlotolow. 

Dos millones de pesos para financiar proyectos innovadores

El próximo viernes, en el Parque Tecnológico en Godoy Cruz, en el marco de la Mesa Economía del Conocimiento Mendoza será presentado el “Desafío 2020”, convocatoria público-privada que busca generar actividades de investigación científico-tecnológicas para brindar soluciones innovadoras al sistema socioproductivo mendocino.

Según determina el reglamento, para la presente convocatoria el Gobierno ha dispuesto un monto total de hasta dos millones de pesos ($ 2.000.000) para el desarrollo de los proyectos. Las áreas de interés son: Agua (eficiencia-calidad), Alimentos y Bebidas, Educación, Salud, Economía circular, Economía naranja (industrias creativas), Industria 4.0, Logística y transporte, Hábitat, Conectividad y smart cities (Ciudades inteligentes), y Energías renovables.

En la convocatoria podrán postularse docentes, investigadores y docentes investigadores pertenecientes a las instituciones organizadoras (universidades y Conicet), con vinculación formal. Los equipos de trabajo deberán estar integrados por un mínimo de 4 (cuatro) miembros, uno de ellos dirigirá el proyecto.

Claves

-¿Qué son los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC)? Comprende servicios de software e informáticos; Profesionales y Técnicos; Audiovisuales; Culturales y Recreativos; Salud, Educación y Sociales. 

-Una curva ascendente para los SBC en Mendoza. En 2018, aportaron el 9% del Producto Bruto Geográfico; un alza del 1,7% de la última década, partiendo del 7,3% en el año 2009. 

-En 2018, el sector alcanzó los 114.652 empleos. En Mendoza, el empleo se incrementó 8% entre 2009 y 2018 (8.383 puestos de trabajo netos). De cada 100 nuevos puestos creados, 25 vinieron de los SBC. 

-El derrame de empleo de los SBC en la economía local. Los multiplicadores laborales indican que por cada 100 puestos de trabajo directos en SBC; se generan 40 indirectos.



Fuente:  losandes.com.ar

domingo, 8 de marzo de 2020

Los ramanes lo hacen todo por triplicado
Nota de opinión de Jorge Medina, Jefe de Proyecto entre 2011 y 2019 de la misión SAOCOM de la CONAE, sobre la actualidad y perspectivas del sector espacial en la Argentina.
Por Jorge Medina




Por estos días la CONAE, juntamente con INVAP SE y VENG SA, lleva adelante la campaña de lanzamiento del SAOCOM 1B, el segundo satélite de la serie SAOCOM 1 cuyo hermano gemelo, el 1A, se encuentra ya brindando servicios a la comunidad nacional e internacional con la producción de imágenes de radar en banda L de una calidad inédita en el mundo.

Con la producción de este segundo satélite, para cuya manufactura se emplearon los planes y procedimientos depurados antes por su alter ego el 1A por parte de los ingenieros e ingenieras, técnicos y técnicas de organismos oficiales y del importante conglomerado de empresas tanto estatales como del sector privado, nuestro país reafirma su capacidad para implementar misiones satelitales de vanguardia, con satélites y sistemas terrenos a la altura del mejor estado del arte.

Asistimos también en estos tiempos al renacimiento de las expectativas de desarrollo del sector aeroespacial. Recientemente se ha anunciado el comienzo del proyecto de producción del tercer satélite nacional de telecomunicaciones, el ARSAT SG-1. De esta manera la Argentina vuelve a la senda de avance tecnológico que no debió abandonar, ojalá a tiempo para recomponer el entramado humano e industrial establecido durante el clímax de los proyectos ARSAT y SAOCOM no tantos años atrás.

En este tiempo de escases presupuestaria y en medio de una diáspora de recursos humanos con una formación que tomó años, deberá primar la creatividad de nuestros dirigentes para delinear las estrategias de desarrollo del sector aeroespacial, haciendo el mejor aprovechamiento posible de lo que todavía nos queda y volviendo a interesar al personal capacitado para que permanezca en el país y en el ámbito.

Contar con un plan de despliegue de nuevos sistemas satelitales resulta primordial en el presente contexto. Como resulta claro en el video de difusión del envío del SAOCOM 1B a su sitio de lanzamiento, el compromiso y entusiasmo del personal involucrado invita a realizar los mayores esfuerzos para asegurar que su preparación y actitud sean aprovechadas por el país de la mejor manera posible.

Asimismo, en el caso de SAOCOM 1, la promoción del empleo de sus productos, por parte de instituciones nacionales y extranjeras debe ser encarada con ímpetu, sabiendo que un satélite de baja órbita (LEO) tiene una expectativa de vida útil de alrededor de siete u ocho años en promedio. Por esto, resulta imperioso entusiasmar al mundo y, más aún, a nuestros especialistas, en el empleo de las imágenes de los satélites argentinos. Demasiado dinero ha invertido el estado como para no aprovechar al máximo las capacidades actuales del sistema, el que aún tiene posibilidades de expansión.

Materias pendientes, como una integración regional del sector aeroespacial que aportaría mayor competitividad frente a las agencias más importantes, pueden ser iniciadas sin mayor erogación presupuestaria. Claro está, debemos presentarnos ante nuestros compatriotas latinoamericanos como iguales, cualquier intento de liderazgo, según lo entiendo, sería contraproducente para aquel objetivo.

Lejos de ser exhaustivas, estas ideas pretenden plantear un debate en torno al futuro del sector en el contexto de un planeamiento científico y tecnológico para el futuro. Los argentinos tenemos los recursos intelectuales y, como se ha visto, el entusiasmo y compromiso necesarios. En la gestión de los recursos materiales y la toma de las decisiones políticas adecuadas, y generosas con el futuro, reside hoy la mayor responsabilidad.

Así como en la historia de los ramanes, ARSAT ya va por su tercera repetición y seguramente SAOCOM pronto le seguirá.

Notas

El título de a nota hace referencia a la triple redundancia con la que aquella misteriosa inteligencia, quizás civilización, de la saga de Rama, escrita por Arthur C. Clarke, realizaba sus misiones.

La nota original fue publicada en Linkedin



Fuente:  latamsatelital.com
Litio: Transporte con nuevas energías
El Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación anunció un plan para renovar colectivos urbanos con otros de motorización eléctrica. El plan busca avanzar en la industrialización del litio, reactivar la industria de autopartes y modernizar la flota con unidades menos contaminantes. TSS habló con especialistas sobre la factibilidad de hacer un desarrollo de este tipo en la Argentina.
Por Matías Alonso 




El lunes pasado, durante su participación en un panel del encuentro organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en el Centro Cultural Kirchner, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, afirmó que “próximamente se anunciarán los detalles de una agenda de electromovilidad”. Así, un plan para renovar colectivos urbanos con otros de motorización eléctrica y avanzar en la industrialización del litio se está acordando en estos días y la implementación de la iniciativa comenzaría luego de estabilizar la economía.

La Argentina es uno de los miembros del llamado “triángulo del litio”, ya que comparte con Bolivia y Chile el mayor yacimiento mundial. Actualmente, en la Argentina hay unos 50 proyectos de extracción de este mineral que se exporta como carbonato de litio, a un valor de alrededor de 10 dólares por kilo. Sin embargo, procesos como la fabricación de baterías, que agregan más valor dada su mayor complejidad desde el punto de vista tecnológico, se llevan a cabo en otros países. La batería de litio del Nissan Leaf, uno de los autos eléctricos más vendidos del mundo, pesa 294 kilos y cuesta 6200 dólares, aunque solo un 3% corresponde al costo del litio.

Si bien en la Argentina se generaron iniciativas de investigación vinculadas con la industrialización del litio, los desafíos técnicos y la inversión involucrada no llevaron a que los resultados fueran más allá del prototipo.

Muchas ciudades del mundo están cambiando sus buses urbanos por los de motorización eléctrica, más silenciosos, menos contaminantes y eficientes, ya que recuperan energía durante el frenado. Además, al usar un motor en cada rueda pueden tener un piso más bajo, lo que ayuda a subir y bajar del vehículo.

TSS consultó a Ernesto Calvo, investigador del Instituto de Química Física de los Materiales, Medioambiente y Energía (INQUIMAE), y del CONICET especializado en litio, sobre la factibilidad del proyecto que impulsa el Ministerio de Producción: “El costo de una batería de litio de cinco kilos puede llegar a unos 20.000 dólares. Lo interesante es que, con políticas públicas, se puede generar un mercado que traccione una demanda de un montón de bienes que hacen a la fabricación de un colectivo y se crean las reglas para que se compren con un plan de integración nacional”.


Muchas ciudades del mundo están cambiando sus buses urbanos por los de motorización eléctrica, más silenciosos, menos contaminantes y eficientes, ya que recuperan energía durante el frenado.

Bruno Fronillo, Investigador del CONICET y miembro del grupo de Estudios de Geopolítica y Bienes Comunes que investiga sobre litio en CLACSO, afirmó: “También en la provincia de Buenos Aires están entusiasmados con la electromovilidad y están manteniendo diálogos con muchos de nosotros, los investigadores, para ver en qué medida se puede crecer en esto en la provincia. Los modelos son dos: apostar a que una empresa china se radique en el país y que esto arrastre a una serie de empresas proveedoras locales con participación tecnológica local, o bien un modelo de producción local con pymes nacionales que puedan integrar partes de colectivos”.

Por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires circulan unos 18.000 colectivos por día. Si se suman todos los centros urbanos del país hay unos 30.000, con una tasa de recambio de 10 años. Si bien los colectivos eléctricos en sí no son contaminantes al no emitir gases de ese tipo, todo depende de la matriz energética del país de donde se obtiene la energía eléctrica. En la Argentina, más de la mitad de la generación proviene de la quema de combustibles fósiles, con lo que el beneficio ambiental se reduce. Lo positivo es que son más eficientes y no producen dióxido de carbono y material particulado, el responsable del smog en las ciudades.

“Si el Ministerio de Transporte cambia sus reglas, el Ministerio de Desarrollo Productivo puede traccionar a la industria. Inicialmente, seguramente será todo importado, pero la intención del Gobierno es que haya participación de la industria nacional. Ya hay una tradición de fabricar carrocerías y motores en el país. Esta política es muy distinta de la que tomó el Gobierno anterior, que fue la de bajar el arancel para importar los buses eléctricos”. El año pasado, el Gobierno porteño bajó a cero las patentes de los vehículos eléctricos y compró dos unidades que entregó en comodato a la línea 59. En el mismo sentido, Fornillo dijo: “En la Ciudad de Buenos Aires importaron dos colectivos eléctricos sin ningún tipo de concepción de peso vinculada al desarrollo de tecnología local. Ese no es el camino que hay que tomar”.

Los ministerio de Desarrollo Productivo, Transporte, y Ciencia, Tecnología e Innovación están discutiendo los pormenores de la normativa para encontrar las alternativas más sustentables desde el punto de vista económico y de utilidad para el desarrollo industrial. Calvo afirmó: “Hice una propuesta sobre que la batería que deberíamos usar es una que no tiene mucho mercado, que en lugar de grafito usa tritanato de litio. Utilizaría materiales abundantes y no contaminantes, y puede dar más de 20.000 ciclos, por lo que es óptima para energías renovables. Un panel solar puede durar unos 20 años y esta es la única batería que dura 20 años. Hay dos empresas nacionales que fabrican baterías y se han contactado conmigo porque están interesadas en esta posibilidad”.

Según el especialista del INQUIMAE, habría que subsidiar el desarrollo a partir de la creación de demanda, por lo que considera a estas políticas como muy pertinentes. “Si nos especializamos en este tipo de baterías podríamos generar un nicho y luego exportar. Mi propuesta es sumar las capacidades científicas y tecnológicas de los distintos grupos científicos de Buenos Aires, Jujuy y Córdoba, junto con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de La Plata, para desarrollar este tipo de baterías con empresas que ya tienen experiencia en el rubro”.


El año pasado, el Gobierno porteño bajó a cero las patentes de los vehículos eléctricos y compró dos unidades que entregó en comodato a la línea 59.

Un punto a tener en cuenta es el esquema de recarga de los colectivos. Aunque la capacidad de generación energética durante la noche no es un problema, ya que la demanda residencial e industrial baja de manera considerable, las estaciones de carga son costosas y tendrían que ser instaladas en las terminales de colectivos, lo que implicará adaptar las redes eléctricas para poder abastecer estas nuevas necesidades. Inicialmente, también se podría optar por colectivos híbridos, que carguen sus baterías con motores diesel, lo cual tiene un costo mayor por unidad pero salva muchos de estos problemas mientras se genera la infraestructura.

Para Fornillo, “no se trata solo de las baterías de litio, sino de un nuevo tipo de desarrollo vinculado con las energías renovables, la infraestructura energética, las redes inteligentes y la generación distribuida, es decir, un basamento para una política que esté vinculada con el ambiente y con otro vector de desarrollo. Es posible pensar en un ecosistema de producción de baterías del nuevo paradigma energético que esté asentado en la Argentina y que no esté simplemente vinculado con las cadenas valor global y con las capacidades de exportación, sino también atento a las necesidades locales y al bienestar de la población”.

Así como los grandes yacimientos de litio pueden considerarse una ventaja competitiva de la Argentina, también exigen un debate sobre una extracción minera que consume gran cantidad de agua en un territorio donde no abunda. “La situación extractiva es complicada en la Argentina en términos de soberanía ambiental, vinculada con la participación de las comunidades que habitan esos territorios hace milenios y a la vez en términos de renta”, sostuvo Fornillo. Y agregó: “No es una casualidad que haya 50 proyectos que estén en diferentes etapas de explotación y producción, porque somos el país que damos mayores beneficios para empresas extranjeras. Justamente, se trata de evitar este sistema tan conocido por nosotros en el que proveemos las materias primas y después no somos capaces de producir los bienes manufacturados”.

Según Calvo, que trabaja en investigaciones sobre métodos alternativos para la extracción de litio, con menor uso de agua, esta nueva política no generaría nuevos perjuicios ambientales: “Se habla de una proporción muy pequeña del litio con relación a lo que se exporta. La capacidad instalada, que no es la efectiva, es de una extracción del orden de los 40.000 toneladas de carbonato de litio por año. Si reemplazáramos 1800 colectivos por año no usaríamos más de 100 toneladas de carbonato de litio, así que sería una pequeña proporción”. Y concluyó: “Valoro que se haya generado una interacción entre diversos ministerios como Producción, Transporte, y Ciencia y Tecnología. Son las tres áreas que me consultan y es algo que están discutiendo en forma coordinada. Ciencia y Tecnología tiene mucho trabajo que hacer. La Argentina tiene ventajas comparativas mucho más importantes que el litio: son los científicos que podrían hacer este tipo de desarrollos”.



Mendoza y Jujuy producirán cannabis medicinal en conjunto
Los gobernadores, Rodolfo Suárez y Gerardo Morales, firmaron un acuerdo de trabajo en conjunto para el cultivo y producción.




En el marco del desayuno de la Coviar, el gobernador Rodolfo Suárez y su par de Jujuy, Gerardo Morales, firmaron un acuerdo de trabajo en conjunto para el cultivo y la producción de cannabis y de sus derivados con fines científicos, medicinales y/o terapéuticos.

En el documento se establece la cooperación técnica de todas las actividades vinculadas con el estudio y la investigación científica del cannabis y la utilización de sus derivados medicinales, dentro del marco de los programas que tengan o implementen cada una de las provincias participantes.

A su vez, tanto Mendoza como Jujuy deberán elaborar documentos técnicos y legales que sirvan de base para el desarrollo de políticas públicas federales vinculadas al aprovechamiento de la planta en su sentido estrictamente medicinal y científico. Es decir, podrán proponer de manera conjunta proyectos de leyes nacionales referidos al uso del cannabis.

Al mismo tiempo podrán proponer iniciativas que colaboren a la mejor utilización y beneficio médico de la planta y sus derivados. Siempre teniendo en cuenta el objetivo de promover el desarrollo científico y económico, buscando iniciar el nacimiento de una industria nacional con proyección internacional.

Otros de los puntos que establece el convenio firmado es la posibilidad de brindar a los organismos nacionales, que tengan competencia en la materia, diferentes alternativas de desarrollo científico y económico vinculadas a la industrialización del cannabis y sus subproductos como pueden ser el área textil, el de la construcción o de la alimentación, como ejemplo de las posibilidades del alcance de la utilización de esta planta.

Instrumentación

A fin de poder realizar esta actividad convenida es que se creará un Comité Coordinador que estará integrado por un representante de Mendoza y otro de Jujuy, dentro de los 60 días de firmado este acuerdo.

A su vez cada provincia aportará los recursos económicos, físicos y los profesionales necesarios, de acuerdo a su capacidad presupuestaria, que serán regulados por este nuevo Comité, así como el plan anual de trabajo, el presupuesto utilizado y la regulación laboral de personal, entre otras cosas.

Finalmente los resultados obtenidos de las investigaciones ya sean parciales o definitivos se podrán publicar de acuerdo común, dejando constancia del trabajo realizado por cada una de las partes.

En tanto en la parte económica, Mendoza y Jujuy acordaron que las ganancias y acuerdos comerciales obtenidos del desarrollo económico de la actividad aplicada a través de la creación de programas provinciales serán exclusivos de la provincia que los obtenga.

Es decir que, en toda circunstancia, las provincias tendrán individualidad y autonomía, respetando el trabajo en conjunto y los derechos intelectuales y materiales de acuerdo a la intervención en cada desarrollo o investigación.

Marco legal

  • A través de la ley nacional N° 27.350 que establece un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud.
  • Mediante la ley N° 8962, la provincia de Mendoza estableció el marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal terapéutico y/o paliativo de cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud.
  • Mediante resolución 2237/2017 del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de Mendoza, crea la Unidad de Vigilancia Tutelada para la implementación del Protocolo de Directrices Clínicas sobre el uso de productos cannabinoides, regulando el acceso al medicamento y promoviendo la realización de investigaciones científicas.
  • Numerosos proyectos presentados con la finalidad de adherir a Mendoza la Ley Nacional 27.350.
  • Mediante Ley provincial N° 6012 la provincia de Jujuy adhirió al régimen establecido por la Ley Nacional 27.350.
  • Mediante decreto N°6622/2018 Jujuy creó el Programa provincial de promoción de cultivo y producción de cannabis con fines científicos, medicinales y/o terapéuticos.
  • Mediante Ley N°6088 la provincia de Jujuy creó “Cannabis Avatara Sociedad del Estado” (CANNAVA S.E.) con el objetivo de llevar adelante el cultivo, la producción y la comercialización del cannabis y sus derivados con fines científicos, medicinales y terapéuticos.


Fuente:  elsol.com.ar

sábado, 7 de marzo de 2020

¿Dónde se esconden los extraterrestres?
Las teorías y ecuaciones que conocemos sugieren que solo podríamos comunicarnos con una civilización lo suficientemente avanzada y que todavía no se haya autodestruido
por Fermín Sánchez Carracedo


Adobe Stock

¿Es la especie humana la única especie inteligente del universo? No parece que haya ninguna razón para pensar que así sea. Si la vida y la inteligencia son el fruto de un proceso fortuito producido por millones de años de evolución, como defiende la mayoría de científicos, este proceso podría (y debería) haberse repetido en diferentes puntos del universo.

Según Christian de Duve, Premio Nobel de Medicina en 1974, la vida debe surgir casi necesariamente en un planeta si se producen unas condiciones físicas similares a las que tenía la Tierra hace 4.000 millones de años.

Existen miles de millones de estrellas del mismo tipo que nuestro Sol (tipo G) en la Vía Láctea, y la nuestra es tan solo una entre las más de diez mil millones de galaxias del universo observable.

Además, nada impide que la vida pueda desarrollarse en planetas que giren alrededor de otras estrellas que no sean de tipo G, aunque probablemente esta vida sería muy diferente de la vida que conocemos.

Sin agujeros de gusano, nos quedan los vecinos

Lo cierto es que no debería importarnos demasiado la posibilidad de existencia de vida extraterrestre inteligente en otras galaxias, ya que lo más probable es que jamás consigamos establecer contacto con esos seres.

La Vía Láctea tiene un diámetro de cien mil años luz. Esto quiere decir que, si recibiésemos una señal procedente de seres extraterrestres del otro extremo de la galaxia (nosotros estamos en uno de sus brazos espirales), esa señal habría sido enviada hace cien mil años, y nuestra respuesta tardaría otros cien mil años en llegar a su destino. No parece una buena forma de mantener una conversación.

Sería todavía más complicado establecer algún tipo de comunicación con seres de otras galaxias. La más cercana, Andrómeda, está a dos millones de años luz de nosotros. Es decir, necesitaríamos cuatro millones de años para escuchar a alguien que nos dijese “hola” y que ese alguien recibiese nuestra respuesta.

En definitiva, la comunicación con seres extraterrestres solo podría producirse con criaturas que viviesen en un sistema planetario situado a unos pocos años luz del nuestro. A menos, claro, que la física que conocemos esté equivocada y la velocidad de la luz no sea un límite insalvable, o que aprendamos a construir agujeros de gusano y descubramos cómo enviar señales de radiofrecuencia a través de ellos. Y de paso, aprendamos a viajar en el tiempo.

Civilizaciones que se autodestruyen

En 1950, el gran físico Enrico Fermi enunció lo que se conoce como la paradoja de Fermi: “Hay una contradicción entre la probabilidad de la existencia de vida extraterrestre y el hecho de que no hayamos tenido ningún contacto con ella”.

La respuesta de Fermi a la paradoja, probablemente influenciada por su participación en el proyecto Manhattan, donde trabajó en el diseño de la primera bomba atómica, fue que todas las civilizaciones inteligentes desarrollan una tecnología con la capacidad de destruir la propia civilización, y la utilizan.

¿Puede una civilización colonizar la galaxia?

El tiempo necesario para que una civilización inteligente se desarrolle y colonice una galaxia es muy inferior a la edad de la Vía Láctea. Por lo tanto, desde que existe la Vía Láctea ha habido tiempo suficiente para que sea colonizada muchas veces por diferentes civilizaciones.

Una civilización capaz de colonizar una galaxia debe ser de tipo 3, según la escala de Kardashev. Esta escala clasifica las civilizaciones en función de cuánta energía de su entorno son capaces de aprovechar.

Una civilización de tipo 3 debería ser capaz de aprovechar toda la energía disponible en una galaxia. Las civilizaciones de tipo 2 son capaces de aprovechar toda la energía de un sistema planetario, y las de tipo 1 toda la energía de un planeta. Nuestra civilización aún no es ni siquiera de tipo 1, y le quedan más de 100.000 años para ser de tipo 3. Justo el tiempo que tardaría un mensaje nuestro en llegar a la otra punta de la galaxia. Si lanzásemos un mensaje ahora, probablemente llegaríamos antes que él (si no nos autodestruimos antes, claro)

¿Cuántas civilizaciones inteligentes hay en la Vía Láctea?

En 1961 Frank Drake, famoso radioastrónomo y presidente del instituto SETI, presentó una ecuación para responder a esta pregunta.

Según la ecuación de Drake, el número de civilizaciones presentes en nuestra galaxia con capacidad de comunicarse con otras civilizaciones es el producto de siete factores:

El ritmo anual de formación de estrellas que son adecuadas para la vida en la galaxia.

El porcentaje de estas estrellas que tienen un sistema planetario.

El número de planetas de este sistema que orbitan dentro de la zona de habitabilidad de la estrella.

El porcentaje de estos planetas en los que se ha desarrollado la vida inteligente.

El porcentaje de planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología capaz de comunicarse con otra civilización extraterrestre e intenta usarla.

El tiempo durante el que puede existir una civilización inteligente que intenta comunicarse con otras civilizaciones.

Actualmente no disponemos de datos suficientes para asignar valores específicos a los siete factores de la ecuación de Drake, pero numerosos científicos han tratado de calcularlos para resolverla, obteniendo resultados muy dispares. El propio equipo de Drake, por ejemplo, obtuvo que el número de civilizaciones que podríamos detectar en nuestra galaxia es de 10.

Michael Shermer estableció valores distintos para algunos parámetros, y calculó que actualmente debería haber 4.975 civilizaciones detectables en todo el universo. El número de civilizaciones de nuestra galaxia sería solo de 0,000000014, que es equivalente a la existencia de una civilización cada 70 millones de años.

Si se usa la teoría de Olduvai para calcular alguno de los factores, el número de civilizaciones de nuestra galaxia es aún menor: 0,0000000008. Esto significa que en la Vía Láctea habría existido una civilización tecnológica cada 1.240 millones de años, y en todo el universo observable habría 282 civilizaciones emitiendo señales de radio en este mismo momento. Aunque ya sabemos que las civilizaciones de fuera de nuestra galaxia no llegarán nunca a contactar con nosotros sin agujeros de gusano.

Otros científicos han calculado valores tan dispares como que existe una única civilización o que hay diez millones. Todo depende de los criterios que se usen para estimar los diferentes parámetros.

La ecuación de Drake tiene siete incógnitas y algunas de ellas solo pueden ser estimadas, no medidas. Además, la evolución tecnológica y nuestro propio conocimiento del universo podrían hacer que los valores asignados a cada una de estas variables cambien considerablemente. Por eso, la ecuación de Drake es un ejercicio intelectual de dudosa aplicación práctica.

Otros autores han hecho propuestas similares a la ecuación de Drake. Por ejemplo, Sara Seager propuso en 2013 una ecuación para estimar el número de planetas habitables de la galaxia (aunque no viva en ellos una civilización tecnológicamente avanzada).

¿Son los estallidos cortos de rayos gamma la respuesta?

En el año 2001 tuve la oportunidad de asistir a una conferencia del profesor Matteo Cavalli-Sforza (que actualmente trabaja en el Institut de Física d'Altes Energies) sobre la posibilidad de que exista inteligencia extraterrestre. Una charla, celebrada con motivo del 33 aniversario de la película 2001, una odisea en el espacio, de la que extraje algunas ideas que luego utilicé en mi novela de ciencia ficción Odisea.

El profesor Cavalli-Sforza sugería que los estallidos cortos de rayos gamma explican el gran silencio, como se denomina al hecho de que en ningún radiotelescopio de la Tierra se haya conseguido captar jamás ninguna señal extraterrestre.

Los estallidos cortos de rayos Gamma son los fenómenos que emiten más energía en todo el universo observable. Los astrofísicos piensan que se producen por el colapso de dos estrellas de neutrones. Estos destellos podrían generar radiaciones, a escala galáctica, capaces de interferir en la vida de los planetas destruyendo, por ejemplo, su capa de ozono.

Actualmente se estima que se produce un colapso de estrellas de neutrones cada 100 o 200 millones de años, pero en el pasado, cuando el universo era más joven, estas explosiones eran mucho más frecuentes.

Según el profesor Cavalli-Sforza, algunas hipótesis sugieren que una civilización inteligente con capacidad tecnológica no puede desarrollarse hasta que el intervalo entre dos colapsos de estrellas de neutrones es suficiente para permitir esta evolución.

Tal vez sean necesarios al menos 100 millones de años para conseguir el grado de evolución necesario para que se desarrolle una civilización tecnológica en nuestra galaxia. Tal vez, si esta teoría es cierta, no haya extraterrestres en ninguna parte y estemos solos en el universo.

Fermín Sánchez Carracedo. Profesor titular de universidad. Arquitectura y Tecnología de Computadores, Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech


viernes, 6 de marzo de 2020

Cuba: el submarino más misterioso del mundo, fotografiado casualmente por un turista



Los submarinos son equipamientos misteriosos, aunque de algunos se tiene algo de información y hay acceso a sus fotos. No es el caso del submarino cubano de la clase Delfín, que acaba de ser fotografiado por segunda vez en 15 años. Esta nueva prueba gráfica permitiría conocer mejor una de las embarcaciones más impactantes de la flota cubana.

El misterioso submarino Delfín ha sido supuestamente fotografiado de casualidad por un turista que quiso capturar la belleza del puerto de La Habana, según revela la investigación realizada por el periodista H. I. Sutton para Forbes. La nueva imagen permite apreciar detalles que hasta ahora solo se podían imaginar.


"Pues con esta, son dos fotos en 15 años, ¡qué nivel de secretismo!", comenta con humor el periodista. Y es que hasta ahora las únicas pruebas de la existencia de la embarcación eran una fotografía antigua y de mala calidad y unas cuantas imágenes de satélites comerciales, junto con algunas menciones de la prensa cubana al submarino, tal y como informa Forbes.

La fuente añade que la flota cubana actualmente utiliza tecnología soviética antigua, entre la que se encuentran pesqueros reconvertidos en buques con misiles y helicópteros y una serie de torpederos. Pues bien, el Delfín es la embarcación más impresionante de la marina cubana.



El rover marciano Mars 2020 se llamará Perseverance
Por Daniel Marín



Por fin podremos llamar a la misión Mars 2020 de la NASA con un nombre como es debido. El rover gemelo de Curiosity se llamará… ¡Perseverance! El nombre ha sido elegido gracias a un concurso organizado por la NASA en el que participaron estudiantes estadounidenses. De un total de 28 000 solicitudes, un jurado redujo la cifra en una primera fase a 155 nombres candidatos. Luego la NASA organizó un concurso público online abierto a todo el mundo para elegir a los nueve nombres finalistas, que serían Clarity, Courage, Endurance, Fortitude, Ingenuity, Perseverance, Promise, Tenacity y Vision. La decisión final la tomó Thomas Zurbuchen, el encargado de la división científica de la NASA, aunque es de suponer que consultaría a otros mandamases de la agencia antes de hacer pública la decisión hoy día 5 de marzo.


Perseverance / Mars 2020 (NASA).

Mis favoritos eran Tenacity o Ingenuity —Endurance era el que más me gustaba, pero entiendo que es mejor reservarlo para una misión de mayor caché—, aunque Perseverance tampoco está mal. Al principio nombres como Spirit, Opportunity o Curiosity también parecían demasiado sosos, pero, con el tiempo, nos hemos acostumbrado. Perseverance —que en español se traduce mejor como «constancia» en vez de «perseverancia»— ha sido propuesto por el estudiante Alex Mather, de Burke (Virginia): «Curiosity. InSight. Spirit. Opportunity. Si lo piensas, todos estos nombres de los últimos rovers en Marte son cualidades que poseemos como humanos. […] Somos una especie de exploradores y nos encontraremos con muchos reveses en el camino a Marte. Sin embargo, somos capaces de perseverar. Nosotros, no como nación, sino como humanos, no nos rendiremos. Incluso cuando nos enfrentamos a duras pérdidas como las de Opportunity o Vikram 2 (sic), la raza humana siempre perseverará en el futuro», dijo Mather.


El sueño de cualquier niño espaciotrastornado. Thomas Zurbuchen saluda a Thomas Mather, el niño que ha bautizado al rover Mars 2020 como Perseverance (NASA).

La placa con su nombre que llevará Perseverance a Marte (NASA).

No obstante, hay que recalcar que el nombre oficial de la sonda en conjunto —no solo el rover— sigue siendo Mars 2020 (M2020), que es el que se continuará empleando en la documentación técnica oficial. El proyecto rover Mars 2020, nació en 2012 como una continuación de Curiosity. El cuartel general de la NASA tomó la decisión de aprobar esta misión dentro del programa de exploración de Marte (MEP), una división que opera al margen de la división planetaria para estudiar el resto del sistema solar. Por tanto, el MEP no sigue los criterios de división de misiones de diferentes tipos según su coste —Discovery, New Frontiers o Flagship— como el programa de exploración planetaria de la NASA. En todo caso, Mars 2020 entraría dentro de la categoría de una misión de tipo Flagship. Es decir, una misión cara y cuyos objetivos son decididos por la cúpula de la NASA directamente sin mediación previa de la comunidad científica. Originalmente, el uso de las tecnologías desarrolladas para Curiosity (MSL, Mars Science Laboratory) se suponían que iban a limitar el precio de la misión a poco menos de mil millones de dólares, pero los costes se dispararon y Perseverance saldrá finalmente por casi dos mil millones de dólares, el doble de lo previsto.


El rover Perseverance (Mars 2020) lleva múltiples cámaras para filmar el aterrizaje (NASA).

Secuencia de EDL de Mars 2020 (NASA).

Una vez que la NASA le dejó claro a la comunidad de científicos planetarios que iba a lanzar sí o sí un rover similar a Curiosity en 2020, el siguiente paso fue decidir qué es lo que iba a hacer en Marte (sí, no fue al revés). La comunidad científica estaba dividida en dos grandes bandos. Por un lado estaban los investigadores que habían trabajado en el malogrado proyecto de rover MAX-C (Mars Astrobiology Explorer) que tenía como objetivo principal recoger muestras que luego debían haber transportadas por otra misión a la Tierra. Por otro lado, otros investigadores querían enviar un laboratorio aún mejor que Curiosity para buscar biomarcadores en el suelo marciano que nos permitiesen averiguar si la vida surgió en el planeta rojo cuando era habitable. Como no podía ser de otra forma, la decisión final de la NASA fue salomónica y se optó por satisfacer a ambos bandos.


Rover Perseverance y sus instrumentos (NASA).

Instrumentos de Perseverance (NASA).

Brazo robot del rover Mars 2020 y sistema de recogida de muestras (NASA).

Tubos para las muestras (NASA).

En 2014 se eligieron los siete instrumentos científicos de Perseverance, que estarían enfocados en la detección de biomarcadores (entre ellos la estación meteorológica española MEDA). Además, los instrumentos fueron concebidos para analizar la superficie rápidamente. Curiosity es un laboratorio con una precisión exquisita, pero también es desesperadamente lento a la hora de analizar las muestras en detalle. Perseverance podrá realizar análisis detallados con mayor rapidez. En octubre de 2018 se eligió el lugar de aterrizaje de la misión: el cráter Jezero, donde se encuentra el delta fosilizado de un antiguo río marciano. Perseverance tiene unas dimensiones muy similares a las de Curiosity (3 metros de largo, 2,7 metros de ancho y 2,2 metros de alto), aunque tiene una masa 150 kg superior a la de su hermano. Con 1050 kg en total, Perseverance será el rover más pesado que haya rodado por el planeta rojo. En 2018 se añadió un pequeño helicóptero a la misión, una decisión que provocó el rechazo inicial del equipo científico del rover, aunque la NASA impuso su criterio. Por otro lado, las ruedas de Perseverance han sido modificadas para evitar el desgaste excesivo sufrido por las ruedas de Curiosity en el cráter Gale.


Diferencias entre Curiosity (MSL) y Perseverance (Mars 2020) (NASA).

Instalando el helicóptero en el rover Perseverance (NASA/JPL-Caltech).

El helicóptero marciano de la misión Mars 2020 (NASA/JPL-Caltech).

El rover Perseverance llevará un pequeño helicóptero bajo el chasis (NASA).

En cuanto a las muestras, Perseverance llevará 42 tubos para almacenar regolito y pequeñas rocas marcianas. Estos tubos de 5 centímetros de longitud y 1 centímetro de diámetro, tienen una masa de 15 gramos. Perseverance llenará varias decenas de ellos con material de zonas interesantes usando su brazo robot y los dejará en una zona listos para que sean recogidos por el rover europeo de la misión SRL (Sample Retrieval Lander), una colaboración de ESA y NASA, que debe despegar en 2026. Este rover colocará las muestras en un cohete que, a su vez, las pondrá en órbita marciana, donde serán recogidas por el orbitador europeo ERO (Earth Return Orbiter). Con suerte, las muestras de Perseverance llegarán a la Tierra en 2031.


Cráter Jezero (Kevin McGill/NASA).

Perseverance dentro del escudo térmico y acoplado a la etapa de crucero (James Tuttle Keane).

Perseverance debe despegar el próximo 17 de julio desde Cabo Cañaveral a bordo de un Atlas V 541. Y es que el Atlas V de ULA es, por el momento, el único vector certificado para lanzar sondas con generadores de radioisótopos, ya que Perseverance usa un MMRTG a base de plutonio 238 similar al de Curiosity para producir electricidad (por cierto, la NASA calcula que hay un 1,3% de probabilidades de un fallo en el lanzamiento, pero solo un 0,1% de que se libere plutonio en un accidente durante el despegue). Los ya típicos minutos de terror de la fase EDL (entrada, descenso y aterrizaje) tendrán lugar el 18 de febrero de 2021. A partir de ese momento, Perseverance deberá hacer honor a su nombre para averiguar si la vida pudo surgir en el Marte primigenio.


El futuro rover europeo de la misión SRL de NASA-ESA se acerca a uno de los tubos de muestras dejados atrás por Perseverance (NASA).

Curiosity. InSight. Spirit. Opportunity. If you think about it, all of these names of past Mars rovers are qualities we possess as humans. We are always curious, and seek opportunity. We have the spirit and insight to explore the Moon, Mars, and beyond. But, if rovers are to be the qualities of us as a race, we missed the most important thing. Perseverance. We as humans evolved as creatures who could learn to adapt to any situation, no matter how harsh. We are a species of explorers, and we will meet many setbacks on the way to Mars. However, we can persevere. We, not as a nation but as humans, will not give up. Even faced with bitter losses such as Opportunity and Vikram 2, the human race will always persevere into the future.


jueves, 5 de marzo de 2020

Por primera vez, científicos intentarán crear un agujero de gusano en laboratorio
Un equipo de físicos tratará de llevar a la realidad algo que hasta ahora solo ha sido teoría: un túnel en el espacio y el tiempo que conecta dos lugares del universo, sin importar la distancia.


Un agujero de gusano puede construirse al entrelazar dos agujeros negros. Imagen: Stockernumber.

Desde que fue ideado por Albert Einstein y Nathan Rosen en 1935, el agujero de gusano se convirtió en la estructura más fascinante que pueda ser concebida por la teoría, aunque nunca ha sido detectado. Ahora, un equipo de científicos del Instituto de Tecnología de California (Estados Unidos) ha propuesto la construcción de este objeto en un laboratorio.

Un agujero de gusano es un pasadizo o túnel en el espacio y el tiempo, que une dos puntos en el universo de forma instantánea, independientemente de la distancia que los separe.

El plan del equipo dirigido por Sepehr Nezami no es menos complejo, ya que involucra unir dos agujeros negros, cuerpos extremadamente densos cuya gravedad no deja escapar nada, ni siquiera la luz. Según la teoría, cualquier información quedará atrapada para siempre una vez que entre en estas regiones.

Sin embargo, las investigaciones de los últimos años revelan que los agujeros negros entrelazados deberían ser capaces de transmitirse información el uno al otro, en lugar de destruirla para siempre. Y los físicos de California lo saben; por ello, pretenden entrelazar dos agujeros negros para generar el agujero de gusano.

El entrelazamiento es un fenómeno de la Mecánica Cuántica que hace que una partícula reaccione instantáneamente ante cualquier alteración que sufra la partícula con la que está entrelazada, incluso si una se encuentra en la Tierra y la otra en la galaxia más lejana jamás conocida.

En el papel, el plan debería funcionar perfectamente. Pero, ¿cómo conseguimos dos agujeros negros?
Experimentando a nivel cuántico

No cabe duda que conseguir agujeros negros, que se originan comúnmente a partir del colapso de estrellas masivas, está fuera de las posibilidades de los científicos. Sin embargo, han comprobado que se podría construir circuitos cuánticos que se comportarían de la misma forma en que lo harían dos agujeros negros entrelazados, es decir, procesarían la información al igual que lo hacen los reales (a una velocidad extrema).

Al crear un agujero de gusano mediante este método, los científicos estarían recreando un fenómeno que ya se ha probado, la teleportación cuántica, utilizada en la construcción de ordenadores cuánticos y que permite enviar información encriptada de una máquina a otra, explica la revista Quanta.


Láseres en el laboratorio de Chirstopher Monroe (Universidad de Maryland), que se utilizan para controlar la información cuántica.

Sin embargo, el sistema resultante del experimento de este grupo de físicos lo superaría por completo, ya que la información no necesitaría ser codificada y descifrada por el receptor, sino que entraría en uno de esos agujeros negros simulados y, después de un breve intervalo de tiempo, saldría intacta por el otro agujero.

Si se logra construir este agujero de gusano a nivel cuántico, estaríamos ante una revolución en la computación cuántica, haciendo la teleportación de enormes cantidades de información en tiempos extraordinariamente cortos.

Una proeza científica como esta, que parece salida de ciencia ficción, también podría acercarnos a una teoría que unifique la relatividad general (la gravedad de Einstein) y la mecánica cuántica (el mundo de las partículas fundamentales), lo cuál terminaría por revelarnos el más grande misterio de cómo funciona el universo y, por qué no, la forma en que viajaríamos a través del espacio-tiempo.



Fuente:  larepublica.pe
Expertos celebran que el Gobierno argentino impulse una Ley que incentive el litio pero ponen el acento sobre la cadena de valor
Consideran que la mera extracción no generará riquezas para el Estado teniendo en cuenta las actuales condiciones que rigen la actividad. Apuntan a integrar a la Argentina en la producción mundial baterías, una de las claves de la movilidad eléctrica.
Por Guido Gubinelli




Durante su discurso de apertura del Congreso para este año, el presidente argentino Alberto Fernández adelantó, entre otras cosas, que presentará un proyecto de Ley “para el desarrollo del sector hidrocarburífero y minero que estimule la inversión nacional e internacional en el sector y facilite el desarrollo de la cadena industrial, tecnológica y de servicio” que genere empleo.

Precisó que apuntará a un desarrollo minero “con pleno respeto a estándares internacionales”. “La minería metalífera y la del litio se presentan como grandes oportunidades para aumentar las exportaciones”, remarcó.

En diálogo con Energía Estratégica, Bruno Fornillo, investigador del Grupo de Estudios en Geopolítica y Bienes Comunes (IEALC) y asesor de la Provincia de Buenos Aires en el área de la electromovilidad, señala que la iniciativa podría ser beneficiosa siempre y cuando modifique algunos términos de la actividad y estimule la cadena de valor local.

“Si el proyecto se basara sólo en la inversión para la extracción no sería estimulante para el país”, opina y argumenta: “la captación de renta que permite un mercado tan pequeño como el de litio es muy pobre para Argentina”.

“A lo que habría que apuntar es a modificar de manera radical los problemas de participación local, comunitaria y ambiental (es una actividad que insume grandes volúmenes de agua), y de renta porque el porcentaje que pagan en Argentina las empresas mineras es apenas del 3% en boca de pozo”, agrega.

Por su parte, Arnaldo Visintin, Doctor en Ciencias Químicas (FCE-UNLP) e investigador de CONICET, respalda los dichos de Fornillo y considera que “no está mal –con el proyecto de Ley- apuntar a la extracción, siempre y cuando también se incentive la cadena de valor local”.

Marco de extracción local y potencialidades sobre la cadena de valor

Ambos expertos comparan a la Argentina con países como Chile y Bolivia, no sólo su cercanía y porque sobre esas plazas se extiende el yacimiento denominado ‘Triángulo del Litio’ (donde se concentra aproximadamente el 80% de las reservas de este metal a nivel mundial), sino porque todas han tomado políticas sobre su aprovechamiento.

Explican que Argentina (cuarto exportador mundial de litio: 6.200 toneladas en 2018) sólo le cobra a las empresas que extraen litio el 3% en boca de pozo con declaración de las propias compañías, donde los informes ambientales son declarados por ellas mismas y no hay participación de las comunidades de la región.

En Chile, que es el segundo exportador mundial de litio (16.000 toneladas), las empresas mineras pagan un impuesto del 40% a la extracción de litio. De la actividad, 24 millones de dólares anuales van para las comunidades y otro tanto para la investigación.

Además, el régimen minero obliga a que el 25% de la producción de litio se destine al mercado interno a precio preferencial para crecer en la cadena de valor. Actualmente Chile intenta utilizar ese porcentaje en desarrollos con empresas internacionales para que hagan materiales activos para las baterías.

En Bolivia, durante el Gobierno de Evo Morales, desde el año 2007 la actividad de extracción de litio estaba controlada totalmente por el Estado. En virtud de ello, en asociación con la empresa alemana ACI Systems GmbH, se desarrolló un vehículo eléctrico boliviano donde el 51% de las acciones de la alianza estratégica son de la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).


Evo Morales y el vehículo 100% eléctrico Quantum

“Hay que modificar para bien ese marco jurídico-político y no sólo intentar atraer inversiones, porque ya las inversiones vienen solas por el marco que ofrece Argentina”, observa Fornillo, apuntando no sólo a que el Estado se quede con mayor porcentaje de la actividad extractiva sino también al fomento de la cadena de valor.

A propósito de ello, Visintin señala que Argentina tiene una ventaja comparativa tanto con Bolivia como con Chile, que tiene que ver con la cantidad de técnicos e investigadores formados en la materia.

“Hoy estamos fabricando pilas a escala experimental en el YTEC donde, por ejemplo, gastamos mucho menos dinero que lo que se gastó en Bolivia, todo con esfuerzo de investigación”, comenta el investigador de CONICET.

En esa misma línea, Fornillo agrega que Argentina cuenta con una gran cantidad de desarrollo de proveedores que permitirá generar un entramado productivo propio.

El experto integrante de la Iealc, cuenta que en estos momentos está asesorando a la Provincia de Buenos Aires en el desarrollo de la elctromovilidad y que el Gobierno local está muy interesado en este tema.

“Sería muy importante que Santa Fe y Córdoba se sumen a esta actividad que agrega valor en el campo de lo que es el crecimiento de nuevos paradigmas energéticos, con lo que eso implica, como las energías renovables”, apunta Fornillo.