sábado, 20 de marzo de 2021

La multimillonaria danesa que gana dinero con los desperdicios de comida
por Adrienne Murray


Mette Lykke se convirtió en multimillonaria a los 33 años.


Para muchas personas, dejar la estabilidad de un empleo bien pagado para crear una startup, puede dar miedo.

Pero para la emprendedora danesa Mette Lykke, cofundadora de Endomondo y directora ejecutiva de la aplicación de aprovechamiento de desperdicios de comida "Too Good To Go", es un salto que no solo ha hecho una sola vez, sino dos.

En 2007, estaba trabajando para la consultora McKinsey cuando decidió que era hora de cambiar de rumbo. "Me faltaba la sensación de tener un impacto real".

En un giro fortuito, estaba en Nueva York cuando un extraño se acercó y le entregó una postal que decía: "Cualquiera que sean nuestros sueños más salvajes, solo rasguñan la superficie de lo que es posible".

"Fue una buena señal", recuerda Lykke. "Me lo dio cuando estaba esperando en un semáforo en rojo y simplemente se alejó".


La aplicación de entrenamiento físico Endomondo fue vendida a la empresa Under Armour por US$85 millones.


Así que un día decidió montar una empresa y se asoció con Christian Birk y Jakob Jonck, para lanzar la aplicación de entrenamiento físico personal Endomondo.

"Podría haberlo hecho de todos modos", dice refiriéndose al mensaje que le entregó el desconocido. "Pero definitivamente no parecía una coincidencia en ese momento".

Lykke fue jinete de competición y para los tres emprendedores amantes de los deportes, el lanzamiento de una aplicación para "hacer que el ejercicio físico sea divertido" era lógico.

Sin embargo, lograr el éxito de su idea en Copenhague no fue algo simple como pasear por el parque.

Hace 13 años, la mayor parte de los teléfonos no tenían GPS. Y en los primeros meses de Endomondo hubo días que nadie se inscribía. "Se sentía como caminar cuesta arriba", dice.

La emprendedora cuenta que su educación la ayudó a prepararse para un trabajo duro. Creció junto al negocio maderero de su familia en Ringkobing, un pequeño pueblo en Jutlandia, en el oeste de Dinamarca.

"Crecí viendo que en la vida hay altibajos", comenta.

"La mayoría de los días son trabajo duro, pero si hubiera sabido en ese momento que no vería ningún salario durante los siguientes dos años, podría haberlo reconsiderado", se ríe. "Simplemente no lo sabes".

Como emprendedora, explica, "definitivamente eres optimista". "Siempre pensamos que el próximo mes será diferente".

El gran cambio se produjo cuando Apple lanzó en 2008 la App Store y las ventas de teléfonos inteligentes aumentaron.

Pero todavía le tomó a Endomondo seis años para obtener su primera ganancia.


Lykke dice que su empresa tiene más de 18 millones de usuarios.


Para 2015, la aplicación tenía 20 millones de usuarios, algo que llamó la atención del gigante estadounidense de ropa deportiva Under Armour.

"Estaban particularmente interesados en aumentar el conocimiento de la marca en Europa", dice la empresaria.

Finalmente la compañía estadounidense compró Endomondo por US$85 millones. Fue así como Lykke -que en ese momento tenía 33 años- y los cofundadores de la firma se convirtieron en millonarios.

"Es extraño vender un negocio del que fuiste parte", dice. "Si bien el acuerdo fue un gran éxito desde una perspectiva comercial y estaba contenta con la decisión, fue difícil -a nivel personal- dejar a mi bebé".

Tras la venta, continuó trabajando para Endomondo y Under Armour, administrando equipos tanto en Copenhague como en Texas.

Después de un encuentro casual en un autobús a las afueras de Copenhague en agosto de 2016, la danesa se embarcó en su próxima misión: combatir el desperdicio de alimentos.

Comenzó a conversar con un pasajero que le mostró una aplicación llamada Too Good To Go.

"No estaba plenamente consciente de lo importante que es el problema del desperdicio de alimentos en la sociedad", recuerda.

Después de investigar más, se sorprendió al enterarse de su impacto climático. "Eso fue alucinante para mí".


La empresa opera en 13 países europeos.


Cinco jóvenes empresarios daneses habían lanzado la aplicación varios meses antes.

¿Cómo funciona? Los restaurantes y las tiendas publican los restos de comida que tienen disponible, junto con un intervalo de tiempo para la recolección.

El público puede comprar comida o productos con descuento en la aplicación. Así, el excedente de alimentos no se desperdicia y la empresa gana dinero al quedarse con un porcentaje de la comida vendida.

Pensó que el emprendimiento era "tan emocionante" que decidió invertir. Varios meses después, dejó Under Armour y se unió a Too Good To Go como directora ejecutiva.

"No habría saltado a esto si no hubiera pensado que podía contribuir".

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), un tercio de los alimentos del mundo se desperdicia.

Si fuera un país, el desperdicio de alimentos sería el tercer mayor productor mundial de dióxido de carbono después de Estados Unidos y China.

En los últimos años, decenas de empresas se han propuesto abordar este desafío, incluidas plataformas similares como Olio, Foodcloud y Karma.

Alan Hayes, del grupo de investigación de alimentos y comestibles IGD, dice que estas aplicaciones han "ayudado a crear conciencia sobre el desperdicio de alimentos en las empresas y en las escuelas", así como a empoderar a los consumidores.

Cuando se trata de cambiar el comportamiento sobre el desperdicio de alimentos, Trish Caddy, analista de la firma de investigación Mintel, cree que los consumidores responden mejor a las recompensas.

"La aplicación Too Good to Go es particularmente buena para promover la utilización de las sobras de comida con descuento al final del día", apunta.


La firma se ha asociado con más de 30.000 proveedores de alimentos.


Lykke ha estado a cargo de un proceso de rápida expansión comercial. La empresa ahora emplea a 450 personas, opera en 13 países europeos y se implementará en Suecia.

"Endomondo tardó tres años en llegar al primer millón de usuarios y Too Good To Go tardó 15 meses", dice. "Es un momento completamente diferente... la tecnología está lista".

Según cuenta, es una de las aplicaciones de más rápido crecimiento en Europa -con 18 millones de usuarios- y está ganando 45.000 adicionales por día.

Los clientes van desde estudiantes que buscan ofertas baratas hasta familias jóvenes con conciencia ambiental, mientras que las mujeres mayores de 50 años son otro gran mercado.

Y la firma se ha asociado con más de 30.000 proveedores de alimentos, desde Yo Sushi hasta Accor Hotels.

Lykke describe su negocio como una empresa con "impacto social". "Cada vez que ganamos un euro es porque hicimos algo bueno".

Su objetivo final es generar ganancias, aunque la empresaria dice que el cronograma para entregar retornos financieros aún no está claro.

"En este momento, todos los ingresos que obtenemos vuelven al negocio. Nuestro foco es hacerlo crecer y expandirlo a más y más países".

Hasta ahora, el equipo de Too Good To Go estima que han ayudado a salvar más de 25 millones de comidas.

"Siento que esto es solo el comienzo", dice Lykke. "No parece que estemos cerca de llegar a la meta. En los próximos cinco años, quisiéramos haber rescatado mil millones de comidas".



viernes, 19 de marzo de 2021

Dan Price: "La filantropía de los multimillonarios es una estafa de relaciones públicas"


Dan Price recortó su salario en US$1 millón, hipotecó sus dos casas y renunció a sus acciones, al mismo tiempo que le subió el sueldo a sus empleados en 2015.


Dan Price está cansado de los multimillonarios que hacen obras de caridad y entregan donaciones a los más desposeídos.

Le molesta porque cree que es una buena excusa para no hacer lo que realmente "deberían hacer": pagar más impuestos y mejores sueldos.

Price es el fundador y director ejecutivo de Gravity Payments, una compañía que procesa pagos con tarjetas de crédito.

Se hizo conocido internacionalmente cuando en 2015 anunció que había decidido bajarse el salario en US$1 millón y subirles el sueldo a todos sus empleados.

Fue así como estableció un sueldo mínimo de US$70.000 al año para los 120 empleados de su empresa.

Y lo hizo por considerar que se trataba de un "imperativo moral" para reducir las diferencias salariales entre los jefes de una empresa y sus empleados.

Seis años después, Price cree que valió la pena.

Ahora está embarcado en lograr que se apruebe un impuesto a la riqueza por primera vez en la historia de Estados Unidos.

Su objetivo es lograr que la medida se implemente en el estado de Washington, aunque también está promoviendo la idea a nivel nacional.

"Una de las principales críticas que escucho de la gente es que los multimillonarios no necesitan pagar más impuestos porque hacen donaciones", le dice Price a BBC Mundo.

Y como cada vez que hacen una donación reciben una gran cobertura de prensa, agrega, eso ayuda a la construcción de una imagen pública que les favorece.

"En realidad, la cantidad que donan es una fracción de lo que pagarían si sus tasas impositivas estuvieran en línea con las de la clase trabajadora", explica Price.


"Los multimillonarios utilizan la estafa de la filantropía para evitar que se produzca un cambio sistémico", le dice Price a BBC Mundo.


"Los multimillonarios pagan la tasa impositiva más baja de cualquier grupo de ingresos a nivel nacional".

Por ejemplo, en el estado de Washington, "los más ricos pagan el 3% de sus ingresos en impuestos, mientras que los pobres pagan el 18%", apunta el empresario.

Aunque reconoce que los multimillonarios hacen obras de caridad por distintas razones, asegura que al final de cuentas las donaciones les benefician, dado que les permiten evitar hacer una contribución mucho mayor para resolver problemas sistémicos.

"Los multimillonarios utilizan la estafa de la filantropía para evitar que se produzca un cambio sistémico", argumenta Price.

"Por eso digo que la filantropía multimillonaria es una estafa de relaciones públicas".

"Millonarios patriotas"

Como él, hay otros grupos de empresarios e inversores de Wall Street que abogan por un alza de impuestos para los más ricos de Estados Unidos.

La más conocida es la organización "Millonarios Patriotas", que propone gravar la riqueza a partir de los US$1.000 millones.

"Estamos hablando de los más ricos, de unos pocos cientos de personas", explicó el presidente del grupo, Morris Pearl, en diálogo con BBC Mundo a comienzos de febrero.


Organizaciones como "Millonarios Patriotas" buscan gravar la riqueza a partir de los US$1.000 millones.


Pearl es un exdirectivo de BlackRock (una de las mayores firmas de inversión del mundo) que ahora vive de la rentabilidad que le generan sus inversiones, tras una exitosa carrera en Wall Street.

Durante la pandemia su propia fortuna ha crecido aún más gracias a que los mercados bursátiles están en máximos históricos.

"Creo que tenemos que cambiar de dirección y que los más ricos paguen más impuestos que el ciudadano común que trabaja para poder vivir", sostiene Pearl.

Desincentivo a la inversión

Pero quienes se oponen a este tipo de propuestas argumentan que subir los impuestos es un desincentivo a la inversión.

Por lo tanto, un aumento tributario haría que muchos empresarios e inversores trasladen su dinero a otros países para conseguir una mayor rentabilidad.

De hecho, en diciembre de 2017 el gobierno de Donald Trump logró que se aprobara el mayor recorte de impuestos en más de tres décadas.


Quienes se oponen a crear un impuesto a la riqueza argumentan que desincentiva la inversión, daña el crecimiento económico y afecta la creación de empleos.


"Queremos una reforma de impuestos que favorezca el crecimiento, que favorezca los empleos", sostuvo el expresidente en aquella época.

Chris Edwards, director de Estudios de Políticas Tributarias del Instituto Cato en Estados Unidos, le dijo al programa Business Daily de la BBC que no es productivo aumentar la tributación a los más ricos con un impuesto a la riqueza.

"Ellos ya pagan impuestos altos", argumentó.

"La mayoría de sus activos están invertidos en negocios. Por ejemplo, Jeff Bezos de Amazon, genera crecimiento económico y miles de trabajos", dijo en una entrevista a comienzos de 2020.

"La mayor parte de la riqueza en EE.UU. es generada por la innovación de multimillonarios como Bezos o Gates, por gente que crea nuevos negocios que los hace ricos, pero que benefician a todos", apuntó.

La filantropía en medio de un "boom" de riqueza

Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg y otros seis magnates tecnológicos ganaron US$360.000 millones durante la pandemia, según datos recopilados por el periódico The Washington Post, basados en el Índice de Multimillonarios de Bloomberg.

Las firmas tecnológicas tuvieron un año de altas rentabilidades. Tanto así que solo seis empresas tecnológicas -Apple, Facebook, Amazon, Netflix, Microsoft y Google- fueron responsables de más del 60% de las ganancias del índice S&P 500 en 2020, de acuerdo a Yardeni Research.

Jeff Bezos de Amazon, Tim Cook de Apple, Mark Zuckerberg de Facebook y Sundar Pichai de Google son las caras de las mayores empresas tecnológicas que durante la pandemia consiguieron enormes rentabilidades.


Es por eso que las fortunas de los magnates de un sector, dominado por pocos jugadores, se dispararon durante la pandemia de covid-19.

Según Megan Tompkins-Stange, profesora de Políticas Públicas de la Universidad de Michigan, Jeff Bezos, fundador de Amazon, donó US$150 millones, equivalente al 0,1% de las ganancias que acumuló durante la pandemia.

"Pequeños aumentos en los impuestos se ven mucho mejor que las pequeñas donaciones", escribió en su cuenta de Twitter.

Elon Musk habría donado un 0,004%, Zuckerberg un 0,36%, y Bill Gates un 7,3% de las rentas conseguidas durante la pandemia, de acuerdo al periódico estadounidense.

Sin embargo, las cifras varían sustancialmente dependiendo de cómo se hacen los cálculos y la fuente de información utilizada. Por otro lado, algunos millonarios hacen donaciones anónimas y muchos no están obligados a revelar los montos entregados.

A fines de diciembre, The Chronicle of Philanthropy publicó su ranking anual de las principales contribuciones caritativas de individuos y sus fundaciones en 2020.

Según The Chronicle of Philanthropy Jeff Bezos es el individuo que hizo la mayor donación filantrópica en 2020 con la creación de su propio fondo mediambiental "Bezos Earth Found".


El primer lugar lo ocupa Jeff Bezos con su donación de US$10.000 millones para la creación de su propio fondo mediambiental "Bezos Earth Found", dedicado a entregar aportes a organizaciones que combaten el cambio climático.

En la lista (organizada según el valor de los montos) vuelve a aparecer Bezos en el séptimo lugar por su donación a US$100 millones a la organización Feeding America.

También está en el ranking Mark Zuckerberg con dos donaciones entregadas a la misma organización: Center for Tech and Civic Life. La primera es de US$250 millones y la segunda de US$100 millones.

La lista también incluye a conocidos donantes como Phil Knight, cofundador de Nike. La publicación advierte que dos multimillonarios famosos en el mundo de las donaciones, MacKenzie Scott (exesposa de Jeff Bezos) y Jack Dorsey, director ejecutivo de Twitter, no aparecen en la lista porque sus contribuciones fueron divididas entre diferentes causas.

Calcula que sumando los distintos aportes, Scott contribuyó con cerca de US$4.000 millones y Dorsey con US$300 millones dirigidas a más de un centenar de organizaciones sin fines de lucro.



jueves, 18 de marzo de 2021

“Global Britain”: el arsenal nuclear y otras claves del nuevo proyecto de influencia internacional de Reino Unido tras el Brexit


Reino Unido ha decidido incrementar su arsenal nuclear, elevando en más de un 40% el tope de ojivas del programa Trident, que pasará de un máximo de las 180 actuales a 260.


Un giro que pocos podían esperar: el nuevo capítulo que Reino Unido abre tras su salida de la Unión Europea (UE) va a incluir un incremento de su arsenal de armas nucleares.

El gobierno de Boris Johnson anunció el martes que ponía fin a 30 años de política de reducción nuclear impulsada desde el fin de la Guerra Fría.

El ejecutivo británico decidió incrementar su arsenal, elevando en más de un 40% el tope de ojivas del programa Trident, que pasará de un máximo de las 180 actuales a 260.

La medida aparece en el documento Global Britain una "Estrategia Integrada de Seguridad, Defensa, Desarrollo y Política Exterior", una hoja de ruta para guiar el rumbo que pretende ocupar Reino Unido en el mundo en esta nueva etapa hasta el año 2030.

El sentir británico lo resumió su ministro de Asuntos Exteriores, Dominic Raab, en un discurso el miércoles en un foro sobre políticas de seguridad, donde advirtió de tres tendencias "peligrosas y dominantes":
  1. "La democracia está en retroceso".
  2. "La tiranía es más rica que la libertad".
  3. El orden mundial que salió de la Segunda Guerra Mundial "se está desmoronando".
Rusia, la "amenaza más grave"

En el documento, las autoridades británicas le ponen nombre y apellidos a ese diagnóstico: "Rusia sigue siendo la amenaza más grave para nuestra seguridad".

"Reino Unido respeta al pueblo, la historia y la cultura de Rusia. Sin embargo, hasta que mejoren las relaciones con su gobierno, seguiremos respondiendo de forma disuasoria y defendiéndonos frente a todo el espectro de amenazas procedentes de Rusia", sostiene el informe.

Las relaciones entre Reino Unido y Rusia están en tensión desde que en marzo de 2018 Londres acusó al gobierno de Vladimir Putin de ser el responsable del intento de asesinato del supuesto agente doble Sergei Skripal y de su hija en un ataque con un agente nervioso llamado novichok.

En 2018 Londres acusó al Gobierno de Vladimir Putin de ser el responsable del intento de asesinato del supuesto agente doble Sergei Skripal y su hija con un agente nervioso llamado novichok.


Aun así, no es la única amenaza que describe Reino Unido, que califica de "probable" un ataque terrorista con un agente químico, biológico o nuclear antes de 2030.

Para enfrentarse a tales amenazas, no solo reforzará sus tradicionales alianzas en la OTAN, señala el documento, sino que se realizará "la mayor inversión" en las "fuerzas armadas desde la Guerra Fría", aseguró Johnson al presentar el documento el martes ante el Parlamento.

Así, el aumento anunciado para el horizontes 2024-25 en defensa sería de 7.000 millones de libras más al año (unos US$9.700 millones).

Estos planes militares y nucleares le han canjeado al gobierno algunas críticas internas y externas.

"Esta revisión estratégica destruye el objetivo de varios primeros ministros anteriores, así como de un continuo esfuerzo bipartidista, de reducir nuestro arsenal nuclear", acusó a Johnson el líder de la oposición, el laborista Keir Starmer.

"Estamos ante una política de defensa totalmente desfasada", señaló el portavoz del Partido Nacional Escocés Stewart McDonald, quien acusó al primer ministro de "violar los compromisos del tratado de no proliferación de armas nucleares [de 1968]".

Enfado en Argentina

El informe británico puede verse también como una declaración de intenciones sobre las relaciones que quiere llevar con otras regiones, entre ellas América Latina.

Asegura que el país "seguirá desarrollando un sólido conjunto de asociaciones" con la región basadas en valores "democráticos compartidos" y el "interés mutuo". Y menciona a países como México, Brasil, Chile, Colombia, y también a Argentina.

Y al llegar a este último país, toca un asunto espinoso para los argentinos: las Malvinas/Falklands.


"Las consideraciones postuladas por el primer ministro Johnson reiteran la tradicional mirada colonialista del Reino Unido", ha dicho el Ministerio de Exteriores argentino.


"Seguiremos defendiendo la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich Islands, garantizando la protección de los intereses de las 3.500 personas que viven allí, de acuerdo con el principio de autodeterminación".

La respuesta de las autoridades argentinas no se hizo esperar:

"Las consideraciones postuladas por el primer ministro Johnson reiteran la tradicional mirada colonialista del Reino Unido sobre las Islas Malvinas y el conjunto de posesiones británicas alrededor del mundo", dijo el martes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina en un comunicado.

Argentina "sostiene una vez más que el Reino Unido debe escuchar a la comunidad internacional que promueve el fin del colonialismo en el mundo y que en particular en el caso de las Islas Malvinas ha planteado, a través de la Resolución 2065 de Naciones Unidas, que el camino para la solución del diferendo por la soberanía es el diálogo bilateral".

"Realismo" con China

El documento menciona a China 27 veces, muy por delante de Rusia (14 veces), Estados Unidos (9 veces) o países europeos como Francia (11) o Alemania (7).

Reino Unido considera a China como "un estado autoritario", pero se revela un hecho ineludible para los estrategas británicos: "China contribuirá más al crecimiento mundial que cualquier otro país en la próxima década".

Así, el informe valora "el comercio y las inversiones" entre ambos, pero señalando a China como "la mayor amenaza estatal para la seguridad económica del Reino Unido".


Reino Unido reconoce a China como "un estado autoritario" pero reconoce que le interesa tener relaciones económicas con el gigante asiático.


"No hay duda de que China plantea grandes retos para una sociedad abierta como la nuestra", recalcó el primer ministro en su intervención en Westminster.

"Los que claman por una nueva guerra fría con China o piden un secuestro de nuestras relaciones económicas están equivocados.[…]. Necesitamos ser realistas en nuestra relación con China", sentenció.

El viraje indo-pacífico y otras claves

El Reino Unido posbrexit prevé un giro de su política exterior hacia la región de Indopacífico.

"Es fundamental para nuestra economía", recalca el informe.

Al menos 1,7 millones de ciudadanos británicos viven en la zona y los funcionarios del país han posado sus ojos en ella.

Es lo que Johnson ha llamado "el viraje indo-pacífico", una proyección hacia "el motor económico del mundo, donde vive la mitad de la población y se genera el 40% del PIB mundial".

El informe repasa otros intereses del país de cara a los próximos años, como su apuesta por convertirse en una "superpotencia científica y tecnológica" a finales de la década, sus planes para enfrentar nuevas pandemias de cara al futuro.

Otros apartados relevantes del documento estratégico, como el referente al impulso de la capacidad científica y tecnológica del Reino Unido, la respuesta a frente la prácticamente segura llegada de nuevas pandemias en el futuro, o "dar prioridad" a la lucha contra el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.


El país apuesta apuesta por convertirse en una "superpotencia científica y tecnológica" a finales de la década.




miércoles, 17 de marzo de 2021

Argentina: ¿Cuáles son los proyectos nacionales de investigación científica y técnica en Defensa?
Desde desarrollos militares hasta avances en materia de salud, ¿por qué es clave este instituto y cuáles son sus próximos proyectos?
Por Patricia Fernández Mainardi


"Cuando llegué acá, se habían suprimido muchísimos proyectos, reducido el personal y el dinero para investigación", dice Bolcatto, actual presidente de CITEDEF. Foto: Fernando Calzada.


Después de un año marcado por la pandemia, quedó evidenciada la necesidad de contar con científicos y un fortalecido sistema de investigación, y, en ese marco, la Defensa no es un área ajena a esta realidad. Durante una entrevista con DEF, el doctor Pablo Bolcatto, actual presidente de CITEDEF, el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa, habló de la importancia de poder consolidar el organismo con el objetivo de avanzar en la producción y, de esa manera, dar pasos concretos en la recuperación de capacidades.

-Asumió y, días después, llegó la pandemia. ¿Cómo fue gestionar durante este contexto un instituto que venía acéfalo?

-Nos tocó gestionar lo inesperado. Después de varios años, hubo que organizar un montón de cuestiones internas. El propio leimotiv de CITEDEF, como instituto de investigación para la defensa, hace que sea de carácter experimental. La presencia en los laboratorios y en los distintos talleres es la columna vertebral. La no presencialidad lesionó eso. En este contexto, se hizo todo un poco más difícil. No obstante, pudimos sostener proyectos, tanto nuevos como ya encaminados, con las Fuerzas Armadas.

-¿Cómo encontró CITEDEF?

-Cuando llegué, me encontré con un instituto al que había que “emparchar”. Además de la acefalía, se habían suprimido muchísimos proyectos, reducido el personal y el dinero para investigación. CITEDEF, antes CITEFA, es uno de los organismos fundacionales de la investigación científica en Argentina. Con 67 años, es, por ejemplo, anterior al CONICET y contemporáneo a la CONEA. El valor profesional de los investigadores, desarrollistas y administrativos del instituto es altísimo. Solo por eso, sobrevivió. Sin embargo, los trabajadores estaban frustrados. Históricamente, habían sido partícipes de varios proyectos, pero estaban limitados. Hubo que recomponer varias situaciones, incluso desde el punto de vista humano.


El proyecto VENT: este dispositivo no reemplaza al respirador, pero ventila a la persona y libera al intensivista. El prototipo, aún no está aprobado por la ANMAT. Foto: Fernando Calzada.


-¿De dónde provienen los científicos y recursos humanos del instituto?

-Contamos con investigadores, desarrollistas y técnicos de apoyo. Además, están quienes sostienen la administración. Tenemos nuestro propio presupuesto, un predio de 6 (seis) hectáreas y dependencias en Villa María, y en Río Gallegos. Tenemos ingenieros, doctores en Física, en Química, biólogos, técnicos operarios de máquinas y mecánicos de artillería. Ellos provienen, esencialmente, de todo el sistema de educación público argentino. También, participan militares, pero no como empleados del instituto, sino que son personas que las FF. AA. designan y destinan al trabajo de proyectos en común porque hay especificidades particulares que hacen que sea necesaria su presencia.

-¿Tienen vínculo con el ámbito académico?

-Esa es otra de las cosas que hubo que recuperar. Este año, retomamos ese tipo de convenios: comenzamos con uno con la Universidad de la Defensa, en particular con la Facultad de Ingeniería del Ejército. De hecho, muchos de sus egresados son, luego, empleados de CITEDEF. Incluso, algunos trabajadores son también profesores ahí.

En el presente, contamos con 300 profesionales que están bajo un régimen especial, el del personal de investigación y desarrollo de las FF. AA. (RPIDFA). Además, el régimen tiene formas de ingreso, clasificaciones, jerarquías y evaluaciones periódicas. Afortunadamente, este año conseguimos quebrar una tendencia: pudimos lograr el ingreso de algunos jóvenes investigadores. Hacía cuatro años que no se hacía.

Desarrollos presentes y futuros 

-¿El FONDEF tendrá impacto en CITEDEF?

-Uno de los principales puntos del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico es la valorización del conocimiento del ambiente científico y técnico. Esto va a representar un beneficio económico concreto, no solo porque intentamos que el desarrollo de prototipo pase a producción –lo que va a impactar en el entramado productivo nacional con el desarrollo de proveedores o contratos con pymes—, sino que, además, va a generar un movimiento interno en la economía. Se puede pensar en la sustitución de importaciones y, en algunos casos, en la creación de capacidades.


Bolcatto sostiene que, en el caso de algunos de los proyectos en curso, "se puede pensar en la sustitución de importaciones, y hasta en la creación de nuevas capacidades". Foto: Fernando Calzada.


-En ese caso, ¿priorizarían algún proyecto?

-Ahora, el país está en un proceso de modernización del TAM. Una de las cosas que va a necesitar ese proyecto es un subcalibre, porque cada disparo del tanque es costoso. Por eso, a la hora de entrenar, hay que evaluar cada disparo. Eso se puede solucionar con este dispositivo. El entrenamiento es el mismo, pero la munición es más accesible. Este desarrollo, por parte de nuestros ingenieros, es una de las propuestas. Por supuesto que se podría importar, pero también se puede realizar acá y a menor costo. Con un intangible: uno adquiere ese conocimiento. También, hay que generar la línea de producción, que lleva su tiempo. Es un círculo virtuoso: desde la propia generación del conocimiento hasta la propia concreción productiva.

-¿Tiene muchas expectativas para este año?

-Si. Quizá los logros alcanzados son menos de los que esperaba, pero sí se avanzó, teniendo en cuenta que este instituto es de carácter experimental y que todavía no hemos tenido los laboratorios a pleno funcionamiento por la pandemia. Por ejemplo, en el marco del eclipse de sol, un grupo de CITEDEF participó con otros institutos de investigación, como el Servicio Meteorológico Nacional, del proyecto “Eclipse Solar 2020”. Fueron a Valcheta, Río Negro, para poder montar distintos experimentos que midieron, entre otras variables, la electricidad atmosférica, la radiación y la temperatura. Además, se evaluó qué instrumentos podrían ir sobre drones para tomar medidas en vertical antes, durante y después del fenómeno.

También, en San Luis, se llevó adelante la evaluación técnico operacional del Sistema de Lanzadores Múltiples CP-30, un proyecto que se incorpora al patrimonio del Ejército. Además, se hizo entrega de otro proyecto que tenía algunos años, unos dispositivos de carga hueca para desmilitarizar (dar un destino final a munición que ya no puede ser usada) y, además, estamos por hacer, junto con el SMN, unas cajas de registro y de transmisión de datos para estaciones meteorológicas inhóspitas. Están automatizadas y no requieren de un operador.


El laboratorio de CITIDEF es especialista en muchos de estos insectos. Por eso, a requerimiento del Ministerio de Salud, realizó distintos análisis de larvicidas e insecticidas para evaluar si podían ser utilizados en la campaña contra el dengue. Foto: Fernando Calzada.


-¿Qué otros proyectos se destacan?

-Por ejemplo, uno de acumulación de energía destinado a lugares donde no se genera de forma tradicional. También hemos presentado uno de lucha contra el hambre, porque tenemos un grupo de químicos que trabajan sobre raciones livianas y nutritivas para el combatiente, lo cual tiene un uso dual.

Un poco más cerca, hemos recuperado el vínculo con la Organización Mundial de la Salud y con la Organización Panamericana de la Salud, porque el Centro de Plagas e Insectos (CEPIN) era un referente y colaborador de las dos organizaciones. En ese contexto, hay un proyecto que busca producir unos papeles impregnados con repelente e insecticida con el fin de evaluarlos. Eso, que parece simple de hacer, solamente lo hacía un laboratorio en Malasia. Gracias a este vínculo, el CEPIN va a ser el laboratorio de la región que los hará.

El trabajo de CITEDEF en pandemia 

-En el marco de la emergencia sanitaria, ¿tuvieron alguna actividad particular?

-Si, tuvimos algunas participaciones. Una fue de respuesta rápida: nos propusimos avanzar en las máscaras requeridas como insumos. Fue un diseño seguro que pudimos concretar rápidamente con impresoras 3D. También participamos del Comité de Emergencia que se conformó dentro del Ministerio de Defensa apenas comenzó la pandemia. Allí, confeccionamos un informe de datos que se presentó todos los días. Fue una tarea que permitió contar con información para poder tomar las decisiones necesarias en el marco de la operación “General Belgrano”.


Los cañones y el desarrollo de armas para el sistema de Defensa, son algunos de los desarrollos del instituto. Foto: Fernando Calzada.


Por otro lado, trabajamos en un ventilador mecánico: el proyecto VENT. No reemplaza al respirador, pero ventila a la persona y libera al intensivista. El prototipo fue presentado a las direcciones generales de las Fuerzas que ya evaluaron que puede tener usos potenciales más allá de la emergencia sanitaria generada por el COVID-19. Por ejemplo, en un lugar inhóspito, como un campo de batalla, y en lugares donde no hay hospitales, uno con ese aparato puede dar asistencia tanto a infectados como a traumatizados. De hecho, en la Antártida, cada base podría tener uno de estos aparatos.

-No es la primera vez que trabajan en apoyo a salud…

-Históricamente, en una guerra, los insectos –al ser vectores de enfermedades– mataron más personas que las balas. Por eso, estudiarlos es esencial. Nuestro laboratorio es especialista en muchos de estos insectos, en particular del Aedes Aegypti. Por eso, a requerimiento del Ministerio de Salud, estuvimos haciendo distintos análisis de larvicidas e insecticidas para evaluar si podían ser utilizados en la campaña contra el dengue. Este trabajo también forma parte del compromiso que tiene el personal del instituto con la Nación ante una necesidad. Son científicos al servicio del país, claramente.



Fuente:  infobae.com/def
COVID-19 y patentes: El debate pendiente
En la OMC se continúa postergando el debate sobre la propuesta de suspensión de patentes y derechos de propiedad intelectual sobre conocimientos y tecnologías médicas vinculadas a COVID-19. Actualmente, alrededor de 10 países concentran el 75% del total de las vacunas producidas, mientras que más de 130 todavía no recibieron dosis para inmunizar a su población.
Por Vanina Lombardi




Cada día que pasa se traduce en más vidas que se pierden por COVID-19. Aunque el virus no distingue entre nacionalidades o diferencias sociales, las respuestas a esta pandemia y el acceso a posibles soluciones no es el mismo en todas partes. Según datos de Bloomberg, por ejemplo, hasta el 9 de marzo de 2021 se habían administrado más de 312 millones de dosis de vacunas para COVID-19 en 116 países, a un promedio de alrededor de 8,08 millones de dosis diarias. A ese ritmo, se estima que en 3,8 años se cubriría al 75% de la población global con las dos dosis de vacunas necesarias, aunque ese pronóstico difiere según su ubicación en el mapa: mientras que en Estados Unidos se calcula que seis meses serán suficientes para cubrir al 75% de los ciudadanos con las dosis necesarias (allí ya se han entregado 92,1 millones de dosis), hay países que todavía no lograron acceder a una sola inoculación y se estima que tampoco lograrán hacerlo hasta el año 2024.

En la Argentina, según el parte de situación sanitaria de ese mismo día, desde que comenzó el plan de vacunación se aplicaron 1.731.193 dosis en todo el país, un 20% menos que las que recibieron los estadounidenses a diario, durante la última semana (que alcanzó un promedio de 2.169.981 dosis por día, según la última tasa de vacunación).

Existen algunas iniciativas para evitar este tipo de inequidades, como la plataforma solidaria C-TAP, que se propone recopilar datos, conocimientos y obras de propiedad intelectual sobre productos de salud nuevos y existentes, capaces de atender las necesidades que presenta la actual pandemia, y el mecanismo COVAX, que busca garantizar el acceso global equitativo a las inoculaciones para COVID-19, a través de la entrega de 2.000 millones de dosis hasta fines del 2021 mediante donaciones de países con mayores ingresos a otros de ingresos bajos.

Estas iniciativas apelan a la buena voluntad de las empresas y casi ninguna cuestiona una de las principales barreras que dificultan la producción de vacunas, medicamentos y otros desarrollos biotecnológicos: los derechos de patente y propiedad intelectual, que en la práctica se traducen en monopolios que se rigen según las normas de un acuerdo internacional conocido como el tratado sobre los Acuerdos sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), que fue establecido por la Organización Mundial del Comercio (OMC) durante la Ronda de Uruguay, entre 1986 y 1994, y al que la Argentina está adherido.

Solo India y Sudáfrica propusieron suspender la implementación, aplicación y cumplimiento de determinadas obligaciones de propiedad intelectual, incluyendo temas de patentes, derechos de autor, diseños industriales y protección de la información no divulgada para el tratamiento, prevención y contención, que tengan relación con la COVID-19. Estos países presentaron la iniciativa a mediados de octubre de 2020 ante el Consejo de los ADPIC, que monitorea el cumplimiento de ese acuerdo ante la OMC, y desde entonces sigue generando controversias.

La propuesta fue debatida y rechazada durante la reunión general de la OMC en diciembre de 2019, a pesar de que entonces ya estaba patrocinada por cuatro países, de que era avalada por más de un centenar –entre los cuales figura la Argentina– y de que ya contaba con el apoyo de más de 400 organizaciones de la sociedad civil, que aún continúan lanzando campañas de adhesión, como Médicos Sin Fronteras (MSF) y Amnistía Internacional.

La iniciativa podría haber sido tratada durante la primera reunión del Consejo General de la OMC de este año, el 1 de marzo, pero en el encuentro previo del Consejo de los ADPIC, a fines de febrero, los miembros participantes no logaron llegar a un consenso, a pesar de que en ese mismo encuentro se sumaron nuevos países como patrocinadores y ahora superan los 50.

“A pesar de haber obtenido el apoyo de más de dos tercios de los países miembro de la OMC, los países industrializados siguen bloqueando la decisión. Persisten en proponer la salida de las licencias voluntarias, que está comprobado que dependen de la voluntad de las empresas, cuyo único objetivo es hacer negocios y aumentar al máximos sus ganancias”, cuestiona Lorena Di Giano, coordinadora de la Red Latinoamericana de Acceso a Medicamentos (RedLAM) y directora ejecutiva de Grupo Efecto Positivo (GEP) en la Argentina. “Paradójicamente, los mismos países que bloquean esta iniciativa son los que han aplicado el denominado ´nacionalismo de las vacunas´ o la priorización de sus ciudadanos”, advierte Di Giano, que es abogada especializada en acceso a medicamentos y derechos de propiedad intelectual, y repasa los datos provistos por la Organización de las Naciones Unidas en febrero de 2021: sólo 10 países concentran el 75% del total de las dosis producidas, mientras que más de 130 todavía no habrían recibiendo ninguna.

“Faltan dosis y unas pocas empresas tienen el control sobre estas tecnologías”, coincide Felipe Carvalho, asesor de la Campaña de Acceso a Medicamentos para América Latina de Médicos sin Fronteras (MSF), y aclara que, aunque se aprobara la propuesta de suspensión de patentes, las empresas igual seguirían en una posición ventajosa “porque llegaron primero” y ya tienen contratos establecidos con distintos países, solo que no podrían prohibir que otras empresas los fabriquen.

“En un escenario de pandemia, en el que no están logrando distribuir suficientes dosis, la suspensión de derechos de propiedad intelectual sería una solución muy inteligente porque, además, los países que no están de acuerdo simplemente pueden no aplicarla y respetar las patentes”, subraya Carvalho, que es especialista en economía política internacional, y recuerda que el mes pasado un grupo de 14 parlamentarios de la Unión Europea se manifestaron dispuestos a flexibilizar su posición sobre esta propuesta. “Algunas empresas también están reconociendo que no pueden controlar un bien esencial que no logran distribuir de una manera universal”, agrega.


Vacunas en el mundo: Más de 326 millones de dosis fueron aplicadas en 121 países. Fuente: Bloomberg, a partir de datos públicos.


Sin embargo, la resolución sobre este tema se sigue postergando. Y, si bien se seguirá tratando en las sucesivas reuniones del Consejo de ADPIC y en otras instancias de gobierno de OMC (la próxima reunión del Consejo General es en junio), también comenzaron a aparecer terceras opciones alternativas. El 9 de marzo, por ejemplo, un grupo de países contrarios a la propuesta de suspensión, compuesto por Australia, Canadá, Chile, Colombia, Noruega, Nueva Zelandia y Turquía, presentó una comunicación ante el Consejo general de la OMC en la que proponen “fortalecer el rol de la OMC en el esfuerzo global hacia la producción y distribución de vacunas y otros productos médicos para la COVID-19”.

Durante su discurso ante el Consejo General de la OMC luego de tomar posesión de su cargo, el 1 de marzo pasado, la nueva directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, instó a los miembros a “hacer las cosas de una manera diferente” y propuso centrarse “en colaborar con las empresas para abrir y conceder licencias a más centros de fabricación viables en los mercados emergentes y los países en desarrollo… mientras prosigue el diálogo sobre la exención de las disposiciones del Acuerdo sobre los ADPIC”. Acorde con ese objetivo, durante la Cumbre Global de proveedores y fabricantes de vacunas C19, desarrollada el 8 y 9 de marzo por el think tank británico Chatham House y auspiciada por COVAX, la Red de paises fabricantes de vacunas (DCVMN), la Organización de Innovaciones Biotecnológicas (BIO) y la Federación Internacional de Productores y Asociaciones Farmacéuticas (IFPMA), la economista nigeriana le pidió a los productores de las vacuna COVID-19 que hagan más esfuerzos para aumentar la producción en los países en desarrollo, para combatir así la escasez del suministro en la mayoría de los países.


La nueva directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, instó a los miembros a “hacer las cosas de una manera diferente” y propuso centrarse “en colaborar con las empresas para abrir y conceder licencias a más centros de fabricación”.


Soberanía sanitaria en el sur global

“Algunos gobiernos no estaban tan convencidos de que sería tan difícil comprar y recibir vacunas, pero a principio de año tuvieron dificultad de contratos, las empresas están atrasadas con la producción y ahora es claro que estamos en un campo legal en el que dependemos de unas pocas corporaciones y los acuerdos que se hagan con ellas. Los mecanismos que existen, como COVAX, no están actuando para ampliar la producción sino que cumplen un rol de coordinación de compra, pero nadie está haciendo nada para ampliar la distribución del conocimiento fundamental para producir vacunas”, subraya Carvalho.

Al respecto, el epidemiólogo Gonzalo Basile, director del Programa de Salud Internacional de CLACSO en República Dominicana, considera que “el mecanismo COVAX provee y acelera las entregas, justamente para evitar la discusión sobre patentes y licencias obligatorias. Detrás de la discusión por la urgencia de compras y la bioseguridad de las vacunas, se ha logrado invisibilizar la discusión sobre las patentes”. La iniciativa COVAX es impulsada por la OMS y la Alianza de Vacunas (GAVI), que está principalmente financiada y coordinada por la propia industria farmacéutica, y la Coalición de Innovación y Preparación contra Epidemias (CEPI), que también recibe fondos de la industria farmacéutica y organismos filantrópicos como la Fundación Bill y Melinda Gates.

En cuanto a la exención de patentes y propiedad intelectual, Basile distingue entre el impacto que esta medida pueda tener en los países de África y Oriente, que tienen más cantidad de población y menos posibilidades de comprar las inoculaciones pero que en algunos casos conservan capacidades productivas, como India, y en los que integran la región de América Latina y el Caribe. En el caso de los primeros, “no descartaría que la propia OMS y algunas farmacéuticas negocien algún mecanismo que permita hacer una concesión de forma regulada, que abra una alternativa sin poner en discusión el andamiaje que actualmente está funcionando”, afirma el especialista.

Por el contrario, como la mayoría de los países de América Latina y el Caribe ya están negociando mecanismos de compra (que a veces hasta han sido extorsivos e impulsaron cambios en las legislaciones al interior de los países), considera que la diplomacia latinoamericana y caribeña está perdiendo la oportunidad de debatir y reflexionar sobre el proceso de transición y recuperación de la soberanía sanitaria regional. “En América Latina y el Caribe casi no hubo discusión, ni a nivel regional ni nacional, sobre por qué seguimos respetando el ADPIC en una emergencia sanitaria ni por qué tenemos que tomar sólo el mecanismo COVAX, cuando muchos de nuestros países, por diferentes trayectorias de ciencia y tecnología, todavía conservan capacidades de producción pública”, concluye el especialista.



martes, 16 de marzo de 2021

Boris Johnson dijo que va defender militarmente las Islas Malvinas
Al mismo tiempo, el primer ministro británico mencionó al país entre sus cinco aliados en la región.


Según documentos filtrados por el sitio The Telegraph, el mandatario se comprometió a utilizar las fuerzas armadas para “garantizar la seguridad de los 14 territorios de ultramar" en donde Gran Bretaña tiene presencia. Imagen: AFP


Boris Johnson prometió usar la fuerza para defender las islas Malvinas. La prensa británica filtró un informe elaborado por el área de Defensa y Política Exterior que dice que primer ministro del Reino Unido prometió defender con la fuerza la gestión británica sobre las Islas Malvinas y otros territorios insulares.

Según documentos filtrados este lunes por el sitio The Telegraph, el mandatario se comprometió a utilizar las fuerzas armadas para “garantizar la seguridad de los 14 territorios de ultramar" en donde Gran Bretaña tiene presencia.

Según el informe elaborado por el área de Defensa y Política Exterior, las Fuerzas Armadas "disuadirán y desafiarán las incursiones en las Aguas Territoriales de Gibraltar Británico" y "mantendrán una presencia permanente en las Islas Malvinas, la Isla Ascensión y el Territorio Británico del Océano Índico".

"El Reino Unido está lejos de abandonar sus compromisos transatlánticos. Se están reforzando y se les tiene en alta estima", aseguró una alta fuente del Gobierno al sitio de noticias e investigaciones periodísticas.

En el texto filtrado, el Gobierno afirmó que gastará 6.6 mil millones de libras "durante los próximos cuatro años en áreas que incluyen espacio, cibernética, tecnologías cuánticas, biología de ingeniería, armas de energía dirigida y alta velocidad avanzada y misiles".

Al mismo tiempo, Johnson mencionó a la Argentina como uno de los cinco aliados de su país en la región, junto con Brasil, México, Chile y Colombia.


Islas Malvinas: el Gobierno dijo que Boris Johnson "debe escuchar" a la comunidad internacional
Desde Cancillería apuntaron hacia la corriente que "promueve el fin del colonialismo en el mundo" y en particular en el caso del terreno en disputa.


Islas Malvinas.


El Gobierno advirtió este martes que el Reino Unido "debe escuchar" a la comunidad internacional que "promueve el fin del colonialismo en el mundo" y en "el particular caso de las Islas Malvinas" planteó a través de una resolución de Naciones Unidas que "el camino para la solución del diferendo por la soberanía es el diálogo bilateral".

La Cancillería argentina se pronunció de ese modo en un comunicado, a raíz de la presentación realizada este martes por el primer ministro británico Boris Johnson en la Cámara de los Comunes, en la que expuso una Revisión Integrada de Seguridad, Defensa, Desarrollo y Política Exterior.

"Las consideraciones postuladas por el primer ministro Johnson reiteran la tradicional mirada colonialista del Reino Unido sobre las Islas Malvinas y el conjunto de posesiones británicas alrededor del mundo", expresó la Cancillería y sostuvo que "para la Argentina no expresan novedad respecto de la política colonial británica".

En ese sentido, manifestó que con el argumento "no reconocido por las Naciones Unidas de defender el 'derecho a la libre determinación', Reino Unido sostiene la ilegítima presencia en el Atlántico Sur", con el "objetivo de apropiarse de las riquezas que allí existen y controlar tanto el acceso a la Antártida como del pasaje bioceánico entre el Atlántico y el Pacífico".

"La Argentina denuncia en forma permanente que uno de los objetivos principales del Reino Unido es sostener una base militar en Malvinas", destacó la Cancillería y expresó que se trata de una "circunstancia que los países del Atlántico Sur de América Latina y África que conforman la Zona de Paz del Atlántico Sur (ZPCAS) han planteado como una amenaza para toda la región".

En ese contexto, recordó que Argentina "ha denunciado reiteradamente que esta base viola la resolución 31/49 de las Naciones Unidas que prohíbe las acciones unilaterales en la zona en disputa, como lo es esta base militar".

"Esta situación ocurre además en un contexto de profunda preocupación por parte de quienes creen que el Brexit ha debilitado la posición británica en el mundo y en particular afectados por la exclusión de los territorios de ultramar como Malvinas, Sándwich del Sur y Georgias del Sur y de los espacios marítimos circundantes del tratado de libre comercio con la UE", expresó la Cancillería en el comunicado.

Asimismo, destacó que "la República Argentina reitera que, tal como está enunciado en su Constitución y como lo ha venido planteando permanentemente desde el retorno a la democracia, sólo reconoce el diálogo, la diplomacia y la paz" como "los únicos caminos para recuperar el ejercicio de la soberanía en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes".

"Como ha señalado nuestro presidente Alberto Fernández en el último discurso del 1° de marzo en el Congreso de la Nación", recordó la Cancillería, "creemos que es el tiempo del diálogo bilateral para la recuperación del ejercicio de la soberanía en las Islas Malvinas en los términos de la Resolución 2065 de Naciones Unidas".

En ese sentido, manifestó que "en pleno siglo XXI no debe existir más lugar para el colonialismo".

El comunicado sostuvo que "frente a la presentación realizada hoy por el primer ministro británico Boris Johnson en la Cámara de los Comunes, en la que expuso una Revisión Integrada de Seguridad, Defensa, Desarrollo y Política Exterior", la República Argentina "sostiene una vez más que el Reino Unido debe escuchar a la comunidad internacional, que promueve el fin del colonialismo en el mundo"

"Y que en particular en el caso de las Islas Malvinas ha planteado, a través de la Resolución 2065 de Naciones Unidas, que el camino para la solución del diferendo por la soberanía es el diálogo bilateral", advirtió la Cancillería en el texto.



domingo, 14 de marzo de 2021

LADE: “Todos los esfuerzos están destinados a la recuperación de más aviones”
Entrevistamos al Director de Líneas Aéreas del Estado (LADE), Comodoro Myor Fabián Vidal. La aerolínea operada por la Fuerza Aérea Argentina apunta a recuperar rutas y frecuencias de la mano de más aviones operativos.
Por Florencia Lucero Heguy



Desde Pucará Defensa hablamos con el Director de Líneas Aéreas del Estado (LADE), Comodoro Mayor Vidal, quien contó las novedades sobre la recuperación y reestructuración de la empresa estatal, a qué destinos llegaría y qué aviones tienen planificado incorporar, entre otros temas.

¿Cómo está compuesta la flota actualmente?

LADE no tiene una flota de aviones propia, sino que realiza su actividad de Transporte Aéreo de Fomento con medios aéreos y tripulaciones que pertenecen a la Fuerza Aérea Argentina (FAA). Esencialmente las aeronaves que son empleadas para este fin son los Saab 340 y DHC-6 Twin Otter de dotación de la IX Brigada Aérea, que se encuentra en Comodoro Rivadavia. Además, LADE emplea los C-130 Hercules cuando se trata de grandes cargas que deben ser trasladados entre puntos remotos o que están fuera de las rutas comerciales o F-28 cuando la situación lo amerita.

¿Cuáles son los vuelos que realizan?

Actualmente LADE realiza vuelos de Fomento esencialmente en la Patagonia, uniendo las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Desde que se retomaron los vuelos de cabotaje, LADE implementó dos rutas áreas que parten de Comodoro Rivadavia, una hacia el sur, por la costa que llega hasta Ushuaia, y otra hacia el oeste que toca, entre otros destinos, las localidades de Perito Moreno y San Carlos de Bariloche.

¿Cuál es el plan que tienen para que la empresa se recupere?

En la medida que aumente la disponibilidad de aeronaves y horas de vuelo asignadas a LADE, que se siga recuperando material aéreo apropiado para el Transporte Aéreo de Fomento o que eventualmente se incorpore nuevo material aéreo, nuevas rutas se irán implementando o también se aumentará la frecuencia de las ya vigentes.

En el mediano plazo, LADE tiene planificado unir la Patagonia Norte con el sector sur, desde la Ciudad de El Palomar, en las afueras de Buenos Aires.




Está planificado que LADE sirva como feeder de Aerolíneas Argentinas, ¿Cómo sería?

Tenemos una clara orientación desde la superioridad de integrar nuestros esfuerzos con los de Aerolíneas Argentinas en un escenario de post pandemia que requiere la presencia del Estado para contribuir a la integración territorial y desarrollo económico social. Básicamente se trata de conectar los grandes centros urbanos con las localidades más remotas que se encuentran fuera de una grilla económicamente rentable y viceversa. De ahí se desprende el rol de Fomento de LADE.

¿A qué regiones llegaría?

Inicialmente en la región sur de nuestro país para, más tarde, incorporar otras áreas como el Litoral o el Noroeste Argentino, siempre contando con la capacidad remanente en materia de aeronaves y tripulaciones de la FAA.




¿Tienen planificado incorporar más aviones?

Como primer paso para la revitalización de LADE todos los esfuerzos están destinados a la recuperación de más aviones Saab 340, Twin Otter y Fokker F-28. En el mediano plazo la incorporación de un Boeing 737 y aeronaves Saab 340 que permitan satisfacer las necesidades operativas de la FAA, a la vez que las de LADE.



Fuente: pucara.org

sábado, 13 de marzo de 2021

INVAP producirá seis nuevos radares para control del espacio aéreo
por Santiago Rivas



Gracias a un crédito por 40,4 millones de dólares otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), se contrató la compra de seis nuevos radares y la modernización de otros 22, entre otros trabajos, para la modernización del sistema de vigilancia del espacio aéreo.

Tres de los radares serán primarios del modelo PSR-60, un radar en banda S de control de tráfico aéreo de área terminal, con canal meterológico, y los otros tres, secundarios del modelo RSMA S/A con modos S y ADS-B. Además, el contrato con INVAP incluye la modernización de los 22 RSMA ya instalados a partir del año 2004, para mantenerlos en el estado de arte tecnológico, incluyendo el agregado de modo S, ADS-B y radomos en aquellos lugares que lo justifican. También se sumarán equipos ADS-B stand-alone para cubrir espacios hoy no alcanzados por los radares.

La modernización de los radares ya instalados incluye la actualización de la electrónica para optimizar el ciclo de vida y la incorporación de nuevas funciones, la recorrida extensiva de todos con acciones de acuerdo a la condición de cada uno, entre otras actividades.

Los objetivos específicos de la iniciativa son aumentar la capacidad de la gestión de aeronaves en el espacio aéreo controlado, mejorar la seguridad operacional a través de la conciencia situacional, fortalecer la cobertura de vigilancia en las terminales con mayor tránsito aéreo y optimizar la cobertura de vigilancia en ruta, entre otros propósitos.

El monto total del proyecto, incluyendo el aporte local, asciende a los 44,9 millones de dólares y la inversión abarcará aeropuertos y sitios radar de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Río Negro, Chubut, Corrientes, Catamarca, La Rioja, Misiones, Santa Cruz, Santa Fe, San Luis, Chaco, Neuquén, Salta, La Pampa, Tucumán, Tierra del Fuego, Jujuy, Formosa y San Juan.






Fuente: pucara.org
Argentina compra cinco nuevos radares de INVAP
por Santiago Rivas





El gobierno argentino firmó un contrato con INVAP para la fabricación de 5 radares RPA 200 para aumentar la cobertura del espacio aéreo argentino. El contrato es por 9000 millones de pesos argentinos (unos 100 millones de dólares) y los radares deberían ser entregados en los próximos tres años.

Dos de los radares estarán dedicados a reemplazar los radares Indra AN-FPS 113 y AN FPS-90 localizados en las ciudades de Resistencia y Posadas. De los otros, dos irán a la provincia del Chaco en la localidad de Charata y otro en Taco Pozo, y otro será el primero instalado en la Patagonia, en la localidad de Río Grande.

Actualmente ya hay otros ocho radares producidos por INVAP en funcionamiento en el norte de la Argentina, de los cuales siete son RPA 240T y uno es un RPA-170, variante móvil, los cuales forman parte del Plan Nacional de Radarización, que apunta a la cobertura radar de todo el espacio aéreo argentino.

El RPA es un radar de vigilancia aérea de largo alcance (hasta 240 millas) 3D de última generación que trabaja en banda L (D). Es un sensor que puede ser trasladado por tierra o por aire, y está diseñado para operar en instalaciones permanentes o semipermanentes, destinadas a la vigilancia del espacio aéreo y para la defensa y seguridad nacional.

Con tecnología del estado del arte, posee capacidades avanzadas de guerra electrónica y un excelente desempeño en una amplia gama de escenarios operacionales, aún en las condiciones más adversas de clutter e interferencias.

Su diseño modular y con generación de potencia distribuida le permite operar H-24, los 365 días del año, con alta disponibilidad, mínimo mantenimiento preventivo y bajos costos logísticos y operativos durante todo su ciclo de vida.

El sistema puede ser operado de manera local, constituyendo en sí mismo un centro de comando, control y comunicaciones completo; o bien de manera remota y prácticamente desatendida, pudiendo integrarse a sistemas de comando y control multi-sensor.

Los cinco nuevos ejemplares tendrán una actualización tecnológica, con un arreglo de fase activo, con tecnologías de digital beamforming y AESA y con semiconductores más novedosos como los de nitruro de galio.


Fuente: pucara.org