sábado, 9 de abril de 2022

La opinión de un periodista en The Guardian: “La soberanía británica sobre las Malvinas es una absurda resaca imperial que debe terminar”
Simon Jenkins, autor de un libro sobre la guerra de 1982, aboga en un artículo por una negociación entre la Argentina y Gran Bretaña y cuestiona la autonomía de los isleños.


El cartel de bienvenida a Stanley, el nombre británico de la capital de las Malvinas (Puerto Argentino)


“La soberanía británica sobre las Malvinas es una absurda resaca imperial que debe terminar”. Este es el título provocador de una columna publicada en The Guardian por Simon Jenkins, periodista del diario británico y autor del libro The Battle for the Falklands (La batalla por las Malvinas), con motivo de los cuarenta años desde el comienzo de la guerra en Malvinas en el que la Argentina buscó recuperar las islas y que terminó con 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres isleños muertos.

“Este abril es el 40 aniversario del inicio de la guerra de las Malvinas. Menos conocido es que es el 41 aniversario de un último intento del gobierno británico de conceder la soberanía sobre las islas al enemigo en esa guerra, la Argentina”, comienza el texto de Jenkins, que luego abunda sobre las negociaciones que se desarrollaban en el marco del Comité de Descolonización de la ONU y que buscaba “asegurar el autogobierno de las islas bajo un contrato de leasing a largo plazo de Argentina”. “Si hubieran tenido éxito, se podría haber evitado la guerra, resuelto una disputa imperial arcaica y traído a los isleños la paz con sus vecinos”, expone Jenkins.

El autor propone retomar una idea de un funcionario del gobierno laborista de James Callaghan (1976-1999) de acordar una suerte de contrato de leaseback, que implica el reconocimiento de la soberanía argentina y la concesión del uso del territorio a los isleños a largo plazo.


El artículo de Simon Jenkins en The Guardian.


Sin embargo, el acuerdo no se alcanzó por varios factores, menciona el autor: rechazo en las islas, entre los conservadores británicos y “un régimen militar beligerante bajo el mando del general Galtieri que tomó el poder en Buenos Aires y tenía otras ideas”.

“En abril de 1982, el régimen tomó las islas por la fuerza, solo para ser expulsado de ellas por un taskforce británico dos meses después. No se llegó a un acuerdo de paz y las Malvinas se convirtieron en una fortaleza asediada en el Atlántico Sur, con tropas, aviones y buques de guerra en una estación permanente”, continúa.

Según el periodista, “la guerra le costó a Gran Bretaña alrededor de 2800 millones de libras esterlinas (9500 millones de libras esterlinas al valor actual) y la defensa de las islas cuesta más de 60 millones de libras esterlinas al año”. “En 2012 se estimó que los contribuyentes británicos pagaron más de 20.000 libras esterlinas por isleño solo para defensa, y aproximadamente un tercio de la población trabajaba para el gobierno. A diferencia de otras antiguas colonias como Gibraltar, las relaciones con el estado-nación más cercano son débiles. Aunque viven en un territorio británico de ultramar técnicamente autónomo, los isleños dependen totalmente de Gran Bretaña”, completa.

De las negociaciones a la guerra

En relación a las conversaciones previas a la guerra de 1982, Jenkins habla de negociaciones que comenzaron en la década del 60 y que encontraron un hito en 1971, con un acuerdo de comunicaciones que habilitó una conexión de hidroaviones desde la isla a la Argentina, con acceso a turistas, hospitales, escuelas y comercio. “Inicialmente funcionó. Los isleños obtuvieron becas en las escuelas del continente y cientos de turistas argentinos visitaron Port Stanley [ndr: en la Argentina llamado Puerto Argentino]. La confianza no duró. Un Londres tacaño objetó el costo de administrar las islas y construir un aeródromo. La Argentina se tambaleó hacia un período neoperonista belicoso. Hubo disputas sobre los pasaportes, se produjeron ‘desembarcos’ argentinos en las islas exteriores y se exigieron nuevas conversaciones sobre la soberanía”, continúa.

Años después, en 1977, un funcionario del gobierno del laborista James Callaghan, Ted Rowlands, convenció a los isleños “de que se necesitaba alguna concesión, como una concesión de soberanía a la Argentina a cambio de un leaseback de 99 años o más de Gran Bretaña”, una idea que cayó junto al gobierno en 1979, para dar paso al de la conservadora Margaret Thatcher.

“El subsecretario de Thatcher, Nicholas Ridley, se hizo cargo del informe de las Malvinas, pero careció del tacto de Rowlands. Ya había una intensa presión del Tesoro por recortes. Una revisión de defensa y los planes para retirar al HMS Endurance de su patrulla del Atlántico Sur sugirieron a la Argentina que Gran Bretaña estaba perdiendo interés en el área. Ridley todavía estaba decidido a llegar a un acuerdo, pero se encontró con la resistencia del feroz lobby pro-isleño en el parlamento. Thatcher no se opuso a la transferencia de soberanía, pero insistió en que no se hiciera nada sin el consentimiento de los isleños”, según el periodista.


Foto de archivo de 1980 que muestra a la Primera Ministra británica Margaret Thatcher. Gerald Penny - AP


Para entonces, en la Argentina ya se planeaba el desembarco en las islas, algo de lo que estaban al tanto las dos partes. “Esto estaba planeado para junio, a mediados del invierno en el Atlántico Sur, pero fue adelantado por unidades navales que explotaban la ocupación de las vecinas islas Georgias del Sur por un grupo de comerciantes argentinos de chatarra. Temiendo una respuesta británica, Buenos Aires apostó por una invasión total. Si hubiera aguantado hasta junio, es muy poco probable que Gran Bretaña se hubiera arriesgado a una guerra de invierno”.

“En ningún momento de esta saga hubo alguna señal desde Londres de que Gran Bretaña estuviera desesperada por aferrarse a las Malvinas”, dice el periodista y agrega que el costo de la guerra “fue enorme y la disputa estaba arruinando las relaciones con una América del Sur entonces resurgente”, además de cuestionar que desde entonces no se reanudaron las conversaciones sobre “descolonización” en Nueva York.

Un símbolo

Jenkins reconoce un intento por retomar las negociaciones de David Cameron en 2013, pero “él apenas se atrevió a aventurar una respuesta más allá de repetir el veto isleño de Thatcher”. “Cualquier idea de progreso era inútil: para los conservadores, las Malvinas se habían convertido en un monumento a la era de Thatcher y todo lo que representaba”.


Cementerio de Darwin en las islas Malvinas.


“¿No podría Gran Bretaña superar la hostilidad? ¿No podrían los dos países, ambos ahora democracias, volver al menos a los acuerdos de comunicación de las Malvinas de la década de 1970?”, se pregunta el periodista hacia el final del artículo, y tilda de “pista falsa” la aproximación al tema de la autodeterminación de las Malvinas: “Los isleños no son autónomos, ya que dependen de la buena voluntad de Gran Bretaña para su seguridad”.

“La solución del leaseback buscada por Rowlands, Ridley y otros honra la geografía, la historia, la diplomacia y la economía. Es sentido común. Más de 60 millones de libras esterlinas al año en defensa militar para las islas no lo es. Si los políticos de Londres no tienen las agallas para buscar un trato con Buenos Aires, quizás los isleños deberían enfrentar el futuro y buscar uno para ellos”, concluye.



Impulsan la elaboración de cervezas y whiskies a partir de una levadura autóctona de la Patagonia
La Universidad del Comahue utilizará la levadura Euby para producir un componente líquido de alta calidad que contribuirá a promover la producción de bebidas alcohólicas en la región.
Por Diego Graglia


El investigador Diego Libkind, en el laboratorio (Foto: Gentileza Prensa del Gobierno de Río Negro).


La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) comenzó a desarrollar la elaboración de cervezas y whiskies en Río Negro a partir de la producción de levaduras de alta calidad en formato líquido, basadas en la levadura autóctona Euby. La propuesta es dirigida por el director del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC), el investigador del CONICET Diego Libkind.

La planta de propagación de levaduras de IPATEC, que funciona dentro del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), incrementará la elaboración de levadura líquida. Este producto tiene una mejor y más rápida capacidad de fermentación y actividad, y acrecentará la calidad de las cervezas y los whiskies que se producen en la región andino-patagónica. La propuesta también incluye la toma de muestras de la producción de las cervecerías y destilerías para hacer un análisis completo que permita optimizar procesos, mejorar las condiciones de operativas y lograr un mejor producto final.

El proyecto cuenta con el financiamiento del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y forma parte del Programa de Proyectos Federales de Innovación (PFI) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Nación. “La idea es escalar nuestra capacidad de producción desde los 20 a 25 litros a 250, producir diez veces más levadura líquida para poder abastecer a los productores que han crecido mucho y nosotros nos hemos quedado un poco atrás”, explicó Libkind en diálogo con el Suplemento Universidad.

Además, la implementación y uso de la levadura Euby para procesos industriales permitirá lograr una mayor identidad en las cervezas y los whiskies de la región. “El productor patagónico tiene la posibilidad de hacer una cerveza única con el agua de los glaciares, la cebada argentina, el lúpulo patagónico, y esta levadura que cierra el círculo que permite un producto novedoso y atractivo”, expresó.

El hongo Llao Llao, típico de la zona de Bariloche, resultó ser el hábitat ideal de la levadura Euby por las características que posee. Solo crece de forma salvaje en troncos y ramas de algunas especies nativas como el coihue, la lenga y el ñire, que en primavera producen unas estructuras redondas amarillas que contienen azúcares y son un hábitat óptimo para las levaduras.

El hallazgo en 2011 de esta levadura nativa de la Patagonia recorrió el mundo y puso a Bariloche como centro de atención de los productores cerveceros a nivel internacional. Euby era la “madre” de la levadura Lager, insumo básico de la mayoría de las cervezas industriales. Hasta entonces se había ignorado el origen de la fermentación, aunque aún resta saber cómo fue el camino de la levadura desde el sur de América hasta Europa, cuna de la Lager.

Para Libkind, “los beneficios de la levadura Euby son varios, ya que la posibilidad de contar con un insumo local que es la madre de la levadura Lager es una herramienta con una potencia comunicacional y de marketing enorme, y va a permitir a los productores locales de cerveza y whiskies producir un nuevo producto, con la fuerza de la palabra Patagonia detrás”.



jueves, 7 de abril de 2022

Los argentinos seleccionados para una competencia de satélites auspiciada por la NASA


Los estudiantes del ITBA seleccionados para participar en la competencia de satélites con auspicio de la NASA. Imagen: itba.edu.ar


Estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) fueron seleccionados como finalistas de CanSat, una competencia anual que tiene por objetivo diseñar, construir y lanzar un satélite a escala y que cuenta con el auspicio de la NASA.

El concurso es organizado anualmente por la American Astronautical Society (AAS), que cuenta con el auspicio de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y Lockheed Martin, y la gran final se realizará entre el 9 y el 12 de junio en la Universidad Virginia Tech, en los Estados Unidos.

Así, tras superar la etapa clasificatoria entre enero y febrero, de la cual participaron más de 100 equipos, el proyecto presentado por el grupo de la Universidad fue seleccionado como representante nacional.

La iniciativa es llevada a cabo por los alumnos María Candelaria Ruiz Casas, Franco Nicolás Estévez, Jorge Pedro Torres, Juan Bautista Valero, Malena Vásquez Currie, Manuel Luque Meijide, Matías Calamaro, Tamara Raquel Canillas, Tomás Donadu y Tomislav Marko Separovic; y contaron con la coordinación de la directora del Departamento de Investigación y Doctorado del ITBA, Mariana Di Tada.

"Estamos muy contentos ya que es el resultado de un proceso que comenzó hace dos años cuando participamos por primera vez del concurso, donde, si bien llegamos a la final, por las condiciones epidemiológicas no pudimos viajar. En esta oportunidad, esperamos aprovechar esta experiencia y representar al ITBA y la Argentina", destacaron los alumnos.

En la final participarán otros 19 equipos internacionales, donde se llevará a cabo la evaluación del satélite creado y un lanzamiento utilizando cohetes provistos por la NASA.

En tanto, los criterios de evaluación se basan en comprobar que pueda completar el vuelo de forma satisfactoria a 700 metros de altura, desplegando dos paracaídas independientes, y transmitiendo datos en vivo a una estación de control en tierra.

Además deberá desplegar un satélite secundario que grabará el descenso a velocidad controlada.



Conflicto Ucrania-Rusia: impacto en la actividad espacial (6ta semana)



06/04/22
Un robot de ExoMars es el solitario rehén espacial de Rusia
La misión espacial ruso-europea ExoMars debía continuar en septiembre. Pero la guerra en Ucrania alteró el proyecto, quizá definitivamente.


Prototipo del robot Rosalind Franklin, de la misión ExoMars.


El director del programa espacial de Rusia, Dmitri Rogozin, afirmó que la normalización de los lazos entre los socios que participan en la Estación Espacial Internacional (ISS) y otros proyectos espaciales conjuntos solo será posible si se levantan las sanciones occidentales contra Moscú.

Rogozin, jefe de Roscosmos, dijo en una publicación en redes sociales que el objetivo de las sanciones es "matar la economía rusa y hundir a nuestra gente en la desesperación y el hambre, para poner de rodillas a nuestro país". Agregó que "no lo lograrán, pero las intenciones son claras".

La suspensión de la cooperación bilateral también fue confirmada por el director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher.

Las consecuencias repercuten ya en una gran misión conjunta, cuyo próximo lanzamiento estaba programado para septiembre. Se trata de la próxima etapa del proyecto ExoMars, que transportaría un vehículo robot fabricado en Reino Unido y bautizado como Rosalind Franklin, en memoria de una destacada científica británica.


Aterrizaje del módulo Schiaparelli, de ExoMars, en Marte


ExoMars tiene en marcha otras etapas, e incluso el módulo europeo Schiaparelli se encuentra ya explorando la superficie marciana.

El rehén espacial de Rusia

Fabricar el robot Rosalind Franklin tuvo un costo de 85 millones de libras esterlinas, y su desarrollo, a cargo de la Agencia Espacial Europa, se prolongó a lo largo de 15 años. La labor fundamental del artefacto consistiría en hacer perforaciones profundas en el suelo de Marte a fin de encontrar posible rastro de vida durante diferentes etapas del "planeta rojo".

Como consecuencia de la invasión a Ucrania, y de las ulteriores sanciones a Rusia por parte de numerosos países, el lanzamiento del robot, y de toda la misión, se postergará por lo menos dos años, según expertos consultados por el diario The Guardian.

El equipo de la misión ExoMars sería llevado a Marte a bordo de un poderoso cohete espacial ruso, pero toda cooperación espacial entre Rusia y Europa se ha visto congelada por la guerra en Ucrania.


Centro de control de la misión ExoMars en Darmstadt, Alemania


Incluso, la prórroga podría prolongarse toda la década, afirma uno de los especialistas consultados por el diario. "Y para entonces, la tecnología de la misión podría haber quedado obsoleta", agrega.

Problemas para la EEI

Rogozin agregó que las propuestas de Roscosmos sobre cuándo terminar la cooperación con las agencias espaciales de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Japón serán dirigidas pronto a las autoridades rusas. Anteriormente dijo que las sanciones podrían "destruir" la asociación entre Estados Unidos y Rusia en la Estación Espacial Internacional.

A pesar de las tensiones, un astronauta estadounidense y dos cosmonautas rusos aterrizaron a salvo en Kazajistán el miércoles después de abandonar la estación espacial a bordo de la misma cápsula.



Islas Malvinas: medio británico hizo encuesta y la mayoría se mostró a favor de la soberanía argentina
El portal Declassified lanzó la pregunta en sus redes sociales, en la que tan solo un 21% considera que Reino Unido debería conservarlas.


El 49% de los consultados está a favor de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas.


Una encuesta realizada por un medio británico en las redes sociales mostró que el 49% de los consultados está a favor de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, mientras que solo el 21% considera Reino Unido que debería conservarlas.

En las otras dos opciones, el 20% preferiría una soberanía compartida, y el 10% restante propuso otras opciones, como por ejemplo que los isleños decidan libremente sobre el tema.

El resultado fue visto por el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, que lo replicó en su cuenta de Twitter.



El medio periodístico publicó el lunes un artículo referido al reclamo argentino sobre el archipiélago y vierte dudas con respecto a Gran Bretaña.

"¿Reino Unido debe negociar con Argentina o desafiarla?", tituló Richard Norton-Taylor, el autor del texto que abre la página web del sitio.

En el texto señaló la reciente propuesta de negociación de Javier Figueroa, el embajador argentino ante el Reino Unido, y recordó que Margaret Thatcher ya se había mostrado dispuesta a hacerlo "incluso después de la ocupación de las islas hace 40 años".

"El embajador argentino en Gran Bretaña, Javier Figueroa, cuestionó por qué, si Gran Bretaña insiste en que no hay duda de su soberanía sobre las islas, accedió a negociar con Argentina durante muchos años hasta poco antes de la guerra de 1982, un conflicto que costó la vida a 258 británicos y 750 argentinos", indicó.

El embajador, en contacto con el medio, señaló que ambos países analizaron distintas salidas del conflicto, "desde la soberanía conjunta hasta un largo arrendamiento".

En ese sentido, Figueroa también puso como ejemplo el trabajo en cooperación con la Cruz Roja para la identificación de soldados argentinos NN en el cementerio de Darwin.

En un tono crítico, el autor de la columna encontró "paralelismos" entre "la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin y la invasión de las Malvinas por parte del general Galtieri".

"Los autócratas recurrieron a la violencia por disputas sobre soberanía e integridad territorial. Y en ambos conflictos, el gobierno británico (junto con otros) se entregó a una gran dosis de ilusiones, ignorando las advertencias y malinterpretando las intenciones de las fuerzas hostiles", consideró.

Y añadió: "Durante años, Putin dejó en claro que tenía los ojos puestos en Ucrania. Y durante años, como lo dejan claro los documentos oficiales, los sucesivos gobiernos argentinos amenazaron a las Malvinas, o Malvinas, como las llama Argentina. Los sucesivos gobiernos británicos agonizaron sobre cómo responder. Y no actuaron".

En una síntesis histórica, el artículo pone entre interrogantes la soberanía británica en el archipiélago al afirmar que en 1829 el duque de Wellington había manifestado: “He leído detenidamente los documentos relacionados con las Islas Malvinas. No me queda claro que alguna vez hayamos poseído la soberanía de las Islas”.


Fuente: ambito.com

miércoles, 6 de abril de 2022

Los expertos dicen que el uso de Rusia de las capacidades contraespaciales podría hacer de 2022 un año "fundamental" para la seguridad espacial
Por Courtney Albon


Representación de un artista de un satélite GPS III en órbita. (Fuerza Aérea de EE. UU.)


COLORADO SPRINGS, Colo. — Desde la interferencia de satélites en Europa del Este hasta la prueba de Rusia de un arma antisatélite, los analistas que rastrean las amenazas contraespaciales dicen que el último año ha traído la confirmación de varias predicciones preocupantes, y que 2022 probablemente continuará con esas tendencias.

Secure World Foundation y el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales publicaron informes el lunes que describen las tendencias en la actividad contraespacial durante el último año y documentan el desarrollo y uso de armas espaciales. En los últimos años, los dos grupos de expertos de Washington, DC advirtieron sobre el aumento de las actividades contraespaciales y pronosticaron una mayor respuesta de los EE. UU. y otras naciones que realizan actividades espaciales.

Pero si 2021 confirma la tendencia, el próximo año podría ser "un punto de inflexión fundamental en la seguridad espacial", escribe CSIS en su informe, debido al uso de Rusia de capacidades contraespaciales como la interferencia de GPS y los ataques cibernéticos en su guerra contra Ucrania.

“Si el conflicto se extiende aún más al espacio con ataques más agresivos contra los sistemas espaciales, como el deslumbramiento con láser de los satélites de imágenes o los ataques cibernéticos contra las estaciones terrestres de satélites, podría convertirse en el primer gran conflicto en el que las armas contraespaciales desempeñen un papel importante”, afirma el informe. 

Hablando con los periodistas el viernes, Brian Weeden, de Secure World Foundation, señaló el ataque cibernético de fines de febrero contra el proveedor de comunicaciones Viasat y su sistema KA-SAT, que brinda Internet de alta velocidad para clientes en Europa del Este y el Mediterráneo, como un ejemplo del aumento en perturbación en la región. El ataque apuntó a las terminales terrestres del sistema en lugar del satélite en sí, lo que, según Weeden, es común.

Todd Harrison, director del Proyecto de Seguridad Aeroespacial en CSIS, dijo el viernes que es difícil cuantificar cuánta interferencia se ha producido desde el período previo a la invasión. Él y Weeden señalaron que la interferencia que se ha informado públicamente hasta la fecha proviene de sistemas terrestres en lugar de sistemas basados ​​​​en el espacio.

Con una mirada más amplia a las tendencias contraespaciales de 2021, el informe del CSIS destaca el uso creciente de interferencias y suplantación de identidad, que sigue con una predicción para 2020 de que tales incidentes aumentarían junto con la sofisticación de las armas contraespaciales. Según CSIS, 2021 vio un aumento tanto en la cantidad de incidentes como en su complejidad.

CSIS también identificó previamente a Rusia como la "nación más probable" para realizar pruebas contraespaciales. Rusia cumplió esa predicción en noviembre pasado, probando un ASAT de ascenso directo que se estima que creó al menos 1.500 piezas de escombros.

“Estas y otras tendencias identificadas indican que las armas contraespaciales ya no son tecnologías emergentes; muchas son sistemas completamente desarrollados, probados y operativos”, afirma el informe, y señala que si bien un pequeño número de naciones tiene armas contraespaciales más avanzadas, más países tienen acceso a capacidades de guerra cibernética y electrónica y están desarrollando armas contraespaciales ofensivas y defensivas para protegerse contra ataques y garantizar que puedan responder en caso de que sus activos en órbita sean atacados.

El informe de la Fundación Mundo Seguro hizo observaciones similares, explicando que si bien ha habido “investigación y desarrollo significativos de una amplia gama de capacidades destructivas y no destructivas en varios países”, las operaciones militares activas solo han presentado sistemas no destructivos.

Kaitlyn Johnson, subdirectora del Proyecto de Seguridad Aeroespacial en CSIS, dijo el viernes que independientemente de la intención de una nación, ya sea defensiva u ofensiva, todas estas capacidades contribuyen a una mayor militarización del espacio.

“Si bien puede expresar la forma en que está invirtiendo en estos sistemas para su propia audiencia nacional como una protección contra las armas contraespaciales, todavía está desarrollando armas contraespaciales”, dijo Johnson. “Estamos viendo una mayor militarización del dominio espacial sin muchas normas de comportamiento. . . . Y lo que hemos visto en la práctica no es una buena norma positiva para la seguridad, la estabilidad y la sostenibilidad. En realidad, es una norma realmente disruptiva”.

Junto con el desarrollo de capacidades, en los últimos años, más países han reestructurado sus organizaciones espaciales de seguridad nacional y están hablando públicamente sobre las amenazas a los sistemas espaciales, escribe CSIS.



domingo, 3 de abril de 2022

Crisis en Ucrania: África y Oriente Medio dejan en evidencia la doble moral de Occidente


© AFP 2022 / Fadel Senna


Mientras que buena parte de Occidente se enfila detrás de la postura de la OTAN en torno al conflicto en Ucrania, líderes de África y Oriente Medio exponen las miserias de EEUU y optan por la neutralidad, respetando lazos históricos con Rusia.

La embajadora de Sudáfrica ante las Naciones Unidas, Mathu Joyini, aprovechó un debate en la Asamblea General de la ONU sobre el conflicto en Ucrania para regañar a Estados Unidos por sus pasadas incursiones militares como la de Irak.

Cuestionó que Estados Unidos y sus aliados occidentales cometan violaciones de la Carta de la ONU y ahora busquen simplemente una ventaja geopolítica sobre Rusia.

"Aparte de los amigos y aliados militares más cercanos de Estados Unidos en el oeste y el este de Asia, la mayor parte del mundo no está interesada en unirse a la campaña dirigida por Estados Unidos para aislar a Rusia", sostiene el reportero Column Lynch en un artículo publicado en Foreign Policy.

El columnista destaca que muchos países tienen lazos históricos con Rusia que no están preparados para abandonar. Además, estas naciones "temen que un bloqueo económico contra Moscú infligirá un dolor severo en sus propios países, sembrando la semilla de mayor hambre e inestabilidad dentro de sus propias fronteras".

Lynch resalta que las respuestas a la operación militar especial de Rusia en Ucrania por parte de África y el sur de Asia han sido "relativamente silenciosas", mientras que las preocupaciones sobre el impacto potencial de las sanciones occidentales en los precios de los alimentos y el combustible han ido en aumento.

"Muchos todavía albergan un profundo resentimiento hacia Estados Unidos, cuyas intervenciones militares desde Afganistán hasta Irak y Libia han dejado un camino de muerte y destrucción. Los países clave de África y Asia, incluidos Sudáfrica e India, han caminado con cuidado, buscando mantener buenas relaciones con Rusia y Estados Unidos al tiempo que subrayan la necesidad de respetar la soberanía de Ucrania", analiza para luego precisar que ningún país africano ha impuesto sanciones a Rusia.

El embajador de Pakistán ante la ONU, Munir Akram, explicó la cautela que predomina fuera de la histeria occidental: "Si llegará una solución negociada, las sanciones occidentales deberán levantarse porque no creo que los rusos acepten una solución sin levantar las sanciones. Desde la perspectiva de los países no involucrados, si se me permite decirlo, tenemos que ver perspectivas realistas. Creemos que habrá un acuerdo y, por lo tanto, no vamos a aceptar una postura completamente antirrusa".

Por su parte, el embajador de Kenia ante la ONU, Martin Kimani, si bien condenó el accionar de Rusia en Ucrania, recordó que EEUU y sus aliados han utilizado la fuerza militar para "aplastar a sus rivales en Afganistán, Irak y Libia".

Lynch destaca que algunos líderes africanos quieren evitar verse envueltos en lo que consideran una competencia de gran poder en Europa.

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, criticó a Estados Unidos y Europa por su doble moral, teniendo en cuenta su intervención militar en Libia: "Destruyeron el país mientras extendían el terrorismo más allá de sus fronteras".

Además, desde el continente africano condenan el criterio que adoptan en las fronteras europeas de Ucrania donde los "rubios de ojos azules" son recibidos con los brazos abiertos, pero los africanos son rechazados.

Una situación similar ocurre en Oriente Medio, donde los principales aliados históricos de Estados Unidos han desafiado las iniciativas de EEUU de aislar a Rusia.

Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos tienen "noción hasta qué punto están dispuestos a arriesgar algún daño, o erosión, en la relaciones que han desarrollado en términos de diversificación estratégica con Rusia y China", analizó Hussein Ibish, académico en el Instituto de los Estados Árabes del Golfo en Washington.

La India, por su parte, tampoco respaldó los intentos de Washington para castigar a Moscú. Su Gobierno ha mantenido conversaciones para la compra de petróleo ruso, una medida que va en contra de los esfuerzos de Estados Unidos para bloquear las exportaciones de crudo del gigante euroasiático.

Ibish agregó que estos gobiernos han llegado gradualmente a la conclusión durante la última década de que "la era de Estados Unidos ha terminado" y que "la rápida transición hacia un mundo multipolar está en marcha y es irreversible".



El potencial de la industria satelital argentina en EE.UU.
Estimular la participación argentina en la carrera aeroespacial es clave para garantizar el desarrollo del país y para poner en valor la sociedad estratégica con los Estados Unidos.
por Jorge Argüello*


Éxito. El profesor Alejandro Cordero y sus alumnos de la Escuela de Educación Técnica número 5 de Mar del Plata, que desarrollaron el satélite “General San Martín” para dar conectividad a zonas rurales. | CEDOC


El reciente lanzamiento del picosatélite nacional General San Martín sintetiza las enormes posibilidades económicas que se le abren a la Argentina si en este momento crucial de la carrera aeroespacial se conjugan el talento de sus recursos humanos, sus capacidades exportadoras y una adecuada estrategia de asociación público-privadas en potencias del sector como Estados Unidos.

El logro de la empresa de Mar del Plata que desarrolló -con el protagonismo de estudiantes secundarios- ese dispositivo en miniatura para dar conectividad a zonas rurales habla nuestro talento y la capacidad emprendedora, sí. Pero, sobre todo, reafirma el prestigio del país en una industria compleja donde casi no hay protagonismo de naciones en vías de desarrollo.

También pone en valor la sociedad estratégica con los Estados Unidos, que atraviesa casi todas las iniciativas del sector. El General San Martín fue lanzado desde el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, en Florida, a través de SpaceX. Antes, dos satélites Saocom también fueron lanzados con vehículos de esa compañía y la Conae desarrolló cuatro satélites de la serie SAC con la NASA como socio principal.

Y, sin embargo, es apenas la punta del iceberg. El potencial es tan grande, por dinámicas propias de la industria satelital como por la fluida relación bilateral, que esta etapa resultará en perspectiva sólo un período de preparación.

No es el único paso estratégico que ha dado el país. En el plano regional, la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), creada en la VI Cumbre de la CELAC en septiembre pasado, concreta la vieja aspiración de Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que promueve la exploración espacial como herramienta clave del desarrollo tecnológico.

Mientras tanto, desde Washington, nuestra Embajada le ha dado prioridad a la representación del sector aeroespacial argentino en los Estados Unidos, en todas sus dimensiones, tanto en su relacionamiento con el sector público como en sus conexiones con el sector privado, desde la promoción comercial hasta la atracción de inversiones y la cooperación técnica.

Así, hay en marcha un programa de capacitación en exportación de bienes y servicios de alta tecnología para el equipo económico y los consulados generales en Miami, Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston y Atlanta, porque conocer más permite asistir mejor a las empresas directa o indirectamente relacionadas con la industria satelital.

Es que se trata de un sector que, en su frente internacional, precisa especialmente del apoyo diplomático para maximizar sus oportunidades comerciales. En este caso, acompañamos el rol de la CONAE como agencia espacial, de INVAP como productor de satélites y de Arsat como operador, tres actores clave para entender la reputación internacional de esta industria argentina.

Un paso más

Este año daremos un nuevo paso. Del 22 al 24 de marzo, en la próxima feria Satellite de Washington, una gran vidriera global del sector, Argentina tendrá por primera vez un pabellón propio para visibilizar su oferta tecnológica. Nuestras empresas ya no expondrán en stands individuales, sino que se agruparán en un espacio que representa a todo el país, prueba de que el apoyo al sector constituye una verdadera política de Estado.

En simultáneo, una serie de encuentros de negocios en la sede de nuestra Embajada conectará a empresas argentinas con contrapartes estadounidenses de alto interés y potencial: posibles clientes y socios, inversores interesados en el sector y agencias federales con competencia en el tema.

En septiembre pasado, en una experiencia similar, Space X, Amazon Space Unit, Virgin Galactic, Viasat, Ispace y Lockheed Martin mostraron interés en la calidad y competitividad de las compañías argentinas. Este año, avanzaremos un casillero más en la profundización de esos vínculos estratégicos.

Hemos dado prioridad a representar al sector aeroespacial argentino en Estados Unidos

La feria Satellite constituirá una oportunidad para profundizar el acuerdo firmado en 2020 entre las principales empresas argentinas con la entidad COMPTIA (Computer Technology Industry Association), de articulación entre los sectores de ambos países en bienes y servicios, a través de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CARAE) y las firmas Invap, Veng, DTA y Arsultra (en los próximos meses se incorporará Tlon Space).

Este memorándum permite desarrollar negocios, integrar actores y dar mayor visibilidad al rol actual y potencial de la industria satelital argentina en esta expansión que se vive en Estados Unidos. Incluye el intercambio de información industrial, la promoción conjunta de ambas industrias, la organización de misiones comerciales, el entrenamiento de los recursos humanos y la elaboración de investigaciones combinadas, entre otros ejes. En estos dos años, nuevas empresas argentinas se han ido sumando al acuerdo y generando una representación cada vez más diversa que procura mostrar el mayor espectro posible de la oferta satelital argentina.

En Estados Unidos la industria satelital está, al mismo tiempo, en auge y en transformación. Según la Asociación de la Industria Satelital (SIA) hay una creciente participación privada en un ámbito que era casi exclusivo del sector de defensa, una tendencia hacia la miniaturización de los dispositivos, reducción de costos de proyectos antes prohibitivos, nuevos servicios de lanzamiento y post-lanzamiento y más calidad de las imágenes recolectadas.

El nuevo escenario, resumido en más de 100 mil satélites en órbita al final de esta década, genera grandes desafíos regulatorios. En las reuniones que mantengo con distintos actores públicos y privados, afloran preocupaciones prácticas: crecientes riesgos de colisión, interferencia entre distintos sistemas de satélites y restos de dispositivos que pueden impactar en la Tierra.

Argentina asume un rol de cara al futuro de la industria satelital. Desde el Estado promovemos con orgullo nuestras exportaciones, pero también reflexionamos sobre cómo regular la actividad. Eso es lo que vuelve estratégico el diálogo entre las agencias públicas de ambos países, por una industria satelital segura, sustentable y basada en buenas prácticas.

Impacto positivo

Aumentar y diversificar las exportaciones satelitales tiene múltiples beneficios. Es un sector de altísimo valor agregado que produce ingreso de divisas, genera empleo de calidad, prestigia a nuestros profesionales y a nuestro sistema educativo todo, y genera derrames sobre otros complejos industriales.

De acuerdo a un informe del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) del Ministerio de Desarrollo Productivo, la industria satelital puede integrar aún más sus encadenamientos productivos si desarrolla segmentos especializados, como dispositivos de geolocalización, baterías y computadoras de a bordo.

Podemos ampliar el abanico de nuestra oferta. En el mercado de Estados Unidos hay lugar para grandes empresas pero también para Pymes se focalizan en distintos eslabones de la cadena de valor. Los gigantes globales del sector necesitan ampliar su base de proveedores para hacer frente a sus megaproyectos. He ahí una oportunidad relevante.

La ampliación del ecosistema satelital contribuye al desarrollo tecnológico nacional y extiende mayor competitividad a otras industrias: en la exploración minera y petrolera; en el análisis de suelos y monitoreo de cultivos y en la detección de catástrofes naturales y protección del medioambiente.

Pese a su larga y exitosa historia, la sociedad con los Estados Unidos en el campo satelital está en sus albores. Estamos listos para concentrar nuestro esfuerzo en este proceso que constituye un capítulo relevante del desarrollo sustentable de la Argentina.

*Embajador de la Argentina en los Estados Unidos.



sábado, 2 de abril de 2022

Dónde está el Snow Cruiser abandonado en la Antártida en 1941
Diseñado en 1939 por los Estados Unidos, fue el intento de conquistar la Antártida por esos años. El fracaso de diseño y la Segunda Guerra Mundial por delante lo dejaron olvidado para siempre en el Continente Blanco y lo convirtieron en leyenda. 


El Snow Cruiser fue el intento de un vehículo monstruoso para conquistar la Antártida. Llevaba hasta un avión encima.


Conocidos por los simples mortales como el Snow Cruiser, esta máquina de exploración masiva representó el intento de Estados Unidos de tomar posesión de la Antártida a fines de 1939. Sin embargo, las cosas no salieron del todo de acuerdo al plan. En el período previo a la Segunda Guerra Mundial, declarar grandes trozos del continente no reclamado se había convertido en algo así como un deporte para los aventureros, y la élite social de Estados Unidos quería entrar. Excepto que, con dinero en efectivo para desarrollar un nuevo transporte: no iban simplemente a caminar.

Diseñado por el físico y explorador Thomas C. Poulter, y construido por el Armor Institute of Technology en Chicago, el Snow Cruiser era asombrosamente grande. Unos diecisiete metros de largo, seis metros de ancho y cinco metros de altura cuando estaba parado sobre neumáticos increíblemente grandes, incluso para los estándares modernos, Tener un vehículo tan notable, con un precio de U$S 150.000 en 1938 (U$S 2,8 millones con la inflación), demostró la clara intención de los Estados Unidos de afirmar su propiedad de varios sectores de la región polar, pero ¿por qué?




Había mucho en juego dentro de la Antártida. La conquista de estas tierras congeladas era un desafío irresistible que traería mucha admiración y respeto a quienes tuvieran éxito. Hubo oportunidades invaluables para el estudio científico con la posibilidad de establecer observatorios meteorológicos que serían de gran ayuda con el pronóstico a largo plazo. ¿Y a quién no le interesarían las enormes reservas de carbón, petróleo, cobre, estaño y níquel debajo de la nieve?

Curiosamente, los Estados Unidos estaban ansiosos por arrebatar una porción del pastel generosamente proporcionada; especialmente con las tensas relaciones mundiales cuando Adolf Hitler marchó con sus ejércitos por toda Europa. Lincoln Ellsworth y el contralmirante Richard E. Byrd ya habían reclamado muchos lugares para Estados Unidos en expediciones anteriores, pero aquellos en el poder querían una mayor presencia física en la Antártida, por lo tanto, la necesidad de un vehículo de investigación era fundamental. En consecuencia, el Snow Cruiser fue enorme por una razón principal. No solo tuvo que proporcionar alojamiento para varios hombres, sino que también tuvo que servir como laboratorio científico móvil y vehículo de exploración polar competente.

El Snow Cruiser transportaba 9.500 litros de diésel para alimentarse, así como 3.785 litros de combustible de avión para el biplano Beechcraft Staggerwing Scout, utilizado para realizar inspecciones aéreas, que transportaría en el techo. Tal peso requería una enorme resistencia estructural, proporcionada por un armazón y un revestimiento de acero construido con Inland Hi-Steel, que luego se revistió con pintura roja brillante para garantizar que el vehículo fuera fácilmente divisible desde los aviones de arriba. Naturalmente, habría sido una tontería emprender un viaje tan traicionero sin neumáticos de reserva, entonces, dos repuestos de 30 m de altura fueron transportados en un compartimento trasero.




Pero el gran volumen y las proporciones asombrosas no serían suficientes para una misión antártica exitosa. Se anticipó que el Snow Cruiser atravesaría campos de hielo inexplorados y escalaría montañas polares, además de tener que atravesar numerosas grietas profundas y peligrosas. La energía era proporcionada por un híbrido diésel-eléctrico, que consistía en dos motores diésel Cummins H-6 de 150 HP, que alimentaban generadores individuales que funcionan con motores eléctricos contenidos dentro de cada cubo de rueda. Ahora común en los camiones mineros modernos, este fue probablemente el primer uso de un tren motriz diesel-eléctrico en un vehículo tan grande.

Las ruedas mismas podrían retraerse hacia atrás dentro de los largos voladizos del cuerpo cuando se presentaran grietas que detenían el progreso. El juego de ruedas delanteras se podía inclinar, mientras que las ruedas traseras usaban su contacto con el suelo para empujar el extremo delantero del Snow Cruiser sobre cada espacio. Una vez a horcajadas sobre la grieta, el método se repetiría para las ruedas traseras, ya que el conjunto delantero se apoyó nuevamente. Era un sistema innovador y único. Para permitir que el Snow Cruiser progresara aún más, a pesar de una amplia gama de obstáculos de prueba, venía equipado con una dirección en las cuatro ruedas controlada por dos palancas, en lugar del volante convencional. El sistema hidráulico funcionaba con un círculo de giro de 30 pies, utilizando arietes a una presión de 15.000 libras para minimizar las posibles roturas.

Estas características combinadas hicieron del Snow Cruiser una maravilla tecnológica que capturó la imaginación del público. Al poseer una serie de características innovadoras, el vehículo de exploración era el material soñado para una amplia gama de publicaciones científicas y de ingeniería. Entre ellos estaba Popular Science, quien, en noviembre de 1939, publicó diagramas detallados recortados para que aquellos con curiosidad mecánica pudieran devorarlos. No es de extrañar, entonces, que cuando el enorme Snow Cruiser salió de su garage de construcción de Chicago el 24 de octubre de 1939, estaba destinado a disfrutar de un viaje memorable hacia el barco que esperaba con destino a las costas de la Antártida. Desde Chicago hasta Boston, también en Nueva York en la ruta, el mundo se detuvo cuando el leviatán rojo pasó. Calles y carreteras estaban bordeadas de miles de personas curiosas que dominaban la carretera.

Los caminos sirvieron como preparación para las dificultades que se avecinaban en la Antártida, con la habilidad de los hombres a bordo probados a fondo en la ruta a Boston. Finalmente, partieron de Boston a bordo del barco North Star el 15 de noviembre de 1939, zarpando hacia Little America en la Bahía de las Ballenas. Frustrantemente, los verdaderos problemas del Snow Cruiser apenas habían comenzado y el desastre casi golpeó tan pronto como la tripulación intentó desembarcar de North Star a principios de enero de 1940. Mientras descendía una rampa de madera, aproximadamente dos tercios del camino hacia abajo, la rueda delantera izquierda se hundió directamente a través de la estructura de madera. Los tres hombres que guiaban el vehículo desde lo alto del techo lucharon por mantener el equilibrio cuando el Snow Cruiser cayó y se inclinó hacia un lado.

Mientras los observadores retrocedían de las 34 toneladas que colgaban de la rampa, las puertas de la cabina ya abiertas se abrieron más allá del parabrisas. Después de grandes cantidades de humo de diesel, el Snow Cruiser finalmente se liberó de los restos desmoronados de la rampa. Sin embargo, los gritos de apoyo de aquellos que observaron pronto se desvanecieron cuando se presentó el último anti-clímax: los neumáticos lisos no pudieron mover el Snow Cruiser a través de la nieve y el hielo. Quizás sea fácil burlarse unas ocho décadas después, ahora que el desarrollo continuo de los neumáticos de invierno ha establecido que la banda de rodadura, idealmente con bordes de bloques gruesos, así como ranuras circunferenciales y laterales entrelazadas, es un medio eficiente para ganar tracción en la nieve. y hielo. Incluso Goodyear, que proporcionó el Snow Cruiser con su goma, ahora vende neumáticos de invierno con patrones de rodadura complicados que guían la nieve lejos de donde un automóvil hace contacto con superficies problemáticas. Sin embargo, en 1939, se pensaba que los neumáticos sin banda de rodadura serían una combinación ideal para las condiciones de la Antártida.

Esto se basó en conceptos de vehículos de pantano y pruebas realizadas en las dunas de arena en el lago Michigan. En los experimentos, un camión grande se hundiría en la arena hasta sus centros y tuvo que ser remolcado, mientras que el Snow Cruiser solo se hundió una tres centímetros, aproximadamente. El Snow Cruiser se sentó en la arena con un área de contacto de solo 27 m2 por neumático, y la esperanza había sido que esto evitaría que el vehículo tuviera problemas en el helado norte. Por desgracia, aunque podía moverse hasta cierto punto, el Snow Cruiser no era tan móvil como se esperaba.




Poniéndose en marcha con dificultad, el Snow Cruiser trató de redimir las ambiciones del proyecto. La tripulación intentó agregar las dos llantas de refacción al frente y las cadenas en las ruedas traseras para aumentar la tracción, pero sus esfuerzos no mejoraron mucho las cosas. Para su sorpresa, descubrieron que conducir en reversa parecía funcionar mejor, optimizando notablemente el agarre. Uno de los viajes más largos conducidos hacia atrás fue una gran distancia de 150 km.

La tripulación fue ciertamente innovadora, pero no ayudó que solo tuvieran 300 HP a su disposición para hacer frente a largas caminatas por la Antártida. Cuando el mundo era blanco y negro, los 300 CV del Snow Cruiser habrían sonado impresionantes. En la mayoría de los automóviles, esta cifra todavía es admirable, pero dado que había 34 toneladas de Snow Cruiser, la especificación era realmente lamentablemente inadecuada. Eso es 8.8 HP por tonelada. Los informes sobre el "fracaso completo" y el "leviatán desmoronado" Snow Cruiser inundaron los periódicos estadounidenses y el entusiasmo del público, tan claramente visto en las calles entre Chicago y Boston, comenzó a desvanecerse. Independientemente de ello, el equipo científico continuó con experimentos de sismología, tomando muestras de hielo y midiendo rayos cósmicos.

Para el día de Año Nuevo de 1941, el equipo estaba lidiando simultáneamente con fuertes nevadas y lecturas de bajo nivel de combustible. Además, debían recibir suministros para alimentar al gran equipo de perros que los había acompañado hasta ahora. Después de un cierto éxito en el aire, el avión Beechcraft Staggerwing también se averió. La tripulación optó por instalarse en un lugar y cubrió el Snow Cruiser con hielo y maderas para ayudar al vehículo a mantener el calor. Estaban decididos a continuar, pero las preocupaciones más grandes sobre la posibilidad de una Segunda Guerra Mundial estaban desviando la atención y la financiación del proyecto Snow Cruiser. Eventualmente, se decidió que el Snow Cruiser tendría que ser abandonado y el equipo sería llevado a casa. Los informes dicen que el Snow Cruiser estaba escondido dentro de su cubierta protectora y con gruesas telas cubriendo los neumáticos. Se decidió que el Snow Cruiser tendría que esperar hasta que pasaran los horrores del conflicto global.




Desafortunadamente, el mismo entusiasmo por el proyecto nunca volvió, y era comprensible: unos 420.000 estadounidenses habían perecido durante la Segunda Guerra Mundial. Las misteriosas sombras de la guerra tardaron muchos años en levantarse, momento en el cual el ambicioso programa del Servicio Antártico de los EE. UU. se había olvidado en gran medida. El Snow Cruiser fue encontrado dos veces después de este tiempo. A fines de 1946, un equipo de expedición de la Operación Highjump de la Marina de los EE. UU. encontró el vehículo abandonado. Aparentemente, todo lo que el Snow Cruiser necesitaría para funcionar era algún servicio básico y ruedas.

Unos doce años después, el Snow Cruiser fue nuevamente descubierto gracias a un poste marcador, aunque oculto bajo varios metros de nieve. El equipo de expedición de 1958 cavó hasta el fondo de las ruedas y pudieron entrar, donde encontraron revistas, papeles y cigarrillos de la tripulación original. En este punto, el vehículo albergó a varios hombres del equipo de exploración de 1958, quienes encontraron que el refugio del Snow Cruiser era superior a los refugios provistos. Sin embargo, aunque los motores no se encendieron, el equipo inspeccionó la transmisión y afirmó que se requeriría muy poco para que las cosas volvieran a funcionar.

Esta fue la última vez que se encontró el Snow Cruiser. Expediciones posteriores intentaron, pero fracasaron. Los geólogos han sugerido que el Snow Cruiser podría haberse hundido en el fondo del océano después de que una porción significativa de la plataforma de hielo Ross se rompiera a mediados de la década de 1960. En otros lugares también surgieron algunas teorías de conspiración sobre la desaparición del Snow Cruiser, incluida la posibilidad de que la Unión Soviética pudiera haber sacado el vehículo de contrabando durante la Guerra Fría. De cualquier manera, lo que es seguro sobre el Snow Cruiser es que representaba de todo corazón la mayor ambición estadounidense. Aunque el vehículo encontró numerosas dificultades tanto en la carretera como en la superficie traicionera de la Antártida, utilizó con éxito varios conceptos innovadores por primera vez. El Snow Cruiser sigue siendo una prueba del deseo de la humanidad de ir más allá de nuestra zona de confort y luchar por nuevos descubrimientos científicos. Aunque no está, el Snow Cruiser perdido continúa avivando la imaginación y personificando la esencia misma de la exploración anterior a la guerra.






viernes, 1 de abril de 2022

La Defensa rusa publica los nombres de los implicados en la creación de armas biológicas en Ucrania


CC0 / Unsplash /


El Ministerio de Defensa de Rusia nombró a los funcionarios estadounidenses involucrados en la creación de componentes de armas biológicas en Ucrania. Entre ellos está Robert Pope, director del Programa Cooperativo de Reducción de Amenazas. Según el ente, el objetivo de este programa era atraer a los Estados postsoviéticos a la guerra biológica.

"Hoy tenemos la oportunidad de dar los nombres de funcionarios específicos que participaron en la creación de componentes de armas biológicas en el territorio de Ucrania", dijo el jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia, Ígor Kirílov.

"Una de las figuras clave es Robert Pope, en ese momento empleado de DTRA y director del Programa Conjunto de Reducción de Amenazas, cuyo propósito era involucrar a los Estados del espacio postsoviético en actividades biológicas militares. También es el autor de la idea de crear el Depósito Central de Microorganismos Especialmente Peligrosos en Kiev", agregó el general.

Joanna Winthrol, jefa de la oficina de DTRA en Ucrania, era la encargada de coordinar y seleccionar a los ejecutores de los proyectos de armas biológicas en ese país, dijo Kirílov.

"Bajo su supervisión directa, se implementaron los proyectos estadounidenses UP-4, UP-6 y UP-8 para estudiar patógenos mortales, incluidos el ántrax, la fiebre congoleña y la leptospirosis", explicó.

"A continuación, la división ucraniana de Black and Veach, encabezada por Lance Lippencott. También es la principal persona de contacto para los funcionarios del Ministerio de Defensa y el Ministerio de Salud de Ucrania", dijo Kirílov.

Implicación del Pentágono

El Pentágono participó directamente en la planificación y realización de los proyectos biológicos en Ucrania que trabajaban, en particular, con patógenos de la peste y el ántrax, afirmó el jefe de las fuerzas de defensa radiactiva, química y biológica del Ejército ruso.

"La información recibida señala la implicación directa del ente militar estadounidense y sus contratistas en la planificación y la realización de los proyectos [biológicos] del Pentágono en el territorio de Ucrania", dijo.

Tales proyectos lograron financiación gracias a las gestiones del hijo del presidente estadounidense, Hunter Biden, lo que se desprende de la correspondencia entre este y empleados del Pentágono, según Kirílov.

En particular, Hunter Biden recaudó fondos para las empresas Black and Veatch y Metabiota encargadas de llevar a cabo investigaciones con bacterias de la peste y el ántrax, indicó.

En este contexto, el oficial ruso destacó que la operación en Ucrania permitió desmantelar el funcionamiento de cinco laboratorios de estas compañías.

"Se ha comprobado la participación de los laboratorios mencionados en el desarrollo de proyectos por encargo del ente militar estadounidense", enfatizó el militar.

Precisó que la correspondencia entre los representantes del Pentágono y el hijo de Biden señala que los objetivos del organismo estadounidense en Ucrania son "lejos de científicos".

En particular, Kirílov indicó que en una de las cartas el vicepresidente de Metabiota dice que las actividades de su compañía serán dirigidas a garantizar "la independencia cultural y económica de Ucrania de Rusia".

Tal declaración, dijo el militar ruso, es "bastante extraña para una empresa de biotecnología".

En vista de todo esto, el oficial militar recalcó que EEUU muestra un enfoque "pragmático" hacia la organización de las investigaciones biológicas y militares, considerando los países en desarrollo como "un polígono para las pruebas de componentes de armas biológicas y medicinas".

"Creemos que los documentos revelados reflejan la violación por parte de Estados Unidos y Ucrania de las obligaciones en virtud del artículo 4 de la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 1540", concluyó.

La Resolución 1540 del Consejo de Seguridad de la ONU estipula que "todos Estados de deben abstenerse de suministrar cualquier tipo de apoyo a los agentes no estatales que traten de desarrollar, adquirir, fabricar, poseer, transportar, transferir o emplear armas nucleares, químicas o biológicas y sus sistemas vectores".

Desarrollo de drones con sustancias tóxicas

EEUU desarrolló vehículos aéreos no tripulados que podían llevar cápsulas con sustancias venenosas, radiactivas y narcóticas, declaró Kirílov.

Recordó que la Oficina de Patentes y Marcas de EEUU emitió el documento número 8.967.029 para un vehículo aéreo no tripulado que puede esparcir insectos infectados en el aire.

"La descripción de la patente afirma que este dispositivo puede utilizarse para destruir o inutilizar fuerzas enemigas sin riesgo para las tropas estadounidenses (...) se muestra la posibilidad de equipar cápsulas con sustancias venenosas, radiactivas, narcóticas, así como con patógenos de enfermedades infecciosas", denunció Kirílov.

Asimismo, declaró que la empresa ucraniana de construcción de motores Motor Sich preguntó a los fabricantes de drones turcos Bayraktar sobre la posibilidad de rociarlos con aerosoles, lo que genera preocupación en el contexto del programa biológico militar estadounidense, que se implementó en el territorio de Ucrania.

"De hecho, se trata del desarrollo por parte del régimen de Kiev de medios técnicos para la entrega y el uso de armas biológicas con la posibilidad de su uso contra Rusia", concluyó.



Diplomático ruso afirma que Alemania cuenta con un programa biológico militar en Ucrania




Los documentos demuestran que "Alemania está realizando su propio programa biológico militar en el territorio de Ucrania", declara el representante permanente de Rusia ante la ONU en Ginebra, Guennadi Gatílov.

El diplomático subraya que dicho programa puede ser igual de peligroso que los experimentos biológicos de EEUU.

Según declaró Gatilov durante su discurso en la sesión plenaria de la Conferencia de Desarme de la ONU, el programa alemán tenía por objeto estudiar el potencial de algunas enfermedades mortales —como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo— en las condiciones de Europa del Este.

"Las actividades de Alemania, previamente desconocidas para el público en general, representan la misma amenaza que los experimentos biológicos de EEUU y requieren un estudio detallado", subrayó el diplomático.

Este 31 de marzo, el Ministerio de Defensa de Rusia nombró a los funcionarios estadounidenses involucrados en la creación de componentes de armas biológicas en Ucrania. Entre ellos está Robert Pope, director del Programa Cooperativo de Reducción de Amenazas. Según el ente, el objetivo de este programa era atraer a los Estados postsoviéticos a la guerra biológica.


Cancillería china: "La OTAN debería haberse disuelto tras el colapso de la URSS"


© REUTERS / Ints Kalnins


La OTAN debería haberse disuelto tras el colapso de la URSS, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Zhao Lijian.

En una conferencia de prensa, Lijian calificó a la alianza de "un producto de la guerra fría". También recordó que a principios de la década de los 1990, el entonces secretario de Estado de EEUU, James Baker, prometió al entonces presidente Mijaíl Gorbachov que la OTAN no se expandiría hacia el este ni un centímetro.

El portavoz de la Cancillería china subrayó que fue EEUU "el mayor promotor de la crisis en Ucrania". Añadió que desde 1999, Washington llevó a cabo cinco expansiones de la OTAN hacia el este, mientras que el número de los países miembros de la alianza aumentó de 16 a 30.

La OTAN también "avanzó más de 1.000 kilómetros hacia la frontera rusa, paso a paso, y de esta manera, arrinconó a Rusia", recordó Lijian.

Sin embargo, el mundo "no necesita una nueva guerra fría", afirmó el portavoz.



¿Puede la agroindustria argentina responder al desafío energético mediante biocombustibles?
Las entidades bursátiles cerealeras aseguran que pueden aumentar la producción de biodiésel gracias a que casi el 60 % de la capacidad productiva está ociosa.


Foto: pixabay.com


La agroindustria argentina está en condiciones de responder al desafío planteado en los mercados energéticos –especialmente gas y petróleo– por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania a través de una sustitución rápida de importaciones con el uso de biocombustibles, afirmaron hoy las Bolsas de Cereales de Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba y Entre Ríos, y Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe. En un comunicado conjunto, las entidades bursátiles aseguraron que la Argentina puede alcanzar 3,9 millones de toneladas de producción de biodiésel, gracias a que, en la actualidad, tiene casi el 60 % de su capacidad productiva ociosa.

En este marco, proponen a las autoridades nacionales establecer por norma que, más allá del corte obligatorio vigente del 5 %, las empresas mezcladoras puedan usar biodiésel hasta un máximo del 20 %.

Este adicional deberá ser consecuencia del mercado libre de oferta y demanda en el que podrán participar todas las empresas productoras de biodiésel registradas en la Argentina, de manera de asegurar el abastecimiento en las mejores condiciones posibles de calidad y precio para el consumidor. El sector destacó el potencial técnico del producto para sustituir al gasoil en el transporte, incluso su empleo puro en flotas de camiones y buses de transporte de pasajeros. En este sentido, incrementar la utilización de fuentes de energía renovables producirá beneficios para el medio ambiente y la salud humana, enfatizaron.

Debido a la profunda trama de actividades que desarrolla el sector de los biocombustibles en el interior del país, una mayor producción tendría además un "aporte muy importante" al desempeño de la actividad económica y la generación de valor.

Se trata, entre otras cosas, de un "rubro dinámico en la generación de empleo y exportaciones genuinas", agregaron.

Para las bolsas, una mayor utilización de biodiésel redundaría también en un "importante aporte a la salud de las cuentas fiscales, dada la sustitución de importaciones que traería aparejada". El país cuenta con disponibilidad de materia prima y capacidad de producción de biodiésel para sustituir más de un millón de toneladas de importaciones de gasoil, con un producto al 100 % de fabricación nacional.