miércoles, 12 de octubre de 2022

El Tronador II vuelve a despegar
El Gobierno se comprometió con la CONAE para financiar con 9730 millones de pesos el desarrollo de un vehículo de acceso al espacio y darle continuidad a la segunda etapa del proyecto Tronador. Está previsto fabricar dos prototipos y el objetivo final es contar para 2030 con un lanzador satelital capaz de alcanzar órbitas de hasta 600 kilómetros de altura.
Por Matías Alonso



Durante un acto en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), el lugar desde donde se hace el monitoreo de las misiones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el pasado 3 de octubre El Estado argentino se comprometió con este organismo a financiar con 9730 millones de pesos el proyecto de desarrollo de un vehículo de acceso al espacio para el lanzamiento de cargas satelitales.

El Tronador II contará con dos prototipos: Tronador II 70, que servirá para probar el motor de la segunda etapa de vuelo y se lanzará en 2026, y el Tronador II 150, que probará un motor de la primera etapa de vuelo y se lanzará en 2028. El objetivo final, fijado para el año 2030, es el lanzamiento del Tronador II 250, un vehículo espacial que contará con tres motores en la primera etapa y uno en la segunda, y que podrá alcanzar órbitas de hasta 600 kilómetros de altura para lanzar cargas satelitales de de entre 500 y 750 kilos. Los números 70, 150 y 250 se refieren al diámetro de los vehículos.

Del acto realizado en Falda del Cañete, en la provincia de Córdoba, participaron el presidente Alberto Fernández, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, entre otros.

El contrato tiene una duración de 24 meses, por lo que involucrará también al próximo Gobierno. La inversión comprometida será destinada al desarrollo del primer prototipo, el Tronador II 70, y a la continuidad del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) con su infraestructura auxiliar prioritaria. El gerente de Acceso al Espacio de la CONAE, Daniel Rocca, le dijo a TSS: “Se está llevando a cabo una gestión de alto nivel para que sea una política de Estado y en el Congreso se está trabajando en el mismo sentido. Desde nuestro lugar intentamos que el proyecto tenga resultados concretos, visibles, que lo hagan sostenerse por sí mismo”.


El acto se realizó en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), en Córdoba, el lugar desde donde se hace el monitoreo de las misiones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Foto: CONAE.


En el caso de los dos primeros prototipos, los lanzamientos se harán desde el Centro Espacial de Pipinas, y el del Tronador II 250 desde la base de lanzamiento de Bahía Blanca. “No se centralizan los lanzamientos porque son de diferentes aplicaciones y cada una tiene su razón de ser”, explicó Rocca. Y agregó: “No son dos bases de lanzamientos idénticas. La de Pipinas es una base pequeña, con el objeto de hacer pruebas experimentales o tecnológicas de bajo porte y de corto alcance. No es un puerto espacial de carácter para hacer un lanzamiento orbital, para lo que se necesita una cierta posición geográfica y que esté aislada de la población, condiciones que se cumplen en Bahía Blanca. Si uno ve la trayectoria hacia el Polo Sur, que es la órbita mayoritariamente utilizada para la observación de la Tierra, la costa argentina se va alejando de esa trayectoria dejando un punto posible de impacto libre de población, lo que implica que el riesgo sea muy bajo y eso lo hace un buen lugar”.

El Tronador II 70 probará un motor de tres toneladas de empuje, debería alcanzar unos 100 kilómetros de altura y experimentar microgravedad. Tendrá turbo-bombas para poder impulsar el oxígeno líquido y el kerosene hacia el motor en forma rápida y controlada.

El Tronador II 150 llegará a la misma altura con un motor de 30 toneladas de empuje, también alimentado por turbo-bombas. De esta manera, se dejarán de lado las electrobombas usadas en los VEX lanzados anteriormente y se desarrollará una nueva tecnología. Los primeros VEX usaban hidracina como combustible, ya que se la pensaba la mejor opción para impulsar la segunda etapa, pero también se optó por dejarla de lado y usar ambas etapas con kerosene.

“En motores de hidracina se llegó hasta un punto de evolución y se hizo un análisis de propelentes, emisión y posibles nichos de mercado para ser competitivos a futuro y poder dar servicios a terceros ademas de nuestras misiones. Lo que encontramos es que el desarrollo de hidracina, si bien había avanzado a la par del desarrollo de oxígeno líquido y el kerosene, resultó mucho más rápido y barato avanzar en oxígeno líquido y kerosene en la parte alta. Por lo tanto, por razones económicas y de análisis de riesgos, fue preferible unificar la tecnología y simplificar el desarrollo para bajar el costo. La hidracina, si bien es una tecnología muy reconocida en el mundo, tiene costos y riesgos más altos para el programa. Hemos unificado y simplificado la necesidad de instalaciones en la base de lanzamiento, lo cual también disminuye la inversión necesaria”.


El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, durante el acto realizado en el CETT. Foto: CONAE.


En la firma, que involucró a la empresa VENG –principal contratista del proyecto– y también a FADEA, estuvieron presentes Marcos Actis y Mirta Iriondo, titulares de esas firmas. Actualmente, en el proyecto trabajan 116 profesionales de la CONAE y de VENG y, en esta nueva etapa, se generarán 300 empleos indirectos. Del proyecto también participan otras empresas del sector, como INVAP y Valthe, e instituciones públicas como la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Mar del Plata.

En el caso de FADEA, la empresa estatal se encarga de la fabricación de los casquetes de los tanques de combustible del Tronador II 250. Son tanques con un diámetro de dos metros y medio y cuyos gajos son de una aleación especial de aluminio 2219 con base de cobre, que solo se usa en la industria aeroespacial y militar, que deben tener una metrología muy específica y controlada ya que luego son soldados en Pipinas con una máquina de soldadura por fricción en frío y, al no tener aporte de material, la junta deber estar construida con alta precisión.

El proyecto tiene la impronta de hacer todo lo que se pueda en el ámbito local para poder contar con un producto que no pueda ser limitado por proveedores extranjeros. “En su mayoría, lo que importamos son componentes y materia prima, como chapas de aluminio. Los diseños de propulsión son nuestros y los ensayos y bancos de ensayos también son diseños locales. Todo lo que son insumos están resueltos con la industria nacional y acá no no se hace una inversión adicional de no ser necesario. En el caso de la chapa 2219 que utilizamos, hemos hecho el desarrollo local de la aleación, pero para llevar ese desarrollo a una etapa de producción hay que instalar un tren de laminado específico, y hay que conseguir una demanda para justificar eso. No vale la pena hacer una inversión excesiva para una producción local de baja escala”, dijo Rocca. Hasta componentes como el sensor GPS de guiado y control, un insumo central y muy complejo, ha sido diseñado en conjunto con la UNLP.

“Ningún país tiene un lanzador en poco tiempo y es muy selecto el grupo de países que lo tienen por su dificultad, más allá de los recursos. Tenemos conciencia de la inversión que hace el Estado, pero también es algo muy valioso y hay que reconocer los aportes que estos proyectos generan. Desde los recursos humanos especializados, que no es fácil obtenerlos, hasta el conocimiento y el derrame que se genera a nivel de capacidades, tecnología y materiales hacia otras empresas. Esto termina generando otros resultados en la matriz socioeconómica, aportando al bienestar, la producción y el trabajo. Es un ciclo virtuoso que tiene que ver con la economía del conocimiento, que es la otra pata que la Argentina necesita potenciar”, concluyó Rocca.



FADEA y CONAE: Trayectorias que miran al espacio
Tras décadas en las que la fábrica de aviones no participaba de la actividad espacial, la reciente producción de partes estructurales del nuevo tanque de combustible del futuro Tronador II marca un hito en la colaboración con VENG y la CONAE.
Por Carlos de la Vega




El 7 de julio pasado, en las instalaciones que la empresa VENG posee en Pipinas, en la provincia de Buenos Aires, una pequeña delegación de FADEA encabezada por su gerente general, Franco Giuggioloni, entregó los diez primeros gajos de lo que serán los nuevos tanques de combustible del futuro vector de acceso al espacio que está desarrollando la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Tronador II.

Hacía más de tres décadas que FADEA no se vinculaba a la actividad espacial nacional, algo que sorprende teniendo en cuenta el importante desarrollo que esta última ha tenido en la Argentina durante esos años, y el hecho de que la fábrica de aviones situada en Córdoba posee capacidades productivas que en muchos casos son únicas en el país y con potencial para la industria espacial.

La fabricación de los gajos de los tanques de combustible del Tronador II se enmarca en el proceso de desarrollo de este vector de dos etapas que, cuando esté finalizado y operativo (se calcula que para el año 2028) hará que la Argentina ingrese al selecto grupo de países con capacidades propias para poner artefactos en órbita. El Tronador II permitirá “inyectar” cargas útiles, como satélites, de hasta 500 kilos, en órbitas LEO (órbitas bajas de la Tierra por sus siglas en inglés) de unos 600 kilómetros de altura.

En el camino hasta llegar al lanzador definitivo hay una serie de pasos a seguir y de pruebas que realizar. Antes del modelo final, conocido también como Tronador 250 –por los 250 centímetros de diámetro de su fuselaje– se construirán dos modelos menores, el Tronador 70 y el 150 (70 y 150 centímetros de diámetro de fuselaje, respectivamente), que deberán estar listos para los años 2024 y 2026.


Render de los futuros modelos de ensayo de la “Serie Tronador” (Fuente: Gentileza VENG).


El programa de acceso al espacio de la CONAE se inició en el año 2008 con la serie de vehículos VEX y a la fecha debería estar mucho más avanzado, al igual que la construcción del sitio de lanzamiento ubicado en la Base Naval de Puerto Belgrano, al sur de la Provincia de Buenos Aires, pero durante el gobierno de Mauricio Macri el proyecto fue desfinanciado y paralizado, hasta que fue retomado en el año 2020.

Cuando se complete el programa del Tronador II, el proyecto habrá insumido un costo algo superior a los 400 millones de dólares, algo realmente económico dadas las cifras que suelen involucrar iniciativas similares en otras partes del mundo.

La empresa VENG es la proveedora principal de la CONAE en lo que hace al lanzador. Los modelos de evaluación tecnológica que se construirán (Tronador 70 y Tronador 150) constituyen lo que en la jerga interna de la empresa se denomina la “Serie Tronador” y su finalidad es ensayar sistemas específicos del cohete antes de fabricar y probar la versión final. Por ejemplo, el Tronador 70 servirá para probar la turbobomba y los motores de la segunda etapa; mientras que en el Tronador 150 se ensayarán los mismos subsistemas pero de la primer etapa.

El Tronador II estará equipado con tres motores de 30 toneladas de empuje cada uno, aunque se prevé una versión potenciada, denominada Tronador III, que portará cuatro de esos motores.

No ha sido sencillo el diseño y fabricación de los tanques de combustible. “Si bien es un lanzador, la ingeniería aeronáutica es clave para llegar al espacio. Poder tener una técnica que permita hacer los tanques de combustible del mismo espesor, en su estructura, que el fuselaje, es importantísimo por lo que significa en el ahorro de peso, cosa que no se estaba logrando haciéndolo con otras técnicas. También es importante que se haya podido hacer en el país, evitando mandarlo al extranjero, con ahorro de divisas; y además con otra empresa estatal, y que se empiece a colaborar entre las empresas estatales”, le dijo a TSS, Marcos Actis, presidente de VENG.


La máquina de conformado por estirado (stretchforming), Loire, trabajando en FAdeA en uno de los gajos de los tanques de combustible del futuro Tronador II. Se aprecia por debajo de la chapa curvada, el molde fabricado por Molaike.

Gajos para un cohete

El Tronador II contará con dos tanques de combustible de oxígeno líquido y querosén por etapa. Cada uno de esos tanques es un cilindro de aluminio de ocho metros de largo por 2,5 metros de diámetro, cerrado en cada uno de sus extremos por una semiesfera compuesta por ocho gajos cada una de ellas. El desarrollo del proceso de fabricación de esos gajos fue lo que se le encomendó a FADEA. “En esta etapa, lo que nos han encargado es el desarrollo del proceso de fabricación de las piezas. El diseño es de VENG y nosotros hacemos un built to print, una fabricación bajo diseño, y somos los responsables del desarrollo del proceso de manufactura de las piezas”, le explicó a TSS Leonardo Carrizo, jefe del Programa de Aeroestructuras de FADEA, donde se lleva a cabo la producción de los gajos para el Tronador.

En el diseño del modo de fabricación de los gajos “se decidió usar el proceso conocido como stretchforming, conformado por estirado”, señaló Carrizo. “No sólo debimos desarrollar el proceso de fabricación –añadió–, sino también los moldes que iban a ser necesarios. Se contrató a una empresa especializada en este tipo de herramientas, Molaike, que está en Buenos Aires, y ellos diseñaron y fabricaron un utilaje de estirado y otro de contorneado. El primero se usa en la máquina Loire y el segundo para el mecanizado en una fresadora de cinco ejes FIDIA”.

Entre las máquinas-herramienta con las que cuenta FADEA, hay dos que se destacan: una es una máquina de estirado de 250 toneladas de presión marca Loire, y la otra es una fresadora a control numérico (CNC) de cinco ejes, marca FIDIA. Ambas están involucradas en la producción de los gajos para VENG.

La fabricación de cada gajo comienza tomando “la plancha de aluminio que se compra al proveedor de este material. Posteriormente, se corta la chapa de la forma definida por el área de Ingeniería de Proceso de FADEA, se le hacen distintos tratamientos térmicos para darle maleabilidad al material y, cuando está listo, se lo monta sobre el molde en la Loire y se comienza con varios ciclos de estirado”, relató Carrizo.

“Básicamente, agarramos la chapa en la máquina de estirado empleando dos mordazas y la estiramos arriba de un molde, logrando la forma que tiene éste. El proceso completo lleva varios estirados (cuatro) porque el material se va endureciendo, entonces se realizan recocidos previos a cada estirado, hasta que se llega a la forma final”, detalló a TSS Diego Maenza, líder de Ingeniería de Fabricación de los gajos.

El proceso de producción se diseña “primero en base a la experiencia que se tiene con piezas similares y luego se hace un try out (ensayo) con una pieza inicial y, posteriormente, con una segunda y una tercera, hasta lograr el proceso indicado. En este caso, lo conseguimos en la tercera pieza”, comentó Maenza.

El material empleado es una aleación de aluminio “AL 2219”, que viene en planchas de 144 por 48 pulgadas. El material fue provisto por VENG, que ya tenía en su stock las chapas, y para el futuro se está analizando usar una variante que emplea al cobre como aleación principal y es el mismo que usa FADEA en gran parte de los componentes aeronáuticos que fabrica. El problema de cambiar de tipo de aluminio es determinar si se comportará de manera similar, en cuanto a resistencia y maleabilidad, que la variante ya probada. Por otro lado, mudarse hacia un aluminio más disponible y que, a su vez, ya empleó FADEA, permitiría mejorar los tiempos y los costos de obtención del material. Frecuentemente, los productores internacionales de este tipo de insumos exigen compras por volúmenes mínimos y, cuando la cadencia productiva no es alta, ello puede implicar quedarse con stocks sin poder usarlos por mucho tiempo.

Después del estirado, las piezas pasan por un solubilizado al estado T42 (templado) y un calibrado en prensa. El templado permite obtener un nuevo nivel de dureza, pero el estado final del material se consigue luego de transcurrido 20 minutos desde que se realizó dicho tratamiento térmico, período en el que se debe dar a las piezas su forma final en la prensa.


Diego Maenza (izquierda) y Leonardo Carrizo en el tablero de control de la Loire, una de las máquinas de conformado por estirado de FAdeA.


“Lo que sale del estirado es un gajo de forma bruta –explicó Carrizo– al que falta darle todavía su configuración final, la forma que se necesita para que la pieza coincida con el utilaje de armado que tienen en VENG. Ese utilaje es de posicionamiento de los gajos y es donde luego se realizará la soldadura empleando el método de fricción, para lo cual disponen de una máquina especial”.

Una vez que se llega a la forma final, cuando la pieza ha copiado la forma del molde, se le hace un punzonado. “Es un agujero en la parte de la chapa que ha quedado por fuera de la pieza en sí y que sirve para ubicar la chapa en el utilaje de contorneado”, continuó Carrizo. Y Maenza añadió: “Después que se termina de estirar se va a un proceso de corte y luego a un envejecido artificial, que es un tratamiento térmico que le da aún mayor dureza a la pieza. Ese tratamiento tarda unas 36 horas en el horno”. El paso por la fresadora permite eliminar el material sobrante de la pieza y dejarla con su forma final.

Cada gajo pesa 30 kilos y tarda cerca de una semana y media en fabricarse. El lote piloto encargado a FADEA ha sido de diez unidades y, a partir de ahora, con el proceso productivo ya diseñado y probado, está previsto que VENG haga un pedido de 30 gajos más.

Cooperación intraestatal

Tanto FAdeA como VENG son empresas estatales. La primera es en un 99% propiedad del Ministerio de Defensa y el restante 1% de Fabricaciones Militares. La segunda es propiedad en forma mayoritaria de la CONAE, con un pequeño porcentaje en manos de INVAP y de Servicios Tecnológicos Integrales (STI).

“En el año 2012, desde otra posición en la universidad [Nacional de La Plata], había hecho una visita a la fábrica y había visto que se podían estirar las chapas y hacerlas tomar distintas formas. Así que ver hoy concretado que FADEA, luego de varias idas y vueltas, haya podido hacer los gajos, es una alegría y reconforta”, señalóActis.

El presidente de VENG enfatiza lo virtuoso que resulta la colaboración entre las empresas estatales. “Tienen que complementarse y ser competitivas en lo que le toca a cada una”, dijo Actis. Y agregó: “Me parece que lo mejor es aprovechar las capacidades y, aunque los gajos parezcan una cosa chica, es un camino que se inicia. VENG tiene que crecer en lo que es fuerte, como la soldadura por fricción, y aprovechar las capacidades de otras empresas. Inicialmente se tuvo una idea, con la que uno no estuvo de acuerdo, que es querer hacer todo, y eso ya no se usa. VENG en Pipinas debería funcionar en la parte de la construcción y ensamblado del lanzador, y a lo sumo tener lo relativo a la soldadura por fricción y la fabricación de componentes menores. Incluso partes como el fuselaje o los tanques podrían viajar a Córdoba para los ajustes y luego volver a Pipinas para el ensamblado final”, detalló Actis.

“Hay que optimizar los recursos y no duplicarlos. Lo mismo con los privados. Si hay una empresa privada que pueda hacer determinadas piezas, es preferible apelar a eso y no tener un equipamiento para hacer una pieza cada tanto”, continuó el presidente de VENG.

Los lanzamientos de prueba de la “Serie Tronador” se realizarán desde las instalaciones que CONAE posee en Pipinas, mientras se avanza con las obras de Puerto Belgrano.

Originalmente, también se había previsto en el proyecto que el querosén se produjera en la Argentina a través de YPF, pero la planta que se iba a montar en La Plata por ahora no ha comenzado su construcción. De todas maneras, la cooperación entre empresas estatales y con privados está permitiendo avanzar en la nacionalización de porcentajes importantes de las partes y los procesos productivos del futuro Tronador II.



martes, 11 de octubre de 2022

Marte: descubren que pudo haber microbios en el planeta rojo
Dos estudios coincidieron en la probable existencia de microorganismos marcianos, que pudieron sobrevivir a las severas condiciones climatológicas de ese planeta, al resguardarse bajo la superficie.


Marte, con microorganismos en el pasado. Ambito.com


Marte pudo haber tenido hace millones de años microorganismos, que sobrevivían a las duras condiciones climáticas al esconderse bajo la superficie, revelaron estudios recientes.

Según estos informes, Marte podría haber tenido un ambiente capaz de albergar un mundo subterráneo "rebosante" de organismos microscópicos.

Se añadió que estas simples formas de vida habrían alterado la atmósfera a tal grado que "desataron una glaciación marciana que provocó su extinción", según las conclusiones de los expertos.

Estos hallazgos ofrecen un "panorama desolador" de las formas en que opera el cosmos ya que, se concluyó, incluso la vida en su forma más simple como los microbios "pueden causar habitualmente su propia desaparición".

El autor principal del estudio, Boris Sauterey, indicó sobre la investigación publicada en la revista Nature Astronomy, que usaron modelos meteorológicos y de terreno para evaluar la habitabilidad de la corteza marciana hace unos 4000 millones de años, cuando se creía que el planeta rojo estaba lleno de agua.

Conjeturaron que microbios consumidores de hidrógeno y productores de metano pudieron haber prosperado apenas por debajo de la superficie en aquel entonces, cubiertos por decenas de centímetros de tierra, más que suficiente para protegerlos de la severa radiación.

Cualquier sector libre de hielo en Marte podría haber estado repleto de estos organismos, precisó el líder del estudio, tal como sucedía en la Tierra primitiva, según consignó la Agencia AFP.



Explicar lo inexplicable con la conciencia no local


Credito: noetic.org


¿Cómo somos conscientes de que somos conscientes? La conciencia sigue siendo un misterio desconcertante para la ciencia. La neurociencia actual asume que la conciencia emerge de las neuronas que interactúan entre sí en el cerebro. Sin embargo, todavía no tenemos una explicación de cómo estas interacciones neuronales causan exactamente la experiencia subjetiva o la experiencia de ser consciente. O, para ser más específicos, cómo las neuronas que interactúan podrían hacernos conscientes de las experiencias profundas y conmovedoras de enamorarse, disfrutar de una obra de arte encantadora o sentir una ola de inspiración deslumbrante.

En un artículo publicado recientemente en la principal revista científica Frontiers of Psychology, analizamos cómo la ciencia está abordando actualmente la conciencia y las posibles formas alternativas de ver el problema que podrían ayudarnos a resolver este misterio humano de larga data.

El cerebro genera conciencia

La cosmovisión científica dominante actual asume que la materia es el bloque de construcción principal del universo. Esta filosofía se llama materialismo y propone que podemos reducir cada fenómeno en partes físicas más pequeñas para explicarlo. En este modelo, las neuronas trabajan juntas para generar conciencia de alguna manera. El campo, sin embargo, no puede ponerse de acuerdo sobre cómo sucede esto. En el artículo, revisamos las principales teorías neurocientíficas de la conciencia y proponemos que tal vez haya brechas en los enfoques porque algunas suposiciones, como que el cerebro genera conciencia, son incorrectas o incompletas.

Experiencias humanas excepcionales e inexplicables

¿Por qué? Las teorías materialistas de la conciencia no explican fácilmente ciertas experiencias humanas y nos hacen cuestionar si la conciencia depende exclusivamente de la actividad cerebral. Por ejemplo, existen experiencias bien documentadas de personas que perciben información de lugares distantes, el futuro e impresiones mentales de otras personas, que son difíciles de explicar con los modelos materialistas actuales. ¿Alguna vez has tenido un sueño que se hizo realidad exactamente como lo viste? Imposible, dice el materialismo.

Además, si bien hay muchos ejemplos de correlaciones entre la integridad neuronal y el comportamiento humano, como cuando el daño a una región del cerebro (p. ej., debido a un derrame cerebral) provoca cambios en el comportamiento humano (p. ej., pérdida de la capacidad de hablar), también hay muchos casos en los que la correlación no es tan clara. Por ejemplo, hay casos documentados en los que las personas, a través de un evento traumático o sin causa aparente, adquieren habilidades cognitivas sin entrenamiento previo o experiencia en las habilidades, como sabios adquiridos y espontáneos, que repentinamente adquieren habilidades musicales o matemáticas excepcionales. También hay casos de personas que pueden hablar idiomas que nunca antes habían aprendido. En otro ejemplo más, hay casos médicos en los que el cerebro se ha degenerado hasta el punto de que apenas queda tejido cerebral funcional, pero en los que el individuo inexplicablemente recupera temporalmente la memoria, la orientación y la capacidad de hablar y responder con conciencia. Si la función cerebral está perfectamente correlacionada con el comportamiento y las experiencias humanas, no esperaríamos ver estos casos excepcionales.

¿Puede la conciencia no local explicar lo inexplicable?

Para dar cuenta de estos casos excepcionales en los que la conciencia parece extenderse más allá del cerebro y el cuerpo físicos tanto en el espacio como en el tiempo, se han sugerido modelos alternativos de conciencia, o teorías de conciencia no local. Revisamos algunas de estas teorías en el nuevo artículo. Estos modelos no asumen que la conciencia necesita ser confinada y generada por el cerebro. Esto es difícil de imaginar usando un modelo de realidad donde la materia es el bloque de construcción fundamental del universo, pero no si el modelo se invierte y la conciencia se convierte en el bloque de construcción fundamental en su lugar, volviéndose más fundamental que la materia y el espacio-tiempo.

Sí, incluir teorías no locales de la conciencia puede requerir un cambio en la visión del mundo, pero esta no sería la primera vez que ocurre un cambio en la visión del mundo en la ciencia. Un ejemplo notable es el caso de los agujeros negros. En 1915, Karl Schwarzschild propuso la posibilidad de la existencia de agujeros negros. Pero en 1939, Albert Einstein negó que pudieran existir agujeros negros. En la década de 1960, Roger Penrose publicó modelos que explicaban cómo podrían formarse los agujeros negros, lo que hizo que otros físicos consideraran la posibilidad. Finalmente, medio siglo después, los astrónomos observaron un agujero negro. Si la posibilidad de la existencia de agujeros negros se hubiera descartado permanentemente, como propuso Einstein, nunca los habríamos descubierto.

Incluyendo todas las teorías

Esta tensión entre resistencia y avance es común en la ciencia y nos ayuda a explorar teorías con cautela sin abandonar la evidencia pasada. Sin embargo, historias como la de los agujeros negros son un buen recordatorio para abordar todos los fenómenos y teorías con curiosidad, humildad y el reconocimiento de que, en un momento dado, no tenemos todo resuelto. Siempre hay más por descubrir sobre nuestro universo. Incluir otros modelos que no se ajusten a la cosmovisión científica actual puede ayudar a mejorar nuestra comprensión del mundo en el que vivimos e incluso podría acelerar el progreso científico al explicar lo inexplicable.

Es importante que la ciencia convencional incorpore teorías de la conciencia no local, como la publicación de estas teorías en revistas como Frontiers in Psychology como lo hicimos nosotros, porque si bien el materialismo explica gran parte de nuestro mundo, no lo explica todo, incluidos estos fascinantes casos excepcionales. Las teorías no materialistas que sugieren que la conciencia es fundamental y/o no local pueden proporcionar un camino para comprender estos fenómenos. Incluso pueden ayudarnos a comprendernos mejor a nosotros mismos y nuestras experiencias humanas. Para llegar allí, necesitamos teorías comprobables y mentes abiertas para investigar verdaderamente esta cosa asombrosa y escurridiza que llamamos conciencia.



lunes, 10 de octubre de 2022

La nueva carrera armamentista espacial podría obstaculizar los esfuerzos de exploración
Los defensores de la exploración quieren frenar una carrera armamentista orbital en desarrollo.
Por Rahul Rao


Desechos espaciales generados por la prueba rusa de misiles antisatélite en noviembre de 2021. (Crédito de la imagen: Hugh Lewis/Universidad de Southampton)


Para algunos observadores del espacio, el 15 de noviembre de 2021 vislumbró un futuro muy oscuro.

En esa fecha, Rusia lanzó un misil no anunciado que destrozó uno de sus propios satélites desaparecidos en innumerables fragmentos, incluidas más de 1000 piezas lo suficientemente grandes como para rastrearlas. La lluvia de escombros envió a la tripulación de la Estación Espacial Internacional, incluidos dos cosmonautas rusos, a subir a sus transportes en busca de refugio. Los detritos continuaron dando vueltas; meses después, una pieza pasó dentro a un peligroso tiro de piedra de un satélite chino de observación de la Tierra.

Un mes después, 163 países en la Asamblea General de las Naciones Unidas votaron para crear un grupo de trabajo para evitar una carrera armamentista espacial. Ahora que ese grupo de trabajo se reúne en Ginebra, sus miembros enfrentan un problema inquietante: la creciente militarización del espacio representa una amenaza para los vuelos espaciales tripulados en más de una forma.

Los destructores de satélites más comunes en la imaginación del mundo son probablemente armas cinéticas físicas: misiles, por ejemplo, que causan daños al chocar contra sus objetivos a alta velocidad. La prueba de Rusia de 2021 podría haber sido el perfil más alto de ese tipo, pero estuvo lejos de ser el primero: los EE. UU. y la Unión Soviética desarrollaron misiles antisatélite durante la Guerra Fría.

Y más recientemente, en 2008, EE. UU. derribó uno de sus propios satélites de reconocimiento, aparentemente para evitar que su combustible tóxico de hidracina cayera a la superficie de la Tierra. En 2007, China expulsó un viejo satélite meteorológico de una órbita polar. En 2019, India probó su propio sistema de misiles antisatélite. La prueba de Rusia de 2021 solo se suma a esta creciente letanía.

Hacer explotar satélites en órbita puede crear un popurrí de desechos espaciales. A veces, puede volver a caer en la atmósfera de la Tierra y quemarse sin causar daño. Otras veces, puede circular durante años. Fragmentos del incidente chino de 2007 todavía amenazan a los satélites en la actualidad.

"No creo que la gente apunte realmente a los humanos en el espacio, pero el aspecto de los desechos es bastante peligroso", dijo a Space.com Makena Young, analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un grupo de expertos en Washington D.C.

Young y sus colegas del CSIS clasifican las armas espaciales en cuatro tipos, y las armas cinéticas físicas son solo una de ellas.

Una segunda categoría, "armas cinéticas no físicas", incluye detonaciones nucleares a gran altura o armas láser antisatélite. Los primeros están prohibidos por el Tratado de Prohibición Parcial de Pruebas de 1963 (aunque las potencias nucleares China y Corea del Norte nunca han firmado el tratado). Los láseres, por otro lado, no tienen tal restricción. Se informa que EE. UU., Rusia y China están desarrollando láseres antisatélite.

Las categorías tercera y cuarta de CSIS pueden parecer menos tangibles: ataques electrónicos y cibernéticos que involucran satélites. Eso podría implicar bloquear las señales de GPS o "suplantarlas" para alterar la ubicación aparente de un objeto, de las cuales Rusia ha sido acusada de hacer en su actual invasión de Ucrania. Pero a los analistas les preocupa que tales ataques puedan escalar y deshabilitar satélites.

Hoy, mientras los poderes espaciales del mundo planean enviar humanos a la Luna y más allá, es posible que estén viendo las amenazas. A pesar de las relaciones más estrechas de China con Rusia, los funcionarios chinos no se impresionaron cuando los escombros causados ​​por Rusia amenazaron a sus satélites. Y Estados Unidos fue uno de los principales impulsores del actual grupo de trabajo de la ONU.

"Creo que, cuando se trata de vuelos espaciales tripulados y misiones a más largo plazo, los países están gastando más dinero en reunirse", dijo Young, "ciertamente hay más riesgo involucrado y quieren mitigar ese riesgo".



viernes, 7 de octubre de 2022

Eutelsat dice que los bloqueadores de satélites dentro de Irán están interrumpiendo los canales extranjeros
por Jason Rainbow 


Eutelsat dice que sus satélites Hot Bird 13C y Eutelsat 3D están siendo bloqueados por señales que se originan en Irán. Crédito: Eutelsat/Philippe Stroppa


TAMPA, Fla. — Las señales que se originan en Irán han estado bloqueando dos satélites Eutelsat que brindan transmisiones extranjeras en el país desde el 26 de septiembre, dijo el operador francés el 7 de octubre.

“Las interferencias afectan negativamente la transmisión de varios canales de radio y televisión digital que transmiten en persa desde fuera de Irán, así como otros canales”, dijo la compañía en un comunicado de prensa.

La interferencia está interrumpiendo los servicios de los satélites Hot Bird 13C y Eutelsat 3D del operador en órbita geoestacionaria, dijo a SpaceNews la directora de comunicaciones externas de Eutelsat, Anita Baltagi.

Baltagi se negó a especificar los canales involucrados, pero dijo que “Eutelsat es un objetivo porque transmite canales farsi que tienen su sede en el extranjero y, por lo tanto, no están bajo el control de IRIB”, o la Radiodifusión de la República Islámica de Irán, la organización de medios de propiedad estatal del país.

La interferencia se produce en medio de semanas de protestas en Irán tras la muerte de una mujer mientras estaba bajo custodia policial.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, dijo que las protestas eran parte de un complot extranjero para desestabilizar el país durante sus primeros comentarios públicos sobre los disturbios el 3 de octubre, informó Associated Press.

El gobierno iraní no ha comentado sobre los problemas de interferencia de Eutelsat.

Según Eutelsat, utilizó un “sistema de detección de interferencias especialmente diseñado” para concluir que todas las transmisiones de enlace ascendente que interfieren con los dos satélites se originan dentro de Irán.

El operador dijo que sus expertos técnicos “han estado trabajando día y noche con los clientes afectados para mitigar el impacto de la interferencia” en sus servicios tanto como sea posible.

“Eutelsat ha notificado de inmediato a las autoridades pertinentes de la República Islámica de Irán, exigiendo que las dañinas operaciones de interferencia se detengan de forma inmediata y permanente”, dijo la compañía.

También ha recordado a las autoridades iraníes que la interferencia intencional está “prohibida explícitamente” por las normas de radio de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), una agencia de las Naciones Unidas.



jueves, 6 de octubre de 2022

Funcionario de Roscosmos apoya la cooperación continua con la NASA en la ISS
por Jeff Foust


Sergei Krikalev, jefe de programas de vuelos espaciales humanos en Roscosmos, dijo que Rusia continuará cooperando en la ISS en el futuro previsible mientras evalúa los planes para su propia estación. Crédito: televisión de la NASA


WASHINGTON — Después de un lanzamiento exitoso de una nave espacial Crew Dragon, cuya tripulación incluía a una cosmonauta rusa, un funcionario de Roscosmos adoptó un tono más conciliador sobre las relaciones con la NASA.

En una sesión informativa posterior al lanzamiento el 5 de octubre de la misión Crew-5 desde el Centro Espacial Kennedy, Sergei Krikalev, director ejecutivo de programas de vuelos espaciales tripulados en Roscosmos, enfatizó la cooperación de larga data entre Estados Unidos y Rusia en el espacio civil, la cooperación que ha estado en tensión desde la invasión rusa de Ucrania en febrero.

“Simplemente continuamos lo que comenzamos hace muchos años en 1975 cuando la tripulación Apollo-Soyuz trabajó en conjunto, y ahora continuamos nuestra cooperación”, dijo luego de mencionar una “nueva fase de cooperación” con el intercambio de asientos entre la NASA y Roscosmos.

Ese acuerdo de trueque de asientos, completado en julio, permitió al astronauta de la NASA Frank Rubio volar a la Estación Espacial Internacional el mes pasado en una nave espacial Soyuz. La cosmonauta de Roscosmos Anna Kikina, a su vez, estaba en la misión Crew-5. El acuerdo incluye intercambios entre las misiones Soyuz y Crew Dragon en 2023 y 2024.

Joel Montalbano, gerente del programa ISS de la NASA, dijo que la agencia planea extender ese acuerdo para cubrir el CST-100 Starliner de Boeing, que, una vez certificado para vuelos tripulados, alternará misiones ISS con Crew Dragon. “Una vez que Boeing se ponga en marcha, nuestro plan es continuar esta cooperación en las misiones de Boeing”, dijo. “A medida que extendemos la estación espacial, obtengamos un acuerdo general de socios para extender más allá del 24, también extenderemos el acuerdo”.

Queda un asiento disponible en la primera misión operativa de Starliner, Starliner-1, luego de que la NASA anunciara el 30 de septiembre que asignó a los astronautas Scott Tingle y Mike Fincke como comandante y piloto, respectivamente, para esa misión. Con otra astronauta de la NASA, Jeannette Epps, ya asignada a la misión, solo queda un asiento disponible para un cosmonauta ruso o un astronauta de otro socio de la ISS, aunque la NASA señaló que Epps también está entrenando en Crew Dragon “para protegerse de otras oportunidades de vuelo. ”

La NASA y Roscosmos, junto con el Departamento de Estado de EE. UU. y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, completaron ese acuerdo a pesar de la retórica incendiaria del jefe de Roscosmos en ese momento, Dmitry Rogozin, quien pareció amenazar con abandonar la ISS y permitir que vuelva a entrar. El liderazgo de la NASA respondió enfatizando la relación "profesional" entre las agencias para continuar operando la ISS.

Esa retórica se ha enfriado después de que Rogozin fuera destituido como jefe de Roscosmos a mediados de julio, reemplazado por Yuri Borisov. A fines de julio, Borisov pareció anunciar que Rusia terminaría su cooperación en la ISS después de 2024, la fecha en que los socios habían acordado previamente operar la estación, y no extenderla hasta 2030 como apoyan la NASA y los otros socios occidentales. Sin embargo, Borisov y otros, incluido Krikalev, declararon más tarde que el comentario solo significaba que Rusia terminaría su trabajo en la ISS en algún momento después de 2024, no necesariamente inmediatamente después de 2024.

“Ya hablamos con nuestros socios internacionales y estamos hablando con nuestros especialistas en Rusia, analizando la capacidad técnica de la estación para volar, y entendemos que tiene sentido seguir volando”, dijo Krikalev en la sesión informativa. “Vamos a mantenerlo en el futuro y veremos cuánto tiempo podrá volar la estación y creo que la principal limitación es técnica”.

Agregó que Rusia continúa estudiando planes para su propia estación espacial, pero enfatizó que el trabajo aún se encuentra en sus primeras fases. “Todavía no hay una decisión final, pero vamos a seguir volando en la Estación Espacial Internacional” hasta que se construya esa estación, dijo. “Todavía no sabemos cómo se va a construir, qué tipo de módulos tendremos, pero estoy seguro de que nos mantendremos en la asociación internacional”.

En el Congreso Astronáutico Internacional del mes pasado en París, donde los funcionarios rusos estuvieron notablemente ausentes, el administrador de la NASA, Bill Nelson, volvió a enfatizar una "relación profesional" entre la NASA y Roscosmos en la ISS. Dijo en una conferencia de prensa que había hablado por teléfono con Borisov pero no entró en detalles sobre la conversación. “Le dije que esperaba verlo en la primera oportunidad”, dijo, aunque no está claro cuándo podrían conocerse en persona.

Cuando se le preguntó en la sesión informativa de Crew-5 si los comentarios recientes de Borisov y él mismo eran parte de un esfuerzo deliberado para mejorar las relaciones con la NASA que habían sido tensas por Rogozin, Krikalev sonrió y dijo: "La respuesta es sí". No hizo más comentarios.



Informe destaca preocupaciones de EE. UU. sobre la infraestructura espacial de China en América del Sur
por Andrew Jones 


La antena principal de la estación terrestre de espacio profundo de China en la provincia de Neuquén, Argentina. (Crédito: Casa Rosada/CC BY 2.5 ar)


HELSINKI — La expansión de las estaciones terrestres chinas en América del Sur está generando preocupación con respecto a las intenciones de Beijing en la región y en el espacio, según un nuevo informe.

“La red espacial de China en América del Sur es parte de un impulso más amplio de Beijing para establecerse como una potencia espacial global líder y un socio de elección en el espacio para las economías de medianos ingresos”, afirma el informe publicado el 4 de octubre por el Center for Strategic and International Studies.

La red, si bien tiene claros usos civiles, podría usarse para espiar, monitorear y potencialmente incluso apuntar a naves espaciales de EE. UU. y otras naciones, dice.

El informe detalla la presencia de estaciones terrestres de China en países como Argentina, Brasil y Venezuela, así como a través de los servicios proporcionados por la Corporación Espacial Sueca (SSC) en Chile. También utiliza imágenes satelitales para resaltar las propias instalaciones.

Las estaciones terrestres son vitales para cualquier actor espacial. Esta infraestructura clave es necesaria para operar naves espaciales, lo que facilita el intercambio de comandos y datos. Su importancia significa que es probable que sean otra área de competencia para las potencias espaciales opuestas.

Algunos de los activos de China, como Neuquén en Argentina, son parte de la Red de Espacio Profundo de China y apoyan misiones lunares e interplanetarias como Chang'e-5 y Tianwen-1.

China tiene una red de estaciones terrestres en China y presencia en lugares como Namibia, pero la infraestructura en América del Sur es importante para facilitar los enlaces con las naves espaciales cuando orbitan sobre esa parte del mundo.

Sin embargo, la opacidad de los acuerdos con los países anfitriones y la industria espacial de China plantea preocupaciones sobre el potencial de aplicaciones militares de lo que es inherentemente tecnología de doble uso, afirma el informe del CSIS.

Los riesgos “se derivan de la influencia de gran alcance del Ejército Popular de Liberación (EPL) dentro del ecosistema espacial de China”, afirma el informe del CSIS, y agrega que la “Fuerza de Apoyo Estratégico del EPL (PLASSF), que es responsable del espacio, cibernético y la guerra electrónica tiene una mano en prácticamente todas las actividades espaciales chinas”.

Oficiales dentro del ejército de los EE. UU. han expresado su preocupación en el testimonio del Congreso de que las estaciones “pueden usarse para espiar los activos de los EE. UU. e interceptar información confidencial”, dada su proximidad a los Estados Unidos.

Beijing no es excepcional en la creación de un papel para los militares en el espacio, afirma el informe, pero agrega que la principal agencia espacial civil de China, la Administración Nacional del Espacio de China, está “eclipsada por los militares”.

Se puede encontrar una evaluación más matizada de la participación del PLA en áreas de toma de decisiones espaciales de China en otro informe reciente publicado por el Instituto de Estudios Aeroespaciales de China (CASI).

El informe proporciona una mirada detallada a las organizaciones conocidas como Liderando Pequeños Grupos (LSG) entendidas a través de las cuales el Partido Comunista de China, en lugar del EPL, busca controlar sus programas espaciales.

Si bien un representante del EPL está presente tanto en los LSG de exploración lunar como en los vuelos espaciales tripulados, estos son uno entre varios representantes del gobierno y empresas y organizaciones estatales relacionadas con el espacio.

Sin embargo, el informe del CSIS señala que la opacidad de las actividades, intenciones y organización de China genera preocupación.

Muchos de los activos de la estación terrestre de China, incluida una flota de barcos de rastreo "Yuanwang", están controlados por el Control General de Seguimiento y Lanzamiento de Satélites de China (CLTC), una subentidad del PLASSF.

Espacio Lejano, una estación terrestre en Neuquén, Argentina, es propiedad de CLTC y ha llamado la atención en el pasado. Un contrato entre los dos gobiernos también estipula que Argentina “no interferirá ni interrumpirá” las actividades normales que se llevan a cabo en la estación durante los 50 años del acuerdo.

El CSIS cita el testimonio de 2019 del almirante Craig Faller, entonces comandante del Comando Sur de EE. UU., de que la estación en Neuquén, que incluye antenas de 35 metros y 13,5 metros de diámetro, podría tener la capacidad de “monitorear y potencialmente apuntar a aliados, y actividades espaciales asociadas”.

Los problemas relacionados con las estaciones terrestres de China han surgido en otros lugares, y el SSC en 2020 optó por no renovar los contratos para brindar servicios a China a través de una estación en Australia.

En julio se desató un incidente diplomático cuando India protestó por la llegada prevista de la nave de seguimiento espacial Yuanwang 5 de China a un puerto de Sri Lanka.

China utiliza sus naves Yuanwang para apoyar los lanzamientos, proporcionando un enlace clave para lanzar vehículos y naves espaciales durante su viaje a la órbita. Los barcos son necesarios en parte debido a la falta de infraestructura terrestre vital en otros países.

Las estaciones terrestres, dada su naturaleza distribuida geográficamente, a menudo están sujetas a tensiones y preocupaciones geopolíticas, y serán un punto de discusión en el futuro, particularmente en el contexto de las relaciones entre Estados Unidos y China.

Se entiende que China está desarrollando capacidades de enlace láser entre satélites para ayudar a compensar su falta de infraestructura de segmento terrestre distribuido.



Reino Unido y Corea del Sur se unen a la prohibición de pruebas ASAT, elevando a siete países con ideas afines
por Park Si-soo


Se muestra a Hwang Joon-kook, representante permanente de Corea del Sur ante las Naciones Unidas, anunciando la decisión de la nación de no realizar pruebas de misiles antisatélite de ascenso directo (ASAT) en un discurso del 4 de octubre en la tercera reunión plenaria del Primer Comité de las Naciones Unidas. Crédito: Capturado de UN Web TV


SEÚL, Corea del Sur – El Reino Unido y Corea del Sur se comprometieron a no realizar pruebas de misiles antisatélite de ascenso directo (ASAT), respaldando la iniciativa impulsada por Estados Unidos lanzada en abril para promover el uso pacífico y seguro del espacio exterior.

Esto se produjo unas tres semanas después de que Japón y Alemania se unieran a la iniciativa, elevando el número de países con ideas afines a siete. Canadá se unió a la iniciativa en mayo y Nueva Zelanda en julio. Y se espera que se unan más países a medida que EE. UU. intensifique sus esfuerzos para promover la prohibición.

“La República de Corea se compromete a no realizar pruebas destructivas de misiles antisatélite de ascenso directo, luego del anuncio de EE. UU. en abril”, dijo Hwang Joon-kook, representante permanente de Corea del Sur ante las Naciones Unidas, en un discurso del 4 de octubre en la ONU. La tercera reunión plenaria de la Primera Comisión, que se transmitió en vivo a través de UN Web TV. “Hacemos un llamado a otros estados para que se unan al relevo de este compromiso”. Dijo que la destrucción deliberada de objetos espaciales crea desechos espaciales de larga duración, lo que dificulta el uso pacífico del espacio. “En este sentido”, dijo, Corea del Sur “da la bienvenida al proceso en curso del OEWG [grupo de trabajo de composición abierta] como una oportunidad importante para encontrar un terreno común en la identificación de comportamientos responsables para reducir las amenazas espaciales”.

El gobierno del Reino Unido anunció su decisión en una declaración del 3 de octubre emitida conjuntamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Agencia Espacial del Reino Unido.

“El Reino Unido anunció hoy, 3 de octubre, que se compromete a no probar destructivamente misiles antisatélite de ascenso directo (DA-ASAT), como parte de los esfuerzos duraderos del Reino Unido para promover comportamientos espaciales responsables”, dice el comunicado. “Dada nuestra creciente seguridad y dependencia socioeconómica del espacio, creemos que las pruebas destructivas de misiles antisatélite de ascenso directo pueden considerarse irresponsables de manera concluyente”.

El Reino Unido ha desempeñado un papel importante en el grupo de trabajo de composición abierta de las Naciones Unidas sobre la reducción de las amenazas espaciales. El grupo de trabajo en sí fue establecido por una resolución patrocinada por el Reino Unido en diciembre del año pasado. El grupo de trabajo tuvo su segunda sesión en septiembre y concluirá su trabajo en agosto de 2023.



martes, 4 de octubre de 2022

La UNLP participará del desarrollo del Tronador II




La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), a través de la Facultad de Ingeniería, participará activamente del desarrollo del lanzador argentino de satélites Tronador II. El presidente de la Nación, Alberto Fernández, encabezó en la provincia de Córdoba el acto de firma de contrato entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa VENG para avanzar en esta etapa clave del Programa de Acceso al Espacio, en el que la casa de altos estudios intervendrá en materia de asesoramiento técnico.

El decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, Marcos Actis, participó del acto en el que el Presidente anunció una inversión de casi $10 mil millones de pesos para avanzar en el desarrollo Tronador II.

La actividad tuvo lugar en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Allí el presidente Alberto Fernández dijo que “invertir en educación, en ciencia y tecnología es una gran inversión que el Estado puede hacer porque está invirtiendo en el futuro”.




Estuvieron presentes, además, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Daniel Filmus, el gobernador cordobés Juan Schiaretti y el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE Raúl Kulichevsky. En la ocasión se firmó un contrato entre la CONAE y VENG, dedicada a servicios y desarrollos tecnológicos, para llevar adelante el proyecto.

“Argentina es pionera en el desarrollo aeroespacial en nuestra región. Nuestro recurso humano es extraordinario. Recurso que es fruto de una educación pública de excelente calidad. Lo veo en mis alumnos y alumnas en la Facultad de Ingeniería desde hace más de 30 años”, expresó Actis, quien además dirige el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) en la UNLP, preside VENG y es miembro del directorio de la CONAE.

El decano de Ingeniería sostuvo que Argentina cuenta con la capacidad para fabricar un lanzador, pero para su concreción es necesaria una política de Estado a largo plazo. “Ningún país ni empresa hace un lanzador de un día para el otro. Es importante el acompañamiento del Estado en este tipo de proyectos. Para hacerlos realidad, Argentina necesita desarrollar su infraestructura aeroespacial y un presupuesto que se sostenga en el tiempo”.

En esa línea, el ingeniero agradeció al gobierno nacional y al ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación por el apoyo al proyecto.

El director ejecutivo y de carrera del Departamento de Ingeniería Aeroespacial de la UNLP, Juan Sebastián Delnero, detalló que, en este marco, a partir de un convenio de cooperación entre la UNLP y VENG, la Facultad brindará actividades de apoyo de ingeniería. “Haremos trabajos de asesoría técnica tanto para la empresa como para la CONAE en temas de desarrollo y diseño. En el CTA se está armando nuevamente un equipo integrado por ingenieros, becarios y muchos especialistas para desarrollar diferentes temáticas de índole aeroespacial. Se van a desarrollar componentes, diseños conceptuales, preliminares y de detalle, además del desarrollo de materiales, procesos productivos y calificación de componentes entre otros”.

Delnero, que es responsable técnico del convenio de cooperación junto al director del Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA), Pablo Ringegni, afirmó que el nuevo convenio es una continuación de otro firmado hace un año cuando se iniciaron las tareas preliminares para hacer resurgir el proyecto.

“En estos convenios las tareas son multidisciplinarias. Participan ingenieros aeronáuticos, aeroespaciales, mecánicos, electromecánicos, civiles y electrónicos, entre otros. Estamos muy contentos y con ganas de poder aportar, de colaborar con estas actividades”, manifestó Delnero.

Por último, Actis sostuvo que “está demostrado que la actividad aeroespacial puede generar un efecto derrame en otras industrias, multiplicando puestos de trabajo calificados y valor agregado a la economía”. En el proyecto satelital Tronador II trabajan de manera conjunta más de 50 instituciones y empresas del sector tecnológico nacional ubicadas en distintas provincias.

El futuro lanzador Tronador II podrá colocar en órbita satélites de entre 500 y 750 kg, a una distancia de hasta 600 kilómetros de la Tierra, en el marco de una inversión estimada en 9730 millones de pesos, en el marco del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas.




lunes, 3 de octubre de 2022

Argentina desarrolla el primer prototipo de lanzador de satélites
El Presidente Alberto Fernández encabezó junto con el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y el Gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, un acto en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT) de la CONAE en Córdoba, en el cual se anunció una inversión de 9.730 millones de pesos para el desarrollo del primer prototipo del lanzador argentino de satélites Tronador, denominado TII-70.



En un acto celebrado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT) de la agencia espacial nacional, en Falda del Cañete, provincia de Córdoba, el Presidente Alberto Fernández, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus y el Gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, celebraron la firma de un contrato entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa VENG para avanzar en el desarrollo del lanzador argentino de satélites Tronador II, que implica una inversión de 9.730 millones de pesos destinados al desarrollo de un prototipo y de la infraestructura auxiliar prioritaria. El documento fue rubricado por Filmus, en su carácter de Presidente del Directorio de la CONAE, Raúl Kulichevsky, Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE y Marcos Actis, Presidente de VENG.

El Presidente expresó: “Tengamos el orgullo de ser uno de los diez países del mundo con capacidades para poner satélites en órbita. La riqueza de las sociedades y de las naciones está fundamentada en tener inteligencia, por eso invertir en educación, en ciencia y tecnología es invertir en el futuro”.

El Jefe de Estado explicó que con el desarrollo del Proyecto Tronador II “estamos logrando más soberanía, ser más dueños de nuestra tecnología, y estamos logrando pensar en que más información satelital nos permita generar mejores condiciones de vida acá, en nuestra tierra”.

“Todo esto lo han hecho argentinos y argentinas. Lo ha hecho el Estado asociado a empresas privadas. Hay 50 medianas y pequeñas empresas que han desarrollado tecnología y que hoy sirven a estos proyectos”, enfatizó el mandatario y dijo: “Tenemos un capital humano maravilloso para ponerlo al servicio del desarrollo del país”. Actualmente en el proyecto trabajan 116 profesionales de la CONAE y de VENG y, en esta nueva etapa, generará 300 empleos indirectos.

En el comienzo de su intervención, Filmus saludó a los presentes y felicitó a las y los trabajadores de la CONAE “que son quienes todos los días con su trabajo y con su esfuerzo hacen todo esto realidad”.

Filmus manifestó: “Podemos definir lo que significa este hecho con tres palabras: la primera es orgullo, orgullo por comprobar lo que pueden la inteligencia, el trabajo y el talento de las argentinas y argentinos. Esto que estamos viendo hoy, que es una disputa por la soberanía, que también es soberanía espacial, que tiene que ver con una soberanía científico-tecnológica, es lo que determina en buena medida el futuro de la Argentina. Sentimos un orgullo enorme por estos 30 años de trabajo de la CONAE y por lo que están haciendo el sistema científico-tecnológico y VENG. Es fundamental que podamos seguir apoyándolos y trabajando en la misma dirección”.

El ministro continuó: “La segunda palabra es agradecimiento a las y los trabajadores, profesionales y técnicos de la CONAE y de VENG porque sabemos las dificultades por las que atravesaron en los últimos 30 años. A pesar de las difíciles circunstancias, continuaron trabajando para llevar la bandera argentina bien alto en el espacio y hoy enfrentan un nuevo desafío: desarrollar el lanzador Tronador II que va a llevar nuestros satélites, y otros también, al espacio. Y eso es algo que muy pocos países tienen la capacidad de hacer”.

Seguidamente, Filmus señaló: “La tercer palabra es compromiso. Hoy nos vamos de aquí con el compromiso enorme de romper con las políticas pendulares respecto de la ciencia y la tecnología en el país. Estos proyectos son posibles solo con políticas de Estado de mediano y largo plazo. Por eso la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, sancionada por unanimidad, en conjunto con las otras leyes que está elevando el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional, entre las que se encuentra el Plan de Ciencia 2030, nos comprometen a un proyecto a largo plazo de toda la sociedad argentina. Este Plan tiene, por primera vez entre sus diez objetivos estratégicos, la soberanía aeroespacial”.

Filmus concluyó: “Nos comprometemos a no bajar los brazos para que la ciencia y la tecnología sea uno de los aspectos que nos distinguen frente al mundo. No queremos que cuando se hable de Argentina se la mencione únicamente como el ‘granero del mundo’ porque, más allá de los grandes recursos naturales con los que contamos, lo mejor que tenemos es la capacidad, el trabajo, la inteligencia y el talento de las y los argentinos. Esto es lo que tenemos que mostrarle al mundo y es lo que CONAE y VENG hacen todos los días”.





En tanto, el gobernador Schiaretti destacó la importancia de “que trabajen mancomunadamente el complejo científico académico, el Estado y el sector privado. Los países que progresan en el desarrollo de cualquier actividad son los que tienen la capacidad de aunar los esfuerzos”.

“Sigamos trabajando juntos en el desarrollo espacial, sigamos haciéndolo como políticas de Estado que supere los diversos gobiernos y las diversas contingencias socioeconómicas que pueda atravesar la Argentina”, reflexionó el gobernador de Córdoba.

Por su parte, Kulichevsky señaló: “Hoy nos convoca la firma de un nuevo y fundamental contrato para un desarrollo que nos permita contar en el futuro con nuestros propios vehículos lanzadores para colocar en órbita satélites de observación de la tierra desde la Argentina, ya sea de CONAE o brindando servicios a terceros” y agradeció al Presidente “por poner a la ciencia y la tecnología al frente de todos los desarrollos de nuestro país”.

Participaron también el Secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; el Secretario de Articulación Científico y Tecnológica, Juan Pablo Paz, y los ministros provinciales de Ciencia y Tecnología, Pablo Javier De Chiara, y de Educación, Walter Mario Grahovac.

El desarrollo y la fabricación del Tronador II forma parte del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) del programa de Acceso al Espacio de la CONAE.

Este lanzador colocará a la Argentina entre los 10 países que dominan el ciclo espacial completo lo que implica lograr la soberanía en el acceso al espacio con medios propios y desde el territorio argentino, y permitirá colocar en órbita satélites de entre 500 y 750 kg a una distancia de hasta 600 kilómetros de la Tierra.

El proyecto contempla el desarrollo del lanzador Tronador II-250 (TII-250) y de los prototipos TII-70 y TII-150 que serán los modelos utilizados para realizar los ensayos y servirán para poner a prueba los motores que llevará a bordo el lanzador Tronador II-250. Se trata de tecnología desarrollada y fabricada en el país, cuyo combustible es oxígeno líquido y kerosene.

El contrato que suscribieron hoy la CONAE y VENG demandará una inversión de 9.730 millones de pesos que serán destinados al desarrollo del primer prototipo TII-70 y la continuidad del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) con su infraestructura auxiliar prioritaria.

El desarrollo se realiza en los centros espaciales de la CONAE, una parte en el CETT, en Falda del Cañete, Córdoba, donde se llevan a cabo la fabricación, la integración y los ensayos de sistema de propulsión del lanzador, y otra parte en el Centro Espacial Punta Indio (CEPI), en la provincia de Buenos Aires, donde se avanza en la fabricación e integración del fuselaje.



La infraestructura requerida para los servicios de lanzamiento estará emplazada en el Centro Espacial Manuel Belgrano (CEMB), en Bahía Blanca.

Además, la labor se extiende a otras localidades del país, mediante la participación de instituciones públicas como la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Mar del Plata, y pymes de base tecnológica, como la empresa Valthe, instalada en Justiniano Pose, Córdoba.

La CONAE también dispone de la red de estaciones terrenas requeridas para el seguimiento, monitoreo y control de los lanzadores Tronador II, mediante la Estación Terrena Córdoba ubicada en el CETT, la Estación Terrena Tierra del Fuego ubicada en cercanías de Tolhuin, y la futura Estación Terrena Belgrano II en la Antártida Argentina.



domingo, 2 de octubre de 2022

Rusia podría realizar ataques en el espacio, advierte el jefe de las Fuerzas Armadas británicas Tony Radakin
El almirante dice que si Rusia llevara a cabo ataques contra satélites, provocaría una "fuerte respuesta" de la OTAN.
Por Danielle Sheridan


El almirante Sir Tony Radakin a bordo del HMS Queen Elizabeth en el Atlantic Future Forum en Nueva York CRÉDITO: Unaisi Luke/Royal Navy


Rusia podría librar una guerra en el espacio contra Occidente, ha advertido el jefe de las Fuerzas Armadas.

El almirante Sir Tony Radakin advirtió que Rusia podría "perturbar" los dominios lejos de la guerra terrestre tradicional que se ve en Ucrania, tanto bajo la superficie como en los cielos.

“Tiene capacidades en el espacio”, dijo Sir Tony. “Vimos un ejemplo de eso al final del año pasado, cuando Rusia explotó un objeto en el espacio que creó inmensos escombros. Rusia tiene capacidades nucleares, Rusia tiene capacidades submarinas”.

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa hizo los comentarios después de que el presidente Putin fuera acusado de sabotear los oleoductos Nord Stream 1 y 2 con explosiones submarinas que causaron cuatro fugas y daños “sin precedentes”.

Aunque Sir Tony se negó a culpar a Rusia mientras se estaba llevando a cabo una investigación sobre las explosiones, advirtió: “Rusia tiene la capacidad de interrumpir en otras áreas además de lo que está haciendo en Ucrania, lo que está haciendo en energía y lo que está haciendo en estos asuntos diplomáticos y batallas de información”.

Rusia tiene importantes capacidades antisatélite y, en noviembre pasado, probó un misil terrestre que derribó uno de sus propios satélites a unas 300 millas sobre la tierra. En 2020 Moscú fue acusada por Reino Unido y Estados Unidos de disparar un misil al espacio con características de arma.

El profesor Malcolm Chalmers, subdirector general del grupo de expertos Royal United Services Institute, dijo que si Rusia destruyera satélites, el impacto se sentiría "en todo el mundo".

“Rusia también podría atacar los sistemas GPS que juegan un papel clave, tanto militar como civil, en todo el mundo”, dijo. “Podría haber alguna interrupción en los servicios civiles, como los sistemas de navegación por satélite que se utilizan en la mayoría de nuestros teléfonos y automóviles”.

Señaló que, al igual que el sabotaje de oleoductos, la destrucción de satélites no implica “ni víctimas directas ni un ataque al territorio de otro país” y, por lo tanto, es menos probable que provoque una respuesta militar occidental directa.


Dame Karen Pierce, embajadora de los Estados Unidos, con el almirante Sir Tony Radakin en el Atlantic Future Forum CRÉDITO: Belinda Alker/Royal Navy


Sin embargo, Sir Tony insistió en que si Rusia atacara la infraestructura nacional crítica, ya sea en cables marinos submarinos, de los cuales circula más del 95 por ciento de la información mundial, o en el espacio, provocaría una fuerte respuesta de las naciones de la OTAN.

Sir Tony insistió en que, a pesar de la multitud de amenazas de Rusia, el Reino Unido “debe tener la confianza de que nuestras vidas estarán seguras y protegidas, nuestras economías estarán protegidas y debemos tener la determinación, a veces es posible que tengamos que aceptar algunas presiones a corto plazo, pero vamos a superar la presión que Rusia está tratando de imponer sobre nuestras vidas”.

En una entrevista con The Telegraph a bordo del HMS Queen Elizabeth en el Atlantic Future Forum en Nueva York, Sir Tony acogió con satisfacción el reciente compromiso del Gobierno de aumentar el gasto en defensa al tres por ciento del PIB para 2030.

Agregó que la “música ambiental” actual era gastar más en la defensa de la infraestructura nacional crítica. También citó la reciente adquisición por parte de la Royal Navy de un barco dedicado a esa función como un ejemplo de cómo la defensa del Reino Unido desea "bajar más profundo para monitorear y poder abordar algunas de las amenazas que existen en las profundidades del océano con esos cables". 

A principios de este mes, Putin advirtió que no estaba mintiendo sobre el uso de armas nucleares cuando ordenó la movilización parcial de 300.000 reservistas en un intento desesperado por cambiar la guerra en Ucrania a su favor.

Sir Tony le dio poca importancia a la movilización, descartando la idea de que un ejército creado a través del servicio militar obligatorio podría tener éxito, cuestionando cómo podría ser una “fuerza de combate efectiva contra un ejército ucraniano que está luchando con todo el espíritu, determinación y confianza cuando están luchando por su tierra, por su futuro, y algunos de estos reclutas de Rusia ni siquiera saben a dónde van, por qué luchan”.

A pesar de toda la retórica de Putin, Sir Tony insistió en que “Rusia no quiere una guerra nuclear”.

“Rusia no quiere una guerra con la OTAN”, dijo. “Rusia no quiere fortalecer la resolución internacional aún más fuerte de lo que ya es porque eso crea problemas aún mayores para Rusia aquí y ahora”.


Atardecer ceremonial para cerrar el primer día del Atlantic Future Forum CRÉDITO: Unaisi Luke/Royal Navy


Citó la respuesta diplomática vista desde que Rusia invadió Ucrania en febrero, con la mayoría de las naciones occidentales “deplorando” el comportamiento de Putin. “Los países están ajustando sus políticas energéticas para comprar menos energía de Rusia este año y buscarán dejar de lado la energía rusa en los próximos años”, dijo. “Eso es importante porque las líneas de batalla no están solo en el territorio físico de Ucrania”.

Sir Tony dijo que los países de la OTAN que muestran un frente unido son un gran incentivo para el pueblo de Ucrania.

“Cuando el mundo se une... eso ayuda a estas valientes personas en Ucrania a luchar por su país”, dijo, y agregó que también significa que “las ambiciones del presidente Putin fracasarán y es por eso que se ve la debilidad en los planes rusos y cómo están siendo derrotados”.

Si bien se ha hablado mucho de la mentalidad "trastornada" de Putin, Sir Tony fue más cauteloso: "Se está comportando de una manera racional para el presidente Putin, en lugar de un actor irracional". Dijo que el comportamiento de Putin "no fue totalmente aleatorio e imprudente".

“Está limitado en lo que puede hacer debido a la forma en que podemos responder y la forma en que Ucrania está luchando y no quiere fortalecer la determinación internacional”, dijo, y agregó: “Está en un punto de debilidad”.

Esta "debilidad" proviene de que Rusia ha sido "derrotada en su ambición" con la forma en que previó su "desarrollo de operación especial". En cambio, Sir Tony relata los fracasos de Putin desde la invasión, incluida su incapacidad para tomar ciudades clave de Ucrania, después de haber sido "expulsado" de la Isla de las Serpientes y hundido su barco principal, Moskva, en el Mar Negro. “Esas son derrotas impactantes en Rusia”, dijo.

Si bien el conflicto en Ucrania continúa preocupando a Sir Tony, que lo describe como una "guerra horrible y despreciable", se siente un poco tranquilo con el hecho de que Rusia está claramente "fracasando en sus objetivos en Ucrania" y no ha logrado tener éxito. Occidente se “encoge” ante ellos.

Cuando se le preguntó si se sentía cautelosamente optimista sobre la trayectoria de la guerra en Ucrania, Sir Tony dijo que sí. “Eso es producto de ver cómo respondió Ucrania desde el principio, ver la forma calamitosa en que Rusia ha llevado a cabo esta guerra, ver la respuesta internacional, ver la forma en que Ucrania ha podido cambiar sus tácticas”.