martes, 13 de enero de 2026

La argentina Satellogic anunció un acuerdo para brindar imágenes satelitales de la Tierra a un “cliente estratégico”

La argentina Satellogic anunció un acuerdo para brindar imágenes satelitales de la Tierra a un “cliente estratégico”
La empresa que desarrolla satélites para tomar imágenes de la Tierra en alta resolución no reveló la identidad, pero crece su llegada a países con conflictos bélicos y agencias militares internacionales.


Satellogic genera imágenes en alta resolución de la Tierra.


La empresa argentina de desarrollo de imaginería aeroespacial satelital, Satellogic, anunció un acuerdo millonario con un “cliente estratégico” al que le brindará imágenes de regiones en alta resolución.

“El acuerdo refleja la creciente demanda de capacidades de observación terrestre diseñadas para operar de manera persistente y a gran escala, apoyando a organizaciones que requieren conciencia constante en lugar de acceso episódico a datos”, afirma el sitio Marketscreener.

Según el acuerdo, Satellogic proporcionará cobertura diaria de revisita y alta resolución, permitiendo una observación constante sobre regiones prioritarias durante períodos prolongados.

Satellogic es una empresa argentina de tecnología espacial que diseña, fabrica y opera microsatélites para observación de la Tierra, con el objetivo de crear una constelación que capture imágenes de todo el planeta diariamente para análisis geoespacial, ayudando en áreas como agricultura, logística y gestión de recursos, y cotiza en la bolsa de Nueva York (NASDAQ) bajo el símbolo SATL.


Satellogic desarrolla nanosatélites y comercializa imágenes tomadas desde el espacio.

El “ascendente” de Satellogic entre países con conflictos bélicos

La empresa captura imágenes de alta resolución de cualquier lugar del mundo y es clave en la resolución de catástrofes medioambientales, epidemias, crisis sanitarias, pero también para conflictos bélicos y estrategias militares.

Para que se comprenda la magnitud de los servicios que ofrece Satellogic, cabe mencionar que sus nanosatélites aportaron imágenes clave de instalaciones nucleares en Irán, a Estados Unidos e Israel.

La compañía, que también le vendió servicios a Ucrania en su guerra con Rusia, suministró imágenes de altísima resolución que permitieron a Israel y Estados Unidos observar movimientos y daños en territorio iraní.


Las imágenes que Satellogic le vendió a Estados Unidos e Israel sobre Irán.

La empresa utiliza inteligencia artificial y machine learning para procesar estas imágenes y convertirlas en información útil para clientes de todo tipo entre privados, gobiernos y agencias militares. Sus datos ayudan en la producción de alimentos, monitoreo de la deforestación, gestión de recursos, y logística, también.

Satellogic fue fundada en Argentina en 2010 por Emiliano Kargieman y Gerardo Richarte y es pionera en la verticalización de la industria, controlando todo el proceso desde el diseño hasta la entrega de datos.



La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?

La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?
Por Sofía Arocena



Para crecer en el espacio se necesita construir capacidades: know-how, profesionales especializados, infraestructura. Para países como Argentina, donde cada salto tecnológico se erige con esfuerzo y recursos finitos, la cooperación es parte de esa construcción. No reemplaza la industria local, pero puede acortar tiempos de aprendizaje, dar acceso a herramientas críticas y abrir oportunidades.

En ese camino, los acuerdos internacionales en materia espacial son fundamentales para habilitar intercambio de datos, capacitación, cooperación en misiones, estaciones en tierra o navegación satelital. A continuación, presentamos los acuerdos más importantes de la red de alianzas espaciales de Argentina.

Estados Unidos: misiones científicas y reglas para operar en órbita

El comienzo del vínculo con Estados Unidos surge con una serie de Memorándums de Entendimiento firmados con la NASA, vinculados a la famila de Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC). EE.UU. se comprometió con Argentina para llevar adelante 4 misiones científicas, que se extendieron desde 1994 hasta 2015: SAC-A, SAC-B, SAC-C y SAC-D/Aquarius.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) desarrolló con INVAP como contratista los 4 satélites, y Estados Unidos brindó desde conocimiento y asistencia técnica hasta instrumentos científicos. Esos proyectos dejaron en el conocimiento, el personal capacitado y la infraestructura instalada consolidaron el programa espacial nacional y sentaron las bases para los satélites de alta complejidad que se desarrollaron en los años siguientes.

Por su parte, en 2013 entró en vigor el Acuerdo Marco Sobre Cooperación en los Usos Pacíficos del Espacio Ultraterrestre, aún vigente. En la práctica, ordena cómo cooperar en operaciones y proyectos, en términos de intercambio de información y personal, apoyo con estaciones y enlaces de comunicación, y transferencia datos técnicos.


Aquarius, el instrumento principal del SAC-D, fue construido por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Fuente: JPL.

China: cooperación formal, estaciones y navegación

La pieza más tangible del vínculo con China es la estación de espacio profundo en Neuquén, vigente desde 2015. Es un convenio de largo plazo y le da a Beijing una antena para misiones de espacio profundo, mientras prevé tiempo de uso para la comunidad científica argentina. En 2016 se firmó un protocolo adicional para reafirmar el uso exclusivamente pacífico de la estación.

Sobre esa base, el instrumento más importante es el Acuerdo Marco para la Cooperación en el Campo de las Actividades Espaciales, en vigor desde 2020. Funciona como “paraguas” para habilitar proyectos entre organismos, e incluye áreas como ciencia y tecnología espacial, teleobservación, navegación satelital, estaciones terrestres y servicios de seguimiento y control.

Por otro lado, en 2022, CONAE y la China Satellite Navigation Office firmaron un acuerdo para instalar una estación de monitoreo del sistema de navegación satelital BeiDou en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Este tipo de estaciones fortalece el monitoreo del sistema y mejora desempeño regional del servicio.


Estación de Espacio Lejano de China, en Neuquén, Argentina. Se observa la antena de seguimiento para misiones de espacio profundo.

Rusia: GLONASS y cooperación de navegación

Con Rusia, la cooperación nace a partir de un Memorándum de Entendimiento entre CONAE y Roscosmos, firmado en 2010, para navegación satelital.

El acuerdo establece que Roscosmos provea a CONAE acceso a las señales del sistema de navegación satelital GLONASS de forma global e ininterrumpida. Además, promueve la cooperación técnica para proyectos conjuntos y deja abierta la puerta a acuerdos posteriores.


Representación de un satélite de navegación por satélite tipo GLONASS, parte de la constelación rusa de navegación.

India y México: un marco para observación, comunicaciones e infraestructura

Con India, Argentina firmó un Acuerdo Marco para cooperación espacial con fines pacíficos que entró en vigor en 2018. En la práctica, este tratado no pauta el desarrollo de hardware o software concreto, sino que allana el terreno para colaborar sin redefinir el vínculo desde cero en cada iniciativa. Contempla misiones de observación de la Tierra, comunicaciones, infraestructura terrestre y capacitación.

Con México, la lógica es similar pero a nivel interinstitucional. CONAE y la Agencia Espacial Mexicana firmaron en 2016 un Acuerdo Marco para facilitar cooperación y aplicaciones cuando haya agenda y proyectos, con un plazo de 5 años renovable automáticamente.

Europa: radar, datos, industria y formación

El vínculo entre CONAE y la Agenzia Spaziale Italiana (ASI) comenzó en 2005 con el sistema ítalo-argentino SIASGE, que integra los satélites radar nacionales SAOCOM 1A y 1B con la constelación italiana COSMO-SkyMed. Este convenio se funda en una lógica complementaria: los radares argentinos e italianos operan distintas bandas, por lo que se complementan para obtener un mayor espectro de observaciones que mejora la información.

En 2011 ambos organismos firmaron además un Memorándum de Entendimiento enfocado en la cooperación alrededor del Instituto Mario Gulich. Este instrumento sirve para formar especialistas, mejorar métodos de procesamiento y sostener una capacidad que permita convertir datos en productos útiles para gestión y planificación.

En paralelo, Argentina se apoya en el ecosistema europeo para acceso a datos y formación. CONAE formalizó acuerdos para acceso a información satelital del programa Copernicus, con los satélites Sentinel, y lanzó iniciativas con la Agencia Espacial Europea (ESA) vinculadas a investigación y capacitación.

Por otro lado, existen instrumentos puntuales y marcos generales. Con Bélgica, rige un acuerdo específico asociado al proyecto SAOCOM desde 2000. Con Ucrania, hay un Acuerdo Marco vigente desde 2009 para cooperación en usos pacíficos del espacio, con el objetivo de habilitar trabajo conjunto.


Giorgio Saccoccia (ASI) y Raúl Kulichevsky (CONAE) suscriben el acuerdo que refuerza el trabajo conjunto en el ámbito espacial.

Brasil: del antecedente extinguido al marco moderno y proyectos conjuntos

El vínculo con Brasil comienza con un acuerdo de 1983 en teleobservación de la Tierra, ya extinguido, que funcionó como antecedente temprano para cooperación técnica e intercambio en aplicaciones.

La relación moderna se ordena con el Acuerdo Marco de 1996, que habilita cooperación en ciencia y tecnología espaciales. A partir de ahí, comenzaron a realizarse programas técnicos conjuntos.

El primer gran proyecto entre CONAE y la Agencia Espacial Brasileña (AEB) fue el satélite SABIA-3. A fines de los 90 se trabajó en su definición y diseño preliminar. Esa iniciativa se formalizó con Protocolo Complementario de 2005, cuyo objetivo era el desarrollo de un satélite conjunto para monitorear recursos hídricos, agricultura y ambiente.

Más recientemente, la cooperación evoluciona y cambia de nombre. Entonces surge el programa SABIA-Mar, orientado al estudio de mares y zonas costeras. Esta iniciativa contempla el desarrollo de dos satélites complementarios, el SABIA-Mar A, o simplemente SABIA-Mar, a cargo de Argentina; y el SABIA-Mar B o Amazonia 1B, a cargo de Brasil. Con dos plataformas orbitales, se puede obtener mejor cobertura y revisita para el mismo objetivo de observación.


SABIA-Mar, Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar, actualmente en desarrollo. Fue concebido dentro del Plan Nacional Espacial de CONAE como una misión de Observación de la Tierra.

Latinoamérica: acuerdos que se traducen en datos, capacitación e infraestructura

En América Latina, la cooperación espacial argentina se funda principalmente en acuerdos que sirven como “paraguas”. Estos instrumentos habilitan el trabajo conjunto cuando aparece financiamiento y proyectos concretos.

Con Perú se firmó un acuerdo que establece un marco general para cooperación en actividades espaciales. Con Ecuador, el acuerdo marco tiene el objetivo de ordenar cooperación en actividades espaciales sin renegociar desde cero cada iniciativa. Finalmente, con Chile, el acuerdo marco de cooperación en actividades espaciales que enumera áreas típicas de cooperación regional, y sirve de base para proyectos específicos. Todos ellos entraron en vigencia entre 2009 y 2010.

El caso más operativo dentro del bloque regional es Venezuela. Además de un acuerdo marco firmado en 2011, en 2013 se firmó un convenio específico en el campo satelital entre CONAE y la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), pensado para materializar el vínculo con trabajo concreto. En particular, se destaca la capacitación profesionales venezolanos en el Instituto Gulich y la formación de profesionales argentinos en gerencia de proyectos espaciales.



domingo, 11 de enero de 2026

Starmer considera enviar militares a Groenlandia mientras Trump intensifica su retórica

Starmer considera enviar militares a Groenlandia mientras Trump intensifica su retórica
La posibilidad de que haya tropas británicas en territorio danés se produce días después de que el primer ministro prometiera desplegar tropas sobre el terreno en Ucrania.
por David Maddox


Kemi Badenoch teme que la OTAN pueda colapsar.

Sir Keir Starmer está considerando enviar tropas británicas a Groenlandia mientras la retórica de Donald Trump sobre arrebatar el territorio danés continúa aumentando.

Esto ocurre apenas unos días después de que el primer ministro se comprometiera a enviar tropas a Ucrania como núcleo de la coalición de dispuestos a garantizar la paz, mientras ex altos mandos militares cuestionaban si el Reino Unido tiene suficiente personal.

La revelación llega después de que el ex secretario de Estado adjunto de Obama, Frank Rose, dijera a The Independent que las acciones de Trump amenazan con socavar la defensa de Estados Unidos en la región y llevar a que los aliados se vuelvan contra él.

El presidente Trump ha insistido en que quiere el control de Groenlandia y no ha descartado la posibilidad de utilizar la fuerza militar para apoderarse del territorio danés semiautónomo.


Keir Starmer podría enviar tropas británicas a Groenlandia a medida que aumentan las tensiones sobre el futuro del territorio (Getty)

La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, insistió en que las discusiones sobre la seguridad del Alto Norte frente a Rusia y China eran parte de los “negocios habituales” de la OTAN y no una respuesta a la amenaza militar estadounidense.

La líder conservadora, Kemi Badenoch, criticó las discusiones, advirtiendo que existe el peligro de que la alianza de la OTAN colapse y argumentando que Groenlandia es un "tema de segundo orden".

Le dijo a Laura Kuenssberg de la BBC: «Ahora mismo, lo que realmente me preocupa es si habrá una OTAN. Necesitamos mantener a Estados Unidos de nuestro lado».

Mientras tanto, el exembajador del Reino Unido en EE. UU., Peter Mandelson, insistió en que no cree que Trump envíe tropas estadounidenses a tomar el control de Groenlandia y acusó a los críticos del presidente estadounidense de "querer aferrarse a las perlas" en lugar de afrontar la realidad. Sin embargo, el par laborista también criticó al primer ministro, quien lo destituyó como embajador, por no haber cumplido con el aumento prometido del gasto en defensa.

The Telegraph informó que los jefes militares están elaborando planes para una posible misión de la OTAN a Groenlandia, que podría implicar el despliegue de soldados, buques de guerra y aviones británicos en la isla.


La Sra. Alexander restó importancia a la sugerencia y le dijo a la Sra. Kuenssberg que el informe "posiblemente interpreta algo más en las discusiones habituales entre los aliados de la OTAN de lo que realmente hay".


Se ha informado de que los jefes militares están elaborando planes para una posible misión de la OTAN a Groenlandia (PA)

Dijo que el Reino Unido estaba de acuerdo con el presidente Trump en que el Círculo Polar Ártico “se está convirtiendo en una parte cada vez más disputada del mundo con las ambiciones de [Vladimir] Putin y China”.

“Si bien no hemos visto en esa parte del mundo las terribles consecuencias que hemos visto en Ucrania, es realmente importante que hagamos todo lo que podamos con todos nuestros aliados de la OTAN para garantizar que tengamos una disuasión efectiva en esa parte del mundo contra Putin”.

Trump ha dicho que quiere obtener el control de Groenlandia, que tiene una ubicación estratégica y recursos naturales, y "si no lo hacemos de la manera fácil, lo haremos de la manera difícil".

Pero Lord Mandelson dijo que no creía que Trump utilizaría el ejército contra un aliado de la OTAN.

“El presidente Trump no va a desembarcar en Groenlandia ni a tomarla por la fuerza”, dijo. “No es tonto. Lo que va a pasar es que habrá mucha discusión, mucha consulta, mucha negociación y, al final, todos tendremos que darnos cuenta de la realidad de que el Ártico necesita protección contra China y Rusia.

“Y si me preguntan quién va a liderar ese esfuerzo de seguridad, todos sabemos, ¿no es así?, que serán los Estados Unidos”.


Donald Trump quiere que Estados Unidos tome el control de Groenlandia (AFP vía Getty)

Argumentó que el Sr. Trump «cree que vivimos en un mundo de conflictos y poder duro… y que a veces hay que agarrar las ortigas. Tenemos que entenderlo».

También criticó a Sir Keir por no cumplir su compromiso con los aumentos prometidos en el gasto de defensa.

“Lo siento, pero el dinero tiene que llegar”, dijo. “Creo que el principio [de gasto adicional en defensa] es aceptado. Creo que se acepta la financiación, pero no he visto los planes financieros. No para el futuro, no de la forma en que deben desarrollarse y desarrollarse en los próximos años”.

Fuentes de Downing Street señalaron que el primer ministro comparte la opinión del presidente Trump de que hay que disuadir la creciente agresión de Rusia en el Alto Norte y fortalecer la seguridad euroatlántica, y que el Reino Unido se toma "extremadamente en serio" las amenazas de Rusia y China en la región.

Confirmaron que las discusiones de la OTAN sobre el refuerzo de la seguridad en la región continúan y que nunca nos adelantaremos a ellas, pero el Reino Unido está trabajando con los aliados de la OTAN para impulsar los esfuerzos para reforzar la disuasión y la defensa en el Ártico.


El futuro de Groenlandia sigue en duda tras las amenazas de Estados Unidos de actuar "les guste o no" (AP)

El año pasado, comandos británicos participaron en el Ejercicio Joint Viking en Noruega –uno de los ejercicios más grandes de la OTAN en el Alto Norte a temperaturas bajo cero– junto con 7.000 tropas aliadas, patrulleras de la Marina Real y el RFA Lyme Bay.

Este año, 1.500 marines reales se desplegarán en el Ejercicio Cold Response en Noruega, Finlandia y Suecia, entrenándose con aliados para defender terreno clave y demostrar la unidad de la OTAN.

Pero la semana pasada, altos mandos militares retirados advirtieron que el Reino Unido está sobreexigido incluso con el compromiso de Sir Keir con Ucrania.

En un informe para Policy Exchange, el mariscal del aire retirado Edward Stringer advirtió que el aumento del gasto de defensa en el Reino Unido está siendo "devorado por el sobregiro del Ministerio de Defensa [MoD]", y que la presencia militar del Reino Unido se está reduciendo en un momento crítico.

Su informe, titulado “Las lagunas en la defensa”, señala que el Ejército británico ahora tiene sólo 14 obuses en total; la Marina Real no ha podido poner más de un submarino de ataque en el mar durante un tiempo; y la RAF tuvo que enviar pilotos de unidades de entrenamiento al mar para garantizar la certificación de la Fuerza F-35 en el portaaviones.

Mientras tanto, otro informe de Policy Exchange a principios de la semana de otro mariscal aéreo retirado, Lord Stirrup, describió cómo el Reino Unido se había vuelto demasiado dependiente de la posesión de armas nucleares para la disuasión, lo que, advirtió, no estaba asustando a Vladimir Putin.

Esto ocurrió cuando Sir Richard Shirreff, quien sirvió como comandante supremo adjunto de los aliados de la OTAN en Europa entre 2011 y 2014, dijo que las fuerzas aliadas necesitarían al menos 50.000 tropas en Ucrania para disuadir un ataque de Rusia, mientras que el ejército actualmente tiene menos de 75.000 efectivos.



Donald Trump ordena a los jefes del ejército estadounidense elaborar un plan para invadir Groenlandia

Donald Trump ordena a los jefes del ejército estadounidense elaborar un plan para invadir Groenlandia
Por Glen Owen y Dan Hodges



Donald Trump ha ordenado a sus comandantes de fuerzas especiales que elaboren un plan para la invasión de Groenlandia, pero altos cargos militares se han opuesto a ello, según ha podido saber The Mail on Sunday.

Fuentes dicen que los "halcones" políticos que rodean al presidente estadounidense, encabezados por el asesor político Stephen Miller, se han envalentonado tanto por el éxito de la operación para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro que quieren moverse rápidamente para apoderarse de la isla antes de que Rusia o China hagan un movimiento.

Los diplomáticos británicos creen que Trump también está motivado por el deseo de distraer a los votantes estadounidenses del desempeño de la economía estadounidense antes de las elecciones de mitad de período a finales de este año, después de las cuales podría perder el control del Congreso ante los demócratas.

Pero una medida tan dramática lo pondría en desacuerdo con Sir Keir Starmer y conduciría efectivamente al colapso de la OTAN.

Según las fuentes, el Presidente ha pedido al Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC) que prepare el plan de invasión, pero el Estado Mayor Conjunto se resiste a ello con el argumento de que sería ilegal y no contaría con el apoyo del Congreso.

Una fuente dijo: “Han tratado de distraer a Trump hablando de medidas menos controvertidas, como interceptar barcos “fantasma” rusos -una red clandestina de cientos de buques operados por Moscú para evadir las sanciones occidentales- o lanzar un ataque contra Irán”.

Los diplomáticos han preparado un simulacro de lo que describen como un "escenario de escalada" en el que Trump utiliza la fuerza o la "coerción política" para cortar los vínculos de Groenlandia con Dinamarca.

Un cable diplomático describe el peor escenario posible como el que conduciría a "la destrucción de la OTAN desde dentro".

Añade: «Algunos funcionarios europeos sospechan que este es el verdadero objetivo de la facción radical MAGA en torno a Trump. Dado que el Congreso no permitiría que Trump abandonara la OTAN, la ocupación de Groenlandia podría obligar a los europeos a abandonar la OTAN. Si Trump quiere acabar con la OTAN, esta podría ser la forma más conveniente de hacerlo».

En el 'Escenario de Compromiso', Dinamarca aceptaría darle a Trump pleno acceso militar a Groenlandia y negar el acceso a Rusia y China; aunque Estados Unidos ya tiene libre acceso a la isla, se le otorgaría una base legal.

El cable dice: 'Por razones de política interna, Trump puede comenzar con un escenario de escalada que luego pase a un escenario de compromiso.

Los funcionarios europeos temen que, para Trump, la ventana de oportunidad antes de las elecciones intermedias se cierre en verano, por lo que se espera que se tomen medidas más pronto que tarde. La cumbre de la OTAN del 7 de julio parece el momento ideal para un acuerdo de compromiso.

Concluye: «Las preocupaciones actuales [sobre una invasión] se deben a las opiniones más extremas de Stephen Miller. El posicionamiento del Reino Unido será clave: si se mantiene firme con sus aliados europeos o rompe filas [para sancionar la estrategia de Trump]».

Una fuente diplomática declaró: «Los generales consideran que el plan de Trump para Groenlandia es una locura e ilegal. Por eso intentan desviarlo con otras operaciones militares importantes. Dicen que es como tratar con un niño de cinco años».



Los groenlandeses “no quieren ser estadounidenses”, dicen líderes políticos ante las amenazas de Trump

Los groenlandeses “no quieren ser estadounidenses”, dicen líderes políticos ante las amenazas de Trump
Cinco partidos emiten una declaración conjunta después de que el presidente estadounidense advirtiera que adquiriría la isla "por el camino fácil o por el más difícil".
por Donna Ferguson


Una protesta en Groenlandia en 2025 contra las amenazas de Donald Trump de confiscar el territorio. Fotografía: Anadolu/Getty Images

Los groenlandeses “no quieren ser estadounidenses” y deben decidir ellos mismos el futuro de la isla ártica, dijeron los políticos del territorio danés autónomo, después de que Donald Trump advirtiera que Estados Unidos “haría algo, les guste o no”.

Los líderes de cinco partidos políticos del Parlamento de Groenlandia emitieron una declaración unida el viernes por la noche, poco después de que el presidente estadounidense reiterara sus amenazas de adquirir la isla rica en minerales.

"No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses", declaró el grupo, que incluía al primer ministro de la isla, Jens-Frederik Nielsen. "El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses".

Destacando el deseo del pueblo de Groenlandia, antigua colonia danesa, de autodeterminarse, dijeron: «Ningún otro país puede inmiscuirse en esto. Debemos decidir el futuro de nuestro país nosotros mismos, sin presiones para tomar decisiones precipitadas, sin postergarlas y sin la interferencia de otros países».

La declaración fue firmada por Nielsen, su predecesor en el cargo de primer ministro, Múte B Egede, y Pele Broberg, Aleqa Hammond y Aqqalu C Jerimiassen.

En una reunión con ejecutivos del sector petrolero y gasífero en la Casa Blanca el viernes por la mañana, Trump afirmó que Groenlandia era crucial para la seguridad nacional de Estados Unidos. "No vamos a permitir que Rusia ni China ocupen Groenlandia. Eso es lo que harán si no lo hacemos. Así que vamos a hacer algo con Groenlandia, ya sea por las buenas o por las malas", declaró a la prensa.

Trump está discutiendo “activamente” hacer una posible oferta para comprar la isla con su equipo de seguridad nacional, confirmó la Casa Blanca a principios de esta semana.

Los groenlandeses han expresado repetidamente su rechazo a ser parte de EE. UU., y el 85% de la población rechaza la idea, según una encuesta de 2025.

Las encuestas también muestran que sólo el 7% de los estadounidenses apoya la idea de una invasión militar estadounidense del territorio, lo que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo recientemente que significaría el fin de la “OTAN y, por lo tanto, de la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial”.

Ella ha instado a Trump a dejar de amenazar con apoderarse del país, diciendo que Estados Unidos “no tiene derecho a anexar ninguno de los tres países del reino danés [es decir, Dinamarca, Groenlandia y las Islas Feroe]”.

Trump declaró el viernes: «Si no fuera por mí, no habría OTAN ahora mismo». Cuando se le preguntó si su prioridad era preservar la alianza o adquirir Groenlandia, declaró previamente al New York Times: «Podría ser una decisión».

Cuando se le preguntó sobre la declaración de Trump, el jefe de las fuerzas de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, dijo que no quería comentar si la alianza, que incluye a Dinamarca, sobreviviría sin Estados Unidos.

Pero el viernes respondió diciendo que la OTAN estaba lejos de estar en crisis.

“Hasta este momento no ha habido ningún impacto en mi trabajo a nivel militar… Solo diría que estamos listos para defender cada centímetro del territorio de la alianza todavía hoy”, dijo.

“Así que creo que estamos lejos de estar en una crisis en este momento”.

Estados Unidos opera una base militar en el extremo noroeste de Groenlandia desde la Segunda Guerra Mundial, donde más de 100 militares están estacionados permanentemente. Los acuerdos vigentes con Dinamarca permitirían a Trump traer tantas tropas como quisiera a la isla.

Pero Trump declaró a la prensa el viernes que un acuerdo de arrendamiento no era suficiente. "Los países deben tener la propiedad, y se defiende la propiedad, no los arrendamientos", afirmó. "Y tendremos que defender Groenlandia".

Trump ya había presentado una oferta para comprar la isla en 2019, pero le dijeron que no estaba a la venta. Desde entonces, ha afirmado que Groenlandia, que posee vastos recursos naturales, incluyendo tierras raras y potencialmente enormes reservas de petróleo y gas, "está repleta de barcos rusos y chinos".

En una entrevista con The Guardian el viernes, Jess Berthelsen, presidente de SIK, la confederación sindical nacional de Groenlandia, afirmó que los habitantes del territorio no reconocían las acusaciones del presidente estadounidense sobre la presencia de barcos rusos y chinos dispersos por sus aguas. «No podemos verlo, no podemos reconocerlo y no podemos comprenderlo», declaró.



"No necesito el derecho internacional": Trump dice que su poder está limitado solo por "mi propia moralidad"

"No necesito el derecho internacional": Trump dice que su poder está limitado solo por "mi propia moralidad"
El presidente dice que la moral "es lo único que puede detenerme" en una entrevista con el New York Times sobre los límites a su autoridad.
por Maya Yang


Trump en el Despacho Oval en diciembre. Fotografía: Bloomberg/Getty Images

Donald Trump ha dicho “no necesito el derecho internacional” y que su poder está limitado únicamente por su “propia moralidad”.

En una nueva entrevista con el New York Times, Trump dijo que la única restricción a su poder como presidente de Estados Unidos es “mi propia moralidad, mi propia mente”.

"Es lo único que puede detenerme", dijo Trump, y añadió: "No busco lastimar a nadie". Continuó admitiendo que sí, en cuanto a si su administración debía adherirse al derecho internacional, pero añadió: "Depende de cuál sea su definición de derecho internacional".

Trump, quien habló con el periódico mientras su administración analiza “ una variedad de opciones ” en un intento por obtener el control de Groenlandia, también enfatizó la importancia de la propiedad.

“La propiedad es muy importante”, dijo Trump, y añadió: “Porque creo que es lo que se necesita psicológicamente para el éxito. Creo que la propiedad te da algo que no se puede hacer con un contrato de arrendamiento o un tratado. La propiedad te da cosas y elementos que no se pueden obtener simplemente firmando un documento”.

Trump también desestimó las preocupaciones de que su decisión de derrocar a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela sentaría el precedente de una posible toma de control de Taiwán por parte de China o un intento de Rusia de controlar Ucrania.

Para justificar los ataques de Estados Unidos a Venezuela, Trump repitió sus controvertidas afirmaciones de que Maduro supuestamente había enviado pandilleros a Estados Unidos.

“Esta era una amenaza real… No había una avalancha de gente a China. No había una avalancha de drogas a China. No había todas las desgracias que hemos tenido. No se abrieron las cárceles de Taiwán ni la gente entraba a China”, dijo Trump, añadiendo que ningún delincuente estaba “entrando a Rusia”.

Dijo que no cree que el presidente chino, Xi Jinping, tome el control de Taiwán, y declaró al New York Times: «Eso depende de él, de lo que vaya a hacer. Pero, ya sabe, le he dicho que me disgustaría mucho que lo hiciera y no creo que lo haga. Espero que no».

Trump agregó: “Puede que lo haga después de que tengamos un presidente diferente, pero no creo que lo haga conmigo como presidente”.

También pareció despreocupado por el último tratado de control de armas entre Estados Unidos y Rusia, que expirará el próximo mes.

"Si caduca, caduca", dijo Trump, y añadió: "Simplemente haremos un acuerdo mejor". Continuó diciendo que China debería estar incluida en futuros acuerdos, y añadió: "Probablemente también quieran involucrar a un par de actores más".

La última entrevista de Trump se produce en medio de crecientes tensiones internas tras el tiroteo fatal de una mujer por parte de ICE en Minneapolis el miércoles, que ha provocado intensas protestas, y en medio de relaciones desgastadas con aliados europeos por una posible toma de control de Groenlandia por parte de Estados Unidos.



La OTAN se enfrenta a una grave crisis por Groenlandia. Europa parece impotente para detenerla

La OTAN se enfrenta a una grave crisis por Groenlandia. Europa parece impotente para detenerla
Análisis por Christian Edwards


Los líderes europeos no criticaron públicamente a Estados Unidos por su deseo declarado de adquirir Groenlandia durante una reunión en París el martes. Tom Nicholson/Getty Images

Para Europa, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha sido un caldo de cultivo para la incertidumbre. La amenaza de su administración de anexar Groenlandia, una parte autónoma de Dinamarca, ha sumido a la OTAN en una situación sin precedentes: una alianza basada en la defensa colectiva —donde un ataque contra uno es un ataque contra todos— ahora se enfrenta a la posibilidad de que un miembro ataque a otro.

La Casa Blanca anunció el martes que el presidente está "discutiendo diversas opciones" para adquirir Groenlandia, dejando claro que no se descarta el uso del ejército estadounidense. Proclamando el regreso a un mundo donde los fuertes toman lo que pueden y los débiles sufren lo que deben, Stephen Miller, subjefe de gabinete de Trump, declaró a CNN: "Somos una superpotencia y... nos comportaremos como tal".

Aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, ha intentado restar importancia a las preocupaciones sobre una intervención militar, diciendo en cambio que la administración Trump está considerando comprar Groenlandia, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha dado la voz de alarma: "Si Estados Unidos decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, entonces todo se detiene, incluida la OTAN y, por lo tanto, la seguridad que se ha establecido desde el final de la Segunda Guerra Mundial".

Pero otros líderes europeos se han callado, al menos en público, por una razón incómoda: Estados Unidos quizá ya no sea un aliado fiable de Europa, pero por ahora sigue siendo necesario. Dado que Europa necesita el apoyo militar y diplomático estadounidense para repeler a Rusia, las renovadas amenazas de Trump contra Groenlandia la han puesto en un aprieto: ¿cómo mantener a Estados Unidos fuera de Groenlandia, pero invirtiendo en Ucrania?

Esta tensión se hizo patente en París esta semana, cuando representantes de 35 países, incluido Estados Unidos, debatieron cómo garantizar la seguridad de Ucrania tras la guerra en caso de un acuerdo de paz con Rusia. Si bien la reunión transcurrió sin contratiempos y culminó en compromisos concretos, la cordialidad se vio afectada por preguntas incómodas en una conferencia de prensa sobre el tema que pendía sobre la diplomacia del día.

“Sé que hoy en día hay reticencia a hablar de Groenlandia, pero ¿qué valor tienen esos compromisos (de seguridad estadounidense) el mismo día en que, en los niveles más altos del gobierno en Washington, se está hablando de apoderarse del territorio de un miembro de la OTAN?”, preguntó un periodista al primer ministro británico, Keir Starmer.

Starmer evadió, señalando una declaración anterior de solidaridad con Dinamarca. El presidente francés, Emmanuel Macron, eludió una pregunta similar. Junto al enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y el yerno de Trump, Jared Kushner, los líderes de Gran Bretaña y Francia no estaban dispuestos a criticar a Estados Unidos por sus amenazas contra Dinamarca, por temor a que pusieran en peligro la participación de Washington en el proceso de paz de Ucrania.


La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, en un buque de inspección de la Armada danesa en las aguas alrededor de Nuuk, Groenlandia, en abril de 2025. Mads Claus Rasmussen/Ritzau Scanpix/AFP/Getty Images/Archivo

Europa ya ha cedido mucho terreno para mantener a Estados Unidos de su lado. Sus líderes han sido reprendidos por el vicepresidente J.D. Vance en Múnich, acosados ​​por Elon Musk en línea y acusados, en la Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump , de "violar los principios básicos de la democracia" para suprimir a los partidos "patrióticos" que Washington defiende. La Unión Europea también aceptó un arancel del 15 % en su comercio con Estados Unidos.

Aunque muchos piden que Europa adopte una postura más dura frente a Estados Unidos, carece de la influencia para hacerlo, afirmó Mujtaba Rahman, director general para Europa de Eurasia Group, una consultora de riesgo político.

“Muchos líderes europeos quieren hablar con firmeza a Estados Unidos… Quieren poder alzarse y denunciar lo que ven, pero simplemente no están en posición de hacerlo, porque durante mucho tiempo han externalizado su seguridad a Estados Unidos”, dijo Rahman a CNN.

Al igual que el año pasado, la prioridad europea para 2026 sigue siendo mantener la participación de Estados Unidos en Ucrania, afirmó Rahman, incluso si esto lleva a presionar a Copenhague para que "llegue a un acuerdo" con Estados Unidos sobre Groenlandia. "En esencia, no creo que tengan otra opción, porque el proceso de rearme en Europa dura entre tres y cinco años", añadió.

Dado que la administración Trump no ha solicitado la aprobación del Congreso para la nueva asistencia militar estadounidense a Ucrania, Europa lleva más de un año financiando la defensa ucraniana. Sin embargo, mientras construye su propia base industrial de defensa, Europa sigue dependiendo en gran medida de Estados Unidos para la compra de armas para Ucrania.

Aunque Europa depende de Estados Unidos en materia de armamento militar en el corto plazo, Daniel Fried, un veterano diplomático estadounidense, dijo a CNN que el continente tiene más influencia de lo que comúnmente se cree.

“Hay muchas áreas en las que los proveedores europeos de defensa compiten con los estadounidenses. No somos los únicos que fabricamos aviones de combate”, afirmó Fried, quien fue subsecretario de Estado para Europa durante la presidencia de George W. Bush y Barack Obama. “Los europeos podrían simplemente decidir que la tecnología de vanguardia en drones es algo que no van a compartir con los estadounidenses si siguen así”.


Soldados ucranianos asisten a un ejercicio de entrenamiento cerca de la línea del frente en la región de Zaporizhia, Ucrania, en diciembre de 2025. Andriy Andriyenko/Servicio de Prensa de la 65.ª Brigada Mecanizada Independiente de las Fuerzas Armadas de Ucrania/Reuters

Algunos en Europa han pedido medidas más drásticas e inmediatas. Raphael Glucksmann, eurodiputado francés, pidió a la UE que estableciera una base militar permanente en Groenlandia, lo que, según él, "enviaría una señal contundente a Trump y contrarrestaría el argumento estadounidense de que somos incapaces de garantizar la seguridad de Groenlandia".

Pero Majda Ruge, investigadora principal de políticas del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, dijo que el objetivo no debería ser "un enfrentamiento militar con Estados Unidos, sino aumentar los costos políticos, económicos y de alianza de la acción unilateral de Estados Unidos de manera temprana y visible, para convencer al presidente Trump de que no actúe", y agregó que hay "formas no militares de hacerlo".

"Se trata de asegurar que, si Trump decide intensificar la situación, tenga que apartar abiertamente a sus aliados europeos en lugar de actuar en un vacío político. Y hacerlo aumentaría drásticamente sus costos internos y políticos", declaró Ruge a CNN.

Los ciudadanos estadounidenses se oponen abrumadoramente al uso de la fuerza militar para tomar el control de Groenlandia, según una encuesta de YouGov de agosto, realizada después de que Dinamarca convocara al enviado estadounidense por un informe que indicaba que varios hombres estadounidenses participaban en campañas encubiertas para influir en la política groenlandesa. Solo el 7% de los adultos estadounidenses se manifestó a favor del uso de la fuerza para anexar Groenlandia, mientras que el 72% se opuso.

El ascenso inicial de Trump al poder en 2016 se vio favorecido por su oposición de larga data a la invasión de Irak de 2003 y otras costosas "guerras eternas". Sin embargo, el presidente declaró el miércoles a The New York Times que la supervisión estadounidense de Venezuela podría durar años, tras el derrocamiento del líder autoritario del país, Nicolás Maduro.

No está claro qué tan receptiva será la administración Trump a las críticas, tanto internas como internacionales. Esta semana, Miller despreció las "sutilezas internacionales", declarando a CNN: "Vivimos... en el mundo real... que se rige por la fuerza, que se rige por la fuerza, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo que han existido desde el principio de los tiempos".

Aunque Europa espera que el interés de Trump en Groenlandia disminuya, como ocurrió el año pasado, los funcionarios de Londres y Bruselas temen que esta vez sea diferente.

"La gente se ha dado cuenta de que esto no es un sueño que se le haya ocurrido. Se lo toma muy en serio", declaró a CNN un legislador británico, que habló bajo condición de anonimato.

Rahman, del Grupo Eurasia, afirmó: «No creo que haya ingenuidad alguna —ni en Berlín, ni en París, ni en Londres— sobre la naturaleza del régimen estadounidense… Los estadounidenses saben que los europeos son débiles. Los depredadores se aprovechan de los débiles; eso es lo que está haciendo la administración Trump. Los europeos no pueden hacer mucho».

Para muchos países, se trata de ganar tiempo. Esto es un puente. Hasta que Europa pueda defenderse, tienen que colaborar con la administración Trump.



sábado, 10 de enero de 2026

"No estamos en venta": el presidente del principal sindicato de Groenlandia rechaza el llamado de Trump a la anexión

"No estamos en venta": el presidente del principal sindicato de Groenlandia rechaza el llamado de Trump a la anexión
Exclusiva: La líder del SIK, Jess Berthelsen, rechaza la afirmación de Trump de que Estados Unidos necesita Groenlandia para su "seguridad nacional".
por Michael Sainato


Jess Berthelsen. Fotografía: YouTube vía Kattuffik SIK

Groenlandia “no será anexada”, declaró el veterano líder de su mayor sindicato, refutando las afirmaciones de Donald Trump de que el estatus actual del territorio ártico representa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.

En una entrevista con The Guardian, Jess Berthelsen, presidente de SIK, la confederación sindical nacional de Groenlandia, afirmó que los habitantes del territorio no reconocen las acusaciones del presidente estadounidense sobre la presencia de barcos rusos y chinos dispersos en sus aguas. «No podemos verlo, no podemos reconocerlo y no podemos comprenderlo», declaró.

La administración Trump ha renovado sus amenazas de apoderarse de Groenlandia en los últimos días, y afirmó que los funcionarios incluso estaban considerando usar la fuerza militar como una opción, luego de una redada en Venezuela que culminó con el arresto y derrocamiento del presidente del país, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.

“Necesitamos a Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional”, afirmó Trump durante un intercambio con periodistas a bordo del Air Force One. “Ahora mismo, Groenlandia está repleta de barcos rusos y chinos”.

Berthelsen, quien ha dirigido el SIK durante más de 30 años, refutó esta acusación. El sindicato representa a miles de trabajadores, desde funcionarios públicos hasta electricistas, mecánicos y pescadores.

“En Groenlandia, es difícil reconocer las exigencias de Trump”, dijo. “Sus afirmaciones de que nuestras aguas están llenas de barcos rusos y chinos no las vemos en absoluto. No podemos reconocer esta afirmación”.

La armada danesa navega en aguas de Groenlandia, y nuestros grandes arrastreros también están por todas partes. Si así fuera, ya nos lo habrían dicho, pero no existe tal cosa. Entonces, ¿de qué habla?

Los líderes europeos han buscado apoyar a Groenlandia y Dinamarca en los últimos días. «Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellos, decidir sobre los asuntos que les conciernen», declararon Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, Emmanuel Macron, presidente de Francia, y Friedrich Merz, canciller alemán, en una inusual reprimenda europea a la Casa Blanca.

Su declaración se produjo después de que Stephen Miller, subdirector de gabinete de políticas de Trump, afirmara durante una entrevista en CNN que “nadie” iba a “luchar militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia”.

Berthelsen enfatizó que Groenlandia era una parte semiautónoma del Reino de Dinamarca, con autogobierno. El SIK se centra en alcanzar acuerdos con el gobierno y los empleadores privados de Groenlandia para mejorar su vida cotidiana, afirmó, y, eventualmente, trabajar hacia la independencia como país.

Se estima que el 84% de los groenlandeses apoya la independencia, según una encuesta de 2025, que reveló que solo el 6% respalda una toma de control por parte de Estados Unidos. El territorio tiene una población de aproximadamente 57.000 personas.

“Groenlandia es una parte autónoma del Reino de Dinamarca, tenemos autogobierno y acuerdos con el gobierno danés”, dijo Berthelsen. “Así funcionan las cosas. Si esto cambia, tomaremos la iniciativa. Es difícil comprender que este sea el clima actual entre nosotros”.

Las corporaciones estadounidenses, como cualquier otra empresa del mundo, ya pueden solicitar operar en Groenlandia, añadió. SIK tiene acuerdos con el estado y las empresas danesas que establecen condiciones salariales y laborales.




La cooperación entre Groenlandia y Estados Unidos se vio socavada por las constantes amenazas del gobierno estadounidense a la autonomía de Groenlandia, incluida la amenaza de una intervención militar, argumentó Berthelsen.

“No estamos en venta y no nos anexarán”, afirmó. “Determinaremos nuestro propio futuro y seguiremos trabajando con Dinamarca y Estados Unidos. Siempre hemos considerado a Estados Unidos como nuestro aliado. Así ha sido durante muchos años.

No es muy cómodo recibir amenazas de un amigo de toda la vida, un aliado de toda la vida. No es posible cooperar si recibimos amenazas como estas constantemente. ¿Cómo podemos cooperar si recibimos amenazas constantes de intervención militar? Nadie hace eso a sus amigos ni a las personas con las que coopera.

Al ser contactada para obtener comentarios, la Casa Blanca se remitió a una declaración de la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, el miércoles. "El presidente Trump siempre tiene todas las opciones sobre la mesa mientras examina qué es lo mejor para Estados Unidos, pero diré simplemente que la primera opción del presidente siempre ha sido la diplomacia", afirmó.



Trump intensifica las amenazas a Groenlandia y dice que EEUU intervendrá "les guste o no"

Trump intensifica las amenazas a Groenlandia y dice que EEUU intervendrá "les guste o no"
El presidente de Estados Unidos redobla sus amenazas de adquirir territorio en reunión en la Casa Blanca con ejecutivos de petróleo y gas.
por Maya Yang




Donald Trump ha redoblado sus amenazas de adquirir Groenlandia, afirmando que Estados Unidos “va a hacer algo [allí], les guste o no”.

En una reunión con ejecutivos del sector del petróleo y el gas en la Casa Blanca, el presidente estadounidense justificó sus comentarios diciendo: «Si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia. Y no vamos a tener a Rusia ni a China como vecinos».

Agregó: “Así que vamos a hacer algo con Groenlandia, ya sea por el camino agradable o por el más difícil”.

Los últimos comentarios de Trump se producen en medio de la creciente tensión entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, incluida Dinamarca, por los reiterados intentos de su administración de tomar el control del territorio ártico, en gran medida autónomo. Dinamarca y Groenlandia han rechazado firmemente la postura de Trump.

A pesar de las advertencias de la primera ministra danesa Mette Frederiksen, quien recientemente dijo que un ataque estadounidense a Groenlandia significaría el fin de la “OTAN y, por lo tanto, de la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial”, Trump ha seguido insistiendo en que apoya la alianza.

"Si no fuera por mí, no habría OTAN ahora mismo", dijo Trump el viernes. "Pero no vamos a permitir que Rusia ni China ocupen Groenlandia, y eso es lo que ocurrirá si no lo hacemos".

Trump lleva mucho tiempo expresando su interés en Groenlandia, y planteó públicamente la idea de adquirir el territorio en 2019, durante su primera presidencia. La propuesta se topó con una rápida oposición de los líderes daneses y groenlandeses.

Trump reavivó el tema en las últimas semanas, en particular tras el ataque estadounidense a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, un episodio que refleja la postura cada vez más envalentonada de la Casa Blanca. Trump afirmó que necesitaba Groenlandia "con urgencia" como imperativo de seguridad nacional.

Mientras tanto, los groenlandeses han expresado repetidamente su rechazo a formar parte de Estados Unidos, con un 85% de la población rechazando la idea, según una encuesta de 2025. Las encuestas muestran que solo el 7% de los estadounidenses apoya la idea de una invasión militar estadounidense del territorio.

Groenlandia no fue el único tema en la mira de Trump el viernes. Advirtió que Estados Unidos tomaría medidas contra el régimen iraní si este intenta reprimir violentamente a los manifestantes, mientras las protestas siguen aumentando en todo el país.

Trump, al describir a Irán como una nación en serios problemas, afirmó: «Si empiezan a matar gente como lo han hecho en el pasado, intervendremos. Les daremos un golpe muy duro donde más les duele».

Añadió: “Y una vez más, les digo a los líderes iraníes: ‘Será mejor que no empiecen a disparar, porque nosotros también empezaremos a disparar’”.



jueves, 8 de enero de 2026

Venezuela y el fin del “orden internacional basado en reglas”

Venezuela y el fin del “orden internacional basado en reglas”
por Alexei Shayya-Shirokov




Alexei Shayya-Shirokov explica cómo las acciones de Trump pueden catalizar la destrucción de más de 30 años de proyección de poder blando occidental.

La reciente intervención estadounidense en Venezuela, que culminó con la dramática captura del petrolero de bandera rusa Marinera en aguas internacionales, ha generado un debate global. Si bien algunos la consideran una reafirmación del poderío estadounidense y un golpe al emergente mundo multipolar, estas acciones podrían tener el efecto contrario y amenazar con erosionar la credibilidad de un pilar fundamental de esa misma hegemonía: el poder de persuasión del "orden internacional basado en normas". En este ensayo, examinaremos cómo las recientes acciones de Washington amenazan con desmantelar más de 30 años de proyección de poder blando, y cómo las acciones del presidente estadounidense Trump corren el riesgo de socavar los cimientos mismos del orden mundial unipolar.

El manual unipolar: la superioridad moral como arma de cambio de régimen

Durante décadas, el "orden internacional basado en normas" promovido por Estados Unidos y sus aliados fue más que una frase diplomática; fue el instrumento definitivo de poder blando. Arraigado en el concepto del excepcionalismo occidental —la afirmación de que las naciones democráticas, al defender los derechos humanos, la libertad de expresión y los valores liberales, poseían una autoridad moral inherente—, esta narrativa enmarcaba la competencia geopolítica no como un choque de intereses, sino como una misión mesiánica para difundir la democracia y la gobernanza legítima en beneficio del bien común.

A pesar de sus numerosas contradicciones internas, identificables por cualquier observador familiarizado con la historia mundial, esta arista moralista resultó devastadoramente eficaz al alimentar ideológicamente las "revoluciones de color" y las guerras híbridas en Ucrania, Georgia y otros lugares. Al financiar a la oposición y moldear las narrativas mediáticas a través de agencias como USAID, Occidente pudo derrocar gobiernos indeseables, presentando sus intervenciones como un apoyo legítimo a la voluntad democrática de un pueblo.

Fundamentalmente, esta narrativa penetró profundamente, incluso cooptando segmentos de los movimientos socialistas y “antiimperialistas” que, si bien criticaban las acciones occidentales, lo hacían desde el marco de los propios valores proclamados por Occidente, reforzando así la idea de su superioridad moral.

La retórica redescubierta de Washington: intereses nacionales sin complejos

La intervención estadounidense en Venezuela demostró un claro alejamiento del manual utilizado por Occidente en su conjunto para derrocar gobiernos “antidemocráticos” (léase: indeseables) desde 1991. Las operaciones de cambio de régimen y otras intervenciones que han tenido lugar durante el momento unipolar —siendo las más destacadas los acontecimientos en Ucrania en 2004 y 2014— fueron meticulosamente veladas con el lenguaje de la solidaridad democrática y los derechos humanos.

En el caso de Venezuela, sin embargo, Estados Unidos recurrió a un enfoque transaccional más antiguo, similar a la Doctrina Monroe. Aquí, la retórica humanitaria y democrática pasa a un segundo plano, mientras que la mayor parte de la retórica que justifica la intervención se basa en cálculos pragmáticos más que en principios idealistas: reforzar la seguridad nacional, asegurar recursos para la economía nacional, castigar a un adversario geopolítico y obtener beneficios económicos tangibles, como la reducción de los precios de la gasolina en el país.

Al hacerlo, el establishment estadounidense ha abandonado en gran medida la retórica empleada durante mucho tiempo para justificar eficazmente las estrategias de intervención tanto ante el público nacional como (lo que es más importante) ante el internacional. Si bien los defensores legales citan la continuidad de las sanciones y las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), Estados Unidos ha rebajado claramente los clichés que suelen emplearse para justificar las intervenciones previas de Washington, en particular los que aluden al derecho internacional, los derechos humanos, la libertad de expresión y los principios democráticos, revelando el principio fundamental que sustenta sus acciones: el interés nacional puro y directo.

Este cambio retórico corre el riesgo de comprometer la narrativa fundacional del liderazgo occidental benévolo, amenazando décadas de magistral construcción narrativa y debilitando la estrategia de poder blando que los sucesivos gobiernos occidentales habían construido tan meticulosamente durante más de tres décadas, revelando un cálculo de poder que los defensores de la multipolaridad han acusado durante mucho tiempo a Occidente de albergar.

Hegemón global convertido en consolidador regional

Durante más de una década, Rusia, China y otras naciones han calificado constantemente el “orden basado en reglas” como una fachada hipócrita, abogando en cambio por un modelo pragmático de relaciones internacionales basado en la igualdad soberana y en intereses nacionales claros.

Si bien varios observadores han utilizado los recientes acontecimientos en Venezuela y sus alrededores para argumentar que Washington se ha reafirmado como la potencia hegemónica global en un mundo unipolar, estas acciones estadounidenses podrían, en cambio, validar —sobre todo entre las potencias escépticas— el advenimiento de un nuevo orden mundial multipolar. Al reducir la adhesión a las "reglas" que supuestamente ha mantenido durante décadas, Washington corre el riesgo de erosionar la arraigada creencia en su superioridad moral y benevolencia inherente, sobre todo a medida que las potencias del BRICS amplifican la retórica de la "igualdad soberana" como respuesta.

Lo que presenciamos hoy no es una derrota de la multipolaridad. Lejos de eso; es su aceleración. Estados Unidos no está arremetiendo contra el mundo entero, sino retirándose estratégicamente del concepto de pax americana, que se ha vuelto insostenible ante la creciente competencia de los centros de poder emergentes en diferentes partes del mundo.

Lejos de actuar como la "policía mundial", Estados Unidos ahora busca consolidar su poder en su propia esfera de influencia inmediata: el hemisferio occidental. Desde una perspectiva geopolítica, la política exterior de Washington está experimentando un cambio estratégico que se centra en la consolidación de su propio "patio trasero", con el objetivo de asegurar los recursos hemisféricos y, al mismo tiempo, desarrollar capacidad industrial.

En este contexto, los acontecimientos en Venezuela podrían indicar una nueva era multipolar, donde el "orden internacional basado en reglas" corre el riesgo de perder credibilidad entre las potencias no occidentales, víctima del giro de Estados Unidos hacia una consolidación hemisférica. El poder blando cultivado por el Occidente (anteriormente) colectivo durante más de 35 años podría haberse perdido, dando lugar a una potencia hegemónica regional que consolida su esfera de influencia en un mundo que, en consecuencia, se vuelve cada día más multipolar.

El arma de la superioridad moral ha sido degradada y ha comenzado el juego más duro y claro de las esferas de influencia.



miércoles, 7 de enero de 2026

TLON Space reprograma el lanzamiento del cohete argentino Aventura I para el 15 de febrero

TLON Space reprograma el lanzamiento del cohete argentino Aventura I para el 15 de febrero


Aventura TLON. Crédito TLON Space

TLON Space, la startup argentina que desarrolla el microlanzador Aventura I, anunció que reprogramó su campaña a partir del 15 de febrero, tras no poder avanzar en la ventana anterior por condiciones meteorológicas y luego de que la autorización expirara el 30 de noviembre, según comunicó la empresa en sus redes oficiales.


Aventura 1. Crédito: TLON Space

El mensaje llega en un momento en el que el proyecto busca dar el salto que aún está pendiente: pasar de los ensayos y misiones suborbitales al objetivo de alcanzar la órbita, un hito que la compañía viene asociando a la consolidación de capacidades privadas de lanzamiento en el país.

El Aventura I se prepara desde el Puerto Espacial Malacara, ubicado en el partido de Lobería, en la costa bonaerense, cerca de Necochea, señalado como la base operativa del proyecto. En ese marco, reportes locales sobre el complejo describen que TLON Space viene realizando allí una secuencia de ensayos y vuelos previos, y que el “próximo paso” del programa es concretar el primer lanzamiento orbital.

Qué se sabe del Aventura I y por qué importa

En términos técnicos, el Aventura I es presentado como un micro-lanzador de dos etapas. Se lo describe con una altura aproximada de 10 metros y un diámetro de 0,352 metros, con un diseño orientado a cargas útiles pequeñas hacia órbitas bajas, entre 500 y 800 kilómetros de altitud.

La empresa, que comenzó como un pequeño emprendimiento tecnológico, rápidamente se orientó hacia el desarrollo de tecnología espacial, encontrando apoyo en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y colaborando con otras empresas como Innova Space.

Su diseño incorpora un motor ECOSTAR™ ATM, un sistema de propulsión avanzado que utiliza una electrobomba para inyectar combustible en la cámara de combustión, permitiendo un control preciso del empuje. Este motor se alimenta con combustibles ecológicos, lo que reduce significativamente el impacto ambiental del lanzamiento.


Ilustración del despiece del lanzador Aventura I. Fuente: TLON Space.

La primera etapa del cohete está equipada con un motor atmosférico capaz de generar un empuje de 14 kN, diseñado para operar de manera eficiente en las densas capas bajas de la atmósfera. En cambio, la segunda etapa, optimizada para el vacío del espacio, cuenta con un motor de 1,0 kN de empuje y un impulso específico (ISP) de 290 segundos, una cifra competitiva para su clase.

La reprogramación de la campaña reordena el calendario operativo y vuelve a poner sobre la mesa dos variables que suelen definir este tipo de intentos: la meteorología y el marco de autorizaciones que habilita la actividad durante una ventana concreta.

La apuesta a una “alta frecuencia” y el mercado de nanosatélites

Además del anuncio de reprogramación, TLON Space también difundió mensajes públicos en los que sugiere una hoja de ruta más ambiciosa a mediano plazo: una propuesta de alta frecuencia orientada a “entregas” rápidas hacia posiciones orbitales para facilitar el armado de constelaciones de nanosatélites (una narrativa que apunta al mercado de despliegue ágil de pequeñas cargas).

En el plano regional, el proyecto suele leerse como un termómetro de la capacidad de Argentina para sostener una cadena de valor espacial que no dependa exclusivamente de proveedores externos, especialmente en un segmento, el de los satélites pequeño, donde la demanda global se apoya en lanzamientos más frecuentes y flexibles.