lunes, 21 de marzo de 2022

Doce empresas de la industria satelital argentina participarán en la feria del sector en Washington
Habrá por primera vez un pabellón argentino en la muestra "Satellite 2022", en Washington, con el objetivo puesto en la generación de empleo de altísima calidad, en exportar bienes y servicios de valor agregado, en conseguir inversiones en capacitación y en poner en valor a especialistas argentinos.


Satélite Argentino. Por primera vez habrá un stand nacional. Empresas que se presentaban separadas podrán mostrar la oferta tecnológica bajo la Marca Argentina. (Ilustración archivo)


La Argentina participará de la Feria Satelital en Washington, Satellite 2022, con un pabellón en la muestra y una docena de empresas de la industria local que asistirán a una rueda comercial en la Embajada Argentina con compañías estadounidenses.

La delegación estará encabezada por los ministros de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, acompañados por la CONAE y 12 empresas representativas de la industria satelital argentina, informó hoy la embajada argentina en Washington.

Las compañías argentinas integrarán un pabellón nacional en la feria Satellite 2022, que tendrá lugar entre el 21 y el 24 de marzo, y participarán de "una round table comercial en la Embajada Argentina con reconocidas empresas de Estados Unidos, como así también del lanzamiento del Día de la Tecnología Argentina en la sede de la misión diplomática", indicó la delegación diplomática.

“Es un orgullo recibir a ambos ministros en Washington acompañados por empresas que representan el talento, la tecnología y el potencial de nuestro país", sostuvo el embajador Jorge Argüello.

Y, apuntó que "el sector ofrece tantas posibilidades que le estamos dando máxima prioridad a promocionar las distintas ramas que lo componen, ya que es una industria muy compleja".

Agregó que "por primera vez contamos con un stand nacional, ya que antes eran las empresas en forma separada las que participaban, este es otro paso adelante que permite mostrar la oferta tecnológica bajo la marca argentina".


Satélite Argentino. La Argentina participará de la Feria Satelital en Washington, Satellite 2022, con el objetivo puesto que establece nuestro Plan Espacial Nacional: contribuir al desarrollo tecnológico de la Argentina. (Foto archivo)


Entre las empresas nacionales, figuran la rionegrina Invap, Arsat, DTA, Veng, Solar 54, Innova Space, junto con instituciones como la CONAE y el Centro de Tecnología Aeroespacial de la Universidad Nacional de La Plata.

Por parte de Estados Unidos, estarán presentes empresas como Amazon Space Unit, Ispace, Viasat, Honeywell, Spire, como así también instituciones regulatorias y sectoriales como Comptia y la Satellite Industry Association.

En ocasión de la Round Table, focalizada en cooperación y oportunidades comerciales, se analizará el Memorandum de entendimiento (MOU) existente entre las empresas nucleadas en Comptia y las firmas argentinas, se presentará el plan de acción 2022-2023 y tendrá lugar la incorporación de la firma Tlon Space al mencionado instrumento.

Este tipo de iniciativas "aporta a la generación de empleo de altísima calidad, se exportan bienes y servicios de valor agregado, se invierte en capacitación y se pone en valor a nuestros especialistas. Pero, sobre todo, nos acerca al objetivo último que establece nuestro Plan Espacial Nacional: contribuir al desarrollo tecnológico de la Argentina", aseguró Argüello.



Fuente: telam.com.ar
"Rusia no es Irak": un exasesor militar de Trump advierte que la táctica de EEUU no funcionará


© Sputnik / Kirill Kallinikov /


El exasesor militar durante los últimos años de presidencia de Donald Trump, Douglas Macgregor, ha advertido que las tácticas de intimidación que está empleando EEUU no van a funcionar con Moscú porque "Rusia no es Irak" y la Administración Biden no se da cuenta de ello.

"La gente ha confundido, me refiero a la gente de Washington, ha confundido Rusia con Irak. ¡Pero Rusia no es Irak! Rusia no es un país al que se pueda intimidar a voluntad. Y nos lo han demostrado de forma convincente", declaró Macgregor en una entrevista con Fox News.

Según el exasesor militar, "la guerra ya ha terminado" para los ucranianos que "fueron hechos pedazos", aunque los medios occidentales hacen todo por convencer al mundo de lo contrario. Macgregor también acusó a la Administración Biden de convertir a Ucrania en un arma contra Rusia sin pensar en las consecuencias.

"¿Vamos a dejar de intentar utilizar a Ucrania o a cualquier otro como ariete contra Moscú? (…) Realmente, tenemos que convivir con esta gente en lugar de matarla", cuestionó.

El excoronel criticó que Washington en lugar de reforzar la seguridad nacional, gaste una millonaria cantidad de dinero para el suministro de armamento a Ucrania en una guerra que, como él calificó, está "terminada".

"Hay gente que se confunde porque parece que no entiende que Ucrania no es Texas, que nuestra fuerza militar […] debe ser mejorada en Texas en primer lugar y no en Ucrania", aseveró.

Macgregor también advirtió que con las sanciones que EEUU está imponiendo a Rusia existe la amenaza de una desdolarización del sistema financiero internacional, por lo que instó a Washington a dejar esta actitud y ponerse a "trabajar con el resto del mundo" así como han decidido hacerlo otros países.

"La India, China, muchos otros países, Brasil, han dicho: 'Mira, no vamos a unirnos al régimen de sanciones'. Los alemanes y los japoneses han dicho: 'Vamos a comprar petróleo y gas de los rusos, lo sentimos'", concluyó.



Delta y Airbus desarrollarán una aeronave propulsada por hidrógeno
Ambas empresas han firmado un MoU para colaborar en la investigación y el desarrollo de aviones propulsados por hidrógeno, ya que intentan acelerar los viajes en avión de cero emisiones de carbono.




Con este acuerdo, Delta se ha convertido en la primera aerolínea con sede en EE.UU. que se asocia con el fabricante europeo de aviones Airbus para el desarrollo de un avión impulsado por hidrógeno.

La Directora de Sostenibilidad de Delta, Pam Fletcher, ha dicho, “Para impulsar el futuro de la aviación sostenible, tenemos que acelerar el desarrollo y la comercialización de tecnologías potencialmente disruptivas. El combustible de hidrógeno es un concepto apasionante que tiene el potencial de redefinir el statu quo”.

Como parte del acuerdo, Delta ayudará a Airbus a identificar “las expectativas de la flota y la red, y los requisitos operativos y de infraestructura necesarios para desarrollar aviones comerciales propulsados por combustible de hidrógeno”.

Airbus ha revelado que utilizará el A380 como avión de prueba para su proyecto ZEROe, cuyo objetivo es desarrollar un avión con cero emisiones para 2035. El fabricante de aviones está buscando la ayuda de las aerolíneas para identificar las necesidades clave de los clientes potenciales. Airbus ya ha firmado acuerdos con otras aerolíneas, como easyJet, Air New Zealand y SAS Scandinavian Airlines.

Julie Kitcher, E.V.P. de Comunicaciones y Asuntos Corporativos de Airbus, por su parte, ha dicho, “Para descarbonizar la aviación, necesitamos desarrollar los ladrillos tecnológicos adecuados y un ecosistema de hidrógeno dinámico.”



domingo, 20 de marzo de 2022

Paramilitares y grupos neonazis ucranianos: ¿cómo inciden en la guerra?
Casi una docena de milicias identificadas desde 2014 se nutren de un antisemitismo rastreable a comienzos del siglo XX. Supremacistas, homofóbicos, etnocentristas, antirusos por excelencia, son más protagonistas bélicos que políticos. Hoy su rol militar es clave. La opinión de los especialistas frente al tema.
Por Gabriel Sánchez Sorondo


Ilustración: Osvaldo Révora.


Aunque Batallón Azov es el primer grupo armado neonazi del que suele hablarse en los medios, pero no es el único en Ucrania. Con el Batallón Donbás comparte haber sido incorporado a las fuerzas armadas regulares del país, a diferencia de Pravy Sektor (“Sector de la derecha”) que se estima más numeroso. Por su parte, el grupo paramilitar Aydar tampoco ha sido oficializado por el gobierno de Zelenski, pero Maxim Marchenko, su comandante, fue designado este 1° de marzo gobernador de Odessa por el presidente Zelenski.

La Misanthropic Division, el Dnipro-1, el Batallón Batkivshchyna, National Corps, la Unidad Tornado y otros grupos de choque, robustecen hoy la contraofensiva ucraniana y comparten la estética que expresa su ética: son antisemitas, homofóbicos, misóginos, supremacistas blancos, neonazis y, fundamentalmente, antirusos. Se nutren de una historia que, además, les aporta símbolos, metodología, lenguaje y estilo comunicacional en las redes sociales.


Antisemitas por excelencia, sus ideales se remontan al colaboracionismo nazi en la Segunda Guerra. Foto: AFP


Todos ellos se articularon al fragor de los combates librados en 2014 entre el sector ucraniano pro-ruso, entonces al poder, y sus antagonistas: una vastísima multitud disconforme por distintos motivos. La circunstancia de dicho año tiene un nombre y detonante: Viktor Yanukovich, Presidente en ese momento, incumplió su promesa de campaña de firmar la incorporación ucraniana al bloque europeo. Esto desató el llamado “Euromaidán” (Maidan=plaza) que tuvo lugar el 21 de noviembre de 2013 cuando se congregaron muchedumbres en la plaza de Kiev contra el gobierno.

El brazo armado de los pacifistas

Aquella presencia masiva de reclamantes y la respuesta oficial fue el caldo de cultivo para dos tipos de violencia: la que desató la policía de Yanukovich contra los manifestantes -en su mayoría estudiantes, artistas, intelectuales, algunos católicos ortodoxos, nacionalistas convencidos pero pacíficos- y la de los nacientes grupos ultraviolentos de extrema derecha amparados en el nacionalismo.

Tras la chispa, la expansión explosiva: los ultranacionalistas armados recogieron las mismas banderas que los manifestantes de Kiev y con el tiempo fueron cobrando organización militar y experiencia de combate. Se foguearon guerreando contra los prorrusos hasta desembocar en la Guerra del Donbás en 2014 tras la cual Ucrania, como Estado, quedó debilitada.


Algunos de estos grupos se identifican con Stepan Bandera, uno de los primeros nacionalistas ucranianos responsable de al menos 4000 asesinatos de judíos en 1942. Foto: AFP


Resultado de esos choques, Lugansk y Donetsk –regiones esteñas, históricamente prorusas– se autodeclararon independientes contra el gobierno central pro europeo de Kiev que, desde su flaqueza armamentística, optó por respaldarse en las guerrillas paramilitares dándoles algún grado de legitimidad y apoyo implícito o explícito.

El espaldarazo a paramilitares o combatientes ucranianos de ultraderecha por parte del presidente proeuropeo que reemplazó al derrocado Yanukovich, tanto como del actual Volodimir Zelenski fue, así, mera estrategia supervivencial para contrapesar el poder ruso y no adhesión a un ideario antisemita que ni Europa ni occidente consagran.

“La revolución de Ucrania ha engendrado un monstruo que se pondrá en su contra”, dijo Paul Moreira, documentalista francés y especialista en el tema, entrevistado por el mensuario español La Marea, en febrero de 2016, en referencia al neonazismo armado apenas a dos años de los incidentes.

Nacionalismos y naZionalismos

El del Euromaidán era un nacionalismo atípico desde su propio nombre: los manifestantes flameaban, además de banderas amarillas y azules, las de la Unión Europea y su círculo de estrellas, a las que Ucrania no pertenecía ni pertenece aún, pese a su denodada vocación de occidentalizarse todo lo posible.

Hambrientas de europeísmo, multiracialidad, primermundismo, esas protestas parecían evocar algo de la primavera de Praga, aunque no con el respaldo de un gobierno local, sino con el de los países extranjeros.


Sus rituales repiten exactamente los elementos del Tercer Reich: fuego, rojo, negro y emblemas similares. Foto: AFP


Pero esos agitadores de pelo largo, esos varones y mujeres de risas cándidas, barricadas poco útiles y épica radiante, no se parecen en nada a las formaciones castrenses, íntegramente formada por varones del biotipo sajón, armados hasta los dientes, que se ven las fotos de los websites de “Pravy Sektor”, “Azov”, “Unidad Tornado” o “Batallón Batkivshchyna”.

Las convicciones que exalta el único documental disponible sobre el tema en Netflix Winter of fire nos muestra a unos cuasi-hippies románticos, rebelándose contra la policía, besándose, tocando polonesas al piano, pintando flores en sus cascos; niños, todos hermanados. Esos rostros frescos y progresistas son, de hecho, la antinomia esencial a las consignas del batallón Azov, glorificadoras de muerte y violencia: “Un axioma para todas las personas de buena voluntad es la afirmación de que nace una nación donde los niños con armas de fuego mueren en sus manos”. Eso postula textualmente la página oficial de esta unidad de combate. De libre acceso, pese a que el Departamento de Estado norteamericano calificó a Azov y a todas sus ramificaciones de “grupo de odio” y prohibió su difusión.


Nacidos al calor de las revueltas de 2014, los neonazis actuales han adquirido entrenamiento y tácticas militares de última generación. Foto: AFP


Los hippies de entonces y los neonazis de hoy están, paradojalmente, en el mismo bando. Comparten, es cierto, origen y enemigo. Aunque muchos se preguntan hoy cuánto podrá durar tan extraña alianza.

El huevo de la serpiente

El origen del antisemitismo en Ucrania tiene raíces de al menos un siglo. Gabriel Merino, doctor en Ciencias Sociales e investigador del Conicet, señala: “En lo formal, el antecedente político del nazismo en Ucrania es la constitución de su Partido Nacional Socialista en 1991, que en 2004 cambia de emblema y de nombre a Svoboda (en español “Libertad”) e intenta reducir su referencia fundacional a Stepan Bandera”.

Bandera, en efecto, fue uno de los primeros nacionalistas ucranianos de extrema derecha que en 1941 proclamo la independencia de su país y se unió al nazismo suponiendo que estos lo acompañarían en su lucha contra Rusia.

Los nazis recibieron a Bandera con los brazos abiertos y lo incentivaron para aniquilar a la mayor cantidad de población judía. Él, con ese respaldo, delato, asesinó e inició un Pogromo en la ciudad de Lviv que se llevó más de 4000 víctimas.


Foto: AFP


Cumplido el objetivo, los propios alemanes encarcelaron a Bandera, que devino problema cuando quiso ejercer su voluntad independentista. Sus seguidores siguieron, sin embargo, la matanza. Se calcula que los “banderistas” inspirados en los discursos de su líder masacraron a unas 100.000 personas, la mayoría judíos y polacos.

Alejandro Horowicz, doctor en ciencias sociales y docente de UBA consultado por Télam, se remonta a la formación de la URSS para explicar el fenómeno: “Los ucranianos no constituían, hacia 1917, una nacionalidad preexistente. Había, sí, una lengua, ciudades y tradiciones ucranias. En 1919, en el marco de la confrontación entre el ejército blanco y los bolcheviques, se empieza a constituir una diferenciación nacional que Lenin advierte y por eso les reconoce el derecho a la separación, a su propia lengua nacional, a producir documentos en ese idioma, es decir, plantea el fin de la política de rusificación”

“Stalin –continua Horowicz– que era ‘comisario de nacionalidades’ tiene en 1922 un conflicto puntual con los ucranianos, cuya manifestación anecdótica es un emblemático y sonoro cachetazo que su representante le pega al Secretario General del partido Comunista ucranio”.


Supremacistas blancos, homofóbicos y antirusos. Foto: AFP


Finalmente, la política estalinista no hizo más que empeorar la relación con los ucranianos, empobreciéndolos y privándolos de los derechos reconocidos antes por Lenin. La respuesta ucrania a la política estalinista brota en la Segunda Guerra: cuando el ejército nazi invade la Unión Soviética y los nacionalistas de Stepan Bandera colaboran con el Tercer Reich. Entonces Stalin, fiel a su estilo, ordena el asesinato de millones de ucranianos en sus campos de concentración.

Horowicz concluye: “Si a eso sumamos la tradición política casi inexistente de un pueblo fuertemente penetrado por la teología en general y las distintas versiones del cristianismo en particular, se explica en parte el comportamiento ucraniano ferozmente antiruso y antisemita a la vez. Pero conviene recordar también que los rusos fueron a su vez fuertemente antisemitas y que el antisemitismo es y ha sido una política de ese país”.

Batallones en red, modernizados

Un mapa sobre el conflicto en Ucrania revela a primera vista un conflicto evidentemente regional. El este quiere ser ruso y el oeste europeo: esa sería la simplificación más absoluta del problema. Pero hay definiciones contradictorias para lo regional, tanto como para “lo nacional”.

El idioma, la religión, la economía, las pasiones y rencores masivos de pueblos que han sufrido masacre y tortura también están en juego. Y esas son otras de las causas que mantienen vigentes a los paramilitares neonazis de 2014 a hoy.

La proliferación en su territorio de milicias nacionales, guerrillas, grupos paramilitares o directamente militares (tras ser blanqueados por el gobierno) explica una resistencia por parte de Ucrania algo mayor a lo esperado. Aunque apenas eso; la superioridad bélica rusa es obviamente abrumadora.

Pero cierto es también que estos grupos de extrema derecha se entrenan y crecen en combate, absorben, aprehenden táctica y estrategia desde hace casi una década y hoy nutren a la defensa ucraniana con respetable efectividad.

Parte de dicho “entrenamiento” es a la vez un prontuario que tiene nominados a los “batallones” en múltiples reclamos por Derechos Humanos y en particular desde dicha oficina de la propia Naciones Unidas (ACNUDH) que, junto con Amnistía Internacional, denunció a Dnipro-1, Aydar, Donbas y otros por crímenes de guerra, asesinatos masivos, violaciones, torturas y espantos varios.


Los grupos de choque de ultraderecha robustecen hoy la contraofensiva ucraniana. Foto: AFP


Hay que decir que, por su parte, Rusia también puso en el tablero armas sucias en los enfrentamientos desatados en 2014. Existen denuncias de acciones por parte de grupos de mercenarios desde entonces instigados por el gobierno de Putin.

Fanatismo en línea

“El Batallón Azov se estableció el 5 de mayo de 2014 en Berdyansk como un servicio de patrulla policial especial del Ministerio del Interior sobre la base de una decisión del Ministerio del Interior de Ucrania” informa la página web de Azov. El impacto visual del sitio evoca al cine de horror: Estandartes, insignias, coqueteos alegóricos y explícitos con el nazismo puro y extremo lo habitan en forma y fondo.

Azov apela sus héroes fundacionales, como Yevguen Konovalets entre otros “ángeles de la revolución que arrebataron a la patria de la boca del Leviatán bolchevique”.

El desdén hacia la política civil –rasgo compartido por estos grupos– es explícito; desprecian, dice Azov “escribir libros de ladrillos de varios volúmenes, hablar en mítines y reuniones del Consejo Central, y simular el desarrollo de un estado burgués bajo la fraseología marxista-liberal”.

También tiene su página disponible Pravya Sector desde donde Dmitry Yaroshal, su líder convoca a “formar grupos partisanos y de sabotaje, que en caso de ocupación operarán en territorio enemigo”. No se quedan atrás National Corps Aydar, Tornado y otros muy activos en la web con proclamas del mismo tenor.

La política de la oscilación

El neonazismo en Ucrania no es dominante ni gobierna. El partido político de extrema derecha Svoboda obtuvo en 2019 apenas el 2,5% de los sufragios. No obstante, cuando en diciembre de 2021, la Asamblea General de la ONU adoptó, a propuesta de Rusia, una resolución contra la “glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que promuevan el racismo, la xenofobia y la intolerancia” sólo dos países votaron en contra de la moción: Estados Unidos y Ucrania.

El investigador Merino agrega que “Post 2014, los neonazis avanzaron, tanto entre las fuerzas armadas, integrándose o no, como en términos políticos. Por ejemplo, Andriy Biletsky uno de sus principales referentes, fue diputado desde entonces; la Casa Cosaca, que es el edificio de reclutamiento de Azov fue cedido por el Ministerio de Defensa, entre otras medidas que revelan una cercanía entre los neonazis y el actual gobierno de Kiev”.

En definitiva, en nombre de lo nacional, cuyo valor esencial es la fraternidad, se han cometido, se vuelven a cometer en Ucrania crímenes colectivos organizados. En nombre de lo nacional emergen fuerzas de choque que pueden adquirir estructura y volumen militar inesperados. Ese es el caso de los grupos armados nacionalistas neonazis ucranianos.

Así, en el contexto descripto, el hecho de que el presidente Zelenski sea judío resulta anecdótico cuando su prioridad es sostenerse en pie en tanto gobernante.

No sería de extrañar que estas fuerzas neonazis hoy empoderadas aspiren pronto a un mayor protagonismo, como dice el francés Moreira y se conviertan en un problema más para Zelenski y para la propia Europa que hoy les carga las armas.



Fuente: telam.com.ar

sábado, 19 de marzo de 2022

Diseñador en jefe detalla futuras misiones lunares de China




Según dijo el diseñador en jefe del programa de exploración lunar de China, Wu Weiren, el país continuará su investigación lunar en el futuro con las misiones Chang'e-6, Chang'e-7 y Chang'e-8 para 2030.

Se tiene programado que la Chang'e-6 traiga a la Tierra muestras lunares con una masa de hasta 2 kilogramos; la Chang'e-7 se encargará de descender en el polo sur lunar y detectar los recursos naturales locales; y la Chang'e-8, que trabajará en colaboración con la Chang'e-7, va a explorar cómo explotar los recursos lunares.

De acuerdo con Wu, se espera que las misiones Chang'e-6 y Chang'e-7 sean lanzadas alrededor de 2025.

Las misiones futuras incluyen también el desarrollo de una nave espacial que pueda volar desde el lugar de alunizaje hasta los cráteres lunares para ayudar a los científicos a buscar rastros de agua. Si existe agua, podría proporcionar recursos para misiones tripuladas futuras en la Luna.


Se espera que las misiones Chang'e-6 y Chang'e-7 sean lanzadas alrededor de 2025.


Después de 2030, se llevará a cabo una nueva serie de misiones para completar la construcción de una estación internacional de investigación lunar para 2035.

"Habrá múltiples vehículos de exploración y alunizaje trabajando en la futura estación lunar y en una red de comunicación en la Luna para apoyar a estas naves espaciales", dijo Wu.

Además, indicó que "la estación de investigación lunar también puede funcionar como un puesto de avanzada para el sistema solar e incluso para exploraciones espaciales aún más profundas".



Crisis en Ucrania: ¿se viene un nuevo orden mundial?
por Álvaro Roslik


© Sputnik / Mikhail Markiv /


El actual escenario en Ucrania es el resultado de un deterioro "que viene de bastante antes de 2014", afirma el profesor argentino Alberto Hutschenreuter, para quien todo comienza “en los años 1990, a partir de políticas occidentales determinadas a lograr dividendos de la victoria de la Guerra Fría”.

Según Hutschenreuter, las hostilidades actuales comienzan bastante tiempo atrás al inicio del conflicto en el Donbás, al este de Ucrania, entre las fuerzas del Gobierno y los sectores prorrusos de las autoproclamadas Repúblicas populares de Lugansk y Donetsk, reconocidas como Estados soberanos por la Federación Rusa en febrero de 2022.

"Mi impresión es que esto comienza bastante antes, en los años 1990, a partir de políticas occidentales determinadas a lograr dividendos de la victoria de la Guerra Fría, entendiendo por dividendos evitar que eventualmente surgiera una Rusia que volviera a retar la supremacía de Occidente", considera el doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad de Salamanca.

No hay orden internacional

Para el académico, el último orden internacional fue la Guerra Fría posterior a la Segunda Guerra Mundial, a partir de lo cual se vive en un “desorden internacional”: "No se puede entender la actual situación en Ucrania, si no se tiene en cuenta el desbalance territorial que implicó la ampliación de la OTAN y la intención de continuar ampliándose".

Hutschenreuter sostiene que "durante los años 1990 hubo una globalización que, uno puede decir que fue un régimen que tuvo algo de orden internacional, básicamente económico". Luego se pasó a un momento de hegemonía estadounidense en la llamada "lucha contra el terrorismo". "Allí hubo cierta convergencia entre China, Rusia y EEUU en función de que el terrorismo era una amenza para todos", agrega.

"Luego de los sucesos del Cáucaso en 2008 y posteriormente en 2014 esta cooperación se difuminó. Desaparece cualquier posibilidad de orden y desde entonces el mundo vive en un desorden internacional. No hay régimen y quienes deberían estar pensando en un régimen internacional, están enfrentados entre sí", puntualiza el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Abierta Interamericana de Buenos Aires.

La no guerra

Lo que sucede entre Occidente y Rusia es "un caso de no guerra, un estado que no es ni de paz ni de guerra. En Ucrania tenemos una situación de confrontación entre Ucrania y Rusia, pero Occidente y la OTAN apoyan a una de las partes: Ucrania", recuerda el académico.

De manera que, más allá de cómo termine la operación militar especial rusa en Ucrania, suponiendo que Moscú logre sus objetivos, “será muy difícil pensar un nuevo orden mundial. La cooperación internacional quedará muy abajo, el sistema multilateral también tendrá pocas posibilidades. Ni siquiera hablo de un orden, sino de un sistema de cooperación", lamenta Hutschenreuter.

La situación actual impactará en las posibilidades de cooperación internacional y tendrá "consecuencias muy negativas para el sistema internacional, que ya desde antes de la pandemia venía en estado de tensión y en algunos casos también, ni de guerra ni de paz".

Rusia fuera del entramado de seguridad europeo: el afán de la UE

La relación entre Occidente y Rusia desde el fin de la Guerra Fría pasó por distintas etapas, comenta Hutschenreuter.

"La primera, de 1992 a 1994, es una etapa donde Rusia coopera abiertamente con Occidente, durante el tiempo de [Boris] Yeltsin (1991-1999), particularmente con su ministro de Relaciones Exteriores, Andréi Kozyrev, que tuvieron una visión de cooperación un poco romántica en política exterior, que terminó siendo muy ingenua para Rusia, puesto que Occidente no pensaba así".

Esto se explicita en la serie de instancias de seguridad entre EEUU y Europa con Rusia durante la década de 1990, particularmente, el acuerdo de 1997, el acta que regulaba las relaciones de seguridad y cooperación entre la OTAN y Rusia. “Occidente ganó y quería rentabilizar su victoria en la Guerra Fría. Esto implicaba mantener a Rusia abajo", agrega el académico argentino.

"Rusia se sintió lateralizada", a la vez que los acuerdos que se firmaron en materia de seguridad y cooperación implicaron una formalidad para la relación que debía ser más estratégica, sostiene el experto.

"Luego la situación —ya en este siglo— fue deteriorándose, particularmente a partir de 2014. A partir de allí, yo diría que el libreto estratégico de Occidente siempre pasó por Washington, no por Europa", plantea.

"Europa no reflexiona por sí misma"

Europa es un actor que todavía se encuentra dentro de su zona de confort estratégica, sostiene el doctor en Relaciones Internacionales. "No reflexiona por sí misma en clave geopolítica y no lo hizo antes, y eso quizás la llevó a sufrir consecuencias, tanto del terrorismo transnacional como en relación con el conflicto que surgió a partir de 2014".

"Europa debería tener una voz un poco más autónoma. Debería estar viendo este conflicto no desde el punto de vista de la cooperación militar con una parte, en este caso Ucrania, sino buscando la salida diplomática", advierte Hutschenreuter.

Según el académico, Europa debería jugar un rol más relativo a la diplomacia, no a la carga de armas. Europa tiene una posición más de rehén estratégico que de entidad geopolítica independiente.

"Porque si Europa se va a pasar enviando armas a Ucrania es como tirar gasolina al fuego. Va a prolongar la guerra, donde posiblemente va a predominar Rusia”, pronostica.

"Crisis innecesaria"

Las exigencias de seguridad de Rusia, relativas al expansionismo de la OTAN hacia el este, no han sido atendidas a lo largo de la historia reciente, en un escenario en el cual las instancias diplomáticas fallidas sobrevienen en una operación militar especial.

"Creo que fue una crisis innecesaria, ya que hubo mucho tiempo para alcanzar una solución y si no se alcanzó una solución definitiva, podría haberse establecido una moratoria estratégica en relación con la posible dirección de Ucrania hacia la OTAN, porque esta fue la situación que precipitó el conflicto", enfatiza Hutschenreuter.

Según el analista, ante la falta de una respuesta diplomática a esta demanda estratégica de Rusia, "sobreviene una acción militar, que es lo que pasó. Hubo mucho tiempo para pensar y evitar la guerra".

Para Hutschenreuter “fue una crisis innecesaria”, que llevó a la actual situación, con las consecuencias humanitarias, “el desorden territorial que existe y el inicio de un etapa internacional con mucha desconfianza, con más acumulación militar por parte de los países, y con un estado de cooperación internacional muy limitado", concluye.



viernes, 18 de marzo de 2022

Durigón: “Queremos devolver a Fabricaciones Militares al lugar que nunca debería haber dejado”
La planta metalmecánica de Fabricaciones Militares en Río Tercero entregó los primeros vagones cerealeros reparados al tren Belgrano Cargas. Esto permite mantener en operación a la planta a la espera de un convenio con China para fabricar vagones plataforma para transporte de contenedores. El presidente de la empresa estatal habló con TSS sobre los proyectos para reactivar las diversas fábricas que asisten a las Fuerzas Armadas y a sectores de la industria.
Por Matías Alonso




Fabricaciones Militares Sociedad del Estado (FMSE) tiene una larga historia, no exenta de altibajos. Fue fundada en 1941 y tuvo como su primer director al militar e ingeniero Manuel Nicolás Savio. Concebida para actuar en el sector de industria pesada, especialmente en la fabricación de armamento y municiones para la defensa, la entidad que en sus inicios dependía del Ministerio de Guerra era considerada un eje fundamental para el desarrollo soberano del país en ramas como la siderurgia, la química y la minería.

Tras haber estado sujeta a privatización durante el menemismo y convertida en sociedad del Estado en la gestión de Cambiemos –durante la cual se multiplicaron los cierres en sus fábricas y los despidos de empleados–, actualmente atraviesa un proceso de reactivación pero bajo el mismo estatus legal. La empresa estatal cuenta con cuatro unidades de negocios (Seguridad y Defensa, Metalmecánica, Químicos y Pólvoras y Explosivos), cinco plantas (Fábrica Militar Fray Luis Beltrán, Fábrica Militar Río Tercero, Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos Villa María, Fábrica Militar San José de Jachal y Fábrica Militar FANAZUL) y Sede Central.

Su presidente es el abogado Iván Durigón, quien habló con TSS sobre los trabajos que realiza la empresa para la industria ferroviaria, la provisión de equipamiento para las Fuerzas Armadas, el impacto del FONDEF y los negocios de exportación, entre otros temas.


Hace unos días, Fabricaciones Militares entregó los primeros vagones cerealeros reaparados para el Belgrano Cargas. ¿En qué consiste este convenio?

Cuando asumimos, en febrero de 2020, empezamos a ver las capacidades y dificultades que tenía la fábrica y nos encontramos, en Río Tercero, con una planta semiterminada para la construcción de vagones y con una metalmecánica con capacidades enormes. Era una fábrica que se dedicaba a la producción de tanques de guerra y camiones. Como la demanda que teníamos de las Fuerzas Armadas no era tanta, entonces empezamos a ver la posibilidad de reactivar la producción de vagones. A partir de ahí, empezamos a hablar con Belgrano Cargas, que tenía ocho vagones sin terminar que habían sido construidos en esa planta, así que los terminamos y los entregamos. También esperamos con expectativa un convenio con China que le va a permitir al Belgrano Cargas hacerse de 1000 vagones más, de los cuales Fabricaciones Militares haría 300. Ese convenio hasta la fecha todavía no está cerrado, así que estamos a la espera. Esto nos permitiría avanzar en el proceso de fabricaciones de vagones plataforma y, además, empezamos a elaborar con la Universidad Nacional de La Plata la posibilidad de hacer los boogies, los sistemas de ruedas de los vagones, que hoy no se fabrican en la Argentina. Con Belgrano Cargas también firmamos un convenio para la reparación de vagones con el que estimamos poder tener trabajo por un año y medio.


“Empezamos a hablar con Belgrano Cargas, que tenía ocho vagones sin terminar que habían sido construidos en esa planta, así que los terminamos y los entregamos”, explica Durigón sobre las tareas en la fábrica de Río Tercero.


¿Hace mucho que se realiza este trabajo en la planta?

Sí, la metalmecánica de Río Tercero tiene capacidades enormes, no solo para reparaciones, sino también para la construcción. En la última etapa del gobierno de Cristina Fernández, cuando Agustín Rossi era ministro de Defensa, se inauguró una planta para la construcción completa del vagón plataforma, salvo el boogie. Esa planta quedó casi terminada pero durante el Gobierno de Macri se paralizaron las obras, se dijo que no se iban a fabricar vagones ahí y se llevó a juicio. Hoy estamos esperando el convenio con China para terminar la planta y poder fabricar vagones en forma completa con una fábrica de última generación. Nuestro presupuesto es limitado y en la medida en que no aparezca la demanda efectiva no podremos terminar la planta, aunque sí tenemos la capacidad de reparar y estamos operando al máximo para la reparación de vagones cerealeros para el Belgrano Cargas.

Además del proyecto del boogie, ¿las ruedas también se podrían fabricar en el país?

Depende de lo que elija el transportador porque pueden ser ruedas soldadas o totalmente fundidas. Ahí, en la medida en que podamos adaptar nuestras capacidades a esas posibilidades sí. Todo tiene que ver con una demanda que nos permita hacer la inversión necesaria.

¿Cómo afecta al trabajo en equipamiento para las Fuerzas Armadas el hecho de que Fabricaciones Militares se dedique a este tipo de tareas?

Originariamente, Fabricaciones Militares fue creada para abastecer una demanda de las Fuerzas Armadas pero también para el desarrollo de la industria pesada en el interior del interior, como decía Savio. Esas capacidades también están relacionadas con el ferrocarril, e indudablemente en esta nueva etapa no solo necesitamos poder proveer al ámbito militar, sino expandir nuestras capacidades. Lo mejor que podemos hacer es interactuar con el sector privado para tener capacidades e inversiones que no muchos están dispuestos a hacer. A partir de un fortalecimiento de la industria para la defensa podríamos volver a fabricar armamento para las Fuerzas Armadas.

¿Qué cambios se obtuvieron con la aplicación del FONDEF?

Nos ha permitido hacer inversiones que han impactado en la producción de Fábricas Militares, como el nuevo reactor de la planta de nitrito de Río Tercero. Esperamos pronto poder contar con el análisis de pólvora, que nos va a permitir que la fabricada en Villa María (Córdoba) sea evaluada de manera conjunta para que no impacte con alguna cuestión negativa en la fábrica de municiones de Fray Luis Beltrán (Santa Fe), porque en algún momento hubo problemas en la calidad de esa pólvora. Estamos también con un proyecto para ampliar las capacidades de la fábrica de municiones de Beltrán y nuestra idea es convertirnos en el único y exclusivo proveedor de armamento para las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la Nación. Hoy tenemos una capacidad reducida pero hemos logrado que todo lo que fabricamos nosotros sea adquirido por las Fuerzas Armadas y así reducir la importación. Antes era un problema porque a veces nosotros no teníamos capacidad para producir o las fuerzas no tenían capacidad para hacer frente a los pagos, pero hoy, en la medida en que las fuerzas tienen el presupuesto, nosotros podemos cumplir con la entrega programada. Es algo que nos permite a nosotros proyectar a futuro y, en la medida en que las fuerzas tengan mayor presupuesto, seguramente va a redundar en mayores capacidades.


“Fabricaciones Militares fue creada para abastecer una demanda de las Fuerzas Armadas pero también para el desarrollo de la industria pesada”, dice Durigón.


¿Cómo es la situación financiera de Fabricaciones Militares? ¿Reciben subsidios del Tesoro?

Sí, que tiene que ver con la partida costos 91, que se encarga de sueldos y gastos fijos, y obviamente el FONDEF, que va destinado a inversiones más allá de lo que pueda determinar el presupuesto. Por el balance contable de estos dos últimos años podríamos decir que Fabricaciones Militares da ganancias, ya que ha sido superior el ingreso por ventas que el gasto de funcionamiento de la fábrica. Necesitamos compromiso para que empiecen a confiar en el producto y para hacer un círculo virtuoso que nos permita devolver a Fabricaciones Militares en el lugar que nunca debería haber dejado, que tiene que ver con el desarrollo de armamento de las Fuerzas Armadas y para la industria a nivel nacional, como una forma de adquirir soberanía, que era la idea fundadora. La fórmula de sociedad del Estado nos permite movernos con mayor agilidad y, si bien en un principio fue cuestionada, seguir con esta figura es atinado en la medida en que podamos administrar bien para que la reinversión termine redundando en mayores capacidades. En eso estamos trabajando mucho y nos permite interactuar con el sector privado de manera eficiente.

¿Les afecta para la planificación de este año que no haya un presupuesto nacional aprobado?

Sí, tengamos en cuenta que hoy gran parte del insumo que consume Fabricaciones Militares es importado porque no solo se perdió la capacidad de poder construir sino que éramos un complejo que se autoabastecía de materia prima con Altos Hornos Zapla. Hoy tenemos que comprar en Brasil el latón con el que se hacen las municiones, por ejemplo. Se sigue fabricando pólvora pero perdimos la capacidad de hacer grandes calibres cuando se cerró la fábrica de Azul durante la gestión de Macri. No solo quedaron más de 200 trabajadores en la calle, sino que no nos permitió poder realizar grandes calibres en la planta de Azul en la que se hacía el TNT, que es el explosivo para grandes calibres, esa capacidad se perdió. Además de lo que significa importar TNT, que es un gran gasto en dólares y es algo muy complejo porque es un explosivo de alta capacidad.


La empresa estatal planea no solo avanzar en el proceso de fabricaciones de vagones plataforma, sino también en la posibilidad de hacer los boogies, los sistemas de ruedas de los vagones, que hoy no se fabrican en la Argentina.


Es para producir la munición de los tanques por ejemplo, ¿no?

Exactamente, es para producir ese tipo de munición, o la del Pampero. Para eso se necesita importar el TNT, algo que no es simple y además genera un gasto enorme. El FONDEF trajo una gran capacidad para desarrollar cosas pero hoy poner en funcionamiento una planta de esas características implica que las Fuerzas Armadas, y especialmente el Ejército, nos adquiera municiones para 10 años. Si queremos recuperar esa planta necesitamos asegurarnos tener una producción en ese plazo y resulta difícil convencer a las autoridades ya que hay otras necesidades más urgentes. La de Azul es una fábrica que sufrió un deterioro importante, parece algo malintencionado. Ni revisaron si las cañerías quedaban en situación de peligro y tapiaron para que no entre nadie. Nosotros pedimos autorizaciones para poder entrar y revisar, porque había una causa judicial, e hicimos el esquema de limpieza para poder volver a trabajar en esa planta para poder ponerla de nuevo en funcionamiento, la idea es poder hacerlo este año. Hoy, toda la munición de grandes calibres que necesitan las Fuerzas Armadas para hacer los tiros de práctica hay que pedirla en el exterior.

¿Está exportando Fabricaciones Militares?

Sí, principalmente explosivos. Nos hemos convertido en el principal proveedor de una de las empresas más grandes que hace los servicios explosivos en América Latina, Orica. Es un contrato que firmamos en 2020 y están saliendo los primeros cargamentos hacia Perú. Esperamos que redunde en muchos beneficios, especialmente para nuestra planta de Villa María y para la reapertura de la planta de Azul, porque parte de la producción que tenemos comprometida va a ser fabricada en esa planta.



Medicina nuclear de exportación
En Bolivia se inauguró el primer centro público de medicina nuclear, construido por la empresa rionegrina INVAP. Se trata del primero de tres centros que se ubicarán en diferentes ciudades de ese país y tendrá capacidad para atender a unos 36.000 pacientes por año. Hasta ahora solo había un centro privado de este tipo y en muchos casos los pacientes debían ser tratados en el exterior.
Por Matías Alonso




Hasta la inauguración del “Instituto de Medicina Nuclear y Tratamiento del Cáncer El Alto”, a principios de este mes, Bolivia tenía un solo centro privado en esta especialidad, con escasa capacidad de atención de pacientes. El nuevo instituto, construido y equipado por la empresa argentina INVAP, brindará atención para personas que requieran diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, con capacidad para atender a 36.000 pacientes por año.

La creación de estos centros es parte de un convenio marco firmado en el año 2014 y, además de la construcción y puesta en marcha, incluye la capacitación a profesionales bolivianos en la Argentina en INVAP y en la Comisión Argentina de Energía Atómica (CNEA), que a partir de ahora operarán buena parte de las instalaciones ubicadas en la ciudad de El Alto.

En el centro de medicina nuclear de El Alto cuentan con dos aceleradores lineales multimodalidad, un equipo de braquiterapia, un tomógrafo TAC, ocho consultorios para pacientes oncológicos, siete sillones y tres camillas para la aplicación de quimioterapia con bomba de infusión y monitoreo clínico. Además, hay un equipo de tomografía PET/CT y uno de tomografia SPECT/CT.


Además de la construcción y puesta en marcha de los centros, el proyecto incluye la capacitación a profesionales bolivianos en la Argentina en INVAP y en la Comisión Argentina de Energía Atómica (CNEA).


El gerente de proyectos TIC y Servicios Tecnológicos de INVAP, Juan Carlos Rodríguez, le dijo a TSS: “Entre principios y fines del segundo semestre de este año va a estar en funcionamiento el próximo centro, en Santa Cruz de la Sierra. En cuanto al tercero, que es el de La Paz, estimamos que va a estar entre el cuarto trimestre de este año y el primero del año que viene. Las construcciones están muy avanzadas: en el caso de Santa Cruz, en abril empezamos con la instalación de equipos y ahora viene la puesta en marcha. Ahí surgirá la problemática previa a la puesta en marcha de los servicios y tomará unos meses hasta que estén en condiciones de abrir las puertas a los pacientes”.

Las actividades de los centros de medicina nuclear deben cumplir con regulaciones internacionales muy estrictas y, como parte del convenio, durante el primer año de trabajo los especialistas argentinos realizarán la supervisión y seguimiento de los tratamientos, controles de los informes de diagnóstico y de los planes de radioterápia. En paralelo, la Organización Internacional de Energía Atómica hará los controles de rutina y soporte hasta que se vayan ajustando todos los planes de trabajo. Se espera que este acompañamiento pueda mejorar las curvas de aprendizaje propias del inicio de la actividad.

El proyecto también incluye la venta de algunos de los insumos que necesitarán estos centros para su funcionamiento diario. “En principio, en la Argentina van a ser producidos los generadores de tecnecio, que son los radioisótopos. Para la fluordeoxyglucosa 18 (FDG), que se usa en el PET, ellos están construyendo una fábrica pero recién estarían en condiciones de producir en el segundo semestre de este año. Mientra tanto, y por un tema de logística, van a cubrir esa necesidad con un producto de Chile”.

La Argentina es uno de los países más importantes en producción de radioisótopos y uno de los competidores más importantes es Rusia. Ante la consulta de TSS sobre si la guerra en Ucrania y las sanciones geopolíticas a Rusia podrían beneficiar a la Argentina como exportador en el área, Rodriguez contestó: “Rusia es un productor importante de radioisótopos y tiene acuerdos específicos, por ejemplo, con Brasil, hasta que ellos tengan listo el reactor RMB 10, que es similar al RA 10 que se están construyendo en Ezeiza. Lo cierto es que la Argentina tiene a varios países de la región como países naturales de su mercado. Un poco va a depender de cuándo se termine el RA10, como para poder aumentar el nivel de producción”.

La cantidad de pacientes que se puedan atender en estos centros suele estar condicionada por la cantidad de turnos de trabajo que se puedan tener. En el Alto estarán en el orden de 25 a 30 pacientes por cada uno de los dos aceleradores lineales. La cantidad de pacientes en braquiterapia se estima en seis pacientes diarios y, en el caso del PET, entre cinco y seis pacientes por equipo al día. En términos más generales, se estima una atención diaria de 120 personas y que unos 36.000 pacientes podrían ser atendidos anualmente. Claro que también existe un proceso de aprendizaje en el medio. “La curva para arrancar el funcionamiento de un centro de este tipo implica un proceso de aprendizaje y correcciones hasta que avanza, y la incorporación de los profesionales es lenta por la formación que requiere la gente en el área”, dijo el gerente de INVAP.


“Entre principios y fines del segundo semestre de este año va a estar en funcionamiento el próximo centro, en Santa Cruz de la Sierra”, dijo Rodríguez.


La necesidad de formación de profesionales en Bolivia en el área de la medicina nuclear es urgente. Según Rodríguez, “los médicos nucleares especializados en estos equipos, antes de este proyecto, eran cinco en todo el país. Hay un PET en un centro privado y el resto eran cámaras gamma, lo que hacía que pocos pudieran acceder a estos tratamientos. Había un alto porcentaje de la sociedad que no podía acceder a nada y quienes tenían posibilidad económica para ser tratados se iban del país. En el año 2018, el presidente Luis Arce tuvo un tumor y tuvo que ir a tratarse a Brasil. Hoy está curado, con seguimiento como cualquier paciente oncológico, cosa que en su país no podría haber pasado. Y estamos hablando de una persona con acceso a todos los profesionales de Bolivia”.

La inversión total del proyecto es de 149 millones de dólares por los tres centros. Para la Argentina, se trata de exportaciones de alto valor agregado generadas en un período relativamente corto, aunque la pandemia retrasó los planes trazados tras el convenio de 2014, ya que los centros tenían que estar terminados en 29 meses y las capacitaciones en cuatro años.

Los equipos principales de estos centros serán comprados en el exterior ya que solo dos empresas los fabrican. “Cuando yo ingresé en INVAP, en la década del 80, y empecé a trabajar en temas de salud y equipamiento médico en el área de radioterapia, había más de 10 empresas en el mundo que se especializaban en esto, entre ellas INVAP. Hoy, en el mundo occidental, quedaron dos empresas, Siemens (Alemania) y Electra (Suecia). El desarrollo de este tipo de tecnología es tan rápido y las inversiones son tan importantes que el equipo central se termina comprando y se trabaja sobre los sistemas auxiliares para integrar el correcto funcionamiento de los diferentes equipos. Son desarrollos que de alguna manera también aprovechan todo lo que tenga que ver con ciencia de datos para mejorar las herramientas, bajar los costos en tratamientos y mejorar la calidad”.

En INVAP tienen la expectativa de poder seguir trabajando en otros proyectos con Bolivia, como una iniciativa en conjunto con la CNEA para aplicar técnicas de Terapia por Captura Neutrónica en Boro (BNCT, por sus siglas en inglés), una técnica para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer. “En el futuro, Bolivia sería un excelente lugar para un reactor CAREM cuando pase de la fase de prototipo a la construcción en serie, porque el país tiene complicaciones para llegar con las líneas de alta tensión a ciertos lugares. Podría instalarse uno de solo 25 Mw que serviría para dar energía a una ciudad o pueblo pero también para dar energía a la industria del litio, que tiene procesos que requieren energía térmica para poder acelerarlos. Muchas veces se piensa en usar la fuente fotovoltaica, pero no permite hacer este tipo de procesos”, explicó.



jueves, 17 de marzo de 2022

Conflicto Ucrania-Rusia: impacto en la actividad espacial (3ra semana)


12/03/22

Rusia dice que sanciones hacen peligrar Estación Espacial Internacional
Moscú ajustará su presupuesto debido a la "realidad geopolítica" que se ha creado tras la invasión de Ucrania.




Rococosmos, la agencia espacial rusa, hizo este sábado (12.03.2022) un llamamiento a sus socios en la Estación Espacial Internacional (EEI) exigiendo el fin de las sanciones contra Rusia, ya que ponen en peligro este proyecto.

Según informa la agencia rusa Tass, el director general de Roscosmos, Dmitry Rogozin, ha enviado por carta estos requerimientos a la agencias espaciales estadounidense (NASA), de Canadá, de la Unión Europea (ESA), todas ellas implicadas en este proyecto internacional.

Al mismo tiempo, Rusia optimizará el presupuesto ajustándolo a la realidad "geopolítica" que se ha creado tras la invasión de Ucrania por parte de los rusos desatada el pasado 24 de febrero y las sanciones internacionales que se han impuesto a Moscú.

"Roscosmos planea optimizar el presupuesto que se gastará en la implementación del proyecto EEI”, señaló la agencia estatal tras una reunión de su directiva presidida por su director ejecutivo, Dmitry Rogozin.

Podría desmoronarse

Anteriormente, Rogozin declaró que el trabajo en la EEI no ha sido del todo eficiente en medio de la situación geopolítica actual y precisó que se requerirían grandes fondos para extender la operación de la estación hasta 2030 como estaba previsto, de lo contrario se desmoronaría.

El 24 de febrero, el presidente estadounidense, Joe Biden, afirmó que las sanciones impuestas por Washington y sus aliados afectarían, además de a las finanzas, al sector de la alta tecnología rusa.

Según Biden, EE. UU. cortará más de la mitad de las importaciones de alta tecnología a Rusia, lo que, entre otras cosas, afectará negativamente el programa espacial del país.

https://www.dw.com/es/rusia-dice-que-sanciones-hacen-peligrar-estaci%C3%B3n-espacial-internacional/a-61105246?fbclid=IwAR3MN_PpCiaNqgOzyYun6rM-7zFWbPy311rll1pWYZ18DeqatxEf4HS42N4


16/03/22
La colaboración entre EE. UU. y Rusia en el espacio continúa a pesar de la guerra
Tanto EE. UU. como Rusia seguirán trabajando juntos para garantizar el funcionamiento de la Estación Espacial Internacional. De hecho, un astronauta estadounidense volverá a la Tierra acompañado de dos colegas rusos.


El estadounidense Mark Vande Hei (izq.) y los rusos Anton Shkaplerov (centro) y Pyotr Dubrov (der.) regresarán juntos a la Tierra en una nave espacial rusa.


La NASA aseguró el lunes (14.03.2022) que la colaboración entre EE. UU. y Rusia en la Estación Espacial Internacional (EEI) continúa con normalidad a pesar de la extrema tensión vinculada a la guerra en Ucrania, y afirmó que un astronauta estadounidense regresaría a Tierra como estaba previsto a finales de mes a bordo de una nave rusa.

El astronauta de la NASA Mark Vande Hei, de 55 años, se prepara para regresar de la EEI en una nave espacial rusa Soyuz el 30 de marzo, después de 355 días en el espacio, un nuevo récord para un estadounidense. La nave aterrizará en Kazajistán y también traerá de regreso a los cosmonautas rusos Pyotr Dubrov y Anton Shkaplerov.

"Puedo decirles con seguridad que Mark regresará a bordo de esta Soyuz", dijo Joel Montalbano, director de programas de la estación para la NASA.

"Nuestros colegas rusos han confirmado que están preparados para traer de vuelta a la tripulación completa", agregó.

Pese a la tensión entre Washington y Moscú, los dos países seguirán trabajando juntos para garantizar el funcionamiento de la EEI: "Nada ha cambiado en las últimas tres semanas. Los centros de control siguen funcionando sin problemas", agregó Montalbano.


Los astronautas rusos Pyotr Dubrov (der.) y Anton Shkaplerov (izq.) recibiendo asistencia del estadounidense Mark Vande Hei (atrás) en la EEI.


¿Una posible caída de la EEI?

Este fin de semana, el jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitry Rogozin, declaró que las sanciones occidentales contra Rusia podrían interrumpir el funcionamiento de las naves espaciales rusas y provocar la caída de la EEI.

Los propulsores de las naves rusas amarradas a la estación se utilizan para corregir la órbita de la estructura espacial. Un procedimiento que se realiza unas diez veces al año para mantenerla en la altitud adecuada, o para evitar desechos espaciales en su trayectoria.

Los estadounidenses solos no tienen esta capacidad, confirmó Joel Montalbano. "La Estación Espacial fue diseñada sobre el principio de la interdependencia (...) no es un proceso en el que un grupo pueda separarse del otro", añadió.

"En la actualidad, no hay indicios de que nuestros socios rusos quieran hacer las cosas de manera diferente. Por lo tanto, prevemos continuar con las operaciones como lo hacemos hoy", subrayó.

¿No hay tensión en la tripulación?

Además, la NASA confirmó que el intercambio programado para el otoño (un cosmonauta ruso enviado a la EEI con una nave espacial SpaceX y un astronauta de la NASA con una Soyuz) sigue sobre la mesa. Actualmente, la Estación Espacial Internacional alberga a dos rusos, cuatro estadounidenses y un alemán.

"¿Están al tanto de lo que está pasando en la Tierra? Absolutamente", declaró Montalbano. Pero los astronautas son "profesionales" y "no hay tensión entre la tripulación. Han sido entrenados para hacer un trabajo y están ahí arriba haciéndolo", concluyó.

https://www.dw.com/es/la-colaboraci%C3%B3n-entre-ee-uu-y-rusia-en-el-espacio-contin%C3%BAa-a-pesar-de-la-guerra/a-61148675?fbclid=IwAR0gu89xIcKkCFWkfoIfiRcTGZxCD9MejImfXgeg_I9HhN939Ow7QHr667E

domingo, 13 de marzo de 2022

El lamentable papel de Europa en la guerra Rusia - Ucrania y las lágrimas que desató
El reconocido sociólogo portugués analiza cómo se llegó al conflicto y la incapacidad de los dirigentes europeos para desarmar una guerra largamente preparada. El papel de Estados Unidos y lo que le espera a la política y la economía internacional.
Por Boaventura de Sousa Santos




Debido a que Europa no ha sido capaz de hacer frente a las causas de la crisis, está condenada a hacer frente a sus consecuencias. El polvo de la tragedia está lejos de haberse asentado, pero, aun así, nos vemos obligados a concluir que los líderes europeos no estaban ni están a la altura de la situación que estamos viviendo. Pasarán a la historia como los líderes más mediocres que Europa ha tenido desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Ahora están haciendo todo lo posible en la ayuda humanitaria, y no se puede cuestionar el mérito de dicho esfuerzo. Pero lo hacen para salvar las apariencias ante el mayor escándalo de este tiempo. Gobiernan los pueblos que, en los últimos setenta años, más se han organizado y manifestado contra la guerra en cualquier parte del mundo donde sea que esta se haya producido. Y no fueron capaces de defenderlos de la guerra que, al menos desde 2014, se venía gestando en casa.

Las democracias europeas acaban de demostrar que gobiernan sin el pueblo. Hay muchas razones que nos llevan a esta conclusión.

Una guerra preparada hace mucho

Esta guerra estaba siendo preparada hace mucho tiempo tanto por Rusia como por Estados Unidos. En el caso de Rusia, la acumulación de inmensas reservas de oro en los últimos años y la prioridad otorgada a la asociación estratégica con China, concretamente en el ámbito financiero, con miras a la fusión bancaria y la creación de una nueva moneda internacional, y en el comercio, donde hay enormes posibilidades de expansión con la iniciativa Belt and Road en Eurasia.

En las relaciones con los socios europeos, Rusia ha demostrado ser un socio creíble, dejando claras sus preocupaciones de seguridad. Preocupaciones legítimas, si por un momento pensamos que en el mundo de las superpotencias no hay buenos ni malos, hay intereses estratégicos que hay que acomodar. Este fue el caso en la crisis de los misiles de 1962 con la línea roja de Estados Unidos, que no quería misiles de mediano alcance instalados a 70 km de su frontera. Que no se piense que fue solo la Unión Soviética la que cedió. Estados Unidos también desistió de los misiles de mediano alcance que tenía en Turquía. Cedieron de manera recíproca, se acomodaron, y tuvieron un acuerdo duradero. ¿Por qué no fue posible lo mismo en el caso de Ucrania? Veamos la preparación en el lado estadounidense.

La democracia es solo la pantalla de EE.UU.

Ante el declive del dominio global que ha tenido desde 1945, EE.UU. busca consolidar a toda costa zonas de influencia, que garanticen facilidades comerciales para sus empresas y acceso a materias primas. Lo que escribo a continuación se puede leer en documentos oficiales y think tanks, por lo que se prescinde de teorías conspirativas. La política del regime change no está dirigida a crear democracias, solo gobiernos que sean fieles a los intereses de Estados Unidos.

No fueron estados democráticos los que surgieron de las sangrientas intervenciones en Vietnam, Afganistán, Iraq, Siria, y Libia. No fue para promover la democracia que alentaron golpes de Estado que depusieron a presidentes elegidos democráticamente en Honduras (2009), Paraguay (2012), Brasil (2016), Bolivia (2019), sin mencionar el golpe de 2014 en Ucrania.

Desde hace algún tiempo, el principal rival es China. En el caso de Europa, la estrategia estadounidense tiene dos pilares: provocar a Rusia y neutralizar a Europa (especialmente a Alemania). La Rand Corporation, una conocida organización de investigación estratégica, publicó en 2019 un informe preparado a petición del Pentágono, titulado "Extendiendo Rusia. Competir desde terreno ventajoso". En él se analiza cómo impactar a los países para que la provocación pueda ser explotada por Estados Unidos.

Cómo desestabilizar a Rusia

Con respecto a Rusia, dice: "Hemos analizado una serie de medidas no violentas capaces de explotar las vulnerabilidades y ansiedades reales de Rusia como un medio para presionar al ejército y la economía de Rusia y el estatus político del régimen en el país y en el extranjero. Los pasos que hemos examinado no tendrían la defensa ni la disuasión como objetivo principal, aunque podrían contribuir a ambos. Por el contrario, tales pasos se consideran elementos de una campaña diseñada para desestabilizar al adversario, obligando a Rusia a competir en campos o regiones donde Estados Unidos tiene una ventaja competitiva, llevando a Rusia a expandirse militar o económicamente, o haciendo que el régimen pierda prestigio e influencia a nivel nacional y/o internacional".

¿Necesitamos saber más para entender lo que está sucediendo en Ucrania? Rusia fue provocada a expandirse para luego ser criticada por hacerlo. La expansión de la OTAN hacia el este, en contra de lo que se había acordado con Gorbachov en 1990, fue la pieza clave inicial de la provocación. La violación de los acuerdos de Minsk fue otra pieza. Cabe señalar que Rusia comenzó por no apoyar el reclamo de independencia de Donetsk y Lugansk después del golpe de 2014. Prefería una fuerte autonomía dentro de Ucrania, como está establecido en los acuerdos de Minsk. Estos acuerdos fueron rotos por Ucrania con el apoyo de Estados Unidos, no por Rusia.

El papel destinado a Europa

En cuanto a Europa, el principio es consolidar la condición de socio menor que no se atreva a perturbar la política de las zonas de influencia. Europa debe ser un socio fiable, pero no puede esperar reciprocidad. Por eso la UE, ante la ignorante sorpresa de sus líderes, fue excluida del AUKUS, el tratado de seguridad para la región del Índico y el Pacífico entre EE.UU., Australia e Inglaterra.

La estrategia del socio menor requiere que se profundice la dependencia europea, no solo en el ámbito militar (ya garantizado por la OTAN) sino también en el económico, es decir, en términos energéticos. La política exterior (y la democracia) de EE. UU. está dominada por tres oligarquías (no solo hay oligarcas en Rusia y Ucrania): el complejo militar-industrial; el complejo gasífero, petrolero y minero; y el complejo bancario-inmobiliario. Estos complejos tienen ganancias fabulosas gracias a las llamadas rentas monopólicas, situaciones privilegiadas de mercado que les permiten inflar los precios.

El objetivo de estos complejos es mantener al mundo en guerra y crear una mayor dependencia de los suministros de armas estadounidenses. La dependencia energética de Europa en relación con Rusia era inaceptable. Desde el punto de vista de Europa, no se trataba de dependencia, se trataba de racionalidad económica y diversidad de socios.

Con la invasión de Ucrania y las sanciones, todo se consumó como estaba previsto, y la apreciación inmediata de los precios de las acciones de los tres complejos tenía champán esperándolos. Una Europa mediocre, ignorante y sin visión estratégica cae impotente en manos de estos complejos, que ahora les dirán los precios a cobrar. Europa está empobrecida y desestabilizada por no haber tenido líderes a la altura del momento.

Además de eso, se apresura a armar a los nazis. Tampoco recuerda que, en diciembre de 2021, la Asamblea General de la ONU adoptó, a propuesta de Rusia, una resolución contra la "glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que promuevan el racismo, la xenofobia y la intolerancia". Dos países votaron en contra, Estados Unidos y Ucrania.

¿Para qué sirve la OTAN?

Las negociaciones de paz en curso son una equivocación. No tiene sentido que sean entre Rusia y Ucrania. Deberían ser entre Rusia y EE.UU./OTAN/Unión Europea. La crisis de los misiles de 1962 se resolvió entre la URSS y Estados Unidos. ¿Alguien se acordó de llamar a Fidel Castro para las negociaciones?

Es una cruel ilusión pensar que habrá una paz duradera en Europa sin compromiso real por parte de Occidente. Ucrania, cuya independencia todos queremos, no debería unirse a la OTAN. ¿Finlandia, Suecia, Suiza o Austria han necesitado hasta ahora la OTAN para sentirse seguros y desarrollarse?

De hecho, la OTAN debería haber sido desmantelada tan pronto como acabó el Pacto de Varsovia. Solo entonces la UE podría haber creado una política y una fuerza de defensa militar que respondiera a sus intereses, no a los intereses estadounidenses. ¿Qué amenaza había para la seguridad de Europa que justificara las intervenciones de la OTAN en Serbia (1999), Afganistán (2001), Irak (2004), y Libia (2011)? Después de todo esto, ¿es posible seguir considerando a la OTAN como una organización defensiva?

*Del diario español Público, especial para Página/12. Traducción de Bryan Vargas Reyes