lunes, 28 de marzo de 2011

Argelia niega a coalición su espacio areo para bombardear tropas de Gadafi

Libia


Argelia negó a la coalición internacional usar su espacio aéreo para bombardear las tropas del lider libio Maumar Gadafi,comunicó hoy el diario argelino El Khabar.

Según las fuentes de este rotativo, los países de la coalición solicitaron a Argelia por conductos diplomáticos y otros el permiso para volar hasta Libia a través del territorio argelino.

En particular, se trata de aviones radares, bombarderos y aviones cisterna que despegarían desde las bases militares de EEUU, Reino Unido y España para participar en las operaciones contra las tropas gubernamentales libias.

Las fuentes explicaron que a pesar de que las acciones militares están desarrollándose casi todas en la zona costera del Mediterráneo, las fuerzas de la coalición desearían explorar la situación en el desierto libio.

Los militares occidentales temen que Gadafi pueda trasladar hasta allí una parte del armamento que le queda y las tropas que le son leales. Además, los militares quisieran destruir los arsenales para que no caigan en manos de grupos terroristas.

De acuerdo con las autoridades de Libia, los bombardeos aliados que comenzaron el 19 de marzo han causado decenas de muertos no sólo entre militares, sino entre civiles también.

Muchos Estados temen que las operaciones militares en Libia afecten la seguridad en toda la región.

Fuente: RIA Novosti
Yemen se suma a la incertidumbre regional



Desde comienzos de este año buena parte de la población yemení está saliendo a las calles del país para pedir la dimisión del presidente Ali Abdullah Salih. La respuesta del régimen ha sido emplear la represión, con decenas de muertos y centenares de heridos. A día de hoy, y a pesar de la cascada de dimisiones entre el entorno presidencial, Salih sigue aferrado al poder, y su anuncio de que abandonará su puesto el próximo año no es suficiente para acallar las protestas populares. 

Sus discursos, señalando a una “mano extranjera”, el peligro de radicalización “(“Yemen puede ser otra Somalia”) o el caos que seguiría a su salida, no convencen a casi nadie. Además, dos de los pilares que han sustentado el régimen durante estas décadas, el sistema tribal y los militares, también parecen resquebrajarse, al menos en el apoyo al presidente.

Yemen es uno de los países más pobres del mundo árabe, un diez por ciento de la población con acceso a la electricidad, y algo más del veinte por ciento al agua potable. La dependencia hacia el petróleo, unido al agotamiento de sus reservas, ha empeorado aún más la delicada situación.

El desempleo presenta unas tasas muy elevadas, con una gran parte de la juventud en el paro y sin expectativas de acceder al mercado laboral. El crecimiento demográfico, que espera doblara la población en dos décadas, tampoco ayuda a frenar la crisis. Incluso los sectores claves de la economía están sufriendo la situación. Así, la agricultura está sumida en una profunda crisis, en buena parte por su dependencia hacia la producción del qat y con consecuencias sobre el medioambiente; el sector público está enojado, incluidos los militares, por los recortes salariales; e incluso el turismo se ve seriamente afectado por la inestabilidad de los últimos años.

El panorama social, político uy económico de Yemen nos presenta una realidad donde la corrupción, la inestabilidad política, el vacío ( y la lucha) de poder, así como la ausencia real de gobierno en buena parte del país son las características principales.

El sistema tribal es clave para entender Yemen 

Al igual que en otras sociedades, el peso de las tribus, las divisiones de éstas y las alianzas es un factor determinante a la hora de acceder, y mantener, el poder. Yemen, como Libia, Córcega, las repúblicas de Asia Central, Afganistán, Iraq, entre otros, no se puede comprender sin afrontar esa realidad tribal. No obstante sería un error ligar la misma a un escenario monolítico dentro de las tribus, que en el caso yemení son verdaderas confederaciones, donde las sub-tribus, los clanes y las familias, juegan un peso determinante para las alianzas o para los enfrentamientos.

Por eso, el presidente Salih ha basado buena parte de su poder en el apoyo de las tribus norteñas, sobre todo de las “siete tribus” que se ubican en torno a la capital, Sana´a. A lo largo de estas décadas, el actual mandatario yemení ha construido un sistema de lealtades entre los líderes tribales, a los que ha pagado por su apoyo con “dinero, promesas de más poder e influencias, trabajos y otros “regalos” y favores”.

Sin embargo, la crisis ha frenado esa política y los recortes también han llegado hasta los bolsillos de esas tribus. Además, el propio Salih, consciente del excesivo contrapoder que podían representar las citadas tribus ha intentado en los últimos tiempos recortar la influencia del poder tradicional de las tribus y de sus líderes. Por ello no es de extrañar que en estos días se hayan sucedido los pronunciamientos de algunos influyentes sheikhs anunciando su oposición al presidente. Algunos líderes de las tribus Khawlan y Hamdan, así como de las poderosas y bien armadas tribus de Murad y Jadaan han mostrado su apoyo a las protestas.

Otros dos factores tribales son claves en la actual coyuntura. Por un lado, la muerte en los últimos años de importantes figuras tribales de las confederaciones Hashid o Hashid Kharif ha debilitado la alianza con el presidente, y sus sucesores carecen de la autoridad que tenían aquellos. Por otra parte, una de las familias más poderosas y ricas del país, al-Ahmar, también se encuentra dividida en torno a l apoyo o no hacia Salih.

Los militares representan el otro pilar del régimen 

El propio Salih es militar, y alo largo de su experiencia en la guerra civil de los noventa, logró tejer toda una serie de apoyos y alianzas entre los militares que combatieron con él. Sin embargo, el anuncio de algunos oficiales de alto rango apoyando a los manifestantes ha provocado una cascada de “deserciones” entre los antiguos apoyos al presidente, y como dicen algunos analistas locales, muchos están a la expectativa para decantarse por un bando u otro.

Hasta el momento, el presidente parece contra con un importante apoyo entre los militares, sobre todo en torno al llamado aparato de seguridad e importantes sectores del ejército (Guardia republicana, Fuerzas especiales, Guardia presidencial y fuerza aérea), a cuyo mando ha ido instalando a familiares directos o a miembros de su propia tribu. No obstante, este pilar presidencial también está mostrando importantes grietas y la posibilidad de algún tipo de golpe militar no está todavía descartada del todo.

Hasta ahora, el posicionamiento del General de Brigada Ali Muhsin al-Ahmar, comandante del distrito militar del noroeste representa la mayor amenaza para el presidente yemení. Además, a éste le han seguido hasta el momento entre otros, los comandantes del distrito central y este, así como comandantes y oficiales del ejército en diferentes lugares del país. En este grupo cabría añadir al antiguo ministro de defensa Abdul Malik al-Saiyanni, que también se ha unido a los manifestantes contra el gobierno.

Dos figuras emergen estos días en Yemen 

Por un lado está el sheikh Hamid al-Ahmar, de la poderosa confederación tribal Hashid, y que a pesar de que no representa al conjunto de esa alianza tribal su peso es muy grande. Este importante empresario, es líder además del partido Islah, uno de los principales de la oposición y con importante lazos y relaciones con la casa real saudita y con otros sectores islamistas yemeníes.

La otra figura emergente es el General de Brigada Ali Muhsin al-Ahmar, que cuenta con importantes apoyos en el norte del país y que todavía conserva un puesto clave en la estructura militar yemení. Este militar es miembro además de la misma tribu del presidente y hasta ahora se había mostrado como un fiel aliado del mismo, lo que hace que algunos desconfíen de su actitud. Otra característica de este veterano de “la vieja guardia islamista” que se unió a Salih en los noventa para convertir contra el sur, son sus supuestos lazos con posturas islamistas.

Algunas fuentes locales señalan que la infiltración jihadista en el aparato de seguridad de Yemen es producto de las influencias y actitudes de este militar. Al mismo tiempo guarda buenas relaciones con los dirigentes de la vecina Arabia Saudita, aunque parece que entre los actores occidentales, sobre todo >EEUU, genera todavía muchas desconfianzas.

Las tensiones entre el palacio presidencial yemení y Ali Muhsin se remontan dos años atrás, cuando según una filtración saudita, sus aviones bombardearon el cuartel general de Ali Muhsin que estaba luchando contra los rebeldes houthis del norte, y parece ser que desde el entorno de Salih se señaló esa posición como “un objetivo enemigo”.

El papel de Arabia Saudita también tiene su peso 

Si la participación de los cleptócratas sauditas en Bahrein, así como su apoyo estratégico a las políticas de EEUU, no sorprenden a nadie, el peso saudita en Yemen parece que algunos prefieren dejarlo en un segundo plano. Para Riyadh cualquier amenaza a su régimen debe ser combatida (democracia, cambio político, apertura son término a derrotar en ese lugar), y consciente del apoyo occidental que le confiere carta blanca actúa en función de sus propios intereses en toda la región, y no duda además, para esconder sus intenciones en ondear el “viejo fantasma” de la intervención iraní.

Para los dictadores sauditas Yemen representa el acceso potencial al Mar Arábigo y cualquier inestabilidad puede acabar contagiando a su propia población. De ahí que mientras ha mantenido importantes lazos y apoyos con el presidente Salih, no han dudado en cortejas a los potenciales sucesores de éste, sobre todo con Hamid al-Ahmar, que ha viajado recientemente la capital saudita y con Ali Muhsin al-Ahmar, al que puede unirle cierta confluencia ideológica.

A pesar de todo, dentro de la monarquía cleptócrata conviven diferentes sensibilidades a la hora de afrontar los acontecimientos de Yemen, por ello no sería de extrañar que la postura “oficial” esté a la expectativa del desarrollo de los mismos. Probablemente si desde Riyadh se percibe un peligro potencia, es decir, Yemen entra en una fase de caos tras la caída más que probable de Salih, y esa situación es el germen para una mayor inestabilidad regional, los dirigentes sauditas, con el apoyo de Occidente no dudarán en mover ficha.

La incertidumbre también planea sobre Yemen 

La guerra de baja intensidad que se mantiene entre el gobierno central y los rebeldes chiítas del norte, el auge de un movimiento secesionista en el sur que es foco de enfrentamientos entre las tropas gubernamentales y militantes del Movimiento de Movilidad de Sur (cada vez mejor organizado y con mayores apoyos), el siempre peligro de actuación de organizaciones jihadistas como Al Qaeda de la Península Arábiga; o las raíces sociales políticas y económicas que han movilizados estas semanas a miles de yemenís, son algunas de las fichas que componen el complejo panorama de aquel país.

A todo ello habría que añadir los recientes enfrentamientos armados entre algunas tribus y el ejército en al-Jamf y Marib, así como el oportunismo que parece mover a buena parte de los principales actores de ese escenario. A día de hoy queda por ver si el movimiento y el posicionamiento de muchos de éstos guardan relación con las ansias de poder, con mejorar su posición en la actual estructura del país, con el dinero o con la lealtad a la familia y a la tribu. Mientras tanto es complicado despejar más dudas sobre el rumbo que pueden tomar los acontecimientos en Yemen, aunque casi nadie duda ya que el tiempo en el poder de Ali Abdullah Salih ha tocado a su fin, aunque queda por saber cómo cuándo se hará efectiva su salida.

TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)

Fuente: Rebelion.org

El sistema de lanzadera múltiple "Tornado" sustituirá el famoso "Grad" en el Ejército de Tierra ruso

"Grad"
El nuevo sistema de lanzadera múltiple "Tornado" sustituirá el famoso "Grad" en el Ejército de Tierra ruso, comunicó hoy el portavoz del Ministerio de Defensa, teniente coronel Serguei Vlásov.

"La nueva lanzadera múltiple 'Tornado-G' llegará a sustituir en 2011 el mundialmente famoso 'Grad'", precisó el portavoz.

Comentó que por sus características el sistema "Tornado" es mucho más eficaz que las lanzaderas anteriores gracias a la elevada potencia de sus proyectiles, el puesto de mando informatizado y la comunicación por satélite, entre otras cualidades.

El sistema "Tornado" está destinado para el aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo, vehículos blindados, piezas de artillería, puestos de mando y otros objetivos, agregó el portavoz del departamento militar ruso.

Fuente: RIA Novosti

Perú: a dos semanas del sufragio, el izquierdista Humala es el preferido

lunes, 28 de marzo de 2011
Perú: a dos semanas del sufragio, el izquierdista Humala es el preferido
Ollanta Humala.

Télam

El líder de izquierda nacionalista Ollanta Humala alcanzó el primer lugar en intención de voto para las elecciones presidenciales del 10 de abril, según una encuesta revelada ayer en Lima, aunque con ventajas exiguas sobre cuatro competidores.

Humala tiene un 21,2% en el sondeo de la formación CPI, contra un 19% de la derechista Keiko Fujimori, un 18,6% del centrista Alejandro Toledo, un 16,1% del liberal Pedro Pablo Kuczynski y un 15,5% del centroderechista Luis Castañeda. 

Con estos guarismos, la disputa entre estos cinco candidatos pasa por ver cuáles serán los dos que disputen la segunda vuelta de junio próximo para definir quién será el sucesor de Alan García en el gobierno de Perú.

Es la primera vez que el candidato de la confluencia nacionalista- izquierdista Gana Perú pasa al frente en un sondeo, y también la primera en varias semanas en que el ex presidente Toledo pierde la punta, aunque las cifras están dentro de los márgenes de error que admiten las encuestas.

Esta es también la primera vez que se plantea el escenario de una segunda vuelta entre Humala y Fujimori, que según todos, las proyecciones sería la única posibilidad cierta para la hija del ex presidente Alberto Fujimori de consagrarse como presidenta.

Como sucedió con todos los candidatos que tomaron la punta, Humala deberá enfrentar ahora a una fuerte ofensiva política y mediática. 

Fuente: Los Andes Online
Entrevista a Jean Bricmont, físico y filósofo belga, miembro del Tribunal de Bruselas
Libia frente al imperialismo humanitario

investig'Action

Kosovo, Irak, Afganistán: los partidarios de una intervención en Libia ¿no han aprendido la lección? Jean Bricmont, autor de una obra sobre el imperialismo humanitario, nos explica porqué el derecho de injerencia es incompatible con la paz en el mundo y perjudica a las causas humanitarias. A menos, evidentemente, que dichas causa no sean más que pretextos…


¿Puede recordarnos en qué consiste el imperialismo humanitario?

Es una ideología que pretende legitimar la injerencia militar contra países soberanos en nombre de la democracia y de los derechos del Hombre. La motivación siempre es la misma: una población es víctima de un dictador y por lo tanto hay que actuar. Entonces nos sacan las referencias a la Segunda Guerra mundial, a la guerra de España y otras. Se trata de hacer aceptable la intervención. Es lo que pasó en Kosovo, Irak o Afganistán.

Y ahora ¿es el turno de Libia?

Hay una diferencia, porque en este caso está autorizada por una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Pero esa resolución ha sido votada en contra de los principios mismos de la Carta de las Naciones Unidas. Efectivamente, no veo ninguna amenaza exterior en el conflicto libio. Se ha recurrido a la noción de la “responsabilidad de proteger” a la población, pero quemando un poco las etapas. Además, no hay pruebas de que Gadafi masacre a la población simplemente con el objetivo de masacrarla. Es algo más complicado: se trata más bien de una insurrección armada y no sé de ningún gobierno que no reprima este tipo de insurrección. Evidentemente, hay daños colaterales y muertos entre los civiles. Pero si los Estados Unidos saben cómo evitar tales daños, que vayan a explicarlo a los israelíes y que se lo apliquen a sí mismos en Irak y en Afganistán. Tampoco hay ninguna duda de que los bombardeos de la coalición también van a provocar pérdidas civiles. Por lo tanto, pienso que desde un punto de vista estrictamente legal, la resolución del Consejo de Seguridad es discutible. En realidad, es el resultado de años de presión para el reconocimiento del derecho de injerencia que en este caso se legitima.

Sin embargo, incluso entre las izquierdas mucha gente piensa que había que intervenir en Libia para detener la masacre. ¿Cree que es un error de juicio?

Sí, y por varias razones. En primer lugar, esta campaña establece el reino de la arbitrariedad. En efecto, el conflicto libio no tiene nada de excepcional. Hay muchos otros en el mundo, ya sea en Gaza, Bahrein o, hace algunos años, en el Congo. En este último caso estábamos ante el cuadro de una agresión exterior por parte de Rwanda y de Burundi. La aplicación del derecho internacional habría permitido salvar millones de vidas pero no se hizo. ¿Por qué? Además, si se aplican los principios de injerencia que subyacen en el ataque contra Libia, esto significa que todo e mundo puede intervenir en todas partes. Imaginemos que los rusos intervinieran en Bahrein o los chinos en Yemen: sería la guerra generalizada y permanente. Una gran característica del derecho de ingerencia es, en consecuencia, el no respetar el derecho internacional clásico. Y si hubiera que modificar el derecho internacional con nuevas reglas que legitimaran el derecho de ingerencia, ello desembocaría en la guerra de todos contra todos. Es un argumento al que los partidarios del derecho de ingerencia nunca responden. Finalmente, estas ingerencias refuerzan lo que yo llamo el “efecto barricada”: todos los países que están en el punto de mira de los Estados Unidos van a sentirse amenazados y van a intentar reforzar su armamento. Hemos visto lo que pasó con Saddam. Por cierto, Gadafi declaró a la liga árabe: “Acaban de ahorcar a un miembro de esta liga y no habéis dicho nada. Pero lo mismo puede ocurriros a vosotros, ya que, aunque todos vosotros seáis aliados de los Estados Unidos, Saddam también lo fue anteriormente”. Actualmente se reproduce lo mismo con Gadafi y la amenaza que pende sobre muchos Estados puede relanzar la carrera armamentística. Rusia, que no es precisamente un país desarmado, ya ha anunciado que iba a reforzar sus tropas. Pero esto puede ir incluso más lejos: si Libia tuviera armamento nuclear jamás habría sido atacada. Desde luego, esta es la razón por la que no se ataca a Corea del Norte. La izquierda que apoya la intervención en Libia debería pues darse cuenta de que la consecuencia de la ingerencia humanitaria es el relanzamiento de la carrera armamentística y a largo plazo, la creación de lógicas de guerra.

Sin embargo, esta intervención militar contra Gadafi ¿no podría considerarse un mal menor?

Hay que pensar en las consecuencias. Ahora que las fuerzas occidentales están comprometidas es evidente que tendrán que llegar hasta el fin, derrocar a Gadafi e instalar a los rebeldes en el poder. ¿Qué va a pasar entonces? Libia parece dividida. Si hay resistencia en Trípoli ¿Occidente va a ocupar el país y embarcarse en una guerra sin fin como en Irak o Afganistán? Pero, imaginemos que todo va bien: la coalición se deshace de Gadafi en unos cuantos días, los rebeldes toman el poder y el pueblo libio está unido. Todo l mundo está contento ¿y después? No creo que Occidente vaya a decir: “Ya está, hemos hecho esto porque somos buenos y respetamos los derechos del Hombre. Ahora podéis hacer lo que queráis”. ¿Qué pasará si el nuevo gobierno libio parece demasiado musulmán o no limita correctamente los flujos migratorios? ¿Creéis que se les va a dejar actuar? Es evidente que después de esta intervención el nuevo gobierno libio será prisionero de los intereses occidentales.

Si la intervención militar no es la solución, entonces ¿qué hacer?

En primer lugar habrían debido ensayarse honestamente todas las soluciones pacíficas. Quizás no habría funcionado, pero respecto ha habido una voluntad manifiesta de rechazar estas soluciones. Es desde luego una constante en las guerras humanitarias. Por lo que respecta a Kosovo habían propuestas serbias muy detalladas para llegar a una solución pacífica pero fueron rechazadas. Occidente incluso impuso condiciones que hacían imposible cualquier negociación, como la ocupación de Serbia por tropas de la OTAN. En Afganistán, los talibanes propusieron hacer juzgar a Ben Laden por un tribunal internacional si se les aportaban pruebas de su implicación en el atentado del World Trade Center. Estados Unidos lo rechazaron y bombardearon. En Irak, Saddam había aceptado el retorno de los inspectores de la ONU así como numerosas condiciones enormemente apremiantes. Pero nunca era suficiente. En Libia, Gadafi había aceptado un cese el fuego y había propuesto el envío de observadores internacionales. Los observadores no fueron enviados y se ha dicho que Gadafi no había aceptado el cese el fuego. Occidente también rechazó la propuesta de mediación de Chávez, que sin embargo fue aprobada por numerosos países latinos así como por la Organización para la Unidad Africana. Respecto a esto me enfurezco cuando oigo a gente de izquierda, en Europa, denunciar la horrible Alianza Bolivariana que sostiene al dictador Gadafi. ¡Esta gente no ha comprendido nada! Los dirigentes latinos son personas en el poder con importantes responsabilidades. No son izquierdistas insignificantes que parlotean en su rincón. Y el gran problema de estos dirigentes es la ingerencia de los Estados Unidos; cuanto menos puedan los Estados Unidos hacer lo que quieran en cualquier parte del mundo, mejor será para todos los países que intentan emanciparse de su tutela y para todo el mundo.

El hecho de rechazar sistemáticamente las soluciones pacíficas ¿significa que la ingerencia humanitaria es un pretexto?

Sí, pero funciona con respecto a los intelectuales, tengo más dudas con respecto a la reacción de los pueblos europeos. ¿Van a apoyar a sus dirigentes en el ataque contra Gadafi? A nivel de los pueblos son las guerras por la seguridad las que gozan de una mayor legitimidad; cuando hay, por ejemplo, una amenaza contra nuestras poblaciones, nuestras formas de vida, etc. Pero aquí y en Francia, con todo este clima islamofóbico que hay (que no apruebo, pero que existe) ve a explicarles que vamos a luchar en Cirenaica por unos insurgentes a los que vemos gritando “« Allah U Akbar »&hellip ¡es contradictorio! A nivel político la mayoría de partidos apoyan la intervención. Incluso en la izquierda, trotskistas como Mélenchon. Todos andan con la flor en el fusil. Los más moderados apoyaban únicamente una zona de exclusión aérea, pero si Gadafi envía sus tanques hacia Benghazi ¿qué hacemos? Durante la Segunda Guerra mundial los alemanes perdieron muy rápidamente l control aéreo, pero resistieron todavía varios años. Sin lugar a dudas los moderados debían pensar que, en la medida en que el objetivo es el derrocamiento de Gadafi, se iría más allá del establecimiento de una zona de exclusión aérea. La izquierda, incapaz de apoyar verdaderas soluciones alternativas, está atrapada por la lógica de la ingerencia humanitaria y se ve obligada a apoyar a Sarkozy. Si la guerra se termina rápido y bien, el presidente francés se encontrará en buena posición para 2012 y la izquierda le habrá allanado el camino. Puesto que esta izquierda no asume un discurso coherente opuesto a las guerras, se ve obligada a ir a remolque de la política de ingerencia.

¿Y si la guerra va mal?

Es penoso, pero el único partido francés que se ha opuesto a la intervención en Libia es el Frente Nacional. Ha invocado especialmente la amenaza de los flujos migratorios y lo ha aprovechado para desmarcarse de la UMP y del PS diciendo que el nunca había colaborado con Gadafi. Si la guerra en Libia no funciona como está previsto ello podría beneficiar al Frente Nacional en 2012.

Si la injerencia humanitaria no es más que un pretexto ¿cual es el objetivo de esta guerra?

Las revoluciones árabes han sorprendido a los occidentales que no estaban suficientemente bien informados de lo que ocurría en el Magreb y en Oriente Medio. No pongo en entredicho que haya buenos especialistas de la cuestión, pero con frecuencia no son suficientemente escuchados a un cierto nivel de poder y desde luego se quejan de ello. Ahora pues, puede que los nuevos gobiernos egipcio y tunecino no se alineen con los intereses occidentales y, por consiguiente, podrían ser hostiles a Israel. Para asegurarse el control de la región y proteger a Tel-Aviv, los occidentales probablemente quieran deshacerse de los gobiernos ya hostiles a Israel y a los occidentales. Los tres principales son Irán, Siria y Libia. Puesto que este último es el más débil se le ataca.

¿Puede funcionar eso?

Occidente soñaba con dominar el mundo, pero desde 2003, con el fiasco irakí, se ve que no es capaz de ello. Antes, los Estados Unidos podían permitirse derrocar dirigentes que ellos mismos habían llevado al poder, como Ngô Dinh Diêm en Vietnam del Sur en los años 60. Pero Washington ya no tiene la posibilidad de hacer esto hoy en día. En Kosovo, Estados Unidos deben arreglárselas con un régimen mafioso. En Afganistán todo el mundo dice que Karzaï es un corrupto pero no tienen alternativa. En Irak también deben acomodarse con un gobierno que está lejos de convenirles totalmente. De bien seguro que el problema también se presentará en Libia. Un irakí me dijo una vez: “En esta parte del mundo no hay liberales en el sentido occidental del término, excepto algunos intelectuales bastante aislados”. Como Occidente no puede apoyarse en dirigentes que compartan sus ideas y defiendan totalmente sus intereses, intenta imponer dictaduras por la fuerza. Pero evidentemente esto crea un desfase con las aspiraciones de la base popular. Además, este procedimiento resulta un fracaso y la gente no debería engañarse acerca de lo que pasa. Occidente, que creía poder controlar al mundo árabe con marionetas como Ben Alí y Mubarak, se diría de pronto: “Todo era falso ¿vamos ahora a apoyar la democracia en Túnez, en Egipto y en Libia? “ Es tanto más absurdo teniendo en cuenta que una de las grandes reivindicaciones de las revoluciones árabes es el derecho a la soberanía. Dicho de otra forma ¡no a la injerencia! Occidente debe resignarse: el mundo árabe, lo mismo que África y el Caribe, no le pertenece. De hecho, las regiones donde Occidente interviene más son las menos desarrolladas. Si se respeta su soberanía estas regiones podrán desarrollarse, como lo ha hecho Asia y como sin duda lo hará América latina. La política de injerencia es un fracaso para todo el mundo.

¿Cuál es la alternativa entonces?

En primer lugar hay que saber que la política de injerencia necesita un presupuesto militar importante. Sin el apoyo de Estados Unidos y su presupuesto militar delirante, Francia y Gran Bretaña no se habrían comprometido. Bélgica, todavía menos. Pero todos estos medios puestos a disposición no caen del cielo. Este presupuesto se basa en préstamos de la China que conllevan déficits US y todo tipo de problemas económicos. Raramente se piensa en ello. Además, se nos repite constantemente que no hay dinero para la educación, la investigación, las pensiones, etc. ¡Y de repente aparece una gran cantidad de dinero para hacer la guerra en Libia. Una cantidad ilimitada, puesto que no se sabe cuanto tiempo va a durar esta guerra! Por otra parte ya se está gastando dinero para nada en Afganistán. Hace falta, por lo tanto, otra visión política y, a mi parecer, suiza es un buen ejemplo. Este país consagra su presupuesto militar únicamente a la protección de su territorio. Los suizos tiene una política de no intervención coherente, puesto que su ejército, por principio no puede salir de su territorio. Podría decirse que Suiza deja que Gadafi masacre a los insurgentes pero, en primer lugar, ella nunca ha cometido un genocidio u otras masacres, incluso si su política puede ser criticada a otros niveles (banca o inmigración). Y, en segundo lugar, si todo el mundo hiciera como Suiza, por las razones que ya he explicado anteriormente, el mundo iría mucho mejor. Las guerras y los embargos siempre tienen consecuencias desastrosas. A mi parecer, la mejor alternativa es la cooperación con distintos países, sean cuales sean sus regímenes. A través del comercio, pero no el de armas evidentemente, las ideas circulan y las cosas pueden evolucionar, sin guerra. Se pueden discutir las modalidades: comercio justo, ecológico, etc. Pero el comercio es una alternativa mucho menos sangrienta que las sanciones y los embargos, que son la versión soft de las guerras humanitarias.

Jean Bricmont es profesor de física en la Universidad de Louvain la Neuve, Bélgica. Es miembro del Tribunal de Bruselas. Su último libro, Humanitarian Imperialism acaba de publicarse en Monthly Review Press (hay traducción castellana en Editorial Viejo Topo, Barcelona, 2009). Es sobre todo conocido en el mundo hispano por su libro –coescrito con el físico norteamericano Alan Sokal— Imposturas intelectuales (Paidós, 1999), un brillante y demoledor alegato contra la sedicente izquierda académica relativista francesa y norteamericana en boga en los últimos lustros del siglo pasado. 

Traducido para www.sinpermiso.info por Anna Maria Garriga Tarré

http://www.michelcollon.info/La-Libye-face-a-l-imperialisme.html?lang=fr 

Fuente: Rebelion.org

Planean que en 2016 el 8% de la energía sea alternativa

El Gobierno nacional licitó obras en busca del objetivo previsto por la ley 26.190. Los ambientalistas critican la producción sin control de biocombustibles a partir de soja.

lunes, 28 de marzo de 2011
Planean que en 2016 el 8% de la energía sea alternativa
El Parque Eólico Antonio Morán (Comodoro Rivadavia), 
es el mayor de Sudamérica. (Los Andes)

Fuentes: Télam y www.greenpeace.org.ar

El Gobierno anunció recientemente un plan de obras con el objetivo declarado de que en 2016 el 8 por ciento de la energía consumida en el país provenga de fuentes renovables, y para que un mayor tendido de líneas de alta tensión interconecten el territorio nacional.

El desarrollo de energías a partir de fuentes renovables requiere de la disponibilidad de líneas de transporte para un eficiente aprovechamiento de la energía eléctrica generada.

En 2003, Argentina contaba con 9.083 kilómetros de líneas de alta tensión. En 2010, según cifras oficiales, hay un total de 11.712 kilómetros, es decir 28,9 por ciento más. Para comienzos de 2012, según los planes, se llegaría a 14.091 kilómetros, es decir 55,1 por ciento más.

La construcción en curso de la línea de transporte eléctrico de alta tensión Pico Truncado-Río Gallegos-Río Turbio, licitada en marzo del año pasado, servirá para interconectar a la Patagonia con el resto del país.

La ley 26.190 establece un régimen de fomento para el uso de fuentes renovables de energía destinadas a la generación eléctrica, y establece que en 2016 el 8 por ciento del consumo eléctrico del país deberá ser de ese origen.

En dirección a ese objetivo, Enarsa tiene en proceso de licitación 49 proyectos, que de concretarse, según el informe oficial, generarían en conjunto unos 1.461 megawatts, el equivalente a 6,67 por ciento de la capacidad instalada del país. Más del 80 por ciento de esa energía licitada correspondió a proyectos eólicos, con 17 emprendimientos para generar 744 megavatios.

La Argentina, reconocida internacionalmente como uno de los países con mayor potencial de desarrollo eólico, cuenta con 30 MW instalados.

El resto fue para Centrales Térmicas a Biocombustibles, con 4 proyectos (110,4 MW); Energía Solar Fotovoltaica, 6 proyectos (20 MW); pequeños aprovechamientos hídricos, con 5 ofertas (10,6 MW), y 2 proyectos para energía a partir de Biogas (15 MW1).

La fuerte contaminación de los combustibles fósiles, su condición de finitos y sus volátiles precios, sensibles a cualquier convulsión política o fenómeno climatológico llevan al mundo a incrementar la disponibilidad de energías a partir de recursos renovables.

En la Argentina, la participación de esos combustibles, en la matriz energética llega casi al 70 por ciento.

Actualmente, con inversión estatal y privada, se encuentran en ejecución 80 MW (megavatios) de origen eólico en los Parques Eólicos Rawson I y Rawson II, en la localidad homónima en la provincia de Chubut.

También se avanza con un parque de generación de energía solar fotovoltaica de 20 MW en la localidad de Cañada Honda, provincia de San Juan.

Mediante contratos de abastecimiento adicionales a los planes estatales, para 2016 se sumarían 674 MW en energía eólica, 110,4 MW en centrales térmicas que utilizan biocombustibles y 10,6 MW en pequeños aprovechamientos hidroeléctricos.

Adicionalmente a los procesos licitatorios llevados adelante por la empresa estatal de energía, ya se ejecutaron en el país 29 MW de energía eólica que corresponden principalmente a los 25,2 MW del Parque Eólico Arauco con lo que se duplicó la potencia instalada en el país con esta tecnología.

Objeción a los biocombustibles

Frente a los planes del gobierno argentino de producción de biocombustibles (biodiesel) a base de soja, principalmente para el mercado alemán, distintas organizaciones ambientalistas encabezadas por Greenpeace advirtieron que esta actividad amenaza los últimos bosques nativos del país y podría ser responsable del aumento de los precios de los alimentos en toda la región.

Los biocombustibles son promovidos por el Gobierno y algunos sectores agroindustriales como una "solución rápida" para mitigar las emisiones de dióxido de carbono generadas por el transporte y, al mismo tiempo, como una nueva oportunidad de negocios para el sector agropecuario.

Sin embargo, según los ambientalistas, recientes investigaciones científicas demuestran que la producción de biocombustibles en base a cultivos energéticos representa una seria amenaza a la seguridad alimentaria mundial. Las poblaciones de menores ingresos serían las más vulnerables a los crecientes precios de los alimentos a escala global.

Además, la extensión de cultivos tales como el maíz, la soja, la colza o la caña de azúcar, destinados a la producción de biocombustibles, influye también en una fuerte presión para expandir las tierras agrícolas disponibles, provocando la destrucción directa e indirecta de los últimos ecosistemas naturales, como bosques y selvas tropicales. 

Los distintos tipos de energía renovable

Energía eólica

Se denomina energía eólica a la energía obtenida de las corrientes de aire terrestre. En este terreno, Argentina cuenta en la Patagonia con un verdadero paraíso de vientos. También se presentan escenarios favorables para el aprovechamiento eólico en la costa pampeana, la cordillera central y norte y otras locaciones.

Los sistemas de aprovechamiento de este tipo de energía varían entre pequeños -para generación de electricidad y bombeo de agua- y grandes -para producción de energía eléctrica a gran escala.

Energía de las olas

Es la obtenida del movimiento del agua en la superficie de los océanos y mares. Argentina dispone de miles de kilómetros de costa, desde Ushuaia hasta Buenos Aires.

Energía solar

Se denomina energía solar, puntualmente, a los sistemas que aprovechan la radiación solar incidente sobre la tierra para calefacciones y/o para generar energía eléctrica. Cabe destacar que la radiación solar que llega a la tierra influye directa o indirectamente en la producción de otras energías, como la eólica, hidráulica y biomasa.

Nuestro país posee muy buenas condiciones, en la totalidad de su territorio. Los sistemas más utilizados de aprovechamiento de energía solar se diferencian en dos grandes grupos: sistemas térmicos y sistemas fotovoltaicos.

Energía hidráulica

Es la obtenida del aprovechamiento de la energía potencial gravitatoria del agua (la energía que se puede obtener gracias al desplazamiento de agua desde un punto dado hasta uno de nivel inferior).

A los sistemas que aprovechan este tipo de energía se los denomina microturbinas. Se cuenta actualmente con muchas instalaciones en funcionamiento aunque, dada nuestra geografía, estos emprendimientos podrían ser mucho más numerosos.

Energía geotérmica

Es la energía que se obtiene del calor interior del planeta. Existen muchas aplicaciones en el país, pero también en este tipo de energía el aprovechamiento en mínimo comparado con el potencial dado por las excelentes condiciones de que dispone el país.

Energía del biogás

Se denomina biogás al gas que se genera por la descomposición de la materia orgánica. No hay gran cantidad de emprendimientos en el país, pero seguramente su aplicación sería muy positiva, dado el carácter agrícola-ganadero del país.


domingo, 27 de marzo de 2011

El Papa pide el cese inmediato de las acciones militares en Libia

El Papa Benedicto XVI
El Papa Benedicto XVI pidió hoy el cese inmediato de las acciones militares en Libia y el inicio del proceso negociador, informó la Radio Vaticana.

"Te rezo, Señor, por el regreso de la paz a Libia y pido a las organizaciones internacionales y a líderes políticos y militares iniciar las conversaciones sobre el cese inmediato de las acciones militares en este país", expresó el Pontífice después de rezar la oración del Ángelus en la Plaza de San Pedro donde se reunieron miles de peregrinos.

El Papa instó a aprovechar todos los medios posibles para lograr un alto el fuego en Libia. Asimismo condenó los actos de violencia en Oriente Próximo y se mostró esperanzado de que no podrán debilitar la aspiración a la coexistencia pacífica de distintos pueblos.

Libia vive sumida en la violencia desde mediados de febrero, cuando en el país estallaron protestas contra el régimen del coronel Muamar Gadafi. Las manifestaciones desembocaron en un enfrentamiento armado entre las tropas gubernamentales y las fuerzas rebeldes libias que lograron apoderarse de los arsenales militares.

Fuente: RIA Novosti
Entrevista al documentalista y periodista freelance Daniel Iriarte tras su paso por Libia
"Una cosa es estar en contra de la intervención occidental, y otra apoyar a un dictador criminal como Gadafi"



Daniel Iriarte es documentalista y periodista freelance radicado en Estambul. Colabora con Video Journalist Movement y es analista para Libia y Egipto del portal Mediterráneo Sur. Las últimas semanas las ha pasado recorriendo el Líbano, Túnez, Egipto y Libia, donde ha recogido testimonios y abundante material gráfico sobre las revueltas que están tenido lugar en el norte de África. Conversamos con él sobre la situación de Libia.

- Durante las últimas semanas has estado trabajando en el norte de África ¿que diferencias ves entre las revoluciones tunecina y egipcia y la que está teniendo lugar en Libia?

En el caso tunecino y egipcio, la mayoría de la gente salió a la calle porque para ellos el gobierno, en esencia, significaba que un policía les podía parar en cualquier momento, quedarse con su salario de ese día, e incluso arrestarles y torturarles sin ningún motivo. De hecho, en Egipto la revolución ha perdido casi todo su impulso desde que el ejército se hizo con el poder, a pesar del papel claramente contrarrevolucionario que éste está jugando. La mayoría de los egipcios de a pie creen que, caído el presidente Mubarak y disuelto el Amn Dawla (la seguridad estatal, el organismo encargado de la represión de la disidencia interna), y llamados al orden los policías, el problema está resuelto. Con el ejército no se meten, porque esta institución es percibida como honesta y neutral. Pero es simplemente porque, mientras el egipcio corriente veía claramente la corrupción y la brutalidad de la policía y el Amn Dawla, el ejército no necesita mancharse las manos con pequeñas corruptelas, puesto que tiene montada una estructura económica y corporativa muy poderosa, que incluye cientos de compañías, y por supuesto la ingente ayuda militar estadounidense.

En Libia es diferente, el nivel socioeconómico es mucho mayor. La frustración allí viene del hecho de que los altos cargos del régimen, especialmente la familia Gadafi, vive en un lujo escandaloso, mientras la mayoría de la gente pasa escaseces (aunque, desde luego, la carestía no es comparable a la del resto de África del Norte; podríamos asemejarla a la de una clase baja en España). También el nivel educativo es relativamente alto, lo que hace que los libios sean bastantes conscientes de las injusticias económicas y políticas del régimen.

- El levantamiento en Libia ¿ha contado con ayuda extranjera o ha sido un levantamiento popular como en sus países vecinos?

Creo que, en un primer momento, el levantamiento en Libia fue genuinamente nacional. Tú visitas Bengasi o Tobruk y te sorprende el odio y el resquemor acumulado contra los Gadafi. La región oriental, especialmente Bengasi, ha sido bastante castigada por el régimen en la última década, así que allí sólo fue necesario que el levantamiento cobrase fuerza –como el de ahora en Siria- para que la gente se lanzase a apoyarlo. Muchos libios confiaban en que Seif El Islam, el hijo de Gadafi llamado a heredar el gobierno, iba a cambiar las cosas llegado el momento, pero al cerrar filas detrás de su padre y hacer un llamamiento a la masacre de los alzados, hizo que muchísima gente se uniese a los rebeldes.

Pero eso fue al principio. Cuando yo estuve allí, a principios de marzo, se hablaba de instructores británicos entrenando a los rebeldes, aunque ningún periodista ha podido confirmar esa información. Y ahora ya ha quedado claro que el ejército egipcio está suministrando armas al gobierno rebelde, armas que, en último término, provienen de los estadounidenses.

- ¿Qué puedes contar del Consejo Nacional Libio? ¿Existen movimientos de izquierda o algún tipo de organización que aglutine a los rebeldes?

El Consejo Nacional Libio agrupa principalmente a antiguos miembros del régimen de Gadafi que se han pasado al otro bando. Por ejemplo, Mustafá Abdeljalil, que lidera el Consejo, era el Ministro de Justicia, y el general Abdul Fatah Yunis era Ministro del Interior. Ambos dimitieron cuando Gadafi ordenó masacrar a los manifestantes. Y como ellos, numerosos mandos del ejército y elementos de la administración y la diplomacia.

En ese sentido, es difícil hablar de “izquierda” en el movimiento rebelde (mientras que sí hay unos sectores izquierdistas claros en las revoluciones egipcia y tunecina), puesto que el régimen ha liquidado sistemáticamente toda oposición durante las últimas cuatro décadas. Ni izquierda ni derecha, lo único que se toleraba en el país era la “Tercera Teoría Universal”, una síntesis entre socialismo e islamismo desarrollada por Gadafi en el Libro Verde. Los únicos opositores con algún tipo de bagaje ideológico están en el exilio –y por tanto, sin fuerza real- o “enterrados bajo las arenas”, como dicen en Libia para hablar de los desaparecidos políticos.

El principal motor ideológico de los rebeldes es el nacionalismo. No obstante, el programa de los rebeldes es sencillo, para aglutinar al mayor número de seguidores posible, pero tiene ciertos tintes progresistas: piden libertad, democracia, dignidad, elecciones libres, una Libia unida con Trípoli como capital, e igualdad para todos.

Ahora bien, también hay un componente islamista en cierto sector de la resistencia. Libia es un país bastante conservador, y capitalizar el descontento e instrumentalizar el islam es fácil. En la ciudad de Derna, en el este, entre Tobruk y Bengasi, se está creando algo que huele a emirato salafista, y que no conviene perder de vista. No hay duda de que muchos de los que ahora combaten contra Gadafi son islamistas radicales.

- ¿Cuáles son las demandas de los rebeldes, están a favor de la intervención extranjera?

El este de Libia está plagado de carteles en los que se lee: “No a la intervención extranjera. El pueblo libio puede hacerlo solo”. Pero si en un primer momento parecía que iban a liquidar a Gadafi en dos tardes, finalmente la superioridad militar de éste y su rápido avance hacia el este ha hecho a muchos reconsiderar sus posturas. En principio, apoyaron la zona de exclusión aérea y los bombardeos contra las tropas de Gadafi. Ahora bien, cuando yo estuve allí, por todas partes te decían: “No vamos a dejar que soldados extranjeros pongan un pie en Libia”. La mayoría de los comandantes rebeldes son antiguos soldados de Gadafi que se han pasado al otro bando, y cuyas credenciales nacionalistas son impecables. Una intervención terrestre sería un desastre, puesto que muchos rebeldes, o bien se pasarían a las tropas de Gadafi, o comenzarían a combatir a los soldados occidentales por su cuenta.

- ¿Crees que Occidente ha puesto en marcha esta intervención militar para salvar la vida de los civiles libios?

Nadie se cree que el interés para intervenir sea humanitario: sólo hay que ver a los gobiernos de Bahrein, Yemen o Siria masacrando a su propia población civil para que quede claro el doble rasero. El interés es el petróleo; pero en mi opinión, el objetivo no es tanto apropiarse de él –al fin y al cabo, el suministro a precios de ganga ya estaba asegurado con Gadafi- como impedir que se interrumpa el flujo.

Me explico: algunas de las principales refinerías que suministran crudo a Europa están en Bengasi y Tobruk, en manos rebeldes, que hasta ahora se han cuidado mucho de que se mantenga el suministro. Las cancillerías europeas se dieron cuenta de que si Gadafi aplastaba a los rebeldes, el flujo peligraba, aunque sólo fuese porque aquellos que administran las refinerías iban a huir o ser represaliados. Además, después de que los gobiernos europeos, especialmente el francés, cruzasen la línea al enfrentarse abiertamente a Gadafi, éste iba a estar en una posición muy ventajosa si reconquistaba el este del país y se hacía con el control de la totalidad del petróleo libio. Por eso se intervino en aquel momento, para impedir que cayese Bengasi.

Y, de hecho, en ese sentido Europa tiene muchos más intereses que Estados Unidos, que tiene mucho menos que perder –y que ganar- en todo este asunto, y eso explica las vacilaciones iniciales de la Administración Obama.

- ¿Oponerse a la intervención es dar la razón a Gadafi? ¿Qué queda de ese líder independiente y antiimperialista?

Una cosa es estar en contra de la intervención occidental, y otra apoyar a un dictador criminal como Gadafi.

El problema es que Gadafi ha sabido vender durante décadas su etiqueta de “líder independiente y antiimperialista”, pero sus propias acciones demuestran que esto es falso. Tras unos primeros pasos progresistas –la nacionalización del petróleo y el desmantelamiento de las bases británicas, por ejemplo-, el resto de su trayectoria ha sido bastante poco afortunada. Por ejemplo, su intervencionismo en África –como su intento de anexión de la Franja de Auzu, en el Chad, o el envío de paracaidistas para defender al dictador ugandés Idi Amín Dadá- sólo puede ser calificado de “imperialista”, por muy “líder africanista” que él mismo se defina.

Gadafi tuvo la suerte de que la Administración Reagan le eligiese como malo oficial, lo que le absolvió a ojos de gran parte de la izquierda mundial. Pero es algo difícil de sostener: yo he visitado las mazmorras subterráneas de Bengasi tres días después de que las abrieran, y encontraron a varios supervivientes, prisioneros políticos. Es un lugar espantoso: un agujero de dos por tres metros, con el agua hasta las rodillas, en la que se metía a una treintena de personas que ni siquiera podían sentarse, dormían apoyados los unos contra los otros. Y estas mazmorras están a apenas cincuenta metros del palacio de Gadafi.

Sinceramente, defender a un régimen así no me parece nada “progresista”. Puede alegarse el “desarrollo” del país, pero el gran drama es que, siendo Libia un país riquísimo, el loco de Gadafi ha gastado el dinero del petróleo a manos llenas en mansiones para los suyos y en financiar grupos armados y cruzadas “antiimperialistas” por todo el mundo. El nivel de desarrollo no se corresponde para nada con la verdadera riqueza del país, y en ese sentido, lo doloroso es que incluso las petromonarquías del Golfo han sabido repartir mejor las riquezas petrolíferas.

- ¿Cómo crees que va a evolucionar la situación en Libia? ¿qué influencia puede tener la intervención y la postura de Gadafi sobre el resto de países árabes que se encuentran inmersos en sus propias rebeliones?

Insisto en que no me creo los motivos humanitarios, pero en mi opinión, la intervención occidental no tiene por qué ser negativa… por ahora. De no haberse producido, los rebeldes habrían sido aplastados y habríamos tenido un gran desastre humanitario y una ola de represión genocida. Al lanzar una guerra total, no es que Gadafi hubiese dejado muchas opciones: o se le permitía aplastar a los rebeldes, o se intervenía.

Ahora bien, el problema es que esta intervención abre demasiadas incógnitas. En primer lugar, corre el peligro de estancar el conflicto y convertirlo en una larga y sangrienta guerra civil. En segundo lugar, aunque por ahora, por la información que tenemos, los ataques aéreos parecen estar siendo bastante selectivos, en realidad no sabemos cuánta población civil está muriendo por esta causa. Y en tercer lugar, no creo que la guerra pueda ganarse sólo con bombardeos aéreos, lo cual implicará que tarde o temprano, o bien se deje la operación a medias, o se lance una invasión terrestre, lo cual ya he dicho que sería un gran desastre.

La paradoja es que, de no haberse producido la intervención, el resto de gobiernos autoritarios del mundo árabe hubieran entendido no sólo que cuentan con luz verde para aplastar salvajemente las protestas de sus propios pueblos, sino que es la única manera verdaderamente efectiva de acabar con las manifestaciones. Ben Alí y Mubarak no fueron lo suficientemente duros y cayeron, Gadafi optó por la mano dura y casi gana. Pero ahora, quiero creer que los dictadores se lo pensarán dos veces, aunque sólo sea porque corren el riesgo de que muchos de sus compatriotas se echen a la calle a la espera de que vengan los occidentales a salvarles. 

Fuente: Rebelion.org

Efecto dominó en el mundo árabe

domingo, 27 de marzo de 2011
Efecto dominó en el mundo Árabe
Protestas callejeras en Siria.

Agencia AFP 

 

Yemen: Alí ABdalá Saleh no dejará el poder

El presidente yemení Alí Abdalá Saleh reiteró ayer su intención de no dejar el poder, casi dos meses después del inicio de una revuelta que pide con insistencia su dimisión.

“Aún estamos aquí, sólidos como una roca y no nos harán tambalear por los acontecimientos”, declaró Saleh ante miembros de su partido, sin mostrar ninguna señal de tirar la toalla por el poder que ostenta desde hace 32 años.

“Nuestro pueblo superó muchos obstáculos en el pasado y saldrá más fuerte de la prueba actual”, aseguró el jefe del Estado, puesto en tela de juicio en la calle y que perdió el apoyo de una parte del ejército, religiosos y tribus.

Saleh acusó a los islamistas y a la oposición parlamentaria de haber provocado escasez de gas y carburante en el país “al bloquear las carreteras” y problemas de electricidad “al cortar los pilones de alta tensión”.

El Congreso Popular General (CPG, en el poder en Yemen) consideró “inaceptable” la marcha del presidente Saleh, quien declaró el viernes ante sus partidarios querer “resistir” a las presiones de la calle y de sus opositores.

Tarek al Chami, portavoz del CPG, afirmó a la AFP que “el poder continuará hasta que el pueblo elija a través de elecciones, el único medio para una transición pacífica del gobierno”.
El CPG acusó a la organización islamista Al Islah de ser la instigadora de la contestación, anunció ayer una fuente oficial.

El buró político del CPG, reunido el viernes al anochecer en Saná bajo la presidencia de Saleh, “examinó las posiciones obstinadas del partido Al Islah y de sus aliados (...) que cerraron la puerta al diálogo y buscaron la escalada” de violencia.

Entre esos aliados, el buró político citó a los partidos de la oposición parlamentaria, la rebelión chiíta del norte de Yemen y la red Al Qaeda, según un informe sobre dicha reunión publicado por la agencia oficial SABA.

La manifestación de apoyo al presidente Saleh, organizada el viernes en Saná paralelamente a la de los contestatarios, manifestó “la lealtad (del pueblo) a la legalidad constitucional”, estimó el buró político.

Esa protesta congregó a “tres millones de personas”, según el partido presidencial, pero de acuerdo con corresponsales de prensa, fueron varios cientos de miles. Cada vez más aislado, tras perder el apoyo de religiosos y jefes tribales, Saleh afirmó que no se disponía a ceder el poder a los opositores.

Siria: siguen las revueltas contra el gobierno

Unos “hombres armados” mataron a dos personas ayer en Latakia, al noroeste de Damasco, en el 12º día de un movimiento de contestación sin precedentes contra el régimen sirio, que se muestra impotente ante una protesta que se extiende por todo el país.

“Francotiradores han disparado contra transeúntes en Latakia, mataron a dos personas e hirieron a otras dos”, aseguró a la AFP un responsable sirio, cubierto por el anonimato.
 
Unos opositores incendiaron una comisaría de policía y una sede del partido Baas, en el poder, en el sur del país.

A pesar de algunas concesiones hechas por el gobierno y de la sangrienta represión de las protestas por parte del régimen de Bashar al Asad (que ha provocado decenas de muertos según Amnistía Internacional), un nuevo llamado a una “revuelta popular” en todas las provincias sirias comenzó a circular el sábado en la red social Facebook.

En Tafas, una población a 18 kilómetros al norte de Deraa, un grupo de opositores incendió una sede del partido Baas y una comisaría de policía, aseguró un alto responsable sirio. “El incendio de la comisaría y de la sede del partido Baas no es un acto de gente que busca reformas. ¿Incendiar edificios se puede considerar manifestaciones pacíficas?”, se preguntó.

Jordania: islamistas insisten en derrocar a su presidente

Los islamistas llamaron a derrocar al gobierno de Jordania ayer después de la muerte de un manifestante la víspera, mientras que el primer ministro consumó la ruptura con el principal partido opositor al acusarlo de “recibir órdenes de Egipto y Siria”.

De otro lado, partidarios de izquierda y el grupo de los “Jóvenes del 24 de marzo”, pidieron la destitución del primer ministro, Maaruf Bakhit.

Jeque Hamzeh Mansur, jefe del principal partido de oposición, el Frente de Acción Islámica (FAI), rama política de los Hermanos Musulmanes, había llamado el viernes, en una declaración a la AFP, “a la destitución de Maaruf Bakhit”. Este sábado repitió ese llamamiento durante una rueda de prensa.

“Este gobierno debe ser despedido (...) quienes hacen correr la sangre de los ciudadanos pierden su legitimidad”, dijo.

Un llamamiento que fue retomado por el grupo de los “Jóvenes del 24 de marzo”.

“Pedimos que sean despedidos el primer ministro, el jefe de los servicios de inteligencia, el jefe de la Gendarmería y sus adjuntos, y que sean juzgados”, afirmó uno de sus representantes, Firas Mahadin.

La cofradía de los Hermanos Musulmanes, cuyo guía supremo se encuentra en Egipto, gozaba históricamente de relaciones privilegiadas con el poder jordano, que le aseguró una protección en los años 50 y 80 cuando sus miembros eran perseguidos en Egipto y en Siria.

A cambio, los Hermanos Musulmanes habían demostrado lealtad hacia los Hachemitas, la familia reinante.

Con un tono desacostumbrado, el primer ministro Maaruf Bakhit acusó a “los Hermanos Musulmanes de recibir instrucciones de Egipto y de Siria para ejecutar planes contra Jordania” y “crear el caos”.

“Dejen de jugar con el fuego (...) dejen de ocultar sus verdaderas intenciones”, advirtió a los islamistas, en declaraciones a la televisión jordana. El portavoz de los Hermanos Musulmanes, Jamil Abu Bakr, estimó que con esta acusación “el gobierno intenta eludir sus responsabilidades”.

Además, 15 miembros de la Comisión de Diálogo Nacional dimitieron a raíz de la violencia, según la agencia oficial Petra. Una persona murió y más de 130 fueron heridas el viernes cuando las fuerzas de seguridad desmantelaron el campamento de los “Jóvenes del 24 de Marzo”, un movimiento integrado por varias tendencias, entre ellas la de los islamistas. 

Fuente: Los Andes Online

sábado, 26 de marzo de 2011

El gobierno admite que la situación en la planta es "grave e imprevisible"

La evaluación fue hecha por el mismo primer ministro. Ayer se produjeron desperfectos en el reactor 3 y aumentó la radiación. Se incrementa la amenaza de contaminación nuclear.

sábado, 26 de marzo de 2011

El gobierno admite que la situación en la planta es "grave e imprevisible"
A pesar de la adversidad, los operarios tratan de que no se produzcan fugas radiactivas. (AP)

Agencias AFP y AP

Una posible fractura en las vasijas que contienen las barras de combustible del reactor número 3 de la planta nuclear de Fukushima podría generar una contaminación radiactiva más grave, revelaron las autoridades japonesas ayer. Por su parte, el primer ministro Naoto Kan calificó la lucha nacional por estabilizar la planta como una tarea "muy grave y seria" y explicó que la situación en la central nuclear sigue siendo "muy imprevisible".

Empleados hallaron altos niveles de radiactividad en el agua en un reactor de la planta nuclear de Fukushima, dijo el operador de la instalación, mientras aumentan los temores de contaminación.

En conferencia de prensa, el primer ministro dijo: "Estamos actuando para impedir que la situación empeore. Necesitamos seguir siendo sumamente vigilantes".

Kan formuló la advertencia en una sesión informativa horas después que las autoridades de seguridad nuclear anunciaron lo que podría ser un revés importante en la misión urgente de impedir que la planta filtre radiación, y dos semanas después de haber sido afectada por un intenso terremoto y una ola gigantesca.

Sin optimismo

"La situación actual en la planta Dai-ichi de Fukushima es todavía muy grave y seria. Debemos permanecer vigilantes", dijo el primer ministro. "No estamos en una posición en la que podamos ser optimistas. Debemos tratar cada acontecimiento con el mayor cuidado".

La situación incierta paralizó el trabajo en el complejo nuclear, donde docenas de personas han trabajado para impedir que la planta recalentada filtre radiación peligrosa. La planta ha despedido radiación en bajos niveles, pero una fractura podría representar una filtración mucho mayor de contaminantes.

Más radiación

La sospecha de una posible fractura se planteó cuando dos trabajadores vadearon agua 10.000 veces más radiactiva que lo normal y sufrieron quemaduras cutáneas, dijo la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial.

Kan se disculpó con los agricultores y comerciantes por el impacto que ha tenido la radiación, dado que varios países han interrumpido algunas importaciones de alimentos de áreas cercanas a la planta después que se halló que algunos vegetales y la leche contenían niveles elevados de radiación.

El primer ministro también agradeció a los trabajadores de las plantas, bomberos y personal militar por "arriesgar sus vidas" para enfriar la instalación recalentada. La alarma sobrevino ayer, dos semanas después de que el sismo de magnitud 9 desencadenó una ola gigantesca que barrió las costas nordeste y averió los sistemas de enfriamiento del reactor. 

Fuente: Los Andes Online

Una pantalla LCD transparente a energía solar

Por Rodrigo Herrera Vegas
Para lanacion.com

Sábado 26 de marzo de 2011


Ser un amante de la tecnología y perseguir la sustentabilidad no siempre resulta compatible. Las grandes pantallas de TV de Plasma o LCD tienen un consumo no despreciable de energía, pero eso está cambiando. De forma previa, Samsung había sacado al mercado una línea bastante eficiente en el consumo, pero ahora han ido más lejos, mucho más lejos.

Imaginen una pantalla LCD inalámbrica, sin ningún cable; también que sea touch screen, que simplemente con un dedo sobre la pantalla podamos acceder a múltiples opciones. Agreguémosle que es transparente, es decir que podemos ver al otro lado, a la vez que la pantalla emite imágenes. Como si fuese poco, funciona con energía solar, y de una forma tan eficiente, que le alcanza con la luz ambiente para alimentarse.

Samsung ha develado su tecnología de LCD transparente en la última edición de la feria CeBIT, uno de los eventos de la industria digital más importante y grande del mundo. Miles de compañías de todos los países se dan cita cada año en Hanover, Alemania, para participar en el encuentro, exhibiendo sus prototipos o sus nuevas tecnologías.

Allí Samsung mostró su prototipo. Una pantalla LCD de 46 pulgadas, full HD a 1920x1080 pixeles. La pantalla es sensible al tacto, y con la capacidad de responder a diez dedos.

Pero lo más interesante es su eficiencia energética. Es impresionante que Samsung haya podido reducir tanto el gasto energético de esta pantalla al grado de que con la luz ambiente sea suficiente para alimentarla.

Pensar que hace apenas unos años la moda eran los plasmas, que podían llegar a consumir 365 Watts en una pantalla de 42 pulgadas. Luego se impusieron los LCD, más eficientes, pero todavía consumían más que un televisor común de tubo o CRT, claro que con una imagen sustancialmente más grande.

En el caso de esta nueva tecnología de Samsung, no sólo consume muy poca electricidad, sino que la pantalla misma actúa como un panel solar, aprovechando la energía que la luz de los alrededores puede aportar.

Sin embargo, todavía no aportaron muchos datos técnicos, ni el consumo, ni la potencia de las celdas solares. Es que esta tecnología todavía está en desarrollo. Incluso, durante la demostración, la pantalla presentó algunos problemas.





Paneles que sean transparentes y que emitan imágenes podrían tener muchas aplicaciones. Dijo Samsung en su momento que podrían destinarse a vidrieras, ya que al ser un 30 por ciento transparentes uno puede ver imágenes en la pantalla y seguir viendo lo que hay del otro lado. También sería útil para publicidad en las ventanas de colectivos, u otros transportes. Otra utilidad que comentaron fue la de mostrar imágenes en el parabrisas de los coches, ya sea del desempeño del auto en sí, o incluso del GPS.

Samsung aclaró que tiene planes comerciales para este prototipo de LCD transparente, pero nada dijo de cuándo podremos verlo en los comercios, ni tampoco de los precios. Según comentarios, que se escucharon también en la CeBIT, se puede llegar a ver estas pantallas en tamaños de hasta 65 pulgadas.

Rodrigo Herrera Vegas es co-fundador de sustentator.com

Fuente: lanacion.com
Objetivos del "bombardeo humanitario" de Libia: Muerte y destrucción


Global Research

Traducido para Rebelión por Silvia Arana

El bombardeo de civiles
 
El objetivo no es ir al rescate de civiles. Todo lo contrario. Se han preseleccionado blancos de ataque militares y civiles. Las bajas civiles son intencionales. No son el resultado de "daños colaterales". Hubo reportes confirmando que se han bombardeado hospitales, aeropuertos civiles y edificios gubernamentales.

Horas después de los ataques aéreos un funcionario de salud del gobierno libio dijo que "la cifra de muertos por los bombardeos occidentales subió a 64 el domingo después de que fallecieran algunos heridos". El número de heridos era de alrededor de 150 (Montreal Gazette, Gadhafi hurls defiance as allied forces strike Libya, 19 de marzo, 2011).

La cifra de muertos a causa de los bombardeos aéreos y ataques con misiles (24 de marzo) es de alrededor de 100 civiles, según fuentes del gobierno libio (UN Chief Expects Int'l Community to Avoid Civilian Casualties in Libya, 25 de marzo, 2011).
 
Desinformación de los medios

Las muertes causadas por los ataques con misiles y por los bombardeos aéreos de EE.UU.-OTAN se han desmentido o ignorado como "daños colaterales". Según el Secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, William Hague, una guerra humanitaria moderna no produce la muerte de civiles, proposición totalmente absurda:

"Esta operación ha estado haciendo lo que se suponía que debía hacer, proteger a la población civil de Libia y no hay evidencia confirmada de la muerte de ningún civil causada por los ataques de la coalición contra el régimen de Gadafi" (British Foreign Secretary William Hague, No evidence of civilian casualties in Libya strikes: UK | Reuters, 25 de marzo, 2011)

El Secretario de Defensa de EE.UU. Robert Gates confirma que: "La coalición hace un gran esfuerzo para evitar la muerte de civiles y la mayoría de los ataques van dirigidos a blancos alejados de las áreas pobladas".

El fin de la campaña de desinformación de los medios es encubrir descaradamente la muerte de civiles. Los reportes de los medios occidentales de las bajas son extremadamente indirectos. Los misiles Tomahawk y los bombardeos aéreos se presentan como instrumentos de paz y democracia; que no matan a la población civil.

Sin esta campaña de desinformación, la legitimidad de las operaciones militares colapsaría como un mazo de naipes.

Cientos de personas se congregaron en un funeral en Libia, y esto se rotuló como una acción propagandística de Gadafi. El funeral era falso, según los reportes occidentales. Se presentó como una "puesta en escena".

De acuerdo con uno de los reportes: "Los hombres rezan por gente que supuestamente murió en los bombardeos aéreos. Pero no queda claro quienes están en los féretros" (Véase Civilian Casualties in Question at Tripoli Funeral - WSJ.com, 24 de marzo, 2011, In Libya, coffins carry a mystery, SMH, 26 de marzo, 2011). 

Los bombardeos humanitarios y la responsabilidad de proteger

El propósito de estos bombardeos es la destrucción de las instituciones del país, su base productiva. A esto llaman "bombardeo humanitario". Se usa como justificación el concepto de "Responsabilidad de proteger". Las instalaciones generadoras de energía, los puentes, las carreteras, los hospitales, las estaciones de televisión, los edificios gubernamentales, las fábricas se designan "blancos estratégicos".

Un reporte (no confirmado) de fuentes libias dice que bombardearon dos hospitales y una clínica: "Atacaron los hospitales Al-Tajura y Saladin en Ain Zara. La clínica que bombardearon se halla cerca de Trípoli, la capital de Libia. No sólo se trata de edificios civiles, sino que además se hallan alejados de la zona de combate."

También sufrieron ataques algunos aeropuertos civiles en diferentes partes de Libia. (Mahdi Darius Nazemroaya, Breaking News: Libyan Hospitals Attacked. Libyan Source: Three French Jets Downed, Global Research, 19 de marzo, 2011).

En el caso de ataques a hospitales, las bombas "inteligentes" fueron extremadamente precisas. El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia acusó a la coalición militar occidental de llevar adelante una campaña de bombardeos indiscriminados. (Metro - Russia: Stop 'indiscriminate' bombing of Libya, March 19, 2011)

Los medios occidentales seguirán sosteniendo sin variaciones que las fuerzas de Gadafi bombardean los hospitales del país, sin aportar ninguna prueba.

Hay indicios de que los hospitales están incluidos en la lista de objetivos a atacar. A los aviones canadienses CF-18 les asignaron blancos civiles específicos. Los pilotos decidieron regresar a la base sin atacar el objetivo preseleccionado, que fue identificado como un aeropuerto civil. Según los reportes de prensa, estaba al lado de un hospital: "Dijo Lawson que la acción no respondió a ningún riesgo para los aviones CF-18 sino que los pilotos trataron de evitar el daño potencial a civiles o a infraestructuras importantes como hospitales" (CTV Calgary- Canadian pilots abort bombing over risk to civilians - CTV News, 23 de marzo, 2011, énfasis agregado por el autor)

Se ha invitado a la opinión pública a apoyar sin condiciones un nuevo escenario de guerra en el Norte de África. La llamada comunidad internacional ha logrado construir un consenso a través de la propaganda mediática.

La "responsabilidad de proteger" ha recibido el apoyo de organizaciones de la sociedad civil y de las ONG. Muchos sectores de la izquierda progresista apoyan los bombardeos a Libia como un medio para conseguir la democracia, sin siquiera analizar la naturaleza y composición de la rebelión.

Aquellos que se expresan contra la "zona de exclusión aérea" decretada por EE.UU.-OTAN son catalogados de inmediato como "apologistas de Gadafi".

El modelo yugoslavo de "bombardeo humanitario"

El bombardeo humanitario es parte de un proceso histórico. Es parte del planeamiento militar.

La campaña del "bombardeo humanitario" de Libia es un componente integral de la estrategia militar que consiste en destruir la infraestructura civil del país. Se ha hecho siguiendo el modelo usado previamente en otros sitios, incluyendo el bombardeo de Yugoslavia en 1999 y la campaña militar contra Irak en 2003.

Cuando bombardearon Yugoslavia en 1999, puentes, centrales energéticas, escuelas y hospitales fueron designados como "blancos legítimos de ataque" por el Centro Combinado de Operaciones Aéreas (CAOC según sus siglas en inglés) de la OTAN en Vincenza, Italia, y cuidadosamente "convalidados antes del lanzamiento del ataque". En Libia se está aplicando el mismo procedimiento: los objetivos militares y civiles se aprueban con anticipación. Los pilotos no siempre saben el carácter preciso del objetivo.

En 1999 el hospital infantil ubicado en el área de la embajada fue el objetivo de un ataque aéreo. Había sido identificado por los militares a cargo del plan como un blanco estratégico.

La OTAN reconoció su autoría pero insistiendo que era para "salvar las vidas" de los recién nacidos. No bombardearon la sección del hospital donde se hallaban los bebés sino que atacaron la parte adonde estaban los generadores eléctricos, lo que interrumpió el suministro eléctrico de las incubadoras. Esto significó que todo el hospital quedó inhabilitado y muchos niños murieron.

Visité el hospital un año después del bombardeo de junio de 2002 y vi con mis propios ojos lo que habían hecho con la mayor precisión. Estos son crímenes de guerra cometidos con la tecnología militar más avanzada, con las llamadas "bombas inteligentes".

En Yugoslavia, la población civil fue el objetivo de los ataques: hospitales, aeropuertos, edificios gubernamentales, fábricas, infraestructura, sin mencionar las iglesias del siglo XVII y los sitios históricos y culturales que forman parte del patrimonio del país.

El diabólico propósito de desencadenar una catástrofe en el medio ambiente de la cuenca del río Danubio figuraba en el plan. La OTAN atacó la planta petroquímica de Pancevo, cerca de Belgrado. El objetivo no era solamente destruir la planta sino también desencadenar una catástrofe ambiental. ¿Cómo lo hicieron?

"Un generador térmico de imágenes desde un satélite espía o un avión puede detectar radiación infrarroja emitida desde cualquier objeto que se encuentre en la planta petroquímica y convierte esa lectura en una imagen de alta resolución o fotografía... En palabras de un vocero del Pentágono, "toma una fotografía desde una gran altitud, la emite a un receptor, en Estados Unidos, donde se analiza rápidamente". Y desde allí, "la información de los blancos correctos" se retransmite a la CAOC en Vincenza, que a su vez la envía a la gente en la cabina".

Las "bombas inteligentes" no son tontas, van adonde les dicen que vayan. La OTAN ha identificado detalladamente los contenedores, tanques y depósitos que contienen materiales tóxicos. De acuerdo con lo manifestado por el director de la planta petroquímica, la OTAN no hizo blanco en ningún contenedor vacío: "Esto no fue accidental; escogieron como blancos los contenedores llenos y los químicos se derramaron en el canal que desemboca en el Danubio..." Cuando las "bombas inteligentes" dieron en sus blancos letales en Pancevo, liberaron fluidos y gases tóxicos en la atmósfera, el agua y el suelo. "Hubo una fuga de más de mil toneladas de bicloruro de etileno del complejo petroquímico de Poncevo hacia el Danubio (a través del canal que comunica la planta con el río). También se derramaron más de mil toneladas de hidróxido de sodio. Y cerca de mil toneladas de cloruro de hidrógeno pasaron de Pancevo al río Danubio." (Michel Chossudovsky, NATO Willfully Triggered an Environmental Catastrophe In Yugoslavia, Global Research, 11 de abril, 2004)

Fuente: Rebelion.org