viernes, 5 de mayo de 2023

Cohetes y satélites: La industria espacial argentina
por Nicolás Sidicaro




Cuando decimos que la antena de radar en banda C de los satélites SAOCOM es enorme, no exageramos. Fuera de Japón y Argentina, no hay otros países que hayan podido hacer satélites-radar en esta banda. El SAOCOM es casi único en su tipo en el mundo: cuenta con una gran antena –de 35 metros cuadrados–, que posee un radar de apertura sintética (SAR, en inglés) en banda L, que permite tomar registros de la superficie terrestres de hasta dos metros de profundidad.

En los últimos seis años, la industria espacial a nivel global creció un 15% y llegó a los USD 373.000 millones. Argentina cuenta con la capacidad de hacer satélites de alta complejidad y con actores privados que impulsan el sector.

No se trata de un sector que traiga kilométricas inversiones, sino más bien de un nicho tecnológico que nos permite ir kilómetros hacia arriba: la industria espacial -más que nada satelital-.

Los datos del día

Hoy no van a ser muchos datos porque es un sector un tanto esquivo para brindar información clara: cada país informa lo que considera como espacial y las empresas que se dedican al rubro suelen dedicarse también a otras actividades, así que es complicado saber cuánto representa la parte espacial. Pero vamos a sintetizarlo en los siguientes puntos: En Argentina trabajaron 7.499 personas en el complejo satelital. 3.674 (49%) estaban vinculadas a empresas -tanto privadas como estatales- y el resto a los organismos públicos (Comisión Nacional de Actividades Espaciales -CONAE- y Comisión Nacional de Energía Atómica -CNEA-).

El empleo en empresas más que se triplicó desde 2007, cuando contaba con 993 personas empleadas.

En 2020 se realizaron 114 lanzamientos, el 70% lo llevaron a cabo empresas de Estados Unidos y de China. 34 de esos lanzamientos los hizo una empresa llamada China Great Wall Industry Corporation -obviamente de origen chino- y SpaceX -del malvado Elon Musk- hizo otros 25. Entre las dos firmas concentraron el 51% de los lanzamientos.

¿Cuánto dinero movió el lanzamiento en 2020? 5.300 millones de dólares ¿Cuánto movió en total la “economía del espacio”? USD 371.000 millones ¿Es mucho? Bastante, nuestro PBI de 2021 se estimó en 487.000 millones.

Argentina es uno de los pocos países del mundo que logró desarrollar satélites geoestacionarios de comunicaciones. Los otros son: China, Estados Unidos, India, Israel, Japón, Rusia y algunos países de la Unión Europea. ¿Qué es un satélite GEO? Uno que se queda sobre un mismo punto en relación a la Tierra.

Todos estos datos y más en la Misión 7 del Plan Argentina Productiva 2030.

De ratones y monos

Seguramente te acuerdes de los despegues del ARSAT-1 y 2, al menos para mí fueron muy emocionantes. Pero, ¿cómo llegamos a eso? Hacer una cronología de la industria espacial argentina sería un poco largo y se iría la entrega en eso, pero veamos algunos hitos.

Como muchas otras historias industriales, la nuestra arranca con las Fuerzas Armadas desarrollando o impulsando la fabricación de ciertos productos -muchas veces con alguna finalidad bélica, pero no siempre-, en este caso: cohetes. También, como muchas otras historias, con el golpe militar de 1955 la actividad entró en un impasse.

Recién bajo la presidencia de Arturo Frondizi se retoma la carrera espacial argentina con varios lanzamientos de cohetes. Pese a los varios cambios de gobierno y golpes de la época, se siguió avanzando y acá me quiero detener un minuto. Entre los lanzamientos realizados, se destacan dos. El 11 de abril de 1967 se lanzó un cohete “tripulado” -permítanme la licencia poética- por el ratón Belisario, pero solo llegó a una altura de dos kilómetros. Dos años después se lanzó otro cohete que tenía a bordo al mono Juan y llegó a los 90 km de altura. ¿Por qué te cuento esto? Porque fuimos el cuarto país del mundo, sí el CUARTO, en lograr exitosamente mandar un animal al espacio y que vuelva sano y salvo. Esto muestra un poco el grado de avance que se había logrado, ¿no?

Las inversiones en cohetes se mantuvieron, incluso durante la última dictadura, y en democracia con el gobierno de Raúl Alfonsín se lograron avances significativos en el marco del Programa Cóndor. Incluso se logró exportar partes de cohetes a Egipto, pero por la presión de Estados Unidos el proyecto se discontinuó.

Con la presidencia de Carlos Menem, la industria cambió y se enfocó más hacia el lado satelital, se pusieron en órbita varios satélites artificiales, a pesar de ser la época de las privatizaciones y el “desmantelamiento” del Estado. Algo a mencionar es que dentro de la reorganización del sector se crea la CONAE. Con la llegada del siglo XXI y nuevas políticas económicas, el sector espacial tomó una relevancia aún mayor y se lanzaron varios satélites más, todos de diseño nacional.

¿Por qué te cuento esto? No va a ser habitual que hable de la historia de los sectores, pero me parece un caso muy ilustrativo de que tenemos que acostumbrarnos a ver a los sectores productivos como una película y no una foto. Ningún sector nace de un repollo y suelen tener tiempos de maduración bastante largos, así que no hay que desesperarse.

Si te interesa saber más de nuestra historia espacial pero no andás con mucho tiempo, la página de Wikipedia está bastante bien, pero si tenés un rato te recomiendo Historia de la actividad espacial en Argentina de Pablo de León. Y si tenés ganas de saber más sobre el Mono Juan y el ratón Belisario, te dejo este episodio de Ciencia del Fin del Mundo -el mejor podcast de ciencia que hay- y este corto hermoso de Hernán Moyano.

Al infinito y más allá

Ahora que ya conocés la historia, podemos ver qué es lo que tenemos actualmente. Por un lado, el Estado argentino llevó adelante distintas misiones espaciales impulsadas por la CONAE y ARSAT -encargada de gestionar y proveer servicios de telecomunicaciones por parte del Estado-. En estos proyectos estuvieron involucradas tanto INVAP como VENG, dos empresas estatales, en diferentes etapas de los proyectos satelitales. Por otro lado, surgieron empresas privadas ligadas tanto a la fabricación de satélites como a la provisión de servicios, infraestructura y otros productos de alto valor tecnológico. Quizás conozcas algunas: Innova Space, Satellogic, Novo Space, pero hay otras tantas un poco menos conocidas.

¿Entonces compiten contra las estatales? No, se dedican a cosas distintas. Mientras que las firmas estatales se concentraron en satélites de mayor tamaño, con una vida útil más prolongada y costos de producción más altos, las empresas privadas apuntan a otros mercados. Algunas por ejemplo se dedicaron a la construcción de satélites chicos, que pueden ser fabricados “en serie” y con materiales menos costosos.

Llegado este punto quizás te preguntes para qué sirve la industria satelital. Si fuera por amor al arte no estaría nada mal, solo que en tiempos de crisis económica sería medio complicado justificarlo. Esta fue una de mis consultas a Valentín Álvarez, investigador que estudia el sector satelital -entre otras cuestiones-.

“Por un lado, tener la posibilidad de desarrollar satélites localmente te habilita a brindar servicios que se adapten a las necesidades de la población y del territorio. La ubicación de Argentina y su geografía hacen que haya zonas que difícilmente podrían acceder a telecomunicaciones satelitales si no fuera por los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2. Lo mismo con satélites de observación como los SAOCOM, que pueden adaptarse a las necesidades locales”.

Por otro lado, Valentín me señala que la producción local de satélites te permite, como en tantas otras industrias, el desarrollo de la cadena de proveedores. No solo vinculados a la actividad espacial, sino que también eso habilita a que las firmas proveedoras vendan sus productos a otros sectores -e incluso podrían exportar- dado que al requerirse insumos de alta calidad, ser proveedor de una empresa satelital funciona como un certificado de calidad.

Ligado a esto último, me comentó que si bien estos derrames hacia otras industrias son un tanto impredecibles y no pueden considerarse ex-ante, también ocurrió que los propios desarrollos satelitales por parte de las firmas estatales brindaron al país capacidades para desarrollar sus propios radares -de los que vamos a hablar cuando abordemos la cuestión de la defensa-.

Por último, Valentín planteó que no hay que menospreciar la formación de recursos humanos altamente calificados que trabajan en la industria. Si bien no se trata de una masa crítica, gran parte de los 7.500 empleados del complejo satelital cuentan con una altísima formación y una expertise que nos distingue de otros países en desarrollo. Incluso, esta generación de capacidades ayudó en algunos casos a que surjan las empresas privadas que mencionaba más arriba. Ya sea formando parte del proceso de crecimiento de las empresas como por haber sido fundadas por ex trabajadores de las empresas estatales, algunas de estas firmas tienen un pasado común vinculado al impulso nacional del sector satelital.

El ballet cósmico ha empezado

Si la Guerra Fría significó un avance tremendo en la carrera espacial, hoy en día estamos atravesando otro momento de cambios abruptos. Cohetes que van y vuelven, lo que permite disminuir los costos de cada lanzamiento; la difusión de satélites de menor tamaño y costo; algunas iniciativas para realizar minería en asteroides y otros planetas y el turismo espacial -ya es caro viajar al exterior, así que no nos deprimamos mejor-.

¿Qué quiero decir con esto? El sector se está transformando bastante, lo que conlleva ciertos desafíos para nuestro país -sumado a otros tantos desafíos más allá de las transformaciones-. Para llevar esto que puede sonar muy volado a valores monetarios, entre 2014 y 2020 la economía del espacio en todo el mundo creció un 15%, pasó de 323.000 millones de dólares a los 371 que te comentaba en la parte de datos.

El desafío más claro que aparece en Argentina -tanto para la parte estatal como privada- es la volatilidad económica en la que vivimos. Gran parte de los insumos que se utilizan en el armado de los satélites son importados -ya sea por una cuestión de falta de provisión local como de costos-. Esto va más allá de la voluntad que se tenga de hacerlos acá. Por ejemplo, INVAP realiza una multiplicidad de tareas, entre ellas la ingeniería, producción de insumos, software y el ensamble, sin embargo otra parte de los insumos que se necesitan para fabricar los satélites son importados.

La incertidumbre y las dificultades en torno a la importación de estos bienes llevan a que algunas firmas del sector privado elijan hacer la fabricación de los satélites en otros países, mientras que en Argentina tienen una parte considerable de los equipos de ciencia y tecnología. Este es el caso de una de las empresas privadas más grandes que, pese a tener una parte importante del empleo en Argentina, hace la fabricación en Uruguay.

Pero bueno, eso no se va a solucionar pronto, así que ¿cuáles son los otros desafíos? Valentín Álvarez me indicó dos cuestiones fundamentales: una mayor articulación público-privada y garantizar la estabilidad de los recursos destinados al sector espacial.

Respecto al primer punto, sumar espacios donde se articulen las políticas de ciencia y tecnología con las necesidades del entramado productivo local resulta clave para el crecimiento del sector y para que se generen derrames hacia otras industrias. A su vez, la facilitación para que empresas del sector puedan utilizar parte de las instalaciones públicas también permitiría una mayor vinculación entre estos dos mundos, así como la disminución de algunos costos. Más que nada, teniendo en cuenta que esa vinculación ya existe -lo que explica que parte de las firmas privadas surjan del entramado público o estén asociadas en algún punto al mismo-. Esta nota que le hicieron Paloma Varona y Gonzalo Brizuela, de Misión Productiva, a Marcos Actis -presidente de VENG, una de las firmas estatales- aborda esta cuestión y más.

Sobre el segundo punto, en algunas oportunidades el acceso al presupuesto estuvo atado a la voluntad política de los gobiernos, así como también a la capacidad del sistema científico de promover sus tareas. El gran problema con esto es que a medida que el sector avanza a nivel mundial acá se pierde tiempo en interrupciones que dilatan la duración de los proyectos. Esto lleva a que los plazos pensados para cada proyecto se demoren más y complica la articulación con el mundo privado, así como el avance de otras iniciativas que también son importantes.

¿Por qué la transformación a nivel mundial conlleva un riesgo para la industria nacional? Actualmente somos un jugador relevante en el mundo, quizás no tanto por tamaño, pero sí por desarrollos. Sin embargo, en la medida en que el sector se siga transformando y no logren políticas más estables de desarrollo local nos vamos a quedar atrás en la carrera. Argentina tiene capacidades para aportar, tanto en satélites de gran tamaño -como los que desarrolla INVAP-, así como también de menor escala -como los de Satellogic e Innova Space-. También estamos desarrollando el proyecto Tronador-II para hacer lanzamientos desde nuestro territorio. Pero, para que todo esto siga su curso, siga creciendo y se generen más sinergias locales, se requieren políticas de Estado.



Canal Magdalena: Una nueva salida al mar
El Gobierno lanzó la licitación del Canal Magdalena, una nueva salida de la hidrovía y todo el sistema fluvial del río Paraná. Será una alternativa al Canal Punta Indio, vía por la que circula el 80% del comercio exterior de la Argentina y que llega al Puerto de Montevideo. La obra generaría nuevas oportunidades para localidades y puertos locales.
Por Matías Alonso




En la Argentina, el 80% de las exportaciones e importaciones argentinas se realizan por vía fluvial a través del Canal Punta Indio, que une el Puerto de Buenos Aires con el de Montevideo. Este canal atraviesa por el medio al Río de la Plata y su ancho permite que solo pase un buque a la vez. Por su sentido perpendicular al río, es un canal que recibe gran cantidad de sedimentos y exige un dragado constante.

Existe un canal natural, bautizado Canal Magdalena, que corre paralelo a la costa bonaerense y cuyo recorrido es más corto para llegar a la zona de aguas profundas. Actualmente, tiene una profundidad de cinco metros, por lo que no es adecuado para los buques de gran porte, que necesitan unos 10 metros de calado, pero el Gobierno ha lanzado una licitación para aumentar su profundidad, realizar el balizado y las obras de mantenimiento.

Por su recorrido, el Canal Magdalena permitiría acortar en un 80% el tiempo de los buques que se dirigen hacia el sur del país y, debido a que será más corto que el Canal Punta Indio También permitirá que los buques que vienen del norte naveguen a mayor velocidad, por lo que ahorrará un 4% de tiempo. Por ejemplo, puede observarse el derrotero del buque rompehielos Almirante Irizar, de la Armada, que luego de pasar por Mar del Plata debió desviarse hasta Montevideo para poder volver a Buenos Aires.


El Canal Magdalena corre paralelo a la costa bonaerense y su recorrido es más corto para llegar a la zona de aguas profundas.


Hoy el 35% de los buques que entran y salen del Canal Punta Indio vienen o van hacia el sur (según un estudio del CEPA), por lo que se espera que en un futuro lo hagan por el Canal Magdalena, siendo este el piso mínimo de tráfico que debería tener y luego se verá cual será su máximo.

El subsecretario de Asuntos Portuarios de la provincia de Buenos Aires, Juan Cruz Lucero, remarcó la importancia del canal Magdalena y le dijo a TSS: “En primera instancia, hay que considerar el impacto geopolítico, que es muy importante para la Argentina porque se conecta a la Argentina fluvial con la marítima, que hoy se encuentra parcialmente desconectada. Para ir de un puerto bonaerense a otro, como San Nicolás a Bahía Blanca, hay que pasar por el Canal Punta Indio y pasar por la administración de Uruguay”.

Dependencia

Hace muchos años que el Canal Punta Indio es la principal salida de buques de nuestro país pero ya desde 2013 se está en tratativas para habilitar el Canal Magdalena. En el año 2012 se hicieron los trabajos de batimetría (medición de profundidades) y en el año 2014, con impulso del canciller Héctor Timermann, se logró la aprobación de la construcción del canal por la Comisión Administradora del Río de la Plata, integrada también por Uruguay. En 2015, no llegó a adjudicarse la licitación y el Gobierno de Mauricio Macri desistió de la obra y en su lugar prefirió habilitar la profundización del acceso al puerto de Montevideo.


El buque rompehielos Almirante Irizar, de la Armada, luego de pasar por Mar del Plata debió desviarse hasta Montevideo para poder volver a Buenos Aires.


El año pasado se creó la Unidad Ejecutora Temporaria Canal Magdalena, para hacer los estudios ambientales y la licitación para la puesta en marcha del proyecto, y en abril de este año se lanzó la licitación. El Canal Magdalena será una alternativa más, ya que la Argentina está comprometida a seguir con el mantenimiento del Canal Punta Indio.

“Hoy sufrimos la dependencia de otro país para administrar el 80% de nuestro comercio exterior. Tener este canal alternativo administrado por nuestro país nos dará mayor autonomía, del mismo modo que dará más seguridad a la navegación para que no pase lo que pasó, por ejemplo, con el Canal de Suez, que se frenó el comercio exterior y tuvo un impacto muy importante (el buque Ever Given encalló en canal de Suez y cortó el tránsito durante siete días). En el caso argentino, pasó en 2021, cuando un buque gasífero noruego se quedó sin motor y paró todo el comercio nacional durante un día”, contó Lucero.

Oportunidad económica

Los buques tienen que esperar durante varias horas para poder ingresar al Canal Punta Indio, por lo que muchas veces aprovechan esos tiempos para aprovisionarse. Esos servicios son importantes para la región ya que cada buque consume productos como combustibles, comida, servicios médicos y de tratamiento de residuos, además de reparaciones. Hoy muchos de esos servicios son contratados en la costa de Montevideo pero con la construcción del Canal de Magdalena se contratarían en los pueblos de la costa bonaerense. “Hay algunos estudios económicos, como el del Centro Economía Política Argentina, que plantea que hay en 350 y 250 millones de dólares posible de captar por nuestro país”, explicó Lucero. Este tipo de captación de divisas además se daría en localidades de la costa bonaerense que podrían ganar en desarrollo económico y captación de población. Todavía no queda claro adonde se ubicaría la oferta de estos nuevos servicios demandados por los barcos. Dependerá tanto de condiciones naturales como la presencia de un río adonde amarrar los barcos de suministros, así como de las condiciones que tenga cada pueblo de sumar servicios, generalmente en manos privadas.


“Tener este canal alternativo administrado por nuestro país nos dará mayor autonomía, del mismo modo que da más seguridad a la navegación”, dijo Lucero.


El Canal Magdalena también podría abaratar los fletes de cabotaje para enviar productos desde puertos marítimos como Quequén o Mar del Plata a otros puertos fluviales de la Argentina, con lo cual se ganaría en competitividad frente al transporte por camiones.

La obra del canal está proyectada por un plazo de dos años y medio y demandaría 40.000 millones de pesos, y se iniciaría con la ingeniería de detalle y la planificación. La obra será relativamente sencilla ya que deberán seguir las líneas del canal natural que ya existe y tiene un suelo blando.

Frente a la pregunta sobre si los puertos bonaerenses están en condiciones de manejar una mayor capacidad de carga en caso de que la demanda aumente con la construcción de este canal, Lucero le dijo a TSS: “Los puertos bonaerenses están ampliando su capacidad de carga. Cuando uno analiza los impactos de la sequía y de la bajante del Paraná ve que esa carga la han absorbido los puertos de la provincia. En el año 2022 los puertos bonaerenses aumentaron un 8% la cantidad de toneladas transportadas, llegando a 54 millones de toneladas. Eso tiene que ver con la capacidad propia de la infraestructura portuaria. En algunos casos requiere inversiones y en otros ya tienen la capacidad para recibir mayor cantidad de carga”.

Desde Uruguay se han planteado dudas sobre qué tanto tráfico de barcos puede captar el Canal Magdalena, ya que tendría una profundidad de 11 metros, mientras que en Montevideo se llega a los 14 metros. También hubo opiniones de especialistas que consideran que la desembocadura del canal de Magdalena se verá afectada constantemente por sedimentos y que gran parte de su extensión puede tener roca dura a más de seis metros de profundidad, por lo que sería más costoso de lo previsto abrir el canal a este tipo de navegación”.



Fuente: unsam.edu.ar
Filmus: “Una de las áreas donde se define la soberanía es el área espacial”
El ministro de Ciencia y Tecnología encabezó la inauguración de la Especialización en Industria y Sistemas Aeroespaciales, un posgrado de la UBA para estudiantes de Argentina y la región.


El ministro de Ciencia, Daniel Filmus, encabezó el lanzamiento del Posgrado de la UBA en Sistemas Aeroespaciales.


El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Daniel Filmus, sostuvo que “una de las áreas donde se define la soberanía de los países, sin lugar a dudas, es el área espacial”, durante el acto de inauguración de la Especialización en Industria y Sistemas Aeroespaciales, un posgrado que se dictará en la Facultad de Ingeniería de la UBA y del que participan estudiantes de Argentina y otros países de Latinoamérica que permitirá “pensar el desarrollo aeroespacial de modo integrado en la región”.

El martes se realizó en la Biblioteca del Centro Cultural de la Ciencia el acto de inauguración de la primera cohorte de la especialización, que será dictada por profesionales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), la empresa Invap y docentes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), indicó la cartera de ciencia.

“Una de las áreas donde se define la soberanía de los países hoy, sin lugar a dudas, es en el área espacial. Además, tiene aplicación prácticamente en todas las industrias y en nuestra vida cotidiana permanentemente”, dijo Filmus en diálogo con Télam.

Luego de la presentación, advirtió que “si sumamos la inversión de todos los países latinoamericanos en ciencia, no iguala la inversión de Francia”, y recalcó que “es imprescindible que sumemos los esfuerzos de los países latinoamericanos para tener un desarrollo conjunto”.

En relación al lugar que ocupa Argentina en la región en materia aeroespacial, Filmus sostuvo que “se ha destacado porque es uno de los pocos países que puede colocar en órbita satélites comunicacionales y de imágenes satelitales, como Arsat y Saocom”.

A su vez, sostuvo que estos satélites “permitieron para Argentina un desarrollo tecnológico enorme, pero hoy estamos pensando fuertemente en el desarrollo aeroespacial de modo integrado en la región”.

Plan Nacional Espacial

Sobre la flamante especialización enmarcada en el Plan Nacional Espacial, Filmus aseguró que “es la primera vez que la Universidad de Buenos Aires tiene una carrera específica sobre el tema satelital”, por lo que “incorporamos al Invap y la Conae y sus profesionales para que, junto con los de la UBA, puedan desarrollar esta carrera”.

El ministro remarcó “la autonomía que nos da tener nuestras propias imágenes, porque tenemos nuestros propios satélites, lo que genera una ventaja enorme que está cimentada en años y años de inversión”.

Y añadió que “todo lo que vemos es el fruto de décadas de trabajo, por eso cuando no es una política de Estado, cuando se corta como se cortó entre el 2015 y el 2019 el Plan Satelital Argentino, es un retraso muy grande”.

En la primera camada de la especialización participan 26 alumnos de la industria espacial e instituciones promotoras y usuarias de tecnología espacial, y de éstos 10 son estudiantes extranjeros con representación de todas las agencias y entidades espaciales latinoamericanas como la Agencia Espacial Brasileña y la Agencia Espacial Mexicana, entre otras.

Formación de especialistas para la región

Guillermo Salvatierra, director de la carrera, explicó a Télam que “está orientada a resolver uno de los principales cuellos de botella que enfrenta hoy el desarrollo espacial: la necesidad de incrementar la cantidad de recursos humanos especializados”.

Este hecho se debe a la explosión de la actividad espacial y a la insuficiente cantidad de recursos humanos formados y calificados en la materia alrededor del mundo, lo que lleva a “una especie de guerra por esos recursos”, y cuya solución es “formar una mayor cantidad de gente, que es la dirección en la que va esta carrera”, explicó.

En este sentido, los egresados de la especialización tendrán la formación necesaria para gestionar proyectos espaciales complejos en instituciones tecnológicas, agencias espaciales y empresas de la industria aeroespacial.

En relación a la currícula del posgrado -cuya duración total es de un año- el director de la carrera definió que es “centralmente técnico”, ya que todos los participantes son ingenieros, químicos o físicos, y está orientado a dos vertientes: por un lado, la tecnología espacial, y por otro, la gestión de proyectos tecnológicos complejos espaciales.

También se refirió al público “muy joven” cursante de la especialización y destacó el rol creciente de las mujeres en las ciencias aeroespaciales, y en particular, a las inscriptas de la nueva especialización, de las que destacó que “el 35% son mujeres”.

Honduras va por su propio satélite

Entre las ingresantes se encuentran Ana Thompson (24) de Honduras y Luisa Santos (25) de Brasil, ambas ingenieras que aplicaron a la beca de estudio y fueron seleccionadas para formar parte de la primera cursada.

Thompson, ingeniera electrónica, contó que trabaja en la iniciativa Morazán, un proyecto destinado a fabricar el primer satélite hondureño, donde está a cargo del desarrollo junto con el control y manejo de datos del satélite.

La joven, que realizó distintas pasantías en todo el mundo, remarcó su expectativa con la especialización para “aprender muchísimo y poder echar a andar la agencia espacial”, al tiempo que destacó como algo “perfecto” que sus compañeros “compartan experiencias y conocimientos, lo que enriquece el campo de estudio y de trabajo”.

Por su parte, Santos, que es ingeniera mecánica y su objetivo a futuro es ser astronauta, destacó el plan de estudios de la especialización, ya que “tiene muchas cosas y es muy importante para el desarrollo de nuestras actividades aquí, en Latinoamérica”.

“Ahora estoy especializándome en la parte de satélites para, en el futuro, quién sabe, hacer una empresa en Brasil, porque si bien nuestra agencia es muy grande, la parte de empresas privadas no es muy buena”, manifestó la joven.

De la actividad participaron, también, el director ejecutivo y técnico de la Conae, Raúl Kulichevsky; el gerente de Servicios de Integración Tecnológica de Invap, Juan Carlos Rodríguez; el decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, Alejandro Martínez, junto con autoridades organizadoras del posgrado e integrantes de embajadas y consulados de los estudiantes.



El Gobierno tantea al sector aeroespacial en su plan de generación de divisas
La Agencia I+D+i, del Ministerio de Ciencia, sigue de cerca el avance del lanzador para pico y nanosatélites que desarrolla la empresa argentina Tlon en la Provincia de Buenos Aires. La clave en la miniaturización de la tecnología.


El espacio experimental de Tlon Space, en Don Torcuato.


Tras el pedido del ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, para impulsar sectores disruptivos económicamente, que permitan abrir nichos de generación de dólares por la vía de la exportación, las miradas recayeron, en gran parte, sobre el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que encabeza Daniel Filmus.

En la semana se dio una reunión en esta clave, con los directivos de la empresa de desarrollos aeroespaciales argentina, Tlon, en las oficinas de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i).

Allí, fueron recibidos Pablo Orsei y José Luján, por el presidente de la Agencia, Fernando Peirano, y el Jefe de Gabinete, Guido Giorgi. “Conversamos con Pablo Orsei y José Luján de @TlonSpace, sobre los proyectos de lanzadores de satélites al espacio, una herramienta clave de construcción de soberanía científica”, remarcaron desde el ente descentralizado del Ministerio de Ciencia. “La economía se renueva con el desarrollo tecnológico y el surgimiento de nuevos actores y sectores”, sostuvieron y destacaron el lanzador espacial en el que Tlon trabaja, el más liviano de la historia espacial.

Aventura I

Se trata de un lanzador para psicosatélites y nanosatélites llamado “Aventura I” de menos de una tonelada de peso capaz de poner en órbitas bajas cargas de hasta 25 kilos, cuyo vehículo experimental tiene previstos cuatro vuelos de prueba a lo largo de 2022 desde su puerto espacial en la costa bonaerense.

Desde la Agencia explicaron que vienen siguiendo el proyecto de Tlon, que tiene su espacio de lanzamiento experimental en el helipuerto de Don Torcuato, en la provincia de Buenos Aires. A principios de febrero el propio Peirano visitó la sede experimental de Tlon para conocer el proyecto Aventura I, que ya consiguió aval de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

La visita de Peirano a Tlon, en Don Torcuato


La Agencia I+D+i no cuenta con programas de financiamiento en proyectos aeroespaciales específicos, pero evalúan alternativas para respaldar esta iniciativa, en principio por el peso que está teniendo el país a nivel internacional en ésta área. Pero, además, en la coyuntura interna, existe aval desde el Ministerio de Economía para apoyar emprendimientos de desarrollo aeroespacial que permitan, entre otras cosas, comercializar imágenes y datos a través de pico y nanosatélites.

Ingreso de dólares

Es que, es un modo de acarrear el ingreso de dólares por exportación de tecnología. El sector tecnológico, si bien en Argentina es pequeño, tiene gran potencial como dinamizador del ingreso de dólares, por los volúmenes de valor agregado que comportan sus desarrollos. El proyecto de Tlon es una iniciativa tecnológica de punta, y es por eso que atrae las miradas de la cartera científica.

Es que el “Aventura I” es el primer lanzador espacial concebido para colocar picosatélites y nanosatélites en órbitas de entre 200 y 850 kilómetros de altura, otorgándole a sus operadores la flexibilidad para elegir en donde desean ser colocados en lugar de ser cargas secundarias de lanzadores pesados que los colocan en las órbitas en las que su misión principal se los permite.

Menos de una tonelada

Es el primer vehículo espacial por debajo de la tonelada de peso dedicado para posicionar nanosatélites en órbita baja, es un servicio para llevarlos a la órbita en la que quieren estar y no en la que los pueden dejar que es lo que sucede ahora cuando van como cargas secundarias en lanzadores grandes que ponen en órbita satélites de mayores dimensiones”.

“Durante muchas décadas la actividad aeroespacial fue una industria de grandes volúmenes con lanzadores y satélites cada vez más enormes, pero en los últimos diez años se consolidó el auge de los nanosatélites como producto que puede brindar aplicaciones que antes eran imposibles para aparatos de esas dimensiones; de la misma manera que pasó con los teléfonos y las computadoras domésticas, la miniaturización abrió la puerta a nuevas capacidades y eso potenció este proyecto en el que veníamos trabajando desde 2005”, decía su fundador, en diálogo con la Agencia Télam, en 2022.




Miniaturización

La miniaturización de la tecnología es un gran incentivo en la actividad espacial, por el costo que tiene cada gramo puesto en órbita es carísimo, lo que fomentó la aparición de empresas que desarrollan satélites más chicos.

“En ese sentido nosotros ya estamos trabajando con firmas argentinas como Innova Space que trabaja picosatélites o la californiana Space AI fundada por argentinos que trabaja con nanosatélites”, detalló.


El lanzador Aventura I, desarrollado por Tlon.


El apoyo de la CONAE

Vic destacó que “una de las cosas que hicimos fue presentarle el proyecto a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) que después de analizarlo decidió acompañarnos porque reconocía la solidez de la idea y nos entiende como un complemento del lanzador Tronador que ellos están desarrollando; para ese proyecto ellos habían desarrollado una maquina especial que muy pocos países tienen y que sirve para hilar el carbono con el que se hacen las estructuras de los lanzadores, ellos pusieron ese recurso a disposición y gracias a eso pudimos liberar la última de las tecnologías que teníamos que desarrollar”.

Aventura I

El ‘Aventura I’ es un lanzador de unos nueve metros de altura, 40 centímetros de diámetro y poco menos de una tonelada de peso; además está diseñado en dos etapas de combustible líquido, la primera que genera la potencia para el despegue y alcanzar los 40 kilómetros de altura, y la segunda que desde ahí puede llevar la carga hasta 850 kilómetros de la Tierra.



UBA: Lanzan un posgrado en industrias aeroespaciales
El curso, que dependerá de la Facultad de Ingeniería de la UBA y será dictado por expertos de la industria en organismos como la CONAE, y empresas de alta tecnología, como INVAP. (2022)


La UBA y el Ministerio de Ciencia firmaron el convenio junto a la CONAE e INVAP.


El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Universidad de Buenos Aires (UBA) firmaron este jueves un convenio para la creación de un posgrado en Especialización en Industria y Sistemas Aeroespaciales que dependerá de la Facultad de Ingeniería de dicha casa de estudios.

La carrera contará también con el apoyo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa INVAP, las cuales formaron parte del convenio.

12 meses

Según lo comunicado oficialmente, el curso de posgrado durará 12 meses consecutivos y será dictado por expertos de la industria. La modalidad será presencial, con un formato de enseñanza intensivo teórico-práctico y clases que se dictarán en diferentes instituciones científicas a lo largo del país.

El principal objetivo es que los estudiantes sean provistos de la formación científica y técnica que los profesionales de las distintas disciplinas afines requieren para potenciar sus capacidades actuales.


De Izquierda a derecha: Vicente Campenni (Presidente de INVAP), Alberto Barbieri (rector de la UBA), Daniel Filmus (Ministro de Ciencia) y Raúl Kulichevsky (Director de la CONAE).


De esta manera, el o la egresado/a tendrá la formación necesaria para gestionar proyectos espaciales complejos en instituciones tecnológicas, agencias espaciales, y empresas de la industria aeroespacial, con el fin de satisfacer las necesidades de los sectores productivos y del entorno institucional del ecosistema espacial.

Consolidar la industria aeroespacial

Tras la firma del convenio, el titular de la cartera de ciencia, Daniel Filmus, afirmó que se planteó junto al presidente Alberto Fernández “la necesidad de dejar instalada la idea y en tiempo récord tenemos un excelente plan de estudios” para fortalecer este sector. También destacó que la idea haya surgido en el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la cual el país preside.

“Si esta carrera funciona bien, en algunos años tendremos una masa crítica para hacer una carrera de grado y en un tema que tiene cada vez más demanda profesional. La demanda es global y nosotros necesitamos incidir en eso y abrir un camino que seguirá”, detalló.

Y explicó: “Esto son políticas de estado. Estamos haciendo algo importante; son carreras muy vinculadas al sector productivo y obliga a ser más competitivos. La UBA es el lugar indicado, junto a INVAP y la CONAE en la formación”.

Disciplina estratégica

Por otro lado, el rector de la universidad, Alberto Barbieri, indicó: “Llevamos adelante la concreción de este primer paso en una disciplina estratégica que tiene que ver con la industria aeroespacial, con la satelital. Celebro poder conectarnos con INVAP, CONAE y el Ministerio de Ciencia para que la universidad pueda seguir formando profesionales en áreas estratégicas”.

“Ellos saben hacerlo, son los mejores en esto y se pusieron a trabajar con la gente del INVAP, la CONAE, relaciones internacionales y UBATEC en lo que implica la puesta en práctica. Demostraron que las cosas se pueden hacer bien, hoy estamos acá, con el posgrado aprobado por la facultad y por la universidad”, completó.

En representación estuvieron presentes en la firma el presidente de INVAP, Hugo Albani y el director Ejecutivo de la CONAE, Raúl Kulichevsky. Además, participaron el decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, Alejandro Martínez; el asesor espacial del MINCyT en temas aeroespaciales, Guillermo Salvatierra; el gerente General de INVAP, Vicente Campenni; el vicedecano de la Facultad de Ingeniería UBA, Raúl Bertero y la directora Nacional de Promoción de la Política Científica del MINCyT, Karina Pombo entre otras autoridades.



lunes, 1 de mayo de 2023

Experiencias extrañas al presenciar la muerte
Exploraciones en la frontera de la vida y la muerte.
por Steve Taylor Ph.D.


Credito: Andrew Jones/flickr


En mi último artículo, describí experiencias inusuales que ocurren cuando las personas están cerca de la muerte, incluida la lucidez terminal y las "visiones en el lecho de muerte" de familiares. En este artículo, me centraré en experiencias inusuales reportadas por personas que presenciaron la muerte de otras personas o que están conectadas con una persona moribunda.

Al igual que con el artículo anterior, no es mi propósito discutir la base probatoria de estas experiencias, o lo que podrían decirnos sobre la naturaleza de la conciencia humana o de la vida misma. Simplemente quiero resaltar lo comunes que son y lo significativos, e incluso transformadores, que pueden ser.

Experiencias espirituales al presenciar la muerte o sus secuelas

Ser testigo de la muerte de un ser querido suele ser una experiencia profundamente angustiosa, pero también hay muchos informes de experiencias positivas profundas. Describí mi propia experiencia al comienzo del artículo anterior. Sentada con mi madre poco después de que ella falleciera, la habitación brillaba con una luz blanca, que se hizo más intensa y parecía sumergir todos los objetos, incluido el cuerpo de mi madre, mientras sentía una profunda sensación de calma.

Un hombre llamado Nadim Ednan-Laperouse fue testigo de la muerte de su hija de quince años, Natasha, luego de una reacción alérgica a la comida. Los paramédicos intentaron reiniciar su corazón y Natasha recuperó el conocimiento durante unos segundos. Pero luego los latidos de su corazón se desvanecieron de nuevo. En ese momento, Nadim miró hacia arriba y vio cinco figuras luminosas, que inmediatamente pensó que eran ángeles, alrededor del cuerpo de su hija.

“Estos cinco ángeles simplemente aparecieron, y con ellos, esta luz amarilla, una luz amarilla fuerte y suave, como la luz de una vela pero muy intensa”, recordó. Intuyó que tenían que venir a llevarse a su hija, lo que significaba que estaba a punto de morir, y les hizo señas con la mano, gritando: "¡Este no es su momento!" Entonces los seres desaparecieron. Y precisamente en ese momento, Natasha murió.

Nadim era ateo, por lo que su visión fue especialmente sorprendente. Como él mismo dijo: “Soy la persona con menos probabilidades de tener una alucinación. No soy propenso a [ellos]. Siempre he sido tranquilo y firme en los momentos de adversidad”.

Las experiencias positivas poderosas también son comunes en los funerales. En mi libro Extraordinary Awakenings, cuento la historia de Suzy, cuyo esposo murió en un accidente automovilístico. Ella describió cómo, aunque inicialmente estaba angustiada en el funeral, “Para la segunda canción, todo había cambiado. Sentí como si una fuerza me hubiera atravesado para hacerme fuerte, y me sentí eufórica. Algo había cambiado y me sentí poderosa y en control.”1

Apariciones de crisis

Las experiencias inusuales, conocidas como "apariciones de crisis", también pueden ocurrir cuando una persona ni siquiera es consciente de que un amigo o familiar está cerca de la muerte.

Una noche durante sus vacaciones, una amiga mía estaba preocupada por un miembro de su grupo que no había regresado a su albergue juvenil. Era un compañero de carrera y había salido esa mañana para correr montaña arriba. De repente, apareció el hombre, aunque no en su forma física normal. Mi amigo lo vio subir las escaleras del albergue, luego “se movió hacia mí, como si estuviera flotando y con el brazo extendido, como si tratara de alcanzarme. Simplemente sentí que había muerto y estaba visitando a las personas y los lugares que conocía como si tratara de averiguar dónde estaba. Bajé las escaleras para decirle a mi novio que había visto a nuestro amigo y sentí que había fallecido”. Al día siguiente, el cadáver del hombre fue encontrado en la montaña.

Además de las visiones, las apariciones de crisis pueden tomar la forma de escuchar la voz de una persona en el momento de su muerte o sueños extrañamente vívidos. Por ejemplo, en un ejemplo recogido por el investigador Ken Vincent, una mujer describía cómo su “tía se le apareció en sueños y le dijo adiós y que había muerto. Se despertó gritando y su teléfono estaba sonando. Era su hermana diciéndole que su tía acababa de morir.”2

Comunicaciones después de la muerte

Un sentimiento de conexión con una persona fallecida puede continuar durante meses o incluso años después de la muerte de una persona.

En 1971, un médico galés llamado William Dewi Rees quedó intrigado cuando los pacientes ancianos comentaron que habían sentido la presencia de su difunto cónyuge. Hizo un estudio sistemático de 293 viudas y viudos en su grupo de práctica y encontró que casi la mitad reportaron una “alucinación” (en su término) de su cónyuge. La mayoría sintió que las visiones fueron agradables y útiles, y las vio como una parte normal del proceso de duelo.3

Rees también descubrió que solo alrededor de una cuarta parte de sus participantes habían discutido sus experiencias antes, lo que sugiere una reticencia que incluso podría haber afectado su propio estudio. De hecho, estudios más recientes han sugerido que hasta las tres cuartas partes de las personas en duelo han sentido la presencia de un ser querido fallecido. Al igual que con las apariciones de crisis, estas "comunicaciones posteriores a la muerte" tienen diferentes formas, no solo visiones, sino también escuchar u oler a la persona fallecida, ser tocado por ellos o una poderosa sensación de que están cerca, observando o ayudando.

Como se sugirió anteriormente, no tengo espacio aquí para debatir las implicaciones o la validez de las experiencias. Sin embargo, los veo como un recordatorio útil de que no debemos, en palabras de William James, “cerrar nuestras cuentas con la realidad”. No debemos cometer el error de creer que nuestra visión normal de la realidad es la realidad misma. Como la de cualquier otro animal, nuestra conciencia es selectiva y limitada, por lo que debe haber rangos de fenómenos y fuerzas más allá de los que normalmente percibimos. En las sabias palabras de Shakespeare, debemos recordar que “hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que se sueñan en [nuestra] filosofía”.

Referencias

1, Taylor. S. (2021) Extraordinary Awakenings. https://www.stevenmtaylor.com/books/extraordinary-awakenings/

2. Ken Vincent, "Study of Evidential After-Death Communications", De Numine 70, 2021, 4-6, 5.

3. William Dewi Rees, “The Hallucinations of Widowhood”, British Medical Journal, 4(5778), 1971, 37–41. https://doi.org/10.1136/bmj.4.5778.37



domingo, 30 de abril de 2023

Una startup argentina probó su motor para satélites y naves espaciales basado en biocombustibles
LIA Aerospace, start-up argentina de desarrollo y comercialización de tecnología espacial, presentó adelantos en sus motores que permiten posicionar las órbitas correctas de satélites y el traslado de naves espaciales.
por Pablo Wahnon




Reconocida por ser la primera empresa en el mundo en lanzar un cohete reutilizable propulsado por biocombustibles, LIA presentó recientemente al mercado sus propios sistemas de propulsión para satélites y naves espaciales.

“Los satélites no se envían siempre con el cohete o lanzador a la órbita de destino. Con frecuencia se necesitan maniobras en órbita después del lanzamiento para alcanzar los parámetros orbitales deseados. Por lo tanto, existe una necesidad evidente de propulsión confiable y rentable para la última milla en el espacio. Ahí es donde entra LIA Aerospace”, explica Dan Etenberg, CEO de la empresa.


 


Este año, el equipo de LIA diseñó los sistemas de propulsión BP100 y BP200, que pueden transportar más de 250 kg de carga útil y utilizar hasta 230 kg de propelentes sustentables y almacenables, a base de peróxido de hidrógeno y kerosene o un combustible a base de alcohol. Posibilitan la circularización de la órbita terrestre geosincrónica -GEO- y la transición desde la órbita de transferencia geoestacionaria -GTO-.

“Puesto en palabras simples, vendemos sistemas de propulsión sustentables y de bajo costo que permiten a satélites y naves espaciales trasladarse de forma autónoma por el espacio”, aclara Etenberg.

Este innovador desarrollo le permitió a LIA Aerospace durante el último año asegurarse un lugar en el Programa de Incubación de la Agencia Aeroespacial Europea, abrir una oficina en Reino Unido y presentarse en diversos eventos de la industria por Europa -en ciudades como Londres, París, Helsinki, Estec- y por Estados Unidos.




De vuelta en Argentina, Dan Etenberg organizó un evento privado para colegas, proveedores e inversores el pasado martes 25 de abril. Allí, el equipo de LIA realizó el ensayo de uno de sus motores con una configuración de heatsink.

La prueba confirmó que los parámetros de flujo, presión, distribución y estabilidad son correctos para producir la sexta iteración de su motor KX11. Etenberg, a su vez, detalló el plan de trabajo escalonado de crecimiento, inversión y expansión de 2023 a 2025 de LIA Aerospace para poder iniciar la venta de sus productos, y adelantó que iniciará una nueva ronda de inversión.


Motor basado en biocombustibles


El evento se desarrolló en el Parque Industrial Tecnológico de Morón (PITAM), donde LIA instalará sus nuevas facilidades operativas antes de fin de año. Su intención es contar con oficinas, un banco de ensayo, un espacio de manufactura, calificación y una sala limpia de integración en PITAM.

“Conocimos a LIA gracias al trabajo de SAPEM, una sociedad anónima que creamos desde el Municipio de Morón, que busca concretar alianzas estratégicas entre el sector del conocimiento, el ámbito privado y el sector público. Estamos muy contentos de recibirlos en PITAM y que sigan instalándose nuevas empresas en el municipio”, comentó Lucas Ghi, Intendente de Morón. Luego, Diego Discoli, Gerente de PITAM, se sumó a estas palabras y manifestó su orgullo por recibir a una nueva compañía en el parque.


Firma del convenio entre LIA Aeroespace y la UTN


Adicionalmente, LIA firmó un convenio específico con la Universidad Tecnológica Nacional, en el marco del Programa Potenciar Satelital y Aerospacial de la Secretaría de Economía del Conocimiento. Se trata de un acuerdo de investigación y colaboración mutua que permitirá que docentes y alumnos de UTN desarrollen conjuntamente la simulación numérica computacional de los motores de la compañía, y así optimizar sus performance y tiempos de producción.

El ingeniero Carlos Salvador, Decano de la UTN, resaltó la importancia de este acuerdo en materia de investigación aeroespacial para el país.

“LIA se destaca por desarrollar tecnología aeroespacial en tiempos y costos récord: si bien el tiempo de producción promedio de un sistema de propulsión de estas características es de 24 meses, nosotros podemos producirlos en 6 meses y a un precio del 20 % del mercado. Nuestros nuevos productos son una clara prueba de que el equipo de LIA Aerospace es extraordinario porque logra lo imposible”, concluyó Etenberg.



viernes, 28 de abril de 2023

Hamelbot-FanIOT presenta Wakure A, un cuatriciclo para productores misioneros
El presidente de FanIOT, Martín Bueno, presentó un nuevo vehículo eléctrico, Wakure A, diseñado para el sector de la chacra misionera. El mini tractor tiene la capacidad de transportar hasta 1500 kilos, con un bajo consumo eléctrico, una carga completa que dura entre 40 y 70 kilómetros y no emite ruido. El diseño del vehículo surgió a partir de la demanda de los yerbateros y tealeros de Misiones.
por Agostina Elizalde




Martín Bueno: Presentamos en el Silicon esta semana un nuevo vehículo eléctrico, que lo denominamos, Wakure A de agro, y a diferencia de los vehículos anteriores que utilizábamos de carácter monoplaza, esté, el usuario va a poder ir sentado. Es una especie de mini tractor eléctrico, por supuesto.

¿Qué tipo de tareas le va a permitir al productor misionero utilizarlo en su chacra?

MB: En referencia a ello, lo importante es que es un mini tractor que tracciona. Atrás soporta hasta 1500 kilos de transporte, obviamente las llantas que tiene son para uso en el campo. No son para uso en las ciudades, y realmente tiene varias ventajas, sobre todo lo que es el consumo. Dicho consumo eléctrico muy bajo, la batería se carga en apenas 4 horas, y tenemos un recorrido con la carga completa entre 40 y 70 kilómetros, y obviamente, bueno, una cuestión interesante también, esta unidad que presentamos, nosotros ya por suerte la vendimos, tuvimos nuestro primer cliente de Andresito, que la estuvo probando también, y bueno, una cosa que pareció muy interesante es el tema del ruido, que no hace absolutamente nada de ruido porque obviamente es eléctrico.

Responde a algún tipo de pedido de demanda del propio sector de la chacra misionera en esto de la construcción de este vehículo, y la segunda pregunta es, ¿Cuándo va a estar en el mercado para la venta?

MB: Realmente después de que lanzamos nuestro primer vehículo, vamos a decir, eléctrico, el Wakure, que uno va parado, y todas las pruebas que se hicieron con Parques Nacionales, que es nuestro principal cliente, tuvimos un montón de pedidos de chacras de Misiones, de yerbateros y tealeros, que necesitaban un vehículo para trabajar durante más tiempo, que puedan estar sentados, no parados, y ahí comenzamos el año pasado con todo el equipo de Hamelbot el rediseño de este segundo producto que no compite con el primero, y bueno, ahí lo fuimos adecuando, el tema de faroles, el tema de asiento, antes el asiento no podía moverse ni ajustarse. El tema de las luces, la potencia, los enganches, y en ese primer desarrollo que hicimos el año pasado, lo ajustamos bastante. Hoy en día quedó el producto terminado, y lo vamos a anunciar, el lanzamiento va a ser el día martes en Andrade con el Ministerio de Agro y el Ministerio de Ciencia y Tecnología, así que ahí lo vamos a presentar ya en sociedad, vamos a llevar la unidad ahí, y esperamos comercializarlo a partir del 15 de mayo.

¿Cómo es el avance, o cuánto avanzada está esta idea de un INVAP del norte grande con sede en la provincia de Misiones? Algo que se viene discutiendo hace bastante ya.

MB: Es un proyecto muy complejo, muy grande, básicamente es agrupar a las 10 provincias del norte grande en un consorcio público-privado que se llama CITEC, para desarrollar ciencia y tecnología apoyado por Nación. Hoy en día, hemos tenido un montón de reuniones con todos los gobernadores del norte grande, con todos los secretarios y ministros de ciencia y tecnología, y bueno, la buena noticia es que hay un consenso, que todos lo quieren hacer, todos quieren trabajar juntos, hay elementos muy importantes, por ejemplo, como el pasaporte CITEC, que si uno está viviendo en Misiones, podría trabajar para otra provincia del norte grande, y así intercambiar y unificar un montón de posibilidades laborales para todo lo que es el norte grande. Pero más allá de eso, hay una reunión que se va a proyectar el día 29 de junio en La Rioja, que es la tercera reunión del norte grande este año, y ahí ya se va a presentar el proyecto, vamos a decir, oficialmente, aunque ya todos obviamente lo conocen los gobernadores, pero empezar a delinear ahí un área de trabajo en conjunto y esperamos que sea positiva.

Martín, volviendo al prototipo diseñado para el agro de la provincia de Misiones, ¿Hay posibilidad de que se extienda la venta a algunos otros puntos del país?

MB: La venta va a ser online, obviamente, y lo van a poder comprar desde Ushuaia hasta la provincia de Buenos Aires, sí, sí. Obviamente, acá en Misiones vamos a tener probablemente una mayor aceptación porque lo van a poder ver, pero sí, la venta va a ser online, así que de cualquier parte del país lo van a poder adquirir.





lunes, 24 de abril de 2023

Por qué a veces suceden cosas extrañas cuando alguien se está muriendo
Lucidez terminal, "encontrarse" con familiares fallecidos y más.
por Steve Taylor Ph.D.




Mi madre falleció hace unas semanas, tras una larga enfermedad. Mientras estaba sentado a solas con ella en el hospital poco después de su muerte, tuve una experiencia inusual. Esperaba estar molesto, pero me sentí extrañamente tranquilo, incluso sereno. Mientras me sentaba allí en silencio, la habitación comenzó a brillar con una luz blanca, como la luz de la luna. La luz parecía fluir, como agua sumergiendo la habitación, iluminando cada objeto (incluido el cuerpo de mi madre). Los objetos se volvieron más borrosos, perdiendo su solidez a medida que se fusionaban con la luz.

La habitación parecía extraña y desconocida, como si fuera la primera vez que la veía. Me sentí extraño y desconocido también, no la persona que normalmente siento que soy. Mientras observaba la luz, había una sensación de quietud y amplitud dentro de mí. Sentí como si un portal se hubiera abierto de alguna manera y hubiera entrado en una realidad diferente. Luego, una enfermera llamó a la puerta y entró en la habitación, y rápidamente volví a un estado de conciencia más normal.

No tengo ninguna explicación para esta experiencia. No soy religioso, y no me sentí como una alucinación. No estaba medicado, sin dormir ni en un estado de emoción intensa. A diferencia de la mayoría de las alucinaciones, la experiencia tenía un fuerte sentido de la realidad, tanto en el momento como ahora, cuando lo recuerdo.

Experiencias inusuales de los moribundos

Las experiencias inusuales a menudo ocurren alrededor del momento de la muerte. De hecho, hay tantas variedades de experiencias inusuales del "final de la vida" que sería imposible resumirlas todas en una breve publicación. Sin embargo, con ayuda, se pueden dividir en dos categorías, que discutiré en dos publicaciones separadas.

En esta publicación, hablaré sobre las experiencias del final de la vida que les suceden a las personas que están en proceso de morir. A continuación, hablaré de las experiencias que les suceden a las personas que presencian la muerte de otros, o que están conectadas con la persona moribunda (como mi experiencia anterior). Describiré las experiencias secuencialmente, avanzando a través del proceso de morir.

Lucidez terminal. En los días u horas que preceden a la muerte, no es raro que las personas agonizantes con deterioro cognitivo, tal vez debido a demencia, un derrame cerebral o meningitis, se vuelvan repentinamente alertas y conscientes. Las personas inmóviles e insensibles pueden volverse ágiles y alertas. Las personas que tienen demencia pueden recuperar la memoria y otras facultades mentales, sorprendiendo a sus familiares al reconocerlos, recordar detalles y hablar con coherencia. La lucidez terminal ha sido reconocida y estudiada desde principios del siglo XIX, aunque todavía no tiene una explicación (esto también le sucedió a mi madre, aunque no tengo espacio para describir el incidente aquí).

Encuentro con familiares fallecidos. Las personas moribundas a menudo informan haber visto a familiares y amigos fallecidos, casi como si estos últimos se reunieran para reunirse con ellos mientras mueren. Cuando la investigadora de experiencias cercanas a la muerte, Penny Sartori, trabajaba como enfermera de cuidados intensivos, aprendió que uno de los signos comunes de muerte inminente era que los pacientes comenzaran a hablar o gesticular a personas invisibles. Como ella escribió, esto “fue comúnmente aceptado por muchas enfermeras con las que trabajé”. 1

Según la investigación del neurocientífico Peter Fenwick, alrededor del 90% de los que mueren conscientemente tienen este tipo de experiencia, que suele incluir percepciones de luz y sentimientos de paz. En un ejemplo recopilado por Fenwick, una mujer describió una experiencia que tuvo mientras cuidaba a su padre moribundo. “La gasa sobre su rostro se movió. Corrí hacia él. ‘Adriana querida, tu madre (que había muerto 3 años antes) me está ayudando a salir de este cuerpo asqueroso. Hay tanta luz aquí, tanta paz.’”2

Experiencias cercanas a la muerte. Cuando las personas son reanimadas después de emergencias médicas que amenazan la vida, a menudo informan experiencias notables. A pesar de no mostrar signos de actividad fisiológica o neurológica, es posible que describan dejar sus cuerpos y presenciar sus propios procedimientos médicos u otros eventos. A menudo informan que viajan a través de la oscuridad hacia una luz brillante, con sentimientos de intenso bienestar. A veces informan haber encontrado a familiares fallecidos o seres de luz. En un estudio de 2001 realizado por el cardiólogo holandés Pim van Lommel, 64 de 344 pacientes cardíacos reportaron ECM.3 En términos más generales, el investigador de ECM Bruce Greyson ha sugerido que entre el 10 y el 20 por ciento de los pacientes que están cerca de la muerte tienen ECM.4

Las experiencias cercanas a la muerte a menudo tienen un profundo efecto transformador. Las personas se vuelven más sensibles a la belleza y a la naturaleza, menos materialistas, más altruistas y, en general, más positivas.

Transformación a través del enfrentamiento a la muerte. Los encuentros con la muerte pueden traer transformación incluso si una persona en realidad no tiene una ECM (en el sentido descrito anteriormente). En mi libro, Extraordinary Awakenings, describo casos de profunda transformación personal entre pacientes con cáncer, sobrevivientes de ataques terroristas, sobrevivientes de intentos de suicidio y otros.5 La transformación suele ser tan poderosa que las personas informan que sienten como si tuvieran una nueva identidad, como si fueran diferentes personas viviendo en el mismo cuerpo.

La realidad es más extraña de lo que asumimos

Dado que la muerte es una experiencia tan profunda y fundamental, no sorprende que tenga efectos tan poderosos y genere tantas experiencias ricas y extrañas. Pero, ¿pueden entenderse o explicarse completamente estas extrañas experiencias? No estoy seguro de que puedan hacerlo, al menos no en términos de nuestro modelo estándar de realidad. Ha habido una gran variedad de intentos de explicar las experiencias cercanas a la muerte en términos neurológicos o materialistas, ninguno de los cuales me parece plausible. De la misma manera, como se señaló anteriormente, no hay explicaciones viables de la lucidez terminal.

De hecho, una de las razones por las que las experiencias son tan significativas es que ponen en duda nuestra visión materialista estándar de la realidad, que equipara la conciencia humana con la actividad cerebral y asume que la conciencia cesará cuando el cerebro deje de funcionar. ¿Cómo pueden las personas con daños estructurales graves en el cerebro recuperar la conciencia plena? ¿Cómo puede aparentemente continuar la conciencia en ausencia de actividad cerebral?

Todo esto sugiere que la realidad es más extraña de lo que pensamos, y la experiencia humana incluye muchos fenómenos que son imposibles de explicar en términos de una cosmovisión materialista.

Exploraremos más de estos fenómenos, la segunda categoría de experiencias inusuales al final de la vida, en mi próxima publicación.

Referencias

1. Sartori, P. (2014). The wisdom of near-death experiences. Londres: Watkins, pág. 85


3. Van Lommel, P. (2010). Consciousness beyond life: The science of the near-death experience. Nueva York: HarperOne.

4. Greyson, B. (2021). After. Nueva York: St. Martin's Press.

5. Taylor, S. (2021). Extraordinary Awakenings. Biblioteca Nuevo Mundo.



domingo, 23 de abril de 2023

Solo 14 países lo pueden vender y Argentina es líder: cómo funciona esta industria del futuro
Una startup argentina está apostando al negocio de la puesta en órbita de satélites. Quiénes son sus clientes y por qué es una apuesta única en el país.




Argentina tiene un as bajo la manga. Es uno de los pocos países que puede competir en el creciente negocio de los satélites. Actualmente, solo catorce países cuentan con la tecnología para poner satélites en órbita a través de lanzadores propios.

No solo son pocos los países sino también las empresas -de capitales privados- que se vienen sumando a este mercado. La reconocida SpaceX es la primera que viene a mente pero no es la única. En la escena están entrando empresas como Rocket Lab, Firefly Aerospace y Astra.

Aunque acaso la que más destaque es la startup argentina que quiere sumarse a este negocio: Tlon Space.

"Tlon Space es una empresa privada de capital argentino, dedicada a la puesta en órbita de satélites de manera ecológica, segura, flexible, económica y frecuente a través del uso de tecnologías innovadoras propias. La empresa tiene como objetivo crear valor para los fabricantes y operadores de pequeños satélites al proporcionarles el servicio de acceso al espacio. Nuestros clientes previamente informarán acerca de los planos orbitales requeridos para el armado de su constelación de satélites y ofreceremos el delivery en un corto período de tiempo y al precio más bajo del mercado", explica Luis Monsegur, COO y cofundador de la empresa.




"Para efectuar este servicio nuestros ingenieros han desarrollado y construido un vehículo lanzador espacial ultraliviano, Aventura I, que permite una operación continua y eficiente". agrega Monsegur. La empresa trabaja desde el año 2005 en la investigación y el desarrollo del proyecto, y a partir del año 2021 comenzaron las pruebas para certificar el desarrollo en vuelo y los distintos subsistemas que componen el sistema de lanzamiento. "En este momento estamos efectuando los últimos vuelos experimentales que concluirán cuando se acceda a la órbita terrestre hacia fines de este año o a principios del 2024", precisa el experto.

Por qué Argentina lidera en el mercado de satélites

Desde Tlon Space, consideran que Argentina puede pelear en este mercado porque "más allá de algunos altibajos, Argentina viene invirtiendo desde hace 60 años en educación, investigación y desarrollo tecnológico lo cual ha permitido que desde el sector público, y también desde el sector privado, se haya desarrollado tecnología de punta en el país, como es la serie de satélites científicos, de observación y de comunicaciones que actualmente se encuentran prestando servicios desde la órbita".

Estos desarrollos se enmarcan en la llamada "nueva industria espacial", o New Space, a la que también pertenecen SpaceX de Elon Musk y Blue Origin de Jeff Bezos. "Este sector se viene desarrollando gracias a una evolución tecnológica y un abaratamiento de costos que permite acceder a desarrollos y herramientas que antes estaban reservadas solo para los abultados presupuestos de las agencias espaciales. A modo de ejemplo y para tener una idea de los montos: desarrollar el cohete Ariane 6 de la ELA requirió u$s 10.350 millones, mientras que el Electrón de Rocket Lab solamente u$s 300 millones", contextualiza el cofundador de la startup.




En los últimos diez años se consolidó el auge de los nanosatélites que brindan servicios satelitales que hace diez años eran imposibles para aparatos de esas dimensiones. La idea de estos dispositivos es retener la funcionalidad pero disminuyendo el tamaño.

"De una manera similar a lo que pasó con las computadoras domésticas, la miniaturización abrió la puerta a nuevas capacidades y por ende a otro tipo de prestadores. Actualmente en el mundo existen miles de iniciativas para construir constelaciones de pequeños satélites para procesamiento de datos y telecomunicaciones. Este ecosistema dispone de aplicaciones de lo más diversas, desde Internet de las Cosas, comunicación 5G, tecnología de blockchain y telemedicina", conluyen desde Tlon Space.