viernes, 11 de agosto de 2023

El IA-100 Malvina empieza a tomar forma
Por Santiago Rivas



En la visita que hicimos a FAdeA en julio pasado, pudimos indagar sobre el avance actual del programa IA-100 Malvina, que será el primer avión diseñado y construido nuevo por la fábrica en 40 años, desde que saliera el primer IA-63 Pampa de la línea de producción.

Tras la experiencia adquirida en materiales compuestos gracias a la producción de componentes para el Embraer KC-390, en 2015 se presentó un demostrador de tecnología bautizado IA-100, el cual se produjo mayormente en materiales compuestos, empleando el sistema de laminado húmedo. El 8 de agosto de 2016 el avión voló por primera vez y sirvió como método de aprendizaje en el diseño y construcción de aviones con materiales compuestos. Si bien el trabajo en ese avión se abandonó, en 2020 se lanzó el desarrollo de un nuevo avión, llamado IA-100B y luego IA-100 Malvina, que tomó algunas ideas conceptuales del demostrador inicial, pero es un avión totalmente nuevo.




El nuevo IA-100 nace de un requerimiento de la Fuerza Aérea Argentina, que apunta a tener un único entrenador primario que reemplace a los Tecnam P-2002 Sierra y los Grob G-120TP en el Curso Básico Conjunto de Aviador Militar (CBCAM). La fuerza apunta a incorporar 25 aeronaves y FAdeA espera vender la aeronave también en el mercado civil y poder exportarla.

Durante nuestra visita pudimos ver la construcción de los primeros componentes para el primer prototipo. Juan Vidal, jefe del programa, explicó que, de las 2300 piezas que tendrá la aeronave, se terminaron los planos para 1800, mientras que ya construyen unas 400 partes del prototipo. “Tenemos un fuerte avance en todo lo que son los utilajes de armado de la estructura. Tenemos disponibles ya todos los utilajes de armado de superficies menores, timón de dirección, timón de profundidad, empenaje horizontal, flaps, alerones y recientemente recibimos los utilajes de armado de una semiala. Falta terminar de recibir de la otra semiala y fuselaje, que sería lo más complejo”, explica. Así, pudimos ver ya los moldes para el armado de una semiala y uno de los moldes para la otra, mientras que pudimos ver cómo se están ya construyendo las superficies móviles, las punteras alares y otras piezas del prototipo que ya alcanzan unas 400 en total.

El avión será de aproximadamente un 85% de materiales compuestos, utilizando el mucho más avanzado proceso de preimpregnado para construir los componentes, algo nuevo para la compañía, que aprendieron con la producción del KC-390, y que brinda mucho mejor calidad que el laminado húmedo. Vidal explicó también que si bien con el trabajo con el proyecto de Embraer les permitió aprender sobre los procesos de producción con materiales compuestos, el IA-100 tiene la diferencia de que tienen que aprender también a trabajar con piezas diseñadas por ellos y no solamente a producir con planos y utilajes provistos por Embraer. Además, deben aprender a adaptar el diseño y la fabricación a una producción en serie.


Una de las superficies móviles del estabilizador del prototipo en fabricación.

Dado que la fábrica no producía ningún modelo nuevo desde la década de 1980, el personal con experiencia en el desarrollo de la producción en serie de un nuevo diseño ya se retiró hace tiempo. Esto está retrasando el programa, pero les está dando la capacitación para reiniciar el trabajo en nuevos diseños.

“Estamos avanzando en el diseño. El proceso de diseño y fabricación completo lo estamos haciendo en cascada, primero el empenaje horizontal y las superficies móviles. El diseño de eso ya se liberó para fabricación. Del ala nos faltan unos diez números de partes y terminamos de liberarla y después el fuselaje, pero no estamos haciendo una cosa y nada de lo otro, sino que estamos avanzando en todo, nada más que priorizando la liberación de lo que se puede fabricar primero”.


Construcción de una de las punteras alares del prototipo.

Otro aspecto en donde se están enfocando en el programa es en desarrollar proveedores, de los cuales ya tienen unos 20 y están buscando más. “Estamos planteando un esquema, como estamos diseñando y fabricando en compuesto en preimpregnado, la estructura no es fácil de tercerizar, ni el diseño ni la fabricación. Pero sí hemos tercerizado el diseño y fabricación de sistemas o piezas de sistemas, principalmente las de mecanizado convencional, queremos avanzar en eso y muchísimo en lo que serían utilajes, modelo patrón, molde, modelo patrón mecanizado en espuma, molde mecanizado en aluminio o acero y en los utilajes de armado es donde quizá nuestro polo industrial, no en lo aeronáutico, pero si la industria automotriz tiene muchísima experiencia” agregó Vidal.

Ahora, los planes son tener todas las piezas diseñadas antes de fin de año con la cola y las superficies móviles listas, una o las dos alas terminadas y el acabado del ala y el fuselaje será en 2024, esperando hacer el roll out a mediados de año y comenzar a volarlo poco después.


Ensamblado de un estabilizador dentro de su molde.



Fuente: pucara.org

jueves, 10 de agosto de 2023

Los familiares de Olivia Newton-John revelaron los episodios sobrenaturales que vivieron desde la muerte de la actriz
La hija de la protagonista de Grease y su viudo compartieron los momentos extraños que empezaron a experimentar tras su fallecimiento y aseguraron que sintieron su presencia.


Chloe Lattanzi, la hija de Olivia Newton-John, habló de un episodio sobrenatural vinculado a su madre (Foto: Instagram @chloelattanziofficial)


La muerte de Olivia Newton-John, el 8 de agosto de 2022 a los 73 años, conmocionó al mundo del espectáculo. La cantante y actriz británico-australiana había sido diagnosticada con cáncer en 1992 y peleó durante años con la enfermedad. Al momento de su fallecimiento, muchas celebridades se pronunciaron en las redes, destacando el talento de la protagonista de Grease, pero también su calidez y perseverancia, cualidades que pudieron notarse en su activismo. Tres años antes de su muerte, Newton-John había sido nombrada Dama del Imperio Británico “por su labor humanitaria en la lucha y prevención del cáncer”.

Un año después de su partida, su hija, Chloe Lattanzi, y su viudo, John Easterling, le brindaron una entrevista a revista People y hablaron, entre otros tópicos, de los episodios “sobrenaturales” que experimentaron tras la muerte de la artista. “Dos semanas después de que ella falleciera, mi teléfono accidentalmente sacó una foto de mi perro, y allí flotando junto a su cabeza había un pequeño orbe azul, del mismo color que este”, contó Chloe, quien señaló un collar azul que su padrastro le había regalado a su madre, quien eventualmente se lo dio a su hija.


El último posteo de Olivia Newton-John junto a su marido (Foto: Instagram @therealonj)


Asimismo, la joven recordó un instante compartido con Olivia en el que ella le prometió “aparecerse” en caso de perder la vida. “Mamá y yo habíamos hablado hace años. Veíamos estos programas paranormales y yo decía: ‘Tienes que aparecerte por mí'. Y ella me dijo: ‘Apareceré como uno de esos orbes’”, amplió Chloe. Por su parte, Easterling, con quien la actriz se había casado en 2008, también vivió una situación muy particular.

El hombre realizó un viaje a Perú para esparcir las cenizas de Olivia el día en que hubiesen celebrado sus bodas de cristal y tomó una fotografía en el lugar que lo dejó conmocionado: “Saqué la foto y este orbe azul estaba justo entre mis ojos”, contó y agregó que la familia viene experimentando “un año sobrenatural” desde el fallecimiento de la intérprete de “Have You Never Been Mellow”.

Las últimas palabras de Olivia Newton-John


Olivia Newton-John murió hace un año como consecuencia de un cáncer de mama


En febrero de este año, la hija de la actriz también reveló en una entrevista cómo fueron las últimas horas de su madre, y las últimas palabras que le oyó decir. “Lo último que me dijo fue: ‘Mi sol’”, recordó Chloe, muy emocionada, en el programa televisivo Today. Además, compartió que su madre “se la pasaba haciendo bromas” y conservaba un buen estado anímico: “Hasta el preciso momento en el que perdió su capacidad de hablar, estaba todo el tiempo haciendo chistes”, contó su hija, quien habló de cómo sintió el apoyo del público que tanto quería a su madre.

“El cariño fue como un gran abrazo del universo, como un salvavidas. Estoy muy agradecida con todas las personas que se acercaron y extendieron su corazón para conectarse con nosotros”, dijo y añadió: “Amo a mi mamá más que a nada en este mundo. Para mí no es Olivia Newton-John, ella es mi mamá, ¿sabés? Pero estoy muy contenta de que fuera Olivia Newton-John para tanta gente”.


Olivia Newton-John y su hija Chloe (Foto: Instagram @chloelattanziofficial)


Por otro lado, Chloe aseguró que siempre sintió que su madre la estaba guiando en el duro proceso del duelo. “(Ella) Camina conmigo ahora. En cada paso que doy, en cada movimiento que hago”, escribió junto a un video en el que repasaba las actuaciones más icónicas de Newton-John. “Te amo, alma gemela”, expresó Lattanzi en sus redes. En septiembre del año pasado, la joven les contó a sus seguidores que estaba trabajando en una canción para su madre.

“Estoy asustada”, confesó. “Este es un lugar aterrador para mí ahora mismo porque hay mucho dentro de mí y no sé cómo expresarlo con palabras. No sé qué decir. Estoy aterrada. Va a venir. Espera un momento”, expresó Chloe momento antes de comenzar a cantar. Luego, les dejó un consejo a sus seguidores: “No permitas que el crítico interior sabotee la necesidad del niño interior de una autoexpresión imperfecta”.


Chloe Lattanzi le dedicó a su madre una canción


Chloe Lattanzi nació en 1986 y es la primera hija de la actriz y su entonces esposo Matt Lattanzi, el actor y bailarín con quien se casó en 1984 y de quien se divorció en 1995. Años más tarde, Olivia conoció a Easterling, el empresario que suele conceder entrevistas en conjunto con Chloe, con que vive experiencias similares, como las que revelaron recientemente: “Extraño terriblemente a mi extraordinaria esposa”, manifestó y contó que siempre que puede, intenta hablarle en determinados momentos del día. “Bien tarde a la noche y temprano a la mañana, le hablo. Puedo estar caminando por la casa, o tirándole la pelota a los perros, y simplemente hablo con ella“, relató.



Avanza el proyecto de un satélite meteorológico para América Latina
La iniciativa es impulsada por el Servicio Meteorológico Nacional y la CONAE, junto a otras instituciones internacionales.



La Argentina, junto a otros países de América Latina, avanza en las tratativas para desarrollar un satélite meteorológico regional, que permitirá contar con información climática única y local. El proyecto es encabezado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), junto a agencias espaciales y otras instituciones de Brasil y Costa Rica, así como por la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés).

En la actualidad, los satélites geoestacionarios meteorológicos operativos pertenecen a países del Hemisferio Norte y responden principalmente a sus intereses. “La información meteorológica es de libre acceso y gratuita, pero tiene las prioridades de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y Japón, que desarrollaron sus satélites. América del Sur y África son los únicos continentes que no tienen ese servicio propio”, dijo Josefina Pérès, gerenta de Proyectos satelitales de la CONAE.

“Ante ciertos eventos importantes, podemos solicitar información sobre nuestra zona a los satélites de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), que abarcan hasta el sur de la Argentina, pero entramos en una lista de prioridades, porque primero deben atender sus propios intereses”, sostuvo Laura Frulla, gerenta de Observación de la Tierra de la CONAE.


El grupo de trabajo se reunió en la Ciudad de Buenos Aires para comenzar a definir los intereses y las necesidades de la región, con la participación del SMN, la CONAE, el MINCyT, la WMO, el INPE y la Universidad de Costa Rica.

“Un satélite meteorológico regional viene a cubrir una vacancia que no tiene que ver necesariamente con recibir información, sino que nos limita en cuanto a establecer una agenda propia, en establecer para qué necesitamos un satélite, qué queremos observar”, dijo Celeste Saulo, directora del SMN.

Por estas razones es importante que los países de América Latina puedan contar con un satélite propio para el monitoreo de sus fenómenos climatológicos, que les permita disponer de la información de manera autónoma y tener mayor capacidad de reacción ante eventos extremos, que son cada vez más frecuentes e inesperados. “Se trata de un ambicioso proyecto de integración regional”, aseguró Pérès.

“El proyecto tiene además el potencial de aglutinar esfuerzos y proyectos estratégicos a nivel latinoamérica y el caribe. Es importante compartir agendas y un satélite regional sería un punto donde nos encontraríamos a nivel industria y desarrollo de capacidades”, agregó Saulo.

En este sentido, se apunta a desarrollar el satélite en el marco de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), un organismo internacional conformado en 2021, encargado de coordinar las actividades de cooperación en el ámbito espacial de los países latinoamericanos y caribeños, para el uso y exploración pacífica del espacio ultraterrestre, la Luna y otros cuerpos celestes.
Interés regional

Las conversaciones para avanzar en el desarrollo de un satélite de América Latina comenzaron en 2018, con profesionales del SMN y de la CONAE. En 2021 se realizó una reunión del Directorio de la Agencia Espacial Nacional junto al Ministerio de Defensa (organismo del cual depende del Servicio Meteorológico Nacional) donde se avanzó en la formalización del proyecto, que fue declarado de interés nacional. Y un año después, la WMO también lo destacó como una iniciativa de interés regional.

**A raíz de la declaración de la WMO, la oficina de la Región 3 (América latina) de la Institución conformó un grupo de trabajo que se reunió en abril de 2023 en las dependencias del Servicio Meteorológico en la Ciudad de Buenos Aires***, para comenzar a definir los intereses y las necesidades de la región, con la participación del SMN, la CONAE, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Argentina (MINCyT), la WMO, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales del Brasil (INPE) y la Universidad de Costa Rica.


De izquierda a derecha: Luciano Vidal (SMN), Laura Frulla (CONAE), Josefina Pérès (CONAE) y Daniel Vila (WMO).

“Durante la reunión se realizó un primer sondeo de las necesidades e intereses de los usuarios de la región. También analizamos hacia dónde van las nuevas tecnologías y los proyectos espaciales en los que se está trabajando para los próximos 10 años. Además se evaluaron las capacidades con las que contaría América latina para avanzar en un proyecto de este tipo”, comentó Frulla. Por otra parte, profesionales de la NOAA expusieron su próxima generación de satélites, GeoXO, que se prevé lanzar hacia 2030.

“Desde la CONAE comentamos cómo es el proceso de desarrollo de un sistema satelital, desde su diseño, desarrollo, fabricación y testeo, hasta la elaboración de sus productos, dirigidos a los usuarios de la información satelital”, señaló Pérès.

A partir de la reunión surgieron tres líneas de trabajo para continuar abordando. En primer lugar, se identificaron las áreas de vacancia, o sea cuál es la información necesaria para la región que hoy no es relevada por otros satélites operativos. En segundo lugar, se destacó la posibilidad de que el satélite regional sea complementario con otros sistemas existentes, como los de la NOAA, para aumentar las revisitas y la frecuencia de información. En tercer lugar, se observó que la iniciativa puede ser una oportunidad regional para la formación de recursos humanos y de capacidades, teniendo en cuenta no sólo la construcción de instrumentos, sino también el desarrollo de aplicaciones. El objetivo es equiparar a todos los países de Latinoamérica en materia espacial.

“Este es un primer paso que estamos dando para avanzar en el proyecto. Ahora estamos en la etapa de definición de requerimientos y buscamos sumar nuevos socios en la región”, afirmó Frulla.



miércoles, 9 de agosto de 2023

Estudiantes de la UNLP, elegidos por la NASA para planificar una misión a Marte




El presidente de la Universidad Nacional de La Plata, Martín López Armengol, recibió a los estudiantes de la UNLP que fueron seleccionados por la NASA para planificar una misión a Marte. Se trata de Ian Gottlieb Godoy Garraza, alumno del séptimo año del Bachillerato de Bellas Artes y de Dana Crivaro, estudiante de Ingeniería de la UNLP, los dos elegidos para participar en el Programa United Space School.

Ambos encuentros tuvieron lugar en el Rectorado de la UNLP. Ian asistió acompañado por la directora del Bachillerato, Andrea Aguerre, y Dana concurrió junto a Marcos Actis, decano de la unidad académica donde estudia Ingeniería Industrial.

La United Space School (USS) es una escuela espacial organizada por la Foundation for International Space Education (FISE), una entidad asociada a la NASA, que convoca a estudiantes alrededor del mundo para estudiar, investigar y finalmente proyectar una misión tripulada a Marte.

En total son 50 participantes provenientes 25 naciones del mundo quienes forman parte de este proyecto que consistió en viajar a Houston, Texas, tomar clases y estudiar durante dos semanas en la Universidad de Clear Lake con destacados ingenieros, científicos para capacitarse y finalmente presentar el trabajo y defenderlo frente a un panel de especialistas.

Los jóvenes, bajo la tutoría de líderes de la industria aeroespacial, se reunieron para planificar su propia misión al planeta rojo.

Según aclara la Fundación en su sitio web, los alumnos, países participantes y sus respectivas escuelas son recomendados por personas asociadas con el centro espacial Johnson de la NASA, así como varias entidades aeroespaciales y educativas internacionales. “Muchos de los países que seleccionan estudiantes para la Escuela Espacial son actualmente socios en el desarrollo y operación de la Estación Espacial Internacional”, indicaron.

Además del intercambio de conocimientos, el viaje se convirtió en una oportunidad para conocer aspectos culturales y probar la convivencia con la comunidad local, ya que cada uno se alojó con familias vinculadas directamente con la industria aeroespacial.

“Como miembros de la comunidad de la UNLP estamos muy orgullosos por este logro alcanzado por nuestros alumnos”, dijo el presidente de la Universidad, Martín López Armengol. Y agregó: “ambos son un ejemplo, no sólo de talento individual, sino de esfuerzo, coraje y perseverancia para hacer realidad sus sueños. Ellos, con su corta edad, nos demuestran que con trabajo y voluntad no hay metas imposibles de alcanzar”.

En el mismo sentido, el estudiante del Bachillerato de Bellas Artes destacó la importancia del esfuerzo para participar en este tipo de actividades. “El compromiso y la constancia son fundamentales. Uno puede tener talento, pero si no se esfuerza, no logrará mucho. En cambio, si uno es constante, persevera, se esfuerza y está dispuesto a aprender de quienes lo rodean, esas son las personas que finalmente triunfan”, expresó.

“Cuando estaba terminando 5to año, la secretaria académica me comentó sobre el programa, que consistía en un intercambio educativo, en viajar a Estados Unidos, y que yo cumplía todos los requisitos para ingresar (nivel de inglés y buen promedio en la escuela) y me preguntó si me interesaba participar”, contó Dana.

“Yo nunca me había imaginado en un ambiente de estudio y trabajo aeroespacial, pero obviamente el programa en sí me interesó muchísimo, principalmente todo lo relacionado con el intercambio cultural, el desafío de hacerlo en inglés, etc. Me pareció una excelente oportunidad”, dijo la joven estudiante.



martes, 8 de agosto de 2023

Una PyME cordobesa, clave en el ensayo del motor para el lanzador satelital de la CONAE
Valthe Ing., una compañía especializada en ingeniería para desarrollos del sector aeroespacial, fue la sede donde se ensayó el prototipo del motor regenerativo de segunda etapa del lanzador Tronador II.


Valthe Ing., una empresa pyme que fue clave para los ensayos del motor para el lanzador satelital Tronador II.


Una empresa “made in Córdoba”, con una mayoría de personal de General Ordoñez, Justiniano Posse y ciudades vecinas, fue el lugar donde se ensayó el prototipo del motor regenerativo de segunda etapa del lanzador de satélites Tronador de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). El ensayo se llevó a cabo de manera exitosa días atrás en sus instalaciones a 250 kilómetros al sur de la capital cordobesa.

Los dueños de esta pyme, Valthe Ing., afirman que “son tecnologías dominadas hace muchas décadas por los países centrales, pero no existe el manual para hacer un motor de cohete, no hay un mercado abierto de compra-venta de estas tecnologías porque son tecnologías sensibles y de uso dual”.

“Nadie te va a venir a enseñar este camino; es muy largo, requiere infraestructura, recursos humanos propios y procesos de producción específicos y no cualquiera lo encara, hasta hace poco tiempo sólo los estados centrales lo hacían”, dijeron.

Luego del ensayo del motor realizado en el Centro de Ingeniería y Desarrollo Tecnológico (TDEC) de esta empresa, ubicado en el Parque Industrial de General Ordoñez, calificado como “100% exitoso”, en Valthe Ing. ya estaban ordenando la infraestructura para volver a realizar, en 15 o 20 días, el próximo ensayo de desarrollo.

“También estamos procesando toda la información, que es el capital más importante obtenido del ensayo”, dijeron.

VENG y CONAE

La semana próxima se hará una revisión técnica (PTR; Post Test Reviews), donde Veng (la empresa estatal que es la contratista principal de Conae y que es la responsables del motor) dirigirá la evaluación de los resultados y “allí se va a decidir si hay que cambiar algún valor de seteo, componente, instrumentación, o pasos del procedimiento de ensayo”, describieron Ramiro Valentín y Marcelo Theiler, socios de Valthe Ing.

La empresa que mencionan, VENG (Vehículo Espacial Nueva Generación), es la contratista principal del Programa ISCUL (Inyector Satelital de Cargas Útiles Livianas) de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) en el camino de desarrollar un lanzador satelital argentino, denominado Proyecto Tronador II.

El presidente de VENG, Marcos Actis, fue una de las autoridades que acompañó a Daniel Filmus, ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, y a Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la Conae, durante la presentación y ejecución de esta campaña de ensayo del motor, que se hizo el martes pasado y donde quisieron estar presentes por más que el resultado de las pruebas era incierto.

Ingeniería aeroespacial desde el corazón sojero

Valentín tiene 40 años, y Theiler, de 49, es el “veterano” de Valthe Ing., una empresa conformada por 8 personas con un promedio de edad de 35.

“Somos vecinos, nos conocemos de chicos, si bien somos de Justiniano Posse, la empresa está radicada en General Ordoñez”, a unos 20 kilómetros de distancia, en una región de Córdoba alejada del estereotipo turístico de las sierras, rodeada de campos que ahora están sembrados con soja.

Theiler (ingeniero mecánico electricista, con una Maestría Aeroespacial en la Universidad Nacional de Córdoba, UNC) y Valentín (ingeniero mecánico aeronáutico del Instituto Aeronáutico de Córdoba), compartieron a un profesor, José Astigueta, que era jefe de Acceso al Espacio de Conae en los comienzos del Plan espacial argentino.

“En nuestros comienzos, nosotros ya hacíamos motores y lanzamientos de cohetes de forma amateur, a José Astigueta le interesó nuestro trabajo y nos propuso hacer algunos desarrollos. Al principio trabajamos mucho ad honorem con él y su equipo de Conae/Veng, hasta que en un momento nos dijo ‘muchachos, esto ya no es un juego’ y nos propuso armar una empresa”, cuenta Marcelo.

La historia de Valthe se inicia en el año 2000 y en 2005 empiezan a trabajar junto a Conae, y ahora es una de las empresas que forman parte del Proyecto Tronador, que se propone tener un lanzador nacional capaz de colocar satélites en órbitas bajas a 600 kilómetros de la Tierra, con una plataforma de lanzamiento, actualmente en construcción en el Centro Espacial Manuel Belgrano, cerca de Bahía Blanca.

“En Valthe, ante una necesidad, llevamos a cabo todo el desarrollo, desde la concepción teórica, los diseños conceptuales, los cálculos y la parte técnica; luego, la ejecución de las cosas, poniendo los pies sobre la tierra y enfocados en que las cosas se terminen y funcionen”, dijo Ramiro Valentín.

Sistemas para el sector aeroespacial

Puso como ejemplos la ingeniería y construcción de los sistemas y equipos de carga de propelentes, presurizantes y asistencia a los vehículos de lanzamiento en la base de Punta Indio en la provincia de Buenos Aires, donde ya se realizaron varios lanzamientos de la serie de cohetes Vex.

De manera técnica, lo que sucedió esta semana en Córdoba fue la prueba de una nueva filosofía de motor para los propulsores de la serie de cohetes Tronador, es decir, un tipo de cámara de empuje denominada regenerativa.

En Valthe Ing. explicaron que la prueba tuvo como objetivo evaluar las técnicas de inyección y transferencia térmica para lograr la refrigeración sostenida del motor, el paso final en el desarrollo que permite tiempos de combustión prolongados.

Durante los ensayos se probó un nuevo sistema de inyección para los propulsores del Tronador TII-250 y un nuevo tipo de cámaras de empuje (donde se realiza la combustión) denominada regenerativa, lo que significa que es refrigerada por el propio combustible.

“El salto tecnológico que se logró demostrar este martes en el banco de ensayos es la capacidad de dominar la refrigeración”, dice Theiler, y agrega: “Y por primera vez se pudo. Un motor eficiente, a los 8 o 15 segundos (de encendido) se comienza a erosionar y falla, no sirve más. Y hemos logrado que funcione los 3 disparos que se habían programado, 15 seg., 30 seg., y finalmente 100 seg. con el mismo motor y sin novedades, significa que estamos dominando la refrigeración”.

En la llanura cordobesa, alejados de los centros de decisión, coinciden en que el camino propuesto por Veng y Conae está permitiendo avanzar sólidamente y de manera autóctona para Argentina en el dominio de la propulsión.

Lo normal es fallar

Se podría ir más rápido, dicen, pero, agrega Ramiro, “hay una velocidad óptima” que no se logra solamente con presupuesto: “No es solamente dinero, hace falta mucha constancia para que el proceso dé sus frutos, en nuestro caso particular, tenemos 20 años de trabajo y estudio”.

En el hangar que hace las veces de oficina, donde los visitantes pudieron presenciar de manera remota el ensayo en caliente del motor, varias fotos y algunas piezas de motores averiadas, recuerdan y muestran el recorrido de estos emprendedores.

“En cohetería y en particular en un banco de ensayos de propulsión, lo más normal es que las cosas fallen. Por eso el diseño de las instalaciones y los procedimientos de ensayos son muy particulares. Lo importante es tener datos, tener la capacidad de medir todas las magnitudes físicas recogidas en esos pocos segundos. El capital del ensayo son los datos, que son los que nos desvelan y por los que aún nos quedan varios días de trabajo, evaluación y discusión. Inclusive una falla catastrófica como una explosión que destruya el motor o algo de la infraestructura, te entrega mucha información que antes no tenías, hay cosas que se tienen que romper para conocer su límite, y esto para nada sería un fracaso, en cohetería todo está al límite”, resume Theiler.

Ahora se está en una posición de tener un motor totalmente desarrollado, construido y probado en Argentina, con el objetivo de tener el desarrollo completo de la propulsión para el Tronador.

“Es ladrillito a ladrillito. Para llegar a esto hay una larga historia de cálculos, discusiones técnicas, ensayos, y muchas cosas que salen mal, todo un proceso. Nadie viene y te enseña estas cosas, son desarrollos. Estas son tecnologías que están dominadas hace muchas décadas, pero no existe el manual para hacer un cohete ni un mercado de compra-venta de estas cosas.

Así que ahora, cuando en unos días baje la espuma de este ensayo, nos van a encontrar trabajando en el próximo paso que Conae y Veng determine”, coincidieron.



lunes, 7 de agosto de 2023

Premian a jóvenes argentinos en la competencia de cohetes más importante del mundo
El equipo argentino consiguió el 2º puesto latinoamericano en la competencia de ingeniería Spaceport America Cup.


Desde Buenos Aires, un grupo de 22 estudiantes de ingeniería mecánica, informática, electrónica y química del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) partieron hacia Nueva México, Estados Unidos, donde presentaron un cohete único diseñado y fabricado 100% con industria nacional.

El ITBA Rocketry Team se consagró como el primer equipo argentino en participar de la Spaceport America Cup, la mayor competencia internacional de ingeniería de cohetes del mundo, alcanzando el 2do. puesto en la categoría de países latinoamericanos.

Desde Buenos Aires, un grupo de 22 estudiantes de ingeniería mecánica, informática, electrónica y química del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) partieron hacia Nueva México, Estados Unidos, donde presentaron un cohete único diseñado y fabricado 100% con industria nacional. Junto con el apoyo del profesor e investigador de la misma institución, Patricio Pedreira, las y los alumnos tuvieron la increíble oportunidad de conocer referentes del sector y de poner en común sus conocimientos con otros equipos del mundo.

“Fue una iniciativa propia que surgió en pandemia. Literalmente googleamos competencias aeroespaciales, encontramos ésta, leímos todos los manuales para ver si podíamos participar y cuál era el proceso y de a poco fuimos siguiendo todas las instrucciones. Una vez que armamos la estructura, nos contactamos con la Universidad que nos ayudó con nuestra certificación como estudiantes, nos asignó un tutor y finalmente nos dio una mano con el presupuesto que fue lo más difícil”, contó Juan Bensadon, participante de la Spaceport America Cup por el ITBA Rocketry Team.

Del evento, organizado por la Experimental Sounding Rocket Association (ESRA) -en conjunto con el puerto espacial Spaceport America y sponsoreado por empresas como la NASA, Blue Origin, Virgin Galactic y SpaceX-, participaron estudiantes de 20 países como Estados Unidos, Canadá, México, Brasil y Argentina. La competencia, en la cual se presentan las últimas innovaciones y sus avances en la industria aeroespacial, se llevó a cabo en el puerto espacial de la ciudad de Nuevo México, Estados Unidos del 19 al 24 de junio y contó con 159 equipos que representaron a las instituciones más prestigiosas del mundo.

Para la competencia, los estudiantes argentinos debían montar una estructura capaz de alcanzar los 3.000 metros de altura, de transportar una carga útil de 4kg y de desplegar un paracaídas en el apogeo de manera tal que aterrice y pueda ser reutilizable. “Al principio no estábamos seguros de cuál era la particularidad de nuestro diseño, simplemente teníamos el objetivo de construir algo que funcione, pero cuando llegamos ahí los otros equipos y los jueces nos hicieron ver que había muchas innovaciones que eran más sorprendentes de lo que creíamos”, agregó Juan.

Todo lo construyeron en el laboratorio del ITBA, in-house: fabricaron su propio motor y construyeron un cohete sin comprar ninguna pieza con un sistema de adaptación versátil para su funcionamiento. “Otros equipos no entendían cómo nos había quedado tan bien sin haberlo mandado a hacer: ese fue el know-how más grande que trajimos”, destacó Bensadon.

La industria aeroespacial y satelital en Argentina tiene un gran potencial con empresas como ARSAT, Satellogic e INVAP, entre otras, que a lo largo de los años capacitaron talentos y alcanzaron un conocimiento muy valioso. Desde el Gobierno Nacional, más de 25 proyectos de empresas e instituciones nacionales recibieron financiamiento por $385 millones -a través de la Secretaría de Economía del Conocimiento del Ministerio de Economía de la Nación- con el objetivo de promover el desarrollo tecnológico local.

“En este tipo de competencias se aprende muchísimo. Nosotros traemos acá información, así como también la exportamos, es importante tener esta conexión con el exterior porque ahorra tiempos”, remarcó Juan Bensadon. “Lo que más me llevo de esto es la idea de que ninguno de nosotros tenía experiencia, ninguno había construido un cohete jamás y, con mucho esfuerzo y con mucho laburo, vimos volar nuestro propio cohete. Uno piensa que lanzar cohetes es imposible y a veces es cuestión de asumir que puede ser posible y tratar de hacerlo”, concluyó.

El ITBA Rocketry Team consiguió el puesto número 48 sobre un total de 159 equipos y el segundo lugar entre los equipos latinoamericanos, después de la Universidad de San Pablo de Brasil. En tanto, en la categoría de “Diseño y Construcción”, el equipo argentino alcanzó el puesto 19º con su cohete 100% industria nacional.



viernes, 4 de agosto de 2023

Las piezas del radiotelescopio chino-argentino “CART” están rumbo a San Juan
Será trasladado en 80 camiones desde el puerto de Buenos Aires y será clave su aporte en telemetría, para la red global de radiotelescopios, la red geodésica nacional y los parámetros de orientación de la Tierra.




Siguen los avances por la obra del Radiotelescopio Chino-Argentino (CART), en San Juan y, luego de que la empresa constructora entregara la base a la Universidad Nacional de San Juan, ahora, comienzan a llegar camiones con las partes del mismo. Así lo anticipa la Secretaria de Ciencia y Tecnología de la provincia, Marita Benavente, en diálogo con el medio regional, Zonda Diario.

“Tenemos que gestionar hasta el 10 de diciembre y tenemos proyectos muy grandes. Estamos muy entusiasmados también. Desde el 2014, hemos venido contando, en conjunto con la Universidad Nacional de San Juan, con el Conicet. Ahora, están llegando las partes del radiotelescopio”, manifiesta, contenta, la funcionaria.

80 camiones

Resalta que son muchos años de trabajo para lograr estos avances y precisó que serán 80 los camiones que arribarán a la provincia, de manera paulatina. “No arribarán todos juntos, lo harán despacito, uno tras otro y se van a ir descargando de a 5 camiones por día en el Complejo Astronómico El Leoncito”, indica Benavente en diálogo con el medio regional, Zonda.

“Tenemos 7 de los 27 técnicos chinos y, el martes, nos reuniremos con autoridades chinas y Daniel Filmus, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, para dar cuenta de los avances de este proyecto, que es binacional e internacional”, añade la funcionaria.

En cuanto a la demora del proceso de arribo de estas partes y su descarga, estima que será en un mes y medio, aproximadamente.

“En un mes vamos a tener todos los camiones y terminaremos de cargar todo. Seguramente tendremos una convocatoria para periodistas y todos aquellos que estén curiosos puedan tomar real dimensión de lo que hemos hecho los sanjuaninos y sanjuaninas”, expresa.

En ese mismo sentido, destaca que “no es la voluntad de un Gobierno, sino de todos los sanjuaninos y sobre todo de los calingastinos”.

“Va a servir para mucho. A quien mejor va a beneficiar seguramente es al pueblo calingastino. Porque habrá mucho turismo, turismo científico que es interesante. La provincia de San Juan es capital del Turismo Astronómico y Calingasta va a estar en el radar de todas las naciones con un ecosistema astronómico formidable y de carácter internacional”, concluye Benavente.


El CART es un proyecto conjunto entre la Academia de Ciencias china, CONICET y la Universidad Nacional de San Juan.

En total son unos 50 contenedores con las partes del radiotelescopio, cuya estructura completa tendrá un peso de unas 1.000 toneladas. Vendrán en barco desde China hasta el puerto de Buenos Aires y en camiones hasta Calingasta. La obra tuvo vaivenes en su desarrollo porque fue frenada durante los años de la pandemia de coronavirus.

¿Qué es el CART?

El Cart en un proyecto internacional en el que participan el Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA), la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Conicet y el Observatorio Nacional de Astronomía de la Academia de Ciencias de China (NAOC).

El costo total de la fabricación e instalación del equipamiento está calculado en alrededor de los 25 millones de dólares. El NAOC asume gran parte de los costos (solamente la antena cuesta 15 millones de dólares), aunque también hay aportes del Gobierno provincial y de la Nación.

Para reforzar la red global de radiotelescopios

En la actualidad, la red global de radiotelescopios usados con fines astrométricos y geodésicos cuenta con unos 50 instrumentos operativos en el mundo, la mayoría concentrados en el hemisferio norte. Por eso, la instalación del Cart en Calingasta contribuirá a mejorar la cobertura de la red global de radiotelescopios. Y permitirá, por ejemplo, mejorar la red geodésica nacional, ayudar en la determinación de los parámetros de orientación de la Tierra, detectar irregularidades en la rotación del planeta y colaborar en el rastreo y la telemetría de las futuras misiones espaciales argentinas.

Inversión para que se instale

Para construir la base, que ya fue finalizada, fue necesario hacer un camino de acceso a la zona de la obra, de unos 10 kilómetros, y un campo que demandó una excavación y la compactación de suelos. Después, a medida que vayan llegando los contenedores, vendrá el montaje de la estructura, que tendrá 40 metros de diámetro. Para esa tarea será necesario llevar a la zona dos grúas de 600 toneladas para su izado.

El radiotelescopio está formado por cuatro partes fundamentales: antena, sistema de posicionamiento, receptor y sistema de adquisición/procesamiento de datos. El sistema de posicionamiento de la antena dirige la misma a la posición que se desea observar y el reflector o parábola principal de la antena recolecta la señal proveniente de esa zona. El receptor radioastronómico es el encargado de tomar la energía suministrada por la antena y de acondicionar la misma a niveles y frecuencias adecuadas para su registro. La adquisición y procesamiento de datos se realiza mediante un sistema de computación dedicado.



jueves, 3 de agosto de 2023

La Argentina apunta a cerrar cuanto antes la compra de los Iveco Guaraní
por Santiago Rivas



“Queremos cerrar cuanto antes” fue la frase con la que ayer el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Francisco Cafiero, se dirigió al personal de Iveco Defense Vehicles durante el Ejercicio Arandú entre los Ejércitos de Argentina y Brasil, luego de que le sea confirmado desde la empresa que los rumores de que el gobierno de Brasil había dejado de apoyar la venta de los blindados Guaraní a la Argentina no eran ciertos. El secretario fue enfático en que el gobierno argentino quiere avanzar lo antes posible en concretar la operación apenas se puedan evaluar las opciones existentes para las garantías para la financiación de los vehículos.

Desde Iveco se informó al Ministerio de Defensa de Argentina que el gobierno de Brasil sigue apoyando a la empresa y al gobierno argentino en la búsqueda de garantías para la financiación de la operación, en lo cual, según confirmó el ministro de defensa, Jorge Taiana, durante la rueda de prensa en el ejercicio, se sigue trabajando y está siendo el principal freno a la operación, debido a la frágil situación financiera de la Argentina. Esto, sin embargo, es independiente al gobierno de Brasil, ya que se trata de los reaseguros que debe conseguir la Argentina para que se otorgue la financiación. Sin embargo, se están evaluando opciones que permitirían encontrar una solución en el corto plazo.




En enero pasado, los ministros de defensa de la Argentina y el canciller de la República Federativa de Brasil, Mauro Vieira firmaron una carta de intención, por la compra de 156 unidades del Vehículo de Combate Blindado a Rueda Guaraní para el Ejército Argentino.

La producción del Vehículo de Combate Blindado a Rueda Guaraní 6x6 incluye partes que se fabrican en la República Argentina, más precisamente en la fábrica de Iveco en la provincia de Córdoba.

Además de la incorporación de los blindados, en la carta de intención se incluyó la transferencia de tecnología para el incremento progresivo de fabricación de partes en la Argentina, el soporte logístico y el adiestramiento de tripulaciones y personal técnico del Ejército Argentino.

De las 156 unidades que demanda la Argentina para el Ejército, se encuentran 120 vehículos de Transporte de Personal (VCBR-TP) con torre ARES Remax con ametralladora, 27 vehículos de Combate de Infantería (VCBR-CI) con torre UT30-BR con cañón de 30 mm y 9 vehículos Puesto Comando (VCBR-PC).

El IVECO Guaraní ya había sido extensivamente evaluado en junio de 2021, momento en que el Ejército Argentino ya indicó su preferencia por dicho vehículo frente al General Dynamics Stryker y el Norinco VN-1. A pesar de que estos últimos dos cumplían con el requisito de ser 8x8, las condiciones comerciales, industriales, tecnológicas y políticas favorecían al modelo de IVECO.

Durante el Ejercicio Arandú, personal del Ejército Argentino pudo evaluar a fondo el Guaraní y también personal técnico de la fuerza ha realizado cursos para la operación y el mantenimiento de los blindados.



Fuente: pucara.org
Así podría ser la nave que nos lleve a vivir a Venus, siguiendo los planes del cofundador de Oceangate
por Raquel Holgado



Guillermo Söhnlein vuelve a ser noticia al asegurar que tiene planes para llevar a 1.000 personas a vivir en las nubes de ácido sulfúrico de Venus. La NASA ya planteó una idea así, aunque solo fue un concepto que no siguió adelante.


Representación artística de las estaciones espaciales habitables en la atmósfera de Venus que proponía la NASA. (NASA)

La tragedia de Titan que preocupó a nivel mundial tuvo lugar hace ya más de un mes. Se trataba de un submarino turístico en el que iban cinco pasajeros a bordo para visitar los restos conocidos del Titanic y que terminó implosionando. Una de las personas que iba dentro del sumergible era Stockton Rush, cofundador de Oceangate, empresa encargada de estos trayectos al fondo marino y del desarrollo de Titan.

Ahora, su compañero Guillermo Söhnlein, otro de los fundadores, no se rinde a la hora de llevar a ricos a lugares peligrosos y su nueva idea es llevar a 1.000 personas a vivir a Venus. Esta descabellada idea parte de la base de que algunas investigaciones han concluido que hay una zona a 30 millas (48 km) sobre la superficie del planeta en el que los humanos podríamos sobrevivir.

Söhnlein apunta que su plan es "menos aspiracional" que poner un millón de personas en Marte en 2050 como plantea Elon Musk con SpaceX. Para llevarlo a cabo, el cofundador de Oceangate propone crear una estación espacial que resista el ácido sulfúrico de las nubes venusinas.

¿Cómo es Venus?

Según la NASA, a Venus también se le llama a menudo 'el gemelo de la Tierra'. No obstante, esto se debe a que su tamaño y densidad son similares en ambos planetas. Más allá de ello, su atmósfera es espesa y tóxica y está llena de dióxido de carbono.

Además, sus nubes son gruesas y amarillentas debido a que contienen ácido sulfúrico, lo cual atrapa el calor y genera un efecto invernadero mucho mayor que en la Tierra. Por ese motivo, pese a que no es el planeta que más cerca está del Sol en el Sistema Solar, sí que es el más caliente.


Imagen captada por la sonda Parker Solar Probe en febrero de 2021.NASA/APL/NRL


Los científicos estiman que las temperaturas en Venus son de unos 475 °C (suficiente para derretir plomo) y cuenta con miles de volcanes gigantes. También destaca por tener una presión de aire en su superficie 90 veces mayor que la de la Tierra (el Titan implosionó a 400 atmósferas, es decir, su presión era 400 veces mayor que en la superficie terrestre).

Todo lo citado demuestra que un ser humano no podría sobrevivir por su cuenta en Venus, por lo que el plan de Söhnlein no parece muy creíble. No obstante, no es la primera vez que se propone: la NASA habló hace años del Concepto Operacional Venus de Gran Altitud, en el que el empresario se basa para plantear su propuesta.

Concepto Operacional Venus de Gran Altitud

El concepto Operacional Venus de Gran Altitud (High Altitude Venus Operational Concept en inglés, HAVOC son sus siglas) fue ideado por Dale Arney y Chris Jones, dos ingenieros aeroespaciales de la División de Análisis de Misión Espacial Langley de la NASA. Los investigadores juntaron a varios expertos en un mismo equipo para diseñar su concepto, con analistas de sistemas, estudiantes en prácticas, ingenieros de diseño de aeronaves, analistas de trayectoria y expertos de entrada, descenso y aterrizaje.

Su intención era demostrar que había muchas similitudes entre los planes de exploración de Marte con los planes que podría haber en Venus, por lo que la idea de llegar a un entorno venusiano tampoco tenía por qué descartarse en su totalidad (justo lo que comenta Söhnlein). Entre los desafíos que se presentaron, el más destacable eran las nubes de ácido sulfúrico, algo que tuvieron que tener siempre en cuenta a la hora de diseñar un potencial vehículo y un concepto general de la campaña que se mantuviese intacto en las condiciones ambientales de Venus.

Todo era un concepto y su intención no era llevarlo a cabo como sí que parece que quiere hacer Söhnlein, pero sí que proponían que la investigación espacial fuese al límite y se estudiasen que posibilidades tecnológicas había para futuras misiones a la Luna, Marte y más allá. "La NASA es, y siempre debería ser, la punta de lanza cuando se trata de exploración espacial y hacer cosas ambiciosas en el espacio -señaló Arney en su día-. Si no estamos mirando consistentemente más allá del horizonte, no estamos haciendo nuestro trabajo".



Fuente: 20minutos.es
Organismos científicos desaconsejan la instalación de un radar británico en Tierra del Fuego
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) e INVAP ofrecieron datos técnicos en un informe del Ministerio de Defensa sobre el "peligro para la seguridad nacional" que representa el acuerdo entre la provincia y la empresa inglesa LeoLabs. El informe.




El Ministerio de Defensa desaconsejó la instalación de un radar de la empresa británica LeoLabs en Tierra del Fuego por considerar que representa una “vulneración de la seguridad nacional”, y pidió la “cancelación y suspensión definitiva” de esa iniciativa.

La cartera castrense presentó además un informe con datos técnicos en los que fundamenta que, a raíz de las características de los sensores de la Estación Radar AGRS LeoLabs, “es posible asegurar” que esa tecnología puede “ofrecer información analizada para uso militar”.

Freno al proyecto

El informe de 22 fojas, emitido ayer, fue elaborado por el Ministerio de Defensa en colaboración con varios organismos estatales como la empresa de sociedad de Estado INVAP, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO), entre otros.

El ministro de Defensa, Jorge Taiana, firmó la carta dirigida a la Jefatura de Gabinete en la que solicitó la “cancelación y suspensión definitiva de la instalación y puesta en funcionamiento de la Estación AGSR de LeoLabs Argentina” por “vulnerar la seguridad nacional y ser incompatible con la Directiva de Política de Defensa Nacional (Decreto 457/2021)”, en virtud de los argumentos expuestos en el extenso informe.

“No es posible dejar de considerar las connotaciones geopolíticas que conlleva la instalación y puesta en funcionamiento previamente mencionada, por parte de una empresa como LeoLabs Argentina S.R.L. con domicilio legal en Gran Bretaña, dado el carácter dual de los datos obtenidos en sus instalaciones”, consignó el Ministerio de Defensa y recordó la “ocupación ilegal” de las Islas Malvinas que mantiene el Reino Unido.

Informe

En el informe se señaló que pese a que el “objeto de la instalación de la Estación AGSR que LeoLabs declara tener es del tipo comercial, dada las características de los sensores radar instalados es posible asegurar que también puede ofrecer información analizada para uso militar”.

“Es altamente probable que los servicios que ofrece la empresa tengan un rol clave dentro del sistema de alerta temprana y monitoreo de actividades espaciales de otros países como el Reino Unido, ya que la Estación AGSR es capaz de obtener detectar y seguir objetos en órbita baja, cuyos datos se convierten en materia prima para la información que la empresa comercializa”, amplió el documento.

Potencial para espionaje

Por su parte, se mencionó que el AGRS “tiene el potencial de ser utilizado para escucha e inteligencia de señales, incluso, cuando el radar se encuentra sin operar”.

Además, se analizó que la empresa británica podría haber instalado esa tecnología “en el sur chileno o en las Islas Malvinas” pero “decidió hacerlo en la localidad fueguina de Tolhuin”, que se encuentra en una “ubicación estratégica para la política de defensa nacional”.

“Esta ubicación geográfica le otorga a la empresa un acceso privilegiado para la obtención de datos espaciales a nivel global, que son la materia prima para la elaboración de información espacial de uso comercial, pero también de inteligencia, con la posibilidad de ser utilizada por el sistema de inteligencia de los Estados Unidos y, eventualmente, ser diseminada al Reino Unido”, remarcó el documento.

Sospechas

Y también llamó la atención de que “solamente en nuestro país se haya constituido una empresa a partir de LeoLabs Ltd. con dirección en Reino Unido y capitales británicos”.

Para los organismos públicos que intervinieron en el informe, la “contribución a la actividad científica nacional” que la instalación del radar pueda significar “no justifica las consecuencias geopolíticas y estratégicas militares derivadas de su instalación en el territorio nacional”.

Sobre la autorización de la instalación del radar, se reiteró que esa iniciativa “se dispuso sin que se haya consultado de manera previa al Ministerio de Defensa, ni a la Cancillería Argentina”, y se alertó que “no existe ningún convenio firmado por nuestro país que le otorgue un marco al alcance de su uso”.

En cuanto a la capacidad de auditar el uso de la Estación AGSR, se señaló que por el tipo de diseño del radar “es casi imposible para cualquier experto poder asegurar que no esté procesando señales recibidas por fuera de las transmitidas por el mismo radar”, y se advirtió que el “seguimiento de la información transmitida fuera del territorio nacional también se hace imposible”.



miércoles, 2 de agosto de 2023

Marcos Actis: “Argentina debe incorporar el lanzador satelital como política de Estado”
El presidente de VENG, la empresa argentina de desarrollos aeroespaciales encargada de desarrollar el proyecto Tronador II, se refirió a las pruebas de motor realizadas, ayer, en Córdoba.




Marcos Actis, el presidente de VENG, la empresa argentina de desarrollos aeroespaciales que está a cargo del proyecto de lanzador satelital, Tronador II, presenció ayer el ensayo de un motor clave para el proyecto que puede darle a Argentina el acceso autónomo al espacio, en 2029.

El proyecto Tronador II involucra la fabricación y el lanzamiento de vehículos experimentales denominados TII-70 y TII-150. Con ellos se busca ganar experiencia y madurez en el desarrollo de algunos componentes, sobre todo en la propulsión, con vehículos de menor tamaño, con menos riesgo y costo, hasta llegar a la versión final de lanzador Tronador II-250.

Actis afirmó: “Estos ensayos son de vital importancia porque la parte de propulsión, el desarrollo de los motores y la turbobomba son el corazón del vehículo lanzador. Por lo tanto estos pasos que estamos dando con los ensayos que realizamos junto a las empresas VENG y a Valthe nos van a permitir, cuando terminemos con estos desarrollos y su posterior calificación, aumentando los niveles de potencia, avanzar en el lanzamiento del vehículo TII-70”.

Estos prototipos servirán para poner a prueba, entre otros aspectos, los motores que propulsarán el lanzador TII-250. Se trata de tecnología desarrollada y fabricada en el país, cuyo combustible es oxígeno líquido y kerosene. Los ensayos que se llevaron a cabo en Valthe se inscriben en esta iniciativa. Allí se probaron las innovaciones tecnológicas sobre el motor denominado RS2, que luego se utilizarán en los propulsores del TII-250.

“El ensayo que llevamos adelante hoy fue sumamente exitoso. Estamos muy satisfechos con los resultados, que validan todos los procesos de diseño y fabricación que venimos desarrollando”, sostuvo el presidente de VENG.

“Este ensayo es un hito trascendental para el desarrollo de la propulsión del vehículo. Ahora estamos en condiciones de ensayar el motor definitivo de segunda etapa del Tronador II-250 y que también será utilizado por el Tronador II-70 a lanzarse a fines de 2025 o principios de 2026”, aclaró Marcos Actis, presidente de VENG y actual decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata.

Política de Estado

Además, Actis puntualizó: “Tener el lanzador requiere que Argentina lo incorpore como un proyecto de Estado, que es de largo plazo, y que por lo tanto necesita contar con financiamiento a lo largo del tiempo. Afortunadamente ahora se pudo reactivar luego de haberse discontinuado. Además, un proyecto de estas características genera un gran efecto multiplicador en decenas de pymes que son proveedoras del proyecto”.

Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Raúl Kulichevsky, presente en el ensayo, afirmó: “Estos ensayos son de vital importancia porque la parte de propulsión, el desarrollo de los motores y la turbobomba son el corazón del vehículo lanzador. Por lo tanto estos pasos que estamos dando con los ensayos que realizamos junto a las empresas VENG y a Valthe nos van a permitir, cuando terminemos con estos desarrollos y su posterior calificación, aumentando los niveles de potencia, avanzar en el lanzamiento del vehículo TII-70”.

Entre el 2022 y el 2023, con el ensayo realizado este martes, se llevaron a cabo un total de 28 jornadas de ensayos de motor realizadas entre el banco de ensayos ubicado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE y los ejecutados en la empresa Valthe.



Ensayan con éxito un motor clave para el lanzador satelital Tronador II
La prueba fue realizada por la empresa cordobesa de ingeniería Valthe y permitió obtener parámetros fundamentales para el diseño definitivo del sistema de propulsión que tendrá el lanzador.




En la localidad cordobesa de General Ordoñez, en el predio de la empresa de ingeniería Valthe, se realizó un ensayo de motor que permitió obtener parámetros fundamentales de cara al diseño definitivo del sistema de propulsión que tendrá el lanzador.

El ensayo permitió probar el diseño y performance de una pieza clave en el desarrollo de la propulsión líquida que se denomina “liner” o “tobera”, y que funciona como cámara de combustión del motor. La pieza se fabricó con una aleación de cobre especial a una escala menor a la que tendrá el tamaño definitivo y que habrá incorporado todos los parámetros e indicadores arrojados por el ensayo. Dentro de esa pieza, a partir del uso de inyectores de flujo rotatorios o también conocidos como “swirl”, se atomiza, mezcla, enciende y queman los propelentes que, en este caso, son kerosene de uso espacial y oxígeno líquido. El resultado de esa combustión es el disparo de fuego que tiene, en el caso del ensayo realizado este martes 1 de agosto, instancias con distintas duraciones: 15, 30 y 100 segundos.




Plan Nacional Espacial

La prueba contó con la presencia del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; del Director Ejecutivo y Técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Raúl Kulichevsky, y del Presidente de la empresa VENG, contratista principal del proyecto, Marcos Actis.

“Es la primera vez que llegamos a este punto del Plan Nacional Espacial en el proyecto de desarrollar vehículos lanzadores. La recuperación del plan espacial estratégico es con la perspectiva de poder tener durante esta década la plataforma de lanzamiento y el lanzador propio aquí en Argentina. Argentina pasaría a completar todo el ciclo espacial. No solo la fabricación de los satélites, sino también el lanzador propio, teniendo la plataforma de lanzamiento, que a su vez va a permitir vender la capacidad de lanzamiento a otros países, especialmente para aquellos que quieren lanzar en órbita polar, pudiendo elegir la ubicación nuestra desde el Centro Espacial Manuel Belgrano, cercano a Bahía Blanca”, explicó el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus.

Por otra parte, Filmus agregó: “Argentina podrá así exportar tecnología, como hacen ahora unos pocos países que con su propio territorio, su propia plataforma de lanzamiento y su propio lanzador pueden lanzar satélites de porte mediano o pequeño, como en este caso” e indicó que nuestro país sería el único en Latinoamérica en condiciones de fabricar satélites y además, lanzarlo, ya que existe una en Guyana, pero fue instalada por otros países.




Ensayo exitoso

En tanto, el Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, afirmó: “Estos ensayos son de vital importancia porque la parte de propulsión, el desarrollo de los motores y la turbobomba son el corazón del vehículo lanzador. Por lo tanto estos pasos que estamos dando con los ensayos que realizamos junto a VENG y Valthe nos van a permitir, cuando terminemos con estos desarrollos y su posterior calificación, aumentado los niveles de potencia, avanzar en el lanzamiento del vehículo TII-70″.

Y continuó: “El ensayo que llevamos adelante hoy fue sumamente exitoso. Estamos muy satisfechos con los resultados, que validan todos los procesos de diseño y fabricación que venimos desarrollando”, agregó Kulichevsky.

“Este ensayo es un hito trascendental para el desarrollo de la propulsión del vehículo. Ahora estamos en condiciones de ensayar el motor definitivo de segunda etapa del Tronador II-250 y que también será utilizado por el Tronador II-70 a lanzarse a fines de 2025 o principios de 2026″, aclaró el también decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, Marcos Actis.



El mismo agregó: “Tener el lanzador requiere que Argentina lo incorpore como un proyecto de Estado, que es de largo plazo, y que por lo tanto necesita contar con financiamiento a lo largo del tiempo. Afortunadamente ahora se pudo reactivar luego de haberse discontinuado. Además, un proyecto de estas características genera un gran efecto multiplicador en decenas de pymes que son proveedoras del proyecto”.

Finalmente, el gerente de Propulsión de la empresa VENG, Pablo Reimonte, explicó: “Estos ensayos son fundamentales para ganar madurez tecnológica. Es un camino que también llevaron adelante otras agencias espaciales como la NASA o la ESA o, incluso, empresas como SpaceX o Ariane. De esta manera, a partir de cada prueba, obtenemos información clave que nos permite reducir el nivel de incertidumbre que tendrá la performance de la configuración de los próximos motores a desarrollar”.

28 ensayos

Entre el 2022 y el 2023, con el ensayo realizado este martes, se llevaron a cabo un total de 28 jornadas de ensayos de motor realizadas entre el banco de ensayos ubicado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE y los ejecutados en la empresa Valthe. Estos ensayos forman parte del desarrollo de componentes y sistemas de propulsión del programa ISCUL (Inyector Satelital de Cargas Útiles Livianas) diseñado por la agencia espacial argentina, para proveer al país de medios de acceso al espacio propios para colocar satélites en órbita. La ejecución del programa ISCUL permitirá al país tener un lanzador nacional que habilitará a Argentina a colocar satélites en órbitas bajas a 600 kilómetros de la Tierra.



El jefe de la NASA reveló que un argentino viajará al espacio: "Muchas oportunidades para el futuro"
Durante la última parada de su visita al país, el directivo de la Agencia Aeroespacial Estadounidense adelantó que “un astronauta argentino se entrenará en la NASA".


En su cuenta de Twitter, el titular de la NASA luego posteó: “Emocionado por nuestra asociación con Argentina mientras trabajamos para explorar el universo".

La visita oficial del administrador de la NASA, Bill Nelson, a la Argentina culminó ayer en la provincia de Córdoba, donde aseguró que en el futuro “veremos a un argentino” en la Estación Espacial Internacional.

El representante de la agencia espacial estadounidense pasó cinco días en el país, en los cuales se reunió con el presidente Alberto Fernández para la firma de los Acuerdos Artemis de cooperación internacional, visitó Bariloche y el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) en la localidad cordobesa de Falda de Cañete.

Durante la última parada de su agenda, el directivo adelantó que “un astronauta argentino se entrenará en la NASA, y más adelante veremos a un argentino que viaje a la Estación Espacial Internacional”.

“Hay muchas, muchas, oportunidades de cooperación de cara al futuro”, señaló Nelson. A modo de ejemplo, mencionó al astronauta estadounidense Bob Cabana que lanzó el satélite argentino SAC-A desde el Space Shuttle, en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea estadounidense en California, “y ahora es una de nuestras autoridades” en la NASA.

El administrador de la agencia estadounidense estuvo acompañado por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Daniel Filmus; el embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Marc Stanley; Raul Kulichevsky, director Ejecutivo y Técnico de la Conae; y Guillermo Salvatierra, miembro del directorio de la Conae, entre otras autoridades, en el marco de una recorrida que incluyó una visita al Centro de Control de Misión del CETT.

Durante esta visita, Nelson se interiorizó sobre las iniciativas que lleva adelante la CONAE como el desarrollo de la capacidad propia de lanzamiento de satélites mediante el proyecto Tronador, y la nueva misión satelital SABIA-Mar, el Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar, con fecha de lanzamiento prevista para principios de 2025.

Filmus celebró el interés de la agencia aeroespacial de EE.UU. en la Argentina. “En primer lugar, estamos orgullosos por la evaluación que ha hecho la NASA del desarrollo espacial argentino y por la voluntad de colaborar con Argentina para el desarrollo de nuestro propio plan espacial”, destacó.

Nelson visitó el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) en la localidad cordobesa de Falda de Cañete.

“Lo que propusimos fue crear un mecanismo de trabajo permanente entre las dos agencias, con el apoyo de los dos gobiernos, para ver cómo avanzamos en proyectos concretos: uno, el intercambio de estudiantes; dos, de transferencia de tecnología; y tres, estudiar cuáles son las condiciones para que haya un astronauta argentino participando del plan espacial, lo que nos interesa mucho”, continuó el ministro.

Además, aseguró que se avanzó “en temas muy concretos como el intercambio técnico y pasantías de estudio. Son hechos concretos que, junto con haber firmado el acuerdo Artemisa, implican participar de la mesa chica de las discusiones y las decisiones respecto del futuro del espacio, algo que nos parece central”.

“Hoy vimos el comienzo de la posibilidad de tener información detallada sobre la Tierra” y sobre los acuerdos del Programa Artemisa, que reúne a 28 países y “son una declaración sobre la base del sentido común relacionadas con el uso pacífico del espacio. Es importante porque estamos en planes de viajar a la Luna y hacia Marte. En los acuerdos hay incluso disposiciones sobre esto y sobre la cooperación en el espacio en caso de emergencia, en la prohibición de la interferencia en operaciones científicas de otros países, y que haya partes compartidas para que países puedan ayudarse mutuamente en momentos de dificultad”.


El director de la NASA se reunió con el presidente Alberto Fernández para la firma de los Acuerdos Artemis de cooperación internacional.

Carrera espacial con China

Nelson también se refirió a los proyectos espaciales de China: “Está muy bien, pero lo hacen en secreto” y en cambio destacó que los acuerdos Artemis “tienen intenciones pacíficas, buscamos ayudarnos mutuamente y va a ser con propósitos internacionales".

En este sentido, el administrador de la NASA aseguró que Estados Unidos se encuentra "en una carrera espacial" en la actualidad con China y explicó que hay una diferencia de criterios con respecto al país asiático en los propósitos de los viajes a la Luna.

"Sabemos gracias a nuestros telescopios y a nuestras naves que orbitan la Luna que hay agua en el Polo Sur de la Luna. Si hay agua en abundancia, entonces tenemos hidrógeno y oxígeno, es decir, tenemos combustible para cohetes. Y por eso China anunció que va a ir al Polo Sur. Nosotros vamos al Polo Sur en una misión que va a ser internacional, es una misión con fines pacíficos para toda la humanidad", remarcó. "Ustedes decidan cuál es el objetivo espacial de China, yo no se los voy a decir", agregó Nelson.

En su cuenta de Twitter, el titular de la NASA luego posteó: “Emocionado por nuestra asociación con Argentina mientras trabajamos para explorar el universo y obtener una comprensión más profunda de nuestro planeta natal”. La visita de Nelson al CETT sucedió luego de que firmara el jueves pasado en la Casa Rosada, junto al presidente, la incorporación de la Argentina a los Acuerdos de Artemis.

Por último, Nelson respondió sobre la posibilidad de que haya vida en otros planetas. “¿Quieren saber dónde están los extraterrestres? El reporte se va a conocer en agosto”, adelantó y luego agregó: “¿Yo le creo a esta persona (David Grusch, exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos) que testificó ante el Congreso que tiene partes de un organismo extraterrestre?”. “No, no es la verdad”.