sábado, 24 de febrero de 2024

General Isaac Crespo: "El Espacio ha estado militarizado por décadas, el reto es que no esté armado"
Además, detalló que, potencialmente, España debería tener capacidades propias y confiables para disuadir posibles acciones en su contra.
por Nicolás Muñoz 


(23/02/24) Las industrias de Espacio y Defensa han tenido, a lo largo de los años, momentos de cercanía y de lejanía. De hecho, hay voces que destacan que la guerra en Ucrania sirvió como punto de inflexión ante décadas de "divorcio" entre ambos sectores. A nivel español, estamos a casi dos años de que la Fuerza Aérea ampliara su nombre para pasar a ser el Ejército del Aire y del Espacio, lo que ha llevado a la institución a "acomodar sus piezas" para incorporar al nuevo Mando del Espacio (Mespa). Quien está a cargo de la división, ratificado recientemente, es el general Isaac Crespo, quien participó en la segunda jornada de la quinta edición del Small Satellites & Services International Forum (Sssif) que se desarrolla en Málaga.

Crespo centró su ponencia argumentando que "el Espacio ya está militarizado desde hace algunas décadas. Una vez que tenemos un satélite tomando fotografías con un propósito militar, queda militarizado. El reto, ahora, es que no esté armado, eso es diferente. Nadie quiere una guerra en el Espacio porque, principalmente, lo haría inútil para todos. Potencialmente, en el futuro deberíamos tener capacidades propias y confiables para disuadir posibles acciones en contra nuestra".




Además, el general detalló que el Mespa tiene "tres pilares fundamentales. El primero es proteger nuestros intereses en el Espacio y no sólo allí, sino que en todos los segmentos o sistemas espaciales. El segundo es garantizar el libre acceso nacional y legítimo, donde sea necesario. Y el tercero es garantizar la libertad de acción a la fuerza conjunta, que es militar y desde un nuevo dominio operativo".

Mensaje a la industria espacial española

Por otro lado, Crespo dedicó unas palabras al sector: "la industria aeroespacial genera alrededor del 80% de los ingresos de la industria de Defensa y también fomenta el desarrollo tecnológico, la competitividad tecnológica y el empleo de calidad. Hoy, como nación, tenemos por delante un gran reto de trascendencia nacional que incide en un Espacio extremadamente competitivo y disputado".

Por último, enfatizó que "España debe aprovechar aquellas oportunidades que ofrece Europa en el marco de su seguridad y defensa fomentadas por la aplicación de la Estrategia Espacial de la Unión Europea. Es importante que todos seamos conscientes de los riesgos y amenazas que afectan al Espacio, espero que todos estén convencidos de la conveniencia de que cualquier conjunto espacial nacional significativo, ya sea de uso civil, miltar o dual, debe incorporar medidas de seguridad y, en su caso, de defensa en todos sus segmentos".



El Ejército del Aire reorganiza sus piezas para acomodar al nuevo Mando del Espacio
La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó las instalaciones del Mespa en Torrejón de Ardoz.


Visita de la ministra Margarita Robles al Mando del Espacio. Firma: Ministerio de Defensa


(10/01/24) A diez meses de que el Ministerio de Defensa aprobara la creación del Mando del Espacio (Mespa), el Ejército del Aire y del Espacio ha debido realizar cambios en su estructura para dar entidad y dotar de funciones a la nueva unidad enfocada a la seguridad y la defensa del ámbito ultraterrestre. La estructura orgánica ha sido modificada para incluir los nuevos mandos componentes y los mandos operativos. Así, el Mando Componente Aeroespacial desaparece y da lugar al Mando Componente Aéreo y al Mando Componente Espacial; y lo mismo con el Mando Operativo Aeroespacial, que se desdobla en Mando Operativo Aéreo y Mando Operativo Aeroespacial.

El Mespa integra el Centro de Sistemas Aeroespaciales de Observación (Cesaerob) y el Centro de Operaciones de Vigilancia Espacial (COVE), encargados de aportar una visión completa de la situación en el espacio para detectar y catalogar amenazas que permitan, en última instancia, proteger los intereses nacionales y explotar el espacio como ámbito de operación de forma segura.

El Mando del Espacio tiene su sede en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid). La unidad, dirigida por el general de brigada Isaac Manuel Crespo Zaragoza, cuenta con 12 militares del Ejército del Aire y del Espacio –un oficial general, seis oficiales, tres suboficiales y dos militares de tropa- a lo que hay que añadir otros dos civiles de la empresa Isdefe que apoyan en tareas de asesoramiento técnico.


Visita de la ministra Margarita Robles al Mando del Espacio. Firma: Ministerio de Defensa

Fase operativa inicial a finales de año

El general Crespo ha confirmado esta misma semana durante una visita al Mespa de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que el Mando entrará en la fase operativa inicial limitada el próximo mes de enero, tras unos meses de duro trabajo desde su creación. Su misión principal será la preparación de las unidades y la dirección, planeamiento, organización y coordinación de las funciones que hacen posible la vigilancia, control y operación en el espacio.

El Ejército del Aire y del Espacio prevé que el mando pase a finales de año a la fase operativa inicial. Para su formación específica, la unidad mantiene contacto permanente con las unidades homólogas de Francia, Alemania y de Estados Unidos, así como con las agencias espaciales de la OTAN y la UE, con las que la colaboración es fundamental, tanto ahora como en el futuro.



Defensa ratifica como jefe del Mando del Espacio al general Isaac Crespo Zaragoza
El militar se desempeñaba hasta ahora como jefe de Estado Mayor del Mespa en la base de Torrejón de Ardoz.


El general Crespo. Firma: LinkedIn/Ejército del Aire y del Espacio


(07/02/24) El Ejército del Aire sigue reorganizando sus piezas para acomodar al nuevo Mando del Espacio (Mespa), constituido en octubre pasado. En ese sentido, el Consejo de Ministros ha aprobado la propuesta del Ministerio de Defensa de ascender a general de división y dejar a cargo a Isaac Manuel Crespo Zaragoza, quien era hasta ahora segundo jefe y jefe de Estado Mayor del Mespa como general de Brigada, además de jefe del Gabinete del jefe de Estado Mayor del EA.

Crespo obtuvo el despacho de teniente en julio de 1988 como parte de la XL Promoción de la Academia General del Aire (AGA). Es piloto de Caza y Ataque, acumulando más de 2.800 horas principalmente en F.18 y Eurofighter. Ha pasado por diversas unidades operativas, como el Ala 23 (Base Aérea de Talavera); Ala 15 como capitán y, posteriormente, jefe de la unidad (BA de Zaragoza); y Ala 11 (BA de Morón), siendo el primer jefe del primer escuadrón dotado con aviones Eurofighter.

Estuvo destinado en el Estado Mayor del Aire en la Sección de Programas de la División de Planes como analista y jefe. Ha prestado servicios en el Mando del Apoyo Logístico en la Oficina de Programa Eurofighter y como jefe de la Sección de Aviones de Caza y RPAS. Cabe mencionar su destino conjunto en el Mando de Operaciones tras haber finalizado con el número uno el IX Curso de Estado Mayor y su asignación al puesto de "factores operativos" en la Agencia Eurofighter Netma en Múnich, Alemania. Ha participado en diversas operaciones sobre los Balcanes, totalizando 73 misiones de guerra, y en la Operación ISAF en la BA de Herat (Afganistán).


Visita de la ministra Margarita Robles al Mando del Espacio. Firma: Ministerio de Defensa

Reorganización de piezas y fase operativa inicial a finales de año

El propio general Crespo había confirmado, durante una visita al Mespa de la ministra de Defensa, Margarita Robles, en las instalaciones de Torrejón de Ardoz, que el Mando entrará en la fase operativa inicial limitada, tras unos meses de duro trabajo desde su creación. Su misión principal será la preparación de las unidades y la dirección, planeamiento, organización y coordinación de las funciones que hacen posible la vigilancia, control y operación en el espacio.

El Ejército del Aire y del Espacio prevé que el mando pase a finales de año a la fase operativa inicial. Para su formación específica, la unidad mantiene contacto permanente con las unidades homólogas de Francia, Alemania y de Estados Unidos, así como con las agencias espaciales de la OTAN y la UE, con las que la colaboración es fundamental, tanto ahora como en el futuro.



Nace el Mando del Espacio dentro del Ejército del Aire
El Ministerio de Defensa ha aprobado la creación de esta nueva unidad que tendrá un sistema ad hoc de mando y control.
por Benjamín Carrasco


Instalaciones del COVE en Madrid. Foto: Ejército del Aire y del Espacio


(22/03/23) El Ministerio de Defensa ha aprobado la creación del Mando del Espacio dentro del Ejército del Aire y del Espacio. Este nuevo mando centralizará la preparación de las unidades y la dirección, planeamiento, organización y coordinación de las funciones que hacen posible la vigilancia, control y operación en el espacio.

El Mando del Espacio, como parte de la Fuerza Aeroespacial del Ejército del Aire y del Espacio, proporcionará a la estructura operativa de las Fuerzas Armadas la capacidad de libre acceso y explotación del espacio de manera segura, eficiente y coordinada, explica la orden del Ministerio de Defensa que modifica la organización del Ejército del Aire y del Espacio publicada en el BOE.

El nueva unidad estará dotada de un sistema ad hoc de mando y control con las capacidades necesarias para que, "una vez integrado en la estructura operativa de la Fuerza Conjunta, generar los efectos que garanticen el planeamiento y ejecución de las operaciones de las Fuerzas Armadas y la libertad de acción de la Fuerza Conjunta".

"La creación de este nuevo mando orgánico tendrá un efecto motor en la transformación institucional que abarcará, entre otros aspectos, la participación en la generación de doctrina específica en el marco de la operación en el espacio, el impulso de la formación y adiestramiento del personal, y la adquisición de las capacidades que permitan operar en el espacio ultraterrestre", señala además el ministerio.

El mando estará articulado en torno a un cuartel general, donde se encuadrarán la jefatura y el Estado Mayor del Mando del Espacio, principal órgano auxiliar de la Jefatura, y aquellos otros órganos o unidades que se determinen.

La modificación de las unidades existentes, detalla la orden publicada en el BOE, y la creación de aquellas que sean necesarias, se hará sin aumento de coste de funcionamiento del Ministerio de Defensa y no supondrá incremento del gasto público.

Peso creciente del espacio

Defensa recuerda que desde la perspectiva militar, el espacio proporciona capacidades y servicios únicos y cruciales, multiplicadores de la fuerza y, simultáneamente, críticos para el conocimiento de la situación, la conducción de las operaciones o la alerta temprana ante el lanzamiento de misiles de largo alcance.

También señala que la competición entre los actores internacionales por el uso del espacio ultraterrestre, así como el desarrollo de tecnologías para denegar su uso al adversario, se han multiplicado obligando a las naciones a adoptar medidas para asegurarse la libertad de acción en dicho entorno.



La Agencia Espacial Española reconoce que su proceso de implementación 'puede tardar años'
Su director de Programas e Industria, Juan Carlos Cortés, dijo que necesitan "tiempo para desplegar nuestra actividad".
por Nicolás Muñoz 




(21/02/24) Actualmente, a nueves meses de su entrada en funcionamiento, la plantilla de la Agencia Espacial Española (AEE) está cubierta al 42%. Desde el Gobierno esperan que esa cifra crezca al 60% en un par de meses y que esté completa durante el segundo semestre de este año. Sin embargo, son los propios funcionarios quienes ponen paños fríos y dicen que el proceso de consolidación podría tardar, incluso, "años".

A raíz de su participación en la quinta edición del Small Satellites & Services International Forum (Sssif) en Málaga, el director de Programas e Industria de la Agencia (y quien proviene desde el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, CDTI) Juan Carlos Cortés descartó una eventual "fuga" de trabajadores que hayan rechazado dar el mismo paso desde Madrid a Sevilla, donde está la sede de la AEE.

Además, sobre los plazos de la implementación, Cortés comentó que "es el procedimiento normal para crear una nueva estructura como la Agencia. Por ejemplo, la Agencia Espacial Australiana, que es bastante parecida a la española en cuanto a plantilla, tardó tres años y la AEE tiene menos de un año. Necesitamos tiempo para desplegar nuestra actividad, pero durante este proceso hemos contado con el apoyo del CDTI y de los ministerios. Esto nos permite empezar a trabajar en lanzar esta nueva iniciativa y programas. Pero, insisto, el proceso para crear una estructura de bases muy complejas lleva años. Y creo que vamos por buen camino. Hasta ahora, todo bien".


De izquierda a derecha: Álvaro Giménez, Juan Carlos Cortés, Nicolás Martín, Isabel Pérez y Eva Villaver. Firma: Sssif

Por otro lado, el director de Usuarios, Servicios y Aplicaciones, Nicolás Martín, agregó que "a corto plazo, tenemos varios trámites para poder contratar gente. El primero probablemente se resolverá el próximo mes y es para las áreas económicas y de Recursos Humanos. Para poder resolver el resto del proceso para civiles, militares, que no es necesariamente un requisito, estamos contratando de otras compañías. Mientras tanto, también estamos explorando, queremos contratar asistencia técnica para poder ayudarnos en muy poco tiempo y poder llevar el trabajo a la normalidad".

El desafío de retener talentos

Por su parte, el integrante del Consejo Rector (y quien actuó como moderador de la mesa en Sssif), Álvaro Giménez, aseguró que "tenemos un problema del que no mucha gente se da cuenta en este país: la industria también busca buena gente, talentos. Entonces, tenemos el problema de requerir más ingenieros y personas dedicadas a la actividad espacial. No sólo a la gestión, sino también al desarrollo de actividades. Y esa es una de las funciones de la dirección de Espacio y Sociedad, tenemos que atraer talento a esta actividad y, en particular, también atraer mujeres a la cancha".

En ese sentido, la directora de Espacio y Sociedad, Eva Villaver, puntualizó que "el espacio es fácil de vender, es algo que inspira a cualquiera. Hay que poner más esfuerzo, porque si no consigues suficientes profesionales en el sector, hay algo que hasta ahora no hemos estado haciendo bien. Veamos si podemos corregir esto y conseguir que se queden en el país. Porque este también es otro problema, queremos que formen parte de la infraestructura española y retener el talento, no queremos que vengan y luego los perdamos. Veamos si a través de la educación en el sector espacial podemos cambiar y revertir esta tensión que tenemos ahora. El espacio desarrolla emociones y eso es lo que necesitamos para atraer gente al sector".


A vueltas sobre el arma nuclear antisatélite de Rusia
Por Daniel Marín



El pasado 14 de febrero saltaba la noticia: Rusia estaría desarrollando un arma nuclear antisatélite. El anuncio lo hizo el político republicano Mike Turner al dirigirse públicamente al presidente Biden para que desclasificase la información sobre este misterioso programa y la amenaza se pudiese discutir abiertamente a nivel internacional. Al día siguiente la Casa Blanca confirmó la noticia. A lo largo de los días siguientes se sucedieron rumores y especulaciones de todo tipo, pues estaríamos ante un programa antisatélite (ASAT) ruso totalmente nuevo. Y es que el hecho de que Rusia tenga en servicio sistemas ASAT no es, obviamente, algo novedoso, pero sí lo es que sea un sistema nuclear. Después de todo, recordemos que el 15 de noviembre de 2021 Rusia destruyó el satélite Kosmos 1408 mediante un interceptor Núdol, creando una enorme cantidad de basura espacial en el proceso.


Complejo Orbital Zeus, un remolcador orbital ruso con un reactor de fisión. El reactor nuclear está en el extremo izquierdo. A la derecha se aprecia la carga útil y una etapa propulsiva. En medio la viga con los radiadores. ¿Está este proyecto relacionado de algún modo con el sistema ASAT nuclear que EE.UU. ha denunciado recientemente? (KB Arsenal).

Pero, ¿en qué consistiría esta arma? El 17 de febrero la CNN publicó que el sistema ASAT ruso sería un arma orbital capaz de desactivar otros satélites a distancia mediante un pulso electromagnético (EMP o PEM). El arma no se habría desplegado todavía y se hallaría en fase de desarrollo. Estos detalles, aunque no se han confirmado oficialmente aún, permiten delimitar las características del sistema. Si mencionamos «arma nuclear» y «pulso electromagnético» en la misma frase, lo primero que le viene a uno a la cabeza a uno es un sistema ASAT consistente en detonar armas nucleares en órbita para crear un EMP. Esto no es exactamente nuevo. Como es conocido, entre 1958 y 1963 Estados Unidos y la Unión Soviética efectuaron varias pruebas nucleares de gran altitud, algunas de ellas en el espacio. La más famosa de todas ellas fue Starfish Prime, que se trató de la prueba nuclear más potente (1,4 megatones) en el espacio, a 400 kilómetros de altitud. En estas pruebas los artefactos nucleares no se pusieron en órbita, sino que se siguieron trayectorias balísticas hasta su detonación. En cualquier caso, sirvieron para demostrar que una explosión nuclear era capaz de generar un brutal pulso electromagnético (en realidad son varios pulsos, porque hay que tener en cuenta la respuesta de la magnetosfera terrestre) con unos efectos devastadores sobre las redes de electricidad y otros sistemas y aparatos eléctricos de todo tipo. A partir de entonces la doctrina militar de la Guerra Fría dictaba que cualquier ataque nuclear masivo hacia un oponente debía comenzar una serie de detonaciones en la alta atmósfera para detener toda actividad del país enemigo cortesía de los EMP.


La explosión y la aurora artificial sobre el Pacífico como efecto de la prueba nuclear Starfish Prime en el espacio (USAF).

Un arma ASAT de este tipo es la más sencilla de desarrollar: basta con poner una serie de cabezas nucleares en órbita y esperar al día del juicio final para detonarlas (al menos cuando no pasen por encima del territorio ruso). Es decir, incorporaría ideas de proyectos análogos al sistema FOBS desarrollado por la URSS en los años 60 para poner armas nucleares en órbita. Dejando dilemas morales a un lado, esta técnica tiene varios inconvenientes; el primero, es que, además de los satélites del enemigo, también dejarías fuera de servicio satélites propios (en el caso de Rusia, lo más grave para ellos es que afectaría al sistema GLONASS de navegación y sus satélites de comunicaciones) y de tus aliados o socios (algo me dice que China no estaría muy contenta); el segundo, que estaríamos ante una arma de destrucción masiva espacial que solo tendría sentido en medio de una guerra a gran escala que podría derivar muy fácilmente en un holocausto nuclear (atacar un satélite de otro país constituye un acto de guerra). El tercero, y más directo, que este tipo de sistema contraviene el Tratado del Espacio Exterior de 1967, uno de los grandes éxitos de la diplomacia de la Guerra Fría y que impide situar armas nucleares en el espacio (lo que incluye todo tipo de órbitas y las superficies de otros cuerpos del Sistema Solar).


Efectos de la prueba Hardtack Teak de agosto de 1958, cuando EE.UU. detonó un arma de 3,8 megatones a 77 km de altitud (Wikipedia).

Entonces, ¿está Rusia diseñando un sistema ASAT con armas nucleares en órbita? Por el momento no lo podemos descartar, a pesar de que sea una locura. Y no se puede descartar totalmente, por desquiciada que sea la idea, porque un sistema de este tipo sí presenta una ventaja militar evidente: es ideal contra las megaconstelaciones de satélites. Y es que las megaconstelaciones como Starlink o Starshield han dejado obsoletos a todos los sistemas ASAT en servicio. Puedes destruir unos cuantos satélites enemigos, quizá decenas, pero seguirás teniendo miles en órbita. Sin embargo, los EMP de múltiples detonaciones nucleares sí podrían eliminar, o debilitar seriamente, las megaconstelaciones del rival. El inconveniente, como hemos comentado, es que podrías terminar por llevarte nuestra civilización por delante si el asunto escalase solo un poquito más.


Dos variantes del remolcador TEM Zeus, una con motores iónicos (abajo) y otra con motores de «magnetoplasma» (Roscosmos).

Otra posibilidad es que el proyecto que esté desarrollando Rusia sea nuclear, pero el pulso electromagnético no lo cause una explosión nuclear. Esto puede parecer una contradicción, pero hay que tener en cuenta que un EMP puede ser generado por otros sistemas convencionales. Vale, pero, entonces, ¿por qué el rumor habla de «un arma nuclear rusa»? La conclusión más evidente es que sería un arma ASAT capaz de producir EMP convencionales gracias a la electricidad generada por un reactor nuclear de fisión. Rusia lleva años desarrollando varios proyectos de satélites con reactores nucleares. El más famoso es el Complejo Orbital Zeus (Orbitalni Kompleks Zevs) de KB Arsenal, un sistema que ha sido concebido para transportar cargas a órbitas altas o a otros puntos del Sistema Solar. Zeus (Zevs/Зевс) cuenta con una versión militar clasificada anterior que según los medios rusos se denomina Ekipazh, también de KB Arsenal, aunque se desconoce el estado de este proyecto y sus diferencias precisas con Zeus. El caso es que un satélite equipado con un reactor de fisión de este tipo podría generar EMP que eliminasen total o parcialmente otros satélites. La ventaja de este sistema es que no violaría ningún tratado mientras no se usase con satélites de otras naciones. Si se llegase a usar contra objetivos enemigos y, a pesar de que también estaríamos ante un acto de guerra, obviamente el acto hostil sería más contenido al tratarse de un pulso mucho más débil y apenas afectaría a un satélite enemigo en cada momento (el satélite ruso debería maniobrar hasta estar cerca de su objetivo). En 2021 se publicaron varias noticias sobre las posibles capacidades ASAT de un remolcador nuclear ruso, aunque debía dejar fuera de servicio a los satélites enemigos mediante interferencias radioeléctricas (no pulsos EM) o láseres. Esta semana informaciones en medios rusos desvinculaban el proyecto de remolcador Zeus del nuevo sistema ASAT, una negación que, más allá de si es creíble o no, no tiene mucho sentido porque en todo caso estaríamos hablando de una versión militar de este proyecto, como Ekipazh.


Primera aparición en 2016 del posible diseño del satélite de guerra electrónica Ekipazh de KB Arsenal (Izvestia).

Sea como sea, todo indica que, de ser ciertos los rumores publicados en los medios estadounidenses, estaríamos ante el peor escenario posible, aquel en el que Rusia está desarrollando un sistema ASAT con armas nucleares en órbita, un sistema que violaría tratados internacionales y pondría al mundo más cerca de una guerra nuclear. Por el contrario, el otro escenario, el desarrollo de un «simple» satélite ASAT capaz de dejar fuera de servicio satélites enemigos uno a uno mediante pulsos electromagnéticos generados gracias a un reactor de fisión, no parece que en estos momentos sea el más probable. En cualquiera de los casos, la militarización del espacio nunca es una buena noticia.



viernes, 23 de febrero de 2024

Fuera de modelo: La industria para la defensa en la era libertaria
El proyecto de Ley Ómnibus que Milei envió al Congreso buscó la privatización de las empresas nacionales de defensa, lo que significaría que la Argentina liquide buena parte su industria militar, a contramano de lo que sucede en el mundo. La cuestión no está saldada porque el Gobierno insistirá con las privatizaciones.
Por Carlos de la Vega




En la Argentina se conoce bien desde la década de 1990 –durante la presidencia de Carlos Menem– qué significa el vocablo ”privatización” cuando se trata de empresas o sectores estratégicos. Es un eufemismo de “liquidación”.

El 27 de diciembre de 2023, el presidente argentino Javier Milei envió al Congreso de la Nación un proyecto de ley con múltiples temas con el declarado propósito de refundar la Argentina bajo las viejas premisas del laissez faire económico, que bien puede traducirse como “una destrucción planificada”.

En el Anexo I de ese intento de mega norma se enumeraban las empresas estatales del gobierno nacional sujetas a privatización. Eran 41, entre ellas, la Fábrica Argentina de Aviones “Brig. San Martín” S.A. (FAdeA), Fabricaciones Militares S.E. (FM) y Talleres Navales Dársena Norte S.A.C.I y N. (TANDANOR), la cual, se encuentra unida al Astillero “Almirante Storni” en el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR). De la razia se salvaban INVAP, joya tecnológica indiscutida de Argentina, por ser una empresa de la provincia de Río Negro; e IMPSA, con porcentaje accionario minoritario de la provincia de Mendoza.

La ley finalmente se estrelló en la Cámara de Diputados de la Nación, tanto por la férrea oposición de la coalición Unión por la Patria, como por la sorprendente entropía del oficialismo y sus aliados más o menos explícitos. Sin embargo, la cuestión de las privatizaciones no está saldada ya que Milei ha proclamado que seguirá adelante con su plan.

La liquidación, vía privatización, del entramado industrial militar argentino, va a contramano de lo que están haciendo en el mundo los países que esperan tener algún lugar en él, por modesto que sea. En la nueva distribución internacional las industrias nacionales para la defensa cumplen un rol fundamental y están siendo apuntaladas desde y por el Estado. No se trata de hacer lo que el mundo hace con mentalidad de manada, sino en constatar como el poder nacional de los países en cuestión se ha ido incrementando merced a políticas públicas impulsoras del desarrollo y la producción local para la defensa.

Para ver que hacen los países que acumulan poder en lo militar y evaluar que tan lejos de eso está la gestión libertaria de la Argentina es posible distinguir los modelos más paradigmáticos que se pueden hallar en el mundo en la estructuración y gestión de los complejos de desarrollo y producción para la defensa.

En principio podríamos distinguir cuatro variantes: el estadounidense, el francés/israelí, el chino/ruso y el multifacético latinoamericano. Por supuesto, estos modelos son aplicables sólo a los países que tienen un sistema de producción para la defensa.


La Fábrica Argentina de Aviones “Brig. San Martín” S.A. (FAdeA) es una de las empresas que el Gobierno pretendió privatizar. Foto: FAdeA.

Estados Unidos, primacía privada con omnipresencia estatal

Es un modelo basado en empresas privadas pero con una injerencia estatal tan importante que aquellas compañías bien podrían ser llamadas corporaciones paraestatales con titularidad privada de la propiedad.

Estados Unidos es la mayor potencia militar del planeta y la injerencia del gobierno en sus empresas para la defensa ha sido tan alta que, tras la caída del Muro de Berlín, cuando se avizoraban fuertes recortes presupuestarios en el sector por parte de Washington, Leslie Aspin, secretario de Defensa en tiempos de la primera presidencia de Bill Clinton, organizó una cena durante 1993 con los ejecutivos de las principales compañías norteamericanas del rubro para indicarles que debían achicar sus estructuras y fusionarse para disminuir costos.

Ese encuentro se conoce en el mundillo militar internacional como “la última cena” y los lineamientos trazados en esa ocasión fueron cumplidos a rajatabla en las siguientes décadas. De libre iniciativa empresarial poco y nada, más bien el Estado orientando y ordenando.

No obstante, la promiscua vinculación entre lo que el expresidente norteamericano Dwight Eisenhower denominara el “complejo industrial-militar” en su célebre discurso de despedida de la presidencia, del 17 de enero de 1961, y el gobierno estadounidense, incluidas sus versiones estaduales y hasta municipales; la relación entre ambos no ha sido, ni sencilla, ni lineal. La dinámica de las “puertas giratorias”, por la cual los funcionarios políticos pasan a ocupar cargos ejecutivos en empresas privadas al dejar sus puestos anteriores, y viceversa, favoreciendo en el camino, en general, a los intereses del sector privado, está sumamente difundido.

Otro tema que en ese país ha pasado de ser una preocupación a constituirse en un condicionante de la viabilidad de los proyectos tecnológico-industriales para la defensa, son los costos. La propiedad privada de las empresas del sector, con su búsqueda constante y a cualquier precio de la rentabilidad, ha llevado a muchos especialistas a señalar este hecho como una de las razones de la multiplicación exponencial del costo de los sistemas de armas en los últimos 50 años.

Por ahora, y apuntalado por la mayor economía del mundo, Estados Unidos no ha colapsado bajo el peso de sus gastos militares pero es perfectamente factible que ello pueda ocurrir en un lapso no tan lejano. La sombra de lo que le ocurrió en este aspecto a la Unión Soviética empieza a proyectarse sobre su otrora vencedor capitalista.


Talleres Navales Dársena Norte S.A.C.I y N. (TANDANOR), que se encuentra unida al Astillero “Almirante Storni” en el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR) es una empresa clave de la industria naval local, que también forma parte del grupo de empresas estatales que el Gobierno quiere pasar a manos privadas.

Francia/Israel, conducción estatal, producción pública y privada

Aunque Francia e Israel sean dos países muy distintos, en el diseño de sus sistemas de producción para la defensa tienen una significativa similitud. En ambos hay un organismo estatal rector del sector, en los dos la columna vertebral del entramado productivo para la defensa es estatal, y también hay importantes empresas privadas.

En Francia, el organismo rector es la celebérrima DGA (Direction Général de l’Armement/Dirección General del Armamento) perteneciente el Ministerio de las Fuerzas Armadas galo.

La DGA es un organismo netamente técnico bajo conducción civil, que en 2022 ostentaba 18 delegaciones en toda Francia, 10.206 empleados, entre civiles y militares, 80 proyectos en gestión o supervisión, 16.000 millones de euros de adquisiciones militares a su cargo y 1.100 millones de euros en inversión en investigación y desarrollo; que participa, a su vez, en la promoción comercial en el exterior de los bienes y servicios elaborados por la industria para la defensa francesa.

Con respecto a las empresas, dos de los principales bastiones de la defensa francesa y europea son Airbus y Thales. En la primera (cuya denominación societaria actual es EADS – European Aeronautic Defense and Space Company), especializada en el rubro aeroespacial y militar; en el año 2020 el Estado francés poseía el 11% de las acciones, el alemán el 10,9% y el español el 4,1%. Este porcentaje accionario le permite a los países socios controlar de hecho a la compañía, e incluso en los últimos años se ha estado negociando el incremento de esas participaciones societarias.

En Thales, especializada en cuestiones de electrónica e información para la defensa, aunque cotiza en bolsa, el control de la compañía es compartida entre el Estado francés y la empresa privada gala Dassault. En el rubro naval, Naval Group, es uno de los mayores astilleros de Europa, propiedad del Estado francés en un 62,2% y de Thales en un 35%.

El sector francés de la defensa, asimismo, cuenta con importantes empresas privadas de proyección mundial. Uno de los más paradigmáticos de estos grupos es la citada Dassault, otrora diseñador y fabricante de los aviones cazabombarderos Mirage que sirvieron en la Fuerza Aérea Argentina. Si bien empezó y tiene su eje en la aeronáutica, la empresa se diversificó en diversos rubros en las últimas décadas.

En el modelo israelí hay dos organismos públicos que se destacan: el DOPP (Department of Production and Procurement/Departamento de Producción y Adquisiciones) y el SIBAT (Internacional Defense Cooperation Directorate/Dirección de Cooperación Internacional para la Defensa). El primero se encarga de las adquisiciones de material militar y la supervisión e impulso de los programas de desarrollo y fabricación, tanto sea que se realicen en empresas estatales como privadas. El segundo promueve las exportaciones de armamento israelí.

Las empresas para la defensa israelíes, a su vez, tiene dos grandes ramas: una protagonizada por la estatal Israel Aerospace Industries (IAI) y la otra por la privada Elbit. En ambos casos se trata de compañías que constituyen las cabeceras de holdings integrados por un numeroso conjunto de otras empresas. En medio de ellas se destaca Rafael, una compañía más pequeña perteneciente al Ministerio de Defensa israelí, especializada en la producción de sistemas de defensa aérea como los famosos misiles aire-aire Python.


Airbus (cuya denominación societaria actual es EADS – European Aeronautic Defense and Space Company) está especializada en el rubro aeroespacial y militar. En el año 2020 el Estado francés poseía el 11% de las acciones, el alemán el 10,9% y el español el 4,1%. Este porcentaje accionario le permite a los países socios controlar de hecho a la compañía.

China/Rusia, Estado omnipresente

Tanto en Rusia como en China las principales empresas industriales de la defensa están en manos del Estado. En el gigante asiático, las más importantes son: AVIC (Aviation Industry Corporation of China/Corporación de la Industria de Aviación de China), CETC (China Electronics Technology Group Corporation/Corporación Grupo de Tecnología Electrónica de China), Norinco (China North Industries Group Corporation/Corporación del Grupo de Industrias del Norte de China) y CSGC (China South Industries Group Corporation/Corporación del Grupo de Industrias del Sur de China).

En Rusia las más relevantes son Amaz-Antey, UAC (United Aricraft Corporation) y OCK (United Shipbuilders Corporation/Corporación de Fabricantes de Barcos Unidos).

Es obvio que en la vida de las empresas para la defensa de estos dos países late, todavía, la influencia del período comunista. Sin embargo, en ambos casos el reposicionamiento internacional de Rusia y China en las últimas décadas llevó a profundos procesos de modernización en esas industrias.

El caso chino es particularmente interesante. Cuando Deng Xiaoping llegó en 1978 a la jefatura del gobierno puso en marcha un programa de eficientización y avance de sectores estratégicos denominado las “Cuatro Modernizaciones”, que abarcaron la agricultura, la industria, la ciencia y la tecnología, y la defensa. En este último, lo relativo a investigación, desarrollo y producción se encontraba especialmente desarticulado, obsoleto, con dificultades de calidad y productividad, y escasez de personal bien formado. Cuarenta años después, la industria para la defensa china, bajo conducción estatal, ha dado un salto cualitativo gigantesco, el cual, si bien aún no ha permitido superar todos sus problemas, la ha acercado a los estándares de las mejores del mundo.

América Latina, diversidades dispares

En América latina hay una diversidad de modelos, mucho de los cuales han mutado fuertemente a lo largo de la historia reciente. Entre los países de la región con industrias para la defensa significativas están Brasil, la Argentina y Chile.

Brasil ha edificado, por lejos, la industria de defensa más avanzada de la región y una de las más relevantes entre las naciones en vías de desarrollo. Aunque su diseño del entramado productivo para la defensa se ha basado en empresas privadas, el sector estatal ha cumplido un rol fundamental a través de incentivos y orientaciones precisas. Un caso paradigmático es el de EMBRAER, la empresa de aeronáutica y defensa brasileña de mayor importancia y proyección internacional. Privatizada en la década de 1990, el Estado conservó, no obstante, una acción de oro (goldenshare) por la cual el gobierno puede vetar cualquier decisión del directorio que considere inadecuada para los intereses estratégicos de la compañía o del país. Únicamente el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro se negó a emplear dicha facultad frente a la posibilidad de adquisición de EMBRAER por parte de Boeing, en 2019, operación que finalmente se frustró por problemas internos de la compañía estadounidense.


EMBRAER es la empresa de aeronáutica y defensa brasileña de mayor importancia y proyección internacional en América Latina. Privatizada en la década de 1990, el Estado conservó, no obstante, una acción de oro que puede vetar decisiones del directorio.

La Argentina, poseedora hasta la década de 1980 de una diversificada y amplia industria para la defensa construida a lo largo del siglo XX bajo el modelo de la autarquía militar; padeció durante el proceso privatizador de los ’90 el desguace del sector, llevándolo casi a su destrucción total. Sin embargo, a partir de la primera década del siglo XXI, se inició un proceso de recuperación y reconstrucción que permitió volver a contar con al menos una empresa rectora en la mayoría de los segmentos estratégicos (aeronáutica, naval y tierra). A esto se le sumó un nuevo actor, la estatal INVAP que en una década desarrolló desde cero radares militares y civiles habiendo alcanzado, 20 años después, la madurez para comenzar a exportar.

A pesar de que Chile, tras la dictadura de Pinochet en los ‘70, se ha mostrado como el ejemplo paradigmático de sociedad neoliberal, lo cierto es que en materia de defensa, mantuvo e hizo crecer empresas estatales, tanto en lo aeronáutico (ENAER), como en lo naval (ASMAR) y lo terrestre (FAMAE).

Aunque Chile ha mantenido la propiedad de esas empresas en manos de las fuerzas armadas según cada rubro, un modelo arcaico y poco recomendable; esta práctica ha tenido algunas particularidades que han buscado conjurar los típicos problemas que aparecen en las empresas productiva en manos de militares. Por ejemplo, una de las prácticas que hace sumamente difícil constituir una gerencia profesionalizada y especializada en las empresas de gestión militar es la rotación típica de los puestos castrenses. Chile ha tratado de evitar caer en esta dificultad dando a los militares en puestos de conducción de las mencionadas compañías una continuidad en sus roles que no tienen en otras posiciones castrenses. Para citar sólo un caso, el Gral. Henry Cleveland, presidente de ENAER, hace 11 años que presta servicios en la empresa.

Múltiples variantes

El mundo ya está plenamente inmerso en una confrontación entre bloques geopolíticos. Esto tiene impactos concretos en la reorganización de los entramados productivos para la defensa de los distintos países, que se tornan fundamentales para la disputa por el poder y la preservación de la soberanía. Algunas de estas consecuencias poseen antecedentes previos. Por ejemplo, el agrupamiento de empresas que surgió de la “ultima cena” para obtener escalas productivas más grandes a fin de enfrentar los achicamientos presupuestarios en los años posteriores a la caída del mundo soviético, que no sólo se realizó en Estados Unidos, sino que se replicó también en los complejos industriales del resto de los países de la OTAN. Esto llevó a un esfuerzo de internacionalización de las principales empresas occidentales para la defensa, con el propósito de compensar en los mercados foráneos lo que perdían de ventas en los nacionales. La británica Bae Systems se destacó en este proceso, expandiéndose en Estados Unidos con tal éxito que en la actualidad es la única empresa extranjera considerada oficialmente como parte de la base industrial para la defensa norteamericana.

También se ha dado el surgimiento de nuevos actores nacionales, como Corea del Sur y Turquía. En todos estos casos, aunque haya empresas privadas involucradas en algunos nichos específicos de actividad, son las compañías estatales y el propio Estado quienes sostuvieron el esfuerzo para la creación y consolidación de un entramado de investigación, desarrollo y producción para la defensa moderno y eficaz.

Turquía es uno de los casos con una trayectoria llamativa que puede ser un referente a tener en cuenta por los países latinoamericanos que aspiren a contar con una industria para la defensa propia que sea competitiva. En 1952, tras unirse a la OTAN, prácticamente desmanteló su industria para la defensa para pasar a depender de las compras a empresas estadounidenses. Pero, en 1974, a causa de su intervención en la guerra civil de Chipre, se declaró contra ella un bloqueo armamentístico propiciado por las potencias occidentales que obligó a Ankara a reconstruir la industria para la defensa turca. Desde entonces comenzó un rápido proceso de desarrollo que ha sorprendido recientemente con sus logros, como los drones provistos a Ucrania en su enfrentamiento con Rusia.

Claridad y determinación

Las auguradas privatizaciones del complejo industrial argentino para la defensa por parte del Gobierno de Milei vuelven a dejar al país en el peligro cierto de quedar fuera del mapa de la construcción de poder internacional. Sin negar que muchas de las empresas que conforman ese entramado productivo requieren importantes modernizaciones, sobre todo desde lo organizacional y cultural, además de proyectos significativos para incrementar sus capacidades; lo cierto es que en el seno de un Gobierno que sistemáticamente denosta la generación de valor que proveniente del conocimiento y la tecnología, no se puede esperar otra cosa que las privatizaciones anunciadas sean sinónimo de involución y pérdida, y no del progreso necesario y anhelado.

De todas formas, la resiliencia argentina ha demostrado ser alta y la última palabra lejos esta de haber sido dicha. Ahora bien, sea que estas empresas puedan ser preservadas, o deban ser reconstruidas en un futuro, el conocimiento sobre cómo se está moviendo el sector en el mundo y los entramados geopolíticos en disputas en el mismo, debe ser muy diáfano, así como la voluntad para volver a avanzar cuando llegue un momento más propicio tiene que ser bien determinada, si es que no se quieren perder las oportunidades que puedan forjarse.



CONICET a la deriva: Los reclamos de científicos argentinos al Gobierno de Milei
TSS habló con investigadores y directivos de distintas provincias para conocer cómo afectan los recortes de presupuesto y de personal a partir de las políticas del nuevo Gobierno. Problemas para pagar la luz, líneas de investigación paralizadas y jóvenes profesionales que ya piensan en irse del país son algunas de las consecuencias del desfinancimiento del sector científico-tecnológico, que busca organizarse para enfrentar el ajuste.
Por Nadia Luna




A poco más de dos meses de la asunción del nuevo Gobierno nacional, la situación de la ciencia argentina en los institutos del CONICET distribuidos a lo largo y ancho del país comienza a ser preocupante. Algunos directores y directoras de los centros de investigación ya están teniendo problemas para pagar servicios básicos como la luz y gastos de mantenimiento. Los subsidios para poder llevar adelante proyectos de investigación no están siendo ejecutados. Miles de postulantes a becas doctorales esperan los resultados que deberían haberse publicado el 12 de enero para saber si tendrán trabajo en los próximos meses. Muchos, como ha sucedido cada vez que hubo crisis económica y desfinanciamiento del sistema científico argentino, ya piensan en irse del país.

Ante este panorama, la comunidad científica se está organizando de diversas maneras: hay redes nacionales de directores de institutos y de postulantes a becas CONICET, asambleas formadas dentro de los CCT (los Centros Científicos Tecnológicos son nodos provinciales o regionales que nuclean numerosos institutos), gremios, sindicatos y diversos colectivos de científicos y científicas que se habían creado durante el ajuste propiciado por el gobierno de Mauricio Macri y que ahora ven necesario reactivar esos lazos.

El 14 de febrero, referentes de la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICYT) tuvieron una reunión con el presidente del CONICET, Daniel Salamone, para plantearle sus preocupaciones. “En concreto, no tenemos nada”, comunicó al salir de la reunión Jorge Geffner, representante de la red, a quienes se habían movilizado al Polo Científico Tecnológico para apoyar los reclamos. Ese día, las movilizaciones de trabajadores de la ciencia se replicaron en numerosas ciudades del país.

Más tarde, el directorio del CONICET hizo un comunicado donde se compromete a publicar los resultados de las convocatorias antes de la próxima reunión con directores (el 28 de febrero). Sin embargo, de las 1300 becas doctorales que deberían otorgarse, aclaran que solo están garantizadas 600 con fecha de inicio el 1 de agosto (cuando deberían comenzar el 1 de abril) y las 300 correspondientes a Becas de Finalización de Doctorado. Desde la RAICYT explicaron que “el Estado argentino invierte en su semillero académico tan sólo el 0,008% del PBI”, con lo cual no entienden los argumentos del recorte.

El 14 de febrero referentes de la RAICYT tuvieron una reunión con el presidente del CONICET, Daniel Salamone, para plantearle sus preocupaciones. El reclamo fue acompañado con movilizaciones de científicos en todo el país.

“Esto no lo vivimos nunca en la historia de la democracia. Los dos pilares fundamentales de la ciencia, que son los recursos humanos y el financiamiento, están siendo destrozados en unos pocos meses. Es una situación de ahogo que no sé cuánto tiempo más podremos tolerar. En la reunión de la RAICYT que hicimos el viernes, varios directores manifestaron que están empezando a tener problemas para pagar gastos básicos como la luz y el mantenimiento de instalaciones. ¡Y estamos en febrero recién!”, contó a TSS la doctora en Química Valeria Levi, investigadora del CONICET y vicedecana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Durante la reunión de la RAICYT, las y los científicos de distintas provincias expusieron la situación de sus institutos, presentaron los avances de las distintas comisiones (Difusión, Adhesiones, Trabajo Parlamentario y Asuntos Legales) y definieron las próximas acciones a seguir. Al reclamo por las becas doctorales, se suma que hay una convocatoria abierta de 800 becas posdoctorales sin garantía de que se vaya a dar nombramiento efectivo; que no hay novedades en las promociones ni ingresos a la Carrera de Investigador Científico (CIC) ni a la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) del CONICET; y tampoco sobre los 49 trabajadores administrativos cesanteados (contratados en 2023) ni sobre los 1200 que tienen contrato solo hasta el 31 de marzo.

“Esta situación con los recursos humanos paraliza los proyectos de investigación porque ya estaba planificado sumar a esa gente. Pero, además, genera una sensación de frustración en quienes se presentaron y una gran incertidumbre sobre su continuidad. Ya antes era difícil conseguir becarios porque las becas no son salarios y los montos son bajos, así que ahora será más difícil aún. A largo plazo, esto puede tener efectos muy negativos sobre dónde van a ir las nuevas generaciones que hagan ciencia”, dijo el doctor en Ciencias Biológicas Ricardo Pautassi, vicedirector del Instituto de Investigación Médica Mercedes y Martín Ferreyra (INIMEC–CONICET/UNC/IMMF), de Córdoba.

«A largo plazo, esto puede tener efectos muy negativos sobre dónde van a ir las nuevas generaciones que hagan ciencia», advirtió Ricardo Pautassi, investigador del CONICET en el INIMEC, de Córdoba. En la foto, científicas preparándose para la movilización del 14 de febrero en esa provincia.

Entre las próximas acciones, la RAICYT planea convocar a una reunión presencial de autoridades que permita concretar un marco representativo, federal y formal de funcionamiento de la red, crear una página web y poner en marcha distintos cursos de acción con otros sectores del sistema científico, como las universidades nacionales. “La red está trabajando desde diversas perspectivas. Por un lado, seguir manifestándose públicamente en forma democrática. Por otro lado, estamos estudiando distintas vías de acción, consultando con abogados e iniciando diálogos con diputados y senadores. Esta semana vamos a estar trabajando en eso”, indicó Levi.

La situación de las provincias

Si bien los reclamos del sector científico son similares en todo el país, cada región atraviesa la problemática de diversas maneras. TSS conversó con científicos y directivos de distintas provincias para conocer cómo les está afectando el recorte de presupuesto y de personal.

“En las provincias la situación es peor por varias razones”, afirma la doctora en Bioquímica Virginia Albarracín, directora del Centro Integral de Microscopía Electrónica (CIME–CONICET/UNT), de Tucumán. “En principio, porque en épocas de vacas gordas como los últimos cuatro años, los recursos tienden a quedarse más en los centros de mayor cantidad de investigadores, como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, y entonces tenemos menos aire para seguir ahora que la cosa está mal. Por otro lado, porque las protestas tienen menos fuerza aquí por ser pocos. En Tucumán, no hay más de mil personas de CONICET y estamos bastante diseminados dentro del área metropolitana”, explicó.

Albarracín agregó que en el CIME por ahora pueden seguir trabajando porque tienen algunos ingresos de usuarios del sector privado e instituciones de salud a quienes brindan servicios pero hay algunos aspectos paralizados, como los dos subsidios obtenidos en el programa “Equipar ciencia” que continúan esperando. “Los íbamos a usar para renovar los equipos y ponernos a la vanguardia de la microscopía electrónica en el país. Hoy todo eso parece muy lejano. También sigo esperando los resultados de mi promoción a investigadora principal, que ya debería haber salido”, señala.

Desde Jujuy, la economista Laura Golovanevsky, directora del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Tecnologías y Desarrollo Social para el NOA (CIITeD–CONICET/UNJu), explicó que en su grupo de investigación están usando fondos remanentes del año pasado pero que cuando eso se acabe, “van a aparecer los problemas”. En su caso, al trabajar dentro de la universidad no tienen gastos adicionales de luz y mantenimiento pero una de las cosas que están empezando a restringirse son las salidas a campo para realizar diversos relevamientos. “La mayor preocupación que tenemos es la incertidumbre por el futuro porque vemos que el rumbo que se está tomando es dejar de lado al CONICET”, apunta la investigadora.

Investigadores del CONICET en Santiago del Estero también se movilizaron para exigir respuestas sobre los recortes presupuestarios y de personal.

En tanto, Adrián Di Giacomo, director del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL–CONICET/UNNE), cuenta que en Corrientes las y los científicos se están organizando entre las unidades ejecutoras de la región, realizando reuniones, hablando con la prensa local y participando en manifestaciones junto con otros sectores de la sociedad. En su instituto cuentan con varios vehículos para salir a campo a realizar investigaciones pero debido a que no pueden afrontar gastos de servicio técnico y de reposición de neumáticos, solo una camioneta está en condiciones de ser utilizada. “Hemos restringido los gastos de los institutos a los servicios básicos, sin poder comprar insumos para los laboratorios ni artículos de limpieza, ya que el dinero para el funcionamiento ha sido licuado por la inflación”, se lamenta.

Para Pautassi, la situación actual empieza a tener algo de déjà vu. En la época de ajuste que atravesó el instituto cordobés durante el gobierno de Mauricio Macri, habían llegado al punto en el que, por no poder pagar servicios básicos, investigadores y becarios se turnaban para limpiar los laboratorios y sacar la basura. Aunque eso había sido hacia el último año de gobierno, no en los primeros meses. “El primer impacto que hemos tenido es que ya tuvimos que solicitar fondos extraordinarios para el pago de la luz del instituto. De por sí son costos elevados y con el aumento de los últimos meses no estamos pudiendo afrontarlos”, cuenta.

En plena Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la situación también se está complicando. “Yo estoy pagando de mi bolsillo rollos de papel que necesitamos en el laboratorio”, dijo Levi, que trabaja en el Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (IQUIBICEN–CONICET/UBA). También están replanteando líneas de investigación y viendo qué insumos podrán adquirir y cuáles no con la reducción del 50% que implicó la última devaluación en los subsidios obtenidos. De todos modos, remarca que lo que más les preocupa es la situación de los y las estudiantes de doctorado.

Manuel De Paz, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (IIRNAD–CONICET/UNRN) que está en Bariloche, y miembro de ATE CONICET, señala que vienen realizando distintas acciones colectivas, como asambleas, radio pública y reuniones para conocer la situación de cada grupo de investigación. “Al instituto nos pega sobre todo en el funcionamiento y en la continuidad de los becarios. Con este panorama, los jóvenes investigadores tenemos poca perspectiva de poder formar grupos de trabajo y financiar nuestros proyectos. Además, se han caído las compras de algunos equipos que ya habíamos solicitado”, precisa.

Los reclamos de la comunidad científica llegaron hasta el fin del mundo: en Ushuaia investigadores del CADIC y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego se movilizaron en rechazo al vaciamiento del CONICET.

Soledad Leonardi, investigadora del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR–CONICET CENPAT), en Puerto Madryn, cuenta que no fue difícil volver a organizarse porque ya se habían conformado redes de trabajadores durante el macrismo. En particular, allí están enfocados en el reclamo por “los compañeros y compañeras que se encuentran más expuestos a las medidas tomadas por el Gobierno de Milei”: el personal administrativo, los postulantes a las becas y los investigadores que debían ingresar a carrera pero aún no fueron efectivizados. “En el CENPAT tenemos fondos para garantizar el funcionamiento durante pocos meses más. Luego no vamos a poder cubrir gastos básicos como luz, gas, internet, seguridad y limpieza. Esto es en mayor o menor medida lo que está sucediendo en todos los institutos del país”, sintetiza.

Una agencia con fondos pero sin ejecución

Otra situación preocupante dentro de la comunidad científica es la paralización en el funcionamiento de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), pese a tener presupuesto propio para poder funcionar. “No se entiende por qué no se ejecutan esos fondos si están disponibles y no se pueden usar con otra finalidad. La respuesta que dan no conforma porque es como la cuestión del huevo y la gallina: dicen que no tienen firma para hacer las ejecuciones pero siguen sin nombrar un presidente”, afirma Levi.

TSS consultó al economista Fernando Peirano, expresidente de la Agencia I+D+i, sobre la crítica situación del organismo. “La Agencia continúa sin presidente o presidenta, esto tiene consecuencias en lo operativo y es una señal en lo institucional. Esta acefalía ya lleva más de 60 días. Hay un directorio que es el órgano máximo de autoridad pero, a su vez, hay decisiones que se tomaron desde la Jefatura de Gabinete en contradicción con el directorio, con lo cual hay una situación de incipiente conflicto de mandos sobre la Agencia”, explicó.

“La Agencia continúa sin presidente o presidenta, esto tiene consecuencias en lo operativo y es una señal en lo institucional», dijo Fernando Peirano, expresidente de la Agencia I+D+i.

Además, en los últimos días, ante el anuncio del gobierno sobre la eliminación de fondos fiduciarios, se produjo una confusión sobre la posibilidad de que se elimine el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCYT) de la Agencia. Peirano explica que el FONCYT es una Dirección Nacional, no un fondo fiduciario, con lo cual no hay modificaciones previstas. Sin embargo, la Agencia posee también un fondo fiduciario que es la columna vertebral del sistema administrativo y financiero de la Agencia. Aún no se sabe si será eliminado pero si lo fuera, sería mucho más difícil que la Agencia disponga de los recursos para cumplir con los pagos de los diversos subsidios.

“Gran parte del carácter plurianual de la ciencia está asociado a la existencia de este fondo fiduciario. Es un instrumento para agilizar y garantizar a lo largo de todo el año la disponibilidad de liquidez para atender los más de 8.000 proyectos que lleva la Agencia. Lo que hay que tener en cuenta es que este fondo es una fracción mínima de los recursos que se cursan a través de los fondos fiduciarios: representa apenas el 0,065% del total. No es lo que genera un descalabro en las cuentas públicas ni lo que desde el Ministerio de Economía reclaman para tener caja única”, aclaró Peirano.

Lo que viene

Desde las distintas regiones del país, las y los científicos consultados coinciden en que el panorama que se avizora para la ciencia argentina en los próximos meses no es nada alentador. “Nuestra creatividad debería estar puesta en desarrollos científicos pero hoy nuestra atención está puesta en sobrevivir. Los becarios ya están pensando en irse al exterior por un tiempo. Y espero que los técnicos no sigan el mismo camino porque formar un profesional para manejar un equipo de alta complejidad lleva décadas”, apunta Albarracín.

Uno de los principales reclamos de la comunidad científica es que se otorguen las 1300 becas doctorales de la última convocatoria (que deben comenzar el 1 de abril). Sin embargo, por ahora solo están garantizadas 600 para empezar el 1 de agosto y aún no fue publicado el orden de mérito de los postulantes.

Por su parte, Golovanevsky realiza un diagnóstico similar y considera que si se produce otra fuga de cerebros (como sucedió en la crisis del 2001) va a ser muy difícil reconstruir el sistema científico. “Esa cadena que empieza con los becarios y sigue con investigadores jóvenes se está cortando porque no hay ninguna claridad de que va a haber becas para quienes se postularon. Aún cuando esto se retome más adelante, será difícil de reponerse del golpe que ya se le asestó al sistema”, sostiene.

En cuanto a las diferencias con el ajuste propiciado por el Gobierno de Macri, Leonardi plantea que hay dos cosas que asustan. “Por un lado lo rápido que está sucediendo todo. En unos pocos meses estamos viendo unos niveles de retroceso muy altos en todos los aspectos. Y por otro lado, hay también una diferencia desde lo discursivo. El macrismo se plantó desde un lugar en el que hablaban de la importancia de sostener el sistema científico, aunque en la práctica no sucediera. Pero el gobierno de Milei defenestró al CONICET desde antes de ganar las elecciones y habilitó un discurso violento que lleva a que quienes hacemos ciencia suframos esa violencia. Hay situaciones en las que compañeros y compañeras se han visto involucradas en agravios físicos y eso es algo que no habíamos vivido anteriormente”, señaló.

Para Levi, un punto clave puede estar en convencer a los legisladores y tomadores de decisión de que la ciencia es esencial para el desarrollo de cualquier país, sea de la fuerza política que sea. “A nivel mundial, gobiernos de derecha, izquierda, centro, todos han mantenido políticas de ciencia y tecnología porque la consideran motor de desarrollo. Lo que buscamos es conversar con todas las fuerzas para que ese consenso que vemos en otros países sea también un consenso en la Argentina”, finalizó.



jueves, 22 de febrero de 2024

Diputados: Piden que el Gobierno de explicaciones sobre el ajuste al CONICET
El Directorio confirmó el recorte de becas, pero Salamone, Nahirñak y Cosentino, no dan declaraciones. El legislador, Christian Castillo, pidió que se informe sobre el "vaciamiento y ajuste" en el organismo.



El legislador del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), Christian Castillo, elevó un pedido de informes para que el Gobierno de explicaciones sobre la acuciante situación presupuestaria que atraviesa el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), por el recorte del gobierno de Javier Milei.

El diputado nacional busca que el gobierno explique cuál es la situación del máximo organismo de ciencia y tecnología que hoy cuenta con los mismos fondos para funcionar y pagar salarios que en el 2023, por decisión del presidente de la Nación.

Mientras tanto, el Directorio confirmó el ajuste de becas de doctorado, de 1.600 a 600, y su presidente, Daniel Salamone, tanto como todos los responsables del área científica y tecnológica, Paula Nahirñak (a cargo de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología), Gustavo Posse y Alejandro Cosentino (Secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología) no dan explicaciones y escapan a las preguntas de la prensa.


Anonimato total. Paula Nahirñak está a cargo de la Subsecretaría de Ciencia mientras el sistema científico está al borde de la quiebra.

La situación en el organismo es preocupante, puesto que están funcionando con los mismos recursos que el año pasado, con una inflación proyectada del 250% anual. Mientras el conflicto crece, las autoridades se esconden, no dan respuestas e instrumentan, bajo el asesoramiento de Lino Barañao, un ajuste de grandes proporciones, que deja al organismo al borde de otra fuga de cerebros.

Becas recortadas

El directorio del Conicet mientras tanto, confirmó el ajuste que había anunciado el presidente del organismo, Daniel Salamone: sólo dará 600 becas doctorales, cuando la convocatoria 2023 había sido para 1.300, además de 300 de “finalización”, y pateará cuatros meses, de abril a agosto, el inicio de los programas.

La noticia es apenas una ratificación de lo que había surgido de la reunión que había comenzado la semana pasado y había pasado a un cuarto intermedio, aunque la comunidad científica, que se encuentra en estado de alerta y movilización, guardaba un mínimo nivel de expectativa sobre la posibilidad de una revisión del hachazo.


Alejandro Cosentino es el nuevo secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, pero no explica la asfixia de fondos en el CONICET.

De hecho, el directorio mismo había decidido demorar la publicación de las listas de aspirantes para darle algo más de tiempo a Salamone para conseguir recursos que evitaran el fracaso de los proyectos académicos de 700 profesionales que no accederán al beneficio.

El ajuste es parte del plan de achicamiento del Estado que lleva adelante el Gobierno. El ahora presidente Javier Milei había prometido, en el momento de mayor euforia de su campaña, cerrar el organismo, que acredita 66 años de trayectoria prestigiosa en la producción de conocimiento. Su trabajo cobró relevancia, por ejemplo, durante la pandemia, cuando produjo kits de testeo que acortaron sensiblemente los tiempos de diagnóstico.



Advierten que el Gobierno está dejando al borde de la quiebra a las universidades públicas
Los rectores y las rectoras del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) emitieron un comunicado alertando por la situación presupuestaria. Milei les da los mismos fondos que en 2023.


Los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional, preocupados por la asfixia a las universidades.

El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a los rectores y rectoras de las 70 universidades públicas del país advirtió que el gobierno de Javier Milei está dejando al borde de la quiebra a las casas de estudios superiores.

El CIN emitió un comunicado en el que remarca que “las autoridades del sistema universitario público hemos gestionado ante las autoridades competentes las acciones que entendemos necesarias y, producto del esfuerzo colectivo de nuestras comunidades, hemos garantizado, en condiciones muy difíciles, la continuidad de las actividades en cumplimiento de nuestra misión”.

Sin embargo, advierten por “de no mediar acciones que rectifiquen el rumbo, se verá seriamente afectado el pleno funcionamiento de las instituciones universitarias públicas”.
Reclamo

De tal forma el Consejo sostiene la necesidad de “incrementar razonablemente los gastos de funcionamiento mensuales, actualizándolos conforme el proceso inflacionario que atravesamos, de manera de garantizar la continuidad de nuestras actividades y el cumplimiento de nuestra misión; b) actualizar los salarios de docentes y nodocentes; c) dar continuidad a los programas universitarios vigentes destinados a inversión en obras de infraestructura, equipamiento y sostenimiento de los programas de becas; y d) garantizar el presupuesto necesario para sostener las actividades de ciencia, tecnología y extensión”.

En el comunicado, destacan que “en estos 40 años de democracia las universidades públicas han sido un claro ejemplo de institucionalidad, destacada formación profesional de excelencia, producción de conocimiento comprometido con los grandes problemas nacionales, construcción democrática y respeto por los derechos humanos”.


Perdiendo el camino del desarrollo

Es más, sostienen que “en Argentina, todos los sectores vinculados con el desarrollo productivo incluyen investigación y conocimiento generado en las universidades y el sistema científico. En las escuelas, los hospitales, las fábricas, los comercios, el campo, los escenarios, el mar, el espacio y en cada casa, las y los profesionales, el conocimiento, el arte y la tecnología que salen de las universidades están en todos lados y son parte de la vida cotidiana de los 47.000.000 de argentinas y argentinos“.

Por ello concluyen que es prioritario “sostener el valor estratégico que la educación universitaria pública tiene, sobre todo para un país que atraviesa tantos problemas estructurales, es responsabilidad de todas y de todos. Todo lo que nos pasa se soluciona con más y mejor educación y universidad pública, con más y mejor inversión en formación universitaria y ciencia nacional”.

La situación de las universidades nacionales viene en deterioro desde diciembre, cuando el presidente, Javier Milei, decidió congelar sus recursos y destinarles el mismo presupuesto que en 2023, con una inflación proyectada de más del 250% anual.

Los gastos de funcionamiento, que las universidades ya remarcan que están en peligro, cubren costos como funcionamiento, salarios, investigación y extensión, roles claves para funcionar y llegar al territorio.

El documento lleva la firma del Comité Ejecutivo ampliado del CIN con fecha del 21 de febrero de 2024.



La Universidad Nacional de La Plata instaló una estación terrena satelital
Está destinada a la recepción y el envío de información satelital y tendrá fines de investigación colaborativos y de fomento del uso de datos.


La UNLP cuenta con una vasta experiencia en el área de desarrollo aeroespacial, a través de su Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA).

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) instaló una estación terrena que servirá tanto para la recepción como para el envío de información satelital, y que estará destinada a fines de investigación colaborativos y de fomento del uso de datos satelitales, se informó oficialmente.

Según se indicó desde la casa de altos estudios, la estación terrena se encuentra instalada en la torre del Edificio Central de la Facultad de Ingeniería, en La Plata, y consta de una antena parabólica de 1,90 metros y otras dos antenas para sus diferentes bandas de frecuencia

La idea es que sirva no sólo para nuestros satélites sino también para satélites de otras universidades de Argentina y del mundo, señaló la ingeniera Sonia Botta, integrante del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), que participa del proyecto junto al grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT) del Departamento de Electrotecnia.

El decano de la Facultad de Ingeniería y director del CTA, Marcos Actis, mencionó como surgió la iniciativa. En 2019 en una visita a la Universidad de Northwestern, en China, vi que ellos contaban con una estación terrena. Y pensé que la Facultad de Ingeniería debía tener una para el seguimiento de pequeños CubeSats. Hoy es una realidad.

Por sus tipos de antenas, la estación podrá ser de utilidad para satélites de radioaficionados, es decir, servirá para enviar y recibir información en las bandas VHF y UHF, que son las más usuales, y también para la recepción de datos en banda S, que se emplea para la transmisión de datos científicos.

Es una de las pocas antenas de este estilo en el país. Tenerlo en la Universidad es un aporte significativo, destacó Botta.

En esa misma línea, el ingeniero Santiago Rodríguez, integrante del SENyT, añadió que la estación nos permitirá adquirir señales de otros satélites que realicen su pasada sobre nuestra estación y almacenar los datos o publicarlos suscribiéndonos a una red internacional de estaciones terrenas para que nuestra institución colabore compartiendo datos de ciencia. De igual manera, otras estaciones terrenas del mundo podrían realizar la bajada de los datos de nuestro satélite universitario, una vez se encuentre en órbita y operativo.

La estación tendrá la capacidad de recibir información que van recolectando los satélites, como por ejemplo de salud propia o telemetría: la temperatura que tiene, si cuenta con suficiente batería, si desplegó las antenas. Asimismo, permitirá saber su posición para verificar si está pasando por el lugar esperado y a la hora indicada. (Télam).



martes, 20 de febrero de 2024

Cameron, de visita en Malvinas, fue declarado persona no grata en Tierra del Fuego
Un mes después de reunirse y hablar con el presidente Milei, el actual canciller británico viajó a las islas y aseguró que "la cuestión de la soberanía no será tema de discusión" con el Gobierno del libertario.




Un mes después de su reunión con el presidente Javier Milei, el ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, David Cameron, llegó el lunes a las Islas Malvinas como parte de una visita oficial a distintos destinos de Sudamérica e insistió con la reivindicación de la soberanía de su país sobre el archipiélago, el cual, aseveró, "es una parte valiosa de la familia británica". La noticia desató la reacción inmediata y contundente del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, quien no solo rechazó su llegada a Malvinas y lo declaró persona no grata en su provincia.

El repudio de Cafiero y Melella

Al mismo tiempo que promulgaba un decreto para declarar persona no grata al canciller británico, el gobernador de Tierra del Fuego publicó un hilo en X para rechazar la llegada de Cameron a las Islas. "La presencia de David Cameron en nuestras Islas Malvinas configura una nueva provocación británica que busca menoscabar nuestros legítimos derechos soberanos sobre nuestros territorios y sostener el colonialismo en pleno S.XXI. No lo vamos a permitir", dijo y agregó: "En tanto persista la usurpación británica de nuestro territorio y el Reino Unido siga rehusándose a reanudar las negociaciones que la Comunidad Internacional establece para devolvernos lo que por historia y derecho nos pertenece, no descansaremos en nuestra lucha".




"Ningún representante colonial de un Estado que atenta contra nuestra integridad territorial mancillando la memoria y el sacrificio eterno de nuestros Héroes de Malvinas será bienvenido en nuestra provincia", siguió Melella, y agregó: "Por esa razón hemos procedido a declarar 'Persona Non Grata' a David Cameron en toda la extensión territorial de nuestra provincia".

Melella también propuso en el artículo dos "invitar a adherir a los términos del presente decreto a las Provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al Honorable Congreso de la Nación, a la Legislatura de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, a la Comisión Nacional de Excombatientes de Malvinas, al Centro de Veteranos de Guerra Malvinas Argentinas de la ciudad de Río Grande, al Centro de ExCombatientes de Malvinas en Ushuaia".

En la primera parte del decreto, el gobernador destacó que se trata de la primera visita de un canciller británico a las Malvinas desde 1994 y, por eso, pidió la "adopción de medidas tanto en el ámbito nacional como provincial".

Quien también se expresó en contra de la presencia de Cameron en el territorio fue el excanciller y actual diputado nacional Santiago Cafiero: "Se trata de una nueva e inadmisible provocación, que no sucedía hace 30 años, y que debe ser rechazada por el gobierno nacional". Y describió como "grave" la presencia del británico por dos razones y que tienen que ver con que "reedita, tras 30 años, la visita de un canciller británico a Malvinas" y que "ocurre en el contexto de la reciente reunión Milei-Cameron en Davos". Luego de ese encuentro como también durante lo que fue la visita, recordó y expresó de "preocupante" que "el gobierno británico invoque el pretendido derecho de autodeterminación de los isleños sin que exista expresiones de rechazo por parte del gobierno argentino".




La visita y reivindicación británica

El avión que trasladó a Cameron aterrizó en la base aérea de Mount Pleasant, informó la agencia de noticias AFP. "Las Islas Malvinas son una parte valiosa de la familia británica y tenemos claro que, mientras quieran seguir siendo parte de la familia, la cuestión de la soberanía no será tema de discusión", afirmó Cameron antes de su viaje.

Tras su llegada, el ministro británico fue trasladado en helicóptero a algunos de los lugares donde se libraron batallas en la guerra que Argentina y Gran Bretaña libraron durante 74 días en 1982 por la soberanía de las Islas. Según consignó esa agencia, Cameron conversó también con residentes antes de colocar una corona de flores en el monumento conmemorativo a los que perdieron la vida durante el conflicto bélico. La visita, la primera de un ministro del gabinete británico al archipiélago desde 2016, se concreta después de que el Gobierno nacional renovara el llamado al Reino Unido para discutir el futuro del las islas.

Según un comunicado de la Oficina de Relaciones Exteriores, Commonwealth y Desarrollo, y del propio Cameron, la visita tiene múltiples objetivos, entre ellos mantener un encuentro con los habitantes de las Islas Malvinas para conocer de cerca "su esfuerzo por construir una comunidad próspera y proteger el medio ambiente natural", indicó la información.

Allí buscará reafirmar el compromiso del Reino Unido "con el derecho de autodeterminación de los isleños, un principio que se vio claramente reflejado en el referéndum de 2013, donde votaron a favor de mantener su estatus como territorio autónomo de ultramar del Reino Unido", se indicó. Hace un mes, Cameron y el presidente argentino, Javier Milei, se encontraron en el Foro de Davos, en Suiza. En esa ocasión Milei dijo que no avanzaron "en profundidad" sobre el tema de la soberanía de Malvinas "pero sí lo fijamos como un punto en una agenda donde la canciller, Diana Mondino, y el ministro Cameron avanzarán en buscar una solución al tema", informó Télam.



La Fuerza Aérea Argentina incorpora su segundo avión Embraer ERJ-140LR T-96 “Paloma Gaucha”




Teniendo como marco la Aeroestación Militar Aeroparque, la Fuerza Aérea Argentina celebró la incorporación del segundo avión de transporte Embraer ERJ-140LR T-96 “Paloma Gaucha”. La aeronave fue recibida luego de completar un vuelo ferry desde los Estados Unidos por parte del Ministro de Defensa de la República Argentina, Luis Petri, el Jefe del EMCOFFAA, Brigadier General Xavier Isaax, el Jefe del Estado Mayor General del FAA, Brigadier Mayor Fernando Luis Mengo, el jefes del Ejército Argentino, General de brigada Carlos Alberto Presti; de la Armada, contralmirante Carlos María Allievi.

En su alocución el titular de la carretera de defensa destacó la nueva incorporación que fortalece las capacidades de transporte de la Fuerza Aérea, expresando: “Cumplimos con la palabra de dejar atrás una etapa triste para todos ustedes, marcada por el destrato, los prejuicios y sobre todo por la desinversión, para abrir una etapa nueva, donde se respeta a nuestras Fuerzas Armadas, donde se las valora, se las prestigia, se las capacita y, sobre todo, se las equipa como corresponde”.




Añadiendo: “Por eso este nuevo avión, este nuevo Embraer ERJ 140, es un paso fundamental en nuestro compromiso de reequipar a nuestras fuerzas, dándoles lo mejor que podemos para mejorar su moral, su instrucción, sus ejercicios militares, su custodia del interés nacional, y la libertad y el bienestar de todos los argentinos”.

El T-96 es el segundo avión Embraer ERJ-140LR adquirido por la FAA en un proceso licitatorio que tuvo como adjudicataria a la empresa estadounidense Regional One Inc. por un monto de USD 6.856.200 de dólares. El primer ejemplar, T-95 “Vuelo del Pampero”, había sido incorporado días atrás en el marco de una ceremonia celebrada en la I Brigada Aérea El Palomar.

En homenaje a Carolina Elena Lorenzini (1899-1941): “La Paloma Gaucha“

En lo referido a su designación oficial, el ERJ-140LR T-96 ha recibido el nombre de “Paloma Gaucha” en honor Carolina Elena Lorenzini (1899-1941). Pionera de la aviación nacional y sudamericana, teniendo entre sus muchos logros el de ser la primera mujer en recibir el título de instructor de vuelo en América del Sur.

A su vez, el 31 de marzo de 1935 batió el récord sudamericano femenino de altura, llegando a 5381 metros, en un avión Ae C-3 de cabina cerrada. En 1936 cruzó el Río de la Plata en un vuelo en solitario que partió del aeródromo Rivadavia, de Morón, y compitió con otra aviadora, Isabel Gladisz. El apodo de “Paloma Gaucha” le fue conferido ya que llevaba por costumbre vestir bombachas criollas, botas y campera de cuero.

Carolina Elena Lorenzini (1899-1941) “La Paloma Gaucha”


Su vida termino trágicamente durante una exhibición aérea el 23 de noviembre, mientras realizaba una serie de acrobacias aeródromo Presidente Rivadavia.

*Fotografías ERJ-140LR T-96 y cobertura para Zona Militar: Victoria Pierucci.



lunes, 19 de febrero de 2024

Un organismo internacional de investigación espacial pide que Milei no desfinancie la CONAE
El Committee on Space Research (COSPAR), que asesora entre otros a la ONU, destacó la trayectoria internacional del organismo científico espacial argentino y pidió sostener sus fondos para investigación.




El Committee on Space Research, un organismo internacional multilateral, se hizo eco de las prinicipales medidas a nivel nacional del gobierno de Javier Milei, y pidió que no se desfinance la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

A través de un comunicado, la entidad que tiene por objetivo la promoción de la investigación científica en el espacio a nivel mundial, sugirió que el gobierno de Javier Milei debería sostener el financiamiento para el organismo científico argentino especializado en el desarrollo aeroespacial y que acumula una trayectoria destacada a nivel internacional.

Se trata de la CONAE, que consiguió avanzar con la puesta en órbita de satélites de telecomunicaciones, como los ARSAT, y de observación de la Tierra, como los SAOCOM, entre sus hitos más destacados.

El COSPAR funciona como un foro internacional y se hace eco sobre la manera que avanza en diferentes áreas la investigación en el sector aeroespacial.


En ese sentido, llama a no cortar el financiamiento de la investigación básica, por parte del gobierno de Javier Milei, en un escenario de recorte de becas de investigación en el CONICET (organismo que provee investigadores y proyectos a la CONAE), despidos y congelamiento del presupuesto 2024 para todo el área de Ciencia y Tecnología, a valores de 2023, y con una inflación apuntada en el orden del 200%.

“Argentina ha definido un Plan Nacional Espacial ejecutado en 30 años por la CONAE”, sostiene el documento de la COSPAR firmado por el presidente del organismo, Pascale Ehrenfreund y por el Director Ejecutivo, Jean Claude Worms, y plantea que “el espacio se convirtió en un área de gran importancia geopolítica, por lo que requiere de una sólida inversión en investigación básica espacial de cara a los proyectos tecnológicos del futuro”.

La COSPAR, uno de los organismos que asesora, entre otros, a la ONU y otras organizaciones intergubernamentales en cuestiones climáticas, protección planetaria y navegación satelital, recomendó “que las autoridades argentinas sostengan el financiamiento para la investigación básica en el área aeroespacial”.