viernes, 7 de octubre de 2011

¿Puede Washington pasar de ser Potencia del Pacífico a ser socio pacífico?
2012 sacudirá Asia y el mundo

Tom Dispatch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Hace tiempo que EE.UU. se presenta como una potencia del Pacífico. Estableció el modelo de contrainsurgencia en las Filipinas en 1899 y derrotó a los japoneses en la Segunda Guerra Mundial. Enfrentó a chinos y norcoreanos para mantener dividida la península coreana en 1950, y armó hasta los dientes a los taiwaneses. Actualmente, EE.UU. mantiene las fuerzas armadas más poderosas en la región del Pacífico, apoyadas por una constelación de bases militares, alianzas bilaterales, y cerca de 100.000 militares. 

Sin embargo, ha llegado al pico de su presencia e influencia en el Pacífico. El mapa geopolítico está a punto de ser rediseñado. El Noreste de Asia, el área del mundo con la mayor concentración de poder económico y militar, está al borde de una transformación regional. Y EE.UU., todavía preocupado de Medio Oriente y cojeando con una economía atascada y anquilosada, será la excepción.

Las elecciones serán parte del cambio. El próximo año, surcoreanos, rusos y taiwaneses irán todos a elecciones. En 2012, el Partido Comunista Chino también ratificará su elección de un nuevo dirigente para reemplazar al presidente Hu Jintao. Será el hombre de quien se espera que presida sobre el ascenso del país del segundo puesto al pináculo de la economía global.

Pero a Washington le reservan una verdadera sorpresa. Es posible que el catalizador del cambio podría ser el país en la región que hasta ahora ha cambiado lo menos: Corea del Norte. En 2012, el gobierno norcoreano anunció a los cuatro vientos a su pueblo su promesa de crear kangsong taeguk, o sea un país de economía próspera y fuerte en lo militar. Ahora Pyongyang tiene que cumplir de alguna manera esa promesa – en días de escasez de alimentos, estancamiento económico generalizado, e inseguridad política. Este sueño de 2012 impulsa a Pyongyang a hacer grandes esfuerzos diplomáticos y eso, por su parte, ya está creando enormes oportunidades para potencias clave en el Pacífico.

Washington, que ya ha enfocado durante años el arsenal pequeño, pero en desarrollo, de Corea del Norte, apenas ha prestado atención a los eventos más importantes en Asia. La inminente transformación de Asia tampoco será un tópico importante en nuestra propia elección presidencial del próximo año. Argumentaremos sobre puestos de trabajo, atención sanitaria, y si el presidente es un socialista o su opositor republicano un lunático. Aparte de algunas diatribas rituales contra China, Asia merecerá poca mención.

El presidente Obama, ansioso de no dar munición a su oponente, tratará de no jugar con política asiática, que ya está en autopiloto. Por lo tanto, mientras otros se apresuran a rehacer Asia del Este, EE.UU. estará sufriendo su propia forma peculiar de deriva continental.

Pyongyang muestra sus encantos

El 15 de abril de 1912, en un lugar recóndito del imperio japonés, nació un bebé en una familia cristiana orgullosa de su patrimonio coreano. El 100º aniversario del nacimiento de Kim Il Sung, fundador de Corea del Norte y líder dinástico, tendrá lugar el próximo año. Normalmente, un evento semejante tendría poca importancia para cualquiera fuera de los 24 millones de norcoreanos y algunos coreanos en otros sitios. Pero este centenario también marca la fecha en la cual el régimen norcoreano ha prometido que finalmente tendrá lugar un cambio de la situación.

A pesar de sus pretensiones de autosuficiencia, Pyongyang ha demostrado ampliamente que solo se las puede arreglar con ayuda de sus amigos. Hasta hace poco, sin embargo, no se puede decir que Corea del Norte haya logrado un buen desempeño en sus relaciones con otros.

Reaccionó, por ejemplo, de una manera particularmente dura, ante las políticas más belicistas adoptadas por el nuevo presidente surcoreano Lee Myung Bak, cuando asumió su cargo en febrero de 2008. Los disparos contra un turista surcoreano en el balneario del Monte Kumgand en julio de ese año, el hundimiento del barco de la marina surcoreana, el Cheonan, en marzo de 2010 (Pyongyang todavía afirma que no fue culpable), y el bombardeo de la Isla Yeonpyeong de Corea del Sur más adelante ese año aceleraron una caída en las relaciones entre el norte y el sur. Durante ese período, el Norte probó un segundo artefacto nuclear, lo que llevó incluso a su aliado más cercano, China, a reaccionar disgustado y a apoyar una declaración de condena de la ONU. Pyongyang también se las arregló para enajenar aún más a Washington al revelar en 2010 que ciertamente impulsa un programa para producir uranio altamente enriquecido, de grado de armas, algo que había negado continuamente.

Esas acciones tuvieron dolorosas consecuencias económicas. Corea del Sur anuló casi todas las formas de cooperación. La segunda prueba nuclear del Norte puso fin a todo acercamiento económico incipiente con EE.UU. (El gobierno de Bush había sacado a Corea del Norte de su lista de terrorismo, y había habido indicios de que otras antiguas sanciones podrían ser abandonadas tarde o temprano como parte de un calentamiento de las relaciones.)

Lo único que no fue afectado fue la relación del Norte con China, en gran parte porque Beijing está engullendo cantidades importantes de minerales valiosos y tiene acceso a puertos a cambio de la cantidad precisa de alimento y energía para mantener al país en auxilio vital y al régimen a flote. Entre 2006 y 2009, la ya anémica economía norcoreana se contrajo, y la escasez crónica de alimentos volvió a agudizarse.

A estas dificultades económicas hay que agregar otras políticas. La dirigencia del país ha superado de lejos la edad de jubilación, ya que el líder Kim Kong Il de 70 años es más joven que la mayoría del resto de la elite gobernante. Nombró como sucesor a su hijo más joven, Kim Jeong Eun, pero lo único que ese muchacho misterioso parece tener a su favor es el parecido con su abuelo, Kim Il Sung.

A pesar de todo, Corea del Norte no parece estar más cerca del colapso total ahora que durante crisis anteriores – como la devastadora hambruna de mediados de los años noventa. Un Estado enteramente represivo y una sociedad civil inexistente parecen asegurar que no se aproxime ninguna revolución de color o una “Primavera de Pyongyang”. La espera de que el régimen norcoreano desaparezca tranquilamente en la noche es como esperar a Godot.

Pero eso no significa que el cambio sea incierto. Para vigorizar su desvencijada economía y dar una manita política al próximo líder en el año de kangsong taeguk, Corea del Norte inició repentinamente una posición favorable a acuerdos.

La reciente visita de Kim Jong Il a Siberia para encontrar al presidente ruso Dmitri Medvedev, por ejemplo, causó unos pocos levantamientos de cejas entre conocedores. En una reunión en una base militar rusa cerca del Lago Baikal, el líder norcoreano llegó a plantear por primera vez en mucho tempo la posibilidad de una moratoria en la producción y ensayos de armas nucleares. Más sustancialmente, concluyó un acuerdo preliminar sobre un gasoducto que por sí solo podría transformar la política de la región. Transferiría gas natural desde el Lejano Este ruso rico en energía a través de Corea del Norte a Corea del Sur, en auge económico pero sedienta de energía. El acuerdo podría significar hasta 100 millones de dólares al año para Pyongyang.

La nueva ofensiva de encanto del Norte no tendría ninguna esperanza de éxito si un cambio similar de actitud no hubiera comenzado también en el Sur.

El error de cálculo de la aplanadora

Al asumir el cargo, el presidente conservador surcoreano Lee Myung Bak, conocido como “la Aplanadora”, prometió cambiar la base de las relaciones coreanas. Diez años de “política de acercamiento” con el Norte habían, dijo Lee, producido una relación asimétrica. El Sur, insistió, suministraba todo el dinero, y el Norte hacía muy poco a cambio. Lee prometió una relación basada solo en quid pro quo.

Lo que obtuvo en su lugar fue ‘donde las dan las toman’: retórica más dura y acción militar. En última instancia, aunque el Norte no conquistó amigos de esa manera más allá del paralelo 38, la nueva era de hostilidad tampoco fue favorable al gobierno de Lee. Los surcoreanos miraron con horror mientras una relación relativamente pacífica se acercaba peligrosamente a un conflicto militar.

El partido gobernante de Lee sufrió una derrota en las elecciones parciales en abril pasado, y en agosto, reemplazó a su ministro de “unificación” de la línea dura por un sujeto más conciliador. A pesar de mantener su insistencia en una disculpa por el hundimiento del Cheonan y el bombardeo de Yeonpyeong el partido gobernante busca maneras de restaurar los vínculos comerciales y de volver a suministrar ayuda humanitaria al Norte. Desde el verano, representantes del Norte y del Sur se han reunido dos veces para discutir el programa nuclear de Pyongyang. Aunque las dos partes no han logrado un progreso sustancial, se ha preparado la escena para la reanudación de las Conversaciones entre Seis Partes entre las dos Coreas, Rusia, Japón, China y EE.UU. que se rompieron en 2007.

Incluso si el partido opositor no barre del poder a los conservadores en las elecciones de 2012, es probable que Corea del Sur abandone la línea dura de Lee. En septiembre, su probable sucesor como candidato del partido gobernante en 2012, Park Geun-Hye, criticó abiertamente la actitud de Lee en un artículo en Foreign Affairs en el que pidió una "trustpolitik" [política de confianza].

Un proyecto que Park decidió mencionar es una línea ferroviaria inter-coreana que “tal vez transformaría la Península Coreana en un conducto para el comercio regional”. Es un eufemismo. La restauración de la línea y su conexión con el Ferrocarril Transiberiano de Rusia conectaría a la península coreana con Europa, reduciría el tiempo de embarque de bienes de un extremo de Eurasia al otro en casi dos semanas, y ahorraría a Corea del Sur hasta entre 34 y 50 dólares por tonelada en costes de flete. Por su parte, el gasoducto, que Corea del Sur aprobó a fines de septiembre, podría reducir sus costes de gas en hasta un 30%. Para el segundo importador por su tamaño del mundo de gas natural, representaría importantes economías.

Los pasos económicos serios hacia la reunificación de Corea no son solo un sueño, en otras palabras, también significan un buen negocio. Incluso en los peores momentos del reciente período de alejamiento, es notable que los dos países hayan logrado preservar el complejo industrial Kaesong ubicado justo al norte de la Zona Desmilitarizada. Dirigido por administradores surcoreanos y empleando más de 45.000 norcoreanos, la zona empresarial es un beneficio inesperado para ambas partes. Ayuda a empresas surcoreanas que enfrentan competencia de China, incluso si suministra moneda dura y empleos bien pagados al Norte. El ferrocarril y el gasoducto ofrecerían beneficios mutuos similares.

Según la sabiduría convencional, Corea del Norte tiene una sola carta de cambio, su pequeño arsenal nuclear, al que nunca renunciará. Pero un agente inmobiliario vería la situación de otro modo. Lo que Corea del Norte realmente posee es “ubicación, ubicación, ubicación”, y por fin parece dispuesta a sacar provecho de su posición crítica en el corazón de la región económica más vital del mundo.

La línea de ferrocarril uniría las dos regiones económicas mayores del mundo en un inmenso mercado eurasiático. Y el gasoducto, combinado con proyectos de energía verde en China, Corea del Sur, y Japón, podría comenzar a separar gradual a Asia del Este de su dependencia del petróleo Medio Oriental y por lo tanto de los militares de EE.UU. que aseguran el acceso y protegen las vías marítimas.

Puesto de otra manera, esos proyectos y otros semejantes que están al acecho en el futuro eurasiático son significativos no solo por lo que conectan, sino por lo que excluyen: EE.UU.

Dejados de lado

El gobierno de Bush previó la actitud de Lee Myung Bak frente a Corea del Norte, descartando la zanahoria y blandiendo el garrote. En 2006, sin embargo, Washington había dado media vuelta y comenzaba a acercarse seriamente a Pyongyang. El gobierno de Obama tomó otra dirección, adoptando finalmente una política de “paciencia estratégica”, un eufemismo para ignorar a Corea del Norte y esperar que no le diera una pataleta.

No ha funcionado. Corea del Norte se ha lanzado adelante a toda velocidad con su programa nuclear. La campaña aérea de EE.UU. y la OTAN contra la Libia de Muamar Gadafi, quien había renunciado a su programa nuclear para lograr mejores relaciones con Occidente, solo reforzó la creencia en Pyongyang de que las bombas nucleares representan la máxima garantía de su seguridad. El gobierno de Obama sigue insistiendo en que el régimen muestre su seriedad respecto a la desnuclearización como condición previa para reanudar las conversaciones. Incluso aunque Washington envió recientemente una pequeña ayuda para las inundaciones, se niega a ofrecer alguna ayuda alimentaria. Por cierto, en junio, la Cámara de Representantes aprobó una enmienda a la ley de agricultura que prohíbe toda ayuda alimentaria a ese país, no importa cuán necesaria sea.

Aunque probablemente el gobierno envíe a su representante, Stephen Bosworth a Corea del Norte más adelante en este año, nadie espera que resulten cambios importantes en la política o las relaciones. Con un inminente año de elección presidencial, no es probable que el gobierno de Obama gaste capital político en Corea del Norte – no cuando los republicanos indudablemente etiquetarían cualquier nueva acción como “apaciguamiento” de un “Estado terrorista”.

Obama asumió el mando con el deseo de apartar la política estadounidense de su enfoque en Medio Oriente y reafirmar la importancia de EE.UU. como potencia del Pacífico, en particular ante la creciente influencia regional de China. Pero el presidente ha invertido más en drones que en diplomacia, sustentando la guerra contra el terror a costa del tipo de acercamiento más atrevido hacia adversarios que Obama había insinuado como candidato. Mientras tanto, el gobierno está dispuesto a simplemente esperar hasta que las próximas elecciones hayan pasado a la historia – y para entonces, podría ser demasiado tarde para ponerse al día con los eventos regionales.

Después de todo, Washington ha contemplado como China se convirtió en el máximo socio comercial de casi cada país asiático. De la misma manera, los vínculos económicos entre China y Taiwán se han profundizado considerablemente, una realidad ante la cual incluso el partido de oposición de esa isla se ha tenido que rendir. El gobierno de Obama decidió recientemente no molestar demasiado a Beijing vendiendo cazabombarderos jet F-16 avanzados a Taiwán, y prefirió una simple modernización de los F-16 que compró en los años noventa, una señal evidente de una relativa decadencia de EE.UU. en la región, sugiere el analista del cuadro general, Robert Kaplan.

Luego existe el coste total de la presencia militar de EE.UU. en el Pacífico, que parece ser un objetivo jugoso para los recortadores del presupuesto en Washington. Miembros clave del Congreso como los senadores John McCain y Carl Levin ya han señalizado su ansiedad respecto al elevado coste de una “realineación estratégica” en Asia que involucra, entre otras cosas, una expansión de la base militar de EE.UU. en Guam y una renovación de las instalaciones en Okinawa. En respuesta a una pregunta sobre potenciales recortes militares, el nuevo secretario adjunto de Defensa, Ashton Carter, confirmó que la reducción de las tropas y bases de EE.UU. en el extranjero está “sobre la mesa”.

No se puede decir que el futuro de Asia del Este esté garantizado, ni que un auge económico y la integración regional sean el único escenario. Virtualmente cada país en la región ha aumentado sus gastos militares. Abundan los puntos de tensión, en particular en las aguas ricas en energía que varios países reivindican como propias. No es probable que el asombroso crecimiento de China sea sustentable a largo plazo. Y es posible que Corea del Norte decida arreglárselas como desamparada económicamente pero seguir siendo una potencia militar de fuerza adecuada.

A pesar de todo, las tendencias para 2012 y después apuntan a mayor acercamiento en la península coreana, a través del Estrecho de Taiwán, y entre Asia y Europa. Ahora mismo, EE.UU., a pesar de toda su influencia militar, no forma realmente parte de este cuadro emergente. ¿No será hora de que EE.UU. reconozca airosamente que sus años como superpotencia del Pacífico han pasado y piense creativamente sobre cómo convertirse en su lugar en un socio pacífico?
…………
John Feffer es codirector de Foreign Policy in Focus en el Institute for Policy Studies. Escribe su columna regular World Beat, y publicará un libro sobre Islamofobia con City Lights Press en 2012. Sus ensayos pueden ser leídos en su sitio en la web.


http://www.tomdispatch.com/blog/175449/ 


Fuente: Rebelion.org

Sondas gemelas de la misión GRAIL emprenden rutas diferentes rumbo a la Luna

Sondas gemelas de la misión GRAIL emprenden rutas diferentes rumbo a la Luna

Las sondas de la misión lunar GRAIL se separaron rumbo a la Luna y seguirán sus trayectorias individuales para ubicarse el 31 de diciembre de 2011 y el 1 de enero de 2012 respectivamente en la órbita lunar, dice el mensaje del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.

“Los dos aparatos funcionan según lo previsto. Aún falta mucho tiempo para la ubicación en la órbita lunar, pero por el momento todo va bien”, afirmó el director de la misión en JPL, David Lehman.

La NASA lanzó las sondas gemelas GRAIL el pasado 10 de septiembre.

Una vez ubicadas en la órbita polar de la Luna, pasarán 82 días volando una detrás de la otra a una altura de 55 kilómetros sobre la superficie lunar. Las mediciones de la distancia entre las sondas permitirán a los científicos componer un preciso mapa gravitacional del cuerpo celeste y estudiar su estructura interna.

Además de cumplir con los objetivos científicos, las sondas GRAIL forman parte del programa educativo MoonKAM, desarrollada por la empresa de Sally Ride, la primera mujer astronauta de EEUU. Gracias al proyecto, los escolares de todo el mundo podrán sacar fotos de la Luna con la ayuda de las cámaras instaladas en las sondas.

La NASA conduce asimismo el concurso de los mejores nombres para las sondas gemelas, cuyos resultados se darán a conocer en noviembre próximo.

El costo total de la misión asciende a US$496.000 millones.

Fuente: RIA Novosti

jueves, 6 de octubre de 2011

El ex jefe de la patronal promueve la creación de un partido euroescéptico
¿Tendrá Alemania su Tea Party?

La Vanguardia


¿Llegará a madurar en Alemania algo parecido al Tea Party estadounidense? Muchos creen que algo similar ya está germinando y que su terreno no es otro que el rechazo a los créditos y salvamentos destinados a países europeos endeudados. De lo que no hay duda es de que si ese rechazo llegara a concretarse políticamente, el ex jefe de la patronal Hans-Olaf Henkel será la persona clave.

Con un pasado de alto ejecutivo de IBM, consultor y banquero de inversión, Henkel fue, entre 1995 y 2000, presidente de la patronal BDI, uno de los grandes poderes fácticos de Alemania, contra el cual no se puede gobernar. Hoy es consejero de media docena de grandes empresas alemanas y el segundo tertuliano más presente en programas de televisión y radio.

Henkel apoya con pocos matices las tesis del ex consejero del Bundesbank Thilo Sarrazin sobre la degeneración de Alemania a causa de la afluencia de emigrantes, que son descritos como culturalmente tarados para la eficacia y la honradez. El año pasado publicó un libro titulado Salvar nuestro dinero, cuyo subtítulo era La euroestafa amenaza nuestro bienestar. Desde entonces propone la creación de dos euros en Europa. Los países serios del norte –alemanes, finlandeses y holandeses– tendrían un euro duro, mientras que a los "alegres gastadores" e incapaces de disciplinarse meridionales, con Francia a la cabeza, les correspondería un euro blando.

Organizado en las iniciativas Zivile Koalition y Abgeordnetencheck.de (control del diputado), Henkel está sembrando su discurso eurófobo por los medios de comunicación y en charlas de pago realizadas por toda Alemania, que, según sus organizadores, encuentran un público numeroso y entusiasta. El discurso conecta con la opinión pública, a la que, por falta de coraje y seguidismo populista, el Gobierno alemán no ha explicado la simple realidad: que Alemania no sólo fue la inventora y gran beneficiaria del euro, sino que tiene mucho que perder si el euro se rompe.

El 29 de septiembre, durante la votación para ratificar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) en el Bundestag, la canciller Merkel sudó tinta para mantener la disciplina de voto en su partido sin perder la mayoría. Se rebelaron diez diputados, más otros cinco de los liberales del FDP, pero era en la calle donde la brecha era, y es, verdaderamente crítica: un 19% de los ciudadanos aprueba la ampliación del FEEF mientras que un 75% lo rechazaba, señalaron las encuestas.

Recoger políticamente ese descontento puede resultar muy tentador, especialmente para partidos que van de capa caída. Es el caso del FDP, convertido en extraparlamentario al no superar el 5% de los votos en diversas elecciones regionales de este año.

La meta de Zivile Koalition es impedir la Transferunion, la anatemizada "unión de transferencias" en el seno de la UE, en la que los más boyantes transfieren fondos a los menos, como los fondos de compensación y nivelación que funcionan entre las regiones de cualquier país, Alemania incluida. Un lema de Henkel es la afirmación de que no son críticas como las que él formula las que dividen a Europa, sino que es el euro quien está dividiendo a la Unión Europea. La organización Abgeordneten-check.de ha enviado más de 200.000 mensajes euroescépticos a los diputados. Euroescépticos notorios como el diputado liberal Frank Schäffler, uno de los que votaron en contra el día 29 en el Bundestag, o el jurista Albrecht Schachtschneider, especialista en pleitear contra el euro ante el Tribunal Constitucional, se han unido a Henkel.

El proyecto del ex jefe de la patronal es intentar arrastrar al FDP hacia una decisión radicalmente adversa a todo fondo de estabilidad del euro, cosa que podría decidirse en un referéndum interno del partido en los próximos meses. Si eso no se consiguiera, entonces habría que crear una fuerza política nueva, dice Henkel. La Fundación de Empresas Familiares, otra importante organización de pequeñas y medianas empresas, con 200.000 afiliados y próxima a la CDU, el partido de la canciller, ha calificado de "desastrosa e irresponsable" la política del Gobierno de Angela Merkel en la crisis griega. El nerviosismo ante este escenario se palpa en la CDU.

El ministro de la Cancillería y mano derecha de Merkel, Ronald Pofalla, tuvo la semana pasada palabras inusualmente groseras contra su colega de partido Wolfgang Bosbach, jefe de filas de los euroescépticos en la CDU. "Estás volviendo loca a la gente con toda esa mierda", le dijo. El no haber explicado las cosas a tiempo en su día por miedo al desgaste podría cobrarse ahora una factura mucho mayor.

La réplica británica se prepara para tomar las calles

El país del té ya tiene su Tea Party. No tan poderoso ni mucho menos como el de EE.UU., pero con 55.000 seguidores y una agenda perfectamente definida: que haya que pagar los menos impuestos posibles. La llamada Alianza de los contribuyentes (Taxpayers Alliance) está en contacto con el movimiento norteamericano y diversos lobbies ultraconservadores de Washington –como Freedom Works– y Europa para desarrollar "mecanismos de protesta masiva" que lleven su causa a las calles británicas. "Ha llegado nuestra hora", dice Matthew Elliot, fundador de la organización. Menos presión fiscal y un gobierno más pequeño son el leitmotiv de la versión inglesa del Tea Party, que, a diferencia de su hermano mayor del otro lado del Atlántico, no pone énfasis en las cuestiones religiosas y culturales, vuelca todo su peso en las económicas y aprueba la política de drásticos recortes presupuestarios de David Cameron para regular las finanzas nacionales. En cambio, discrepa del primer ministro en su decisión de no bajar por el momento los impuestos.

 
Fuente: Rebelion.org

Los "indignados" coparon Nueva York

Los manifestantes de "Ocupa Wall Street" recibieron el apoyo de varios sindicatos; fue la protesta más numerosa del movimiento
 
 
Días atrás, eran motivo de burlas. Ahora, con casi tres semanas de vida, la llama encendida por los "indignados" de Wall Street ha llevado a algunos a creer que pueden hacerle frente al Tea Party, en la vereda opuesta.

Miles de personas marcharon ayer por las calles del Bajo Manhattan para descargar su frustración y descontento por la situación del país y acompañar al movimiento nacido del anhelo de un centenar de jóvenes, que ayer, con el apoyo de más de una docena de sindicatos, varias organizaciones civiles y gente de todas las edades, ofreció la mayor demostración de poder desde su nacimiento.

"¡Somos el 99 por ciento! ¡Somos el 99 por ciento!", gritaba la multitud, mientras avanzaba, con orden, siempre por las veredas, contenida por vallas y custodiada por cientos de policías, hacia la plaza Foley, a unas cuadras del parque Zuccotti, donde los "indignados" montaron su campamento. En medio de la colorida muchedumbre, entre los cientos de pancartas, ya no se veían sólo jóvenes: había padres y abuelos; empresarios y trabajadores. "No somos parte de un grupo etario. Somos parte del 99 por ciento. No importa la edad que tengas", disparó Ed Susse, de 67 años, padre de dos hijos, maestro retirado, antes de que se iniciara la marcha.

Junto a él, Charlie Berg, un empresario que fundó una compañía dedicada a la alta tecnología, defendía los aumentos de impuestos a empresarios como él, y recordaba sus días de militancia en los 60, durante la Guerra de Vietnam y el movimiento por los derechos civiles, cuando afirmó: "Nosotros salimos a la calle por motivos políticos, nunca económicos. Esto es nuevo".

Ambos eran una muestra del crecimiento explosivo de lo que comenzó como una protesta de un centenar de jóvenes, inspirada en el espíritu revolucionario de la "primavera árabe" y los "indignados" de Madrid, y terminó por convertirse ayer en un movimiento cuyo potencial, incalculable por estas horas, asusta a los conservadores y entusiasma a los progresistas, que comenzaron a encolumnarse decididamente detrás de él.

"Es muy sencillo: estos jóvenes en Wall Street están dando voz a muchos de los problemas que la gente trabajadora está afrontando en Estados Unidos en los últimos años", afirmó ayer Larry Hanley, presidente del Sindicato de Transportistas Unidos, y miembro del consejo directivo de la poderosa AFL-CIO, la federación que agrupa a 56 sindicatos.

Para los sindicatos, el movimiento de los "indignados" abrió una nueva ventana para difundir el mensaje que no lograron nacionalizar del todo con la pelea que se desató en Wisconsin este año, luego de que el gobernador Scott Walker suprimió los derechos de negociación colectiva con el argumento de que necesitaba controlar el aumento del gasto público.

Durante los primeros días de esa protesta, no fueron pocos los que creían que podía llegar a convertirse en la "primavera árabe" de Estados Unidos. Pero con el correr del tiempo, la atención se alejó de Wisconsin.

Ahora, el mismo razonamiento recae sobre "Ocupa Wall Street", aunque con una diferencia: esta protesta ya se nacionalizó, y además se expandió como un virus a gente de distintas edades, orígenes y realidades, pero que, aun así, se sienten incluidos en el muy abarcativo "99 por ciento". Y que comparten su frustración y descontento por el rescate a Wall Street, la concentración de la riqueza, la desigualdad de oportunidades y el persistente desempleo.

Los sindicatos fueron los primeros grupos de poder en ponerse al lado de estos jóvenes. "En las últimas semanas, gente joven ha encendido un movimiento en Wall Street, como lo hicieron en la «primavera árabe» y en Wisconsin contra Scott Walker", afirma un comunicado de esta semana de la AFL-CIO.

Así, muchos trabajadores afiliados a un sindicato se sumaron ayer a una lucha que sienten como propia. "Creo que los trabajadores no estaban despiertos cuando ocurrió lo de Wisconsin. Pero ahora sí lo están. Estamos bajo ataque", comentó ayer Peter Foley, un empleado de la compañía de subtes de Nueva York.

Liderazgos

Pero las almas que encendieron la protesta no quieren saber nada con el poder tradicional o con sus prácticas. Más bien, culpan a ese poder por su situación. No quieren unirse a otro grupo político o convertirse en el contrapeso progresista del ultraconservador Tea Party, como ya anhelan algunos por estas latitudes.

El movimiento no tiene un líder porque la idea es, justamente, que no lo tenga. "Todos somos líderes", es el mensaje que se escucha en el parque Zuccotti, donde todo se decide por consenso, en asambleas.

"Siempre habrá alguien que quiera capitalizar la protesta, pero confío en que nos mantengamos independientes. No queremos que otro grupo tome control. Va en contra de todo lo que defendemos", sostuvo Tyler Combelic, uno de los voceros del movimiento.

Con todo, semejante erupción popular en la antesala del año electoral sacudió el escenario político y ya generó las primeras reacciones entre republicanos y demócratas.

Mientras Mitt Romney, el favorito entre los republicanos para enfrentar a Barack Obama en las elecciones del año próximo, calificó la protesta de "peligrosa", al afirmar que era una lucha de clases, varios legisladores demócratas emitieron ayer comunicados de apoyo a la marcha. Uno de ellos fue el congresista John B. Larson, uno de los demócratas de mayor jerarquía en la Cámara de Representantes, que se refirió al fin de la apatía que el movimiento logró en muchos norteamericanos. "Las masas silenciosas ya no son tan silenciosas", advirtió.

Fuente: lanacion.com
Crónicas desde el Mekong (y IV)
Tailandia: un complicado escenario político, disputas regionales y movimientos secesionistas

Gara/Rebelión


Los disturbios y tensiones que han caracterizado el panorama político tailandés en los últimos años parece que comienza a disiparse en cierta medida tras el triunfo electoral de Yingluck Shinawatra, hermana del poderoso Thaksin Shinawatra, aunque todavía sobrevuela sobre el país muchas incógnitas. A ello además se le une a la disputa, que en el pasado reciente ha desembocado en enfrentamiento armado abierto, con la vecina Camboya en torno a la propiedad de un templo, así como el movimiento secesionista del sur del país que en los últimos años a activado una acción armada contra el gobierno de Bangkok que se ha saldado con la muerte de miles de personas en ese periodo. 
 
Cuando llegas a la capital del país te encuentras de inmediato sumido en el caos y en el ruido que caracteriza a esta ciudad, una de las más importantes del continente asiático, donde el ritmo de vida parece frenético. Como dice un taxista local con la sonrisa en los labios, “el ritmo de vida aquí es acelerado y frenético”, al tiempo que da un brusco frenazo para que no acabemos empotrados en el coche que se encuentra delante de nosotros. Los templos y monumentos que salpican los rincones de la ciudad comparten protagonismo también con los cientos de mercados llenos de vida y movimiento que encuentras en la misma. Y sobre todo, la imagen que uno percibe queda lejos de aquellas semanas de barricadas y enfrentamientos que durante muchos meses paralizaron buen aparte de la actividad de Tailandia y situaron al país al borde de una especie de guerra civil.

El triunfo electoral de Yingluck Shinawatra ha supuesto un importante cambio en la situación. Durante la campaña electoral, el discurso de ésta y los llamados partidarios del antiguo primer ministro Thaksin, ha intentado tender puentes hacia una supuesta reconciliación, moderando su discurso y buscando evitar un enfrentamiento que ahonde aún más la grieta política del país. También desde el bando monárquico se ha querido, en un principio al menos, responder de manera distendida, y en esa clave se interpreta la disposición del monarca a publicar las fotografías de una reunión de él con la nueva primera ministra recientemente. Los analistas remarcan esos movimientos en ambas partas y lo presentan como una búsqueda de una especie de consenso y reconciliación, aunque todavía quedan dudas sobre la respuesta que finalmente darán los sectores monárquicos en esta nueva fase política.

De momento, el nuevo gobierno, con la sombra del todopoderoso Thaksin, ha comenzado a sustituir altos cargos de la burocracia y la policía, colocando a sus partidarios en esos puestos, antes dominados por los defensores del status quo realista. No parece que hagan lo propio con el estamento militar, temerosos tal vez del peso y la reacción de ese poder fáctico en Tailandia.

Ahora, los esfuerzos del nuevo gobierno parecen centrarse en el relevo de la cúpula judicial, punta de lanza de los partidarios del actual régimen contra Thaksin y los suyos. Por su parte, el llamado campo de las camisas amarillas, aparece fragmentado, la derrota electoral les está pasando factura, y son muchos los que reconocen que su capacidad de movilización se ha reducido considerablemente.

Un reputado periodista en Bangkok nos señalaba que tal vez todas las partes están moviendo los hilos en busca de un acuerdo de cara a la futura sucesión monárquica. La incógnita está en saber si todos esos actores serán capaces de llegar a una especie de “transición pactada” o cada uno de ellos tensará la cuerda hacia su lado, lo que probablemente contribuiría a enrarecer aún más el ya de por sí complejo panorama político tailandés.

Además, habrá que ver el encaje que el discurso de Yingluck Shinawatra tiene en todo ello. Las promesas populistas, la reconciliación nacional y el peso del nombre d e su familia (e intereses) tienen que compartir espacio con aquellos que hace tiempo señalan la necesidad de un cambio más radical, y que la institución de la monarquía es cosa de un pasado del que conviene olvidarse ya.

Otro foco de tensión es el enfrentamiento con Camboya, y que algunos afirman que también tiene relación con la situación política que se vive en ambos estados. El conflicto gira en torno a la propiedad de un templo hindú del siglo XI, Preah Vihear, situado en territorio camboyano y que Bangkok reclama también como suyo. Hasta hace poco era muy complicado acceder al mismo desde Camboya, lo que provocó que Tailandia intentase en varias ocasiones hacerse con su control, a pesar de contra con el rechazo de la comunidad internacional y de diferentes organismos transnacionales que han reconocido la propiedad camboyana del mismo.

Desde 2008 se ha recrudecido el conflicto, produciéndose en estos años diferentes enfrentamientos armados de mayor o menos peso, que han provocado la muerte de decenas de personas y el desplazamiento de varios miles más. Más allá de las pugnas bélicas, en este contexto son muchos los que observan la presencia de otros intereses domésticos en ambos estados que pueden aprovecharse de esa coyuntura.

Desde Camboya se recuerda los constantes ataques y ocupaciones que desde el reino tailandés ha soportado el país en el pasado, o la ocupación tailandesa durante la Segunda Guerra Mundial. También se utiliza como arma propagandística el trato peyorativo que los militares tailandeses han venido dando durante años a los refugiados camboyanos que huyeron del país en las décadas de los setenta y ochenta.

Pero también hay otros intereses, como nos apuntó Son, un joven universitario en Phnom Penh, el primer ministro camboyano Hun Sen estaría ondeando el sentimiento nacionalista para desviar la atención de los problemas domésticos que hace frente el país (expropiaciones forzosas de tierra, desplazamientos de personas, medidas que “limitan los derechos y libertades civiles”…), e incluso los hay que apuntan a que estos enfrentamientos armados refuerzan el protagonismo en alza que estaría adquiriendo su hijo, el general Hun Manet, al que su padre desea como relevo al frente de Camboya en el futuro. En este contexto también hay que recordad la maniobra de Hun Sen que en el pasado acogió al prófugo Thaksin, y que le nombró asesor, lo que obviamente disgustó a los dirigentes tailandeses.

Por su parte, Tailandia también ha intentado aprovecharse coyunturalmente del escenario de enfrentamiento militar con sus vecinos. No es casualidad que los militares tailandeses activen esas operaciones en momentos claves en la política doméstica de su país. La reciente campaña electoral ha servido para que se reproduzcan los ataques, tal vez fruto del pulso que dentro del estamento militar tailandés se está dando, o incluso para desviar también la atención ante la grave crisis del propio status quo, con cada día más voces solicitando el final de la monarquía, e incluso de la compleja situación en las provincias del sur, donde las guerrillas separatistas siguen operando.

A comienzos del 2004 la insurgencia en le sur de Tailandia pareció resurgir de sus cenizas. Muchas voces reconocen que la intensa lucha que se mantiene en la zona desde que en 1909 el reino de Patani fue incorporado a Siam (actual Tailandia) nunca había conocido un grado tan alto como el que se vive en estos últimos años. Esta nueva fase de enfrentamientos entre las guerrillas separatistas y los diferentes gobiernos de Bangkok, ha causado cerca de cinco mil muertos y miles de desplazados en estos últimos siete años.

Bajo el primer gobierno de Thaksin, la represión y la campaña de asimilación étnica y religiosa se acentúo, lo que a su vez trajo consigo una reactivación de la resistencia armada por parte de los grupos que operaban el la región, que defienden la recuperación de su soberanía, diferenciada étnica y religiosamente además de la mayoría de Tailandia. (musulmanes y malayos, frente a budistas y tailandeses).

El pasado mes de marzo, un alto general tailandés reconoció que se estaban dando “diferentes procesos de diálogo con cinco o seis grupos armados”, a pesar de no contar con la autorización oficial del gobierno. Y es que las negociaciones y conversaciones entre rebeldes y Bangkok se han venido dando durante todos estos años, aunque siempre son negadas desde la capital tailandesa.

Otro factor importante se produjo a comienzos de 2010, cuando un importante dirigente en el exilio de la Organización de Liberación Unida de Patani (PULO), la más prestigiosa de las organizaciones que operan el la región, y que demandan entre otras cosas el logro de “Patani libre e independiente”, anunció su convergencia con el Frente Nacional Revolucionario-Coordinado (BRN-C), una facción del BRN, y al mismo tiempo la organización más poderosa en estos momentos del panorama armado, para formar el Movimiento de Liberación Malayo Patani (PMLM), donde le primero sería su voz y rostro político.

Este movimiento intentará además atraer a una agenda común a otros grupos y organizaciones que también siguen enfrentándose a Bangkok, como el BRN o los grupos autónomos que operan militarmente bajo la bandera del RKK, e incluso a los militantes del Movimiento Mujahiden Islámico de Patani (GMIP).

A día de hoy, con la capacidad operativa y organizativa del BRN-C intacta, ya que de momento Tailandia ha sido incapaz de golpear su estructura y desconoce en buena medida quienes conforman su dirección, y con el impulso político que pueda conferirle el PULO, la divisiones internas en la resistencia podrían acabarse, lo que permitiría tal vez, dependiendo de la voluntad del gobierno central, enfocar la solución hacia unas vías alejadas de la represión actual.

Tras las elecciones de este verano las incógnitas siguen presentes. Las diferentes interlocuciones rebeldes, el tradicional rechazo que tanto los partidarios de Thaksin como los monárquicos tienen hacia las demandas de la población local, el peso de la institución budista, y sobre todo, la presencia de un ejército, “garante de la unidad de la patria”, anticipan un panorama incierto de cara a una resolución del conflicto a corto plazo.

Tailandia sigue teniendo muchos frentes abiertos, y parece que buena parte de ellos están fuertemente intercomunicados. La delicada situación de salud del actual monarca y su posible sucesión puede también desencadenar una lucha sin cuartel entre diferentes fuerzas, e incluso de manera transversal en esos actores que a día de hoy protagonizan la situación.

TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)

Fuente: Rebelion.org

Estudiantes chilenos rompen el diálogo con el gobierno de Piñera

"El Gobierno no está garantizando la educación como derecho universal, sino que sólo para unos pocos", enfatizó la líder Camila Vallejo, al término de una reunión de más de tres horas. El conflicto ya lleva 5 meses.

jueves, 06 de octubre de 2011


Estudiantes chilenos rompen el diálogo con el gobierno de Piñera
Los estudiantes chilenos rompieron el diálogo que sostenían con el Gobierno para destrabar el conflicto estudiantil y lo acusaron de "intransigente" y de no garantizar la gratuidad de la educación, uno de los temas principales que debatían en esta cita.

"El Gobierno no está garantizando la educación como derecho universal, sino que sólo para unos pocos", enfatizó la emblemática líder de los jóvenes, Camila Vallejo, al término de una reunión de más de tres horas, la segunda que mantenían con el ministro de Educación, Felipe Bulnes.

Una educación pública gratuita y de calidad ha sido la demanda central de las movilizaciones estudiantiles que desde mayo se desarrollan en Chile, donde el Estado subvenciona parte de la educación privada.

Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile (FECh), que agrupa a los alumnos de la Universidad de Chile, aseguró: "Lamentablemente en el Gobierno no hay disposición real a construir un sistema nacional de educación pública, gratuita y de calidad para todos".

El sábado, el presidente Sebastián Piñera afirmó que el país no puede ofrecer un sistema educativo totalmente gratuito como demandan las organizaciones estudiantiles.

"El Gobierno no ha asumido la causa de educación gratuita por dos razones: primero, porque Chile no está posibilitado de alcanzar esa meta" y "en segundo lugar, porque no es justo que con los impuestos que pagan los más pobres de nuestro país estemos financiando la educación de los más ricos", dijo entonces el mandatario.

Vallejo señaló que este sábado los jóvenes reunidos en la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que reúne a alumnos de 30 universidades tradicionales, decidirán si continúan las negociaciones con el Ejecutivo.

El movimiento estudiantil aceptó el diálogo sin detener las movilizaciones que mañana volverán a repetir en todo Chile, lo que ha disgustado al Gobierno, que considera primordial el regreso a clases. 
 
Fuente: Los Andes Online
6 de Octubre de 2011
 
Volkswagen hará un edificio para formación técnica
Invertirá de aquí a 2015 unos 12 millones de pesos en la construcción de un instituto universitario dentro de su planta de Pacheco que dictará la especialidad en ingeniería automotriz y una tecnicatura en gestión automotor, informó la automotriz alemana.
 
por Télam


 
La automotriz alemana Volkswagen invertirá 12 millones de pesos en la construcción de un instituto universitario dentro de su planta de Pacheco que dictará la especialidad en ingeniería automotriz y una tecnicatura en gestión automotor.

Así lo informó hoy el ministro de Educación, Alberto Sileoni, junto al titular de Volkswagen Argentina, Viktor Klima y el ministro del estado alemán de Baja Sajonia (sede de Volkswagen), David Mc Allister, tras un encuentro en la residencia de Olivos con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

"Los directivos de Volkswagen y el ministro le entregaron a la presidenta la piedra fundacional de un hermoso edificio que financiará la empresa en Pachecho", señaló Sileoni y detalló que el Estado argentino invertirá también unos 12 millones de pesos, de aquí al 2015, en el funcionamiento operativo de las carreras.

El ministro Mc Allister referenció que "hoy hemos cumplido con el acuerdo celebrado por una comitiva de Volkswagen que visitó Argentina en 2007 y se comprometió a ofrecer una especialización que no se ofrecía".

"Esta es otra inversión muy importante de Volkswagen en Argentina y es la expresión de una gran confianza en el país y en la calidad de los argentinos", destacó el titular de Baja Sajonia, una provincia con cerca de 8 millones de habitantes.

Klima por su parte, valoró que "es un gran día no sólo para Volkswagen sino también para todo el sector automotriz y creemos que en unos seis meses se podrá ya ofrecer las especialidades a los estudiantes argentinos".

En lo estrictamente pedagógico, Volkswagen firmará un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para dictar las dos carreras, cuyos egresados podrán incorporarse a cualquier empresa del área y no sólo a Volkswagen.

Fuente: MDZ Online

Cristina inaugura el Polo Científico Tecnológico en las ex Bodegas Giol

En la que alguna vez fuera la mítica bodega mendocina en Buenos Aires se instalará además el Ministerio de Ciencia, Tecnología, e Innovación Productiva. El predio, ubicado en Palermo, fue blanco de tomas y ocupaciones durante años.

jueves, 06 de octubre de 2011

Cristina inaugura el Polo Científico Tecnológico en las ex Bodegas Giol
Así quedó el predio, durante años derruido.

La Presidenta inaugurará este jueves el Polo Científico Tecnológico, construido en el barrio porteño de Palermo, donde funcionará la sede del ministerio de Ciencia, Tecnología, e Innovación Productiva, del CONICET y de institutos interdisciplinarios.

Cristina concurrirá al mediodía al lugar, donde luego de recorrer las instalaciones, visitar un laboratorio y dialogar con los científicos, mantendrá varias videoconferencias con distintos puntos del país y pronunciará un discurso, se informó oficialmente.

El Polo, construido en las ex Bodegas Giol, está ubicado entre las calles Soler, Paraguay, Godoy Cruz y la Avenida Juan B.

Justo, y fue financiado con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el tesoro nacional De esta manera quedará oficializada la finalización de un proyecto gestado desde octubre de 2009, donde funcionarán el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y un conjunto de institutos interdisciplinarios de investigación.

Estos Institutos tienen la misión de fomentar las relaciones internacionales entre la Argentina y el mundo en cuanto a investigación y desarrollo en ciencia, tecnología e innovación productiva.

En una segunda etapa, prevista para 2012, se instalarán en ese centro la sede central del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), además de un museo de ciencias y auditorios -destinados a la divulgación científica-, biblioteca y casa de huéspedes.

Como un símbolo de los lazos que tiende entre la ciencia y la sociedad, el Polo Científico Tecnológico mantendrá sus puertas abiertas a la comunidad mediante un restaurante, ubicado en el Edificio Rojo, y una plaza verde de acceso público, señala la información.

Desde su concepción, la construcción del nuevo Polo fue realizada con criterios de sustentabilidad ambiental, contemplados en el propio diseño funcional y las instalaciones, a fin de reducir los consumos estándar de diferentes recursos.

Por ejemplo, uno de los aspectos más significativos es el uso de la energía solar para el calentamiento del agua, mediante un sistema mixto.

Para ello, en cada uno de los edificios se prevé la utilización de colectores solares que calientan el agua en las azoteas y que luego será conservada caliente en termotanques eléctricos, tendiente a evitar el consumo de gas para esos fines.

Las áreas interdisciplinarias que se irán habilitando son el Instituto de investigación en Biomedicina de Buenos Aires, CONICET - Instituto Partner de la Sociedad Max Planck en Buenos Aires, dedicado a temas actuales de las biociencias, especialmente al ámbito de la investigación en biomedicina.

También lo hará la Unidad de Investigación y Capacitación del ICGEB (Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología), una unidad multidisciplinaria abocada a las áreas de bioseguridad, bioética, y derechos de propiedad intelectual.

El Centro Bilateral de Diseño Industrial (Argentina- Italia), cuya misión será investigar la relación entre diseño industrial y las nuevas tecnologías, y que involucra a varias instituciones italianas, como el Politécnico de Milán, la Alma Mater Studiorum Universidad de Bolonia, el IUAV de Venecia y la Segunda Universidad de Nápoles.

Funcionará además el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI), que está orientado a las Ciencias Sociales y trabaja en conjunto con universidades locales y organismos multilaterales.

En una segunda etapa se prevé incluir un centro de Modelado y Visualización y otros institutos ligados a la Nanotecnología, la Biofisicoquímica, las Ciencias Exactas y Tecnológicas, entre otras disciplinas. 
 
Fuente: Los Andes Online

miércoles, 5 de octubre de 2011

Crónicas desde el Mekong (III)
El Mekong: el alma de la región

Gara/Rebelión


El río Mekong (conocido como Dza-chu en Tibet, Lancang Jiang en China o Mae Nam Khong en Tailanda), es el mayor río del sudeste asiático. Desde la meseta del Tibet, este gigante hasta de desembocar en el mar del Sur de China, atraviesa la provincia china de Yunnan, se convierte en la frontera entre Myanmar y Laos, y buena parte de la de éste con Tailandia, para entrar posteriormente en Camboya y en el sur de Vietnam, donde su delta se considera una de las tierras más productivas del mundo. 
 
Este complejo sistema tiene efectos directos sobre más de sesenta millones de personas, muchas de ellas consideradas “entre las más pobres del mundo”, y por ello también confluyen diferentes intereses y proyectos, que en muchos casos pueden convertirse en antagónicos. La capacidad del río permite que la gente lo utilice como un sistema clave de irrigación de sus tierras, como reserva pesquera (buena parte de la misma además destinada al consumo local y de subsistencia diaria), como fuente de energía, como vía de transporte, como suministro industrial y doméstico… y evidentemente todo ello además sujeto a las alianzas y estrategias de los estados que atraviesa, por lo que no se hace complejo anticipar que el choque de intereses y las maniobras de los estados sobrevuelen ese escenario.

A la vista de todo ello los gobiernos locales intentan coordinar sus esfuerzos para preservar las condiciones de esa fuente de vida. Así, en 1995, Tailandia, Camboya, Laos y Vietnam firmaron el Acuerdo de Cooperación para un Desarrollo Sostenible de la cuenca del río Mekong. Posteriormente esos mismos estados formaron la institución Comisión del río Mekong (MRC por sus siglas en inglés). Sin embargo la ausencia de China en el mismo y las alianzas y presiones que pueda ejercer el gigante asiático sobre sus vecinos condiciona en buena medida las actuaciones de este tipo de organizaciones.

Desde hace varios años se viene produciendo un intenso pulso entre los que quieren implantar plantas hidroeléctricas, defendiéndolas como fuente de energía y desarrollo, frente a quienes alertas de las peligrosas consecuencias que esos planes conllevan para el medio ambiente, la seguridad alimenticia y la forma de vida de millones de personas. Y todo ello, además, se ve acompañado de las distintas presiones de los más poderosos, en este caso de China y de los intereses comerciales de importantes empresas de Occidente o de Japón.

La construcción por parte de Beijing de grandes presas en la parte alta del río ya ha tenido sus efectos sobre el medio ambiente, y los problemas se han sucedido en el curso del río en Myanmar, y en el norte de Tailandia y Laos. El declive de las reservas pesqueras así como la imprevisión en torno a los niveles de agua del río (hasta ahora era la naturaleza, con sus dos estaciones de lluvias y secano, la que lo regulaba) ha empezado a condicionar de forma acusada el quehacer diario de muchas poblaciones locales.

Los defensores de este supuesto “desarrollo modernizador” sostienen que los costes se ven compensados por la energía que se obtiene, motor de un proceso que mejoraría las condiciones de vida de la gente. Si bien es cierto que en Laos, la llegada de la electricidad a la mayor parte de pueblos y aldeas aisladas en las cuencas de los ríos se ha recibido con entusiasmo, también es cierto que a medio y largo plazo las consecuencias negativas de esos proyectos pueden acabar con la forma de vida de esos mismos pueblos.

El abanico de impactos negativos debería hacer recapacitar a más de no de los defensores de esos megaproyectos. La construcción de esas presas supone el desplazamiento de miles de personas que son sacadas de su hábitat para ser dejadas en un nuevo lugar extraño a su forma de vida y costumbres, u obligados a emigrar a zonas urbanas para convertirse en mano de obra barata; inunda grandes zonas de bosques; altera permanentemente los niveles de agua del río; bloquea o acaba con las migraciones de los peces, afectando de forma directa a la pesca tradicional, soporte básico de la subsistencia de la mayor parte de la población local; y sobre todo supone una drástica variación del ecosistema que protege a los bosques y las especies que viven junto al río.

Además, son muchos los que denuncian que la mayor parte de la energía que se logra en estas presas hidroeléctricas sirve para dotar de iluminación a las grandes ciudades en Vietnam y Tailandia, que llevan años inmersos en una alocada y descontrolada carrera de crecimiento que para nada obedece a las necesidades de su población.

Otra de las propuestas que está sobre la mesa es le intento chino de hacer navegable el río para grandes barcos. A día de hoy, sujeto a las condiciones que impone la naturaleza, la presencia de rápidos y grandes rocas en el río hace inviable esa opción. Por ello para sacra adelante el proyecto chino sería necesario alterar sustancialmente el curso del río, eliminando la presencia de rocas y con ello alterando el ecosistema que a día de hoy caracteriza al Mekong y que sostiene la vida diaria de millones de personas.

En este contexto las alianzas y juegos de las relaciones internacionales también asoman. De momento el que mejor situado está en esta coyuntura es China, su poder en la región le puede permitir contar con el apoyo de Myanmar y Camboya, a pesar de que las consecuencias para las poblaciones de esos países de llevarse a cabo los panes chinos serían desastrosas. Laos por su parte no quiere dejar pasar la oportunidad de desarrollar una fuente de ingresos considerable, aunque los daños puedan pasar factura a medio o largo plazo, y sobre todo sabedor como es el gobierno de Vientiane de las necesidades tailandesa y vietnamitas de energía. Tailandia por su parte se encuentra entra la espada y la pared, recelosa del protagonismo chino, se encuentra atada de manos ante la demanda de energía para sus ciudades, y por su parte Vietnam, necesitado de energía, teme por el futuro del delta del Mekong (reserva clave en el desarrollo agrícola y pesquero del país) y sobre todo por el nuevo equilibrio de alianzas que pueda darse en la región, ya que la posición de Laos pondría en peligro la histórica relación entre ambos estados.

Como señalaba un analista local, “Tailandia necesita agua y energía; Laos busca dinero y poder desarrollar su capacidad hidroeléctrica para exportarla a sus vecinos; Camboya sigue buscando apoyo financiero para su desarrollo (y éste a día de hoy proviene de China), por lo que estaría dispuesta a sacrificar su capacidad pesquera (la importancia del lago Tonle Sap se vería seriamente dañada); Vietnam por su parte necesita energía pero es receloso ante las consecuencias que traerían esos proyectos para el delta y sobre todo ante un nuevo escenario de alianzas regional; Myanmar parace que continuaría mirando hacia Beijing; y sería por tanto el gigante chino el que mejor podría impulsar sus intereses en la región”.

Tal vez, los defensores del desarrollo “a cualquier precio”, aunque lo intenten maquillar con referencias al medio ambiente y a la sostenibilidad (el negocio-dinero no entiende de esos términos) sigan apostando por esa alocada carrera, sin embargo también convendría recordar que el Mekong es el “corazón y alma del sudeste asiático, una reserva de vida y una arteria vital de transporte”, y cualquier alteración sustancial del mismo tendrá penosas consecuencias para la población que durante siglos ha convivido con él.
 
TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)
 
Fuente: Rebelion.org 

Afganistán: tras diez años de guerra, los talibán se reforzaron

Sus armas y comunicaciones son mejores que en 2001. Estiman que cuando EEUU y sus aliados se retiren, volverán al poder.

Afganistán: tras diez años de guerra, los talibán se reforzaron
Los 90.000 combatientes talibán enfrentan a 
400.000 soldados de EEUU y la OTAN, 
pero están bien armados. (AFP)
miércoles, 05 de octubre de 2011

AFP

Diez años después de haber sido expulsados del poder, los talibán se han reforzado y modernizado, sobre todo en la organización y la comunicación, ganando mucho terreno hasta el punto de que numerosos observadores consideran que un día volverán al poder en Afganistán.

La coalición militar liderada por Estados Unidos derrocó a los talibán a finales de 2001 y los dio por acabados, pero ellos se camuflaron entre la población o se replegaron en el extranjero, sobre todo en el vecino Pakistán.

Emergieron de nuevo a partir de 2004, primero en sus tradicionales bastiones del sur y del este, y luego fueron conquistando terreno de manera que hoy controlan o tienen gran influencia en casi dos tercios del país, pese al aumento del contingente de la OTAN, integrado por 140.000 efectivos.

Los talibán cuentan con decenas de miles de miembros en sus filas cuyo número fue creciendo al compás de los combates y de las operaciones selectivas de la OTAN, con frecuencia mortíferas.

"Tenía en mis filas a un diez por ciento de antiguos combatientes (procedentes del régimen talibán 1996-2001) y un noventa por ciento de nuevos reclutas", explica el mulá Noor Ul Aziz, que hasta el año pasado era el "gobernador fantasma" de los rebeldes de la norteña provincia de Kunduz.

"Muchos jóvenes combatientes se unieron a los talibán a causa de los abusos de las fuerzas extranjeras, porque éstas mataron a muchos civiles inocentes", asegura este hombre, el responsable talibán de mayor rango que se pasó al campo del gobierno y de los occidentales.

Muchos de estos jóvenes reclutas son afganos que pasaron su infancia en los campos de refugiados de Pakistán, donde sus familias se habían refugiado de la sangrienta guerra civil de los años 1990. La mayoría de los dirigentes talibán vive en este país, según expertos del movimiento.

Aunque los jóvenes combatientes son tan radicales como sus antepasados, su movimiento parece más abierto, al menos en cuanto a comunicación se refiere.

Mientras que el antiguo régimen talibán prohibía la televisión, los dirigentes rebeldes de hoy utilizan internet para hacer propaganda, colgando videos de ataques o de ejecuciones para atraer a los jóvenes, y recurren a Twitter para su página web "La voz de la yihad".

Sobre el terreno, algunos grupos son tan radicales como sus predecesores, enviando cartas de amenaza para disuadir a las mujeres de trabajar o atacando a las políticas o las niñas que van al colegio.

Pero otros optaron por una postura menos radical, destaca el analista político Ahmed Saeedi. "Son generalmente más complacientes. Ya no critican a los que no llevan barba ni prestan atención a la ropa", explicó, aunque no descarta la posibilidad de que sea una táctica para granjearse la simpatía de la población.

En el plano militar, los occidentales recalcan que los rebeldes evitan los combates frontales y prefieren los atentados suicidas y los asesinatos selectivos de responsables vinculados al gobierno. "Arremeten contra su propia población", denuncia el portavoz de la fuerza de la OTAN (ISAF), general Carsten Jacobson.

Según la ONU, los talibán son responsables de 80% de las víctimas civiles del conflicto, una cifra cuestionada por los insurgentes.

En los últimos años, el presidente afgano Hamid Karzai llamó en vano a los talibán a negociar la paz, pero estos siempre se han negado diciendo que no lo harán mientras no se marchen los soldados extranjeros.

Con la retirada programada de las tropas de combate de la OTAN, que se irán paulatinamente hasta finales de 2014, numerosos observadores estiman que los talibán volverán un día al poder.

"Si los estadounidenses se van del país, los talibanes retomarán sin duda alguna el poder", estima el analista político afgano Harun Mir.

La postura de Estados Unidos sobre este tema sigue siendo ambigua. Washington negocia con Kabul una "alianza estratégica a largo plazo" que prevé sobre todo el mantenimiento de un contingente estadounidense en Afganistán después de 2014. 

Fuente: Los Andes Online
Pese a la resistencia de poblaciones locales, existen planes para que el país pueda autoabastecerse con yacimientos propios
Argentina duplicará la importación de uranio para abastecer Atucha II



La puesta en marcha definitiva de la central nuclear Atucha II demandará un consumo anual de más de 100 toneladas de uranio, que obligará al país a duplicar sus importaciones del mineral. Actualmente, el grueso de lo utilizado proviene de Kazajistan, pero hay planes para que el país pueda autoabastecerse con yacimientos propios que hoy están en stand by.

Según confirmaron desde Nucleoeléctrica Argentina (NASA) –operadora de las centrales Atucha– a este cronista, para 2012 la nueva planta de Zárate estará en pleno funcionamiento, con un consumo superior a las 100 toneladas, igualando así la cantidad de mineral utilizado por Atucha I y Embalse.

En este esquema nuclear, hay tres actores centrales: la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la NASA y la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Aunque en declaraciones oficiales prefieren esquivar la temática, informes internos de cada uno de estos entes confirman que la intención es reactivar la explotación de uranio en el país y autoabastecer el consumo local.

El mineral, como tantos otros commodities, ha variado su precio sustancialmente en la última década. En 2000 costaba unos 10 dólares la libra y para 2007 el precio había escalado hasta los 136 dólares.

Actualmente, el valor del uranio ronda los 40 a 50 dólares la libra, pero la mayoría de los analistas internacionales pronostican que la cotización ascenderá fuertemente en los próximos meses. El precio, en general, acompaña los vaivenes del petróleo, pero también se ve motorizado por el fuerte consumo de China, que hace que muchos fondos de inversión pronostiquen un salto del 100% del valor del uranio para los próximos años.

De todas formas, según indica un informe de diciembre pasado de la CNEA, “si bien el peso del uranio es un factor económico importante, su influencia en el costo final de la energía nuclear no es un elemento definitorio”.

Producción local

“Es menester considerar la importancia que adquiere el aspecto estratégico de disponer del recurso uranio que es la base de la fabricación de combustible nuclear”, señala la CNEA en ese mismo informe de diciembre 2010.

En idéntica línea, la ARN dice: “El Gobierno nacional ha declarado indispensable que la República Argentina restablezca sus capacidades relacionadas con la minería de uranio”.

Y, finalmente, se suma la declaración de NASA publicada en el proyecto de realización de Atucha II: “El agua pesada y los elementos combustibles necesarios (uranio) para la Central serán producidos en el país”.

La Argentina fue pionera en la explotación y uso del uranio, desde el primer gobierno peronista, pero la actividad minera dejó un resabio –reconocido oficialmente– de casi 5 millones de toneladas de residuos, muchos de ellos contaminantes. Para la CNEA se trata de un “pasivo ambiental” a resolver.

La perspectiva minera uranífera anticipa fuertes cruces entre las poblaciones donde radica el mineral y los sistemas políticos provinciales que autoricen las explotaciones. Sucede que las consecuencias ambientales de la minería a cielo abierto terminan generando conflictos con los productores locales de otros sectores, como agricultura, la ganadería o turismo.

La principal fuente de uranio local actualmente está en el centro de Chubut, en el Cerro Solo, considerado uno de los mayores reservorios del país, junto con Sierra Pintada, en Mendoza, que se encuentra en stand by, de acuerdo con el estudio de la CNEA.

Además, hay otros reservorios, acompañados de planes de explotación, en Catamarca, Salta, Santa Cruz y, según anunció recientemente el gobernador Luis Beder Herrera, también en La Rioja.

Según voceros empresariales, en la Argentina existirían cerca de 15.000 toneladas de reserva de ese mineral, lo cual garantizaría la cantidad necesaria para el consumo local. El adelanto desde el Ministerio de Planificación de la concreción de Atucha III, también en Zárate, y del reactor CAREM, en Formosa, confirma la intención de avanzar en un plan de energía nuclear para fortalecer el sistema integrado.

De hecho, la puesta en marcha de Atucha II llevó a la generación nuclear a aportar el 10% de toda la línea eléctrica del país.

 http://relatosdetierra.blogspot.com/2011/10/argentina-duplicara-la-importacion-de.html
 
Fuente: Rebelion.org

Prevén más recesión en Italia y España

Según el banco estadounidense Goldman Sachs -referente financiero global- la caída en la actividad económica se mantendrá hasta el tercer trimestre de 2012. El país gobernado por el polémico Berlusconi podría ser el próximo en necesitar un salvataje internacional.

miércoles, 05 de octubre de 2011
Prevén más recesión en Italia y España
El gobierno español abrió oficinas donde registran
empleadores y reciben currículums. (AFP)

Fuente: El País de España

El banco estadounidense Goldman Sachs, uno de los referentes financieros en EEUU y Europa, publicó ayer sus previsiones macroeconómicas para Europa, en las que deja claro cuáles son sus proyecciones sobre la Eurozona: una "leve recesión" e inflación en alza, lo que en términos económicos se conoce como "estanflación".

Además, el "parate" provocado por el recrudecimiento de las tensiones financieras en los mercados, tendrá una especial incidencia en los países con más problemas de déficit como España e Italia, que volverán a sufrir una recesión desde finales de 2011 hasta el tercer trimestre de 2012.

Ante este panorama, Goldman no descarta que el Banco Central Europeo borre de un plumazo las alzas en los tipos de interés aplicadas a principios de año con un descenso de medio punto porcentual hasta el 1% en diciembre.

"Teniendo en cuenta la intensificación de las turbulencias en los mercados europeos, hemos revisado a la baja nuestras previsiones sobre la actividad en la Eurozona de forma significativa", afirma Goldman Sachs en los títulos de un informe distribuido ayer entre sus clientes.

Este deterioro mayor de lo esperado, además, será mayor en los países periféricos del euro ya que los efectos derivados de los planes de ajuste y consolidación fiscal en el crecimiento continuarán en 2012.

A partir de este argumento, que coincide en el planteamiento que el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer la semana pasada en su cumbre de Washington, el Producto Bruto Interno (PBI) de España volverá a registrar tasas negativas en el último trimestre de 2011 (-0,2%), en el arranque de 2012 (-0,2%) y en el segundo y tercer trimestre del próximo año, cuando volverá a caer en una décima.

Además, para el conjunto del próximo año y fruto de esta pobre evolución, vaticina una contracción económica del 0,4% cuando hasta ahora esperaba en un repunte del 1% del PBI de España. Con estas proyecciones, que de lejos son las más pesimistas que se han publicado sobre España y el conjunto de la Eurozona, Goldman se convierte en el primer servicio de estudios nacional o internacional que se atreve a adelantar una recaída en la recesión, entendida en términos técnicos como dos trimestres consecutivos a la baja, aunque sea por la mínima. Por el contrario, mantiene que 2011 se cerrará con un avance de 0,7%.

Frente a estas proyecciones, el gobierno español mantiene de forma oficial las cifras incluidas en los presupuestos para este año y ha declinado actualizarlas ya que, según defiende, dependerá del Ejecutivo que salga de las próximas elecciones del 20 de noviembre. Pese a ello, admite que los planes de ajustes y el deterioro económico generalizado hacen muy difícil alcanzar el 1,3% y el 2,3% anunciados.

Quien, por el contrario, también ha revisado sus previsiones sobre España han sido el propio FMI, que según anunció la pasada semana confía en un crecimiento del 1,1% frente al 1,6% anterior.

Italia, señalada por los inversores como el siguiente país del euro que podría necesitar la ayuda de sus socios, seguirá una evolución similar para la entidad presidida por Lloyd Blankfein, aunque su contracción en los primeros meses del próximo ejercicio será una décima superior (-0,3%). Para todo 2012 también espera un recorte de cuatro décimas.

En cuanto a los países del "corazón" de Europa, la caída de la demanda que viene de los periféricos y las dificultades de que este descenso sea enjugado por las compras desde Asia provocarán que Alemania, Francia y Holanda también vuelvan a la recesión. No obstante, lograrán recuperarse antes que sus vecinos del sur. 

Fuente: Los Andes Online
Razones históricas, políticas y religiosas contra un “Estado judío” en Israel
Por qué Israel no puede ser un “Estado judío”

Al-Jazeera

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El actual mantra del gobierno israelí es que los palestinos deben reconocer a un “Estado judío”. Por cierto, los palestinos han reconocido clara y repetidamente el Estado de Israel como tal en los Acuerdos de Oslo de 1993 (que se basaron en la promesa israelí de establecer un Estado palestino en un plazo de cinco años, una promesa que se ha desbaratado) y muchas veces desde entonces. Recientemente, sin embargo, dirigentes israelíes han cambiado dramática y unilateralmente los objetivos y ahora claman que los palestinos deben reconocer Israel como “Estado judío”. 
 
En 1946, el Comité Anglo-Estadounidense de Investigación concluyó que la demanda de un “Estado judío” no formaba parte de las obligaciones de la Declaración de Balfour o del Mandato británico. Incluso en el Primer Congreso Sionista de 1897, cuando los sionistas buscaban “establecer un hogar para el pueblo judío”, no hubo ninguna referencia a un “Estado judío”. La Organización Sionista prefirió primero utilizar la descripción “Patria judía” o “Mancomunidad Judía”. Muchos dirigentes sionistas pioneros, como Judah Magnes y Martin Buber, también evitaron el término claro y explícito “Estado judío” para su proyecto de una patria para los judíos, y prefirieron en su lugar el concepto de un Estado democrático binacional.

Hoy en día, sin embargo, las demandas de un “Estado judío” de los políticos israelíes aumentan sin considerar lo que esto pueda significar, y sus partidarios afirman que sería tan natural como calificar a Francia de Estado francés. Sin embargo, si consideramos el tema desapasionadamente, la idea de un “Estado judío” es lógica y moralmente problemática por sus implicaciones legales, religiosas, históricas y sociales. Por lo tanto hay que explicar las implicaciones del término, y estamos seguros de que una vez que se haga, la mayoría de la gente –y la mayoría de los ciudadanos israelíes, esperamos– no aceptará esas implicaciones.

Numerosas implicaciones

En primer lugar, digamos que la confusión surge de inmediato en relación con este tema porque el término “judío” puede aplicarse tanto a la antigua raza de los israelitas y sus descendientes, así como a los que creen en la religión judía y la practican. Generalmente se sobreponen, pero no siempre. Por ejemplo, algunos judíos étnicos son ateos y hay personas convertidas al judaísmo (dejando de lado el tema de si son aceptados por gente como los judíos ultra-ortodoxos) que no son judíos étnicos.

Segundo, también podemos sugerir que el hecho de que una nación Estado moderna se defina por una etnia o una religión es de por sí problemático –si no inherentemente contradictorio– porque la nación Estado moderna como tal es una institución temporal y cívica, y porque ningún Estado en el mundo es –o puede ser en la práctica– étnico o religiosamente homogéneo.

Tercero, el reconocimiento de Israel como “Estado judío” implica que Israel es, o tendría que ser, o una teocracia (si aplicamos la palabra “judío” a la religión del judaísmo) o un Estado de apartheid (si aplicamos la palabra “judío” al origen étnico judío), o ambas cosas, y en todos estos casos, Israel ya no sería una democracia, lo que precisamente ha sido el orgullo de la mayoría de los israelíes desde la fundación del país en 1948.

Cuarto, por lo menos uno de cada cinco israelíes –un 20% de la población según el Buró Central de Estadísticas de Israel– es étnicamente árabe (y en su mayoría musulmanes, cristianos, drusos o baha’ís), y el reconocimiento de Israel como “Estado judío” como tal convertiría automáticamente a un quinto de la población en extranjeros en su propia tierra nativa y abriría la puerta a que se los relegue legalmente, de un modo extremadamente antidemocrático, a ciudadanos de segunda clase (o tal vez incluso a que sean despojados de su ciudadanía y otros derechos), algo que nadie, mucho menos un dirigente palestino, tiene derecho a hacer.

Quinto, reconocer un “Estado judío” como tal en Israel significaría desde el punto de vista legal que mientras que los palestinos ya no tendrían derechos de ciudadanos, cualquier miembro de la judería mundial afuera de Israel (tal vez hasta 10 millones de personas), tendría derecho a plenos derechos de ciudadano en el país, no importa dónde se encuentre actualmente en el mundo y sin tener en cuenta su actual nacionalidad. Por cierto, Israel admite públicamente que no posee el país en beneficio de sus ciudadanos sino que lo posee para siempre, en fideicomiso, por cuenta de los judíos del mundo. Es algo que sucede en la práctica, pero que obviamente no es considerado como justo por los palestinos en los territorios ocupados –incluida Jerusalén– en especial ya que son constantemente desalojados de su patria ancestral por Israel para hacer sitio para colonos judíos extranjeros, y porque niegan el mismo derecho a retornar y vivir a los palestinos de la diáspora.

Sexto, significa que incluso antes de que comiencen las negociaciones sobre el estatuto final, los palestinos habrían renunciado a los derechos a la repatriación o a la compensación de unos 7 millones de palestinos en la diáspora; 7 millones de palestinos descendientes de los palestinos que en 1900 vivían en Palestina histórica (es decir lo que es actualmente Israel, Cisjordania incluido Jerusalén, y Gaza), que en esos días eran hasta 800.000 de sus 840.000 habitantes; y que fueron expulsados de su país por la guerra, la expulsión violenta o el miedo.

Séptimo, reconocer un “Estado judío” en Israel –un Estado que pretende anexar todo Jerusalén, Este y Oeste, y que llama a Jerusalén su “capital eterna, indivisible” (como si la ciudad, o incluso el mundo en sí, fueran eternos; como si realmente estuvieran indivisos, y como si actualmente estuvieran reconocidos por la comunidad internacional como capital de Israel), significa ignorar completamente el hecho de que Jerusalén es tan sagrada para 2.200 millones de cristianos y 1.600 millones de musulmanes, como para entre 15 y 20 millones de judíos en todo el mundo.

En otras palabras, sería privilegiar al judaísmo por sobre las religiones del cristianismo y del Islam, cuyos adherentes comprenden en conjunto un 55% de la población del mundo. Desgraciadamente se trata de una narrativa propagada incluso por el reputado autor judío y Premio Nobel Elie Wiesel, quien, el 15 de abril de 2010, colocó anuncios de página completa en The New York Times y en The Washington Post y afirmó que Jerusalén “se menciona más de seiscientas veces en la Sagrada Escritura, y ni una sola vez en el Corán! No nos proponemos hablar en nombre de los palestinos árabes cristianos nativos –excepto para decir que Jerusalén es de modo bastante obvio la ciudad de Jesucristo el Mesías– pero como musulmanes creemos que Jerusalén no es la “tercera ciudad más sagrada del Islam” como se afirma a veces, sino simplemente una de las tres ciudades sagradas del Islam. Y, por cierto, a pesar de lo que parece creer el señor Wiesel, Jerusalén ciertamente se menciona en el Sagrado Corán en Surat al-Isra' (17:1):
“Glorificado sea Quien transportó a Su Siervo durante la noche, desde la mezquita sagrada de La Meca a la mezquita lejana de Jerusalén cuyos alrededores bendijimos, para mostrarle algunos de Nuestros signos. Él es Omnioyente, Omnividente” (al-Isra’ 17:1).
Además, si los musulmanes quisieran adoptar una narrativa similar, religiosamente exclusiva, podrían señalar que aunque Jerusalén se menciona 600 veces en la Biblia, no se menciona ni una sola vez como tal en la Torá, un hecho que cualquier concordancia bíblica confirmará fácilmente. Por cierto, sin embargo, reconocemos la importancia del país de Israel en la religión del judaísmo –incluso se menciona en el Corán, 5:21– solo pedimos que el gobierno israelí sea recíproco con esa cortesía y permita que los musulmanes hablen por sí mismos al expresar lo que consideran, y siempre han considerado, sagrado para ellos.

Existe otro motivo, más serio que los siete mencionados anteriormente, por el cual los dirigentes palestinos –y por cierto ninguna persona responsable– no pueden reconocer a Israel como “Estado judío”. Tiene que ver con la Alianza de Dios en la Biblia con los antiguos israelitas sobre la promesa de una patria para los judíos. Dios dice a Abraham en la Biblia:
“En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates; 19 Los Cineos, y los Ceneceos, y los Cedmoneos, 20 y los Hetheos, y los Pherezeos, y los Raphaitas, 21 Y los Amorrheos, y los Cananeos, y los Gergeseos, y los Jebuseos.”
Los antiguos israelitas van entonces y poseen esa tierra en los tiempos de Moisés, por comando de Dios, como sigue:
    1 CUANDO Jehová tu Dios te hubiere introducido en la tierra en la cual tú has de entrar para poseerla, y hubiere echado de delante de ti muchas gentes, al Hetheo, al Gergeseo, y al Amorrheo, y al Cananeo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo, siete naciones mayores y más fuertes que tú; 2 Y Jehová tu Dios las hubiere entregado delante de ti, y las hirieres, del todo las destruirás: no harás con ellos alianza, ni las tomarás á merced. (Deuteronomio 7:1-2)
    1 OYE, Israel: tú estás hoy para pasar el Jordán, para entrar á poseer gentes más numerosas y más fuertes que tú, ciudades grandes y encastilladas hasta el cielo, 2 Un pueblo grande y alto, hijos de gigantes, de los cuales tienes tú conocimiento, y has oído decir: ¿Quién se sostendrá delante de los hijos del gigante? 3 Sabe, pues, hoy que Jehová tu Dios es el que pasa delante de ti, fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti: y tú los echarás, y los destruirás luego, como Jehová te ha dicho. 4 No discurras en tu corazón cuando Jehová tu Dios los habrá echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha metido Jehová á poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas gentes Jehová las echa de delante de ti. (Deuteronomio, 9:1-4;)
La suerte de muchos de los habitantes originales es entonces la siguiente:
    21 Y destruyeron todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, mozos y viejos, hasta los bueyes, y ovejas, y asnos, á filo de espada. (Josué, 6:21;)
Y esto continúa aún más tarde en el tiempo, como sigue:
    1 Y SAMUEL dijo a Saúl: Jehová me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel: oye pues la voz de las palabras de Jehová. 2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Acuérdome de lo que hizo Amalec a Israel; que se le opuso en el camino, cuando subía de Egipto. 3 Ve pues, y hiere a Amalec, y destruiréis en él todo lo que tuviere: y no te apiades de él: mata hombres y mujeres, niños y mamantes, vacas y ovejas, camellos y asnos.  (1 Samuel, 15:1-3;)
Por cierto es muy fácil escoger a gusto citas de la Sagrada Escritura que permiten u ordenan violencia. Uno podría citar, fuera de contexto, versos como el “verso de la espada en el Sagrado Corán:
    Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los paganos dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la oración y dan el zakat, entonces ¡dejadles en paz! Dios es indulgente, misericordioso (At-Tawba 9:5).
Uno incluso podría citar versos –de nuevo fuera de contexto– de las propias palabras de Jesucristo en los Evangelios, como sigue:
    “Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos delante de mí”. (Lucas, 19:27;)
    "34. No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.” (Mateo, 10:34;)
¿Democracia o Estado judío?
 
A pesar de todo, sigue siendo verdad que en el Antiguo Testamento Dios ordena que el Estado judío en la tierra de Israel surja a través de la guerra y del desposeimiento violento de los habitantes originales. Además, esta orden tiene sus raíces en la Alianza de Dios con Abraham (o más bien “Abram” en esa época) en la Biblia y por lo tanto forma uno de los dogmas cruciales del judaísmo como tal, por lo menos como lo comprendemos. Nadie puede culpar a los palestinos y a los descendientes de los antiguos cananeos, jebuseos y otros que habitaban el país antes que los antiguos cananeos (como lo muestra la propia Biblia) por un poco de inquietud respecto a lo que el reconocimiento de Israel como “Estado judío” significa para ellos, en particular para ciertos judíos ortodoxos y ultraortodoxos. Nadie puede culpar a los palestinos por preguntar si el reconocimiento de Israel como “Estado judío” significa reconocer la legitimidad de la guerra ofensiva contra ellos por parte de Israel para arrebatarles lo que queda de Palestina.

No hace falta decir que esto ocurre con un trasfondo en el cual el movimiento de colonos israelíes se apodera cada día de más tierras en Cisjordania y Jerusalén (actualmente hay 500.000 colonos judíos solo en Cisjordania) -ayudados, instigados y empoderados por el actual gobierno israelí– y expulsa u obliga a irse a más y más palestinos, de tantas maneras diferentes que necesitaríamos volúmenes para describirlas. Además, hay informes creíbles de que a pesar del acuerdo casi universal en los textos rabínicos a través de los tiempos de que a pesar de que el comando divino de matar a los amalecitas fue un incidente histórico único y aislado que se aplicaba solo a la raza de los antiguos amalecitas, existe ahora, en ciertas escuelas religiosas en Israel, gente que establece paralelos entre los palestinos de la actualidad y los antiguos amalecitas y sus semejantes (era aparentemente la opinión del rabino Mordechai Eliyahu, ex rabino jefe de Israel; vea también, por ejemplo el artículo de Shulamit Aloni 'Murder Under the Cover of Righteousness', CounterPunch, 8-9 de marzo de 2003).

En breve, el reconocimiento de Israel como “Estado judío” en Israel no es lo mismo que, digamos, el reconocimiento actual de Grecia como “Estado cristiano”. Involucra en el propio Antiguo Testamento una Alianza entre Dios y un Pueblo Elegido respecto a una Tierra Prometida que debería tomarse por la fuerza a costa de otros habitantes del país y de no judíos. Esa idea no se encuentra en otras religiones que conocemos. Además, incluso voces seculares y progresistas de Israel, como el ex presidente de la Corte Suprema, Aharon Barak, comprenden el concepto de un “Estado judío” como sigue:
“El Estado judío es el Estado del pueblo judío… es un Estado al cual todo judío tiene derecho a retornar… un Estado judío deriva sus valores de su patrimonio religioso, la Biblia es el libro básico de sus libros y los profetas de Israel constituyen la base de su moralidad… un Estado judío es un Estado en el cual los valores de Israel, la Torá, el patrimonio judío y los valores de la halachá judía [ley religiosa] son las bases de sus valores.” ('A State in Emergency', Ha'aretz, 19 de junio de 2005.)
Por lo tanto, en lugar de exigir que los palestinos reconozcan a Israel como “Estado judío” –agregando “más allá del chutzpah [descaro, N. del T.] el insulto y la injuria– presentamos la sugerencia de que los dirigentes israelíes reconozcan a Israel (propiamente) como un Estado civil, democrático y pluralista en el cual la religión oficial es el judaísmo, y cuya mayoría es judía. Muchos Estados (incluidos los vecinos de Israel Jordania y Egipto, y países como Grecia) tienen su religión oficial como el cristianismo o el Islam (pero otorgan igualdad de derechos civiles a todos los ciudadanos) y no existen motivos por los cuales los judíos israelíes no quisieran que la religión de su Estado sea oficialmente judía. Es una demanda razonable, y podría calmar los temores de los israelíes judíos de convertirse en una minoría en Israel, y al mismo tiempo no provocaría entre los palestinos y árabes el temor de que los somentan a una limpieza étnica en Palestina. La demanda de reconocimiento del judaísmo como religión oficial de Israel, en lugar del reconocimiento de Israel como “Estado judío”, también significaría que Israel siga siendo una democracia.

Sari Nusseibeh es profesor de filosofía en la Universidad Al-Quds en Jerusalén.

Fuente: Rebelion.org

EEUU disminuye ayuda financiera exterior para reducir su deuda pública

EEUU disminuye ayuda financiera exterior para reducir su deuda pública


EEUU reducirá la ayuda a naciones extranjeras por grave crisis financiera por la que atraviesa el país, lo que debilitará la influencia estadounidense en el mundo, escribe New York Times.

Según la publicación de ayer, la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, y el Senado, de mayoría demócrata, propusieron reducir la financiación del Departamento de Estado y de las agencias bajo su control que brindan ayuda financiera a otros países, con el objetivo de reducir la deuda pública de EEUU.

Los recortes afectarán a los alimentos y medicinas destinados para África; a ayudas para paliar los efectos de desastres naturales en lugares sensibles como Pakistán y destinadas al apoyo político y económico de las nuevas democracias en el mundo árabe y las agencias federales “Peace Corps” de EEUU que operan en decenas de países pobres.

Los gastos de EEUU en el año fiscal 2010, relacionados con las relaciones internacionales, la ayuda exterior y los gastos corrientes del Departamento de Estado, sumaron 55 mil millones de dólares, pero para finales del año presupuestario 2011 disminuyeron a 49 mil millones de dólares.

El diario estadounidense destaca que el recorte de la ayuda financiera exterior amenaza con socavar la política exterior de EEUU a la que el presidente Barack Obama y la secretaria de Estado Hillary Clinton han asociado con una “fuerza razonable” que combina los esfuerzos diplomáticos y programas de ayuda exterior complementando la ayuda militar estadounidense.

Fuente: RIA Novosti